El Rey de todos los pueblos

Isha – Salmos

DÍA 82

Dosis: Alabanza

El Rey de todos los pueblos

“Aplaudan, pueblos todos; aclamen a Dios con gritos de alegría. ¡Cuán imponente es el SEÑOR Altísimo, el gran rey de toda la tierra! Sometió a nuestro dominio las naciones; puso a los pueblos bajo nuestros pies; escogió para nosotros una heredad que es el orgullo de Jacob, a quien amó.” (Salmo 47:1–4) (NVI)

Este Salmo comienza con un llamado a alabar al Señor y pertenece al grupo de los llamados “Salmos de entronización” que reconocen a Dios como Señor y Rey de toda la tierra. El salmista llama a Israel y a todos los pueblos a celebrar la soberanía divina, afirmando su poder divino sobre las naciones.

El salmista insta a las naciones derrotadas por Israel a alabar al “Señor de toda la tierra”, ya que en la antigüedad cuando un pueblo era derrotado, se convertía en vasallo no sólo del ejército y el pueblo que lo conquistó sino también de sus divinidades. Así Israel expandía su convicción teológica y era portador del conocimiento de Dios a naciones idólatras. Y así Dios conquistaba también los corazones.

Aquí el salmista empieza diciendo “Aplaudan” en otra versiones “Batir las manos” que era símbolo de gozo y alegría. Y había que alabarlo porque el Señor es “imponente, temible, admirable”. Además es el único Rey de toda la tierra. El salmista propone aplausos, aclamaciones, toques de trompeta. Porque éste es el Dios supremo, más alto y poderoso que cualquier otro dios. El Dios que cumple sus pactos, quien da las heredades, recordemos que les había dado la tierra prometida y el triunfo sobre las naciones enemigas. ¿Lo aclamas así? ¿Sientes que tu corazón se ensancha en medio de la alabanza? ¿Celebras el cumplimiento de sus promesas en tu vida y su heredad? ¡Aplaude! Porque: “Dios el SEÑOR ha ascendido entre gritos de alegría y toques de trompeta.”

El Salmista sigue instando a la alabanza: Canten salmos a Dios, cántenle salmos; canten, cántenle salmos a nuestro rey. Dios es el rey de toda la tierra; por eso, cántenle un salmo solemne. Dios reina sobre las naciones; Dios está sentado en su santo trono.” El Dios de toda la tierra merece nuestra alabanza y que reconozcamos su santo trono celestial.219 Porque como dice el salmista el Altísimo merece ser enaltecido, alabado y reconocido como el Dios y Rey de toda la tierra y de nuestras vidas.

Oración: Señor, enséñame a mirarte como ese Rey de gloria que reina sobre todas las naciones. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 97). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

Quietas en el mejor refugio

Isha – Salmos

DÍA 81 – Salmo 46

Dosis: Paz y Salvación

Quietas en el mejor refugio

“Dios es nuestro amparo y nuestra fortaleza, nuestra ayuda segura en momentos de angustia. Por eso, no temeremos aunque se desmorone la tierra y las montañas se hundan en el fondo del mar; aunque rujan y se encrespen sus aguas, y ante su furia retiemblen los montes.” (Salmo 46:1–3)

Este Salmo celebra una gran victoria. Una salvación impresionante, tal vez la que narra el profeta Isaías frente al imperio asirio, o aquel acontecimiento registrado en el libro de segunda de Crónicas capítulo 20 frente a los moabitas, edomitas y amonitas. En ambos casos, Dios liberó milagrosamente a su pueblo.

Aquí se describe a Dios como nuestra fortaleza, en quien encontramos amparo y ayuda en tiempos de angustia. Las imágenes que utilizan el salmista para expresar el poder de Dios son impresionantes: montes que tiemblan y se hunden en el fondo del mar, la furia de las olas que amenazan con inundar la tierra., ¡Una conmoción de la naturaleza! Sugiere que en medio del caos ¡podemos seguir confiando en un Dios que es nuestro refugio!

