“Jehová te pastoreará siempre.” Isaías 58:11.

20 de Febrero
“Jehová te pastoreará siempre.” Isaías 58:11.

a1¿Qué te aqueja? ¿Has perdido tu camino? ¿Estás enredado en un siniestro bosque y no puedes encontrar tus senderos? Quédate quieto, y mira la salvación de Dios. Él conoce el camino, y Él te guiará en ese camino cuando clames a Él.

Cada día trae su propia perplejidad. ¡Cuán dulce es sentir que la guía del Señor es continua! Si nosotros escogemos nuestro propio camino, o consultamos con carne y sangre, desechamos la guía del Señor; pero si nos abstenemos de nuestra terquedad, entonces Él dirigirá cada paso de nuestro camino, cada hora del día, y cada día del año, y cada año de nuestra vida. Si nos dejamos guiar, seremos guiados. Si queremos confiar nuestro camino al Señor, Él dirigirá nuestro curso de tal forma que no nos perderemos.

Pero noten a quién está hecha esta promesa. Lean el versículo previo: “Si dieres tu pan al hambriento.” Debemos apiadarnos de otros, y darles, no sólo tiesos mendrugos de pan, sino las mismas cosas que nosotros desearíamos recibir. Si mostráramos un tierno cuidado por nuestros semejantes en la hora de su necesidad, entonces el Señor cuidará de nuestras necesidades, y se constituirá en nuestro continuo Guía. Jesús es el Líder, no de los avarientos, ni de aquellos que oprimen al pobre, sino de los generosos y de los que tienen un tierno corazón. Tales individuos son peregrinos que nunca perderán su camino.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Jehová te pastoreará siempre.” Isaías 58:11.

20 de Febrero
“Jehová te pastoreará siempre.” Isaías 58:11.

a1¿Qué te aqueja? ¿Has perdido tu camino? ¿Estás enredado en un siniestro bosque y no puedes encontrar tus senderos? Quédate quieto, y mira la salvación de Dios. Él conoce el camino, y Él te guiará en ese camino cuando clames a Él.

Cada día trae su propia perplejidad. ¡Cuán dulce es sentir que la guía del Señor es continua! Si nosotros escogemos nuestro propio camino, o consultamos con carne y sangre, desechamos la guía del Señor; pero si nos abstenemos de nuestra terquedad, entonces Él dirigirá cada paso de nuestro camino, cada hora del día, y cada día del año, y cada año de nuestra vida. Si nos dejamos guiar, seremos guiados. Si queremos confiar nuestro camino al Señor, Él dirigirá nuestro curso de tal forma que no nos perderemos.

Pero noten a quién está hecha esta promesa. Lean el versículo previo: “Si dieres tu pan al hambriento.” Debemos apiadarnos de otros, y darles, no sólo tiesos mendrugos de pan, sino las mismas cosas que nosotros desearíamos recibir. Si mostráramos un tierno cuidado por nuestros semejantes en la hora de su necesidad, entonces el Señor cuidará de nuestras necesidades, y se constituirá en nuestro continuo Guía. Jesús es el Líder, no de los avarientos, ni de aquellos que oprimen al pobre, sino de los generosos y de los que tienen un tierno corazón. Tales individuos son peregrinos que nunca perderán su camino.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Bastante te he afligido; no te afligiré ya más.” Nahum 1:12.

19 de Febrero
“Bastante te he afligido; no te afligiré ya más.” Nahum 1:12.

a1Hay un límite para la aflicción. Dios la envía y Dios la quita. ¿Acaso suspiras y dices: “cuándo acabará”? Recuerda que nuestras congojas acabarán segura y finalmente cuando termine esta pobre vida terrenal. Esperemos quietamente, y acatemos pacientemente la voluntad de Dios hasta que Él venga.

