“Porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado.” Jeremías 31:34.

12 de Abril

“Porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado.” Jeremías 31:34.

a1Cuando conocemos al Señor, recibimos el perdón de los pecados. Lo conocemos como el Dios de Gracia, que pasa por alto nuestras transgresiones. ¡Qué feliz descubrimiento es este!
Pero cuán divinamente está expresada esta promesa: ¡el Señor promete que no se acordará más de nuestros pecados! ¿Puede Dios olvidar? Él dice que lo hará, y Él dice en serio lo que dice. Él considerará como si no hubiésemos pecado nunca. La grandiosa expiación quitó tan eficazmente todo pecado, que para la mente de Dios es como si no hubiera existido. El creyente es ahora tan acepto en Cristo Jesús como lo era Adán en su inocencia; sí, más aún, pues él lleva puesta una justicia divina, mientras que la de Adán era solamente humana.

El Gran Señor no se acordará de nuestros pecados como para castigarlos, o como para amarnos una pizca menos por causa de esos pecados. Igual que una deuda que, cuando es pagada, deja de ser deuda, así el Señor hace una completa cancelación de la iniquidad de Su pueblo.

Cuando nos estemos lamentando por nuestras transgresiones y deficiencias—y este es nuestro deber mientras vivamos—al mismo tiempo hemos de regocijarnos porque nunca serán mencionadas contra nosotros. Esto nos lleva a odiar el pecado. El perdón de Dios inmerecido nos conduce a vigilar para no ofenderle nunca más por medio de la desobediencia.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Y no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce a Jehová; porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Jehová.” Jeremías 31:34.

11 de Abril
“Y no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce a Jehová; porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Jehová.” Jeremías 31:34.

a1En verdad, prescindiendo de cualquier otra cosa que no sepamos, nosotros conocemos al Señor. Este día esta promesa es verdadera en nuestra experiencia, y no es una pequeña promesa. El más pequeño creyente entre nosotros conoce a Dios en Cristo Jesús. No tan plenamente como quisiéramos; mas, sin embargo, verdadera y realmente conocemos al Señor. No sólo conocemos doctrinas acerca de Él, sino que lo conocemo ÉL. Él es nuestro Padre y nuestro Amigo. Somos Sus conocidos personales. Podemos decir: “Señor mío, y Dios mío.” Gozamos de estrecha comunión con Dios, y pasamos muchas temporadas felices en Su santa compañía. Ya no somos más extraños para nuestro Dios, sino que el secreto del Señor está con nosotros.

Esto es más de lo que la naturaleza podría habernos enseñado. La carne y la sangre no nos han revelado a Dios. Cristo Jesús ha dado a conocer al Padre a nuestros corazones. Si, entonces, el Señor ha hecho que lo conozcamos, ¿no es esto la fuente de todo conocimiento salvador? Conocer a Dios es la vida eterna. Tan pronto como llegamos a conocer a Dios, tenemos la evidencia de ser resucitados a una vida nueva. ¡Oh, alma mía, regocíjate con este conocimiento, y bendice a tu Señor todo este día!

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Y Jehová dijo a Moisés: Hazte una serpiente ardiente, y ponla sobre un asta; y cualquiera que fuere mordido y mirare a ella, vivirá.” Números 21:8.

10 de Abril
“Y Jehová dijo a Moisés: Hazte una serpiente ardiente, y ponla sobre un asta; y cualquiera que fuere mordido y mirare a ella, vivirá.” Números 21:8.

a1Este es un tipo glorioso del Evangelio. Jesús, contado con los inicuos, cuelga en la cruz delante de nosotros. Una mirada a Él nos curará de la mordida de serpiente del pecado; Él nos sanará de inmediato: “Cuando mirare a ella, vivirá”. El lector que esté lamentando su pecaminosidad ha de notar las palabras: “Cualquiera que mirare a ella, vivirá”. Todo el que mire comprobará que esto es verdad. Yo comprobé que así es. Yo miré a Jesús y viví al instante. Yo sé que viví. Lector, si miras a Jesús, tú vivirás también. Es cierto que estás henchido de veneno y no ves ninguna esperanza. Es cierto, también, que no hay otra esperanza sino esta. Pero esta es una cura infalible: “Cualquiera que fuere mordido y mirare a ella, vivirá.”