Frente a las aguas turbulentas que amenazan, el salmista describe un río saludable para el alma: “Hay un río cuyas corrientes alegran la ciudad de Dios, la santa habitación del Altísimo.” No sabemos si este río es real o figurativo, pero no podemos evitar recordar las palabras del Señor Jesús cuando dijo: “El que beba del agua que yo le daré, no volverá a tener sed jamás, sino que dentro de él esa agua se convertirá en un manantial del que brotará vida eterna.”210 Y aquellas otras: “De aquel que cree en mí, como dice la Escritura, brotarán ríos de agua viva.” ¿Bebiste ya de este manantial de vida eterna? ¿Aún tienes sed?

El salmista está seguro que su ciudad no caerá frente a los enemigos, porque Dios está en medio de ella: “Dios está en ella, la ciudad no caerá; al rayar el alba Dios le brindará su ayuda. Se agitan las naciones, se tambalean los reinos; Dios deja oír su voz, y la tierra se derrumba. El SEÑOR Todopoderoso está con nosotros; nuestro refugio es el Dios de Jacob.” ¡Otra gran enseñanza para nosotras! Podemos confiar en Dios como nuestro refugio, porque ´”El está en medio de nosotras”. ¿Reina en nuestro corazón? ¿Reina en nuestro hogar? Recordemos que uno de sus nombres significa “Dios con nosotros”.213

El salmista sigue celebrando los prodigios del Señor: “Vengan y vean los portentos del SEÑOR… Ha puesto fin a las guerras en todos los confines de la tierra, ha quebrado los arcos, ha destrozado las lanzas, ha arrojado los carros al fuego.” Para finalmente darnos la clave de la victoria: “«Quédense quietos, reconozcan que yo soy Dios. ¡Yo seré exaltado entre las naciones! ¡Yo seré enaltecido en la tierra!» El SEÑOR Todopoderoso está con nosotros; nuestro refugio es el Dios de Jacob.”215

Oración: Señor enséñame a quedarme quieta para ver tu obrar poderoso en mis batallas personales. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 96). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

De Recompensas y Legados

Isha – Salmos

DÍA 80 – Salmo 45

Dosis: Herencia y Recompensa

De Recompensas y Legados

“Vestida de finos bordados es conducida ante el rey, seguida por sus damas de compañía. Con alegría y regocijo son conducidas al interior del palacio real. Tus hijos ocuparán el trono de sus ancestros; los pondrás por príncipes en toda la tierra.” (Salmo 45:14–16)

Hay una gran recompensa. Estos versículos señalan que lo que la novia ha renunciado al casarse con el rey no es nada comparado con las bendiciones que recibe al unirse a él. Las finas vestiduras que le son entregadas el día de su boda, superan a las que llevó anteriormente. La nueva familia que formará, sobrepasará a la familia que ahora tendrá que abandonar. Sus hijos y su marido, serán en adelante el objeto principal de su afecto y lealtad.

El matrimonio es la nueva etapa que concluye nuestra vida de solteras, iniciamos una nueva vida. Así cuando nos convertimos dejamos atrás una vida pecaminosa, rompemos el vínculo con el pecado, la desobediencia y la rebelión. Nos adopta una nueva familia, la iglesia, iniciamos una nueva vida, con una nueva esperanza con nuevos propósitos y significado. Las bendiciones obtenidas por pertenecer al cuerpo de Cristo son mil veces superiores a todos los placeres que gozábamos antes. Empezamos a saborear lo que significa vivir con una limpia conciencia. ¿Qué mayor recompensa?

Sin embargo este salmo describe además un legado especial, se le dice a la novia: “haré que tu nombre se recuerde por todas las generaciones; por eso las naciones te alabarán eternamente y para siempre”.

Esta princesa sería la madre del próximo rey. Tal honor perpetuaba su nombre, ya que en las crónicas el nombre de la madre llegaba a ser parte del título del nuevo rey. Su prole sería ilustre. Como mujeres tenemos el privilegio de formar hijos como una cosmovisión cristiana de la vida. De legar a nuestra sociedad una generación de hijos e hijas de Dios y por qué no de siervos y siervas.

