“Porque los montes se moverán, y los collados temblarán, pero no se apartará de ti mi misericordia, ni el pacto de mi paz se quebrantará, dijo Jehová, el que tiene misericordia de ti.” Isaías 54:10.

27 de Diciembre

“Porque los montes se moverán, y los collados temblarán, pero no se apartará de ti mi misericordia, ni el pacto de mi paz se quebrantará, dijo Jehová, el que tiene misericordia de ti.” Isaías 54:10.

a1Una de las cualidades más encantadoras del amor divino es su carácter permanente. Las columnas de la tierra podrían ser alzadas de sus lugares, pero la misericordia y el pacto de nuestro longánimo Jehová nunca se apartan de Su pueblo. ¡Cuán feliz se siente mi alma con una firme creencia en esta declaración inspirada! El año casi ha terminado, y los años que me quedan son cada vez más escasos, pero el tiempo no cambia a mi Señor. Nuevas lámparas ocupan el lugar de las viejas, y hay un cambio perpetuo en todas las cosas; pero nuestro Señor es el mismo siempre. La fuerza trastorna a los collados, pero ningún poder concebible puede afectar al Dios eterno. Nada en el pasado, ni en el presente ni en el futuro puede hacer que Jehová sea áspero conmigo.

Alma mía, descansa en la eterna misericordia del Señor, que te trata como a un familiar. Recuerda también el pacto eterno. Dios lo tiene siempre presente: asegúrate de tenerlo presente tú también. En Cristo Jesús el Dios glorioso se ha comprometido contigo a ser tu Dios, y a conservarte como uno de Su pueblo. La misericordia y el pacto: considera estas palabras como cosas seguras y duraderas que ni la propia eternidad te podría arrebatar.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Respondiendo Pedro, le dijo: Aunque todos se escandalicen de ti, yo nunca me escandalizaré.” Mateo 26:33.

26 de Diciembre
“Respondiendo Pedro, le dijo: Aunque todos se escandalicen de ti, yo nunca me escandalizaré.” Mateo 26:33.

a1“Cómo”—podría exclamar alguien—“esta no es una promesa de Dios.”
Eso es correcto, pero fue una promesa de un hombre, y por tanto, se convirtió en nada: Pedro pensó que estaba diciendo algo que cumpliría con seguridad; pero una promesa que no tiene un mejor cimiento que una resolución humana, caerá a tierra. Tan pronto surgió la tentación, Pedro negó a su Señor, y recurrió a juramentos para confirmar su negación.
¿Qué es la palabra de un hombre? Una vasija de barro que se quiebra con un golpe. ¿Qué cosa es tu propia resolución? Un capullo que, con el cuidado de Dios, puede convertirse en fruto, pero que, dejado a sí mismo, caerá al suelo con el primer viento que agite la rama.

De la palabra de un hombre pende únicamente lo que pueda soportar.

No dependas en absoluto de tu propia resolución.

De la promesa de tu Dios penden el tiempo y la eternidad, este mundo y el venidero, tu todo y el todo de todos tus seres queridos.
Este volumen es una chequera para creyentes, y esta página tiene el propósito de ser una advertencia en cuanto a cuál banco acuden, y cuál firma de cheques aceptan. Apóyense en Jesús sin límites. No confíen en ustedes ni en nadie nacido de mujer, más allá de los debidos límites; pero confíen única y plenamente en el Señor.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo.” Hechos 1:11.

25 de Diciembre
“Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo.” Hechos 1:11.

a1Muchos están celebrando en este día la primera venida del Señor; volvamos nuestros pensamientos a la promesa de Su segunda venida. Esta es tan cierta como el primer advenimiento, y deriva de ella una gran medida de su certidumbre. Aquel que vino como un humilde hombre para servir, vendrá con seguridad para recibir la recompensa de Su servicio. Aquel que vino para sufrir no se demorará en venir para reinar.

