“Guarda y escucha todas estas palabras que yo te mando, para que haciendo lo bueno y lo recto ante los ojos de Jehová tu Dios, te vaya bien a ti y a tus hijos después de ti para siempre.” Deuteronomio 12:28.

29 de Enero
“Guarda y escucha todas estas palabras que yo te mando, para que haciendo lo bueno y lo recto ante los ojos de Jehová tu Dios, te vaya bien a ti y a tus hijos después de ti para siempre.” Deuteronomio 12:28.

a1Aunque la salvación no es por las obras de la ley, sin embargo, las bendiciones que son prometidas a la obediencia no son denegadas a los fieles siervos de Dios. El Señor quitó las maldiciones cuando fue hecho maldición por nosotros, pero ninguna cláusula de bendición ha sido abrogada.

Hemos de tomar nota y escuchar la voluntad revelada del Señor, poniendo nuestra atención no sólo a algunas porciones de ella, sino a “todas estas palabras.” No podemos seleccionar ni elegir, sino ha de haber un respeto imparcial para todo lo que Dios ha mandado. Este es el camino de bendición para el padre y para sus hijos. La bendición del Señor está sobre los elegidos hasta la tercera y cuarta generación. Si caminan rectamente delante de Él, hará saber a todos los hombres que son una simiente que el Señor ha bendecido.

Ninguna bendición nos puede llegar a nosotros o a los nuestros por medio de la deshonestidad y el engaño. Los caminos de la conformidad mundana y de la impiedad no pueden traernos bien ni a nosotros ni a los nuestros. Nos irá bien cuando caminemos bien delante de Dios. Si la integridad no nos hiciera prosperar, la ruindad no lo hará. Lo que place a Dios nos proporcionará placer a nosotros.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos.” Apocalipsis 21:4

28 de Enero
“Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos.” Apocalipsis 21:4.

a1Sí, llegaremos a esto si somos creyentes. La tristeza cesará, y las lágrimas serán enjugadas. Este es un mundo de llanto, pero pasará. Habrá un nuevo cielo, y una nueva tierra, según lo dice el primer versículo de este capítulo; y, por tanto, no habrá ya ninguna causa de llanto en relación a la caída y sus consiguientes miserias. Lean el segundo versículo, y noten cómo habla de la esposa y de sus bodas. Las bodas del Cordero son un tiempo para un placer sin límites, y las lágrimas estarán fuera de lugar. El tercer versículo dice que el propio Dios morará entre los hombres; y seguramente a Su diestra hay placeres sin término, y las lágrimas no fluyen más.

¿Cuál será nuestro estado cuando no haya más tristeza, ni llanto, y ya no haya tampoco más dolor? Esto será más glorioso de lo que todavía podamos imaginar. ¡Oh ojos enrojecidos por el llanto, detengan su flujo abrasador, pues dentro de poco ya no conocerán más las lágrimas! Nadie puede enjugar las lágrimas como el Dios de amor, y Él viene para hacerlo. “Por la noche durará el lloro, y a la mañana vendrá la alegría.” ¡Ven, Señor, y no esperes; pues ahora tanto los hombres como las mujeres deben llorar!

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Y allí os acordaréis de vuestros caminos, y de todos vuestros hechos en que os contaminasteis; y os aborreceréis a vosotros mismos a causa de todos vuestros pecados que cometisteis.” Ezequiel 20:43.

27 de Enero
“Y allí os acordaréis de vuestros caminos, y de todos vuestros hechos en que os contaminasteis; y os aborreceréis a vosotros mismos a causa de todos vuestros pecados que cometisteis.” Ezequiel 20:43.

