Juicio contra las naciones vecinas

Amós 1-3

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Juicio contra las naciones vecinas

1 Palabras de Amós, que fue uno de los pastores de Tecoa, de lo que vio en visión acerca de Israel en días de Uzías, rey de Judá, y en días de Jeroboam, hijo de Joás, rey de Israel, dos años antes del terremoto.

Y dijo:
El Señor ruge desde Sion,
y desde Jerusalén da su voz;
los pastizales de los pastores están de duelo,
y se seca la cumbre[a] del Carmelo.

Así dice el Señor:
Por tres transgresiones de Damasco, y por cuatro,
no revocaré[b] su castigo,
porque trillaron a Galaad con trillos de hierro.
Por eso enviaré fuego sobre la casa de Hazael,
y consumirá los palacios[c] de Ben-adad.
También romperé el cerrojo de Damasco,
extirparé al morador del valle de Avén[d]
y al que empuña el cetro de Bet-edén,
y el pueblo de Aram será desterrado a Kir
—dice el Señor.

Así dice el Señor:
Por tres transgresiones de Gaza, y por cuatro,
no revocaré su castigo,
por haber deportado a todo un pueblo
para entregarlo a Edom.
Enviaré, pues, fuego sobre la muralla de Gaza,
y consumirá sus palacios.
También extirparé al morador de Asdod,
y al que empuña el cetro de Ascalón;
desataré mi poder[e] sobre Ecrón,
y el remanente de los filisteos perecerá
—dice el Señor Dios[f].

Así dice el Señor:
por tres transgresiones de Tiro, y por cuatro,
no revocaré su castigo,
por haber entregado todo un pueblo cautivo a Edom
sin acordarse del pacto de hermanos.
10 Enviaré, pues, fuego sobre la muralla de Tiro,
y consumirá sus palacios.

11 Así dice el Señor:
Por tres transgresiones de Edom, y por cuatro,
no revocaré su castigo,
porque con espada persiguió a su hermano,
y suprimió[g] su compasión;
su ira continuó despedazando
y mantuvo su furor para siempre.
12 Enviaré, pues, fuego sobre Temán,
y consumirá los palacios de Bosra.

13 Así dice el Señor:
Por tres transgresiones de los hijos de Amón, y por cuatro,
no revocaré su castigo,
porque abrieron los vientres de las mujeres encinta de Galaad
para ensanchar sus fronteras.
14 Encenderé, pues, fuego en la muralla de Rabá,
y consumirá sus palacios
en medio de gritos de guerra en el día de la batalla,
en medio de una tempestad en el día de la tormenta;
15 y su rey irá al destierro,
él y sus príncipes con él —dice el Señor.

2 Así dice el Señor:

Por tres transgresiones de Moab, y por cuatro,
no revocaré[h] su castigo,
porque quemó los huesos del rey de Edom hasta calcinarlos.
Enviaré, pues, fuego sobre Moab,
que consumirá los palacios[i] de Queriot,
y Moab morirá entre el tumulto,
entre gritos de guerra y sonido de trompeta.
También extirparé al juez de en medio de ella,
y mataré a todos sus príncipes con él —dice el Señor.

Juicio contra Judá e Israel

Así dice el Señor:
Por tres transgresiones de Judá, y por cuatro,
no revocaré su castigo,
porque desecharon la ley del Señor
y no guardaron sus estatutos;
también les han hecho errar sus mentiras[j],
tras las cuales anduvieron sus padres.
Enviaré, pues, fuego sobre Judá,
y consumirá los palacios[k] de Jerusalén.

Así dice el Señor:
Por tres transgresiones de Israel, y por cuatro,
no revocaré su castigo,
porque venden al justo por dinero
y al necesitado por un par de sandalias.
Los que pisotean en el polvo de la tierra[l] la cabeza de los desvalidos,
también tuercen el camino de los humildes.
Un hombre y su padre se llegan[m] a la misma joven[n]
profanando mi santo nombre;
sobre ropas empeñadas se tienden junto a cualquier altar,
y el vino de los que han sido multados beben en la casa de su Dios[o].

Yo destruí al amorreo delante de ellos,
cuya altura era como la altura de los cedros,
y era fuerte como las encinas;
yo destruí su fruto por arriba y su raíz por abajo.
10 Y a vosotros yo os hice subir de la tierra de Egipto,
y os conduje por el desierto cuarenta años
para que tomarais posesión de la tierra del amorreo.
11 Y levanté profetas de entre vuestros hijos
y nazareos de entre vuestros jóvenes.
¿No es así, hijos de Israel? —declara el Señor.
12 Pero vosotros hicisteis beber vino a los nazareos,
y a los profetas les ordenasteis, diciendo: No profeticéis.
13 He aquí, yo estoy oprimido[p] debajo de vosotros
como está oprimida[q] una carreta llena de gavillas.
14 Y la huida[r] le fallará al ligero,
y el fuerte no fortalecerá su poder,
ni el valiente salvará su vida[s].
15 El que empuña el arco no resistirá,
el ligero de pies no escapará,
ni el que monta a caballo salvará su vida[t].
16 Y aun el más intrépido[u] entre los valientes huirá desnudo aquel día —declara el Señor.

Castigo de Israel

3 Oíd esta palabra que el Señor ha hablado contra vosotros, hijos de Israel, contra toda la familia[v] que hizo[w] subir de la tierra de Egipto, diciendo:

Sólo a vosotros he escogido[x] de todas las familias de la tierra;
por eso os castigaré[y] por todas vuestras iniquidades.
¿Andan dos hombres juntos si no se han puesto de acuerdo?
¿Ruge un león en la selva sin tener presa?
¿Gruñe[z] un leoncillo desde su guarida si no ha apresado algo?
¿Cae un ave en la trampa en la tierra si no hay cebo en ella[aa]?
¿Se levanta la trampa del suelo si no ha atrapado algo?
Si se toca la trompeta en la ciudad, ¿no temblará el pueblo?
Si sucede una calamidad en la ciudad, ¿no la ha causado el Señor?
Ciertamente[ab] el Señor Dios[ac] no hace nada
sin revelar su secreto
a sus siervos los profetas.
Ha rugido un león, ¿quién no temerá?
Ha hablado el Señor Dios, ¿quién no profetizará?

Proclamad en los palacios[ad] de Asdod y en los palacios[ae] de la tierra de Egipto, y decid: Congregaos en los montes de Samaria y ved los grandes tumultos dentro de ella y la opresión[af] en medio suyo. 10 No saben hacer lo recto —declara elSeñor— los que acumulan violencia[ag] y destrucción en sus palacios.

11 Por tanto, así dice el Señor Dios:
Un enemigo, rodeando la tierra,
echará abajo tu poder[ah]
y tus palacios serán saqueados.
12 Así dice el Señor:
Como el pastor rescata de la boca del león dos patas o un pedazo de oreja,
así serán rescatados los hijos de Israel que moran en Samaria,
en la esquina de una cama y en el damasco de un sofá.
13 Oíd y testificad contra la casa de Jacob
—declara el Señor Dios, el Dios de los ejércitos.
14 Porque el día que yo castigue las transgresiones de Israel,
castigaré también los altares de Betel;
los cuernos del altar serán cortados
y caerán a tierra.
15 Derribaré[ai] también la casa de invierno junto con la casa de verano;
también perecerán las casas de marfil[aj],
y muchas casas serán destruidas
—declara el Señor.

Notas al pie:

  1. Amós 1:2 Lit., cabeza
  2. Amós 1:3 Lit., no haré que se vuelva, y así en el resto del cap.
  3. Amós 1:4 O, las fortalezas, y así en el resto del cap.
  4. Amós 1:5 Posiblemente, Baalbec
  5. Amós 1:8 Lit., haré volver mi mano
  6. Amós 1:8 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor
  7. Amós 1:11 Lit., corrompió
  8. Amós 2:1 Lit., no haré que se vuelva; y así en el resto del cap.
  9. Amós 2:2 O, las fortalezas
  10. Amós 2:4 O, falsos dioses
  11. Amós 2:5 O, las fortalezas
  12. Amós 2:7 O, codician el polvo de la tierra sobre
  13. Amós 2:7 Lit., van
  14. Amós 2:7 Posiblemente, una ramera del culto pagano
  15. Amós 2:8 O, sus dioses
  16. Amós 2:13 O, me tambaleo
  17. Amós 2:13 O, se tambalea
  18. Amós 2:14 O, el refugio
  19. Amós 2:14 Lit., alma
  20. Amós 2:15 Lit., alma
  21. Amós 2:16 Lit., robusto de corazón
  22. Amós 3:1 I.e., nación
  23. Amós 3:1 Lit., hice
  24. Amós 3:2 Lit., conocido
  25. Amós 3:2 Lit., visitaré
  26. Amós 3:4 Lit., Da su voz
  27. Amós 3:5 O, no hay lazo puesto
  28. Amós 3:7 O, Porque
  29. Amós 3:7 Heb., YHWH, generalmente traducido Señor; y así en el resto del cap.
  30. Amós 3:9 O, fortalezas y así en el resto del cap.
  31. Amós 3:9 O, fortalezas y así en el resto del cap.
  32. Amós 3:9 Lit., opresiones
  33. Amós 3:10 I.e., el botín de la violencia
  34. Amós 3:11 O, fortaleza
  35. Amós 3:15 Lit., Heriré
  36. Amós 3:15 I.e., con incrustaciones de marfil
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La plaga de langostas

Joel 1-3

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La plaga de langostas

Palabra del Señor que vino a Joel, hijo de Petuel.

Oíd esto, ancianos,
y prestad oído, habitantes todos de la tierra.
¿Ha acontecido cosa semejante[a] en vuestros días,
o en los días de vuestros padres?
Contadlo a vuestros hijos,
y vuestros hijos a sus hijos,
y sus hijos a la siguiente generación.

Lo que dejó la oruga, lo comió la langosta;
lo que dejó la langosta, lo comió el pulgón;
y lo que dejó el pulgón, lo comió el saltón.
Despertad, borrachos, y llorad,
y gemid todos los que bebéis vino,
a causa del vino dulce
que os es quitado de la boca.
Porque una nación ha subido contra mi tierra,
poderosa e innumerable;
sus dientes son dientes de león,
y tiene colmillos de leona.
Ha hecho de mi vid una desolación,
y astillas[b] de mi higuera.
Del todo las ha descortezado y derribado;
sus sarmientos se han vuelto blancos.

Laméntate como virgen ceñida de cilicio
por el esposo de su juventud.
Han sido cortadas la ofrenda de cereal y la libación
de la casa del Señor.
Están de duelo los sacerdotes,
los ministros del Señor.
10 El campo está asolado,
la tierra está de duelo,
porque el grano está arruinado,
el mosto se seca,
y el aceite virgen se pierde.
11 Avergonzaos, labradores,
gemid, viñadores[c],
por el trigo y la cebada,
porque la cosecha del campo se ha perdido.
12 La vid se seca,
y se marchita la higuera;
también el granado, la palmera y el manzano[d],
todos los árboles del campo se secan.
Ciertamente se seca la alegría
de los hijos de los hombres.

13 Ceñíos de cilicio,
y lamentaos, sacerdotes;
gemid, ministros del altar.
Venid, pasad la noche ceñidos de cilicio,
ministros de mi Dios,
porque sin ofrenda de cereal y sin libación
ha quedado la casa de vuestro Dios.
14 Promulgad[e] ayuno,
convocad asamblea;
congregad a los ancianos
y a todos los habitantes de la tierra
en la casa del Señor vuestro Dios,
y clamad al Señor.
15 ¡Ay de ese día!
Porque está cerca el día del Señor,
y vendrá como destrucción del Todopoderoso[f].
16 ¿No ha sido suprimido el alimento de delante de nuestros ojos,
y la alegría y el regocijo de la casa de nuestro Dios?
17 Las semillas[g] se han secado bajo los[h] terrones;
los almacenes han sido asolados,
los graneros derribados
porque se secó el grano.
18 ¡Cómo muge el ganado!
Andan vagando los hatos de vacas
porque no hay pasto[i] para ellas;
hasta los rebaños de ovejas sufren[j].
19 A ti clamo, oh Señor,
porque el fuego ha devorado los pastos del desierto,
y la llama ha consumido todos los árboles del campo.
20 Aun las bestias del campo braman[k] por ti,
porque se han secado los arroyos de agua,
y el fuego ha devorado los pastos del desierto.

El día terrible del Señor

2 Tocad trompeta en Sion,
y sonad alarma en mi santo monte.
Tiemblen todos los habitantes de la tierra,
porque viene el día del Señor,
porque está cercano;
día de tinieblas y lobreguez,
día nublado y de densa oscuridad.
Como la aurora sobre los montes, se extiende
un pueblo grande y poderoso;
nunca ha habido nada semejante a él,
ni tampoco lo habrá después
por años de muchas generaciones.
Delante de él consume el fuego,
y detrás de él abrasa la llama.
Como el huerto del Edén es la tierra delante de él;
y detrás de él, un desierto desolado,
y de él nada escapa.
Como aspecto de caballos es su aspecto,
y como corceles de guerra, así corren.
Como estrépito[l] de carros
saltan sobre las cumbres de los montes,
como el crepitar de llama de fuego que consume la hojarasca,
como pueblo poderoso dispuesto para la batalla.
Ante él tiemblan los pueblos,
palidecen[m] todos los rostros.
Como valientes corren,
como soldados escalan la muralla;
cada uno marcha por su camino,
y no se desvían de sus sendas.
No se aprietan uno contra otro,
cada cual marcha por su calzada;
y cuando irrumpen[n] por las defensas[o],
no rompen las filas.
Se lanzan sobre la ciudad,
corren por la muralla,
suben a las casas,
entran por las ventanas como ladrones.
10 Ante ellos[p] tiembla la tierra,
se estremecen los cielos,
el sol y la luna se oscurecen,
y las estrellas pierden su resplandor.
11 El Señor da su voz delante de su ejército,
porque es inmenso su campamento,
porque poderoso es el que ejecuta su palabra.
Grande y terrible es en verdad el día del Señor,
¿y quién podrá soportarlo?

Invitación al arrepentimiento

12 Aun ahora —declara el Señor
volved a mí de todo corazón,
con ayuno, llanto y lamento.
13 Rasgad vuestro corazón y no vuestros vestidos;
volved ahora al Señor vuestro Dios,
porque El es compasivo y clemente,
lento para la ira, abundante en misericordia,
y se arrepiente de infligir el mal.
14 ¿Quién sabe si volverá y se apiadará,
y dejará tras sí bendición,
es decir, ofrenda de cereal y libación
para el Señor vuestro Dios?
15 Tocad trompeta en Sion,
promulgad ayuno, convocad asamblea,
16 reunid al pueblo, santificad la asamblea,
congregad a los ancianos,
reunid a los pequeños y a los niños de pecho.
Salga el novio de su aposento
y la novia de su alcoba.
17 Entre el pórtico y el altar,
lloren los sacerdotes, ministros del Señor,
y digan: Perdona, oh Señor, a tu pueblo,
y no entregues tu heredad al oprobio,
a la burla entre las naciones.
¿Por qué han de decir entre los pueblos:
“Dónde está su Dios”?

Misericordia del Señor

18 Entonces el Señor se llenará[q] de celo por su tierra,
y tendrá[r] piedad de su pueblo.
19 El Señor responderá, y dirá[s] a su pueblo:
He aquí, yo os enviaré grano, mosto y aceite,
y os saciaréis de ello,
y nunca más os entregaré al oprobio entre las naciones.
20 Al ejército del norte lo alejaré de vosotros
y lo echaré a una tierra árida y desolada,
su vanguardia hacia el mar oriental,
y su retaguardia hacia el mar occidental.
Y ascenderá su hedor y subirá su fetidez,
porque ha hecho terribles[t] cosas.

21 No temas, oh tierra, regocíjate y alégrate,
porque el Señor ha hecho grandes cosas.
22 No temáis, bestias del campo,
porque los pastos del desierto han reverdecido,
porque el árbol ha dado su fruto,
la higuera y la vid han producido en abundancia[u].
23 Hijos de Sion, regocijaos
y alegraos en el Señor vuestro Dios;
porque El os ha dado la lluvia temprana[v] para vuestra vindicación[w],
y ha hecho descender para vosotros la lluvia,
la lluvia temprana[x] y la tardía[y] como en el principio.
24 Y las eras se llenarán de grano,
y las tinajas[z] rebosarán de mosto y de aceite virgen.
25 Entonces os compensaré por los años
que ha comido la langosta,
el pulgón, el saltón y la oruga,
mi gran ejército, que envié contra vosotros.
26 Tendréis mucho que comer y os saciaréis,
y alabaréis el nombre del Señor vuestro Dios,
que ha obrado maravillosamente con vosotros;
y nunca jamás será avergonzado mi pueblo.
27 Y sabréis que en medio de Israel estoy yo,
y que yo soy el Señor vuestro Dios
y no hay otro;
nunca jamás será avergonzado mi pueblo.

Derramamiento del Espíritu de Dios

28 [aa]Y sucederá que después de esto,
derramaré mi Espíritu sobre toda carne;
y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán,
vuestros ancianos soñarán sueños,
vuestros jóvenes verán visiones.
29 Y aun sobre los siervos y las siervas
derramaré mi Espíritu en esos días.
30 Y haré prodigios en el cielo y en la tierra:
sangre, fuego y columnas de humo.
31 El sol se convertirá en tinieblas,
y la luna en sangre,
antes que venga el día del Señor, grande y terrible.
32 Y sucederá que todo aquel que invoque el nombre del Señor
será salvo[ab];
porque en el monte Sion y en Jerusalén
habrá salvación[ac],
como ha dicho el Señor,
y entre los sobrevivientes estarán los que el Señor llame.

Juicio de las naciones

3 [ad]Porque he aquí que en aquellos días y en aquel tiempo,
cuando yo restaure el bienestar[ae] de Judá y Jerusalén,
reuniré a todas las naciones,
y las haré bajar al valle de Josafat[af].
Y allí entraré en juicio con ellas
a favor de mi pueblo y mi heredad, Israel,
a quien ellas esparcieron entre las naciones,
y repartieron mi tierra.
También echaron suertes sobre mi pueblo,
cambiaron[ag] un niño por una ramera,
y vendieron una niña por vino para poder beber.

