La iglesia de Cristo es la morada de Dios

ESTUDIO BÍBLICO

Programa No. 2016-01-19
DAVID LOGACHO
Es un gozo saludarle amable oyente y darle la bienvenida al estudio bíblico de hoy. Estamos estudiando las metáforas de la iglesia de Cristo, según aparecen en el Nuevo Testamento. La última metáfora que consideramos en nuestro estudio bíblico anterior fue que la iglesia es la morada de Dios. En esta ocasión, hablaremos de otra metáfora de la iglesia de Cristo.
DAVID LOGACHO
a1La iglesia de Cristo es la morada de Dios. Hoy en día, Dios no habita en templos hechos de manos ni en imágenes ni en lienzos ni en estatuas o urnas de cristal, ni en amuletos, ni en crucifijos, sino solamente en la congregación de los que somos discípulos de Cristo. Es inútil por tanto, amable oyente, que pretenda buscar a Dios en cualquier lugar que no sea la iglesia de Cristo, porque la iglesia de Cristo es el templo de Dios. Ahora vamos a estudiar otra metáfora de la iglesia de Cristo. Se encuentra en Efesios 5:25-27. La Biblia dice: Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella,

Eph 5:26 para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra,

Eph 5:27 a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha.

Pablo está enseñando acerca de los roles de la esposa y del esposo en el hogar. La función principal de la esposa en el hogar es someterse a su esposo. La función principal del esposo en el hogar es amar a su esposa. Para ilustrar este hecho, Pablo echa mano de la relación de Cristo con su iglesia. El esposo debe amar a su esposa así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella. El paralelismo es evidente amable oyente. Cristo es el esposo, su iglesia es la esposa. En esta metáfora de la iglesia de Cristo, se distingue el amor conyugal de Cristo el esposo para su iglesia, la esposa. Antes de hablar de la esposa, la iglesia, pongamos nuestra mirada en el esposo, en Cristo. En el pasaje recientemente leído vemos que Cristo ama a la iglesia. Ese amor es en el pasado, en el presente y en el futuro. El amor de Cristo hacia su esposa la iglesia, se manifiesta siempre en acción de beneficio para ella. En el pasado, Cristo amó a la iglesia y se entregó a sí mismo por ella. Esto nos lleva al sacrificio de Cristo en la cruz a favor de su iglesia. Cristo amó tanto a la iglesia que no le importó ser humillado, insultado, escupido, golpeado, puesto una corona de espinas y clavado a la cruz del calvario, donde entregó su vida misma. En el pasado Cristo amó a la iglesia y se entregó a sí mismo por ella. En el presente, Cristo ama a la iglesia y ese amor se manifiesta en la santificación de la iglesia de Cristo. El texto que leímos dice: para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra. Santificar significa poner aparte. Posicionalmente la iglesia de Cristo ya ha sido puesta aparte para Dios, ya es santa, pero también en la práctica, en el diario vivir, la iglesia de Cristo necesita ser puesta aparte para Dios. Esta es una obra que Cristo hace cada instante a favor de su iglesia. La obra de santificación se lleva a cabo por el lavamiento del agua por la palabra. En palabras sencillas esto significa que las vidas de los creyentes son lavadas constantemente mientras los creyentes leen, entienden y obedecen la palabra de Dios. De aquí la importancia que usted amable oyente, que es creyente, tenga el buen hábito de leer, entender y practicar la palabra de Dios diariamente. ¿Ha leído, entendido y practicado algo de la palabra de Dios en este día? Si no lo ha hecho, su vida, por decirlo así, está contaminada con el pecado y necesita esa limpieza del agua por la palabra de Dios. Vemos entonces que el amor de Cristo a su iglesia tuvo un tiempo pasado, cuando Cristo amó a la iglesia y se dio a sí mismo por ella en lo que llamamos la redención.

También el amor de Cristo a su iglesia tienen un tiempo presente, cuando Cristo ama a la iglesia y la santifica. En tercer lugar, el amor de Cristo a su iglesia tienen también un tiempo futuro. En el futuro el amor de Cristo a su iglesia se manifiesta en su glorificación. Dice el texto que leímos: a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha. La glorificación tiene que ver con el estado futuro de la iglesia una vez que sea sacada de este mundo. Cuando eso suceda la iglesia será gloriosa, sin una sola mancha de pecado, sin una sola arruga de imperfección. Total santidad y perfección. Eso es lo que espera en el futuro a la iglesia de Cristo. Esto es de mucho consuelo para los que como Pablo tienen dolores como de parto por ver a la iglesia en santidad y madurez. Puede ser que en la iglesia de Cristo en este mundo existan imperfecciones, divisiones, rivalidades, envidias, pecado. Pero no será así para siempre amable oyente, porque el amor de Cristo por su iglesia hará que en algún momento la iglesia sea gloriosa, sin mancha ni arruga ni cosa semejante, sino santa y sin mancha. Con esto se completa los tres tiempos del amor de Cristo por su iglesia. En el pasado Cristo amó a la iglesia y resultó en su redención. En el presente, Cristo ama a la iglesia y resulta en su santificación. En el futuro, Cristo amará a la iglesia y resultará en su glorificación. ¿No le parece emocionante, amable oyente? Cristo Jesús en su relación con su iglesia es el perfecto modelo para todos los que somos esposos. Así como Cristo ama a la iglesia, nosotros también debemos amar a nuestras esposas. Quitemos ahora nuestra mirada de Cristo como el esposo y pongamos nuestra mirada en su iglesia como la esposa. 2 Corintios 11:2 dice algo muy interesante sobre esto. La Biblia dice: Porque os celo con celo de Dios; pues os he desposado con un solo esposo, para presentaros como una virgen pura a Cristo.

Pablo, el autor de la carta, está celoso por los corintios, pero no era un celo pecaminoso, él mismo dice que es celo de Dios. El celo se debe a que él había desposado a los corintios con un solo esposo que es Cristo, así como lo hubiera hecho un padre amante con su hija virgen al desposarle con su futuro esposo. Pablo por tanto tiene un deseo profundo, esto es el celo de Dios, por ver que la iglesia se mantenga pura para Cristo su esposo. Esto nos dice amable oyente, que la iglesia de Cristo ha sido desposada con Cristo y se espera que sea fiel a Cristo. Cuando una virgen era desposada con su esposo, se consideraba como si ya estuviera casada, aunque todavía no había vivido con su esposo. ¿Recuerda el caso de María, la madre de Jesús? Ella había sido desposada con José; y antes que se juntasen, se halló que había concebido del Espíritu Santo. Por supuesto que la gente que conocía a María no sabía que lo que María había concebido era del Espíritu Santo y tanto ellos como José pensaban que María había cometido adulterio. ¿Cómo así adulterio, si todavía no había vivido con José? Pues porque María había sido desposada con José y eso era como estar ya casada con él, aunque todavía no habían vivido juntos. Igual es con la iglesia y Cristo amable oyente, la iglesia ha sido desposada con Cristo y es de esperarse que la iglesia tenga total fidelidad hacia Cristo, como una virgen pura según el lenguaje de Pablo. Pero ¿Cómo puede la iglesia ser infiel a Cristo? La Biblia nos da respuesta para esto. Santiago 4:4 dice: ¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.

