9/27 – No son deberes banales

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Proverbios 31: La mujer contra-cultura

9/27 – No son deberes banales

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Annamarie Sauter: Los deberes que pueden aparentar ser banales tienen en verdad un gran significado espiritual. Aquí está Nancy Leigh DeMoss.

Nancy Leigh DeMoss: Sé una mujer de visión en tu hogar y recuerda que mientras estás limpiando, planchando; mientras estás haciendo cosas para hacer de tu hogar un lugar atractivo, recuerda que estás pintando un retrato para tus hijos —un retrato de Dios.

Annamarie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh Demos en la voz de Patricia de Saladín.

Puedo adivinar que ahora mismo debes tener una larga lista de cosas por hacer. Bueno, la forma en que llevas a cabo tus tareas pudiera tener un significado espiritual de largo alcance. En unos minutos escucharemos a algunas mujeres recordar los tiempos cuando vieron a sus madres abordar trabajos difíciles. Te ayudará a darte cuenta hasta qué punto el trabajo que haces hoy es notado por otros.

Nancy continúa en este programa una serie que hemos titulado La mujer contra-cultura.

Nancy: Hemos estado viendo un versículo a la vez —y en ocasiones hasta una frase o una palabra a la vez— de lo que pienso que es uno de los más importantes textos de la Palabra de Dios en lo relativo a nuestros rol como mujeres.

Proverbios capítulo 31 —y de nuevo las animo (si no han empezado aun todavía no es muy tarde) a comprometerse por un período de 31 días a leer Proverbios 31. Contiene 31 versículos. Léelo todos los días por 31 días consecutivos y pídele a Dios que te enseñe lo que significa para ti como mujer tener Su corazón. Hemos visto que esta es una mujer que tiene reverencia suprema hacia Dios. Ella ama al Señor y como resultado de ello también ama a su familia.

Debido a su amor por Dios y por su familia, hay una consecuencia práctica de ese amor dentro de su hogar. Estamos viendo algo de ese amor en acción. Pero mientras vemos algunas de esas tareas minuciosas que ella realiza, no quiero que permanezcas varada en esas tareas. No quiero que pierdas de vista el panorama general.

¿Por qué está haciendo esto? ¿Cuál es su propósito? Su meta en la vida es glorificar a Dios, a quien ella reverencia y teme, ella quiere agradarle a Él. Ella desea estar involucrada en sus tareas diarias como ama de casa —en ese alto llamado— para servir a su familia de formas que no necesariamente lucen particularmente ‘espirituales’.

Y hemos visto en los últimos días el versículo 13, donde habla de cómo ella busca lana y lino, cose y borda con sus manos para hacerle ropa a su familia. Y esto quizás no luzca como un llamado muy espiritual que digamos, pero es espiritual. Es santo; es un acto de adoración. Es una acción consagrada al Señor, si se hace por devoción a Dios y se hacer por devoción a la familia, es una acto de adoración.

Hoy, llegamos a dos versículos —el 14 y el 15— que dependiendo de tus preferencias y tu carácter quizás causen una mueca en tu rostro. Pero te prometo que van a hacer a tu familia sentirse felices. Los versículos 14 y 15 dicen: «Es como las naves de mercader” [y explicaremos eso en un momento]”. Versículo 15: «También se levanta cuando aún es de noche [o todavía oscuro], y da alimento a los de su casa, y tarea a sus doncellas”.

De seguro tu esposo y tus hijos estarían muy felices si tú te tomaras esos versículos en serio. Tengo una amiga que solía decir, cuando sus hijos estaban de mal humor: “Antes de lidiar con ellos aliméntalos. Échales algo dentro del estómago y verás que la cosa será diferente”. Era increíble cuán frecuentemente eso resultaba ser así.

Así que aquí tenemos una mujer que se preocupa, de manera práctica, porque que su familia sea alimentada; y que sea bien alimentada. Ellos reciben comidas balanceadas y nutritivas. Y eso que estamos hablando de días en que las mujeres no tenían neveras, así que ella probablemente tenía que salir a comprar diariamente los ingredientes para la comida del día. Y ella estaba dispuesta —vemos una mujer cuyo corazón está dispuesto— a sacrificarse y a hacer un esfuerzo adicional para satisfacer de forma adecuada las necesidades físicas de su familia.

Ella es como estas naves de mercader, que no quiere decir que ella lucía como un barco, sino que “como las naves de mercader” ella sale. Las naves de mercader de esos días salían a veces a tierras lejanas para conseguir productos que no se conseguían en casa. Encontraban tesoros exóticos y raros y los traían de regreso a casa para el beneficio de las personas que habían enviado a buscarlos.

Esto simplemente es un retrato de esta mujer haciendo sus compras de supermercado. Ella está interesada en la salud y el bienestar de la familia. Como resultado de ello, está dispuesta, si fuese necesario, de buscar por diferentes tiendas en el vecindario o en el área para encontrar comidas de buena calidad —y a buen precio. Por supuesto, ella está tratando de economizar para su familia.

Y esto puede significar que ella hace una parada en el supermercado y que luego pasa por algunos almacenes al por mayor para comprar alimentos más baratos y en grandes cantidades, y luego quizás pasa por el puesto de frutas y vegetales para comprar algunas frescas; las que no encontró en el supermercado. Pero ella viene a casa con su carrito lleno de alimentos. ¿No estará su familia feliz cuando ella llega?

Cuando ella ha guardado la compra entonces se involucra en la preparación de la comida. Y eso es lo que vemos en el versículo 15: “También se levanta cuando aún es de noche [muy temprano en la mañana] y da alimento a los de su casa, y tarea a sus doncellas”.

Bueno quizás nos estemos entrometiendo un poco más en esta parte del texto, pero no hay duda de que esta mujer se levanta temprano. ¡Ella debe hacerlo! En aquellos días las mujeres debían empezar el día al amanecer para preparar la comida de la mañana para que los hombres pudieran salir temprano a su trabajo para que también pudieran regresar temprano y descansar al medio día —la hora más caliente del día.

Pero ella también debía levantarse temprano porque las familias en aquella cultura vivían de pan y de otros alimentos preparados a base de granos, y ella no tenía un supermercado cerca al que pudiera ir a recoger una viga de pan y otros productos listos para comer, como tenemos hoy en día. Así que antes que su familia se despertara, ya ella estaba en pie, si iba a alimentarlos, tendría que empezar su día moliendo el trigo, preparando la masa y luego horneando estos panecillos chatos en horno de piedra, fuego, cenizas, o lo que fuere.

Así que ella no tenia opción; ella debía levantarse temprano. Y este es el asunto: la piedad no tiene que ver con la hora en que te levantas en la mañana. La piedad es hacer lo que sea que tengas que hacer para que las necesidades de tu familia sean llenadas. Si no tienes que moler trigo, ¡considéralo como una bendición! Si te gusta moler trigo, también —de seguro tu familia lo considera una bendición. Luego de probar el pan que has hecho, de seguro será difícil ir a la tienda a comprar el pan horneado allí.

Pero este pasaje no dice que tienes que moler tu propio trigo. No dice que debes poner la alarma para que suene a las tres de la mañana. Pero sí dice que la mujer que tiene un corazón para Dios hará lo que este a su alcance para asegurarse de que las necesidades de su familia sean cubiertas en áreas tan prácticas como la alimentación.

Esta es una mujer que no es haragana. Ella es disciplinada. Ella vive guiada por sus prioridades. Date cuenta que sus prioridades están centradas alrededor de su familia y en su hogar. Y nunca podré decir esto lo suficiente. Esta no es una mujer que vive para ella misma. Ella vive para otros.

Recuerdo hace unos años a una mujer que vino a una de nuestras conferencias. Y una de las cosas que Dios le hablo a su corazón fue algo tan práctico para ella —y yo no había mencionado nada sobre ese asunto en particular. Pero mientras ella estaba viendo las prioridades de Dios para su vida, se dio cuenta de que algo que ella necesitaba hacer era levantarse temprano para hacerle el desayuno a su esposo.

Ahora, si recuerdo bien, su esposo salía a trabajar muy, muy temprano en la mañana y nunca antes había sido parte de su rutina el hacer esto, como tampoco su esposo se había molestado por ello. Así que él se levantaba mientras ella se quedaba acostada. Y cuando él se iba al trabajo ella se quedaba durmiendo.

Dios le empezó a hablar a esta mujer sobre su prioridad como esposa en esta área particular de su matrimonio, recordándole que una forma práctica de aplicar su amor por su esposo era la necesidad que ella tenía de empezar a levantarse temprano para prepararle su desayuno antes de que se fuera al trabajo.

No estoy diciendo que tú tengas que hacer esto. Lo que te digo es que le preguntes al Señor, “¿Qué es lo que tengo que hacer para ministrar a las necesidades de mi familia? ¿Qué debo hacer para ministrar a las necesidades de mis hijos? ¿A qué hora debo levantarme para poder hacerlo?” Y luego pídele a Dios que te de la gracia para levantarte a esa hora o para irte a la cama a una hora que te permita hacer esto en la mañana.

Así que aquí vemos a una mujer que es organizada. Ella está preparada; ha planeado. Ella es una administradora. De nuevo, sino sabes cómo organizar o administrar los asuntos de tu casa, encuentra a una mujer que tenga ese talento para que te ayude a desarrollar esas habilidades. Y vemos en este versículo que ella está dirigiendo —oh, de seguro estabas esperando esta parte— a sus doncellas. “¿Ves? ¡Eso es! Sabía que ells tenía sirvientas. Sí, ella se levanta en las mañanas, provee alimentos para los de su casa, pero ella no los preparaba. Ella delegaba esa responsabilidad a sus doncellas”.

Bueno, quizás tú pienses que no tienes doncellas, pero hoy tenemos toneladas de sirvientes, pero son mecánicas en su gran mayoría. Le llamamos “lavadora de platos”, “lavadora y secadora”, enseres de cocina, batidora, aspiradora… Así que tenemos sirvientes. Pero, ¿sabes lo que tenemos que hacer? Es lo mismo que esta mujer hizo. Tenemos que organizarlos. Tenemos que asignarle sus tareas, su porción, su responsabilidad, y ponerlos a trabajar para hacer lo que fueron diseñados para hacer.

Mientras vemos estos versículos y continuamos en este pasaje, quiero que vean que cada día, de maneras muy prácticas, la esposa excelente —la esposa virtuosa, la madre excelente— le está proporcionando a su familia un retrato de Cristo y de las realidades espirituales. Tú dirás, “¿Preparar comida le demuestra a mi familia algo de Cristo y de las realidades espirituales? ¡Por supuesto que si!

Tú estás ilustrando parábolas con tu vida. Estás demostrando parábolas de vida espiritual para tus hijos mientras trabajas con tus manos, mientras sirves en tu hogar. Cuando preparas alimento para tu familia, estás demostrándole a ellos que Dios es un fiel proveedor. Cuando estás consciente de la calidad de las cosas que compras, le estás enseñando a tus hijos sobre la excelencia del carácter de Dios.

Cuando eres organizada, cuando arreglas la casa luego de que se ha venido abajo… Digo, no estoy diciendo que seas fanática. Solo estoy diciendo que debemos aprender a tener un lugar para cada cosa y que las cosas deben ser colocadas de vuelta en su lugar. En la medida en que te organizas, le estarás enseñando a tus hijos que Dios es un Dios de orden.

Cuando limpias cosas en tu hogar, cuando mantienes una casa limpia, le estás enseñando a tus hijos sobre la importancia de la pureza, de la santidad del corazón, de ser limpios y lavados delante de Dios.

Cuando eres disciplinada en tu vida y en tus hábitos, en tus horarios y en la hora en que te vas a la cama, conforme a la forma como Dios los ha dirigido a ustedes como familia, cuando eres disciplinada, le estás enseñando a tus hijos que la vida cristiana requiere de disciplina. Le estás enseñando que sencillamente no te puedes quedar en cama y convertirte en alguien espiritual. El desarrollar hábitos de piedad, patrones y santidad en la vida requiere esfuerzo y cooperación con el Espíritu de Dios.

Y cuando extiendes tus manos a otros —como veremos mas adelante que esta mujer hace— a los necesitados y a los pobres, y cuando ministras a las necesidades de los demás, le estás mostrando a tus hijos el corazón de Dios y a aquellos que son pobres y necesitados y que están oprimidos.

Adopta una visión para tu trabajo en el hogar. Recuerda que mientras limpias —mientras planchas, mientras coses, mientras recoges, mientras pintas, mientras embelleces tu hogar, mientras haces cosas que hacen que tu casa luzca atractiva, recuerda que estás pintándole un retrato de Dios a tus hijos. Le estás mostrando a tus hijos los caminos de Dios de formas que pueden penetrar profundamente en sus corazones, y estarás aumentando las posibilidades de que cuando tus hijos crezcan lleguen a amar a Dios y a querer ser como Él.

Annamarie: El trabajo que haces hoy es importante. Tiene un significado espiritual de largo alcance, y Nancy Leigh DeMoss les ha estado enseñando esto a través de la serie titulada La mujer contra-cultura.

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Nancy ha estado explicando que nuestras acciones están siendo tomadas en cuenta. Tienen un efecto duradero en nuestros hijos. Para ilustrar esto aquí tenemos algunas oyentes que nos dicen lo que recuerdan de sus madres.

Mujer #1: Bueno, mi madre es un ejemplo de lo que Nancy ha estado hablando, en sentido de tener un corazón para Dios. A los 26 años ya mi mamá tenía 7 hijos. Ella hacía que cada uno de nosotros se sintiera especial; como si nos malcriara; no que no tuviésemos tareas que hacer —ella nos enseñó a trabajar con nuestras manos. Sí trabajábamos.

Pero necesitamos apreciar cada momento que Dios nos ha dado. Quiero alentar a las mujeres de hoy a reconocer los regalos que podemos dar en amor —esos regalos que damos incondicionalmente se van a devolver al 10 x 1 y también estarás reflejando a Cristo. Para mí, mi madre es un reflejo de quién es Cristo.

Nancy: ¡Qué bien! ¿Y tú Debbie?

Debbie: Como decía Nancy esta mañana, en el verso 15 donde dice que “ella se levantaba cuando aún era oscuro”, ella hablaba de la prioridad de poner a Jesús primero. Mis padres no fueron salvos hasta que ya yo estaba en la escuela intermedia, pero debido a esto mi mamá era muy enseñable. Mientras crecí, lo que más recuerdo era ver a mi mamá sentada en el desayunador, con su Biblia abierta y su lista de motivos de oración.

Aun mientras estuve en la universidad, bajaba temprano en la mañana, alrededor de las 6:00 AM y me daba cuenta de que había permanecido despierta toda la noche. Había escuchado a los bebés llorar. La había escuchado a ella mientras los atendía. Sí, cuando salía a las 6:00 AM yo sabia que encontraría a mi mamá sentada en la mesa con el Señor.

Ella me enseñó las prioridades de mi vida. Debido a esto, he hecho mi prioridad el estar con Jesús primero, antes de hacer nada más.

Lo otro que mi mamá me enseñó fue la segunda prioridad: Mi esposo es la persona más importante en esta tierra. Ella se sacrificó por mi padre. Ella le sirvió a mi papá, y ella era un equipo con él. Él era un farmacéutico, y ella estaría allí para él. Ella trabajaba a su lado cuando él la necesitaba. Cuando no lo hacía, venía a casa para estar con nosotros.

Nancy: Eso es maravilloso.

Mujer 2: Cuando mi hermana y yo nacimos, mi mamá optó por dejar su carrera y permanecer en el hogar para criarnos. Ella es la única en la familia que ha recibido una educación, y sin embargo permaneció en la casa y dándome un ejemplo al hacer esa decisión. Verdaderamente creo que, sin este ejemplo que tuve en mi mamá, yo no sería hoy trabajando en el hogar y cuidando a mi familia.

Y aun va más allá. Cuando mi esposo y yo estábamos en el ministerio, Dios nos llamó a irnos al África. Estando allí poco menos de un año, me tomé tiempo para reflexionar. Al hacerlo, pude darme cuenta de que mi madre me había criado enseñándonos cómo trabajar con nuestras manos en el hogar, equipándonos para ser misioneros exitosas, aun cuando no tuve la intención de ser una misionera.

La vida en el este de África en los años de 1980 se parecía mucho a la vida en América durante los años de los 50’s –todo se elaboraba con las manos en la casa. Habían muy pocos efectos eléctricos para hacer la vida mas fácil y práctica. Aún cuando regresamos a los Estados Unidos, mis hijos me pedían que hiciera la mayonesa y los panecillos en casa. Les dejé saber que uno podía comprar esas cosas en los supermercados y que no hacía falta ya hacerlos en casa. (Risas)

Pero fue realmente mi madre quien me preparó para ser exitosa en la vida y para ayudarme a vivir la vida a la que Dios nos había llamado. Le doy este tributo a ella.

Nancy: Es increíble escuchar esto! Muchas de nosotras, como mujeres jóvenes, de seguro no podríamos funcionar en ese tipo de circunstancias hoy en día. No hemos tenido que desarrollar ese tipo de carácter.

Mujer 3: Este verso me recuerda a mi madre, pero especialmente el verso 12 donde dice: “Ella le hace bien y no mal todos los días de su vida.” Mi mamá ciertamente hacia eso con mi papá. Ella iba hasta el asilo de ancianos, manejaba su pequeño carro aproximadamente 5 millas, y lo visitaba cada día.

Cuando yo era niña, mi papá estaba mucho más interesado en la caza y la pesca. Ella permaneció a su lado y le dejó hacer lo que él quería hacer, pacientemente esperando por él. Cuando mi papá tenía 65 años se cayó del techo del granero —desde 40 pies de altura.

Cuando pude llegar a hablarle le dije: “Papá, de seguro que clamaste al Señor cuando sufriste esa caída de 40 pies de altura.” Él dijo: “Porque habría yo de hacer eso?” Aún no estaba yendo a la iglesia. Esperó un largo tiempo. Casi justamente un año más tarde, mi mamá llegó a necesitar una cirugía. Él estaba tan preocupado por la posibilidad de perderla. Fue allí cuando oró para recibir a Cristo.

Yo no estaba allí cuando le hicieron la cirugía, pero estaban mis dos hermanas. Cuando les informaron que todo había salido bien, dijeron: “Vamos a comer, papá.” Él dijo, “No deberíamos pasar por la capilla primero para darle gracias a Dios?”

Nancy: Al estuchar estos conmovedores tributos, me pregunto —de verdad que me he conmovido al escuchar algunas de las cosas que comparten sobre el modelo y el ejemplo que han encontrado en sus madres — pero me pregunto si quizás necesitamos tomar alguna acción, en respuesta a lo que hasta ahora hemos oído.

Para empezar… ¿Alguna vez te has detenido para darle gracias a Dios por la mamá que te dio, y para agradecerle por las maneras específicas en que ella fue una buena madre? ¿ Te has detenido a darle las gracias por las cualidades que ella manifestó, aunque no haya sido como la mujer que vemos en Proverbios 31? Quizás ni siquiera era creyente. Pero nos hemos estado enfocando en los rasgos positivos. Estamos expresando nuestra gratitud.

Y he encontrado que en mi propia vida, aunque mis padres han tenido sus faltas y sus fallas —¡y ellos serian los primeros en aceptar estas faltas!— mientras más gratitud yo expresaba al Señor y a mis padres por esas cualidades, más se liberaba mi corazón de las áreas más endurecidas, de las amarguras por las otras áreas débiles. ¿Cuáles son algunas de las cosas por las que tú puedes darle a Él gracias, por las cosas que viste manifestadas en la vida de tu madre que eran buenas cualidades, cualidades de una mujer virtuosa, de una mujer excelente?

Escríbelas. Y luego quiero retarte, si tu mamá aún vive, a buscar una oportunidad para de alguna forma ofrecerle un tributo tangible de este reconocimiento. Si ella aún vive, no esperes hasta el día de su funeral para decirle, “¡Gracias mamá!”

Déjame decirte también, que si no tuviste una mamá que tenía temor de Dios o que caminaba por Sus preceptos, que eso no debe ser un impedimento para ti. Tú puedes empezar una nueva generación. Tú puedes convertirte en una mujer que le teme al Señor para beneficio de tus hijos, de tus nietos y de tus biznietos. Tengo la esperanza de que estés orando por las generaciones futuras hasta que el Señor venga. Aun esas oraciones que hagas ahora quizás produzcan una cosecha que nunca soñaste cosechar cuando estabas criando a tus hijos.

Así que, cualquiera que sea la estación de la vida en que te encuentres, cualquiera que sean tus problemas, podemos ser mujeres con reverencia hacia el Señor y dignas de escuchar algunas de las palabras que tantas de ustedes han compartido sobre sus madres.

Annamarie: La forma en que tus hijos te recuerden dependerá de la forma en que vivas tu vida hoy. Nancy Leigh DeMoss ha estado recordándonos esto, y ella volverá en unos instantes para orar. Nancy también te animaba para que le agradezcas a tu madre de forma tangible por las cosas que ha hecho por ti.

Dennis Rainey nos explica cómo hacer esto en su libro titulado “El mejor regalo que pudieras darle a tus padres” [ The Best Gift You Could Ever Give Your Parents]. Este breve libro describe cuán significativo es escribirles un tributo a tus padres. Te lleva paso a paso por el proceso de escribir, enmarcar y presentar este regalo especial a tus padres.

Jesús está preparando un hogar eterno para todos nosotros. Esa verdad afectará tus acciones hoy como madre. Descubre por qué mañana. Ahora, aquí está Nancy para ayudarnos a reflexionar sobre los atributos que acabamos de escuchar y para dirigirnos en oración.

Nancy: Padre, gracias por el espíritu dulce y el precioso ejemplo que hemos visto en estas mujeres que han obedecido Tu Palabra y han honrado a sus madres. Señor, Te ruego que en cualquier lugar que nos encontremos en nuestro desarrollo como mujeres que temen al Señor, que podamos empezar a venir a Ti con nuestros propios fracasos. Oro que podamos dirigirnos a Ti para encontrar gracia, para humillarnos, para reconocer nuestra necesidad y luego para dar el próximo paso, en Tu gracia, de convertirnos en mujeres que seamos dignas de alabanza y honor. Oro en Nombre de Jesús, Amen.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se cite otra fuente.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

8/27 – Trabajando con gozo

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Proverbios 31: La mujer contra-cultura

8/27 – Trabajando con gozo

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Annamarie Sauter: Si eres madre, probablemente parecería que tu trabajo nunca termina. Siempre hay un plato más que fregar, una boca más que alimentar, un juguete más que recoger. Con nosotros Nancy Leigh DeMoss compartiendo cómo hacer que nuestro trabajo sea más fácil.

Nancy Leigh DeMoss: Cualquier cosa que hagamos por amor a Dios y amor a los demás hace que la carga sea mas ligera. ¿No te has dado cuenta de que esto es verdad? Las cosas adquieren una perspectiva diferente cuando las hacemos con un corazón dispuesto.

Annamarie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss, en la voz de Patricia de Saladín.

¿Cuál es la labor más grande e intimidante que estás enfrentando en el presente? Hay una forma de lograr que esa labor sea más manejable … Consiste en reconocer que estas trabajando para la gloria de Dios. Ayer, Nancy empezó a describir algunas formas de trabajar que son exclusivamente femeninas. Ella volverá a retomar el tema en la serie llamada La mujer contra-cultura.

Nancy: Permítanme leerles una carta que recibí de una amiga no hace mucho. Ella decía:

Nancy, cuando leí tu carta que contenía tu agenda, pensé, “Oh Fran, Nancy tiene una gran vida— es tan emocionante, con tantos viajes. Y yo ¿qué haré este verano?”

Sentada en la mesa de la cocina, pensé, “Vamos a escribir lo que he hecho durante este mes para darme cuenta qué he hecho y que haré”. Este es un ejercicio realmente valioso para ver cuán ocupadas están las Madres —con M mayúscula— con todas sus tareas. Todas estas tareas, aparentemente mundanas, demuestran el amor por nuestros hijos.

Tareas como coser cientos de etiquetas en cada par de medias y ropa interior, toallas, camisas y todas esas otras cosas que sabrás que no volverás a ver después que hayan ido al campamento de verano— el gran devorador de los artículos que vienen de la casa. Tareas como escribir la dirección y poner los sellos a diez sobres pequeños para diez cartitas, una para cada día, para los abuelos, para mamá y para papá, para los primos, dispersos en otros campamentos alrededor del país— para luego esperar ansiosamente cada día esa cartita en el buzón y finalmente abrirla el día que los niños llegan”.

Pues bien, mi mes continua con mucha diversión con un clima de 100 grados F en los encuentros de natación de verano.

Beau su hijo adolescente nada. Y ella continúa diciendo

“Cada martes hay un ritual que practican las familias como las nuestra de ir a encuentros de natación que duran desde las 6 pm hasta alrededor de las 9:30 p.m. Por supuesto la ironía de estos encuentros de natación es que si te das cuenta empiezan los ejercicios de calentamiento a las 4:30 pm cuando los encuentros realmente empiezan a las seis. Puede ser que tu hijo nade en tres eventos y hasta dos relevos por un total de 3 minutos en toda la noche. Así que te pasas cuatro o cinco horas bajo un sol abrasador para un total de solo dos minutos, y 26 segundos en toda la noche.”

Pero con gozo, qué profunda alegría, cuando tu niño termina con fuerza, sale de la piscina y todo empapado mira fijamente a Mamá (con M mayúscula), sonríe y se acerca buscando un gran abrazo— realmente todo valió la pena.

El Día de los Padres invitamos a los abuelos a comer helado y bizcocho hechos en casa. Leí del diario de George Washington, el tema “El Padre de Nuestro País” y también leí de las Escrituras temas sobre hijos, padres y abuelos. Luego cada persona en la mesa compartió algo que su Padre le había dado, una bendición espiritual o algo así. Qué momento tan precioso.

Bueno, ella habló de como su madre compartió algo sobre su padre y su padre a la vez compartió algo sobre su padre y luego la pequeña Mary Scott compartió como su papá le ha regalado cosas que cuestan dinero, pero el mejor regalo era el regalo gratuito de Jesús. “Oh Nancy”, dijo Fran, “qué mes tan rico he tenido”.

Esta amiga está descubriendo el valor, el significado y la maravilla de ser una mujer dispuesta que trabaja con sus manos. Qué retrato de la mujer de Proverbios 31: la mujer que tiene un corazón de virtud y excelencia y tiene fortaleza espiritual y un carácter piadoso. Luego vemos cómo este carácter se manifiesta en su vida y en el contexto de su hogar. Hemos estado viendo el verso 13 de Proverbios capitulo 31, y seguimos expandiendo un tema que se ve en todo este pasaje.

El versículo 13 dice: “Busca lana y lino, y con agrado trabaja con sus manos”. Hablamos acerca de lo duro que trabaja esta mujer. Ella es diligente. Ella es industriosa y podrás ver este tema de principio a fin en el capítulo. No hay nada de pereza en ella. Su trabajo está centrado en su casa, particularmente durante los años de tener los hijos y criarlos, pero también después mientras ella construye un hogar para su familia.

Quiero señalar otra palabra que encontramos en ese versículo. Con agrado ella trabaja con sus manos. La Nueva Versión Internacional dice: “y gustosa trabaja con sus manos”. Literalmente significa con el deleite de sus manos, y esto sugiere—aunque no lo creas— que ella realmente disfruta su trabajo. Ella lo hace con gozo. Pone sus manos a trabajar gozosamente.

Esto no implica que las tareas sea inherentemente gozosas en sí mismas. Si eres madre o has sido esposa durante un tiempo, a menos que te encante la cocina, probablemente te ha pasado que hay días cuando el preparar tres comidas al día y luego limpiar y recoger después de los almuerzos se convierte en toda una labor.

