EL MENSAJE CENTRAL DEL EVANGELIO

EL MENSAJE CENTRAL DEL EVANGELIO

Programa No. 2016-01-30
PABLO MARTINI
a1Él dijo y las galaxias rotaron en su lugar, las estrellas resplandecieron en los cielos y los planetas comenzaron a girar en las órbitas alrededor de sus soles: palabras imponentes, sin límites, poder sin ataduras. Habló otra vez y las aguas y continentes se llenaron de plantas y criaturas que corrían, nadaban, crecían y se multiplicaban: palabras que dan vida, inspiración, que hacen vibrar la vida. Volvió a hablar y se formaron el hombre y la mujer, pensaban, hablaban y amaban: palabras de gloria personal,  y creativas. Eterno, infinito e ilimitado: Él fue, es y siempre será el Hacedor y Señor de todo lo que existe. Y luego vino en la carne a un punto del universo llamado planeta tierra. El Creador poderoso vino a formar parte de la creación, limitado por tiempo y espacio, susceptible a la edad, a las enfermedades y a la muerte. Pero el amor lo impulsó y por eso vino a salvar y a rescatar a los que estaban perdidos y darles el don de la eternidad. Él es el Verbo; Él es Jesús, el Cristo.

Esta es la verdad del Evangelio. No es la narración de la vida de Jesús, es un argumento poderoso en cuanto a la encarnación, una demostración concluyente de que Jesús fue y es el Hijo de Dios enviado del cielo y la única fuente de vida eterna. Hace unos días se presentó un documental sobre la vida  y muerte de Jesús en un canal de televisión de tinte humanista. Fue un resumen de su vida donde se quitó toda alusión a su deidad, inclusive el hecho de su resurrección literal, dejando abierta la hipótesis de que en verdad sus discípulos robaron el cadáver. Al final Él regresa a los suyos, sí,  pero no en forma corporal sino abstracta, como la influencia de un gran ejemplo, de un estimulante recuerdo, de un “hombre” ejemplar, pero nada más que eso. Es que necesitan falsificar la verdad de los hechos si lo que quieren es negar el mensaje central de los evangelios.

PENSAMIENTO DEL DÍA:

El que duda necesita gritar constantemente su versión para auto convencerse.

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SEGÚN ISAÍAS 65, LA GENTE QUE VIVA EN ESOS NUEVOS CIELOS Y NUEVA TIERRA TENDRÁN DESCENDIENTES

SEGÚN ISAÍAS 65, LA GENTE QUE VIVA EN ESOS NUEVOS CIELOS Y NUEVA TIERRA TENDRÁN DESCENDIENTES

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En Isaías capítulo 65 se habla de nuevos cielos y nueva tierra. La gente construirá sus casas y habitará en ellas. Dice también que la gente tendrá descendientes. Pero según Mateo 22:30 Jesús dijo que los que resuciten de los muertos no se casarán ni se darán en casamiento, sino serán como los ángeles de Dios en el cielo. ¿Por qué entonces en Isaías dice que la gente que viva en esos nuevos cielos y nueva tierra tendrán descendientes?

a1Vamos a dar lectura al pasaje bíblico al cual Usted hace referencia en el libro de Isaías. Se encuentra en el capítulo 65 versículos 17 a 25 donde dice: “Porque he aquí que yo crearé nuevos cielos y nueva tierra; y de lo primero no habrá memoria, ni más vendrá al pensamiento. Mas os gozaréis y os alegraréis para siempre en las cosas que yo he creado; porque he aquí que yo traigo a Jerusalén alegría, y a su pueblo gozo. Y me alegraré con Jerusalén, y me gozaré con mi pueblo; y nunca más se oirán en ella voz de lloro, ni voz de clamor. No habrá más allí niño que muera de pocos días, ni viejo que sus días no cumpla; porque el niño morirá de cien años, y el pecador de cien años será maldito. Edificarán casas, y morarán en ellas; plantarán viñas, y comerán el fruto de ellas. No edificarán para que otro habite, ni plantarán para que otro coma; porque según los días de los árboles serán los días de mi pueblo, y mis escogidos disfrutarán la obra de sus manos. No trabajarán en vano, ni darán a luz para maldición; porque son linaje de los benditos de Jehová, y sus descendientes con ellos. Y antes que clamen, responderé yo; mientras aún hablan, yo habré oído. El lobo y el cordero serán apacentados juntos, y el león comerá paja como el buey; y el polvo será alimento de la serpiente. No afligirán, ni harán mal en todo mi santo monte, dijo Jehová.”

En este pasaje bíblico cargado de significado, encontramos fusionados dos reinos que Dios ha prometido a su pueblo escogido Israel.

El primero que es mencionado se refiere a un reino eterno en los nuevos cielos y la nueva tierra que Dios va a crear. Sobre este reino tratan pasajes como Isaías 61:6 donde dice: “Alzad a los cielos vuestros ojos, y mirad abajo a la tierra; porque los cielos serán deshechos como humo, y la tierra se envejecerá como ropa de vestir, y de la misma manera perecerán sus moradores; pero mi salvación será para siempre, mi justicia no perecerá”

Esto se refiere al reino de Israel en los nuevos cielos y en la nueva tierra. Será un reino para siempre, eterno. No se dan muchos detalles sobre este reino en el libro de Isaías.

Es necesaria la profecía del Nuevo Testamento para saber como será este reino. Aparece en Apocalipsis 21:1-8 donde dice: “Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más. Y yo Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, descender del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido. Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios. Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron. Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas. Y me dijo: Escribe; porque estas palabras son fieles y verdaderas. Y me dijo: Hecho está. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin. Al que tuviere sed, yo le daré gratuitamente de la fuente del agua de la vida. El que venciere heredará todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo. Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.”

Este es el estado eterno, prometido a Israel y ciertamente también a todos los que hemos confiado en Cristo como Salvador. Los súbditos de este reino serán los ángeles de Dios y todos los salvos resucitados, y por tanto, con cuerpos glorificados.

En este reino los súbditos no tendrán descendientes, según lo que enseña la palabra de Dios en Mateo 22:30 donde dice: “Porque en la resurrección ni se casarán ni se darán en casamiento, sino serán como los ángeles de Dios en el cielo.”

Esto es lo que podemos decir acerca del aspecto eterno del reino que Dios ha prometido a Israel.

Pero en segundo lugar, en el pasaje de Isaías 65, existe también un aspecto temporal del reino que Dios ha prometido a Israel. Este reino es conocido como el reino milenial. Dura mil años y tendrá lugar en la tierra actual, no en los cielos nuevos y la tierra nueva, los cuales serán creados por Dios.

Es a este aspecto temporal del reino, al cual se refiere Isaías, a partir del versículo 18 del capítulo 65, hasta el final del libro. Pasaje que ya fue leído al iniciar la respuesta de esta consulta.