Allí lo tiene lo tiene amable oyente. Santiago pronuncia palabras fuertes a sus lectores. Les dice almas adúlteras. ¿Por qué? Pues porque estando desposados con Cristo, sin embargo se habían entregado a otro hombre. Allí estaba el adulterio. El otro hombre es la amistad con el mundo. Primero tenemos que definir qué es el mundo. El mundo, amable oyente es el sistema que el hombre ha fabricado para sí mismo en un esfuerzo para satisfacer los deseos de los ojos, los deseos de la carne y la vanagloria de la vida. Sistema en el cual Dios o su Hijo Jesucristo no tienen ninguna participación. Puede ser el mundo del arte, de la cultura, de la educación, de la ciencia, de la política y aún de la religión. Es en definitiva el mundo donde el nombre de Cristo no es bienvenido e inclusive prohibido. Cuando un creyente se rinde a cualquiera de estas áreas de este sistema y vive para ella y sueña con ella y come de ella, decimos entonces que ha habido amistad con el mundo y eso es enemistad contra Dios, por tanto adulterio, porque la iglesia ha sido desposada con Cristo, no con el mundo. ¿Cómo está su vida como creyente, amable oyente? ¿Qué es lo más importante para su vida? ¿Quién ocupa el primer lugar en su vida? ¿Será su trabajo? ¿Será su familia? ¿Será su novio o su novia? ¿Será su fortuna? ¿Será su ministerio como pastor? Si alguna de estas cosas está ocupando el primer lugar en su vida, me temo que está en adulterio amable oyente. Si ese es el caso, yo le desafío a que lo antes posible ponga en orden las prioridades de su vida.

PABLO LOGACHO
¿Puede un pastor que ha cometido adulterio y se ha alejado de los caminos del Señor por un buen tiempo, volver a ejercer el pastorado? Visite nuestro sitio en Internet y en la sección PREGUNTA DEL DIA encontrara la respuesta y además podrá hacernos llegar sus inquietudes acerca de algún tema de la palabra de Dios. Nuestra dirección es labibliadice.org, labibliadice.org Ha sido un placer estar junto a usted y le esperamos en nuestra próxima edición.
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CRUCES EN EL SUELO

CRUCES EN EL SUELO

Programa No. 2016-01-19
PABLO MARTINI
a1Hoy vivimos un cristianismo cómodo, fácil, ligth, sin compromiso. Mucho conocimiento pero poca convicción, y la información si no produce convicción producirá deformación. El tema es que se ha llegado a concebir un cristianismo sin cruz, así de dramático. El Autor y Consumador de la fe, Jesús, fue tajante al decir “Todo aquel que quiera ser mi discípulo debe andar por el mundo cargando la cruz en sus espaldas.” Alguien dijo acertadamente que cuando me canso de la incomodidad de la cruz y la dejo en el suelo, acabaré tropezando con ella. Dejó ser de mi motivo de vida y pasó a ser motivo de mi tropiezo. La palabra que usó Jesús para referirse a este proceso es: “Skándalon”. Una palabra griega que traducida a nuestro castellano es “escándalo”, y conocemos su significado. “Todos vosotros os escandalizaréis de mí esta noche”, les dijo el Señor a sus discípulos la última noche que pasó con ellos. En otras palabras “todos ustedes van a tropezar con mi cruz que comienzo a cargar, de alguna manera, desde esta misma noche.” Obvio, ninguno estuvo presente en el Gólgota. ¿Miedo, vergüenza, enojo?… Todo eso y algo más. Cada uno de esos discípulos aprendió la lección. Él se las fue enseñando de a apoco a lo largo de sus vidas. Sus errores y fracasos, y sus constantes tropiezos con la cruz fueron su escuela, y llegaron al final de sus vidas graduando con honores. ¡Honores de mártires! Sí, esa fue la muerte de cada uno. Se jugaron y en serio.
¿Estás aprendiendo también tú la lección?… Yo sé que no es fácil, Jesús también lo sabe. Nunca Él dijo que seguirle significaba parar de sufrir, pero sí Él dijo que la carga que llevaríamos se comparte con Él mismo. No te deja solo, te comprende. También Él quiso apoyar su cruz en el suelo, pero tuvieron que quitársela y dársela a un tal Simón, porque si hubiese sido por Él no la soltaba. Sabía lo que les esperaba y por ese gozo puesto delante de Él, sufrió la cruz. ¡Haz tú lo mismo!
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¿Cuál es su actitud como creyente hacia los hermanos en la fe? ¿Tiene preferencia hacia algunos hermanos en la fe y es indiferente hacia otros? ¿Se siente incómodo en la iglesia local donde se congrega actualmente porque piensa que los hermanos que allí se congregan no están a su nivel social, económico o intelectual?

Estudio Bíblico

Programa No. 2016-01-18

DAVID LOGACHO
Es un gozo estar nuevamente con usted amable oyente. Bienvenida, bienvenido a estudio bíblico de hoy. Seguimos estudiando las metáforas de la iglesia de Cristo que aparecen en el Nuevo Testamento. Hoy vamos a estudiar una metáfora más.
DAVID LOGACHO
a1En nuestro estudio bíblico último vimos que una metáfora de la iglesia de Cristo es un nuevo hombre. En este nuevo hombre no hay distinción de personas ni por raza, ni posición social, ni posición económica, ni género. En la iglesia de Cristo está al mismo nivel el judío y el gentil, el noble y el plebeyo, el rico y el pobre, el hombre y la mujer. Si ante Cristo, la cabeza de la iglesia, todos somos iguales, no hay razón válida para que nosotros los creyentes hagamos acepción de personas dentro de la iglesia de Cristo. Por eso, Santiago 2:9 dice: pero si hacéis acepción de personas, cometéis pecado, y quedáis convictos por la ley como transgresores.

¿Cuál es su actitud como creyente hacia los hermanos en la fe? ¿Tiene preferencia hacia algunos hermanos en la fe y es indiferente hacia otros? ¿Se siente incómodo en la iglesia local donde se congrega actualmente porque piensa que los hermanos que allí se congregan no están a su nivel social, económico o intelectual? Si ese es su sentir, puede ser que usted no tenga claro en su mente que ante Cristo todos somos iguales. No hay razón por tanto para sentirnos superiores a los demás creyentes. Cada metáfora de la iglesia de Cristo tiene una aplicación práctica para los que somos del Señor. Vayamos a otra metáfora de la iglesia de Cristo. Se encuentra en Efesios 2:22. La Biblia dice: en quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu.

Pablo, el autor del libro de Efesios, estaba hablando que los creyentes estamos edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo. Luego entra el versículo que acabamos de leer. Dice «en quien» es decir en Jesucristo, nosotros los creyentes somos juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu. La metáfora de la iglesia de Cristo es entonces la morada de Dios. Notemos algunas cosas importantes sobre esto. En el libro de Génesis, Dios caminaba con los suyos. Hablando de Noé, Génesis 6:9 dice: Estas son las generaciones de Noé: Noé, varón justo, era perfecto en sus generaciones; con Dios caminó Noé.

Allí lo tiene amable oyente. Dios caminando con su pueblo. Pero en Éxodo, Dios moraba con su pueblo. Éxodo 25:8 dice: Y harán un santuario para mí, y habitaré en medio de ellos.

Dios habitaba en su santuario hasta que la gloria de Dios fue traspasada según el triste relato de 1 Samuel 4. Luego Dios habitó en un templo. 1 Reyes 8:11 dice: Y los sacerdotes no pudieron permanecer para ministrar por causa de la nube; porque la gloria de Jehová había llenado la casa de Jehová.