Pero aquí encontramos una mujer con un corazón alegre y dispuesto que le proporciona significado a su trabajo. Gustosa pone sus manos a trabajar. Esto habla de su actitud hacia el trabajo. No tan solo trabaja arduamente en su hogar sino que trabaja con gusto y corazón contento. Se siente animada con sus tareas.

En Eclesiastés capitulo 9 leemos: “Todo lo que tu mano halle para hacer, hazlo según tus fuerzas; (Eclesiastés 9:10). Para esta mujer su trabajo no es duro. No es una labor pesada, aunque ella ciertamente lo podría ver así. Ella ha escogido tener una actitud diferente con respecto al trabajo pues ella ve los resultados finales. Ella ve el propósito de ese trabajo. Ella ve el significado y la motivación detrás de esa tarea. Y este es el amor. Es el amor por los demás. Es el amor a Dios. Es ese amor a Dios el que la motiva a trabajar con sus manos, a limpiar alrededor de la casa y proveer comida y ropa. Todo esto es motivado por el amor.

Y eso no necesariamente hace que su trabajo sea mas fácil, pero cualquier cosa que hagamos por amor a Dios y por amor los demás, hace la carga más ligera. ¿No te has dado cuenta de que esto es cierto? Cuando lo haces con un corazón dispuesto adquieres una perspectiva diferente; no estás viviendo para ti misma, sino que vives para los demás. Y tu mayor gozo lo encuentras cuando sirves amorosamente a los demás.

Ahora, no estoy tratando de ponerle romanticismo a una tarea manual pesada y de servicio. Tampoco estoy diciendo que no eres una mujer piadosa si no restriegas el piso cantando. Existen momentos en nuestras vidas cuando tendremos que hacer cosas que simplemente hay que hacerlas. Pero hay algo que deseo que tengas mientras trabajas y mientras yo trabajo, y es un corazón dispuesto y alegre.

Un comentario de Proverbios 31 dice: “Tan solo el amor puede hacer que este servicio diligente sea dulce y placentero. Cuando falta el amor, este trabajo se convierte en una labor dura y pesada”. Algunas de ustedes ya conocen el nombre del hermano Lawrence. Él era un monje del siglo 17 cuyo trabajo en la orden religiosa donde pertenecía era la cocina. Pero él aprendió a hacerlo con un corazón alegre, por amor a Dios. De hecho escribió La práctica de la presencia de Dios , un clásico que encuentro tan alentador para nosotras las mujeres mientras trabajamos.

Él escribió: “Mi tiempo de trabajo no difiere tanto de mi tiempo de oración.” Debemos tener en cuenta que su tiempo de trabajo era trabajar en la cocina— trabajar con el equipo de cocina y limpiar— en esto consistía su empleo. Y él dijo:” Mi empleo, mi trabajo, no difiere de mi tiempo de oración, ahí en medio del bullicio y desorden de mi cocina, mientras varias personas piden varias cosas al mismo tiempo.”

¿Te suena esto como a tu vida? Para algunas de ustedes que son mamás, ¿no les es usual que en casa varias personas las llamen al mismo tiempo para cosas diferentes? Él dijo: “En medio de todo ese bullicio y desorden, poseía a Dios en tranquilidad como si estuviese de rodillas en oración.”

¡No es maravilloso! Pero les diré que él no empezó de esta manera. Si lees La práctica de la presencia de Dios , verás que para él esto fue un proceso. Pero esa labor manual y servicial es consagrada y santificada cuando la ofrezco en ofrenda a Dios.

Como madre podrás pensar que en medio de toda la limpieza, la recogedera, la cocina, la compra y todo lo demás que haces para ayudar a la familia en el hogar, que puedes habitar con Dios en tu espíritu con la misma tranquilidad , que lo haces cuando estás de rodillas con tu Biblia abierta en oración , porque haces tus tareas como para el Señor, con un corazón dispuesto.

Y el versículo que me ha venido a la mente es aquel en el que Pablo dice en 2da a los Corintios, capítulo 12: Y yo muy gustosamente gastaré lo mío, y aun yo mismo me gastaré por vuestras almas. (2 Corintios 12:15). ¿Y el apóstol Pablo? Él tenía un trabajo glamoroso. Siempre pensamos que el trabajo de otro es más glamoroso que el nuestro. Pablo dijo: “No importa lo que me cueste, lo haré alegremente porque el propósito de mi vida es gastarme por ustedes”. Ese es el propósito de mi vida: glorificar a Dios gastándome por vuestras almas. Y todas ustedes que son esposas y madres, de esa manera glorifican a Dios, gastándose y entregándose por los demás.

Así que lo harás. La pregunta es: ¿Lo vas a hacer con gusto o lo vas a hacer con resentimiento? Y cuando Jesús habló de hacer el trabajo de su padre, Él dijo: “Me deleito en hacer tu voluntad, Dios mío”. Recientemente mientras pensaba en esta frase me di cuenta de que tarde o temprano generalmente me someto a la voluntad de Dios, pero a menudo no me deleito en la voluntad de Dios.

Si quiero ser como Jesús, entonces necesito orar: “Oh Señor, dame un corazón que se deleite en servir, que se deleite en trabajar para ti, que se deleite en gastarse en favor de los demás. Si ésta es Tu voluntad para mi vida, si éstas son labores asignadas por Ti, entonces ayúdame a hacerlas con gozo. Ayúdame a trabajar gustosamente con mis manos.

Muchas veces me he apropiado de una oración que hay al final del Salmo 90. Y vamos a elevar esta oración al Señor:

¡Sean manifiestas tus obras a tus siervos, y tu esplendor a sus descendientes! Que el favor del Señor nuestro Dios esté sobre nosotros. Confirma en nosotros la obra de nuestras manos; sí, confirma la obra de nuestras manos (Salmo 90:16–17, Nueva Versión Internacional).

Annamarie: Nancy Leigh DeMoss volverá de inmediato con la segunda parte del programa de hoy. Hablará de manera más específica acerca de lo que significa la obra de nuestras manos. ¿Qué nuevas ideas te han surgido acerca de Proverbios 31 a medida que Nancy ha ido compartiendo la serie La mujer contra-cultura? Visítanos en AvivaNuestrosCorazones.com y déjanos saber tus opiniones e ideas.

Quizás conoces a alguien que se beneficiaría grandemente con la enseñanza de hoy. Hay muchas formas en que puedes convertirte en una embajadora de Aviva Nuestros Corazones. Puedes enviarles un correo electrónico a alguna persona con la transcripción del mensaje de hoy. Otra idea es que puedes agregar un banner de Aviva Nuestros Corazones en tu blog, portal o muro de Facebook. Visítanos en nuestra página de Facebook, Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss, y sé parte de esa comunidad creciente de mujeres que ama el mensaje de avivamiento y feminidad bíblica.

Visita nuestra página, AvivaNuestrosCorazones.com, y obtendrás más ideas de cómo convertirte en una embajadora de Aviva Nuestros Corazones. Ahora volvemos con la enseñanza de Nancy sobre la importancia del trabajo de una mujer.

Nancy: Me resulta interesante que en Proverbios 31 encontramos seis referencias a las manos: en el versículo 13, en el versículo 16, en el versículo 19, en el versículo 20 y en el versículo 31. Específicamente en los versos 13 y 19 tenemos una mujer que consigue lana y lino como materia prima para trabajarlos con sus manos y convertirlos en hilo, luego en tela y finalmente en ropa.

Al notar todas las referencias en este pasaje a lo que ella hace con sus manos (dependiendo de la traducción que estés usando se hará referencia al trabajo de sus manos, o el fruto de sus manos, la ganancia de sus manos) yo me pregunto: ¿Cuál es el significado de todas esas referencias al trabajo de sus manos? Luego empiezo a pensar en otros pasajes bíblicos donde se hace referencia a las manos. Estos pueden arrojar un poco de luz a medida que estudias la Palabra de Dios.

Bíblicamente, existe un significado especial con respecto al trabajo de nuestras manos. En en el Salmo 8:3 (NVI) nos dice que los cielos son la obra de Sus dedos y cuando se cita nuevamente este pasaje en Hebreos 1:10, dice: “y los cielos son la obra de tus manos”. El Salmo 8:6 dice que Dios formó al hombre y “Tú le haces señorear sobre las obras de tus manos; todo lo has puesto bajo sus pies”.

Esta tierra es obra de las manos de Dios. El Salmo 111:7 nos dice que las obras de Sus manos son justicia y verdad. También sabemos que Jesús trabajó con Sus manos. Él creció como el hijo de un carpintero y con certeza hizo las tareas propias de un carpintero con Sus manos. También usó Sus manos como medio de bendición para los demás. En Mateo 19:15 vemos que Él puso Sus manos sobre los niños. En Lucas 24:50 cuando Jesús se preparaba para ascender a los cielos después de Su resurrección, las Escrituras señalan que “alzando Sus manos los bendijo”. Bendijo a Sus discípulos.

Los apóstoles trabajaron con sus manos. En 1 Corintios 4:12 el apóstol Pablo dijo: “nos agotamos trabajando con nuestras propias manos;” Hechos 20:34

Y de nuevo en Hechos 20:34 Pablo al hablar con los ancianos de Éfeso les dice: “Vosotros sabéis que estas manos me sirvieron para mis propias necesidades y las de los que estaban conmigo” (Hechos 20:34).

¿No te resulta interesante notar que el gran apóstol Pablo, el autor de 13 cartas del Nuevo Testamento, no tenía a menos el trabajar con sus manos? Trabajar con nuestras manos es la cura, es el antídoto de la haraganería, del robo y de toda inutilidad. Por eso leemos en Proverbios 21 que las personas haraganas no trabajan con sus manos, dice: “El deseo del perezoso lo mata”, dice en Proverbios, “porque sus manos se rehúsan trabajar; todo el día codicia, mientras el justo da y nada retiene” (Proverbios 21:25-26).

¿Puedes ver la diferencia? Los perezosos siempre quieren obtener. Quieren estar del lado de recibir. No trabajan para dar. Quieren recibir. Y finalmente, si no pueden obtener lo que desean, esto puede hacer que roben a causa de su pereza. Pero las personas que son trabajadoras están dispuestas a trabajar con sus manos para poder tener algo que darles a los demás. Ese es el corazón de esta mujer virtuosa.

Leemos en 1ra de Tesalonicenses en el capítulo cuatro que Pablo les insta: “que tengáis por vuestra ambición el llevar una vida tranquila, y os ocupéis en vuestros propios asuntos y trabajéis con vuestras manos… A fin de que os conduzcáis honradamente para con los de afuera, y no tengáis necesidad de nada” (1 Tesalonicenses 4:11–12).

Ahora, esto es algo serio porque Pablo no solo está diciendo que es algo que debemos considerar hacer, trabajar con nuestras manos en las tareas que debamos hacerlo. En 2da a los Tesalonicenses capítulo tres él dice que había algunos en la iglesia que eran perezosos; no trabajaban con sus manos. Y Pablo dijo: “miren nuestro ejemplo. No comimos de gratis el pan de nadie, sino que trabajamos con fatiga y trabajo día y noche, para que no fuésemos una carga para ustedes, sino más bien un ejemplo que ustedes pudieran seguir” (2 Tesalonicenses 3:7–8, parafraseado).

“No se cansen de hacer el bien” (Gálatas 6:9, parafraseado). Esta es una buena palabra para las madres, ¿no es así? Y él sigue diciendo: “Si alguno no obedece nuestra enseñanza en esta carta, señalad al tal y no os asociéis con él, para que se avergüence” (2 Tesalonicenses 3:14). No es algo que solo vamos a modelar en nuestros hogares, sino que es algo importante que deben enseñarles a sus hijos. Sus hijos necesitan aprender cómo trabajar y cómo tener una ética de trabajo, pero también a trabajar de manera práctica.

Algunas de ustedes encontraron que cuando se convirtieron en esposas y madres no tenían las destrezas prácticas que debían saber para satisfacer las necesidades de sus familias en términos de comida, ropa, hacer compras, administrar y organizar la casa, la limpieza y algunas de estas destrezas ustedes tuvieron que aprenderlas. Y déjenme decirles, si todavía no saben hacer estas cosas, si todavía no tienen las destrezas, busquen una mujer que sí las tenga y pídanle que las ayude a aprender.

Quizás tú pienses: “Es que me sentiría muy avergonzada de decirle a una mujer que yo no sé cómo organizar mi casa, o que no sé cómo limpiar la casa o que no sé cómo cocinar.’” Es mejor pasar la vergüenza y buscar a alguien que te sirva de mentora y que te ayude a aprender esas destrezas, que pasar por la vida sin completar parte del llamado de Dios para tu vida.

Pero madres, asegúrense de que sus hijas estén aprendiendo esas habilidades para que cuando tengan su edad no tengan que admitir que no saben cómo hacer las tareas básicas del hogar.

Bueno, y hay tantas formas en que una mujer en el contexto del hogar puede usar sus manos. Yo hice una lista de algunas, y ustedes pensarán en otras: coser y remendar la ropa, las cortinas, las sábanas. Limpiar —lavar los platos, la ropa, bañar a los niños, limpiar los baños, los pisos, limpiar cosas derramadas. Y siempre hay mucho que hacer con las manos, recoger, cocinar, hornear, preparar los alimentos, comprar, manualidades para embellecer el hogar: pintar, esténcil, jardinería, sembrar, sacar las yerbas malas, ocuparse del jardín.

Trabajar con tus manos: arreglos florales, bordado, escribir notas motivadoras- esa es una forma de usar tus manos para ministrar gracia a los demás. Y a propósito, empieza en casa con esas notas motivadoras. Algunas de ustedes tienen mucho talento para escribir notas de agradecimiento y de motivación, pero ¿le escriben a sus esposos y a sus hijos esas notitas?

¡Usa tus manos! Llevar las cuentas, esto puede ser parte de tu área en la casa. Es algo que puedes hacer con las manos para ayudar a ministrar gracia a tu familia. Cuidar los niños enfermos, trenzar el pelo, cortar el pelo, todo tipo de peinados, llevar a los niños a la escuela, a las clases de piano, a las clases de deportes. Esta mujer busca lana y lino, busca la materia prima que necesita, y luego trabaja gustosamente con sus manos.

Déjenme pedirles que se detengan aquí un momento y miren sus manos. Solo mírenlas. Si eres una mujer de Proverbios 31, o te estás convirtiendo en una, como tenemos el compromiso de hacerlo juntas, tus manos tal vez no sean las manos de una modelo. Puede que no tengas las uñas perfectamente arregladas. Pero déjame preguntarte lo siguiente: ¿Son manos que sirven? ¿Son manos que se usan para bendecir y ministrar de forma práctica a las necesidades de los demás?

Si lo son, entonces aunque no sean manos bellas, son manos como las del Maestro. Las manos de Cristo fueron clavadas a la cruz. Él lo soportó, por amor, por tener un corazón de siervo, por el Evangelio, por el plan de redención.

Y cuando le sirves a tu familia con tus manos, cuando trabajas con tus manos, cuando limpias y cocinas, no importa lo que hagas con las manos en la casa, lo estás haciendo por el Evangelio. Lo estás haciendo para que tus hijos puedan saber cómo es Jesús, para que sean atraídos hacia Jesús, para que deseen conocerlo.

Hay una hermosa palabra de motivación en 2do libro de Crónicas capítulo 15. El profeta vino al rey Asa. Asa era un hombre que tenía un corazón para Dios, y deseaba establecer reforma en las naciones que necesitaban desesperadamente ser reformadas, pero era un trabajo difícil.

Hubiera sido fácil para Asa cansarse y darse por vencido. Dios le envió al profeta para decirle lo que quiero decirles a ustedes hoy. Él le dijo: “Mas vosotros esforzaos y no desmayéis, porque hay recompensa en vuestra obra.” (2 Crónicas 15:7).

Déjenme decirlo de nuevo. “Mas vosotros, esforzaos y no desmayéis porque hay recompensa en vuestra obra”, si la haces como para el Señor.

Así será.

Annamarie: La Biblia es tan práctica. Nancy Leigh DeMoss nos ha estado explicando cómo Proverbios 31 se relaciona con todo el trabajo que tendrás esta semana. El programa de hoy es parte de una serie llamada La mujer contra-cultura. Es un estudio profundo de Proverbios 31, y una exploración de la femineidad bíblica.

Ahora, si no conoces la frase “feminidad bíblica”, espero que explores el tema con más profundidad en un libro escrito por Nancy y otras sabias escritoras, llamado Becoming God’s True Woman «Atrévete a ser una mujer conforme al plan de Dios» .

También te invitamos a unirte a nosotros en nuestra primera conferencia de Mujer Verdadera para América Latina, a celebrarse en Santo Domingo, República Dominicana. Entérate de los detalles visitando, AvivaNuestrosCorazones.com.

¿Sabes? El trabajo de una mujer no sólo consiste en ir tachando tareas de la lista de cosas por hacer. La gente está mirando, y mientras estás trabajando, puedes mostrarles un retrato de Cristo. Escucha más sobre esto mañana en Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de Life Action Ministries.

Las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se mencione otra fuente.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

7/27 – El trabajo de una mujer piadosa

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Proverbios 31: La mujer contra-cultura

7/27 – El trabajo de una mujer piadosa

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/el-trabajo-de-una-mujer-piadosa/

Carmen Espaillat: Este es Aviva Nuestros Corazones en la voz de Patricia de Saladín.

Nancy Leigh DeMoss: No me gusta escuchar cuando algunas personas le preguntan a una mujer «¿Trabajas?” Porque sé que quieren decir «¿recibes un salario por trabajar fuera de casa?” Porque en realidad toda mujer piadosa trabaja, una esposa y madre, trabaja. Una mujer piadosa trabaja duro.

Carmen: ¿Te parece que tu gran pila de trabajo nunca termina? Hoy Nancy te ayudará a enfrentar tu larga lista de cosas por hacer. No se va a detener por tu casa para darte una mano, pero luego de su mensaje de este día, te sentirás motivada a hacer el trabajo por las razones y en las formas correctas. Estamos en la Serie titulada “La mujer contra-cultura” .

Nancy: Estamos caminando despacio a través del capítulo 31 de Proverbios. Lo prefiero de esa manera. Nos da la oportunidad de permanecer en cada frase, cada versículo, para meditarlo, y ver lo que Dios tiene que decirnos a través de Su Palabra para nuestras vidas como mujeres. Estamos leyendo la descripción de la mujer virtuosa, una mujer excelente, una mujer de fortaleza moral y de carácter piadoso. El tipo de mujer que toda hija de Dios, será algún día.

Dios está comprometido en hacer de ti y de mí, este tipo de mujer. Entonces, qué mejor que cooperar con Él en el proceso, en lugar de resistirnos y patear y gritar o ignorar Su estándar y entonces un día descubrir que realmente no llenamos la medida. Este es el compromiso de Dios con nosotras —convertirnos en ese tipo de mujer.

En la medida en que vemos el versículo 13 del capítulo 31 de Proverbios… Por cierto, espero que estén tomando el reto de 30 días, leyendo Proverbios 31 que tiene 31 versículos, cada día durante 31 días y pidiéndole a Dios que te enseñe por Su Espíritu Santo, qué hay en ese pasaje que aplique para tu vida y si tu vida cumple con este estándar de Dios del cual hemos estado hablando. Algunas quizás se encuentran en medio de este reto. Si no has iniciado, quizás hoy pueda ser un buen día para hacerlo.

Ahora en la medida en que continuamos con el versículo 13, comenzamos a observar la virtud y excelencia de esta mujer, como su amor y devoción trabajan de manera práctica en sus quehaceres cotidianos. Hemos visto que ella tiene un corazón excelente y virtuoso, pero solo Dios puede ver su corazón. ¿Cómo luce este corazón en los asuntos cotidianos? ¿Cómo actúa una mujer con este corazón? ¿Cómo afecta su horario, sus prioridades, sus actividades, su día? ¿Cómo usa su tiempo una mujer que es leal a su esposo, según vimos anteriormente? ¿Cómo vive ella ese compromiso?

Una de las cosas que se pueden observar en este pasaje es que el estándar de santidad que estamos viendo aquí, no es la imagen de una mujer que se convierte en una ermitaña religiosa; ella sí necesita pasar tiempo a solas con Dios, pero no pasa la mayor parte del tiempo a solas, sino que sale de esa habitación, de ese lugar, vive ese caminar, esa relación, esa devoción a Dios afuera, en el laboratorio de la vida, en lo esencial, día tras día.

Recuerdo haber conversado con una mujer que estaba tan entusiasmada sobre lo que Dios estaba haciendo en su tiempo de quietud, y ella amaba estar en la Palabra y orando. Ella decía “Pudiera pasar horas haciendo esto”. Pero en la medida en que empezamos a conversar, me di cuenta que había algunos asuntos mayores en su matrimonio.

Empecé a explorar cómo esta mujer podía tener tal devoción por Dios y un corazón para Dios, y cómo podía tener tantos problemas en su matrimonio y con sus hijos, y otras cosas empezaron a surgir. Entonces me di cuenta que se trataba de una mujer que definía su espiritualidad basándose en su vida devocional. Su esposo, comprensiblemente, no estaba nada impresionado.

Él quería algo de comida. Quería poder ver a través del desorden en su casa. Él quería que ella viviera su espiritualidad en su casa, y esto es lo que realmente este pasaje presenta.

El versículo 13 dice que ella busca «lana y lino»; esta mujer de Dios, excelente mujer, esta mujer virtuosa, que pensamos que está tan alta y que nunca lograremos alcanzarla, es intensamente práctica. Ella busca lana y lino y gustosamente trabaja con sus manos. Vemos claramente que es una mujer que trabaja.

No me gusta escuchar cuando algunas personas le preguntan a una mujer “¿Trabajas? Porque seguramente se refieren a que si recibe un cheque que le paga por trabajo fuera del hogar. Pero el hecho es que cualquier mujer que es una mujer de Dios, una esposa y madre, trabaja. Y una mujer de Dios trabaja duro. Aquí tenemos una mujer que toma iniciativa para satisfacer las necesidades prácticas de su esposo y sus hijos. Ella trabaja duro. Ella es diligente.

Lo podemos ver en este pasaje. El versículo 15 dice que ella se levanta temprano en la oscuridad y el 18 dice que ella se acuesta tarde. Trabaja en las noches. El versículo 27 dice que no come pan de holgazanería. Es una mujer diligente. Vi recientemente una definición de diligencia que pensé que podría ser útil. Diligencia es ver cada tarea como una asignación especial del Señor y usar todas mis energías para realizarla.

Esta mujer lo hace en maneras muy prácticas. Ella se envuelve en tejido, costura, y otras actividades similares, no como hobbie o recreación sino con un propósito: para satisfacer las necesidades de su familia y de los demás, como veremos más adelante en este pasaje.

Ahora, estamos hablando de una mujer en una cultura y en una época donde todas las vestimentas, cortinas, tapicería, ropa de cama, eran fabricados en la casa por las mujeres. Sus manos vestían a su familia. No corría a las tiendas ni a ningún otro sitio, a buscar en los estantes, ropa o toallas o sábanas para su familia. Ella las confeccionaba. Y las hacía desde cero.

Se habla de lana y lino. Estos eran dos elementos básicos usados en tejido de materia prima. La lana era usada para hacer finas ropas de cama, ropa interior y de dormir, también sábanas, etc. Ella trabajaba con sus manos. Primero ella buscaba la materia prima y luego trabajaba con sus manos para fabricar ropa y otros tejidos para su familia.

Según he aprendido al leer sobre este tema, el buscar lana y lino conllevaba muchas actividades en ese proceso. Para decirles la verdad, no me puedo imaginar todo lo que envuelve, el secado, el pelado, sacudido, peinado, y finalmente tejer el lino. Dura labor pero como dice Proverbios 14:23 «En toda labor, hay ganancia».

Así que en la medida en que trabajes para tu familia, puede que no sea con lana y lino, pero mientras trabajas con tus manos, en tu casa, cuando manejas con tus manos los detalles prácticos relacionados con el cuidado de tu familia, en todo trabajo, hay ganancia. El trabajo es bueno. Y esta mujer con un corazón para Dios, trabaja, para satisfacer las necesidades de su familia.

No solo trabaja duro, sino que trabaja en su hogar. Ella trabaja en su casa. Reconozco que en este punto voy a ir en dirección diametralmente opuesta a la forma que el mundo piensa sobre las mujeres y el trabajo. No voy a hacer declaraciones absolutas que las Escrituras no hagan, pero pienso que es apropiado indicar que Tito 2 nos enseña que la mujer debe trabajar en el hogar. Son trabajadoras en su hogar. Eso lo dice la Palabra de Dios.

Esto no significa que no haya ningún otro lugar donde la mujer pueda trabajar. Pero el primer lugar en que ella trabaja es su hogar; hasta que no lo haga, ella no tiene el derecho de salir a atender otras necesidades fuera. El corazón, el lugar central de su ministerio, de su trabajo es en su hogar.

Vemos en este pasaje… Realmente he dudado decir esto, y he estado pensando mucho en esto y lo he ponderado a la luz de las Escrituras y de otros pasajes relacionados con los asuntos de la mujer y la feminidad bíblica. Pero mientras más leo en la Palabra de Dios, más obvio se me hace que Dios ordenó una división de labores en Su plan ideal. No se trata de que la mujer y el hombre hagan los mismos trabajos.

Hay una división apropiada de funciones en el matrimonio y la familia. Dios ha ordenado que el esposo idealmente debe ser el proveedor del pan, que salga para traer a la casa recursos para el cuidado y bienestar de la familia. ¿Y cuál es el trabajo de la mujer? Ella trabaja administrando los recursos que su esposo provee, para el cuidado de ella y de los hijos. Así está haciendo una contribución económica tanto como la que él hace; pero él sale para traer los recursos y ella los administra.

Las funciones que vemos enumeradas en este pasaje –relativas a vestido, alimento y cuidado del hogar y la atmósfera de la casa, así como el cuidado de las necesidades prácticas de ese hogar— son primordialmente responsabilidad de la mujer.

Esto no implica que sea incorrecto o antibíblico que el hombre vaya al supermercado o a la tienda a comprar ropas. Tampoco que resulte incorrecto que use la aspiradora para limpiar o que lave platos o ayude en la preparación de alimentos. Pero pienso que en la medida en que vamos por las Escrituras, si las usamos como nuestra autoridad, se hace obvio que estas cosas son distintivamente del dominio de la mujer, el dominio de la esposa y madre.

De modo que ella y su esposo trabajan juntos. Reconozco que debido a que muchos hogares se han destruido, no hay un hombre que supla las necesidades materiales del hogar, o quizás la mujer no pueda estar físicamente capacitada para ministrar en estas formas prácticas a su familia. Pero estamos hablando del plan ideal de Dios, el cual hace un alto llamado a la mujer, que es un privilegio y una bendición: el de satisfacer las necesidades en su hogar.

Detengámonos un momento y déjame preguntarte como mujer: Has abrazado gustosamente y con gozo… ¿Has aceptado el ámbito de trabajo que Dios ha diseñado para ti como mujer? Has aceptado la responsabilidad, el privilegio de cuidar de las necesidades físicas, y prácticas de la familia? No significa que siempre disfrutes cocinar tres comidas al día, lavar ropas, limpiar inodoros, o trapear pisos. No te estoy preguntando si amas esas tareas.

Te pregunto si has aceptado gustosamente el llamado y privilegio de servir a tu familia como una mujer que reverencia a Dios. ¿Manifiestas esto en tu hogar como una expresión de tu amor por Dios? Ese es el llamado de Dios, y hay bendición cuando abrazamos el llamado de Dios y decimos «Sí, Señor; lo acepto; trabajaré en mi hogar para satisfacer las necesidades de mi familia. Trabajaré en mi hogar para asegurarme de que las necesidades de mi familia sean satisfechas.”

