11/27 – Dios suplirá tus necesidades

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Proverbios 31: La mujer contra-cultura

11/27 – Dios suplirá tus necesidades

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Carmen Espaillat: Si nunca comieras, estarías realmente débil. Te sería muy difícil servir a otros en esa condición. Esto también es una realidad en el sentido espiritual. Con nosotros, Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Nancy Leigh DeMoss: Si no estás ingiriendo la comida espiritual de la Palabra de Dios, consistentemente, diariamente, no tendrás los recursos, la habilidad, la sagacidad, la sabiduría, la fortaleza, el deseo o la motivación de llenar las necesidades físicas y temporales de tu familia.

Carmen: Este es el programa Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Hace unas semanas les dije que aprenderíamos a amar a la “mujer de Proverbios 31”, aun si ella te intimidaba antes un poco. Espero que estén de acuerdo con esa aseveración ahora que tenemos un par de semanas en nuestra serie La mujer contracultura. Así como yo les he presentado a esta mujer ¿podrían hacer lo mismo con sus amigas?

Si visitas nuestra página web AvivaNuestrosCorazones.com encontrarás cómo compartir los mensajes de Nancy. Por ejemplo, puedes enviarle por correo electrónico una copia de la transcripción del programa de hoy. Puedes invitar a alguien a registrarse para recibir la suscripción diaria, un correo electrónico que le llegará diariamente con los enlaces del programa del día y del blog. ¿Por qué no haces eso al terminar este programa? Nancy continúa en su serie llamada— La mujer contra-cultura .

Nancy: A este nivel seguramente más de una de ustedes se estará preguntando cuándo terminaremos Proverbios 31 y lo haremos, pero debo decirles que este pasaje está encendiendo mi corazón.

Permítanme recapitular para avanzar, hoy estaremos en el versículo 16. Pero permítanme volver al versículo 10 y solo leer hasta el versículo 16 para que podamos recorrer hasta donde estamos, y ver el contexto del versículo que revisaremos hoy.

Estamos escuchando las palabras de un rey, diciéndonos lo que su madre le enseñó cuando era un pequeño príncipe; enseñándole las cualidades que debía buscar en una esposa. Y ella está hablando de lo que significa ser una mujer virtuosa. Esta mujer es de gran valor, es valiosa.

Recuerda que tu valor no se determina por lo que otros piensen de ti. El mundo nos dice que la forma en que otras personas te ven: si tus padres te amaron o no, o si tu esposo te ama o te trata con respeto o no, es lo que desarrollará tu valoración de ti misma.

Pero este pasaje nos dice que el verdadero valor de una mujer está determinado por quien ella es en Cristo, el tipo de corazón que tiene, por su andar. Así que tu valor como persona no lo determina lo que otros te han hecho, lo que otros te han dicho, o como otros te han tratado. Está determinado por quien tú eres. Si eres una mujer virtuosa, excelente— y déjenme decir más bien, si te estás convirtiéndote en una mujer excelente, virtuosa— entonces tu valor es mucho mayor que el de las piedras preciosas o de cualquier monto que se encuentre en una cuenta bancaria.

Entonces vemos en el versículo 11 que esta mujer es de confiar. “En ella confía el corazón de su marido, y no carecerá de ganancias”. Él tiene lo que necesita en esta mujer porque ella le es fiel. Él puede contar con ella para llenar sus necesidades y serle fiel —incondicionalmente.

Puede que él llene sus necesidades, o puede que no. Habrán tiempos que aun el mejor de los esposos, quizás porque desconoces cuales son tus necesidades, no podrá llenarlas, será insensible a ellas, o no estará caminando con Dios. Pero independientemente de eso, la fidelidad de ella es de confiar. Él puede confiar en ella.

El versículo 12 dice: “Ella le trae bien y no mal todos los días de su vida”. ¡Qué amor incondicional! Ella es una mujer que ama a Dios y como resultado, ama a su esposo. Como Dios ha sido bueno para con ella, Él le ha mostrado misericordia — “ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida” (Salmo 23:6). Aquí tenemos una mujer que le hace bien y no mal a su esposo, todos los días de su vida.

El versículo 13: “Busca lana y lino, y con agrado trabaja con sus manos.” Aquí comenzamos a ver el trabajo externo práctico de una mujer que teme al Señor, que ama a su esposo, que ama a sus hijos, y que tiene un corazón para servir a Dios y a su familia. Ella toma la iniciativa; es práctica; es diligente; y trabaja por voluntad propia. Trabaja desde su hogar; trabaja con sus manos; y vimos la belleza de las manos que sirven a Cristo y sirven a otros.

Y luego, en los versículos 14 y 15 hablamos de la importancia de la comida y de proveer para tu familia— de nuevo, dándoles una muestra de esa comida espiritual eterna de la que pueden participar en esta vida y en la venidera. “Es como las naves de mercader, trae su alimento de lejos”.

Y aquí vemos una mujer que se preocupa de que su familia esté alimentada de manera balanceada, con comidas nutritivas Y eso no significa que jamás llame a una pizzería, pero significa que ella está conscientemente pensando en las necesidades físicas y en el bienestar de su familia.

“También se levanta cuando aun es de noche, y da alimento a los de su casa”. Obviamente aquí estamos hablando de la provisión física. Pero anoche, al meditar sobre este pasaje, se me ocurrió pensar que esta mujer también se despierta bien temprano en la mañana para buscar la comida de la Palabra de Dios para tener qué comida espiritual darle a su familia.

Si no estás tomando la comida espiritual de la Palabra de Dios, consistentemente, diariamente, no tendrás los recursos, la habilidad, la sagacidad, la sabiduría, la fortaleza, el deseo o la motivación de llenar las necesidades físicas y temporales de tu familia.

“Da alimento a los de su casa, y tarea a sus doncellas” (versículo 15). Y dijimos en una sesión reciente que puede que no tengamos “doncellas” literalmente, pero tenemos muchas ayudas tecnológicas y asistentes.

Leí una cita donde expresaban que cada persona en el país— hombre, mujer y niño— tiene el equivalente a 100 doncellas a tiempo completo en forma de: lavavajillas, aspiradoras, lavadoras, secadoras, y electrodomésticos de cocina.1

Pero ella organiza estas ayudas, estos asistentes, para que hagan el trabajo que necesita ser hecho. Ahora, el versículo 16 nos dice “Evalúa un campo y lo compra; con sus ganancias planta una viña”. Hay una serie de cosas que este versículo aclara. Primero y lo más obvio es que ella EVALÚA. Ella piensa antes de gastar. Ella no es una gastadora impulsiva.

No es una de esas mujeres que salen y ven esta buena compra y dice “Cárgalo ahí”. Elle se detiene y piensa “¿Es esto algo que necesitamos? ¿Es esto algo que beneficiará a nuestra familia? ¿Se sentirá mi esposo bien con esta compra?” Recuerda, el corazón de su marido en ella confía. Ella no tomará decisiones que vayan en contra de su dirección y en contra de su visión para la familia. “¿Es esto algo que podemos permitirnos?” Ella piensa antes de comprar.

Mi papá solía bromear con mi mamá de que ella le ahorraba miles de dólares en las rebajas y en las ofertas. Pero no porque algo esté rebajado significa que sea necesariamente una buena compra o que sea algo necesario o algo que debamos adquirir en este momento o que la familia pueda costearlo.

Y quiero decir que mi papá ciertamente apreciaba todo el dinero que mi mamá le ahorraba en las rebajas para poder vestir a nuestra familia de siete niños, y le agradaba el hecho de que hacía compras sabias y bien pensadas. Ese es el corazón de una mujer virtuosa.

Y aquí está esa mujer, ella ve una buena oportunidad para adquirir un campo. Evalúa su valor. Evalúa la situación financiera familiar, sus necesidades, sus prioridades, su planificación financiera. Consulta con su marido y juntos acuerdan qué es lo mejor para la familia. Entonces ella va y lo compra. Pero lo hace como una jugadora en un equipo. Ella está sirviendo a su familia.

Tengan en mente que este probablemente no es una estancia que ella compra, es probablemente un terreno —una propiedad que seria usada para generar una ganancia o un beneficio económico para su familia. La Traducción Ampliada dice en este punto, y me gusta esto: El versículo 16 dice “Ella considera un campo [nuevo] antes de comprarlo o aceptarlo [expandiendo prudentemente y no dejando de lado sus deberes actuales para asumir nuevos compromisos]; con sus ahorros [en tiempo y fortaleza] ella planta pampas productivas en su viñedo”.

Así que aquí tenemos una mujer que tiene un buen instinto de negocio, una buena mentalidad de negocio y cierra tratos con sabiduría. Sabe cómo determinar si algo tendrá valor para fines de las necesidades de su familia.

muchas mujeres piensan que no es importante tener una buena cabeza para asuntos financieros, y esa forma de pensar, en efecto, puede representar una gran carga y responsabilidad para el esposo y para la familia.

Ciertamente hay lugar para discusión en la parte de cómo deben dividirse todas las tareas el esposo y la esposa. El esposo es quien dará las pautas generales en cuanto a quién firma los cheques, quién mantiene los libros contables. Pero sabemos que la dirección básica y el liderazgo para la familia vendrá —por lo general, en el ideal de Dios— a través del esposo.

Pero aquí tenemos una mujer que es una socia de ese esposo. Ella es su ayuda. Ella se da cuenta que es importante que ella esté capacitada para pensar sabia y prudentemente acerca de asuntos financieros.

Tu familia estará mucho mejor teniendo menos —no teniendo tantas cosas; un vehículo en vez de dos; menos cosas; esperando para tener esa casa más grande o mejor; apretándose un poco por un período de tiempo, y con paz en el hogar, amor en el hogar y con un espíritu de unidad— que gastando dinero que tu esposo no produce o forzándolo a tomar otro trabajo o forzándote a ingresar al mercado laboral. Solo por mantener ese hábito de gastos— para luego tener que vivir con las deudas, la presión, el conflicto, las discusiones.

Sabes tanto como yo cuántas discusiones en el matrimonio están basadas en asuntos financieros porque las mujeres y hombres no se ven como un equipo. Los esposos y las esposas no trabajan juntos como uno solo. Una esposa tiene una gran responsabilidad aquí: la de vivir dentro de los recursos que Dios provee a través de su esposo.

Carmen: Cada día tu y yo hacemos decisiones financieras. Como nos acaba de explicar Nancy Leigh DeMoss, cada una de esas decisiones representa una oportunidad de glorificar a Dios. Quizás tus finanzas y vida laboral no reflejen realmente tus prioridades. Desearías que no fuera así, pero es difícil bajar el ritmo lo suficiente como para poder hacer un cambio.

Permítanme recomendarles un buen recurso. Se trata del libro «¿Cómo llego a fin de mes?» de Andrés Panasiuk. Si necesitas ayuda para cambiar tu estilo de vida de modo que refleje tus prioridades, éste es el libro que necesitas. Visita nuestra página de AvivaNuestrosCorazones.com y te diremos cómo puedes obtenerlo.

Quizás te puedes identificar con lo engorroso que es esto en la vida real; más que nada que hayamos hablado. Bueno, aquí volvemos con nuestra enseñanza del día de hoy.

Nancy: He estado revisando los archivos de algunos correos que he recibido de mujeres que escuchan Aviva Nuestros Corazones. Algunas cartas son alentadoras— mujeres casadas con hombres piadosos, donde ambos genuinamente buscan al Señor y tratan de llevar sus familias por los caminos de Dios. Y eso es bastante difícil de llevar a cabo tal como está nuestro mundo, aun con el mejor de los matrimonios y los mejores deseos y las mejores intenciones.

Pero por otra parte recibo correos y cartas de mujeres que dicen “No puede imaginar como es en mi casa. Mi esposo es alcohólico. Mis hijos están en drogas. Vengo de un trasfondo de abuso. Me he divorciado dos veces. Estoy sola. Soy madre soltera con todos estos hijos”. Algunas de estas mujeres quieren agradar al Señor pero están en circunstancias que no son ideales.

Sé que esto es probablemente la generalidad más que el que haya personas que viven de acuerdo al cuadro que vemos en Proverbios 31, del esposo piadoso, la esposa que teme a Dios y los hijos que temen al Señor. Pero permítanme decirles, “Esto no sucede de la noche a la mañana. Ninguna familia comienza así en términos de madurez. Esto requiere un proceso; requiere crecimiento”.

Sé que hay muchas, muchas mujeres que escuchan este programa y se desalientan fácilmente. Cuando buscan temer al Señor, lo hacen desde un contexto de un hogar que es en extremadamente difícil.

Déjenme decirles, amigas, que Dios tiene gracia para ustedes para esa situación. No puedo darles una fórmula. No puedo decirles cómo solucionarlo. No puedo decirles cómo. No puedes convertir a tu esposo. No puedes hacerlo piadoso.

Pero puedo decirte lo que puedes hacer —enfócate en ser una mujer de Dios; una mujer que teme al Señor, que clama al Señor por gracia, como cada una debe hacer. Todas, en nuestra circunstancia de vida, la que sea, debemos decir “Señor, no puedo hacer esto sin Ti. No puedo hacerlo por mí misma”.

Y es bueno cuando estamos en una posición donde no podemos hacer las cosas sin Dios; donde nuestras circunstancias nos obligan a clamar a Dios, día tras día, por ayuda, por gracia, por fortaleza y sabiduría.

Y yo extiendo mi corazón hacia ti. Oro por las mujeres que están escuchando este programa, para que tratan de aplicar la Palabra de Dios en circunstancias y situaciones de la vida que son muy difíciles. Lo que puedo decirles es que sé que hay gracia y sé que puedes ser una mujer de Dios en medio de cualquier circunstancia.

Puede caminar con Dios. Tener un espíritu de gratitud, un espíritu que confía, un espíritu fiel y diligente —todas las cualidades que estamos viendo en esta mujer virtuosa no dependen del tipo de esposo que tiene o de si tiene o no un esposo. Dependen de tu relación con el Señor —eso es lo principal y en lo que queremos centrarnos en la medida que continuamos con nuestro estudio de Proverbios capítulo 31.

Sé que hay muchas mujeres, particularmente aquellas de ustedes que han tomado la difícil decisión de quedarse en el hogar —cuando tienes niños en el hogar y no ganas un sueldo afuera— en ocasiones es muy difícil llegar a fin de mes.

Se requiere de sabiduría de Dios para saber cómo lograrlo. Requiere que clamemos al Señor diciendo “Señor, Tú eres el proveedor a fin de cuentas” y pedirle a Dios que supla nuestras necesidades . No solo usando la razón y el pensamiento humano para decir “Oh, esto significa que necesito un trabajo”.

Quizás Dios quiere proveer para tu familia en formas que se asemejan más a como Él alimentó a los hijos de Israel en el desierto cuando les enviaba maná del cielo. Y quizás tu dices “Pero Dios no haría eso”. Te diré algo, si confías en Dios y obedeces a Dios, Dios hará lo que tenga que hacer para suplir tus necesidades.

Él usó cuervos para alimentar a Elías en tiempos de sequía. Y si Dios necesita enviarte cuervos para alimentarte, tengo una fe sencilla para creer que si eso es lo que se requiere, Dios lo hará. Puede que lo haga así. Pero lo cierto es que hará lo que sea para suplir tus necesidades a medida que caminas en fe y en obediencia.

Esta mujer está invirtiendo sus ahorros y ganancias del fruto de sus manos para incrementar el capital familiar, para incrementar el bienestar financiero de la familia. El versículo 16 nos dice “Evalúa un campo y lo compra; con sus ganancias [o fruto de sus ingresos, o algunas traducciones dicen “del fruto de sus manos” —y eso son las ganancias— el frutos de sus manos ] ella planta una viña”.

Les pido que vayan conmigo al versículo 24, y quisiera que traigan ese versículo a este contexto: “Hace telas de lino y las vende, y provee cinturones a los mercaderes”. Aquí vemos una mujer que ahorra y le sobra para poder hacer dos cosas.

La primera , y volveremos a esto en otra sesión, ella puede ser DADORA. Está en capacidad de ministrar a los pobres. Pero también hace suficiente como para vender el excedente; vende esas cintas , esas vestimentas a los mercaderes y trae a la casa ese ingreso extraordinario para la familia. Al hacer esto, no está siendo la proveedora. Sé bien que hay situaciones donde una mujer no tiene alternativa más que ser la proveedora primaria, pero aquí estamos hablando de lo que es ideal.

Algunos tomarían esa mujer como un ejemplo de la “mujer de carrera” y dirían “fíjense en esta ´mujer de Proverbios 31´ ella se la busca, ella vende y compra campos, es una negociante”. Pero déjenme decirles esto, en la medida en que meditas en este pasaje, te das cuenta que esta mujer no lo hace con la perspectiva moderna de una mujer de carrera.

Al contrario, ella trabaja desde su hogar, ella hace esas ropas desde su casa y las vende a los mercaderes. Cuando dice que ella es como “nave de mercader” habla de ella trayendo a casa la comida, la compra, no necesariamente la nómina.

Cuando compra un campo, como dijo un autor, no significa que ella es una agente inmobiliario como tampoco tú eres vendedora por el hecho de comprar zapatos. Esto no es “del dinero de las inversiones de ella”. Ella invierte con su esposo –como un equipo en formas que contribuyen al bienestar de la familia.

Ella desarrolla la industria casera. Al desarrollar una habilidad que suple en primer lugar la necesidad de su familia. Ellos necesitan ropa, así que ella aprende a hacer ropa. Necesitan comida, así que ella aprende a comprar comida de manera sabia y económica. Ella desarrolla una destreza que contribuye a su familia, y es capaz de hacer que esa destreza sea de beneficio aun más allá de su hogar.

Ella es productiva pero no la principal proveedora —esa es la responsabilidad de su esposo. Pero ella hace contribuciones económicas. Su meta no es hacer dinero para plenitud personal. Ni para tener su cuenta privada de gastos. Siempre es por el bien y el beneficio de su familia.

Y ten en mente que su meta no es hacer un negocio. Su meta es construir un hogar, una familia, levantar a su esposo y a sus hijos, un legado familiar y la próxima generación. “La mujer sabia construye su hogar pero la necia con sus manos lo destruye” nos dice Proverbios capítulo 14 (paráfrasis del versículo 1).

Esta mujer no está ahí fuera haciéndose un nombre para sí, como tener su propia carrera, su propia reputación, o su propios ingresos. Ella es una con su esposo. Comprometida con servir, amar y dar y ella está invirtiendo de la forma que puede, incluso financieramente, de manera que su familia pueda ser todo lo que Dios quiere que sean.

Carmen: Construir un hogar. Ese tiene que ser el foco de cada una de nosotras, ya sea que el trabajo nos lleve a la fila del tráfico, en la oficina, o en mi caso a un estudio de grabaciones. Nancy Leigh DeMoss nos ha señalado una meta mucho más alta que acumular cosas o subir una escalera corporativa.

Quizás seas nueva a las enseñanzas de Nancy Leigh DeMoss, y te intriga lo que escuchaste hoy. ¿Quisieras aprender más acerca de lo que significa construir un hogar? Nancy, y otras sabias mujeres, han escrito un libro titulado “Atrévete a ser una mujer conforme al plan de Dios” Cada área de tu vida puede ser una oportunidad de construir un hogar para la gloria de Dios, y este libro te mostrará cómo.

También te invitamos a asistir a una de nuestras Conferencias de Mujer Verdadera. ¿Sabías que muy pronto estaremos llevando a cabo nuestra primera conferencia para la mujer hispana desde Santo Domingo, República Domincana? Visita nuestra página para que te informes acerca de cómo puedes ser parte de este evento, el cual tendrá lugar en el mes de febrero del próximo año.

Todo el tiempo escuchamos consejos como “necesitas ejercitarte todos los días” o “necesitas tiempo con el Señor cada día”. ¿Alguna vez te has preguntado si hay una conexión entre los dos —estudio y ejercicio? Mañana Nancy nos dirá cómo uno te puede ayudar al otro. Ahora vuelve a orar con nosotros.

Nancy: Al hablar de este pasaje, Señor, pienso en mujeres que conozco que están en hogares donde apenas llegan a fin de mes. También pienso en esposos y esposas que han tomado la difícil decisión de que la esposa vuelva a la casa— particularmente en esos años de crianza de los niños, enfocando su energía, toda su atención, y sus afectos, su tiempo en su familia.

Y quiero presentar delante de Ti Señor, en particular a esas mujeres , Te oro que las animes; las fortalezcas; les enseñes a ellas y a sus esposos a clamar a Ti como su Proveedor. Oro que las enseñes a caminar por fe; que les demuestres Tu poder en este mundo tan secular. Oro que les proveas en formas que son sobrenaturales y que sus hogares, sus vidas, sean un testimonio, un tributo a Tu poder y a Tu capacidad de llenar todas las necesidades.

Oro para que les des sabiduría y les muestres cómo pueden contribuir económicamente al bienestar de la familia y que las ayudes a desarrollar las destrezas y las habilidades que pueden usar no solo ministrando a sus familias, sino más allá, que sean dadoras y aun que traigan otro salario al trabajar desde sus casas. Muéstrales cómo ser productivas; cómo ser empresarias; cómo ser sabias. Glorifícate a Ti mismo en la medida que buscamos vivir las prioridades que Tú estableces para nuestras vidas. Oro en el Nombre de Jesús, Amén.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se cite otra fuente.

Música: Mujer Virtuosa, Leticia Vega, Dulce Melodía ℗ 2011 Leticia Vega

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

10/27 – Un retrato de la eternidad

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Proverbios 31: La mujer contra-cultura

10/27 – Un retrato de la eternidad

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Annamarie Sauter: Son tantas las palabras que podemos usar para describir la naturaleza de Cristo, pero hay una que probablemente nunca has oído. Aquí con nosotros Nancy Leigh DeMoss, en la voz de Patricia de Saladín.

Nancy Leigh DeMoss: ¿Sabían que Jesús es doméstico? Ustedes dirán: “Eso suena raro… ¿qué te hace pensar eso?” Jesús dijo: “En el hogar de mi Padre hay muchas viviendas… voy a prepararles un lugar” (Juan 14:2 NVI).

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín. ¡Qué pensamiento tan asombroso! Jesús está preparando un hogar para nosotras. Saber que nuestro Señor nos está preparando un lugar debería influir en cómo les damos forma a nuestros hogares. Nancy nos explicará por qué en unos minutos. Primero hará un repaso de lo que hemos estado aprendiendo en esta serie llamada La mujer contra-cultura.

Nancy: Mi casa en Michigan está situada junto a un río. En realidad está en una colina que da a un río. La pendiente para bajar al río es muy empinada, de modo que hace unos años hice que construyeran unos escalones que permitieran bajar hasta el río para poder ver el paisaje.

Cuando vas subiendo, los escalones son tan empinados, que a mitad de camino hay un descanso con un banco. En ocasiones he subido con personas que realmente necesitan aprovechar el banco; te da la oportunidad de coger aire, detenerte a mitad de camino, ver dónde estabas y cuánto te falta aun para llegar.

Estaba pensando en esas escaleras esta mañana mientras repasaba lo que ya hemos visto con relación a Proverbios capítulo 31. Hemos pasado las últimas semanas hablando sobre la primera mitad de Proverbios 31, y vamos a seguir subiendo esa colina hacia la segunda mitad.

Antes de entrar en la segunda mitad, quiero que nos detengamos y nos sentemos a coger aire, y que tomemos un momento para mirar dónde estuvimos antes de seguir subiendo. Digo subiendo porque las que estamos familiarizadas con Proverbios 31, que sé que somos la mayoría, lo miramos como si fuera una montaña que hay que escalar. Cuando por primera vez te detienes a ver el libro de Proverbios 31, pareciera como si nunca fuéramos a llegar a la cima, como si fuera un sueño imposible.

Hablamos sobre el hecho de que hay dos cosas ciertas sobre este pasaje. La primera es que ninguna mujer puede ser como esta mujer. Si nos dejan por nuestra propia cuenta, como somos por naturaleza, nunca tendremos el corazón, el deseo ni la habilidad de parecernos a ese retrato. O sea, para empezar, toda nuestra cultura rechaza este retrato.

Cuando empezamos a hablar sobre cosas como ser domésticas, amas de casa, o ser cuidadoras en el hogar, las palabras como que a veces se me quieren quedar atascadas en la garganta porque yo soy un producto, en algunas formas, de toda esta generación, y ciertamente me he visto expuesta, al igual que todas, a una forma de enseñanza y de pensamiento que iguala el valor de una mujer con su trabajo fuera de la casa.

También hablamos sobre una mujer que llega al hogar y se enfoca, como prioridad principal, en su esposo y sus hijos y, en encontrar el gozo a través del servicio a los demás. Y lo que esto quiere decir es que, esta, sencillamente no es una forma natural de pensar para nosotras, no solo por lo que dice la cultura, sino porque nuestros instintos naturales y carnales son para el YO, no para los demás. Cuando vemos un pasaje que trata con una mujer que vive para los demás, nos damos cuenta de que no podemos vivir así.

La otra cosa que nos da esperanza, y parecería como si fuera todo lo opuesto, pero es igualmente cierto, es que cualquier mujer puede llegar a ser esta mujer a través del poder del Espíritu Santo. Si Cristo vive en ti (y si eres una hija de Dios, las Escrituras dicen que Jesús vive dentro de ti) tienes a Su Espíritu Santo en ti. Entonces ya no eres tú tratando de vivir la vida cristiana, lo cual es imposible. Es Cristo en ti viviendo esa vida.

Lo que hemos estado viendo en este pasaje, en Proverbios capítulo 31, es en realidad un retrato de Cristo. Mientras Él vive en nosotras, nos capacita para vivir una vida que nunca podríamos vivir por nosotras mismas. Me encanta ese versículo de Filipenses capítulo 2 que nos dice: “Es Dios quien está trabajando dentro de ustedes tanto para querer como para hacer”, es decir, para darte el deseo que naturalmente no tendrías, “y para obedecer la buena voluntad de Dios” (versículo 13, parafraseado).

Lo que estamos viendo en este capítulo es la buena voluntad de Dios para nosotras como mujeres. Yo no puedo vivir de esta forma, pero por otro lado sí puedo vivir de esta forma porque tengo a Dios trabajando dentro de mí, dándome el deseo, dándome la habilidad sobrenatural de vivir de una forma que es agradable al Señor.

Por eso es que tengo que clamarle a Él día tras día al igual que tú: Señor, no puedo vivir esta vida. No puedo ser una mujer de Dios. No puedo ser diligente, ni fiel, ni leal a todas estas cualidades que estamos viendo en este pasaje, si no es porque Tú lo haces en mí.

Ahora repasemos lo que ya hemos visto del pasaje. Dijimos que todo este capítulo es en realidad, como nos dice el versículo uno, «palabras del rey Lemuel», quien creemos que puede haber sido el rey Salomón. Lemuel tal vez era un apodo, un nombre de cariño, que la madre de Salomón usaba para él. Si ese es el caso, ¿quién era la mamá de Salomón? Betsabé.

Se nos dice que éstas son “palabras del rey Lemuel”, tal vez el rey Salomón, “oráculo que le enseñó su madre,” tal vez Betsabé. De modo que estas son palabras, en realidad, que fueron habladas por un hombre, un rey, un adulto, mientras reflexionaba, años atrás, sobre cosas que su madre le enseñó con relación a cómo ser un hombre, cómo ser un rey, cómo tener dominio propio, cómo ser moralmente puro.