El contexto tiene que ver con la dedicación del templo construido por Salomón. Jehová escogió habitar en templos hechos de manos. Pero lamentablemente, Israel cayó reiteradamente en pecado y como consecuencia de eso, la gloria de Jehová se apartó del templo. Esto lo tenemos relatado en Ezequiel 10:18-19. La Biblia dice: Entonces la gloria de Jehová se elevó de encima del umbral de la casa, y se puso sobre los querubines.

Eze 10:19 Y alzando los querubines sus alas, se levantaron de la tierra delante de mis ojos; cuando ellos salieron, también las ruedas se alzaron al lado de ellos; y se pararon a la entrada de la puerta oriental de la casa de Jehová, y la gloria del Dios de Israel estaba por encima sobre ellos.

Esta es una descripción de la presencia de Dios saliendo de su lugar de morada, el templo de Jerusalén. Después Dios escogió morar en la persona del Señor Jesús. Juan 1:14 dice: Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.

Pero Jesús fue entregado y clavado en una cruz. No fue sino a partir del nacimiento de la iglesia de Cristo, que Dios decidió morar en su iglesia, es decir en el conjunto de los que somos sus seguidores. Hoy en día, amable oyente, Dios no habita en templos hechos de manos. Así que no tiene ningún sentido construir sofisticados edificios para que supuestamente allí more Dios. Dios no va a morar allí amable oyente, porque la Biblia dice que Dios mora en su pueblo que es la iglesia, la morada de Dios. Hace algunos años, caminaba con mi hijo por la ciudad de Quito, Ecuador. Pasamos frente a una famosa catedral, que es una joya de la arquitectura colonial. Mientras admirábamos la catedral vimos a mucha gente que se sacaba el sombrero o cualquier cosa que tenía sobre su cabeza, en honor de la catedral, otros se detenían, hacían reverencia a la catedral inclinándose y persignándose. Para mi hijo, esto fue una sorpresa y camino a casa me preguntó sobre el motivo para ello. La respuesta fue: Hijo, la razón de esa conducta es porque ellos piensan que en esa catedral mora Dios y desean por tanto reverenciar a Dios. Esta fue la ocasión ideal para recordar a mi hijo que Dios no mora hoy en día en templos hechos de manos sino en la unidad de su pueblo, en la congregación de los redimidos por la sangre de Cristo, lo cual es la morada de Dios. Por otro lado, pongamos atención a la palabra morada. El texto que leímos en Efesios 2:22 dice que la iglesia de Cristo es la morada de Dios. Morada significa el lugar de residencia permanente, algo distinto de estar allí de visita. Si usted viniera a mi casa, estaría visitando mi casa, pero jamás podría decir que está morando en mi casa. Yo moro en mi casa. Yo no estoy de visita en mi casa sino moro en mi casa. La misma idea es válida en el caso de Dios haciendo morada en la iglesia de Cristo que somos nosotros, la compañía de creyentes. Dos ha escogido como su residencia permanente a la iglesia de Cristo. Eso significa que nunca se va a ir de allí. Incidentalmente amable oyente, ¿Ha oído a personas decir que van a un templo cualquiera que sea para tener un tempo a solas con Dios? Me imagino que sí, porque es una idea muy generalizada. Es como si Dios morara en tal o cual templo y si quiero encontrarme con él debo ir a su casa, donde él vive. Pero Dios no vive en templos amable oyente. Dios mora en el conjunto de creyentes que formamos la iglesia de Cristo. Usted no necesita ir a un edificio, cualquiera que sea, o como quiera que se llame para allí encontrarse con Dios. Usted está en contacto con Dios permanentemente en todo lugar, porque si usted es creyente Dios mora en usted y en la compañía de los que son como usted, porque Dios mora en la iglesia de Cristo. Qué privilegio tan grande es saber que somos la morada de Dios. Pero recuerde que todo privilegio trae aparejado una responsabilidad. ¿Cuál es la responsabilidad suya a la luz de que usted y todos los demás creyentes somos la morada de Dios? Pues, nuestra responsabilidad es no contaminar con el pecado esa morada de Dios. ¿Recuerda ese incidente cuando Jesús encontró mercaderes en el templo de Jerusalén? ¿Le pareció bien a Jesús que aquel templo sea contaminado con el pecado? Permítame leer el relato en Juan 2:13-16. La Biblia dice: Estaba cerca la pascua de los judíos; y subió Jesús a Jerusalén,

Joh 2:14 y halló en el templo a los que vendían bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas allí sentados.

Joh 2:15 Y haciendo un azote de cuerdas, echó fuera del templo a todos, y las ovejas y los bueyes; y esparció las monedas de los cambistas, y volcó las mesas;

Joh 2:16 y dijo a los que vendían palomas: Quitad de aquí esto, y no hagáis de la casa de mi Padre casa de mercado.

Jesús nunca estuvo de acuerdo en que la morada de Dios se contamine con el pecado, amable oyente. Ahora traslademos la idea a la morada espiritual de Dios que es la iglesia de Cristo. Allí también no se debe tolerar el pecado. Qué triste es cuando algunos de los que somos parte de la iglesia de Cristo nos embarcamos en actividades reñidas con lo que enseña la Biblia. Eso es contaminar la morada de Dios mi amiga, mi amigo. Por eso es que vez tras vez, la Biblia exhorta a vivir vidas santas. Efesios 4:31 dice al respecto: Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia.

La idea, amable oyente, es que las vidas de los que somos parte de la iglesia de Cristo deben ser transparentes porque constituyen la iglesia de Cristo donde mora Dios y su morada debe ser santa. ¿Cómo está su vida? Si es creyente y ha detectado algo que ofende a Dios, no lo pase por alto, amable oyente. Este mismo momento, confiéselo a Dios y apártese de ese pecado y hallará perdón y limpieza de pecado. 1 Juan 1:9 dice: Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.

PABLO LOGACHO
¿Puede un pastor que ha cometido adulterio y se ha alejado de los caminos del Señor por un buen tiempo, volver a ejercer el pastorado? Visite nuestro sitio en Internet y en la sección PREGUNTA DEL DIA encontrara la respuesta y además podrá hacernos llegar sus inquietudes acerca de algún tema de la palabra de Dios. Nuestra dirección es labibliadice.org, labibliadice.org Ha sido un placer estar junto a usted y le esperamos en nuestra próxima edición.
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Cortando lazos.

Cortando lazos.

Programa No. 2016-01-18

PABLO MARTINI
a1Parece que Abraham tenía cierto inconveniente con abandonar algunas cosas que Dios le había indicado, en especial en lo que se refiere a sus lazos familiares. Leemos acerca de sus inicios en la biografía detallada que nos presenta el Génesis de la Biblia y lo vemos saliendo de su tierra, Ur de los caldeos, como Jehová se lo había indicado, pero acompañado de su sobrino Lot. La orden divina había sido tácita: “Sal de tu tierra y sepárate de tu familia”, pero algo dentro de su naturaleza humana le incitó a una obediencia parcial al mandato de Dios que no es ni más ni menos que una total desobediencia.
Es interesante notar que mientras el patriarca caminó junto a Lot Dios no se le apareció, ni le habló ni le dio alguna nueva revelación de si voluntad progresiva. Como si el mismo Dios que lo había llamado le estuviera diciendo indirectamente, “hasta que no te separes de toda tu parentela como yo te dije no hay trato”.
Llegó la separación más por intervención divina que por iniciativa de Abraham y cada uno se fue a su lugar. Inmediatamente Dios se le aparece y le habla y le anima con promesas de una descendencia numerosa. La promesa su cumple, el dialogo entre Creador y criatura continúa pero, pasan los años, y otra vez “lazos” en Abraham. Ahora con su hijo, el hijo del milagro, de la vejez, de la esterilidad, el hijo de la promesa. “Dame a Isaac, tu hijo, a ese que amas tanto”. Pero ahora, la obediencia ya no fue parcial sino total. Muy de mañana se preparó para entregarle a su único y amado hijo al Dios que le había cautivado. Ese fue el Abraham que Dios formaba y lo mismo quiere hacer Dios con cada uno de sus hijos. Los pastorea paciente y amorosamente a unan vida de obediencia total, incondicional e inmediata, porque es la única manera de vivir una vida que agrade a Dios, a los hombres y a nosotros mismos.
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Correr envuelto en una sábana.