Carmen: Nancy Leigh DeMoss estará de nuevo con nosotras para la segunda mitad del programa. Quizás luego de escuchar su mensaje, estés pensando, me encantaría permanecer a tiempo completo en mi hogar, pero no es posible que podamos costearlo. Hacer la transición y servir en el hogar puede ser realmente más fácil de lo que te imaginas.

Volvamos a Nancy y a la serie La mujer contra  cultura .

Cuando la mujer toma el rol del hombre, le quitamos a el la presión para que tenga que asumir su responsabilidad; y como vivimos en un mundo caído, probablemente el dirá «si no tengo que proveer, no lo haré»

Nancy: Ahora, a través del resto de Proverbios 31, veremos un número de referencias a esta mujer que trabaja de manera práctica para cuidar las necesidades esenciales de su familia. Me refiero a vestido, alimento, decoración del hogar y la forma en que ella se viste. Ella trabaja en todas esas áreas y con todas esas responsabilidades para asegurar que las necesidades de su esposo y de sus hijos estén satisfechas. Esto requiere diligencia. Requiere trabajo duro, y requiere que ella centre sus esfuerzos alrededor de su hogar. Ese es su territorio, su dominio.

El trabajo del esposo es ser el proveedor, traer los recursos al hogar como proveedor. Ese es el trabajo del esposo. Debe traer al hogar los recursos necesarios para su familia. Cuando le decimos esto a algunas mujeres, nos dicen (te lo diré antes de que me escribas) “pero mi esposo no va a proveer”.

No conozco tu situación, pero sospecho que tu esposo no se va a morir de hambre, pues la preservación propia lo motivará a buscar algún medio para proveer. No quiero parecer sarcástica o cínica. Sé que en este mundo caído, habrá mujeres que no trabajarán a la manera de Dios, y que hay hombres que no trabajarán conforme los métodos divinos.

Cuando intervienes y dices que vas a proveer para las necesidades de la familia; porque tu esposo no va a hacerlo; ¿sabes lo que estás haciendo? Le quitas la presión para que tenga que asumir su responsabilidad; la presión para que sea el proveedor que debe ser. En este mundo caído, probablemente, él se encogerá de hombros y dirá “Si no tengo que proveer, no lo haré”.

Aunque él sea quien deba proveer el pan, no implica que tu no tengas que trabajar, sino que trabajas con tu corazón, con tus manos; con trabajo diligente y esfuerzo para ministrar las necesidades de tu familia, para manejar los recursos que tu esposo trae al hogar para cuidarlo a el y a tus hijos.

Permítanme leer una frase de un libro que acabo de descubrir y que fue escrito en 1882 titulado “Domesticidad” (Homemaking) Su autor es un hombre de nombre J. R. Miller. Quiero leer un pasaje largo que pienso que se refiere bastante bien al tema de la mujer que trabaja en su hogar.

Él dice que el primer trabajo de la esposa debe ser llevado a cabo en su hogar. Su primer y mejor trabajo debe ser hecho allí, y hasta que no sea bien hecho, no debe salir fuera a tomar otras responsabilidades. Debe ser una trabajadora en su hogar. Debe cuidar de su hogar como el único lugar sobre la tierra donde solo ella es responsable y al que ella debe cultivar bien para Dios aunque nunca haga ninguna otra cosa fuera del mismo.

Esto viene de los años 1800s. este escritor dice que para los negocios del Padre, el trabajo de la mujer no consiste en asistir a actividades ministeriales, ni de la iglesia, ni reuniones de misiones, ni de madres, ni siquiera enseñar en una escuela dominical hasta que no haya hecho de su hogar todo lo que su mejor habilidad y sabiduría puedan ayudarle a hacer.

Muchas esposas por el celo del trabajo fuera de la casa para Cristo han actuado de manera negligente en sus hogares; han tenido ojos y corazones para los de afuera mientras descuidan las necesidades internas.

El resultado es que mientras hacen el trabajo angelical en las calles y avenidas, los ángeles estaban de luto por sus deberes descuidados dentro de las paredes huecas de sus propios hogares. Mientras ganaban un corazón entre los necesitados, los enfermos o los huérfanos, perdían los corazones dentro de su propio hogar.

Recordemos que el primer trabajo que Cristo da a las esposas es en el hogar, y que ninguna cantidad de actividades consagradas en otras esferas cubrirá en este mundo, ni en el venidero la negligencia o faltas allí. (pp. 67-68).

Pero ¿qué significa esto para nosotras como mujeres hoy? Bien, he visto en los ojos de mujeres y escuchado las historias de mujeres que han estado tan ocupadas sirviendo al Señor fuera de sus propios hogares que es obvio por la condición de su salud, o la condición de su esposo, su matrimonio, sus hijos, que ellas han sido negligentes con las primera cosas: las prioridades de su hogar.

Es mucho más fácil salir y cuidar los hijos de otros o cualquier otra persona de quien recibimos la gratitud y quizás hasta un cheque de pago, que hacer esas tareas no agradecidas dentro del propio hogar.

Tenemos mujeres que están fuera conduciendo estudios bíblicos. Liderando ministerios. Trabajando duro en la iglesia. Las encontramos en la guardería de niños. Cantando en el coro. Enseñando la clase de escuela dominical. Están activas en su iglesia local o en ministerio de la comunidad, de voluntarias en diferentes posiciones, pero sus hogares se encuentran en caos.

Tus buenas obras deben ser hechas primero en casa, ministrando a las necesidades de tu familia. Y en la medida en que Dios te de oportunidad, recursos, o una etapa diferente de tu vida, podrás tomar esos dones y talentos y expandirlos fuera del hogar, como veremos que hace la mujer de Proverbios 31.

Tengo una amiga que tiene estudios en historia del arte. Es una joven brillante. Era editora de fotografía para un gran texto de historia de arte, y su nombre estaba allí. Esto ocurrió mientras ella era soltera y esposa joven. ¿Sabes qué está haciendo ahora? Se encuentra en su hogar como ama de casa.

Tiene tres niños pequeños y espera un cuarto. Su hijo mayor tiene 4 años. Tiene sus manos llenas. Estoy segura que un día será más fácil para ella volver a ese trabajo de editora de fotografía. Tendrá más dinero y acciones de gracias de lo que pudiera obtener en este momento porque esos niños de 4, 3 y 1 año no están haciendo mucho para alabarla actualmente. Tiene un trabajo duro.

Pero ¿sabes la contribución que ella está haciendo ahora como esposa para su esposo y madre para sus niños, en el contexto de su hogar, satisfaciendo sus necesidades en maneras prácticas y amorosas? Esa contribución no se compara con tener el nombre en ese texto de historia del arte que será colocado en algún estante de una Universidad. Ella está haciendo una contribución para la eternidad. Está invirtiendo en las vidas de sus hijos. Está trabajando para la eternidad. Está desarrollando una relación con sus hijos, con su esposo, Y Dios esta siendo agradado.

Carmen: Nancy Leigh DeMoss ha estado retando a cada madre. ¿Estamos invirtiendo para la eternidad? Este es el tipo de mensaje que necesito que se me recuerde cuando tengo el calendario lleno y los días muy ocupados.

Las mujeres de hoy día, están ocupadas. Cada día está lleno de trabajo pesado. Hay una manera de hacerlo más fácil, y Nancy lo explicará en el programa de mañana. Ahora oremos.

Nancy: Señor, ayúdanos a ver el trabajo en nuestros hogares como un medio de ofrecerte adoración y devoción a Ti y ministrar gracia a aquellos a quienes Tu nos has llamado a servir. Ayúdanos a ver el trabajo desde Tu perspectiva y recordar que ese trabajo de nuestras manos es santo cuando lo hacemos para Ti y para otros. Danos un sentido de prioridades divinas y bíblicas. Y que la virtud y excelencia que estás desarrollando en nuestros corazones se manifieste en asuntos prácticos en la medida en que satisfacemos las necesidades físicas, materiales y temporales de aquellos que has puesto en nuestros hogares. En el Nombre de Jesús, Amén.

Voz de hombre: Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de Life Action Ministries, ¡y mi esposa es una Mujer Verdadera!

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se cite otra fuente.

Mujer Virtuosa, Gerald Cumberbatch, Respiro Tu Amor ℗ 2013 Rejoice Music, Inc.  Canción usada con permiso.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

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Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

6/27 – Comprometida con el matrimonio

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Proverbios 31: La mujer contra-cultura

6/27 – Comprometida con el matrimonio

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/comprometida-con-el-matrimonio/

Carmen Espaillat: La mujer descrita en Proverbios 31 entiende lo que significa el compromiso dentro del matrimonio. Aquí está Nancy Leigh DeMoss.

Nancy Leigh DeMoss: No dice que ella le hace bien y no mal siempre y cuando él le haga bien, siempre y cuando él sea gentil, mientras recuerde su cumpleaños y su aniversario; siempre y cuando llene sus necesidades. Ella le hace bien y no mal todos los días de su vida. ¿Por qué? Porque ella es una mujer que guarda el pacto que ha hecho.

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones, con Nancy Leigh DeMoss, en la voz de Patricia de Saladín. En programas pasados, Nancy nos trajo luz sobre Proverbios 31. Lo he leído antes, pero obtuve tanta nueva información durante esta enseñanza de Nancy. Hoy ella continuará con esta serie que hemos titulado  Proverbios 31: La mujer contra-cultura ”. Ella nos mostrará cómo la mujer de Proverbios 31 enfoca el matrimonio.

Nancy: A veces disfruto el leer sobre las vidas de grandes hombres y mujeres. Es increíble cuán a menudo, detrás de estos grandes hombres de Dios, realmente es cierto que hay una mujer que tenía un corazón para Dios, que estimulaba y animaba a su esposo en su trabajo, siendo una ayuda para él.

Una de las mujeres sobre las cuales he estado leyendo es Catherine Von Bora. Ahora bien, ese nombre quizás no te sea familiar, pero el nombre de Martín Lutero probablemente sí. Catherine cariñosamente llamada por el Dr. Martín Lutero como “la fiel Kate”. Ella era la esposa del Dr. Martín Lutero.

Martín Lutero fue un hombre que, debido al entendimiento que tenía del corazón de Dios, de Su Palabra y de Sus caminos, era generalmente alegre en su disposición. Pero él batallaba con algunos episodios de depresión y con muchos achaques físicos que muy probablemente contribuyeron negativamente en su estado anímico a través de los años. Él era un hombre sumamente ocupado. Por varias razones, una de ellas siendo la gran presión bajo la que vivía, ya que él fue objeto de múltiples ataques y ridiculizaciones durante el nacimiento de la Reforma.

Así que hubo tiempos en los que verdaderamente luchaba contra la depresión física y emocional. Y Dios le dio la mujer perfecta en Kate, o Catherine. Cuando leemos sobre ella se nos dice que ella, en lugar de murmurar durante los tiempos en los que el se encontraba desanimado, ella hacía todo cuanto podía para consolarlo, para animarlo y alegrarlo.

Hubo una ocasión en especial cuando él estaba particularmente desanimado, y nada que Kate hacía parecía levantarle los ánimos. Así que Lutero dejó su casa por unos días para recobrar su jovialidad —se fue solo para tratar de restaurarse. Pero a su regreso tenía su corazón sumamente cargado.

Cuenta la historia que cuando entró en su casa, allí encontró a Catherine, sentada en el medio de la habitación, vestida con un traje negro y un manto negro tirado por encima, lucía sumamente triste. Tenía un pañuelo blanco en su mano, como mojado de lágrimas.

Cuando el Dr. Lutero la animó a que le contara lo que le había sucedido, ella estaba vacilante. Entonces dijo, ¡Oh, querido doctor! El Señor en los cielos ha muerto, y esta es la causa de mi dolor, en cuyo momento él explotó de la risa, dándose cuenta de que ella estaba haciendo esto para que él se diera cuenta de cómo él estaba actuando.

Entonces, él le dijo, “Oh, querida Kate, es cierto, he estado actuando como si no hubiera un Dios en lo cielos”. Y la historia cuenta que a partir de ese momento su melancolía y desesperación se esfumaron. He aquí una mujer que sabía cómo hacerle bien a su esposo, cómo animarlo y cómo ser una ayuda idónea para él. 1

Ese es el corazón de lo que vamos a estar leyendo en el próximo versículo de Proverbios capítulo 31. Estamos leyendo sobre una mujer virtuosa, una mujer excelente. Y hemos visto en el versículo 10 que ella es difícil de hallar, que es más valiosa que cualquier riqueza material que su esposo pudiera poseer.

Entonces el versículo 11 nos dice, “En ella confía el corazón de su marido, y no carecerá de ganancias.” El versículo 12: “Ella le trae bien y no mal todos los días de su vida.” Me encantan estos dos versículos porque nos describen algo verdadero sobre una mujer reverente hacia el Señor y como esto afecta su relación con su esposo.

La Nueva Versión Internacional dice: “Su esposo confía plenamente en ella; y no necesita de ganancias mal habidas.” Pero otras versiones dicen: “no carecerá de ganancias ”. Él confía en ella y tiene en ella todo lo que necesita. Y luego el versículo 12 dice: “Ella le es fuente de bien, no de mal, todos los días de su vida”.

Cuando leo estos versículos, hay un par de palabras que vienen a mi mente. En primer lugar, la palabra obvia es: confiable. He aquí una mujer que es confiable. Luego, la palabra lealtad. Ella es leal a su marido. Ella tiene un compromiso permanente, incondicional, de por vida, de actuar de manera acorde a los mejores intereses de su esposo, no para servirse ella misma, sino para servir a su marido.

Me gusta la forma como lo expresa la Biblia Ampliada: Escuchen como lo dice: “El corazón de su esposo confía en ella con seguridad y descansa en ella firmemente, por lo que él no tendrá necesidad de ganancias [honestas] o necesidad de ganancias [mal habidas]. Ella lo consuela, lo anima y le hace bien mientras haya vida en ella”.

He aquí una mujer que es leal. Ella tiene una relación de pacto con su Dios que le permite mantener una relación de pacto con su esposo independientemente de lo que él haga. Y no pienses ni por un momento que este esposo no comete errores, que nunca falla o que ella nunca lo tendrá que amar incondicionalmente, ejercitando fe en lugar de basarse en sus sentimientos.

Primera a los Corintios capítulo 7 dice que la mujer piadosa se preocupa de cómo ella agrada a su esposo (versículo 34). Ella siempre está buscando formas de hacerle bien.

Ahora, las Escrituras contienen ilustraciones de algunas mujeres que le hicieron mal a sus esposos en lugar de bien. ¿Quién es la primera que te viene a la mente? La primera mujer, Eva. Esta mujer fue creada para ser ayuda y se convirtió en tentadora. Y también tenemos a las esposas de Salomón, quienes alejaron su corazón de Jehová, su Dios.

Y por supuesto, Jezabel, como que para nosotros ese nombre epitomiza a la mujer malvada.. ¿no es así? Pero ella no es una mujer mala cualquiera. Ella fue una mujer mala que hizo maldad contra su esposo. Ella animó a su esposo para que cometiera abominaciones. ¿Y recuerdas la mujer de Job, quien le dijo a su esposo que maldijera a Dios cuando él estaba sufriendo?

Los Proverbios hablan sobre mujeres que le hacen bien a sus esposos y no mal. Pero también hablan de mujeres peleonas, mujeres contenciosas que le hacen la vida miserable a sus esposos. Pienso que nosotras las mujeres sabemos lo que significa ser contenciosa, ser esa mujer quejona que es como una gotera y que hace que su esposo desee vivir en un rincón del tejado, o en algún desierto, una vez se canse de tener a su lado una mujer que no le hace bien. Ella solo le hace mal.

Sin embargo el texto dice que esta mujer le hace bien todos los días de su vida. Él confía en ella. Él no carece de ganancias. Ella le hace bien y no mal todos los días de su vida. ¿Cuánto tiempo es eso? Mientras ella tiene vida y mientras él esté vivo.

No dice que ella le hace bien y no mal siempre y cuando él le haga bien, siempre y cuando él sea gentil, mientras recuerde su cumpleaños y aniversario; siempre y cuando llene sus necesidades. Ella le hace bien y no mal todos los días de su vida. ¿Por qué? Porque ella es una mujer que guarda el pacto que ha hecho, es una mujer que ha hecho un pacto y su pacto ha sido primero con Dios.

Así que ella dice, “te seré fiel, sin importar lo que me hagas o me dejes de hacer”. Ella es leal. Ella es fiel en los asuntos financieros. Ella no gastará mas allá de sus posibilidades. Ella le hará bien y no mal todos los días de su vida.

Pero tengo una amiga que recientemente me dijo cuán desconcertante era esto para ella .. ella me dijo: “tenemos amigos que tienen hipotecas de millones de dólares, y sus esposos trabajan como locos para poder pagar las facturas de una esposa que no puede contentarse con vivir de acuerdo a sus posibilidades”.

Esta mujer es fiel. Ella es leal. Ella es una mujer que guarda el pacto al implementar el corazón de su esposo en el hogar con los niños. Cuando ella da instrucciones a los niños, está representando el corazón de su esposo, por lo que él confía en ella. Cuando él sale de la casa, ella estará transmitiendo su corazón en el hogar.

Él puede confiar en que ella hablará bien sobre él y guardará sus confidencias, y que no irá por ahí cacareando sobre las cosas privadas de su matrimonio a otras mujeres. Él puede confiar en la manera en que ella habla sobre él. Él puede confiar en que ella guarda y protege su reputación.

Ahora, al decir esto, no necesariamente estoy diciendo que esto es un absoluto. Habrá ocasiones cuando hacerle bien a un esposo implique apelar a las autoridades apropiadas en la iglesia o a las autoridades civiles. Si un esposo está violando la ley, hacerle bien significará llevarlo a una posición en la cual pueda ser ayudado por la ley o restringido por la ley o por las autoridades eclesiásticas.

Así que el concepto es que siempre hablarás palabras que le harán bien; que tu esposo puede confiar su reputación en tus manos. Me entristece mucho ver a mujeres hacer chistes negativos o sarcásticos, o menospreciar a sus esposos. Todos se ríen, pero no es correcto. Ella no está siendo confiable. Ella no está siendo leal.

Este hombre debe confiar en que su esposa llenará sus necesidades físicas. El no tiene necesidad de ganancias deshonestas. No tiene necesidad de buscar intimidad marital en otro lugar porque su esposa le es fiel. Ya sea que ella tenga deseos de hacerlo o no, ella está comprometida a ser una dadora en el aspecto físico de su relación de matrimonio y así llenar sus necesidades sexuales.

Amigas, déjenme decirles esto aquí… Si ustedes no satisfacen las necesidades físicas y sexuales de sus esposos, habrá otras mujeres que estarán más que felices y dispuestas a hacerlo. Y tú terminarás poniéndolo a él en una posición donde –sin justificar o perdonar su pecado –quizás le hagas más vulnerable a la tentación y a la inmoralidad, si no eres fiel a él proveyéndole intimidad física y sexual.

Ella es fiel a su pacto de matrimonio. Yo leo y leo sobre mujeres –mujeres cristianas- que dejan, que abandonan a sus esposos y a sus hijos. Hace 20 años esto hubiese sido impensable o al menos muy fuera de lo común. Pero en el día de hoy no es tan inusual. Si una mujer desea hacer su propia vida –hacer lo suyo o seguir su propio camino- ella simplemente se va. Pero la manera de Dios es que esta mujer le haga bien y no mal a su esposo todos los días de su vida.

Así que este hombre no tendrá ninguna necesidad de sentir celos o sospechas. Él no duda de su amor. Él no está inseguro. Él no tendrá que mirar hacia otro lado para llenar sus necesidades. Él está confiado en que, mientras él no está, mientras está trabajando, o mientras está en casa, ella es de un mismo espíritu con él. Sus intereses están seguros bajo su cuidado.

Ella es consistente. Es una mujer que guarda el pacto. Ella tiene un compromiso incondicional, y esto es lo que gana la confianza de su esposo. Ella siempre, siempre, siempre tendrá su mejor interés en su corazón. Ella no está compitiendo con él. Ella está comprometida con su éxito.

Esto es lo que inspira a este hombre a ser digno de su devoción. Él se eleva a ese estado porque sabe que tiene una mujer que es valiosa, no un lastre, una mujer que lo apoya, lo anima y lo ayuda en todas las formas posibles.

Realmente no tienes que ser un científico o astronauta para ser este tipo de mujer. No tienes que tener increíbles talentos para ser este tipo de mujer. No tienes que ser físicamente hermosa para ser este tipo de mujer. Solo tienes que tener un corazón reverente para el Señor. De ese corazón para Dios provendrá ese tipo de compromiso y devoción para con tu esposo.

¿Tienes ese tipo de compromiso hacia tu esposo, un compromiso que, por la gracia de Dios, le hará bien a tu esposo y no mal todos los días de su vida? Que, por la gracia de Dios, le serás fiel sin importar lo que él haga, sin importar que él llene o no tus expectativas, esperanzas o sueños? ¿Has eliminado totalmente de tu vocabulario esa palabra que empieza con “D”, divorcio? Si aún esta palabra permanece dentro de tu vocabulario en tu matrimonio, entonces no eres ese tipo de mujer.

Proponte en tu corazón: “Dios, por Tu gracia, y verdaderamente hace falta la gracia de Dios; ninguna mujer puede vivir esto sin la gracia de Dios, “por Tu gracia, le haré a mi esposo bien y no mal todos los días de mi vida.”

Carmen: En tan solo un minuto, Nancy Leigh DeMoss continuará este tópico con algunas mujeres que en ocasiones le han hecho mal a sus esposos. Están en un proceso de aprendizaje, tal como tú y yo.

Estás lista para convertirte en una mujer contra-cultura como la de Proverbios 31? Te invitamos a unirte a nosotros en la primera conferencia de Mujer Verdadera a celebrarse en América Latina. Nancy estará allí, junto con un grupo de charlistas que te inspirarán y te ayudarán a entender que ahora es el tiempo de unirnos como mujeres en un movimiento contra-cultura, llamando a las mujeres a abrazar su diseño, el diseño de Dios.

Visítanos en AvivaNuestrosCorazones.com y conoce cómo puedes ser parte de este evento.

Hacerle bien a tu esposo no siempre saldrá de manera natural o fácil. Bob Lepine, del programa Family Life Today, está aquí para darle seguimiento a la enseñanza de hoy, haciéndole a Nancy algunas preguntas prácticas. También escucharás de parte de algunas de nuestras radioescuchas, Kim Wagner y María Johnson.

Bob Lepine: Déjame preguntarte algo: Tú quieres que las mujeres que son fuertes, valientes; las mujeres que pueden ser líderes –¿tú quieres que se retraigan? ¿Es este el deseo de este ministerio?

Nancy: Creo que la clave es, ya seas hombre o mujer, la clave es vivir bajo el control del Espíritu. Desde el Jardín del Edén hemos tenido la tendencia de tener hombres pasivos que no ejercen su liderazgo cuando lo deberían hacer, y mujeres que ejercen el liderazgo cuando sería mucho más apropiado que lo tomara el hombre.

Eso no significa que los hombres nunca deban escuchar, y no significa que las mujeres nunca deban hablar. Pero significa que al llegar a ser personas redimidas por el poder de la cruz y la presencia del Espíritu Santo, responderemos unos a otros en humildad, sabiduría y deferencia. No tenemos que lucir como que nos las sabemos todas o que tenemos las respuestas para arreglarlo todo.

He visto, en tantos matrimonios… he escuchado mujeres y he recibido cartas aun de esposos, a través de Aviva Nuestros Corazones. Algunas de estas mujeres están tan preocupadas de que sus esposos no sean lideres espirituales, pero algunos de estos hombres se sienten como.. “es que no me dan la oportunidad” o, “es que para ser un líder espiritual tendría que ir al seminario,” o, “mi esposa sabe demasiado; ella siempre tiene todas las respuestas. Es demasiado rápida para mi.”

Cuando pienso en Kim y en su crecimiento y en el de su matrimonio… ella tiene una cabeza bien puesta, con muy buenas ideas y para mí es una bendición y doy gracias al ver cómo la usa, y ver como su esposo la aprecia. La iglesia que él pastorea lo aprecia también. Las mujeres que ella enseña lo aprecian. Pero ella ha aprendido a expresar estas ideas de manera humilde y considerada hacia los demás. Quizás tenga que ver finalmente con humildad y con rendición, con rendirse al Espíritu de Dios. A esto es a lo que estamos retando a las mujeres.

Bob: ¿Qué tan difícil es esto para ti ahora?

Kim Wagner: Es un proceso que vivo momento a momento, pero ya no resulta tan retador como al principio, porque al principio ni me daba cuenta. A medida que me he ido adentrando en la Palabra me ha resultado más fácil. También se ha convertido en un acto de adoración para mi hacia el Señor, porque reconozco que esto es algo que… si, Él me creó con ciertas características de personalidad o habilidades, pero cuando abuso de estas cosas o cuando no soy como Cristo en mi forma de actuar, eso trae vergüenza a Su nombre.

Así que cuando le ofrezco estas cosas a Dios como un acto de adoración a Él –cuando traigo estas cosas bajo el control del Espíritu –siento un gran deleite al hacerlo. Y esto no significa que aun no trate de dirigir o liderar, o que no esté en posiciones en las que el Señor me permite hacerlo.

Nancy: Y eso no significa que no le ofrezcas sugerencias a tu esposo…

Kim: Así es. Pero estoy aprendiendo que hay una manera piadosa de hacer eso y que hay una manera dura, carnal de hacerlo también.

María Johnson: La palabra que las personas usaban para describirme era dura. Yo no expresaba mis sentimientos fácilmente; no tenía un rango de emociones demasiado amplio para ese entonces. Pero eso me dolía porque pensaba “no soy dura, lo que pasa es que tengo la razón”. Pero, lo único que eso hace es alimentar el orgullo con que nacemos. Sabía lo que la Biblia decía, así que entendía que debía hacerse de esa manera, y ya. Pero esa era la forma en que decía las cosas: “Eso es así; acéptalo y punto”. Yo le decía eso a las personas realmente yo era muy dura.

Bob: Entonces, ¿qué pasó?

María: Bueno, hace unos años llevé a mis dos hijos menores a una conferencia sobre la familia y otros asuntos bíblicos. El Señor me empezó a mostrar sobre la autoridad y cómo Él había dispuesto un orden con el objetivo de proteger, no de castigar. Siempre había pensado que la autoridad servía solo para castigar. Ese siempre había sido el ejemplo que había vivido y así se lo había mostrado a los demás. Pero cosas sobre el diseño de Dios y hasta la misma familia en la que nacemos son cosas en las que Dios está presente.

Quiero decir, yo odiaba a mis padres, odiaba a mi familia, odiaba todo lo relativo a mi infancia. Así que Dios empezó a enseñarme mucho de lo que nuestras vidas deberían ser, pero no sabía cómo llegar sola a esas conclusiones.

Pero algo que sucedió al llegar a casa la primera noche, luego de la primera sesión, le pedí perdón a mi esposo. Digo… luego de que el se paró del piso del susto. Le dije que yo había sido la jefa hasta ese momento, que yo era quien estaba manejándolo todo, y que no sabía que era a él a quien le correspondía. Le dije que iba a corregir esto pero que no sabía cómo.

Él se cerró completamente. Él decía: “Claro, seguro que María va a cambiar”. Pero Dios realmente empezó a cambiarme.

Luego, un poco tiempo después de esto, el Señor trajo a Nancy a mi vida. A través de Nancy, el Señor me comenzó a mostrar cómo hacerlo, no solo lo que la Biblia dice al respecto sino cómo aplicarlo en mi vida. Tú sabes, podemos enorgullecernos tanto de nuestro conocimiento Bíblico… y eso era exactamente lo que yo había hecho.