Esta es nuestra gloriosa esperanza, pues compartiremos Su gozo. Hoy nos encontramos en nuestra ocultación y humillación, de la misma manera que se encontró Él mientras estuvo aquí abajo; pero cuando Él venga, será nuestra manifestación al tiempo que será Su revelación. Los santos muertos vivirán en Su aparición. Los denigrados y los despreciados resplandecerán como el sol en el reino de Su Padre. Entonces los santos se mostrarán como reyes y sacerdotes, y los días de su lamentación habrán llegado a un término. El prolongado reposo y el esplendor inconcebible del reino del milenio serán una recompensa abundante para las épocas de testimonios y de guerras.

¡Oh, que el Señor venga! ¡Él viene! Él viene en camino y se aproxima rápidamente. ¡El sonido de Su llegada ha de ser como música para nuestros corazones! ¡Que tañan las campanas de la esperanza!

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“A José dijo: bendita de Jehová sea tu tierra, con lo mejor de los cielos, con el rocío, y con el abismo que está abajo.” Deuteronomio 33:13.

23 de Diciembre
“A José dijo: bendita de Jehová sea tu tierra, con lo mejor de los cielos, con el rocío, y con el abismo que está abajo.” Deuteronomio 33:13.

a1Nosotros podemos ser ricos con las mismas cosas que obtuvo José, y podemos alcanzarlas en un sentido más elevado. ¡Oh, que tuviéramos “lo mejor de los cielos”! El poder con Dios, y la manifestación del poder de Dios, son cosas sumamente preciosas. Queremos disfrutar de la paz de Dios, del gozo del Señor, de la gloria de nuestro Dios. Valoramos mucho más que el oro finísimo, la bendición de las tres divinas Personas en amor, en gracia, y comunión. Las cosas de la tierra son como nada en cuanto a preciosidad, comparadas con las cosas del cielo.
“El rocío”. ¡Cuán precioso es esto! ¡Cómo oramos y alabamos, cuando tenemos el rocío! ¡Qué refrigerio, qué crecimiento, qué perfume, qué vida hay en nosotros cuando el rocío abunda! Por encima de todas las demás cosas, como plantas plantadas por la propia diestra del Señor, necesitamos el rocío de Su Santo Espíritu.

“El abismo que está abajo.” Seguramente esto se refiere a ese océano invisible subterráneo que suministra todos los frescos manantiales que alegran la tierra. ¡Oh, conectarse con las fuentes eternas! Esta es una bendición indecible; ningún creyente ha de descansar hasta poseerla. La toda-suficiencia de Jehová es nuestra para siempre. Recurramos a ella ahora.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.” Salmo 46:1.

22 de Diciembre
“Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.” Salmo 46:1.

a1Una ayuda que no es pronta cuando la necesitamos, es de poco valor. El ancla que se deja en casa no es útil para el marinero en la hora de tormenta; el dinero que el deudor solía tener, no tiene ningún valor cuando hay una demanda judicial en su contra. Muy pocos auxilios terrenales podrían ser llamados “prontos”: usualmente están lejos cuando se les busca, se pueden utilizar con dificultad, y se alejan todavía más una vez usados. Pero en cuanto al Señor nuestro Dios, Él está disponible cuando le buscamos, disponible cuando le necesitamos, y disponible cuando ya hemos gozado de Su ayuda.

Está más que “disponible”, Él está muy disponible. Más disponible de lo que puede estar el amigo más cercano, pues Él está en nosotros en nuestra tribulación; más disponible de lo que estamos nosotros para nosotros mismos, pues algunas veces carecemos de presencia de ánimo. Él está siempre disponible, eficazmente disponible, simpáticamente disponible, completamente disponible. Él está disponible ahora si esta es una estación sombría. Descansemos en Él. Él es nuestro amparo, ocultémonos en Él; Él es nuestra fortaleza, guarnezcámonos con Él; Él es nuestro auxilio, apoyémonos en Él; Él es nuestra pronta ayuda, reposemos en Él ahora. No debemos preocuparnos ni un momento, ni debemos temer ni un instante. “Jehová de los ejércitos está con nosotros; nuestro refugio es el Dios de Jacob.”

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“El volverá a tener misericordia de nosotros; sepultará nuestras iniquidades, y echará en lo profundo del mar todos nuestros pecados.” Miqueas 7:19.