Madres, es tan importante que ustedes les enseñen a sus hijos los caminos y el corazón de Dios; enséñenles cómo ser hombres. Ahora bien, por supuesto, un padre es importante en ese proceso, pero hay aspectos de su función como hombres que los hijos aprenderán de sus madres cuando éstas son femeninas y son madres que enseñan. Hay aspectos de los caminos de Dios que ustedes podrán enseñarles a sus hijos.

Luego llegamos al versículo diez, todavía el rey está recordando lo que su madre le enseñó sobre las cualidades que Dios piensa que son importantes en una mujer. Ahora, ¿Por qué una madre le está enseñando estas cosas a su hijo? Bueno, aquellas de ustedes que tienen hijos pueden entender por qué una madre pensaría de esta forma, porque si tienen hijos varones, ustedes, espero, han estado orando desde que ellos eran bien, bien, bien pequeñitos por la mujer con la que algún día se casarán. Esperemos que ustedes les hayan estado enseñando a sus hijos el tipo de cualidades que deben buscar en una esposa.

Hay diferentes formas de enseñarles a los hijos. La primera y la más importante es a través de lo que modelas, el tipo de mujer que eres. Si esta era Betsabé enseñando, entonces Betsabé había aprendido de la manera difícil, pero qué retrato de la gracia de Dios pensar que hasta una madre que había llegado a una relación, a un matrimonio que no era el plan o la intención original de Dios, o lo que es mejor, pensar que Dios puede redimir esas situaciones.

Esta es una mujer que le dice a su hijo: “Hay gracia hasta para las personas que lo han echado todo a perder, pero aprende de mi ejemplo. No sigas algunos de los pasos que tu papá y yo tomamos. Estas son las cosas que debes buscar en una esposa. Este es el tipo de joven que debes ser mientras te preparas para el matrimonio, y estas son las cualidades que quieres asegurarte de ver en la mujer que escojas como esposa”.

Ella continúa diciendo: “No busques primero características naturales, físicas, externas”. El texto no dice nada de si esta mujer virtuosa era bella. Me luce que probablemente lo era, pero tal vez no de la forma en que nuestro mundo define la belleza. Ella es una de esas mujeres que tienen una belleza que viene de adentro. Es de adentro hacia afuera.

Ese es el tipo de belleza que no se desvanece, como vamos a ver en la segunda mitad de este capítulo. Es el tipo de belleza que aumenta mientras la mujer envejece. Es el tipo de belleza que perdura porque es la belleza de carácter y de corazón. Es una belleza que nace de una relación con Dios.

Esta es una mujer que teme al Señor, ella reverencia a Dios y todo lo que hace, todas sus habilidades, destrezas y actividades del hogar, nacen de ese corazón y de esa reverencia a Dios. Ese es el centro de todo. Ese es el corazón del asunto, así que esta madre le dice a su hijo: “Sé el tipo de hombre que es digno de este tipo de mujer y luego pídele a Dios que te dé una mujer que encaje en ese retrato”.

Annamarie: En las últimas semanas he aprendido tanto de Proverbios 31, cosas que no conocía. Nancy Leigh DeMoss ha hecho una pausa para repasar dónde hemos estado en este estudio profundo. Toda mujer necesita escuchar este importante mensaje de Proverbios 31.

Cuando te sientas desanimada como esposa o madre, cuando no puedas recordar por qué les estás sirviendo tanto a otras personas, vuelve a repasar estas verdades y deja que la Palabra de Dios te dé una perspectiva eterna de tu trabajo.

Volvamos con Nancy Leigh DeMoss, y La mujer contra-cultura.

Nancy: Permíteme incentivarte con un reto que hemos estado proponiendo, en caso de que te acabes de unir a esta serie. Proverbios capítulo 31 tiene 31 versículos, y nos hemos estado motivando a tomar 31 días y leer este capítulo todos los días durante 31 días, pidiéndole al Señor que nos enseñe Su corazón y Sus caminos. Cuando estamos estudiando la Biblia, es muy útil tomar un pasaje, especialmente un libro corto de la Biblia, o un capítulo como este, y leerlo una y otra vez durante un período de tiempo.

Quiero que ustedes lo hagan porque yo he tenido el beneficio de hacerlo, no exactamente 31 días ni tampoco leerlo completo todos los días, sino que he estado inmersa en este pasaje durante el último mes. Se darán cuenta, mientras vuelven y repasan un pasaje una y otra vez, pidiéndole al Espíritu Santo que les enseñe y les muestre sus caminos, que Dios les dará mayor entendimiento sobre cosas nuevas.

Puedes estar pensando, si has escuchado las sesiones de las últimas semanas, “No puedo imaginar encontrar nada más en este pasaje que lo que ya hemos visto”, pero es sorprendente cómo Dios continuará abriendo tu entendimiento a Su Palabra, porque Su Palabra está viva, es poderosa, cambia tu vida.

Podrás encontrar, como lo hice yo cuando era más joven leyendo este mismo pasaje, que cuando lees el pasaje por primera vez, especialmente si eres una mujer joven o nueva creyente, tal vez pienses: “Yo no pienso como esta mujer. No me puedo imaginar queriendo ser como esta mujer”. A medida que te vas adentrando en el pasaje y ves otros pasajes de las Escrituras que se relacionan, verás cómo Dios empezará a darte un corazón por la esencia de esta mujer.

Tengan en mente que lo sobresaliente de esta mujer no son sus habilidades. No son sus capacidades. No es el hecho de que ella pueda hilar y hacer hilo de lana y lino y luego hacer tela y ropa. No es el hecho de que ella muele el grano y hace pan desde cero mientras todavía no amanece, y piensas: “¿es pecado que yo vaya al supermercado a comprar pan?”

Esas no son las cosas que hacen el corazón de esta mujer. Esas son cosas que reflejan la forma en que ella vive ese corazón, pero el centro de su corazón es que ella es una mujer que tiene temor del Señor. Eso significa que tiene una reverencia profunda en su corazón por Dios. Su relación con Dios está en el centro de su corazón. Es para eso que ella vive: por amor a Dios, el deseo de servirle y ser agradable a él.

Ella dice: “Señor, tú me hiciste una mujer. ¿Qué significa ser una mujer que teme al Señor y cómo es eso diferente de ser un hombre que le teme al Señor?” A medida que nos adentramos en el pasaje, vemos que hay cualidades que son distintivamente de la mujer.

Vemos aquí una división de labores. El hombre tiene la responsabilidad de ir y proveer para su familia, de ser el que se gana el pan en el ideal de Dios. La mujer tiene un llamado a ser una que trabaja en el hogar, en el ideal de Dios, en la norma de Dios, de manejar los recursos que su esposo trae al hogar a fin de cuidar de su esposo y de sus hijos.

Sé que algunas de ustedes son solteras, y tal vez estarán pensando: “¿Cómo se aplica a mí este pasaje?” Bueno, se aplica de varias formas. Déjame decirte que como soltera, este pasaje tiene muchas riquezas para mí.

Ante todo, si existe la posibilidad o probabilidad de que un día te cases, entonces te corresponde estar en un proceso de preparación. Tal vez no sepas cuándo o, quién será ese esposo, pero si yo fuera tú, estaría diciendo: “Señor, ¿cómo puedo prepararme? ¿Cómo puedo estar aprendiendo el corazón de una mujer virtuosa? ¿Cómo puedo estar cultivando ese tipo de corazón, y cómo puedo aprender los tipos de destrezas y habilidades que me ayudarán a manifestar ese corazón en el contexto de mi hogar? 

Puede, ya seas casada o soltera, que no hayas crecido en un hogar donde tuvieras un modelo de estas cualidades. Cada vez hay más mujeres que han crecido en hogares donde no tenían modelos.

Una mujer me dijo el otro día: “Mis padres tuvieron un matrimonio terrible. Después de 23 años de casados, se divorciaron. Mis hermanas también se han divorciado.” Ella me dijo: “No tengo modelos. ¿Dónde aprendo a ser una mujer piadosa, una mujer de Dios?”

Bueno, para eso tenemos el cuerpo de Cristo. Hay mujeres que sí saben cómo ser mujeres piadosas. No impecables, no perfectas, tampoco es que hayan llegado a la meta, pero encuentra una de estas mujeres. Pídele a Dios que te dirija a una mujer de más edad, una mujer como la de Tito capítulo 2, una mujer que haya sido esposa y madre.

Algunas de ustedes tienen hijos pequeños, de uno, dos, tres y cuatro años, y todo esto es nuevo. Sus hijos van a pasar por nuevas etapas en sus vidas. Yo te recomendaría que encuentres una mujer que haya criado sus hijos y que lo haya hecho a la manera de Dios, y dile: “¿Me podrías enseñar?”

Algunas de ustedes no tienen idea de cómo organizar su día o su tiempo o su casa o sus posesiones, y aún así ven en este pasaje a una mujer que tiene una mente administrativa. Ella sabe cómo organizar su trabajo. Busquen una mujer que les ayude si ustedes no saben cómo hacer esto, si ésta no es su inclinación.

Les diré que esa no es mi inclinación, así que he tenido que tener gente cerca de mí que me ayude a aprender a administrar mi tiempo, a administrar mi trabajo, a organizarme y a ordenar mi casa. Mi mamá trabajó esto conmigo durante muchos años mientras crecía. Pienso que ella debe haber pensado que nunca lograría que yo limpiara mi habitación. Les diré que más o menos hoy en día mantengo mi casa ordenada, pero eso no fue algo natural en mí. Tuve que buscar ayuda y que alguien estuviera junto a mí enseñándome a encontrar un lugar para las cosas y mostrándome por qué eso era importante.

Déjenme decirles mientras hablamos sobre esto del orden, por qué es importante mantener nuestras casas ordenadas. Leí una porción de un libro de Susan Hunt, que es amiga mía y ha escrito varios libros maravillosos sobre lo que significa ser una mujer de Dios. Este libro en particular se llama “ The True Woman” o “La mujer verdadera”.

Quiero compartir con ustedes una ilustración de su libro de por qué estas cosas importan, por qué importa que aprendamos a mantener nuestras casas en orden, por qué importa que aprendamos a mantenernos a nosotras mismas en orden. Susan Hunt dice:

Una amiga mía estaba discipulando a una joven que era un puro desorden.

Quizás alguien hoy se siente que clasificaría en esa categoría. Unas cuantas, estoy segura. Mi mamá les diría que así me podrían haber llamado a mí cuando era joven— un puro desorden.

Ellas habían trabajado en cultivar las disciplinas del estudio bíblico, la oración y la memorización de las Escrituras. Luego un día mi amiga le dijo a la joven: “Ahora tenemos que hacer algo sobre esta casa”. La joven quedó sorprendida.

“Eso no importa. Mi esposo es igual de desordenado que yo. Ninguno de nosotros sería feliz sin nuestro desorden, y los niños probablemente pensarían que están en la casa equivocada”. Pero mi amiga insistió.

Un domingo el joven esposo habló con mi amiga y le aseguró que era muy feliz y que realmente prefería que las cosas se quedaran como estaban. Mi amiga insistió. “Este es un aspecto de tu discipulado,” le dijo a la joven. Después de esto mi amiga reclutó sus tropas para ayudar a la joven.

Una mujer en la iglesia que tenía destrezas de organización se pasó un día ayudándola a organizar sus gabinetes y armarios. Otra le enseñó a planificar las comidas y a comprar con una lista, y otra le enseñó a limpiar y a delegarles tareas de la casa a sus hijos. Luego una amiga la ayudó a decorar la casa. La transformación fue clara y evidente.

Varias semanas más tarde, el joven esposo se acercó de nuevo a mi amiga. Le dijo: “Pensé que no importaba, pero sí importa. Ahora estoy deseoso por llegar a casa. Mi casa se ha convertido en un refugio del caos del mundo. Lo sorprendente es que me siento más cerca de mi esposa y la aprecio más de lo que hubiera podido imaginar.”1

¿No es esta una gran ilustración? “Mi casa se ha convertido en un refugio del caos del mundo.” Ustedes saben lo que significa la palabra domesticidad? Es una palabra anticuada que ya no se oye mucho, y si la oímos, con frecuencia no es en un sentido positivo.

El corazón de la domesticidad es una devoción a la vida hogareña. Es un corazón por el hogar. Cuando estamos siendo domésticas, cuando tenemos un corazón por nuestros hogares, por nuestro medio ambiente, cuando nos preocupamos por preparar y por tener la comida y el vestido disponibles para los miembros de nuestra familia, cuando nos ocupamos de que nuestra casa luzca atractiva y de guardarla para que no sea un lugar de caos, sino hacerla un lugar de orden, realmente estamos reflejando el corazón del Señor Jesús.

¿Sabían ustedes que Jesús es doméstico? Ustedes dirán: “Eso suena extraño. ¿Qué te hace pensar eso?” Escuchen este versículo en Juan capítulo 14. Jesús dice: “No se angustien… En el hogar de mi Padre hay muchas viviendas… Voy a prepararles un lugar”, ¿a hacer qué? “a prepararles un lugar” (Juan 14:1-2 NVI).

¿Qué está haciendo Jesús ahora mismo? Está preparándonos un hogar. Así que como mujeres, cuando somos amas de casa, estamos creando en esta tierra un reflejo físico, visible, tangible de una realidad eterna, invisible.

Jesús dijo: “No se angustien.” Cuando estamos haciendo un hogar, estamos creando un lugar donde los corazones de nuestras familias no tienen que estar angustiados. En este mundo sus corazones tendrán aflicción. Este mundo es un lugar desordenado y caótico, pero ustedes querrán crear un ambiente en su hogar, físicamente y también en el espíritu, de modo que sus esposos quieran venir a casa y que no tengan que tropezar con 17 cosas en el camino para llegar.

Ustedes preguntarán: “¿Qué significa realmente que mi casa esté ordenada?” Estaba con una amiga el otro día, e hicimos una parada en su casa. Ella no esperaba recibir visita, y había tenido que salir repentinamente ese día. Estaba avergonzada.

Ella no está aquí en este momento, pero sé que no le importaría que yo comparta esto con ustedes. La casa era un desorden y yo entendí que ella tuvo que salir inesperadamente. Yo era una visita inesperada también, pero yo sé que esta es una mujer que no vive así.

Hay sus momentos. Si tienes hijos, habrá ocasiones en que en tu casa no todo esté en su sitio, que no esté totalmente ordenada. Pero la pregunta es: ¿Generalmente tienes un ambiente ordenado, que refleja un corazón ordenado, que no es caótico, que es un refugio? Si es así, entonces les estás mostrando a tus hijos y a tu esposo y a tus amigos y a tus huéspedes algo que no pueden ver ahora, y eso es lo que Dios está preparando, lo que Cristo está preparando para nosotras en el cielo – un lugar.

Estás diciendo: “Quiero darte una vistazo de lo que puedes experimentar en la eternidad, el corazón de nuestro Padre que nos preparará allá una fiesta de bodas. Al prepararte la comida te estoy dando a probar una muestra del cielo, y cuando te proveo de ropa, sea hecha en casa o comprada en una tienda, pero cuando me ocupo de las necesidades de ropa de mi familia, te estoy dando una ojeada del cielo donde estaremos vestidos de lino fino y blanco, y de cómo puedes vestirte espiritualmente con la justicia de Jesucristo. Y es que al ocuparnos del hogar les damos a las personas que amamos una muestra de nuestro verdadero hogar.

Annamarie: ¿Le has estado dando una muestra a tu familia de la eternidad? Nancy Leigh DeMoss nos ha estado explicando por qué las tareas que tienes actualmente son importantes. La enseñanza de hoy es parte de una serie práctica sobre Proverbios 31 llamada La mujer contra-cultura. Si te has perdido cualquiera de las transmisiones, puedes leer las transcripciones o escuchar el audio en AvivaNuestrosCorazones.com.

Además, cuando visites nuestra página de internet, descubrirás recursos que podrás compartir con otras mujeres. Seguramente se beneficiarán de los mensajes de Nancy.

Bueno, hay muchos profesionales publicistas cuyo trabajo es hacer que compres impulsivamente. Aprende por qué la mayor parte del tiempo una mujer de Proverbios 31 no compraría de esa forma. Nancy nos lo explicará en la próxima transmisión. Por favor, visítanos de nuevo en Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries y yo quiero que mi mamá asista a la conferencia de Mujer Verdadera.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblias de las Américas a menos que se cite otra fuente.

1 Susan Hunt, The True Women (Wheaton, IL: Crossway, 1997), 128.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

9/27 – No son deberes banales

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Proverbios 31: La mujer contra-cultura

9/27 – No son deberes banales

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/no-son-deberes-banales/

Annamarie Sauter: Los deberes que pueden aparentar ser banales tienen en verdad un gran significado espiritual. Aquí está Nancy Leigh DeMoss.

Nancy Leigh DeMoss: Sé una mujer de visión en tu hogar y recuerda que mientras estás limpiando, planchando; mientras estás haciendo cosas para hacer de tu hogar un lugar atractivo, recuerda que estás pintando un retrato para tus hijos —un retrato de Dios.

Annamarie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh Demos en la voz de Patricia de Saladín.

Puedo adivinar que ahora mismo debes tener una larga lista de cosas por hacer. Bueno, la forma en que llevas a cabo tus tareas pudiera tener un significado espiritual de largo alcance. En unos minutos escucharemos a algunas mujeres recordar los tiempos cuando vieron a sus madres abordar trabajos difíciles. Te ayudará a darte cuenta hasta qué punto el trabajo que haces hoy es notado por otros.

Nancy continúa en este programa una serie que hemos titulado La mujer contra-cultura.

Nancy: Hemos estado viendo un versículo a la vez —y en ocasiones hasta una frase o una palabra a la vez— de lo que pienso que es uno de los más importantes textos de la Palabra de Dios en lo relativo a nuestros rol como mujeres.

Proverbios capítulo 31 —y de nuevo las animo (si no han empezado aun todavía no es muy tarde) a comprometerse por un período de 31 días a leer Proverbios 31. Contiene 31 versículos. Léelo todos los días por 31 días consecutivos y pídele a Dios que te enseñe lo que significa para ti como mujer tener Su corazón. Hemos visto que esta es una mujer que tiene reverencia suprema hacia Dios. Ella ama al Señor y como resultado de ello también ama a su familia.

Debido a su amor por Dios y por su familia, hay una consecuencia práctica de ese amor dentro de su hogar. Estamos viendo algo de ese amor en acción. Pero mientras vemos algunas de esas tareas minuciosas que ella realiza, no quiero que permanezcas varada en esas tareas. No quiero que pierdas de vista el panorama general.

¿Por qué está haciendo esto? ¿Cuál es su propósito? Su meta en la vida es glorificar a Dios, a quien ella reverencia y teme, ella quiere agradarle a Él. Ella desea estar involucrada en sus tareas diarias como ama de casa —en ese alto llamado— para servir a su familia de formas que no necesariamente lucen particularmente ‘espirituales’.

Y hemos visto en los últimos días el versículo 13, donde habla de cómo ella busca lana y lino, cose y borda con sus manos para hacerle ropa a su familia. Y esto quizás no luzca como un llamado muy espiritual que digamos, pero es espiritual. Es santo; es un acto de adoración. Es una acción consagrada al Señor, si se hace por devoción a Dios y se hacer por devoción a la familia, es una acto de adoración.

Hoy, llegamos a dos versículos —el 14 y el 15— que dependiendo de tus preferencias y tu carácter quizás causen una mueca en tu rostro. Pero te prometo que van a hacer a tu familia sentirse felices. Los versículos 14 y 15 dicen: «Es como las naves de mercader” [y explicaremos eso en un momento]”. Versículo 15: «También se levanta cuando aún es de noche [o todavía oscuro], y da alimento a los de su casa, y tarea a sus doncellas”.

De seguro tu esposo y tus hijos estarían muy felices si tú te tomaras esos versículos en serio. Tengo una amiga que solía decir, cuando sus hijos estaban de mal humor: “Antes de lidiar con ellos aliméntalos. Échales algo dentro del estómago y verás que la cosa será diferente”. Era increíble cuán frecuentemente eso resultaba ser así.

Así que aquí tenemos una mujer que se preocupa, de manera práctica, porque que su familia sea alimentada; y que sea bien alimentada. Ellos reciben comidas balanceadas y nutritivas. Y eso que estamos hablando de días en que las mujeres no tenían neveras, así que ella probablemente tenía que salir a comprar diariamente los ingredientes para la comida del día. Y ella estaba dispuesta —vemos una mujer cuyo corazón está dispuesto— a sacrificarse y a hacer un esfuerzo adicional para satisfacer de forma adecuada las necesidades físicas de su familia.

Ella es como estas naves de mercader, que no quiere decir que ella lucía como un barco, sino que “como las naves de mercader” ella sale. Las naves de mercader de esos días salían a veces a tierras lejanas para conseguir productos que no se conseguían en casa. Encontraban tesoros exóticos y raros y los traían de regreso a casa para el beneficio de las personas que habían enviado a buscarlos.

Esto simplemente es un retrato de esta mujer haciendo sus compras de supermercado. Ella está interesada en la salud y el bienestar de la familia. Como resultado de ello, está dispuesta, si fuese necesario, de buscar por diferentes tiendas en el vecindario o en el área para encontrar comidas de buena calidad —y a buen precio. Por supuesto, ella está tratando de economizar para su familia.

Y esto puede significar que ella hace una parada en el supermercado y que luego pasa por algunos almacenes al por mayor para comprar alimentos más baratos y en grandes cantidades, y luego quizás pasa por el puesto de frutas y vegetales para comprar algunas frescas; las que no encontró en el supermercado. Pero ella viene a casa con su carrito lleno de alimentos. ¿No estará su familia feliz cuando ella llega?

Cuando ella ha guardado la compra entonces se involucra en la preparación de la comida. Y eso es lo que vemos en el versículo 15: “También se levanta cuando aún es de noche [muy temprano en la mañana] y da alimento a los de su casa, y tarea a sus doncellas”.

Bueno quizás nos estemos entrometiendo un poco más en esta parte del texto, pero no hay duda de que esta mujer se levanta temprano. ¡Ella debe hacerlo! En aquellos días las mujeres debían empezar el día al amanecer para preparar la comida de la mañana para que los hombres pudieran salir temprano a su trabajo para que también pudieran regresar temprano y descansar al medio día —la hora más caliente del día.

Pero ella también debía levantarse temprano porque las familias en aquella cultura vivían de pan y de otros alimentos preparados a base de granos, y ella no tenía un supermercado cerca al que pudiera ir a recoger una viga de pan y otros productos listos para comer, como tenemos hoy en día. Así que antes que su familia se despertara, ya ella estaba en pie, si iba a alimentarlos, tendría que empezar su día moliendo el trigo, preparando la masa y luego horneando estos panecillos chatos en horno de piedra, fuego, cenizas, o lo que fuere.

Así que ella no tenia opción; ella debía levantarse temprano. Y este es el asunto: la piedad no tiene que ver con la hora en que te levantas en la mañana. La piedad es hacer lo que sea que tengas que hacer para que las necesidades de tu familia sean llenadas. Si no tienes que moler trigo, ¡considéralo como una bendición! Si te gusta moler trigo, también —de seguro tu familia lo considera una bendición. Luego de probar el pan que has hecho, de seguro será difícil ir a la tienda a comprar el pan horneado allí.

Pero este pasaje no dice que tienes que moler tu propio trigo. No dice que debes poner la alarma para que suene a las tres de la mañana. Pero sí dice que la mujer que tiene un corazón para Dios hará lo que este a su alcance para asegurarse de que las necesidades de su familia sean cubiertas en áreas tan prácticas como la alimentación.

Esta es una mujer que no es haragana. Ella es disciplinada. Ella vive guiada por sus prioridades. Date cuenta que sus prioridades están centradas alrededor de su familia y en su hogar. Y nunca podré decir esto lo suficiente. Esta no es una mujer que vive para ella misma. Ella vive para otros.

Recuerdo hace unos años a una mujer que vino a una de nuestras conferencias. Y una de las cosas que Dios le hablo a su corazón fue algo tan práctico para ella —y yo no había mencionado nada sobre ese asunto en particular. Pero mientras ella estaba viendo las prioridades de Dios para su vida, se dio cuenta de que algo que ella necesitaba hacer era levantarse temprano para hacerle el desayuno a su esposo.

Ahora, si recuerdo bien, su esposo salía a trabajar muy, muy temprano en la mañana y nunca antes había sido parte de su rutina el hacer esto, como tampoco su esposo se había molestado por ello. Así que él se levantaba mientras ella se quedaba acostada. Y cuando él se iba al trabajo ella se quedaba durmiendo.

Dios le empezó a hablar a esta mujer sobre su prioridad como esposa en esta área particular de su matrimonio, recordándole que una forma práctica de aplicar su amor por su esposo era la necesidad que ella tenía de empezar a levantarse temprano para prepararle su desayuno antes de que se fuera al trabajo.

No estoy diciendo que tú tengas que hacer esto. Lo que te digo es que le preguntes al Señor, “¿Qué es lo que tengo que hacer para ministrar a las necesidades de mi familia? ¿Qué debo hacer para ministrar a las necesidades de mis hijos? ¿A qué hora debo levantarme para poder hacerlo?” Y luego pídele a Dios que te de la gracia para levantarte a esa hora o para irte a la cama a una hora que te permita hacer esto en la mañana.

Así que aquí vemos a una mujer que es organizada. Ella está preparada; ha planeado. Ella es una administradora. De nuevo, sino sabes cómo organizar o administrar los asuntos de tu casa, encuentra a una mujer que tenga ese talento para que te ayude a desarrollar esas habilidades. Y vemos en este versículo que ella está dirigiendo —oh, de seguro estabas esperando esta parte— a sus doncellas. “¿Ves? ¡Eso es! Sabía que ells tenía sirvientas. Sí, ella se levanta en las mañanas, provee alimentos para los de su casa, pero ella no los preparaba. Ella delegaba esa responsabilidad a sus doncellas”.

Bueno, quizás tú pienses que no tienes doncellas, pero hoy tenemos toneladas de sirvientes, pero son mecánicas en su gran mayoría. Le llamamos “lavadora de platos”, “lavadora y secadora”, enseres de cocina, batidora, aspiradora… Así que tenemos sirvientes. Pero, ¿sabes lo que tenemos que hacer? Es lo mismo que esta mujer hizo. Tenemos que organizarlos. Tenemos que asignarle sus tareas, su porción, su responsabilidad, y ponerlos a trabajar para hacer lo que fueron diseñados para hacer.

Mientras vemos estos versículos y continuamos en este pasaje, quiero que vean que cada día, de maneras muy prácticas, la esposa excelente —la esposa virtuosa, la madre excelente— le está proporcionando a su familia un retrato de Cristo y de las realidades espirituales. Tú dirás, “¿Preparar comida le demuestra a mi familia algo de Cristo y de las realidades espirituales? ¡Por supuesto que si!

Tú estás ilustrando parábolas con tu vida. Estás demostrando parábolas de vida espiritual para tus hijos mientras trabajas con tus manos, mientras sirves en tu hogar. Cuando preparas alimento para tu familia, estás demostrándole a ellos que Dios es un fiel proveedor. Cuando estás consciente de la calidad de las cosas que compras, le estás enseñando a tus hijos sobre la excelencia del carácter de Dios.

