Los misteriosos magos del Oriente

Ministerios Ligonier

Renovando tu Mente

Los misteriosos magos del Oriente

R.C. Sproul

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Hoy, me gustaría mirar la versión de Mateo en cuanto a la natividad de Cristo, ver un segmento que es exclusivo del evangelio según Mateo, me refiero al relato de la visita de los magos a Belén. Encontramos esto en el segundo capítulo del evangelio según Mateo: “Después de nacer Jesús en Belén de Judea, en tiempos del rey Herodes, he aquí, unos magos del oriente llegaron a Jerusalén, diciendo: ¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Porque vimos su estrella en el oriente y hemos venido a adorarle.

Cuando lo oyó el rey Herodes, se turbó, y toda Jerusalén con él. Entonces, reuniendo a todos los principales sacerdotes y escribas del pueblo, indagó de ellos dónde había de nacer el Cristo. Y ellos le dijeron: En Belén de Judea, porque así está escrito por el profeta:

‘Y tu, Belen, tierra de Juda,
de ningun modo eres la mas pequeña entre los principes de Juda;
porque de ti saldra un Gobernante
que pastoreara a mi pueblo Israel.’

Entonces Herodes llamó a los magos en secreto y se cercioró con ellos del tiempo en que había aparecido la estrella. Y enviándolos a Belén, dijo: Id y buscad con diligencia al Niño; y cuando le encontréis, avisadme para que yo también vaya y le adore.

Y habiendo oído al rey, se fueron; y he aquí, la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que llegó y se detuvo sobre el lugar donde estaba el Niño.

Cuando vieron la estrella, se regocijaron sobremanera con gran alegría. Y entrando en la casa, vieron al Niño con su madre María, y postrándose le adoraron; y abriendo sus tesoros le presentaron obsequios de oro, incienso y mirra”.

Tengo muchos recuerdos de navidad, como seguro todos los tienen. Hoy me acuerdo de diciembre de 1947. Tenía 8 años, no traten de adivinar, ahora tengo muchos años más.

Tenía 8 años y ese diciembre mi madre me llevó al centro de Pittsburgh, permitiéndome acompañarla a hacer sus compras de navidad. Y el golpe de gracia de todo esto fue que ella me dio dinero para comprar un regalo para mi primera novia.

Yo estaba en tercer grado y nunca le había dado un regalo a una chica que no fuera de mi familia y mi madre me dio dos o tres dólares que era lo que se necesitaba para comprar una joya de fantasía, un prendedor con las iniciales de mi novia, M.E.F. ¿Vesta? ¡Correcto! Margaret Ellen Frable. Estoy seguro de que Ellen Frable todavía tiene ese tesoro hasta el día de hoy.

Pero qué aventura tan emocionante y romántica fue que, en nuestra fiesta de navidad en la escuela, yo tenía este paquete tan bien envuelto y le di este regalo romántico y de amor a Ellen. Esa fue mi primera experiencia real de comprender lo que es la alegría de dar.

Recuerdo diciembre de 1956. Fue el año en que mi padre murió. Él murió en noviembre y estábamos deshaciéndonos de nuestra casa y mi madre estaba distribuyendo todos los muebles y las alfombras y todo lo demás, en lo que nos preparábamos para mudarnos a un pequeño departamento.

Yo estaba trabajando en ese entonces y recuerdo que ganaba 75 centavos la hora, eran como 33, 34 horas a la semana y estaba en la secundaria. Mi madre amaba la música y yo trabajaba en una tienda de electrodomésticos y llegó a la tienda un producto nuevo del cual me enamoré. Se le conocía como un equipo estereofónico.

No era una consola de mesa completa, esta tenía patas y contaba con un reproductor de discos; y teníamos discos de demostración que poníamos para los clientes y uno de esos demos era un partido de ping pong y podíamos escuchar los ruidos de tic tic, la separación del sonido gracias a la magia del estéreo.

Nunca en mi vida había escuchado algo así, y dije: “a mi madre le encantará”, pero el precio era de $225. Pero el dueño de la tienda me dejó comprarlo en cuotas y me tomó como un año pagarlo.

Pero en nochebuena lo llevé de la tienda a la casa y le puse un gran lazo de satín y lo escondí detrás de la silla para que en la mañana de navidad, cuando mi madre entrara a la sala, viera este estéreo.

Y no creo que haya habido un estéreo en la historia de Estados Unidos que haya sido usado tan seguido como ese, puesto que mi madre estaba entusiamadísima con la música que salía de ahí. Yo recuerdo esa navidad, no por lo que recibí, sino por lo que di. ¿No es agradable dar regalos a la gente que amamos?

Justo esta semana fui a la tienda de trenes navideños aquí en Orlando. Cada año tenemos la costumbre de armar con los nietos esas montañas de circuitos de trenes; eso me ha estado costando una fortuna. Fui por unos materiales de construcción, algo de pintura, unos moldes para esculpir y cosas por el estilo; y algunas cosas pequeñas para esa navidad.

Y mientras estaba llenando mi carrito de compra con estas cosas, noté que ellos tenían un nuevo modelo de vagón y quedé cautivado con eso, vi cómo daba vueltas en los rieles y dije: “¡Es fantástico! ¿Cuánto cuesta? Me dieron el precio y casi me desmayo, pero dije: “Tengo que llevarlo para mis nietos”. Así que lo compré. Y luego me trajeron otra cosa que jamás había visto y lo compré también.

Cuando salí de la tienda e iba de regreso, llamé a Vesta y le dije: “Vesta, no vas a creer esto” y le dije lo que había hecho y estaba seguro que me iba a decir: “Te volviste loco? Pero, en vez de eso, me dijo: “Bueno, cariño, es navidad”.

Hay algo en la navidad que nos hace disfrutar de esta tradición de pasar semanas, en algunos casos meses, de preparación y búsqueda por los alrededores para encontrar el regalo indicado que queremos dar a los que amamos y esa tradición se remonta siglo tras siglo atrás y recapitula algo que acompañó a la primera navidad.

Es el relato que leo aquí, ahora, de la visita que los magos hicieron al niño Jesús, hombres que llegaron de muy lejos trayendo regalos. Sin duda, fue lo último en el mundo que José y María esperaron cuando iniciaron su ardua caminata a Belén para cumplir con el decreto de César Augusto.

No había árboles de navidad. No había coros de villancicos en las esquinas. No había guirnaldas. No había escarcha navideña. No había música navideña en el ambiente; solo dolor y opresión y pobreza en la noche previa a la navidad.

Como ya hemos escuchado hoy, el primer villancico navideño que se cantó, no fue entonado por seres humanos, sino por los ángeles en los campos fuera de Belén.

Pero hoy no quiero centrarme en la primera nochebuena, ni en el primer villancico, sino que quiero fijarme en los primeros regalos de navidad, los regalos que los magos le trajeron al Cristo niño.

Ahora veamos otra vez el texto, tal como lo tenemos. Mateo dice: “Después de nacer Jesús en Belén de Judea, en tiempos del rey Herodes, he aquí, unos magos del oriente llegaron a Jerusalén”.

Ahora, hay una increíble cantidad de tradición y folklore que ha surgido de esa simple declaración en el evangelio de Mateo, mucho de lo cual es especulación, mucho de lo cual es pura fantasía y leyenda que no tiene fundamento en la realidad histórica.

Pero notamos que cuando Mateo nos da su relato de esto, en medio de la declaración él dice: “Después de nacer Jesús en Belén de Judea, en tiempos del rey Herodes, he aquí”.

Ahora esa palabra que viene de la pluma de Mateo es como un centinela que grita: “¡Alto! ¡Detente! ¡Escucha atentamente! ¡Presta atención!”

Nos está dando un aspecto literario del énfasis que no debemos perder. Y luego que él dice: “He aquí”, continúa: “He aquí, unos magos del oriente llegaron a Jerusalén”. Como dije, hay mucha especulación con esto y hay mucho sobre los magos que simplemente no sabemos.

Ahora, permítanme un momento para decirles lo que no sabemos sobre los magos. Lo primero que no sabemos son sus nombres. No hay evidencia bíblica o extrabíblica para apoyar la tradición de que eran Gaspar, Melchor y Baltazar o cualquier otro. No tenemos idea de cuáles fueron sus nombres.

Lo segundo que no sabemos de ellos es cuántos eran los que llegaron. Sé que cantamos: “del oriente somos los tres” y hablamos de los tres magos y nuestros pesebres tienen tres: uno, dos, tres; cuéntenlos, los magos siempre están ahí como parte de la exhibición.

Pero la única razón para suponer que eran tres es que vemos más tarde en el texto y encontramos que hay tres regalos que se mencionan: oro, incienso y mirra. Y tal vez alguien hace la suposición de que tres regalos significan tres donantes y por lo tanto tenemos tres magos.

Pero la Biblia no nos dice cuántos magos eran. Solo sabemos que al menos eran dos ya que se usa el plural. Podrían haber sido doce, pero no lo sabemos. Lo tercero que no sabemos es su procedencia. Todo lo que la Biblia nos dice es que ellos vinieron de Oriente.

Ahora, cuando tú estás en el occidente, el oriente cubre una gran cantidad de terreno, aunque la referencia aquí, en este momento en la historia, y en este idioma, da una fuerte indicación básicamente de dos posibles lugares de los que vinieron estos viajeros.

El debate se centra históricamente en dos posibilidades reales, una, que los sabios vinieron del Imperio Medo-Persa, lo que en la antigüedad se llamaba Persia. La otra posibilidad es que vinieron de Caldea o de lo que se conocía como Babilonia.

Así que esas son nuestras dos opciones: Persia o Babilonia. Ojalá supiéramos cuál de los dos era ya que lo que estos magos eran, también es algo que no sabemos con certeza, y si pudiéramos determinar si vinieron de Persia o de Babilonia, sería muy útil ya que nos ayudaría a discernir exactamente qué tipo de magos ellos eran.

El que se les llame magos es significativo y es útil, pero no es concluyente. La palabra “mago” que extraemos del texto (en el griego magoi, en el latín magi, del singular magus) viene probablemente de una palabra iraní que se refería históricamente a una clase especial de personas religiosas que se encontraban entre los medos y los persas.

Estos hombres religiosos llamados “magos” se destacaron por un par de cosas. Primero, por su aprendizaje. Formaban parte de la intelectualidad del mundo antiguo y eran expertos en asuntos de religión y ciencia.

A veces, los consideramos en términos burdos como astrólogos ordinarios, pero ellos estaban más involucrados en una rama de la astronomía que posiblemente está en relación con la religión. No eran individuos que lanzaban horóscopos y que vendían sus pronósticos a los periódicos locales.

Ese tipo de comportamiento precientífico tuvo que esperar unos cuantos miles de años para hacerse popular; pero en todo caso, estos magos persas también se distinguieron por ser monoteístas. Creían en un Dios.

No tenían doctrina de una expiación. No tenían doctrina sobre cómo escapar de los estragos del pecado, pero fueron instruidos en ética y estaban preocupados por la diferencia entre la virtud y el mal, y con toda probabilidad habían sido expuestos a los judíos del AT, quienes habían emigrado e influenciado a los pensadores medo-persas.

Entonces, podemos especular que, si los magos mencionados aquí son magos persas, ellos habrían sabido algo de las profecías del AT en relación a la visita de un Mesías. ¿Ven? el conocimiento del Mesías venidero no estaba circunscrito simplemente para Israel.

Sabemos, por ejemplo, por las profecías de Balaam que era un pagano, en Números 24, cuando Balaam dio la profecía futura de la estrella que saldría de Jacob y del cetro que se levantaría de Israel, de modo que la expectativa judía de un Mesías que vendría como rey, no se limitaba al territorio de Israel.

Así que, es posible que estos fueran magos persas que habían sido informados de esto. Ahora, ellos también podrían haber sido, como dije, magos babilónicos. Los magos de Babilonia estaban mucho más involucrados en astronomía que los persas; y los astrólogos o astrónomos babilónicos también tenían este punto de vista de los cielos que influyen en los eventos en la tierra y en la vida de las personas.

Y hay una gran especulación debido a la función de la estrella aquí, en esta historia, de que quizás los magos eran de Babilonia, astrólogos babilónicos que interpretaban ciertas aberraciones astronómicas que tuvieron lugar en este año y en este tiempo y las interpretaron desde su perspectiva de la ciencia astrológica. Existían ciertas tradiciones entre los astrólogos babilónicos, por ejemplo, que cuando el planeta Júpiter surgió de cierta manera en un momento determinado, eso indicaba el nacimiento de un gran rey.

Los astrónomos modernos al observar los movimientos y la configuración de los cielos y por los medios sofisticados con los que contamos hoy, pueden retroceder al pasado y calcular los diversos movimientos de las estrellas y los planetas en las edades pasadas;

y los astrónomos modernos calculan que hubo allí una conjunción inusual de dos planetas en esta época de la historia del mundo, una conjunción por la cual estos dos planetas aparecieron muy juntos, los cuales eran Júpiter y Saturno, que según la astrología antigua habrían anunciado la aparición de un rey realmente grande.

Y ahora hacen la pregunta: “¿La estrella que ellos vieron estaba saliendo?” la versión que leo ahora dice: “la estrella que habían visto en el oriente”. El griego dice allí: “vieron la estrella cuando salía”. ¿Están hablando ellos de algo que es parte de las fluctuaciones normales de los cuerpos celestes o vieron estas personas un fenómeno especialmente creado que Dios usó para guiarlos a anunciar el nacimiento de Cristo justo cuando dio su espectáculo magnífico de luz y sonido a los pastores de afuera de Belén? No lo sabemos.

Es decir, si fue un fenómeno natural al que Dios le asignó un significado sobrenatural, o si fue un fenómeno especial creado milagrosamente. Ya ven por qué quería saber con certeza si eran de Babilonia o de Persia, pero sospecho que esto es y seguirá siendo un tema de especulación.

Ahora, hay otra manera en que el término “magos” se usó en el mundo antiguo. Y es una costumbre peligrosa el tomar palabras como esta y explorar sus raíces y derivaciones etimológicas porque el lenguaje es tan fluido que a veces las palabras que usamos están muy alejadas de sus significados originales, de tal forma que al mirar las raíces podemos confundirnos en vez de que nos ayude.

Pero la palabra “magi” o magus se usa en griego y en el NT de una manera muy siniestra para referirse a los magos. Recuerden a Simón el mago, de quien Pedro dijo: ‘Que tú y tu dinero perezcan’. Esa es la forma eufemística de decirle algo más a Simón. Pero ser mago era ser alguien que estaba involucrado en brujería, sustancias, sustancias ilícitas y todo lo demás, por lo que es un término muy negativo en ese sentido.

Pero la misma raíz es la raíz de donde obtenemos nuestro prefijo en español “mega”, y cuando decimos que algo es grande, entonces decimos, “Es mega”. Estamos hablando de algo realmente grande, también la palabra magnus, que significa “magnum opus”, la obra maestra de alguien, su gran trabajo. La misma raíz tiene que ver en el lenguaje para referirse a la grandeza extraordinaria.

Por lo tanto, podría ser que el término “magos” no describa astrólogos, astrónomos o incluso sacerdotes. Simplemente podría referirse a hombres de grandeza, grandes hombres del este que fueron guiados por Dios para salir de su entorno pagano, de su territorio gentil para ir a rendir homenaje al Rey recién nacido.

De nuevo, los villancicos dicen: “Del oriente somos los tres”. La Biblia no los designa como reyes. Es posible de forma muy remota. Toma algunas inferencias de un Salmo y de Isaías y de otras partes, y es posible que fueran reyes, pero el punto que quiero resaltar aquí es que no se identifican específicamente como tales.

 

R.C. Sproul

Es el fundador de Ligonier Ministries, el maestro principal de la programación de radio Renewing Your Mind, y el editor general de la Biblia de estudio Reformation.

 

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Los profetas menores, un gran mensaje

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Los profetas menores, un gran mensaje

Steven J. Lawson

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En esta, nuestra última sesión llegamos ahora a los Profetas Menores, y como ustedes saben bien, no se llaman profetas menores porque su mensaje fuera menor, sus libros son más breves que Isaías, Jeremías y Ezequiel, estos se llaman Profetas Mayores debido a la extensión de sus libros, los profetas menores tenían un mensaje mayor solo que en una forma más abreviada. Hay doce Profetas Menores, tres anteriores al exilio —perdón, nueve anteriores al exilio— y tres posteriores al exilio, y vamos a recorrerlos.

Y queremos comenzar con el libro de Oseas, si toman su Biblia y van conmigo al libro de Oseas, capítulo 1, versículo 2, se nos presenta de inmediato una sociedad decadente, un pueblo que no conoce a Dios, nuevamente ellos son el pueblo de Dios por nacimiento étnico, en el sentido de que nacen dentro de la nación de Israel, pero no conocen a Dios y eso se volverá muy obvio cuando veamos el versículo 9.

Pero primero el versículo 2, cuando por primera vez el Señor habló por medio de Oseas, el Señor le dijo: “Anda, toma para ti a una mujer ramera, y engendra hijos de prostitución; porque la tierra se prostituye gravemente abandonando al Señor”. Oseas tenía que casarse con una mujer que era prostituta o iba a convertirse en prostituta, y ella tendría hijos a consecuencia de su prostitución, y todo eso debía ser una lección práctica del estado espiritual de la nación de Israel que estaba involucrada en adulterio espiritual —que es una metáfora de la idolatría.

Ellos se habían apartado del Señor su Dios, se habían desligado de Él, y no tenía una relación salvadora con Dios, y una vez más, vemos que es muy posible ser religioso y estar expuesto al sonido de la Palabra de Dios, y estar en un contexto religioso, incluso en un contexto que tenga la verdadera Palabra de Dios, y no obstante no estar convertido en el corazón, y ese es el caso aquí.

Así que, la mujer Gomer tuvo tres hijos, el último de los cuales se menciona en el versículo 9 “Y el Señor dijo: Ponle por nombre Lo-ammi, porque vosotros no sois mi pueblo, y yo no soy vuestro Dios”, una clara declaración de que no tenemos ninguna relación en lo absoluto.

Yo no los conozco, ustedes no me conocen, no soy su Dios, ustedes no son mi pueblo, estamos totalmente separados, no hay reconciliación, no existe una relación íntima personal entre nosotros, ustedes saben de mí, pero no me conocen y yo no los conozco, y sé todo sobre vosotros.

De eso testifica el versículo 9 y esto habla nuevamente de la doctrina de la Depravación Total, habla de la corrupción radical, aquellos cuyas mentes están entenebrecidas por el pecado, aquellos cuyos corazones están contaminados y depravados por el pecado, y aquellos cuya voluntad está muerta y encadenada al pecado, cada facultad de la persona no convertida está bajo el dominio del pecado: mente, afectos y voluntad.

Así que esto es Depravación Total, y la nación entera fue arrastrada a la apostasía porque eran adúlteros espirituales, lo que significa que tenían otros amantes aparte de Dios, no amaban a Dios de manera absoluta. Por lo tanto, en realidad eso significa que no amaban a Dios en lo absoluto, amaban a otros dioses, se amaban a sí mismos, amaban al mundo, sus posiciones, cualquier cosa, pero no amaban a Dios de manera suprema.

Esa es la marca de un cristiano, ama a Dios más que cualquier otra cosa en la vida, Jesús dijo: “Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre y madre, a su mujer e hijos, y a sus hermanos y hermanas, aun su propia vida, no puede ser mi discípulo”, es un llamado poderoso el que hace Cristo, que debemos amarlo a Él más que a nadie, más que cualquier otra cosa, y el amor que tenemos por aquellos que son nuestros más cercanos, parecería odio comparado con el amor supremo que tenemos por Dios. Ahora si uno ama a Dios al máximo, va amar más a sus padres, va amar más a su cónyuge, va amar más a sus hijos, pero debemos amar a Dios en primer lugar.

Bueno, ese no es el caso aquí, así que Dios hace este anuncio —Yo no soy su Dios, y ustedes no son mi pueblo, no tenemos ninguna relación ustedes están perdidos y están pereciendo—. Vamos ahora al capítulo 2, versículo 23, y si van hacer salvos Dios debe comenzar algo, si van a entrar en una relación personal con Dios, Dios debe ser el que lo lleve a cabo, y lo realice, porque el que no conoce a Dios está huyendo de Él, no acercándose.

Así que leemos en Oseas 2, versículo 23: “Tendré compasión de ella” —refiriéndose a la nación—, y “de la que no recibió compasión, y diré al que no era mi pueblo: Tú eres mi pueblo”. Dios es el que comienza esto, y dice esto, que cita Pablo en Romanos 9, versículo 25 que los que no son pueblos de Dios, de pronto se convertirán en pueblo de Dios, y esto habla del nuevo nacimiento y de ser llevados a una relación correcta con Dios, habla de venir ahora a conocer a Dios y de Dios darse a conocer a ellos, y de ellos ser atraídos por su gran compasión hacia esta relación.

Esto es lo que sucederá ahora, y eso habla del Llamado Eficaz de Dios, habla del llamado irresistible de Dios, habla de la regeneración soberana de Dios, hubo un tiempo cuando tú no eras su pueblo, y hubo un tiempo cuando Él no era tu Dios, y entonces llegó ese momento, probablemente habían ocurrido muchas cosas antes, la siembra de la semilla, el convencimiento de pecado, el cultivo de tu corazón; pero en ese momento, de repente, Él vino a ser tu Dios, y de repente tú te convertiste en su pueblo, cuando el Señor te llevó y te atrajo hacia Él con cuerdas de amor y compasión, eso es lo que sucederá en la nación.

Ahora, en Oseas 4, versículo 17, no todos son atraídos, no todos son atraídos, no todos vienen a ser su pueblo, habrá algunos que serán pasados por alto, y habrá algunos que serán dejados en su estado de separación de Dios, sin el conocimiento de Dios, y leemos de esto en el capítulo 4, versículo 17: “Efraín se ha unido a los ídolos”, bueno, eso era cierto de toda la nación, ya lo hemos visto, pero observen lo que Dios le dice a Efraín: “Déjalo”.