Correr envuelto en una sábana.

Programa No. 2016-01-17

PABLO MARTINI
a1El pecado en su esencia está basado en sutiles distorsiones de la verdad de la Palabra de Dios, no en groseras manifestaciones que abiertamente contradicen esa verdad, por eso nos envuelve tan fácilmente como dijera el autor de la epístola a los Hebreos en su capítulo 12 verso 1. Es notable observar con cuánta sutileza el tentador dialogó con Eva en aquel jardín del Edén. “Nos envuelve”, es como correr envuelto en una sábana ¡Imposible! Cuando permitimos que el pecado nos envuelva con su sutileza este entorpece cada una de las áreas de nuestra vida. Nuestras emociones se vuelven amargas o tristes, nuestros pensamientos se llenan de condenación y cierto espíritu de crítica nos atrapa paulatinamente, nuestra perspectiva de la vida se tiñe de pesimismo, nuestra visión se nubla y vemos todo como un problema, nuestras palabras se convierten en instrumentos para lastimar y destruir y nuestra relación con Dios se vuelve dramáticamente afectada.

Un viejo refrán dice que “el diablo sabe por diablo pero más sabe por viejo”. No cabe duda que este archienemigo de Dios tiene sobrada experiencia en hacer caer en sus trampas a cuanta criatura cometa el error de dialogar con él. ¡Tendrás el mismo final que Eva!, te lo aseguro. Es que si el pecado sería amargo, feo, amenazador y violento Satanás no tendría trabajo. Pero es todo lo contrario. Es dulce, atractivo y delicado. Entra suavemente como un dulce e inofensivo bocado para amargarte el alma cuando ya es demasiado tarde. Es una trampa, una seducción, una jugada estratégicamente diseñada para tu aniquilación. Por eso necesitamos la luz de la lámpara de Dios para advertirnos y mostrarnos dónde pisar y dónde no. Vivir una vida enajenada de Dios es auto condenarse al fracaso y la destrucción de tu futuro.

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Cuando uno está casado y decide divorciarse ¿Se puede volver a casar con otra persona y rehacer su vida?

Consultorio Bíblico

Programa No. 2016-01-16

PABLO LOGACHO
Desde Chile, nos escribe un amigo oyente que nos escucha por medio de Radio Armonía. Nuestro amigo oyente además es un asiduo visitante de nuestro sitio en Internet: http://www.labibliadice.org Su consulta es la siguiente: Cuando uno está casado y decide divorciarse ¿Se puede volver a casar con otra persona y rehacer su vida? Siempre he leído que Jesús dijo: Cualquiera que repudie a su mujer, dele carta de divorcio. Al decir esto, me parece a mí que Jesús aprueba el divorcio en casos extremos. Pero además Jesús dijo: Pero yo os digo que el que repudia a su mujer, a no ser por causa de fornicación, hace que ella adultere, y el que se casa con la repudiada, comete adulterio. Según esto, yo entiendo que si me divorcio no puedo volver a casarme, pero ¿qué hay con eso que dice: A no ser por causa de fornicación?

DAVID LOGACHO

a1Gracias por su consulta amable oyente. Antes de nada, debo indicar que la Biblia, en ninguna parte, aprueba el divorcio por cualquier causa que fuere. Fíjese lo que dice Dios en el Antiguo Testamento acerca del divorcio. El texto se encuentra en Malaquías 2:16 donde dice: Porque Jehová Dios de Israel ha dicho que él aborrece el repudio, y al que cubre de iniquidad su vestido, dijo Jehová de los ejércitos. Guardaos, pues, en vuestro espíritu, y no seáis desleales.

Así es amable oyente. Jehová Dios odia o aborrece el repudio o el divorcio. Hacer algo que Jehová Dios aborrece es pecado. Malaquías lo pone en una forma muy descriptiva cuando afirma que quien se divorcia, cubre de iniquidad su vestido. El pecado siempre estará a la vista de Dios y también a la vista de todos. No se puede afirmar por tanto que en el Antiguo Testamento, Dios aprueba el divorcio, cualquiera sea la causa. Veamos el panorama en el Nuevo Testamento en cuanto al divorcio. Durante el tiempo que el Señor Jesús ejercía su ministerio en la tierra, vinieron a él los fariseos tentándole y diciéndole: ¿Es lícito al hombre repudiar a su mujer por cualquier causa? Si el Señor Jesús aprobara el divorcio, ésta hubiera sido la ocasión ideal para darlo a conocer. Pero veamos cuál fue la respuesta del Señor Jesús. Se encuentra en Mateo 19:4-6 donde dice: El, respondiendo, les dijo: ¿No habéis leído que el que los hizo al principio, varón y hembra los hizo, y dijo: Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne? Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre.

Al principio, Dios hizo varón y hembra e inmediatamente estableció la institución conocida como matrimonio. Dentro de esta institución se requiere que hombre deje padre y madre y se una a su mujer. En respuesta, Dios realiza una obra sobrenatural, al hacer de los dos una sola carne. Esto es un milagro, de dos personas de diferente sexo, diferente personalidad, diferente entorno social, Dios los hace una sola carne. En consecuencia, el hombre y la mujer que se han casado no son ya más dos, sino una sola carne. Por tanto, el Señor Jesús va a expresar su convicción sobre el divorcio: Lo que Dios juntó, no lo separe el hombre. Una vez más, ahora en el Nuevo Testamento, queda claro que la Biblia no aprueba el divorcio. Pero los fariseos tenían también sus dudas en cuanto a lo que acababa de declarar el Señor Jesús. Por eso le preguntaron: ¿Por qué, pues, mandó Moisés dar carta de divorcio y repudiarla? Los fariseos deben haber estado pensando en Deuteronomio 24:1-4 donde dice: Cuando alguno tomare mujer y se casare con ella, si no le agradare por haber hallado en ella alguna cosa indecente, le escribirá carta de divorcio, y se la entregará en su mano, y la despedirá de su casa. Y salida de su casa, podrá ir y casarse con otro hombre. Pero si la aborreciere este último, y le escribiere carta de divorcio, y se la entregare en su mano, y la despidiere de su casa; o si hubiere muerto el postrer hombre que la tomó por mujer, no podrá su primer marido, que la despidió, volverla a tomar para que sea su mujer, después que fue envilecida; porque es abominación delante de Jehová, y no has de pervertir la tierra que Jehová tu Dios te da por heredad.