Cuando eres organizada, cuando arreglas la casa luego de que se ha venido abajo… Digo, no estoy diciendo que seas fanática. Solo estoy diciendo que debemos aprender a tener un lugar para cada cosa y que las cosas deben ser colocadas de vuelta en su lugar. En la medida en que te organizas, le estarás enseñando a tus hijos que Dios es un Dios de orden.

Cuando limpias cosas en tu hogar, cuando mantienes una casa limpia, le estás enseñando a tus hijos sobre la importancia de la pureza, de la santidad del corazón, de ser limpios y lavados delante de Dios.

Cuando eres disciplinada en tu vida y en tus hábitos, en tus horarios y en la hora en que te vas a la cama, conforme a la forma como Dios los ha dirigido a ustedes como familia, cuando eres disciplinada, le estás enseñando a tus hijos que la vida cristiana requiere de disciplina. Le estás enseñando que sencillamente no te puedes quedar en cama y convertirte en alguien espiritual. El desarrollar hábitos de piedad, patrones y santidad en la vida requiere esfuerzo y cooperación con el Espíritu de Dios.

Y cuando extiendes tus manos a otros —como veremos mas adelante que esta mujer hace— a los necesitados y a los pobres, y cuando ministras a las necesidades de los demás, le estás mostrando a tus hijos el corazón de Dios y a aquellos que son pobres y necesitados y que están oprimidos.

Adopta una visión para tu trabajo en el hogar. Recuerda que mientras limpias —mientras planchas, mientras coses, mientras recoges, mientras pintas, mientras embelleces tu hogar, mientras haces cosas que hacen que tu casa luzca atractiva, recuerda que estás pintándole un retrato de Dios a tus hijos. Le estás mostrando a tus hijos los caminos de Dios de formas que pueden penetrar profundamente en sus corazones, y estarás aumentando las posibilidades de que cuando tus hijos crezcan lleguen a amar a Dios y a querer ser como Él.

Annamarie: El trabajo que haces hoy es importante. Tiene un significado espiritual de largo alcance, y Nancy Leigh DeMoss les ha estado enseñando esto a través de la serie titulada La mujer contra-cultura.

Busca este material o materiales como estos visitando AvivaNuestrosCorazones.com. Allí encontrarás recursos que te ayudarán a aprender más acerca de tu diseño como mujer.

Nancy ha estado explicando que nuestras acciones están siendo tomadas en cuenta. Tienen un efecto duradero en nuestros hijos. Para ilustrar esto aquí tenemos algunas oyentes que nos dicen lo que recuerdan de sus madres.

Mujer #1: Bueno, mi madre es un ejemplo de lo que Nancy ha estado hablando, en sentido de tener un corazón para Dios. A los 26 años ya mi mamá tenía 7 hijos. Ella hacía que cada uno de nosotros se sintiera especial; como si nos malcriara; no que no tuviésemos tareas que hacer —ella nos enseñó a trabajar con nuestras manos. Sí trabajábamos.

Pero necesitamos apreciar cada momento que Dios nos ha dado. Quiero alentar a las mujeres de hoy a reconocer los regalos que podemos dar en amor —esos regalos que damos incondicionalmente se van a devolver al 10 x 1 y también estarás reflejando a Cristo. Para mí, mi madre es un reflejo de quién es Cristo.

Nancy: ¡Qué bien! ¿Y tú Debbie?

Debbie: Como decía Nancy esta mañana, en el verso 15 donde dice que “ella se levantaba cuando aún era oscuro”, ella hablaba de la prioridad de poner a Jesús primero. Mis padres no fueron salvos hasta que ya yo estaba en la escuela intermedia, pero debido a esto mi mamá era muy enseñable. Mientras crecí, lo que más recuerdo era ver a mi mamá sentada en el desayunador, con su Biblia abierta y su lista de motivos de oración.

Aun mientras estuve en la universidad, bajaba temprano en la mañana, alrededor de las 6:00 AM y me daba cuenta de que había permanecido despierta toda la noche. Había escuchado a los bebés llorar. La había escuchado a ella mientras los atendía. Sí, cuando salía a las 6:00 AM yo sabia que encontraría a mi mamá sentada en la mesa con el Señor.

Ella me enseñó las prioridades de mi vida. Debido a esto, he hecho mi prioridad el estar con Jesús primero, antes de hacer nada más.

Lo otro que mi mamá me enseñó fue la segunda prioridad: Mi esposo es la persona más importante en esta tierra. Ella se sacrificó por mi padre. Ella le sirvió a mi papá, y ella era un equipo con él. Él era un farmacéutico, y ella estaría allí para él. Ella trabajaba a su lado cuando él la necesitaba. Cuando no lo hacía, venía a casa para estar con nosotros.

Nancy: Eso es maravilloso.

Mujer 2: Cuando mi hermana y yo nacimos, mi mamá optó por dejar su carrera y permanecer en el hogar para criarnos. Ella es la única en la familia que ha recibido una educación, y sin embargo permaneció en la casa y dándome un ejemplo al hacer esa decisión. Verdaderamente creo que, sin este ejemplo que tuve en mi mamá, yo no sería hoy trabajando en el hogar y cuidando a mi familia.

Y aun va más allá. Cuando mi esposo y yo estábamos en el ministerio, Dios nos llamó a irnos al África. Estando allí poco menos de un año, me tomé tiempo para reflexionar. Al hacerlo, pude darme cuenta de que mi madre me había criado enseñándonos cómo trabajar con nuestras manos en el hogar, equipándonos para ser misioneros exitosas, aun cuando no tuve la intención de ser una misionera.

La vida en el este de África en los años de 1980 se parecía mucho a la vida en América durante los años de los 50’s –todo se elaboraba con las manos en la casa. Habían muy pocos efectos eléctricos para hacer la vida mas fácil y práctica. Aún cuando regresamos a los Estados Unidos, mis hijos me pedían que hiciera la mayonesa y los panecillos en casa. Les dejé saber que uno podía comprar esas cosas en los supermercados y que no hacía falta ya hacerlos en casa. (Risas)

Pero fue realmente mi madre quien me preparó para ser exitosa en la vida y para ayudarme a vivir la vida a la que Dios nos había llamado. Le doy este tributo a ella.

Nancy: Es increíble escuchar esto! Muchas de nosotras, como mujeres jóvenes, de seguro no podríamos funcionar en ese tipo de circunstancias hoy en día. No hemos tenido que desarrollar ese tipo de carácter.

Mujer 3: Este verso me recuerda a mi madre, pero especialmente el verso 12 donde dice: “Ella le hace bien y no mal todos los días de su vida.” Mi mamá ciertamente hacia eso con mi papá. Ella iba hasta el asilo de ancianos, manejaba su pequeño carro aproximadamente 5 millas, y lo visitaba cada día.

Cuando yo era niña, mi papá estaba mucho más interesado en la caza y la pesca. Ella permaneció a su lado y le dejó hacer lo que él quería hacer, pacientemente esperando por él. Cuando mi papá tenía 65 años se cayó del techo del granero —desde 40 pies de altura.

Cuando pude llegar a hablarle le dije: “Papá, de seguro que clamaste al Señor cuando sufriste esa caída de 40 pies de altura.” Él dijo: “Porque habría yo de hacer eso?” Aún no estaba yendo a la iglesia. Esperó un largo tiempo. Casi justamente un año más tarde, mi mamá llegó a necesitar una cirugía. Él estaba tan preocupado por la posibilidad de perderla. Fue allí cuando oró para recibir a Cristo.

Yo no estaba allí cuando le hicieron la cirugía, pero estaban mis dos hermanas. Cuando les informaron que todo había salido bien, dijeron: “Vamos a comer, papá.” Él dijo, “No deberíamos pasar por la capilla primero para darle gracias a Dios?”

Nancy: Al estuchar estos conmovedores tributos, me pregunto —de verdad que me he conmovido al escuchar algunas de las cosas que comparten sobre el modelo y el ejemplo que han encontrado en sus madres — pero me pregunto si quizás necesitamos tomar alguna acción, en respuesta a lo que hasta ahora hemos oído.

Para empezar… ¿Alguna vez te has detenido para darle gracias a Dios por la mamá que te dio, y para agradecerle por las maneras específicas en que ella fue una buena madre? ¿ Te has detenido a darle las gracias por las cualidades que ella manifestó, aunque no haya sido como la mujer que vemos en Proverbios 31? Quizás ni siquiera era creyente. Pero nos hemos estado enfocando en los rasgos positivos. Estamos expresando nuestra gratitud.

Y he encontrado que en mi propia vida, aunque mis padres han tenido sus faltas y sus fallas —¡y ellos serian los primeros en aceptar estas faltas!— mientras más gratitud yo expresaba al Señor y a mis padres por esas cualidades, más se liberaba mi corazón de las áreas más endurecidas, de las amarguras por las otras áreas débiles. ¿Cuáles son algunas de las cosas por las que tú puedes darle a Él gracias, por las cosas que viste manifestadas en la vida de tu madre que eran buenas cualidades, cualidades de una mujer virtuosa, de una mujer excelente?

Escríbelas. Y luego quiero retarte, si tu mamá aún vive, a buscar una oportunidad para de alguna forma ofrecerle un tributo tangible de este reconocimiento. Si ella aún vive, no esperes hasta el día de su funeral para decirle, “¡Gracias mamá!”

Déjame decirte también, que si no tuviste una mamá que tenía temor de Dios o que caminaba por Sus preceptos, que eso no debe ser un impedimento para ti. Tú puedes empezar una nueva generación. Tú puedes convertirte en una mujer que le teme al Señor para beneficio de tus hijos, de tus nietos y de tus biznietos. Tengo la esperanza de que estés orando por las generaciones futuras hasta que el Señor venga. Aun esas oraciones que hagas ahora quizás produzcan una cosecha que nunca soñaste cosechar cuando estabas criando a tus hijos.

Así que, cualquiera que sea la estación de la vida en que te encuentres, cualquiera que sean tus problemas, podemos ser mujeres con reverencia hacia el Señor y dignas de escuchar algunas de las palabras que tantas de ustedes han compartido sobre sus madres.

Annamarie: La forma en que tus hijos te recuerden dependerá de la forma en que vivas tu vida hoy. Nancy Leigh DeMoss ha estado recordándonos esto, y ella volverá en unos instantes para orar. Nancy también te animaba para que le agradezcas a tu madre de forma tangible por las cosas que ha hecho por ti.

Dennis Rainey nos explica cómo hacer esto en su libro titulado “El mejor regalo que pudieras darle a tus padres” [ The Best Gift You Could Ever Give Your Parents]. Este breve libro describe cuán significativo es escribirles un tributo a tus padres. Te lleva paso a paso por el proceso de escribir, enmarcar y presentar este regalo especial a tus padres.

Jesús está preparando un hogar eterno para todos nosotros. Esa verdad afectará tus acciones hoy como madre. Descubre por qué mañana. Ahora, aquí está Nancy para ayudarnos a reflexionar sobre los atributos que acabamos de escuchar y para dirigirnos en oración.

Nancy: Padre, gracias por el espíritu dulce y el precioso ejemplo que hemos visto en estas mujeres que han obedecido Tu Palabra y han honrado a sus madres. Señor, Te ruego que en cualquier lugar que nos encontremos en nuestro desarrollo como mujeres que temen al Señor, que podamos empezar a venir a Ti con nuestros propios fracasos. Oro que podamos dirigirnos a Ti para encontrar gracia, para humillarnos, para reconocer nuestra necesidad y luego para dar el próximo paso, en Tu gracia, de convertirnos en mujeres que seamos dignas de alabanza y honor. Oro en Nombre de Jesús, Amen.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se cite otra fuente.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

8/27 – Trabajando con gozo

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Proverbios 31: La mujer contra-cultura

8/27 – Trabajando con gozo

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/trabajando-con-gozo/

Annamarie Sauter: Si eres madre, probablemente parecería que tu trabajo nunca termina. Siempre hay un plato más que fregar, una boca más que alimentar, un juguete más que recoger. Con nosotros Nancy Leigh DeMoss compartiendo cómo hacer que nuestro trabajo sea más fácil.

Nancy Leigh DeMoss: Cualquier cosa que hagamos por amor a Dios y amor a los demás hace que la carga sea mas ligera. ¿No te has dado cuenta de que esto es verdad? Las cosas adquieren una perspectiva diferente cuando las hacemos con un corazón dispuesto.

Annamarie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss, en la voz de Patricia de Saladín.

¿Cuál es la labor más grande e intimidante que estás enfrentando en el presente? Hay una forma de lograr que esa labor sea más manejable … Consiste en reconocer que estas trabajando para la gloria de Dios. Ayer, Nancy empezó a describir algunas formas de trabajar que son exclusivamente femeninas. Ella volverá a retomar el tema en la serie llamada La mujer contra-cultura.

Nancy: Permítanme leerles una carta que recibí de una amiga no hace mucho. Ella decía:

Nancy, cuando leí tu carta que contenía tu agenda, pensé, “Oh Fran, Nancy tiene una gran vida— es tan emocionante, con tantos viajes. Y yo ¿qué haré este verano?”

Sentada en la mesa de la cocina, pensé, “Vamos a escribir lo que he hecho durante este mes para darme cuenta qué he hecho y que haré”. Este es un ejercicio realmente valioso para ver cuán ocupadas están las Madres —con M mayúscula— con todas sus tareas. Todas estas tareas, aparentemente mundanas, demuestran el amor por nuestros hijos.

Tareas como coser cientos de etiquetas en cada par de medias y ropa interior, toallas, camisas y todas esas otras cosas que sabrás que no volverás a ver después que hayan ido al campamento de verano— el gran devorador de los artículos que vienen de la casa. Tareas como escribir la dirección y poner los sellos a diez sobres pequeños para diez cartitas, una para cada día, para los abuelos, para mamá y para papá, para los primos, dispersos en otros campamentos alrededor del país— para luego esperar ansiosamente cada día esa cartita en el buzón y finalmente abrirla el día que los niños llegan”.

Pues bien, mi mes continua con mucha diversión con un clima de 100 grados F en los encuentros de natación de verano.

Beau su hijo adolescente nada. Y ella continúa diciendo

“Cada martes hay un ritual que practican las familias como las nuestra de ir a encuentros de natación que duran desde las 6 pm hasta alrededor de las 9:30 p.m. Por supuesto la ironía de estos encuentros de natación es que si te das cuenta empiezan los ejercicios de calentamiento a las 4:30 pm cuando los encuentros realmente empiezan a las seis. Puede ser que tu hijo nade en tres eventos y hasta dos relevos por un total de 3 minutos en toda la noche. Así que te pasas cuatro o cinco horas bajo un sol abrasador para un total de solo dos minutos, y 26 segundos en toda la noche.”

Pero con gozo, qué profunda alegría, cuando tu niño termina con fuerza, sale de la piscina y todo empapado mira fijamente a Mamá (con M mayúscula), sonríe y se acerca buscando un gran abrazo— realmente todo valió la pena.

El Día de los Padres invitamos a los abuelos a comer helado y bizcocho hechos en casa. Leí del diario de George Washington, el tema “El Padre de Nuestro País” y también leí de las Escrituras temas sobre hijos, padres y abuelos. Luego cada persona en la mesa compartió algo que su Padre le había dado, una bendición espiritual o algo así. Qué momento tan precioso.

Bueno, ella habló de como su madre compartió algo sobre su padre y su padre a la vez compartió algo sobre su padre y luego la pequeña Mary Scott compartió como su papá le ha regalado cosas que cuestan dinero, pero el mejor regalo era el regalo gratuito de Jesús. “Oh Nancy”, dijo Fran, “qué mes tan rico he tenido”.

Esta amiga está descubriendo el valor, el significado y la maravilla de ser una mujer dispuesta que trabaja con sus manos. Qué retrato de la mujer de Proverbios 31: la mujer que tiene un corazón de virtud y excelencia y tiene fortaleza espiritual y un carácter piadoso. Luego vemos cómo este carácter se manifiesta en su vida y en el contexto de su hogar. Hemos estado viendo el verso 13 de Proverbios capitulo 31, y seguimos expandiendo un tema que se ve en todo este pasaje.

El versículo 13 dice: “Busca lana y lino, y con agrado trabaja con sus manos”. Hablamos acerca de lo duro que trabaja esta mujer. Ella es diligente. Ella es industriosa y podrás ver este tema de principio a fin en el capítulo. No hay nada de pereza en ella. Su trabajo está centrado en su casa, particularmente durante los años de tener los hijos y criarlos, pero también después mientras ella construye un hogar para su familia.

Quiero señalar otra palabra que encontramos en ese versículo. Con agrado ella trabaja con sus manos. La Nueva Versión Internacional dice: “y gustosa trabaja con sus manos”. Literalmente significa con el deleite de sus manos, y esto sugiere—aunque no lo creas— que ella realmente disfruta su trabajo. Ella lo hace con gozo. Pone sus manos a trabajar gozosamente.

Esto no implica que las tareas sea inherentemente gozosas en sí mismas. Si eres madre o has sido esposa durante un tiempo, a menos que te encante la cocina, probablemente te ha pasado que hay días cuando el preparar tres comidas al día y luego limpiar y recoger después de los almuerzos se convierte en toda una labor.

Pero aquí encontramos una mujer con un corazón alegre y dispuesto que le proporciona significado a su trabajo. Gustosa pone sus manos a trabajar. Esto habla de su actitud hacia el trabajo. No tan solo trabaja arduamente en su hogar sino que trabaja con gusto y corazón contento. Se siente animada con sus tareas.

En Eclesiastés capitulo 9 leemos: “Todo lo que tu mano halle para hacer, hazlo según tus fuerzas; (Eclesiastés 9:10). Para esta mujer su trabajo no es duro. No es una labor pesada, aunque ella ciertamente lo podría ver así. Ella ha escogido tener una actitud diferente con respecto al trabajo pues ella ve los resultados finales. Ella ve el propósito de ese trabajo. Ella ve el significado y la motivación detrás de esa tarea. Y este es el amor. Es el amor por los demás. Es el amor a Dios. Es ese amor a Dios el que la motiva a trabajar con sus manos, a limpiar alrededor de la casa y proveer comida y ropa. Todo esto es motivado por el amor.

Y eso no necesariamente hace que su trabajo sea mas fácil, pero cualquier cosa que hagamos por amor a Dios y por amor los demás, hace la carga más ligera. ¿No te has dado cuenta de que esto es cierto? Cuando lo haces con un corazón dispuesto adquieres una perspectiva diferente; no estás viviendo para ti misma, sino que vives para los demás. Y tu mayor gozo lo encuentras cuando sirves amorosamente a los demás.

Ahora, no estoy tratando de ponerle romanticismo a una tarea manual pesada y de servicio. Tampoco estoy diciendo que no eres una mujer piadosa si no restriegas el piso cantando. Existen momentos en nuestras vidas cuando tendremos que hacer cosas que simplemente hay que hacerlas. Pero hay algo que deseo que tengas mientras trabajas y mientras yo trabajo, y es un corazón dispuesto y alegre.

Un comentario de Proverbios 31 dice: “Tan solo el amor puede hacer que este servicio diligente sea dulce y placentero. Cuando falta el amor, este trabajo se convierte en una labor dura y pesada”. Algunas de ustedes ya conocen el nombre del hermano Lawrence. Él era un monje del siglo 17 cuyo trabajo en la orden religiosa donde pertenecía era la cocina. Pero él aprendió a hacerlo con un corazón alegre, por amor a Dios. De hecho escribió La práctica de la presencia de Dios , un clásico que encuentro tan alentador para nosotras las mujeres mientras trabajamos.

Él escribió: “Mi tiempo de trabajo no difiere tanto de mi tiempo de oración.” Debemos tener en cuenta que su tiempo de trabajo era trabajar en la cocina— trabajar con el equipo de cocina y limpiar— en esto consistía su empleo. Y él dijo:” Mi empleo, mi trabajo, no difiere de mi tiempo de oración, ahí en medio del bullicio y desorden de mi cocina, mientras varias personas piden varias cosas al mismo tiempo.”

¿Te suena esto como a tu vida? Para algunas de ustedes que son mamás, ¿no les es usual que en casa varias personas las llamen al mismo tiempo para cosas diferentes? Él dijo: “En medio de todo ese bullicio y desorden, poseía a Dios en tranquilidad como si estuviese de rodillas en oración.”

¡No es maravilloso! Pero les diré que él no empezó de esta manera. Si lees La práctica de la presencia de Dios , verás que para él esto fue un proceso. Pero esa labor manual y servicial es consagrada y santificada cuando la ofrezco en ofrenda a Dios.

Como madre podrás pensar que en medio de toda la limpieza, la recogedera, la cocina, la compra y todo lo demás que haces para ayudar a la familia en el hogar, que puedes habitar con Dios en tu espíritu con la misma tranquilidad , que lo haces cuando estás de rodillas con tu Biblia abierta en oración , porque haces tus tareas como para el Señor, con un corazón dispuesto.

Y el versículo que me ha venido a la mente es aquel en el que Pablo dice en 2da a los Corintios, capítulo 12: Y yo muy gustosamente gastaré lo mío, y aun yo mismo me gastaré por vuestras almas. (2 Corintios 12:15). ¿Y el apóstol Pablo? Él tenía un trabajo glamoroso. Siempre pensamos que el trabajo de otro es más glamoroso que el nuestro. Pablo dijo: “No importa lo que me cueste, lo haré alegremente porque el propósito de mi vida es gastarme por ustedes”. Ese es el propósito de mi vida: glorificar a Dios gastándome por vuestras almas. Y todas ustedes que son esposas y madres, de esa manera glorifican a Dios, gastándose y entregándose por los demás.

Así que lo harás. La pregunta es: ¿Lo vas a hacer con gusto o lo vas a hacer con resentimiento? Y cuando Jesús habló de hacer el trabajo de su padre, Él dijo: “Me deleito en hacer tu voluntad, Dios mío”. Recientemente mientras pensaba en esta frase me di cuenta de que tarde o temprano generalmente me someto a la voluntad de Dios, pero a menudo no me deleito en la voluntad de Dios.

Si quiero ser como Jesús, entonces necesito orar: “Oh Señor, dame un corazón que se deleite en servir, que se deleite en trabajar para ti, que se deleite en gastarse en favor de los demás. Si ésta es Tu voluntad para mi vida, si éstas son labores asignadas por Ti, entonces ayúdame a hacerlas con gozo. Ayúdame a trabajar gustosamente con mis manos.

Muchas veces me he apropiado de una oración que hay al final del Salmo 90. Y vamos a elevar esta oración al Señor:

¡Sean manifiestas tus obras a tus siervos, y tu esplendor a sus descendientes! Que el favor del Señor nuestro Dios esté sobre nosotros. Confirma en nosotros la obra de nuestras manos; sí, confirma la obra de nuestras manos (Salmo 90:16–17, Nueva Versión Internacional).

Annamarie: Nancy Leigh DeMoss volverá de inmediato con la segunda parte del programa de hoy. Hablará de manera más específica acerca de lo que significa la obra de nuestras manos. ¿Qué nuevas ideas te han surgido acerca de Proverbios 31 a medida que Nancy ha ido compartiendo la serie La mujer contra-cultura? Visítanos en AvivaNuestrosCorazones.com y déjanos saber tus opiniones e ideas.

Quizás conoces a alguien que se beneficiaría grandemente con la enseñanza de hoy. Hay muchas formas en que puedes convertirte en una embajadora de Aviva Nuestros Corazones. Puedes enviarles un correo electrónico a alguna persona con la transcripción del mensaje de hoy. Otra idea es que puedes agregar un banner de Aviva Nuestros Corazones en tu blog, portal o muro de Facebook. Visítanos en nuestra página de Facebook, Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss, y sé parte de esa comunidad creciente de mujeres que ama el mensaje de avivamiento y feminidad bíblica.

Visita nuestra página, AvivaNuestrosCorazones.com, y obtendrás más ideas de cómo convertirte en una embajadora de Aviva Nuestros Corazones. Ahora volvemos con la enseñanza de Nancy sobre la importancia del trabajo de una mujer.

Nancy: Me resulta interesante que en Proverbios 31 encontramos seis referencias a las manos: en el versículo 13, en el versículo 16, en el versículo 19, en el versículo 20 y en el versículo 31. Específicamente en los versos 13 y 19 tenemos una mujer que consigue lana y lino como materia prima para trabajarlos con sus manos y convertirlos en hilo, luego en tela y finalmente en ropa.

Al notar todas las referencias en este pasaje a lo que ella hace con sus manos (dependiendo de la traducción que estés usando se hará referencia al trabajo de sus manos, o el fruto de sus manos, la ganancia de sus manos) yo me pregunto: ¿Cuál es el significado de todas esas referencias al trabajo de sus manos? Luego empiezo a pensar en otros pasajes bíblicos donde se hace referencia a las manos. Estos pueden arrojar un poco de luz a medida que estudias la Palabra de Dios.

Bíblicamente, existe un significado especial con respecto al trabajo de nuestras manos. En en el Salmo 8:3 (NVI) nos dice que los cielos son la obra de Sus dedos y cuando se cita nuevamente este pasaje en Hebreos 1:10, dice: “y los cielos son la obra de tus manos”. El Salmo 8:6 dice que Dios formó al hombre y “Tú le haces señorear sobre las obras de tus manos; todo lo has puesto bajo sus pies”.

Esta tierra es obra de las manos de Dios. El Salmo 111:7 nos dice que las obras de Sus manos son justicia y verdad. También sabemos que Jesús trabajó con Sus manos. Él creció como el hijo de un carpintero y con certeza hizo las tareas propias de un carpintero con Sus manos. También usó Sus manos como medio de bendición para los demás. En Mateo 19:15 vemos que Él puso Sus manos sobre los niños. En Lucas 24:50 cuando Jesús se preparaba para ascender a los cielos después de Su resurrección, las Escrituras señalan que “alzando Sus manos los bendijo”. Bendijo a Sus discípulos.

Los apóstoles trabajaron con sus manos. En 1 Corintios 4:12 el apóstol Pablo dijo: “nos agotamos trabajando con nuestras propias manos;” Hechos 20:34

Y de nuevo en Hechos 20:34 Pablo al hablar con los ancianos de Éfeso les dice: “Vosotros sabéis que estas manos me sirvieron para mis propias necesidades y las de los que estaban conmigo” (Hechos 20:34).

¿No te resulta interesante notar que el gran apóstol Pablo, el autor de 13 cartas del Nuevo Testamento, no tenía a menos el trabajar con sus manos? Trabajar con nuestras manos es la cura, es el antídoto de la haraganería, del robo y de toda inutilidad. Por eso leemos en Proverbios 21 que las personas haraganas no trabajan con sus manos, dice: “El deseo del perezoso lo mata”, dice en Proverbios, “porque sus manos se rehúsan trabajar; todo el día codicia, mientras el justo da y nada retiene” (Proverbios 21:25-26).

¿Puedes ver la diferencia? Los perezosos siempre quieren obtener. Quieren estar del lado de recibir. No trabajan para dar. Quieren recibir. Y finalmente, si no pueden obtener lo que desean, esto puede hacer que roben a causa de su pereza. Pero las personas que son trabajadoras están dispuestas a trabajar con sus manos para poder tener algo que darles a los demás. Ese es el corazón de esta mujer virtuosa.

Leemos en 1ra de Tesalonicenses en el capítulo cuatro que Pablo les insta: “que tengáis por vuestra ambición el llevar una vida tranquila, y os ocupéis en vuestros propios asuntos y trabajéis con vuestras manos… A fin de que os conduzcáis honradamente para con los de afuera, y no tengáis necesidad de nada” (1 Tesalonicenses 4:11–12).