Además, ¿qué tenéis que ver conmigo, Tiro, Sidón y todas las regiones de Filistea? ¿Os queréis vengar de mí? Si de esta manera os vengáis de mí, bien pronto haré volver vuestra venganza sobre vuestra cabeza. Por cuanto habéis tomado mi plata y mi oro, y os habéis llevado mis valiosos[ah] tesoros a vuestros templos, y habéis vendido los hijos de Judá y Jerusalén a los griegos[ai] para alejarlos de su territorio, he aquí, yo los levantaré del lugar donde los vendisteis, y devolveré vuestra venganza sobre vuestra cabeza. También venderé vuestros hijos y vuestras hijas a[aj] los hijos de Judá, y ellos los venderán a los sabeos, a una nación lejana —porque el Señor lo ha dicho.

Proclamad esto entre las naciones:
Preparaos para[ak] la guerra, despertad a los valientes;
acérquense, suban todos los soldados.
10 Forjad espadas de vuestras rejas de arado
y lanzas de vuestras podaderas;
diga el débil: Fuerte soy.
11 Apresuraos y venid, naciones todas de alrededor,
y reuníos allí.
Haz descender, oh Señor, a tus valientes.
12 Despiértense y suban las naciones
al valle de Josafat[al],
porque allí me sentaré a juzgar
a todas las naciones de alrededor.
13 Meted la hoz, que la mies está madura;
venid, pisad, que el lagar está lleno;
las tinajas[am] rebosan, porque grande es su maldad.
14 Multitudes, multitudes en el valle de la decisión[an].
Porque cerca está el día del Señor en el valle de la decisión[ao].
15 El sol y la luna se oscurecen,
y las estrellas pierden su resplandor.
16 El Señor ruge desde Sion
y desde Jerusalén da su voz,
y tiemblan los cielos y la tierra.
Pero el Señor es refugio para su pueblo
y fortaleza para los hijos de Israel.
17 Entonces sabréis que yo soy el Señor vuestro Dios,
que habito en Sion, mi santo monte.
Y Jerusalén será santa,
y los extranjeros no pasarán más por ella.

Restauración de Judá

18 Y sucederá que en aquel día
los montes destilarán vino dulce,
las colinas manarán leche,
y por todos los arroyos de Judá correrán las aguas;
brotará un manantial de la casa del Señor
y regará el valle de Sitim[ap].
19 Egipto será una desolación,
y Edom será un desierto desolado,
por la violencia hecha a[aq] los hijos de Judá,
en cuya tierra han derramado sangre inocente.
20 Pero Judá será habitada para siempre,
y Jerusalén por todas las generaciones.
21 Y yo vengaré su sangre, que aún no he vengado,
pues el Señor habita en Sion.

Notas al pie:

  1. Joel 1:2 Lit., esto
  2. Joel 1:7 O, tocón
  3. Joel 1:11 O, Los labradores se avergüenzan, los viñadores se lamentan
  4. Joel 1:12 O, albaricoque
  5. Joel 1:14 Lit., Consagrad
  6. Joel 1:15 Heb., Shaddai
  7. Joel 1:17 O, Los higos secos
  8. Joel 1:17 Lit., sus
  9. Joel 1:18 O, pastor
  10. Joel 1:18 Lit., soportan castigo
  11. Joel 1:20 Lit., anhelan
  12. Joel 2:5 Lit., ruido
  13. Joel 2:6 O, cambian de color
  14. Joel 2:8 Lit., caen
  15. Joel 2:8 Lit., contra el arma arrojadiza, probablemente, jabalina
  16. Joel 2:10 Lit., él
  17. Joel 2:18 O, se llenó
  18. Joel 2:18 O, tuvo
  19. Joel 2:19 O, respondió y dijo
  20. Joel 2:20 Lit., grandes
  21. Joel 2:22 Lit., su riqueza
  22. Joel 2:23 I.e., de otoño
  23. Joel 2:23 O posiblemente, El os ha dado maestro para justicia
  24. Joel 2:23 I.e., de otoño
  25. Joel 2:23 I.e., de primavera
  26. Joel 2:24 O, lagares
  27. Joel 2:28 En el texto heb., cap. 3:1
  28. Joel 2:32 O, librado
  29. Joel 2:32 O, liberación
  30. Joel 3:1 En el texto heb., cap. 4:1
  31. Joel 3:1 O, haga volver a los cautivos
  32. Joel 3:2 I.e., el Señor juzga
  33. Joel 3:3 Lit., dieron
  34. Joel 3:5 Lit., mejores
  35. Joel 3:6 Lit., hijos de Javán
  36. Joel 3:8 Lit., en mano de
  37. Joel 3:9 Lit., Consagrad
  38. Joel 3:12 I.e., el Señor juzga
  39. Joel 3:13 O, lagares
  40. Joel 3:14 I.e., la sentencia de Dios
  41. Joel 3:14 I.e., la sentencia de Dios
  42. Joel 3:18 O, de las acacias
  43. Joel 3:19 Lit., violencia de

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El amor de Dios por su pueblo

Oseas 11-14

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El amor de Dios por su pueblo

11 Cuando Israel era niño, yo lo amé,
y de Egipto llamé a mi hijo.
Cuanto más los llamaban los profetas,
tanto más se alejaban de ellos[a];
seguían sacrificando a los Baales
y quemando incienso a los ídolos.
Sin embargo yo enseñé a andar a Efraín,
yo lo llevé en mis[b] brazos;
pero ellos no comprendieron que yo los sanaba.
Con cuerdas humanas los conduje[c], con lazos de amor,
y fui para ellos como quien alza el yugo de sobre sus quijadas[d];
me incliné y les di de comer.

No volverán[e] a la tierra de Egipto,
sino que Asiria será su rey,
porque rehusaron volver a mí.
La espada girará contra sus ciudades,
destruirá sus cerrojos
y los consumirá por causa de sus intrigas.
Pues mi pueblo se mantiene infiel contra mí;
aunque ellos[f] lo llaman para que se vuelva al Altísimo[g],
ninguno le exalta.

¿Cómo podré abandonarte, Efraín?
¿Cómo podré entregarte, Israel?
¿Cómo podré yo hacerte[h] como a Adma?
¿Cómo podré tratarte como a Zeboim?
Mi corazón se conmueve dentro de mí,
se enciende toda mi compasión[i].
No ejecutaré el furor de mi ira;
no volveré a destruir a Efraín.
Porque yo soy Dios y no hombre, el Santo en medio de ti,
y no vendré con furor[j].
10 En pos del Señor caminarán,
El rugirá como un león;
ciertamente El rugirá,
y sus hijos vendrán temblando desde el occidente.
11 De Egipto vendrán temblando como aves,
y de la tierra de Asiria como palomas,
y yo los estableceré en sus casas —declara el Señor.

12 [k]Efraín me rodea de mentiras,
y de engaño la casa de Israel;
Judá todavía anda lejos de Dios,
y del Santo, que es fiel.

Efraín reprendido

12 [l]Efraín se alimenta de viento,
y persigue sin cesar al solano.
Multiplica la mentira y la violencia;
hacen además pacto con Asiria,
y el aceite es llevado a Egipto.
El Señor tiene también contienda con Judá,
y castigará a Jacob conforme a sus caminos;
conforme a sus obras le pagará.
En el vientre tomó a su hermano por el calcañar,
y en su madurez luchó con Dios.
Sí, luchó con el ángel y prevaleció,
lloró y le pidió su ayuda;
en Betel le encontró,
y allí El habló con nosotros,
sí, el Señor, Dios de los ejércitos,
el Señor es su nombre[m].
Y tú, vuelve a tu Dios,
practica la misericordia[n] y la justicia[o],
y espera siempre en[p] tu Dios.
A un mercader[q], en cuyas manos hay balanzas falsas,
le gusta oprimir.
Y Efraín ha dicho: Ciertamente me he enriquecido,
he adquirido[r] riquezas para mí;
en todos mis trabajos no hallarán en mí
iniquidad alguna que sea pecado.
Pero yo he sido el Señor tu Dios desde la tierra de Egipto;
de nuevo te haré habitar en tiendas,
como en los días de la fiesta señalada.
10 También he hablado a los profetas
y multipliqué las visiones[s];
y por medio[t] de los profetas hablé en parábolas[u].
11 ¿Hay iniquidad en Galaad?
Ciertamente son indignos.
En Gilgal sacrifican toros,
sí, sus altares son como montones de piedra
en los surcos del campo.

12 Mas Jacob huyó a la tierra[v] de Aram,
e Israel sirvió por una mujer,
y por una mujer cuidó rebaños.
13 Por un profeta el Señor hizo subir a Israel de Egipto,
y por un profeta fue guardado.
14 Efraín le ha irritado amargamente;
por eso su Señor dejará sobre él su culpa de sangre,
y le devolverá su oprobio.

La idolatría de Efraín condenada

13 Cuando Efraín hablaba, reinaba el temor[w];
se había exaltado a sí mismo en Israel,
pero por causa de Baal pecó[x] y murió.
Y ahora continúan pecando:
se hacen imágenes fundidas,
ídolos, con su plata, conforme a su pericia[y],
todo ello obra de artífices.
De ellos dicen: Que los hombres que sacrifican[z], besen los becerros.
Por tanto, serán como niebla de la mañana,
y como rocío que pronto desaparece[aa],
como paja aventada de la era,
y como humo de chimenea[ab].

Mas yo he sido el Señor tu Dios
desde la tierra de Egipto;
no reconocerás a otro dios fuera de mí,
pues no hay más salvador que yo.
Yo te cuidé[ac] en el desierto,
en tierra muy seca.
Cuando comían sus pastos, se saciaron,
y al estar saciados, se ensoberbeció su corazón;
por tanto, se olvidaron de mí.
Seré, pues, para ellos como león;
como leopardo junto al camino acecharé[ad].
Como osa privada de sus cachorros, me enfrentaré a ellos
y les desgarraré el pecho[ae],
y allí los devoraré como leona,
como los desgarraría una bestia salvaje.

Tu destrucción vendrá, oh Israel,
porque estás contra mí, contra tu ayuda[af].
10 ¿Dónde está ahora tu rey
para que te salve en todas tus ciudades,
y tus jueces de quienes me decías:
Dame rey y príncipes?
11 Te di rey en mi ira,
y te lo quité en mi furor.

12 Atada está la iniquidad de Efraín,
guardado su pecado.
13 Dolores de parto vienen sobre él;
no es un hijo sensato,
porque no es hora de que se demore en la apertura del vientre[ag].
14 ¿Los libraré del poder[ah] del Seol[ai]?
¿Los redimiré de la muerte?
¿Dónde están, oh muerte, tus espinas[aj]?
¿Dónde está, oh Seol, tu aguijón[ak]?
La compasión estará oculta a mi vista.

15 Aunque él florezca entre los juncos[al],
vendrá el solano,
viento del Señor que sube del desierto,
y su fuente se secará
y su manantial se agotará;
despojará su tesoro de todos los objetos preciosos.
16 [am]Samaria será considerada culpable,
porque se rebeló contra su Dios.
Caerán a espada;
serán estrellados sus niños,
y abiertos los vientres de sus mujeres encinta.

Conversión y perdón de Israel

14 [an]Vuelve, oh Israel, al Señor tu Dios,
pues has tropezado a causa de[ao] tu iniquidad.
Tomad con vosotros palabras[ap], y volveos al Señor.
Decidle: Quita toda iniquidad,
y acéptanos bondadosamente[aq],
para que podamos presentar el fruto de nuestros labios[ar].
Asiria no nos salvará,
no montaremos a caballo,
y nunca más diremos: “Dios nuestro[as]
a la obra de nuestras manos,
pues en ti el huérfano halla misericordia.

Yo sanaré su apostasía,
los amaré generosamente,
pues mi ira se ha apartado de ellos.
Seré como rocío para Israel;
florecerá como lirio,
y extenderá sus raíces como los cedros del Líbano.
Brotarán[at] sus renuevos,
y será su esplendor[au] como el del olivo,
y su fragancia como la de los cedros del Líbano.
Los que moran a su sombra,
cultivarán de nuevo el trigo[av]
y florecerán como la vid.
Su fama será como la del vino del Líbano.

Efraín, ¿qué tengo yo que ver ya con los ídolos?
Yo respondo y te[aw] cuido.
Yo soy como un frondoso ciprés;
de mí procede tu fruto.

Quien es sabio, que entienda estas cosas;
quien es prudente, que las comprenda.
Porque rectos son los caminos del Señor,
y los justos andarán por ellos;
pero los transgresores tropezarán en ellos.

Notas al pie:

  1. Oseas 11:2 La versión gr. (Sept.) dice: yo los llamaba…se alejaban de mí
  2. Oseas 11:3 Así en algunas versiones antiguas; en heb., El los llevó en sus
  3. Oseas 11:4 O, atraje
  4. Oseas 11:4 O, alza al niño contra sus mejillas
  5. Oseas 11:5 Lit., No volverá
  6. Oseas 11:7 I.e., los profetas de Dios
  7. Oseas 11:7 Lit., hacia lo alto
  8. Oseas 11:8 Lit., darte
  9. Oseas 11:8 Lit., a una mis compasiones
  10. Oseas 11:9 Otra posible lectura es: y no entraré en la ciudad
  11. Oseas 11:12 En el texto heb., cap. 12:1
  12. Oseas 12:1 En el texto heb., cap. 12:2
  13. Oseas 12:5 Lit., memorial
  14. Oseas 12:6 O, lealtad
  15. Oseas 12:6 O, el derecho
  16. Oseas 12:6 Lit., a
  17. Oseas 12:7 O, cananeo
  18. Oseas 12:8 Lit., hallado
  19. Oseas 12:10 Lit., la visión
  20. Oseas 12:10 Lit., mano
  21. Oseas 12:10 Lit., usé comparaciones
  22. Oseas 12:12 Lit., al campo
  23. Oseas 13:1 O, hablaba con temor
  24. Oseas 13:1 O, se hizo culpable
  25. Oseas 13:2 Lit., entendimiento
  26. Oseas 13:2 Lit., sacrificadores de (o, entre) la humanidad
  27. Oseas 13:3 Lit., se va temprano
  28. Oseas 13:3 Lit., ventana
  29. Oseas 13:5 O, conocí
  30. Oseas 13:7 O, vigilaré
  31. Oseas 13:8 Lit., lo que encierra su corazón
  32. Oseas 13:9 O, porque en mí está tu ayuda
  33. Oseas 13:13 Lit., porque es el tiempo en que no debiera detener el rompimiento de los hijos
  34. Oseas 13:14 Lit., de la mano
  35. Oseas 13:14 I.e., región de los muertos
  36. Oseas 13:14 O, plagas
  37. Oseas 13:14 O, destrucción
  38. Oseas 13:15 Otra posible lectura es: hermanos
  39. Oseas 13:16 En el texto heb., cap. 14:1
  40. Oseas 14:1 En el texto heb., cap. 14:2
  41. Oseas 14:1 O, en
  42. Oseas 14:2 I.e., palabras de arrepentimiento
  43. Oseas 14:2 O, acepta lo que es bueno
  44. Oseas 14:2 Así en algunas versiones antiguas; en el T.M., nuestros labios como toros
  45. Oseas 14:3 O, Dioses nuestros
  46. Oseas 14:6 Lit., Irán
  47. Oseas 14:6 O, gloria
  48. Oseas 14:7 O, volverán, cultivarán el trigo
  49. Oseas 14:8 Lit., lo

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Infidelidad e idolatría de Israel

Oseas 8-10

9781586403546

Infidelidad e idolatría de Israel

8 Pon la trompeta a tu boca[a].

Como un águila viene el enemigo contra la casa del Señor,
porque han transgredido mi pacto,
y se han rebelado contra mi ley.
Claman a mí:
¡Dios mío, los de Israel te conocemos!
Israel rechazó el bien,
el enemigo lo perseguirá.
Ellos han puesto reyes, pero no escogidos por mí;
han nombrado príncipes, pero sin saberlo yo.
Con su plata y su oro se han hecho ídolos,
para su propia destrucción.
El ha rechazado tu becerro, oh Samaria, diciendo:
Mi ira[b] se enciende contra ellos.
¿Hasta cuándo serán incapaces de lograr la purificación[c]?
Porque de Israel es éste también;
un artífice lo hizo, y él no es Dios;
ciertamente será hecho pedazos[d] el becerro de Samaria.
Porque siembran viento,
y recogerán tempestades[e].
El trigo no tiene espigas[f],
no da grano[g],
y si lo diera, se lo tragarían los extraños.

Israel ha sido devorado;
ahora están entre las naciones
como vasija en que nadie se deleita;
porque ellos han subido a Asiria
como asno montés solitario.
Efraín alquiló amantes[h];
10 aunque alquilen aliados entre las naciones,
ahora los juntaré,
y comenzarán a debilitarse[i]
a causa de la carga del rey de príncipes.

11 Por cuanto Efraín ha multiplicado altares para pecar,
en altares para pecar se le han convertido.
12 Aunque le escribí diez mil preceptos de mi ley,
son considerados como cosa extraña.
13 En cuanto a mis ofrendas de sacrificio,
sacrifican la carne y se la comen,
pero el Señor no se ha complacido en ellas.
Ahora se acordará de su iniquidad,
y los castigará por sus pecados:
ellos volverán a Egipto.
14 Pues Israel se ha olvidado de su Hacedor y ha edificado palacios,
y Judá ha multiplicado ciudades fortificadas;
pero yo enviaré fuego a sus ciudades que consumirá sus fortalezas.

Castigo por la infidelidad de Israel

9 No te alegres, Israel, con[j] gran júbilo como las naciones[k],
porque te has prostituido, abandonando a[l] tu Dios;
has amado el salario de ramera sobre todas las eras de grano.
Ni la era ni el lagar los alimentarán,
y el mosto les[m] faltará.
No permanecerán en la tierra del Señor,
sino que Efraín volverá a Egipto,
y en Asiria comerán cosas inmundas.
No harán libaciones de vino al Señor,
ni le serán gratos sus sacrificios.
Su pan les será como pan de duelo[n],
todos los que lo coman se contaminarán,
porque su pan será sólo para ellos[o],
no entrará en la casa del Señor.
¿Qué haréis el día de la fiesta señalada
y el día de la fiesta del Señor?
Pues, he aquí, se irán a causa de la destrucción;
Egipto los recogerá, Menfis los sepultará.
La ortiga[p] poseerá sus tesoros de plata;
cardos crecerán en sus tiendas.