Esta es la más bella historia de amor. De un novio que da la vida por su esposa. Que la santifica para sí mismo. Tenemos el privilegio de estar casadas como iglesia con este novio glorioso, que es Jesús, que un día regresará por su esposa y quiere encontrarla santa, preparada, justa y dispuesta. Oremos para que nos encuentre vestidas de su belleza.

Oración: Señor enséñame a valorar las recompensas que tenemos por haber aceptado tu amor y sacrificio. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 95). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

 

De recompensas y legados

Isha – Salmos

DÍA 80 – Salmo 45

Dosis: Herencia y Recompensa

De recompensas y legados

“Vestida de finos bordados es conducida ante el rey, seguida por sus damas de compañía. Con alegría y regocijo son conducidas al interior del palacio real. Tus hijos ocuparán el trono de sus ancestros; los pondrás por príncipes en toda la tierra.” (Salmo 45:14–16)

Hay una gran recompensa. Estos versículos señalan que lo que la novia ha renunciado al casarse con el rey no es nada comparado con las bendiciones que recibe al unirse a él. Las finas vestiduras que le son entregadas el día de su boda, superan a las que llevó anteriormente. La nueva familia que formará, sobrepasará a la familia que ahora tendrá que abandonar. Sus hijos y su marido, serán en adelante el objeto principal de su afecto y lealtad.

El matrimonio es la nueva etapa que concluye nuestra vida de solteras, iniciamos una nueva vida. Así cuando nos convertimos dejamos atrás una vida pecaminosa, rompemos el vínculo con el pecado, la desobediencia y la rebelión. Nos adopta una nueva familia, la iglesia, iniciamos una nueva vida, con una nueva esperanza con nuevos propósitos y significado. Las bendiciones obtenidas por pertenecer al cuerpo de Cristo son mil veces superiores a todos los placeres que gozábamos antes. Empezamos a saborear lo que significa vivir con una limpia conciencia. ¿Qué mayor recompensa?

Sin embargo este salmo describe además un legado especial, se le dice a la novia: “haré que tu nombre se recuerde por todas las generaciones; por eso las naciones te alabarán eternamente y para siempre”.

Esta princesa sería la madre del próximo rey. Tal honor perpetuaba su nombre, ya que en las crónicas el nombre de la madre llegaba a ser parte del título del nuevo rey. Su prole sería ilustre. Como mujeres tenemos el privilegio de formar hijos como una cosmovisión cristiana de la vida. De legar a nuestra sociedad una generación de hijos e hijas de Dios y por qué no de siervos y siervas.

Esta es la más bella historia de amor. De un novio que da la vida por su esposa. Que la santifica para sí mismo. Tenemos el privilegio de estar casadas como iglesia con este novio glorioso, que es Jesús, que un día regresará por su esposa y quiere encontrarla santa, preparada, justa y dispuesta. Oremos para que nos encuentre vestidas de su belleza.

Oración: Señor enséñame a valorar las recompensas que tenemos por haber aceptado tu amor y sacrificio. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 95). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

Los deberes de la Novia

Isha – Salmos

DÍA 79 – Salmo 45

Dosis: Consagración

Los deberes de la Novia

“Escucha hija, fíjate bien, y presta atención. Olvídate de tu pueblo y de tu familia. El rey está cautivado por tu hermosura; él tu Señor, inclínate ante él”. (45:10–11)

Recuerdo el día de mi boda hace veinticinco años, era muy consciente del paso que estaba dando. Me preparé para mi esposo no sólo físicamente, sino emocional y espiritualmente. Estaba dispuesta a hacerlo feliz, a consagrarle mi vida, a serle fiel hasta la muerte. Sabía que habría demandas y renuncias que hacer y estaba dispuesta a todo. ¿Estás dispuesta a cumplir las demandas que implica ser fiel a Jesús?

