¡Dejen que se defienda!

Miércoles 12 Enero

La palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu… y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.Hebreos 4:12

¡Dejen que se defienda!

“¡No hace falta defender a un león, pues se defenderá solo!”, decía un predicador. La Biblia ha sido el blanco de innumerables ataques; han tratado de destruirla, pero sin éxito.

Hoy, muchos ponen en duda lo que ella afirma ser: la Palabra de Dios. Pero la Biblia tiene suficiente autoridad para defenderse a sí misma. Es inútil tratar de defenderla mediante argumentos humanos. ¿A quién se le ocurriría alumbrar el sol con la luz de una vela?

¿Usted se pregunta si la Biblia es realmente la Palabra de Dios? Haga simplemente una prueba: ¡léala!

La Biblia no puede ser comparada con ningún otro libro. Tiene en sí misma su fuerza de persuasión. Se dirige a la conciencia y al corazón del lector; le habla personalmente. Es “viva y eficaz”; penetra hasta el fondo de su ser; puede hacernos sabios “para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús. Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir” (2 Timoteo 3:15-16). Dejemos que se imponga a nosotros con su autoridad divina.

¡Además, no somos nosotros los que la juzgamos; ¡es ella la que nos juzga! Algunas personas, tratando de demostrar que la Biblia se equivoca, quedaron confundidas y se vieron obligadas a reconocer su error.

La Biblia nos invita a arrepentirnos, nos dirige un mensaje de salvación, de perdón, de paz. Y la respuesta que espera de nosotros es la fe.

“Esta es la palabra de fe que predicamos: que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo” (Romanos 10:8-9).

Génesis 15-16 – Mateo 9:1-17 – Salmo 8 – Proverbios 3:9-10

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Matilda, la amiga de los presos (2)

Martes 11 Enero

¿No es mi palabra como fuego, dice el Señor, y como martillo que quebranta la piedra?Jeremías 23:29

Matilda, la amiga de los presos (2)

Estos son algunos testimonios de encuentros que tuvo Matilda en las cárceles:

 – Arska: asesino muy violento, se proclamó el peor bandido de Finlandia y se sorprendió al ver entrar en su celda, sin miedo, a esta frágil joven. Ella se sentó a su lado y le habló de su pueblo. Él estaba desarmado ante semejante afecto. Aceptó el Nuevo Testamento que ella le ofreció y prometió leerlo. Más tarde sus guardianes dieron testimonio de su cambio radical.

 – Honka: condenado a cadena perpetua, le confesó que lo único que había hecho en su vida eran cosas malas. Matilda pensó entonces en ese encuentro de Jesús con una mujer que también confesó su triste pasado (Juan 4). Entonces, como su Maestro, ella pidió de beber al detenido. Verla llevar a sus labios su vaso, muy sucio, por cierto, conmovió a este hombre: ¡No se avergüenza de mi condición!…

 – Matti: protestó cuando Matilda abrió su Biblia y la desafió a encontrar en la primera página algo que le concernía. Entonces leyó: “La tierra estaba desordenada y vacía… (¡Así es tu alma, Matti!) Y dijo Dios: Sea la luz” (Génesis 1:2-3). Poco a poco la luz entró en el corazón de Matti.

Dios nunca abandonó a su embajadora ante los presos; siempre le dio la palabra apropiada en cada situación. Durante toda su vida, su divisa fue: “Gracia y paz”, gracia y paz divinas que constituían su felicidad y que deseaba compartir con otros.

Dios, “el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo, en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados” (Colosenses 1:13-14).

1 Samuel 7-8 – Mateo 8:23-34 – Salmo 7:9-17 – Proverbios 3:7-8

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Matilda, la amiga de los presos (1)

Lunes 10 Enero

De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.Juan 3:16

Acordaos de los presos, como si estuvierais presos juntamente con ellos.Hebreos 13:3

Matilda, la amiga de los presos (1)

Matilda Wrede nació en Finlandia en 1864. Era la menor de once hermanos y su madre murió cuando ella tenía solo ocho meses. Fue criada por su abuela y su tía. Creció en la propiedad de su padre, quien era gobernador de la provincia. A menudo los presos de la cárcel vecina eran empleados en varios trabajos.

A Matilda le gustaba ir a ver cómo trabajaba el herrero. Pero un día lo encontró encadenando los tobillos de un prisionero. ¡Quedó muy impresionada! Y la mirada de odio que el prisionero dirigió a su guarda quedó grabada para siempre en el corazón de Matilda.