Es Romanos 1, es Mateo 12, y el pecado de la blasfemia contra el Espíritu Santo, están siendo entregados, están siendo entregados a sus propios pecados, y Dios no los atrae hacia Él, esa es la doctrina de la reprobación divina, hay algunos de quienes Dios dice ¡déjenlos!, déjenlos solos, déjenlos solos en sus pecados, Dios no los envía al pecado, Dios dice solo déjenlos en sus pecados, porque han escogido su propio camino.

Vamos al libro de Amós, al profeta Amós, en Amós capítulo 3, versículo 2, hay una declaración muy singular acerca de Elección Soberana, de la elección incondicional de Dios, Dios le dice a la nación en Amós 3, versículo 2: “Solo a vosotros he escogido de todas las familias de la tierra” —esa es una declaración poderosa, Dios dice: de todas las naciones los he escogidos a ustedes para que sean mi pueblo; y la palabra escogido aquí en realidad es la palabra hebrea que significa conocer, solo a ustedes los he conocido.

Ahora Dios sabe acerca de todas las naciones, Él conoce sus números, aun los cabellos de sus cabezas están contados, ningún pajarillo cae a tierra sin el Señor, ninguno de ellos existe sin su conocimiento, Él ha señalado el momento de su nacimiento, Él ha señalado el momento de su muerte, pero no los conoce, sabe acerca de ellos, pero no los conoce en una relación salvadora y personal.

Y aquí vemos que, cuando Dios conoce a alguien es sinónimo de que Dios lo escoge y elige conocerlo, y elige amarlo con un amor distintivo especial, y con esa elección viene una gran responsabilidad, por eso el resto del versículo dice “por eso os castigaré por todas vuestras iniquidades”, conlleva un sentido de responsabilidad más elevado, un sentido acentuado de rendición de cuentas por haber sido escogidos por Dios.

Bueno, vamos al libro de Jonás, el profeta Jonás, y vemos claras muestras de la soberanía de Dios, ¿no es así? En Jonás, capítulo 1, leemos que la Palabra del Señor vino a Jonás capítulo 1, versículo 2: “Levántate, ve a Nínive, la gran ciudad, y proclama contra ella, porque su maldad ha subido hasta mí”.

Nínive era la capital del imperio Asirio, fue una gran ciudad en tamaño, pero también grande en pecado, y Dios comisionó a su profeta para que fuera a Asiria y a Nínive, y predicara contra ella, pero en lugar de eso, Jonás toma un barco y se va en la dirección totalmente opuesta a Tarsis —que creemos que probablemente sea la España actual—. Eso sería como si Jonás estuviera en San Luis, y Dios lo llamara a que fuera a Nueva York, y él tomara un avión a Los Ángeles; él se va en dirección totalmente opuesta para huir de la voluntad de Dios.

Entonces ¿qué hace Dios?, bueno, Dios controla soberanamente cada circunstancia de la vida de Jonás, así que en el versículo 4 leemos: “Y el Señor desató sobre el mar un fuerte viento”, Él es el Señor del estado del tiempo y es Señor de la tormenta, y es Señor del mar, y envió toda esta tormenta al mar Mediterráneo por causa de una persona, a fin de hacer volver a esta persona a Nínive, porque hay miles de personas que Dios va a salvar en Nínive.

Dios tiene un propósito, y Dios tiene una razón, no solo ha designado el fin —que es la salvación de los que están en Nínive— sino que Dios ha designado los medios para ese fin, que es la predicación de la Palabra de Dios. Así que Dios va hacer volver a su profeta porque, no solo ha predeterminado la salvación de los escogidos, sino que ha predeterminado la predicación de la Palabra de Dios por parte de sus siervos, por eso Dios envió esta tormenta para hacer volver al profeta en la dirección correcta.

Y entonces, ustedes conocen el resto del relato aquí, en Jonás capítulo 1, y como en el versículo 7, los marineros a bordo se dieron cuenta, ellos eran paganos, eran incrédulos, pero se dieron cuenta de que esta tormenta es casi de proporciones sobrenaturales, que los dioses debían estar enojados con ellos, alguien a bordo no está bien con su dios, los incrédulos eran más sensatos que el profeta de Dios.

Así que echaron suertes para ver quién entre ellos no está bien con su dios, y entonces echaron suertes, y por supuesto cayó en Jonás el profeta. ¿Creen que eso fue coincidencia? ¿Creen que eso fue por azar? ¿Creen que Dios tenía el control de la suerte que echaron? ¡Por supuesto que sí! Y Dios hizo que la suerte cayera de forma que revelara a Jonás.

Así que agarran al profeta Jonás y lo tiran por la borda, en ese mismo momento la tormenta se detiene, ¿creen que eso simplemente ocurrió? Esa es la soberanía de Dios, mis amigos, así que Dios designó un gran pez en el versículo 17 “Y el Señor dispuso un gran pez que se tragara a Jonás”, ¿creen que eso simplemente ocurrió? No.

Y Jonás pasó la noche sobre un colchón de espuma de grasa, fue tragado, y estuvo tres días y tres noches en el estómago del pez, ¿creen que eso simplemente ocurrió? Esa es la soberanía de Dios, porque Dios va a salvar a los escogidos que hay en Nínive, y Él va a enviar a su profeta y va a redirigir a su profeta porque Dios no solo ha designado el fin, sino que también ha designado los medios para cumplir con su finalidad.

Y así, ¡cuán hermoso son los pies de los que anuncia la paz!, de los que anuncian buenas nuevas, y este será Jonás, Dios es el Dios de una segunda oportunidad para Jonás, entonces sabemos que al final en el fondo del mar, en el vientre del pez, Jonás finalmente se rinde, es decir, le tomó tres días llegar a este punto, ¡qué obstinado era Jonás!

Finalmente, luego de tres días y tres noches, él hace esta gloriosa declaración al final del capítulo 2, versículo 9: “La salvación es del Señor”, cuando él dice esto, se refiera a una salvación temporal del vientre del pez, pero también es cierto acerca de la salvación eterna de la ira de Dios, en ambos casos es del Señor, y eso realmente es la esencia de las doctrinas de la gracia.

Se puede reducir a Dios salvaba a los pecadores, como ya he dicho, o simplemente la salvación es del Señor. Eso es lo que las doctrinas de la gracia declaran de manera resumida.

Entonces en el versículo 10, el Señor dio una orden —por favor observen que fue el Señor— “Entonces el Señor dio orden al pez, y éste vomitó a Jonás en tierra firme”, Dios tiene control del pez, Dios tiene control del profeta, así que, ahora Jonás sale a toda marcha y va a Nínive, la gran ciudad, a proclamar allí este mensaje, y en el versículo 4 “Jonás comenzó a recorrer la ciudad camino de un día, y proclamaba, diciendo: Dentro de cuarenta días Nínive será arrasada”, era un mensaje de juicio, también era un mensaje de gracia, porque hay una ventana de tiempo, hay cuarentas días, el Señor podría haber descargado el martillo de su ira sin dejar días para arrepentirse, pero hay cuarentas días.

A medida que Jonás camina por esta gran ciudad sucedió la cosa más asombrosa, versículo 5: “Y los habitantes de Nínive creyeron en Dios, y proclamaron ayuno y se vistieron de cilicio desde el mayor hasta el menor de ellos”. Versículo 6 “Cuando llegó la noticia al rey de Nínive, se levantó de su trono, se despojó de su manto, se cubrió de cilicio y se sentó sobre ceniza”, y emitió un mandato de que ese día todas las personas se humillaran bajo la poderosa mano de Dios, ¿creen que eso simplemente sucedió? No con la doctrina de la Depravación Total.

No tenemos la declaración de la Elección Soberana o del Llamado Irresistible, pero sabemos que la mano invisible de Dios es la que llevó a cabo la salvación de estas personas, quizás fue la mayor cosecha y reunión evangelística que haya ocurrido en la historia del mundo en este tiempo, fue notable y testifica de la soberanía de Dios en la salvación, habla de la gracia soberana de Dios, de lo intencional que fue Dios: ellos oirán el mensaje y creerán, y eso habla de la soberanía de Dios sobre los medios para hacer cumplir este fin, y cómo nosotros debemos ir y predicar el evangelio, y debemos orar por los incrédulos, y debemos llevar una vida pura y santa, y cómo debemos mostrar amor y compasión a los incrédulos, para construir puentes hacia ellos, para llevarles el evangelio.

Dios es soberano tanto sobre el que lleva el mensaje, como sobre el que va a recibir y escuchar el mensaje. Me encanta esto, y sé que a ustedes también.

Buenos, debemos avanzar muy rápido, pueden anotar esto nada más, Miqueas 7, versículo 18 y 19, y Nahum versículo 7, pero quiero pedirles que vayan a Hageo versículo 23, él es el primero de los profetas post exílicos, y habla acerca del pueblo de Dios, este es el último versículo de todo el libro, y llegamos al capítulo 2, versículo 23 y dice: “Y te pondré como anillo de sello, porque yo te he escogido —declara el Señor de los ejércitos”, y aquí está la potente doctrina de la soberana elección de Dios, y tú eres como un anillo de sellar, tú eres valioso, tú eres precioso para mí porque yo te he escogido.

En Zacarías 12, versículo 10, hay otra gran profecía y habla del tiempo futuro en la nación de Israel, Él dice: “Y derramaré sobre la casa de David y sobre los habitantes de Jerusalén, el Espíritu de gracia y de súplica, y me mirarán a mí, a quien han traspasado. Y se lamentarán por Él, como quien se lamenta por un hijo único, y llorarán por Él, como se llora por un primogénito” —por favor observen en el versículo 10: yo haré esto, luego ellos harán aquello, causa y efecto.

La causa es, en realidad este es Cristo hablando, el que fue crucificado, “derramaré sobre la casa de David el Espíritu de gracia”, luego leemos tres veces “me mirarán a m픓se lamentarán por Él”, Dios el Padre dice esto “Llorarán por Él”. Causa y efecto, raíz y fruto. Dios es primero, el hombre luego responde a lo que Dios dice que va suceder ¡qué glorioso pasaje! Y habla de un tiempo futuro en la historia de Israel, cuando vendran a un conocimiento salvador del Señor Jesucristo.

Pienso que el comienzo de este cumplimiento es el día de Pentecostés cuando Pedro se pone en pie frente a la casa de Israel y les predica a miles, y tres mil se salvan en un día, y en última instancia se cumplirá al final de esta era, cuando todo Israel sea salvo, Romanos 11 al final del capítulo.

Y finalmente llegamos al libro de Malaquías capítulo 1, versículos 1 y 2, el Antiguo Testamento termina y concluye con esta potente declaración sobre la Elección Soberana de Dios. Profecía de la Palabra del Señor a Israel por medio de Malaquías, capítulo 1, versículo 1.

Y ahora el versículo 2 —Dios es el que habla aquí—: “Yo os he amado —dice el Señor—. Pero vosotros decís: ¿En qué nos has amado? ¿No era Esaú hermano de Jacob? —declara el Señor—. Sin embargo, yo amé a Jacob”, aquí nuevamente ser escogido y ser amado por Dios, son expresiones sinónimas, son expresiones paralelas, aquellos a los que Dios ha escogido, los ha escogido porque los ama, y aquellos a los que ama, los ama porque los ha escogido, y Dios les recuerda que Él no puso su amor en Esaú, quien nació primero, Él invirtió el orden.

Y las elecciones de Dios son siempre —casi siempre—, son insólitas, porque no ha escogido a muchos poderosos, ni a muchos nobles, Él ha escogido las cosas viles de este mundo para confundir a los sabios y a los malvados, e incluso en el caso de Israel, ellos no eran los más grandes en número, y escogió a los descendientes de Jacob. La Elección Soberana de Dios desde el nacimiento, y Romanos 9 nos dirá que incluso cuando los gemelos estaban en el vientre de la madre, dijo: “a Jacob amé, mas a Esaú aborrecí”.

Así que, al llegar al final del Antiguo Testamento se nos recuerda una vez más la voluntad suprema de Dios, la voluntad soberana de Dios, de que Él tendrá misericordia de quien quiera tenerla, y tendrá compasión de quien quiera tenerla, y endurecerá a los demás.

Esto nos debe hacer humilde al pensar en nuestra propia salvación, pues Dios fácilmente pudo habernos dejado en nuestro pecado y que no fuéramos su pueblo, y que Él no fuera nuestro Dios, Él podría habernos dejado como los demás, pero el Alfarero nos hizo de la arcilla vasos de misericordia, preparados para su salvación.

Le damos tantas gracias y le damos la gloria, y decimos con Jonás la salvación es del Señorla salvación es del Señor. Lo único que yo he provisto es mi pecado, que fue puesto sobre el Salvador en la Cruz, esa fue mi contribución a mi salvación, pero fue el Señor quien nos compró, fue el Señor quien nos buscó, y fue el Señor quien nos trajo.

Todo lo hizo el Señor, es por eso que un día cuando lleguemos al cielo, y Él nos dé una corona, tomaremos esa corona y de inmediato la pondremos a sus pies, queriendo decir que todas las cosas son de Él, y por Él y para Él, e incluso esta corona debe volver a Él porque la salvación es del Señor.

Esta es la enseñanza a través de todo el Antiguo Testamento.

 

Steven J. Lawson

Es fundador y presidente de OnePassion Ministries. Es maestro de enseñanza de Ligonier Ministries, director del programa de doctorado en The Master’s Seminary y anfitrión del Instituto de Predicación Expositiva. Ha escrito más de dos docenas de libros.

 

 

 

 

R.C. Sproul

Es el fundador de Ligonier Ministries, el maestro principal de la programación de radio Renewing Your Mind, y el editor general de la Biblia de estudio Reformation.

 

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Profetas de renovación y poder

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Renovando tu Mente

Profetas de renovación y poder

Steven J. Lawson

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Estamos examinando el Antiguo Testamento en busca de las doctrinas de la gracia. Ahora llegamos a dos profetas Ezequiel y Daniel, y al mirar estos dos libros proféticos seguimos viendo la doctrina de la gracia soberana de Dios y la soberanía de Dios sobre todas las cosas de la vida.

Así que por favor tomen sus Biblias y vayamos al libro de Ezequiel, y en el capítulo 2, versículos 3 y 4, vemos algunas evidencias iniciales de la Depravación Total del hombre: “Entonces me dijo: Hijo de hombre, yo te envío a los hijos de Israel”, —y ahora la descripción de los hijos de Israel “a una nación de rebeldes que se ha rebelado contra mí”, nuevamente se trata de judíos de nacimiento, pero que no han nacido de nuevo, no han venido a un conocimiento salvador de Dios, por lo tanto sus corazones son obstinados y ellos son rebeldes, se sublevaron contra Dios ellos “y sus padres se han levantado contra mí hasta este mismo día” —En otras palabras, esto ha sido así de generación a generación.

Versículo 4 Dios le dice a Ezequiel: “A los hijos de duro semblante y corazón empedernido, a quienes te envío”, fue una advertencia para el profeta de que su mensaje no sería bien recibido. El problema no es el mensaje ni el mensajero, el problema está en los oyentes que tienen oídos, pero no oyen, tienen ojos, pero no ven; y el mensaje no será recibido sin la gracia soberana, sin que Dios abra los ojos, y abra los oídos, y abra el corazón.

Vayamos al capítulo 11, Ezequiel capítulo 11, versículos 19 y 20, donde vemos lo que debe ocurrir para que el mensaje sea recibido, y lo que tuvo que ocurrir en tu vida para que recibieras el mensaje de salvación del Señor, Dios dijo: “Yo les daré un solo corazón”, en otras palabras, Dios les dará un nuevo corazón y será el mismo corazón para todo el que se convierta en un verdadero creyente, el corazón que le da a uno es el corazón que le da a otro, es un corazón receptivo, es un corazón enseñable, es un corazón creyente, este es el corazón que Dios debe dar para que el mensaje sea recibido y creído.

Versículo 19: “Yo les daré un solo corazón y pondré un espíritu nuevo”, aquí ‘espíritu’ debe entenderse con ‘e’ minúscula, una nueva actitud, una nueva persona interior, nuevos afectos, nuevos deseos para recibir ahora el mensaje que el profeta trae: “Y quitaré de su carne el corazón de piedra”, su viejo corazón aquel con el que nacieron físicamente era un corazón espiritual lleno de incredulidad, era un corazón muerto, era un corazón endurecido hacia las cosas de Dios, era un corazón que se resistía al mensaje de este profeta y de otros profetas anteriores.

Para uno poder venir al conocimiento salvador de Dios, Dios debe hacer lo que el hombre no puede, Dios debe hacer lo que nadie más puede hacer, Dios debe quitar ese viejo corazón, debe haber un trasplante de corazón, y en su lugar se debe colocar un nuevo corazón.

Así que sigamos leyendo, el versículo 19: “Y quitaré de su carne el corazón de piedra y les daré un corazón de carne”, cuando dice un corazón de carne no se refiere un corazón de carne fisica, es una metáfora, es una analogía, y el corazón de carne contrasta con el corazón de piedra, el corazón de piedra no tiene vida, está muerto. Mientras que el corazón de carne está vivo, tiene un pulso espiritual por así decirlo, es receptivo al mensaje de Dios, a la verdad que traerían los profetas; así que dice: “Y quitaré de su carne el corazón de piedra y les daré un corazón de carne”.

Observen también los pronombres que aparecen aquí, en primera persona del singular: ‘Yo’, Yo les pondré un corazón y pondré en ellos un espíritu nuevo”. —Yo les quitaré el corazón de piedra que ahora tienen “y pondré en ellos un corazón de carne”. Fíjense que no dice ‘nosotros’ no se trata de Dios y el hombre trabajando juntos en una regeneración sinergista; es una regeneración monergista, monergista significa que solo hay agente activo que está operando y no es otro que Dios mismo, no es una sociedad entre Dios y el hombre, esta es la realidad del nuevo nacimiento, esta es una regeneración soberana que solo Dios puede llevar a cabo.

En la Iglesia evangélica promedio de hoy, no verían una regeneración monergista sino que dirían ‘nosotros’, esto es lo que Dios hace y esto es lo que yo hago, trabajamos juntos en esto. Bueno, nada podría estar más lejos de la verdad, en toda la Biblia no hay ningún pasaje que hable con ese tipo de vocabulario o lenguaje, cada vez que la Biblia se refiere al nuevo nacimiento siempre alude a él como una obra que solo Dios realiza.

Quiero hacer una pregunta ¿qué rol desempeñaste tú en tu nacimiento físico? —¡Estoy esperando! — Eres bueno, pero tan bueno, ¡ninguno! No tuviste nada que ver en tu nacimiento físico, Dios simplemente actuó y tú apareciste, lo mismo es cierto en tu nacimiento espiritual, no hay nada que tú o yo hayamos hecho, fuimos pasivos, Dios fue activo.

El resultado del nuevo nacimiento es que nos arrepentimos y creemos, pero los corazones de piedra no se arrepienten, los corazones de piedra no creen, los corazones de piedra solo rechazan el evangelio, es por eso que para que alguien crea el evangelio, primero Dios debe cambiar su corazón y darle un corazón de carne, y luego darles el don del arrepentimiento y darles el don de la fe para que puedan creer en el Señor.

Todo esto ocurre en un instante, pero hay una causa y efecto, hoy el cristiano promedio diría: cree y nace de nuevo, pero la Biblia no habla así, la Biblia dice debes nacer de nuevo, entonces creerás, entonces te arrepentirás, todo esto ocurre en un milisegundo, pero no obstante hay una causa y efecto, primero Dios da un corazón de carne, luego nosotros somos capacitados para creer, así es el control que Dios tiene en este nuevo nacimiento.

¿Y cuál es la evidencia? ¿Cómo sabemos que Dios ha dado un corazón de carne?, es decir, ¿cuál es la prueba externa?, bueno, el siguiente versículo continúa la oración y nos da lo que en realidad es una firme seguridad de salvación, en el versículo 20: “Para que anden”, y se refiere aquellos que han tenido un trasplante de corazón espiritualmente hablando, se refiere a aquellos cuyo corazón de piedra ha sido quitado y han recibido un corazón de carne para que ellos —y podríamos añadir— y solo ellos “anden en mis estatutos, guarden mis ordenanzas y los cumplan”, como ven, la obediencia de corazón a la palabra y la voluntad de Dios se convierte en la prueba más segura de que uno ha nacido de nuevo de arriba.

¿Qué dijo Jesús en Mateo 7:21? “No todo el que me dice Señor, Señor entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos”, no está diciendo que ganamos la salvación haciendo la voluntad de Dios, sino que está diciendo que la prueba más segura de que uno realmente conoce al Señor es la obediencia de corazón en nuestra vida, es lo que dice claramente.

Solo la fe salva dice Juan Calvino, pero la fe que salva nunca está sola, la fe que salva es una fe activa que tiene buenas obras y en Efesios 2, versículos 8 al 10 aprenderemos que somos salvos por gracia mediante la fe para buenas obras, tus buenas obras no te llevarán al cielo, sino que tus buenas obras te seguirán al cielo y si tienes una fe verdadera, genuina, estará unida a la obediencia, a la voluntad y la palabra de Dios, y habrá una obediencia de corazón, es decir, no esforzada, uno simplemente ama hacer la voluntad de Dios, uno se deleita en obedecer la Palabra de Dios. Este es un texto maravilloso.

Y luego el versículo 20 concluye: “Entonces” —esa es una palabra importante— “Entonces serán mi pueblo”, ¿quiénes son ellos? Bueno, son aquellos a los que se les ha quitado el corazón de piedra y han recibido un corazón de carne, y ahora ellos con un nuevo corazón están caminando en los mandamientos del Señor, estos y solo estos serán mi pueblo, y solo para ellos seré su Dios. Esta es una doctrina potente, esta es la verdad de la Palabra de Dios. Y como vemos está en el Antiguo Testamento, los profetas enseñan el nuevo nacimiento.