Han llegado los días del castigo,
han llegado los días de la retribución;
¡que lo sepa Israel[q]!
Un insensato es el profeta,
un loco el hombre inspirado[r],
a causa de la magnitud de tu culpa,
y por tu mucha hostilidad.
Vigía con mi Dios era Efraín, un profeta;
sin embargo el lazo de cazador[s] está en todos sus caminos,
y en la casa de su Dios hay sólo hostilidad.
Se han corrompido profundamente[t]
como en los días de Guibeá;
El se acordará de su iniquidad,
castigará sus pecados.

10 Como uvas en el desierto hallé a Israel;
como las primicias de la higuera en su primera cosecha[u] vi a vuestros padres.
Pero fueron a Baal-peor y se consagraron a la vergüenza[v],
y se hicieron tan abominables como lo que amaban.
11 Como un ave volará de Efraín su gloria:
no habrá nacimiento, ni embarazo, ni concepción.
12 Aunque críen a sus hijos,
se los quitaré hasta que no quede hombre alguno[w].
Sí, ¡ay de ellos también cuando de ellos me aparte!
13 Efraín, según he visto,
está como Tiro, plantado en pradera hermosa;
pero Efraín sacará a sus hijos al verdugo.
14 Dales, oh Señor, ¿qué les darás?
Dales matriz que aborte y pechos secos.

15 Toda su maldad está en Gilgal;
allí, pues, los aborrecí.
Por la maldad de sus hechos
los expulsaré de mi casa,
no los amaré más;
todos sus príncipes son rebeldes.
16 Efraín está herido, su raíz está seca;
no darán más fruto.
Aunque den a luz,
yo mataré el fruto[x] de su vientre.
17 Mi Dios los desechará
porque no le han escuchado,
y andarán errantes entre las naciones.

10 Israel es un viñedo frondoso,
dando fruto para sí mismo;
según la abundancia de su fruto,
así multiplicaba los altares;
cuanto más rica[y] era su tierra,
más hermosos hacían sus pilares sagrados.
Su corazón es infiel[z];
ahora serán hallados culpables;
el Señor[aa] derribará sus altares
y destruirá sus pilares sagrados.

Ciertamente ahora dirán: No tenemos rey,
porque no hemos temido al Señor.
Y el rey, ¿qué haría por nosotros?
Hablan meras palabras,
hacen pactos con juramentos vanos[ab],
y el juicio brotará como hierbas venenosas en los surcos del campo.
Por el becerro[ac] de Bet-avén
temerán los habitantes de Samaria.
En verdad, por él hará duelo su pueblo,
y sus sacerdotes idólatras se lamentarán a causa de él,
porque de él se ha alejado su gloria[ad].
También el becerro[ae] será llevado a Asiria
como tributo al rey Jareb[af];
Efraín se cubrirá de vergüenza[ag],
e Israel se avergonzará de su consejo.
Samaria será destruida con su rey,
como una astilla[ah] sobre la superficie del agua.
También serán destruidos los lugares altos de Avén, el pecado de Israel;
espinos y abrojos crecerán sobre sus altares.
Entonces dirán a los montes:
¡Cubridnos!, y a los collados: ¡Caed sobre nosotros!
Desde los días de Guibeá has pecado, oh Israel;
¡allí se han quedado!
¿No los alcanzará en Guibeá la batalla contra los hijos de la iniquidad?
10 Cuando yo lo desee, los castigaré[ai];
y se juntarán pueblos contra ellos
cuando sean castigados[aj] por su doble iniquidad.

11 Efraín es una novilla domesticada que le gusta trillar,
pero yo pasaré un yugo sobre su hermosa cerviz;
unciré a Efraín,
arará Judá, rastrillará Jacob por sí mismo.
12 Sembrad para vosotros según la justicia,
segad conforme a la misericordia[ak];
romped el barbecho,
porque es tiempo de buscar al Señor
hasta que venga a enseñaros justicia[al].
13 Habéis arado iniquidad, habéis segado injusticia,
habéis comido fruto de mentira.
Porque has confiado en tu camino, en la multitud de tus guerreros,
14 se levantará un tumulto entre tu pueblo,
y todas tus fortalezas serán destruidas,
como Salmán destruyó a Bet-arbel el día de la batalla,
cuando las madres fueron despedazadas con sus hijos.
15 Así os será hecho en Betel[am] a causa de vuestra gran iniquidad.
Al amanecer, el rey de Israel será totalmente destruido.

Notas al pie:

  1. Oseas 8:1 Lit., paladar
  2. Oseas 8:5 O, Tu becerro te ha rechazado, oh Samaria. Mi ira
  3. Oseas 8:5 Lit., inocencia
  4. Oseas 8:6 O, astillas
  5. Oseas 8:7 O, torbellino
  6. Oseas 8:7 Lit., crecimiento
  7. Oseas 8:7 O, harina
  8. Oseas 8:9 Lit., amores
  9. Oseas 8:10 O, sufrirán por un tiempo
  10. Oseas 9:1 Lit., para
  11. Oseas 9:1 Lit., los pueblos
  12. Oseas 9:1 Lit., lejos de
  13. Oseas 9:2 Lit., le (a ella)
  14. Oseas 9:4 O, pan de calamidades
  15. Oseas 9:4 Lit., para su apetito
  16. Oseas 9:6 O, La mala hierba
  17. Oseas 9:7 O, Israel sabrá esto
  18. Oseas 9:7 Lit., de espíritu
  19. Oseas 9:8 O, pajarero
  20. Oseas 9:9 Lit., Se ahondaron, se corrompieron
  21. Oseas 9:10 Lit., en su principio
  22. Oseas 9:10 I.e., a Baal
  23. Oseas 9:12 Lit., de entre los hombres
  24. Oseas 9:16 Lit., los más queridos
  25. Oseas 10:1 O, mejor
  26. Oseas 10:2 Lit., resbaladizo
  27. Oseas 10:2 Lit., El
  28. Oseas 10:4 O, jurando falsamente al hacer un pacto
  29. Oseas 10:5 Así en algunas versiones antiguas; en heb., las novillas
  30. Oseas 10:5 O, se regocijaban por su gloria que se ha alejado de él
  31. Oseas 10:6 Lit., él
  32. Oseas 10:6 O, rey vengador, o, gran rey
  33. Oseas 10:6 Lit., recibirá vergüenza
  34. Oseas 10:7 Algunas versiones antiguas dicen: como espuma
  35. Oseas 10:10 Lit., ataré
  36. Oseas 10:10 Lit., atados
  37. Oseas 10:12 O, lealtad
  38. Oseas 10:12 Lit., hacer llover justicia sobre vosotros
  39. Oseas 10:15 La versión gr. (Sept.) dice: casa de Israel

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Reprensión por la apostasía del pueblo

Oseas 5-7

9781586403546

Reprensión por la apostasía del pueblo

5 Oíd esto, sacerdotes,
y estad atentos, casa de Israel,
y casa del rey, escuchad,
porque para vosotros es el juicio;
pues lazo habéis sido en Mizpa,
y red tendida sobre el Tabor.
Y los rebeldes se han ahondado en la perversión[a];
pero yo los castigaré a todos ellos.
Yo conozco a Efraín, e Israel no se me oculta;
porque ahora te has prostituido, Efraín,
se ha contaminado Israel.
No les permiten sus obras
volver a su Dios,
porque hay un espíritu de prostitución dentro de ellos,
y no conocen al Señor.
Además, el orgullo de Israel testifica contra él,
e Israel y Efraín tropiezan en su iniquidad;
también Judá ha tropezado con ellos.
Irán con sus rebaños y sus ganados
en busca del Señor, pero no le encontrarán;
se ha retirado de ellos.
Han obrado perversamente contra el Señor,
porque han engendrado hijos ilegítimos[b].
Ahora los devorará la luna nueva junto con sus heredades[c].

Tocad la bocina en Guibeá,
la trompeta en Ramá.
Sonad alarma en Bet-avén:
¡Alerta[d], Benjamín!
Efraín será una desolación en el día de la reprensión;
en las tribus de Israel yo hago saber lo que es cierto.
10 Los príncipes de Judá son como los que mueven los linderos;
sobre ellos derramaré como agua mi furor.
11 Efraín está oprimido, quebrantado en juicio,
porque insistía en seguir mandato[e] de hombre.
12 Yo, pues, soy como polilla para Efraín,
y como carcoma para la casa de Judá.
13 Cuando Efraín vio su enfermedad
y Judá su herida[f],
Efraín fue a Asiria
y envió mensaje al rey Jareb[g];
pero él no os podrá sanar,
ni curar vuestra herida[h].
14 Porque yo seré como león para Efraín,
y como leoncillo para la casa de Judá.
Yo, yo mismo, desgarraré y me iré,
arrebataré y no habrá quien libre.
15 Me iré y volveré a mi lugar
hasta que reconozcan su culpa[i] y busquen mi rostro;
en su angustia me buscarán con diligencia.

Respuesta del pueblo

6 Venid, volvamos al Señor.
Pues El nos ha desgarrado, y nos sanará;
nos ha herido[j], y nos vendará.
Nos dará vida después de dos días,
al tercer día nos levantará
y viviremos delante de El.
Conozcamos, pues, esforcémonos por conocer al Señor.
Su salida es tan cierta como la aurora,
y El vendrá a nosotros como la lluvia,
como la lluvia de primavera que riega la tierra.

¿Qué haré contigo, Efraín?
¿Qué haré contigo, Judá?
Porque vuestra lealtad[k] es como nube matinal,
y como el rocío, que temprano desaparece.
Por tanto los he despedazado por medio de los profetas,
los he matado con las palabras de mi boca;
los juicios sobre ti son como la luz que sale.
Porque más me deleito en la lealtad[l] que en el sacrificio,
y más en el conocimiento de Dios que en los holocaustos.
Pero ellos, como Adán[m], han transgredido el pacto;
allí me han traicionado.
Galaad es ciudad de malhechores,
con huellas de sangre.
Como bandidos al acecho de un hombre,
es la banda de sacerdotes que asesina en el camino a Siquem;
ciertamente han cometido iniquidad[n].
10 En la casa de Israel he visto una cosa horrible:
allí está la prostitución de Efraín, se ha contaminado Israel.
11 Para ti también, oh Judá, hay preparada una cosecha,
cuando yo restaure el bienestar[o] de mi pueblo.

Iniquidad y rebelión de Israel

7 Cuando yo quería curar a Israel,
se descubrió la iniquidad de Efraín
y las maldades de Samaria,
porque practican el engaño;
el ladrón entra,
los bandidos despojan por fuera,
y ellos no consideran en[p] su corazón
que yo recuerdo toda su maldad.
Ahora les rodean sus hechos,
ante mi rostro están.
Con su maldad alegran al rey,
y con sus mentiras a los príncipes.
Todos ellos son adúlteros;
son como horno encendido por el hornero,
que deja de atizar el fuego
desde que prepara[q] la masa hasta que fermenta.
En la fiesta[r] de nuestro rey, los príncipes se enfermaron por el calor del vino;
él extendió la mano a los escarnecedores,
pues sus corazones son como un horno
mientras se acercan a su emboscada;
toda la noche duerme su ira[s],
por la mañana arde como llamas de fuego.
Todos ellos están calientes como un horno,
y devoran a sus gobernantes;
todos sus reyes han caído.
No hay entre ellos quien me invoque.

Efraín se mezcla con las naciones[t];
Efraín es como una torta no volteada.
Devoran extranjeros su fuerza,
y él no lo sabe;
también tiene cabellos canos,
y él no lo sabe.
10 Testifica contra él[u] el orgullo de Israel,
pero no se han vuelto al Señor su Dios,
ni lo han buscado a pesar de todo esto.
11 Efraín es como paloma incauta, sin entendimiento[v];
llaman a Egipto, acuden a Asiria.
12 Cuando vayan, tenderé sobre ellos mi red,
como aves del cielo los haré caer;
los castigaré conforme a lo anunciado a su congregación[w].
13 ¡Ay de ellos, pues de mí se han alejado!
Sobre ellos vendrá[x] la destrucción, porque contra mí se han rebelado;
yo los redimiría, pero ellos hablan mentiras contra mí.
14 Y no claman a mí de corazón
cuando gimen en sus lechos;
por el trigo y el mosto se reunen[y],
y se alejan de mí.
15 Aunque yo adiestré y fortalecí sus brazos,
traman el mal contra mí.
16 Se vuelven, pero no hacia lo alto[z],
son como un arco engañoso.
Sus príncipes caerán a espada
por la insolencia[aa] de sus lenguas;
esto será su escarnio en la tierra de Egipto.

Notas al pie:

  1. Oseas 5:2 O, han profundizado en la matanza sus transgresiones
  2. Oseas 5:7 Lit., extraños
  3. Oseas 5:7 Lit., parcelas
  4. Oseas 5:8 Lit., Detrás de ti,
  5. Oseas 5:11 Algunas versiones antiguas dicen: tras la nada
  6. Oseas 5:13 O, llaga
  7. Oseas 5:13 O, rey vengador, o, gran rey
  8. Oseas 5:13 O, llaga
  9. Oseas 5:15 O, lleven su castigo
  10. Oseas 6:1 Lit., golpeado
  11. Oseas 6:4 O, misericordia
  12. Oseas 6:6 O, misericordia
  13. Oseas 6:7 U, hombres
  14. Oseas 6:9 O, inmoralidad
  15. Oseas 6:11 O, haga volver a los cautivos
  16. Oseas 7:2 Lit., no dicen a
  17. Oseas 7:4 Lit., amasa
  18. Oseas 7:5 Lit., Un día
  19. Oseas 7:6 Así en algunas versiones antiguas; en el T.M., hornero
  20. Oseas 7:8 Lit., los pueblos
  21. Oseas 7:10 Lit., en su rostro
  22. Oseas 7:11 Lit., corazón
  23. Oseas 7:12 O posiblemente, por sus maldades
  24. Oseas 7:13 Lit., Para ellos es
  25. Oseas 7:14 Varios mss. y la versión gr. (Sept.) dicen: se hacen sajaduras
  26. Oseas 7:16 O posiblemente, hacia el Altísimo
  27. Oseas 7:16 Lit., indignación o maldición

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La mujer y los hijos de Oseas

Oseas 1-4

9781586403546

La mujer y los hijos de Oseas

Palabra del Señor que vino a Oseas, hijo de Beeri, en días de Uzías, Jotam, Acaz y Ezequías, reyes de Judá, y en días de Jeroboam, hijo de Joás, rey de Israel.

Cuando por primera vez el Señor habló[a] por medio de Oseas, el Señor le dijo[b]: Anda, toma para ti a una mujer ramera y engendra hijos de prostitución; porque la tierra se prostituye gravemente, abandonando al[c] Señor. Fue, pues, y tomó a Gomer, hija de Diblaim; y ella concibió y le dio a luz un hijo. Y el Señor dijo a Oseas[d]: Ponle por[e] nombre Jezreel[f], porque dentro de poco castigaré a la casa de Jehú por la sangre derramada en Jezreel[g], y pondré fin al reino de la casa de Israel. Y sucederá que en aquel día quebraré el arco de Israel en el valle de Jezreel. Ella concibió otra vez y dio a luz una hija. Y el Señor le dijo: Ponle por[h]nombre Lo-ruhamá[i], porque ya no me compadeceré de la casa de Israel, pues no los perdonaré jamás. Pero me compadeceré de la casa de Judá y los salvaré por el Señor su Dios; y no los salvaré con arco, ni con espada, ni con batalla, ni con caballos ni jinetes. Después de haber destetado a Lo-ruhamá, ella concibió y dio a luz un hijo. Y el Señor dijo: Ponle por[j] nombre Lo-ammí[k], porque vosotros no sois mi pueblo y yo no soy vuestro Dios[l].

10 [m]Pero el número de los hijos de Israel
será como la arena del mar,
que no se puede medir ni contar;
y sucederá que en el lugar
donde se les dice:
No sois mi pueblo,
se les dirá:
Sois hijos del Dios viviente.
11 Y los hijos de Judá y los hijos de Israel se reunirán,
y nombrarán para sí un solo jefe,
y subirán de la tierra,
porque grande será el día de Jezreel.

Infidelidad del pueblo

2 [n]Decid a vuestros hermanos: Ammí[o], y a vuestras hermanas: Ruhamá[p].

Contended con vuestra madre, contended,
porque ella no es mi mujer, y yo no soy su marido;
que quite, pues, de su rostro sus prostituciones,
y sus adulterios de entre sus pechos;
no sea que yo la desnude completamente
y la deje como el día en que nació,
y la ponga como un desierto,
la reduzca a tierra seca
y la mate de sed.
Y no tendré compasión de sus hijos,
porque son hijos de prostitución[q],
pues su madre se prostituyó;
la que los concibió se deshonró,
porque dijo: “Iré tras mis amantes,
que me dan mi pan y mi agua,
mi lana y mi lino, mi aceite y mi bebida.”
Por tanto, he aquí, cercaré su[r] camino con espinos,
y levantaré un muro contra ella[s] para que no encuentre sus senderos.
Y seguirá a sus amantes, pero no los alcanzará;
los buscará, pero no los hallará.
Entonces dirá: “Iré y volveré a mi primer marido,
porque mejor me iba entonces que ahora.”

Pues ella no sabía que era yo el que le daba el trigo, el mosto y el aceite,
y le prodigaba la plata y el oro,
que ellos usaban para Baal[t].
Por tanto, volveré a tomar mi trigo a su tiempo
y mi mosto a su sazón.
También me llevaré mi lana y mi lino
que le di para que cubriera su desnudez.
10 Y ahora descubriré su vergüenza[u]
ante los ojos de sus amantes,
y nadie la librará de mi mano.
11 Haré cesar también todo su regocijo,
sus fiestas, sus lunas nuevas, sus días de reposo,
y todas sus solemnidades.
12 Devastaré sus vides y sus higueras,
de las cuales decía ella: “Son la paga
que mis amantes me han dado.”
Y las convertiré en matorral,
y las devorarán las bestias del campo.
13 Y la castigaré por los días de los Baales
cuando ella les ofrecía sacrificios[v]
y se adornaba con sus zarcillos y joyas,
y se iba tras sus amantes, y se olvidaba de mí —declara el Señor.