La niña se convirtió en una joven llena de vida, pero el bienestar que tenía no la llenaba. Cierto día, después de haber escuchado a un predicador, entregó su corazón a Jesús. Poco tiempo después, cuando tenía casi 19 años, volvió a encontrar a un preso que había venido a arreglar el cerrojo de su puerta. No pudo contenerse y le compartió su experiencia con Jesús. El hombre escuchó y, al salir, le dijo: “¡Ah, si usted pudiera hablarnos de esas cosas… tenemos tan pocas razones para esperar!”. Espontáneamente Matilda prometió ir el domingo siguiente.

Así nació la vocación de la que sería llamada “la luz de las cárceles finlandesas”. Durante toda una vida de abnegación y de fe Matilda visitó incansablemente las cárceles para hablar de la bondad de su Salvador. Así, hombres y mujeres privados de libertad pudieron conocer el gran amor de Dios.(mañana continuará)

1 Samuel 6 – Mateo 8:1-22 – Salmo 7:1-8 – Proverbios 3:1-6

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Tomar conciencia

Domingo 9 Enero

Así dijo el Señor, que creó los cielos; él es Dios, el que formó la tierra, el que la hizo y la compuso; no la creó en vano, para que fuese habitada la creó: Yo soy el Señor, y no hay otro.Isaías 45:18

Tomar conciencia

Yo era creyente en el sentido de que estaba convencido de que hay una causa suprema a todas las cosas. Por lo tanto, creía en el Creador; pero quizás influenciado por las ideas que estaban de moda, tenía la tendencia a considerar a Dios como un poder inicial que simplemente había puesto en marcha todo.

Sin embargo, un día este pensamiento me paralizó: cuando construyo algo siempre es con un objetivo, con un proyecto en mente, que precede a la realización. ¡Lo mismo sucede con el Creador! ¡Desde el principio él tenía un inmenso proyecto, y el objetivo final era la creación del hombre! Dios pensaba en el hombre incluso antes de emprender toda la obra de la creación.

Entonces tomé conciencia de que esta era la enseñanza de la Biblia. Dios tuvo misericordia de mí para que creyese en él. Él es el Creador, pero también es el que creó todo con un objetivo, según un plan definido. Esto está totalmente fuera de mi alcance, pero cuando acepto la realidad de este hecho, soy conducido a alabar, a adorar y a decir: Señor, ¡qué grande eres! ¡Orienta mi vida según tu plan! Jesús enseñó a sus discípulos a orar así: “Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra”. Y me doy cuenta de que quiero y debo añadir: “¡y en mi propia vida!”.

Este proyecto de Dios abarca un momento único en la historia: el momento en que Jesucristo pasó a ser nuestro Salvador: “Fuisteis rescatados… con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación, ya destinado desde antes de la fundación del mundo” (1 Pedro 1:18-20).Henri

1 Samuel 5 – Mateo 7:7-29 – Salmo 6 – Proverbios 2:16-22

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Dentro de un momento

Jueves 28 Octubre

Dios, que levantó al Señor, también a nosotros nos levantará con su poder.1 Corintios 6:14

(Jesús dijo:) Todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?Juan 11:26

Dentro de un momento

Santiago era cristiano; padecía una grave enfermedad y sabía que su muerte se acercaba. Cuando hablaba de ese pasaje que lo llevaría a la presencia de Dios, al “paraíso” (Lucas 23:43), decía serena y firmemente: “Dentro de un momento”. Ese más allá le era familiar porque sabía que allí encontraría a Jesús, Aquel a quien oraba y quien lo sostenía en la enfermedad.

Hoy está con Jesús. Los que lo aman saben que está junto a su Salvador. Su cuerpo volvió al polvo (Génesis 3:19), pero resucitará, pues Santiago creyó la palabra del Señor: “El que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá” (Juan 11:25).

Para cada uno de nosotros hay un “dentro de un momento”; solo Dios lo conoce. Entonces se termina nuestra vida terrena y pasamos al más allá. Pero, ¿cuál más allá? ¿Ha pensado usted en ello? Para todos los que aceptaron el regalo de la vida eterna en Jesucristo, esta vida se traduce, desde hoy, en una relación viva y real con Dios. La fe es “la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve” (Hebreos 11:1). Esa era exactamente la mirada de fe que Santiago, desde su cama, tenía sobre su futuro.

“Dentro de un momento” también es el instante en el cual Jesús va a venir a la tierra a buscar a los suyos, a su Iglesia. Los que hayan muerto en Cristo, resucitarán, al igual que Santiago; los que todavía estén vivos en la tierra, serán transformados. Esperanza bienaventurada para los creyentes: irán “para recibir al Señor en el aire”, a fin de estar “siempre con el Señor” (1 Tesalonicenses 4:17).