En este precioso Salmo, así como el rey recibe alabanzas, la reina recibe advertencias. Se le dice lo que se espera de ella y debe ser tenido en cuenta. Cristo recibe las alabanzas y la iglesia recibe las advertencias, nosotras ocupamos el lugar de la reina, lo que se pide de ella, se pide de nosotras.

Una de las cosas que se le pide es que renuncie a los lazos que tiene con la casa de su padre, en el contexto pagano, simbolizaba renunciar a las prácticas idolátricas y pecaminosas de quienes no conocen al Dios verdadero. En Génesis se habla al hombre que deje a su padre y a su madre para unirse a su mujer, aquí leemos que la mujer deje a su padre y a su madre para unirse a su marido. Cuando nos convertimos a Jesús, debemos darle prioridad y honor en nuestra vida. Dejar atrás aquellas cosas que impiden nuestro crecimiento espiritual. ¿A qué has renunciado para seguir a Jesús?

En segundo lugar, su responsabilidad será honrar al rey: “E inclínate a Él porque él es tu Señor”. Hay muchas formas de honrar a una persona. Esta princesa debía reverenciarle, amarle, honrarle y obedecerle, como a su Señor. Nosotras debemos postrarnos en adoración a Cristo, por ser nuestro Dios y nuestro Señor. Pero la forma más práctica y evidente de honrarle es obedecerle y serle fiel. ¿Cómo honras a Jesús? ¿Cómo le das reverencia?

Como el sentido parabólico de este salmo es el amor entre Dios y su pueblo, entre Dios y nosotras, debemos valorar el lugar de honor que Dios nos da como su iglesia redimida. Jesús embellece a su novia y se deleita en su esplendor. Cualquier renuncia que hagamos en esta vida por mantener la comunión con nuestro amado Salvador, cualquier demanda parecerá pequeña e insignificante frente al premio que tenemos por delante: morar con Él eternamente. Como una novia ataviada para el día de su boda ¡conságrate a Él!

Oración: Señor, enséñame a amarte, a serte fiel, a obedecerte y honrarte con todo mi corazón. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 94). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

Una novia resplandeciente

Isha – Salmos

DÍA 78 – Salmo 45

Dosis: Salvación y Santificación

Una novia resplandeciente

“Hijas de reyes están entre tus ilustres; está la reina a tu diestra con oro de Ofir.” (Salmo 45:9)

Te invito a acercarse a contemplar un cuadro hermoso. La novia se acicala para el novio. Ella ha procurado el mejor paquete de belleza, ha invertido sus ahorros y aún le parece poco. Pero de pronto descubre una caja inmensa en su casa, es un regalo enviado por el novio. La abre emocionada y encuentra el vestido más hermoso que jamás vio bordado con hilos de oro, las joyas más valiosas y una corona de piedras preciosas incrustadas en oro como un hermoso tocado. El novio la ha hecho sentir una verdadera reina.

El rey justo y amado quiere lo mejor para su nueva esposa, quiere que ese día ella esté resplandeciente. Así como Cristo quiere lo mejor para la suya que es su Iglesia. Como dice la escritura: “Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia y se entregó a sí mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra, a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviera mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuera santa y sin mancha.”

El oro, el metal precioso que le ha enviado tiene un valor grande y lo extrajo de la tierra de Ofir, de la Costa Oriental del Mar Rojo, en el Sur de Arabia. El oro de Ofir tuvo el renombre de ser el oro más fino en aquel entonces. Hoy, Cristo nos viste con algo más fino que el oro de Ofir para nuestra participación en las bodas del cordero. Nos adorna con el manto blanco de su propia justicia, el manto que reemplaza nuestros pecados.

No sé si captas la profundidad de esta frase: Jesús nos adorna con el manto blanco de su propia justicia, el manto que reemplaza las iniquidades y los pecados que nos cubren. ¡Esto es maravilloso! ¡Podemos vestirnos todas de blanco! Nuestros adornos espirituales se lo debemos a Jesús, quien ganó nuestra redención con su sangre preciosa. La gloria de la iglesia es espiritual, debe lucir hermosa como una novia ataviada. La belleza externa de la novia es un reflejo de su belleza interna.