Varias cosas dignas de mencionar aparecen en este pasaje.

Será un reino caracterizado por el gozo y la alegría. Nunca más se oirá en el reino voz de lloro, ni voz de clamor.

Será un reino donde habrá longevidad. Esto significa que las enfermedades serán cosa del pasado. No habrá allí niño que muera de pocos días, ni viejo que sus días no cumpla.

Será un reino donde la muerte estará reservada como medida de disciplina para el pecador. El pecador de cien años será maldito dice el texto.

Será un reino donde habrá absoluta prosperidad. La gente edificará sus casas y morará en ellas sin temor de cualquier desgracia. La gente plantará sus viñas y habrá fruto abundante. La gente disfrutará de todo lo que haga con sus manos. Nadie trabajará en vano.

Será un reino donde no habrá guerra ni violencia ni corrupción, ni injusticia. Dice el pasaje leído que no edificarán para que otro habite, ni plantarán para que otro coma.

Será un reino de gente bendecida. Dice el texto que nadie dará a luz para maldición; porque son linaje de los benditos de Jehová, y sus descendientes con ellos.

En esto Usted notará que en este reino, el reino milenial, la gente se casará y tendrá sus hijos. Esto no es de sorprender porque los que entren al reino milenial serán seres humanos de carne y hueso. Estos seres humanos serán creyentes. Serán los creyentes, tanto de Israel como gentiles, que quedaron vivos hasta el final de la tribulación y presenciaron la segunda venida de Cristo. Estos creyentes tendrán la naturaleza pecaminosa como todo creyente en este mundo, por tanto sus hijos vendrán al mundo separados de Dios, así como vinimos todos al mundo, y si quieren ser salvos tendrán que recibir a Cristo como Salvador. La tierra comenzará a repoblarse porque durante la tribulación morirán miles de millones de personas.

Será también un reino donde habrá total comunión con Dios. Dice el texto leído que Dios responderá a los suyos antes que oren y mientras estén orando ya recibirán respuesta a sus oraciones.

Será un reino en el cual la naturaleza será transformada. No habrá hostilidad del reino animal en ningún sentido. El lobo y el cordero serán apacentados juntos y el león comerá paja como buey, y el polvo será alimento de la serpiente. En ese reino no habrá depredadores. Los animales que hoy son carnívoros se transformarán en herbívoros. No afligirán, ni harán mal en toda la creación de Dios.

Así que. En el reino eterno no habrá nadie casándose ni dándose en casamiento. Pero en el reino temporal, el reino milenial, habrá seres humanos casándose y dándose en casamiento y por tanto habrá descendientes.

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EL DOLOR

EL DOLOR

Programa No. 2016-01-29
PABLO MARTINI
a1La madre oyó gritos de dolor que salían del interior de la habitación de los niños. Corrió para ver lo que sucedía y encontró al bebé colgando de la rubia cabellera de su hermana Juanita. Con gran dificultad, la madre consiguió abrir los deditos del niño entre los gritos de dolor de su hermana. Cuando por fin consiguió desprenderle de la cabeza de Juanita le dijo la madre: Perdónale Juanita, él no sabe que eso duele.  Unos minutos más tarde volvieron a escucharse gritos de dolor pero esta vez del bebé. La madre corrió a toda prisa al cuarto para ver qué sucedía ahora y encontró a Juanita que salía muy tranquila y decía: ahora el bebé sabe que duele. Es una travesura que contiene un chiste infantil pero que nos deja una seria enseñanza sobre la realidad del pecado aún desde la infancia. Juanita no admitía que su hermanita, bebé de meses, no sabía lo que hacía y quiso vengarse dándole el conocimiento del dolor.

Así es el corazón humano desde su mismo principio. Perdonar es contrario a los hábitos de nuestro yo y cuando aumenta el conocimiento de las consecuencias que acarrea una ofensa se supone que más culpabilidad tiene el ofensor si persiste en su ofensa. A la vez, se supone que al crecer y madurar y al saber cuánto somos capaces de lastimar los humanos a nuestros semejantes, deberíamos evitar herirnos. Pero lo más increíble de todo este razonamiento es que un día, hace mucho, mucho tiempo, Aquel que tenía el derecho de negar el perdón a sus ofensores, colgaba de un madero y ante una multitud supuestamente madura que le crucificaba, exclamaba al cielo: “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen”  Lucas 23:24. Cuántas veces nosotros hacemos lo mismo pagando a nuestros enemigos con la misma moneda, olvidando que también nosotros necesitamos el perdón de nuestros pecados y despreciando el amor de Dios. Dijo Jesús: Perdonad a vuestros deudores así como Cristo os perdonó primero” Marcos 11:25 Si quizás te cueste perdonar y vives envenenado por viejos rencores… ¿No será que aún no has experimentado el perdón de Dios?

PENSAMIENTO DEL DIA:

Perdona y serás libre “La conciencia tranquila alarga la vida”.

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¿Cómo es posible que Jesús haya muerto en tan sólo seis horas de tormento en la cruz?

CONSULTORIO BÍBLICO

Programa No. 2016-01-28
PABLO LOGACHO
La consulta para el programa de hoy dice así: Según algunos datos de la historia secular, los condenados a muerte por crucifixión, tardaban hasta cuatro días en morir, ¿Cómo es posible que Jesús haya muerto en tan sólo seis horas de tormento en la cruz?
DAVID LOGACHO
a1No sé por qué, pero me da una sensación de que estamos tomando ligeramente lo que sucedió en la cruz. Hasta parece que existiría un deseo mórbido de que Jesús hubiera soportado más tiempo el mortal tormento de cruz. ¿Por qué soportó sólo seis horas, si otros soportaron hasta cuatro días? Yo sé que su intención de ninguna manera es afirmar que fue muy poco lo que Jesús sufrió en la cruz, pero no olvidemos que todo lo que pasó en la cruz es tan sublime que mejor tratarlo con mucho respeto y devoción. Hecha esta aclaración, permítame esbozar una explicación de por qué sólo, entre comillas, duró seis horas el sufrimiento atroz de nuestro amado Salvador en la cruz.