El significado central de este pasaje es el siguiente: Si un hombre se divorcia de una mujer, luego de haber seguido la práctica de extender la carta de divorcio, y esta mujer divorciada se casa con otro hombre, pero con el tiempo este hombre también se divorcia de esta mujer, o si este hombre muere dejando viuda a esta mujer, entonces el primer marido no debe tomar a esta mujer, para que nuevamente sea su esposa. Si lo hace es abominación delante de Jehová, algo horrendo, algo que pervierte la tierra que Dios ha dado a Israel. El pasaje no debe entenderse como un mandamiento al divorcio, como lo estaban tomando los fariseos del tiempo del Señor Jesús, sino como una regulación de una práctica que ya estaba en vigencia. Esta práctica fue permitida, mas no ordenada por Moisés. Note como respondió el Señor Jesús. Se encuentra en Mateo 19:8-9 donde dice: El les dijo: Por la dureza de vuestro corazón Moisés os permitió repudiar a vuestras mujeres; mas al principio no fue así. Y yo os digo que cualquiera que repudia a su mujer, salvo por causa de fornicación, y se casa con otra, adultera; y el que se casa con la repudiada, adultera.

La marcada inclinación al pecado por parte del hombre, especialmente en el orden moral, fue lo que movió a Moisés a permitir, mas no ordenar, que los hombres repudien o se divorcien de sus mujeres, pero esto, como ya se dijo, no es la voluntad de Dios. El Señor Jesús añade su infalible palabra cuando dijo: Y yo os digo que cualquiera que se divorcia de su mujer, excepto por causa de fornicación, y se casa con otra, está en adulterio. También, cualquiera que se casa con la mujer que ha sido divorciada, excepto por causa de fornicación, está en adulterio. Note como un divorcio por cualquier causa, excepto fornicación, con el consiguiente e inevitable nuevo matrimonio, dispara una ola de adulterio. Observe que aunque el divorcio no es la voluntad de Dios, sin embargo existe, por la dureza del corazón del hombre. Esto introduce lo que se da por llamar la cláusula de excepción para el divorcio. Se trata de la fornicación. Este término, significa más que sólo un acto aislado de adulterio. En realidad significa un reiterado intento de utilizar el sexo en una forma contraria a la voluntad de Dios. En cuanto a la cláusula de excepción, básicamente existen dos posturas diferentes. Cada una de estas posturas tiene sus defensores y sus detractores. La primera postura dice que la cláusula de excepción se refiere a alguna impureza moral que un judío había encontrado en la mujer desposada con él antes de que los dos vivan juntos como esposos. Solamente en este caso estaría justificado el divorcio. Esto aplica solamente a los judíos y eso en los tiempos de Jesús. La segunda postura dice que la cláusula de excepción se refiere al reiterado intento de vivir en inmoralidad por parte de uno de los cónyuges. En este caso el divorcio estaría justificado. En otras palabras, si en un matrimonio, uno de los dos pretende vivir en adulterio o en homosexualidad, o en lesbianismo, o en prostitución, y se ha agotado todo esfuerzo para hacer cambiar esta conducta, entonces y sólo entonces se justificaría un divorcio. Ambas posturas tienen sus ardientes defensores y también sus ardientes detractores. Los adherentes a la primera postura, no admiten el divorcio por ninguna causa, inclusive la fornicación. Los adherentes a la segunda postura, admiten el divorcio, solamente si ha habido fornicación de por medio. Los adherentes a la primera postura no tienen que romperse la cabeza dilucidando el asunto del nuevo matrimonio, por cuanto ellos no admiten el divorcio bajo ninguna circunstancia. Los adherentes a la segunda postura dicen que cuando el divorcio es justificado por haber habido fornicación, entonces el matrimonio se ha terminado. Sería equivalente en cierto sentido a que uno de los cónyuges hubiera muerto. Siendo así, entonces la parte inocente que se ha divorciado estaría en su legítimo derecho de casarse nuevamente. Nuevamente, fieles y consagrados hermanos en la fe, han disentido totalmente en cuanto al divorcio y nuevo matrimonio desde hace siglos. Es recomendable por tanto que cada creyente investigue por su propia cuenta la evidencia bíblica en cuanto al divorcio y nuevo matrimonio y forme su propia convicción al respecto. Una vez que la tenga, es recomendable que no sea dogmático en cuanto a ello, al punto de catalogar como herejes a los que no han llegado a su misma conclusión. El asunto del divorcio y nuevo matrimonio es un asunto importante, pero no es un asunto fundamental, de modo que podemos tener comunión a pesar de tener convicciones diferentes en cuanto a este tema. Jamás debemos permitir que se produzcan divisiones en el cuerpo de Cristo por asuntos que no son fundamentales. Que Dios le dé mucha sabiduría para que Ud. adopte la postura más adecuada, amable oyente. En todo caso, partiendo del hecho que el divorcio, aún en el caso de fornicación, no es la voluntad de Dios, es conveniente comprometerse a mantener la unidad del matrimonio a cualquier precio

PABLO LOGACHO
Antes de concluir nuestro programa, le invito a visitar nuestra página Web y conocer la respuesta a la PREGUNTA DEL DÍA Mateo 27:5 dice que Judas Iscariote murió ahorcado, pero Hechos 1:18 dice que Judas Iscariote murió al caerse de cabeza y reventarse por la mitad. ¿Cómo murió realmente? Nuestra dirección es: labibliadice.org Además puede enviarnos sus consultas y sugerencias y por supuesto escuchar nuevamente el programa de hoy. Le recuerdo nuestra dirección: labibliadice.org Hasta la próxima y que Dios le bendiga grandemente.
https://soundcloud.com/labibliadice/lbd-2016-01-16
http://labibliadice.org/lbd/serie/programa-no-2016-01-16/?source=mas

Corre despacio.

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Programa No. 2016-01-16

PABLO MARTINI
La maratón olímpica de 42 kilómetros es una de las pocas disciplinas donde no ser muy joven es en sí una ventaja. El atleta experimentado que ya lleva varios años compitiendo es el que ha aprendido a regular sus fuerzas y conservarlas para los tramos finales que son los más difíciles. De hecho el promedio de edad de estos deportistas oscila entre los 27 y 35 años. No son los jóvenes de 18 a 20 que deslumbran al mundo entero con su velocidad. No, aquí no se trata de sobrepasar sino de resistir hasta el final. Se requiere paciencia, paciencia que aportan los años en este tipo de disciplina. Estamos hablando de uno de los patrimonios de carácter más caros y extraños de la experiencia humana. Abundan los apresurados en esta generación de lo instantáneo. Pero se requiere paciencia, auto control y templanza para correr la carrera de la vida y llegar de pie. Tal vez no primero, pero llegar.

Por falta de paciencia Abraham engendró un hijo con Agar. Por falta de paciencia José intentó apresurar su salida de la cárcel apelando a la ayuda del copero, por falta de paciencia Moisés mató al egipcio y debió huir al desierto, por falta de paciencia Pablo descartó al joven Marcos. San Agustín dijo que la paciencia es la compañera de la sabiduría. Por falta de paciencia el padre hiere verbalmente a su hijo abriendo una brecha entre ambos que durará toda una vida. Por no saber esperar la jovencita se entera que será madre cuando apenas está dejando sus muñecas. Por apresurarse la esposa realiza una compra sin consultar a su marido y endeuda a la familia por varios meses. Son cosas que van de lo cotidiano a lo trágico, son experiencias de vida porque la vida se vive con paciencia. Tuvimos que esperar 280 días para ver la luz fuera del vientre materno. Casi 500 días para aprender a caminar, seis años para poder escribir, 18 para poder graduar. Creo que Dios no intenta decir algo ¿verdad? Tranquilo, jamás nadie se equivocó por esperar.

http://labibliadice.org/una-pausa-en-tu-vida/programa-no-2016-01-08-2/?source=mas

¿Puede un creyente casarse con una mujer que siendo ya creyente se unió, sin casarse a un incrédulo, con quien tuvo un hijo, pero después se separó de ese incrédulo y se reconcilió con el Señor?

