“Éste habitará en las alturas; fortaleza de rocas será su lugar de refugio; se le dará su pan, y sus aguas serán seguras.” Isaías 33:16.

5 de Diciembre
“Éste habitará en las alturas; fortaleza de rocas será su lugar de refugio; se le dará su pan, y sus aguas serán seguras.” Isaías 33:16.

a1El hombre al que Dios ha dado gracia para llevar una vida sin tacha, habita en perfecta seguridad.

Él habita en las alturas, sobre el mundo, fuera del alcance del fuego enemigo, y cerca del cielo. Tiene altas metas y propósitos, y encuentra grandes consuelos y compañía. Él se regocija en los montes del amor eterno, donde tiene su habitación.

Es defendido por fortalezas de roca estupenda. Las promesas y propósitos del Dios inmutable son las cosas más firmes del universo, y la salvaguardia del creyente obediente.

Él es sustentado por esta grandiosa promesa, “se le dará su pan.” Como el enemigo no puede escalar la fortaleza, ni derribar la muralla, así el recinto fortificado no puede ser capturado ni por el asedio ni el hambre. El Señor, que hizo llover maná en el desierto, guardará a Su pueblo a buen recaudo aun cuando estén rodeados por quienes quisieran matarlo de hambre.

Pero, ¿qué sucedería si fallara el agua? Eso no podría ser, pues “sus aguas serán seguras.” Hay un pozo inagotable dentro de la fortaleza inexpugnable. El Señor cuida que nada falte.

Nadie puede tocar al ciudadano de la verdadera Sion. Por fiero que sea el enemigo, el Señor preservará a Sus elegidos.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Con sus plumas te cubrirá, y debajo de sus alas estarás seguro; escudo y adarga es su verdad.” Salmo 91:4.

4 de Diciembre
“Con sus plumas te cubrirá, y debajo de sus alas estarás seguro; escudo y adarga es su verdad.” Salmo 91:4.

a1¡Es un símil condescendiente en verdad! Justo de la misma manera que una gallina protege a su camada y les permite anidar bajo sus alas, así el Señor defiende a Su pueblo y le permite esconderse en Él. ¿No han mirado a los polluelos atisbando por entre las plumas de la madre? ¿No han oído cuando pían suavemente de gozo y contento? De igual manera cubrámonos con nuestro Dios, y sintamos sobreabundante paz al saber que Él nos guarda.

Nosotros estamos confiados mientras el Señor nos guarda. Sería extraño que no lo estuviéramos. ¿Cómo podríamos desconfiar cuando el propio Jehová se convierte en casa y hogar, refugio y descanso para nosotros?

Hecho esto, salimos a la guerra en Su nombre y gozamos del mismo cuidado guardián. Necesitamos escudo y adarga, y cuando confiamos implícitamente en Dios igual que el polluelo confía en la gallina, descubrimos que Su verdad nos arma de la cabeza a los pies. El Señor no puede mentir; Él será fiel a Su pueblo; Su promesa ha de permanecer. Esta verdad segura es todo el escudo que necesitamos. Tras ese escudo desafiamos los dardos de fuego del enemigo.

¡Vamos, alma mía, escóndete debajo de esas grandiosas alas, piérdete en medio de esas blandas plumas! ¡Cuán feliz eres!

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Y estableceré con ellos pacto de paz, y quitaré de la tierra las fieras; y habitarán en el desierto con seguridad, y dormirán en los bosques.” Ezequiel 34:25.

3 de Diciembre
“Y estableceré con ellos pacto de paz, y quitaré de la tierra las fieras; y habitarán en el desierto con seguridad, y dormirán en los bosques.” Ezequiel 34:25.

a1Es el ápice de la gracia que Jehová entre en un pacto con el hombre, una débil, pecadora y mortal criatura. Sin embargo, el Señor ha entrado solemnemente en un pacto fiel con nosotros, y de ese pacto nunca se apartará. En virtud de ese pacto nosotros estamos seguros. Así como los leones y los lobos son ahuyentados por los pastores, de la misma manera, todas las influencias nocivas serán disipadas. El Señor nos dará reposo de los turbadores y de los destructores; las bestias salvajes dejarán de existir en la tierra. ¡Oh Señor, cumple esta promesa en este momento!