En primer lugar, se debió al terrible castigo que Jesús tuvo que soportar antes de ser crucificado. Aun la misma noche que Jesús fue entregado, antes de que Judas lo venda por 30 piezas de plata, Jesús ya estuvo sufriendo lo indecible en alma y espíritu, lo cual se manifestó en lo físico. Note como lo registra Lucas en su Evangelio, capítulo 22 versículo 44. «Y estando en agonía, oraba más intensamente; y era su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra»

Según los médicos, este fenómeno es muy raro, se llama hemohidrosis o hematohidrosis, y puede ocurrir en situaciones de extremo estrés o en personas con desórdenes sanguíneos. En el caso de Jesús, lo que produjo la hematohidrosis fue la indescriptible agonía de saber que estaba cerca el momento cuando el pecado del mundo iba a ser puesto sobre él. Una vez arrestado, Jesús sufrió el maltrato indescriptible de guardias del templo y soldados romanos. Una descripción bastante acertada del castigo que debió haber sufrido Jesús, apareció en una publicación del diario Hoy, de Quito, Ecuador. Dice así: Antes de ser crucificado, Jesús tuvo que soportar el flagelamiento. Para ello, se utilizaba un látigo pequeño con varias cuerdas de cuero tejidas de diferentes longitudes, en las que se incrustaban pequeñas cuentas de hierro y trozos de huesos de oveja, que se unían en forma alternada. Antes de azotarle, la víctima era desnudada y sus manos se ataban a un poste. Acto seguido, se flagelaba el dorso, los glúteos y las piernas. La severidad de los golpes dependía de la crueldad de los soldados, quienes trataban de debilitar a la víctima hasta provocar un estado cercano al colapso o muerte. A medida que los soldados golpeaban repetidamente la espalda de su víctima, las cuentas de hierro causaban profundas contusiones y la trenza de cuero cortaba la piel y el tejido subcutáneo. Entonces, mientras el flagelamiento continuaba, las laceraciones desgarraban los músculos causando gran pérdida sanguínea. El dolor y la pérdida de sangre generalmente ponían a la víctima en una etapa cercana al shock circulatorio. En el pretorio, Jesús fue azotado severamente. No se conoce sin embargo el número de latigazos, pero de acuerdo con la ley Hebrea de la época, probablemente fueron 39. Por tanto, antes de su crucifixión, las condiciones físicas de Jesús estaban muy disminuidas, en realidad estaba al borde mismo del colapso. Luego vino la crucifixión en sí mismo. La crucifixión fue una práctica que probablemente empezó entre los persas, y los romanos la perfeccionaron como una forma de tortura. La víctima era atada a un poste vertical para mantener sus pies elevados sobre el suelo. Solo años más tarde fue en realidad una verdadera cruz, que estaba conformada por un palo vertical y una barra horizontal o patíbulo. Se ordenaba al mártir que cargue su propia cruz desde el poste de flagelamiento hasta el lugar de crucifixión. Debido a que el peso de la cruz era de alrededor de 300 libras, solo se cargaba la barra del patíbulo, la cual pesaba entre 75 a 125 libras, colocándola en el cuello desnudo de la víctima y balanceándola sobre sus hombros. En el lugar de la ejecución, y de acuerdo con la ley imperante, al mártir se le daba de beber un vino amargo mezclado con un analgésico suave. Jesús rehusó ingerir esta bebida. Después era arrojado al piso sobre su espalda con los brazos estirados a lo largo del patíbulo. Entonces se procedía a clavar las manos o se ataban los brazos a la barra de crucifixión. Los restos arqueológicos de un cuerpo crucificado que data del tiempo de Jesús, demostraron que los clavos con puntas de hierro tenían de 13 a 18 centímetros de largo y un diámetro de un centímetro. Después que se sujetaban los brazos del sentenciado en el patíbulo, el patíbulo y la víctima eran alzados sobre el poste vertical, entonces los pies también eran fijados en la barra, ya sea con clavos o atándolos con cuerdas. El tiempo que el sentenciado sobrevivía, variaba entre tres horas y cuatro días y tenía relación inversa con la severidad del flagelamiento. Mientras más severo era el flagelamiento, menos tiempo tardaban los reos en morir en la cruz. Sin embargo, si el castigo era relativamente suave, los soldados romanos apresuraban la muerte rompiéndoles las piernas por debajo de las rodillas. Hasta aquí la cita de este artículo, escrito por un doctor en medicina, especialista en cardiología.

Ahora bien, según la profecía de Isaías, Jesús debía ser maltratado hasta quedar desfigurado. Note lo que dice Isaías 52:14 «Como se asombraron de ti muchos, de tal manera fue desfigurado de los hombres su parecer, y su hermosura más que la de los hijos de los hombres»

Esta profecía se cumplió totalmente. Jesús fue escupido, golpeado con puños y con varas, azotado y se le colocó una corona de espinas en su cabeza. Antes de ser clavado en la cruz, Jesús estaba al borde de la muerte. Esto explica que hicieron falta sólo seis horas para que voluntariamente Jesús entregue el espíritu a su Padre. Pero además de este motivo de orden físico para que Jesús muera sobre la cruz en sólo seis horas, existe en segundo lugar, un motivo no menos importante y que es de orden espiritual. A Jesús se lo ve en la Biblia como el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Como tal, Jesús debía ser sacrificado a Dios en expiación por el pecado del hombre. Este sacrificio no podía llevarse a cabo en cualquier día. Tenía que ocurrir el día preciso, en la fiesta judía llamada la Pascua. El día de la Pascua, las familias judías sacrificaban al cordero pascual, y lo comían asado con panes sin levadura y yerbas amargas, al anochecer de ese día. Esta fiesta era una permanente recordación de lo que sucedió en Egipto la noche que el ángel de Jehová salió a herir a los primogénitos. Si un hogar no quería que su primogénito sea muerto por el ángel de Jehová tenía que sacrificar un cordero, tomar la sangre derramada con un hisopo y rociar el dintel de la puerta con esa sangre. En un sentido simbólico, el cordero estaba siendo sacrificado en lugar del primogénito. El primogénito podía entonces conservar la vida, porque hubo alguien que murió en su lugar. Pues Jesús como Cordero de Dios, tomó el lugar de todo el pecador para recibir el castigo por el pecado. El castigo por el pecado es la muerte. Por eso murió Jesús. De modo que Jesús debía ofrecerse a sí mismo en sacrificio a Dios por el pecado del hombre. Esto debía acontecer el día de la pascua. Un examen minucioso de los escritos proféticos y los eventos que ocurrieron en la así llamada semana de la pasión, mostrará que Jesús fue crucificado a las nueve de la mañana del día de la preparación de la Pascua, es decir, del día cuando se debía sacrificar el cordero pascual. Seis horas más tarde, esto es a las tres de la tarde del día de la preparación de la Pascua, murió Jesús en la cruz. Note como lo registra Lucas en el capítulo 23 de su Evangelio, versículos 50 a 55. «Había un varón llamado José, de Arimatea, ciudad de Judea, el cual era miembro del concilio, varón bueno y justo. Este, que también esperaba el reino de Dios, y no había consentido en el acuerdo ni en los hechos de ellos, fue a Pilato, y pidió el cuerpo de Jesús. Y quitándolo, lo envolvió en una sábana, y lo puso en un sepulcro abierto en una peña, en el cual aún no se había puesto nadie. Era día de la preparación, y estaba para comenzar el día de reposo. Y las mujeres que habían venido con él desde Galilea, siguieron también, y vieron el sepulcro, y cómo fue puesto su cuerpo.»