Debemos leer este Salmo 45 desde el punto de vista de la cruz, advertir la invitación de desvestirnos de la vieja mujer y revestirnos de su gracia, apercibirnos de un nuevo ropaje que nos provee Cristo y su Espíritu, como anunció el profeta: “En gran manera me gozaré en Jehová, mi alma se alegrará en mi Dios; porque me vistió con vestiduras de salvación, me rodeó de manto de justicia, como a novio me atavió, y como a novia adornada con sus joyas”.

Oración: Amado Señor, gracias por salvarme y revestirme de tu justicia, ayúdame siempre a valorarla. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 93). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

Brillando a la sombra de su gloria

Isha – Salmos

DÍA 77 – Salmo 45

Dosis: Majestad

Brillando a la sombra de su gloria

“Cetro de justicia es el cetro de tu reino; has amado la justicia y aborrecido la maldad; por tanto te ungió Dios, el Dios tuyo, con óleo de alegría más que a tus compañeros. Mirra, áloe y casia exhalan todos tus vestidos, desde palacios de marfil te recrean”. (Salmo 45:6b–8)

Qué hermosa descripción nos da este Salmo de la justicia de Cristo como un cetro. Todo lo que este rey hace es justo y está de acuerdo con el designio eterno y la voluntad de Dios, que son la norma y razón eternas del bien y del mal. Jesús sufrió por causa de la justicia y la destrucción del pecado “el justo por los injustos”.

Pero en este pasaje se nos habla también del ungimiento del rey. Se dice que sus vestidos estaban impregnados de perfume. En cuanto a los elementos que se mencionan, la mirra es una resina aromática que con frecuencia se elabora en forma de polvo. Los magos se la llevaron de regalo a Jesús y las mujeres la compraron para ungir el cuerpo muerto del Señor. La canela se elaboraba de las flores secas. El áloe es una madera aromática originaria de La India. La presencia de este rey exhalaba un exquisito aroma.

Se dice también que sus palacios son de marfil, que eran los más magníficos de ese entonces. ¿Te imaginas cómo serán las calles del cielo? Tal vez aquí vivas en un lugar muy humilde, pero las mansiones celestiales son mejores que los palacios de marfil. Aquí se compara por su pureza, al oro de Ofir, que era el más refinado y costoso.

En este contexto aparece la reina: “Está la reina a tu diestra con oro de Ofir”. En el Nuevo Testamento es la iglesia la esposa del cordero, cuya belleza y gracia son sus ornamentos que se comparan al lino fino y resplandeciente de Apocalipsis 19:8: “Y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente; porque el lino fino es las acciones justas de los santos”. ¿Están procurando vestirte de este lino fino? Como novias debemos exhalar también un exquisito perfume, un carácter santificado, una fragancia de amor por nuestro Salvador.

Solo podemos ser novias regias y gloriosas a su sombra, porque él comparte con nosotras su santidad, él nos limpia, nos lava, nos viste, nos adorna. Para que un día contemplemos su majestad.

Oración: Señor enséñame a deleitarme en tu hermosura y a santificar mi vida bajo tu sombra. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 92). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

 

Un novio tierno y victorioso

Isha – Salmos

DÍA 76 – Salmo 45

Dosis: Palabras de Vida

Un novio tierno y victorioso

“Tus saetas agudas, con que caerán pueblos debajo de ti, penetrarán en el corazón de los enemigos del rey…” (Salmo 45:5)

Una de las responsabilidades de los reyes de Israel fue luchar contra los enemigos extranjeros que intentaban acabar con su pueblo. Y utilizaban distintos tipos de armas: lanzas, escudo, saetas. Las saetas eran las fechas que podían ser lanzadas a distancia.