Sí, Nancy nos lleva a la Palabra, pero más que eso, ella nos lleva al Señor. ¿Cómo responde el Señor en esa situación? ¿Cómo le respondió el Señor a esas personas en esa situación? Y Dios ha usado a Nancy –quien es, creo yo, una mujer muy fuerte – para enseñarnos cómo a Cristo le gustaría que tratemos a las personas. Estoy tan agradecida al ministerio Aviva Nuestros Corazones y agradezco cada oportunidad en la que puedo servir.

Carmen: ¿No es maravilloso darnos cuenta de que el cambio es posible, aun cuando los malos hábitos parecen estar tan arraigados? María Johnson ha estado hablando con nuestro co-presentador de hoy, Bob Lepine, sobre lo que significa ser una mujer contra cultura. Recuerdo haber escuchado el primer testimonio de María en Aviva Nuestros Corazones hace algunos años. Ella ha estado creciendo tanto durante los últimos 5 años que este programa ha estado en el aire…

Cuando este programa se lanzó, un puñado de personas donaron para hacerlo posible. Su generosidad ha afectado las vidas de mujeres contra-cultura como María. Esas personas deseaban que sus contribuciones ayudarán a expandir la visión del Ministerio Aviva Nuestros Corazones para que otros se sintieran movidos a donar fondos también.

Aquellos primeros contribuyentes no pueden continuar ayudando para siempre. Para que este programa de Aviva Nuestros Corazones continúe llegando a las vidas de tantas mujeres, necesitamos que nuestros radioescuchas nos ayuden. Una de las maneras más efectivas de hacerlo es dando mensualmente, formando parte del grupo de colaboradores o patrocinadores del programa.

Son muchos los beneficios de ser parte de este grupo especial. Puedes obtener detalles de cómo donar, visitando AvivaNuestrosCorazones.com.

Cuando piensas en buenas obras…¿qué te viene a la cabeza? Quizás algo como ayudar en un asilo de ancianos o en lugares de repartición de alimentos. Has caído en cuenta que puedes hacer buenas obras aún en lugares más familiares? Averigua más en nuestro próximo programa de Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh Demos es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escritura fueron tomadas de La Biblia de las Américas, a menos que se cite otra fuente.

1 Daughters of Destiny , compilado y editado por Noelle Wheeler. (Bulverde, TX: Mantle Ministries, 2000), 140-

5/27 – Modelando humildad

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Proverbios 31: La mujer contra-cultura

5/27 – Modelando humildad

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/modelando-humildad/

Carmen Espaillat: ¿Ser una mujer virtuosa significa que tienes que ser perfecta?

Nancy: Saben, es más importante en sus casas y en sus matrimonios que modelen humildad a que modelen perfección. Sus esposos y sus hijos saben que ustedes no son perfectas. Ellos solo esperan que ustedes lo admitan, que reconozcan cuando se equivocan.

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

¿ Alguna vez has leído Proverbios 31 y has querido rendirte? La descripción de la mujer virtuosa que aquí leemos puede sonar intimidante, pero tengo buenas noticias. Aun cuando Proverbios 31 no las describa a ustedes en la actualidad, sí lo podrá hacer en un futuro, gracias al perdón de Dios. Estas escuchando Aviva Nuestros Corazones en la voz de Patricia de Saladín en la serie llamada La mujer contra-cultura.

Nancy: Estamos viendo lo que un comentarista llamó “un espejo para las damas” – Proverbios capítulo 31. Ayer llegamos al inicio de esta porción, el versículo diez, donde las Escrituras nos dan una descripción de lo que es una mujer de Dios, una mujer virtuosa, una mujer excelente.

Matthew Henry, el comentarista, dijo que en este espejo las damas deberíamos desear vernos y vestirnos de acuerdo a él.

Hemos estado recordándonos unas a otras que aunque esta larga y detallada descripción pueda parecer sobrecogedora e intimidante para nosotras que todavía tenemos tantas debilidades y faltas ocultas, cosas que no glorifican a Dios, aun así debemos estar esperanzadas porque sabemos como mujeres de Dios, si estamos permitiendo que Dios trabaje en nuestras vidas, Él nos está santificando. Él nos está moldeando. Él nos está podando. Él nos está madurando. Él nos está convirtiendo en este tipo de mujer que refleja la belleza y la imagen del Señor Jesús, ya que realmente es Su retrato lo que vemos aquí. Vemos Su corazón, Su carácter, Su belleza en esta imagen.

Y vamos a retomar el verso diez, leamos este versículo tan familiar, “Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas”. Algunas de sus traducciones dicen, “una esposa excelente; una mujer de carácter noble”. Otras dicen, “mujer hacendosa”.

La palabra virtuosa o excelente son palabras difíciles de traducir del lenguaje hebreo original. La palabra original tiene que ver con fortaleza. Frecuentemente es traducida como “armada” o “riqueza”. Está hablando de una mujer de fortaleza moral, una mujer cuyo carácter es fuerte.

Una mujer que tiene un carácter piadoso es una mujer fuerte. El mundo nos haría pensar que una mujer piadosa es una mujer débil, que es fácil de pisotear y nunca tiene nada que opinar, nunca tiene ideas, nunca dice nada. Así es como el mundo caricaturiza una mujer piadosa.

Pero el mundo está equivocado. Una mujer piadosa es una mujer fuerte. Es capaz, valiente. Es una mujer de valor.

La versión de la Biblia Reina Valera del 60 dice que esta es una esposa virtuosa, pero la palabra esposa en algunas traducciones se cambia por la palabra mujer, lo cual es también una traducción aceptable.

Leímos aquí acerca de una mujer que es una esposa (resulta obvio al leer su descripción), pero la palabra traducida aquí ya sea esposa o mujer es solo una palabra para referirse al sexo femenino. Quiero resaltar esto porque este pasaje no es solo para mujeres casadas, aunque esta mujer lo está. O sea que, ya sea que seas casada o soltera, tú y yo podemos ser mujeres excelentes y virtuosas.

Si eres casada, déjame resaltar que esta mujer es una esposa antes que madre. Los hijos vienen después, no solo por el orden temporal, sino por el orden divino. Su relación humana más importante es con su esposo. He aquí una mujer que disfruta ser esposa.

Ahora, ella tiene su propia personalidad, sus virtudes propias, sus fortalezas, pero está unida inseparablemente a su esposo. Ella no se avergüenza de ser su esposa. Ella no se avergüenza de que sus logros estén bajo esos términos.

Mientras leemos este pasaje durante los próximos días y semanas, veremos que esta mujer tiene una fortaleza de carácter que produce otras fortalezas en su vida. Sus habilidades, sus hábitos, su estilo de vida – provienen de esta fortaleza de carácter, su virtud, la excelencia que caracteriza a esta mujer.

Recuerden que este pasaje son las palabras del rey Lemuel recordando las palabras que a su vez su madre le enseñó cuando él era un joven príncipe. Su madre le enseñó, “Hijo, esto es lo que debes de buscar en una esposa. Cuando sea tiempo de casarte, asegúrate que estas cualidades estén en su sitio. Busca fortaleza de carácter y corazón, en un andar con Dios”.

Y se darán cuenta que lo único ausente en esta gran descripción son sus características físicas. Hablaremos luego en la serie acerca de las posibles razones de por qué esto no se menciona, pero no sabemos si era una mujer de riquezas. No sabemos tampoco el trasfondo. Estamos viendo la prioridad al elegir una pareja – y esto es algo que deben estar enseñándoles a sus hijos – a buscar una mujer que tenga un corazón para Dios.

Ahora, no es pecado si ella además fuera bonita, pero si este es el mayor atractivo que lo atrae a su futura esposa, este pasaje nos dirá que la belleza no dura para siempre. No durará hasta que sea anciana y quizás podría desaparecer antes. ¿Entonces qué tendrá de atractivo tu esposa? Tendrás una mujer de carácter, del tipo de carácter que perdura?

Cuando pensamos en ser esa mujer excelente y virtuosa, una mujer de grandes fortalezas espirituales y de carácter, hay un sentido de que eso ya lo hemos alcanzado en el pasado, porque somos hijas de Dios, ya estamos en Cristo.

Dios nos ve como si fuéramos perfectas. Tenemos la justicia de Cristo, y en un sentido ya Él nos hizo en el pasado Sus hijas —excelentes y virtuosas. El reto aquí es vivirlo, es demostrar quiénes somos en Cristo.

Pero en el presente, tenemos la sensación de que nos estamos convirtiendo en este tipo de mujer. Es algo progresivo. Es la evidencia y el desarrollo de lo que Dios ya ha dispuesto en nuestros corazones si somos Sus hijas —cultivando lo que somos y quienes somos en Cristo.

Entonces, y esto es lo que realmente me motiva, hay un sentido en el futuro, en cuanto a ser una mujer excelente, una mujer virtuosa, y esto es lo que esperamos ser. Es el estado final, el estado completo cuando seamos glorificadas. santificadas. perfectas. maduras. Como estamos en proceso, podemos esperarlo y saber que Dios nos está convirtiendo en este tipo de mujer.

Y mientras contemplamos esta imagen, este retrato de una mujer virtuosa, recuerden que hay un sentido de que ya esto es una realidad en nosotras si somos hijas de Dios. Si Cristo está en nosotras, Dios nos ha hecho perfectas posicionalmente ante Sus ojos —por nuestra posición en Cristo tenemos este derecho.

Entonces comprométete con el proceso de decir, “Señor yo quiero que día tras día- hoy- que trabajes en mi vida para hacer una realidad lo que Tú has hecho por mi a través de la cruz y del Evangelio de Cristo”. Me estoy convirtiendo en este tipo de mujer. Es un proceso.

Por esto es que cuando caes, cuando lo haces mal, cuando te desanimas al ver tu falta de progreso, puedes levantarte y seguir por la gracia de Dios, sabiendo que esto es un proceso. Hay crecimiento envuelto en esto, está bien. Esto es verdad para toda mujer. Mira a la mujer más santa que conoces, aun ella se considera todavía que le falta mucho, que está en proceso. Ella está todavía creciendo, se está desarrollando.

Entonces está la esperanza, ¿no estás contenta de saber que hay esperanza? ¿de que algún día te verás como el retrato de esta mujer virtuosa? Tú también. Si estamos permitiendo que Dios haga su obra en nuestras vidas hoy, este no será un estándar que nunca podremos alcanzar. Es un estándar al cual Dios se comprometió a llevarnos. Él completará la parte que nos corresponde, “Aquél que empezó en vosotros la buena obra será fiel y justo en completarla un día en Cristo Jesús” (RV). Él la completará.

Y mientras leen este pasaje, no se desalienten. No se desanimen. No se den por vencidas. Digan, “¡Sí! Estoy en proceso. En esto me estoy convirtiendo. Dios me está haciendo así.” Miren hacia adelante.

Las Escrituras dicen, “porque el justo cae siete veces” (Proverbios 24:16). A veces pienso que esto puede ser en un día o hasta una hora. El cae siete veces, y qué hace? Se levanta cada vez.

Dices, “Lo he hecho mal, no tuve una actitud de sierva. No he sido ese tipo de esposa devota. No he estado comprometida con mi hogar y mi familia como debería y no reflejo las cualidades de esta mujer en mí”.

Bueno, levántate. Arrepiéntete. Toma gracia nueva y fresca y sigue adelante. Permite que Dios te continúe llevando por este proceso de moldearte y hacerte a la imagen de Su hijo Jesús.

Carmen: Hay tanta presión en estos días sobre las mujeres de tener que ser perfectas . Es más importante ser humilde que tratar de ser perfecta en tus propias fuerzas. Es lo que hemos estado viendo durante toda esta semana en la serie llamada La mujer contra-cultura. Es un estudio verso por verso de Proverbios 31.

Este capítulo tiene tanta información que nosotras como mujeres necesitamos. Espero que sigan el consejo y lean Proverbios 31 cada día por 31 días.

Otra forma como las mujeres pueden ser retadas, edificadas y alentadas en su rol es asistiendo a la Conferencias Mujer Verdadera.

Estamos felices de anunciar que muy pronto tendrás la oportunidad de ser parte de la primera Conferencia Mujer Verdadera en América Latina.

Aviva Nuestros Corazones presenta Mujer Verdadera 2015, y esta conferencia viene a la República Dominicana los días 26 al 28 de febrero.

Espero que puedas asistir y que traigas a muchas mujeres contigo.

La Conferencia de Mujer Verdadera 2015 está diseñada para mujeres que tienen un corazón para alcanzar otras mujeres con la verdad de la Palabra de Dios.

Así que si eres una maestra bíblica, si eres líder de un grupo pequeño, esposa de pastor, o simplemente una mujer que ama ayudar a otras mujeres, esta conferencia va a ser de mucho beneficio para ti.

Nancy estará en esta conferencia, junto a los maestros bíblicos, Crawford & Karen Loritts , Mary Kassian y Dannah Gresh le estará hablando a las mujeres jóvenes.

Josh Davis, Jonathan & Sarah Jerez así como Dámaris Carbaugh estarán dirigiéndonos en tiempos especiales de adoración.

Podrás obtener muy pronto toda la información acerca de cómo registrarte, al visitar AvivaNuestrosCorazones.com.

Espero que puedas venir para buscar al Señor junto a nosotras, en la Conferencia Mujer Verdadera, aquí en la República Dominicana.

Y ahora aquí está Nancy:

Nancy : “Mujer hacendosa, ¿quién la hallará? Su valor supera en mucho al de las joyas”. (Proverbios 31:10). Estas son las palabras del Rey Lemuel, nos dice Proverbios 31. Nosotras creemos que estas pueden ser realmente palabras del rey Salomón, y estas son palabras que su madre le enseñó cuando él era un joven príncipe.

Ella le dijo, “Hijo, esto es lo que debes de buscar en una esposa, y asegúrate de conseguir la correcta porque si encuentras la esposa correcta, ella será una bendición para ti durante toda tu vida. Su valor será para ti mayor que todas las joyas o riquezas que puedas acumular en esta tierra”.

Y quizás dices, “ Pero, yo he sido un fracaso tras otro. No puedo ser esa mujer. Me he equivocado tantas veces”. Sabes,es más importante en tu casa y en tu matrimonio que modeles humildad a que modeles perfección. Tu esposo y tus hijos ya saben que tu no eres perfecta. Solo esperan que tu lo admitas.

Algunas de ustedes al terminar esta sesión de hoy, tal vez tengan que ir donde sus maridos y específicamente compartirles— primero con el Señor y después con sus esposos— compartirles las formas en que no han sido de bendición para ellos. Ahora esto no significa que van a ir a donde sus maridos y le van a decir, “Me equivoqué, pero a partir de mañana o a partir de ahora mismo voy ser como esta increíble mujer de Proverbios 31. No hagan esa promesa porque como les he dicho, esto es un proceso.

Estamos todas en un proceso, y por tal razón no tengan miedo de admitir cuando se equivocan. Sepan que mientras maduran, se desarrollan y crezcan en Cristo, mientras se cultiva este excelente carácter en ustedes, están desarrollando su valor.

Ahora bien, de la manera como este capítulo 31 de Proverbios describe el rol de la mujer, es totalmente opuesto a lo que nuestra cultura considera que hace a una mujer valiosa. Si decides abrazar la forma de pensar de Dios, es bueno que sepas que estarás yendo en contra de la base de la cultura secular a tu alrededor.

Recibiré correos electrónicos de personas que están en total desacuerdo con esta imagen. Les digo que la razón por la que puedo vivir con esto es porque no se trata de mis palabras. Yo no hice el perfil de esta mujer virtuosa. Yo no lo inventé, y de haberlo hecho no hubiera lucido de esa forma.

Dios fue quien lo hizo, y quién mejor que el Creador para saber cuál es la mejor manera en que un hombre y una mujer funcionan? Dios nos hizo mujeres. Él sabe como estamos hechas. Nosotras mismas no sabemos nuestra composición, pero Dios sí la sabe.

Y este Libro, esta Palabra, la Escritura, es el manual de instrucción. Es el manual del operador. Él nos hizo. Él sabe cómo fuimos creadas para funcionar. Funcionaremos en paz, tranquilas, con gozo y con bendiciones, no sin problemas, pero con gozo mientras permitamos ser moldeadas y hechas a la imagen del tipo de mujer piadosa.

Ahora, el versículo diez nos dice que esta mujer de carácter excelente, esta mujer virtuosa, tenía un valor por encima de los rubíes. Y esto significa que ella es un tesoro extraño. Ella es inusual.

En una ocasión un antiguo escritor dijo del libro de Proverbios lo siguiente:

“Tal vez una razón de la rareza del regalo es, que es tan poco pedido. Muy frecuentemente la búsqueda es de logros, no de virtudes, enfocados en apariencias externas, mas que de una búsqueda de valor interno, piadosa”. 1

Creo que esta es una palabra sabia para los hombres jóvenes que están buscando una mujer virtuosa, “Asegúrate de que esto es lo que estás buscando”, le dijo esta madre a su hijo, y este autor nos da la razón y es que es algo tan raro de encontrar porque no es lo que la mayoría de los hombres están buscando.

Él reta a los hombres jóvenes, y yo sé que tenemos a algunos hombres que nos escuchan que serán retados a través de este pasaje y de las palabras de esta sabia madre, a no solo buscar logros , sino también virtudes.

Esta mujer es una mujer valiosa. No hay tesoro que se pueda comparar con ella. Ella es deseable. Ella es preciosa.

Y podemos leer acerca de este concepto de más preciosa o de mayor valor que los rubíes en otras partes del libro de Proverbios. En el capítulo tres y en el capítulo ocho de Proverbios, la sabiduría, que es el tema de Proverbios, es personificada como una mujer. Y dice que “Ella es más preciada que los rubíes, y que todas las cosas que puedas desear no se pueden comparar con ella” (versículo 15).

Podemos leer en el libro de Rut, capítulo tres, donde Booz le dice a Rut, “Todo mi pueblo sabe que eres una mujer ejemplar” (versículo 11) – una mujer excelente, una mujer de fortaleza y de carácter moral.

Proverbios doce, versículo cuatro, nos dice que “una esposa excelente” o “una mujer virtuosa” – es la misma frase – ella “es la corona de su marido, y no le avergüenza”. Lo opuesto de una mujer virtuosa o una mujer de carácter es una mujer que “causa vergüenza”, y oye esto, ella es como podredumbre en sus huesos”. Ella hace que el esposo se desgaste y se desmorone por dentro. Ella lo debilita. Es increíble el impacto que tienes sobre tu marido.

Descubrí una joya de libro hace unas semanas, escrito por un autor en los 1880, y déjenme leerles lo que él dice en su libro titulado “Home-Making” (o Domesticidad) acerca de la influencia de una esposa sobre su esposo. Él dijo,

“Ninguna esposa puede sobreestimar la influencia que ella ejerce sobre su esposo, o la medida en que su carácter, su carrera, y su propio destino están en las manos de su esposa para ser moldeados.”2

Y lo que este autor está diciendo no puedes imaginarte la influencia que tiene una mujer, el poder que tiene sobre su marido. Y él continúa diciendo, “¿Cómo puede una mujer asegurarse que la influencia que ella ejerce sobre su marido será para bien, que hará de él un mejor hombre, de mayor éxito en su carrera y más feliz, porque ella es su esposa? No es por una constante prédica o por darle un sermón sobre los deberes de un esposo o sobre el carácter de un hombre”.

Ahora, muchas de nosotras estamos familiarizadas con esta forma de tratar de influenciar a los hombres. No hubiéramos utilizado esas palabras arcaicas, pero ¿no somos todas culpables de tratar de explicarles a los hombres cómo es que se hace, cómo ellos deben de ser o de sermonearlos acerca de sus deberes y responsabilidades?

Bueno, este autor continúa diciendo que ella solo podrá tener esta influencia para bien “al ser desde lo más profundo de su alma, en cada pensamiento e impulso de su corazón y en cada fibra de su naturaleza, una verdadera mujer de nobleza.” Entonces escuchen esta última oración, “Ella no hará de él lo que ella entiende que él debe ser, sino lo que ella realmente ya es”.

Cuando miras a tu esposo, y dices, “El no es un hombre de carácter noble, virtuoso o excelente”, tal vez quieras mirarte en el espejo y preguntar, ¿Por qué? ¿Es él como yo en formas en que yo no quiero admitir? en formas en que he sido ciega para ver en mi misma? “Ella hará de él no lo que dice que él debería ser, sino lo que ella misma es”.

Quieres que tu esposo sea un hombre de virtud, un hombre noble, un hombre de fortaleza espiritual y de carácter? Entonces proponte no cambiarlo, sino ser tú la mujer con el carácter que quieres que él tenga. Las Escrituras dicen que este tipo de mujer es como una corona para su esposo. Ella lo bendice. Ella saca lo mejor que hay en él.

Amigas, tenemos tanto poder e influencia sobre los hombres a nuestro alrededor, no es que esté dándole excusas a los hombres para no comportarse correctamente, saben, esa no es nuestra responsabilidad. Nuestra responsabilidad es buscar a Dios, seguir a Dios, permitir que Dios nos moldee a Su imagen. No puedo ni siquiera empezar a imaginarme cuál sería la influencia y el impacto que tendría sobre estos hombres alrededor nuestro, si nosotras fuéramos ese tipo de mujeres de corazón noble y de carácter piadoso.

Martín Lutero describió a su amada esposa, Catherine, a quien cariñosamente llamaba Kate, y él decía,

“El mayor regalo de Dios es una esposa piadosa y amigable, que tema a Dios, que ame su hogar, y con quien uno pueda vivir en total confianza.”3

Tú puedes ser este tipo de regalo para tu esposo. Tu valor será mucho mayor que el de los rubíes.

Entonces recuerda que tu valor no se encuentra en lo que otros piensen de ti. No se encuentra en lo que tu esposo piense de ti o lo que otros puedan decir de ti, sino que tu verdadero valor se encuentra en tu carácter interior y en tu caminar con Dios. Que este sea excelente, virtuoso y noble.

Carmen: Este estudio las ha ayudado a reconocer la poderosa y buena influencia que pueden tener sobre los que están a su alrededor. Este tipo de influencia es muy diferente a las formas mundanas de ganar poder e influencia. Durante esta serie de Proverbios 31, Nancy Leigh DeMoss te anima a profundizar más sobre este tema. Aprende a servir a otras personas y a glorificar a Dios en distintas formas con tu feminidad.

Busca ayuda en un libro en que Nancy escribió que se titula «Atrévete a ser una mujer conforme al plan de Dios» . Podrás leer contribuciones de Nancy y de otras mujeres que tienen mucha sabiduría para compartir – como Carolyn Mahaney, Susan Hunt, y Mary Kassian. Si visitas AvivaNuestrosCorazones.com podremos decirte dónde obtenerlo.

Bueno, Proverbios 31 tiene mucho que decirnos acerca de cómo construir un matrimonio fuerte y comprometido. Nancy nos explicará al continuar con la serie La mujer contra-cultura. Vamos a cerrar este programa con una oración.

Nancy : Oh Señor, levanta a toda una nueva generación de mujeres, empezando por mí, y con cada mujer que está escuchando este programa , que confiemos en ti, que te reverenciemos a ti, que caminemos contigo, que reflejemos Tu belleza y Tu corazón y que nuestras vidas produzcan hambre, sed y una motivación en las vidas de nuestros hijos, esposos, padres, pastores, vecinos, empleadores – que los motivemos con nuestras vidas a los hombres alrededor nuestro para que sean en todo según Tú nos creaste. En el Nombre de Jesús oramos estas cosas , amén.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de Life Action Ministries.

Toda las Escrituras fueron tomados de la Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

1 Charles Bridges, A Commentary on Proverbs (Carlisle, PA: Banner of Truth Trust, 1998), 617.

2 J.R. Miller, Home-Making (San Antonio, TX: The Vision Forum, Inc., 2003).

3 Compiled and edited by Noelle Wheeler, Daughters of Destiny (Bulverde, TX: Mantle Ministries, 2000), 140

Música: Mujer Virtuosa, Nehemiah Guevara, Mujer Virtuosa – Single ℗ 2010 Nehemiah Guevara

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

4/27 – Una mujer virtuosa

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Proverbios 31: La mujer contra-cultura

4/27 – Una mujer virtuosa

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/una-mujer-virtuosa/

Carmen Espaillat: Prepárate para escuchar sobre algunas mujeres contra-culturales.

Hombre 1: Podría decir que mi esposa es una sierva entregada. Le estoy agradecido por su lealtad.

Hombre 2 : Me ayuda a tener un balance y a darme cuenta de cosas que yo solo no podría ver.

Hombre 1: De hecho, cuando nos comprometimos pensé: “Este es el tipo de mujer con la que deseo casarme”.

Hombre 2: Ella ha hecho lo indecible para edificar nuestra relación.

Hombre 1 : Me fascina escucharla cantar canciones con nuestros hijos.

Hombre 3 : Mi hija salió a su madre. Si mi hijo logra encontrar una esposa como ella, sería algo sumamente emocionante.

Carmen: Estás escuchando a Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

“La mujer de Proverbios 31”. Cuando menciono esta frase, ¿qué se te ocurre? ¿Qué te pasa por la mente? ¿Sientes miedo? ¿Te sientes intimidada? Si piensas en esta descripción de una esposa excelente es fácil verla como un ideal imposible, algo así como una mezcla entre Martha Stewart y la Madre Teresa. Pero en realidad existe algo muy importante por lo cual no debemos sentirnos intimidadas— es el poder del Espíritu Santo.

Aquí está Nancy en la voz de Patricia de Saladín para continuar con la serie llamada La mujer contra-cultura.

Nancy Leigh DeMoss: Permítanme tomarme unos minutos para leer los versos del 10-31. Como ya estamos acostumbradas a escuchar este texto en las traducciones más comunes, deseo leer de una traducción diferente, vamos a leer la Nueva Traducción Viviente (NTV). Estaré leyendo los versículos 10-31.

¿Quién podrá encontrar una esposa virtuosa y capaz?
 Es más preciosa que los rubíes.

Su marido puede confiar en ella,
 y ella le enriquecerá en gran manera la vida.

Esa mujer le hace bien y no mal,
 todos los días de su vida.

Ella encuentra lana y lino
 y laboriosamente los hila con sus manos.

Es como un barco mercante
 que trae su alimento de lejos.

Se levanta de madrugada y prepara el desayuno para su familia
 y planifica las labores de sus criadas.

Va a inspeccionar un campo y lo compra;
 con sus ganancias planta un viñedo.

Ella es fuerte y llena de energía
 y es muy trabajadora.

Se asegura de que sus negocios tengan ganancias;
 su lámpara está encendida hasta altas horas de la noche.

Tiene sus manos ocupadas en el hilado,
 con sus dedos tuerce el hilo.

Tiende la mano al pobre
 y abre sus brazos al necesitado.

Cuando llega el invierno, no teme por su familia,
 porque todos tienen ropas abrigadas.

Ella hace sus propias colchas.
 Se viste con túnicas de lino de alta calidad y vestiduras de color púrpura.

Su esposo es bien conocido en las puertas de la ciudad,
 donde se sienta junto con los otros líderes del pueblo.

Confecciona vestimentas de lino con cintos
 y fajas para vender a los comerciantes.

Está vestida de fortaleza y dignidad,
 y se ríe sin temor al futuro.

Cuando habla, sus palabras son sabias,
 y da órdenes con bondad.

Está atenta a todo lo que ocurre en su hogar,
 y no sufre las consecuencias de la pereza.

Sus hijos se levantan y la bendicen.
 Su marido la alaba:

«Hay muchas mujeres virtuosas y capaces en el mundo,
 ¡pero tú las superas a todas!».

El encanto es engañoso, y la belleza no perdura,
 pero la mujer que teme al Señor será sumamente alabada.

Recompénsenla por todo lo que ha hecho.
 Que sus obras declaren en público su alabanza.