Así que, Jesús murió a las tres de la tarde del día de la preparación de la pascua. Según el historiador Flavio Josefo, los judíos tenían la costumbre de sacrificar el cordero pascual a las tres de la tarde del día de la preparación de la pascua. Siendo así, Jesús como el Cordero de Dios, murió exactamente a las tres de la tarde del día de la preparación de la pascua, tomando el lugar de todo aquel que crea en él como Salvador. Estas dos razones explican por qué Jesús expiró solo después de seis horas de haber sido crucificado.

PABLO LOGACHO
LA BIBLIA DICE… es un ministerio de fe, sin fines de lucro, que depende totalmente de la generosidad de aquellos que aprecian este ministerio. Agradecemos sinceramente a todos los que con sus oraciones y ofrendas hacen posible que sigamos adelante. Y… antes de finalizar nuestro programa quiero dejar con ustedes la PREGUNTA DEL DIA. ¿Qué sucederá con el pueblo de Israel durante el milenio? Busque la respuesta en nuestra página Web y además conozca todo el material que está a su disposición, la dirección es: labibliadice.org
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EL DISCÍPULO Nº 13

EL DISCÍPULO Nº 13

Programa No. 2016-01-28

PABLO MARTINI
a1¿Sabías que no fueron doce los discípulos llamados por el Señor sino trece?… Si vamos a Lucas 19:59 Jesús llamó a un joven de la misma manera que había llamado a los anteriores. En este caso la respuesta fue negativa: “Señor, déjame que primero vaya y entierre a mi padre.” ¡Qué pena!, se perdió la oportunidad de su vida de pasar a formar parte, nada más ni nada menos que del grupo elite del Mesías. Eso de: “entierre a mi padre” me suena a ambición, no sé a ti, pero a mí sí. Es como si hubiese dicho: Tengo que recibir mi herencia y si me voy a ahora se la dejo a mis hermanos. Ya sabes, Señor, con algo de plata en mi bolsillo podré ser más útil a tu causa, ¿verdad?”… Son impedimentos para acatar su llamado a seguirle, (que es el llamado más supremo).

En este contexto hubo dos más, solo que estos se ofrecieron solitos y también solitos se retiraron. Porque el que se acerca por las cosas se va por las cosas, es una ley. El primero está en el texto 57, “Señor, te seguiré adondequiera que vayas”. Podríamos llamarlo: El impulsivo. No sirve para seguir a Dios. Tus impulsos son buenos, pero cuando no están con la motivación correcta se tornan engañosos. El tercero lo tenemos en el versículo 61: “Te seguiré, Señor; pero déjame que me despida primero de los que están en mi casa.” Este sería el afectivo. Otra área peligrosa en lo que al llamado divino concierne, mis afectos. ¡Son tan variables, tan inciertos!…

Como ves ni lo uno ni lo otro. Ni mis impulsos, ni mis afectos, mucho menos mi ambición personal. Entrega incondicional que se resume en Fe es lo que Él demanda. “Ninguno que, poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el Reino de los Cielos”, dijo el Señor de manera enfática. Y tú ¿hasta cuándo postergarás Su llamado?… No lo olvides: es el privilegio más grande en esta vida.

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La iglesia de Cristo

ESTUDIO BÍBLICO 

Programa No. 2016-01-27
DAVID LOGACHO
Reciba cordiales saludos amable oyente. Es un gozo para mí saber que me está escuchando. Sea bienvenida o bienvenido al estudio bíblico de hoy. Seguimos estudiando el tema de la iglesia de Cristo. En esta oportunidad vamos a considerar a los miembros de la iglesia de Cristo.
DAVID LOGACHO
a1En uno de nuestros estudios bíblicos pasados señalamos que la iglesia de Cristo no es un edificio ni una organización, sino el conjunto de personas que confiesan a Cristo como su Salvador. También dejamos establecido que la forma de entrar a formar parte de la iglesia de Cristo es por medio de recibir a Cristo como Salvador personal. Es Cristo mismo quien introduce a los creyentes en su cuerpo mediante el Espíritu Santo. Esto es lo que se llama el bautismo con el Espíritu Santo. Hechos 2:47 dice: alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.

Es el Señor quien añade o introduce cada día a su cuerpo que es la iglesia los que habían de ser salvos. Cada vez que una persona recibe a Cristo como Salvador, es automáticamente bautizada con el Espíritu Santo por el Señor Jesucristo y como resultado de esta obra de Jesucristo, el creyente llega a ser parte de la iglesia de Cristo. Esto significa amable oyente, que en la iglesia de Cristo existen personas de todo tipo y condición. Dentro de la iglesia de Cristo no hay diferencia por edad, raza, color de piel, nacionalidad, posición social, posición económica, nivel intelectual, nivel académico. Inclusive no hay diferencia entre los miembros de la iglesia que están viviendo en la tierra y los miembros de la iglesia que están viviendo en el cielo. En el Nuevo Testamento tenemos un pasaje bíblico que de una manera muy clara nos provee información sobre los miembros del cuerpo de Cristo. Se encuentra en 1 Corintios 12:12-26. La Biblia dice: Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo.

1Co 12:13 Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu.

1Co 12:14 Además, el cuerpo no es un solo miembro, sino muchos.

1Co 12:15 Si dijere el pie: Porque no soy mano, no soy del cuerpo, ¿por eso no será del cuerpo?

1Co 12:16 Y si dijere la oreja: Porque no soy ojo, no soy del cuerpo, ¿por eso no será del cuerpo?

1Co 12:17 Si todo el cuerpo fuese ojo, ¿dónde estaría el oído? Si todo fuese oído, ¿dónde estaría el olfato?

1Co 12:18 Mas ahora Dios ha colocado los miembros cada uno de ellos en el cuerpo, como él quiso.

1Co 12:19 Porque si todos fueran un solo miembro, ¿dónde estaría el cuerpo?

1Co 12:20 Pero ahora son muchos los miembros, pero el cuerpo es uno solo.

1Co 12:21 Ni el ojo puede decir a la mano: No te necesito, ni tampoco la cabeza a los pies: No tengo necesidad de vosotros.

1Co 12:22 Antes bien los miembros del cuerpo que parecen más débiles, son los más necesarios;

1Co 12:23 y a aquellos del cuerpo que nos parecen menos dignos, a éstos vestimos más dignamente; y los que en nosotros son menos decorosos, se tratan con más decoro.

1Co 12:24 Porque los que en nosotros son más decorosos, no tienen necesidad; pero Dios ordenó el cuerpo, dando más abundante honor al que le faltaba,

1Co 12:25 para que no haya desavenencia en el cuerpo, sino que los miembros todos se preocupen los unos por los otros.