a1Cuando somos aceptados por el Señor, y estamos colocados en el lugar de favor, y paz, y seguridad, entonces somos conducidos a arrepentirnos de todas nuestras fallas y extravíos para con nuestro Dios lleno de gracia. El arrepentimiento es tan precioso, que lo podemos llamar un diamante de hermosas aguas, y esto está dulcemente prometido al pueblo de Dios como uno de los resultados más santificantes de la salvación. Aquel que acepta el arrepentimiento, también da el arrepentimiento; y no lo da proveniente de “la caja amarga” sino que lo toma de entre “las hojuelas con miel” con las que alimenta a Su pueblo. Un sentido del perdón comprado con sangre y de la misericordia inmerecida, es el mejor medio para derretir a un corazón de piedra. ¿Tenemos duros sentimientos? Pensemos en el amor del pacto, y entonces dejaremos el pecado, lamentaremos el pecado y odiaremos el pecado; sí, nos aborreceremos a nosotros mismos por pecar contra un amor tan infinito. Acerquémonos a Dios con esta promesa de penitencia, y pidámosle que nos ayude a recordar, y a arrepentirnos, y a lamentarnos, y a regresar. ¡Oh, que pudiéramos gozar del derretimiento provocado por la aflicción santa! ¡Qué alivio sería una inundación de lágrimas! ¡Señor, golpea la roca, o háblale a la roca, y haz que las aguas fluyan!

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Porque contra Jacob no hay agüero, ni adivinación contra Israel.” Números 23:23.

26 de Enero
“Porque contra Jacob no hay agüero, ni adivinación contra Israel.” Números 23:23.

a1¡Cómo debería cortar esto las raíces y las ramas de todos los miedos insensatos y supersticiosos! Aun cuando hubiera alguna verdad en la brujería y en los agüeros, no podrían afectar al pueblo del Señor. Aquellos a quienes Dios bendice, los demonios no pueden maldecir.

Los impíos, como Balaam, pueden maquinar astutamente para destruir al Israel de Dios; pero a pesar de todo su sigilo y su política están condenados al fracaso. Su pólvora está mojada y su espada perdió su filo. Se reúnen; pero como el Señor no está con ellos, se juntan en vano. Podemos quedarnos quietos, y dejar que tejan sus redes, pues no seremos atrapados en ellas. Aunque solicitaran la ayuda de Beelzebú, y emplearan toda su astucia viperina, no les serviría de nada: los hechizos no funcionarán y la adivinación los engañará. ¡Cuán grande bendición es esta! ¡Cómo tranquiliza el corazón! Los Jacob de Dios luchan con Dios, pero nadie luchará con ellos para prevalecer. Los Israel de Dios tienen poder con Dios y prevalecen, pero nadie tendrá poder para prevalecer en contra de ellos. No hemos de temer ni al mismo demonio, ni a ninguno de esos secretos enemigos cuyas palabras están llenas de engaño, y cuyos planes son profundos e insondables. No pueden dañar a aquellos que confían en el Dios vivo. Desafiamos al diablo y a todas sus legiones.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Él mira sobre los hombres; y al que dijere: pequé, y pervertí lo recto, y no me ha aprovechado, Dios redimirá su alma para que no pase al sepulcro, y su vida se verá en luz.” Job 33:27, 28.

25 de Enero
“Él mira sobre los hombres; y al que dijere: pequé, y pervertí lo recto, y no me ha aprovechado, Dios redimirá su alma para que no pase al sepulcro, y su vida se verá en luz.” Job 33:27, 28.

a1Esta es una palabra de verdad, extraída de la experiencia de un hombre de Dios, y equivale a una promesa. Lo que el Señor ha hecho, y está haciendo, lo seguirá haciendo mientras el mundo subsista. El Señor recibirá en Su seno a todos los que vengan a Él con una sincera confesión de su pecado; de hecho, siempre está buscando para descubrir a alguien que esté en problemas por causa de sus faltas.

¿No podemos endosar el lenguaje usado aquí? ¿Acaso no hemos pecado y pecado personalmente como para decir: “He pecado”? ¿No hemos pecado voluntariamente habiendo pervertido lo que es recto? ¿No hemos pecado como para descubrir que no hay ganancia en ello, sino una pérdida eterna? Entonces, acudamos a Dios con este reconocimiento honesto. Él no pide más. No podemos hacer menos.