Dios se desposará con su pueblo

14 Por tanto, he aquí, la seduciré,
la llevaré al desierto,
y le hablaré al[w] corazón.
15 Le daré sus viñas desde allí,
y el valle de Acor por puerta de esperanza.
Y allí cantará[x] como en los días de su juventud,
como en el día en que subió de la tierra de Egipto.
16 Sucederá en aquel día —declara el Señor
que me llamarás Ishí[y]
y no me llamarás más Baalí[z].
17 Porque quitaré de su boca los nombres de los Baales,
y nunca más serán mencionados[aa] por sus nombres.
18 En aquel día haré también un pacto por ellos
con las bestias del campo,
con las aves del cielo
y con los reptiles de la tierra;
quitaré[ab] de la tierra el arco, la espada y la guerra,
y haré que ellos duerman[ac] seguros.
19 Te desposaré conmigo para siempre;
sí, te desposaré conmigo en justicia y en derecho,
en misericordia y en compasión;
20 te desposaré conmigo en fidelidad,
y tú conocerás al Señor.

21 Y sucederá que en aquel día yo responderé —declara el Señor—,
responderé a los cielos, y ellos responderán a la tierra,
22 y la tierra responderá al trigo, al mosto y al aceite,
y ellos responderán a Jezreel.
23 La sembraré para mí en la tierra,
y tendré compasión de la que no recibió compasión[ad],
y diré al que no era mi pueblo[ae]:
Tú eres mi pueblo,
y él dirá: Tú eres mi Dios.

Matrimonio simbólico de Oseas

3 Y el Señor me dijo: Ve otra vez, ama a una mujer amada por otro[af] y adúltera, así como el Señor ama a los hijos de Israel a pesar de que ellos se vuelven a otros dioses y se deleitan con tortas de pasas. La compré, pues, para mí por quincesiclos[ag] de plata y un homer[ah] y medio[ai] de cebada. Y le dije: Te quedarás conmigo por muchos días. No te prostituirás, ni serás de otro hombre, y yo también seré para ti. Porque por muchos días los hijos de Israel quedarán sin rey y sin príncipe, sin sacrificio y sin pilar sagrado, y sin efod y sin ídolos domésticos[aj]. Después los hijos de Israel volverán y buscarán al Señor su Dios y a David su rey; y acudirán temblorosos al Señor y a su bondad en los últimos días.

Controversia de Dios con Israel

4 Escuchad la palabra del Señor, hijos de Israel,
porque el Señor tiene querella contra los habitantes de la tierra,
pues no hay fidelidad[ak], ni misericordia[al],
ni conocimiento de Dios en la tierra.
Sólo hay perjurio, mentira, asesinato, robo y adulterio.
Emplean la violencia, y homicidios tras homicidios se suceden[am].
Por eso la tierra está de luto,
y languidece todo morador en ella
junto con las bestias del campo y las aves del cielo;
aun los peces del mar desaparecen[an].

Pero que nadie contienda ni nadie reprenda;
porque tu pueblo es como los que contienden con el sacerdote.
Tropezarás de día,
y tropezará también el profeta contigo de noche,
y destruiré a tu madre.
Mi pueblo es destruido por falta de conocimiento.
Por cuanto tú has rechazado el conocimiento,
yo también te rechazaré para que no seas[ao] mi sacerdote;
como has olvidado la ley de tu Dios,
yo también me olvidaré de tus hijos.

Cuanto más se multiplicaron, más pecaron contra mí;
cambiaré, pues, su gloria en afrenta.
Del pecado[ap] de mi pueblo se alimentan,
y hacia su iniquidad dirigen sus deseos[aq].
Como el pueblo, así será el sacerdote;
los castigaré por su proceder[ar],
y les pagaré[as] según sus obras.
10 Comerán, pero no se saciarán;
se prostituirán, pero no se multiplicarán,
porque han dejado de hacer caso al Señor.

11 La prostitución, el[at] vino y el mosto quitan el juicio[au].
12 Mi pueblo consulta a su ídolo de madera, y su vara les informa;
porque un espíritu de prostitución los ha descarriado,
y se han prostituido, apartándose de[av] su Dios.
13 Ofrecen sacrificios sobre las cumbres de los montes
y queman incienso[aw] sobre las colinas,
debajo de las encinas, los álamos y los terebintos,
porque su sombra es agradable.
Por tanto, vuestras hijas se prostituyen,
y vuestras nueras cometen adulterio.
14 No castigaré a vuestras hijas cuando se prostituyan
ni a vuestras nueras cuando cometan adulterio,
porque los hombres mismos[ax] se retiran con rameras
y ofrecen sacrificios con las rameras del culto pagano[ay];
así se pierde[az] el pueblo sin entendimiento.

15 Aunque tú, Israel, te prostituyas,
que no se haga culpable Judá;
tampoco vayáis a Gilgal,
ni subáis a Bet-avén,
ni juréis:
¡Vive el Señor!
16 Puesto que Israel es terco
como novilla indómita,
¿los pastoreará ahora el Señor
como a un cordero en campo espacioso[ba]?
17 Efraín se ha unido a los ídolos;
déjalo.
18 Acabada su bebida,
se entregaron a la prostitución;
sus príncipes[bb] aman mucho la ignominia.
19 El viento los envuelve en sus alas,
y se avergonzarán de sus sacrificios.

Notas al pie:

  1. Oseas 1:2 Lit., Principio de la palabra del Señor
  2. Oseas 1:2 Lit., dijo a Oseas
  3. Oseas 1:2 Lit., de no ir tras el
  4. Oseas 1:4 Lit., le dijo
  5. Oseas 1:4 Lit., Llama su
  6. Oseas 1:4 I.e., Dios siembra
  7. Oseas 1:4 Lit., visitaré las sangres de Jezreel sobre la casa de Jehú
  8. Oseas 1:6 Lit., Llama su
  9. Oseas 1:6 I.e., no ha recibido compasión
  10. Oseas 1:9 Lit., Llama su
  11. Oseas 1:9 I.e., no pueblo mío
  12. Oseas 1:9 Lit., no soy vuestro
  13. Oseas 1:10 En el texto heb., cap. 2:1
  14. Oseas 2:1 En el texto heb., cap. 2:3
  15. Oseas 2:1 I.e., pueblo mío
  16. Oseas 2:1 I.e., ha recibido compasión
  17. Oseas 2:4 Lit., prostituciones
  18. Oseas 2:6 Así en las versiones gr. y siriaca; en heb., tu
  19. Oseas 2:6 Lit., levantaré su muro
  20. Oseas 2:8 O, convirtieron en Baal
  21. Oseas 2:10 O, desnudez
  22. Oseas 2:13 O, quemaba incienso
  23. Oseas 2:14 Lit., sobre su
  24. Oseas 2:15 O, responderá
  25. Oseas 2:16 I.e., mi marido
  26. Oseas 2:16 I.e., mi señor, o, mi Baal
  27. Oseas 2:17 O, recordados
  28. Oseas 2:18 Lit., quebraré
  29. Oseas 2:18 O, se acuesten
  30. Oseas 2:23 Heb., Lo-ruhama
  31. Oseas 2:23 Heb., Lo-ammí
  32. Oseas 3:1 Lit., de un compañero
  33. Oseas 3:2 Un siclo equivale aprox. a 11.4 gramos
  34. Oseas 3:2 Un homer equivale aprox. a 220 litros
  35. Oseas 3:2 Heb., letek
  36. Oseas 3:4 Heb., terafim
  37. Oseas 4:1 O, verdad
  38. Oseas 4:1 O, lealtad
  39. Oseas 4:2 Lit., se tocan
  40. Oseas 4:3 Lit., son recogidos
  41. Oseas 4:6 Lit., de ser
  42. Oseas 4:8 O, De la ofrenda por el pecado
  43. Oseas 4:8 O, su alma
  44. Oseas 4:9 Lit., sus caminos
  45. Oseas 4:9 O, devolveré
  46. Oseas 4:11 O, porque han dejado al Señor para practicar la prostitución. El
  47. Oseas 4:11 Lit., corazón
  48. Oseas 4:12 Lit., de debajo de
  49. Oseas 4:13 U, ofrecen sacrificios
  50. Oseas 4:14 Lit., porque ellos
  51. Oseas 4:14 I.e., como parte del rito pagano
  52. Oseas 4:14 Lit., es derribado
  53. Oseas 4:16 O, ahora el Señor los pastoreará…espacioso.
  54. Oseas 4:18 Lit., escudos

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Visión junto al Tigris

Daniel 10-12

9781586403546

Visión junto al Tigris

10 En el año tercero de Ciro, rey de Persia, un mensaje[a] fue revelado a Daniel, a quien llamaban Beltsasar. El mensaje[b] era verdadero y acerca de un gran conflicto[c]; él comprendió el mensaje[d] y tuvo entendimiento de la visión. En aquellos días, yo, Daniel, había estado en duelo durante tres semanas completas.No comí manjar delicado[e] ni entró en mi boca carne ni vino, ni usé ungüento alguno, hasta que se cumplieron las tres semanas. Y el día veinticuatro del primer mes, estando yo junto a la orilla del gran río, es decir, el Tigris[f], alcé los ojos y miré, y he aquí, había un hombre vestido de lino, cuya cintura estaba ceñida con un cinturón de oro puro de Ufaz. Su cuerpo era como de berilo[g], su rostro tenía[h] la apariencia de un relámpago, sus ojos eran como antorchas de fuego, sus brazos y pies como el brillo del bronce bruñido, y el sonido de sus palabras como el estruendo de una multitud. Y sólo yo, Daniel, vi la visión; los hombres que estaban conmigo no vieron la visión, pero un gran terror cayó sobre ellos y huyeron a esconderse. Me quedé solo viendo esta gran visión; no me quedaron fuerzas, y mi rostro[i] se demudó, desfigurándose, sin retener yo fuerza alguna.Pero oí el sonido de sus palabras, y al oír el sonido de sus palabras, caí en un sueño profundo sobre mi rostro, con mi rostro en tierra.

10 Entonces, he aquí, una mano me tocó, y me hizo temblar sobre mis rodillas y sobre las palmas de mis manos. 11 Y me dijo: Daniel, hombre muy estimado[j], entiende las palabras que te voy a decir y ponte en pie[k], porque ahora he sido enviado a ti. Cuando él me dijo estas palabras, me puse en pie temblando.12 Entonces me dijo: No temas, Daniel, porque desde el primer día en que te propusiste en tu corazón entender y humillarte delante de tu Dios, fueron oídas tus palabras, y a causa de tus palabras he venido. 13 Mas el príncipe del reino de Persia se me opuso[l] por veintiún días, pero he aquí, Miguel, uno de los primeros príncipes, vino en mi ayuda, ya que yo había sido dejado allí con los reyes de Persia. 14 Y he venido para darte a conocer lo que sucederá a tu pueblo al final de los días, porque la visión es para días aún lejanos. 15 Cuando habló conmigo estas palabras, volví[m] mi rostro a tierra y enmudecí. 16 Y he aquí, uno semejante a un hombre[n] tocó mis labios; entonces abrí mi boca y hablé, y dije al que estaba delante de mí: Señor mío, a causa de la visión me ha invadido la angustia[o] y me he quedado sin fuerzas. 17 ¿Cómo podrá, pues, este siervo de mi señor hablar con uno como mi señor? Porque a mí en este momento no me queda fuerza alguna, ni tampoco me queda aliento.

18 Entonces el que tenía semejanza de hombre me tocó otra vez y me fortaleció,19 y me dijo: No temas, hombre muy estimado[p]. La paz sea contigo[q]; sé fuerte y esfuérzate. Cuando habló conmigo, recobré las fuerzas, y dije: Hable mi señor, porque me has fortalecido. 20 Entonces él dijo: ¿Sabes por qué he venido a ti? Ahora vuelvo para luchar contra el príncipe[r] de Persia, y cuando yo termine[s], he aquí, el príncipe[t] de Grecia[u] vendrá. 21 Sin embargo, te declararé lo que está inscrito en el libro de la verdad, pero no hay nadie que se mantenga firme a mi lado[v] contra estas fuerzas, sino Miguel, vuestro príncipe.

11 Y en el año primero de Darío el medo, yo mismo me levanté[w] para serle fortalecedor y protector.

Los reyes del norte y del sur

Y ahora te declararé la verdad: He aquí, se levantarán tres reyes más en[x] Persia, y un cuarto rey obtendrá muchas más riquezas que todos ellos. Cuando éste se haya hecho fuerte con sus riquezas, incitará a todo el imperio contra[y] el reino de Grecia[z]. Se levantará entonces un rey poderoso que gobernará con gran autoridad y hará lo que le plazca. Pero cuando se haya levantado, su reino será fragmentado y repartido hacia los cuatro vientos del cielo, no a sus descendientes[aa], ni según el poder que ejerció, pues su reino será arrancado ydado a otros fuera de ellos.

Entonces el rey del sur se hará poderoso, y uno de sus príncipes se hará más poderoso que él y dominará; su dominio será un gran dominio. Y años después, harán alianza, y la hija del rey del sur vendrá al rey del norte para hacer el pacto[ab]. Pero ella no retendrá su posición de poder[ac], ni él permanecerá con su poder[ad], sino que ella será entregada juntamente con los que la trajeron, con el que la engendró y con el que la sostenía en aquellos tiempos. Pero se levantará un vástago de sus raíces en su lugar, y vendrá contra el ejército y entrará en la fortaleza del rey del norte, y contenderá con[ae] ellos y prevalecerá. Aun sus dioses, sus imágenes fundidas y sus vasijas preciosas de plata y de oro los tomará y se los llevará a Egipto, y por algunos años él se mantendrá lejos del rey del norte. Y éste entrará en el reino del rey del sur, y luego se volverá a su tierra.

10 Pero sus hijos se movilizarán[af] y reunirán una multitud de grandes ejércitos, y uno de ellos seguirá avanzando e inundará y pasará adelante, para hacer guerra de nuevo[ag] hasta la misma fortaleza. 11 Y se enfurecerá el rey del sur, y saldrá y peleará contra el rey[ah] del norte. Y éste levantará una gran multitud, pero esamultitud será entregada en manos de aquél[ai]. 12 Cuando se haya llevado la multitud, su corazón se enaltecerá y hará caer a muchos millares, pero no prevalecerá. 13 El rey del norte volverá a levantar una multitud mayor que la primera, y al cabo de algunos años[aj] avanzará[ak] con un gran ejército y con mucho equipo.

14 En aquellos tiempos, muchos se levantarán contra el rey del sur; los violentos de tu pueblo también se levantarán para cumplir la visión, pero caerán[al]. 15 Vendrá el rey del norte, levantará un terraplén y tomará una ciudad bien fortificada; y las fuerzas del sur no podrán mantenerse, ni aun sus tropas más selectas[am], porque no habrá fuerzas para resistir. 16 Pero el que viene contra él hará lo que quiera, y nadie podrá resistirlo; y permanecerá por algún tiempo en la Tierra Hermosa[an], llevando[ao] la destrucción en su mano. 17 Y afirmará su rostro para venir con el poder de todo su reino, trayendo[ap] consigo oferta de paz[aq], lo cual llevará a cabo. También le dará una hija de las mujeres para destruirlo, pero ella no lerespaldará ni se pondrá a su lado[ar]. 18 Entonces volverá su rostro hacia las costas y tomará muchas de ellas. Pero un príncipe pondrá fin a su afrenta; además, hará recaer sobre él su afrenta. 19 Después volverá su rostro hacia las fortalezas de su tierra, pero tropezará y caerá, y no se le hallará más.

20 Y se levantará en su lugar otro que enviará un opresor[as] a través de la Joya[at]de su reino; pero a los pocos días será destruido, aunque no en ira ni en batalla.21 En su lugar se levantará un hombre despreciable, a quien no se le han otorgado los honores de la realeza. Vendrá cuando haya tranquilidad y se apoderará del reino con intrigas. 22 Las fuerzas abrumadoras serán barridas[au] ante él y destruidas, así como también el príncipe del pacto. 23 Y después que se haya hecho alianza con él, actuará con engaño, y subirá y ganará poder con poca gente. 24 En un tiempo de tranquilidad entrará en los lugares más ricos de la provincia[av], y logrará lo que nunca lograron sus padres, ni los padres de sus padres; repartirá entre ellos despojos, botín y riquezas, y contra las fortalezas urdirá sus intrigas, pero sólo por un tiempo. 25 Incitará su fuerza y su corazón contra el rey del sur con un gran ejército; y el rey del sur movilizará para la guerra un ejército muy grande y muy poderoso, pero no podrá resistir, porque urdirán intrigas contra él. 26 Y los que comen de sus manjares lo destruirán[aw]; su ejército será barrido y[ax] muchos caerán muertos. 27 En cuanto a los dos reyes, en sus corazones maquinarán el mal, y en la misma mesa se hablarán mentiras; pero esto no tendrá éxito, porque el fin aún ha de venir en el tiempo señalado. 28 Entonces volverá a su tierra con grandes riquezas, pero pondrá su corazón contra el pacto santo; actuará contra éste, y volverá a su tierra.

29 En el tiempo señalado volverá y entrará en el sur, pero esta última vez no resultará como la primera[ay]. 30 Porque vendrán contra él naves de Quitim[az], y se desanimará; volverá y se enfurecerá contra el pacto santo y actuará contra él; volverá, pues, y favorecerá a los que abandonen el pacto santo. 31 Y de su parte se levantarán tropas, profanarán el santuario-fortaleza, abolirán el sacrificioperpetuo y establecerán la abominación de la desolación[ba]. 32 Con halagos hará apostatar[bb] a los que obran inicuamente hacia el pacto, mas el pueblo que conoce a su Dios se mostrará fuerte y actuará. 33 Y los entendidos entre el[bc]pueblo instruirán a muchos; sin embargo, durante muchos días caerán a espada y a fuego, en cautiverio y despojo. 34 Cuando caigan, recibirán poca ayuda, y muchos se unirán a ellos hipócritamente. 35 También algunos de los entendidos[bd]caerán, a fin de ser refinados, purificados y emblanquecidos hasta el tiempo del fin; porque aún está por venir el tiempo señalado. 36 El rey hará lo que le plazca, se enaltecerá y se engrandecerá sobre todo dios, y contra el Dios de los diosesdirá cosas horrendas[be]; él prosperará hasta que se haya acabado la indignación, porque lo que está decretado se cumplirá. 37 No le importarán los dioses[bf] de sus padres ni el favorito[bg] de las mujeres, tampoco le importará ningún otro dios, porque él se ensalzará sobre todos ellos. 38 En su lugar honrará al dios de las fortalezas, un dios a quien sus padres no conocieron; lo honrará con oro y plata, piedras preciosas y cosas de gran valor. 39 Y actuará contra la más fuerte de las fortalezas con la ayuda de un dios extranjero; a los que le reconozcan[bh] colmará de honores, los hará gobernar sobre muchos y repartirá la tierra por un precio.