1Co 12:26 De manera que si un miembro padece, todos los miembros se duelen con él, y si un miembro recibe honra, todos los miembros con él se gozan.

En esta magistral exposición del apóstol Pablo acerca de los miembros de la iglesia de Cristo encontramos que el cuerpo humano es una perfecta ilustración de la unidad en diversidad que existe en la iglesia de Cristo. Notamos varias cosas que son dignas de considerar con detenimiento. Primero, la unidad de los miembros. Así como el cuerpo humano tiene muchos miembros pero esos muchos miembros hacen un solo cuerpo, el cuerpo de Cristo que es la iglesia también tiene muchos miembros, pero son una sola unidad, un solo cuerpo. La unidad entre los miembros del cuerpo de Cristo que es la iglesia es una realidad ineludible. Por eso es que la Biblia no nos exhorta jamás a buscar unidad entre creyentes sino a mantener la unidad que ya tenemos entre todos los que somos creyentes. Efesios 4:3 dice: solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz;

Segundo, la diversidad de los miembros. En el cuerpo humano existe una diversidad de miembros, los ojos, los oídos, la boca, las manos, los pies. Pablo hace notar este hecho con un dejo de ironía cuando dice: Si todo el cuerpo fuese ojo, ¿dónde estaría el oído? ¿Si todo fuese oído, dónde estaría el olfato? Lo mismo, exactamente, se puede decir del cuerpo de Cristo que es la iglesia. Allí también existe una diversidad de miembros. Mas adelante en su carta el apóstol Pablo se encargará de señalar que entre esta diversidad de miembros están los apóstoles, los profetas, los maestros, los que ayudan, los que administran. Con su habilidad de aclarar las cosas, Pablo resume lo dicho afirmando: Porque si todos fueran un solo miembro, ¿dónde estaría el cuerpo? Tercero, la armonía entre los miembros. En el cuerpo humano existe total armonía entre sus diversos miembros. Esta armonía se traduce por un lado, en que cada miembro no se siente menos importante que otro y por otro lado en que cada miembro no se siente más importante que otro. Ambas cosas son esenciales para que pueda haber la armonía entre los miembros del cuerpo. El pie no puede decir: Porque no soy mano, no soy del cuerpo, es decir sintiéndose de menor importancia que la mano. De la misma manera, el ojo no puede decir a la mano, no te necesito, sintiéndose superior a la mano. Nada de esto se observa en el cuerpo humano y el resultado de esto es armonía en el cuerpo. Lo mismo debería acontecer en la iglesia de Cristo. Ningún miembro debería sentirse menos que otro por la función que tiene dentro del cuerpo y de igual modo, ningún miembro debería sentirse superior a otro por la función que tiene dentro del cuerpo. Solamente así habrá armonía dentro del cuerpo. Esto es muy importante recalcar amable oyente. Porque no son pocos los casos cuando los miembros del cuerpo de Cristo se sienten menos importantes que otros o más importantes que otros. De hecho, en las iglesias locales donde nos congregamos pensamos que los pastores o ancianos son los más importantes y después de ellos a lo mejor los diáconos y después de ellos quizá los maestros de escuela dominicales y al último de la fila están los que vienen sólo a sentarse. Pero esta apreciación va en contra de la realidad fundamental que entre los miembros del cuerpo de Cristo no existen miembros de clase superior y miembros de clase inferior. Las diferencia que hacemos en la práctica no tienen fundamento en la palabra de Dios. Cuarto, la cooperación entre los miembros. Esto es lo que vemos entre los miembros del cuerpo humano. Cada miembro cumple su función asignada y coopera con los demás miembros del cuerpo. Solamente deténgase un poco para meditar en todo lo que tiene que pasar en los miembros de su cuerpo para que pueda dar pasos y caminar en determinada dirección. Todos los miembros cooperan. Igual debe ser en la iglesia de Cristo. Cada miembro debe cumplir a cabalidad su función asignada y cooperar con los otros miembros del cuerpo de Cristo para el cumplimiento del propósito general de la iglesia de Cristo, determinado por la cabeza que es Cristo. Si un miembro deja de funcionar, afecta al funcionamiento de todo el cuerpo. Si mis ojos, de pronto se rebelaran y decidieran quedarse cerrados todo el tiempo, como si estuviera dormido, todo mi cuerpo sufriría las consecuencias de ello. Igual es cuando un miembro de la iglesia de Cristo no hace nada y piensa que para lo único que está llamado es para calentar las sillas o los bancos en un templo. Todo el cuerpo va a sufrir la consecuencia de esta desatinada decisión. Quinto, el cuidado entre los miembros. En el cuerpo humano, los miembros se cuidan los unos a los otros. Cuando entra una basurita al ojo, automáticamente entra en acción la mano para restregar el ojo tratando de sacar el objeto extraño del ojo. Si el ojo ve que la mano se está acercando al filo de un cuchillo, automáticamente entra en acción para hacer que la mano se retire de ese potencial peligro. Existe una protección mutua entre los miembros. A lo mejor los miembros más fuertes protegen a los miembros más débiles. Igual debe ser en el cuerpo de Cristo. Los miembros más fuertes deben proteger a los miembros más débiles. En lugar de envidias, luchas por el poder, ofensas, lo que se debe ver es el cuidado mutuo que debe existir entre los miembros del cuerpo. Esto es en esencia lo que enseña la Biblia sobre los miembros del cuerpo de Cristo que es la iglesia.

PABLO LOGACHO
LA BIBLIA DICE… es un ministerio de fe, sin fines de lucro, que depende totalmente de la generosidad de aquellos que aprecian este ministerio. Agradecemos sinceramente a todos los que con sus oraciones y ofrendas hacen posible que sigamos adelante. Y… antes de finalizar nuestro programa quiero dejar con ustedes la PREGUNTA DEL DIA. ¿Qué sucederá con el pueblo de Israel durante el milenio? Busque la respuesta en nuestra página Web y además conozca todo el material que está a su disposición, la dirección es: labibliadice.org
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EL ÁGUILA Y LAS FOCAS

EL ÁGUILA Y LAS FOCAS

Programa No. 2016-01-27
PABLO MARTINI
a1La lucha por la sobre vivencia en los diferentes eslabones de la cadena depredadores y víctimas, tiene matices curiosos. Existe una especie de águilas tan atrevidas que se dedican a cazar pequeñas focas. Realizan un sobrevuelo por encima de las aguas del mar y cuando divisan a una foca nadando sobre la superficie cerca de la orilla, inician su vuelo en picada y clavando sus fuertes garras en los lomos del animal la arrastran hacia la orilla valiéndose de sus enormes y poderosas alas. Una vez fuera del mar, la foca indefensa y herida es elevada hasta el nido del ave en lo alto de las montañas para servir de alimento para el águila y sus polluelos. Pero algunas veces, la foca escogida es demasiado fuerte y pesada para el águila, y no deja ser arrastrada fuera del mar. Al no poder soltarla, el águila, debido a la curvatura de sus garras enterradas en la dura carne del animal, es ella la que es arrastrada mar adentro hasta que la foca se sumerge ahogando al águila que lleva clavada en su espalda. ¿Paradójico, verdad? El águila terminó siendo capturada por aquello que pretendía capturar.