Usemos como argumento Su promesa en el nombre de Jesús. Él nos redimirá del abismo del infierno que abre sus fauces para tragarnos; Él nos concederá vida y luz. ¿Por qué habríamos de desesperar? ¿Por qué habríamos siquiera de dudar? El Señor no se burla de las almas humildes. Él dice en serio lo que afirma. Los culpables pueden ser perdonados. Los que merecen una ejecución pueden recibir un perdón inmerecido. ¡Señor, nosotros confesamos, y te pedimos que nos perdones!

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Él guarda los pies de sus santos.” 1 Samuel 2:9.

24 de Enero
“Él guarda los pies de sus santos.” 1 Samuel 2:9.

a1El camino es resbaloso, y nuestros pies son débiles, pero el Señor guarda nuestros pies. Si nos entregáramos por medio de la fe obediente para ser sus santos, Él mismo será nuestro guarda. No solamente encargará a Sus ángeles que nos guarden, sino que Él mismo preservará nuestras actividades.

Él impedirá que nuestros pies resbalen, para que no manchemos nuestros vestidos, no lesionemos nuestras almas, y no provoquemos que el enemigo blasfeme.
Él impedirá que nuestros pies se descarríen, para que no nos adentremos en caminos de error, o en senderos de insensatez, o en vías de costumbres mundanas.
Él impedirá que nuestros pies se hinchen por cansancio, o se llaguen por lo escarpado y largo del camino.

Él impedirá que nuestros pies resulten heridos: nuestros zapatos serán de hierro y de bronce, de tal forma que aunque pisemos sobre el filo de la espada, o sobre serpientes mortíferas, no sangraremos ni podremos resultar envenenados.

Él arrebatará nuestros pies de la red. No quedaremos atrapados en el engaño de enemigos maliciosos y astutos.

Con una promesa como esta, corramos sin cansancio, y caminemos sin temor. El que guarda nuestros pies lo hará eficazmente.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Y pondrá su mano sobre la cabeza del holocausto, y será aceptado para expiación suya.” Levítico 1:4.

23 de Enero
“Y pondrá su mano sobre la cabeza del holocausto, y será aceptado para expiación suya.” Levítico 1:4.

a1Si al poner su mano sobre el novillo, este se convertía en el sacrificio del oferente, ¿cuánto más no se volverá Jesús nuestro cuando ponemos sobre Él la mano de la fe?

“Mi fe en verdad su mano pone
Sobre esa amada cabeza Tuya,
En tanto que como penitente estoy,
Confesando allí mi pecado.”

Si un novillo podía ser aceptado en lugar de una persona para hacer expiación por ella, ¿cuánto más no será el Señor Jesús nuestra propiciación plena y toda suficiente? Algunos contienden con la gran verdad de la sustitución; mas, en cuanto a nosotros, es nuestra esperanza, nuestro gozo, nuestra jactancia y nuestro todo. Jesús es aceptado en lugar nuestro para hacer expiación por nosotros, y nosotros somos “aceptos en el Amado”.

El lector ha de apresurarse de inmediato para poner su mano sobre el sacrificio consumado del Señor, para que, aceptándolo, pueda obtener su inmediato beneficio. Si ya lo ha hecho una vez, que lo haga otra vez. Si no lo hubiere hecho nunca, que extienda su mano sin demorarse ni un momento. Jesús es tuyo ahora si quieres tenerlo. Apóyate en Él; apóyate fuertemente en Él; y es tuyo más allá de toda duda; estás reconciliado con Dios, tus pecados han sido borrados, y tú le perteneces al Señor.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Bienaventurado el que piensa en el pobre; en el día malo lo librará Jehová.” Salmo 41:1.

22 de Enero
“Bienaventurado el que piensa en el pobre; en el día malo lo librará Jehová.” Salmo 41:1.

a1Pensar en los pobres y guardarlos en nuestros corazones es el deber de todo cristiano; pues Jesús puso a los pobres con nosotros y cerca de nosotros cuando dijo: “Siempre tendréis pobres con vosotros.”