Ahora, esto es algo serio porque Pablo no solo está diciendo que es algo que debemos considerar hacer, trabajar con nuestras manos en las tareas que debamos hacerlo. En 2da a los Tesalonicenses capítulo tres él dice que había algunos en la iglesia que eran perezosos; no trabajaban con sus manos. Y Pablo dijo: “miren nuestro ejemplo. No comimos de gratis el pan de nadie, sino que trabajamos con fatiga y trabajo día y noche, para que no fuésemos una carga para ustedes, sino más bien un ejemplo que ustedes pudieran seguir” (2 Tesalonicenses 3:7–8, parafraseado).

“No se cansen de hacer el bien” (Gálatas 6:9, parafraseado). Esta es una buena palabra para las madres, ¿no es así? Y él sigue diciendo: “Si alguno no obedece nuestra enseñanza en esta carta, señalad al tal y no os asociéis con él, para que se avergüence” (2 Tesalonicenses 3:14). No es algo que solo vamos a modelar en nuestros hogares, sino que es algo importante que deben enseñarles a sus hijos. Sus hijos necesitan aprender cómo trabajar y cómo tener una ética de trabajo, pero también a trabajar de manera práctica.

Algunas de ustedes encontraron que cuando se convirtieron en esposas y madres no tenían las destrezas prácticas que debían saber para satisfacer las necesidades de sus familias en términos de comida, ropa, hacer compras, administrar y organizar la casa, la limpieza y algunas de estas destrezas ustedes tuvieron que aprenderlas. Y déjenme decirles, si todavía no saben hacer estas cosas, si todavía no tienen las destrezas, busquen una mujer que sí las tenga y pídanle que las ayude a aprender.

Quizás tú pienses: “Es que me sentiría muy avergonzada de decirle a una mujer que yo no sé cómo organizar mi casa, o que no sé cómo limpiar la casa o que no sé cómo cocinar.’” Es mejor pasar la vergüenza y buscar a alguien que te sirva de mentora y que te ayude a aprender esas destrezas, que pasar por la vida sin completar parte del llamado de Dios para tu vida.

Pero madres, asegúrense de que sus hijas estén aprendiendo esas habilidades para que cuando tengan su edad no tengan que admitir que no saben cómo hacer las tareas básicas del hogar.

Bueno, y hay tantas formas en que una mujer en el contexto del hogar puede usar sus manos. Yo hice una lista de algunas, y ustedes pensarán en otras: coser y remendar la ropa, las cortinas, las sábanas. Limpiar —lavar los platos, la ropa, bañar a los niños, limpiar los baños, los pisos, limpiar cosas derramadas. Y siempre hay mucho que hacer con las manos, recoger, cocinar, hornear, preparar los alimentos, comprar, manualidades para embellecer el hogar: pintar, esténcil, jardinería, sembrar, sacar las yerbas malas, ocuparse del jardín.

Trabajar con tus manos: arreglos florales, bordado, escribir notas motivadoras- esa es una forma de usar tus manos para ministrar gracia a los demás. Y a propósito, empieza en casa con esas notas motivadoras. Algunas de ustedes tienen mucho talento para escribir notas de agradecimiento y de motivación, pero ¿le escriben a sus esposos y a sus hijos esas notitas?

¡Usa tus manos! Llevar las cuentas, esto puede ser parte de tu área en la casa. Es algo que puedes hacer con las manos para ayudar a ministrar gracia a tu familia. Cuidar los niños enfermos, trenzar el pelo, cortar el pelo, todo tipo de peinados, llevar a los niños a la escuela, a las clases de piano, a las clases de deportes. Esta mujer busca lana y lino, busca la materia prima que necesita, y luego trabaja gustosamente con sus manos.

Déjenme pedirles que se detengan aquí un momento y miren sus manos. Solo mírenlas. Si eres una mujer de Proverbios 31, o te estás convirtiendo en una, como tenemos el compromiso de hacerlo juntas, tus manos tal vez no sean las manos de una modelo. Puede que no tengas las uñas perfectamente arregladas. Pero déjame preguntarte lo siguiente: ¿Son manos que sirven? ¿Son manos que se usan para bendecir y ministrar de forma práctica a las necesidades de los demás?

Si lo son, entonces aunque no sean manos bellas, son manos como las del Maestro. Las manos de Cristo fueron clavadas a la cruz. Él lo soportó, por amor, por tener un corazón de siervo, por el Evangelio, por el plan de redención.

Y cuando le sirves a tu familia con tus manos, cuando trabajas con tus manos, cuando limpias y cocinas, no importa lo que hagas con las manos en la casa, lo estás haciendo por el Evangelio. Lo estás haciendo para que tus hijos puedan saber cómo es Jesús, para que sean atraídos hacia Jesús, para que deseen conocerlo.

Hay una hermosa palabra de motivación en 2do libro de Crónicas capítulo 15. El profeta vino al rey Asa. Asa era un hombre que tenía un corazón para Dios, y deseaba establecer reforma en las naciones que necesitaban desesperadamente ser reformadas, pero era un trabajo difícil.

Hubiera sido fácil para Asa cansarse y darse por vencido. Dios le envió al profeta para decirle lo que quiero decirles a ustedes hoy. Él le dijo: “Mas vosotros esforzaos y no desmayéis, porque hay recompensa en vuestra obra.” (2 Crónicas 15:7).

Déjenme decirlo de nuevo. “Mas vosotros, esforzaos y no desmayéis porque hay recompensa en vuestra obra”, si la haces como para el Señor.

Así será.

Annamarie: La Biblia es tan práctica. Nancy Leigh DeMoss nos ha estado explicando cómo Proverbios 31 se relaciona con todo el trabajo que tendrás esta semana. El programa de hoy es parte de una serie llamada La mujer contra-cultura. Es un estudio profundo de Proverbios 31, y una exploración de la femineidad bíblica.

Ahora, si no conoces la frase “feminidad bíblica”, espero que explores el tema con más profundidad en un libro escrito por Nancy y otras sabias escritoras, llamado Becoming God’s True Woman «Atrévete a ser una mujer conforme al plan de Dios» .

También te invitamos a unirte a nosotros en nuestra primera conferencia de Mujer Verdadera para América Latina, a celebrarse en Santo Domingo, República Dominicana. Entérate de los detalles visitando, AvivaNuestrosCorazones.com.

¿Sabes? El trabajo de una mujer no sólo consiste en ir tachando tareas de la lista de cosas por hacer. La gente está mirando, y mientras estás trabajando, puedes mostrarles un retrato de Cristo. Escucha más sobre esto mañana en Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de Life Action Ministries.

Las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se mencione otra fuente.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

7/27 – El trabajo de una mujer piadosa

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Proverbios 31: La mujer contra-cultura

7/27 – El trabajo de una mujer piadosa

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/el-trabajo-de-una-mujer-piadosa/

Carmen Espaillat: Este es Aviva Nuestros Corazones en la voz de Patricia de Saladín.

Nancy Leigh DeMoss: No me gusta escuchar cuando algunas personas le preguntan a una mujer «¿Trabajas?” Porque sé que quieren decir «¿recibes un salario por trabajar fuera de casa?” Porque en realidad toda mujer piadosa trabaja, una esposa y madre, trabaja. Una mujer piadosa trabaja duro.

Carmen: ¿Te parece que tu gran pila de trabajo nunca termina? Hoy Nancy te ayudará a enfrentar tu larga lista de cosas por hacer. No se va a detener por tu casa para darte una mano, pero luego de su mensaje de este día, te sentirás motivada a hacer el trabajo por las razones y en las formas correctas. Estamos en la Serie titulada “La mujer contra-cultura” .

Nancy: Estamos caminando despacio a través del capítulo 31 de Proverbios. Lo prefiero de esa manera. Nos da la oportunidad de permanecer en cada frase, cada versículo, para meditarlo, y ver lo que Dios tiene que decirnos a través de Su Palabra para nuestras vidas como mujeres. Estamos leyendo la descripción de la mujer virtuosa, una mujer excelente, una mujer de fortaleza moral y de carácter piadoso. El tipo de mujer que toda hija de Dios, será algún día.

Dios está comprometido en hacer de ti y de mí, este tipo de mujer. Entonces, qué mejor que cooperar con Él en el proceso, en lugar de resistirnos y patear y gritar o ignorar Su estándar y entonces un día descubrir que realmente no llenamos la medida. Este es el compromiso de Dios con nosotras —convertirnos en ese tipo de mujer.

En la medida en que vemos el versículo 13 del capítulo 31 de Proverbios… Por cierto, espero que estén tomando el reto de 30 días, leyendo Proverbios 31 que tiene 31 versículos, cada día durante 31 días y pidiéndole a Dios que te enseñe por Su Espíritu Santo, qué hay en ese pasaje que aplique para tu vida y si tu vida cumple con este estándar de Dios del cual hemos estado hablando. Algunas quizás se encuentran en medio de este reto. Si no has iniciado, quizás hoy pueda ser un buen día para hacerlo.

Ahora en la medida en que continuamos con el versículo 13, comenzamos a observar la virtud y excelencia de esta mujer, como su amor y devoción trabajan de manera práctica en sus quehaceres cotidianos. Hemos visto que ella tiene un corazón excelente y virtuoso, pero solo Dios puede ver su corazón. ¿Cómo luce este corazón en los asuntos cotidianos? ¿Cómo actúa una mujer con este corazón? ¿Cómo afecta su horario, sus prioridades, sus actividades, su día? ¿Cómo usa su tiempo una mujer que es leal a su esposo, según vimos anteriormente? ¿Cómo vive ella ese compromiso?

Una de las cosas que se pueden observar en este pasaje es que el estándar de santidad que estamos viendo aquí, no es la imagen de una mujer que se convierte en una ermitaña religiosa; ella sí necesita pasar tiempo a solas con Dios, pero no pasa la mayor parte del tiempo a solas, sino que sale de esa habitación, de ese lugar, vive ese caminar, esa relación, esa devoción a Dios afuera, en el laboratorio de la vida, en lo esencial, día tras día.

Recuerdo haber conversado con una mujer que estaba tan entusiasmada sobre lo que Dios estaba haciendo en su tiempo de quietud, y ella amaba estar en la Palabra y orando. Ella decía “Pudiera pasar horas haciendo esto”. Pero en la medida en que empezamos a conversar, me di cuenta que había algunos asuntos mayores en su matrimonio.

Empecé a explorar cómo esta mujer podía tener tal devoción por Dios y un corazón para Dios, y cómo podía tener tantos problemas en su matrimonio y con sus hijos, y otras cosas empezaron a surgir. Entonces me di cuenta que se trataba de una mujer que definía su espiritualidad basándose en su vida devocional. Su esposo, comprensiblemente, no estaba nada impresionado.

Él quería algo de comida. Quería poder ver a través del desorden en su casa. Él quería que ella viviera su espiritualidad en su casa, y esto es lo que realmente este pasaje presenta.

El versículo 13 dice que ella busca «lana y lino»; esta mujer de Dios, excelente mujer, esta mujer virtuosa, que pensamos que está tan alta y que nunca lograremos alcanzarla, es intensamente práctica. Ella busca lana y lino y gustosamente trabaja con sus manos. Vemos claramente que es una mujer que trabaja.

No me gusta escuchar cuando algunas personas le preguntan a una mujer “¿Trabajas? Porque seguramente se refieren a que si recibe un cheque que le paga por trabajo fuera del hogar. Pero el hecho es que cualquier mujer que es una mujer de Dios, una esposa y madre, trabaja. Y una mujer de Dios trabaja duro. Aquí tenemos una mujer que toma iniciativa para satisfacer las necesidades prácticas de su esposo y sus hijos. Ella trabaja duro. Ella es diligente.

Lo podemos ver en este pasaje. El versículo 15 dice que ella se levanta temprano en la oscuridad y el 18 dice que ella se acuesta tarde. Trabaja en las noches. El versículo 27 dice que no come pan de holgazanería. Es una mujer diligente. Vi recientemente una definición de diligencia que pensé que podría ser útil. Diligencia es ver cada tarea como una asignación especial del Señor y usar todas mis energías para realizarla.

Esta mujer lo hace en maneras muy prácticas. Ella se envuelve en tejido, costura, y otras actividades similares, no como hobbie o recreación sino con un propósito: para satisfacer las necesidades de su familia y de los demás, como veremos más adelante en este pasaje.

Ahora, estamos hablando de una mujer en una cultura y en una época donde todas las vestimentas, cortinas, tapicería, ropa de cama, eran fabricados en la casa por las mujeres. Sus manos vestían a su familia. No corría a las tiendas ni a ningún otro sitio, a buscar en los estantes, ropa o toallas o sábanas para su familia. Ella las confeccionaba. Y las hacía desde cero.

Se habla de lana y lino. Estos eran dos elementos básicos usados en tejido de materia prima. La lana era usada para hacer finas ropas de cama, ropa interior y de dormir, también sábanas, etc. Ella trabajaba con sus manos. Primero ella buscaba la materia prima y luego trabajaba con sus manos para fabricar ropa y otros tejidos para su familia.

Según he aprendido al leer sobre este tema, el buscar lana y lino conllevaba muchas actividades en ese proceso. Para decirles la verdad, no me puedo imaginar todo lo que envuelve, el secado, el pelado, sacudido, peinado, y finalmente tejer el lino. Dura labor pero como dice Proverbios 14:23 «En toda labor, hay ganancia».

Así que en la medida en que trabajes para tu familia, puede que no sea con lana y lino, pero mientras trabajas con tus manos, en tu casa, cuando manejas con tus manos los detalles prácticos relacionados con el cuidado de tu familia, en todo trabajo, hay ganancia. El trabajo es bueno. Y esta mujer con un corazón para Dios, trabaja, para satisfacer las necesidades de su familia.

No solo trabaja duro, sino que trabaja en su hogar. Ella trabaja en su casa. Reconozco que en este punto voy a ir en dirección diametralmente opuesta a la forma que el mundo piensa sobre las mujeres y el trabajo. No voy a hacer declaraciones absolutas que las Escrituras no hagan, pero pienso que es apropiado indicar que Tito 2 nos enseña que la mujer debe trabajar en el hogar. Son trabajadoras en su hogar. Eso lo dice la Palabra de Dios.

Esto no significa que no haya ningún otro lugar donde la mujer pueda trabajar. Pero el primer lugar en que ella trabaja es su hogar; hasta que no lo haga, ella no tiene el derecho de salir a atender otras necesidades fuera. El corazón, el lugar central de su ministerio, de su trabajo es en su hogar.

Vemos en este pasaje… Realmente he dudado decir esto, y he estado pensando mucho en esto y lo he ponderado a la luz de las Escrituras y de otros pasajes relacionados con los asuntos de la mujer y la feminidad bíblica. Pero mientras más leo en la Palabra de Dios, más obvio se me hace que Dios ordenó una división de labores en Su plan ideal. No se trata de que la mujer y el hombre hagan los mismos trabajos.

Hay una división apropiada de funciones en el matrimonio y la familia. Dios ha ordenado que el esposo idealmente debe ser el proveedor del pan, que salga para traer a la casa recursos para el cuidado y bienestar de la familia. ¿Y cuál es el trabajo de la mujer? Ella trabaja administrando los recursos que su esposo provee, para el cuidado de ella y de los hijos. Así está haciendo una contribución económica tanto como la que él hace; pero él sale para traer los recursos y ella los administra.

Las funciones que vemos enumeradas en este pasaje –relativas a vestido, alimento y cuidado del hogar y la atmósfera de la casa, así como el cuidado de las necesidades prácticas de ese hogar— son primordialmente responsabilidad de la mujer.

Esto no implica que sea incorrecto o antibíblico que el hombre vaya al supermercado o a la tienda a comprar ropas. Tampoco que resulte incorrecto que use la aspiradora para limpiar o que lave platos o ayude en la preparación de alimentos. Pero pienso que en la medida en que vamos por las Escrituras, si las usamos como nuestra autoridad, se hace obvio que estas cosas son distintivamente del dominio de la mujer, el dominio de la esposa y madre.

De modo que ella y su esposo trabajan juntos. Reconozco que debido a que muchos hogares se han destruido, no hay un hombre que supla las necesidades materiales del hogar, o quizás la mujer no pueda estar físicamente capacitada para ministrar en estas formas prácticas a su familia. Pero estamos hablando del plan ideal de Dios, el cual hace un alto llamado a la mujer, que es un privilegio y una bendición: el de satisfacer las necesidades en su hogar.

Detengámonos un momento y déjame preguntarte como mujer: Has abrazado gustosamente y con gozo… ¿Has aceptado el ámbito de trabajo que Dios ha diseñado para ti como mujer? Has aceptado la responsabilidad, el privilegio de cuidar de las necesidades físicas, y prácticas de la familia? No significa que siempre disfrutes cocinar tres comidas al día, lavar ropas, limpiar inodoros, o trapear pisos. No te estoy preguntando si amas esas tareas.

Te pregunto si has aceptado gustosamente el llamado y privilegio de servir a tu familia como una mujer que reverencia a Dios. ¿Manifiestas esto en tu hogar como una expresión de tu amor por Dios? Ese es el llamado de Dios, y hay bendición cuando abrazamos el llamado de Dios y decimos «Sí, Señor; lo acepto; trabajaré en mi hogar para satisfacer las necesidades de mi familia. Trabajaré en mi hogar para asegurarme de que las necesidades de mi familia sean satisfechas.”

Carmen: Nancy Leigh DeMoss estará de nuevo con nosotras para la segunda mitad del programa. Quizás luego de escuchar su mensaje, estés pensando, me encantaría permanecer a tiempo completo en mi hogar, pero no es posible que podamos costearlo. Hacer la transición y servir en el hogar puede ser realmente más fácil de lo que te imaginas.

Volvamos a Nancy y a la serie La mujer contra  cultura .

Cuando la mujer toma el rol del hombre, le quitamos a el la presión para que tenga que asumir su responsabilidad; y como vivimos en un mundo caído, probablemente el dirá «si no tengo que proveer, no lo haré»

Nancy: Ahora, a través del resto de Proverbios 31, veremos un número de referencias a esta mujer que trabaja de manera práctica para cuidar las necesidades esenciales de su familia. Me refiero a vestido, alimento, decoración del hogar y la forma en que ella se viste. Ella trabaja en todas esas áreas y con todas esas responsabilidades para asegurar que las necesidades de su esposo y de sus hijos estén satisfechas. Esto requiere diligencia. Requiere trabajo duro, y requiere que ella centre sus esfuerzos alrededor de su hogar. Ese es su territorio, su dominio.

El trabajo del esposo es ser el proveedor, traer los recursos al hogar como proveedor. Ese es el trabajo del esposo. Debe traer al hogar los recursos necesarios para su familia. Cuando le decimos esto a algunas mujeres, nos dicen (te lo diré antes de que me escribas) “pero mi esposo no va a proveer”.

No conozco tu situación, pero sospecho que tu esposo no se va a morir de hambre, pues la preservación propia lo motivará a buscar algún medio para proveer. No quiero parecer sarcástica o cínica. Sé que en este mundo caído, habrá mujeres que no trabajarán a la manera de Dios, y que hay hombres que no trabajarán conforme los métodos divinos.

Cuando intervienes y dices que vas a proveer para las necesidades de la familia; porque tu esposo no va a hacerlo; ¿sabes lo que estás haciendo? Le quitas la presión para que tenga que asumir su responsabilidad; la presión para que sea el proveedor que debe ser. En este mundo caído, probablemente, él se encogerá de hombros y dirá “Si no tengo que proveer, no lo haré”.

Aunque él sea quien deba proveer el pan, no implica que tu no tengas que trabajar, sino que trabajas con tu corazón, con tus manos; con trabajo diligente y esfuerzo para ministrar las necesidades de tu familia, para manejar los recursos que tu esposo trae al hogar para cuidarlo a el y a tus hijos.

Permítanme leer una frase de un libro que acabo de descubrir y que fue escrito en 1882 titulado “Domesticidad” (Homemaking) Su autor es un hombre de nombre J. R. Miller. Quiero leer un pasaje largo que pienso que se refiere bastante bien al tema de la mujer que trabaja en su hogar.

Él dice que el primer trabajo de la esposa debe ser llevado a cabo en su hogar. Su primer y mejor trabajo debe ser hecho allí, y hasta que no sea bien hecho, no debe salir fuera a tomar otras responsabilidades. Debe ser una trabajadora en su hogar. Debe cuidar de su hogar como el único lugar sobre la tierra donde solo ella es responsable y al que ella debe cultivar bien para Dios aunque nunca haga ninguna otra cosa fuera del mismo.

Esto viene de los años 1800s. este escritor dice que para los negocios del Padre, el trabajo de la mujer no consiste en asistir a actividades ministeriales, ni de la iglesia, ni reuniones de misiones, ni de madres, ni siquiera enseñar en una escuela dominical hasta que no haya hecho de su hogar todo lo que su mejor habilidad y sabiduría puedan ayudarle a hacer.

Muchas esposas por el celo del trabajo fuera de la casa para Cristo han actuado de manera negligente en sus hogares; han tenido ojos y corazones para los de afuera mientras descuidan las necesidades internas.

El resultado es que mientras hacen el trabajo angelical en las calles y avenidas, los ángeles estaban de luto por sus deberes descuidados dentro de las paredes huecas de sus propios hogares. Mientras ganaban un corazón entre los necesitados, los enfermos o los huérfanos, perdían los corazones dentro de su propio hogar.

Recordemos que el primer trabajo que Cristo da a las esposas es en el hogar, y que ninguna cantidad de actividades consagradas en otras esferas cubrirá en este mundo, ni en el venidero la negligencia o faltas allí. (pp. 67-68).

Pero ¿qué significa esto para nosotras como mujeres hoy? Bien, he visto en los ojos de mujeres y escuchado las historias de mujeres que han estado tan ocupadas sirviendo al Señor fuera de sus propios hogares que es obvio por la condición de su salud, o la condición de su esposo, su matrimonio, sus hijos, que ellas han sido negligentes con las primera cosas: las prioridades de su hogar.

Es mucho más fácil salir y cuidar los hijos de otros o cualquier otra persona de quien recibimos la gratitud y quizás hasta un cheque de pago, que hacer esas tareas no agradecidas dentro del propio hogar.

Tenemos mujeres que están fuera conduciendo estudios bíblicos. Liderando ministerios. Trabajando duro en la iglesia. Las encontramos en la guardería de niños. Cantando en el coro. Enseñando la clase de escuela dominical. Están activas en su iglesia local o en ministerio de la comunidad, de voluntarias en diferentes posiciones, pero sus hogares se encuentran en caos.

Tus buenas obras deben ser hechas primero en casa, ministrando a las necesidades de tu familia. Y en la medida en que Dios te de oportunidad, recursos, o una etapa diferente de tu vida, podrás tomar esos dones y talentos y expandirlos fuera del hogar, como veremos que hace la mujer de Proverbios 31.

Tengo una amiga que tiene estudios en historia del arte. Es una joven brillante. Era editora de fotografía para un gran texto de historia de arte, y su nombre estaba allí. Esto ocurrió mientras ella era soltera y esposa joven. ¿Sabes qué está haciendo ahora? Se encuentra en su hogar como ama de casa.

Tiene tres niños pequeños y espera un cuarto. Su hijo mayor tiene 4 años. Tiene sus manos llenas. Estoy segura que un día será más fácil para ella volver a ese trabajo de editora de fotografía. Tendrá más dinero y acciones de gracias de lo que pudiera obtener en este momento porque esos niños de 4, 3 y 1 año no están haciendo mucho para alabarla actualmente. Tiene un trabajo duro.

Pero ¿sabes la contribución que ella está haciendo ahora como esposa para su esposo y madre para sus niños, en el contexto de su hogar, satisfaciendo sus necesidades en maneras prácticas y amorosas? Esa contribución no se compara con tener el nombre en ese texto de historia del arte que será colocado en algún estante de una Universidad. Ella está haciendo una contribución para la eternidad. Está invirtiendo en las vidas de sus hijos. Está trabajando para la eternidad. Está desarrollando una relación con sus hijos, con su esposo, Y Dios esta siendo agradado.

Carmen: Nancy Leigh DeMoss ha estado retando a cada madre. ¿Estamos invirtiendo para la eternidad? Este es el tipo de mensaje que necesito que se me recuerde cuando tengo el calendario lleno y los días muy ocupados.

Las mujeres de hoy día, están ocupadas. Cada día está lleno de trabajo pesado. Hay una manera de hacerlo más fácil, y Nancy lo explicará en el programa de mañana. Ahora oremos.

Nancy: Señor, ayúdanos a ver el trabajo en nuestros hogares como un medio de ofrecerte adoración y devoción a Ti y ministrar gracia a aquellos a quienes Tu nos has llamado a servir. Ayúdanos a ver el trabajo desde Tu perspectiva y recordar que ese trabajo de nuestras manos es santo cuando lo hacemos para Ti y para otros. Danos un sentido de prioridades divinas y bíblicas. Y que la virtud y excelencia que estás desarrollando en nuestros corazones se manifieste en asuntos prácticos en la medida en que satisfacemos las necesidades físicas, materiales y temporales de aquellos que has puesto en nuestros hogares. En el Nombre de Jesús, Amén.

Voz de hombre: Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de Life Action Ministries, ¡y mi esposa es una Mujer Verdadera!

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se cite otra fuente.

Mujer Virtuosa, Gerald Cumberbatch, Respiro Tu Amor ℗ 2013 Rejoice Music, Inc.  Canción usada con permiso.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

6/27 – Comprometida con el matrimonio

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Proverbios 31: La mujer contra-cultura

6/27 – Comprometida con el matrimonio

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/comprometida-con-el-matrimonio/

Carmen Espaillat: La mujer descrita en Proverbios 31 entiende lo que significa el compromiso dentro del matrimonio. Aquí está Nancy Leigh DeMoss.

Nancy Leigh DeMoss: No dice que ella le hace bien y no mal siempre y cuando él le haga bien, siempre y cuando él sea gentil, mientras recuerde su cumpleaños y su aniversario; siempre y cuando llene sus necesidades. Ella le hace bien y no mal todos los días de su vida. ¿Por qué? Porque ella es una mujer que guarda el pacto que ha hecho.

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones, con Nancy Leigh DeMoss, en la voz de Patricia de Saladín. En programas pasados, Nancy nos trajo luz sobre Proverbios 31. Lo he leído antes, pero obtuve tanta nueva información durante esta enseñanza de Nancy. Hoy ella continuará con esta serie que hemos titulado  Proverbios 31: La mujer contra-cultura ”. Ella nos mostrará cómo la mujer de Proverbios 31 enfoca el matrimonio.

Nancy: A veces disfruto el leer sobre las vidas de grandes hombres y mujeres. Es increíble cuán a menudo, detrás de estos grandes hombres de Dios, realmente es cierto que hay una mujer que tenía un corazón para Dios, que estimulaba y animaba a su esposo en su trabajo, siendo una ayuda para él.

Una de las mujeres sobre las cuales he estado leyendo es Catherine Von Bora. Ahora bien, ese nombre quizás no te sea familiar, pero el nombre de Martín Lutero probablemente sí. Catherine cariñosamente llamada por el Dr. Martín Lutero como “la fiel Kate”. Ella era la esposa del Dr. Martín Lutero.