Lo mismo pasa con las posesiones materiales que este mundo ofrece. Alguien dijo: “Cuando lo que poseo comienza a poseerme, estoy en problemas.” Con cuánta frecuencia los hombres se aferran a placeres pecaminosos, estilo de vida sensual, búsqueda ciega de bienes materiales, ignorando que, muchas veces, por querer atrapar una presa demasiado grande, terminan en el fondo de una tragedia. Embriagados de codicia, casi siempre, pierden la noción de sus propias fuerzas y se lanzan imprudentes en empresas que van más allá de sus posibilidades, sacrificando, familia, ahorros, fuerzas, salud y hasta su propia paz. La Biblia dice: “Haz todo lo que esté al alcance de tu mano pero, según tus fuerzas.” Recuerda: ¿De qué le sirvió al águila ganar su foca si perdió su vida? Lo mismo sucede con aquel ser humano que ganare todo el mundo pero perdiere su alma. ¿De qué le aprovechará, dice Marcos 8:36?

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Metáforas de la iglesia de Cristo

CONSULTORIO BÍBLICO

Programa No. 2016-01-25
DAVID LOGACHO
Es un gozo saludarle amable oyente y darle la bienvenida a nuestro estudio bíblico de hoy. Continuamos estudiando las metáforas de la iglesia de Cristo según aparecen en el Nuevo Testamento. En nuestro estudio bíblico anterior vimos que la iglesia de Cristo es la casa de Dios. Hoy vamos a ver otra metáfora de la iglesia de Cristo.
DAVID LOGACHO
a1Una hermosa metáfora de la iglesia de Cristo es la casa de Dios. Los creyentes en general somos la familia de Dios, la parentela, la descendencia, la simiente de Dios. Esta es una posición extraordinaria. Los creyentes poseemos la simiente de Dios, tenemos un Padre que es Dios y entre todos somos hermanos. Dentro de la casa de Dios existe disciplina. El manual de disciplina es la Biblia. Cuando el creyente se somete a lo que dice la Biblia, hallará bendición y cuando el creyente desobedece a lo que dice la Biblia, hallará disciplina de Dios. Como casa de Dios, los creyentes somos también herederos de Dios. La herencia es incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos. Es gran cosa ser parte de la casa de Dios. Vayamos ahora a una metáfora de la iglesia de Cristo. Se encuentra en la última parte de 1 Timoteo 3:15. La Biblia dice: para que si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad.

Ya tratamos lo concerniente a la iglesia de Cristo como la casa de Dios. Acto seguido, el apóstol Pablo dice que la iglesia no es de los pastores o ancianos, ni de las denominaciones. La iglesia de Cristo es del Dios viviente. Cuidado amable oyente con usar frases como «mi iglesia» o «nuestra iglesia» porque la iglesia no es mía, ni nuestra, la iglesia es del Dios viviente, la iglesia es de Cristo, quien la amó y se entregó a sí mismo por ella. Una vez clarificado este asunto, Pablo dice que la iglesia de Cristo es columna y baluarte de la verdad. Aquí tenemos la nueva metáfora de la iglesia de Cristo. Columna y baluarte de la verdad. Columna tiene que ver con la arquitectura. La ciudad de Efeso, donde estaba Timoteo, a quien fue escrita esta carta, era famosa por el templo a la diosa pagana Diana con sus 127 pilares cubiertos de oro. Los creyentes de Efeso quizá eran atacados porque sus templos no tenían esos 127 pilares. Para estos creyentes debe haber sido de gran gozo saber que aunque sus templos no tenían 127 pilares cubiertos de oro, sin embargo, ellos mismos eran el pilar, no un pilar recubierto de oro, sino nada más y nada menos que el pilar de la verdad. Todos los otros pilares, inclusive esos 127 pilares recubiertos de oro del templo de Diana, son pilares ordinarios en comparación del pilar de la verdad. Pero en el primer siglo, pilar también era lo que se ponía en las plazas más importantes de las ciudades para fijar allí las noticias de interés para la comunidad. Si alguien quería estar informado sobre los asuntos importantes de un pueblo, lo único que debía hacer es acercarse al pilar en la plaza de la comunidad y leer lo que allí se había publicado. La iglesia de Cristo también es un pilar en ese sentido, es el pilar de la verdad. La iglesia de Cristo debe por tanto publicar a los cuatro vientos la verdad viva de Dios, Cristo Jesús, y la verdad escrita de Dios, la Biblia. Esta es la función más importante de la iglesia amable oyente. La iglesia de Cristo no puede salvar a las personas, sólo Dios es quien salva. La iglesia de Cristo no puede llenar las vidas de las personas, sólo el Espíritu Santo pude llenar las vidas de las personas. La iglesia de Cristo no puede morir por las personas, sólo Cristo murió por las personas. Pero existe algo que solamente puede hacer la iglesia de Cristo y eso es anunciar la palabra de Dios, anunciar a Cristo, para que el pecador halle el camino hacia la salvación, para que el que ya es salvo conozca y practique la palabra de Dios. De aquí la responsabilidad enorme de la iglesia de proclamar la verdad de la palabra de Dios en el mundo. La iglesia de Cristo debe ser como el faro luminoso en una noche de tormenta. La iglesia de Cristo no está para anunciar la filosofía del mundo o la psicología del mundo o la política del mundo. La iglesia de Cristo debe estar para proclamar la verdad, tanto la verdad personificada en Cristo como la verdad escrita de la palabra de Dios. Qué triste es cuando la iglesia proclama un mensaje que puede ser muy atractivo al oído, que da comezón de oír como dice la palabra de Dios, pero no proclama a Jesucristo ni la palabra de Dios. Este ministerio, La Biblia Dice quiere justamente ser pilar de la verdad, por eso proclamamos nada más ni nada menos que la palabra de Dios al mundo entero. Su mismo nombre es una alusión a este hecho: La Biblia Dice. No nos interesa proclamar lo que dice tal o cual teólogo, tal o cual erudito, tal o cual intérprete. Nos interesa proclamar única y exclusivamente lo que dice la palabra viva de Dios, Jesucristo, y la palabra escrita de Dios, la Biblia. Hermosa la metáfora de la iglesia de Cristo como pilar de la verdad. Pero eso es sólo una parte de la metáfora, porque 1Timoteo 3:15 dice que la iglesia de Cristo, además de ser pilar de la verdad, también es baluarte de la verdad. Un baluarte es una fortificación con fines de amparo y defensa. Es decir que la iglesia de Cristo es como una segura fortificación diseñada para amparar la verdad. Esta función de la iglesia de Cristo es muy necesaria hoy en día porque la verdad está en los suelos. Es como en los días de Isaías, acerca de lo cual él escribió lo que tenemos en Isaías 59:14. La Biblia dice: Y el derecho se retiró, y la justicia se puso lejos; porque la verdad tropezó en la plaza, y la equidad no pudo venir.