Mientras tanto, nuestro Padre en el cielo retirará la vara cuando Su designio al usarla esté plenamente cumplido. Cuando Él haya azotado nuestra necedad, no habrá más golpes. O, si la aflicción fuere enviada para probarnos, para que nuestras gracias glorifiquen a Dios, acabará cuando el Señor nos haya conducido a dar testimonio para Su alabanza. No queremos que la aflicción se vaya mientras Dios no haya extraído todavía todo el honor que podamos rendirle.

Hoy podría haber “una grande bonanza”. ¿Quién podría saber cuándo esas furibundas ondas darán paso a un mar de cristal, y los pájaros marinos se posen sobre las delicadas olas? Después de una prolongada tribulación el flagelo es colgado y el trigo descansa en el granero. Podríamos, antes de que pasen muchas horas, ser tan felices como ahora estamos tristes.

Para el Señor no es difícil convertir a la noche en día. Él, que envía las nubes, puede con igual facilidad limpiar los cielos. Tengamos buen ánimo. El futuro será mejor que el pasado. Cantemos Aleluya en anticipación

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Cumplirá el deseo de los que le temen; oirá asimismo el clamor de ellos, y los salvará.” Salmo 145:19.

18 de Febrero
“Cumplirá el deseo de los que le temen; oirá asimismo el clamor de ellos, y los salvará.” Salmo 145:19.

a1Su propio Espíritu ha obrado este deseo en nosotros, y por tanto, lo satisfará. Es Su propia vida interior la que incita el clamor, y, por ello, lo oirá. Los que le temen son hombres que están bajo la más santa influencia, y, por ello, su deseo es glorificar a Dios, y gozar de Él para siempre. Como Daniel, son hombres de deseos, y el Señor los conducirá a cumplir sus aspiraciones.

Los deseos santos son gracia en la hierba, y el Labrador celestial los cultivará hasta que lleguen a ser grano lleno en la espiga. Los hombres temerosos de Dios desean ser santos, ser útiles, ser una bendición para otros, y así honrar a su Señor. Ellos desean provisiones para sus necesidades, ayudas cuando están bajo el peso de sus cargas, guía en medio de la perplejidad, liberación en la calamidad; y algunas veces este deseo es tan fuerte, y su caso es tan apremiante, que claman en agonía, como niños pequeñitos que sufren dolor, y entonces el Señor obra de una manera sumamente integral, y hace todo lo que es necesario, de conformidad a Su palabra: “Y los salvará”.
Sí, si tememos a Dios, no debemos temer nada más; si clamamos al Señor, nuestra salvación es cierta.

El lector ha de poner este texto en su lengua, y ha de conservarlo en su boca todo el día, y será para él como “una hojuela con miel”.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Pero esforzaos vosotros, y no desfallezcan vuestras manos, pues hay recompensa para vuestra obra.” 2 Crónicas 15:7.

17 de Febrero
“Pero esforzaos vosotros, y no desfallezcan vuestras manos, pues hay recompensa para vuestra obra.” 2 Crónicas 15:7.

a1Dios había hecho grandes cosas para el rey Asa y para Judá, pero ellos permanecían siendo una nación débil. Sus pies eran muy vacilantes en los caminos del Señor, y sus corazones muy indecisos, de tal forma que necesitaban ser advertidos de que el Señor estaría con ellos mientras ellos estuvieran con Él, pero que si lo abandonaban, Él también los dejaría.También se les recordaba del reino hermano, y cuán mal le fue en su rebelión, y cómo el Señor había sido misericordioso con ese reino cuando mostró arrepentimiento. El designio del Señor era confirmarlos en su camino, y hacerlos fuertes en justicia. Lo mismo ha de ser con nosotros. Dios merece ser servido con toda la energía de que seamos capaces.

Si el servicio de Dios es digno de algo, entonces es digno de todo. Encontraremos nuestra mejor recompensa en la obra del Señor si la llevamos a cabo con resuelta diligencia. Nuestra labor no es en vano en el Señor, y lo sabemos. Una obra a medias no traerá recompensa; pero cuando entregamos nuestra alma entera a la causa, veremos la prosperidad. Este texto fue enviado al autor de estas notas en un día de una terrible tormenta, y le sugirió avanzar a todo vapor, con la certeza de llegar a puerto a salvo y con una carga gloriosa.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“No ejecutaré el ardor de mi ira, ni volveré para destruir a Efraín; porque Dios soy, y no hombre” Oseas 11:9.