Jesús vino a este mundo a librar una batalla espiritual. Pero mientras estuvo aquí sus saetas fueron palabras de amor. ¿Recuerdas qué palabras le dijo a la mujer del flujo de sangre? “Hija, tu fe te ha salvado” Fue una saeta de ternura, para una mujer que por años se había sentido marginada y de pronto era ascendida a la categoría de “hija”. A la adúltera que esperaba un juicio severo, una piedra lanzada con furia, la rindió con sus palabras: “Ni yo te condeno, vete y no peques más”. O cuando defendió a aquélla pecadora en casa de Simón el fariseo, que ungía sus pies con perfume y lágrimas: “Tus pecados te son perdonados”, “Tu fe te ha salvado, vé en paz”.199 A leproso no solamente lo tocó sino le dijo: “Quiero, sé limpio”.

Yo anhelo que sus saetas de amor y de vida sigan penetrando en mi corazón. Cuando acudo a su presencia y me derramo delante de Él, cuando le confieso mis pecados, cuando le cuento mis temores, cuando le relato mis angustias, cuando le entrego mis cargas, siempre están sus saetas penetrando en mi mente: “En el mundo tendréis aflicción, pero confiad, yo he vencido al mundo”. “Mi paz les dejo mi paz, os doy. Yo no os la doy como el mundo la da, no se turbe vuestro corazón ni tenga miedo”.201 “He aquí yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo”. ¿Qué efecto causan en ti sus palabras? Ríndele tu corazón, ponte en el blanco de Dios.

Pero para el futuro hay una esperanza también maravillosa. Jesús regresará a establecer un reino de justicia y paz que cubrirá toda la tierra. Habrá una última gran batalla escatológica. En Apocalipsis se ve el cielo abierto y a Cristo cabalgando en un caballo blanco, para guerrear contra todas las fuerzas del mal, y juzgar con justicia. Quien monta el caballo blanco se llama fiel y verdadero, y lo siguen los ejércitos del cielo, montados en caballos blancos y vestidos en lino fino, blanco y limpio. En este caso las saetas que penetrarán los corazones del enemigo, ya no son flechas con punta de hierro, sino es su palabra del evangelio que proclama su obra en la cruz del calvario. Sólo así entendemos a plenitud el siguiente versículo del Salmo 45 que dice: “Tu trono oh Dios es eterno y para siempre.” Es este un canto profético que habla del futuro rey mesiánico que vendrá en los últimos días a desposar a su novia la iglesia con sus saetas de amor.

Oración: Señor dispara tus saetas a mi corazón, aquellas palabras de vida eterna y enséñame a rendirme a ti. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 91). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

 

Confiando en su Justicia

Isha – Salmos

DÍA 75 – Salmo 45

Dosis: Justicia Divina

Confiando en su Justicia

“Cetro de justicia, es el cetro de tu reino. Has amado la justicia y aborrecido la maldad; por tanto te ungió Dios, el Dios tuyo, con óleo de alegría más que a tus compañeros”. (Salmo 45:6–7)

Hay tres aspectos de la justicia de Cristo que nos afecta especialmente que debemos entender: en el pasado, en el presente y en el futuro:

En el pasado: Fue profetizado que la justicia sería una de las características del siervo sufriente de Dios: “verá el fruto de de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho; por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y llevará las iniquidades de ellos”. Este es el gran tema de la justificación por la fe: Jesús se sometió a las demandas de la justicia de Dios por nosotros, fue el único que pudo satisfacer la justicia de Dios y esto trasciende cualquier acto de justicia humana. Murió como malhechor sin haber cometido pecado y pagó nuestras iniquidades. Esta gran obra propiciatoria de Jesús fue a nuestro favor: “De su justicia todos hemos recibido”, “Jehová justicia nuestra.” No sé qué tan conscientes somos de esta realidad cuando volvemos a pecar, ¿Cuánto valoras la justificación por la fe?

En el presente: Él quiere que seamos justas y confiemos en su justicia. El manto de justicia ya lo tenemos puesto, Dios ya nos ha justificado, ya pagó por ti, ya tiene tu vida en tus manos. Ahora te toca a ti conservar esa justicia, evidenciarla en tu carácter. ¿Te cuesta ser justa? Honestamente a mí sí. ¡Cuántos errores no he cometido con mis hijos, intentando aplicar la justicia entre hermanos! La vida nos presenta a diario situaciones y circunstancias en las que tenemos que decidir, ¿Qué es lo justo? Pidamos el auxilio de Dios.