40 Y al tiempo del fin, el rey del sur se enfrentará con él, y el rey del norte lo atacará con carros, jinetes y con numerosas naves; entrará en sus tierras, lasinvadirá[bi] y pasará. 41 También entrará a la Tierra Hermosa, y muchos paísescaerán; mas éstos serán librados de su mano: Edom, Moab y lo más selecto de los hijos de Amón. 42 Y extenderá su mano contra otros países, y la tierra de Egipto no escapará. 43 Se apoderará de[bj] los tesoros ocultos de oro y plata y de todas las cosas preciosas de Egipto. Libios y etíopes seguirán sus pasos. 44 Pero rumores del oriente y del norte lo turbarán, y saldrá con gran furor para destruir y aniquilar[bk] a muchos. 45 Y plantará las tiendas de su pabellón entre los mares y el monte glorioso y santo; pero llegará a su fin y no habrá quien lo ayude.

El tiempo del fin

12 En aquel tiempo se levantará Miguel, el gran príncipe que vela sobre[bl] los hijos de tu pueblo. Será un tiempo de angustia cual nunca hubo desde que existen las naciones hasta entonces; y en ese tiempo tu pueblo será librado, todos los que se encuentren inscritos en el libro. Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra despertarán, unos para la vida eterna, y otros para la ignominia, para el desprecio eterno. Los entendidos[bm] brillarán como el resplandor del firmamento, y los que guiaron a muchos a la justicia, como las estrellas, por siempre jamás. Pero tú, Daniel, guarda en secreto estas palabras y sella el libro hasta el tiempo del fin. Muchos correrán de aquí para allá, y el conocimiento aumentará.

Entonces yo, Daniel, miré, y he aquí otros dos estaban de pie, uno a este lado del río, y el otro al otro lado del río. Y uno de ellos dijo al hombre vestido de linoque estaba sobre las aguas del río: ¿Para[bn] cuándo será el fin de estasmaravillas? Y oí al hombre vestido de lino, que estaba sobre las aguas del río, que levantando su mano derecha y su mano izquierda al cielo, juró por aquel que vive para siempre, que será por un tiempo[bo], tiempos[bp] y la mitad de un tiempo[bq]; y cuando se termine la destrucción del poder[br] del pueblo santo, se cumplirán todas estas cosas. Yo oí, pero no pude entender. Entonces dije: Señor mío, ¿cuál será el resultado[bs] de estas cosas? Y él respondió: Anda, Daniel, porque estas palabras están cerradas y selladas hasta el tiempo del fin. 10 Muchos serán purificados, emblanquecidos y refinados; los impíos procederán impíamente, y ninguno de los impíos comprenderá, pero los entendidos[bt]comprenderán. 11 Y desde el tiempo en que el sacrificio perpetuo sea abolido y puesta la abominación de la desolación[bu], habrá mil doscientos noventa días.12 Bienaventurado el que espere y llegue a mil trescientos treinta y cinco días.13 Mas tú, sigue hasta el fin[bv]; descansarás y te levantarás para recibir tu heredad[bw] al fin de los días.

Notas al pie:

  1. Daniel 10:1 Lit., la palabra
  2. Daniel 10:1 Lit., la palabra
  3. Daniel 10:1 O, guerra
  4. Daniel 10:1 Lit., la palabra
  5. Daniel 10:3 Lit., pan apetecible
  6. Daniel 10:4 Heb., Hiddekel
  7. Daniel 10:6 O, serpentina amarilla
  8. Daniel 10:6 Lit., como
  9. Daniel 10:8 Lit., mi esplendor
  10. Daniel 10:11 Lit., deseado
  11. Daniel 10:11 Lit., de pie donde estás
  12. Daniel 10:13 Lit., se puso de pie frente a mí
  13. Daniel 10:15 Lit., puse
  14. Daniel 10:16 Lit., como una semejanza de hijos de hombre
  15. Daniel 10:16 Lit., me han sobrevenido mis dolores
  16. Daniel 10:19 Lit., deseado
  17. Daniel 10:19 Lit., para ti
  18. Daniel 10:20 I.e., ángel satánico
  19. Daniel 10:20 O, salga
  20. Daniel 10:20 I.e., ángel satánico
  21. Daniel 10:20 Heb., Yavan
  22. Daniel 10:21 Lit., se muestre fuerte conmigo
  23. Daniel 11:1 Lit., el ponerme de pie era
  24. Daniel 11:2 Lit., por
  25. Daniel 11:2 O, todos incitaron
  26. Daniel 11:2 Heb., Yavan
  27. Daniel 11:4 Lit., su posteridad
  28. Daniel 11:6 O, un acuerdo equitativo
  29. Daniel 11:6 Lit., el poder de su brazo
  30. Daniel 11:6 Lit., brazo
  31. Daniel 11:7 Lit., y actuará contra
  32. Daniel 11:10 O, harán guerra
  33. Daniel 11:10 O, para que vuelva y haga guerra
  34. Daniel 11:11 Lit., con él, con el rey
  35. Daniel 11:11 Lit., en su mano
  36. Daniel 11:13 Lit., al cabo de los tiempos, de años
  37. Daniel 11:13 O, seguirá viniendo
  38. Daniel 11:14 Lit., tropezarán, y así en el resto del cap.
  39. Daniel 11:15 Lit., el pueblo de sus escogidos
  40. Daniel 11:16 I.e., Palestina
  41. Daniel 11:16 Lit., y
  42. Daniel 11:17 Lit., y
  43. Daniel 11:17 Lit., cosas equitativas
  44. Daniel 11:17 Lit., estará por él
  45. Daniel 11:20 O, exactor de tributo
  46. Daniel 11:20 Lit., adorno; i.e., probablemente Jerusalén y su templo
  47. Daniel 11:22 O, inundadas
  48. Daniel 11:24 Lit., En la tranquilidad y en los lugares más ricos…entrará
  49. Daniel 11:26 Lit., quebrarán
  50. Daniel 11:26 O, inundará, pero
  51. Daniel 11:29 Lit., no sucederá como la primera y como la última
  52. Daniel 11:30 I.e., Chipre
  53. Daniel 11:31 Lit., que causa desolación o que causa horror
  54. Daniel 11:32 O, corromperá
  55. Daniel 11:33 O, instructores del
  56. Daniel 11:35 O, instructores
  57. Daniel 11:36 Lit., extraordinarias
  58. Daniel 11:37 O, el Dios
  59. Daniel 11:37 O, el deseo
  60. Daniel 11:39 Lit., al que reconozca
  61. Daniel 11:40 O, inundará
  62. Daniel 11:43 Lit., Gobernará en
  63. Daniel 11:44 Lit., dedicar a la destrucción
  64. Daniel 12:1 Lit., está de pie junto a
  65. Daniel 12:3 O, instructores
  66. Daniel 12:6 Lit., Hasta
  67. Daniel 12:7 I.e., año(s)
  68. Daniel 12:7 I.e., año(s)
  69. Daniel 12:7 I.e., año(s)
  70. Daniel 12:7 Lit., de la mano
  71. Daniel 12:8 O, final
  72. Daniel 12:10 O, instructores
  73. Daniel 12:11 U, horrible abominación
  74. Daniel 12:13 I.e., fin de tu vida
  75. Daniel 12:13 O, parte

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Visión de las cuatro bestias

Daniel 7-9

9781586403546

Visión de las cuatro bestias

7 En el año primero del rey Belsasar de Babilonia, Daniel tuvo un sueño y visiones en su mente[a], estando en su cama. Entonces escribió el sueño y relató el resumen[b] de él[c]. Habló Daniel, y dijo: Miraba yo en mi visión nocturna, y he aquí, los cuatro vientos del cielo agitaban el gran mar; y cuatro bestias enormes, diferentes unas de otras, subían del mar. La primera era como un león y tenía alas de águila. Mientras yo miraba, sus alas le fueron arrancadas, fue levantada del suelo y puesta sobre dos pies, como un hombre, y le fue dado corazón de hombre. Y he aquí, otra segunda bestia, semejante a un oso, estaba levantada de un costado, y en su boca, entre sus dientes, tenía tres costillas; y le dijeron así: “Levántate, y devora mucha carne.” Después de esto seguí mirando, y he aquí, otra más, semejante a un leopardo que tenía sobre su dorso[d] cuatro alas de ave; la bestia tenía cuatro cabezas, y le fue dado dominio. Después de esto seguí mirando en las visiones nocturnas, y he aquí, una cuarta bestia, terrible, espantosa y en gran manera fuerte que tenía enormes dientes de hierro; devoraba, desmenuzaba y hollaba los restos con sus pies. Era diferente de todas las bestias que le antecedieron y tenía diez cuernos. Mientras yo contemplaba los cuernos, he aquí, otro cuerno, uno pequeño, surgió entre ellos, y tres de los primeros cuernos fueron arrancados delante de él; y he aquí, este cuerno tenía ojos[e] como los ojos de un hombre, y una boca que hablaba con mucha arrogancia[f].

Seguí mirando
hasta que se establecieron tronos,
y el Anciano de Días se sentó.
Su vestidura era blanca como la nieve,
y el cabello de su cabeza como lana pura,
su trono, llamas de fuego,
y sus ruedas, fuego abrasador.
10 Un río de fuego corría,
saliendo de delante de El.
Miles de millares le servían,
y miríadas de miríadas estaban en pie delante de El.
El tribunal se sentó,
y se abrieron los libros.

11 Entonces yo seguí mirando a causa del ruido de las palabras arrogantes[g] que el cuerno decía; seguí mirando hasta que mataron a la bestia, destrozaron su cuerpo y lo echaron a las llamas del fuego. 12 A las demás bestias, se les quitó el dominio, pero les fue concedida una prolongación de la vida por un tiempo determinado.

13 Seguí mirando en las visiones nocturnas,
y he aquí, con las nubes del cielo
venía uno como un Hijo de Hombre,
que se dirigió al Anciano de Días
y fue presentado ante El.
14 Y le fue dado dominio,
gloria y reino[h],
para que todos los pueblos, naciones y lenguas
le sirvieran.
Su dominio es un dominio eterno
que nunca pasará,
y su reino uno
que no será destruido.

15 A mí, Daniel, se me angustió por dentro[i] el espíritu, y las visiones de mi mente[j]seguían turbándome. 16 Me acerqué a uno de los que estaban allí de pie y le pedí que me dijera la verdad acerca de todo esto. Y me respondió, dándome a conocerla interpretación de estas cosas: 17 “Estas bestias enormes, que son cuatro, son cuatro reyes que se levantarán de la tierra. 18 “Pero los santos del Altísimo recibirán el reino y poseerán el reino para siempre, por los siglos de los siglos.”19 Entonces quise saber la verdad acerca de la cuarta bestia, que era diferente de todas las demás[k], y en gran manera terrible, con sus dientes de hierro y sus garras de bronce, y que devoraba, desmenuzaba y hollaba los restos con sus pies, 20 y la verdad acerca de los diez cuernos que tenía en su cabeza, y del otrocuerno que había surgido, delante del cual cayeron tres de ellos, es decir, el cuerno que tenía ojos y una boca que hablaba con mucha arrogancia[l], y cuya apariencia era mayor que la de sus compañeros. 21 Mientras yo miraba, este cuerno hacía guerra contra los santos y prevalecía sobre ellos, 22 hasta que vino el Anciano de Días y se hizo[m] justicia a favor de los santos del Altísimo, y llegó el tiempo cuando los santos tomaron posesión del reino.

23 Dijo así: “La cuarta bestia será un cuarto reino en la tierra, que será diferente de todos los otros reinos; devorará toda la tierra, la hollará y la desmenuzará. 24 “Y los diez cuernos de este reino son diez reyes que se levantarán, y otro se levantará después de ellos; él será diferente de los anteriores y subyugará a tres reyes. 25 “Y él proferirá palabras contra el Altísimo y afligirá a los santos del Altísimo, e intentará cambiar los tiempos y la ley; y le serán entregados en sus manos por un tiempo[n], por tiempos[o] y por medio tiempo[p]. 26 “Pero el tribunal se sentará para juzgar, y su dominio le será quitado, aniquilado y destruido para siempre[q]. 27 “Y la soberanía[r], el dominio y la grandeza de todos los reinos debajo de todo el cielo serán entregados al pueblo de los santos del Altísimo. Su reinoserá un reino eterno, y todos los dominios le servirán y le obedecerán.” 28 Hasta aquí la revelación[s]. En cuanto a mí, Daniel, mis pensamientos me turbaron en gran manera y mi rostro palideció[t], pero guardé el asunto en mi corazón.

Visión del carnero y del macho cabrío

8 En el año tercero del reinado del rey Belsasar, se me apareció a mí, Daniel[u], una visión, después de aquella que se me había aparecido anteriormente[v].Cuando miré en la visión, sucedió que al mirar, yo me encontraba en la ciudadela de Susa, que está en la provincia de Elam, y vi en la visión que yo estaba junto al río[w] Ulai. Alcé, pues, mis ojos y miré, y he aquí que un carnero estaba delante del río[x]. Tenía dos cuernos, y los dos cuernos eran altos, pero uno era más alto que el otro, y el más alto creció[y] el último. Vi al carnero dando cornadas al oeste, al norte y al sur, y ninguna bestia podía mantenerse en pie delante de él, y nadie podía librarse de su poder[z]. Hacía lo que quería, y se engrandeció.

Estando yo observando, he aquí, un macho cabrío venía del occidente sobre la superficie de toda la tierra sin tocar el suelo; el macho cabrío tenía un cuerno prominente entre los ojos. Se dirigió al carnero que tenía los dos cuernos, que yo había visto parado delante del río[aa], y lo acometió con la furia de su poder. Lo vi venir junto al carnero, y enfurecido contra él, hirió al carnero y le rompió los dos cuernos, y el carnero no tenía fuerza para mantenerse en pie delante de él; lo arrojó en tierra y lo pisoteó, y no hubo nadie que librara al carnero de su poder[ab].El macho cabrío se engrandeció sobremanera, pero en cuanto llegó a ser poderoso, el gran cuerno se le rompió, y en su lugar le salieron cuatro cuernosprominentes hacia los cuatro vientos del cielo.

Y de uno de ellos salió un cuerno pequeño, que creció mucho hacia el sur, hacia el oriente y hacia la Tierra Hermosa[ac]. 10 Creció hasta el ejército del cielo, e hizo caer a la tierra parte del ejército y de las estrellas, y las pisoteó. 11 Se engrandeció hasta igualarse con el Jefe[ad] del ejército, le quitó su sacrificio continuo y fue derribado el lugar de su santuario. 12 Y el ejército será entregado al cuerno junto con el sacrificio continuo a causa de la transgresión; arrojará por tierra la verdad y hará su voluntad y prosperará. 13 Oí entonces hablar a un santo, y otro santo dijo al que hablaba: ¿Hasta cuándo durará la visión del sacrificio continuo, de la transgresión que espanta, y de que el lugar santo y el ejército sean pisoteados?14 Y le[ae] respondió: Por dos mil trescientas tardes y mañanas; entonces el lugar santo será restaurado[af].

15 Y sucedió que después que yo, Daniel, había visto la visión, y trataba de comprenderla[ag], he aquí, vi de pie, ante mí, uno con apariencia de hombre. 16 Y oí una voz de hombre entre las márgenes del Ulai, que gritaba y decía: Gabriel, explícale a éste la visión. 17 El se acercó adonde yo estaba, y cuando llegó, me aterroricé y caí sobre mi rostro, pero él me dijo: Entiende, hijo de hombre, que la visión se refiere al tiempo del fin. 18 Mientras él hablaba conmigo, caí en un sueño profundo con mi rostro en tierra; él me tocó y me hizo incorporar donde yo estaba.19 Y dijo: He aquí, te voy a dar a conocer lo que sucederá al final de la ira, porquese refiere al tiempo señalado del fin. 20 El carnero que viste, con los dos cuernos,representa a los reyes de Media y de Persia. 21 Y el macho cabrío peludorepresenta al reino[ah] de Grecia, y el cuerno grande que está entre sus ojos es el primer rey. 22 Y el cuerno roto y los cuatro cuernos que salieron en su lugarrepresentan cuatro reinos que se levantarán de su nación, pero no con su poder.

23 Y al final de su reinado[ai],
cuando los transgresores se acaben,
se levantará un rey,
insolente[aj] y hábil en intrigas[ak].
24 Su poder será grande, pero no por su propio poder;
destruirá[al] en forma extraordinaria,
prosperará y hará su voluntad;
destruirá[am] a los poderosos y al pueblo santo[an].
25 Y por su astucia
hará que el engaño prospere por su influencia[ao];
él se engrandecerá en su corazón,
y destruirá[ap] a muchos que están confiados[aq].
Aun se levantará contra el[ar] Príncipe de los príncipes,
pero será destruido sin intervención humana[as].
26 Y la visión de las tardes y de las mañanas
que ha sido relatada, es verdadera;
pero tú, guarda en secreto la visión,
porque se refiere a muchos días aún lejanos.

27 Yo, Daniel, me sentí agotado y enfermo algunos días. Después me levanté y atendí los asuntos del rey; pero yo estaba espantado a causa de la visión, y no había nadie que la interpretara[at].