De una forma pictórica Isaías personifica al derecho, la justicia, la verdad y la equidad. Los cuatro personajes debían estar presentes en cierto momento y en cierto lugar. Pero ¿qué pasó? Isaías dice que el derecho no quiso estar presente y simplemente se retiró. La justicia no quiso intervenir y se puso lejos. La verdad hizo todo por estar presente pero no pudo llegar porque tropezó en la plaza. La equidad prefirió estar en otro lado y no pudo venir. Como resultado, donde debió haber habido derecho reinó la ilegalidad. Donde debió haber habido justicia, reinó la injusticia. Donde debió haber habido verdad reinó la mentira. Donde debió haber habido equidad reinó el favoritismo. Así fue en los tiempos de Isaías y lamentablemente así es también en nuestros tiempos en este mundo. Pero en la iglesia de Cristo tanto el derecho como la justicia, la verdad y la equidad deben estar siempre presentes. La iglesia de Cristo, como baluarte de la vedad está en el mundo para amparar a la verdad. Recuerde que la verdad viva es la persona de Cristo y la verdad escrita es la palabra de Dios. Pero el baluarte no era una fortificación sólo para amparar sino también para defender. Igualmente la iglesia de Cristo no debe estar sólo para amparar la verdad sino también para defender a la verdad de sus muchos enemigos. ¿Sabía que la verdad está bajo permanente ataque en el mundo? Es la iglesia de Cristo quien debe levantarse para presentar defensa. El ataque a la verdad viene desde afuera y desde adentro. Desde afuera, la verdad es atacada por ateos, gnósticos, filósofos incrédulos, científicos incrédulos, políticos incrédulos, educadores incrédulos, sectas falsas. La verdad necesita ser defendida por los que somos parte de la iglesia de Cristo. Por eso tenemos lo que aparece en 1 Pedro 3:15. La Biblia dice: sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros;

Esta es nuestra responsabilidad como miembros de la iglesia de Cristo. Debemos estar siempre preparados para presentar defensa de la verdad. Pero el ataque a la verdad también viene desde adentro. Esto es inaudito, pero en ocasiones los mismos creyentes, o falsos creyentes, mejor, se levantan como detractores de la verdad dentro de la iglesia de Cristo, Por eso en el Nuevo Testamento encontramos epístolas como Judas, en la cual se confronta con firmeza el ataque de la verdad por parte de falsos creyentes inmiscuidos en la iglesia local. Es la iglesia de Cristo quien debe levantarse para defender la verdad, no importa si el ataque viene desde afuera o desde adentro. En esta ocasión hemos visto que la iglesia de Cristo es columna y baluarte de la verdad. Usted que es parte de la iglesia de Cristo, debe estar ocupado en proclamar la verdad. Recuerde que esa verdad es Cristo y la palabra de Dios. También debe estar ocupado en defender esa verdad. Para cumplir con este propósito, debe conocer a Cristo personalmente y debe conocer a fondo la palabra de Dios. Mi oración es que usted también pueda tornarse en columna y baluarte de la verdad.

PABLO LOGACHO
LA BIBLIA DICE… es un ministerio sin fines de lucro, que se mantiene gracias a las oraciones y ofrendas de muchos hermanos alrededor del mundo, si Dios ha puesto en su corazón el deseo de apoyarnos, contáctese con nosotros para indicarle la forma de hacerlo y… antes de despedirnos quiero invitarle a visitar nuestra página Web y conocer la respuesta a la PREGUNTA DEL DIA ¿Durante el milenio, seguirán dando a luz hijos las mujeres como en la actualidad? nuestra dirección es: labibliadice.org en donde también puede escuchar nuevamente el programa de hoy en formato de Audio Real, le repito nuestra dirección triple w.labibliadice.org
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DURMIENDO CON EL ENEMIGO

DURMIENDO CON EL ENEMIGO 

Programa No. 2016-01-26
PABLO MARTINI
a1La primera epístola universal de San Juan, apóstol, escrita hace ya más de dos mil años durante el final del primer siglo de la era cristiana, advierte sobre la presencia de cierta influencia a oponerse a las verdades de Dios pero de un manera subliminal, oculta, y enmascarada. Llama a esta tendencia el “espíritu del anticristo”. La palabra “anticristo” tiene un significado compuesto. Significa por un lado “enemigo de Cristo” y por el otro “parecido a Cristo.” No sé si te das cuenta de que esto representa un doble peligro. Yo puedo temerle a un enemigo y hasta evaluar su capacidad de dañarme y prepararme para el ataque o defenderme, pero cuando ese enemigo está disfrazado de amigo la cosa se pone peor. Peor porque no puedo identificar el ataque, peor porque no puedo prevenir el daño y porque puedo estar en sus manos sin darme cuenta.
Sí, “durmiendo con mi enemigo”. Esto es ya una realidad alarmante ante nuestros propios ojos, o por lo menos ante los ojos de los que tenemos cierto discernimiento por la cercanía con la Palabra de Verdad. Pero muchos hoy son engañados. Gobiernos a nivel mundial se esfuerzan por controlar los medios masivos de comunicación como la prensa, la T.V. y los programas de radio. A través de esos espacios de comunicación obligan a las entidades difusoras de todo credo a divulgar sus mensajes. Mensajes que con una fachada de valores humanistas niegan ocultamente la existencia de Dios y recomienda a los ciudadanos a encontrar la solución para sus problemas existenciales dentro de cada uno. Esta verdad es aceptada por muchos pero totalmente divorciada del consejo de Dios, Quien dice de diferentes maneras en Su Palabra que el único Camino está en Cristo. Aquel que descendió del cielo para traernos la solución. Como lo ves es una mentira disfrazaba de verdad, impuesta desde nuestros propios micrófonos, canales y, próximamente púlpitos de iglesias. (Y esto recién comienza)…

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SEGÚN ISAÍAS 65, LA GENTE QUE VIVA EN ESOS NUEVOS CIELOS Y NUEVA TIERRA TENDRÁN DESCENDIENTES

SEGÚN ISAÍAS 65, LA GENTE QUE VIVA EN ESOS NUEVOS CIELOS Y NUEVA TIERRA TENDRÁN DESCENDIENTES

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a1En Isaías capítulo 65 se habla de nuevos cielos y nueva tierra. La gente construirá sus casas y habitará en ellas. Dice también que la gente tendrá descendientes. Pero según Mateo 22:30 Jesús dijo que los que resuciten de los muertos no se casarán ni se darán en casamiento, sino serán como los ángeles de Dios en el cielo. ¿Por qué entonces en Isaías dice que la gente que viva en esos nuevos cielos y nueva tierra tendrán descendientes?