Martín Lutero fue un hombre que, debido al entendimiento que tenía del corazón de Dios, de Su Palabra y de Sus caminos, era generalmente alegre en su disposición. Pero él batallaba con algunos episodios de depresión y con muchos achaques físicos que muy probablemente contribuyeron negativamente en su estado anímico a través de los años. Él era un hombre sumamente ocupado. Por varias razones, una de ellas siendo la gran presión bajo la que vivía, ya que él fue objeto de múltiples ataques y ridiculizaciones durante el nacimiento de la Reforma.

Así que hubo tiempos en los que verdaderamente luchaba contra la depresión física y emocional. Y Dios le dio la mujer perfecta en Kate, o Catherine. Cuando leemos sobre ella se nos dice que ella, en lugar de murmurar durante los tiempos en los que el se encontraba desanimado, ella hacía todo cuanto podía para consolarlo, para animarlo y alegrarlo.

Hubo una ocasión en especial cuando él estaba particularmente desanimado, y nada que Kate hacía parecía levantarle los ánimos. Así que Lutero dejó su casa por unos días para recobrar su jovialidad —se fue solo para tratar de restaurarse. Pero a su regreso tenía su corazón sumamente cargado.

Cuenta la historia que cuando entró en su casa, allí encontró a Catherine, sentada en el medio de la habitación, vestida con un traje negro y un manto negro tirado por encima, lucía sumamente triste. Tenía un pañuelo blanco en su mano, como mojado de lágrimas.

Cuando el Dr. Lutero la animó a que le contara lo que le había sucedido, ella estaba vacilante. Entonces dijo, ¡Oh, querido doctor! El Señor en los cielos ha muerto, y esta es la causa de mi dolor, en cuyo momento él explotó de la risa, dándose cuenta de que ella estaba haciendo esto para que él se diera cuenta de cómo él estaba actuando.

Entonces, él le dijo, “Oh, querida Kate, es cierto, he estado actuando como si no hubiera un Dios en lo cielos”. Y la historia cuenta que a partir de ese momento su melancolía y desesperación se esfumaron. He aquí una mujer que sabía cómo hacerle bien a su esposo, cómo animarlo y cómo ser una ayuda idónea para él. 1

Ese es el corazón de lo que vamos a estar leyendo en el próximo versículo de Proverbios capítulo 31. Estamos leyendo sobre una mujer virtuosa, una mujer excelente. Y hemos visto en el versículo 10 que ella es difícil de hallar, que es más valiosa que cualquier riqueza material que su esposo pudiera poseer.

Entonces el versículo 11 nos dice, “En ella confía el corazón de su marido, y no carecerá de ganancias.” El versículo 12: “Ella le trae bien y no mal todos los días de su vida.” Me encantan estos dos versículos porque nos describen algo verdadero sobre una mujer reverente hacia el Señor y como esto afecta su relación con su esposo.

La Nueva Versión Internacional dice: “Su esposo confía plenamente en ella; y no necesita de ganancias mal habidas.” Pero otras versiones dicen: “no carecerá de ganancias ”. Él confía en ella y tiene en ella todo lo que necesita. Y luego el versículo 12 dice: “Ella le es fuente de bien, no de mal, todos los días de su vida”.

Cuando leo estos versículos, hay un par de palabras que vienen a mi mente. En primer lugar, la palabra obvia es: confiable. He aquí una mujer que es confiable. Luego, la palabra lealtad. Ella es leal a su marido. Ella tiene un compromiso permanente, incondicional, de por vida, de actuar de manera acorde a los mejores intereses de su esposo, no para servirse ella misma, sino para servir a su marido.

Me gusta la forma como lo expresa la Biblia Ampliada: Escuchen como lo dice: “El corazón de su esposo confía en ella con seguridad y descansa en ella firmemente, por lo que él no tendrá necesidad de ganancias [honestas] o necesidad de ganancias [mal habidas]. Ella lo consuela, lo anima y le hace bien mientras haya vida en ella”.

He aquí una mujer que es leal. Ella tiene una relación de pacto con su Dios que le permite mantener una relación de pacto con su esposo independientemente de lo que él haga. Y no pienses ni por un momento que este esposo no comete errores, que nunca falla o que ella nunca lo tendrá que amar incondicionalmente, ejercitando fe en lugar de basarse en sus sentimientos.

Primera a los Corintios capítulo 7 dice que la mujer piadosa se preocupa de cómo ella agrada a su esposo (versículo 34). Ella siempre está buscando formas de hacerle bien.

Ahora, las Escrituras contienen ilustraciones de algunas mujeres que le hicieron mal a sus esposos en lugar de bien. ¿Quién es la primera que te viene a la mente? La primera mujer, Eva. Esta mujer fue creada para ser ayuda y se convirtió en tentadora. Y también tenemos a las esposas de Salomón, quienes alejaron su corazón de Jehová, su Dios.

Y por supuesto, Jezabel, como que para nosotros ese nombre epitomiza a la mujer malvada.. ¿no es así? Pero ella no es una mujer mala cualquiera. Ella fue una mujer mala que hizo maldad contra su esposo. Ella animó a su esposo para que cometiera abominaciones. ¿Y recuerdas la mujer de Job, quien le dijo a su esposo que maldijera a Dios cuando él estaba sufriendo?

Los Proverbios hablan sobre mujeres que le hacen bien a sus esposos y no mal. Pero también hablan de mujeres peleonas, mujeres contenciosas que le hacen la vida miserable a sus esposos. Pienso que nosotras las mujeres sabemos lo que significa ser contenciosa, ser esa mujer quejona que es como una gotera y que hace que su esposo desee vivir en un rincón del tejado, o en algún desierto, una vez se canse de tener a su lado una mujer que no le hace bien. Ella solo le hace mal.

Sin embargo el texto dice que esta mujer le hace bien todos los días de su vida. Él confía en ella. Él no carece de ganancias. Ella le hace bien y no mal todos los días de su vida. ¿Cuánto tiempo es eso? Mientras ella tiene vida y mientras él esté vivo.

No dice que ella le hace bien y no mal siempre y cuando él le haga bien, siempre y cuando él sea gentil, mientras recuerde su cumpleaños y aniversario; siempre y cuando llene sus necesidades. Ella le hace bien y no mal todos los días de su vida. ¿Por qué? Porque ella es una mujer que guarda el pacto que ha hecho, es una mujer que ha hecho un pacto y su pacto ha sido primero con Dios.

Así que ella dice, “te seré fiel, sin importar lo que me hagas o me dejes de hacer”. Ella es leal. Ella es fiel en los asuntos financieros. Ella no gastará mas allá de sus posibilidades. Ella le hará bien y no mal todos los días de su vida.

Pero tengo una amiga que recientemente me dijo cuán desconcertante era esto para ella .. ella me dijo: “tenemos amigos que tienen hipotecas de millones de dólares, y sus esposos trabajan como locos para poder pagar las facturas de una esposa que no puede contentarse con vivir de acuerdo a sus posibilidades”.

Esta mujer es fiel. Ella es leal. Ella es una mujer que guarda el pacto al implementar el corazón de su esposo en el hogar con los niños. Cuando ella da instrucciones a los niños, está representando el corazón de su esposo, por lo que él confía en ella. Cuando él sale de la casa, ella estará transmitiendo su corazón en el hogar.

Él puede confiar en que ella hablará bien sobre él y guardará sus confidencias, y que no irá por ahí cacareando sobre las cosas privadas de su matrimonio a otras mujeres. Él puede confiar en la manera en que ella habla sobre él. Él puede confiar en que ella guarda y protege su reputación.

Ahora, al decir esto, no necesariamente estoy diciendo que esto es un absoluto. Habrá ocasiones cuando hacerle bien a un esposo implique apelar a las autoridades apropiadas en la iglesia o a las autoridades civiles. Si un esposo está violando la ley, hacerle bien significará llevarlo a una posición en la cual pueda ser ayudado por la ley o restringido por la ley o por las autoridades eclesiásticas.

Así que el concepto es que siempre hablarás palabras que le harán bien; que tu esposo puede confiar su reputación en tus manos. Me entristece mucho ver a mujeres hacer chistes negativos o sarcásticos, o menospreciar a sus esposos. Todos se ríen, pero no es correcto. Ella no está siendo confiable. Ella no está siendo leal.

Este hombre debe confiar en que su esposa llenará sus necesidades físicas. El no tiene necesidad de ganancias deshonestas. No tiene necesidad de buscar intimidad marital en otro lugar porque su esposa le es fiel. Ya sea que ella tenga deseos de hacerlo o no, ella está comprometida a ser una dadora en el aspecto físico de su relación de matrimonio y así llenar sus necesidades sexuales.

Amigas, déjenme decirles esto aquí… Si ustedes no satisfacen las necesidades físicas y sexuales de sus esposos, habrá otras mujeres que estarán más que felices y dispuestas a hacerlo. Y tú terminarás poniéndolo a él en una posición donde –sin justificar o perdonar su pecado –quizás le hagas más vulnerable a la tentación y a la inmoralidad, si no eres fiel a él proveyéndole intimidad física y sexual.

Ella es fiel a su pacto de matrimonio. Yo leo y leo sobre mujeres –mujeres cristianas- que dejan, que abandonan a sus esposos y a sus hijos. Hace 20 años esto hubiese sido impensable o al menos muy fuera de lo común. Pero en el día de hoy no es tan inusual. Si una mujer desea hacer su propia vida –hacer lo suyo o seguir su propio camino- ella simplemente se va. Pero la manera de Dios es que esta mujer le haga bien y no mal a su esposo todos los días de su vida.

Así que este hombre no tendrá ninguna necesidad de sentir celos o sospechas. Él no duda de su amor. Él no está inseguro. Él no tendrá que mirar hacia otro lado para llenar sus necesidades. Él está confiado en que, mientras él no está, mientras está trabajando, o mientras está en casa, ella es de un mismo espíritu con él. Sus intereses están seguros bajo su cuidado.

Ella es consistente. Es una mujer que guarda el pacto. Ella tiene un compromiso incondicional, y esto es lo que gana la confianza de su esposo. Ella siempre, siempre, siempre tendrá su mejor interés en su corazón. Ella no está compitiendo con él. Ella está comprometida con su éxito.

Esto es lo que inspira a este hombre a ser digno de su devoción. Él se eleva a ese estado porque sabe que tiene una mujer que es valiosa, no un lastre, una mujer que lo apoya, lo anima y lo ayuda en todas las formas posibles.

Realmente no tienes que ser un científico o astronauta para ser este tipo de mujer. No tienes que tener increíbles talentos para ser este tipo de mujer. No tienes que ser físicamente hermosa para ser este tipo de mujer. Solo tienes que tener un corazón reverente para el Señor. De ese corazón para Dios provendrá ese tipo de compromiso y devoción para con tu esposo.

¿Tienes ese tipo de compromiso hacia tu esposo, un compromiso que, por la gracia de Dios, le hará bien a tu esposo y no mal todos los días de su vida? Que, por la gracia de Dios, le serás fiel sin importar lo que él haga, sin importar que él llene o no tus expectativas, esperanzas o sueños? ¿Has eliminado totalmente de tu vocabulario esa palabra que empieza con “D”, divorcio? Si aún esta palabra permanece dentro de tu vocabulario en tu matrimonio, entonces no eres ese tipo de mujer.

Proponte en tu corazón: “Dios, por Tu gracia, y verdaderamente hace falta la gracia de Dios; ninguna mujer puede vivir esto sin la gracia de Dios, “por Tu gracia, le haré a mi esposo bien y no mal todos los días de mi vida.”

Carmen: En tan solo un minuto, Nancy Leigh DeMoss continuará este tópico con algunas mujeres que en ocasiones le han hecho mal a sus esposos. Están en un proceso de aprendizaje, tal como tú y yo.

Estás lista para convertirte en una mujer contra-cultura como la de Proverbios 31? Te invitamos a unirte a nosotros en la primera conferencia de Mujer Verdadera a celebrarse en América Latina. Nancy estará allí, junto con un grupo de charlistas que te inspirarán y te ayudarán a entender que ahora es el tiempo de unirnos como mujeres en un movimiento contra-cultura, llamando a las mujeres a abrazar su diseño, el diseño de Dios.

Visítanos en AvivaNuestrosCorazones.com y conoce cómo puedes ser parte de este evento.

Hacerle bien a tu esposo no siempre saldrá de manera natural o fácil. Bob Lepine, del programa Family Life Today, está aquí para darle seguimiento a la enseñanza de hoy, haciéndole a Nancy algunas preguntas prácticas. También escucharás de parte de algunas de nuestras radioescuchas, Kim Wagner y María Johnson.

Bob Lepine: Déjame preguntarte algo: Tú quieres que las mujeres que son fuertes, valientes; las mujeres que pueden ser líderes –¿tú quieres que se retraigan? ¿Es este el deseo de este ministerio?

Nancy: Creo que la clave es, ya seas hombre o mujer, la clave es vivir bajo el control del Espíritu. Desde el Jardín del Edén hemos tenido la tendencia de tener hombres pasivos que no ejercen su liderazgo cuando lo deberían hacer, y mujeres que ejercen el liderazgo cuando sería mucho más apropiado que lo tomara el hombre.

Eso no significa que los hombres nunca deban escuchar, y no significa que las mujeres nunca deban hablar. Pero significa que al llegar a ser personas redimidas por el poder de la cruz y la presencia del Espíritu Santo, responderemos unos a otros en humildad, sabiduría y deferencia. No tenemos que lucir como que nos las sabemos todas o que tenemos las respuestas para arreglarlo todo.

He visto, en tantos matrimonios… he escuchado mujeres y he recibido cartas aun de esposos, a través de Aviva Nuestros Corazones. Algunas de estas mujeres están tan preocupadas de que sus esposos no sean lideres espirituales, pero algunos de estos hombres se sienten como.. “es que no me dan la oportunidad” o, “es que para ser un líder espiritual tendría que ir al seminario,” o, “mi esposa sabe demasiado; ella siempre tiene todas las respuestas. Es demasiado rápida para mi.”

Cuando pienso en Kim y en su crecimiento y en el de su matrimonio… ella tiene una cabeza bien puesta, con muy buenas ideas y para mí es una bendición y doy gracias al ver cómo la usa, y ver como su esposo la aprecia. La iglesia que él pastorea lo aprecia también. Las mujeres que ella enseña lo aprecian. Pero ella ha aprendido a expresar estas ideas de manera humilde y considerada hacia los demás. Quizás tenga que ver finalmente con humildad y con rendición, con rendirse al Espíritu de Dios. A esto es a lo que estamos retando a las mujeres.

Bob: ¿Qué tan difícil es esto para ti ahora?

Kim Wagner: Es un proceso que vivo momento a momento, pero ya no resulta tan retador como al principio, porque al principio ni me daba cuenta. A medida que me he ido adentrando en la Palabra me ha resultado más fácil. También se ha convertido en un acto de adoración para mi hacia el Señor, porque reconozco que esto es algo que… si, Él me creó con ciertas características de personalidad o habilidades, pero cuando abuso de estas cosas o cuando no soy como Cristo en mi forma de actuar, eso trae vergüenza a Su nombre.

Así que cuando le ofrezco estas cosas a Dios como un acto de adoración a Él –cuando traigo estas cosas bajo el control del Espíritu –siento un gran deleite al hacerlo. Y esto no significa que aun no trate de dirigir o liderar, o que no esté en posiciones en las que el Señor me permite hacerlo.

Nancy: Y eso no significa que no le ofrezcas sugerencias a tu esposo…

Kim: Así es. Pero estoy aprendiendo que hay una manera piadosa de hacer eso y que hay una manera dura, carnal de hacerlo también.

María Johnson: La palabra que las personas usaban para describirme era dura. Yo no expresaba mis sentimientos fácilmente; no tenía un rango de emociones demasiado amplio para ese entonces. Pero eso me dolía porque pensaba “no soy dura, lo que pasa es que tengo la razón”. Pero, lo único que eso hace es alimentar el orgullo con que nacemos. Sabía lo que la Biblia decía, así que entendía que debía hacerse de esa manera, y ya. Pero esa era la forma en que decía las cosas: “Eso es así; acéptalo y punto”. Yo le decía eso a las personas realmente yo era muy dura.

Bob: Entonces, ¿qué pasó?

María: Bueno, hace unos años llevé a mis dos hijos menores a una conferencia sobre la familia y otros asuntos bíblicos. El Señor me empezó a mostrar sobre la autoridad y cómo Él había dispuesto un orden con el objetivo de proteger, no de castigar. Siempre había pensado que la autoridad servía solo para castigar. Ese siempre había sido el ejemplo que había vivido y así se lo había mostrado a los demás. Pero cosas sobre el diseño de Dios y hasta la misma familia en la que nacemos son cosas en las que Dios está presente.

Quiero decir, yo odiaba a mis padres, odiaba a mi familia, odiaba todo lo relativo a mi infancia. Así que Dios empezó a enseñarme mucho de lo que nuestras vidas deberían ser, pero no sabía cómo llegar sola a esas conclusiones.

Pero algo que sucedió al llegar a casa la primera noche, luego de la primera sesión, le pedí perdón a mi esposo. Digo… luego de que el se paró del piso del susto. Le dije que yo había sido la jefa hasta ese momento, que yo era quien estaba manejándolo todo, y que no sabía que era a él a quien le correspondía. Le dije que iba a corregir esto pero que no sabía cómo.

Él se cerró completamente. Él decía: “Claro, seguro que María va a cambiar”. Pero Dios realmente empezó a cambiarme.

Luego, un poco tiempo después de esto, el Señor trajo a Nancy a mi vida. A través de Nancy, el Señor me comenzó a mostrar cómo hacerlo, no solo lo que la Biblia dice al respecto sino cómo aplicarlo en mi vida. Tú sabes, podemos enorgullecernos tanto de nuestro conocimiento Bíblico… y eso era exactamente lo que yo había hecho.

Sí, Nancy nos lleva a la Palabra, pero más que eso, ella nos lleva al Señor. ¿Cómo responde el Señor en esa situación? ¿Cómo le respondió el Señor a esas personas en esa situación? Y Dios ha usado a Nancy –quien es, creo yo, una mujer muy fuerte – para enseñarnos cómo a Cristo le gustaría que tratemos a las personas. Estoy tan agradecida al ministerio Aviva Nuestros Corazones y agradezco cada oportunidad en la que puedo servir.

Carmen: ¿No es maravilloso darnos cuenta de que el cambio es posible, aun cuando los malos hábitos parecen estar tan arraigados? María Johnson ha estado hablando con nuestro co-presentador de hoy, Bob Lepine, sobre lo que significa ser una mujer contra cultura. Recuerdo haber escuchado el primer testimonio de María en Aviva Nuestros Corazones hace algunos años. Ella ha estado creciendo tanto durante los últimos 5 años que este programa ha estado en el aire…

Cuando este programa se lanzó, un puñado de personas donaron para hacerlo posible. Su generosidad ha afectado las vidas de mujeres contra-cultura como María. Esas personas deseaban que sus contribuciones ayudarán a expandir la visión del Ministerio Aviva Nuestros Corazones para que otros se sintieran movidos a donar fondos también.

Aquellos primeros contribuyentes no pueden continuar ayudando para siempre. Para que este programa de Aviva Nuestros Corazones continúe llegando a las vidas de tantas mujeres, necesitamos que nuestros radioescuchas nos ayuden. Una de las maneras más efectivas de hacerlo es dando mensualmente, formando parte del grupo de colaboradores o patrocinadores del programa.

Son muchos los beneficios de ser parte de este grupo especial. Puedes obtener detalles de cómo donar, visitando AvivaNuestrosCorazones.com.

Cuando piensas en buenas obras…¿qué te viene a la cabeza? Quizás algo como ayudar en un asilo de ancianos o en lugares de repartición de alimentos. Has caído en cuenta que puedes hacer buenas obras aún en lugares más familiares? Averigua más en nuestro próximo programa de Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh Demos es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escritura fueron tomadas de La Biblia de las Américas, a menos que se cite otra fuente.

1 Daughters of Destiny , compilado y editado por Noelle Wheeler. (Bulverde, TX: Mantle Ministries, 2000), 140-

5/27 – Modelando humildad

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Proverbios 31: La mujer contra-cultura

5/27 – Modelando humildad

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/modelando-humildad/

Carmen Espaillat: ¿Ser una mujer virtuosa significa que tienes que ser perfecta?

Nancy: Saben, es más importante en sus casas y en sus matrimonios que modelen humildad a que modelen perfección. Sus esposos y sus hijos saben que ustedes no son perfectas. Ellos solo esperan que ustedes lo admitan, que reconozcan cuando se equivocan.

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

¿ Alguna vez has leído Proverbios 31 y has querido rendirte? La descripción de la mujer virtuosa que aquí leemos puede sonar intimidante, pero tengo buenas noticias. Aun cuando Proverbios 31 no las describa a ustedes en la actualidad, sí lo podrá hacer en un futuro, gracias al perdón de Dios. Estas escuchando Aviva Nuestros Corazones en la voz de Patricia de Saladín en la serie llamada La mujer contra-cultura.

Nancy: Estamos viendo lo que un comentarista llamó “un espejo para las damas” – Proverbios capítulo 31. Ayer llegamos al inicio de esta porción, el versículo diez, donde las Escrituras nos dan una descripción de lo que es una mujer de Dios, una mujer virtuosa, una mujer excelente.

Matthew Henry, el comentarista, dijo que en este espejo las damas deberíamos desear vernos y vestirnos de acuerdo a él.

Hemos estado recordándonos unas a otras que aunque esta larga y detallada descripción pueda parecer sobrecogedora e intimidante para nosotras que todavía tenemos tantas debilidades y faltas ocultas, cosas que no glorifican a Dios, aun así debemos estar esperanzadas porque sabemos como mujeres de Dios, si estamos permitiendo que Dios trabaje en nuestras vidas, Él nos está santificando. Él nos está moldeando. Él nos está podando. Él nos está madurando. Él nos está convirtiendo en este tipo de mujer que refleja la belleza y la imagen del Señor Jesús, ya que realmente es Su retrato lo que vemos aquí. Vemos Su corazón, Su carácter, Su belleza en esta imagen.

Y vamos a retomar el verso diez, leamos este versículo tan familiar, “Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas”. Algunas de sus traducciones dicen, “una esposa excelente; una mujer de carácter noble”. Otras dicen, “mujer hacendosa”.

La palabra virtuosa o excelente son palabras difíciles de traducir del lenguaje hebreo original. La palabra original tiene que ver con fortaleza. Frecuentemente es traducida como “armada” o “riqueza”. Está hablando de una mujer de fortaleza moral, una mujer cuyo carácter es fuerte.

Una mujer que tiene un carácter piadoso es una mujer fuerte. El mundo nos haría pensar que una mujer piadosa es una mujer débil, que es fácil de pisotear y nunca tiene nada que opinar, nunca tiene ideas, nunca dice nada. Así es como el mundo caricaturiza una mujer piadosa.

Pero el mundo está equivocado. Una mujer piadosa es una mujer fuerte. Es capaz, valiente. Es una mujer de valor.

La versión de la Biblia Reina Valera del 60 dice que esta es una esposa virtuosa, pero la palabra esposa en algunas traducciones se cambia por la palabra mujer, lo cual es también una traducción aceptable.

Leímos aquí acerca de una mujer que es una esposa (resulta obvio al leer su descripción), pero la palabra traducida aquí ya sea esposa o mujer es solo una palabra para referirse al sexo femenino. Quiero resaltar esto porque este pasaje no es solo para mujeres casadas, aunque esta mujer lo está. O sea que, ya sea que seas casada o soltera, tú y yo podemos ser mujeres excelentes y virtuosas.

Si eres casada, déjame resaltar que esta mujer es una esposa antes que madre. Los hijos vienen después, no solo por el orden temporal, sino por el orden divino. Su relación humana más importante es con su esposo. He aquí una mujer que disfruta ser esposa.

Ahora, ella tiene su propia personalidad, sus virtudes propias, sus fortalezas, pero está unida inseparablemente a su esposo. Ella no se avergüenza de ser su esposa. Ella no se avergüenza de que sus logros estén bajo esos términos.

Mientras leemos este pasaje durante los próximos días y semanas, veremos que esta mujer tiene una fortaleza de carácter que produce otras fortalezas en su vida. Sus habilidades, sus hábitos, su estilo de vida – provienen de esta fortaleza de carácter, su virtud, la excelencia que caracteriza a esta mujer.

Recuerden que este pasaje son las palabras del rey Lemuel recordando las palabras que a su vez su madre le enseñó cuando él era un joven príncipe. Su madre le enseñó, “Hijo, esto es lo que debes de buscar en una esposa. Cuando sea tiempo de casarte, asegúrate que estas cualidades estén en su sitio. Busca fortaleza de carácter y corazón, en un andar con Dios”.

Y se darán cuenta que lo único ausente en esta gran descripción son sus características físicas. Hablaremos luego en la serie acerca de las posibles razones de por qué esto no se menciona, pero no sabemos si era una mujer de riquezas. No sabemos tampoco el trasfondo. Estamos viendo la prioridad al elegir una pareja – y esto es algo que deben estar enseñándoles a sus hijos – a buscar una mujer que tenga un corazón para Dios.

Ahora, no es pecado si ella además fuera bonita, pero si este es el mayor atractivo que lo atrae a su futura esposa, este pasaje nos dirá que la belleza no dura para siempre. No durará hasta que sea anciana y quizás podría desaparecer antes. ¿Entonces qué tendrá de atractivo tu esposa? Tendrás una mujer de carácter, del tipo de carácter que perdura?

Cuando pensamos en ser esa mujer excelente y virtuosa, una mujer de grandes fortalezas espirituales y de carácter, hay un sentido de que eso ya lo hemos alcanzado en el pasado, porque somos hijas de Dios, ya estamos en Cristo.

Dios nos ve como si fuéramos perfectas. Tenemos la justicia de Cristo, y en un sentido ya Él nos hizo en el pasado Sus hijas —excelentes y virtuosas. El reto aquí es vivirlo, es demostrar quiénes somos en Cristo.

Pero en el presente, tenemos la sensación de que nos estamos convirtiendo en este tipo de mujer. Es algo progresivo. Es la evidencia y el desarrollo de lo que Dios ya ha dispuesto en nuestros corazones si somos Sus hijas —cultivando lo que somos y quienes somos en Cristo.

Entonces, y esto es lo que realmente me motiva, hay un sentido en el futuro, en cuanto a ser una mujer excelente, una mujer virtuosa, y esto es lo que esperamos ser. Es el estado final, el estado completo cuando seamos glorificadas. santificadas. perfectas. maduras. Como estamos en proceso, podemos esperarlo y saber que Dios nos está convirtiendo en este tipo de mujer.

Y mientras contemplamos esta imagen, este retrato de una mujer virtuosa, recuerden que hay un sentido de que ya esto es una realidad en nosotras si somos hijas de Dios. Si Cristo está en nosotras, Dios nos ha hecho perfectas posicionalmente ante Sus ojos —por nuestra posición en Cristo tenemos este derecho.

Entonces comprométete con el proceso de decir, “Señor yo quiero que día tras día- hoy- que trabajes en mi vida para hacer una realidad lo que Tú has hecho por mi a través de la cruz y del Evangelio de Cristo”. Me estoy convirtiendo en este tipo de mujer. Es un proceso.

Por esto es que cuando caes, cuando lo haces mal, cuando te desanimas al ver tu falta de progreso, puedes levantarte y seguir por la gracia de Dios, sabiendo que esto es un proceso. Hay crecimiento envuelto en esto, está bien. Esto es verdad para toda mujer. Mira a la mujer más santa que conoces, aun ella se considera todavía que le falta mucho, que está en proceso. Ella está todavía creciendo, se está desarrollando.