Mientras leía el pasaje, quizás pensaste de manera recurrente: “Esto es tan difícil. Es realmente imposible. ¿Alguien se puede imaginar una mujer como esa?” Bueno, en realidad eso es exactamente lo que el pasaje comienza diciendo: “¿Quién puede encontrar una mujer como esta? Ella es definitivamente extraordinaria.

En un sentido la mujer de la que acabamos de leer representa la imagen perfecta de la feminidad. Pero en otro sentido, pienso que de hecho puede ser una mujer real. Si esta mujer es una mujer real, si la madre del rey Lemuel estaba describiendo una mujer que ella en realidad conocía, puedes estar segura de varias cosas sobre esta mujer, cosas que no encontrarás al leer el texto.

Ella desearía que algunas cosas de su esposo fueran diferentes. Él tiene debilidades al igual que ella. Ella tiene luchas en su matrimonio. Algunas veces no se pueden comunicar entre ellos o él no se comunica para nada. En otras ocasiones él no tiene la mas mínima idea de lo que ella esta tratando de comunicar.

Si lees el pasaje, es obvio que enfrentan el problema de estar muy ocupados. ¿En qué momento se conectan el uno al otro? Entre ellos tienen diferencias; no son compatibles. Con toda seguridad, también puedo añadir algo más acerca de esta mujer. Algunas veces se siente que no aprecian todos sus esfuerzos y se ve tentada a envidiar a aquellas mujeres que se encuentran en una etapa diferente de la vida.

Y te diré algo más de esta mujer de Proverbios 31. Probablemente a veces se siente que es un verdadero fracaso. Los demás pueden notar y apreciar cosas de ella que ella no puede ver en sí misma. Puedo decirte que en ocasiones esta mujer quisiera rendirse. Ella no es tan solo ese ser perfecto que sale en las paginas de las Escrituras, sin una pizca de realidad. Ella enfrenta los mismos problemas que cada una de nosotras.

Ella experimenta tiempos de sequía espiritual, tiempos en los cuales Dios parece estar muy distante. Ella es una mujer que sí tiene un carácter virtuoso, y que sí tiene una relación intima con Dios y con su esposo. Pero déjame decirte -— ella no lo logró de la noche a la mañana, y todavía le falta.

Ella es una mujer en proceso, es una mujer en crecimiento. Como muchas de nosotras con frecuencia ella da tres pasos para delante y dos pasos para atrás. Verás, la madurez espiritual no consiste tanto en dónde te encuentras sino en la dirección que te diriges. Y esta mujer está pasando por un proceso, dirigiéndose en una dirección.

Por lo tanto el que sea una mujer virtuosa no significa que ella no tiene las mismas luchas y retos que todas nosotras tenemos como mujeres.

Ahora compartiré con ustedes dos declaraciones que probablemente me oirán repetir muchas veces a medida que avancemos en esta serie pues deseo que penetren hasta lo más profundo de sus pensamientos. La primera es que ninguna mujer por sí misma puede ser como la mujer sobre la cual acabamos de leer en Proverbios 31. Tú sola no puedes hacerlo; yo sola no puedo hacerlo. Por mí misma, yo no puedo ser como esta mujer.

Cualquier cosa que tratemos de hacer, luchando con nuestro propio esfuerzo no será agradable y aceptable ante Dios. La única manera que podemos agradar a Dios es a través de la justicia de Cristo, mediante Su excelencia. Él es el único que ha podido cumplir con el estándar de santidad de Dios. Así que en esto consiste la primera declaración: Ninguna mujer por sí sola puede ser como esa mujer. La segunda declaración puede sonar contradictoria pero es igual de verdadera. Cualquier mujer que es hija de Dios puede ser como esta mujer, pues Jesús vive en ella y Él es el que satisface la justicia de Dios. Así que, al ser llenas del Espíritu Santo, tú y yo podemos ser mujeres virtuosas y excelentes.

Verás, lo más sobresaliente de esta mujer mientras leo este pasaje (y he leído mucho en particular, durante estas ultimas semanas) no es todo lo que ella sabe hacer. Como ya hemos compartido eso antes, es su corazón lo que mas me impresiona; son sus prioridades; son sus valores.

Se pueden extraer tres verdades de este pasaje. Por ahora solo las mencionaré y luego las retomaré a medida que avancemos en la serie. Ante todo está el hecho de que ella teme al Señor. Es una mujer que siente reverencia hacia Dios y esto es mucho más importante que cualquier otra cosa que ella haga.

Como ya hemos dicho, todo lo que hace es producto o resultado de esta reverencia hacia Dios. Ella busca agradarle a Él antes que nada y sobre todas las cosas. Esto es lo principal, esto es el punto central. No vayas a perder esto de vista y centrarte tan solo en el hecho de que ella sale a comprar lana y lino para trabajarlo con sus manos. No te pierdas en todos estos detalles y te olvides de que aquí se encuentra una mujer que reverencia a Dios.

Es posible que tú reverencies a Dios. Muchas de ustedes a las cuales conozco personalmente realmente reverencian a Dios. Por eso están escuchando este programa, porque desean ser mujeres de Dios. Este es el quid del asunto.

También puedo ver —aunque no se utiliza la palabra en este pasaje— que esta es una mujer que sabe amar. Ella ama. Ella tiene el fruto del Espíritu en su vida que es amor. Es un amor gozoso. Es un amor apacible, un amor paciente, benigno, bueno, fiel, tierno y con dominio propio. Y todas estas cualidades acerca de la cual estaremos leyendo— forman el fruto del Espíritu. Esta mujer ama a Dios, a su esposo y a sus hijos. El fruto de ese amor puede verse a través de todas estas cualidades diferentes.

Además es una mujer con un corazón de sierva. Al leer este pasaje me parece que ella es totalmente desinteresada. Casi no hace referencias de ella haciendo algo por sí misma. La cultura de hoy en día nos diría que esto hace que una mujer sea desdichada. Pero después de leer el pasaje, ¿les parece que esta mujer es desdichada?

Esta es una mujer que tiene gozo. El mundo nos ha engañado diciéndonos que si cuidamos de nosotras mismas primero, entonces seremos felices. Pero fíjate en todas esas mujeres que se están ocupando de sí mismas. ¿Son en realidad felices? Aquellas mujeres que viven para Dios y para los demás, aquellas que sirven, son las mujeres realmente gozosas.

Quiero que te animes a medida que vemos cómo se ve el retrato que estamos pintando. Si eres casada o soltera, si eres joven o vieja, tú puedes ser transformada en esa mujer excelente que vemos retratada en este pasaje.

Y lo vuelvo a repetir. No puedes transformarte en esta mujer por tus propias fuerzas. Separada de Cristo, nunca lograras ser virtuosa o excelente. Pero por el poder del Espíritu Santo que mora en ti, por el poder del Evangelio de Cristo, somos capaces de ser transformadas un día a la vez, una experiencia a la vez, un paso a la vez, hasta la imagen de Cristo.

Llegará el día cuando, al igual que tú, yo seré como esta mujer. Por lo tanto, ten ánimo. Da el próximo paso y permite que Dios te transforme, que nos transforme en ese tipo de mujer.

Carmen: Si alguna vez te has sentido intimidada por la descripción de la mujer excelente de Proverbios 31, Nancy Leigh DeMoss nos ha estado dando esperanzas. Puedes convertirte en esta mujer por el poder de Cristo en ti. Hoy Nancy introdujo la sección más conocida de Proverbios 31—los versos 10-31. En las próximas semanas estaremos viendo estos versos de una manera mas profunda. Antes de empezar vamos a hacer algo especial para tener una visión general de esta sesión. ¿Nancy?

Nancy: A medida que vamos adentrándonos en este pasaje, veremos que hay un esposo involucrado, muy involucrado. El pasaje continúa diciendo que la mujer que tiene este carácter noble o virtuoso, su esposo confía en ella, ella tiene el corazón de su esposo y su esposo el de ella.

Y al final del pasaje, veremos que cuando una mujer tiene estas cualidades o características, su esposo y sus hijos se motivan para levantarse y bendecirla, para alabarla no tan solo en privado sino públicamente también.

Hoy queremos escuchar algunos hombres que se han levantando y bendicen a sus esposas, hombres que están agradecidos por la forma en que sus esposas son ejemplo de algunas de las características que vamos a estar viendo en Proverbios 31. Escuchen a medida que empiezo con el versículo 10 y sigo leyendo, como estos hombres comparten el tributo que le deben a sus esposas.

[ b ] ¿Quién podrá encontrar una esposa virtuosa y capaz?
Es más preciosa que los rubíes.
Su marido puede confiar en ella,
y ella le enriquecerá en gran manera la vida.

Hombre 4: Me maravilla de mi esposa, esa amor que ella muestra hacia mí y hacia nuestros hijos, tan grande y me maravilla sencillamente porque es impresionante ver que un ser humano pueda amor a otro como ella me ama, conociéndome yo, sabiendo quién soy, mis debilidades, mis imperfecciones y mis pecados y más aún sabiéndolo ella. No obstante a eso, Dios ha puesto en ella, el amarme de esa manera y eso sencillamente a mí me impresiona y cómo ese amor también tan entregado de ella hacia cada uno de nuestros hijos es sencillamente impresionante.

Hombre 5: Una de las virtudes que a través de 31 años de matrimonio más me han impresionado de mi esposa Carmen es su gran capacidad de adaptarse y entender el mandato bíblico de estar sujeta sin perder su personalidad y sin fucionarse a la personalidad de su esposo, manteniendo sus propias ideas. Carmen ha podido sobrellevar las decisiones que yo he tomado como cabeza de la familia sin crear un espíritu de contención.

Hombre 6: Teresa, esposa mía, en las Escrituras surge la pregunta: Mujer virtuosa, ¿quien la hallará? Por la gracia de Dios puedo decir que la he encontrado, un tesoro que sobrepasa cualquier piedra preciosa. Su valor es incalculable.

Nancy: “ Esa mujer le hace bien y no mal,todos los días de su vida.” (Proverbios 31:12)

Hombre 7 : Cuando pienso en mis 23 años de matrimonio, me doy cuenta que no siempre fui una persona llevadera. Mi esposa Terri ha orado por mí, me ha animado y amado incondicionalmente en estos últimos 20 años.

Nancy: “Ella encuentra lana y lino y laboriosamente los hila con sus manos”. (Proverbios 31:13)

Hombre 8: Algunas de las cosas que aprecio de mi esposa es que es muy trabajadora. Ella va de aquí para allá todo el día y está consciente que su arduo trabajo es un aporte valioso a lo que yo hago, lo cual la hace trabajar aún mas duro.

Nancy: “ Es como un barco mercante que trae su alimento de lejos.” (Proverbios 31:14).

Hombre 9: Esto es para Noemí. Siempre has estado dispuesta a enfrentar retos como cuando nos mudamos a Suecia. Teníamos un mes de casados y tuviste que aprender sueco para poder ir al supermercado.

Algo que le gusta hacer es cocinar y tener invitados a comer. Recientemente tuvimos una fiesta en la clase de escuela dominical y cocinó durante dos días enteros para poder preparar esta actividad.

Nancy: “Se levanta de madrugada y prepara el desayuno para su familia y planifica las labores de sus criadas.” (Proverbios 31:15).

Hombre 10: Puedo decir de mi esposa que es una mujer dedicada, incansable y amorosa.

Nancy: 1Va a inspeccionar un campo y lo compra; con sus ganancias planta un viñedo.” (Proverbios 31:16).

Hombre 11: En verano del 2002 mi esposa y yo decidimos que íbamos a construir; compraríamos una propiedad y construiríamos una casa en el bosque. Mi esposa Christie me ayudo bastante a evaluar el lugar, encontrar un terreno y empezar a planificar.

Nancy: “Ella es fuerte y llena de energía y es muy trabajadora.” (Proverbs 31:17).

Hombre 12: Una de las virtudes que tiene mi esposa Belkys y que yo admiro y se lo he dicho a ella es cómo ella muestra su gran fortaleza espiritual en medio de las aflcciones, incluso sin hacer alarde de mucha espiritualidad. Cómo ella ha enfrentado, particularmente en los últimos años 4 ó 5 operaciones que tienen la tendecia a causar debilidad en nosotros al causar tantas aflicciones y cómo ella lo ha enfrentado.

Y cómo esa capacidad de adaptación tan rápida y de aceptación de la voluntad de Dios a las aflicciones a través de las cuales Dios la ha hecho pasar.

Nancy: “Se asegura de que sus negocios tengan ganancias; su lámpara está encendida hasta altas horas de la noche. Tiene sus manos ocupadas en el hilado, con sus dedos tuerce el hilo. (Proverbios 31:18–19).

Hombre 13: La segunda virtud que yo pudiera expresar en reconocimiento al Señor de Carmen es su labor maternal, su entrega a sus hijos, una dedicación que ilustra cómo debe ser la dedicación de Dios como Padre nuestro a nosotros como sus hijos.

Nancy: “Tiende la mano al pobre, y abre sus brazos al necesitado.” (Proverbios 31:20).

Hombre 14: Ella tiene los viernes libres. Si yo tuviera los viernes libres los dedicaría completamente a mi persona. Me iría a pescar o me sentaría por ahí a leer un libro. Lo que ella hace es que va a servir a la casa de una señora que tiene ocho hijos y le plancha por alrededor de tres horas. Tan solo se sienta y le plancha. Esto demuestra que tiene un corazón de servicio.

Me asombró durante nuestros primeros años de matrimonio. Ella deseaba prepararle comida o darle dinero a las personas necesitadas. Creo que era mi propio orgullo, quizás mi egoísmo lo que hacia que me chocara tanto. Era algo a lo que no estaba acostumbrado. Pero ella tenía un espíritu muy generoso.

Nancy: “Cuando llega el invierno, no teme por su familia” (Proverbios 31:21a).

Hombre 15: Una de las mejores experiencias que hemos tenido es el proceso de recuperación después de nuestro choque automovilístico. Por ocho meses Jennifer se encargó de todo en nuestro matrimonio.

Nancy:  porque todos tienen ropas abrigadas.Ella hace sus propias colchas. Se viste con túnicas de lino de alta calidad y vestiduras de color púrpura ..” (Proverbios 31:21b–22).

Hombre 16: Algo que aprecio de mi esposa es su disposición. Por ejemplo, hay veces que ella hace la ropa de la familia pues no encuentra cosas lo suficientemente modestas o femeninas para las niñas. Ella sabe que la costura es una destreza que ayuda a la familia a ahorrar dinero. Se ocupa de vestirse bien tanto ella, como a los niños.

Nancy: “Su esposo es bien conocido en las puertas de la ciudad, donde se sienta junto con los otros líderes del pueblo.” (Proverbios 31:23).

Hombre 17: Su carácter y personalidad realzan mi vida como ministro. Su carácter realza mi propia reputación. Las personas responden favorablemente cuando saben que soy su esposo.

Nancy: “Confecciona vestimentas de lino con cintos y fajas para vender a los comerciantes. Está vestida de fortaleza y dignidad, y se ríe sin temor al futuro.” (Proverbios 31:24–25).

Hombre 18: Susan ha confiado en mí para la toma de grandes decisiones. Recientemente, conseguí un nuevo trabajo y nos tuvimos que mudar. Esto significaba una ciudad nueva y una iglesia nueva. Aun así nunca vaciló en confiar que escuchaba la voz de Dios y confiaba en El. Significó mucho para mí.

Nancy: “Cuando habla, sus palabras son sabias, y da órdenes con bondad.” (Proverbios 31:26).

Hombre 19: Año y medio después del nacimiento de nuestro primer hijo, ella tuvo la visión de educar los hijos en su casa y todavía lo hace hasta el día de hoy.

En cuanto a la escolaridad en casa, no todo es académico. Se trata de crear un fundamento y una relación con el Señor. Ella pasa una gran parte del día enseñándoles la Biblia. Ya han visto todo el Antiguo Testamento.

En casa tenemos tres jóvenes adolescentes y ella siempre está pensando en tener devocionales y estudios bíblicos con ellos. Ahora hasta está pensando en lo que harán en el verano.

Nancy: “Está atenta a todo lo que ocurre en su hogar, y no sufre las consecuencias de la pereza. Sus hijos se levantan y la bendicen. Su marido la alaba: «Hay muchas mujeres virtuosas y capaces en el mundo, ¡pero tú las superas a todas!».” (Proverbios 31:27-29).

Hombre 20: Dios me dio una esposa maravillosa. La amo porque deja la Biblia abierta en la mesa del desayuno. Usa un resaltador para marcar las partes buenas de los libros que lee. La amo porque a veces llora cuando ora. Cuando mi esposa comenta que deberíamos hacer alguna cosa, realmente la hace.

Amo a mi esposa porque no toma la Santa Cena descuidadamente y porque cuando hace frío duerme de lado de modo que podamos acurrucarnos.

Nancy: “El encanto es engañoso, y la belleza no perdura, pero la mujer que teme al Señor será sumamente alabada. Recompénsenla por todo lo que ha hecho.Que sus obras declaren en público su alabanza.” (Proverbios 31:30-31).

Hombre 21: Aunque sabemos que hemos sido salvos por gracia, me doy cuenta que las personas reconocen tus obras y a través de ellas son atraídas a Cristo.

Eres una amante excelente. Tu belleza siempre me impresionara. Tu sonrisa y el brillo de tu rostro siempre me llamaran la atención. Cada día eres más y más hermosa por dentro y por fuera. Me estoy enamorando más y más profundamente de ti.Tú eres mi esposa, el regalo de Dios para mi, mi alma gemela, mi amante, mi compañera de vida; le doy gracias a Dios por ti. Te amo.

Nancy: No sé si te ha pasado lo mismo, pero me he conmovido al escuchar a estos hombres honrar a sus esposas. Sé que algunas de ustedes tienen esposos que no tardarían en expresar el aprecio y la admiración que tienen por ustedes como esposas

No obstante sé que hay otras que realmente están tratando de vivir una vida virtuosa, y quizás están pensando: “Mi esposo no habla de mi esa manera.” Pues déjame darte dos palabras de aliento y esperanza. La primera es, mantente fiel independientemente de que recibas o no alabanzas de algún hombre. Y la segunda es que recuerdes que en última instancia nuestra mayor alabanza viene de Dios.

Si estás esperando que tu fuente de identidad y seguridad venga de el lo mas probable es que tarde o temprano vas a terminar decepcionada. Pero si estas buscando el agradar a Dios y ser su hija, Su sierva, entonces recibirás alabanza de El.

En ultima instancia se que la mayor alabanza que tu o yo podríamos recibir es escuchar de los labios del Señor: “Bien hecho, sierva bueno y fiel.” Así que vive tu vida para ser alabada por Dios y no por los hombres.

Carmen: Gran enseñanza de Nancy Leigh DeMoss. Nancy y otros autores sabios escribieron un libro que te ayudará a glorificar a Dios. Se llama «Atrévete a ser una mujer conforme al plan de Dios» . Este libro te introduce al concepto bíblico de la femineidad, te enseña cómo es en la practica y te ayuda a dar los primeros pasos. Visita AvivaNuestrosCorazones.com y te diremos cómo obtenerlo.

¿Tienes que ser perfecta para ser una mujer virtuosa? Escucha lo que Nancy tiene que decir acerca de esto en el próximo programa de Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas de no ser que se indique lo contrario.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

3/27 – Una perspectiva bíblica de la feminidad

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Proverbios 31: La mujer contra-cultura

3/27 – Una perspectiva bíblica de la feminidad

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/una-perspectiva-biblica-de-la-feminidad/

Carmen Espaillat: Cada una de nosotras tiene una idea de lo que significa ser mujer, pero no hemos obtenido estas ideas de la misma fuente. Esta es Nancy Leigh DeMoss. Con ustedes, Aviva Nuestros Corazones en la voz de Patricia de Saladín.

Nancy Leigh DeMoss: ¿De dónde estás tomando tus ideas sobre la feminidad? ¿Quién le dio forma a tu estándar? ¿Le dio forma el mundo o la Palabra de Dios?

Carmen: ¿Quién ha sido la mayor influencia en tu conducta y actitudes como mujer? Quizás tus ideas están siendo formadas en maneras que ni siquiera reconoces por lo que es un buen momento para detenerte y pensar sobre lo que la feminidad realmente significa. Pretendemos ayudarles con esta serie titulada La mujer contra-cultura.

¿Cómo vive una mujer contra-culturalmente? Esta y otras preguntas Nancy las estará abordando en la próxima conferencia de Mujer Verdadera a celebrarse en Santo Domingo República Dominicana.

En las últimas décadas, las mujeres han sido motivadas a «hacer las cosas a su manera» y muchas se han dejado engañar por las promesas vacías del feminismo. El movimiento de Mujer Verdadera busca recapturar el diseño original de la mujer tal y como fue ideado por Su creador.

Pastor Sugel Michelén: Este movimiento de Mujer Verdadera está teniendo un impacto profundo.

Carmen: Este es el pastor Sugel Michelén.

Porque está recordando a través de voces femeninas que la feminidad bíblica es algo hermoso, que la feminidad bíblica es valiosa, que la mujer no es menos por el hecho de ser mujer. Oír eso de la boca de otra mujer, definitivamente tiene un impacto distinto a si se oye de boca de un hombre porque se tiende a pensar que el hombre es machista y que está intentando de imponer su autoridad y sacar ventaja. Sin embargo, qué bueno es escuchar a un grupo grande mujeres diciendo, «No, nosotras abrazamos de todo corazón la feminidad bíblica y la abrazamos con gozo porque nosotros le creemos a Dios».

Si eres una mujer de habla hispana y estás en tu iglesia en una posición de liderazgo o simplemente tú tienes un corazón -una pasión- para enseñar a otras mujeres la verdad de la Palabra de Dios, yo te invito a la primera conferencia de Mujer Verdadera para América Latina que se va a llevar a cabo los días 26, 27 y 28 de febrero del año 2015 en Santo Domingo, República Dominicana.

Carmen: Estamos agradecidas a Dios porque recientemente estamos siendo testigos de un gran anhelo por parte de muchas mujeres alrededor del mundo de ser parte de este movimiento, de volver a las sendas antiguas y abrazar este hermoso diseño. Muchas mujeres han vuelto a sus hogares con la convicción y el deseo de hacer las cosas «a la manera de Dios» . Estas mujeres, por la gracia de Dios, anhelan vivir vidas centradas en Dios, anhelan confiar en Él y decirle «Sí, Señor».

¿Quieres tu ser parte de este movimiento? Deja que tu mente y tu corazón se empapen de la Palabra de Dios y descubre Su voluntad para tu vida. Infórmate sobre todos los detalles de esta conferencia, visitando AvivaNuestrosCorazones.com.

Aquí está Nancy para continuar con la serie, La mujer contra-cultura:

Nancy: Bien, hoy iremos a esa porción de Proverbios 31 que pone nerviosas a la mayoría de las mujeres. Estuve leyendo un artículo sobre Proverbios 31 y la escritora decía: «La mujer de Proverbios 31 tiene un nombre. Yo votaría por la señora «Con los nervios de punta» o por la señora «No tengo amigos porque soy tan perfecta». Y esta mujer continuó -el articulo se llamaba «Otra vez ella, ¡NO!»- la autora continuó diciendo porqué ella se sentía tan intimidada por la mujer de Proverbios 31.

Por otro lado, Jill Briscoe escribió en su libro «Reina de Corazones»:

La mujer de Proverbios 31 se ha parado durante mucho tiempo como la Estatua de la Libertad en la bahía de la Ciudad de la Feminidad, dándole la bienvenida a todas las que huyen de ser algo menos que perfecta. Pero ¿y si mis medias están rotas? (estoy segura que estaban bien cuando salí de mi casa). ¿Qué pasaría si yo consistentemente pierdo una de las medias de mi esposo en la lavadora, y regularmente no encuentro mi carro en el parqueo del supermercado? («Es azul señor, es azul mi carro»).

¿Hay alguna esperanza para mí, si sueño con escribir un libro sobre mis hijos pequeños llamado «De aquí a la locura» y si tengo forma de almohada en lugar de la de una estaca? Al enfrentar esta descripción de una mujer excelente, ¿hay esperanza para una mujer que no es todo lo que debería ser?

Bueno, verdaderas confesiones. Cuando leemos o escuchamos sobre la mujer de Proverbios 31, lo hacemos con emociones encontradas. Yo misma he escuchado y pensado en algunas de estas palabras en términos de responder a esta mujer.

La palabra «cansada» viene a mi mente en la medida en que leo este capítulo. Estamos familiarizadas con este pasaje – una y otra vez y otra vez refiriéndose a todas las cosas que esta mujer hace. Se levanta temprano en la mañana; se mantiene despierta hasta tarde en la noche; ella quema la vela por ambos extremos, porque está tan ocupada. Puedes leer el pasaje y sentirte cansada. Si no te sientes así antes de leerlo, ¡¡¡terminarás estándolo cuando concluyas su lectura!!!

Otra palabra que viene a la mente es la palabra «abrumada». ¿Cómo puede ella hacer todo esto -sin tecnología en su tiempo, en esa época, tal como la tenemos ahora? Es fácil sentirse derrotada o fracasada. Es fácil ver este patrón -este retrato de la mujer de virtud- y sentir «Esto es imposible!» Y luego el siguiente pensamiento es «creo que lo mejor es darme por vencida. Nunca podré ser este tipo de mujer».

Así vienen sentimientos de comparación, sentimientos de culpa. De hecho, tengo que confesar que cuando era joven no me gustaba esta mujer. Pero debo decirles que al pasar los años -y más recientemente, en las últimas semanas en que he estado preparando esta serie- he aprendido a amar esta mujer. Y quiero decirte que tú aprenderás a amarla también.

Has escuchado que estamos haciendo una serie como esta y que durará por semanas -varias- y primero piensas «Volveré a sintonizar cuando esta serie haya terminado». Quiero pedirte que permanezcas ahí, no te des por vencida. Creo que terminarás muy motivada y con gratitud de que Dios haya puesto este capítulo en la Biblia, para ayudarnos a ser las mujeres que Él quiere que seamos.

Así que voy a pedirte que no solamente te quedes con nosotros durante esta serie sino que también tomes el reto de 31 días y leas los versículos de Proverbios 31 cada día durante los próximos 31 días.

Algunas ya empezaron cuando las retamos a hacerlo a inicios de esta semana. Donde quiera que te encuentres quiero retarte durante los próximos 31 días a leer Proverbios 31 cada día y a escribir notas en tu diario personal sobre lo que Dios te está mostrando a través de Su Espíritu en la medida en que abres ese pasaje.

Y voy a compartir con ustedes lo que Dios ha estado enseñándome, pero Dios te mostrará a ti, en la medida en que leas este pasaje, cosas que yo no he captado – que yo no he incluido, que son especiales para ti. Por eso anota cómo se aplica a tu vida y cómo Dios está transformándote por el poder de Su Palabra.

Tengo que decirte que durante las últimas semanas, en la medida en que he estado meditando y sumergida en este pasaje -viviendo en él- Dios ha estado haciendo una obra de gracia santificadora en mi propio corazón. Eso es lo que la Palabra hace en nosotras y por nosotras. Nos libera, nos hace libres. Este pasaje ha estado estimulando mi corazón en el peregrinaje hacia mi semejanza con Cristo.

Así que tomaremos nuestro tiempo como hicimos con los primeros nueve versículos, por lo que ahora en la medida que tomamos el versículo 10, este retrato de la mujer virtuosa, no vamos a correr a través del mismo, no nos vamos a apresurar. Aún anoche cuando estaba quedándome dormida… apagué la luz y estaba meditando en este pasaje y Dios me estaba dando un entendimiento nuevo y fresco. Y pensé «mejor paramos y enseñamos esto, o se convertirá en una serie que durará todo un año».