Ahora quiero que vayamos al capítulo 36, Ezequiel 36 —y Ezequiel abundará sobre esto un poco más—, en Ezequiel 36, versículos 25 al 27 habrá una reafirmación de lo que acabamos de ver en el capítulo 11, versículos 19 y 20, esta es ahora una repetición —aunque levemente expandida— la repetición de eso subraya su importancia.

Entonces, comenzando en el versículo 25: “Entonces os rociaré con agua limpia y quedaréis limpios”, está claro que antes estaban sucios, estaban mugrientos, como judíos eran el pueblo de Dios, ellos iban al templo, escuchaban la predicación de la Palabra, iban a las fiestas y a los festivales, y sabían acerca de Dios, pero no estaban limpios, sus pecados nunca habían sido lavados, nunca habían pasado por el lavamiento de la regeneración del cual Tito 3:5 habla.

Así que dice, “Entonces os rociaré con agua limpia y quedaréis limpios”, no está hablando de un baño físico, está hablando de un baño espiritual, y creo que esta es la referencia que hace Jesús en Juan 3, versículo 5: “En verdad, en verdad te digo que el que no nace del agua y del Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios”, ahí el agua no se refiere a agua física como si hubiera que bautizarse para ir al cielo, aquí el agua se refiere metafóricamente a la limpieza del Espíritu Santo en el milagro del nuevo nacimiento, en este pasaje de Juan 3 se usan dos metáforas del nuevo nacimiento, una es el agua y una es el viento.

Y en Juan 3, versículo 8 dice: “El viento sopla donde quiere, y oyes su sonido, pero no sabes de dónde viene, ni a dónde va, así es todo aquel que es nacido del Espíritu”; dos metáforas para el misterioso ministerio del Espíritu Santo en el nuevo nacimiento. Él actúa como el viento y obra como el agua, al igual que el viento es poderoso e invisible no se puede ver al Espíritu Santo, pero se siente la fuerza en el poder del Espíritu cuando sopla. Y lo mismo es cierto del agua, uno es lavado y limpiado desde adentro, es decir, Él lo deja bastante claro aquí en el versículo 25 porque sigue diciendo “de todas vuestras inmundicias os limpiaré”.

Uno pregunta ¿qué tipo de inmundicia? Bueno, sigamos leyendo “y de todos vuestros ídolos os limpiaré. Sí, ahora queda muy claro, se refiere a la contaminación espiritual, la idolatría y la inmoralidad dentro de su propio corazón. Esto ocurre en la regeneración soberana, esto ocurre en una regeneración monergista.

Miren ahora el versículo 26 “os daré un corazón nuevo”, en Ezequiel 11, versículo 19 dice “les daré un solo corazón”, queriendo decir que cada creyente recibirá un mismo nuevo corazón, aquí dice “os daré un corazón nuevo”, Él nos dará algo que antes no teníamos, nos dará algo que es lo contrario de lo que antes habíamos experimentado, a la voluntad, porque la voluntad es simplemente una sierva del corazón, la voluntad hace lo que desea el corazón.

“Os daré un corazón nuevo”, y en la cultura hebrea el corazón se refiere a toda la persona interior, se refiere a la mente, se refiere a los afectos y deseos, y también se refiere “y pondré un espíritu nuevo dentro de vosotros”, una nueva disposición, nuevos apetitos, nuevos deseos, nuevas aspiraciones, ya no desearán cosas terrenales, ahora procurarán las cosas espirituales, ya no se buscará el interés propio sino a Dios su gloria y su Reino. “Quitaré de vuestra carne el corazón de piedra”, ya leímos eso en Ezequiel 11:19 “Y os daré un corazón de carne”, te sacaré el corazón muerto y te daré un corazón vivo, te sacaré el corazón no receptivo y te daré un corazón receptivo.

Versículo 27 “Pondré dentro de vosotros mi Espíritu”, el Espíritu Santo con ‘E’ mayúscula. Antes tu vida estaba vacía, antes el templo de tu cuerpo estaba desocupado, eras el caparazón vacío de una persona viviendo una vida vacía, no había nada de Dios en ti, estabas sin Dios, pero ahora pondré dentro de vosotros mi Espíritu, será una profunda obra de la gracia de Dios, no se queda meramente en la fachada externa de tu vida, no es solo una religión externa, no; Él pone su Espíritu dentro de nosotros en la profundidad misma de nuestro ser más íntimo, en el epicentro de nuestra alma, ahora todo va operar desde adentro hacia afuera, pondré dentro de vosotros mi Espíritu, fíjense en el verbo “y haré que andéis en mis estatutos”, es un impulso divino, muy potente para caminar ahora en la Palabra de Dios.

No estamos en una posición neutral como si estuviéramos parados en el medio de la cerca, no, Dios te lleva totalmente hacia su lado y el Espíritu Santo de Dios dentro de ti está en esencia, empujándote en la dirección correcta y haciéndote caminar en sus estatutos ¡y lo harás! “Y haré que cumpláis cuidadosamente mis ordenanzas”, aquí no habrá excepciones, cada persona que genuinamente ha nacido de nuevo ha sido regenerada y espiritualmente resucitada por el Espíritu Santo de Dios, cumplirá cuidadosamente los preceptos de Dios porque ahora tiene un nuevo corazón, y si no es así, es una clara prueba de que no has recibido un nuevo corazón, tienes una religión, pero no tienes la realidad en el corazón.

Ahora muy rápidamente el capítulo siguiente, Ezequiel 37 habla de una futura resurrección espiritual del pueblo de Dios, en un momento cuando ellos estaban espiritualmente muertos en delitos y pecados: “La mano del Señor vino sobre mí”, versículo 1 “y me sacó en el Espíritu del Señor, y me puso en el medio de valle que estaba lleno de huesos”, solo huesos muertos que representaban a Israel, el pueblo de Dios en un estado de muerte espiritual, inertes, ellos tienen un viejo corazón de piedra, no tienen al Espíritu Santo de Dios en su interior, no están caminando en los preceptos de Dios de corazón.

“Y Él me hizo pasar en derredor de ellos; y he aquí eran muchísimos sobre la superficie del valle”, en otras palabras, casi la nación entera, “y he aquí estaban muy secos”, no solo secos, ¡muy secos! No solo muertos, ¡muy muertos! Espiritualmente hablando.

“Y Él me dijo: Hijo de hombre ¿vivirán esos huesos? Y yo respondí” —y esta es una buena respuesta—, “Señor Dios, tú lo sabes. Entonces me dijo: Profetiza sobre estos huesos, y diles: Huesos secos, oíd la Palabra del Señor”, eso es lo que yo haga cada vez que me paro a predicar, hay algunos huesos secos en los asientos, que en realidad son ataúdes, y me paro a predicar a huesos secos, tengo muchas almas vivientes, pero entre las almas vivientes siempre hay huesos muertos esparcidos, y alguien dirá, es inútil predicar a huesos secos, ¿qué pueden hacer los huesos secos? Nada, a menos que haya un movimiento del Espíritu de Dios y una resurrección espiritual por la cual son levantados a la vida y a creer.

Luego, el versículo 5 “Así dice el Señor Dios a estos huesos: He aquí, haré entrar en vosotros espíritu, y viviréis. Y pondré tendones sobre vosotros, haré crecer carne sobre vosotros, os cubriré de piel, y pondré espíritu en vosotros, y viviréis; y sabréis que yo soy el Señor”, escuchen, cuando predico a los huesos secos solo llega a oídos sordos, tiene que haber otro predicador ahí ese día, tiene que estar Dios predicando a esos huesos secos, y mi voz solo puede ir hasta el oído y no puede ir más allá, tiene que haber una voz más fuerte, más potente que la lleve del oído al corazón y le diga al corazón levántate, y el que habla, el segundo predicador, infunde vida en los muertos.

Versículo 7 “Profeticé, pues, como me fue mandado”, y eso hace cada predicador del verdadero evangelio de Jesucristo, hacemos lo que aparentemente en términos humanos es ilógico e imposible, hablamos a hombres muertos “y mientras yo profetizaba, hubo un ruido, y luego un estremecimiento y los huesos se juntaron cada hueso con su hueso. Y miré, y he aquí había tendones sobre ellos” —y ustedes conocen el relato, ellos volvieron a la vida.

Este es el milagro del nuevo nacimiento, y esto representa un momento en la historia del pueblo de Dios en Israel cuando habrá una resurrección espiritual, y creo que es Romanos 11, al final de la era todo Israel será salvo y habrá una gran reunión de judíos en una relación salvadora, en un conocimiento salvador de Dios, pero será Dios el que sople vida en su antiguo pueblo y ellos serán su pueblo, y Él será su Dios.

Vamos por favor muy rápidamente a Daniel, Daniel capítulo 2, y solo quiero que vean algunos versículos que hablan de la soberanía de Dios, no se refieren a las doctrinas de la gracia particulares, respecto a la salvación, sino al principio general de la soberanía divina, y es bueno que veamos que Dios puede hacer todo lo que le plazca, y eso es cierto no solo con los reyes y gobernantes, sino que también es cierto acerca de los pecadores.

Pero en Daniel capítulo 2, versículo 21, leemos, “Él es —refiriéndose a Dios— quien cambia los tiempos y las edades; quita reyes, y pone reyes; da sabiduría a los sabios, y conocimiento a los entendidos”. Sí, es Dios quien es el Dios de la historia, el Rey de reyes está sobre los reyes de la tierra, Él saca a uno y eleva a otro, según sus propios propósitos soberanos, este es Dios.

En Daniel, capítulo 4, versículo 17, leemos algo muy similar, que “el Altísimo domina sobre el reino de los hombres, y se lo da a quien le place, y pone sobre él al más humilde de los hombres”, y luego al final de este capítulo, Daniel capítulo 4, versículo 34, esto viene de Nabucodonosor, quien era el hombre más poderoso en la tierra hasta que Dios lo humilló, y ahora este es su testimonio: “Yo Nabucodonosor alcé mis ojos al cielo, y recobré mi razón; y bendije al Altísimo, y alabé y glorifiqué al que vive para siempre —y esto es lo que dijo— porque su dominio es un dominio eterno”, él se da cuenta de que es un rey que fue sacado de tu trono y otro rey lo sucederá, pero no el verdadero Rey de reyes, Él reina con esplendor y soberanía por siempre “y su reino permanece de generación en generación. Y todos los habitantes de la tierra son considerados como nada”.

Ahora tienen importancia para él, pero nada de la influencia y del poder de ellos puede siquiera hacerlo alterar sus propósitos un ápice, sino que Él actúa conforme a su voluntad, “mas Él actúa conforme a su voluntad en el ejército del cielo, y entre los habitantes de la tierra, nadie puede detener su mano, ni decirle ¿qué has hecho?”, ¡este es Dios!

No un pequeño figmento de la imaginación de los hombres de hoy, algunos suponen que Dios está tirando la cuerda con Satanás, y si tan solo podemos alinear suficientes personas a un lado de la cuerda con Dios, podemos ayudar a tirar y vencer a Satanás. Dios es el único soberano, y establece reyes y depone reyes, y hace lo mismo en su reino espiritual y lleva personas a su reino por su misericordia y su gracia, y ningún corazón endurecido resistirá en aquel día porque Él dará un nuevo corazón, y creerán y llegarán a ser hijos e hijas en su reino.

 

 

Steven J. Lawson

Es fundador y presidente de OnePassion Ministries. Es maestro de enseñanza de Ligonier Ministries, director del programa de doctorado en The Master’s Seminary y anfitrión del Instituto de Predicación Expositiva. Ha escrito más de dos docenas de libros.

 

 

 

 

R.C. Sproul

Es el fundador de Ligonier Ministries, el maestro principal de la programación de radio Renewing Your Mind, y el editor general de la Biblia de estudio Reformation.

 

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Heraldo de las promesas del pacto

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Heraldo de las promesas del pacto

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En esta sesión llegamos al profeta Jeremías y el otro libro que él escribió, Lamentaciones.

Les pido que tomen su Biblia, y vayamos ahora al libro de Jeremías y veremos el capítulo 1, versículo 5. Este libro comienza de inmediato con la clara enseñanza de la Elección Soberana, como he dicho antes en la Iglesia de hoy, casi esconderíamos un versículo como este para el final del libro, pero Jeremías lo ubica en la parte frontal misma del libro y nos introduce de inmediato a esta verdad.

Así que, en Jeremías 1, desde el versículo 4, leemos: “Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo: Antes que yo te formara en el seno materno, te conocí”, detengámonos ahí, obviamente Dios sabía acerca de Jeremías, pero esto va mucho más profundo.

Para que Jeremías dijera que el Señor lo conocía significa que el Señor había entrado en una relación salvadora con él antes que naciera, que Dios había puesto su corazón sobre él. La palabra ‘conocer’ se usa aquí como sinónimo de amar, y aquí tenemos la idea de presciencia, lo cual alude aquellos a los que Dios eligió amar previamente, eso es lo que significa conocer previamente.

No tiene nada que ver con que Dios mire por el famoso túnel del tiempo para ver qué harían las personas, eso es una tontería, ni siquiera es lo que significa la palabra. En primer lugar, Dios nunca ha mirado al futuro para llegar a conocer algo porque Dios lo sabe todo.

¿Por qué Dios iba a mirar al futuro cuando Él es el que ha ordenado ya el futuro y conoce ya el futuro? Eso no es lo que significa la presciencia. La presciencia significa aquellos que Dios conoció de antemano y que Dios conoce es una palabra que significa: aquellos a los que Dios amó con un amor distintivo de antemano.

La palabra ‘conocer’ en la Biblia se usa para describir la relación entre el esposo y la esposa, en Génesis 4, versículo 1, el texto dice que el hombre conoció a Eva su mujer, y ella concibió y dio a luz un hijo, la palabra ‘conocer’ significa entrar en la relación de amor más íntima personal que puede haber entre dos personas, al decir que Dios conoce alguien se está usando exactamente de la misma forma, no físicamente sino espiritualmente.

Así que esta es una extraordinaria declaración que Dios le dio a conocer a Jeremías: Antes que yo te formara en el vientre, te conocí, ya había puesto mi corazón sobre ti, ya te había elegido y escogido a ti para mí.

Y luego, la línea siguiente, “Y antes que nacieras, te consagré”, eso significa que Dios apartó a Jeremías para sí mismo de la raza humana, de entre todos los hijos de Adán que han heredado una naturaleza pecaminosa y están separados de Dios, Dios ya había consagrado a Jeremías y lo había apartado para Él. Dios mismo escogió Jeremías para sí mismo, escogido por Él para Él.

Eso es lo que dice este pasaje, y para un gran propósito. Él dice: “Te puse por profeta a las naciones”, somos elegidos para ser sus siervos, somos escogidos para salvación, pero esta salvación es una búsqueda activa y dinámica del Señor por la cual somos usados para sus propósitos, y Dios tenía un gran designio para la vida de Jeremías, porque él vendría a ser un portavoz por medio del cual Dios hablaría a la nación.

De manera que vemos, en el comienzo mismo del libro de Jeremías ésta clara y distintiva declaración de los propósitos soberanos y electivos de Dios, si eres un creyente en Jesucristo, lo mismo se puede decir de ti, que Dios te conoció antes de que nacieras, y Dios te consagró antes de que salieras del vientre de tu madre, y perteneces al Señor y Él te está usando, no como profeta como fue Jeremías, pero de la forma única conforme a la dotación y oportunidades únicas que el Señor te ha concedido.

Hay un sentido de destino en tu vida de que Dios ha ido delante de ti, y te ha marcado el camino y ha predestinado para buenas obras para anduvieras en ellas. Así que, así es como comienza el libro de Jeremías, y comienza con una nota muy elevada.

A medida que avanzamos a través del libro de Jeremías, también hay declaraciones muy claras acerca de la Depravación Total de la raza humana. En el capítulo 4, versículo 22, Dios hace esta declaración usando a Jeremías como instrumento, en Jeremías 4, versículo 22, Dios dice: “Porque mi pueblo es necio, no me conoce; hijos torpes son, no son inteligentes. Astutos son para hacer el mal, pero hacer el bien no saben”. 

Aquí vemos un pueblo que no conoce a Dios, eso significa que no están convertidos, no son salvos, están fuera del Reino espiritual de Dios, aunque están dentro del pueblo étnico de Dios —son judíos por nacimiento— no obstante no tienen un conocimiento salvador de Dios, es muy posible ser religioso, pero no regenerado, ser alguien que conoce acerca de Dios, pero no conoce a Dios mismo, y eso es lo que vemos aquí, incluso entre el pueblo de Dios, y Dios dice muy claramente que ellos son brillantes para el mal, pero son estúpidos para hacer lo bueno.

En el capítulo 5, versículo 21, leemos nuevamente algo similar: “Oíd ahora esto, pueblo necio e insensible, que tienen ojos y no ven, tienen oídos y no oyen”, y esto habla de su estado no regenerado, son un pueblo apóstata, se han alejado del Dios vivo y eso es evidencia de que nunca tuvieron una relación genuina con Dios.

Bien se ha dicho, la fe que decae antes de la meta tuvo una falla desde el principio, y su supuesta fe, fue una seudo fe, una fe falsa, hacían una profesión de fe, pero no había posesión de la fe, y eso es lo que registra aquí el profeta Jeremías. Y en el versículo 23 “Pero este pueblo tiene un corazón terco y rebelde; se han desviado y se han ido. Y no dicen en su corazón: Temamos ahora al Señor nuestro Dios”, la Depravación Total del corazón no convertido.

A continuación, capítulo 13, versículo 23 —Jeremías 13, versículo 23—, es un texto muy importante, sin duda han escuchado citarlo a menudo cuando se sientan a escuchar la predicación de la Palabra de Dios, “¿Puede el etíope mudar su piel?”. Es una pregunta retórica, ¿qué piensan ustedes? La respuesta es no, es físicamente imposible que el etíope cambie su piel.

Segunda pregunta “¿O el leopardo sus manchas?”, ¿puede un leopardo decidir cambiar sus manchas?, la respuesta es no. Y ahora plantea la idea, así vosotros “¿podréis hacer el bien estando acostumbrado hacer el mal?”. Está en forma de pregunta, y la respuesta a esa pregunta es no, esta es la incapacidad moral de la carne para cambiar su propio corazón, para cambiar su propia vida, para cambiar su propia mente, para cambiar su propia voluntad sin la operación soberana de Dios.

Y está muy claro que esto es la incapacidad moral del corazón no convertido. Pero ahora vamos a Jeremías capítulo 17, versículo 9 [repite], y esta es una potente y directa declaración de la Depravación Total, Jeremías registra lo siguiente: “Más engañoso que todo, es el corazón, y sin remedio; ¿quién lo comprenderá?”, esa es una pregunta para la cual no hay nadie que pueda entender las profundidades y el engaño de la depravación del corazón humano, es mucho más profundo, es mucho más complejo, está mucho más corrompido de lo que cualquiera de nosotros puede siquiera comenzar a entender.

Las profundidades de la contaminación de la mancha del pecado dentro del corazón humano, es engañoso, es un corazón lleno de engaño, e incluso se engaña a sí mismo, no podemos conocer ni siquiera nuestro propio corazón sin la luz de la Palabra de Dios y sin el ministerio del Espíritu Santo, y sin recibir un nuevo corazón y una nueva mente, pero el que no está convertido no puede ni siquiera comenzar a entender sus propios motivos, sus propias ambiciones, sus propios deseos, están espiritualmente ciegos a su propia condición, están espiritualmente sordos al diagnóstico que Dios está dando de su corazón. Hasta el momento en que Dios le da ojos para ver y oídos para oír, y les da un nuevo corazón para creer. Sí, el corazón es más engañoso que todo lo demás.

En el capítulo 18 comenzando en el versículo 1, se haría luego la pregunta ¿qué debe hacer Dios, entonces, para que se convierta aquel cuyo corazón es tan engañoso, que está desesperadamente enfermo? Y la respuesta es ésta:

          “Palabra que vino a Jeremías de parte del Señor, diciendo: Levántate y desciende a la casa del alfarero, y allí te haré oír mis palabras. Entonces descendí a casa del alfarero, y he aquí, estaba allí haciendo un trabajo sobre la rueda. Y la vasija de barro que estaba haciendo se echó a perder en la mano del alfarero; así que volvió hacer de ella otra vasija, según le pareció mejor al alfarero hacerla. Entonces vino a mí la palabra del Señor, diciendo: ¿No puedo yo hacer con vosotros, casa de Israel, lo mismo que hace este alfarero? —declara el Señor. He aquí como el barro en manos del alfarero, así sois vosotros en mi mano, casa de Israel.

Por supuesto, el apóstol Pablo tomará esta metáfora y la ampliará en Romanos capítulo 9, pero aquí vemos que Israel, el pueblo de Dios, es como un pedazo de arcilla en la mano del Alfarero puesta sobre el torno del Alfarero, y Dios le va a moldear, le va a dar la forma que Él desee, y detrás de esa verdad está la doctrina de la Elección Soberana conforme a la soberana voluntad y el propósito eterno Dios.

En Jeremías 31, versículo 3, según seguimos avanzando a través de este profeta mayor, que se llama Jeremías —el profeta llorón— y uno diría, bueno, ya hemos visto la Depravación Total y hemos visto la Elección Soberana, ¿habrá algo acerca del amor de Dios y algo de la gracia de Dios para nosotros, para su pueblo? ¿Es todo fatalidad y sombra? ¿Es todo nada más que depravación y muerte?

Y aquí en Jeremías 31, versículo 3, vemos la radiante luz del eterno amor salvador de Dios por aquellos que ha escogido, en el versículo 3, leemos: “Desde lejos el Señor se le apareció, diciendo: Con amor eterno te he amado”, eso apunta hacia el pasado, es un verbo en tiempo pretérito, te he amado con amor eterno; no te amaré con amor eterno, mirando al futuro, esto mira al pasado, ¿qué tan atrás? Hasta la eternidad pasada.

Y dice: “Con amor eterno te he amado”, esta es la doctrina de la Elección Soberana, la elección incondicional por parte de Dios del remanente dentro de Israel, aquellos que Él ha escogido de entre aquellos que son escogidos, Israel era una nación escogida, pero tuvo que haber otra elección dentro de la nación de Israel de aquellos que fueron escogidos, no solo para hacer judíos de nacimiento, sino escogidos para ser hijos de Dios mediante el segundo nacimiento.