Entonces está la esperanza, ¿no estás contenta de saber que hay esperanza? ¿de que algún día te verás como el retrato de esta mujer virtuosa? Tú también. Si estamos permitiendo que Dios haga su obra en nuestras vidas hoy, este no será un estándar que nunca podremos alcanzar. Es un estándar al cual Dios se comprometió a llevarnos. Él completará la parte que nos corresponde, “Aquél que empezó en vosotros la buena obra será fiel y justo en completarla un día en Cristo Jesús” (RV). Él la completará.

Y mientras leen este pasaje, no se desalienten. No se desanimen. No se den por vencidas. Digan, “¡Sí! Estoy en proceso. En esto me estoy convirtiendo. Dios me está haciendo así.” Miren hacia adelante.

Las Escrituras dicen, “porque el justo cae siete veces” (Proverbios 24:16). A veces pienso que esto puede ser en un día o hasta una hora. El cae siete veces, y qué hace? Se levanta cada vez.

Dices, “Lo he hecho mal, no tuve una actitud de sierva. No he sido ese tipo de esposa devota. No he estado comprometida con mi hogar y mi familia como debería y no reflejo las cualidades de esta mujer en mí”.

Bueno, levántate. Arrepiéntete. Toma gracia nueva y fresca y sigue adelante. Permite que Dios te continúe llevando por este proceso de moldearte y hacerte a la imagen de Su hijo Jesús.

Carmen: Hay tanta presión en estos días sobre las mujeres de tener que ser perfectas . Es más importante ser humilde que tratar de ser perfecta en tus propias fuerzas. Es lo que hemos estado viendo durante toda esta semana en la serie llamada La mujer contra-cultura. Es un estudio verso por verso de Proverbios 31.

Este capítulo tiene tanta información que nosotras como mujeres necesitamos. Espero que sigan el consejo y lean Proverbios 31 cada día por 31 días.

Otra forma como las mujeres pueden ser retadas, edificadas y alentadas en su rol es asistiendo a la Conferencias Mujer Verdadera.

Estamos felices de anunciar que muy pronto tendrás la oportunidad de ser parte de la primera Conferencia Mujer Verdadera en América Latina.

Aviva Nuestros Corazones presenta Mujer Verdadera 2015, y esta conferencia viene a la República Dominicana los días 26 al 28 de febrero.

Espero que puedas asistir y que traigas a muchas mujeres contigo.

La Conferencia de Mujer Verdadera 2015 está diseñada para mujeres que tienen un corazón para alcanzar otras mujeres con la verdad de la Palabra de Dios.

Así que si eres una maestra bíblica, si eres líder de un grupo pequeño, esposa de pastor, o simplemente una mujer que ama ayudar a otras mujeres, esta conferencia va a ser de mucho beneficio para ti.

Nancy estará en esta conferencia, junto a los maestros bíblicos, Crawford & Karen Loritts , Mary Kassian y Dannah Gresh le estará hablando a las mujeres jóvenes.

Josh Davis, Jonathan & Sarah Jerez así como Dámaris Carbaugh estarán dirigiéndonos en tiempos especiales de adoración.

Podrás obtener muy pronto toda la información acerca de cómo registrarte, al visitar AvivaNuestrosCorazones.com.

Espero que puedas venir para buscar al Señor junto a nosotras, en la Conferencia Mujer Verdadera, aquí en la República Dominicana.

Y ahora aquí está Nancy:

Nancy : “Mujer hacendosa, ¿quién la hallará? Su valor supera en mucho al de las joyas”. (Proverbios 31:10). Estas son las palabras del Rey Lemuel, nos dice Proverbios 31. Nosotras creemos que estas pueden ser realmente palabras del rey Salomón, y estas son palabras que su madre le enseñó cuando él era un joven príncipe.

Ella le dijo, “Hijo, esto es lo que debes de buscar en una esposa, y asegúrate de conseguir la correcta porque si encuentras la esposa correcta, ella será una bendición para ti durante toda tu vida. Su valor será para ti mayor que todas las joyas o riquezas que puedas acumular en esta tierra”.

Y quizás dices, “ Pero, yo he sido un fracaso tras otro. No puedo ser esa mujer. Me he equivocado tantas veces”. Sabes,es más importante en tu casa y en tu matrimonio que modeles humildad a que modeles perfección. Tu esposo y tus hijos ya saben que tu no eres perfecta. Solo esperan que tu lo admitas.

Algunas de ustedes al terminar esta sesión de hoy, tal vez tengan que ir donde sus maridos y específicamente compartirles— primero con el Señor y después con sus esposos— compartirles las formas en que no han sido de bendición para ellos. Ahora esto no significa que van a ir a donde sus maridos y le van a decir, “Me equivoqué, pero a partir de mañana o a partir de ahora mismo voy ser como esta increíble mujer de Proverbios 31. No hagan esa promesa porque como les he dicho, esto es un proceso.

Estamos todas en un proceso, y por tal razón no tengan miedo de admitir cuando se equivocan. Sepan que mientras maduran, se desarrollan y crezcan en Cristo, mientras se cultiva este excelente carácter en ustedes, están desarrollando su valor.

Ahora bien, de la manera como este capítulo 31 de Proverbios describe el rol de la mujer, es totalmente opuesto a lo que nuestra cultura considera que hace a una mujer valiosa. Si decides abrazar la forma de pensar de Dios, es bueno que sepas que estarás yendo en contra de la base de la cultura secular a tu alrededor.

Recibiré correos electrónicos de personas que están en total desacuerdo con esta imagen. Les digo que la razón por la que puedo vivir con esto es porque no se trata de mis palabras. Yo no hice el perfil de esta mujer virtuosa. Yo no lo inventé, y de haberlo hecho no hubiera lucido de esa forma.

Dios fue quien lo hizo, y quién mejor que el Creador para saber cuál es la mejor manera en que un hombre y una mujer funcionan? Dios nos hizo mujeres. Él sabe como estamos hechas. Nosotras mismas no sabemos nuestra composición, pero Dios sí la sabe.

Y este Libro, esta Palabra, la Escritura, es el manual de instrucción. Es el manual del operador. Él nos hizo. Él sabe cómo fuimos creadas para funcionar. Funcionaremos en paz, tranquilas, con gozo y con bendiciones, no sin problemas, pero con gozo mientras permitamos ser moldeadas y hechas a la imagen del tipo de mujer piadosa.

Ahora, el versículo diez nos dice que esta mujer de carácter excelente, esta mujer virtuosa, tenía un valor por encima de los rubíes. Y esto significa que ella es un tesoro extraño. Ella es inusual.

En una ocasión un antiguo escritor dijo del libro de Proverbios lo siguiente:

“Tal vez una razón de la rareza del regalo es, que es tan poco pedido. Muy frecuentemente la búsqueda es de logros, no de virtudes, enfocados en apariencias externas, mas que de una búsqueda de valor interno, piadosa”. 1

Creo que esta es una palabra sabia para los hombres jóvenes que están buscando una mujer virtuosa, “Asegúrate de que esto es lo que estás buscando”, le dijo esta madre a su hijo, y este autor nos da la razón y es que es algo tan raro de encontrar porque no es lo que la mayoría de los hombres están buscando.

Él reta a los hombres jóvenes, y yo sé que tenemos a algunos hombres que nos escuchan que serán retados a través de este pasaje y de las palabras de esta sabia madre, a no solo buscar logros , sino también virtudes.

Esta mujer es una mujer valiosa. No hay tesoro que se pueda comparar con ella. Ella es deseable. Ella es preciosa.

Y podemos leer acerca de este concepto de más preciosa o de mayor valor que los rubíes en otras partes del libro de Proverbios. En el capítulo tres y en el capítulo ocho de Proverbios, la sabiduría, que es el tema de Proverbios, es personificada como una mujer. Y dice que “Ella es más preciada que los rubíes, y que todas las cosas que puedas desear no se pueden comparar con ella” (versículo 15).

Podemos leer en el libro de Rut, capítulo tres, donde Booz le dice a Rut, “Todo mi pueblo sabe que eres una mujer ejemplar” (versículo 11) – una mujer excelente, una mujer de fortaleza y de carácter moral.

Proverbios doce, versículo cuatro, nos dice que “una esposa excelente” o “una mujer virtuosa” – es la misma frase – ella “es la corona de su marido, y no le avergüenza”. Lo opuesto de una mujer virtuosa o una mujer de carácter es una mujer que “causa vergüenza”, y oye esto, ella es como podredumbre en sus huesos”. Ella hace que el esposo se desgaste y se desmorone por dentro. Ella lo debilita. Es increíble el impacto que tienes sobre tu marido.

Descubrí una joya de libro hace unas semanas, escrito por un autor en los 1880, y déjenme leerles lo que él dice en su libro titulado “Home-Making” (o Domesticidad) acerca de la influencia de una esposa sobre su esposo. Él dijo,

“Ninguna esposa puede sobreestimar la influencia que ella ejerce sobre su esposo, o la medida en que su carácter, su carrera, y su propio destino están en las manos de su esposa para ser moldeados.”2

Y lo que este autor está diciendo no puedes imaginarte la influencia que tiene una mujer, el poder que tiene sobre su marido. Y él continúa diciendo, “¿Cómo puede una mujer asegurarse que la influencia que ella ejerce sobre su marido será para bien, que hará de él un mejor hombre, de mayor éxito en su carrera y más feliz, porque ella es su esposa? No es por una constante prédica o por darle un sermón sobre los deberes de un esposo o sobre el carácter de un hombre”.

Ahora, muchas de nosotras estamos familiarizadas con esta forma de tratar de influenciar a los hombres. No hubiéramos utilizado esas palabras arcaicas, pero ¿no somos todas culpables de tratar de explicarles a los hombres cómo es que se hace, cómo ellos deben de ser o de sermonearlos acerca de sus deberes y responsabilidades?

Bueno, este autor continúa diciendo que ella solo podrá tener esta influencia para bien “al ser desde lo más profundo de su alma, en cada pensamiento e impulso de su corazón y en cada fibra de su naturaleza, una verdadera mujer de nobleza.” Entonces escuchen esta última oración, “Ella no hará de él lo que ella entiende que él debe ser, sino lo que ella realmente ya es”.

Cuando miras a tu esposo, y dices, “El no es un hombre de carácter noble, virtuoso o excelente”, tal vez quieras mirarte en el espejo y preguntar, ¿Por qué? ¿Es él como yo en formas en que yo no quiero admitir? en formas en que he sido ciega para ver en mi misma? “Ella hará de él no lo que dice que él debería ser, sino lo que ella misma es”.

Quieres que tu esposo sea un hombre de virtud, un hombre noble, un hombre de fortaleza espiritual y de carácter? Entonces proponte no cambiarlo, sino ser tú la mujer con el carácter que quieres que él tenga. Las Escrituras dicen que este tipo de mujer es como una corona para su esposo. Ella lo bendice. Ella saca lo mejor que hay en él.

Amigas, tenemos tanto poder e influencia sobre los hombres a nuestro alrededor, no es que esté dándole excusas a los hombres para no comportarse correctamente, saben, esa no es nuestra responsabilidad. Nuestra responsabilidad es buscar a Dios, seguir a Dios, permitir que Dios nos moldee a Su imagen. No puedo ni siquiera empezar a imaginarme cuál sería la influencia y el impacto que tendría sobre estos hombres alrededor nuestro, si nosotras fuéramos ese tipo de mujeres de corazón noble y de carácter piadoso.

Martín Lutero describió a su amada esposa, Catherine, a quien cariñosamente llamaba Kate, y él decía,

“El mayor regalo de Dios es una esposa piadosa y amigable, que tema a Dios, que ame su hogar, y con quien uno pueda vivir en total confianza.”3

Tú puedes ser este tipo de regalo para tu esposo. Tu valor será mucho mayor que el de los rubíes.

Entonces recuerda que tu valor no se encuentra en lo que otros piensen de ti. No se encuentra en lo que tu esposo piense de ti o lo que otros puedan decir de ti, sino que tu verdadero valor se encuentra en tu carácter interior y en tu caminar con Dios. Que este sea excelente, virtuoso y noble.

Carmen: Este estudio las ha ayudado a reconocer la poderosa y buena influencia que pueden tener sobre los que están a su alrededor. Este tipo de influencia es muy diferente a las formas mundanas de ganar poder e influencia. Durante esta serie de Proverbios 31, Nancy Leigh DeMoss te anima a profundizar más sobre este tema. Aprende a servir a otras personas y a glorificar a Dios en distintas formas con tu feminidad.

Busca ayuda en un libro en que Nancy escribió que se titula «Atrévete a ser una mujer conforme al plan de Dios» . Podrás leer contribuciones de Nancy y de otras mujeres que tienen mucha sabiduría para compartir – como Carolyn Mahaney, Susan Hunt, y Mary Kassian. Si visitas AvivaNuestrosCorazones.com podremos decirte dónde obtenerlo.

Bueno, Proverbios 31 tiene mucho que decirnos acerca de cómo construir un matrimonio fuerte y comprometido. Nancy nos explicará al continuar con la serie La mujer contra-cultura. Vamos a cerrar este programa con una oración.

Nancy : Oh Señor, levanta a toda una nueva generación de mujeres, empezando por mí, y con cada mujer que está escuchando este programa , que confiemos en ti, que te reverenciemos a ti, que caminemos contigo, que reflejemos Tu belleza y Tu corazón y que nuestras vidas produzcan hambre, sed y una motivación en las vidas de nuestros hijos, esposos, padres, pastores, vecinos, empleadores – que los motivemos con nuestras vidas a los hombres alrededor nuestro para que sean en todo según Tú nos creaste. En el Nombre de Jesús oramos estas cosas , amén.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de Life Action Ministries.

Toda las Escrituras fueron tomados de la Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

1 Charles Bridges, A Commentary on Proverbs (Carlisle, PA: Banner of Truth Trust, 1998), 617.

2 J.R. Miller, Home-Making (San Antonio, TX: The Vision Forum, Inc., 2003).

3 Compiled and edited by Noelle Wheeler, Daughters of Destiny (Bulverde, TX: Mantle Ministries, 2000), 140

Música: Mujer Virtuosa, Nehemiah Guevara, Mujer Virtuosa – Single ℗ 2010 Nehemiah Guevara

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

4/27 – Una mujer virtuosa

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Proverbios 31: La mujer contra-cultura

4/27 – Una mujer virtuosa

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/una-mujer-virtuosa/

Carmen Espaillat: Prepárate para escuchar sobre algunas mujeres contra-culturales.

Hombre 1: Podría decir que mi esposa es una sierva entregada. Le estoy agradecido por su lealtad.

Hombre 2 : Me ayuda a tener un balance y a darme cuenta de cosas que yo solo no podría ver.

Hombre 1: De hecho, cuando nos comprometimos pensé: “Este es el tipo de mujer con la que deseo casarme”.

Hombre 2: Ella ha hecho lo indecible para edificar nuestra relación.

Hombre 1 : Me fascina escucharla cantar canciones con nuestros hijos.

Hombre 3 : Mi hija salió a su madre. Si mi hijo logra encontrar una esposa como ella, sería algo sumamente emocionante.

Carmen: Estás escuchando a Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

“La mujer de Proverbios 31”. Cuando menciono esta frase, ¿qué se te ocurre? ¿Qué te pasa por la mente? ¿Sientes miedo? ¿Te sientes intimidada? Si piensas en esta descripción de una esposa excelente es fácil verla como un ideal imposible, algo así como una mezcla entre Martha Stewart y la Madre Teresa. Pero en realidad existe algo muy importante por lo cual no debemos sentirnos intimidadas— es el poder del Espíritu Santo.

Aquí está Nancy en la voz de Patricia de Saladín para continuar con la serie llamada La mujer contra-cultura.

Nancy Leigh DeMoss: Permítanme tomarme unos minutos para leer los versos del 10-31. Como ya estamos acostumbradas a escuchar este texto en las traducciones más comunes, deseo leer de una traducción diferente, vamos a leer la Nueva Traducción Viviente (NTV). Estaré leyendo los versículos 10-31.

¿Quién podrá encontrar una esposa virtuosa y capaz?
 Es más preciosa que los rubíes.

Su marido puede confiar en ella,
 y ella le enriquecerá en gran manera la vida.

Esa mujer le hace bien y no mal,
 todos los días de su vida.

Ella encuentra lana y lino
 y laboriosamente los hila con sus manos.

Es como un barco mercante
 que trae su alimento de lejos.

Se levanta de madrugada y prepara el desayuno para su familia
 y planifica las labores de sus criadas.

Va a inspeccionar un campo y lo compra;
 con sus ganancias planta un viñedo.

Ella es fuerte y llena de energía
 y es muy trabajadora.

Se asegura de que sus negocios tengan ganancias;
 su lámpara está encendida hasta altas horas de la noche.

Tiene sus manos ocupadas en el hilado,
 con sus dedos tuerce el hilo.

Tiende la mano al pobre
 y abre sus brazos al necesitado.

Cuando llega el invierno, no teme por su familia,
 porque todos tienen ropas abrigadas.

Ella hace sus propias colchas.
 Se viste con túnicas de lino de alta calidad y vestiduras de color púrpura.

Su esposo es bien conocido en las puertas de la ciudad,
 donde se sienta junto con los otros líderes del pueblo.

Confecciona vestimentas de lino con cintos
 y fajas para vender a los comerciantes.

Está vestida de fortaleza y dignidad,
 y se ríe sin temor al futuro.

Cuando habla, sus palabras son sabias,
 y da órdenes con bondad.

Está atenta a todo lo que ocurre en su hogar,
 y no sufre las consecuencias de la pereza.

Sus hijos se levantan y la bendicen.
 Su marido la alaba:

«Hay muchas mujeres virtuosas y capaces en el mundo,
 ¡pero tú las superas a todas!».

El encanto es engañoso, y la belleza no perdura,
 pero la mujer que teme al Señor será sumamente alabada.

Recompénsenla por todo lo que ha hecho.
 Que sus obras declaren en público su alabanza.

Mientras leía el pasaje, quizás pensaste de manera recurrente: “Esto es tan difícil. Es realmente imposible. ¿Alguien se puede imaginar una mujer como esa?” Bueno, en realidad eso es exactamente lo que el pasaje comienza diciendo: “¿Quién puede encontrar una mujer como esta? Ella es definitivamente extraordinaria.

En un sentido la mujer de la que acabamos de leer representa la imagen perfecta de la feminidad. Pero en otro sentido, pienso que de hecho puede ser una mujer real. Si esta mujer es una mujer real, si la madre del rey Lemuel estaba describiendo una mujer que ella en realidad conocía, puedes estar segura de varias cosas sobre esta mujer, cosas que no encontrarás al leer el texto.

Ella desearía que algunas cosas de su esposo fueran diferentes. Él tiene debilidades al igual que ella. Ella tiene luchas en su matrimonio. Algunas veces no se pueden comunicar entre ellos o él no se comunica para nada. En otras ocasiones él no tiene la mas mínima idea de lo que ella esta tratando de comunicar.

Si lees el pasaje, es obvio que enfrentan el problema de estar muy ocupados. ¿En qué momento se conectan el uno al otro? Entre ellos tienen diferencias; no son compatibles. Con toda seguridad, también puedo añadir algo más acerca de esta mujer. Algunas veces se siente que no aprecian todos sus esfuerzos y se ve tentada a envidiar a aquellas mujeres que se encuentran en una etapa diferente de la vida.

Y te diré algo más de esta mujer de Proverbios 31. Probablemente a veces se siente que es un verdadero fracaso. Los demás pueden notar y apreciar cosas de ella que ella no puede ver en sí misma. Puedo decirte que en ocasiones esta mujer quisiera rendirse. Ella no es tan solo ese ser perfecto que sale en las paginas de las Escrituras, sin una pizca de realidad. Ella enfrenta los mismos problemas que cada una de nosotras.

Ella experimenta tiempos de sequía espiritual, tiempos en los cuales Dios parece estar muy distante. Ella es una mujer que sí tiene un carácter virtuoso, y que sí tiene una relación intima con Dios y con su esposo. Pero déjame decirte -— ella no lo logró de la noche a la mañana, y todavía le falta.

Ella es una mujer en proceso, es una mujer en crecimiento. Como muchas de nosotras con frecuencia ella da tres pasos para delante y dos pasos para atrás. Verás, la madurez espiritual no consiste tanto en dónde te encuentras sino en la dirección que te diriges. Y esta mujer está pasando por un proceso, dirigiéndose en una dirección.

Por lo tanto el que sea una mujer virtuosa no significa que ella no tiene las mismas luchas y retos que todas nosotras tenemos como mujeres.

Ahora compartiré con ustedes dos declaraciones que probablemente me oirán repetir muchas veces a medida que avancemos en esta serie pues deseo que penetren hasta lo más profundo de sus pensamientos. La primera es que ninguna mujer por sí misma puede ser como la mujer sobre la cual acabamos de leer en Proverbios 31. Tú sola no puedes hacerlo; yo sola no puedo hacerlo. Por mí misma, yo no puedo ser como esta mujer.

Cualquier cosa que tratemos de hacer, luchando con nuestro propio esfuerzo no será agradable y aceptable ante Dios. La única manera que podemos agradar a Dios es a través de la justicia de Cristo, mediante Su excelencia. Él es el único que ha podido cumplir con el estándar de santidad de Dios. Así que en esto consiste la primera declaración: Ninguna mujer por sí sola puede ser como esa mujer. La segunda declaración puede sonar contradictoria pero es igual de verdadera. Cualquier mujer que es hija de Dios puede ser como esta mujer, pues Jesús vive en ella y Él es el que satisface la justicia de Dios. Así que, al ser llenas del Espíritu Santo, tú y yo podemos ser mujeres virtuosas y excelentes.

Verás, lo más sobresaliente de esta mujer mientras leo este pasaje (y he leído mucho en particular, durante estas ultimas semanas) no es todo lo que ella sabe hacer. Como ya hemos compartido eso antes, es su corazón lo que mas me impresiona; son sus prioridades; son sus valores.

Se pueden extraer tres verdades de este pasaje. Por ahora solo las mencionaré y luego las retomaré a medida que avancemos en la serie. Ante todo está el hecho de que ella teme al Señor. Es una mujer que siente reverencia hacia Dios y esto es mucho más importante que cualquier otra cosa que ella haga.

Como ya hemos dicho, todo lo que hace es producto o resultado de esta reverencia hacia Dios. Ella busca agradarle a Él antes que nada y sobre todas las cosas. Esto es lo principal, esto es el punto central. No vayas a perder esto de vista y centrarte tan solo en el hecho de que ella sale a comprar lana y lino para trabajarlo con sus manos. No te pierdas en todos estos detalles y te olvides de que aquí se encuentra una mujer que reverencia a Dios.

Es posible que tú reverencies a Dios. Muchas de ustedes a las cuales conozco personalmente realmente reverencian a Dios. Por eso están escuchando este programa, porque desean ser mujeres de Dios. Este es el quid del asunto.

También puedo ver —aunque no se utiliza la palabra en este pasaje— que esta es una mujer que sabe amar. Ella ama. Ella tiene el fruto del Espíritu en su vida que es amor. Es un amor gozoso. Es un amor apacible, un amor paciente, benigno, bueno, fiel, tierno y con dominio propio. Y todas estas cualidades acerca de la cual estaremos leyendo— forman el fruto del Espíritu. Esta mujer ama a Dios, a su esposo y a sus hijos. El fruto de ese amor puede verse a través de todas estas cualidades diferentes.

Además es una mujer con un corazón de sierva. Al leer este pasaje me parece que ella es totalmente desinteresada. Casi no hace referencias de ella haciendo algo por sí misma. La cultura de hoy en día nos diría que esto hace que una mujer sea desdichada. Pero después de leer el pasaje, ¿les parece que esta mujer es desdichada?

Esta es una mujer que tiene gozo. El mundo nos ha engañado diciéndonos que si cuidamos de nosotras mismas primero, entonces seremos felices. Pero fíjate en todas esas mujeres que se están ocupando de sí mismas. ¿Son en realidad felices? Aquellas mujeres que viven para Dios y para los demás, aquellas que sirven, son las mujeres realmente gozosas.

Quiero que te animes a medida que vemos cómo se ve el retrato que estamos pintando. Si eres casada o soltera, si eres joven o vieja, tú puedes ser transformada en esa mujer excelente que vemos retratada en este pasaje.

Y lo vuelvo a repetir. No puedes transformarte en esta mujer por tus propias fuerzas. Separada de Cristo, nunca lograras ser virtuosa o excelente. Pero por el poder del Espíritu Santo que mora en ti, por el poder del Evangelio de Cristo, somos capaces de ser transformadas un día a la vez, una experiencia a la vez, un paso a la vez, hasta la imagen de Cristo.

Llegará el día cuando, al igual que tú, yo seré como esta mujer. Por lo tanto, ten ánimo. Da el próximo paso y permite que Dios te transforme, que nos transforme en ese tipo de mujer.

Carmen: Si alguna vez te has sentido intimidada por la descripción de la mujer excelente de Proverbios 31, Nancy Leigh DeMoss nos ha estado dando esperanzas. Puedes convertirte en esta mujer por el poder de Cristo en ti. Hoy Nancy introdujo la sección más conocida de Proverbios 31—los versos 10-31. En las próximas semanas estaremos viendo estos versos de una manera mas profunda. Antes de empezar vamos a hacer algo especial para tener una visión general de esta sesión. ¿Nancy?

Nancy: A medida que vamos adentrándonos en este pasaje, veremos que hay un esposo involucrado, muy involucrado. El pasaje continúa diciendo que la mujer que tiene este carácter noble o virtuoso, su esposo confía en ella, ella tiene el corazón de su esposo y su esposo el de ella.

Y al final del pasaje, veremos que cuando una mujer tiene estas cualidades o características, su esposo y sus hijos se motivan para levantarse y bendecirla, para alabarla no tan solo en privado sino públicamente también.

Hoy queremos escuchar algunos hombres que se han levantando y bendicen a sus esposas, hombres que están agradecidos por la forma en que sus esposas son ejemplo de algunas de las características que vamos a estar viendo en Proverbios 31. Escuchen a medida que empiezo con el versículo 10 y sigo leyendo, como estos hombres comparten el tributo que le deben a sus esposas.

[ b ] ¿Quién podrá encontrar una esposa virtuosa y capaz?
Es más preciosa que los rubíes.
Su marido puede confiar en ella,
y ella le enriquecerá en gran manera la vida.

Hombre 4: Me maravilla de mi esposa, esa amor que ella muestra hacia mí y hacia nuestros hijos, tan grande y me maravilla sencillamente porque es impresionante ver que un ser humano pueda amor a otro como ella me ama, conociéndome yo, sabiendo quién soy, mis debilidades, mis imperfecciones y mis pecados y más aún sabiéndolo ella. No obstante a eso, Dios ha puesto en ella, el amarme de esa manera y eso sencillamente a mí me impresiona y cómo ese amor también tan entregado de ella hacia cada uno de nuestros hijos es sencillamente impresionante.

Hombre 5: Una de las virtudes que a través de 31 años de matrimonio más me han impresionado de mi esposa Carmen es su gran capacidad de adaptarse y entender el mandato bíblico de estar sujeta sin perder su personalidad y sin fucionarse a la personalidad de su esposo, manteniendo sus propias ideas. Carmen ha podido sobrellevar las decisiones que yo he tomado como cabeza de la familia sin crear un espíritu de contención.