Tomamos tiempo para mirar las revistas de mujeres y ver cómo luce una mujer hermosa, un hogar o un matrimonio hermoso. Quiero retarte en este mes a dejar de lado esas revistas. Hazlas a un lado. Y no estoy diciendo que sean necesariamente pecaminosas o que estén erradas; sino que estoy refiriéndome a que ellas solo te pueden presentar lo que este mundo nos ofrece como la imagen de la belleza.

En su lugar, te invito a mirar este cuadro, toma este cuadro. Matthew Henry lo llamó un espejo en el cual debe mirarse cada mujer cuando se viste. Toma este cuadro y examínalo. Toma tiempo -pasa tiempo estudiándolo- y luego pregúntate «¿De dónde estoy tomando mi imagen de lo que significa ser mujer?» ¿De dónde estás obteniendo tus ideas de la feminidad? ¿Quién dio forma a tu patrón? ¿Fue modelado por el mundo o por la Palabra de Dios?

La visión y el corazón de Aviva Nuestros Corazones es que Dios use este ministerio, junto con otros, para levantar una generación de mujeres que se miren en este espejo -que miren en el espejo de la Palabra de Dios y digan «Ese será mi estándar. Este será mi ideal. Esto es lo que por la gracia de Dios, permitiré que moldee mi vida» y entonces, que sean mujeres que puedan enseñarle a sus hijas y aun a sus hijos con este pasaje…

Recuerda de últimos programas vimos que estas fueron las palabras de un rey recordando lo que su madre le enseñó cuando era un joven príncipe . Ella le enseñaba las cualidades que debía buscar en una esposa, y le decía, «Es importante que pienses acerca de la persona con quien te casarás. Vas a vivir con esa persona por un largo tiempo, y ella va a darle forma a tu vida para bien o para mal. Así que asegúrate de buscar una esposa que tenga estas cualidades».

Estoy segura que esa madre también oraba que estas fueran las cualidades que su hijo buscara en su esposa. Asegúrate de enseñar a tus hijos con el ejemplo -pero también con la instrucción- enseñarles cuáles deben ser las cualidades que deben buscar en una esposa.

Recientemente estuve con unos amigos quienes me contaban que cuando su hija, de alrededor de 20 años, trajo a la casa el joven en quien estaba interesada (quien más adelante se convirtió en su esposo) estos padres, Tom y Jeannie dijeron «Hemos estado orando por algo más de 20 años por el futuro esposo de nuestra hija, mucho antes de conocerlo. Y habíamos orado por este joven y cuando lo conocimos, ¿fue alguna sorpresa saber que él era esa persona? Lo reconocimos porque habíamos estado orando por él durante todos estos años.

¡Qué rol debemos desempeñar como padres!

Y ahora como introducción a Proverbios 31-como algunas de ustedes saben-los versículos del 10 al 31 forman un poema acróstico. Hay 22 versículos, empezando en el versículo 10, y cada uno de esos versículos empieza con una letra consecutiva del alfabeto hebreo. El alfabeto hebreo tiene 22 letras. Esto es-como en español pudiéramos decir -el ABC de una mujer de Dios.

Quizás esta madre le enseñó a su hijo en esta forma para poder ayudarlo a recordar lo que estaba enseñándole. Madre, busca formas creativas para ayudar a tus hijos a recordar. Esta mujer lo hizo así, «A significa. . . B significa. . . C significa. . .» Y cada uno de estas letras es el inicio de una cualidad de las que debe adornar a una mujer de Dios.

Ahora, es fácil mientras estamos leyendo este pasaje para enfocarnos en todas las cosas que esta mujer hace – todas las habilidades que tiene, sus logros. Pero ese no es el corazón del pasaje. El corazón de este pasaje es el corazón de esta mujer. Es su relación con Dios, de la cual fluyen todas las cosas que ella hace. Es una imagen de su carácter, su conducta, sus prioridades, sus valores, su rutina diaria, su matrimonio, su vida familiar. Pero todo esto fluye del hecho de que es una mujer que reverencia a Dios.

Esa reverencia por Dios está en el centro de quien ella es; está en el centro de su ser; es lo que la define. Y esa reverencia por Dios es la que se expresa en todas esas formas que vamos a estar viendo. Una mujer virtuosa, una excelente y noble mujer ¿quién la puede encontrar?

Carmen: Aviva Nuestros Corazones nos ha estado dirigiendo a la Palabra de Dios para descubrir lo que significa ser una mujer. Como explicamos antes, continuaremos mañana.

Cada generación de mujeres tiene que lidiar con asuntos de femineidad, y en Aviva Nuestros Corazones, tenemos una carga con dirigir a las mujeres jóvenes hacia la Palabra de Dios. Bob Lepine de FamilyLife Today facilitó una discusión entre algunas jóvenes de nuestra audiencia y Nancy Leigh DeMoss.

Escucharemos algunas de esas conversaciones, empezando con Annie, quien dice que sus amistades reciben muchas ideas conflictivas de lo que significa la feminidad.

Annie: Estoy de acuerdo en que hay muchos mensajes diferentes nos están llegando de todos lados. Sé que a las personas de la edad de mis padres les preocupan las diferentes luchas y ajustes que debemos hacer y los peligros que podemos enfrentar en la universidad – ya sea con respecto a seguridad física o espiritual, y muchas otras cosas.

Jóvenes a mi alrededor han sido criadas en hogares con fuertes valores morales, ya sea que se llamen cristianas o no.

Hay una gran diversidad en las universidades, pero la gente llega aquí con sus valores formados. Durante este tiempo estos valores se fortalecen, pero si alguien no ha crecido en un hogar con convicciones espirituales fuertes, seguirá el ejemplo buscará la amabilidad de sus compañeros.

Bob Lepine: Nancy, sé que Dios ha puesto una carga en tu corazón por la generación de Annie – estudiantes universitarias y de bachillerato. ¿Qué hay en el centro de esa carga? ¿Qué es lo que deseas para la vida de estas jóvenes?

Nancy: Veo que tristemente las jóvenes, hijas de mis contemporáneas, no han tenido madres espirituales -en el mejor sentido de ese término- que las ayuden a entender los caminos de Dios, lo que significa ser una mujer, lo que significa caminar con Dios.

Mi generación no ha dado un buen ejemplo. Hemos estado más preocupadas con nuestras propias formas de vivir y las ocupaciones en nuestras vidas y no en dar un ejemplo que implique tener una relación fructífera y correcta con Dios. En tantas áreas -matrimonio, familia, perspectivas, prácticas -no hemos sido el tipo de ejemplo y de maestras que pienso que necesitamos ser.

Hoy en día tenemos una generación de mujeres jóvenes que piensan que son muy abiertas, hambrientas, dispuestas, deseosas. Algunas, muy… Y no te resulta difícil encontrar una estudiante universitaria que sea muy honesta. De hecho, es algo que ellas buscan: autenticidad, veracidad -no un simple mensaje, sino un mensaje que le sea ejemplificado y vivido. Son honestas con su forma de pensar, con sus luchas, con sus asuntos, y pienso que hay un campo abierto ahí.

Estamos dirigiéndonos en dos vías en Aviva Nuestros Corazones: una es entrenar a las mujeres que son mayores, o como la Biblia las llama: ancianas -y tú decides si eres una. (De alguna manera, todas somos mayores que otras) NO es solamente que las mujeres más adultas experimenten un avivamiento en sus corazones, sino que también lo modelen y entonces darles herramientas para que enseñen a sus hijas, nietas y a la próxima generación.

Pero por el otro lado, también tenemos un grupo de jóvenes que están leyendo nuestros libros, están escuchando nuestros programas, descargando los audios y están siendo impactadas. Algunas están realmente deseosas de ser radicales y podemos motivarlas, podemos ayudarlas y dirigirlas a las Escrituras yque demuestren con sus vidas lo que es una mujer conforme al corazón de Dios.

Entonces lo mejor sería vivir de tal forma que cree en ellas una sed. Es como ser sal, vivir el tipo de vida que estas jóvenes miren y digan: «Hay algo en esa mujer que no es la típica mujer ansiosa, abrumada, estresada -en las que nos convertimos sin el Señor- sino que hay propósito en ella. Hay libertad, plenitud, dulzura, se ve radiante, hay algo en esta mujer que me atrae a Cristo.»

Y estamos hablándole a ambos lados -aun a las abuelas y a las mujeres mayores que ya han concluido con su labor de criar hijos, quienes tienen una carga por orar y por discipular. Estaba en un funeral, no hace mucho, de una amiga de 90 y pico de años, quien antes de morir todavía discipulaba esta joven mujer -de algunos 20 años o quizás principios de los 30, pero una mujer mucho mas joven que ella.

Esta mujer de 90 años decía «No me voy a sentar y ser inútil, sino que estoy deseosa de invertir mi vida en alguien. Ella no era maestra bíblica, no tenía ningún entrenamiento especial, pero vivió mucho tiempo, y por experiencia sabía muchas cosas sobre los caminos de Dios. Así que ella tomó a esta joven bajo sus alas y le dijo: «Quiero que camines conmigo».

Y conocí a esta joven mujer en el funeral, a esta joven esposa. . . Estaba tan agradecida de que algunas mujeres mayores la hubieran tomado bajo sus alas, la hubieran amado, motivado, le hubieran enseñado los caminos de Dios. Y es por eso motivamos a las jóvenes a que se acerquen a las más adultas y les pidan que hagan esto con ellas, que las involucren en sus vidas y que las guíen a caminar con ellas y estar disponibles no solamente a compartir los logros sino también los fracasos: «Aquí hay algunas cosas que Dios me ha enseñado».

Así es como crecemos. Y si no, me temo qué será de la próxima generación, los hijos de estas mujeres jóvenes. Va a haber mucha confusión, disfuncionalidad, más de las que ya tenemos. Pero creo que esa tendencia puede revertirse -por lo menos entre las mujeres cristianas- y que podemos ir por un camino diferente.

Y esa es la revolución contra cultura de la cual estamos hablando: establecer una nueva forma de pensar- no nueva, sino bíblica, vieja, las sendas antiguas – pero aplicadas a la vida del siglo XXI.

Bob: Dijiste que quieres que las jóvenes mujeres sean mujeres conforme al corazón de Dios. ¿Como explicarías eso en un párrafo?

Nancy: Lo primero, es conocer a Dios, tener una relación personal con Él -una relación que sea vital, creciente, íntima, real, personal. No simplemente la información que conozco bíblicamente sino perseguir intimidad con Él; que sea una relación viva.

Entonces, ¿Cómo afectará esto todas las demás áreas de mi vida? ¿Cómo luce decir que soy creyente en Cristo, que soy seguidora de Cristo, que creo en el Evangelio? ¿Cómo afecta mi cosmovisión? ¿Cómo afecta mi respuesta a las presiones? ¿Cómo afectará el trato con mis hijos? ¿Con mi esposo? ¿El trabajo que tengo o que no tengo?

¿Cómo tomo decisiones? ¿Qué doy? ¿Qué guardo? En mis hábitos financieros, morales, el ver TV, el uso de la computadora, mis amistades, el uso de mi tiempo libre… Es decir, entretenimiento, dieta y ejercicio. ¿Cómo mi relación con Cristo instruye , afecta e impacta cada área de mi vida? Porque, si Cristo vive en mí,( y si soy hija de Dios, Él vive en mí, y Su Espíritu Santo mora en mí) Él debe tener el control de todas las áreas de mi vida.

Cuando la gente vea mi vida, no deben ver y experimentar a Nancy Leigh DeMoss, deberían ver y experimentar a Cristo. Cuando me preocupo, cuando me altero, si me frustro porque no puedo controlar una situación, o porque alguien no llena mis expectativas, o porque alguien dice algo que me hiere, mis reacciones, mis respuestas, revelan quién y qué está en control de mi vida. Y muy a menudo, soy yo misma.

Cuando decimos que queremos ser mujeres conforme al corazón de Dios, debemos dejar que el Espíritu Santo, Su Palabra, el Evangelio de Cristo, sea lo que controle mi vida. Esto es lo que hará un impacto en esta cultura perdida, en nuestro mundo perdido, que desesperadamente necesita ver a Cristo encarnado, su vida vivida en todas las áreas de nuestras vidas.

La forma como pensamos, sentimos, actuamos, respondemos, decidimos, que todo esté bajo Su Señorío y empiece a ser un reflejo de Él.

Bob: Aplica tanto a la mujer como al hombre. ¿Cómo luce ser exclusivamente una mujer?

Nancy: Ahí es cuando voy a la Palabra y creo que de aquí hasta que vuelva Cristo estaré tratando de desempacar todos estos pasajes. Por años he estado buscando en toda la Palabra de Dios donde quiera que se menciona una mujer o a las mujeres, porque allí hay alguna instrucción para nosotras.

Si pensamos en algunos pasajes claves: Proverbios 31, 1 Pedro 3, Tito 2, 1 Timoteo 2, y muchas otras ilustraciones de mujeres de las Escrituras. En algunas ocasiones hemos hecho series sobre Deborah, Elizabeth, María y Ana, quienes son buenos ejemplos para nosotros.

Y me pregunto: ¿por qué hizo Dios a la mujer, cuál es Su Propósito para nosotras? ¿En qué se diferencia del propósito del hombre? Algunos son propósitos similares pero algunos son únicos y distintivos.

¿Porque creó al hombre primero? ¿Qué significa proveer cobertura espiritual y protección para una esposa? ¿Y qué significa para la mujer responder a la iniciativa del hombre? ¿Porqué es esto una manera bíblica de pensar, en una cultura que piensa que eres rara si piensas así… En una cultura donde es incorrecto mencionar otra cosa que no sean las diferencias físicas obvias entre un hombre y una mujer?.

¿Por qué hay diferencias? ¿Por qué son mas significativas que las diferencias físicas? ¿Qué significa esto para la mujer en cuanto al noviazgo y el cortejo? ¿Para una mujer que quiere casarse, cuál es su rol, cuál es su papel? ¿Cual es su responsabilidad? ¿Sale a buscar marido? ¿Cuando tiene un esposo, cómo responde a su liderazgo?

¿Qué implica ser la mujer de la que habla Pedro en 1 Pedro 3- que tiene un espíritu sumiso, que tiene un espíritu tierno y sereno? ¿Significa que nunca habla? ¡Por supuesto que no! ¿Significa que no tiene una personalidad extrovertida? No significa esto tampoco , Entonces ¿qué significa? ¿Cómo luce una mujer que refleja la imagen de Dios en maneras distintivamente femeninas- y ¿cómo ser mujeres en el cuerpo de Cristo? Todo eso es lo que estamos tratando de estudiar y desentrañar para nosotras como mujeres aquí en Aviva Nuestros Corazones.

Carmen: Hemos estado hablando toda la semana sobre Proverbios 31, y no se ha dicho mucho todavía sobre la mujer de Proverbios 31. Esto cambiará mañana. Espero que encuentres a una amiga en este último capítulo de Proverbios. Eso será mañana en Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de La Biblia de Las Américas, a menos que se indique lo contrario.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

2/27 – Enseñando con el ejemplo

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Proverbios 31: La mujer contra-cultura

2/27 – Enseñando con el ejemplo

Carmen Espaillat: Los niños aprenden muchas cosas simplemente observando. Con nosotros Nancy Leigh DeMoss.

Nancy Leigh DeMoss: Madres, jamás podrán gobernar a sus hijos con efectividad si no pueden primero dominar sus propias pasiones. Y no podrán enseñarles a sus hijos sobriedad, templanza y dominio propio si ustedes mismas no son un modelo de sobriedad, templanza y dominio propio.

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones, con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

¿Qué impresión nos causa cuando escuchamos cosas negativas salir de la boca de nuestros hijos y luego darnos cuenta de que las aprendieron de nosotros mismas? Y es que los niños graban todo y tan rápido… ¡Más nos vale que sentemos un buen ejemplo! Nancy nos enseña cómo hacerlo en la serie llamada «La mujer contra-cultura».

Nancy: ¿Qué consideras que es lo más importante que tu hijo debe recordar? Cuando sean mayores, cuando estén fuera del hogar, ¿Qué quisieras que recordaran? ¿Qué quisieras que fuera parte de sus vidas como adultos, como hombres o mujeres?

Estamos estudiando el capítulo 31 del libro de Proverbios esta semana. Hoy estamos en el primer párrafo donde leemos de la instrucción que una madre da a su hijo. Su hijo iba a ser rey, el rey Lemuel. De adulto él le enseñaría a otros las cosas que su madre le había enseñado a él siendo un joven príncipe.

Creemos que quizás este rey fue el rey Salomón y si es así, entonces su madre sería Betsabé. Ella aprendió algunas cosas de mala manera como resultado de su relación ilícita con el rey David, el padre de Salomón. Ella tenía gran apremio en enseñarle a su hijo, al pequeño príncipe, unas cuantas cosas a fin de prepararlo para que fuera un buen rey.

Al llegar hoy al versículo tres, vemos que esta mujer va a darle a su hijo consejos y advertencias desde el versículo 3 hasta el 9 y veremos hoy solo la primera parte de este pasaje. A modo general ella advertirá y aconsejará sobre la pureza moral y lo que la falta de ella puede causarle a un rey.

Ella va a advertirle acerca de la falta de templanza y la necesidad de dominio propio y la sobriedad y también le advertirá sobre el peligro de la indulgencia. Y luego sobre la importancia de ser un rey compasivo y justo.

Y entonces, comenzando en el verso 10, le aconsejará sobre cómo elegir una esposa, las cualidades que debe buscar en su compañera de vida y la importancia de escoger una compañera que sea una bendición y un beneficio para él a lo largo de su vida. Así que ella le dará estos consejos y advertencias y será muy importante que él preste atención a esta sabiduría.

A modo de paréntesis… Es bueno recordar que aunque seamos adultos, es muy importante que continuemos considerando el consejo y las advertencias de nuestros padres, de nuestros profesores, de pastores cristianos piadosos, porque si violamos un consejo bíblico, no seremos una excepción a la regla de Dios. Viviremos consecuencias que serán altamente destructivas.

Esto es lo que vemos en el versículo tres que esta madre le dice a su hijo y que luego él, como adulto, relata lo que ella le enseñó. Ella le dijo «No le des tu vigor a las mujeres, ni tus caminos a lo que destruye a los reyes».

Ahora si piensas en lo primero que quisieras que quedara registrado como consejo a tus hijos, ¿Sería esto una de las primeras cosas? Ella le dice a su hijo -se lo enseñó desde que era un joven príncipe- número uno: «No le des tu vigor a las mujeres, ni tus caminos a lo que destruye a los reyes»

Y entiendo que ella le está advirtiendo sobre dos cosas: Primero, contra perder su masculinidad y segundo, contra la impureza moral. Ella le advierte esas dos cosas aquí. No le des tu vigor a las mujeres.

Y la palabra VIGOR aquí, de manera interesante es la misma palabra que se usa en los idiomas originales cuando llegamos al versículo 10 y se traduce como «virtuosa» o «excelente». ¿Mujer virtuosa, quién la hallará? En este versículo esa misma palabra puede traducirse como VIGOROSA.

Cuando lleguemos al versículo 10 veremos esto pero ahora ella le dice a su hijo: no le des tu vigor-tu vigor masculino- que es distintivo entre las virtudes de un hombre, no le des ese vigor a las mujeres. No lo pierdas. No renuncies a ello.

Dios hizo al hombre y la mujer diferentes. No tengo que decirles eso. Pero Dios le dio a los hombres una fortaleza y virtud distintiva. Y Dios le dio a la mujer – como veremos en la parte final de este capítulo – una fortaleza y virtud femenina distintiva. Este versículo creo que en esencia lo que dice es: «Hombres, no renuncien a su fortaleza o virtud distintivamente masculina».

Cuando lleguemos al verso 10 y el resto de este capítulo, el mensaje será «Mujeres, no renuncien a su fortaleza o virtud distintivamente femenina». Como ustedes pueden observar, nuestra cultura hoy ha torcido y ha distorsionado perversamente el sentido de las diferencias entre hombre y mujer. Hemos torcido las diferencias que Dios creó, y ahora tenemos hombres portándose como mujeres y mujeres actuando como hombres.

¿Y cómo terminamos? Terminamos en confusión. Caos. La batalla de los sexos. Competencia. Cuando lo que debiéramos tener… Si los hombres mantuvieran su fortaleza masculina y las mujeres guardaran su fortaleza distintivamente femenina, lo que debiéramos tener es un bello ritmo, una armonía, una unidad, un complementarismo. Así que ella le esta diciendo a su hijo… «Sé un hombre» .

Luego pasa a decirle «busca una esposa que sea una mujer, distintivamente femenina». Así que ella le advierte sobre la pérdida de masculinidad y contra el adulterio y la inmoralidad. Ella le advierte que esto debilitará su mente y su cuerpo. Que lo destruirá. Y por eso le dice «No des tu camino a lo que destruye a los reyes».

Quizás ella estaba pensando en otro líder: Sansón, quien no hacía muchos años había sido uno de los jueces de Israel y había dado su fuerza a las mujeres. Esta mujer sabía y estaba advirtiendo a su hijo que violar los estándares de Dios sobre la pureza moral le dejarían sin poder.

La impureza moral, le dice ella a su hijo … Necesitamos estar hablando acerca de todo esto con nuestros hijos e hijas. Necesitamos recordarnos que la impureza moral, la impureza sexual destruirá tu relación con Dios. Destruirá tu relación con tu pareja, con tus hijos y con otros miembros de la familia.

Destruirá tu testimonio como cristiana. Destruirá tu futuro. Destruirá tu sensibilidad. Destruirá tu razonamiento. Quienes ceden ante la impureza moral frecuentemente se vuelven irracionales. Destruye tu capacidad de gozo. Destruye tu conciencia.

Ella le dice «Nadie es invencible. Solo porque seas el rey y tengas todo este poder y tengas toda esta autoridad, no eres invencible. No estás por encima del resto de los hombres para no pecar de esta manera». No eres invencible. Yo no soy invencible. En el momento en que empezamos a pensar que no caeremos, estamos en el momento de más grave peligro.

Así que ella advirtió a su hijo y su hijo dejó estas palabras en las Sagradas Escrituras para advertirnos a nosotras hoy. No solo a los hombres, porque los hombres no serían inmorales si no hubiera mujeres inmorales, así que la advertencia es para ambos, para hombres y mujeres.

Ahora, si este hijo, fue Salomón, aparentemente él se apegó al consejo de su madre en su juventud, pero luego se alejó de este consejo. Él renunció a su masculinidad distintiva debido a las mujeres. El rindió su fortaleza distintiva como hombre de Dios y se dio a otras mujeres. El primer libro de Reyes, el capitulo 11 nos dice que sus esposas desviaron su corazón de Dios.

Él comenzó con un corazón para Dios pero debemos recordarle a los niños que podemos comenzar con un corazón para Dios pero terminar a la deriva si no confiamos en Dios para conservar y mantenernos en el área de la moralidad. La inmoralidad te desvía el corazón de Dios.

Así que, ¿Has advertido a tus niños, hijos, hijas sobre la importancia que tiene la pureza moral? ¿Has sido lo suficientemente clara con ellos? ¿Has sido específica? No esperes que el programa de educación sexual del colegio les enseñe lo que está bien o lo que está mal. Dios te dio esa responsabilidad a ti. Si no se lo enseñas tú, el mundo le enseñará otra forma completamente diferente de pensar sobre esto.

¿Estás dejando que Dios guarde tu propio corazón? O ¿es posible que tú misma hayas estado jugando con fuego? Estás emocionalmente atada a una relación ya sea por computadora, en el trabajo, aun en la iglesia, que está viciada de inmoralidad? Permíteme decirte «SAL DE AHÍ». No te detengas a pensarlo, simplemente sal.

Sé implacable al tratar con el área de la pureza sexual. Las bendiciones que tenemos son increíbles cuando nos guardamos puras para Dios -cuando un hombre o una mujer se guardan puros para el matrimonio. Pero el daño y destrucción es incalculable cuando no hacemos caso a las advertencias.

Carmen: La inmoralidad es increíblemente destructiva. El libro de Proverbios está lleno de consejos adecuados para todo tipo de situaciones aplicables hoy en día. Continuaremos descubriendo esto en un minuto cuando regresemos a la enseñanza de Proverbios 31 versículo a versículo.

Es tan importante transmitir la sabiduría de la Biblia a las mujeres. Y precisamente eso es lo que hacemos en nuestras conferencias de Mujer Verdadera. Aquí está el pastor Miguel Núñez.

Pastor Miguel Núñez: La mujer cristiana del mundo de hoy vive en una tensión entre lo que ella va aprendiendo que la Palabra de Dios le informa -le dice- y lo que la sociedad le va enseñando al mismo tiempo, y la sociedad lamentablemente ha vendido una idea de que si esa mujer no ocupa un lugar de competencia al igual que el hombre ocupa, pues ella no se siente, ella no tiene valor o ella no está aportando al desarrollo de la sociedad de la misma manera que el hombre. Entonces ella escucha eso, pero luego escucha y lee y aprende en la Palabra de Dios, que realmente ese no es su rol y en esa tensión muchas veces ella se debate entre una cosa y otra.

Yo no quiero generalizar, yo creo que hay un grupo de mujeres, quizás pequeño, quizás una minoría, pero yo creo que hay un grupo de mujeres que ha comenzado a ver que el diseño de Dios para ellas es distinto y que hay un valor en ser una esposa, hay un valor en ser una madre, hay un valor en levantar la próxima generación de esos hijos y yo creo que cada vez más uno va oyendo que alguien abrazó el diseño bíblico para la maternidad o para ser esa esposa que la Palabra manda, pero al mismo tiempo luego veo otro número significativo que todavía no lo ha abrazado, simplemente lo rechaza o vive una ambivalencia donde ella puede ser parte de lo que Dios le llama a ser y parte de lo que la sociedad le está pidiendo que haga y en esa ambivalencia no puede encontrar paz.

El movimiento de Mujer Verdadera puede tener un impacto significativo en el mundo hispano parlante por varias razones, en primer lugar creo que el movimiento puede contribuir a esparcir una enseñanza que muchas veces no se escucha no está bien entendida, definitivamente no está bien esparcida, yo creo que esa es la primera ayuda que puede brindar.

La segunda ayuda, al ver mujeres de diferentes denominaciones, diferentes edades, identificarse con ese llamado, pues aquella que aún no ha decidido abrazar su llamado pudieran darse cuenta, percatarse de que realmente no están solas, que hay otras que han ido delante. De tal forma que este movimiento de la mujer verdadera, pueda contribuir a la transformación de la mente femenina y una transformación en la dirección de la mente de Cristo, yo creo que es un movimiento también que puede promover bases teológicas para lo que es el cambio y la transformación y el llamado y puede proveer también ayudas y recomendaciones y consejos prácticos de tal forma que la teología no se quede en el aire sino que pueda bajar a la práctica en el día a día, de tal forma que ahí yo veo una ayuda multidimensional que va desde lo que es la enseñanza -como ya dije al principio- hasta lo que es el modelar un estilo de vida, una nueva cosmovisión y luego la parte práctica de cómo hacer el cambio.

Es una conferencia que no te querrás perder si te preocupa la siguiente generación.

Estaremos celebrando una los días 26-27-28 de febrero en Santo Domingo República Dominicana. Visita AvivaNuestrosCorazones.com para obtener más detalles acerca de este evento.

Ahora regresemos al estudio de Nancy sobre Proverbios 31. Lo retomamos en el verso 4.

Nancy: Llegamos ahora a una advertencia que la madre del rey le da cuando aun el es un joven. Una advertencia contra el abuso del placer. Le advierte contra la falta de dominio propio. Le recuerda que él será rey. Que él es un rey en potencia.