La serpiente de bronce no fue izada como una curiosidad que debía ser contemplada por los sanos; su propósito especial era para quienes fueren “mordidos”. Jesús murió como un Salvador real para pecadores reales. Aunque la mordida te haya hecho un borracho, o un ladrón, o una persona impúdica y profana, una mirada al Grandioso Salvador te sanará de estas enfermedades, y te hará vivir en santidad y comunión con Dios. Mira y vive.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Mucha paz tienen los que aman tu ley, y no hay para ellos tropiezo.” Salmo 119:165.

9 de Abril
“Mucha paz tienen los que aman tu ley, y no hay para ellos tropiezo.” Salmo 119:165.

a1Sí, un verdadero amor por el gran Libro, nos traerá gran paz del gran Dios, y será una gran protección para nosotros. Si vivimos constantemente en la compañía de la ley del Señor, engendrará en nuestros corazones un sosiego que ninguna otra cosa podría generar. El Espíritu Santo actúa como Consolador por medio de la Palabra, y derrama abundantemente esas benignas influencias que calman las tempestades del alma.

Nada sirve de piedra de tropiezo para el hombre en el que mora ricamente la Palabra de Dios. Él toma su cruz diaria que se convierte en un deleite. Está preparado para la tribulación de fuego, y no la considera como algo extraño, como para quedar completamente abatido por ella. No tropieza con la prosperidad, como hacen muchos, ni es aplastado por adversidad, como han sido otros, pues vive más allá de las cambiantes circunstancias de la vida externa. Cuando el Señor pone delante de él algún gran misterio de la fe que hace clamar a otros: “Dura es esta palabra; ¿quién la puede oír?”, el creyente lo acepta sin ninguna duda; pues sus dificultades intelectuales son resueltas por su temor reverente de la ley del Señor, que es para él la suprema autoridad ante la que se inclina gozosamente. Señor, obra en nosotros este amor, esta paz y este reposo, en este día.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“A la noche siguiente se le presentó el Señor y le dijo: Ten ánimo, Pablo, pues como has testificado de mí en Jerusalén, así es necesario que testifiques también en Roma. Hechos 23:11.

8 de Abril
“A la noche siguiente se le presentó el Señor y le dijo: Ten ánimo, Pablo, pues como has testificado de mí en Jerusalén, así es necesario que testifiques también en Roma. Hechos 23:11.

a1¿Eres un testigo del Señor, y te encuentras justo ahora en peligro? Entonces recuerda que tú eres inmortal hasta que tu trabajo haya sido concluido. Si el Señor te ha designado para que des más testimonios, entonces vivirás para darlos. ¿Quién es aquel que podría romper la vasija que el Señor se propone utilizar otra vez?

Si no tienes más trabajo que hacer para tu Señor, no debería turbarte que esté a punto de llamarte a casa y ponerte donde estés más allá del alcance de los adversarios. Dar testimonio por Jesús ha de ser tu principal oficio, y no te pueden detener hasta que ese testimonio esté concluido: por tanto, puedes estar tranquilo. La cruel calumnia, la tergiversación impía, el abandono de los amigos, la traición de quien goza de tu mayor confianza, y todo lo demás que te pudiese sobrevenir, no pueden obstaculizar el propósito del Señor en cuanto a ti. El Señor está a tu lado en la noche de tu aflicción, y dice: “Todavía es necesario que testifiques de Mí.” Ten calma y sé lleno de gozo en el Señor.

Si no necesitas esta promesa justo ahora, podrías necesitarla muy pronto. Atesórala. Recuerda también orar por los misioneros, y por todos los perseguidos, para que el Señor los preserve hasta que completen su obra.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Y verán todos los pueblos de la tierra que el nombre de Jehová es invocado sobre ti, y te temerán.” Deuteronomio 28:10.