Ester 1 – Juan 13:1-20 – Salmo 119:65-72 – Proverbios 26:11-12

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Una palabra fea

Sábado 4 Septiembre

Del corazón de los hombres salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, la lascivia, la envidia, la maledicencia, la soberbia, la insensatez.Marcos 7:21-22

Mi pecado te declaré… y tú perdonaste la maldad de mi pecado.Salmo 32:5

Una palabra fea

¡Qué fea es la palabra pecado! Hoy casi no la utilizamos; preferimos hablar de errores o fracasos, de debilidades humanas. Equivocarse es humano, oímos decir. Pero la Biblia, la eterna Palabra de Dios, habla del pecado, y esta palabra tiene un sentido preciso. Engloba toda infracción a la ley divina, toda desobediencia, todo pensamiento de codicia. Si nos comparamos a los demás, podemos pensar que somos rectos y honestos. Pero si nos colocamos bajo la luz de Dios, veremos que somos pecadores; es como poner una sábana blanca sobre la nieve: se ve gris. La Biblia lo repite varias veces: “No hay justo, ni aun uno” (Romanos 3:10).

Sí, pero tengo circunstancias atenuantes, dirá alguien, o bien: si todo el mundo lo hace, ¿por qué yo no puedo hacerlo? ¿Es tan grave? Las cosas cambiaron, ya no decimos que algo está mal, somos mucho menos categóricos. Tal vez yo sea responsable, pero no culpable… La sociedad, mi educación o las circunstancias de la vida modificaron mi forma de ver el mal.

Dios saca a la luz incluso las razones escondidas de mis acciones, mis intenciones secretas… (Hebreos 4:12-13), hasta que piense, al igual que el apóstol Pedro: “Apártate de mí, Señor, porque soy hombre pecador” (Lucas 5:8), o como el profeta Isaías: “¡Ay de mí, pues soy perdido! Porque soy hombre de labios inmundos” (Isaías 6:5, V.M.). ¡Este es el principio de la liberación y del perdón, pues Dios se revela como el Dios de amor que salva al pecador!

2 Crónicas 20 – 1 Corintios 11:23-34 – Salmo 103:13-18 – Proverbios 22:20-21

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El casco

Viernes 3 Septiembre

Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.Romanos 5:8

El casco

“Irónico. En plena caravana en Nueva York, en la que varios motociclistas protestaban contra una ley que los obligaba a usar cascos, uno de los manifestantes murió al caer de su vehículo y golpearse la cabeza contra el pavimento”, informó un diario.

“La víctima conducía su potente máquina. Al frenar, el motociclista de 55 años perdió el control de su moto y fue expulsado por encima del manubrio. Como era de esperarse, la policía aseguró que el hombre hubiera podido sobrevivir al accidente si hubiera tenido en cuenta una sencilla consigna: llevar puesto un casco”.

Esta noticia revela la insensatez del ser humano ante ciertas normas y reglamentos que fueron promulgados para proteger nuestra vida. Y cuando pensamos en nuestra alma, surge la pregunta: ¿Cuál es la protección que tenemos ante la velocidad de este mundo, que cada día avanza por caminos escabrosos y curvas peligrosas, lo cual nos hace sentir la fragilidad de nuestra vida? Nuestra protección es entregar toda nuestra vida en las manos de Dios.

Desde hace casi 2000 años se está anunciando la Buena Nueva de Dios, el mensaje de salvación: “Cree en el señor Jesucristo, y serás salvo” (Hechos 16:31).

El Señor Jesucristo es paciente, no quiere que ninguno se pierda. Hoy todavía le da la oportunidad para reconocer que ha vivido lejos de él, para pedirle perdón por sus pecados y así ser salvo eternamente.

Los que hemos depositado nuestra confianza en Jesucristo, somos exhortados a usar “el yelmo de la salvación” (Efesios 6:17). Es la conciencia y el gozo de la perfecta salvación en Cristo, que Satanás no puede quitar.

2 Crónicas 19 – 1 Corintios 11:1-22 – Salmo 103:6-12 – Proverbios 22:17-19

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Luz pura

Domingo 1 Agosto

Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino.Salmo 119:105

La luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas.Juan 3:19

Luz pura

Hacía poco tiempo que una vendedora de frutas había descubierto que la Biblia era la Palabra de Dios. La leía detrás de su puesto mientras esperaba a sus clientes.

– ¿Qué está leyendo?, preguntó un comprador.

– La Palabra de Dios, la Biblia, respondió ella alegremente.