Esto comenzó en la eternidad pasada cuando Dios con amor eterno puso su corazón sobre sus escogidos, y aquí vemos también que amor y escogido se usan de manera intercambiable, por lo tanto, por cuanto te he escogido en la eternidad pasada te he atraído con misericordia.

Una cosa es ser amado en la eternidad pasada y otra cosa es nacer en este mundo, pero es otra distinta, hay otro paso que se debe dar dentro del tiempo, el que fue escogido en la eternidad pasada, el que nació dentro del tiempo, ahora, debe ser atraído hacia Dios, y Dios dice: sí te he atraído, te he atraído hacia mí, te he atraído con expresiones de mi amor por ti. En el versículo 3 dice “por eso te he atraído con misericordia” —¡cuánta bondad en Dios!

Estábamos huyendo de Dios, no estábamos corriendo hacia Él, estábamos huyendo de Él, Él tuvo que tomar la iniciativa de venir tras nosotros y luego tuvo que atraernos a Él con su misericordia, porque nosotros andábamos según la corriente de este mundo e íbamos en dirección totalmente contraria a Dios.

Ahora, aquí está la doctrina de la Elección Soberana y aquí está la verdad del Llamado Eficaz, que nos atrae hacia Dios. En el mismo capítulo, en los versículos 31 al 34, leemos más acerca del nuevo pacto que es el pacto de salvación: He aquí, vienen días —declara el Señor—, versículo 31, en que haré con la casa de Israel y con la casa de Judá un nuevo pacto, no como el pacto que hice con sus padres —esto se refiere al antiguo pacto que se instituyó en el monte Sinaí— el día que los tomé de la mano para sacarlo de la tierra de Egipto, mi pacto que ellos rompieron, aunque fui un esposo para ellos —declara el Señor—, es decir, ellos fueron infieles aunque yo permanecí fiel con ellos.

Pero leamos en el versículo 33, Él dice: “Porque este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días —declara el Señor—. Pondré mi ley dentro de ellos, y sobre sus corazones la escribiré”. Detengámonos ahí, eso presupone clara y obviamente que cuando ellos nacieron en este mundo, la ley de Dios no estaba en el corazón de ellos, y la ley de Dios no estaba dentro de ellos, puede que haya estado en sus oídos físicos y puede que haya estado ante sus ojos físicos porque ellos crecieron en la comunidad del pacto del pueblo de Dios, pero no estaba en sus corazones, y no estuvo dentro de ellos hasta que Dios la puso en ellos por su gracia soberana.

Veamos nuevamente el versículo 33: “Pondré mi ley dentro de ellos, y sobre sus corazones la escribiré”; una vez más quiero hacer hincapié en que la ley no estaba allí originalmente cuando nacieron en este mundo, es por eso que tienen que nacer de nuevo “yo la escribiré”, y ¿cuál será el resultado de esto?, será una nueva relación que Dios tendrá con ellos.

Observen, y “yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo”, una vez más esto presupone que antes de que esto sucediera ocurría lo contrario, ellos no tenían una relación con Dios, no en un sentido salvífico, ellos no conocían a Dios, no eran el pueblo de Dios, en el sentido más verdadero, formaban parte de la comunidad de adoración de Israel, pero todo eso era externo, todo eso era físico, no había realidad espiritual en el corazón, mientras Dios no obrara dentro de sus corazones.

Y cuando lo hacía y ponía su ley en sus corazones, entonces venían a ser el pueblo de Dios, y Él venía a ser el Dios de ellos. Pues ahora pasaban a conocer a Dios de una manera personal y salvadora. ¿Te ha ocurrido eso a ti? Una cosa es estar en la iglesia, otra distinta es estar en Cristo, una cosa es profesar a Cristo otra totalmente distinta es poseer a Cristo y ser poseído por Él. Una cosa es conocer acerca de Dios y otra muy distinta es conocer realmente a Dios de una forma profunda y verdadera, en una relación personal y salvadora. Aquí vemos la enseñanza muy clara de las doctrinas de la gracia.

Bueno, vamos al libro de Lamentaciones, quiero concluir nuestra sesión en el libro de Lamentaciones. Y en Lamentaciones capítulo 3, este texto tan familiar, cantamos ese himno Grande es tu Fidelidad, está tomado de Lamentaciones 3, versículo 22. Jeremías sigue siendo el autor. Las misericordias del Señor jamás terminan, las misericordias del Señor jamás terminan, comenzó en la eternidad pasada hacia sus escogidos y continuará por toda la eternidad futura hasta el fin de las eras venideras.

Esta es una declaración de la eterna seguridad del creyente, esta es una declaración de la Perseverancia de los Santos, ¡qué realidad es la perseverancia del Salvador! La perseverancia del Espíritu, Su gran amor nunca se acaba y su compasión nunca falla, el Señor nunca, nunca, nos dejará ni nos abandonará, versículo 23 “sus bondades; son nuevas cada mañana”, nunca habrá una mañana en la que la compasión y el amor del Señor no se extiendan hacia nosotros su pueblo, tenemos una relación con Él que jamás se romperá.

Y en el mismo capítulo, en el versículo 37, leemos sobre la soberanía de Dios: “¿Quién es aquel que habla y así sucede, a menos que el Señor lo haya ordenado?”. Es la soberanía universal de Dios la que lleva a cabo su eterna voluntad y nosotros podemos mandar cosas, pero solo sucederán si el Señor mismo manda que sucedan, hay muchas cosas que yo he mandado que nunca se han realizado y la razón última es que el Señor no ha hecho que sucedan.

Y luego el versículo 38: ¿No salen de la boca del Altísimo tanto el mal como el bien?, no se refiera a la maldad si no a problemas, es decir, calamidades, adversidades y dificultades, y la lectura del libro de Job revela claramente que Dios está detrás del telón, detrás de la escena, porque estando incluso las pruebas y la tribulación en nuestra vida para un propósito mucho mayor que a veces solo Dios conoce, y nosotros ignoramos.

Así que, aquí en Jeremías y Lamentaciones vemos las brillantes, relucientes, rutilantes luces, estrellas en una noche oscura, como son las doctrinas de la gracia de Dios sostenidas por su soberanía.

R.C. Sproul es el fundador de Ligonier Ministries, el maestro principal de la programación de radio Renewing Your Mind, y el editor general de la Biblia de estudio Reformation

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Nuestro estudio de hoy nos lleva a una sección totalmente nueva en el Antiguo Testamento, estamos saliendo de la sección sapiencial —que va desde Job hasta Cantares— y ahora entramos en la última sección principal del Antiguo Testamento conocida como los profetas.

Y hoy en esta sesión queremos mirar a Isaías, que es el primero de los 17 libros proféticos que tenemos al final del Antiguo Testamento.

Isaías fue colocado aquí de primero de manera intencional, él es un profeta mayor, pero además es el principal profeta mayor. Así que queremos examinar sus escritos y ver si aborda las doctrinas de la gracia, ¿habla de la soberanía de Dios? ¿habla de la Depravación Total del hombre? ¿aborda el tema de la Elección Soberana? Etcétera.

Así que al abrir el libro de Isaías podemos decir que él es conocido como el profeta evangélico, porque hay mucho Evangelio en este libro. Desde el primer capítulo, en la portada de este libro se nos confronta de inmediato con la doctrina de la Depravación Total.

Comenzando con el versículo 4 del capítulo 1, leemos: “¡Ay, nación pecadora, pueblo cargado de iniquidad, generación de malvados hijos…” —la idea es que la maldad se transmite de padre a hijos— “…hijos corrompidos! Han abandonado al Señor, han despreciado al Santo de Israel, se han apartado de Él”.

Y esto es dentro de la nación de Israel, ¿cuánto más no estarían las naciones paganas viviendo así? Pero en los versículos 5 y 6 vemos una descripción impactante de cómo se propaga la contaminación del pecado dentro de la gente de la nación, “¿Dónde más seréis castigados? ¿Continuareis en rebelión? Toda cabeza está enferma, y todo corazón desfallecido. De la planta del pie a la cabeza no hay en él nada sano, sino golpes, verdugones y heridas recientes; no han sido curadas, ni vendadas, ni suavizada con aceite”.

¡Qué declaración de Depravación Total!, él dice literalmente desde la coronilla hasta la planta de los pies; y aquí la imagen metafórica es que la propagación del pecado ha ido a la cabeza, la mente, la perspectiva, la cosmovisión ha pasado al corazón, los deseos, los afectos y se extiende hasta los perímetros de la vida, toda la persona interior está enferma, la peste mortal del pecado se ha propagado a todo el ser interior.

El hombre no es intrínsecamente bueno, es intrínsecamente malo, esa es la declaración de la Escritura, y aquí es donde comienza Isaías. —¡Oh! Ahí un predicador probablemente se guardaría esto, y lo metería al final del libro porque simplemente es demasiado polémico, es demasiado negativo, pero aquí es donde Isaías comienza su mensaje y no hay buena noticia mientras no se conozca las malas noticias, son las malas noticias las que hacen que las buenas noticias sean noticias grandiosas.

Así que él comienza donde comienza Pablo en Romanos 1, versículo 18, tenemos que saber cuán malo es el hombre antes de poder siquiera comenzar a entender lo gloriosa que es la gracia de Dios, y por eso, esto que nos dice.

Vamos al capítulo 6, versículo 5; es un texto de la Escritura que R.C. Sproul ha dado a conocer muy bien en la Santidad de Dios: “Los ángeles claman Santo, Santo, Santo es el Señor de los ejércitos, Dios es Santo, más Santo, Santísimo”, y cuando estamos en la presencia de la Santidad de Dios se revela lo profano que somos, mientras más nos acercamos a la luz, más vemos nuestras propias imperfecciones y “Dios es luz, y en Él no hay tiniebla alguna”, 1era de Juan 1:5.

Y así, Isaías es confrontado con la santidad de Dios, por favor observen la única respuesta lógica en el versículo 5, “¡Ay de mí! Porque estoy perdido, pues soy hombre de labios inmundos”, —yo pienso, espera un momento Isaías, tú eres el profeta, lo mejor que tienes son los labios— “No, soy un hombre labios inmundos y en medio de un pueblo de labios inmundos habito”, toda la nación está plagada de pecado, toda la nación tiene labios inmundos porque toda la nación tiene un corazón inmundo, —¿y por qué he llegado a entender esto, a esta convicción? — Isaías responde, “porque han visto mis ojos al Rey, el Señor de Gloria”.

Observen, cuando vemos la Santidad de Dios de inmediato vemos nuestra propia contaminación, iniquidad, transgresión y maldad.

Y eso es lo que testifica Isaías, y eso es cierto, respecto a toda la nación, toda la nación es apóstata, toda la nación es incrédula, toda la nación está por caer bajo el juicio de Dios, y en general la nación es religiosa, pero está perdida. Hay un remanente dentro de Israel —no todo Israel es Israel y el corazón de algunos ha sido circuncidado, pero en general son personas religiosas plagadas por el pecado y no conocen a Dios. La declaración de Isaías no es una hipérbole, su declaración es verdadera.

Vayamos al capítulo 14, versículo 26, donde leemos una declaración dramática sobre la soberanía de Dios —Isaías capítulo 14— comencemos en el versículo 24: “Ha jurado el Señor de los ejércitos”, y cuando el Señor jura, lo hace por su propia santidad, Él jura por su propio nombre, no hay un nombre más alto por el cual Dios pueda prometer realizar lo que testifica, que poner su mano sobre su propio corazón, por así decirlo, y jurar por sí mismo. “Ha jurado el Señor de los ejércitos, diciendo: Ciertamente, tal como lo había pensado, así ha sucedido; y tal como lo había planeado, así se cumplirá”, esa es la soberanía de Dios al máximo, sí. Esa es la soberanía de Dios a plenitud.

Ahora, miren el versículo 26 donde refuerza lo anterior, “Este es el plan acordado contra toda la tierra, y esta es la mano que está extendida contra todas las naciones. Si el Señor de los ejércitos lo ha determinado, ¿quién puede frustrarlo?”. Es una pregunta retórica cuya respuesta es tan obvia que Isaías ni siquiera se molesta en responderla, la respuesta es: ¡Nadie puede frustrar los planes y propósitos de Dios!

Luego hace una segunda pregunta retórica, “Y en cuanto a su mano extendida”, —que Dios extienda su mano significa, que Dios pone su mano sobre los asuntos de la historia, y que encamina activamente el corazón del Rey y ordena las circunstancias—, cuando Dios extiende su mano “¿quién puede volverla atrás?” ¿Quién puede golpear la mano de Dios? ¿Quién puede doblegar de alguna forma la mano de Dios? Y la respuesta es nadie, ni siquiera los reyes más fuertes sobre la tierra, ni siquiera todos los reyes juntos pueden mover un ápice el plan o el propósito, o la mano de Dios.

Y esto es tan importante, tiene que ver con los asuntos providenciales de Dios respecto a las naciones, si es cierto de las naciones en un argumento de lo mayor a lo menor, cuánto más para que un pecador sea salvo. No, lo que Dios planifica, Él lo realizará y su gracia es irresistible, es un Llamado Eficaz.

Continuemos indagando en Isaías, vamos al capítulo 41, versículos 8 y 9, y aquí vemos la Elección Soberana de Dios, los propósitos soberanos de Dios, en Isaías 41 comenzamos a ver en el versículo 8, leemos: Pero tú, Israel, siervo mío, Jacob, a quien he escogido, descendiente de Abraham, mi amigo; tú, a quien tomé de los confines de la tierra, y desde sus lugares más remotos te llamé, y te dije: “Mi siervo eres tú; yo te he escogido y no te he rechazado”, Dios se reserva el derecho a escoger aquellos que usará, y esto se refiere a Israel y a los descendientes de Abraham, en el versículo 8.

Incluso se refiere a un reino convertido llamado Ciro, a quien Dios usará como su siervo. Esto lo veremos en el capítulo 45, así que ya sea alguien salvo o no, creyente o incrédulo, Dios tiene propósitos para ambos, vasos de ira preparados para la destrucción que Él usa como hizo con Faraón, vasos de misericordia sobre los cuales ha puesto su gracia salvadora.

¡Oh! Él tiene propósitos para ellos, para que lo alaben y lleven a cabo la tarea del Evangelio aquí sobre la tierra.

Isaías 42, versículo 18, otra declaración de la Depravación Total del hombre, Isaías 42, versículo 18, este es el texto en el que se basó Charles Wesley cuando escribió, “¡Oh, que tuviera lenguas mil para poder cantar las glorias de mi Dios y Rey!”, observen, “Sordos, oíd; ciegos, mirad y ved. ¿Quién es ciego sino mi siervo, tan sordo como el mensajero a quién envío? ¿Quién es tan ciego como el que está en paz conmigo, tan ciego como el siervo del Señor? Tú has visto muchas cosas, pero no las observas; los oídos están abiertos, pero nadie oye” —tienes ojos, pero no ves, tienes oídos, pero no oyes.

Esa es la depravación del corazón humano, hasta cierto punto escuchas lo que Dios está diciendo, pero no llega hasta el corazón, en ese sentido escuchar y no obedecer, es no escuchar en absoluto. Tienes ojos, ves las letras impresas en las páginas de la Escritura, pero no ves, porque no ves tu necesidad, y no respondes a ella.

Así que, aquí vemos, que, los sordos tienen oídos, pero no escuchan, los ciegos tienen ojos, pero no ven y aquí esto representa a la nación, el pueblo étnico escogido por Dios, pero están fuera de la gracia salvadora de Dios. Miren el capítulo 43, versículo 10, “vosotros sois mis testigos y mi siervo a quien he escogido”, Dios se reserva el derecho a escoger aquellos que le servirán.

Miren el versículo 11, “Yo, yo soy el Señor, y fuera de mí no hay salvador. Yo soy el que lo he anunciado, he salvado y lo he proclamado, y no hay entre vosotros dios extraño; vosotros, pues, sois mis testigos —declara el Señor— y yo soy Dios. Aun desde la eternidad, yo soy, y no hay quien libre de mi mano; yo actúo ¿y quién lo revocará?”  La respuesta es nadie, lo que Dios escoge, la manera en que Dios actúa, ningún hombre, ni nación, ni pueblos, ni reyes, ni gobernadores pueden frustrar el propósito eterno de Dios.

Para quede aún más claro, le pido que miremos el capítulo 46 —Isaías 46, versículo 8 y siguientes: “Acordaos de esto, y estad confiados; ponedlo en vuestro corazón, transgresores. Acordaos de las cosas anteriores ya pasadas, porque yo soy Dios, y no hay otro; yo soy Dios y no hay ninguno como yo”. ¿Qué es entonces lo que distingue al único Dios vivo y verdadero de todos los dioses falsos de las naciones vecinas? ¿Qué separa al Dios único y verdadero del cielo y la tierra que lo hace tan distinto a los ídolos hechos por manos humanas? Bueno, muchas cosas, pero en el versículo 10 él da esta respuesta: “Que declaro el fin desde el principio”, esto significa que Dios se sitúa al principio y declara lo que sucederá al final, y lo que está implicado en todas las cosas, al regresar al principio.

Él está en el principio, y no solo declara lo que sucederá en cinco minutos, en diez minutos, y luego en quince minutos, es decir, Él hace eso, pero se sitúa al principio y declara el final mismo, y luego declara todos los pasos y todos los medios para llevar a cabo el fin.

Sigamos leyendo, “y desde la antigüedad lo que no ha sido hecho”, esto significa que siempre ha sido así, aun desde tiempos antiguo, Dios ha declarado el futuro desde el pasado. “Yo digo: Mi propósito será establecido, y todo lo que quiero realizaré”, no una parte de lo que quiero hacer, sino todo lo que quiero hacer. Él da un ejemplo de esto en el versículo 11: “Yo llamo del oriente un ave de rapiña”, esta ave de rapiña del oriente es identificada en la próxima línea, “y de tierra lejana al hombre de mi propósito”, esta persona fue mencionada en Isaías 45, versículo 1, se trata de Ciro quien es el rey sobre los medos y los persas; e Isaías lo está llamando por su nombre cien años antes de que siquiera ascendiera al trono.

¿Te gustaría darnos el nombre del presidente de los Estados Unidos dentro de cien años?, bueno Dios lo hace, nos da incluso el nombre de Ciro cien años antes de aparecer en el escenario del mundo. Dios dice: ¡oh sí!, yo lo llamo como si fuera un ave amaestrada, Dios solo silva y un réprobo incrédulo se presenta ante el Rey a fin de llevar a cabo el propósito de Dios, que es romper el yugo del imperio babilónico, liberar al pueblo de Dios para que puedan volver a la tierra prometida.

Ahora bien, Dios podía simplemente haber hablado de la nada y ellos habría sido liberados y habrían vuelto, pero no, los caminos de Dios son tan misteriosos, Dios llama a un rey malvado desde otro país para que venga a este país a conquistar a fin de liberar al pueblo de Dios para que puedan volver de la cautividad babilónica, y reconstruyan el templo y la santa ciudad de Jerusalén.

Dios había determinado este asunto mucho más allá de lo que podemos comprender. Es algo así como la señora que le habló a G. Campbell Morgan, después de que él predicó en la capilla de Westmister; él estaba predicando sobre lo grande y magnífico que es Dios, y posteriormente en la entrada esta mujer con guantes blancos le tomó la mano y le dijo: “Doctor Morgan ¿puedo orar por cosas pequeñas o solo oro por cosas grandes?” —Y él la miró y le dijo: “Todo en tu vida es pequeño, nada es grande comparado con Dios” —Dios tiene cada pequeño detalle bajo control y está trabajando sobre ello, ¡nada es grande! ¡Solo Dios es grande! Todo lo demás son pequeñas moléculas en el universo que obedecen su mandato.

Así que miremos este texto otra vez, versículo 10 “que declaro el fin desde el principio y desde la antigüedad lo que no ha sido hecho. Yo digo: “Mi propósito será establecido, y todo lo que quiero realizaré”. Yo llamo del oriente un ave de rapiña, y de tierra lejana al hombre de mi propósito. En verdad he hablado, ciertamente haré que suceda; lo he planeado así lo haré”. Ese es Dios, me encanta que Dios sea Dios, y que Dios esté llevando a cabo todas las cosas según el consejo de su voluntad, y que esté causando que todo opere para su Gloria y para el bien de su pueblo.

Mira el capítulo 48, versículo 3 [repite], “Las cosas pasadas desde hace tiempo las declaré, de mi boca salieron y las proclamé. De repente actué y se cumplieron”. Ese es Dios, alegrémonos.

Veamos Isaías 53, versículo 1 —y nuevamente tendremos que hacer esto como los Salmos, donde solo estamos mirando pasajes aislados que atraen nuestra atención—. Isaías 53, versículo 1: “¿Quién ha creído a nuestro mensaje?”. Esa es una declaración de Depravación Total, la respuesta es nadie.

¿Por qué no creen todos? ¿Por qué no hubo un embotellamiento frente a este edificio para entrar aquí hoy? ¿Por qué el tráfico no se atasca cada domingo en la mañana, en la calle de la iglesia? ¿Quién ha creído? Y la respuesta es nadie, aparte de un remanente en el que Dios está obrando. Esto habla de la Depravación Total del corazón humano —¿Quién ha creído a nuestro anuncio?

Vayamos por favor a Isaías 59, versículo 7 [repite], una declaración de Depravación Total: “Sus pies corren al mal, y se apresuran a derramar sangre inocente”, esto también es parte de la cita de Pablo en Romanos capítulo 3, versículos 15 al 17, cuando argumenta acerca de la depravación total del corazón y de la vida humana, en cada persona que no está en Cristo.

Continuamos leyendo en el versículo 7: “Sus pensamientos son pensamientos de iniquidad, desolación y destrucción hay en sus caminos. Camino de paz no conocen, y no hay justicia en sus senderos; han torcido a su favor las sendas, cualquiera que ande en ellas no conoce la paz”.