Muchos dan su dinero a los pobres con prisa, sin pensar; y muchos más no dan absolutamente nada. Esta preciosa promesa pertenece a aquellos que “piensan” en los pobres, que analizan su caso, diseñan planes para su beneficio, y los implementan consideradamente. Podemos hacer más otorgándoles cuidados que dinero en efectivo, y mucho más todavía si juntáramos ambas cosas. El Señor promete Su propia consideración en tiempos de zozobra para aquellos que piensen en los pobres. Él nos sacará del problema si ayudamos a otros cuando se encuentran en problemas. Habremos de recibir una ayuda providencial singular si el Señor ve que procuramos proveer a otros. Hemos de enfrentar tiempos de turbación, sin importar cuán generosos podamos ser; pero si somos caritativos, podemos presentar un argumento para una liberación peculiar, y el Señor no negará Su propia palabra y compromiso.

Quienes son miserables tacaños se ayudan a sí mismos, pero el Señor ayudará a los creyentes que son considerados y generosos. Como hubieren hecho con los demás, así hará el Señor con ustedes. Vacíen sus bolsillos.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Y sabrán los egipcios que yo soy Jehová.” Éxodo 7:5.

21 de Enero
“Y sabrán los egipcios que yo soy Jehová.” Éxodo 7:5.

a1Es difícil enseñar al mundo impío. Egipto no conoce a Jehová y por eso se atreve a entronizar sus ídolos, e incluso se aventura a preguntar: “¿Quién es Jehová?” Sin embargo, el Señor tiene el propósito de quebrantar a los corazones altivos, ya sea que quieran o no. Cuando Sus juicios truenen sobre sus cabezas, oscurezcan sus cielos, destruyan sus cosechas, y maten a sus hijos, comenzarán a discernir algo del poder de Jehová. Todavía habrán de ocurrir cosas en la tierra que pondrán a los escépticos de rodillas. No desmayemos a causa de sus blasfemias, pues el Señor puede cuidar de Su propio nombre, y lo hará de una manera muy eficaz.

La salvación de Su propio pueblo fue otro medio poderoso de hacer que Egipto supiera que el Dios de Israel era Jehová, el Dios vivo y verdadero. Ningún israelita murió por causa de alguna de las plagas. Nadie de la simiente elegida murió ahogado en el Mar Rojo. De igual manera, la salvación de los elegidos, y la segura glorificación de todos los verdaderos creyentes, hará que los más obstinados enemigos de Dios reconozcan que Jehová es el Dios.

¡Oh, que Su poder de convencimiento salga por Su Santo Espíritu en la predicación del Evangelio, hasta que todas las naciones se inclinen delante del nombre de Jesús, y lo llamen Señor!

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Al que venciere, le daré a comer del árbol de la vida, el cual está en medio del paraíso de Dios.” Apocalipsis 2:7.

20 de Enero
“Al que venciere, le daré a comer del árbol de la vida, el cual está en medio del paraíso de Dios.” Apocalipsis 2:7.

a1Ningún hombre puede dar la espalda en el día de la batalla, ni rehusar ir a la guerra santa. Debemos luchar si hemos de reinar, y debemos continuar la guerra hasta que venzamos a todo enemigo, pues de lo contrario esta promesa no es para nosotros, pues es únicamente para “el que venciere”. Hemos de vencer a los falsos profetas que han venido al mundo, y a todos los males que acompañan su enseñanza. Hemos de vencer nuestra propia languidez de corazón y la tendencia a perder nuestro primer amor. Lean toda la palabra del Espíritu a la iglesia de Éfeso.

Si por gracia salimos airosos, como saldremos si en verdad seguimos a nuestro Líder victorioso, entonces seremos admitidos al propio centro del paraíso de Dios, y se nos permitirá pasar junto al querubín y su espada de fuego, y acercarnos al árbol protegido, del cual, si un hombre comiere, vivirá para siempre. Escaparemos así de esa muerte sin fin que es la condena del pecado, y ganaremos esa vida eterna que es el sello de la inocencia, el resultado de los principios inmortales de la santidad semejante a Dios. ¡Vamos, corazón mío, ten valor! Huir del conflicto sería perder los gozos del nuevo y mejor Edén; combatir hasta la victoria es caminar con Dios en el Paraíso.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.