7 de Abril
“Y verán todos los pueblos de la tierra que el nombre de Jehová es invocado sobre ti, y te temerán.” Deuteronomio 28:10.

a1Entonces no tenemos ninguna razón para estar temerosos de ellos. Esto daría muestras de un espíritu indigno, y sería una señal de incredulidad más bien que de fe. Dios puede hacernos tan semejantes a Él, que los hombres se verán obligados a reconocer que nosotros llevamos Su nombre justamente, y que en realidad pertenecemos al Santo Jehová. ¡Oh, que obtengamos esta gracia que el Señor espera otorgar!

Tengan la seguridad de que los hombres impíos sienten temor de los verdaderos santos. Les odian, pero también les temen. Amán tembló por causa de Mardoqueo, aun cuando buscaba la destrucción de aquel buen hombre. De hecho, el odio de ellos surge a menudo del temor que no confiesan por ser demasiado altivos. Sigamos por la senda de la verdad y de la rectitud sin el menor estremecimiento. El miedo no es para nosotros, sino para quienes hacen el mal y combaten contra el Señor de los ejércitos. Si en verdad el nombre del Eterno Dios es invocado sobre nosotros, estamos seguros; pues, al igual que antaño, cuando un romano sólo tenía que decir romanus sum (soy romano), y podía reclamar la protección de todas las legiones del vasto imperio, así, cada individuo que sea un hombre de Dios tiene a la omnipotencia como su guardián, y Dios primero dejaría al cielo sin ángeles que a un santo sin defensa. Sean más valerosos que leones en cuanto a lo que es recto, pues Dios está con ustedes.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Y Jehová será rey sobre toda la tierra. En aquel día Jehová será uno, y uno su nombre.” Zacarías 14:9.

6 de Abril
“Y Jehová será rey sobre toda la tierra. En aquel día Jehová será uno, y uno su nombre.” Zacarías 14:9.

a1¡Qué bienaventurada perspectiva! Esto no es el sueño de un entusiasta, sino la declaración de la Palabra infalible. Jehová será conocido entre todas las naciones, y Su agraciada influencia será reconocida por todas las tribus de los hombres. Hoy está lejos de ser así. ¿Dónde se inclina alguien ante el Grandioso Rey? ¡Cuánta rebelión hay! ¡Cuántos señores y cuántos dioses hay sobre la tierra! Incluso entre cristianos profesantes, ¡qué diversidad de ideas hay acerca de Él y de Su Evangelio! Un día habrá un Rey, un Jehová, y un nombre para el Dios viviente. ¡Oh Dios, apresura ese día! Nosotros clamamos diariamente: venga Tu reino.

No discutiremos la pregunta acerca de cuándo será esto. Con la misma seguridad con que el Espíritu Santo habló por Sus profetas, así de cierto la tierra será llena de la gloria del Señor. Jesús no murió en vano. El Espíritu de Dios no obra en vano. Los propósitos eternos del Padre no se verán frustrados. Aquí, donde Satanás triunfó, Jesús será coronado, y el Señor Dios Omnipotente reinará. Sigamos nuestro camino a nuestro trabajo diario y a nuestra guerra, fortalecidos en la fe.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Yo te he formado, siervo mío eres; Israel, no me olvidaré de ti.” Isaías 44:21. (La Biblia de las Américas)

5 de Abril
“Yo te he formado, siervo mío eres; Israel, no me olvidaré de ti.” Isaías 44:21. (La Biblia de las Américas)

a1Nuestro Jehová no puede olvidar a Sus siervos como para dejar de amarlos. Él los eligió, no por un tiempo, sino para siempre. Él sabía lo que serían cuando los llamó para que formaran parte de la familia divina. Él deshace sus pecados como una nube; y podemos estar seguros de que no los echará de Sus puertas por las iniquidades que ya ha borrado. Sería una blasfemia imaginar tal cosa.