Y luego en el versículo 10 hace esta descripción, “Vamos palpando la pared como ciegos”, en otras palabras, tenemos ojos, pero no vemos y andamos a tienta como los que no tienen ojos, tropezamos al medio día, es decir, el sol está afuera, pero no podemos ver. Básicamente está diciendo que no pueden ver espiritualmente a donde van, una vez más es una afirmación de la Depravación Total del corazón humano.

Y conclúiremos con Isaías 64, versículo 6 [repite], esta es una declaración muy amplia y abarcadora: “Todos nosotros somos como el inmundo… y todas nuestras obras justas”, —esto es lo mejor que tenemos para ofrecerle a Dios, son como trapos de inmundicia, y entendemos que se trata de un trapo menstrual femenino—; “todos nos marchitamos como una hoja, y nuestras iniquidades, como el viento nos arrastran. Y no hay quien invoque tu nombre, quien se despierte para asirse de ti; porque has escondido tu rostro de nosotros y nos has entregado al poder de nuestras iniquidades”, y este reconocimiento, “Mas ahora, oh Señor, tú eres nuestro Padre, nosotros el barro, y tú nuestro alfarero”, y Pablo tomará este tema en Romanos capítulo 9, pues él saca del mismo barro algunos vasos preparados para destrucción y otros vasos preparados para salvación, todo es conforme a la soberana voluntad de Dios, ¿no es así?

Libro tras libro en el Antiguo Testamento, a veces capítulo tras capítulo, a veces versículo tras versículo, vemos estas doctrinas de la gracia. Una vez comenzamos a ver esto en la Biblia, a donde quiera que vayamos nos están esperando y ahí están.

R.C. Sproul es el fundador de Ligonier Ministries, el maestro principal de la programación de radio Renewing Your Mind, y el editor general de la Biblia de estudio Reformation

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Nuestro estudio nos lleva ahora al libro de Proverbios y a la sabiduría de Salomón, tomen sus Biblias y vayan conmigo al libro de Proverbios, —y sería lo correcto que pudiéramos ver la soberanía de Dios, la depravación del hombre, cuando venimos al libro que contiene la sabiduría de Salomón.

Así que quiero que comencemos en la segunda parte del libro de Proverbios en el capítulo 10, como recordarán los primeros 9 capítulos de Proverbios contienen discursos de un padre sabio a su hijo, y al comienzo del capítulo 10 del libro de Proverbios llegamos a las máximas individuales, esas pequeñas observaciones de la vida, y al llegar a Proverbios 10, versículo 11 comenzamos a descubrir ese contraste que hace Salomón.

En categorías generales están los justos y están los malvados, están estas dos clasificaciones de las personas, están los que son salvos y están los que no son salvos, podríamos decir que están los santos y los que no lo son, así que están los justos y están los malvados, los malvados serán subdivididos aún más en el libro, están los que son necios, etcétera, pero esta es una categoría general.

En el versículo 11, observen, Fuente de vida es la boca del justo, esto es porque en su interior tiene un nuevo corazón y nuevos deseos, y tiene una nueva mente con una nueva sabiduría, así que cuando abre la boca lo que sale de ella es lo que contiene su corazón y es una fuente de vida, habla palabras que dan vida, pero en un contraste a final del versículo 11 la boca de los impíos.

La boca es como una ventana que nos permite mirar el corazón, podemos ver lo que hay dentro en el alma escuchando lo que sale de la boca, lo que hay abajo en el pozo sale en el balde, así que la boca de los impíos encubre violencia, en otras palabras, trama y planifica violencia, pero ellos intentan cubrirla a fin de poder ejecutarla, pero lo que quiero que veamos aquí es que la boca del malvado, no es de algunos malvados, no de unos pocos malvados, sino que tenemos aquí la observación que la boca de todos los malvados conciben planes malvados y tratan de disimularlos.

En este mismo capítulo en el versículo 20, la lengua del justo es plata escogida, pero el corazón de los impíos es poca cosa, aquí nuevamente el problema es el corazón, el corazón del problema humano es el problema del corazón humano, todo fluye del corazón y es el corazón el que es desesperadamente malo.

Y si seguimos leyendo, versículo 23, como diversión es para el necio el hacer maldad, es divertido, es como un juego, lo disfrutan, hay placer, hay competición, hay desafío en el cumplimiento de los deseos pecaminosos que ellos tienen.

En el versículo 32 los labios del justo dan a conocer lo agradable, pero la boca de los impíos lo perverso, bueno, lo que sale de un corazón pervertido son palabras pervertidas y eso es una fotografía del malvado, esa es la doctrina de la depravación total expresada en preceptos.

Para continuar miren por favor el capítulo 12 [repite] versículo 6, nuevamente vemos el contraste, las palabras de los impíos son asechanzas sangrientas, la imagen aquí es la del homicidio, el quitarle la vida al inocente, pero a los rectos su boca los librará de lo que el malvado intenta hacerles, es una declaración de depravación total, es lo que radica y acecha dentro del corazón de los hombres.

Miren el versículo 12, el impío codicia el botín de los malos, pero la raíz de los justos da fruto. En la transgresión de sus labios se enreda el malvado, pero el justo escapará del apuro —¿ven aquí el contraste dramático entre los justos que hacen el bien y los malvados que hacen el mal? Y hacen el mal porque tienen un corazón malvado, es la naturaleza pecaminosa que han heredado de Adán.

Así que, al llegar a este libro de sabiduría, no vemos ahora una estimación distinta de la persona no convertida, vemos una confirmación de todo lo que hemos escuchado hasta ahora, una vez más vemos que la Biblia habla a una sola voz.

Cuando llegamos al capítulo 15, versículo 28, capítulo 15, nuevamente vemos cómo hay una polarización, una yuxtaposición entre el justo y el malvado, son antitéticos entre sí, el corazón del justo medita cómo responder, más la boca de los impíos habla lo malo.

La idea aquí es que este es un diagnóstico del alma del malvado, está entregado al mal, cuando llegamos al capítulo 16 comenzamos a ver potentes declaraciones de la soberanía de Dios que nos recuerdan el control que tiene Dios, no solo de las circunstancias sino también de las operaciones internas del hombre.

Versículo 1 del capítulo 16, del hombre son los propósitos del corazón; mas del Señor es la respuesta de la lengua, el hombre se sienta a hacer sus planes y el libro de Proverbios nos alaba por hacer planes, y por planificar para el futuro, pero para el momento que decimos cuáles son nuestros planes, y llega el momento de ejecutar ese plan, la respuesta es del Señor, es decir, Dios está tan involucrado en nuestra operación diaria que lo que resulta es lo que el Señor ha remodelado y reformulado.

El versículo 4 es un texto muy potente, Todas las cosas hechas por el Señor tienen su propio fin, aun el impío para el día del mal, Dios es soberano no solo sobre los santos sino también sobre el hombre pecador y ha hecho al malvado para el día del mal.

Todo es parte del plan, Dios hizo a Judas para el día fatal, Dios hizo a Pilato y Herodes para el día del mal, Dios hizo al Faraón para el día del mal, —miren el versículo 9, La mente del hombre planea su camino, pero el Señor dirige sus pasos, nosotros hacemos nuestros planes, pero cuando salimos para cumplir estos planes Dios dirige y redirige nuestros pasos, Él controla providencialmente hasta el más mínimo detalle.

Y si llegan al final de este capítulo en el versículo 33 vemos que Dios maneja hasta en lo ínfimo los asuntos de la providencia, y en el versículo 33 de este capítulo leemos: La suerte se echa en el regazo, esto es como tirar los dados, en cierto sentido, se usaba para tomar decisiones en tiempos del Antiguo Testamento, de hecho, eso es lo que vemos en Hechos capítulo 1 cuando reemplazaron a Judas, echaron suerte y la suerte cayó sobre Matías.

Y eso se basaba en textos como este en particular y otros más, el principio fundamental que ellos creen que Dios es soberano en cada detalle de la vida y que cuando uno echa suertes, cualquier resultado proviene del Señor, miren lo que dice: La suerte se echa en el regazo, y eso pareciera que es al azar, pareciera que solo es el ciego destino, nada de eso, aquí dice: Mas del Señor viene toda decisión.

Aún donde está sentado ahora mismo es dado por el Señor, aun quien está sentado a tu lado es algo dado por el Señor, aun lo que comerás al almuerzo es dado por el Señor y cuando te retires al final del día, ya sea que puedas cruzar la luz verde o no la puedas cruzar, cada pequeño detalle es dado por el Señor, nada queda al azar.

Veamos el capítulo 19, versículo 21 [repite], nuevamente una declaración de la voluntad soberana de Dios sobre la voluntad humana, muchos son los planes en el corazón del hombre; mas el consejo del Señor permanecerá, el hombre debería hacer sus planes, pero los planes del hombre siempre cederán a los planes de Dios porque el consejo del Señor, es decir, su propósito y plan eterno permanece para siempre, el consejo del Señor no sufre alteraciones.

Vamos al capítulo 20, versículo 24 y vemos los inescrutable que es esto, ustedes dirán: esto realmente sobrepasa mi entendimiento, me cuesta asimilar toda esta profunda enseñanza; yo solo diré, bueno, bienvenido al club, ahí es donde estamos todos.

Estas líneas convergen muy por encima de nuestras cabezas y Él lo reconoce en el capítulo 20, versículo 24: por el Señor son ordenado los pasos del hombre, cómo puede pues el hombre entender su camino, nosotros somos responsables, pero Dios es soberano y las repercusiones de esto se mantienen inescrutables para nosotros.

Miren el capítulo 21, versículo 1 [repite]: Como canales de agua es el corazón del rey en la mano del Señor, Él, refiriéndose al Señor lo dirige, lo dirige donde le place, si el Señor vuelve el corazón del rey a donde Él quiere.

Hace varios años fui a Israel por poco más de un mes a estudiar, estudiaba cada mañana, subía a un autobús era llevado por toda la Tierra Prometida, volvía en la noche, los profesores me daban exámenes etcétera, y después de hacer eso por más de un mes, volamos a Egipto, y en realidad condujimos a Egipto y bajamos al río Nilo.

Y mientras íbamos por el Nilo desde el Cairo donde están las pirámides hasta el Valle de los Reyes, a los lados del río Nilo pude ver agricultores que cultivan sus sembrados, tenían campos y abrían una parte de la orilla, y el agua del Nilo iba hacia su terreno, el agricultor había hecho distintos pasajes o caminos para que el agua se canalizara, y se dirigiera hacia diferentes partes del campo y había algo así como pequeños arroyos de agua.

Y el agricultor podía levantar una tabla de madera y el agua corría en esa dirección luego bajaba una tabla, digamos unos 100 mts más allá, y se detenía el flujo de agua y la redirigía a la izquierda o a la derecha dependiendo de si las tablas estaban arriba o abajo, y mirar todo eso era como un sistema muy complejos de laberintos por donde al agua se canalizaba y recanalizaba, se dirigía y redirigía para que fuera exactamente a donde el agricultor quería, y esa es la imagen aquí, el corazón del rey es como canales de aguas en las manos del Señor, y Él lo dirige donde Él desee.

Así que cuando el Señor quiere que el rey tome tal decisión la mano invisible de la providencia, la mano invisible de Dios solo levanta una tabla y la decisión toma ese camino o el Señor baja la tabla y endurece el corazón del rey, y toma otra dirección, pero Dios está organizando los asuntos de toda una nación, pero más que eso, los asuntos de todo el mundo, según ciertas naciones influencian a otras naciones, tiempo de guerra, con la economía o cualquier cosa.

¡Qué reconfortante saber esto! En un tiempo en que hay levantamientos en el mundo, y gobernadores se levantan y caen, saber que Él tiene todo el mundo en la palma de su mano, y cada rey, cada gobernador y cada juez está cumpliendo las órdenes del Señor, el Señor no es el autor del pecado y no es el autor de mal, pero es el autor de un plan que está usando el mal y usando el pecado para llevar el agua a un lugar distante del campo que solo Él conoce.

Así que el libro de Proverbios está lleno de agua profunda, mucha sabiduría respecto a los asuntos del hombre sobre la tierra.

Vamos al libro de Eclesiastés que también escribió Salomón, y al llegar a Eclesiastés en el capítulo 3, versículo 1, este pasaje que sin duda conocemos bien, hay un tiempo señalado para todo, ahora, un tiempo señalado significa un tiempo señalado por Dios, eso queda claramente implicado y lo veremos en un momento, pero los versículos 14 y 15 afirmarán que es Dios el que lo señala.

Hay un tiempo señalado para todo, no para unas pocas cosas, no para algunas cosas, sino para todo porque Dios mediante los asuntos de la providencia está gobernando, sobre todo, y hay un tiempo para cada suceso bajo el cielo y el tiempo es algo designado por Dios, y dice: tiempo de nacer y tiempo de morir, todo esto está designado por Dios, el momento en que uno llega al mundo, el momento en que uno parte de este mundo.

Tiempo de plantar y tiempo de arrancar los plantado, en otras palabras, un tiempo para comenzar un proyecto y un tiempo para concluir un proyecto, tiempo de matar y tiempo de curar, tiempo de derribar y tiempo de edificar, tiempo de llorar y tiempo de reír, tiempo de lamentarse y tiempo de bailar etcétera, todo esto está señalado en los cielos por Dios.

Él tiene el control y ha señalado el día y la hora de tu conversión espiritual, Él nos hace querer en el día de su poder y no solo nuestro nacimiento físico está señalado por Dios sino también nuestro nacimiento espiritual está designado por Dios, es algo maravilloso saber que toda nuestra vida se vive bajo el gobierno del Dios sapientísimo.

Miren el versículo 14, en este mismo capítulo, es una declaración muy potente de la soberanía de Dios, y el motivo por el que estamos viendo esto una vez más, que las doctrinas de la gracia, estos cinco pilares se afirman sobre el firme fundamento de la soberanía divina, que Dios tiene la autoridad para llevar a cabo sus propósitos salvíficos aquí en la tierra.

Así que en el versículo 14, leemos: Sé —y quiero detenerme aquí un momento, lo que Él sabe nosotros deberíamos saberlo—, Sé que todo lo que Dios hace será perpetuo, en otras palabras, lo que Dios hace no puede ser deshecho por el hombre, lo que Dios pone en marcha llevará a cabo la intención de su propósito, todo lo que Dios ha hecho permanecerá para siempre, no será temporal, será eterno, no hay nada que añadirle y no hay nada que quitarle, en otras palabras, no podemos aumentar ni complementar lo que Dios se ha propuesto hacer, ni podemos quitarle, lo que Él se ha propuesto hacer durará para siempre, no podemos alterarlo, no podemos añadirle, no podemos quitarle.

Sigamos leyendo, Dios —y esta frase introduce la explicación de la afirmación que acaba de hacer— Dios ha obrado así para que delante de Él teman los hombres, el conocimiento de esto debería hacernos guardarle reverencia y sentarnos derechos en la silla, y darle a Él la gloria.

Ahora, observen, en el versículo 15, es un versículo muy profundo, versículo 15: lo que es, ya ha sido, ¿sabe lo que significa? Lo que está aconteciendo ahora mismo fue planificado por Dios hace mucho tiempo, lo que es, ya ha sido, en la mente, en la voluntad y en plan de Dios, y lo que será, se refiere a lo que va suceder mañana en tu vida, lo que va a suceder la próxima semana y el próximo mes, y el próximo año, lo que será, ya fue, ya ha sido escrito en Su libro, ya ha sido planificado y propuesto por Dios, porque Dios busca lo que ha pasado, es una declaración de respaldo a su asombrosa —a lo que se dijo al comienzo de este capítulo.

Realmente hay un momento señalado para todo lo que sucede bajo el sol, es decir hay realmente un momento para nacer y un momento para morir, y un momento para plantar y un momento para cosechar, sí, porque Él lo planificó hace mucho tiempo y lo que ya ha sido y lo que será, ya Él lo había planificado hacía mucho tiempo —¡vaya! ¡Qué declaración!

Miren el capítulo 7, versículo 20, ciertamente, No hay hombre justo en la tierra, que haga el bien y nunca peque, esta es una declaración de la depravación total del hombre en la sabiduría de Salomón, como está registrado aquí, todos hacen el mal, miren el versículo 29, mira: Solo esto he hallado que Dios hizo rectos a los hombres, pero ellos se buscaron muchas artimañas, refiriéndose a problemas malignos.

Capítulo 8, versículo 11, el corazón de los hijos de los hombres está en ellos entregado enteramente a hacer el mal, ahí nuevamente hay una declaración de depravación total, en el capítulo 9, versículo 3, este es un versículo muy potente: Este mal hay en todo lo que se hace bajo el sol, que hay una misma suerte para todos —¡Ha!— ¿y cuál es esa misma suerte?

Además, el corazón de los hijos de los hombres está lleno de maldad y hay locura en su corazón toda su vida; ese es un denominador común para todos los hombres, que están plagados por la contaminación del pecado.

Luego en el capítulo 11, en el versículo 5 habla de lo inescrutable que es el despliegue de los propósitos de Dios, como no sabes cuál es el camino del viento o cómo se forman los huesos en el vientre de la mujer en cinta, —es decir, ese es un asunto privado—, uno no puede ver lo que Dios está creando y lo que Dios está haciendo dentro de la mujer embarazada, sencillamente es invisible para el ojo humano. Sin embargo, Dios está actuando, Dios está creando y está formando, no podemos verlo porque es la mano invisible de Dios.

Y cuando el viento sopla, es la mano de Dios que está causando que el viento sople, pero no podemos ver el viento, solo podemos sentir su fuerza, pero está ahí —tampoco conoces, tampoco conoces la obra, que Dios hace todas las cosas.

No se limita a la madre embarazada y al movimiento del viento, se extiende a todas las cosas. Todo el mundo físico y también todo el mundo espiritual, y cómo Dios está ordenando y decretando el momento señalado para todas las cosas —¡Es sorprendente!

Este es un libro de un Dios grande porque tenemos un Dios magnífico y asombroso, que no solo ha creado todas las cosas, sino que está gobernando sobre todas las cosas y ha designado incluso la salvación de su pueblo en el momento preciso.

R.C. Sproul es el fundador de Ligonier Ministries, el maestro principal de la programación de radio Renewing Your Mind, y el editor general de la Biblia de estudio Reformation

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La gracia de Dios en los Salmos

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La gracia de Dios en los Salmos

R.C.Sproul

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Quiero que volvamos al libro de Salmos porque realmente es como abrazar el Océano Atlántico, hay mucho aquí y realmente merece otro estudio.

Así que les pido que tomen su Biblia y vayan conmigo al Salmo 53 antes de continuar, y quiero atraer su atención al hecho de que el Salmo 53, versículos 1 al 3, es casi una repetición palabra por palabra del Salmo 14, versículos 1 al 3 que ya hemos estudiado, pero quiero que vean que esto es tan importante, que de hecho se repite en el libro de Salmos.

Así que Salmo 53, comenzando en el versículo 1, fíjense: el necio ha dicho en su corazón no hay Dios, eso lo vimos en el Salmo 14, versículo 1 —en el texto hebreo no está la palabra “hay”, sino que dice literalmente, el necio ha dicho en su corazón -no Dios-, en otras palabras, sabe que hay un Dios, pero rechaza al Dios que sabe que existe.

Se han corrompido, han cometido injusticias abominables, No hay quien haga el bien, Dios ha mirado desde los cielos sobre los hijos de los hombres para ver si hay alguno que entienda, alguno que busque a Dios.

Versículo 3, todos se han desviado, a una se han corrompido, no hay quien haga el bien, no hay ni siquiera uno, una vez más esta es la acusación a la humanidad debido al pecado de Adán y la naturaleza pecaminosa traspasada al momento de la concepción, a todos los nacidos de la raza de Adán.

Vayamos al Salmo 93, y este da inicio a una sección conocida como “Salmos de entronización”, Salmo 93 al 99, estos Salmos tienen una frase característica que encontramos al comienzo del Salmo 93, versículo 1, el Señor reina, más adelante se repite en el salmo 96, versículo 10 digan entre las naciones el Señor es Rey, se repite más adelante en el Salmo 98 y Salmo 99, es una reafirmación de esta prominente verdad —¡el Señor reina!

R.C. Sproul ha dicho que la soberanía de Dios es la doctrina favorita de Dios, y dijo que sería tu doctrina favorita si tú fueras Dios, porque significa que uno está a cargo y en control de todo lo que ha creado. Así que observen el Salmo 93, el versículo 1 el Señor reina, el Señor reina y solo el Señor es el que reina, observen que no dice el Señor y Satanás reinan juntos, no dicen el Señor y el hombre reinan juntos, no dice el Señor y la buena suerte o la mala suerte reinan juntos, no dice el Señor y el azar o el destino o las contingencias o nada, no, dice el Señor reina.

Observen, está en tiempo presente cada momento de cada día el Señor reina, no es que estemos esperando que el Señor reine en la segunda venida y que hasta entonces solo tratamos de vigilar el fuerte, no, el Señor reina ahora mismo, tiempo presente, y no es: bueno, el Señor reinó en el pasado, en tiempo del Antiguo Testamento cuando intervino con tantos milagros extraordinarios, pero que ya no reina como lo hizo en otro tiempo, no, ¡el Señor reina!

Ahora mismo, cada vez que se lee este texto el Señor está sobre su trono, y está gobernando, administrando y controlando todo lo que Él ha creado aquí, vestido está de Majestad, ¡qué reinado tan majestuoso es este!

Él Reina en vestido de esplendor, el Señor se ha vestido y ceñido de poder, eso es importante, significa que él tiene la fuerza y el poder para llevar a cabo todos sus decretos ejecutivos, una cosa sería decretar algo, pero no tener la influencia para respaldarlo y sacarlo adelante, pero aquí dice que el Señor reina y tiene el poder para llevar a cabo todas sus decisiones, todos sus decretos van acontecer porque nadie puede resistirse al Señor, de hecho el mundo está firmemente establecido, no se moverá.