Oración de Daniel por su pueblo

9 En el año primero de Darío, hijo de Asuero, descendiente[au] de los medos, que fue constituido rey sobre el reino de los caldeos, en el año primero de su reinado, yo, Daniel, pude entender en los libros el número de los años en que, por palabra del Señor que fue revelada al profeta Jeremías, debían cumplirse las desolaciones de Jerusalén: setenta años. Volví[av] mi rostro a Dios el Señor para buscarle enoración y súplicas, en ayuno, cilicio y ceniza. Y oré al Señor mi Dios e hice confesión y dije: Ay, Señor, el Dios grande y temible, que guarda el pacto y la misericordia para los que le aman y guardan sus mandamientos, hemos pecado, hemos cometido iniquidad, hemos hecho lo malo, nos hemos rebelado y nos hemos apartado de tus mandamientos y de tus ordenanzas. No hemos escuchado a tus siervos los profetas que hablaron en tu nombre a nuestros reyes, a nuestros príncipes, a nuestros padres y a todo el pueblo de la tierra. Tuya es la justicia, oh Señor, y nuestra la vergüenza en el rostro, como sucede hoy a los hombres de Judá, a los habitantes de Jerusalén y a todo Israel, a los que están cerca y a los que están lejos en todos los países adonde los has echado, a causa de las infidelidades que cometieron contra ti. Oh Señor, nuestra es la vergüenza del rostro, y de nuestros reyes, de nuestros príncipes y de nuestros padres, porque hemos pecado contra ti. Al Señor nuestro Dios pertenece la compasión y el perdón, porque[aw] nos hemos rebelado contra El, 10 y no hemos obedecido la voz del Señor nuestro Dios para andar en sus enseñanzas[ax], que El puso delante de nosotros por medio[ay] de sus siervos los profetas. 11 Ciertamente todo Israel ha transgredido tu ley y se ha apartado, sin querer obedecer tu voz; por eso ha sido derramada sobre nosotros la maldición y el juramento que está escrito en la ley de Moisés, siervo de Dios, porque hemos pecado contra El. 12 Y El ha confirmado las palabras que habló contra nosotros y contra nuestros jefes que nos gobernaron[az], trayendo sobre nosotros gran calamidad, pues nunca se ha hecho debajo del[ba]cielo nada como lo que se ha hecho contra Jerusalén. 13 Como está escrito en la ley de Moisés, toda esta calamidad ha venido sobre nosotros, pero no hemos buscado el favor[bb] del Señor nuestro Dios, apartándonos de nuestra iniquidad y prestando atención a[bc] tu verdad. 14 Por tanto, el Señor ha estado guardando esta[bd] calamidad y la ha traído sobre nosotros; porque el Señor nuestro Dios es justo en todas las obras que ha hecho, pero nosotros no hemos obedecido su voz. 15 Y ahora, Señor Dios nuestro, que sacaste a tu pueblo de la tierra de Egipto con mano poderosa, y te has hecho un nombre, como hoy se ve, hemos pecado, hemos sido malos. 16 Oh Señor, conforme a todos tus actos de justicia[be], apártese ahora tu ira y tu furor de tu ciudad, Jerusalén, tu santo monte; porque a causa de nuestros pecados y de las iniquidades de nuestros padres, Jerusalén y tu pueblo son el oprobio de todos los que nos rodean. 17 Y ahora, Dios nuestro, escucha la oración de tu siervo y sus súplicas, y haz resplandecer tu rostro sobre tu santuario desolado, por amor de ti mismo, oh Señor[bf]. 18 Inclina tu oído, Dios mío, y escucha. Abre tus ojos y mira nuestras desolaciones y la ciudad sobre la cual se invoca tu nombre; pues no es por nuestros propios méritos[bg] que presentamos[bh] nuestras súplicas delante de ti, sino por tu gran compasión. 19 ¡Oh Señor, escucha! ¡Señor, perdona! ¡Señor, atiende y actúa! ¡No tardes, por amor de ti mismo, Dios mío! Porque tu nombre se invoca sobre tu ciudad y sobre tu pueblo.

La profecía de las setenta semanas

20 Aún estaba yo hablando, orando y confesando mi pecado y el pecado de mi pueblo Israel, y presentando[bi] mi súplica delante del Señor mi Dios por el santo monte de mi Dios, 21 todavía estaba yo hablando en oración, cuando Gabriel, el hombre a quien había visto en la visión al principio, se me acercó, estando yo muy cansado[bj], como a la hora de la ofrenda de la tarde. 22 Me instruyó, habló conmigo y dijo: Daniel, he salido ahora para darte sabiduría y entendimiento. 23 Al principio de tus súplicas se dio la orden[bk], y he venido para explicártela, porque eres muy estimado[bl]; pon atención a la orden y entiende la visión.

24 Setenta semanas[bm] han sido decretadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para poner fin a[bn] la transgresión, para terminar con el pecado[bo], para expiar la iniquidad, para traer justicia eterna, para sellar la visión y la profecía[bp], y para ungir el lugar santísimo[bq]. 25 Has de saber y entender que desde la salida de la orden para restaurar y reconstruir a Jerusalén hasta el Mesías Príncipe[br], habrásiete semanas y sesenta y dos semanas; volverá a ser edificada, con plaza[bs] y foso, pero en tiempos de angustia. 26 Después de las sesenta y dos semanas el Mesías[bt] será muerto[bu] y no tendrá nada[bv], y el pueblo del príncipe que ha de venir destruirá la ciudad y el santuario. Su fin vendrá con inundación; aun hasta el fin habrá guerra; las desolaciones están determinadas[bw]. 27 Y él hará un pacto firme con muchos por una semana, pero a la mitad de la semana pondrá fin al sacrificio y a la ofrenda de cereal. Sobre el ala de abominaciones[bx] vendrá el desolador[by], hasta que una destrucción completa, la que está decretada, sea derramada sobre el desolador[bz].

Notas al pie:

  1. Daniel 7:1 Lit., de su cabeza
  2. Daniel 7:1 O, el principio
  3. Daniel 7:1 Lit., las palabras
  4. Daniel 7:6 O, costado
  5. Daniel 7:8 Lit., en este cuerno había ojos
  6. Daniel 7:8 Lit., hablaba grandes cosas
  7. Daniel 7:11 Lit., grandes
  8. Daniel 7:14 O, soberanía
  9. Daniel 7:15 Lit., en medio de su envoltura; i.e., del cuerpo
  10. Daniel 7:15 Lit., cabeza
  11. Daniel 7:19 Lit., todas ellas
  12. Daniel 7:20 Lit., grandes cosas
  13. Daniel 7:22 Lit., se dio
  14. Daniel 7:25 I.e., año(s)
  15. Daniel 7:25 I.e., año(s)
  16. Daniel 7:25 I.e., año(s)
  17. Daniel 7:26 Lit., para aniquilar y destruir hasta el fin
  18. Daniel 7:27 O, el reino
  19. Daniel 7:28 Lit., el fin de la palabra
  20. Daniel 7:28 Lit., mi brillantez cambió sobre mí
  21. Daniel 8:1 Lit., yo, Daniel
  22. Daniel 8:1 Lit., al principio
  23. Daniel 8:2 O, canal
  24. Daniel 8:3 O, canal
  25. Daniel 8:3 Lit., subió
  26. Daniel 8:4 Lit., mano
  27. Daniel 8:6 O, canal
  28. Daniel 8:7 Lit., mano
  29. Daniel 8:9 I.e., Palestina
  30. Daniel 8:11 O, Príncipe
  31. Daniel 8:14 Así en algunas versiones antiguas; en el T.M., me
  32. Daniel 8:14 Lit., justificado
  33. Daniel 8:15 Lit., busqué entendimiento
  34. Daniel 8:21 Lit., rey
  35. Daniel 8:23 O, soberanía
  36. Daniel 8:23 Lit., fuerte de rostro
  37. Daniel 8:23 O, en hablar ambiguo
  38. Daniel 8:24 O, corromperá
  39. Daniel 8:24 O, corromperá
  40. Daniel 8:24 Lit., de los santos
  41. Daniel 8:25 Lit., mano
  42. Daniel 8:25 O, corromperá
  43. Daniel 8:25 O, seguros
  44. Daniel 8:25 O, se opondrá el
  45. Daniel 8:25 Lit., sin mano
  46. Daniel 8:27 Lit., la diera a conocer
  47. Daniel 9:1 Lit., de la simiente
  48. Daniel 9:3 Lit., Puse
  49. Daniel 9:9 O, aunque
  50. Daniel 9:10 O, leyes
  51. Daniel 9:10 Lit., mano
  52. Daniel 9:12 Lit., jueces que nos juzgaron
  53. Daniel 9:12 Lit., de todo el
  54. Daniel 9:13 Lit., ablandando el rostro
  55. Daniel 9:13 O, teniendo entendimiento de
  56. Daniel 9:14 Lit., velando sobre la
  57. Daniel 9:16 Lit., todas tus justicias
  58. Daniel 9:17 Lit., por amor del Señor
  59. Daniel 9:18 Lit., nuestras justicias
  60. Daniel 9:18 Lit., hacemos caer
  61. Daniel 9:20 Lit., haciendo caer
  62. Daniel 9:21 Lit., cansado con cansancio; otra posible lectura es: se me acercó volando velozmente
  63. Daniel 9:23 Lit., salió la palabra
  64. Daniel 9:23 Lit., eres deseado
  65. Daniel 9:24 O, Unidades de siete, y así en el resto del cap.
  66. Daniel 9:24 O, impedir
  67. Daniel 9:24 Otra posible lectura es: para sellar pecados
  68. Daniel 9:24 Lit., el profeta
  69. Daniel 9:24 O, al Santo de los santos
  70. Daniel 9:25 O, un príncipe ungido
  71. Daniel 9:25 O, calle
  72. Daniel 9:26 O, el ungido
  73. Daniel 9:26 O, cortado
  74. Daniel 9:26 O, a nadie
  75. Daniel 9:26 O, guerra será decretada a las desolaciones
  76. Daniel 9:27 O, cosas detestables
  77. Daniel 9:27 O, que causa horror
  78. Daniel 9:27 O, que causa horror

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Sueño y locura de Nabucodonosor

Daniel 4-6

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Sueño y locura de Nabucodonosor

4 [a]Nabucodonosor, rey, a todos los pueblos, naciones y lenguas que habitan en toda la tierra: Que abunde vuestra paz[b]. Me ha parecido bien declarar las señales y maravillas que ha hecho conmigo el Dios Altísimo.

¡Cuán grandes son sus señales,
y cuán poderosas sus maravillas!
Su reino es un reino eterno,
y su dominio de generación en generación.

[c]Yo, Nabucodonosor, estaba tranquilo en mi casa y próspero en mi palacio.Tuve[d] un sueño que me hizo temblar; y estas fantasías, estando en mi cama, y las visiones de mi mente[e] me aterraron. Por lo cual di órdenes que trajeran ante mí a todos los sabios de Babilonia para que me dieran a conocer la interpretación del sueño. Entonces vinieron los magos[f], los encantadores, los caldeos[g] y los adivinos y les[h] conté el sueño; pero no pudieron darme su interpretación. Pero al fin vino ante mí Daniel, cuyo nombre es Beltsasar, como el nombre de mi dios, en quien está el espíritu de los dioses santos[i], y yo le[j] conté el sueño, diciendo:“Oh Beltsasar, jefe de los magos, ya que sé que en ti está el espíritu de los dioses santos y que ningún misterio te confunde, declárame las visiones del sueño que he visto, y su interpretación. 10 “Y las visiones de mi mente[k], que viestando en mi cama, fueron así:

Vi un árbol en medio de la tierra,
cuya altura era muy grande.
11 “El árbol creció y se hizo fuerte,
su copa[l] llegaba hasta el cielo,
y era visible desde los confines de la tierra.
12 “Su follaje era hermoso y su fruto abundante,
y en él había alimento para todos.
Debajo de él hallaban sombra las bestias del campo,
las aves del cielo hacían morada en sus ramas,
y de él se alimentaban todos los seres vivientes[m].

13 “En las visiones de mi mente[n] que vi estando en mi cama, he aquí, un vigilante, un santo, descendió del cielo. 14 “Clamando fuertemente, dijo así:

‘Derribad el árbol, cortad sus ramas,
arrancad su follaje, desparramad su fruto;
huyan las bestias que están debajo de él,
y las aves de sus ramas.
15 ‘Pero dejad en tierra el tocón[o] con[p] sus raíces,
con ataduras de hierro y bronce
entre la hierba del campo;
que se empape con el rocío del cielo,
y comparta[q] con las bestias la[r] hierba de la tierra.
16 ‘Sea cambiado su corazón de hombre,
y séale dado corazón de bestia,
y pasen sobre él siete tiempos[s].
17 ‘Esta sentencia es por decreto de los vigilantes,
y la orden es por decisión de los santos,
con el fin de que sepan los vivientes
que el Altísimo domina sobre el reino de los hombres,
y se lo da a quien le place,
y pone sobre él al más humilde de los hombres.’

18 “Este es el sueño que yo, el rey Nabucodonosor, he tenido[t]. Y tú, Beltsasar, dime su interpretación, ya que ninguno de los sabios de mi reino ha podido darme a conocer su interpretación; pero tú puedes, porque el espíritu de los dioses santos está en ti.”

19 Entonces Daniel, a quien llamaban Beltsasar, se quedó atónito por un momento, y le turbaron sus pensamientos. El rey habló, y dijo: “Beltsasar, no dejes que el sueño ni su interpretación te turben.” Beltsasar respondió, y dijo: “Señor mío; sea el sueño para los que te odian, y su interpretación para tus adversarios. 20 “El árbol que viste, que se hizo fuerte y corpulento, cuya copa[u] llegaba hasta el cielo y que era visible en toda la tierra, 21 y cuyo follaje era hermoso y su fruto abundante, y en el que había alimento para todos, debajo del cual moraban las bestias del campo y en cuyas ramas anidaban las aves del cielo, 22 eres tú, oh rey, que te has hecho grande y fuerte, y tu grandeza ha crecido y ha llegado hasta el cielo, y tu dominio hasta los confines de la tierra. 23 “Y en cuanto al vigilante, al santo que el rey vio, que descendía del cielo y decía: ‘Derribad el árbol y destruidlo, pero dejad el tocón con[v] sus raíces en la tierra, con ataduras de hierro y bronce en la hierba del campo, y que se empape con el rocío del cielo, y que comparta[w] con las bestias del campo, hasta que pasen sobre él siete tiempos[x],’24 esta es la interpretación, oh rey, y este es el decreto del Altísimo que ha venido sobre mi señor el rey: 25 Serás echado de entre los hombres, y tu morada estará con las bestias del campo, y te darán hierba para comer como al ganado, y serás empapado con el rocío del cielo; y siete tiempos[y] pasarán sobre ti, hasta que reconozcas que el Altísimo domina sobre el reino de los hombres y que lo da a quien le place. 26 “Y en cuanto a la orden de dejar el tocón con[z] las raíces del árbol, tu reino te será afirmado[aa] después que reconozcas que es el Cielo el quegobierna. 27 “Por tanto, oh rey, que mi consejo te sea grato: pon fin a[ab] tus pecados haciendo justicia, y a tus iniquidades mostrando misericordia a los pobres; quizás sea prolongada tu prosperidad.”

28 Todo esto le sucedió al rey Nabucodonosor. 29 Doce meses después, paseándose por la azotea del palacio real de Babilonia, 30 el rey reflexionó[ac], y dijo: “¿No es ésta la gran Babilonia que yo he edificado como residencia[ad] real con la fuerza de mi poder y para gloria de mi majestad?” 31 Aún estaba la palabra en la boca del rey, cuando una voz vino[ae] del cielo: “Rey Nabucodonosor, a ti se te declara: El reino te ha sido quitado, 32 y serás echado de entre los hombres, y tu morada estará con las bestias del campo; te darán hierba para comer como al ganado, y siete tiempos[af] pasarán sobre ti, hasta que reconozcas que el Altísimo domina sobre el reino de los hombres, y que lo da a quien le place.” 33 En aquel mismo instante se cumplió la palabra acerca de Nabucodonosor: fue echado de entre los hombres, comía hierba como el ganado y su cuerpo se empapó con el rocío del cielo hasta que sus cabellos crecieron como las plumas de las águilas y sus uñas como las de las aves.

34 Pero al fin de los días, yo, Nabucodonosor, alcé mis ojos al cielo, y recobré mi razón[ag], y bendije al Altísimo y alabé y glorifiqué al que vive para siempre;

porque su dominio es un dominio eterno,
y su reino permanece de generación en generación.
35 Y todos los habitantes de la tierra son considerados como nada,
mas El actúa conforme a su voluntad en el ejército del cielo
y entre los habitantes de la tierra;
nadie puede detener[ah] su mano,
ni decirle: “¿Qué has hecho?”

36 En ese momento recobré mi razón[ai]. Y mi majestad y mi esplendor me fueron devueltos para gloria de mi reino, y mis consejeros[aj] y mis nobles vinieron a buscarme; y fui restablecido en mi reino[ak], y mayor grandeza me fue añadida.37 Ahora yo, Nabucodonosor, alabo, ensalzo y glorifico al Rey del cielo, porque sus obras son todas verdaderas[al] y justos[am] sus caminos; El puede humillar a los que caminan con soberbia.

El festín y la escritura en la pared

5 El rey Belsasar dio un gran banquete a mil de sus nobles, y en presencia de los mil se puso a beber vino. Mientras saboreaba el vino, Belsasar ordenó traer los vasos de oro y plata que Nabucodonosor su padre[an] había sacado del templo queestaba en Jerusalén, para que bebieran en ellos el rey y sus nobles, sus mujeres y sus concubinas. Entonces trajeron los vasos de oro que habían sido sacados del templo, la casa de Dios que estaba en Jerusalén, y el rey y sus nobles, sus mujeres y sus concubinas bebieron en ellos. Bebieron vino y alabaron a los dioses de oro y plata, de bronce, hierro, madera y piedra.

De pronto aparecieron los dedos de una mano humana y comenzaron a escribir frente al candelabro sobre lo encalado de la pared del palacio del rey, y el rey vio el dorso[ao] de la mano que escribía. Entonces el rostro del rey palideció[ap], y sus pensamientos lo turbaron, las coyunturas de sus caderas se le relajaron y sus rodillas comenzaron a chocar una contra otra. El rey gritó fuertemente que trajeran a los encantadores, a los caldeos[aq] y a los adivinos. El rey habló, y dijo a los sabios de Babilonia: Cualquiera que pueda leer esta inscripción y declararme su interpretación, será vestido de púrpura, llevará un collar de oro al cuello y tendrá autoridad como tercero[ar] en el reino. Entonces entraron todos los sabios del rey, pero no pudieron leer la inscripción ni dar a conocer al rey su interpretación. Y el rey Belsasar se turbó en gran manera, su rostro palideció aún más[as]; también sus nobles quedaron perplejos.