Hombre 6: Teresa, esposa mía, en las Escrituras surge la pregunta: Mujer virtuosa, ¿quien la hallará? Por la gracia de Dios puedo decir que la he encontrado, un tesoro que sobrepasa cualquier piedra preciosa. Su valor es incalculable.

Nancy: “ Esa mujer le hace bien y no mal,todos los días de su vida.” (Proverbios 31:12)

Hombre 7 : Cuando pienso en mis 23 años de matrimonio, me doy cuenta que no siempre fui una persona llevadera. Mi esposa Terri ha orado por mí, me ha animado y amado incondicionalmente en estos últimos 20 años.

Nancy: “Ella encuentra lana y lino y laboriosamente los hila con sus manos”. (Proverbios 31:13)

Hombre 8: Algunas de las cosas que aprecio de mi esposa es que es muy trabajadora. Ella va de aquí para allá todo el día y está consciente que su arduo trabajo es un aporte valioso a lo que yo hago, lo cual la hace trabajar aún mas duro.

Nancy: “ Es como un barco mercante que trae su alimento de lejos.” (Proverbios 31:14).

Hombre 9: Esto es para Noemí. Siempre has estado dispuesta a enfrentar retos como cuando nos mudamos a Suecia. Teníamos un mes de casados y tuviste que aprender sueco para poder ir al supermercado.

Algo que le gusta hacer es cocinar y tener invitados a comer. Recientemente tuvimos una fiesta en la clase de escuela dominical y cocinó durante dos días enteros para poder preparar esta actividad.

Nancy: “Se levanta de madrugada y prepara el desayuno para su familia y planifica las labores de sus criadas.” (Proverbios 31:15).

Hombre 10: Puedo decir de mi esposa que es una mujer dedicada, incansable y amorosa.

Nancy: 1Va a inspeccionar un campo y lo compra; con sus ganancias planta un viñedo.” (Proverbios 31:16).

Hombre 11: En verano del 2002 mi esposa y yo decidimos que íbamos a construir; compraríamos una propiedad y construiríamos una casa en el bosque. Mi esposa Christie me ayudo bastante a evaluar el lugar, encontrar un terreno y empezar a planificar.

Nancy: “Ella es fuerte y llena de energía y es muy trabajadora.” (Proverbs 31:17).

Hombre 12: Una de las virtudes que tiene mi esposa Belkys y que yo admiro y se lo he dicho a ella es cómo ella muestra su gran fortaleza espiritual en medio de las aflcciones, incluso sin hacer alarde de mucha espiritualidad. Cómo ella ha enfrentado, particularmente en los últimos años 4 ó 5 operaciones que tienen la tendecia a causar debilidad en nosotros al causar tantas aflicciones y cómo ella lo ha enfrentado.

Y cómo esa capacidad de adaptación tan rápida y de aceptación de la voluntad de Dios a las aflicciones a través de las cuales Dios la ha hecho pasar.

Nancy: “Se asegura de que sus negocios tengan ganancias; su lámpara está encendida hasta altas horas de la noche. Tiene sus manos ocupadas en el hilado, con sus dedos tuerce el hilo. (Proverbios 31:18–19).

Hombre 13: La segunda virtud que yo pudiera expresar en reconocimiento al Señor de Carmen es su labor maternal, su entrega a sus hijos, una dedicación que ilustra cómo debe ser la dedicación de Dios como Padre nuestro a nosotros como sus hijos.

Nancy: “Tiende la mano al pobre, y abre sus brazos al necesitado.” (Proverbios 31:20).

Hombre 14: Ella tiene los viernes libres. Si yo tuviera los viernes libres los dedicaría completamente a mi persona. Me iría a pescar o me sentaría por ahí a leer un libro. Lo que ella hace es que va a servir a la casa de una señora que tiene ocho hijos y le plancha por alrededor de tres horas. Tan solo se sienta y le plancha. Esto demuestra que tiene un corazón de servicio.

Me asombró durante nuestros primeros años de matrimonio. Ella deseaba prepararle comida o darle dinero a las personas necesitadas. Creo que era mi propio orgullo, quizás mi egoísmo lo que hacia que me chocara tanto. Era algo a lo que no estaba acostumbrado. Pero ella tenía un espíritu muy generoso.

Nancy: “Cuando llega el invierno, no teme por su familia” (Proverbios 31:21a).

Hombre 15: Una de las mejores experiencias que hemos tenido es el proceso de recuperación después de nuestro choque automovilístico. Por ocho meses Jennifer se encargó de todo en nuestro matrimonio.

Nancy:  porque todos tienen ropas abrigadas.Ella hace sus propias colchas. Se viste con túnicas de lino de alta calidad y vestiduras de color púrpura ..” (Proverbios 31:21b–22).

Hombre 16: Algo que aprecio de mi esposa es su disposición. Por ejemplo, hay veces que ella hace la ropa de la familia pues no encuentra cosas lo suficientemente modestas o femeninas para las niñas. Ella sabe que la costura es una destreza que ayuda a la familia a ahorrar dinero. Se ocupa de vestirse bien tanto ella, como a los niños.

Nancy: “Su esposo es bien conocido en las puertas de la ciudad, donde se sienta junto con los otros líderes del pueblo.” (Proverbios 31:23).

Hombre 17: Su carácter y personalidad realzan mi vida como ministro. Su carácter realza mi propia reputación. Las personas responden favorablemente cuando saben que soy su esposo.

Nancy: “Confecciona vestimentas de lino con cintos y fajas para vender a los comerciantes. Está vestida de fortaleza y dignidad, y se ríe sin temor al futuro.” (Proverbios 31:24–25).

Hombre 18: Susan ha confiado en mí para la toma de grandes decisiones. Recientemente, conseguí un nuevo trabajo y nos tuvimos que mudar. Esto significaba una ciudad nueva y una iglesia nueva. Aun así nunca vaciló en confiar que escuchaba la voz de Dios y confiaba en El. Significó mucho para mí.

Nancy: “Cuando habla, sus palabras son sabias, y da órdenes con bondad.” (Proverbios 31:26).

Hombre 19: Año y medio después del nacimiento de nuestro primer hijo, ella tuvo la visión de educar los hijos en su casa y todavía lo hace hasta el día de hoy.

En cuanto a la escolaridad en casa, no todo es académico. Se trata de crear un fundamento y una relación con el Señor. Ella pasa una gran parte del día enseñándoles la Biblia. Ya han visto todo el Antiguo Testamento.

En casa tenemos tres jóvenes adolescentes y ella siempre está pensando en tener devocionales y estudios bíblicos con ellos. Ahora hasta está pensando en lo que harán en el verano.

Nancy: “Está atenta a todo lo que ocurre en su hogar, y no sufre las consecuencias de la pereza. Sus hijos se levantan y la bendicen. Su marido la alaba: «Hay muchas mujeres virtuosas y capaces en el mundo, ¡pero tú las superas a todas!».” (Proverbios 31:27-29).

Hombre 20: Dios me dio una esposa maravillosa. La amo porque deja la Biblia abierta en la mesa del desayuno. Usa un resaltador para marcar las partes buenas de los libros que lee. La amo porque a veces llora cuando ora. Cuando mi esposa comenta que deberíamos hacer alguna cosa, realmente la hace.

Amo a mi esposa porque no toma la Santa Cena descuidadamente y porque cuando hace frío duerme de lado de modo que podamos acurrucarnos.

Nancy: “El encanto es engañoso, y la belleza no perdura, pero la mujer que teme al Señor será sumamente alabada. Recompénsenla por todo lo que ha hecho.Que sus obras declaren en público su alabanza.” (Proverbios 31:30-31).

Hombre 21: Aunque sabemos que hemos sido salvos por gracia, me doy cuenta que las personas reconocen tus obras y a través de ellas son atraídas a Cristo.

Eres una amante excelente. Tu belleza siempre me impresionara. Tu sonrisa y el brillo de tu rostro siempre me llamaran la atención. Cada día eres más y más hermosa por dentro y por fuera. Me estoy enamorando más y más profundamente de ti.Tú eres mi esposa, el regalo de Dios para mi, mi alma gemela, mi amante, mi compañera de vida; le doy gracias a Dios por ti. Te amo.

Nancy: No sé si te ha pasado lo mismo, pero me he conmovido al escuchar a estos hombres honrar a sus esposas. Sé que algunas de ustedes tienen esposos que no tardarían en expresar el aprecio y la admiración que tienen por ustedes como esposas

No obstante sé que hay otras que realmente están tratando de vivir una vida virtuosa, y quizás están pensando: “Mi esposo no habla de mi esa manera.” Pues déjame darte dos palabras de aliento y esperanza. La primera es, mantente fiel independientemente de que recibas o no alabanzas de algún hombre. Y la segunda es que recuerdes que en última instancia nuestra mayor alabanza viene de Dios.

Si estás esperando que tu fuente de identidad y seguridad venga de el lo mas probable es que tarde o temprano vas a terminar decepcionada. Pero si estas buscando el agradar a Dios y ser su hija, Su sierva, entonces recibirás alabanza de El.

En ultima instancia se que la mayor alabanza que tu o yo podríamos recibir es escuchar de los labios del Señor: “Bien hecho, sierva bueno y fiel.” Así que vive tu vida para ser alabada por Dios y no por los hombres.

Carmen: Gran enseñanza de Nancy Leigh DeMoss. Nancy y otros autores sabios escribieron un libro que te ayudará a glorificar a Dios. Se llama «Atrévete a ser una mujer conforme al plan de Dios» . Este libro te introduce al concepto bíblico de la femineidad, te enseña cómo es en la practica y te ayuda a dar los primeros pasos. Visita AvivaNuestrosCorazones.com y te diremos cómo obtenerlo.

¿Tienes que ser perfecta para ser una mujer virtuosa? Escucha lo que Nancy tiene que decir acerca de esto en el próximo programa de Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas de no ser que se indique lo contrario.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

3/27 – Una perspectiva bíblica de la feminidad

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Proverbios 31: La mujer contra-cultura

3/27 – Una perspectiva bíblica de la feminidad

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Carmen Espaillat: Cada una de nosotras tiene una idea de lo que significa ser mujer, pero no hemos obtenido estas ideas de la misma fuente. Esta es Nancy Leigh DeMoss. Con ustedes, Aviva Nuestros Corazones en la voz de Patricia de Saladín.

Nancy Leigh DeMoss: ¿De dónde estás tomando tus ideas sobre la feminidad? ¿Quién le dio forma a tu estándar? ¿Le dio forma el mundo o la Palabra de Dios?

Carmen: ¿Quién ha sido la mayor influencia en tu conducta y actitudes como mujer? Quizás tus ideas están siendo formadas en maneras que ni siquiera reconoces por lo que es un buen momento para detenerte y pensar sobre lo que la feminidad realmente significa. Pretendemos ayudarles con esta serie titulada La mujer contra-cultura.

¿Cómo vive una mujer contra-culturalmente? Esta y otras preguntas Nancy las estará abordando en la próxima conferencia de Mujer Verdadera a celebrarse en Santo Domingo República Dominicana.

En las últimas décadas, las mujeres han sido motivadas a «hacer las cosas a su manera» y muchas se han dejado engañar por las promesas vacías del feminismo. El movimiento de Mujer Verdadera busca recapturar el diseño original de la mujer tal y como fue ideado por Su creador.

Pastor Sugel Michelén: Este movimiento de Mujer Verdadera está teniendo un impacto profundo.

Carmen: Este es el pastor Sugel Michelén.

Porque está recordando a través de voces femeninas que la feminidad bíblica es algo hermoso, que la feminidad bíblica es valiosa, que la mujer no es menos por el hecho de ser mujer. Oír eso de la boca de otra mujer, definitivamente tiene un impacto distinto a si se oye de boca de un hombre porque se tiende a pensar que el hombre es machista y que está intentando de imponer su autoridad y sacar ventaja. Sin embargo, qué bueno es escuchar a un grupo grande mujeres diciendo, «No, nosotras abrazamos de todo corazón la feminidad bíblica y la abrazamos con gozo porque nosotros le creemos a Dios».

Si eres una mujer de habla hispana y estás en tu iglesia en una posición de liderazgo o simplemente tú tienes un corazón -una pasión- para enseñar a otras mujeres la verdad de la Palabra de Dios, yo te invito a la primera conferencia de Mujer Verdadera para América Latina que se va a llevar a cabo los días 26, 27 y 28 de febrero del año 2015 en Santo Domingo, República Dominicana.

Carmen: Estamos agradecidas a Dios porque recientemente estamos siendo testigos de un gran anhelo por parte de muchas mujeres alrededor del mundo de ser parte de este movimiento, de volver a las sendas antiguas y abrazar este hermoso diseño. Muchas mujeres han vuelto a sus hogares con la convicción y el deseo de hacer las cosas «a la manera de Dios» . Estas mujeres, por la gracia de Dios, anhelan vivir vidas centradas en Dios, anhelan confiar en Él y decirle «Sí, Señor».

¿Quieres tu ser parte de este movimiento? Deja que tu mente y tu corazón se empapen de la Palabra de Dios y descubre Su voluntad para tu vida. Infórmate sobre todos los detalles de esta conferencia, visitando AvivaNuestrosCorazones.com.

Aquí está Nancy para continuar con la serie, La mujer contra-cultura:

Nancy: Bien, hoy iremos a esa porción de Proverbios 31 que pone nerviosas a la mayoría de las mujeres. Estuve leyendo un artículo sobre Proverbios 31 y la escritora decía: «La mujer de Proverbios 31 tiene un nombre. Yo votaría por la señora «Con los nervios de punta» o por la señora «No tengo amigos porque soy tan perfecta». Y esta mujer continuó -el articulo se llamaba «Otra vez ella, ¡NO!»- la autora continuó diciendo porqué ella se sentía tan intimidada por la mujer de Proverbios 31.

Por otro lado, Jill Briscoe escribió en su libro «Reina de Corazones»:

La mujer de Proverbios 31 se ha parado durante mucho tiempo como la Estatua de la Libertad en la bahía de la Ciudad de la Feminidad, dándole la bienvenida a todas las que huyen de ser algo menos que perfecta. Pero ¿y si mis medias están rotas? (estoy segura que estaban bien cuando salí de mi casa). ¿Qué pasaría si yo consistentemente pierdo una de las medias de mi esposo en la lavadora, y regularmente no encuentro mi carro en el parqueo del supermercado? («Es azul señor, es azul mi carro»).

¿Hay alguna esperanza para mí, si sueño con escribir un libro sobre mis hijos pequeños llamado «De aquí a la locura» y si tengo forma de almohada en lugar de la de una estaca? Al enfrentar esta descripción de una mujer excelente, ¿hay esperanza para una mujer que no es todo lo que debería ser?

Bueno, verdaderas confesiones. Cuando leemos o escuchamos sobre la mujer de Proverbios 31, lo hacemos con emociones encontradas. Yo misma he escuchado y pensado en algunas de estas palabras en términos de responder a esta mujer.

La palabra «cansada» viene a mi mente en la medida en que leo este capítulo. Estamos familiarizadas con este pasaje – una y otra vez y otra vez refiriéndose a todas las cosas que esta mujer hace. Se levanta temprano en la mañana; se mantiene despierta hasta tarde en la noche; ella quema la vela por ambos extremos, porque está tan ocupada. Puedes leer el pasaje y sentirte cansada. Si no te sientes así antes de leerlo, ¡¡¡terminarás estándolo cuando concluyas su lectura!!!

Otra palabra que viene a la mente es la palabra «abrumada». ¿Cómo puede ella hacer todo esto -sin tecnología en su tiempo, en esa época, tal como la tenemos ahora? Es fácil sentirse derrotada o fracasada. Es fácil ver este patrón -este retrato de la mujer de virtud- y sentir «Esto es imposible!» Y luego el siguiente pensamiento es «creo que lo mejor es darme por vencida. Nunca podré ser este tipo de mujer».

Así vienen sentimientos de comparación, sentimientos de culpa. De hecho, tengo que confesar que cuando era joven no me gustaba esta mujer. Pero debo decirles que al pasar los años -y más recientemente, en las últimas semanas en que he estado preparando esta serie- he aprendido a amar esta mujer. Y quiero decirte que tú aprenderás a amarla también.

Has escuchado que estamos haciendo una serie como esta y que durará por semanas -varias- y primero piensas «Volveré a sintonizar cuando esta serie haya terminado». Quiero pedirte que permanezcas ahí, no te des por vencida. Creo que terminarás muy motivada y con gratitud de que Dios haya puesto este capítulo en la Biblia, para ayudarnos a ser las mujeres que Él quiere que seamos.

Así que voy a pedirte que no solamente te quedes con nosotros durante esta serie sino que también tomes el reto de 31 días y leas los versículos de Proverbios 31 cada día durante los próximos 31 días.

Algunas ya empezaron cuando las retamos a hacerlo a inicios de esta semana. Donde quiera que te encuentres quiero retarte durante los próximos 31 días a leer Proverbios 31 cada día y a escribir notas en tu diario personal sobre lo que Dios te está mostrando a través de Su Espíritu en la medida en que abres ese pasaje.

Y voy a compartir con ustedes lo que Dios ha estado enseñándome, pero Dios te mostrará a ti, en la medida en que leas este pasaje, cosas que yo no he captado – que yo no he incluido, que son especiales para ti. Por eso anota cómo se aplica a tu vida y cómo Dios está transformándote por el poder de Su Palabra.

Tengo que decirte que durante las últimas semanas, en la medida en que he estado meditando y sumergida en este pasaje -viviendo en él- Dios ha estado haciendo una obra de gracia santificadora en mi propio corazón. Eso es lo que la Palabra hace en nosotras y por nosotras. Nos libera, nos hace libres. Este pasaje ha estado estimulando mi corazón en el peregrinaje hacia mi semejanza con Cristo.

Así que tomaremos nuestro tiempo como hicimos con los primeros nueve versículos, por lo que ahora en la medida que tomamos el versículo 10, este retrato de la mujer virtuosa, no vamos a correr a través del mismo, no nos vamos a apresurar. Aún anoche cuando estaba quedándome dormida… apagué la luz y estaba meditando en este pasaje y Dios me estaba dando un entendimiento nuevo y fresco. Y pensé «mejor paramos y enseñamos esto, o se convertirá en una serie que durará todo un año».

Tomamos tiempo para mirar las revistas de mujeres y ver cómo luce una mujer hermosa, un hogar o un matrimonio hermoso. Quiero retarte en este mes a dejar de lado esas revistas. Hazlas a un lado. Y no estoy diciendo que sean necesariamente pecaminosas o que estén erradas; sino que estoy refiriéndome a que ellas solo te pueden presentar lo que este mundo nos ofrece como la imagen de la belleza.

En su lugar, te invito a mirar este cuadro, toma este cuadro. Matthew Henry lo llamó un espejo en el cual debe mirarse cada mujer cuando se viste. Toma este cuadro y examínalo. Toma tiempo -pasa tiempo estudiándolo- y luego pregúntate «¿De dónde estoy tomando mi imagen de lo que significa ser mujer?» ¿De dónde estás obteniendo tus ideas de la feminidad? ¿Quién dio forma a tu patrón? ¿Fue modelado por el mundo o por la Palabra de Dios?

La visión y el corazón de Aviva Nuestros Corazones es que Dios use este ministerio, junto con otros, para levantar una generación de mujeres que se miren en este espejo -que miren en el espejo de la Palabra de Dios y digan «Ese será mi estándar. Este será mi ideal. Esto es lo que por la gracia de Dios, permitiré que moldee mi vida» y entonces, que sean mujeres que puedan enseñarle a sus hijas y aun a sus hijos con este pasaje…

Recuerda de últimos programas vimos que estas fueron las palabras de un rey recordando lo que su madre le enseñó cuando era un joven príncipe . Ella le enseñaba las cualidades que debía buscar en una esposa, y le decía, «Es importante que pienses acerca de la persona con quien te casarás. Vas a vivir con esa persona por un largo tiempo, y ella va a darle forma a tu vida para bien o para mal. Así que asegúrate de buscar una esposa que tenga estas cualidades».

Estoy segura que esa madre también oraba que estas fueran las cualidades que su hijo buscara en su esposa. Asegúrate de enseñar a tus hijos con el ejemplo -pero también con la instrucción- enseñarles cuáles deben ser las cualidades que deben buscar en una esposa.

Recientemente estuve con unos amigos quienes me contaban que cuando su hija, de alrededor de 20 años, trajo a la casa el joven en quien estaba interesada (quien más adelante se convirtió en su esposo) estos padres, Tom y Jeannie dijeron «Hemos estado orando por algo más de 20 años por el futuro esposo de nuestra hija, mucho antes de conocerlo. Y habíamos orado por este joven y cuando lo conocimos, ¿fue alguna sorpresa saber que él era esa persona? Lo reconocimos porque habíamos estado orando por él durante todos estos años.

¡Qué rol debemos desempeñar como padres!

Y ahora como introducción a Proverbios 31-como algunas de ustedes saben-los versículos del 10 al 31 forman un poema acróstico. Hay 22 versículos, empezando en el versículo 10, y cada uno de esos versículos empieza con una letra consecutiva del alfabeto hebreo. El alfabeto hebreo tiene 22 letras. Esto es-como en español pudiéramos decir -el ABC de una mujer de Dios.

Quizás esta madre le enseñó a su hijo en esta forma para poder ayudarlo a recordar lo que estaba enseñándole. Madre, busca formas creativas para ayudar a tus hijos a recordar. Esta mujer lo hizo así, «A significa. . . B significa. . . C significa. . .» Y cada uno de estas letras es el inicio de una cualidad de las que debe adornar a una mujer de Dios.

Ahora, es fácil mientras estamos leyendo este pasaje para enfocarnos en todas las cosas que esta mujer hace – todas las habilidades que tiene, sus logros. Pero ese no es el corazón del pasaje. El corazón de este pasaje es el corazón de esta mujer. Es su relación con Dios, de la cual fluyen todas las cosas que ella hace. Es una imagen de su carácter, su conducta, sus prioridades, sus valores, su rutina diaria, su matrimonio, su vida familiar. Pero todo esto fluye del hecho de que es una mujer que reverencia a Dios.

Esa reverencia por Dios está en el centro de quien ella es; está en el centro de su ser; es lo que la define. Y esa reverencia por Dios es la que se expresa en todas esas formas que vamos a estar viendo. Una mujer virtuosa, una excelente y noble mujer ¿quién la puede encontrar?

Carmen: Aviva Nuestros Corazones nos ha estado dirigiendo a la Palabra de Dios para descubrir lo que significa ser una mujer. Como explicamos antes, continuaremos mañana.

Cada generación de mujeres tiene que lidiar con asuntos de femineidad, y en Aviva Nuestros Corazones, tenemos una carga con dirigir a las mujeres jóvenes hacia la Palabra de Dios. Bob Lepine de FamilyLife Today facilitó una discusión entre algunas jóvenes de nuestra audiencia y Nancy Leigh DeMoss.

Escucharemos algunas de esas conversaciones, empezando con Annie, quien dice que sus amistades reciben muchas ideas conflictivas de lo que significa la feminidad.

Annie: Estoy de acuerdo en que hay muchos mensajes diferentes nos están llegando de todos lados. Sé que a las personas de la edad de mis padres les preocupan las diferentes luchas y ajustes que debemos hacer y los peligros que podemos enfrentar en la universidad – ya sea con respecto a seguridad física o espiritual, y muchas otras cosas.

Jóvenes a mi alrededor han sido criadas en hogares con fuertes valores morales, ya sea que se llamen cristianas o no.

Hay una gran diversidad en las universidades, pero la gente llega aquí con sus valores formados. Durante este tiempo estos valores se fortalecen, pero si alguien no ha crecido en un hogar con convicciones espirituales fuertes, seguirá el ejemplo buscará la amabilidad de sus compañeros.

Bob Lepine: Nancy, sé que Dios ha puesto una carga en tu corazón por la generación de Annie – estudiantes universitarias y de bachillerato. ¿Qué hay en el centro de esa carga? ¿Qué es lo que deseas para la vida de estas jóvenes?

Nancy: Veo que tristemente las jóvenes, hijas de mis contemporáneas, no han tenido madres espirituales -en el mejor sentido de ese término- que las ayuden a entender los caminos de Dios, lo que significa ser una mujer, lo que significa caminar con Dios.

Mi generación no ha dado un buen ejemplo. Hemos estado más preocupadas con nuestras propias formas de vivir y las ocupaciones en nuestras vidas y no en dar un ejemplo que implique tener una relación fructífera y correcta con Dios. En tantas áreas -matrimonio, familia, perspectivas, prácticas -no hemos sido el tipo de ejemplo y de maestras que pienso que necesitamos ser.

Hoy en día tenemos una generación de mujeres jóvenes que piensan que son muy abiertas, hambrientas, dispuestas, deseosas. Algunas, muy… Y no te resulta difícil encontrar una estudiante universitaria que sea muy honesta. De hecho, es algo que ellas buscan: autenticidad, veracidad -no un simple mensaje, sino un mensaje que le sea ejemplificado y vivido. Son honestas con su forma de pensar, con sus luchas, con sus asuntos, y pienso que hay un campo abierto ahí.

Estamos dirigiéndonos en dos vías en Aviva Nuestros Corazones: una es entrenar a las mujeres que son mayores, o como la Biblia las llama: ancianas -y tú decides si eres una. (De alguna manera, todas somos mayores que otras) NO es solamente que las mujeres más adultas experimenten un avivamiento en sus corazones, sino que también lo modelen y entonces darles herramientas para que enseñen a sus hijas, nietas y a la próxima generación.

Pero por el otro lado, también tenemos un grupo de jóvenes que están leyendo nuestros libros, están escuchando nuestros programas, descargando los audios y están siendo impactadas. Algunas están realmente deseosas de ser radicales y podemos motivarlas, podemos ayudarlas y dirigirlas a las Escrituras yque demuestren con sus vidas lo que es una mujer conforme al corazón de Dios.

Entonces lo mejor sería vivir de tal forma que cree en ellas una sed. Es como ser sal, vivir el tipo de vida que estas jóvenes miren y digan: «Hay algo en esa mujer que no es la típica mujer ansiosa, abrumada, estresada -en las que nos convertimos sin el Señor- sino que hay propósito en ella. Hay libertad, plenitud, dulzura, se ve radiante, hay algo en esta mujer que me atrae a Cristo.»

Y estamos hablándole a ambos lados -aun a las abuelas y a las mujeres mayores que ya han concluido con su labor de criar hijos, quienes tienen una carga por orar y por discipular. Estaba en un funeral, no hace mucho, de una amiga de 90 y pico de años, quien antes de morir todavía discipulaba esta joven mujer -de algunos 20 años o quizás principios de los 30, pero una mujer mucho mas joven que ella.

Esta mujer de 90 años decía «No me voy a sentar y ser inútil, sino que estoy deseosa de invertir mi vida en alguien. Ella no era maestra bíblica, no tenía ningún entrenamiento especial, pero vivió mucho tiempo, y por experiencia sabía muchas cosas sobre los caminos de Dios. Así que ella tomó a esta joven bajo sus alas y le dijo: «Quiero que camines conmigo».