– ¿De verdad? Pero, ¿quién le dijo que la Biblia es realmente la Palabra de Dios?

– Dios mismo me lo dice.

– ¿Le habló realmente en persona?

La vendedora titubeó un instante y luego señaló la plaza de mercado, que esa mañana estaba bien soleada:

– ¿Podría usted probar que el sol existe?

– ¿Probarlo? No es necesario, pues siento su calor y veo su luz.

– Así es la Biblia para mí. Calienta mi corazón e ilumina mis pensamientos. ¡Esto me prueba que se trata efectivamente del Libro de Dios!

“Me regocijo en tu palabra como el que halla muchos despojos (o un gran tesoro)” (Salmo 119:162).

“La palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón” (Hebreos 4:12).

1 Crónicas 13-14 – Lucas 12:41-59 – Salmo 89:38-45 – Proverbios 20:18-19

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Nunca solo

Jueves 31 Diciembre

El Señor me dio lengua de sabios, para saber hablar palabras al cansado ; despertará mañana tras mañana, despertará mi oído para que oiga como los sabios. Isaías 50 : 4

Nunca solo

Una de las características de nuestra época es el creciente número de personas solas, privadas del contacto humano por varias razones. A menudo esta es la porción de los jubilados, los enfermos, los desempleados. Soledad de los ancianos privados de su cónyuge, cuya vida a menudo se acaba sin meta y sin esperanza.

Soledad deprimente debida a la falta de trabajo o a la enfermedad, física o mental. En muchos países, hospitales, clínicas y asilos para ancianos están superpoblados, pero a menudo cada individuo está solo con su sufrimiento o su problema. Soledad de muchos niños dejados solos durante las horas de trabajo de sus padres. Cristianos, hablemos de nuestro Amigo divino a esos aislados. La voz del Señor debe hacerse oír a través de nosotros.

Así como tratamos de sintonizar el punto exacto que permite que escuchemos una emisora en la radio, el cristiano solo será un testigo de Cristo en la medida en que él mismo tenga el oído abierto para oír la conocida voz del Señor. Ella debería ser para nosotros como un fondo sonoro, tranquilizador, permanente, que cubra los ruidos parásitos, de los que no siempre podemos deshacernos.

“El Señor es mi luz y mi salvación ; ¿de quién temeré ? El Señor es la fortaleza de mi vida ; ¿de quién he de atemorizarme ? … Una cosa he demandado al Señor, esta buscaré ; que esté yo en la casa del Señor todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura del Señor, y para inquirir en su templo” (Salmo 27 : 14).

“Dios hace habitar en familia a los desamparados” (Salmo 68 : 6).

Jueces 21 – Apocalipsis 22 – Salmo 150 – Proverbios 31 : 25-31© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
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¡He aquí, vengo pronto !

Miércoles 30 Diciembre

El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. Lucas 21 : 33

Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones. Hebreos 3 : 7-8

“¡He aquí, vengo pronto !” Apocalipsis 22 : 7

En el año 1978 Norbert Hugedé, profesor de una universidad francesa, publicó una obra en la que afirmaba : “Hay que ser ciego para negar que llegamos al final de la historia de nuestro mundo… Cualquiera que desee reflexionar sobre los acontecimientos constata que el mundo ha llegado al final de un callejón sin salida, desde el punto de vista económico, social, político e incluso religioso”.

Desde 1978, a pesar de la prosperidad, los progresos y los esfuerzos por alcanzar la paz, muchas personas se enfrentan al futuro con una ansiedad creciente, y se preguntan : “¿Qué nos espera ?”.

De hecho, un acontecimiento de alcance mundial es inminente. ¡Jesucristo va a venir ! Algunos pueden burlarse : “En los postreros días vendrán burladores, andando según sus propias concupiscencias, y diciendo : ¿Dónde está la promesa de su advenimiento ?” (2 Pedro 3 : 3-4). Pero ese día “el Señor mismo… descenderá del cielo ; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire” (1 Tesalonicenses 4 : 16-17).

Luego, terribles juicios caerán sobre los habitantes incrédulos de la tierra.

Mientras tanto, Dios ofrece su gracia a todos. Su Hijo Jesucristo salva del juicio a todos aquellos que creen en él. Su obra los libera de la condenación y les da una seguridad eterna. Cuando él vuelva, será demasiado tarde para arrepentirse. ¡Aún hoy usted puede ser salvo !

Jueces 20 : 24-48 – Apocalipsis 21 : 15-27 – Salmo 149 – Proverbios 31 : 10-24© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
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