Al criar a tus hijos e hijas, recuerda que estás criando jóvenes que serán reyes y reinas para Dios, para ser de la realeza espiritual. Pedro nos dice que somos linaje escogido. No querrás que tus hijos sean solo personas ordinarias, que se ajusten a lo que dice la multitud, la cultura o que sobrevivan en ella, sino que sean ejemplos espirituales y líderes y revolucionarios.

Así que ahora ella le recuerda «Tienes un alto y santo llamado. Recuerda quién eres. Eres un rey y estás destinado a liderar». Luego le recuerda «No puedes gobernar a otros correctamente si aun eres esclavo de tus propios apetitos, tus propias pasiones y deseos. Recuerda tu llamado», le dice «recuerda tu posición y actúa conforme a la misma».

Esto me dice lo que esta madre le dijo a su hijo «Esto significa que mejor aprendes a gobernarte aquí y ahora si alguna vez gobernarás a otros efectivamente». Madres, jamás podrán gobernar a tus hijos efectivamente si no puedes gobernar tus propias pasiones, no serán capaces de enseñar a sus hijos sobriedad, templanza y dominio propio si ustedes mismas no son un ejemplo de sobriedad, templanza y dominio propio.

Ahora bien, en el Antiguo Testamento se nos advierte contra la borrachera, contra el beber mucho, y esta advertencia de una madre a un hijo que será rey es una de esas advertencias. Pero no solo era para los reyes del Antiguo Testamento. También era para los sacerdotes -aquellos que servían en el templo o en el tabernáculo, a quienes se les pedía no beber mientras desempeñaban su labor sacerdotal.

En Levitico capítulo 10, el versísuclo 9 dice

«No beberéis vino ni licor, tú ni tus hijos contigo, cuando entréis en la tienda de reunión, para que no muráis».

Ezequiel capítulo 44 también nos dice que ningún sacerdote beberá vino cuando entre en el atrio interior. Así que era considerado peligroso que los sacerdotes y los reyes bebieran en el Antiguo Testamento. Les podía afectar en su desempeño y en la labor y en el llamado que Dios les había hecho.

Y esto es lo que esta madre entiende y advierte a su hijo. «No es para los reyes, oh Lemuel, no es para los reyes beber vino, ni para los gobernantes desear bebida fuerte». Verses 5-7: «no sea que beban y olviden lo que se ha decretado, y perviertan los derechos de todos los afligidos. Dad bebida fuerte al que está pereciendo, y vino a los amargados de alma. Que beba y se olvide de su pobreza, y no recuerde más su aflicción».

Lo que ella está diciendo en efecto es que aunque otros beban como un medio de escape de sus problemas, como un medio de escape de su dolor y de sus presiones, los reyes no deben hacerlo.

Ahora, este párrafo no está promoviendo la bebida entre los que no son reyes. En realidad es una descripción -y una muy gráfica- de lo que el alcohol le hace a la mente. El abuso del alcohol o drogas resulta en una mente que no estará clara ni aguda. Adormece tus sentidos. Dos veces leemos que esta persona olvida. Olvida las leyes. Olvida su pobreza. Adormece los sentidos.

Aquellas que hemos recibido un llamado santo y alto como hijas de Dios que somos, encontraremos que cuando nos sobre-deleitamos en cualquier cosa, incluyendo el alcohol, algunas sustancias, drogas, mermaremos en eficiencia. Fallaremos en nuestro llamado.

Y ella le señala a su hijo que las personas usan ese tipo de cosas (drogas, alcohol) para escapar de la realidad como si fuera un narcótico, para adormecer el dolor, para ahogar las penas. Ella le dice: «Eres un rey. No puedes hacer eso. No puedes permitirte que se te nublen los sentidos».

Ahora, bien podrías decir: «Eso era en el Antiguo Testamento. Yo no soy rey, yo tampoco soy un sacerdote». Pero las Escrituras dicen en el Nuevo Testamento que Cristo nos amó y nos lavó de nuestros pecados en Su sangre y nos hizo reyes y sacerdotes delante de Dios.

Leemos en 1ra de Timoteo capítulo 3 que hay unos requisitos que cumplir dentro del liderazgo espiritual de la iglesia. Dice que los ancianos en la iglesia, los líderes espirituales, no deben ser dados a la bebida y que los diáconos no deben darse al mucho vino. Por si acaso estas pensando: «pero como mujer, jamás estaré en esa posición», Pero en el versículo 11 nos dice «de igual manera las mujeres deben ser… sobrias». Así que si no eres sobria, podrías de hecho descalificar a tu esposo de una posición de liderazgo espiritual dentro la familia de Dios.

Tito capítulo 2 nos dice que debemos seguir las cosas que están de acuerdo con la sana doctrina, y una de ellas es que las ancianas no deben ser esclavas de mucho vino (versículo 3). «Esclavas» significa adictas y permíteme decirte que si como joven no eres sobria, no te levantarás una mañana, ya mayor, siendo una anciana sobria. Vas camino a convertirte en una anciana y necesitas aprender hábitos de sobriedad y de disciplina ahora.

Creo que es tan importante que como mujeres de Dios no nos permitamos el consentirnos tanto o esclavizarnos a nada que nos pueda hacer menos alerta, menos sensible, menos sintonizadas con Dios o que nos pudiera hacer menos eficientes para llenar las tareas a las que Dios nos ha dado. Puede que sean otras cosas, solo preguntaré, ¿Qué estás usando en exceso como una droga para adormecer el dolor? ¿Es algo que quizás está anestesiando tus sentidos y tu sensibilidad hacia Dios?

Hace un tiempo atrás hablé con una mujer que había sido abusada de niña y tenía un papá que no estaba capacitado para darle lo que ella necesitaba. Le hablé de cómo Dios quiere que nosotras estemos dispuestas a caminar por la senda del dolor en lugar de anestesiarnos, como ella había hecho por años de múltiples formas.

Y ella me escribió y dijo:

Me dí cuenta que una de las formas de anestesiarme era con la televisón, así que la apagué hace como un mes. Quería conectarme con Él con «E» mayúscula y con las personas no con la televisión.

Entonces, ella fue capaz de caminar en el dolor y dejar que Dios iniciara el proceso de sanidad. Hay tantas formas en que las mujeres hoy escapan del dolor…

Ahora, esta madre le dice a este hijo «No hagas eso. No huyas del dolor. No escapes. No ahogues tus penas. No te metas en nada que te esclavice o que te vuelva adicto o te nuble la razón o el pensamiento».

Y veamos entonces los versos 8 y 9. Aquí está el porqué- porque tienes una misión que cumplir- «Abre tu boca por los mudos, por los derechos de todos los desdichados. Abre tu boca, juzga con justicia, y defiende los derechos del afligido y del necesitado.»

En otras palabras lo que ella le dice es «No vives para ti mismo. Tu llamado es a vivir una vida no egoísta sino sacrificial, así que en vez de usar tu riqueza y tus recursos haciéndote daño, ahogando tu dolor, nublando tu pensamiento, usa esos recursos para hacer el bien a otros, para ministrar a otros que están en dolor, en tristeza o en necesidad».

Es un llamado a involucrarme, a ver a mi alrededor y ver cuáles son las necesidades y ver cómo puedo usar mi posición como mujer de Dios, cómo puedo usar mis influencias en los problemas que me rodean. No serás capaz de hacerlo si como persona eres esclava de algo que no sea el Señor.

¿Qué te mantiene atada? ¿Qué está anestesiando tu capacidad de experimentar todo lo que Dios tiene para ti y ser usada por Dios? Debes estar dispuesta a decir «No viviré atada a nada ni nadie que no sea el Señor Jesucristo».

Carmen: Si el programa de hoy ha traído a tu mente áreas de ataduras en tu vida, esperamos que ores con nosotros cuando regresamos en un minute. El programa de hoy es parte de la serie de Proverbios 31 llamado La mujer contra-cultura.

¿Quién decide lo que significa ser una mujer? ¿A quién miras como tu modelo? Nancy responderá esto mañana. Ahora ella nos dirigirá en oración.

Nancy: Padre, ¿nos podrías por favor mostrar áreas de las que hemos huido, escapado o donde hemos estado anestesiando el dolor? ¿Nos das la valentía para hacerle frente y decirle NO a todo lo que nos esclaviza? Queremos vivir como mujeres libres bajo el señorío de Jesucristo.

Oh Señor oro por mujeres que están luchando con comportamientos adictivos a sustancias, ya sean alcohol o drogas, sexo, o algo que puede ser en sí mismo sano, como los amigos o los libros pero que se ha convertido en una atadura. Oro que nos ayudes a identificar qué cosas nos han atado y nos ayudes a caminar en el poder de Tu Espíritu para decirle NO a lo que se haya vuelto adictivo en nuestras vidas y decir SÍ a Tu Señorío y a Tu gobierno sobre nuestras vidas para que seamos instrumentos de Tu misericordia y Tu gracia para ayudar a otros en su momento de necesidad. Oro en el Nombre de Jesús, amén.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de Las Américas a menos que se indique lo contrario.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

1/27 – La lección más importante

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Proverbios 31: La mujer contra-cultura

1/27 – La lección más importante

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/la-leccion-mas-importante/

Nancy Leigh DeMoss: ¿Cuáles son las principales enseñanzas que te gustaría transmitirle a tus hijos?

Carmen Espaillat: Aquí está Nancy Leigh DeMoss.

Nancy Leigh DeMoss: Si no pudieras enseñarles nada más, ¿qué sería lo más importante que pudieras traspasarle a tu hijo o a tu hija? ¿Cuál es la mejor forma de preparar a tus hijos e hijas para que lleguen a ser todo aquello para lo cual Dios los creó?

Carmen: Están escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss, en la voz de Patricia de Saladín.

¿Alguna vez te has sentido intimidada por la súper mujer que se describe en Proverbios 31? En las próximas semanas, Nancy nos explicará por qué no tenemos que sentirnos intimidadas. Pero Proverbios 31 no solo tiene que ver con la «mujer de Proverbios 31». También trata de un hijo que tenía mucho que aprender. Aquí tenemos a Nancy, en la voz de Patricia de Saladín, quien hoy empieza un estudio profundo de este capítulo tan importante. La serie se llama La mujer contra-cultura.

Nancy: Tengo dudas de decirles cuál es el pasaje que les estaré enseñando en esta serie. En semanas anteriores, mientras estudiaba para este tiempo, algunas mujeres me preguntaron: «¿Qué es lo próximo que vas a enseñar en Aviva Nuestros Corazones?» Y cuando les digo que vamos a hacer una serie de Proverbios 31, casi siempre recibo la misma reacción, o voltean los ojos o suspiran, como diciendo: «No estoy segura de que quiera sentarme a oír toda una serie de Proverbios 31».

Entiendo un poco por qué la gente tiene esta reacción. Déjenme decirles que pienso que lo que me ha sucedido en estas semanas mientras estudiaba, es lo que les va a suceder a ustedes como resultado de lo que Dios va a hacer en nuestros corazones a través de esta serie. Ni siquiera sé cuánto tiempo nos va a tomar, aunque probablemente sean varias semanas.

He estado como en remojo, saturándome de lo que se ha convertido en uno de mis pasajes favoritos en las Escrituras. Quiero motivarlas que en estos próximos días que lean Proverbios capítulo 31. Probablemente ya lo han leído muchas veces, pero las motivo, como es el capítulo 31, a que se pongan el reto de leer este capítulo todos los días durante los próximos 31 días.

Mientras lo leen, pueden tomar una hoja en blanco, o un diario (puede ser la libreta donde escribes las notas que tomas durante su tiempo a solas con el Señor), solo tomen notas de lo que Dios les muestra sobre este pasaje, no de lo que yo les digo, sino de lo que el Espíritu Santo les muestra mientras lo estén leyendo por ustedes mismas, que es aún más importante. Escriban: «esto es lo que dice, esto significa tal cosa», y «así es como Dios lo está aplicando a mi vida».

Cuando hablamos de Proverbios capítulo 31, por lo general empezamos en el versículo 10. No sé por qué será; tal vez porque ahí es donde empieza la parte que trata específicamente con las mujeres. Pero yo quiero comenzar con el versículo uno, y trabajar con este pasaje completo, sin saltar los primeros nueve versículos.

Veamos entonces el primer versículo, que nos muestra el escenario y el contexto de Proverbios capítulo 31. Empezamos con el versículo 1: «Palabras del rey Lemuel, oráculo que le enseñó su madre.» Palabras del Rey Lemuel. Ese nombre no aparece en ninguna otra parte de la Biblia. No se hace ninguna referencia a este nombre en los libros de los Reyes o en las Crónicas donde se listan todos los reyes de Judá o Israel. No se hace ninguna referencia a un rey Lemuel. En la Biblia ese nombre solo aparece aquí.

Pero hay una vieja tradición judía que identifica al rey Lemuel como el nombre que su madre le dio a Salomón; así que pensando que este rey tal vez es el Salomón, y que «Lemuel» es otro nombre suyo, si ese es el caso, ¿quién sería la madre que está enseñando aquí? ¿Recuerdan quién era la mamá de Salomón? Era Betsabé, y si lo consideramos bajo esa luz, este se convierte en un pasaje muy interesante.

«Palabras del Rey Lemuel [tal vez el Rey Salomón], oráculo que le enseñó su madre [tal vez Betsabé]». Ahora, esa frase, cuando la ponemos junto a otras en las Escrituras, me habla del increíble poder e impacto que tiene la enseñanza de una madre.

En todo el libro de Proverbios, se hace mucha referencia a la enseñanza de un padre, pero no tenemos muchas referencias sobre la enseñanza de una madre. Una que me viene a la mente se encuentra en Proverbios capítulo 1 en los versículos 8-9. Donde leemos:

«Hijo mío, escucha las correcciones de tu padre y no abandones las enseñanzas de tu madre. Adornarán tu cabeza como una diadema; adornarán tu cuello como un collar » (NVI).

Proverbios nos dice que tanto la instrucción de nuestro padre como la de nuestra madre es algo que puede embellecernos y adornarnos. Es un adorno que debemos asegurarnos de vestir, y nos adornará con gracia y belleza. Este es el oráculo que su madre le enseñó al rey Lemuel.

Esa palabra, «oráculo», es una palabra que significa «una profecía o un anuncio de la verdad». La palabra «oráculo» lleva consigo un sentido de peso. Es algo de peso, algo importante. En otras partes de las Escrituras a veces esta palabra se traduce como «carga». Lo vemos en Malaquías capítulo 1, en la versión Reina Valera Antigua, la palabra traducida literalmente dice: «Carga de la Palabra de Jehová» (versículo 1). Es un mensaje importante que viene del Señor.

Estas palabras que esta madre le enseñó a su hijo no son solo las palabras de una madre. Son palabras que una madre recibió del corazón de Dios. Como madre, puedes estar segura de que cuando le estás enseñando a tus hijos los caminos y la Palabra de Dios, que lo que les estás diciendo es muy, muy importante. Es algo de peso. Lleva consigo autoridad divina si les estás enseñando a tus hijos y a tus nietos las palabras de Dios.

De acuerdo a este versículo, son «Palabras del Rey Lemuel», palabras que su madre le enseñó. Aparentemente, este rey está recordando algunas cosas que su mamá le había enseñado años atrás, cuando aún era un joven príncipe, formándose para ser rey. Si el rey era Salomón y la mamá era Betsabé, podemos ver que estas palabras venían del corazón de una madre que conocía sobre la gracia y la misericordia de Dios.

Pensamos en este pasaje de Proverbios capítulo 31 como si fuera un estándar imposible de la ley de Dios que nadie puede guardar. Pero si fue Betsabé la mujer que enseñó estas palabras, ella era una mujer que sabía muy bien lo que era quebrantar la ley de Dios y lo que la gracia de Dios podía hacer para restaurar a las personas que habían quebrantado esa ley.

Ella sabía cómo Dios la había encontrado, como una mujer que había sido muy agraviada y que tal vez había pecado mucho también… No sabemos si Betsabé fue cómplice de David en su pecado. Pero ciertamente, ella había sido agraviada y había tenido su cuota de responsabilidad en este asunto o tal vez ambas. No obstante, ella había sido restaurada y Dios la había hecho fructífera y le dio un hijo que sería parte de la línea de Cristo, el Mesías. Esta es una mujer que había aprendido mucho a través de una experiencia personal dura y dolorosa.

Ahora, ella le está enseñando a su hijo, a este joven príncipe que va a ser rey. Le está enseñando la importancia de cosas como la fidelidad, la fidelidad como esposo, la fidelidad en una esposa. Si esta es Betsabé enseñándole a su hijo Salomón, le está enseñando con cierto grado de remordimiento o de lamento, de que ella y su esposo no vivieron, hasta donde debieron hacerlo, las cosas que ella ahora le va a enseñar a su hijo.

Uno puede sentir que esta es una mujer que no quiere que sus fracasos se reproduzcan en la próxima generación, así que va a hablarle palabras de advertencia, de precaución, de exhortación y súplica para que tome el corazón y las palabras de Dios como suyos y haga de estas palabras una forma de vida.

Su esposo había experimentado serias consecuencias como resultado de su adulterio, y ella ahora le está diciendo a su hijo Salomón: «Hay muchas cosas en tu papá que debes emular, pero hay unas cuantas que debes evitar». Aprende de nuestro ejemplo. Aprende de lo que hemos aprendido de la forma difícil, y no repitas los fracasos de tus padres. O sea, que ella le está hablando palabras de protección y precaución.

Luego habla palabras de preparación. Recuerden que cuando ella habló estas palabras, su hijo todavía no era el rey. Era un joven, un príncipe. Pero ella sabía que un día él sería rey, así que está ayudando a preparar a su hijo para el futuro. Ella sabe que él va a tener muchas responsabilidades sobre sus hombros.

Si tienes hijos, tu pregunta debería ser: «¿Cuál es la mejor forma en que yo puedo preparar a mis hijos para que tengan toda una vida de servicio espiritual, como reyes y sacerdotes para Dios, para que vivan como hijos e hijas de Dios y como realeza? ¿Cómo puedo prepararlos para que cumplan el llamado de Dios en sus vidas?

Algunas veces lo haces enseñando. Otras veces lo harás a través de la oración. Y muchas más por el ejemplo. Vamos a ver en este pasaje que esta es una madre que ha hecho todo esto por sus hijos. Quieres preparar a tus hijos para que vivan y le sirvan al Rey de Reyes; para que vivan y se sirvan entre ellos como reyes y reinas bajo la autoridad de Dios.

«Palabras del rey Lemuel, oráculo que le enseñó su madre». Es él que ahora está hablando esas palabras. Él está recordando lo que su madre le enseñó años atrás. ¿No se alegran ustedes, que todavía están criando a sus hijos, de tener esta motivación de que sus hijos recordarán lo que ustedes les han enseñado?

Ahora, asegúrense de estar enseñándoles las cosas correctas porque ellos recordarán lo que ustedes les están enseñando. Ustedes les están enseñando algo. Ellos van a recordar esas lecciones, y las van a reproducir, ya sea para lo mejor o para lo peor, lo van a reproducir en la próxima generación.

¿Qué quieren ustedes que sus hijos recuerden sobre lo que ustedes les enseñaron? ¿Qué recuerdas tú de lo que tus padres, o de lo que tu madre, te enseñó? ¿Qué quieres traspasarle a tus hijos? ¿Qué les estás pasando a tus hijos y a tus nietos? ¿Qué les estás enseñando? ¿Qué quieres tú que ellos le pasen a la próxima generación cuando ya tú no estés?

«Palabras del rey Lemuel, oráculo que le enseñó su madre». Ella le enseñó; y él creció y a su vez enseñó a otros. A propósito, observen que ella no le dejó toda la enseñanza al papá. Claro, el papá tiene su papel de enseñar y de entrenar, pero esta es la enseñanza de una madre.

Creo que esto debe motivarlas a todas ustedes cuyos esposos no conocen al Señor, o que tal vez no estén caminando con Dios, o que no estén activamente comprometidos con la enseñanza de sus hijos. Claro, ellos tienen un llamado y una responsabilidad. Pero no asumas que porque tu esposo no tiene una relación con Dios que tú no puedas involucrarte activamente en la enseñanza, en el discipulado y en la crianza de tus hijos.

Cualquiera que sea la forma, con o sin un esposo que esté involucrado y entrenando, tú tienes el llamado y tú tienes una responsabilidad de entrenar a tus hijos, de protegerlos, de prepararlos, de hablarles palabras de peso; palabras que estén respaldadas por la autoridad de la Palabra de Dios, para que tus hijos estén preparados y equipados para ir y proporcionar un liderazgo piadoso a la próxima generación.

Carmen: No hay nada más importante que entrenar a nuestros hijos. Nancy Leigh DeMoss nos ha estado ayudando a entender este concepto desde el primer verso de Proverbios 31, y ella regresa en seguida.

El programa de hoy inicia un estudio profundo de Proverbios 31. Tal vez hayas escuchado hablar de la «mujer de Proverbios 31» toda tu vida y te sientes un poco intimidada. En las próximas semanas, Nancy te dará luz sobre este capítulo tan importante pero con frecuencia malinterpretado. Sabrás por qué el pasaje no fue diseñado para hacerte sentir condenada ni abrumada.

Durante esta serie espero que descubras lo que significa servirle a Dios en formas exclusivamente femeninas. Nancy y otras mujeres sabias escribieron un libro que te ayudará a saber cómo hacerlo. Se llama «Feminidad bíblica en el hogar» (disponible en inglés), e incluye contribuciones de Nancy y otras escritoras como Carolyn Mahaney, Mary Kassian, y Susan Hunt.

Acabamos de escuchar a Nancy explicar de una manera preciosa el primer versículo de Proverbios 31. Aquí la tenemos de nuevo para continuar con el versículo 2.

Nancy: En el versículo 2, ella dice: «¿Qué, hijo mío? ¿Qué, hijo de mis entrañas? ¿Qué, hijo de mis votos?» Estas frases, a no ser que uno se tome el tiempo de meditar en ellas… ¡Ni siquiera son oraciones completas! Lo que vemos aquí es como los gemidos, los anhelos, el derramamiento del corazón de una madre, de una madre que apenas puede terminar una oración, no porque no sea inteligente, sino porque viene de lo profundo de su ser y casi no sabe expresar lo que siente.

Expresa la intensidad y la pasión del corazón de una madre que está sintiendo amor y ternura y conexión con este hijo que es su propia carne y su propia sangre. Este es el hijo que llevó en su vientre; se siente responsable de su hijo. Este es el hijo de sus entrañas. Es la imagen de una mujer que ha dedicado su hijo a Dios.

Cuando pienso en la frase «hijo de mis votos», pienso en otra madre del Antiguo Testamento. Su nombre era Ana. Ella anhelaba un hijo, Ana oraba por un hijo, lloraba por un hijo, esperaba por un hijo. Y vino el día en que Dios la bendijo con un hijo. Ella dijo: «Señor, si me das un hijo varón, yo te lo regresaré a ti. Será tuyo». Él fue el hijo de sus votos. Nos damos cuenta de lo importante que es que una madre reconozca que sus hijos son dedicados a Dios.

Estuve pensando en las últimas 24 horas, de lo que ha significado para mí el saber que desde el vientre fui apartada para Dios, que mis padres se dieron cuenta de que yo no era propiedad suya. Eso es lo que esta madre está sintiendo. Está expresando la intención de su corazón de criar a este hijo en el temor de Dios.

Alguien dijo una vez que «Si hubiera más Anas, ¿no habría más Samueles, grandes hombres de Dios, líderes espirituales?» ¡Si tan solo tuviéramos más mujeres: madres, abuelas, que estuvieran dedicando sus hijos a Dios y clamándole a Dios a favor de sus hijos!

Así que ella dice: «¿Qué, hijo mío? ¿Qué, hijo de mis entrañas? ¿Qué, hijo de mis votos?» Es como si estuviera diciendo: ¿Qué diré? ¿Qué te voy a enseñar? ¿Qué te voy a traspasar?» Ella quería que su hijo conociera a Dios, que viniera a sus caminos, y ella sabía que ella tenía una responsabilidad de mostrarle a su hijo los caminos de Dios, de comunicarle el corazón de Dios a su hijo. Es como si estuviera diciendo: ¿Qué le diré a mi hijo?

Esta es una mujer que está tomando muy en serio su responsabilidad de entrenar a su hijo en los caminos de Dios. Ella está mirando a Dios, como diciendo: Señor, muéstrame qué debo enseñarle a este niño.

¿Cuáles son las enseñanzas más importantes que quisieras pasarles a tus hijos? Si no pudieras enseñarle nada más, ¿qué sería lo más importante que le pasarías a tu hijo o a tu hija? ¿Cuál es la mejor forma de preparar a tus hijos e hijas para que sean todo lo que Dios quiere que ellos sean? ¿Cuál es la mejor forma de protegerlos y prepararlos para lo que tendrán que enfrentar en la vida? ¿Cuál es la mejor forma de dirigirlos hacia el plan que Dios tiene para sus vidas?

Dios te ha dado esos niños a ti. Son una encomienda sagrada. Son una mayordomía preciosa. Tienes una responsabilidad con esos niños mayor que tu responsabilidad con cualquier otra persona sobre la faz de la tierra, excepto tu esposo. «¿Qué voy a decir? ¿Qué te voy a enseñar?»

En las próximas sesiones, nos vamos a concentrar en la instrucción de la madre, lo que le enseñó a su hijo. Pero veamos un resumen de lo que ella le enseña a su hijo. Quiero que veamos en los próximos versículos que ella le va a dar a su hijo ciertas instrucciones que incluyen algunos absolutos.

Hay absolutos. Ella le está enseñando a su hijo que hay una diferencia entre hacer lo correcto y hacer lo incorrecto. En algunos casos ella le dirá: «no hagas esto, y en otros sí haz esto».

En estos tiempos, el concepto de la generación postmoderna es que no hay absolutos. Cada hijo debe crecer y escoger por sí mismo lo que creerá. Esta madre no creía eso. Ella sabía que había absolutos basados en la Palabra de Dios, que había cosas que debía enseñar al corazón de su hijo.

Su instrucción en los próximos versículos es muy específica y muy práctica. Es directa. Ella prácticamente está aplicando la Palabra de Dios y los caminos de Dios a la vida diaria. Le va a hablar sobre el matrimonio, sobre las relaciones, las mujeres, las costumbres, sobre áreas de esclavitud, sobre estilos de vida; enseñanzas prácticas de la Palabra de Dios.

Hay negativos y hay positivos en su enseñanza. Como madre, no tengas miedo de decir: «Eso está mal» o de decir «Debes hacer esto». En un sentido práctico de la vida diaria, «Esto está bien, esto está mal. Esto es lo que debes hacer. Esto es lo que no debes hacer.»

Recibí una carta de una mujer la semana pasada que me estaba agradeciendo por hablar en Aviva Nuestros Corazones sobre la importancia de instruir a los hijos en los caminos de Dios. Ella me dijo: «Estoy haciendo eso con mis hijos».

Me contó de una pizarra blanca que tiene en el comedor donde la familia se reúne. Dice que algunas veces le viene un pensamiento o algo que quiere enseñarles a los niños. Dice que a veces es algo de las Escrituras, o de algún tema práctico de la vida. Ella dice que solo lo anota en la pizarra.

Luego ella dice que ellos, como familia, utilizan el momento de las comidas para enseñarles a los niños cosas prácticas de la vida. Ella les está enseñando a sus hijos de manera práctica los caminos de Dios utilizando esta pizarra, así como esta madre le enseñó a su hijo los caminos de Dios.

Ella le está diciendo a él en la enseñanza que sigue: «Recuerda quién eres. Recuerda que eres un rey. Eres un rey en formación». Ella le está dando a su hijo una visión sobre cómo su llamado en la vida le pone a él ciertos requisitos.