El pueblo del Señor ha de gozar de seguridad en los lugares de mayor riesgo: el desierto y los bosques habrán de ser como dehesas y rediles para el rebaño de Cristo. Si el Señor no mejorara el lugar, nos hará mejores para el lugar. El desierto no es un lugar habitable, pero el Señor puede volverlo habitable; en los bosques uno se siente obligado a vigilar en vez de dormir, y sin embargo, Él da sueño a Su amado incluso allí. Nada interior ni exterior debe causar algún miedo al hijo de Dios. Por fe, el desierto se puede convertir en los suburbios del cielo, y los bosques en el vestíbulo de la gloria.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“A Jehová he puesto siempre delante de mí; porque está a mi diestra, no seré conmovido.” Salmo 16:8.

2 de Diciembre
“A Jehová he puesto siempre delante de mí; porque está a mi diestra, no seré conmovido.” Salmo 16:8.

a1Esta es la manera de vivir. Con Dios siempre delante de nosotros, tendremos la más noble compañía, el más santo ejemplo, la más dulce consolación y la más poderosa influencia. Esto debe ser un decidido acto de la mente, “he puesto”, y debe mantenerse como algo firme y establecido. Tener siempre un ojo para el ojo del Señor, y un oído para la voz del Señor, es la condición correcta para el hombre piadoso. Su Dios está cerca de él, llenando el horizonte de su visión, guiando el camino de su vida, y proporcionando el tema de su meditación. ¡Qué vanidades evitaríamos, qué pecados dominaríamos, qué virtudes exhibiríamos, qué gozos experimentaríamos si en verdad pusiéramos siempre al Señor delante de nosotros! ¿Por qué no?

Esta es la forma de estar seguro. Si el Señor está siempre en nuestras mentes, llegamos a sentir seguridad y certeza por Su presencia tan cercana. Él está a nuestra diestra para guiarnos y ayudarnos; y por esto no somos conmovidos por el miedo, ni la fuerza, ni el fraude, ni la veleidad. Cuando Dios está a la diestra de un hombre, ese hombre está seguro de no ser conmovido. ¡Vamos, entonces, ustedes que son enemigos de la cruz! Acometan en mi contra como una furiosa tempestad, si quieren. Dios me sostiene. Dios permanece conmigo. ¿A quién temeré?

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“El que camina en integridad anda confiado.” Proverbios 10:9.

1 de Diciembre
“El que camina en integridad anda confiado.” Proverbios 10:9.

a1Su camino puede ser lento, pero es seguro. El que se apresura a ser rico no será inocente ni estará seguro; pero la constante perseverancia en la integridad, aunque no traiga riquezas, ciertamente traerá paz. Cuando hacemos lo que es justo y recto somos semejantes a uno que camina sobre una roca, pues tenemos confianza de que cada paso que damos es sobre un terreno sólido y seguro.

Por otro lado, el mayor éxito mediante transacciones cuestionables ha de ser siempre falso y traicionero, y el hombre que lo hubiere alcanzado ha de estar temeroso siempre que vendrá un día de hacer cuentas, y entonces sus ganancias lo condenarán.

Aferrémonos a la verdad y a la justicia. Por la gracia de Dios, imitemos a nuestro Dios y Señor, en cuya boca no se encontró engaño jamás. No tengamos miedo de ser pobres, ni de ser tratados con desprecio. Nunca, por ninguna causa, hagamos algo que nuestra conciencia no pueda justificar. Si perdiéramos la paz interior, perderíamos más de lo que una fortuna podría comprar. Si nos mantenemos en el propio camino del Señor, y no pecamos nunca contra nuestra conciencia, nuestro camino es seguro en contra de los agresores. ¿Quién podría dañarnos si somos seguidores de lo que es bueno? Podríamos ser considerados necios por los necios si somos firmes en nuestra integridad; pero en el lugar donde el juicio es infalible seremos aprobados.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Y Jehová va delante de ti; él estará contigo, no te dejará, ni te desamparará; no temas ni te intimides.” Deuteronomio 31:8.