Vamos a dar lectura al pasaje bíblico al cual Usted hace referencia en el libro de Isaías. Se encuentra en el capítulo 65 versículos 17 a 25 donde dice: “Porque he aquí que yo crearé nuevos cielos y nueva tierra; y de lo primero no habrá memoria, ni más vendrá al pensamiento. Mas os gozaréis y os alegraréis para siempre en las cosas que yo he creado; porque he aquí que yo traigo a Jerusalén alegría, y a su pueblo gozo. Y me alegraré con Jerusalén, y me gozaré con mi pueblo; y nunca más se oirán en ella voz de lloro, ni voz de clamor. No habrá más allí niño que muera de pocos días, ni viejo que sus días no cumpla; porque el niño morirá de cien años, y el pecador de cien años será maldito. Edificarán casas, y morarán en ellas; plantarán viñas, y comerán el fruto de ellas. No edificarán para que otro habite, ni plantarán para que otro coma; porque según los días de los árboles serán los días de mi pueblo, y mis escogidos disfrutarán la obra de sus manos. No trabajarán en vano, ni darán a luz para maldición; porque son linaje de los benditos de Jehová, y sus descendientes con ellos. Y antes que clamen, responderé yo; mientras aún hablan, yo habré oído. El lobo y el cordero serán apacentados juntos, y el león comerá paja como el buey; y el polvo será alimento de la serpiente. No afligirán, ni harán mal en todo mi santo monte, dijo Jehová.”

En este pasaje bíblico cargado de significado, encontramos fusionados dos reinos que Dios ha prometido a su pueblo escogido Israel.

El primero que es mencionado se refiere a un reino eterno en los nuevos cielos y la nueva tierra que Dios va a crear. Sobre este reino tratan pasajes como Isaías 61:6 donde dice: “Alzad a los cielos vuestros ojos, y mirad abajo a la tierra; porque los cielos serán deshechos como humo, y la tierra se envejecerá como ropa de vestir, y de la misma manera perecerán sus moradores; pero mi salvación será para siempre, mi justicia no perecerá”

Esto se refiere al reino de Israel en los nuevos cielos y en la nueva tierra. Será un reino para siempre, eterno. No se dan muchos detalles sobre este reino en el libro de Isaías.

Es necesaria la profecía del Nuevo Testamento para saber como será este reino. Aparece en Apocalipsis 21:1-8 donde dice: “Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más. Y yo Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, descender del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido. Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios. Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron. Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas. Y me dijo: Escribe; porque estas palabras son fieles y verdaderas. Y me dijo: Hecho está. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin. Al que tuviere sed, yo le daré gratuitamente de la fuente del agua de la vida. El que venciere heredará todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo. Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.”

Este es el estado eterno, prometido a Israel y ciertamente también a todos los que hemos confiado en Cristo como Salvador. Los súbditos de este reino serán los ángeles de Dios y todos los salvos resucitados, y por tanto, con cuerpos glorificados.

En este reino los súbditos no tendrán descendientes, según lo que enseña la palabra de Dios en Mateo 22:30 donde dice: “Porque en la resurrección ni se casarán ni se darán en casamiento, sino serán como los ángeles de Dios en el cielo.”

Esto es lo que podemos decir acerca del aspecto eterno del reino que Dios ha prometido a Israel.

Pero en segundo lugar, en el pasaje de Isaías 65, existe también un aspecto temporal del reino que Dios ha prometido a Israel. Este reino es conocido como el reino milenial. Dura mil años y tendrá lugar en la tierra actual, no en los cielos nuevos y la tierra nueva, los cuales serán creados por Dios.

Es a este aspecto temporal del reino, al cual se refiere Isaías, a partir del versículo 18 del capítulo 65, hasta el final del libro. Pasaje que ya fue leído al iniciar la respuesta de esta consulta.

Varias cosas dignas de mencionar aparecen en este pasaje.

Será un reino caracterizado por el gozo y la alegría. Nunca más se oirá en el reino voz de lloro, ni voz de clamor.

Será un reino donde habrá longevidad. Esto significa que las enfermedades serán cosa del pasado. No habrá allí niño que muera de pocos días, ni viejo que sus días no cumpla.

Será un reino donde la muerte estará reservada como medida de disciplina para el pecador. El pecador de cien años será maldito dice el texto.

Será un reino donde habrá absoluta prosperidad. La gente edificará sus casas y morará en ellas sin temor de cualquier desgracia. La gente plantará sus viñas y habrá fruto abundante. La gente disfrutará de todo lo que haga con sus manos. Nadie trabajará en vano.

Será un reino donde no habrá guerra ni violencia ni corrupción, ni injusticia. Dice el pasaje leído que no edificarán para que otro habite, ni plantarán para que otro coma.

Será un reino de gente bendecida. Dice el texto que nadie dará a luz para maldición; porque son linaje de los benditos de Jehová, y sus descendientes con ellos.

En esto Usted notará que en este reino, el reino milenial, la gente se casará y tendrá sus hijos. Esto no es de sorprender porque los que entren al reino milenial serán seres humanos de carne y hueso. Estos seres humanos serán creyentes. Serán los creyentes, tanto de Israel como gentiles, que quedaron vivos hasta el final de la tribulación y presenciaron la segunda venida de Cristo. Estos creyentes tendrán la naturaleza pecaminosa como todo creyente en este mundo, por tanto sus hijos vendrán al mundo separados de Dios, así como vinimos todos al mundo, y si quieren ser salvos tendrán que recibir a Cristo como Salvador. La tierra comenzará a repoblarse porque durante la tribulación morirán miles de millones de personas.

Será también un reino donde habrá total comunión con Dios. Dice el texto leído que Dios responderá a los suyos antes que oren y mientras estén orando ya recibirán respuesta a sus oraciones.

Será un reino en el cual la naturaleza será transformada. No habrá hostilidad del reino animal en ningún sentido. El lobo y el cordero serán apacentados juntos y el león comerá paja como buey, y el polvo será alimento de la serpiente. En ese reino no habrá depredadores. Los animales que hoy son carnívoros se transformarán en herbívoros. No afligirán, ni harán mal en toda la creación de Dios.

Así que. En el reino eterno no habrá nadie casándose ni dándose en casamiento. Pero en el reino temporal, el reino milenial, habrá seres humanos casándose y dándose en casamiento y por tanto habrá descendientes.

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