Estoy tan agradecida por la forma en que mis padres, de muchas maneras, nos dieron una visión del hecho de que Dios nos quería usar. Eso significó que hubo responsabilidades. Hubo algunas cosas que teníamos que estar dispuestos a hacer como parte de nuestro estilo de vida, si queríamos que se cumpliera todo lo que Dios tenía para nosotros.

Ella está diciendo que hay un estándar más alto. Hay responsabilidades y requisitos y rendición de cuentas. «Otros pueden; pero tú no puedes. Tú vas a ser el rey».

Luego vemos que ella también le enseña, en el párrafo que vamos a ver a partir de mañana, que las decisiones tienen consecuencias.  

El poder de la instrucción de una madre, dada a un hombre joven -y asumo- que desde una edad muy temprana. Esa instrucción empieza desde el momento que primero pones tus ojos sobre ese hijo y todo el tiempo hasta que tu hijo se va del nido y lo envías como una flecha a este mundo a ser un rey, un líder, a ser un hombre o una mujer piadosa.

Esa instrucción que has invertido todos estos años en el hijo de tus entrañas, la hija de tus entrañas, el hijo, la hija de tus votos; esa instrucción la llevarán tus hijos e hijas durante toda su vida.

Asegúrate de que esa instrucción que has estado dando sea clara, sea práctica y específica. No tengas miedo de decir no. No tengas miedo de decir: «Tus decisiones tendrán consecuencias». Luego dales la visión del futuro. Dile a tus hijos: «Recuerden quienes son». Con ese alto y santo llamado vienen responsabilidades muy importantes.

Carmen: Todavía me acuerdo de algunas lecciones que aprendí de niña, ¿y tú? Lecciones que hasta el día de hoy ejercen influencia en mi forma de vivir. Tú ejerces influencia sobre tus hijos, te guste o no. Nancy Leigh DeMoss es tan buena entrenándonos en la enseñanza bíblica, para que podamos pasar esa enseñanza a la próxima generación.

Estamos viviendo tiempos difíciles y confusos para la mujer. Es por esto que Dios nos ha motivado a llevar a cabo las conferencias de Mujer Verdadera. Celebraremos una en Santo Domingo muy pronto. Infórmate sobre esto al visitar AvivaNuestrosCorazones.com.

Hemos escuchado sobre la importancia de la enseñanza de una madre. Mañana, Nancy nos explicará por qué una madre sabia usa más que solo palabras para enseñar. Ahora, oremos con Nancy.

Nancy: Gracias, Señor, por las madres que nos has dado, que nos han enseñado y nos han capacitado. Algunas de ellas madres piadosas que nos han enseñado directamente de la Palabra de Dios. Otras tal vez con madres que no te conocían, pero aun así, como madres, estaban enseñando y capacitando en las destrezas básicas de la vida y modelando cosas importantes sobre lo que significa ser un hombre o una mujer de éxitos. Te damos gracias por aquellos que nos han entrenado y nos han enseñado.

Ahora Señor, como mujeres te pedimos que tú nos muestres cómo enseñar y capacitar a la próxima generación; que podamos levantar jóvenes y jovencitas que serán reyes y reinas, realeza espiritual, que proveerán de un liderazgo piadoso a la próxima generación. Oramos en el nombre de Jesús, amen.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas, a menos que se indique lo contrario.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

3/3 – Cómo prevenir que el matrimonio se convierta en un ídolo

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Cómo apoyar a nuestros hermanos solteros

3/3 – Cómo prevenir que el matrimonio se convierta en un ídolo

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/como-prevenir-que-el-matrimonio-se-convierta-en-un/

Annamarie Sauter: ¿Haz escuchado hablar del movimiento de la Mujer Verdadera? Aquí está el pastor Eduardo Saladin.

Pastor Eduardo Saladín: La mujer cristiana de hoy al igual que todos nosotros los cristianos, es bombardeada con cosmovisiones que no son cristianas, cosmovisiones que la llaman a jugar un papel que no es bíblico, por ejemplo las esposas en sus hogares como mujeres verdaderas que quieren vivir a la luz de la palabra de Dios deben estar sometidas a sus esposos.

¿Qué es la sumisión? Es la libertad de ser creativas bajo el gobierno que Dios ha diseñado para ellas, que es el gobierno de su marido,

Pero las cosmovisiones que no son cristianas le venden la idea de que ella debe tomar el control, de que ella debe desarrollarse independientemente de su marido y las enseñanzas de Mujer Verdadera lo que hacen es que traen a esta esposa a desempeñar el rol que Dios le ha llamado a desempeñar, siendo la ayuda idónea de su marido, siendo creativa bajo el liderato de su marido. Muchos piensan que la Biblia enseña que hay un machismo que las mujeres están pintadas en la pared que son esclavas de su marido que no pueden cooperar con su marido pero esto no es así. Repito la Biblia cuando habla de sumisión habla de la libertad de esa esposa de esa mujer de poner todos sus dones sus habilidades sus talentos, su creatividad, bajo la dirección de su esposo, para juntos cumplir el rol que Dios les ha asignado y así poder glorificar el nombre de Jesucristo.

Annamarie Sauter: Muy pronto podrás participar en la primera conferencia para América Latina a celebrarse en Febrero 2015 en Santo Domingo, República Dominicana.

Pastor Eduardo Saladín: Este movimiento de Mujer Verdadera lo que ha traído es un avivamiento en las vidas espirituales de las mujeres de nuestra iglesia y por lo tanto ha traído una mayor madurez en las hermanas de la iglesia y por lo tanto ha afectado a la congregación de manera positiva, porque han crecido en sus vidas espirituales.

Annamarie Sauter: Te invitamos a visitar AvivaNuestrosCorazones.com para que te informes de los detalles

Annamarie Sauter: Carolyn McCulley anima a las solteras a que si un hermano en Cristo peca contra ellas en una relación de noviazgo, recuerden que él es una obra en proceso.

Carolyn McCulley: Si conoces a un hombre a los 20 ó 25, no va a ser el mismo a los 40 ó 45 ó 60 ó 65 e indudablemente en la eternidad. Puedes, o ser parte de su aprendizaje para la gloria de Dios, o puedes regresarle un golpe y derribarlo.

Annamarie Sauter: Estás escuchando a Aviva Nuestros Corazones con la autora de Escoja Perdonar, Nancy Leigh DeMoss en la voz Patricia de Saladín.

Nancy Leigh DeMoss: ¿Estás edificando a tus hermanos en Cristo? Carolyn McCulley nos va a desafiar a nosotras mujeres con esa pregunta hoy.

En esta semana hemos estado escuchando un mensaje que Carolyn dictó en la conferencia True Woman, o Mujer Verdadera en Dallas, Fort Worth, hace 4 años. Ahora, aunque Carolyn estaba específicamente dirigiéndose a las mujeres solteras en esta sesión, en realidad nos está llamando a todas a confiar en Dios para nuestro futuro.

Carolyn McCulley: Puedes encontrar algo bueno y redentor en cada situación, aun si es tan solo esperar por un cambio. Puedes ver la vida a través de los lentes del Evangelio, y puedes ver la realidad del pecado. No estoy hablando de ser voluntariamente ignorante, sino que notemos la realidad de la vida.

Los lentes del Evangelio te permiten ver la realidad de la vida y ver a través de ellos la esperanza de cambio que viene a través de la gracia de Dios. Así que aun el joven más hiriente, y egocéntrico con quien jamás hayas salido no está fuera de la gracia de Dios.

Eso te permite pensar en cualquier cosa que es verdadera u honorable, justa, pura, amable, loable, etc., en cualquier situación y repetir esos pensamientos en tu corazón en lugar de las maneras en las que han pecado contra ti.

Ahora, estás en medio de la iglesia… La mayoría de nosotras probablemente estamos en medio de iglesias que le tienen un alto valor al matrimonio (como debe ser), de ser una esposa, de ser una madre (como deben ser), y tú piensas, «¿cómo encajo aquí?»

Bueno, cómo encajas aquí es parte de la solución en una sociedad desmoronándose al expresar esperanza hacia Dios en todas tus relaciones y edificar los matrimonios a tu alrededor, de tus amigos y familia, de estimarlos, al no tratar de robar el esposo de alguien más, al reconocer y ser sabia acerca de tus relaciones en el trabajo, y reconocer que la asociación de hombres y mujeres tratando de cumplir una meta juntos puede ser un terreno resbaladizo si no eres sabia en dirigir los corazones, del uno hacia el otro. Quizás tú eres esa joven que en su trabajo está diciéndole a este joven qué magnífico es, pero su esposa en la casa lo está destruyendo. Eso atraerá su corazón hacia ti, y tú ni siquiera lo estás tratando.

Hay todos estos lugares donde podemos ser desordenadas en nuestras relaciones, y eso nos puede tentar como seres humanos a levantar paredes y reglas y decir, «Está bien, si tanto adulterio está ocurriendo en el trabajo, los hombres y mujeres no deberían trabajar juntos».

No puedes controlar la naturaleza pecaminosa con reglas. Para eso es la ley, y así es como nos damos cuenta que fallamos. Pero podemos aplicar la gracia, y reconocer la doctrina del pecado quiere decir que reconocemos la tentación que está en nuestros corazones, y nos ayudamos mutuamente a no caer bajo ese terreno resbaladizo del pecado.

Te daré un ejemplo: yo tenía una amiga cuyo jefe pareciera que la llamaba siempre fuera de horas de trabajo. Estábamos juntas, y en lugar de ella irritarse como otras personas, ella estaba feliz, y más que contenta de hablar con él. Noté como se iluminó. Yo sabía que ella era una mujer piadosa, pero yo estaba pensando, «mmmmm, esto puede ser un problema».

Así que le pregunté un día cuando estábamos pasando un rato juntas, «No estoy muy preocupada por esto, pero tú conoces mi pasado y mis antecedentes. Yo no fui cristiana sino hasta los 30 años, y ciertamente causé muchos problemas en el trabajo. Yo sé la tentación que puede ser, así que ¿cómo te va con tu jefe? Parece llamarte mucho, y te pones muy contenta por eso. Él es casado, ¿no?».

Ella dijo, «Sí».

Y yo dije, «¿Estás luchando con eso? ¿Eres tentada en su afecto por ti? ¿Hay algo inapropiado?

Ella dijo, «No. Estamos bien, pero gracias por preguntar».

Yo dije, «Está bien».

Dos semanas después ella regresó, y dijo, «¿Sabes qué? Me alegra que me hayas preguntado. Estamos bien; nada ha pasado, pero me doy cuenta de que espero sus llamadas y él pasa por mi oficina mucho, y ese es el principio de ese terreno resbaladizo al pecado. Me alegra que hayas preguntado».

Así es como nos cuidamos los unos a los otros en esas tentaciones comunes. Ella no tuvo que hacerle una gran demostración a su jefe. Ella solo restringió sus propias respuestas. Ella no recibió sus llamadas. Ella escuchaba para ver si era una emergencia del trabajo. Si no lo era, ella le llamaba el próximo día. Ella ayudó a establecer más límites.

Pero he tenido otras amigas en lugares de trabajo donde había un intento abierto y desvergonzado de comenzar una relación adúltera. En ese caso, he aconsejado a personas, «Solo tienes que llamarle a las cosas por su nombre e ir directamente y decir, ‘discúlpame, pero yo no voy a robar ningún afecto de tu esposa, emocional, físico, o de otra manera'» Eso pareciera realmente difícil de hacer, y lo es, pero puede tener un fruto maravilloso.

También quiero darte un sabio consejo que viene de Paul Tripp en su libro «Instrumentos en las manos de un Redentor». Él habla acerca de lo que es mucho más común para nosotros, lo que sucede cuando tenemos deseos de un buen regalo.

Es como un continuo, en un momento una buena dádiva puede convertirse en un ídolo. Él lo dice de esta manera, él dice,

El objetivo de la mayoría de nuestros deseos no es malo. (El deseo de casarse. El deseo de tener hijos y otras cosas). El problema es la manera en la que crecen y el control que ejercen sobre nuestros corazones.

Los deseos son parte de la existencia humana, pero deben ser sostenidos con una mano abierta. El problema con el deseo en los pecadores es que rápidamente se transforma en una demanda. «Yo debo».

La demanda consiste en cerrar el puño sobre el deseo, y aunque no sea consciente de que lo he hecho, he dejado mi propia posición de sumisión a Dios. He decidido que debo tener lo que me he propuesto en mi corazón, y nada puede ponerse en el camino.

Ya no soy confortada por el deseo de Dios por mí. Soy amenazada por eso, de hecho, porque la voluntad de Dios potencialmente se pone en el camino de mi demanda.

Hay una relación directa entre expectación y decepción. Mucha de la decepción en nuestras relaciones no es porque la gente nos ha dañado, sino es porque han fallado en cumplir con nuestras expectativas.

La buena dádiva se convierte en un deseo.

El deseo se convierte en una demanda que requiere un cumplimiento.

Cuando eso no es cumplido, especialmente cuando no es cumplido en nuestro tiempo, se convierte en una decepción.

La decepción termina en castigo. El más extremo de lo cual, por supuesto es asesinato.

La mayoría de nosotras nos involucramos en asesinato sin sangre regularmente porque cuando alguien está muerto, no tienes relación con él jamás. Están muertos. Pero, decimos, «Bien podrías estar muerto para mí. No quiero escucharte. …la, la, la, la, la, la, la…no te estoy viendo. No estoy interactuando contigo. Estás muerto para mí».

Esa forma de juicio pecaminoso es lo que es más común en la tentación en nuestras relaciones. Significa que no tengo esperanza en que tú vas a crecer y cambiar; no tengo esperanza que el Señor del Evangelio cambiará tu vida; y no tengo esperanza de restauración de nuestra relación porque yo he sido el juez y jurado y te encontré deseando.

Como Paul Tripp dice, «Hay una relación directa entre expectación y decepción».

Ahora esto, pienso yo, es un desafío para las mujeres porque, como resultado de la caída, nuestras relaciones están tensas. Lo que dice Génesis 3:16 es que la maldición que está sobre Adán y Eva. Lo que Dios le dice a Eva es que la caída va a distorsionar la relación previa que ella disfrutaba. «A la mujer (Él le) dijo: ‘En gran manera multiplicaré tu dolor en el parto, con dolor darás a luz los hijos; y con todo eso, tu deseo será para tu marido, y él tendrá dominio sobre ti'».

No es que los niños son un dolor. Es solo que lo que hubiera sido jubiloso antes ahora va a ser doloroso por la caída. No es que el matrimonio es malo. Es que el pecado va a introducir luchas.

Esta palabra en particular, deseo, el Dr. Wayne Grudem dice, es la palabra en hebreo tashuwqah. Solo es usada unas cuantas veces en la Escritura, y más a menudo es usada cuando se habla acerca de un deseo por dominación pecaminosa, como en Génesis 4:7 cuando Dios le dice a Caín, «el pecado yace a la puerta y te codicia (o tashuwqah), pero tú debes dominarlo».

Ahora, ¿no se siente así a menudo, nuestro juicio pecaminoso? Ya hemos sido juez y jurado. Hemos decidido que alguien más está fallando a nuestras expectativas. Estamos como, literalmente, agazapados en la puerta, esperando que esa persona entre para que podamos decir, «¡Ajá! ahora, así te voy a confrontar».

Nuestro deseo es estar en control y de ninguna manera estar fuera de control o que no salgan las cosas a nuestro favor. Esto es algo con lo que nosotras como mujeres realmente vamos a luchar, pienso yo, que a un grado mayor que los hombres.

Puedes ver esto aun en las anécdotas de nuestra cultura. ¿Alguna vez has escuchado a comediantes hablar de cómo los hombres y mujeres pelean? Los hombres solo pelean y tienen una disputa sobre el tema en cuestión, pero las mujeres lo arrastran durante los últimos 20 años de historial – «Y, ¿sabes qué más hiciste? Hiciste esto, hiciste aquello…». Y los hombres están como, «espera, espera estamos hablando de cómo te quité el control remoto».

Así es que ellos tienen un poco más de categorías, y nosotras traemos como 20 años de historial. Eso no es considerado «pelea justa», pero este deseo de dominar quiere decir que nosotras a menudo mantenemos este historial, y no lo soltamos. Se convierte en parte de este guiso que es el manantial de nuestros corazones en lugar de lidiar con el tema en cuestión, perdonar, y continuar adelante, y no guardarlo en nuestro archivo de historia.

Así que en nuestras relaciones con otros hombres, necesitamos ser capaces de mirar la situación con los ojos del Evangelio, y una de las primeras cosas es el no arrastrar nuestro historial con otros hombres dentro de este caso en particular con este hombre en particular.

Quizás tuviste novios y has sido herida por un sinnúmero de hombres antes. En la situación actual, no puedes traer ese historial. Ahora, permíteme agregar una advertencia a esto. Si otros vienen a ti diciendo, «Tenemos algunas banderitas rojas acerca de esta situación». Escúchalos porque ese consejo es objetivo; es imparcial. Esas personas no están tratando con el historial romántico que se ha estado cocinando en tu corazón.

Eso es un poco diferente a si alguien viene a ti y te dice, «Estamos preocupados de que quizás estás entrando en una situación repetida». Escucha eso. Pero en tu propio corazón, si el muchacho no te llama cuando tú quieres, e inmediatamente comienzas a decir de él, «Es igual que Jim, que Joe, que Bob…» no hagas eso. No hagas eso. Permite que él sea él mismo.

También vemos la situación a través de los ojos del Evangelio al recordarnos que somos los pecadores más grandes que conocemos. Conocemos nuestro pecado muy bien. Quizás seamos capaces de ver el pecado en la vida de este otro hombre, pero tenemos que recordarnos que conocemos nuestros propios pecados y fallas mejor de lo que conocemos los de él, así que sé paciente.

También nos ponemos los ojos del Evangelio en situaciones cuando nos enfocarnos en la importancia de hacer preguntas versus hacer asunciones. Solo hay un ser omnisciente en cualquiera de nuestras relaciones, y, ¿qué crees? No somos nosotras. Es Él que sabe todo, ama todo, y es nuestro Salvador.

Así que si no estamos enteramente seguras de por qué alguien ha hecho algo, en lugar de determinar sus motivos, nos iría mejor hacer preguntas para obtener información y suponer que en realidad no lo sabemos todo.

Otra manera de ver las cosas a través de los ojos del Evangelio es recordar que las debilidades no son lo mismo que pecados voluntarios. Vas a conocer a personas que luchan con la tentación de temer, o luchan con la tentación de la ira, o que tratan mucho pero no pueden organizarse para llegar a lugares a tiempo, o lo que sea. Sus debilidades no son necesariamente pecados voluntarios. Es una oportunidad para que tú extiendas gracia. ¿Está bien?

Ahora, no estoy diciendo que no hay motivaciones pecaminosas en lo que hacen. Solo estoy diciendo que entiendas que no toda acción es dirigida a ti. Si alguien está luchando de una manera, puedes demostrar gracia a ellos porque tú sabes que tu Señor ha demostrado gracia hacia ti también.

Me encanta esta frase de Charles Spurgeon. Es de uno de sus sermones. Esto se ha marcado en mi mente para entender las diferencias entre debilidad y pecados voluntarios. Él escribe:

Mientras crecemos en la gracia, estaremos seguros de crecer en caridad, simpatía y amor. Debemos, mientras maduramos en gracia, tener una dulzura mayor hacia nuestros hermanos cristianos. Los cristianos de espíritu amargado podrán saber mucho, pero son inmaduros. Aquellos que son rápidos a censurar podrán ser muy agudos en juzgar, pero ellos son, todavía, muy inmaduros de corazón.

Aquel que crece en gracia recuerda que es solo polvo, y él, por consiguiente, no espera que sus hermanos cristianos sean algo más. Él pasa por alto 10,000 de sus fallas porque él sabe que su Dios pasa por alto 20,000 en su propio caso. Él no espera perfección en la criatura y, por consiguiente, él no está decepcionado cuando no lo encuentra.

Cuando nuestras virtudes sean más maduras, no seremos más tolerantes al mal, pero seremos más tolerantes a la debilidad, más optimistas hacia el pueblo de Dios, y ciertamente menos arrogantes en nuestra crítica.

Al proteger nuestros corazones, recordamos que los hombres a nuestro alrededor, nuestros hermanos en el Señor, son obras en proceso. Si conoces un hombre a los 20 ó 25, no va a ser el mismo a los 40 ó 45 ó 60 ó 65 ni indudablemente en la eternidad. Puedes escoger o ser parte de su aprendizaje para la gloria de Dios, o le puedes dar un golpe y derribarlo.

Quiero animarte, al terminar, a que cada interacción que tienes con un hermano en Cristo es tu oportunidad de edificarlo. Algunas de las situaciones más desordenadas y más incómodas pasan cuando una persona está interesada en una relación y la otra no lo está.

Así que si tienes a un hombre que viene a ti y te pide salir con él y no estás interesada en él, no te enojes. No te turbes. No seas grosera. No seas mala. Esta es tu oportunidad a recordar que él se ha arriesgado a ser rechazado al venir a ti.

Si tú piensas, «Oh Dios, está bajo mi nivel». Eso es evidencia de orgullo en tu propio corazón, y es necesario arrepentirse. ¿No es cierto? Es un problema común en todas nosotras. Todas lo hacemos porque somos criaturas pecadoras. Nosotras le damos «estatus» a la gente. ¿No es cierto? Pero cuando él viene a ti, y no es en él que estás interesada (tú tienes tus ojos en alguien que tú piensas está fuera de tu alcance), solo recuerda, él piensa que tú estás fuera del alcance de él. Él piensa que tú eres esta cosa buena y noble que él tiene que perseguir.

No estás en ninguna obligación de decir, «sí,» pero estás bajo la obligación de edificarlo. Agradécele por atreverse, y agradécele por el riesgo. Sé amable.

Ahora, no seas tan efusiva. No enumeres 10 ó 20 cualidades que realmente admiras en él y luego digas, «no». Eso solo lo va a frustrar. Él va a estar como, «¿qué?» Los chicos son lineales; son concretos. ¿Verdad?

Entonces solo di una o dos cosas: «Te respeto por atreverte; aprecio la claridad e iniciativa. No estoy atraída a ti de esa manera, o no estoy interesada». Di algo que es simple, concreto, una pequeña declaración, sin muchos detalles. «Me alegra que tuvimos la oportunidad de platicar, estaré orando por ti». Ciérralo con lo que sea que cabe en la cultura de tu iglesia.

El punto es decir una cuantas cosas acerca de animar y respetar. Sé clara en tu declinación. No lo dejes parado pensando, «¿Dijo sí o dijo no? ¿De qué se trató todo esto? Sé amable. No seas orgullosa.

En mi «ministerio al cliente», estos chicos que yo solo pensaba eran los más guapos hombres de todo el campus, podía ver muchas cualidades maravillosas en ellos, y también 3,000 otras chicas, más aun así venían hacia mí y me decían sobre qué hirientes algunas de las mujeres eran al declinarlos. Estaba en shock.

Otra cosa: No todos en la iglesia tienen que saber tus asuntos. Sí, necesitas tener compañeras a las que le rindas cuentas. Deberán haber unas cuantas personas, tu familia, tus padres, algunos cristianos maduros cerca de ti que sepan lo que está pasando. Pero no necesitas difundir los asuntos de este hermano. ¿Está bien?

Los chicos en la iglesia no necesitan una reputación de ser los hermanos que siguen invitando a las chicas a salir y siguen siendo rechazados. ¿Sabes lo que pasa? Mientras un hombre está creciendo en su santificación al confiar en Dios y arriesgarse a ser rechazado, probablemente va a tener que tratar a unas cuantas chicas antes de que encuentre a su esposa. ¿Cierto? Es decir, parece ser la forma en que Dios obra, no para todas las personas, pero para algunos.

No quieres que la mujer número 5 diga, «¿oh si? ¿Así que yo soy la número 5 en tu lista?». Tú no quieres hacerle eso a tus hermanas, y no quieres hacerle eso a tu hermano. Tú no quieres que le hagan eso a tu futuro esposo.

Deja a tus hermanos edificados. Reconoce que quien sea que se haya ofrecido o qué tan incómodo o nervioso o raro fue cuando vino a hablarte acerca de algo, estaba tratando. Están en proceso de aprendizaje. Son una obra en proceso, y tú también.

«¿Por qué los chicos no pueden ser como los hombres que tú admiras y piensas que son tan maravillosos y grandiosos?» Bueno, pon atención. ¿Son ellos mayores? ¿Tienen ellos esposas que son ayuda idónea y que les ayudan a crecer? ¡Voila!, tú también vas a poder ser parte de ese proceso en algún momento.

Así que guarda tu corazón de tu propio almacenamiento pecaminoso y tu despliegue de palabras.

Sé un agente de gracia, de sensatez, y gentileza con los demás.

Protege tu vida de fantasía de citar a otros en tu mente para que no seas excesivamente decepcionada cuando no pase algo.

Y más importante, recuerda que el amor no tiene fin.

Nuestro Señor no nos va a decir, «no me hables» a nosotras. Por lo tanto, podemos dar gracia a los demás en todo el desorden de «él me ama, o él no me ama».

Ahora me gustaría orar por ti.

Padre, es maravilloso considerar qué paciente y lleno de gracia eres con nosotras. Padre, no soy diferente a nadie más, y yo confieso eso ahora. Gracias por Tu misericordia que se derrama sobre todas. Gracias por el amor de Tu parte que no tiene fin y se convierte en parte del gran círculo de amor que disfrutamos ahora y hasta la eternidad, y no lo merecemos.

Señor, ayúdanos a recordar que mientras interactuamos con amistades y familiares y esposos y novios y con todo lo demás, ayúdanos a ser amables y razonables, protegiendo nuestros corazones de almacenar pecado que será arrojado a otras personas. Ayúdanos a no repartir nuestros afectos sino a que vivamos valientemente, mirando cada situación a través de los ojos del Evangelio.

Oro por el poder del Espíritu Santo, que Tú ministres a aquellas que están heridas hoy, que están teniendo problemas en llegar a ese punto de regocijarse en Ti. Oro por aquellos que les hace falta esperanza ahora mismo, que piensan que Tú estás en contra de ellos. Sabemos que no lo estás. Por favor minístrales.

Señor, oro por aquellas que están sentadas allí diciendo, «Oh, que feliz pudiera ser», porque algo está yendo maravilloso en su relación. Señor, que eso continúe y que ese gozo continúe. Pero cuando la realidad pegue, dales gracia, Señor, de no tropezar o cuestionar sino de perseverar.

En todas estas cosas, Dios, que crezcamos en esperanza hacia Ti por lo que Tú has hecho en nosotros. Oro esto en el nombre de Jesús, amén.

Nancy Leigh DeMoss: Carolyn McCulley nos ha estado animando a ver las relaciones con lo que ella llama «ojos del Evangelio». Carolyn presentó este mensaje en un taller para mujeres solteras en la conferencia True Woman, o Mujer Verdadera, hace cuatro años.

Si eres soltera, no querrás perderte la sesión dirigida a mujeres jóvenes que tenemos en nuestra primera conferencia de Mujer Verdadera para América Latina. Tendrá lugar el 26 de febrero y estará a cargo de mi amiga Dannah Gresh.

Visita AvivaNuestrosCorazones.com para que obtengas más detalles acerca de cómo puedes formar parte de este evento.

Annamarie: Haz clic en el programa de hoy y baja hasta el final de esta transcripción. Allí podrás leer comentarios de otras oyentes. También puedes agregar tus propios comentarios y preguntas. Muchas de nuestras oyentes interactúan por este medio.

Es tan fácil sentirse desanimada cuando leemos acerca de la mujer que se describe en Proverbios 31, pero no lo debemos ver como una meta inalcanzable. Únete a Nancy en nuestro próximo programa mientras ella te anima a convertirte en esa mujer virtuosa, ya seas soltera, casada, joven o anciana.. ¡Nunca es tarde!

Por favor regresa mañana a Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

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