Y conocí a esta joven mujer en el funeral, a esta joven esposa. . . Estaba tan agradecida de que algunas mujeres mayores la hubieran tomado bajo sus alas, la hubieran amado, motivado, le hubieran enseñado los caminos de Dios. Y es por eso motivamos a las jóvenes a que se acerquen a las más adultas y les pidan que hagan esto con ellas, que las involucren en sus vidas y que las guíen a caminar con ellas y estar disponibles no solamente a compartir los logros sino también los fracasos: «Aquí hay algunas cosas que Dios me ha enseñado».

Así es como crecemos. Y si no, me temo qué será de la próxima generación, los hijos de estas mujeres jóvenes. Va a haber mucha confusión, disfuncionalidad, más de las que ya tenemos. Pero creo que esa tendencia puede revertirse -por lo menos entre las mujeres cristianas- y que podemos ir por un camino diferente.

Y esa es la revolución contra cultura de la cual estamos hablando: establecer una nueva forma de pensar- no nueva, sino bíblica, vieja, las sendas antiguas – pero aplicadas a la vida del siglo XXI.

Bob: Dijiste que quieres que las jóvenes mujeres sean mujeres conforme al corazón de Dios. ¿Como explicarías eso en un párrafo?

Nancy: Lo primero, es conocer a Dios, tener una relación personal con Él -una relación que sea vital, creciente, íntima, real, personal. No simplemente la información que conozco bíblicamente sino perseguir intimidad con Él; que sea una relación viva.

Entonces, ¿Cómo afectará esto todas las demás áreas de mi vida? ¿Cómo luce decir que soy creyente en Cristo, que soy seguidora de Cristo, que creo en el Evangelio? ¿Cómo afecta mi cosmovisión? ¿Cómo afecta mi respuesta a las presiones? ¿Cómo afectará el trato con mis hijos? ¿Con mi esposo? ¿El trabajo que tengo o que no tengo?

¿Cómo tomo decisiones? ¿Qué doy? ¿Qué guardo? En mis hábitos financieros, morales, el ver TV, el uso de la computadora, mis amistades, el uso de mi tiempo libre… Es decir, entretenimiento, dieta y ejercicio. ¿Cómo mi relación con Cristo instruye , afecta e impacta cada área de mi vida? Porque, si Cristo vive en mí,( y si soy hija de Dios, Él vive en mí, y Su Espíritu Santo mora en mí) Él debe tener el control de todas las áreas de mi vida.

Cuando la gente vea mi vida, no deben ver y experimentar a Nancy Leigh DeMoss, deberían ver y experimentar a Cristo. Cuando me preocupo, cuando me altero, si me frustro porque no puedo controlar una situación, o porque alguien no llena mis expectativas, o porque alguien dice algo que me hiere, mis reacciones, mis respuestas, revelan quién y qué está en control de mi vida. Y muy a menudo, soy yo misma.

Cuando decimos que queremos ser mujeres conforme al corazón de Dios, debemos dejar que el Espíritu Santo, Su Palabra, el Evangelio de Cristo, sea lo que controle mi vida. Esto es lo que hará un impacto en esta cultura perdida, en nuestro mundo perdido, que desesperadamente necesita ver a Cristo encarnado, su vida vivida en todas las áreas de nuestras vidas.

La forma como pensamos, sentimos, actuamos, respondemos, decidimos, que todo esté bajo Su Señorío y empiece a ser un reflejo de Él.

Bob: Aplica tanto a la mujer como al hombre. ¿Cómo luce ser exclusivamente una mujer?

Nancy: Ahí es cuando voy a la Palabra y creo que de aquí hasta que vuelva Cristo estaré tratando de desempacar todos estos pasajes. Por años he estado buscando en toda la Palabra de Dios donde quiera que se menciona una mujer o a las mujeres, porque allí hay alguna instrucción para nosotras.

Si pensamos en algunos pasajes claves: Proverbios 31, 1 Pedro 3, Tito 2, 1 Timoteo 2, y muchas otras ilustraciones de mujeres de las Escrituras. En algunas ocasiones hemos hecho series sobre Deborah, Elizabeth, María y Ana, quienes son buenos ejemplos para nosotros.

Y me pregunto: ¿por qué hizo Dios a la mujer, cuál es Su Propósito para nosotras? ¿En qué se diferencia del propósito del hombre? Algunos son propósitos similares pero algunos son únicos y distintivos.

¿Porque creó al hombre primero? ¿Qué significa proveer cobertura espiritual y protección para una esposa? ¿Y qué significa para la mujer responder a la iniciativa del hombre? ¿Porqué es esto una manera bíblica de pensar, en una cultura que piensa que eres rara si piensas así… En una cultura donde es incorrecto mencionar otra cosa que no sean las diferencias físicas obvias entre un hombre y una mujer?.

¿Por qué hay diferencias? ¿Por qué son mas significativas que las diferencias físicas? ¿Qué significa esto para la mujer en cuanto al noviazgo y el cortejo? ¿Para una mujer que quiere casarse, cuál es su rol, cuál es su papel? ¿Cual es su responsabilidad? ¿Sale a buscar marido? ¿Cuando tiene un esposo, cómo responde a su liderazgo?

¿Qué implica ser la mujer de la que habla Pedro en 1 Pedro 3- que tiene un espíritu sumiso, que tiene un espíritu tierno y sereno? ¿Significa que nunca habla? ¡Por supuesto que no! ¿Significa que no tiene una personalidad extrovertida? No significa esto tampoco , Entonces ¿qué significa? ¿Cómo luce una mujer que refleja la imagen de Dios en maneras distintivamente femeninas- y ¿cómo ser mujeres en el cuerpo de Cristo? Todo eso es lo que estamos tratando de estudiar y desentrañar para nosotras como mujeres aquí en Aviva Nuestros Corazones.

Carmen: Hemos estado hablando toda la semana sobre Proverbios 31, y no se ha dicho mucho todavía sobre la mujer de Proverbios 31. Esto cambiará mañana. Espero que encuentres a una amiga en este último capítulo de Proverbios. Eso será mañana en Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de La Biblia de Las Américas, a menos que se indique lo contrario.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

2/27 – Enseñando con el ejemplo

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Proverbios 31: La mujer contra-cultura

2/27 – Enseñando con el ejemplo

Carmen Espaillat: Los niños aprenden muchas cosas simplemente observando. Con nosotros Nancy Leigh DeMoss.

Nancy Leigh DeMoss: Madres, jamás podrán gobernar a sus hijos con efectividad si no pueden primero dominar sus propias pasiones. Y no podrán enseñarles a sus hijos sobriedad, templanza y dominio propio si ustedes mismas no son un modelo de sobriedad, templanza y dominio propio.

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones, con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

¿Qué impresión nos causa cuando escuchamos cosas negativas salir de la boca de nuestros hijos y luego darnos cuenta de que las aprendieron de nosotros mismas? Y es que los niños graban todo y tan rápido… ¡Más nos vale que sentemos un buen ejemplo! Nancy nos enseña cómo hacerlo en la serie llamada «La mujer contra-cultura».

Nancy: ¿Qué consideras que es lo más importante que tu hijo debe recordar? Cuando sean mayores, cuando estén fuera del hogar, ¿Qué quisieras que recordaran? ¿Qué quisieras que fuera parte de sus vidas como adultos, como hombres o mujeres?

Estamos estudiando el capítulo 31 del libro de Proverbios esta semana. Hoy estamos en el primer párrafo donde leemos de la instrucción que una madre da a su hijo. Su hijo iba a ser rey, el rey Lemuel. De adulto él le enseñaría a otros las cosas que su madre le había enseñado a él siendo un joven príncipe.

Creemos que quizás este rey fue el rey Salomón y si es así, entonces su madre sería Betsabé. Ella aprendió algunas cosas de mala manera como resultado de su relación ilícita con el rey David, el padre de Salomón. Ella tenía gran apremio en enseñarle a su hijo, al pequeño príncipe, unas cuantas cosas a fin de prepararlo para que fuera un buen rey.

Al llegar hoy al versículo tres, vemos que esta mujer va a darle a su hijo consejos y advertencias desde el versículo 3 hasta el 9 y veremos hoy solo la primera parte de este pasaje. A modo general ella advertirá y aconsejará sobre la pureza moral y lo que la falta de ella puede causarle a un rey.

Ella va a advertirle acerca de la falta de templanza y la necesidad de dominio propio y la sobriedad y también le advertirá sobre el peligro de la indulgencia. Y luego sobre la importancia de ser un rey compasivo y justo.

Y entonces, comenzando en el verso 10, le aconsejará sobre cómo elegir una esposa, las cualidades que debe buscar en su compañera de vida y la importancia de escoger una compañera que sea una bendición y un beneficio para él a lo largo de su vida. Así que ella le dará estos consejos y advertencias y será muy importante que él preste atención a esta sabiduría.

A modo de paréntesis… Es bueno recordar que aunque seamos adultos, es muy importante que continuemos considerando el consejo y las advertencias de nuestros padres, de nuestros profesores, de pastores cristianos piadosos, porque si violamos un consejo bíblico, no seremos una excepción a la regla de Dios. Viviremos consecuencias que serán altamente destructivas.

Esto es lo que vemos en el versículo tres que esta madre le dice a su hijo y que luego él, como adulto, relata lo que ella le enseñó. Ella le dijo «No le des tu vigor a las mujeres, ni tus caminos a lo que destruye a los reyes».

Ahora si piensas en lo primero que quisieras que quedara registrado como consejo a tus hijos, ¿Sería esto una de las primeras cosas? Ella le dice a su hijo -se lo enseñó desde que era un joven príncipe- número uno: «No le des tu vigor a las mujeres, ni tus caminos a lo que destruye a los reyes»

Y entiendo que ella le está advirtiendo sobre dos cosas: Primero, contra perder su masculinidad y segundo, contra la impureza moral. Ella le advierte esas dos cosas aquí. No le des tu vigor a las mujeres.

Y la palabra VIGOR aquí, de manera interesante es la misma palabra que se usa en los idiomas originales cuando llegamos al versículo 10 y se traduce como «virtuosa» o «excelente». ¿Mujer virtuosa, quién la hallará? En este versículo esa misma palabra puede traducirse como VIGOROSA.

Cuando lleguemos al versículo 10 veremos esto pero ahora ella le dice a su hijo: no le des tu vigor-tu vigor masculino- que es distintivo entre las virtudes de un hombre, no le des ese vigor a las mujeres. No lo pierdas. No renuncies a ello.

Dios hizo al hombre y la mujer diferentes. No tengo que decirles eso. Pero Dios le dio a los hombres una fortaleza y virtud distintiva. Y Dios le dio a la mujer – como veremos en la parte final de este capítulo – una fortaleza y virtud femenina distintiva. Este versículo creo que en esencia lo que dice es: «Hombres, no renuncien a su fortaleza o virtud distintivamente masculina».

Cuando lleguemos al verso 10 y el resto de este capítulo, el mensaje será «Mujeres, no renuncien a su fortaleza o virtud distintivamente femenina». Como ustedes pueden observar, nuestra cultura hoy ha torcido y ha distorsionado perversamente el sentido de las diferencias entre hombre y mujer. Hemos torcido las diferencias que Dios creó, y ahora tenemos hombres portándose como mujeres y mujeres actuando como hombres.

¿Y cómo terminamos? Terminamos en confusión. Caos. La batalla de los sexos. Competencia. Cuando lo que debiéramos tener… Si los hombres mantuvieran su fortaleza masculina y las mujeres guardaran su fortaleza distintivamente femenina, lo que debiéramos tener es un bello ritmo, una armonía, una unidad, un complementarismo. Así que ella le esta diciendo a su hijo… «Sé un hombre» .

Luego pasa a decirle «busca una esposa que sea una mujer, distintivamente femenina». Así que ella le advierte sobre la pérdida de masculinidad y contra el adulterio y la inmoralidad. Ella le advierte que esto debilitará su mente y su cuerpo. Que lo destruirá. Y por eso le dice «No des tu camino a lo que destruye a los reyes».

Quizás ella estaba pensando en otro líder: Sansón, quien no hacía muchos años había sido uno de los jueces de Israel y había dado su fuerza a las mujeres. Esta mujer sabía y estaba advirtiendo a su hijo que violar los estándares de Dios sobre la pureza moral le dejarían sin poder.

La impureza moral, le dice ella a su hijo … Necesitamos estar hablando acerca de todo esto con nuestros hijos e hijas. Necesitamos recordarnos que la impureza moral, la impureza sexual destruirá tu relación con Dios. Destruirá tu relación con tu pareja, con tus hijos y con otros miembros de la familia.

Destruirá tu testimonio como cristiana. Destruirá tu futuro. Destruirá tu sensibilidad. Destruirá tu razonamiento. Quienes ceden ante la impureza moral frecuentemente se vuelven irracionales. Destruye tu capacidad de gozo. Destruye tu conciencia.

Ella le dice «Nadie es invencible. Solo porque seas el rey y tengas todo este poder y tengas toda esta autoridad, no eres invencible. No estás por encima del resto de los hombres para no pecar de esta manera». No eres invencible. Yo no soy invencible. En el momento en que empezamos a pensar que no caeremos, estamos en el momento de más grave peligro.

Así que ella advirtió a su hijo y su hijo dejó estas palabras en las Sagradas Escrituras para advertirnos a nosotras hoy. No solo a los hombres, porque los hombres no serían inmorales si no hubiera mujeres inmorales, así que la advertencia es para ambos, para hombres y mujeres.

Ahora, si este hijo, fue Salomón, aparentemente él se apegó al consejo de su madre en su juventud, pero luego se alejó de este consejo. Él renunció a su masculinidad distintiva debido a las mujeres. El rindió su fortaleza distintiva como hombre de Dios y se dio a otras mujeres. El primer libro de Reyes, el capitulo 11 nos dice que sus esposas desviaron su corazón de Dios.

Él comenzó con un corazón para Dios pero debemos recordarle a los niños que podemos comenzar con un corazón para Dios pero terminar a la deriva si no confiamos en Dios para conservar y mantenernos en el área de la moralidad. La inmoralidad te desvía el corazón de Dios.

Así que, ¿Has advertido a tus niños, hijos, hijas sobre la importancia que tiene la pureza moral? ¿Has sido lo suficientemente clara con ellos? ¿Has sido específica? No esperes que el programa de educación sexual del colegio les enseñe lo que está bien o lo que está mal. Dios te dio esa responsabilidad a ti. Si no se lo enseñas tú, el mundo le enseñará otra forma completamente diferente de pensar sobre esto.

¿Estás dejando que Dios guarde tu propio corazón? O ¿es posible que tú misma hayas estado jugando con fuego? Estás emocionalmente atada a una relación ya sea por computadora, en el trabajo, aun en la iglesia, que está viciada de inmoralidad? Permíteme decirte «SAL DE AHÍ». No te detengas a pensarlo, simplemente sal.

Sé implacable al tratar con el área de la pureza sexual. Las bendiciones que tenemos son increíbles cuando nos guardamos puras para Dios -cuando un hombre o una mujer se guardan puros para el matrimonio. Pero el daño y destrucción es incalculable cuando no hacemos caso a las advertencias.

Carmen: La inmoralidad es increíblemente destructiva. El libro de Proverbios está lleno de consejos adecuados para todo tipo de situaciones aplicables hoy en día. Continuaremos descubriendo esto en un minuto cuando regresemos a la enseñanza de Proverbios 31 versículo a versículo.

Es tan importante transmitir la sabiduría de la Biblia a las mujeres. Y precisamente eso es lo que hacemos en nuestras conferencias de Mujer Verdadera. Aquí está el pastor Miguel Núñez.

Pastor Miguel Núñez: La mujer cristiana del mundo de hoy vive en una tensión entre lo que ella va aprendiendo que la Palabra de Dios le informa -le dice- y lo que la sociedad le va enseñando al mismo tiempo, y la sociedad lamentablemente ha vendido una idea de que si esa mujer no ocupa un lugar de competencia al igual que el hombre ocupa, pues ella no se siente, ella no tiene valor o ella no está aportando al desarrollo de la sociedad de la misma manera que el hombre. Entonces ella escucha eso, pero luego escucha y lee y aprende en la Palabra de Dios, que realmente ese no es su rol y en esa tensión muchas veces ella se debate entre una cosa y otra.

Yo no quiero generalizar, yo creo que hay un grupo de mujeres, quizás pequeño, quizás una minoría, pero yo creo que hay un grupo de mujeres que ha comenzado a ver que el diseño de Dios para ellas es distinto y que hay un valor en ser una esposa, hay un valor en ser una madre, hay un valor en levantar la próxima generación de esos hijos y yo creo que cada vez más uno va oyendo que alguien abrazó el diseño bíblico para la maternidad o para ser esa esposa que la Palabra manda, pero al mismo tiempo luego veo otro número significativo que todavía no lo ha abrazado, simplemente lo rechaza o vive una ambivalencia donde ella puede ser parte de lo que Dios le llama a ser y parte de lo que la sociedad le está pidiendo que haga y en esa ambivalencia no puede encontrar paz.

El movimiento de Mujer Verdadera puede tener un impacto significativo en el mundo hispano parlante por varias razones, en primer lugar creo que el movimiento puede contribuir a esparcir una enseñanza que muchas veces no se escucha no está bien entendida, definitivamente no está bien esparcida, yo creo que esa es la primera ayuda que puede brindar.

La segunda ayuda, al ver mujeres de diferentes denominaciones, diferentes edades, identificarse con ese llamado, pues aquella que aún no ha decidido abrazar su llamado pudieran darse cuenta, percatarse de que realmente no están solas, que hay otras que han ido delante. De tal forma que este movimiento de la mujer verdadera, pueda contribuir a la transformación de la mente femenina y una transformación en la dirección de la mente de Cristo, yo creo que es un movimiento también que puede promover bases teológicas para lo que es el cambio y la transformación y el llamado y puede proveer también ayudas y recomendaciones y consejos prácticos de tal forma que la teología no se quede en el aire sino que pueda bajar a la práctica en el día a día, de tal forma que ahí yo veo una ayuda multidimensional que va desde lo que es la enseñanza -como ya dije al principio- hasta lo que es el modelar un estilo de vida, una nueva cosmovisión y luego la parte práctica de cómo hacer el cambio.

Es una conferencia que no te querrás perder si te preocupa la siguiente generación.

Estaremos celebrando una los días 26-27-28 de febrero en Santo Domingo República Dominicana. Visita AvivaNuestrosCorazones.com para obtener más detalles acerca de este evento.

Ahora regresemos al estudio de Nancy sobre Proverbios 31. Lo retomamos en el verso 4.

Nancy: Llegamos ahora a una advertencia que la madre del rey le da cuando aun el es un joven. Una advertencia contra el abuso del placer. Le advierte contra la falta de dominio propio. Le recuerda que él será rey. Que él es un rey en potencia.

Al criar a tus hijos e hijas, recuerda que estás criando jóvenes que serán reyes y reinas para Dios, para ser de la realeza espiritual. Pedro nos dice que somos linaje escogido. No querrás que tus hijos sean solo personas ordinarias, que se ajusten a lo que dice la multitud, la cultura o que sobrevivan en ella, sino que sean ejemplos espirituales y líderes y revolucionarios.

Así que ahora ella le recuerda «Tienes un alto y santo llamado. Recuerda quién eres. Eres un rey y estás destinado a liderar». Luego le recuerda «No puedes gobernar a otros correctamente si aun eres esclavo de tus propios apetitos, tus propias pasiones y deseos. Recuerda tu llamado», le dice «recuerda tu posición y actúa conforme a la misma».

Esto me dice lo que esta madre le dijo a su hijo «Esto significa que mejor aprendes a gobernarte aquí y ahora si alguna vez gobernarás a otros efectivamente». Madres, jamás podrán gobernar a tus hijos efectivamente si no puedes gobernar tus propias pasiones, no serán capaces de enseñar a sus hijos sobriedad, templanza y dominio propio si ustedes mismas no son un ejemplo de sobriedad, templanza y dominio propio.

Ahora bien, en el Antiguo Testamento se nos advierte contra la borrachera, contra el beber mucho, y esta advertencia de una madre a un hijo que será rey es una de esas advertencias. Pero no solo era para los reyes del Antiguo Testamento. También era para los sacerdotes -aquellos que servían en el templo o en el tabernáculo, a quienes se les pedía no beber mientras desempeñaban su labor sacerdotal.

En Levitico capítulo 10, el versísuclo 9 dice

«No beberéis vino ni licor, tú ni tus hijos contigo, cuando entréis en la tienda de reunión, para que no muráis».

Ezequiel capítulo 44 también nos dice que ningún sacerdote beberá vino cuando entre en el atrio interior. Así que era considerado peligroso que los sacerdotes y los reyes bebieran en el Antiguo Testamento. Les podía afectar en su desempeño y en la labor y en el llamado que Dios les había hecho.

Y esto es lo que esta madre entiende y advierte a su hijo. «No es para los reyes, oh Lemuel, no es para los reyes beber vino, ni para los gobernantes desear bebida fuerte». Verses 5-7: «no sea que beban y olviden lo que se ha decretado, y perviertan los derechos de todos los afligidos. Dad bebida fuerte al que está pereciendo, y vino a los amargados de alma. Que beba y se olvide de su pobreza, y no recuerde más su aflicción».

Lo que ella está diciendo en efecto es que aunque otros beban como un medio de escape de sus problemas, como un medio de escape de su dolor y de sus presiones, los reyes no deben hacerlo.

Ahora, este párrafo no está promoviendo la bebida entre los que no son reyes. En realidad es una descripción -y una muy gráfica- de lo que el alcohol le hace a la mente. El abuso del alcohol o drogas resulta en una mente que no estará clara ni aguda. Adormece tus sentidos. Dos veces leemos que esta persona olvida. Olvida las leyes. Olvida su pobreza. Adormece los sentidos.

Aquellas que hemos recibido un llamado santo y alto como hijas de Dios que somos, encontraremos que cuando nos sobre-deleitamos en cualquier cosa, incluyendo el alcohol, algunas sustancias, drogas, mermaremos en eficiencia. Fallaremos en nuestro llamado.

Y ella le señala a su hijo que las personas usan ese tipo de cosas (drogas, alcohol) para escapar de la realidad como si fuera un narcótico, para adormecer el dolor, para ahogar las penas. Ella le dice: «Eres un rey. No puedes hacer eso. No puedes permitirte que se te nublen los sentidos».

Ahora, bien podrías decir: «Eso era en el Antiguo Testamento. Yo no soy rey, yo tampoco soy un sacerdote». Pero las Escrituras dicen en el Nuevo Testamento que Cristo nos amó y nos lavó de nuestros pecados en Su sangre y nos hizo reyes y sacerdotes delante de Dios.

Leemos en 1ra de Timoteo capítulo 3 que hay unos requisitos que cumplir dentro del liderazgo espiritual de la iglesia. Dice que los ancianos en la iglesia, los líderes espirituales, no deben ser dados a la bebida y que los diáconos no deben darse al mucho vino. Por si acaso estas pensando: «pero como mujer, jamás estaré en esa posición», Pero en el versículo 11 nos dice «de igual manera las mujeres deben ser… sobrias». Así que si no eres sobria, podrías de hecho descalificar a tu esposo de una posición de liderazgo espiritual dentro la familia de Dios.

Tito capítulo 2 nos dice que debemos seguir las cosas que están de acuerdo con la sana doctrina, y una de ellas es que las ancianas no deben ser esclavas de mucho vino (versículo 3). «Esclavas» significa adictas y permíteme decirte que si como joven no eres sobria, no te levantarás una mañana, ya mayor, siendo una anciana sobria. Vas camino a convertirte en una anciana y necesitas aprender hábitos de sobriedad y de disciplina ahora.

Creo que es tan importante que como mujeres de Dios no nos permitamos el consentirnos tanto o esclavizarnos a nada que nos pueda hacer menos alerta, menos sensible, menos sintonizadas con Dios o que nos pudiera hacer menos eficientes para llenar las tareas a las que Dios nos ha dado. Puede que sean otras cosas, solo preguntaré, ¿Qué estás usando en exceso como una droga para adormecer el dolor? ¿Es algo que quizás está anestesiando tus sentidos y tu sensibilidad hacia Dios?

Hace un tiempo atrás hablé con una mujer que había sido abusada de niña y tenía un papá que no estaba capacitado para darle lo que ella necesitaba. Le hablé de cómo Dios quiere que nosotras estemos dispuestas a caminar por la senda del dolor en lugar de anestesiarnos, como ella había hecho por años de múltiples formas.

Y ella me escribió y dijo:

Me dí cuenta que una de las formas de anestesiarme era con la televisón, así que la apagué hace como un mes. Quería conectarme con Él con «E» mayúscula y con las personas no con la televisión.

Entonces, ella fue capaz de caminar en el dolor y dejar que Dios iniciara el proceso de sanidad. Hay tantas formas en que las mujeres hoy escapan del dolor…

Ahora, esta madre le dice a este hijo «No hagas eso. No huyas del dolor. No escapes. No ahogues tus penas. No te metas en nada que te esclavice o que te vuelva adicto o te nuble la razón o el pensamiento».

Y veamos entonces los versos 8 y 9. Aquí está el porqué- porque tienes una misión que cumplir- «Abre tu boca por los mudos, por los derechos de todos los desdichados. Abre tu boca, juzga con justicia, y defiende los derechos del afligido y del necesitado.»

En otras palabras lo que ella le dice es «No vives para ti mismo. Tu llamado es a vivir una vida no egoísta sino sacrificial, así que en vez de usar tu riqueza y tus recursos haciéndote daño, ahogando tu dolor, nublando tu pensamiento, usa esos recursos para hacer el bien a otros, para ministrar a otros que están en dolor, en tristeza o en necesidad».

Es un llamado a involucrarme, a ver a mi alrededor y ver cuáles son las necesidades y ver cómo puedo usar mi posición como mujer de Dios, cómo puedo usar mis influencias en los problemas que me rodean. No serás capaz de hacerlo si como persona eres esclava de algo que no sea el Señor.

¿Qué te mantiene atada? ¿Qué está anestesiando tu capacidad de experimentar todo lo que Dios tiene para ti y ser usada por Dios? Debes estar dispuesta a decir «No viviré atada a nada ni nadie que no sea el Señor Jesucristo».

Carmen: Si el programa de hoy ha traído a tu mente áreas de ataduras en tu vida, esperamos que ores con nosotros cuando regresamos en un minute. El programa de hoy es parte de la serie de Proverbios 31 llamado La mujer contra-cultura.

¿Quién decide lo que significa ser una mujer? ¿A quién miras como tu modelo? Nancy responderá esto mañana. Ahora ella nos dirigirá en oración.

Nancy: Padre, ¿nos podrías por favor mostrar áreas de las que hemos huido, escapado o donde hemos estado anestesiando el dolor? ¿Nos das la valentía para hacerle frente y decirle NO a todo lo que nos esclaviza? Queremos vivir como mujeres libres bajo el señorío de Jesucristo.

Oh Señor oro por mujeres que están luchando con comportamientos adictivos a sustancias, ya sean alcohol o drogas, sexo, o algo que puede ser en sí mismo sano, como los amigos o los libros pero que se ha convertido en una atadura. Oro que nos ayudes a identificar qué cosas nos han atado y nos ayudes a caminar en el poder de Tu Espíritu para decirle NO a lo que se haya vuelto adictivo en nuestras vidas y decir SÍ a Tu Señorío y a Tu gobierno sobre nuestras vidas para que seamos instrumentos de Tu misericordia y Tu gracia para ayudar a otros en su momento de necesidad. Oro en el Nombre de Jesús, amén.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de Las Américas a menos que se indique lo contrario.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

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