21 de Diciembre
“El volverá a tener misericordia de nosotros; sepultará nuestras iniquidades, y echará en lo profundo del mar todos nuestros pecados.” Miqueas 7:19.

a1Dios nunca se aparta de Su amor, pero pronto se aparta de Su ira. Su amor por Sus escogidos es de acuerdo a Su naturaleza, pero Su ira es sólo de acuerdo a Su oficio: Él ama porque es amor, y frunce Su entrecejo porque es necesario para nuestro bien. Él volverá al lugar en el que descansa Su corazón, es decir, Su amor por los Suyos, y entonces tendrá compasión de nuestras aflicciones y les pondrá un término.

Qué promesa tan especial es esta: “¡Sepultará nuestras iniquidades!” Él las vencerá. Ellas procuran esclavizarnos, pero el Señor, con Su propia diestra, nos dará la victoria sobre ellas. Como los cananeos, serán derrotadas, puestas bajo el yugo, y al final serán suprimidas.

En cuanto a la culpa de nuestros pecados, ¡cuán gloriosamente es quitada! “Todos nuestros pecados”: todo el ejército de ellos; “echará”: sólo un brazo todopoderoso podría realizar tal maravilla; “en lo profundo del mar”: donde Faraón y sus carros se hundieron. No en las partes poco profundas, donde la marea pudiera sacarlos a la superficie, sino que “en lo profundo” serán sumergidos nuestros pecados. Todos han desaparecido. Se hundieron como una piedra en el fondo. ¡Aleluya! ¡Aleluya!

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Yo, yo soy vuestro consolador. ¿Quién eres tú para que tengas temor del hombre, que es mortal, y del hijo de hombre, que es como heno? Y ya te has olvidado de Jehová tu Hacedor, que extendió los cielos y fundó la tierra; y todo el día temiste continuamente del furor del que aflige, cuando se disponía para destruir. ¿Pero en dónde está el furor del que aflige?” Isaías 51:12, 13.

20 de Diciembre
“Yo, yo soy vuestro consolador. ¿Quién eres tú para que tengas temor del hombre, que es mortal, y del hijo de hombre, que es como heno? Y ya te has olvidado de Jehová tu Hacedor, que extendió los cielos y fundó la tierra; y todo el día temiste continuamente del furor del que aflige, cuando se disponía para destruir. ¿Pero en dónde está el furor del que aflige?” Isaías 51:12, 13.

a1El texto mismo ha de ser tomado como la porción para hoy. No hay necesidad de abundar sobre él. Tú que tiemblas, léelo, créelo, aliméntate de él, y arguméntalo delante del Señor. La persona que temes es, después de todo, sólo un hombre; mientras que quien promete consolarte es Dios, tu Hacedor, y el Creador del cielo y de la tierra. El consuelo infinito protege con creces de un peligro muy limitado.

“¿Dónde está el furor del que aflige?” Está en la mano del Señor. Es únicamente la furia de una criatura moribunda; furia que llegará a un fin tan pronto como el aliento abandone las fosas nasales. ¿Por qué, entonces, deberíamos temer a alguien que es tan frágil como nosotros mismos? No deshonremos a nuestro Dios convirtiendo en un dios al hombre insignificante. Podemos convertir en un ídolo a un hombre, teniéndole un miedo excesivo o rindiéndole un amor desordenado. Tratemos a los hombres como hombres, y a Dios como Dios; y entonces proseguiremos calmadamente por el sendero del deber, temiendo a Dios, y no temiendo a nadie más.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“El guarda todos sus huesos; ni uno de ellos será quebrantado.” Salmo 34:20.

19 de Diciembre
“El guarda todos sus huesos; ni uno de ellos será quebrantado.” Salmo 34:20.

a1Por el contexto, esta promesa está dirigida al hombre justo muy afligido: “Muchas son las aflicciones del justo, pero de todas ellas le librará Jehová.” Podría sufrir heridas en su piel y heridas en su carne, pero no se le hará mayor daño, “ni un hueso suyo será quebrantado.”