Me dan risa las personas que dicen que el mundo va a estallar, necesitan leer la Biblia, Él tiene el mundo entero en la palma de su mano y no va a estallar hasta que Él lo haga estallar al final, y crea un cielo nuevo y una tierra nueva.

Así que este es un Salmo importante, versículo 2, desde la antigüedad está establecido tu trono, Él ha estado en ese trono por mucho tiempo, así que ¿cuánto tiempo ha estado Él en su trono?, dice: Tú eres desde la eternidad —desde toda la eternidad pasada—, tan atrás como pueda remontarse la mente humana en las edades pasadas, Dios ya estaba ahí, y Dios ya estaba establecido en su autoridad suprema sobre todas las cosas.

Los torrentes han alzado, oh Señor, los torrentes han alzado su voz; los torrentes alzan sus batientes olas, la imagen aquí es la de un mundo en caos como un mar tormentoso y las olas azotan contra la costa, y aquí la soberanía de Dios se visualiza como las rocas que están en la costa. Se repite tres veces para enfatizar, los torrentes han alzado, los torrentes han alzado, los torrentes alzan sus olas, pero observen el resultado Más que el fragor de muchas aguas, más que las poderosas olas del mar, es poderoso el Señor en las alturas, la roca pulveriza cada vez las olas en millones de gotas, la roca sigue inmóvil, las fieras olas se estrellan.

Así es cuando este mundo malvado se levanta contra el Dios todopoderoso en su soberanía, Él no se mueve, Él es el Señor en lo alto.

Ahora, el Salmo 96, versículo 10, este es el mensaje que proclamamos al mundo la soberanía de Dios en su autoridad suprema: decid entre las naciones el Señor reina, en otras palabras, lo siento por tu dios, tu dios fabricado que no es un dios, el único Dios vivo y verdadero, reina sobre todo el planeta que Él ha creado, su jurisdicción no tiene límites —decid entre las naciones: el Señor reina.

Y luego, en el Salmo 97, versículo 1 el Señor Reina; regocíjese la tierra, Salmo 99, versículo 1 el Señor reina; estremézcanse los pueblos, esta es una declaración de la soberanía de Dios todopoderoso; la repetición es intencional, una y otra vez, y otra vez, debería ser como un clavo enterrado en una tabla, enterrado con muchos golpes para que se grave en nuestra mente, y nuestro pensamiento.

Y el Salmo 103 [repite], ustedes los conocen, Bendice, alma mía, al Señor, y bendiga todo mi ser su santo nombre, y todo el resto del Salmo da las razones por las que deberíamos bendecir el nombre del Señor; la alabanza tiene sus razones, y no tenemos tiempo para revisar todo este Salmo y recoger todos los motivos por los que deberíamos alabar a Dios.

Pero por favor miren el versículo 17, solo tengo que enfocarme rápidamente en el versículo 17, Mas la misericordia del Señor es desde la eternidad —esa es la eternidad pasada—  hasta la eternidad, —la eternidad futura—, eso es realmente Romanos 8:29 y 30 a los que antes conoció, también los predestinó, y a los que predestinó, también los llamó; y a los que llamó también justificó; y a los que justificó también glorificó.

Comienza en la eternidad pasada, termina en la eternidad futura, el grupo con el que comenzó la eternidad pasada es el grupo que lleva la consumación en la eternidad futura, su misericordia es desde la eternidad, cuando puso Su afecto y Su corazón sobre sus escogidos, y se extiende a la eternidad futura cuando los lleve a la gloria.

Y luego versículo 19, solo para establecer que Él tiene la autoridad para realizar esto. El Señor ha establecido su trono en los cielos, nadie más le dio su trono, nadie más le entregó el cargo, nadie le dio el voto, Él ha afirmado su propio trono en el cielo y su soberanía domina, sobre todo, todos los pueblos, todos los sucesos, todas las circunstancias, toda la historia, todos los destinos, todos los corazones, todas las voluntades, todas las mentes, todas las vidas, todos los seres angélicos, todos los demonios, los espíritus, y su Reino domina, sobre todo.

Este es el firme fundamento sobre el cual descansan muy firmemente las cinco doctrinas de la gracia.

Vamos al Salmo 105, versículo 6: Oh simiente de Abraham su siervo, Hijos de Jacob, sus escogidos, Él es el Señor nuestro Dios, Él es el Dios que escoge su pueblo, Él es el Dios que ha escogido una novia para su Hijo, Él es un Dios que escoge, es un Dios que pasa por alto, es un Dios que pone su corazón sobre aquellos que ha escogido.

Salmo 106, versículo 5 leemos los mismo: para que yo vea lo prosperidad de tus escogidos, una vez más el salmista reconoce que Dios tiene el derecho de escoger quién será su pueblo. Salmo 112, versículo 9, leemos ¿cuánto dura su salvación para su pueblo?, con liberalidad ha dado a los pobres —ahora escuchen esto— Su justicia permanece para siempre, y también está implicado aquí la justicia que Él le ha dado a su pueblo, permanece para siempre, nuestra justicia que nos es dada en el acto de la justificación, en realidad es, por supuesto que lo sabemos, la justicia de Dios en Cristo, pero permanece para siempre.

El Salmo 115, versículo 3 es otra dramática declaración de la suprema autoridad de Dios en los cielos, quiero comenzar leyendo en el versículo 1: No a nosotros, Señor, no a nosotros, sino a tu nombre da gloria, por tu misericordia y tu verdad, ¿por qué han de decir las naciones? y ¿dónde está ahora su Dios?, en otras palabras, ¿dónde está Dios? Ustedes hablan de su Dios ¿dónde está Dios?

Eso es lo que dicen las naciones incrédulas, y el salmista responde la pregunta, —yo le voy a decir dónde está— Dios está en los cielos, Dios está en su trono y Dios hace lo que le plazca, lo que Él quiere, miren el versículo 3, nuestro Dios está en los cielos, como respuesta a la pregunta “dónde está Dios”.

Y ahora, ¿qué hace mientras está en el cielo? Él hace lo que le place; eso me encanta, porque Dios es totalmente sabio y todo lo que hace es perfecto, Él es plenamente amoroso con su pueblo, será, no solo para su gloria sino también para nuestro bien, y Dios es todopoderoso, Él puede hacer que suceda todo lo que le plazca, esto es una extraordinaria declaración de este firme fundamento sobre el cual descansan las doctrinas de la gracia.

Salmo 121[repite], versículos 7 y 8 el Señor te protegerá de todo mal, Él guardará tu alma, Satanás no arrebatará ni una sola alma que se haya comprometido con el Señor, ninguna de sus ovejas perecerá, el Señor protegerá tu vida.

Versículo 8 el Señor guardará tu salida y tu entrada, esa es una expresión figurativa para todas tus actividades, es como decir, predica la Palabra a tiempo y fuera de tiempo, bueno, no hay otro tiempo, es a tiempo o fuera de tiempo, es una forma figurativa de decir: todo el día, cada día, veinticuatro horas al día, siete días a la semana, predica la Palabra.

Y decir el Señor guardará tu salida y tu entrada es otra forma de decir todo el día, cada día, desde ahora, es decir, en esta vida y para siempre en referencia a la vida que viene, más allá de la tumba; esta es la perseverancia de los santos, la seguridad eterna del creyente, la gracia preservadora de Dios.

Salmo 125, los primeros dos versículos, Salmo 125, Los que confían en el Señor, refiriéndose a la fe salvadora, a la fe que cree en Dios, son como el monte Sion —que es inconmovible— que permanece para siempre, ¿por cuánto tiempo?, para siempre, por esa cantidad de tiempo es que somos guardados por el Señor en quien hemos puesto nuestra confianza, somos guardados para siempre, somos como el monte Sión que no puede ser conmovido.

Ningún creyente se volverá jamás un incrédulo y nadie que sea salvo se perderá ni perecerá jamás, eso es glorioso, miren el siguiente versículo, Como los montes rodean a Jerusalén, así el Señor rodea a su pueblo, en otras palabras, no podemos alejarnos de Él, Él es ineludible.

¿Estaremos con Él por cuánto tiempo? Miren la siguiente línea, desde ahora en adelante, es decir, durante toda la vida aquí en la tierra, y para siempre, lo dice nuevamente al final del versículo 1, cualquiera que crea que puede perder su salvación está leyendo la Biblia en un cuarto oscuro con los ojos cerrados, están dormidos y su Biblia está cerrada o al revés, el Señor nos guarda para siempre.

Salmo 135 [repite], versículo 6 este es un gran versículo, de hecho quiero comenzar en el versículo 1, Alabad el nombre del Señor, ¿saben lo que significa la palabra alabar?, gloriarse del Señor, enorgullecerse de Dios, vemos personas que tienen su equipo de fútbol favorito y siempre andan alardeando, y presumiendo sobre su equipo, y lo bueno que es, quieren hablar lo bueno que es su equipo, ponen adhesivos en sus autos, usan sus camisetas, usan gorras —y hablo de hombres grandes que pareciera que todavía estuvieran en la universidad—, esa es la idea aquí, que nos gloriamos en nuestro Dios humildemente, le damos a Dios la gloria en todas las cosas, así que lo repite, Alabad el nombre del Señor; Alabadle siervos del Señor.

¿Por qué deberíamos alabar al Señor? Él dice en el versículo 3, Aleluya, porque el Señor es bueno; Cantad alabanzas a su nombre porque es agradable, llegamos a los versículos 5 y 6: Porque yo sé que el Señor es grande, Y que nuestro Señor está sobre todos los dioses.

¿Qué distingue al único Dios y verdadero de todos los falsos ídolos que tienen ojos que no pueden ver, que tienen bocas que no pueden hablar? El versículo 6 nos responde, el Único Dios vivo y verdadero es el Dios soberano quien hace todo lo que le place, ese es Dios.

Cualquiera otro dios es el producto de tu imaginación, así que dice el versículo 6: Todo cuanto el Señor quiere lo hace, esa es una declaración que lo incluye todo, no tuvo que llevar el asunto a una junta, no necesita una aprobación de la mayoría, cualquier cosa que a Él le plazca, cualquier cosa, la que Él quiera la realiza, y lo que hace no puede ser estorbado, ni puede ser frustrado, ni puede ser detenido, ese es Dios.

Así que cuando Dios pone su corazón en sus escogidos en la eternidad pasada y les da a su Hijo para que venga a este mundo a dar su vida, para redimirlos en la Cruz y comprar su salvación, y cuando este, Dios el Padre, envía al Espíritu Santo junto con el Hijo, envía el Espíritu a este mundo para convencer de pecado, de justicia y de juicio, y para llamar, para cautivar, para convocar, para citar, para atraer, para regenerar, para conceder arrepentimiento, para conceder fe salvadora y para dar nueva vida, y para sellar, santificar y preservar, y para llevar a su presencia en el cielo.

Todo lo que a Él le place lo realiza, y nadie ni el diablo ni los demonios, ni hombre ni nación, ni pueblos, ni partido político, nada ni nadie puede impedir que el eterno beneplácito y propósito de Dios se lleve a cabo, y necesitamos gritarlo desde las azoteas, necesitamos decirlo a las naciones: el Señor reina y hace todo lo que le place, y quiero decirles que cualquier visión más baja de Dios es desagradable, cualquier visión más reducida de Dios es abominable porque el único Dios verdadero hace todo lo que le place.

Pero hay un último pasaje, Salmo 139 [repite], —voy a tener que seleccionar estos versículos ahora, quiero ir al versículo 16, Salmo 139, versículo 16 me encanta este versículo y es una grandiosa declaración de la soberanía de Dios, todo el Salmo es afirmación de la soberanía de Dios, es decir, Él sabe lo que vamos a decir antes que lo digamos, Él sabe a dónde vamos antes de ir, es decir, Él lo sabe todo y lo hace todo.

Y ahora vamos al versículo 16: tus ojos vieron mi embrión, es decir, aun antes de que yo naciera, cuando me tejiste en el vientre de mi madre, versículo 16: en tu libro —este libro que Dios tiene en los cielos, que contiene Su eterno consejo y voluntad, y todo lo que va a suceder, como dice R.C. Sproul, no hay moléculas disidentes en el universo— en este libro, en el cielo se escribieron todos los días que me fueron dados cuando no existía ni uno solo de ellos, ¡esto es extraordinario!

Dios ha predeterminado el número de días que pasarás aquí en la tierra, Él ha designado soberanamente el día de tu nacimiento y ha designado soberanamente el día de tu muerte, nadie nacerá un día antes de esa fecha y no vivirá un día menos ni un día más que el día designado.

Y cada uno de los días en medio, ha sido designados por Dios, y todos están escritos en su libro y ningún hombre puede abrir ese libro, ningún hombre puede cambiar lo que está escrito en ese libro, ningún hombre sabe si siquiera lo que hay en ese libro sino el que lo escribió, en ese libro que es Dios mismo, quiero decir nuevamente no hay plan B, no hay plan C, no hay alteración en los planes de Dios, Él no hace las cosas sobre la marcha, Él no viene al centro de la cancha habiendo cambiado las instrucciones dadas en los vestidores, Él está llevando a cabo sus propósitos que ordenó desde la eternidad pasada, ¿no es eso grandioso?

Nuestras oraciones no cambian su voluntad, nadie quería cambiar la voluntad de Dios, ya es totalmente sabia, totalmente perfecta y santa, debería aterrarnos la idea de que nuestra oración pudiera cambiar la voluntad de Dios, —¿estás bromeando?— nuestra oración nos cambia a nosotros, Dios es Dios, debemos orar y nuestras oraciones sí tienen una parte en el cumplimiento del plan y propósito eterno de Dios, pero necesitamos entender que todos nuestros días y todo lo que ocurrió en todos esos días, ya ha sido escrito de antemano por el Dios todopoderoso y es la vida más grandiosa que puedas vivir.

Así que vivimos audaz, valiente y plenamente en los días que Él ha ordenado previamente para nosotros, no es de extrañar que este sea un libro de alabanza, no es de extrañar que esta teología la que produzca doxología para levantarse y bendecir el nombre del Señor.

R.C. Sproul es el fundador de Ligonier Ministries, el maestro principal de la programación de radio Renewing Your Mind, y el editor general de la Biblia de estudio Reformation

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El pecado del hombre en los Salmos

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El pecado del hombre en los Salmos

R.C.Sproul

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En este estudio llegamos al libro de Salmos, y queremos mirar las doctrinas de la gracia en el libro de Salmos, hasta aquí hemos visto desde Génesis a Job, y ahora llegamos al libro más largo de toda la Biblia, de hecho, solo el salmo 119 es más extenso que 30 de los libros individuales de la Biblia.

Así que es un libro que tardó mil años en ser escrito, el primer Salmo en ser escrito fue el Salmo 90, escrito por Moisés mientras vagaban en el desierto, más de mil cuatrocientos años antes de la venida de Cristo, el último Salmo que se escribió fue el 126 entre cuatrocientos y cuatrocientos cincuenta años ante de la venida de Cristo, así que es un libro que tardó mil años en ser escrito y fue compilado en cinco partes.

En toda la Biblia no hay otro libro como el de los Salmos —y es el libro de alabanza—, fue compilado originalmente para guiar al pueblo de Dios en la adoración al Señor en el templo, y por tanto no nos sorprendería encontrar a alta teología en un libro que pretende producir y promover alta doxología, porque es nuestra teología lo que impulsa nuestra doxología, no es primordialmente la música ambiental lo que debería motivar nuestro corazón, es la verdad de quién es Dios y lo que Él ha hecho por nosotros.

Y eso se manifiesta de manera notoria en el libro de los Salmos, podríamos hacer todas nuestras series solo en el libro de Salmos, así que tendremos que ponernos límites en estos cientos cincuentas Salmos y mirar los pasajes que abordan las doctrinas de la gracia, las cuales se encuentran ciertamente en este libro.

Principalmente vemos a Dios el Padre actuando en su soberanía seleccionando de entre los pecadores y también vemos en gran medida la depravación total en este libro, así que la gran yuxtaposición de la doctrina de la depravación del hombre y la soberanía de Dios se destaca muy claramente, y esa era una razón para el pueblo de Dios cantar.

Ahora las otras doctrinas de la gracia, específicamente la extensión de la expiación y todos los ministerios del Espíritu Santo, no se mencionan tanto aquí y se desarrollarán en libros posteriores del Antiguo Testamento, y ciertamente en el Nuevo Testamento.

Así que estoy listo para lanzarme y quiero que me sigan a medida que cruzamos las páginas del libro de los Salmos, y tendré que seleccionar lugares específicos donde aterrizar y mirar, y luego volver y sobrevolar algunos otros pasajes donde podríamos aterrizar fácilmente, pero comencemos en el Salmo 2 con una clara declaración de la depravación total de toda la raza humana.

El Salmo 2, es un Salmo que comienza con la rebelión del hombre contra Dios, la traición cósmica de todas las naciones y de todos los pueblos contra el Dios todopoderoso en el cielo, es decir, solo esto sellaría esta doctrina en el libro de los Salmos.

Comienza así: ¿Por qué se rebelan los pueblos, por qué conspiran las naciones? Detengámonos aquí mismo, se presenta en forma de pregunta como si el salmista estuviera impactado por la locura de una insurrección contra Dios.

Fíjense que “pueblos” está en plural, no es solo un pueblo, no solo algunos pueblos aislados, sino los pueblos de manera colectiva y luego dice las naciones, una vez más todos los pueblos en todas las naciones están tramando cosas vanas y los siguientes dos versículos continúan describiendo cuál es esa conspiración.

Hay una conspiración mundial contra Dios entre los pueblos en todas las naciones y ellos se sublevan, es caótico, la sociedad y la cultura se están sublevando, y en un estado de consternación y confusión.

¿Por qué se están revelando y tramando cosas vanas?, es muy vano lo que están tramando, es un disparate, es fútil, está destinado al fracaso, es una causa que no puede triunfar, y elabora esto en el versículo dos, se levantan los reyes de la tierra, estos reyes están sobre las naciones que están compuestas por pueblos —¿ven cómo va construyendo el argumento?

Asumen una posición, su posición es contraria a Dios, están empecinados contra Dios, están decididos, no están en una posición neutral, no son pasivos ni están simplemente siguiendo el flujo de un estándar moral, han tomado una posición.

Los gobernantes traman unidos, la ironía con esos reyes es que no pueden concordar en nada, no pueden concordar en lo militar, no pueden concordar en la economía, no pueden concordar en los asuntos políticos, pero aquí es donde se reúnen y se convierten en extraños aliados, aquí es donde se unen, traman juntos, es una consulta deliberada mientras ellos aúnan sus pensamientos contra el Señor, contra el Dios todopoderoso del cielo y contra su Ungido.

Inicialmente, su ungido, se refiere al rey David que supervisaba a la nación de Israel y se refiere a las naciones vecinas que vienen contra el pueblo escogido de Dios, pero en última instancia por el Nuevo Testamento, sabemos que se refiere al Hijo mayor de David, el Señor Jesucristo, quien es el Rey de reyes, y Señor de señores, quien ha sido entronizado a la derecha o diestra de Dios el Padre.

Aquí vemos a la totalidad de la raza humana en una insurrección contra Dios y contra su ungido, quien luego en el versículo doce es identificado como el Hijo de Dios, versículo 12 y esto es lo que dice, este es su pensamiento, esta es su cosmovisión, esta es la brújula en su interior, la dirección en la que apuntan sus pensamientos, “rompamos de manera colectiva sus cadenas y echemos de nosotros sus cuerdas, echemos de nosotros sus cuerdas”.

Es lenguaje metafórico no quieren estar atados por Dios, no quieren vivir como Dios quiere que vivan, no quieren los estándares morales que sienten que Dios les está imponiendo. Es como en el viaje de Gulliver, donde él está ahí tendido, y toda la gente pequeña está tramando de atar con cuerdas al que han capturado —esta es la depravación total de todo el mundo contra Dios y cualquier otra cosmovisión no es otra que imaginación sentimental novelesca.

Así son las cosas, la Biblia dice las cosas como son, y ellos quieren romper las cadenas y deshacerse de las ataduras del Señor, y de su Ungido, y de paso la palabra ungido habla del Mesías quien es el Ungido, quien vendría con el poder del Espíritu Santo.

Y apropósito, ya que estamos aquí, miren el siguiente versículo, ¿cuál es la respuesta de Dios?, ¿hay pánico en el cielo?, ¿estará Dios caminando de un lado a otro?, ¿qué vamos hacer ahora?, miren el siguiente versículo, el que se sienta, —y apropósito— Él está sentado en su trono en el cielo, no está caminando nervioso, no está retorciendo las manos, está sentado en el cielo, sobre todo.

El que se sienta en los cielos se ríe de la completa insensatez de que ustedes diminutas criaturas quieran levantarse contra mí y piensen que pueden destronarme todos ustedes juntos. Todas las naciones y los pueblos, y todos los reyes y gobernadores colectivamente, ¡es un chiste! Ni siquiera es gracioso, el Señor se burla de ellos, luego les hablará en su ira.

En su furor los aterrará, pero yo he consagrado a mi Rey sobre Sión, sobre Sión mi Santo monte. Ahí está la soberanía de Dios, el hombre puede planificar sus caminos, pero la voluntad soberana de Dios es irrevocable, es inmutable es invariable, independientemente de lo que todo el mundo pueda decidir conjuntamente hacer contra Dios, este universo no está gobernado por una democracia, está gobernado por una teocracia, el Gobierno de uno, y ese uno es Dios.

Y si tuviéramos tiempo, pero no lo tenemos, la siguiente estrofa es lo que Cristo tiene que decir y luego en los últimos tres versículos, un llamado a venir y besar al Hijo honrarlo, y creer porque no hay otra esperanza porque ustedes naciones perecerán bajo la ira de Dios.

Bueno, les pido que vayamos ahora al Salmo 5 porque tú no eres un Dios que se complace en la maldad, el mal no mora contigo —Dios no puede guiñar el ojo al pecado y mirar hacia otro lado ante la total depravación de la raza humana, los que se jactan no estarán delante de tus ojos, aborreces a todos los que hacen iniquidad.