Consultorio Bíblico

Programa No. 2016-01-15

PABLO LOGACHO
A través del correo electrónico se ha comunicado con nosotros un amigo oyente para hacernos la siguiente consulta: ¿Puede un creyente casarse con una mujer que siendo ya creyente se unió, sin casarse a un incrédulo, con quien tuvo un hijo, pero después se separó de ese incrédulo y se reconcilió con el Señor?
DAVID LOGACHO
Gracias por su consulta amable oyente. La Biblia presenta básicamente tres requisitos que deben cumplir las personas que desean casarse siguiendo el patrón bíblico, por supuesto. El primero es muy sencillo, debe ser entre personas de distinto sexo. Tal vez a Usted le parezca que está por demás pensar en esto como un requisito, pero dadas las circunstancias actuales cuando se tiende a ver como algo normal los matrimonios entre personas del mismo sexo, es indispensable señalar que esa institución establecida por Dios llamada matrimonio, desde su mismo comienzo da por sentado que debe ser entre un hombre y una mujer. Dios no creó a Juan ni a Pedro ni a Luis para que sea ayuda idónea de Adán. Dios creó a Eva, una mujer, para que sea ayuda idónea para Adán. El matrimonio entre personas del mismo sexo es absolutamente contrario a la voluntad de Dios. Con esto no estoy atacando a los homosexuales o a las lesbianas. Lo que estoy atacando es al pecado que ellos están cometiendo. Dios ama a los homosexuales y a las lesbianas porque son pecadores como cualquier otro, y en su amor Dios les otorga la misma oportunidad de perdón como a cualquier pecador, pero Dios aborrece la homosexualidad, el lesbianismo, y en general toda desviación del uso del sexo establecido por Dios en su palabra. El segundo requisito que deben cumplir las personas que desean casarse es que los dos deben ser creyentes, los dos deben haber nacido de nuevo, espiritualmente, por medio de haber recibido al Señor Jesucristo como su único y salvador personal. Amós 3:3 dice: ¿Andarán dos juntos, si no estuvieren de acuerdo?

Si no hay acuerdo en las convicciones espirituales entre los contrayentes no se deben casar. Esto se ratifica en textos como 2 Corintios 6:14 donde dice: No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas? ¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo?

Si uno de los contrayentes es creyente y el otro incrédulo y los dos se casan, están unidos en yugo desigual, algo que es contrario a la voluntad de Dios. Es como tratar de unir el agua con el aceite. El tercer requisito para las personas que desean casarse es que deben discernir la voluntad de Dios. Mírelo en mi caso, por ejemplo. Cuando yo era soltero y estaba por casarme, había cantidad de mujeres, creyentes, hermanas en la fe, con quienes pude haberme casado. Eso por supuesto no significa que todas estas hermanas en la fe estuvieran interesadas en casarse conmigo. Obviamente, no podía casarme con todas, porque eso tampoco es la voluntad de Dios. Dios creó una mujer para un hombre. El matrimonio al estilo de Dios es monogámico. Siendo este el caso, entonces yo tuve que discernir o buscar la voluntad de Dios para saber con cual de esas muchas hermanas en la fe, yo debía casarme. Cuando se busca hacer la voluntad de Dios con sinceridad, Dios mismo se encarga de mostrar cuál es su voluntad. En mi caso, eventualmente Dios me guió a unirme en matrimonio con quien ya llevo mas de treinta años de casado. El matrimonio no se fundamenta en la atracción sexual, tampoco en la conveniencia social, económica, laboral, o cosas por el estilo. El matrimonio ni siquiera se basa en el amor, porque el amor es algo que se aprende. El matrimonio se basa en un compromiso solemne ante Dios por el cual un hombre y una mujer se unen el uno al otro como esposos sabiendo que esa es la voluntad de Dios para los dos. Aparte de estos requisitos, la Biblia no presenta ningún otro requisito para que los creyentes se casen entre ellos. Es decir, amable oyente, que el hermano de quien habla su consulta, no tendría ningún problema en casarse con aquella hermana, por cuanto es mujer, es creyente y la voluntad de Dios es que se una en matrimonio con ella. Tal vez Usted cuestionará mi conclusión diciendo: Pero, ella, siendo creyente se unió a un hombre incrédulo y procreó un hijo con él. Bueno, efectivamente, ese es el caso. La hermana ciertamente cometió un grave pecado. La Biblia lo llama fornicación, palabra que significa el uso del sexo en una forma no establecida por Dios. Pero, hasta donde entiendo, esta hermana ha reconocido su pecado, seguramente lo ha confesado al Señor, ha abandonado el pecado, porque se ha separado de ese hombre incrédulo, y se ha reconciliado con el Señor. Siendo este el caso, se hace necesario tomar en cuenta lo que dice la Biblia en 1 Juan 1:9-10 en donde leemos lo siguiente: Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad. Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a él mentiroso, y su palabra no está en nosotros.

Según este texto, la hermana en cuestión ha sido perdonada de su pecado de fornicación y no sólo eso, sino que también ha sido limpiada de toda maldad. Por supuesto que todo pecado tiene su consecuencia, y en este caso existe un hijo de por medio. Es responsabilidad de esta hermana velar porque ese niño crezca en disciplina y amonestación del Señor. El hermano que pretende casarse con ella debe saber con precisión lo que hubo en el pasado de ella y si aún así el Señor muestra al hermano que la voluntad del Señor es que se case con ella, no hay ningún problema. Por estar en la voluntad del Señor los tres, él, ella y el hijo de ella, tienen todo el derecho para vivir felices bajo la guía y provisión del Señor.

Pablo Logacho
Por medio del correo electrónico se ha comunicado con nosotros un amigo oyente para hacernos la siguiente consulta: ¿Aparece en la Biblia algún caso de demonios que hayan sido expulsados de una persona, invocando la sangre de Cristo? ¿Cuántas veces aparece en la Biblia la expresión: La sangre de Cristo?

David Logcho

Gracias por su consulta. Comencemos por la segunda parte. ¿Cuántas veces aparece en la Biblia la expresión: La sangre de Cristo? Con la ayuda de una computadora y un programa que maneje la Biblia, es relativamente sencillo hacer una búsqueda de la frase: La sangre de Cristo. Yo hice justamente esto y encontré que la expresión: La sangre de Cristo, aparece solamente cuatro veces, sólo en el Nuevo Testamento, en la versión Reina Valera 1960. La primera vez que ocurre es en 1 Corintios 10:16 donde dice: La copa de bendición que bendecimos, ¿no es la comunión de la sangre de Cristo? El pan que partimos, ¿no es la comunión del cuerpo de Cristo?

La sangre de Cristo es una frase vívida que se usa para referirse a la muerte sacrificial de Cristo y a la obra total de expiación. La segunda vez que ocurre la expresión la sangre de Cristo es en Efesios 2:13 donde dice: Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo.