Esto es un gran consuelo para un atribulado hijo de Dios, y un consuelo que me apresuro a aceptar; pues hasta esta hora no he sufrido un daño real por mis muchas aflicciones. No he perdido fe, ni esperanza, ni amor. Es más, lejos de perder estos huesos del carácter, han ganado en fortaleza y energía. Tengo más conocimiento, más experiencia, más paciencia, más firmeza de los que tenía antes de que vinieran las pruebas. Ni siquiera mi gozo ha sido destruido. Muchas contusiones he recibido por enfermedad, luto, depresión, calumnia y oposición; pero la contusión fue sanada, y no he sufrido fractura compuesta de hueso, y ni siquiera una fractura simple. La razón no está lejos para que necesite buscarse. Si confiamos en el Señor, Él guarda todos nuestros huesos; y si Él los guarda, podemos estar seguros que ni uno solo de ellos será quebrantado.

Vamos, corazón mío, no te aflijas. Te estás doliendo, pero no hay huesos rotos. Soporta la dureza, y desafía al miedo

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Como las aves que vuelan, así amparará Jehová de los ejércitos a Jerusalén.” Isaías 31:5.

18 de Diciembre
“Como las aves que vuelan, así amparará Jehová de los ejércitos a Jerusalén.” Isaías 31:5.

a1Con ala presurosa la madre de los pajaritos vuela veloz para proteger a sus polluelos. No pierde ni un momento en su camino cuando se acerca para proporcionarles comida, o guardarlos del peligro. Así vendrá el Señor como sobre alas de águila, para la defensa de Sus escogidos; sí, cabalgará sobre las alas del viento.

Con alas desplegadas la madre cubre a sus pequeñuelos en el nido. Los oculta interponiendo su propio cuerpo. La madre transmite su propio calor a sus polluelos, y hace de sus alas una casa en la que habitan como en su hogar. De la misma manera el propio Jehová se convierte en la protección de Sus elegidos. Él mismo es su refugio, su morada, su todo.

Como pájaro volando, y pájaro protegiendo (pues la palabra significa ambas cosas), así será el Señor para nosotros: y lo será repetida y exitosamente. Hemos de ser defendidos y preservados de todo mal: el Señor, que se compara a los pájaros, no será como ellos en su debilidad, pues Él es Jehová de los ejércitos. Que este sea nuestro consuelo: que el amor todopoderoso sea veloz para socorrernos, y seguro para cubrirnos. El ala de Dios es más rápida y más tierna que el ala de un pájaro, y nosotros pondremos nuestra confianza bajo Su sombra a partir de este momento y para siempre.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Y así estaremos siempre con el Señor.” 1 Tesalonicenses 4:17.

17 de Diciembre
“Y así estaremos siempre con el Señor.” 1 Tesalonicenses 4:17.

Mientras estemos aquí, el Señor está con nosotros, y cuando somos llamados a partir, estamos con Él. No se puede separar al santo de su Salvador. Ellos son uno, y siempre han de ser uno: Jesús no puede estar sin Su propio pueblo, pues sería una cabeza sin un cuerpo. Ya sea que seamos arrebatados en el aire, o que descansemos en el Paraíso, o que permanezcamos aquí, estamos con Jesús; ¿y quién nos apartará de Él?

¡Qué gozo es este! Nuestro honor supremo, nuestro descanso, nuestro consuelo y nuestro deleite, es estar con el Señor. No podemos concebir nada que sobrepase o que ni siquiera iguale esta sociedad divina. Por una santa comunión hemos de estar con Él en Su humillación, en Su rechazo, en Su sufrimiento, y luego estaremos con Él en Su gloria. Antes de mucho estaremos con Él en Su reposo y en Su realeza, en Su expectación y en Su manifestación. Nos irá como a Él le vaya, y triunfaremos conforme Él triunfe.

Oh Señor mío, si he de estar siempre contigo, tengo un destino incomparable. No envidiaré a un arcángel. Estar para siempre con el Señor es mi idea suprema del cielo. La gloria para mí no son las arpas de oro, ni las coronas inmarcesibles, ni la luz sin nubes; sino el propio Jesús, y yo con Él para siempre en una comunión íntima y amorosa.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.