30 de Noviembre
“Y Jehová va delante de ti; él estará contigo, no te dejará, ni te desamparará; no temas ni te intimides.” Deuteronomio 31:8.

a1En presencia de una gran obra o de una gran guerra, aquí tenemos un texto que debería ayudarnos a sujetar nuestro arnés. Si el propio Jehová va delante de nosotros, tiene que ser seguro seguirle. ¿Quién podría obstruir nuestro progreso si el propio Señor va a la vanguardia? ¡Vamos, soldados hermanos, hagamos un rápido avance! ¿Por qué dudamos de obtener la victoria?

Y no sólo está el Señor delante de nosotros; Él está con nosotros. Por encima, por debajo, alrededor y adentro, está el Dios omnipotente y omnipresente. En todo tiempo y hasta la eternidad, estará con nosotros como siempre ha estado con nosotros. ¡Cómo debería vigorizar eso nuestro brazo! ¡Láncense al frente con arrojo, soldados de la cruz, pues el Señor de los ejércitos está con nosotros!

Estando delante de nosotros y con nosotros, nunca retirará Su ayuda. Él no puede fallar en Sí mismo, y no nos fallará. Continuará ayudándonos de acuerdo a nuestra necesidad, hasta el fin. No puede fallarnos, ni nos abandonará. Él siempre será capaz y estará dispuesto a proporcionarnos fuerza y socorro hasta que los días de combate hubieren pasado.
No temamos ni nos intimidemos; pues el Señor de los ejércitos descenderá a la batalla con nosotros, soportará el embate de la lucha, y nos dará la victoria.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“El que creyere, no se apresure.” Isaías 28:16.

29 de Noviembre
“El que creyere, no se apresure.” Isaías 28:16.

a1Se apresurará para obedecer los mandamientos del Señor; pero no se apresurará con ningún sentido de impaciencia o de impropiedad.
No se apresurará a huir, pues no se verá sobrecogido del miedo que provoca el pánico. Cuando otras personas vuelan por aquí y por allá como si la razón les hubiere fallado, el creyente estará tranquilo, calmado, y resuelto, y así será capaz de actuar sabiamente en la hora de la prueba.

No se apresurará en sus expectativas, ansiando sus cosas buenas de inmediato y al punto; sino que esperará el tiempo de Dios. Algunos sienten una prisa desesperada para tener el pájaro en la mano, pues consideran la promesa del Señor como un pájaro volando, que no es probable que sea suyo. Los creyentes saben esperar.
No se apresurará lanzándose a una acción indebida o cuestionable. La incredulidad ha de hacer algo, y así obra su propia ruina; pero la fe no se apresura por encima del progreso razonable, y así no se ve forzado a regresar tristemente por el camino que siguió imprudentemente.

¿Qué sucede conmigo? ¿Estoy creyendo, y, por tanto, estoy manteniendo el paso del creyente, que consiste en caminar con Dios? ¡Paz, agitado espíritu! ¡Oh, reposa en el Señor, y espéralo pacientemente! ¡Corazón, asegúrate de hacer esto de inmediato!

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Jehová te enviará su bendición sobre tus graneros, y sobre todo aquello en que pusieres tu mano.” Deuteronomio 28:8.

28 de Noviembre.
“Jehová te enviará su bendición sobre tus graneros, y sobre todo aquello en que pusieres tu mano.” Deuteronomio 28:8.

a1Si nosotros obedecemos al Señor nuestro Dios, Él bendecirá todo aquello que nos da. Las riquezas no son una maldición cuando son bendecidas por el Señor. Cuando los hombres poseen más de lo que requieren para satisfacer su inmediata necesidad, y comienzan a almacenar en graneros, la marchita podredumbre de la avaricia o el estéril endurecimiento del corazón son propensos a acompañar a la acumulación; pero con la bendición de Dios, esto no sucede así. La prudencia ordena el ahorro, la liberalidad gobierna el gasto, la gratitud conserva la consagración, y la alabanza endulza el gozo. Es una gran misericordia contar con la bendición de Dios sobre nuestra caja fuerte, y sobre nuestra cuenta bancaria.