10 La reina, al enterarse de las palabras del rey y de sus nobles, entró en la sala[at]del banquete y[au] tomando la palabra, dijo: ¡Oh rey, vive para siempre! No te turben tus pensamientos ni se mude tu semblante[av]. 11 Hay un hombre en tu reino en quien está el espíritu de los dioses santos[aw]; y en los días de tu padre se halló en él luz, inteligencia y sabiduría como la sabiduría de los dioses. Y tu padre, el rey Nabucodonosor, tu padre el rey[ax], lo nombró jefe de los magos[ay], encantadores, caldeos[az] y adivinos, 12 debido a que se halló un espíritu extraordinario, conocimiento e inteligencia, interpretación de sueños, explicación de enigmas y solución de problemas difíciles en este hombre, Daniel, a quien el rey llamaba Beltsasar. Llámese, pues ahora, a Daniel, y él declarará la interpretación.

13 Entonces Daniel fue traído ante el rey. El rey habló y dijo a Daniel: ¿Eres tú aquel Daniel de los deportados[ba] de Judá, que el rey mi padre trajo de Judá? 14 He oído de ti que el espíritu de los dioses[bb] está en ti, y que luz, inteligencia y extraordinaria sabiduría se hallan en ti. 15 Ahora mismo los sabios y encantadores fueron traídos delante de mí para que leyeran esta inscripción y me dieran a conocer su interpretación, pero no pudieron declarar la interpretación del escrito[bc]. 16 Mas yo he oído decir de ti que puedes dar interpretaciones y resolver problemas difíciles. Ahora, si puedes leer la inscripción y darme a conocer su interpretación, serás vestido de púrpura y llevarás un collar de oro al cuello, y tendrás autoridad como tercero[bd] en el reino.

17 Entonces Daniel respondió, y dijo delante del rey: Sean para ti tus regalos y da tus recompensas a otro. Yo leeré, sin embargo, la inscripción al rey y le daré a conocer su interpretación. 18 Oh rey[be], el Dios Altísimo concedió a tu padre Nabucodonosor soberanía[bf], grandeza, gloria y majestad. 19 Y a causa de la grandeza que El le concedió, todos los pueblos, naciones y lenguas temían y temblaban delante de él; a quien quería, mataba, y a quien quería, dejaba con vida; exaltaba a quien quería, y a quien quería humillaba. 20 Pero cuando su corazón se enalteció y su espíritu se endureció en su arrogancia, fue depuesto de su trono real y su gloria le fue quitada. 21 Y fue echado de entre los hombres[bg], su corazón se hizo semejante al de las bestias y con los asnos monteses tuvo su morada. Se le dio a comer hierba como al ganado y su cuerpo se empapó con el rocío del cielo, hasta que reconoció que el Dios Altísimo domina sobre el reino de los hombres y que pone sobre él a quien le place. 22 Mas tú, su hijo[bh] Belsasar, no has humillado tu corazón aunque[bi] sabías todo esto, 23 sino que te has ensalzado contra el Señor del cielo; y han traído delante de ti los vasos de su templo[bj], y tú y tus nobles, tus mujeres y tus concubinas, habéis estado bebiendo vino en ellos y habéis alabado a los dioses de plata y oro, de bronce, hierro, madera y piedra, que ni ven, ni oyen, ni entienden; pero al Dios que tiene en su mano tu propio aliento y es dueño de todos tus caminos, no has glorificado; 24 por lo cual El envió de su presencia la mano[bk] que trazó esta inscripción.

25 Y ésta es la inscripción que fue trazada: Mene[bl], Mene[bm], Tekel[bn], Ufarsin[bo].26 Esta es la interpretación del escrito[bp]: Mene: Dios ha contado tu reino y le ha puesto fin. 27 Tekel: has sido pesado en la balanza y hallado falto de peso.28 Peres: tu reino ha sido dividido y entregado a los medos y persas[bq].

29 Entonces Belsasar ordenó que vistieran a Daniel de púrpura y le pusieran un collar de oro al cuello, y que proclamaran acerca de él, que él tenía ahoraautoridad como tercero[br] en el reino.

30 Aquella misma noche fue asesinado Belsasar, rey de los caldeos. 31 [bs]Y Darío el medo recibió el reino cuando tenía sesenta y dos años.

Daniel en el foso de los leones

6 [bt]Le pareció bien a Darío constituir sobre el reino ciento veinte sátrapas que gobernaran en todo el reino, y sobre ellos, tres funcionarios (uno de los cuales era Daniel) a quienes estos sátrapas rindieran cuenta, para que el rey no fuera perjudicado. Pero[bu] este mismo Daniel sobresalía entre[bv] los funcionarios y sátrapas porque había en él un espíritu extraordinario, de modo que el rey pensó ponerlo sobre todo el reino. Entonces los funcionarios y sátrapas buscaron un motivo para acusar a Daniel con respecto a los asuntos del reino; pero no pudieron encontrar ningún motivo de acusación ni evidencia alguna de corrupción, por cuanto él era fiel, y ninguna negligencia ni corrupción podía hallarse en él.Entonces estos hombres dijeron: No encontraremos ningún motivo de acusación contra este Daniel a menos que encontremos algo contra él en relación con la ley de su Dios. Estos funcionarios y sátrapas, de común acuerdo[bw], fueron entonces al rey y le dijeron así: ¡Rey Darío, vive para siempre! Todos los funcionarios del reino, prefectos, sátrapas, altos oficiales y gobernadores, han acordado que el rey promulgue un edicto y ponga en vigor el mandato de que cualquiera que en el término de treinta días haga petición a cualquier dios u hombre fuera de ti, oh rey, sea echado en el foso de los leones. Ahora pues, oh rey, promulga el mandato y firma el documento para que no sea modificado, conforme a la ley de los medos y persas, que no puede ser revocada[bx]. Por tanto, el rey Darío firmó el documento, esto es, el mandato.

10 Cuando Daniel supo que había sido firmado el documento, entró en su casa (en su aposento superior tenía ventanas abiertas en dirección a Jerusalén), y como[by]lo solía hacer antes, continuó arrodillándose tres veces al día, orando y dando gracias delante de su Dios. 11 Entonces estos hombres, de común acuerdo[bz], fueron y encontraron a Daniel orando y suplicando delante de su Dios; 12 por lo cual se presentaron ante el rey y le hablaron tocante al mandato real: ¿No firmaste un mandato que cualquier hombre que en el término de treinta días hiciera petición a cualquier dios u hombre fuera de ti, oh rey, fuera echado en el foso de los leones? El rey respondió, y dijo: La orden[ca] es cierta, conforme a la ley de los medos y persas, que no puede ser revocada[cb]. 13 Entonces ellos respondieron y dijeron al rey: Daniel, que es uno de los deportados[cc] de Judá, no te hace caso, oh rey, ni del mandato que firmaste, sino que tres veces al día hace su oración.14 Al oír estas palabras, el rey se afligió mucho y se propuso librar a Daniel; y hasta la puesta del sol estuvo buscando la manera de librarlo. 15 Entonces aquellos hombres vinieron de común acuerdo[cd] al rey y le dijeron[ce]: Reconoce, oh rey, que es ley de los medos y persas que ningún mandato o edicto que el rey establezca, puede ser revocado.

16 El rey entonces dio órdenes que trajeran a Daniel y lo echaran en el foso de los leones. El rey habló a Daniel y le dijo: Tu Dios, a quien sirves con perseverancia, El te librará. 17 Trajeron una piedra y la pusieron sobre la boca del foso; el rey la sellócon su anillo y con los anillos de sus nobles, para que nada pudiera cambiarse de lo ordenado en cuanto a Daniel. 18 Después el rey se fue a su palacio y pasó la noche en ayuno; ningún entretenimiento fue traído ante él y se le fue el sueño.

19 Entonces el rey se levantó al amanecer, al rayar el alba, y fue a toda prisa al foso de los leones. 20 Y acercándose al foso, gritó a Daniel con voz angustiada. El rey habló a Daniel y le dijo: Daniel, siervo del Dios viviente, tu Dios, a quien sirves con perseverancia, ¿te ha podido librar de los leones? 21 Entonces Daniel respondió al[cf] rey: Oh rey, vive para siempre. 22 Mi Dios envió su ángel, que cerró la boca de los leones, y no me han hecho daño alguno porque fui hallado inocente[cg] ante El; y tampoco ante ti, oh rey, he cometido crimen alguno. 23 El rey entonces se alegró mucho y mandó sacar a Daniel del foso. Cuando Daniel fue sacado del foso, no se encontró en él lesión alguna, porque había confiado en su Dios. 24 El rey dio órdenes que trajeran a aquellos hombres que habían acusado falsamente a[ch] Daniel, y que los echaran, a ellos, a sus hijos y a sus mujeres en el foso de los leones. No habían llegado aún al fondo del foso, cuando ya los leones se habían apoderado de ellos y triturado todos sus huesos.

25 Entonces el rey Darío escribió a todos los pueblos, naciones y lenguas que habitaban en toda la tierra: Que abunde vuestra paz[ci]. 26 De parte mía se proclama un decreto de que en todo el dominio de mi reino todos teman y tiemblen delante del Dios de Daniel,

porque El es el Dios viviente que permanece para siempre,
y su reino no será destruido
y su dominio durará para siempre[cj].
27 El es el que libra y rescata, hace señales y maravillas
en el cielo y en la tierra,
el que ha librado a Daniel del poder[ck] de los leones.

28 Y este mismo Daniel prosperó durante el reinado de Darío y durante el reinado de Ciro el Persa.

Notas al pie:

  1. Daniel 4:1 Los vers. 1-3 aparecen en el texto aram. como 3:31-33
  2. Daniel 4:1 O, vuestro bienestar
  3. Daniel 4:4 En aram., cap. 4:1
  4. Daniel 4:5 Lit., Vi
  5. Daniel 4:5 Lit., cabeza
  6. Daniel 4:7 O, sacerdotes adivinos, y así en el vers. 9
  7. Daniel 4:7 O, astrólogos
  8. Daniel 4:7 Lit., ante ellos
  9. Daniel 4:8 O posiblemente, el espíritu del Dios santo, y así en el resto del cap.
  10. Daniel 4:8 Lit., ante él
  11. Daniel 4:10 Lit., cabeza
  12. Daniel 4:11 O, altura
  13. Daniel 4:12 Lit., toda carne
  14. Daniel 4:13 Lit., cabeza
  15. Daniel 4:15 O, cepa, y así en los vers. 23 y 26
  16. Daniel 4:15 Lit., de
  17. Daniel 4:15 Lit., sea su porción
  18. Daniel 4:15 O, en la
  19. Daniel 4:16 I.e., años
  20. Daniel 4:18 Lit., he visto
  21. Daniel 4:20 O, altura
  22. Daniel 4:23 Lit., de
  23. Daniel 4:23 Lit., sea su porción
  24. Daniel 4:23 I.e., años
  25. Daniel 4:25 I.e., años
  26. Daniel 4:26 Lit., de
  27. Daniel 4:26 Lit., duradero
  28. Daniel 4:27 O, redime ahora
  29. Daniel 4:30 Lit., respondió
  30. Daniel 4:30 Lit., casa
  31. Daniel 4:31 Lit., respondió
  32. Daniel 4:32 I.e., años
  33. Daniel 4:34 Lit., conocimiento
  34. Daniel 4:35 Lit., golpear
  35. Daniel 4:36 Lit., conocimiento
  36. Daniel 4:36 O, altos oficiales
  37. Daniel 4:36 O, soberanía
  38. Daniel 4:37 Lit., verdad
  39. Daniel 4:37 Lit., justicia
  40. Daniel 5:2 O, antepasado, y así en el resto del cap.
  41. Daniel 5:5 Lit., la palma
  42. Daniel 5:6 Lit., se le cambió su brillantez
  43. Daniel 5:7 O, astrólogos
  44. Daniel 5:7 O, un triumviro
  45. Daniel 5:9 Lit., su brillantez cambió en él
  46. Daniel 5:10 Lit., casa
  47. Daniel 5:10 Lit., la reina
  48. Daniel 5:10 Lit., se cambie tu brillantez
  49. Daniel 5:11 O posiblemente, el Espíritu del Dios santo
  50. Daniel 5:11 U, oh rey
  51. Daniel 5:11 O, sacerdotes adivinos
  52. Daniel 5:11 O, astrólogos
  53. Daniel 5:13 Lit., hijos del destierro
  54. Daniel 5:14 O posiblemente, el Espíritu de Dios
  55. Daniel 5:15 Lit., de la palabra
  56. Daniel 5:16 O, un triumviro
  57. Daniel 5:18 Lit., Tú, oh rey
  58. Daniel 5:18 O, el reino
  59. Daniel 5:21 Lit., hijos del hombre
  60. Daniel 5:22 O, descendiente
  61. Daniel 5:22 Lit., por cuanto
  62. Daniel 5:23 Lit., casa
  63. Daniel 5:24 Lit., la palma de la mano
  64. Daniel 5:25 O, una mina (50 siclos), del verbo contar
  65. Daniel 5:25 O, una mina (50 siclos), del verbo contar
  66. Daniel 5:25 O, un siclo, del verbo pesar
  67. Daniel 5:25 O, y medios siclos, del verbo dividir (singular aram., peres)
  68. Daniel 5:26 Lit., de la palabra
  69. Daniel 5:28 Aram.: paras
  70. Daniel 5:29 O, un triumviro
  71. Daniel 5:31 En aram., cap. 6:1
  72. Daniel 6:1 En aram., cap. 6:2
  73. Daniel 6:3 Lit., Entonces
  74. Daniel 6:3 Lit., sobre
  75. Daniel 6:6 O, en grupo
  76. Daniel 6:8 Lit., nunca dejará de ser
  77. Daniel 6:10 O, porque
  78. Daniel 6:11 O, en grupo
  79. Daniel 6:12 Lit., palabra
  80. Daniel 6:12 Lit., nunca dejará de ser
  81. Daniel 6:13 Lit., hijos del destierro
  82. Daniel 6:15 O, en grupo
  83. Daniel 6:15 Lit., y dijeron al rey
  84. Daniel 6:21 Lit., habló con el
  85. Daniel 6:22 Lit., inocencia fue hallada en mí
  86. Daniel 6:24 Lit., habían comido los pedazos de
  87. Daniel 6:25 O, vuestro bienestar
  88. Daniel 6:26 Lit., hasta el fin
  89. Daniel 6:27 Lit., de la mano

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Daniel y sus compañeros en la corte de Nabucodonosor

Daniel 1-3

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Daniel y sus compañeros en la corte de Nabucodonosor

1 En el año tercero del reinado de Joacim, rey de Judá, vino Nabucodonosor, rey de Babilonia, a Jerusalén y la sitió. Y el Señor entregó en sus manos a Joacim, rey de Judá, y algunos de los utensilios de la casa de Dios; los llevó a la tierra de Sinar, a la casa de su dios[a], colocando[b] los utensilios en la casa del tesoro de su dios[c]. Entonces el rey mandó[d] a Aspenaz, jefe de sus oficiales[e], que trajera de los hijos de Israel a algunos de la familia[f] real y de los nobles, jóvenes en quienes no hubiera defecto alguno, de buen parecer, inteligentes en toda rama delsaber, dotados de entendimiento y habilidad para discernir y que tuvieran la capacidad para servir[g] en el palacio del rey; y le mandó que les enseñara la escritura y la lengua de los caldeos. El rey les asignó una ración diaria de los manjares del rey y del vino que él bebía, y mandó que los educaran[h] por tres años, al cabo de los cuales entrarían al servicio[i] del rey. Entre éstos estaban Daniel, Ananías, Misael y Azarías, de los hijos de Judá. Y el jefe de los oficiales les puso nuevos nombres: a Daniel le puso Beltsasar; a Ananías, Sadrac; a Misael, Mesac; y a Azarías, Abed-nego.

Se propuso Daniel en su corazón no contaminarse con los manjares del rey ni con el vino que él bebía, y pidió al jefe de los oficiales que le permitiera no contaminarse. Dios concedió a Daniel hallar favor[j] y gracia ante el jefe de los oficiales, 10 y el jefe de los oficiales dijo a Daniel: Temo a mi señor el rey, porque él ha asignado vuestra comida y vuestra bebida; ¿por qué ha de ver vuestros rostros más macilentos que los de los demás jóvenes de vuestra edad? Así pondríais en peligro[k] mi cabeza ante el rey. 11 Pero Daniel dijo al mayordomo a quien el jefe de los oficiales había nombrado sobre Daniel, Ananías, Misael y Azarías: 12 Te ruego que pongas a prueba a tus siervos por diez días, y que nos den legumbres para comer y agua para beber. 13 Que se compare después[l] nuestra apariencia en tu presencia con la apariencia de los jóvenes que comen los manjares del rey, y haz con tus siervos según lo que veas.

14 Los escuchó, pues, en esto y los puso a prueba por diez días. 15 Al cabo de los diez días su aspecto parecía mejor y estaban más rollizos[m] que todos los jóvenes que habían estado comiendo los manjares del rey. 16 Así que el mayordomo siguió suprimiendo[n] los manjares y el vino que debían beber, y les daba legumbres.

17 A estos cuatro jóvenes Dios les dio conocimiento e inteligencia en toda clase deliteratura[o] y sabiduría; además Daniel entendía toda clase de visiones y sueños.18 Al cabo de los días que el rey había fijado[p] para que fueran presentados[q], el jefe de los oficiales los trajo ante Nabucodonosor. 19 El rey habló con ellos, y de entre todos ellos no se halló ninguno como Daniel, Ananías, Misael y Azarías; entraron, pues, al servicio[r] del rey. 20 Y en todo asunto de sabiduría y[s]conocimiento que el rey les consultó, los encontró diez veces superiores a todos los magos[t] y encantadores que había en todo su reino. 21 Daniel estuvo allí hasta el año primero del rey Ciro.

El sueño del rey

2 En el año segundo del reinado de Nabucodonosor, éste tuvo sueños[u], y se turbó su espíritu y no podía dormir[v]. Mandó llamar el rey[w] a los magos[x], los encantadores, los hechiceros y a los caldeos[y], para que le explicaran al rey sus sueños. Vinieron, pues, y se presentaron ante el rey. Y el rey les dijo: He tenido un sueño[z], y mi espíritu se ha turbado por el deseo de entender[aa] el sueño.