Fíjense bien, el solo no aborrece la iniquidad también aborrece a la persona que comete la iniquidad, versículo 6: destruyes a los que hablan falsedad, el Señor abomina al hombre sanguinario y engañador, pero ahora en el siguiente versículo Mas yo por la abundancia de tu misericordia entraré en tu casa; me postraré en tu Santo templo con reverencia.

Y el versículo 9 Porque no hay sinceridad en lo que dicen destrucción son sus entrañas sepulcro, abierto es sus gargantas con sus lenguas hablan lisonjas, quizá reconozcan estos versículos, el apóstol Pablo los cita en Romanos capítulo 3, versículo 13 cuando elabora la mayor argumentación de la Biblia a cerca de la depravación total de toda la raza humana.

Y cuando Pablo presenta su evidencia vuelve al Salmo 5 para mostrar que todas las bocas de todos los hombres que están fuera del reino de Dios están llenas de mentiras y perversión, es una depravación total de toda la raza humana.

Ahora les pido que vayamos al Salmo 14, Salmo 14 versículos 1 al 3, —hace un par de años me invitaron a exponer en una conferencia de Ligonier en Seattle, una ciudad que es conocida por sus ateos, de hecho, en Seattle hay letreros junto a las rutas interestatales pagadas por los ateos, así que me pidieron que hablara sobre el ateísmo y yo dije: bueno, en toda la Biblia solo hay un versículo sobre el ateísmo es el Salmo 14, versículo 1: el necio ha dicho en su corazón no hay Dios.

Pero sigamos leyendo, Salmo 14, versículo 1 se han corrompido, han cometido hechos abominables, no hay quien haga el bien —y una vez más Pablo citará esto en Romanos 3, versículos 10 al 12 cuando elabora su insuperable defensa de la doctrina de la depravación total de toda la raza humana, este es el texto al que acude, ¡no hay quien haga el bien!

El Señor ha mirado desde los cielos sobre los hijos de los hombres para ver si hay alguno que entienda, alguno que busque a Dios, todos se han desviado a una se han corrompido, todos se han apartado de Dios, no se están acercando a Dios sino alejándose de Dios.

Me encanta cuando R.C. Sproul dice, que, si alguien va a realizar un servicio de adoración para buscadores, la única persona que se presentaría sería Dios porque todos los demás están huyendo de Dios excepto los creyentes que han sido capturado por Dios y su gracia.

Miremos el texto otra vez versículo 3, todos se han desviados, aquí no hay excepciones, a una se han corrompido, la última línea del versículo 3 no hay quien haga el bien —yo traduje esto del original hebreo y esto es lo que dice: no hay quien haga el bien, dice lo que significa y significa lo que dice.

No hay nadie que haga el bien y si eso no resultara lo bastante claro, —luego añade no hay ni siquiera uno, como diciendo: lee mis labios, lo que tenemos aquí es una especie de volcada incontestable de la depravación total de toda la raza humana.

Y cuando decimos depravación total, en realidad eso no significa cada persona, aunque es cierto de cada persona, significa la totalidad del ser de cada persona, desde la coronilla hasta la planta de los pies, su mente, su voluntad, su corazón, cada parte de su ser interior es depravada en la totalidad de todas sus partes.

Vamos al Salmos 33, me mata no poder predicar todo el Salmo mientras miramos estos pasajes, pero veamos el Salmos 33, y quiero que observen solo los versículos 11 y 12 que hablan de la soberanía de Dios, y este es el contraste que va y viene principalmente en el libro de Salmos, la depravación del hombre –la soberanía de Dios, la depravación del hombre– el dominio de Dios, la pecaminosidad del hombre –la soberanía de Dios.

Versículos 10 y 11 el Señor hace nulo el consejo de las naciones, y podríamos detenernos ahí mismo y decir, bueno, cuanto más los planes de un individuo, Él anula los planes de todas las naciones en conjunto, frustra los designios de los pueblos, el consejo del Señor permanece para siempre, no hay plan B, los designios del Señor de generación en generación.

Hay un flujo inevitable en la historia, que en realidad es Su historia, Su plan, Su consejo.

Salmos 36, versículos 1 y siguientes, la transgresión habla al impío, dentro de su corazón no hay temor de Dios, delante de sus ojos, porque en sus propios ojos la transgresión le engaña en cuanto a descubrir su iniquidad y aborrecerla; las palabras de su boca son iniquidad y engaño, han dejado de ser sabios y hacer el bien, planean la iniquidad en su cama, en otras palabras, sencillamente fantasea y sueña acerca de cometer más pecado.

Allí es donde va su mente aun antes de levantarse, su pensamiento matinal ya se lanza hacia el pecado, se obstina en un camino que no es bueno, no aborrece el mal, ama el mal, desprecia cualquier cosa que pudiera apartarlo del pecado, es una extraordinaria declaración acerca de la pecaminosidad del hombre.

Miren el Salmo 37, versículo 28 [repite], pero por otra parte podríamos decir porque el Señor ama la justicia y no abandona a sus santos, ellos son preservados para siempre, ahí está la perseverancia de los santos, allí está la seguridad eterna del creyente.

¿Por cuánto tiempo son protegidos los fieles? Y la respuesta es siempre, escuchen si alguien pudiera ser cristiano diez años y luego perder la salvación, no tendría vida eterna, solo tendría una vida de diez años, si alguien pudiera ser cristiano por cinco años y luego perder la salvación, no tendría vida eterna, solo tendría cinco años de vida, solo para eso le sirvió, pero Él nos ha dado vida eterna lo que está destinado para la eternidad, no se puede deshacer dentro del tiempo.

Y aquí dice: ellos son preservados para siempre, ¿por cuánto tiempo? ¡Para siempre! Por todas las edades, sin final, qué diferencia entre los que perecen y los que son preservados por la gracia de Dios.

Vamos al Salmo 51, quiero que observen los versículos 4 y 5: contra ti, contra ti solo he pecado, David había cometido adulterio con Betsabé, conspiró para lograr el asesinato del esposo de ella, sin embargo él comprendió que su pecado llegó a un nivel mucho más alto que meramente pecar contra la mujer y su esposo, todo su pecado en definitiva es contra Dios, contra ti, contra ti solo he pecado y he hecho lo malo delante de tus ojos de manera que eres justo cuando hablas y sin reproches cuando juzgas.

Ahora bien ¿cuándo comenzó este problema en la vida de David? Y la respuesta está en el versículo 5, he aquí —que significa, presten atención a esto—, yo nací en iniquidad, él nació en un estado de pecado, este pequeño bebé salió del vientre de su madre siendo ya un pecador.

Miren la siguiente línea, esa realidad comenzó incluso mucho antes, y en pecado me concibió mi madre, eso no significa que su concepción fue un acto pecaminoso, como si ella los hubiera concebido fuera del matrimonio, no, más bien significa que la naturaleza del pecado se transmitió en el momento de la concepción, nueve meses antes de que David siquiera entrara al mundo mientras aún estaba en el vientre de su madre ya era un pecador, eso es depravación total.

En consecuencia, uno peca simplemente porque es pecador, es la naturaleza la que produce el resultado.

Salmo 65 versículo 4 [repite], dice cuán bienaventurado es el que tú escoges y acercas a ti, de la contaminación de toda la raza humana, de la depravación de todos los hijos e hijas de Adán, Dios ha hecho una elección selectiva por su gracia y amor, y bondad para salvar algunos, él podría haberlos escogidos a todos, podría no haber escogido a ninguno, pero por su gracia escogió a muchos para poner sobre ellos su corazón de amor redentor y eso es lo que leemos aquí: cuán bienaventurado.

Y lo contrario de bienaventurado es maldito, de la raza humana que estaba bajo maldición ha escogido aquellos sobre quienes pondría su gracia, y aquellos a quienes Él escoge, —observen que dice que los acerca a Él, la idea es a una relación personal, a una comunión íntima y unión con el Dios vivo, Él dice seremos saciados con el bien de tu casa, tu Santo templo.

¡Qué privilegiado somos! ¡qué humilde deberíamos ser porque Dios nos ha escogido para estar cerca de Él!

Creo que podemos ver porque Israel alababa tanto a Dios, porque sabían lo que merecían, sabían que dejados a ellos mismos habrían perecido con el resto del mundo, pero Dios por su gracia escogió dispensarle su favor tal como hizo con nosotros.

¡Seamos entonces las personas más agradecidas del planeta tierra!

R.C. Sproul es el fundador de Ligonier Ministries, el maestro principal de la programación de radio Renewing Your Mind, y el editor general de la Biblia de estudio Reformation

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El Soberano en el sufrimiento

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Renovando tu Mente

El Soberano en el sufrimiento

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En esta sesión llegamos al libro de Job y aquí vemos una extraordinaria manifestación de la soberanía de Dios, ¿no es así? Aquí vemos la soberanía de Dios sobre el sufrimiento, pero también vemos que se enseñan algunas de las verdades de las doctrinas de la gracia y eso no debería sorprendernos porque como ya he dicho la luz brilla con el máximo resplandor en las tinieblas, ¿no?

Mientras más oscura es la noche más brillante es la luz, este es un libro sombrío, aquí hay algunos momentos sombríos y a medida que se expresa la verdad, brillará con gran resplandor y hay algunas verdades en el libro de Job que necesitamos entender, porque en este contexto cuando él pierde sus posesiones, sus riquezas, sus hijos, sus hijas, su salud, hay algunas declaraciones que brillan con gran resplandor y muy intensamente, que necesitamos ver.

Y quiero comenzar simplemente con la verdad general de la soberanía divina.

Recordemos, como he dicho, que esto es realmente el fundamento del templo de verdad y estos cinco pilares, las cinco doctrinas de la gracia reposan sobre este firme fundamento, todas se sustentan en la soberanía de Dios, providencialmente sobre toda la vida.

Y esto lo vemos en el capítulo 1, cuando se descorre el velo y se nos permite ver dentro del cielo, —es un momento muy raro, es uno de los pocos momentos en que escuchamos hablar a Satanás, se nos permite ir detrás del velo y ver lo que ocurre en el cielo mientras estamos aquí abajo en la tierra—, y cuando los ángeles vienen ante el trono de Dios a presentarse ante el Señor, no entiendo esto, pero allí está Satanás, y él viene ante el trono del Señor.

Y ustedes recordarán cómo Dios comienza esto, Dios le dice a Satanás, bueno, te has fijado en mi siervo Job porque no hay nadie como él en la tierra, es intachable y recto, y me teme; y Satanás contraataca, —bueno, no es de extrañar que te sirva, tú eres muy bueno con él, cualquiera serviría a un Dios que solo bendice, es decir, como recordarán él era el hombre más rico en ese lugar de la tierra, tenía hijos, hijas, posesiones, está caminando en el lado soleado de la avenida, ¡aleluya!, es decir, todo está donde debe estar en su vida.

Eso no estaba en mis notas— ¡ha!

Y Satanás dice, bueno quita tu mano de bendición y déjamelo a mí, y no te va a alabar, te va a maldecir, así que Dios le dice: muy bien quitaré mi mano de protección y tú puedes ir en su contra, —y recordarán cómo en un día, los sabeos y los caldeos, y todas las invasiones, y pierde todo su ganado y luego de la nada aparece ese tornado que derriba la casa, donde probablemente estaban celebrando algún cumpleaños y estaban todos juntos, y los siete hijos y tres hijas simplemente mueren en un instante.

Y los mensajeros comienzan amontonarse en el frente de esta casa destruida, solo yo escapé para darte la noticia y Job dice: el Señor me dio, el Señor me quitó, bendito sea el nombre del Señor, él confió en la soberanía de Dios, él confío en la obra providencial de Dios sobre su vida.

Y luego Satanás aparece por segunda vez y dice, bueno, si tan solo quitaras tu mano, déjame con él un poco más, —entonces Dios quita el cerco y trae todo tipo de llagas, y enfermedad física sobre Job, y fue Dios quien comenzó todo esto, no porque hubiera algo malo en la vida de Job, porque todo está bien en la vida de Job, él era el hombre más justo sobre la faz de la tierra. ¡Qué extraña y misteriosa es la obra soberana del Dios todopoderoso!

Y conforme avanza el libro vemos más declaraciones de la soberanía de Dios, una a la que quiero traer especialmente a vuestra atención, está en Job 14, versículo 5 donde leemos: ya que sus días están determinados, es decir, cada persona tiene un número predeterminado de días para vivir aquí en la tierra, y a partir de otros pasajes sabemos que Dios designa el día de nuestro nacimiento y Dios designa el día de nuestra muerte, y Él ha contado nuestros días y ha determinado el número de días que tenemos que vivir aquí en la tierra.

Yo creo que eso es bastante soberano en su control de nuestras vidas, y yo creo que esto nos ayuda a aceptar la muerte de un ser querido al saber que fue en el momento preciso, que fue el momento que Dios había determinado para que esa persona estuviera aquí, y fue perfecto y fue sabio.

Pero consideremos el resto de este versículo, ya que sus días están determinados —usted podría decir, pero podría añadir unos cuantos días más, quizás añadir al número de días determinados, el número de sus meses te es conocido, —ese “te es conocido” se refiera a Dios— y has fijado sus límites, el número limitado de tiempo que tenemos aquí en la tierra, y has fijado sus límites para que no pueda el hombre pasarlos.

No podrá vivir un día, ni un mes más, del número de días que Dios ha determinado que tú vivas sobre la tierra, y no es solamente el número de días que está ordenado por Dios, es todo lo que sucede en cada uno de esos días, está ordenado también por Dios.

Efesios 1, versículo 11, continuará diciendo que Dios todo lo hace según el designio de su voluntad, no es el diablo el que está en los detalles, Dios está en los detalles, y luego al final de este libro Job 42, versículo 2, Job dice, yo sé bien que todo lo puedes, que no hay nada que tú no puedas realizar.

Job llega al punto donde se postra humildemente ante el Señor y reconoce, en Job 42, versículo 2, que no hay nada que Dios no pueda hacer, el hombre planifica su andar, pero Dios dirige sus pasos, nosotros debemos planificar nuestro andar, pero la ejecución de sus planes depende del Señor, y el Señor es libre para cambiar nuestros planes porque él no cambiará sus planes para nuestras vidas.

Bueno, como se podrían imaginar, en este libro de Job las declaraciones que tenemos específicamente sobre las doctrinas de la gracia tienen relación con la doctrina de la corrupción radical y la depravación total porque este es un libro oscuro, y aparecen muchas cosas respecto a la depravación del hombre, pero tenemos que ver esto, porque no ayuda a entender la necesidad de la elección soberana y la necesidad del Llamado Irresistible de Dios, puesto que vemos lo malo que es el hombre, eso nos hace ver lo grande que es Dios y lo glorioso que Dios es.

Así que, es como el fondo de terciopelo negro cuando uno va a la joyería, —recuerdo cuando compré el anillo de compromiso de mi esposa, y yo fui allí y sacaron un diamante, y yo lo miré y se veía bien, y el vendedor me dijo, espere un momento, consiguió una tela de terciopelo negro y lo puso sobre el mostrador, y con las pinzas tomó el diamante y lo colocó sobre el terciopelo negro, fue como si el diamante hubiera estallado ante mis ojos y cada luz del techo de toda la sala fue dirigida hacia el diamante, y se encendió como el sol.

El fondo de terciopelo tiene un gran valor para hacer que el diamante destelle con mayor esplendor, así que necesitamos estos versículos porque ellos hacen que la gracia salvadora de Dios destelle ante nuestros propios ojos, tenemos que ver lo malo que fue antes de que podamos ver lo grandioso que es. Si no vemos esto, entonces no es sublime gracia, es gracia para bostezar, no es algo tan grande, pero cuando vemos esto nos hace ver nuestra salvación y los resultados de la gracia soberana de Dios de una forma que nuestro corazón está a punto de saltar de nuestro pecho por la emoción.

Así que quiero llevarles algunos de estos pasajes, Job 4, versículo 17, este es el primer discurso de Elifaz, y en Job 4, versículo 17, Elifaz, —ya saben Elifaz el exterminador, con amigos así ¿quién quiere enemigos?, esto es lo que dicen, ¿pero saben qué? Incluso un reloj que no funciona está correcto dos veces al día, e incluso, consejeros como estos expresan cosas verdaderas, el problema es que solo era una carta dirigida a la persona equivocada, ese es el problema.

Pero ¿es el hombre justo delante de Dios? Es una pregunta retórica. La respuesta es que es tan obvia que no necesita ni siquiera darla, y la respuesta claramente implica una negación, ¡no! El hombre en sí mismo es injusto delante de Dios; y la segunda pregunta retórica ¿es el hombre puro delante de su Hacedor? ¡Y por supuesto, la respuesta es no! No podemos purificarnos nosotros mismos, no podemos limpiar nuestro pecado, no podemos restregar la mancha de la culpa contra nuestra alma para quitarla, podemos mancharla, pero no podemos sacar la mancha.

En Job capítulo 9, versículo 2, esta es la respuesta de Job a Bildad, también conocido Bildad el detonador, —una vez más con amigos así, ¿quién necesita enemigos?—, y en Job 9, versículo 2, esto es verdad y lo sé, es eso algo, como decir, de cierto de cierto les digo, esto es verdad y lo sé.

¿Cómo puede el hombre justificarse ante Dios? Es una pregunta retórica, en realidad es una declaración, es una declaración de que el hombre por sus propias obras y sus propios esfuerzos no puede justificarse delante de Dios porque su propio pecado siempre lleva a cabo su propia condenación.

Ningún hombre puede justificarse a sí mismo ante Dios, tal como no podríamos causar nuestro propio nacimiento físico, tampoco podemos llevar a cabo nuestro nacimiento espiritual, tampoco podemos realizar nuestra propia justificación ante el Dios del cielo, así que si hemos de ser justos delante de Dios —y debemos serlo para entrar en su presencia— entonces alguien más debe hacerlo en nuestro lugar, y la realidad es que Dios lo ha hecho, somos salvados por Dios de parte de Dios para Dios, solo Dios podría salvarnos de sí mismo, y la única forma en que podemos justificarnos ante Dios es que Dios nos justifique ante Él.

Por favor, vamos a Job 14, versículo 4, esta es la respuesta al tercer amigo Zofar, también conocido como Zofar el Zelote, y en Job 14, versículo 4, leemos otro devastador versículo acerca de la depravación del hombre, ¿y saben qué? Cuando uno se encuentra en una prueba y un tiempo de adversidad, no es momento para un mensaje adulador, no es un momento de una charla ligera, no es momento para concesiones filosóficas.

Cuando uno está lastimado y en el dolor de la vida, es allí donde realmente hay un momento para una conversación directa, es momento para ir al grano, es momento de ir al punto, es el momento para no irse por las ramas.

Así que no nos sorprende encontrar a Job diciendo las cosas como son mientras está sentado en las cenizas, sentado en esta durísima prueba de la vida, él dice ¿quién hará algo limpio de lo inmundo? Y el propio Job responde: ¡nadie! ¿Quién que sea impuro puede purificarse?

Y la idea no es física, sino espiritual ¿quién es espiritualmente impuro? Todos somos espiritualmente impuros, la mancha del pecado ha contaminado nuestros ojos, nuestros oídos, nuestras manos, nuestros pies, nuestro corazón, nuestra lengua, nuestra boca, todo lo que hacemos.

Yo escribo con una pluma fuente, algunos de ustedes lo saben, si me cae un poco de tinta en la mano todo lo que toco se mancha de negro, mi esposa se enfurece, cae en mi camisa blanca, en mi nariz, en mi corbata, en una servilleta, todo lo que toco tiene la mancha de tinta porque está en mí —eso es diez mil, diez mil veces más cierto con el pecado, yo soy impuro, tú eres impuro y todo lo que tocamos y hacemos está manchado por el pecado.

Así que la pregunta en cuestión es ¿quién puede purificar lo impuro? Y la respuesta es nadie, ningún Papa, ni persona, ni evangelista, ni pastor, nadie puede purificarnos salvo el que nos hizo y el que envió a su Hijo a este mundo a morir en la Cruz por nuestros pecados. Estamos tan manchados por el pecado que no podemos limpiarnos a nosotros mismos.

Miren el capítulo siguiente, Job 15 es el segundo discurso de Elifaz, cada uno de estos tres amigos da tres discursos, cada uno, y esta es la razón por la que Job comenzó también, y luego estaba tan agotado, y al final quiere discutir con Dios argumentando el castigo no cuadra con el delito cometido, y Dios dame un día en el tribunal y déjame disputar contra ti, y verás que se hizo una injusticia en mi contra, etcétera, etcétera. Es porque sus amigos lo hirieron y lo cansaron tanto —estaba bien hasta que aparecieron sus amigos.

Así que revisen bien quienes son sus amigos ¿eh?, la mala compañía corrompe las buenas costumbres y dañan el sano juicio. Este es el segundo discurso de Elifaz: ¿qué es el hombre?, —dice él— para que sea puro o el nacido de mujer para que sea justo —y en este caso él tiene razón, comienza con la premisa correcta, pero hará una mala aplicación y llegará a una conclusión errada.

¿Qué es el hombre para que sea puro o el nacido de mujer para que sea justo? Toda persona nacida de mujer es injusta, no importa si comienza a ir a la iglesia nueve meses ante de nacer, no importa si creció en la iglesia dentro del vientre de su madre, no importa si fue rociada cuando era infante, no importa si creció en una familia cristiana, hemos nacido injustos, y nacimos separados de Dios en una urgente y desesperada condición de necesidad de que nuestro corazón sea circuncidado, y de ser introducido en el Reino de Dios.

Así que véanlo de nuevo, ¿qué es el hombre para que sea puro o el nacido de mujer para que sea justo? Y la respuesta es que ninguno puede hacerlo, he aquí, en otras palabras, deben mirarlo atentamente, esto no se puede pasar por alto, Dios no confía en sus santos —refiriéndose a ángeles—, ahora bien, los ángeles viven en un estado inocente y Dios ni siquiera confía en ángeles inocentes elegidos, ni los cielos son puros ante sus ojos, cuánto menos el hombre, un ser abominable y corrompido que “bebe como agua la iniquidad”.