En este caso también, la expresión: La sangre de Cristo se refiere al sacrificio de Cristo, mediante la cual se hace posible que un gentil quien estaba lejos de Dios, llega a ser cercano a Dios, cuando ese gentil recibe a Cristo como Salvador. La tercera vez que ocurre la expresión la sangre de Cristo es en Hebreos 9:14 donde dice: ¿cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo?

Otra vez, aquí, la expresión: La sangre de Cristo se refiere a la muerte de Cristo en la cruz del Calvario, mediante la cual el pecador que recibe a Cristo como Salvador es limpiado en su conciencia de las obras muertas para que sirva al Dios vivo. La cuarta vez que aparece la expresión: La sangre de Cristo es en 1 Pedro 1:19. Para incluir el contexto, leamos desde el versículo 18. Dice: sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación,

Una vez más aquí, la expresión: La sangre de Cristo se refiere al sacrificio de Cristo en la cruz, mediante el cual un creyente es redimido o comprado para Dios. Aparte de estas cuatro veces, no aparece en la Biblia la expresión: La sangre de Cristo. Ahora vamos a la primera parte de su consulta. La respuesta se sustenta en lo que ya hemos señalado. La Biblia no contiene ni un solo caso en el cual se haya expulsado demonios invocando la expresión: La sangre de Cristo. Es un hecho verificable que demonios fueron expulsados de personas, pero la Biblia no registra ni un solo caso en el cual se haya invocado la sangre de Cristo para hacerlo. Lo que sí se ve en la Biblia es que demonios fueron expulsados en el nombre de Cristo, como por ejemplo en Lucas 9:49 donde dice: Entonces respondiendo Juan, dijo: Maestro, hemos visto a uno que echaba fuera demonios en tu nombre; y se lo prohibimos, porque no sigue con nosotros.

PABLO LOGACHO
Y de esta forma llegamos nuevamente al término de una edición mas de nuestro programa LA BIBLIA DICE… Queremos agradecer profundamente a todos los que con sus oraciones y ofrendas hacen posible que cada día lleguemos a mas lugares. Pero antes quiero dejar con ustedes la PREGUNTA DEL DIA. Que hoy nos habla de un creyente que está lastimado emocional y espiritualmente. ¿De que forma se le puede ayudar? Busque la respuesta en nuestra página Web y además conozca todo el material que está a su entera disposición, y en forma gratuita, la dirección es: labibliadice.org. Bendiciones y le esperamos en nuestra próxima edición.
https://soundcloud.com/labibliadice/lbd-2016-01-15
http://labibliadice.org/lbd/serie/programa-no-2016-01-15/?source=mas

Controlados o controlando.

Controlados o controlando.

Programa No. 2016-01-15

PABLO MARTINI
a1La palabra felicidad evoca imágenes de regalos abiertos en Navidad, de estrechar la mano a quien ama, de recibir sorpresas en el cumpleaños, de responder con una risa incontrolable a un comediante o de disfrutar las vacaciones en un lugar exótico. Todo el mundo quiere ser feliz. Perseguimos este ideal fugaz toda nuestra vida: gastando dinero, coleccionando cosas y buscando nuevas experiencias. Pero si la felicidad depende de nuestras circunstancias, ¿qué sucede cuando los juguetes se envejecen, los seres queridos mueren, la salud se deteriora, nos roban el dinero y la fiesta se termina? Con frecuencia la felicidad se esfuma y la desesperación se hace presente. En contraste con la felicidad se levanta el gozo. El gozo es quietud, es correr con profundidad y firmeza, es la seguridad confiada en la obra y el amor de Dios en nuestras vidas, ¡que Él estará allí pese a cualquier cosa!

La felicidad depende de los acontecimientos de afuera, pero el gozo depende del estado interno de tu alma que se sabe en paz con Dios por medio de Su obra. Filipenses es la carta del gozo de Pablo. La iglesia en esa ciudad de Macedonia había sido de gran estímulo para él. Los creyentes en Filipos disfrutaban una relación muy especial con Pablo, de manera que les escribió y junto con la carta les envió una expresión personal de su amor y afecto. Le habían traído gran gozo. Filipenses es también un libro alegre porque enfatiza el verdadero gozo de la vida cristiana. El concepto de regocijarse, o el gozo, aparece unas dieciséis veces, y sus páginas irradian este mensaje positivo, que culmina en la exhortación de: «Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: ¡Regocijaos!». Es una orden a tus emociones, Sí, porque el gozo no es una emoción como nos han enseñado, sino una decisión. Es la respuesta de mi voluntad controlada por esa fuerza sobrenatural que viene del cielo. Sólo aquellos que la posean podrán “vivir felices por siempre”.

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La existencia de los dinosaurios y la respuesta bíblica

Consultorio Bíblico

La existencia de los dinosaurios y la respuesta bíblica

Programa No. 2016-01-14

PABLO LOGACHO
Nos ha escrito una amiga oyente de Bogotá, Colombia y nos dice lo siguiente: Reciban bendiciones de nuestro Señor. Gracias por el esfuerzo que realizan cada día por enseñarnos más y más acerca de la palabra de Dios. Los escucho desde hace algún tiempo en Bogotá, Colombia por BBN 1100 AM y disfruto de sus comentarios y de la ayuda que ofrecen a la gente para entender la voluntad de Dios. La razón por la que les escribo es porque me gustaría pedirles ayuda para aclarar una inquietud que surgió hace poco en la escuela dominical con los niños de mi iglesia, acerca de la existencia de los dinosaurios y la respuesta bíblica. No tengo mucho conocimiento acerca del tema y no sé dónde puedo encontrar información útil para resolver la inquietud y enseñarles a los niños. Me preguntaba si me podrían ayudar a responder la pregunta o informarme de libros o folletos donde pueda encontrar la información. Les agradezco por toda la ayuda que me puedan brindar y que el Señor les siga bendiciendo abundantemente.
DAVID LOGACHO
a1Gracias amable oyente por haberse comunicado con nosotros. Apreciamos mucho sus comentarios sobre el efecto que está teniendo nuestra programación radial en su vida espiritual. Lo hacemos todo para la gloria de Dios. Gracias también a la emisora BBN en 1100 AM por su buena voluntad al transmitir nuestro programa radial en Bogotá Colombia. La presencia de los dinosaurios sobre la faz de la tierra es atestiguada por la cantidad de fósiles que hasta el presente han sido encontrados en diferentes estratos de la corteza terrestre. Siendo este el caso, entonces, los dinosaurios forman parte del reino animal que fue creado por Dios en la tierra. Esto aconteció en el día quinto y sexto de la creación. Génesis 1:20-23 nos habla de la creación de los animales marinos y las aves. Dice así: Dijo Dios: Produzcan las aguas seres vivientes, y aves que vuelen sobre la tierra, en la abierta expansión de los cielos. Y creó Dios los grandes monstruos marinos, y todo ser viviente que se mueve, que las aguas produjeron según su género, y toda ave alada según su especie. Y vio Dios que era bueno. Y Dios los bendijo, diciendo: Fructificad y multiplicaos, y llenad las aguas en los mares, y multiplíquense las aves en la tierra. Y fue la tarde y la mañana el día quinto.

En este día, el quinto de la creación, Dios creó todos los animales marinos y las aves. Los animales terrestres, aparte de las aves, fueron creados por Dios el sexto día de la creación. Génesis 1:24-25 dice: Luego dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientes según su género, bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie. Y fue así. E hizo Dios animales de la tierra según su género, y ganado según su género, y todo animal que se arrastra sobre la tierra según su especie. Y vio Dios que era bueno.

