Dedicación Matinal

El valle de la visión

Oraciones Puritanas

Dedicación Matinal

¡Dios Todopoderoso!
Mientras cruzo el umbral de este día, yo Te confío, a mí misma alma,
cuerpo, relaciones, amigos, a tu cuidado. Vigílame, guárdame, oriéntame,
dirígeme santifícame, bendíceme. Inclina mi corazón hacia Tus caminos.
Moldéame totalmente a imagen de Jesús, como un alfarero hace con el
barro. Que mis labios sean un arpa bien afinada para resonar Tu alabanza.
Haz que aquellos que me rodean me vean viviendo por Tu Espíritu, pisando
el mundo bajo los pies, no conformado a las mentirosas vanidades,
transformado por una mente renovada, revestido con toda la armadura de
Dios, brillando como una luz que nunca disminuye, demostrando santidad
en todas mis acciones. No permitas que ningún mal este día manche mis
pensamientos, palabras, manos. Que yo pueda peregrinar por caminos
lodosos con una vida pura de mancha u oscuridad. En las acciones
necesarias, haz que mi afecto esté en el cielo, y mi amor elevado en llamas
de fuego, mi mirada fija en cosas invisibles, mis ojos abiertos al vacío,
frágiles, lejos de la tierra y sus vanidades. Que yo pueda consultar todas las
cosas en el espejo de la eternidad, a la espera de la venida de mi Señor,
oyendo el llamado de la última trompeta, avivando el nuevo cielo y la
nueva tierra. Ordena en este día todas mis conversaciones de acuerdo con
Tu sabiduría, y a la ganancia del bien común. No permitas que yo no sea
beneficiado o hecho útil. Que yo pueda hablar cada palabra como si fuera
mi última palabra, y andar cada paso como el último. Si mi vida fuera a
terminar hoy, que este sea mi mejor día.

Oraciones Puritanas

En Oración

El valle de la visión

Oraciones Puritanas

EN ORACIÓN

¡Oh Señor!
En oración yo me lanzo lejos, en el mundo eterno, y en este gran océano, el
alma mía triunfa sobre todos los males, en las orillas de la mortalidad. El
tiempo con sus diversiones alegres y decepciones crueles nunca parecen tan
desconsideradas como en esta ocasión.
En oración me veo como nada; Encuentro mi corazón buscándote con
intensidad y anhelo con sed vehemente vivir para Ti. Benditos sean los
fuertes vientos del Espíritu Santo que en mí apresuran, mi camino hacia la
Nueva Jerusalén.
En oración, todas las cosas aquí abajo se desvanecen, y nada parece
importante, sino solamente la santidad del corazón y la salvación de los
demás.
En oración todas mis preocupaciones mundanas, miedos, angustias,
desaparecen, y son de tan poca importancia como un soplo de viento.
En oración, mi alma se regocija interiormente con pensamientos vivificados
como los que Tú estás haciendo para Tu iglesia, y yo ansío que Tú obtengas
un grandioso nombre de los pecadores que vuelven a Sion.
En oración yo soy elevado por encima de los ceños fruncidos y lisonjas de la
vida, y saboreo las alegrías celestiales; entrando en el mundo eterno yo
puedo entregarme a Ti con todo mi corazón, para ser Tuyo para siempre.

En oración yo puedo colocar todas mis preocupaciones en Tus manos, y
estar a Tu entera disposición, no teniendo ninguna voluntad o interés
propio.
En oración yo puedo interceder por mis amigos, ministros, pecadores,
iglesia, Tu Reino venidero, con mayor libertad, esperanzas ardientes, como
un hijo a su padre, como alguien que ama a su amado.
Ayúdame a estar siempre en oración y nunca dejar de orar.