El problema moral del hombre va mucho más profundo que sus meras acciones externas, su problema no es lo que hace, su problema es lo que él, lo que hace brota de lo que él es, el motivo por el que peca es porque es pecador y tiene una sed insaciable por el pecado, esa es una potente declaración, leámosla de nuevo “bebe como agua la iniquidad”, es una continua sed por el pecado.

Puede que descansemos por un breve tiempo, pero muy pronto volvemos en busca de agua y eso muestra lo inquieto que está nuestro corazón cuando está en un estado no convertido, con respeto al pecado, Elifaz dice la verdad.

Vamos a Job 25, Job 25 y este será el último pasaje que veremos al estudiar Job, Job 25, versículos 4 al 6, este es el tercer discurso de Bildad —¿les alegran que esté adelantando rápidamente el texto? Una vez prediqué todo el libro de Job, versículo a versículo, y toda la iglesia pensó que estaba en la Gran Tribulación.

El tiempo de las dificultades de Job, es un libro increíble, puede ser agotador, recuerden, necesitamos el trasfondo de terciopelo negro para que los diamantes que veremos especialmente en la siguiente sesión brillen con gran esplendor.

¿Cómo puede un hombre, pues, ser justo con Dios? ¿Cómo puede ser limpio el que nace de mujer? En primer lugar, esto implica fuertemente que el hombre necesita ser limpio y necesita ser justificado ante Dios, que nace impuro y no nace justo delante de Dios, si aún la luna no tiene brillo y las estrellas no son puras a sus ojos ¿cuánto menos el hombre?

Esa larva —refiriéndose a ese gusano que sale del excremento— y el hijo del hombre, ese gusano, si tan solo entendiéramos lo repugnante que es el pecado dentro del corazón, por fuera nos ponemos ropa limpia, por fuera nos arreglamos el cabello, por fuera nos vemos tan bellos y compuestos, pero el hombre mira la apariencia externa y Dios mira el corazón, y cuando Dios mira el corazón de la persona que está afuera del Reino de Dios, la que nunca ha sido llevado por gracia a una relación con Dios, Él ve gusanos, Dios ve lombrices, Dios ve lo inmundo y lo impuro dentro del corazón y en la vida.

Cuando vemos lo que hace Dios en su gracia salvadora —tomar aquellos que son gusanos miserables, que tienen lombrices en el interior, y los lava y los limpia con la sangre de Cristo y los hace ser una nueva criatura en Cristo, y las cosas viejas pasaron y han llegados las nuevas, entonces vemos la desbordante grandeza de gracia que nos ha sido concedida, esto no es algo pequeño, mientras más alto ponemos a Dios y más bajo al hombre, más bajo es el abismo que la gracia de Dios debe cruzar.

Y la gracia de Dios es tan extraordinaria, cuando vemos lo Santo que es Dios y lo profano que es el hombre, pero para esas personas que tienen a Dios aquí a baja altura y al hombre allá encumbrado, la gracia de Dios es algo tan pequeño, algo muy diminuto, en realidad es nada, pero aquellos que conocemos las verdades de la Escritura y vemos lo infinitamente Santo que es Dios y lo vilmente depravado que es el hombre, vemos el abismo que ha cruzado la gracia para reconciliar al Dios Santo con el hombre pecador, para llevarnos a una relación salvadora con Dios cuyos ojos son demasiados puros para mirar la iniquidad, para recibirnos en su familia y hacernos hijos e hijas.

Esto es extraordinario, que Dios hiciera esto con rebeldes, que Dios hiciera esto con aquellos que tienen gusanos y lombrices en su corazón, y que nos acogiera en sus brazos de amor.

¡Qué grandiosa es la gracia de Dios!

R.C. Sproul es el fundador de Ligonier Ministries, el maestro principal de la programación de radio Renewing Your Mind, y el editor general de la Biblia de estudio Reformation

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El Soberano en la historia

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El Soberano en la historia

R.C.Sproul

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En esta sesión llegamos a los libros históricos desde Josué a Ester, y como podrán imaginar en las secciones narrativas, en las secciones históricas no hay muchas declaraciones de enseñanza doctrinal, lo que vemos es más bien la realización de la trama del Antiguo Testamento, pero en estos relatos se registran algunos desarrollos interesantes y vemos evidencias de las doctrina de la Gracia, a veces se verán oscuramente, a veces estarán en las sombras, pero cuando las enfocamos e iluminamos podremos verlas, y entender la gracia soberana de Dios sobre el corazón y la vida del hombre.

Así que en esta sesión quiero que miremos desde Josué hasta Ester y que veamos la obra de la gracia soberana de Dios.

Quiero entonces que vayamos al libro de Josué y quiero que veamos un verso allí, un versículo, como sabrán el libro de Josué es una notable serie de relatos e historias, pero en Josué 11, versículo 20 vemos la soberanía de Dios manifestada sobre el corazón de los incrédulos —y es notable que a menudo Dios realice su mayor obra de demostración de su soberanía en ocasiones no en los creyentes sino en los incrédulos.

Y es así que en Josué capítulo 11, versículo 20 nosotros leemos lo siguiente, y es que el Señor endureció, es decir, fue algo causado por Dios, el Señor es la fuente de esto—, el Señor endureció sus corazones para que lucharan contra Israel, Dios endureció sus corazones para que presentaran batalla y la razón por la que ellos presentarían batalla sería que iban hacer destruidos.

Así que, aquí vemos la soberanía de Dios incluso sobre los corazones incrédulos para endurecerlos aún más porque sus corazones ya estaban endurecidos por el pecado y para causar que corazones endurecidos se endurecieran más, afín de llevar a cabo los propósitos de Dios.

No sería asombroso si hoy podríamos descorrer el velo y ver qué corazones está Dios endureciendo en el Gobierno, y en posiciones de liderazgo sobre las naciones con el fin de llevar a cabo su plan y propósitos eternos.

Le pido que me acompañen ahora al libro de Jueces, y en el libro de Jueces encontramos más, encontramos más relatos históricos, así que hay poca enseñanza doctrinal, propiamente hablando, pero en medio de estas historias vemos verdades doctrinales.

Así que Jueces capítulo 2, en el versículo 10, allí realmente se nos da el trasfondo espiritual —y el cuadro general— la imagen macro o total de la nación de Israel para ese tiempo que sigue al liderazgo de Josué, y en Jueces capítulo 2, versículo 10, leemos Y murió también toda esa generación, —es una afirmación bastante amplia y extensa, murió toda esa generación y se reunió con sus antepasados, después de ellos vino otra generación que no conocía al Señor.

Como verán, cada generación comienza sin conocer al Señor y debe ser llevada al lugar donde conozca al Señor a través del testimonio, la evangelización y la obra del evangelio, pero nadie entra a este mundo conociendo a Dios, todos o entran a este mundo sin conocer a Dios, y debe llegar un momento y un lugar en sus vidas en que entren en una relación salvadora por gracia con Dios, en la que ahora vienen a conocer a Dios.

Pero aquí vemos la doctrina de la depravación total y la corrupción radical porque cuando esta generación entra en escena a pesar de la herencia espiritual, a pesar del trasfondo espiritual, a pesar de tener a Josué y los demás hombres, a pesar de estar en la Tierra Prometida, a pesar de estar en el mejor ambiente, a pesar de estar en el lugar donde Dios había guiado a la nación, aun así, no conocían a Dios.

Es posible estar en la iglesia y no conocer a Dios, es posible estar en una familia cristiana y no conocer a Dios, es posible estar en una escuela cristiana y no conocer a Dios, es por eso que cada corazón debe ser circuncidado y llevado a un conocimiento salvador de Dios.

Pero observen el siguiente versículo, Jueces 2, versículo 11, ¿cuál es entonces el resultado de no conocer a Dios?, ¿cómo actúa uno?, ¿cómo vive alguien que no conoce a Dios? Versículo 11, los Israelitas entonces, los Israelitas hicieron lo malo a los ojos del Señor y adoraron a los Baales, en cada alma que no conoce a Dios, este es el fruto, este es el resultado, a esto es que conduce.

La incredulidad es la raíz y hacer el mal es el fruto, y por lo tanto si uno quiere convertir una nación no se puede simplemente legislar que todos hagan lo correcto, se debe predicar el evangelio, y debe haber personas traídas a un conocimiento salvador de Dios, pero aun eso requiere que los inescrutables propósitos de Dios actúen en la vida de una persona.

Versículo 12, y ellos abandonaron al Señor, ¡por supuesto que abandonaron al Señor! No estaban convertidos, su corazón no estaba circuncidado, no conocían a Dios, ¡por supuesto que abandonaron al Señor!

Y en la mitad del versículo 12 Y siguieron a otros dioses, ¡por supuesto que lo hicieron!, nadie está espiritualmente en medio de la tierra de nadie, es decir, o uno sigue a Dios o bien sigue a los otros dioses con “d” minúscula, pero todo el mundo o sigue al Dios único y verdadero o bien siguen a los dioses de su invención.

Versículo 13 se apartaron del Señor una vez más, ¡por supuesto que se apartaron del Señor para adorar a Baal y Astarot!, y la ira del Señor ardió contra el pueblo de Israel y ¡por supuesto que se enojó!, Dios es un Dios Santo y no se complace en el mal ni en la maldad, y la furia, la justa ira de Dios se encendió y ardió contra Israel, y los entregó en manos de ladrones que los despojaron de todo.

Lo que Dios hizo fue simplemente darles un empujón en la dirección que ellos iban ¿quieren ir por ahí? Esperen, yo les ayudo, entonces Dios los entregó en mano de hombres malvados y los vendió en manos de sus enemigos, Dios no solo era su única esperanza, Dios era su mayor amenaza, y eso fue el justo juicio de Dios, eso es Romanos 1 hecho realidad ante sus propios ojos.

Vamos entonces al final del libro de Jueces, vamos a la última parte, pasen todo el libro de Jueces y vayan al capítulo 21, versículo 25, el último versículo del libro de Jueces, hemos visto algo así como las dos tapas de este libro, miramos el comienzo y ahora vemos la conclusión, y quiero decirles que todo lo que hay en medio es algo así como ver más de lo mismo, con casos aislados de personas que Dios levanta para que le conozcan.

Pero cuando llegamos al final del libro de Jueces, aquí tienen ustedes la depravación total, en esos días no había rey en Israel y cada uno hacía lo que le parecía bien antes sus ojos, ahí tienen la depravación total, ahí tienen al hombre dejado a su propio arbitrio, siguiendo su propio camino, haciendo según le place, siguiendo su propio pecado y cada uno es realmente un dios para sí mismo, cada quien establece su propia moralidad, cada quien establece su propio estándar, cada quien sigue su propio camino, cada quien hace su propia cama y se acuesta en ella, y cada quien hacía lo que le parecía, ¿le suena familiar?

Bien, vamos ahora —si desean— al libro de 1ero de Samuel, en 1ero de Samuel vemos, capítulo 2, versículo 12, leemos los hijos de Elí eran hombres indignos, ¿a quién le gustaría tener eso en su epitafio? Ahí tienen un versículo para poner en su refrigerador, los hijos de Elí eran indignos, y literalmente aquí indigno significa hijos de Belial, que era un nombre para Satanás y en esencia, en lenguaje codificado, ellos no eran una posesión de Dios sino del príncipe de este mundo, como todos los incrédulos son.

Así que no conocían a Dios a pesar de haber crecido en una casa muy espiritual, a pesar de haber estado expuestos a la verdad espiritual, a pesar de haber sido criados en un ambiente espiritual, no obstante, seguían separados de Dios y no conocían al Señor, no había una relación personal con Dios, y eso una vez más es depravación espiritual.

Así que, llegamos al capítulo 3, versículo 7 y leemos, Samuel aún no conocía al Señor, no había habido un momento en su vida en que se hubiera convertido, —no había habido un momento en su vida—, sin duda él está circuncidado físicamente, él era parte de la nación de Israel, pero no conocía a Dios —y una vez más, el infierno está lleno de personas que han hecho todas las mímicas religiosas, los ornamentos y formas externas de religiosidad, pero no conocen a Dios—.

Y dice, ni se la había revelado aún la Palabra del Señor, la Palabra del Señor debe estar en el interior revelada a él, entonces, al seguir leyendo, vamos atrás algunos versículos, al versículo 4, el Señor llamó a Samuel y él respondió heme aquí Señor, así que fue corriendo a donde estaba Elí y le dijo: aquí estoy ¿para qué me llamaste? Pero Elí le respondió, yo no te he llamado vuelve a acostarte, y Samuel volvió y se acostó.

Y luego, en el versículo 6, pero el Señor volvió a llamar a Samuel, “Samuel”, así que el joven se levantó y fue a ver a Elí y le dijo: heme aquí ¿para qué me has llamado? Y Elí volvió a decirle: yo no te he llamado hijo mío, regresa y acuéstate, y luego en el siguiente versículo en donde leemos que él no conocía al Señor, pero el versículo 8 tenemos el persistente llamado de Dios, cuando Dios llama no aceptará un no como respuesta, puede que nos resistamos, puede que lo rechacemos, puede que sigamos huyendo, pero el sabueso del cielo irá tras sus propios escogidos y nos perseguirá hasta las puertas del infierno si es necesario para salvarnos y rescatarnos.

Y así en el versículo 8 el Señor llamó por tercera vez a Samuel, —el llamado de Dios tan reiterado es un proceso que puede ser solo un punto en el tiempo, piensen en Saulo de Tarso, el llamado y la conversión llegaron en un milisegundo, pero con otras personas puede ocurrir en un extenso período de tiempo hasta que finalmente el Señor capta nuestra atención y su llamamiento es irrevocable.

Y eso es lo que vemos aquí, y el Señor llamó por tercera vez a Samuel y él se levantó, y fue a ver a Elí y le dijo: Aquí estoy ¿para qué me has llamado? Con esto Elí entendió que el Señor había llamado al joven, este llamado era un grito, el llamado era una convocación, este llamado era una citación, este fue el inevitable triunfo de la gracia soberana en la vida de Samuel, y fue un llamado que atrapó su corazón y lo cautivó, tal como lo hizo con tu corazón y con mi vida.

Ahora bien, las circunstancias eran distintas, pero la realidad es la misma, es el potente llamado de Dios y por favor fíjense qué dijo Samuel.

No fue el que quiera venir, esa es la predicación externa del evangelio, esa es la oferta externa y gratuita del evangelio, debemos ir a los caminos y a las veredas, y debemos llamar a todos los hombres a que vengan a la fe en el Señor Jesucristo, sin distinciones, pero nuestro llamado no salvará a nadie, eso es solo un llamado externo.

Debe haber un llamado interno y cuando Dios llama, llama por nombre, Dios no llama aquel que quiera, Lázaro ven fuera, Mateo ven y sígueme, Zaqueo baja de ese árbol debo cenar contigo esta noche, Juan capítulo 10 dice que Él llama a todas sus ovejas por su nombre, así de personal es el llamado, de hecho alguien ha dicho que cuando Jesús estaba frente a la tumba de Lázaro si solo hubiera dicho ven fuera, se habría vaciado el cementerio completo, Lázaro ven fuera, y Él nos llama uno por uno, nos llama individualmente, no es un grupo, es personal, es individual.

Es por eso que debe haber un tiempo personal, individual en tu vida cuando el Señor te llame por nombre, te llame de la oscuridad de las tinieblas y te llame para salir de este mundo, y te llame a una relación salvadora con Él, eso es lo que manifiesta aquí y es lo que sucede, más adelante en el libro de Samuel, leemos nuevas declaraciones de demostraciones de la soberanía de Dios en la vida de las personas.

En 1era de Samuel 16, versículos 14 al 16 leemos —cómo el Espíritu del Señor ya se había apartado de Saúl, un espíritu maligno de parte del Señor lo atormentaba constantemente, Satanás no envió al espíritu maligno, el Señor está sobre Satanás, envió ese espíritu maligno, y como dijo Martín Lutero, el diablo es el diablo de Dios, el diablo es un instrumento en la mano del Dios todopoderoso, es un peón en la mano del Dios todopoderoso, que Él usa según sus propósitos eternos, y fue el Señor quien envió ese espíritu maligno a Saúl para perturbarlo y para atormentarlo.

Más adelante en 1era de Samuel 18, versículo 10 leemos al día siguiente el espíritu maligno de parte de Dios se apoderó de Saúl, Dios es soberano, no solo sobre el reino de la luz sino sobre el reino de las tinieblas, Dios es soberano no solo sobre la simiente de la mujer sino también sobre la simiente de la serpiente.

En 1ero de Samuel 19, versículo 9 leemos nuevamente, pero otra vez el espíritu maligno de parte del Señor volvió atacar a Saúl y este era para endurecer el corazón de Saúl, así que vemos las doctrinas de la gracia y una parte de las doctrinas de la gracia es la doctrina de la reprobación, de aquellos que son pasados por alto, Dios los deja en sus pecados y a veces está muy involucrado en el endurecimiento de sus corazones.

Llegamos a 2 de Samuel a medida que continúa la trama interrumpida desde 1 de Samuel a 2 de Samuel hasta un tiempo cuando David asumiría el trono, —solo algunos versículos— 2do de Samuel 11 y 12, pero así dice el Señor Yo haré que el mal sobrevenga sobre tu propia casa, ante tus propios ojos entregaré tus mujeres a tu prójimo y a pleno sol se acostarán con ellas —etcétera. Y Dios dice Yo lo haré —Dios no es el autor del mal y Dios no es el autor del pecado, pero Dios es el autor de un plan que usa el pecado y usa el mal para el avance de sus propios propósitos, que a veces nos resulta muy misteriosos.

Pero incluso el mismísimo Judas tuvo un rol qué desempeñar en el eterno propósito de Dios, y Jesús dijo que habría sido mejor para Judas que nunca hubiera nacido siguiera —considerando su destino eterno—, no obstante, dentro del tiempo fue un actor secundario en el escenario de la historia que Dios decidió usar de un modo particular, y lo mismo puede decirse de Herodes, de Pilatos y de los demás líderes que fueron parte de la crucifixión del Señor Jesucristo.

En cierto sentido fue el día más horrible de la historia humana, pues ocurrió el asesinato premeditado del Hijo de Dios en la Cruz por parte de hombres impíos, y, no obstante, al mismo tiempo sucedió conforme al plan predeterminado y la presciencia de Dios, fue el día más glorioso de la historia humana— qué extraño que ambas declaraciones pudieran converger en un día específico, fue el mejor de los tiempos, fue el peor de los tiempos.

Otro versículo en 2 de Samuel 24, versículo 1 y el Señor volvió a enojarse con el pueblo de Israel e indujo a David a levantar un censo de todo Israel y Judá, al leer 1ero de Crónicas 21, sabemos que fue Satanás quien incitó a David a hacer esto y no obstante en este pasaje dice que Dios incitó a David a hacerlo, ¿cómo funciona eso? Bueno, Dios estaba llevando a cabo su propósito eterno a través de un agente secundario, a través de Satanás para que actuara en David y no obstante Dios permaneció como Señor, sobre todo.

Vayamos al libro de Esdras, y muy pronto en este libro, Esdras 1, versículo 1 leemos: el Señor despertó el espíritu de Ciro para que hiciera pregonar, —saben, Ciro rey de Persia era un reprobado, era un incrédulo, no conocía al Señor, pero era Dios quien controlaba su corazón, era Dios quien estaba despertando su espíritu para llevar a cabo el plan y el propósito que Dios tenía, y nuevamente leemos en Esdras 6, versículo 22 el Señor los había llenado de alegría al hacer que el rey de Asiria —este era Artajerjes— se compadeciera de ellos, —nuevamente era un rey incrédulo con un corazón incrédulo y fue el Señor quien movió su corazón, y volvió el corazón del incrédulo en la dirección que Dios quería que fuera para que tuviera su efecto en la trama de la historia.

Y en Esdras 7 versículo 27 nuevamente leemos: que el Señor Dios de nuestros padres ha puesto esos sentimientos en el corazón del rey para honrar el templo del Señor; Dios controla soberanamente el corazón del incrédulo rey Artajerjes, no obstante Dios los plantó en el incrédulo corazón del rey para que hiciera lo que hizo porque Dios así lo deseaba.

Cuánto más hará Dios eso mismo en el corazón del incrédulo para volver su corazón hacia Él, para que crea en su Hijo. Dios es libre para invadir los corazones humanos para ser lo que le place, no hay lugar en el universo que sea inaccesible para la soberana y omnipotente mano de Dios.

Finalmente en el libro de Nehemías, muy brevemente les tengo un versículo, una vez más es narración histórica y está llena de acción, está este pequeño fragmento, Nehemías 9, versículo 7: Tu Señor y Dios fuiste quien escogió Abram, tú lo sacaste de Ur de los caldeos, aquí solo se dice —de paso, como si realmente no fuera nada extraordinario, así como: oigan esto es cristianismo básico, no se necesita mayor explicación, si eres creyente de seguro sabes esto, que Dios escoge su propio pueblo y lo saca de donde está hacia donde deben estar, esto es básico, es una verdad bíblica de nivel kindergarden.

Así que solo, de paso, sin necesidad de mayor explicación se presupone lo conocida que era esta verdad para los primeros lectores que tomaban el libro de Nehemías y lo leían, se presupone lo bien instruidos que ya estaban ellos en la actividad soberana de Dios.

Solo hoy, no fue otro que J. Vernon McGee que lo llamaría pensamiento apestoso, necesitamos Biblia de estudios con muy largas secciones al pie que intentan explicar estas doctrinas que en ese primer tiempo eran entendidas por la persona común en sus días.

Bueno, que el Señor traiga gozo a nuestros corazones porque la historia es Su historia, y porque Él es el Dios de la historia que interviene y vuelve los corazones de hombres y mujeres según su soberano beneplácito.

R.C. Sproul es el fundador de Ligonier Ministries, el maestro principal de la programación de radio Renewing Your Mind, y el editor general de la Biblia de estudio Reformation

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