En el futuro: Esperamos a un rey justo que anunciaron los profetas: Zacarías 9: “He aquí tu rey vendrá a ti Justo y Salvador.” La idea de Zacarías es que él vendría a corregir las injusticias. “He aquí para justicia reinará un rey.”195 “He aquí vienen días dice Jehová, en que levantaré a David renuevo justo, y reinará como rey, el cual será dichoso, y hará justicia y juicio en la tierra. En sus días será salvo Judá, e Israel habitará confiado, y este será su nombre con el cual le llamarán: Jehová, justicia nuestra.”

Dios quiere que confiemos en su justicia. El reino milenial donde Él reinará y establecerá su justicia aún no ha llegado, pero Él puede y quiere hacerte justicia ahora. Confía en Él cuando tengas un problema, cuando cometan contigo una injusticia. David escribió: “Encomienda a Jehová tu camino, y confía en Él y Él hará. Exhibirá tu justicia como la luz, y tu derecho como el mediodía.”

Oración: Señor enséñame a confiar en tu justicia y a experimentar tu paz en situaciones difíciles. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 90). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

 

Un Novio Valeroso Y Justo

Isha – Salmos

DÍA 74 – Salmo 45

Dosis: Valentía y Justicia

Un Novio Valeroso Y Justo

“Ciñe tu espada, sobre el muslo, oh valiente, con tu gloria y tu majestad. En tu gloria sé prosperado; cabalga sobre palabras de verdad, de humildad y de justicia, y tu diestra te enseñará cosas terribles.” (Salmo 45:3–4)

Después de la belleza y su gracia se halagan el valor y las grandes proezas de este rey justo. Dios tenía un propósito al ungir reyes; ellos debían tomar las armas de la verdad y la justicia para defender al pueblo de sus enemigos. Y luchar a favor de los oprimidos y menesterosos, siendo además defensores de huérfanos y viudas. El Salmo enfatiza así las responsabilidades éticas y morales de los gobernantes, era deber del rey ser el defensor de la verdad y la justicia. En su forma de gobierno debía evidenciar estas cualidades. Este canto era parte de la liturgia y era entonado en las bodas reales.

Qué interesante que en el día de su boda, el salmista le recuerde al rey cuáles son sus responsabilidades y la razón por la cual fue ungido líder del pueblo de Dios. Hay otros Salmos reales como el Salmo 72, escrito para recordar al rey y a sus descendientes, que Dios los ha puesto para defender a los débiles y a los pobres y hacer justicia y no para acrecentar su poder y sus riquezas a expensas de ellos.

Jesús se muestra en los evangelios en su verdad, mansedumbre y justicia. Estas son su gloria y su majestad. La gente llega a creer en él porque es manso y humilde. Y sus discípulos aprenden de primera mano la lección de la humildad.188 El mismo Pablo alude a estos atributos cuando escribe a sus hijos espirituales “Yo Pablo, os ruego por la mansedumbre y ternura de Cristo”…Jesús no tuvo gloria ni majestad externa en este mundo porque tomó la forma de siervo, hecho semejante a los hombres190, toda su gloria y majestad era espiritual.

¡Cómo contrasta la justicia de Cristo y su reinado espiritual con la injusticia de nuestros gobernantes actuales! Muchos de ellos sólo llegan al poder para enriquecerse y cumplir metas personales. Aún nosotras, cuando tenemos algún tipo de poder muchas veces no lo usamos sabiamente. Sigamos aprendiendo de Jesús, nuestro rey justo. Seamos bendecidas por su mansedumbre, ternura y su justicia. Y aprendamos como Él a ser valientes, justas, humildes y prudentes.

Oración: Señor enséñame hazme comprender la dimensión de tu justicia para ser una mujer justa. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 89). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.