¡Qué favor nos es concedido con la última frase! “Jehová enviará su bendición sobre todo aquello en que pusieres tu mano.” No pondríamos nuestra mano en nada sobre lo que no nos atreviéramos a pedir la bendición de Dios, ni nos pondríamos a hacer nada sin oración y sin fe. ¡Pero qué privilegio es poder esperar la ayuda del Señor en cada actividad! Algunos hablan de un hombre con suerte: la bendición del Señor es mejor que la suerte. La protección de los grandes no es nada comparada con el favor del Señor. La confianza en uno mismo está muy bien, pero la bendición del Señor es infinitamente mayor que todo el fruto del talento, del genio o del tacto.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Y él dijo: mi presencia irá contigo, y te daré descanso.” Éxodo 33:14.

27 de Noviembre
“Y él dijo: mi presencia irá contigo, y te daré descanso.” Éxodo 33:14.

a1¡Preciosa promesa! Señor, capacítame para apropiarme de ella como toda mía. En ciertos momentos debemos abandonar nuestra residencia, pues aquí no contamos con una ciudad permanente. Sucede con frecuencia que cuando nos sentimos más en casa en un lugar, súbitamente somos llamados lejos de él. Aquí hay un antídoto para ese mal. El propio Señor nos acompañará. Su presencia, que incluye Su favor, Su comunión, Su cuidado, y Su poder, estará siempre con nosotros en cada una de nuestras marchas. Esto significa mucho más de lo que dice; pues, de hecho, quiere decir todo. Si Dios está presente con nosotros, poseemos el cielo y la tierra. ¡Ve conmigo, Señor, y entonces envíame donde quieras!

Pero esperamos encontrar un lugar de reposo. El texto nos lo promete. Hemos de tener reposo por el propio dar, actuar y preservar de Dios. Su presencia nos conducirá a descansar incluso cuando vayamos en la marcha, sí, incluso en medio de la batalla. Descanso. Palabra tres veces bendita. ¿Puede ser gozada alguna vez por los mortales? Sí, allí está la promesa, y la invocamos por medio de la fe. El descanso proviene del Consolador, del Príncipe de Paz, y del glorioso Padre que descansó de todas Sus obras el séptimo día. Estar con Dios es descansar en el sentido más enfático.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Vuestra tristeza se convertirá en gozo.” Juan 16:20.

26 de Noviembre
“Vuestra tristeza se convertirá en gozo.” Juan 16:20.

a1Su tristeza particular era la muerte y la ausencia de su Señor, y fue convertida en gozo cuando resucitó de los muertos y se mostró en medio de ellos. Todas las tristezas de los santos serán transmutadas; inclusive las peores de ellas, que parecería que deben permanecer para siempre como fuentes de amarguras.

Entonces entre más tristeza, mayor gozo. Si tenemos carretadas de tristeza, entonces el poder del Señor las convertirá en toneladas de gozo. Entonces entre más amarga sea la tribulación, más dulce será el placer: la oscilación del péndulo hasta el extremo izquierdo lo conducirá a llegar hasta el extremo derecho. El recuerdo del dolor enriquecerá el sabor del deleite: contrastaremos el uno con el otro, y el brillo del diamante será visto más claramente por causa del estuche negro sobre el que descansa.

¡Vamos, corazón mío, ten ánimo! Dentro de poco estaré tan contento como ahora estoy abatido. Jesús me dice que por medio de una alquimia celestial, mi tristeza será convertida en gozo. Yo no puedo ver cómo ha de ser eso, pero lo creo, y comienzo a cantar anticipándolo. Esta depresión de espíritu no durará mucho, y pronto seré elevado y estaré entre los seres felices que alaban al Señor día y noche, y allí cantaré de la misericordia que me libró de grandes aflicciones.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.