16 de Febrero
“No ejecutaré el ardor de mi ira, ni volveré para destruir a Efraín; porque Dios soy, y no hombre” Oseas 11:9.

a1El Señor da a conocer así Sus pacientes misericordias. Pudiera ser que el lector se encuentre en medio de una grave desgracia, y todo amenace su pronta condenación. Que permita entonces que el texto lo saque de la desesperación. El Señor te invita ahora a considerar tus caminos, y a confesar tus pecados. Si Él fuera un hombre, desde hace mucho tiempo te habría cortado. Si fuera a actuar ahora según la manera de los hombres, sería una palabra y un golpe, y luego llegarías a tu fin: pero no es así, pues “Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos.”

Juzgas correctamente que Él está enojado, pero Él no guarda Su ira para siempre: si te apartas del pecado y vienes a Jesús, Dios se apartará de su ira. Porque Dios es Dios, y no hombre, hay perdón todavía para ti, aunque estuvieras hundido hasta tu garganta en la iniquidad. Tienes a un Dios que tratar, y no a un hombre duro, y ni siquiera simplemente a un hombre justo. Ningún ser humano podría tener paciencia contigo: habrías cansado a un ángel, como has cansado a un padre afligido; pero Dios es paciente. Ven y pruébalo de inmediato. Confiesa, cree, y regresa de tu mal camino, y serás salvo.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

15 de Febrero
“El Señor se acordó de nosotros; nos bendecirá.” Salmo 115:12.

a1Yo puedo poner mi sello en la primera frase. ¿No puedes hacerlo tú? Sí, Jehová se ha acordado de nosotros, nos ha provisto, nos ha consolado, nos ha liberado y nos ha guiado. En todos los movimientos de Su providencia se ha acordado de nosotros, sin pasar nunca por alto nuestros nimios asuntos. Su mente ha estado llena de nosotros: esa es otra forma de decir que “se acordó”. Este ha sido el caso todo el tiempo, sin ninguna interrupción. Sin embargo, en momentos especiales, hemos visto más claramente Su interés, y queremos recordar esos momentos con desbordante gratitud. Sí, sí, “el Señor se acordó de nosotros.”

La siguiente frase es una inferencia lógica de la anterior. Como Dios es inmutable, Él continuará acordándose de nosotros en el futuro, tal como lo ha hecho en el pasado; y que nos recuerde es equivalente a que nos bendiga. Pero tenemos aquí no sólo una conclusión de la razón sino una declaración de la inspiración: recibimos esto sobre la base de la autoridad del Espíritu Santo: “NOS BENDECIRÁ”. Esto quiere decir cosas grandes e inescrutables. La propia amplitud de la promesa indica su infinito alcance. Él nos bendecirá de conformidad a Su propia divina manera, y lo hará por siempre y para siempre. Por tanto, cada uno de nosotros ha de decir: “¡Bendice, alma mía, a Jehová!”

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Mas al que espera en Jehová, le rodea la misericordia.” Salmo 32:10.

14 de Febrero
“Mas al que espera en Jehová, le rodea la misericordia.” Salmo 32:10.

a1¡Oh hermosa recompensa de la esperanza! ¡Señor mío, concédemela a plenitud! El que espera, se siente un pecador mayor que los demás hombres; y he aquí que la misericordia es preparada para él: él mismo sabe que no tiene merecimientos, pero la misericordia interviene, y provee para él en una escala liberal. ¡Oh Señor, dame esta misericordia puesto que yo espero en Ti!

¡Observa, alma mía, qué escolta personal tienes! Como un príncipe que está rodeado de tropas, así estás tú rodeada de misericordia. Enfrente, y atrás, y en todos los costados, cabalgan estos guardias montados de la gracia. Nosotros habitamos en el centro del sistema de misericordia, pues moramos en Cristo Jesús.