Y hablaron los caldeos al rey en arameo[ab]: ¡Oh rey, vive para siempre! Cuenta el sueño a tus siervos, y nosotros te declararemos la interpretación. El rey respondió y dijo a los caldeos: Mis órdenes son firmes[ac]: si no me dais a conocer el sueño y su interpretación, seréis descuartizados y vuestras casas serán reducidas a escombros[ad]. Pero si me declaráis el sueño y su interpretación, recibiréis de mí regalos, recompensas y grandes honores; por tanto, declaradme el sueño y su interpretación. Respondieron ellos por segunda vez, y dijeron: Refiera el rey su sueño a sus siervos, y declararemos la interpretación.Respondió el rey, y dijo: Ciertamente sé que queréis ganar[ae] tiempo, porque veis que mis órdenes son firmes, que si no me declaráis el sueño, hay una sola sentencia[af] para vosotros. Porque os habéis concertado para hablar delante de mí palabras falsas y perversas[ag] hasta que cambie la situación[ah]. Por tanto, decidme el sueño para que yo sepa que me podéis dar su interpretación. 10 Los caldeos respondieron al[ai] rey, y dijeron: No hay hombre sobre la tierra que pueda declarar el asunto al[aj] rey, puesto que ningún gran rey o gobernante jamás ha pedido cosa semejante a ningún mago[ak], encantador o caldeo. 11 Lo que el rey demanda es difícil y no hay nadie que lo pueda declarar al[al] rey sino los dioses cuya morada no está entre los hombres[am]. 12 A causa de esto el rey se indignó y se enfureció en gran manera y mandó matar a todos los sabios de Babilonia. 13 Y se publicó el decreto[an] de que mataran a todos los sabios; buscaron también a Daniel y a sus amigos para matarlos.

14 Entonces Daniel habló con discreción y sensatez a Arioc, capitán de la guardia[ao] del rey, que había salido para matar a los sabios de Babilonia; 15 habló y dijo a Arioc, capitán del rey: ¿Por qué es tan riguroso[ap] el decreto[aq] del rey? Entonces Arioc informó a Daniel sobre el asunto. 16 Y Daniel fue a pedirle al rey que le diera tiempo[ar] para declarar la interpretación al rey.

17 Entonces Daniel fue a su casa e informó el asunto a sus amigos Ananías, Misael y Azarías, 18 para que pidieran misericordia del Dios del cielo acerca de este misterio, a fin de que no perecieran Daniel y sus amigos con el resto de los sabios de Babilonia. 19 Entonces el misterio fue revelado a Daniel en una visión de noche. Daniel entonces bendijo al Dios del cielo. 20 Daniel habló, y dijo:

Sea el nombre de Dios bendito por los siglos de los siglos,
porque la sabiduría y el poder son de El.
21 El es quien cambia los tiempos y las edades;
quita reyes y pone reyes;
da sabiduría a los sabios,
y conocimiento a los entendidos[as].
22 El es quien revela lo profundo y lo escondido;
conoce lo que está en tinieblas,
y la luz mora con El.
23 A ti, Dios de mis padres, doy yo gracias y alabo,
porque me has dado sabiduría y poder,
y ahora me has revelado lo que te habíamos pedido,
pues el asunto del rey nos has dado a conocer.

24 Después fue Daniel adonde estaba Arioc, a quien el rey había designado para dar muerte a los sabios de Babilonia. Fue y le habló así: No des muerte a los sabios de Babilonia; llévame ante el rey, y declararé al rey la interpretación.

25 Entonces Arioc se apresuró a llevar a Daniel ante el rey, y le dijo así: He hallado a un hombre entre los deportados[at] de Judá que dará a conocer al rey la interpretación. 26 El rey respondió, y dijo a Daniel, a quien llamaban Beltsasar: ¿Eres tú capaz de darme a conocer el sueño que he visto y su interpretación?27 Respondió Daniel ante el rey, y dijo: En cuanto al misterio que el rey quiere saber, no hay sabios, encantadores, magos[au] ni adivinos que puedan declararlo al rey. 28 Pero hay un Dios en el cielo que revela los misterios, y El ha dado a conocer al rey Nabucodonosor lo que sucederá al fin de los días. Tu sueño y las visiones que has tenido[av] en tu cama eran éstos: 29 A ti, oh rey, en tu cama te surgieron pensamientos sobre lo que habrá de suceder en el futuro[aw], y el que revela los misterios te ha dado a conocer lo que sucederá. 30 En cuanto a mí, me ha sido revelado este misterio, no porque yo tenga[ax] más sabiduría que cualquierotro viviente, sino con el fin de dar a conocer al rey la interpretación, y para que tú entiendas los pensamientos de tu corazón.

31 Tú, oh rey, tuviste una visión, y he aquí, había una gran estatua; esa estatua eraenorme y su brillo extraordinario; estaba en pie delante de ti y su aspecto eraterrible. 32 La cabeza de esta estatua era de oro puro, su pecho y sus brazos de plata, y su vientre y sus muslos de bronce, 33 sus piernas de hierro, sus pies en parte de hierro y en parte de barro. 34 Estuviste mirando hasta que una piedra fue cortada sin ayuda de manos, y golpeó la estatua en sus pies de hierro y de barro, y los desmenuzó. 35 Entonces fueron desmenuzados, todos a la vez[ay], el hierro, el barro, el bronce, la plata y el oro; quedaron como el tamo de las eras en verano, y el viento se los llevó sin que quedara rastro alguno de ellos. Y la piedra que había golpeado la estatua se convirtió en un gran monte que llenó toda la tierra.

36 Este es el sueño; ahora diremos ante el rey su interpretación. 37 Tú, oh rey, eres rey de reyes, a quien el Dios del cielo ha dado el reino[az], el poder, la fuerza y la gloria; 38 y dondequiera que habiten los hijos de los hombres, las bestias del campo o las aves del cielo, El los ha entregado en tu mano y te ha hecho soberano de todos ellos; tú eres la cabeza de oro. 39 Después de ti se levantará otro reino, inferior a ti, y luego un tercer reino, de bronce, que gobernará sobre toda la tierra. 40 Y habrá un cuarto reino, tan fuerte como el hierro; y así como el hierro desmenuza y destroza todas las cosas, como el hierro que tritura, así él desmenuzará y triturará a todos éstos. 41 Y lo que viste, los pies y los dedos, parte de barro de alfarero y parte de hierro, será un reino dividido; pero tendrá la solidez del hierro, ya que viste el hierro mezclado con barro corriente[ba]. 42 Y así como los dedos de los pies eran parte de hierro y parte de barro cocido, así parte del reino será fuerte y parte será frágil. 43 En cuanto al hierro mezclado con barro corriente[bb] que has visto, se mezclarán mediante[bc] simiente humana; pero no se unirán el uno con el otro, como no se mezcla el hierro con el barro. 44 En los días de estos reyes, el Dios del cielo levantará un reino que jamás será destruido, yeste reino no será entregado[bd] a otro pueblo; desmenuzará y pondrá fin a todos aquellos reinos, y él permanecerá para siempre, 45 tal como viste que una piedra fue cortada del monte sin ayuda de manos y que desmenuzó el hierro, el bronce, el barro, la plata y el oro. El gran Dios ha hecho saber al rey lo que sucederá en el futuro[be]. Así, pues, el sueño es verdadero y la interpretación fiel.

46 Entonces el rey Nabucodonosor cayó sobre su rostro, se postró ante Daniel, y ordenó que le ofrecieran presentes[bf] e incienso[bg]. 47 El rey habló a Daniel, y dijo: En verdad que vuestro Dios es Dios de dioses, Señor de reyes y revelador de misterios, ya que tú has podido revelar este misterio. 48 Entonces el rey engrandeció a Daniel y le dio muchos y espléndidos regalos, y le hizo gobernador sobre toda la provincia de Babilonia y jefe supremo[bh] sobre todos los sabios de Babilonia. 49 Por solicitud de Daniel, el rey puso sobre la administración de la provincia de Babilonia a Sadrac, Mesac y a Abed-nego, mientras que Danielquedó en la corte[bi] del rey.

La imagen de oro

3 El rey Nabucodonosor hizo una estatua[bj] de oro cuya altura era de sesenta codos[bk] y su anchura de seis codos; la levantó en el llano de Dura, en la provincia de Babilonia. Y el rey Nabucodonosor mandó reunir a los sátrapas, prefectos y gobernadores, los consejeros, tesoreros, jueces, magistrados y todos los gobernantes de las provincias para que vinieran a la dedicación de la estatua que el rey Nabucodonosor había levantado. Entonces se reunieron los sátrapas, prefectos y gobernadores, los consejeros, tesoreros, jueces, magistrados y todos los gobernantes de las provincias para la dedicación de la estatua que el rey Nabucodonosor había levantado; y todos estaban de pie delante de la estatua que Nabucodonosor había levantado. Y el heraldo proclamó con fuerza: Se os ordena a vosotros, pueblos, naciones y lenguas, que en el momento en que oigáis el sonido del cuerno, la flauta, la lira[bl], el arpa[bm], el salterio[bn], la gaita y toda clase de música, os postréis y adoréis la estatua de oro que el rey Nabucodonosor ha levantado; pero el que no se postre y adore, será echado inmediatamente[bo] en un horno de fuego ardiente. Por tanto, en el momento en que todos los pueblos oyeron el sonido del cuerno, la flauta, la lira, el arpa, el salterio, la gaita[bp] y toda clase de música, todos los pueblos, naciones y lenguas se postraron y adoraron la estatua de oro que el rey Nabucodonosor había levantado.

Sin embargo[bq] en aquel tiempo algunos caldeos se presentaron y acusaron a[br]los judíos. Hablaron y dijeron al rey Nabucodonosor: ¡Oh rey, vive para siempre!10 Tú, oh rey, has proclamado un decreto de que todo hombre que oiga el sonido del cuerno, la flauta, la lira, el arpa, el salterio, la gaita y toda clase de música, se postre y adore la estatua de oro, 11 y el que no se postre y adore, será echado en un horno de fuego ardiente. 12 Pero hay algunos judíos a quienes has puesto sobre la administración de la provincia de Babilonia, es decir, Sadrac, Mesac y Abed-nego, y estos hombres, oh rey, no te hacen caso; no sirven a tus dioses ni adoran la estatua de oro que has levantado.

13 Entonces Nabucodonosor, enojado y furioso, dio orden de traer a Sadrac, Mesac y Abed-nego; estos hombres, pues, fueron conducidos ante el rey.14 Habló Nabucodonosor y les dijo: ¿Es verdad Sadrac, Mesac y Abed-nego que no servís a mis dioses ni adoráis la estatua de oro que he levantado? 15 ¿Estáis dispuestos ahora, para que cuando oigáis el sonido del cuerno, la flauta, la lira, el arpa, el salterio, la gaita y toda clase de música, os postréis y adoréis la estatua que he hecho? Porque si no la adoráis, inmediatamente[bs] seréis echados en un horno de fuego ardiente; ¿y qué dios será el que os libre de mis manos?16 Sadrac, Mesac y Abed-nego respondieron y dijeron al rey Nabucodonosor: No necesitamos darte una respuesta acerca de este asunto. 17 Ciertamente nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiente; y de tu mano, oh rey, nos librará. 18 Pero si no lo hace, has de saber, oh rey, que no serviremos a tus dioses ni adoraremos la estatua de oro que has levantado.

Librados del horno de fuego

19 Entonces Nabucodonosor se llenó de furor, y demudó su semblante contra Sadrac, Mesac y Abed-nego. Respondió ordenando que se calentara el horno siete veces más de lo que se acostumbraba calentar. 20 Y mandó que algunos valientes guerreros de su ejército ataran a Sadrac, Mesac y Abed-nego, y losecharan en el horno de fuego ardiente. 21 Entonces estos hombres fueron atados y arrojados con sus mantos[bt], sus túnicas[bu], sus gorros y sus otras ropas en el horno de fuego ardiente. 22 Como la orden[bv] del rey era apremiante[bw] y el horno había sido calentado excesivamente, la llama del fuego mató a los que habían alzado a Sadrac, Mesac y Abed-nego. 23 Pero estos tres hombres, Sadrac, Mesac y Abed-nego cayeron, atados, en medio del horno de fuego ardiente.

24 Entonces el rey Nabucodonosor se espantó, y levantándose apresuradamente preguntó[bx] a sus altos oficiales: ¿No eran tres los hombres que echamos atados en medio del fuego? Ellos respondieron y dijeron al rey: Ciertamente, oh rey. 25 El rey respondió y dijo: ¡Mirad! Veo a cuatro hombres sueltos que se pasean en medio del fuego sin sufrir daño alguno[by], y el aspecto del cuarto es semejante al de un hijo de los dioses. 26 Entonces Nabucodonosor se acercó a la puerta del horno de fuego ardiente y[bz] dijo: Sadrac, Mesac y Abed-nego, siervos del Dios Altísimo, salid y venid acá. Entonces Sadrac, Mesac y Abed-nego salieron de en medio del fuego. 27 Y los sátrapas, los prefectos, los gobernadores y los altos oficiales del rey se reunieron para ver a estos hombres, cómo el fuego no había tenido efecto[ca] alguno sobre sus cuerpos, ni el cabello de sus cabezas se había chamuscado, ni sus mantos[cb] habían sufrido daño alguno[cc], ni aun olor del fuego había quedado en ellos.

28 Habló Nabucodonosor y dijo: Bendito sea el Dios de Sadrac, Mesac y Abed-nego que ha enviado a su ángel y ha librado a sus siervos que, confiando en El, desobedecieron la orden[cd] del rey y entregaron sus cuerpos antes de servir y adorar a ningún otro dios excepto a su Dios. 29 Por tanto, proclamo un decreto de que todo pueblo, nación o lengua que diga blasfemia contra el Dios de Sadrac, Mesac y Abed-nego sea descuartizado y sus casas reducidas a escombros[ce], ya que no hay otro dios que pueda librar de esta manera. 30 Entonces el rey hizo prosperar a Sadrac, Mesac y Abed-nego en la provincia de Babilonia.

Notas al pie:

  1. Daniel 1:2 O, sus dioses
  2. Daniel 1:2 Lit., llevando
  3. Daniel 1:2 O, sus dioses
  4. Daniel 1:3 O, dijo
  5. Daniel 1:3 O, eunucos, y así en el resto del cap.
  6. Daniel 1:3 Lit., simiente
  7. Daniel 1:4 Lit., estar de pie
  8. Daniel 1:5 O, criaran
  9. Daniel 1:5 Lit., estarían de pie delante
  10. Daniel 1:9 Lit., misericordia
  11. Daniel 1:10 Lit., haríais culpable
  12. Daniel 1:13 Lit., Que se vea
  13. Daniel 1:15 Lit., llenos de carne
  14. Daniel 1:16 Lit., llevándose
  15. Daniel 1:17 O, escritura
  16. Daniel 1:18 Lit., dicho
  17. Daniel 1:18 Lit., traídos
  18. Daniel 1:19 Lit., estuvieron de pie delante
  19. Daniel 1:20 Lit., de
  20. Daniel 1:20 O, sacerdotes adivinos
  21. Daniel 2:1 Lit., Nabucodonosor soñó sueños
  22. Daniel 2:1 Lit., su sueño se fue de sobre él
  23. Daniel 2:2 Lit., Dijo el rey que llamaran
  24. Daniel 2:2 O, sacerdotes adivinos
  25. Daniel 2:2 O, astrólogos, y así en el resto del cap.
  26. Daniel 2:3 Lit., Soñé un sueño
  27. Daniel 2:3 Lit., saber
  28. Daniel 2:4 El texto está escrito en aram. desde aquí hasta el cap. 7:28
  29. Daniel 2:5 Otra posible lectura es: La palabra se ha ido de mí; y así en el vers. 8
  30. Daniel 2:5 Lit., muladares
  31. Daniel 2:8 Lit., comprar
  32. Daniel 2:9 O, ley
  33. Daniel 2:9 Lit., palabra falsa y perversa
  34. Daniel 2:9 Lit., el tiempo
  35. Daniel 2:10 Lit., delante del
  36. Daniel 2:10 Lit., del
  37. Daniel 2:10 O, sacerdote adivino
  38. Daniel 2:11 Lit., delante del
  39. Daniel 2:11 Lit., no está con carne
  40. Daniel 2:13 O, la ley
  41. Daniel 2:14 O, los verdugos
  42. Daniel 2:15 O, apremiante
  43. Daniel 2:15 O, la ley
  44. Daniel 2:16 O, le señalara un tiempo
  45. Daniel 2:21 Lit., conocedores del entendimiento
  46. Daniel 2:25 Lit., hijos del destierro
  47. Daniel 2:27 O, sacerdotes adivinos
  48. Daniel 2:28 Lit., de tu cabeza
  49. Daniel 2:29 Lit., después de esto
  50. Daniel 2:30 Lit., que esté en mí
  51. Daniel 2:35 Lit., como uno
  52. Daniel 2:37 O, la soberanía
  53. Daniel 2:41 Lit., barro de lodo
  54. Daniel 2:43 Lit., barro de lodo
  55. Daniel 2:43 O, con
  56. Daniel 2:44 Lit., dejado
  57. Daniel 2:45 Lit., después de esto
  58. Daniel 2:46 O, una ofrenda
  59. Daniel 2:46 Lit., y olores gratos
  60. Daniel 2:48 Lit., jefe de los prefectos
  61. Daniel 2:49 Lit., puerta
  62. Daniel 3:1 O, imagen, y así en el resto del cap.
  63. Daniel 3:1 Un codo equivale aprox. a 45 cm.
  64. Daniel 3:5 O, cítara, y así en el resto del cap.
  65. Daniel 3:5 O, lira triangular, y así en el resto del cap.
  66. Daniel 3:5 O, una especie de arpa, y así en el resto del cap.
  67. Daniel 3:6 O, en la misma hora
  68. Daniel 3:7 Así en muchos mss. y en algunas versiones antiguas; el T.M. omite: la gaita
  69. Daniel 3:8 Lit., Por tanto
  70. Daniel 3:8 Lit., comieron los pedazos de
  71. Daniel 3:15 O, en la misma hora
  72. Daniel 3:21 O, pantalones
  73. Daniel 3:21 O, calzas
  74. Daniel 3:22 Lit., palabra
  75. Daniel 3:22 O, severa
  76. Daniel 3:24 Lit., respondió y dijo
  77. Daniel 3:25 Lit., no hay daño en ellos
  78. Daniel 3:26 Lit., respondió, y
  79. Daniel 3:27 Lit., poder
  80. Daniel 3:27 O, pantalones
  81. Daniel 3:27 Lit., cambio
  82. Daniel 3:28 Lit., y cambiaron la palabra
  83. Daniel 3:29 Lit., muladar

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