Él no los olvidará como para dejar de pensar en ellos. Un momento de olvido de parte de nuestro Dios, sería nuestra ruina. Por tanto, Él dice: “No me olvidaré de ti.” Los hombres nos olvidan: aquellos a quienes hemos beneficiado se vuelven en contra nuestra: no contamos con un lugar permanente en el veleidoso corazón de los hombres; pero Dios nunca olvida a ninguno de Sus verdaderos siervos. Él se liga a nosotros, no por lo que hagamos por Él, sino por lo que Él ha hecho por nosotros. Hemos sido amados durante demasiado tiempo, y fuimos comprados a un precio demasiado grande, para ser olvidados ahora. Jesús ve en nosotros el fruto de la aflicción de Su alma, y no puede olvidar eso. El Padre ve en nosotros a la esposa de Su Hijo, y el Espíritu ve en nosotros a Su propia obra eficaz. El Señor piensa en nosotros. En este día seremos socorridos y sustentados. ¡Oh, que nunca nos olvidemos del Señor!

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Enviaré delante de ti la avispa, que eche fuera al heveo, al cananeo y al heteo, de delante de ti.” Éxodo 23:28.

4 de Abril
“Enviaré delante de ti la avispa, que eche fuera al heveo, al cananeo y al heteo, de delante de ti.” Éxodo 23:28.

a1No necesitamos considerar qué eran esas avispas. Constituían el propio ejército de Dios que Él envió delante de Su pueblo para que picaran a sus enemigos, y tornaran fácil la conquista de Israel. Con Sus propios instrumentos elegidos nuestro Dios peleará por Su pueblo y hostigará a Sus enemigos, antes de que entren en la batalla propiamente dicha. Con frecuencia Él confunde a los adversarios de la verdad con métodos en los que los propios reformadores no tienen ingerencia. El aire está lleno de misteriosas influencias que acosan a los enemigos de Israel. En el Apocalipsis leemos que “La tierra ayudó a la mujer”.

No hemos de temer nunca. Las estrellas en sus órbitas luchan contra los enemigos de nuestras almas. Muy a menudo, cuando marchamos al conflicto, no encontramos ningún ejército con el que contender. “Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos.” Las avispas del Señor pueden hacer más que nuestras armas. Nunca podríamos soñar con que la victoria fuera obtenida por tales medios como los que usa Jehová. Nosotros debemos obedecer nuestras órdenes de marcha y salir a la conquista de las naciones por Jesús, y descubriremos que el Señor ha ido delante de nosotros, y ha preparado el camino, de tal manera que al final confesaremos con júbilo: “Su diestra lo ha salvado, y su santo brazo.”

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Por cuanto oíste las palabras del libro, y tu corazón se enterneció, y te humillaste delante de Jehová, cuando oíste lo que yo he pronunciado contra este lugar y contra sus moradores, que vendrán a ser asolados y malditos, y rasgaste tus vestidos, y lloraste en mi presencia, también yo te he oído, dice Jehová.” 2 Reyes 22:19.

3 de Abril
“Por cuanto oíste las palabras del libro, y tu corazón se enterneció, y te humillaste delante de Jehová, cuando oíste lo que yo he pronunciado contra este lugar y contra sus moradores, que vendrán a ser asolados y malditos, y rasgaste tus vestidos, y lloraste en mi presencia, también yo te he oído, dice Jehová.” 2 Reyes 22:19.

a1Muchos menosprecian la advertencia y perecen. Bienaventurado es aquel que tiembla ante la palabra del Señor. Josías así lo hizo, y le fue perdonada la contemplación del mal que el Señor determinó enviar en contra de Judá por causa de sus graves pecados. ¿Posees tú este enternecimiento? ¿Practicas esta humillación de tu yo? Entonces tú también serás eximido en el día malo. Dios pone una marca sobre los hombres que suspiran y claman por causa de los pecados de los tiempos. Se le ordena al ángel exterminador que conserve su espada en su vaina hasta que los elegidos de Dios sean protegidos: estos son mejor conocidos por su temor piadoso y por su temblor ante la palabra del Señor. ¿Son amenazadores los tiempos? ¿Avanzan a grandes zancadas el papado y la infidelidad y temes un castigo nacional sobre esta nación contaminada? Haces bien. Sin embargo, has de descansar en esta promesa: “Por tanto, he aquí yo te recogeré con tus padres, y serás llevado a tu sepulcro en paz, y no verán tus ojos todo el mal que yo traigo sobre este lugar.” Mejor todavía, el propio Señor podría venir, y entonces los días de nuestra lamentación llegarán a un fin.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.