¡Oh alma mía, qué atmósfera respiras! Como el aire que te rodea, así también te rodea la misericordia de tu Señor. Para los perversos hay muchas aflicciones, pero para ti hay tantas misericordias que tus aflicciones no son dignas de mención. David dice: “Alegraos en Jehová y gozaos, justos; y cantad con júbilo todos vosotros los rectos de corazón.” En obediencia a este precepto mi corazón triunfará en Dios, y proclamaré mi alegría. ¡Como Tú me has rodeado de misericordia, así también rodearé yo Tus altares, oh mi Dios, con cánticos de agradecimiento!

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Y bendito tú en el campo.” Deuteronomio 28:3.

13 de Febrero
“Y bendito tú en el campo.” Deuteronomio 28:3.

a1Así fue bendecido Isaac cuando salió al campo a la hora de la tarde para meditar. ¡Cuán a menudo se ha reunido el Señor con nosotros cuando hemos estado solos! Los vallados y los árboles pueden dar testimonio de nuestro gozo. Ansiamos tal bendición de nuevo.

Así fue bendecido Booz cuando segó su cosecha y sus segadores lo recibieron con bendiciones. ¡Que el Señor prospere a todos los que llevan el arado! Cada agricultor puede argumentar esta promesa ante Dios, si en verdad obedece la voz del Señor Dios.

Salimos al campo a trabajar como lo hizo nuestro padre Adán; y como la maldición cayó sobre la tierra a través del pecado del primer Adán, es un gran consuelo encontrar una bendición a través del segundo Adán.

Salimos al campo para ejercitarnos, y somos felices en la creencia de que el Señor bendecirá ese ejercicio, y nos dará salud, la cual usaremos para Su gloria.

Vamos al campo para estudiar a la naturaleza, y no hay nada en el conocimiento de la creación visible que no pueda ser santificado para los usos más elevados por la bendición divina.
Por último, tenemos que ir al campo para enterrar a nuestros muertos; sí, y otros a su vez nos llevarán al camposanto; pero somos benditos, ya sea llorando junto a la tumba, o durmiendo en ella.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Y Jehová dijo a Abram, después que Lot se apartó de él: Alza ahora tus ojos, y mira desde el lugar donde estás hacia el norte y el sur, y al oriente y al occidente. Porque toda la tierra que ves, la daré a ti y a tu descendencia para siempre.” Génesis 13:14, 15.

12 de Febrero
“Y Jehová dijo a Abram, después que Lot se apartó de él: Alza ahora tus ojos, y mira desde el lugar donde estás hacia el norte y el sur, y al oriente y al occidente. Porque toda la tierra que ves, la daré a ti y a tu descendencia para siempre.” Génesis 13:14, 15.

a1Una bendición especial para una ocasión memorable. Abram había resuelto una disputa familiar. Había dicho: “No haya ahora altercado entre nosotros dos,… porque somos hermanos”; y por esto él recibió la bendición que pertenece a los pacificadores. El Señor y dador de paz se deleita en manifestar Su gracia a quienes buscan la paz y la siguen. Si deseamos una comunión más íntima con Dios, hemos de mantenernos muy cerca de las vías de paz.

Abram se había portado muy generosamente con su pariente, dándole lo que eligiera de la tierra. Si nos negamos a nosotros mismos por causa de la paz, el Señor nos compensará con creces. El patriarca puede reclamar todo aquello que pueda ver, y nosotros podemos hacer lo mismo por la fe. Abram tuvo que esperar la posesión real, pero el Señor le legó la tierra a él y a su posteridad. Bendiciones ilimitadas nos pertenecen por el don del pacto. Todas las cosas son nuestras. Cuando complacemos al Señor, nos pide que miremos a todos lados, y que veamos todo como nuestro, sea lo presente, sea lo porvenir, todo es nuestro, y nosotros de Cristo, y Cristo de Dios.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.