En otras palabras, Dios creó absolutamente todo animal marino, todo animal terrestre y toda ave. Dentro de esto estuvieron ciertamente los dinosaurios. La gran pregunta es: Si Dios creó todo el reino animal, dentro de ellos los dinosaurios, entonces ¿por qué no tenemos dinosaurios vivos en la actualidad? Para hallar una respuesta tenemos que considerar el relato bíblico del diluvio universal. Antes del diluvio universal, no llovía sobre la faz de la tierra sino que subía de la tierra un vapor, el cual regaba toda la faz de la tierra. En aquel tiempo el globo terrestre estaba rodeado por una capa de agua por sobre la atmósfera. Cuando llegó el tiempo para el diluvio universal, Dios ordenó a Noé que haga entrar en el arca a todos los animales según su especie, en parejas, macho y hembra. Génesis 6:18-21 dice: Mas estableceré mi pacto contigo, y entrarás en el arca tú, tus hijos, tu mujer, y las mujeres de tus hijos contigo. Y de todo lo que vive, de toda carne, dos de cada especie meterás en el arca, para que tengan vida contigo; macho y hembra serán. De las aves según su especie, y de las bestias según su especie, de todo reptil de la tierra según su especie, dos de cada especie entrarán contigo, para que tengan vida. Y toma contigo de todo alimento que se come, y almacénalo, y servirá de sustento para ti y para ellos.

Note que la lista no habla de animales marinos, porque los animales marinos están adaptados para vivir en el agua. Habla de aves, de bestias y de reptiles. Dentro de estos animales están los dinosaurios. Muchos han cuestionado esto último diciendo: Pero los dinosaurios fueron tan enormes que jamás hubieran podido entrar en el arca de Noé. Pero Dios dio a Noé inteligencia y Noé debe haber usado su inteligencia para cumplir con el mandato de Dios. Es posible que los animales de gran tamaño que introdujo Noé al arca, como elefantes, jirafas y ciertamente los dinosaurios, hayan sido ejemplares tiernos, antes que lleguen a tener el tamaño de adultos. En todo caso, cuando todos los animales estaban dentro del arca y también Noé con su familia cercana, Dios trajo el diluvio sobre toda la tierra. Note como lo registra la Biblia. Génesis 7:10-12 Y sucedió que al séptimo día las aguas del diluvio vinieron sobre la tierra. El año seiscientos de la vida de Noé, en el mes segundo, a los diecisiete días del mes, aquel día fueron rotas todas las fuentes del grande abismo, y las cataratas de los cielos fueron abiertas, y hubo lluvia sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches.

El agua inundó absolutamente todo el globo terráqueo. Génesis 7:19-20 dice: Y las aguas subieron mucho sobre la tierra; y todos los montes altos que había debajo de todos los cielos, fueron cubiertos. Quince codos más alto subieron las aguas, después que fueron cubiertos los montes.

Los picos de los montes más altos quedaron quince codos, más de siete metros, por debajo del nivel del agua. ¿De dónde salió tanta agua? El texto dice que fueron rotas todas las fuentes del grande abismo. Parte del agua provenía de abajo, de la tierra. Pero el texto dice también que las cataratas de los cielos fueron abiertas. Esto se refiere a esa capa de agua que en ese tiempo rodeaba el globo terráqueo, por encima de la atmósfera. Esta capa de agua, antes del diluvio creaba el efecto invernadero en todo el globo terrestre, de modo que la temperatura era alta y uniforme en todo el globo terrestre, tanto en los polos como en el ecuador. Antes del diluvio, había vegetación tropical tanto en los polos como en el ecuador. Cuando ocurrió el diluvio, se precipitó sobre la superficie terrestre toda esa capa de agua que rodeaba la tierra. El diluvio universal produjo un cataclismo en la corteza terrestre. Las fuerzas hidráulicas hizo que parte de la corteza terrestre se eleve, creando los continentes con sus montañas y otras partes de la corteza terrestre se hunda, creando el espacio para toda el agua que había en la tierra, los oceános. Es decir que la orografía de la tierra después del diluvio era muy diferente a lo que fue antes del diluvio, el clima de la tierra después del diluvio fue muy diferente a lo que era el clima de la tierra antes del diluvio. La tierra comenzó a tener un clima cálido en el ecuador pero los polos se enfriaron al punto de congelación hasta llegar a ser lo que son hoy. Eventualmente, el arca con Noé, su familia y los animales, dentro de ellos los dinosaurios, se posó sobre los montes de Ararat. Note lo que pasó a continuación. Génesis 8:15-19 dice: Entonces habló Dios a Noé, diciendo: Sal del arca tú, y tu mujer, y tus hijos, y las mujeres de tus hijos contigo. Todos los animales que están contigo de toda carne, de aves y de bestias y de todo reptil que se arrastra sobre la tierra, sacarás contigo; y vayan por la tierra, y fructifiquen y multiplíquense sobre la tierra. Entonces salió Noé, y sus hijos, su mujer, y las mujeres de sus hijos con él. Todos los animales, y todo reptil y toda ave, todo lo que se mueve sobre la tierra según sus especies, salieron del arca.

Noé y su familia, junto a todos los animales, incluyendo los dinosaurios, salieron a un mundo muy distinto a lo que era antes del diluvio. Los dinosaurios seguramente crecieron hasta llegar a ser adultos, y comenzaron a multiplicarse, pero había un problema, la tierra ya no tenía tanto alimento como antes del diluvio, porque las condiciones climáticas eran diferentes, el ambiente se tornó muy hostil para la supervivencia de los dinosaurios. Con el correr del tiempo, los dinosaurios entraron a un rápido proceso de extinción hasta que desaparecieron de la faz de la tierra, dejando para el recuerdo solamente sus restos fósiles. En esencia entonces, amable oyente, Usted puede explicar todo esto tal vez en palabras más sencillas a sus alumnos en la escuela dominical. Explíqueles, que los dinosaurios fueron creados por Dios y poblaron la tierra y se multiplicaron grandemente entre el tiempo de su creación y el diluvio, pero como las condiciones de la tierra después del diluvio llegaron a ser tan distintas a lo que eran antes del diluvios, fue difícil que los dinosaurios se adapten a esas adversas condiciones y por eso comenzaron a extinguirse hasta desaparecer. En cuanto a literatura sobre este asunto de los dinosaurios, desde una perspectiva bíblica, me temo mucho que sea muy escasa. Si existe, yo no lo conozco. Lo que predomina es el punto de vista evolucionista para explicar la presencia y extinción de los dinosaurios. Tenga mucho cuidado para no caer en la trampa de creer en la mentira de la evolución.

PABLO LOGACHO
LA BIBLIA DICE… es un ministerio cuyo fin es llevar personas a la madurez en Cristo, por ello le invitamos a visitar nuestra página Web y conocer cada uno de los estudios que tenemos a su disposición y por supuesto conocer la respuesta a la PREGUNTA DEL DIA En Isaías capítulo 65 se habla de nuevos cielos y nueva tierra y dice que la gente tendrá descendientes. Pero según Mateo 22:30 Jesús dijo que los que resuciten de los muertos no se casarán ni se darán en casamiento, sino serán como los ángeles de Dios en el cielo. ¿Por qué entonces en Isaías dice que la gente que viva en esos nuevos cielos y nueva tierra tendrán descendientes? Busque la respuesta en nuestra página en Internet la dirección es: labibliadice.org Hasta la próxima y que Dios le bendiga grandemente.