PECADORES PERDONADOS

PECADORES PERDONADOS

Pablo Martini
Programa No. 2016-03-27

a1Todos hemos sido heridos en algún momento de nuestras vidas por alguien. Algunos más otros menos, pero en esta vida de exposición constante y de arriesgar el corazón las heridas y traiciones nunca faltan. Algunos de nosotros centramos tanto nuestra atención en nuestros fracasos personales que nunca hemos tratado realmente con el dolor que hemos sufrido a manos de otros. Solo decimos que lo hemos olvidado cuando en realidad acecha como viejo león a la puerta de nuestro corazón. Por otro lado otros centramos demasiado nuestro interés en las formas en que nos han lastimado y tratamos así de justificar nuestras conductas. Ambas maneras de enfrentar problemas del pasado nos dejan con un bagaje emocional que entorpece el progreso de nuestro desarrollo. Perdonar a otros es parte importante de la entrega de nuestra voluntad a Dios. Jesús les enseñó a los discípulos esto en el “Padre Nuestro” Si no estamos dispuestos a pedir perdón por las faltas que hemos cometido contra otros o que nos han hecho Dios no escucha nuestras oraciones. Cuando perdonamos a otros por las ofensas que cometieron contra nosotros no nos estamos excusamos por lo que han hecho o diciendo que no nos afectó o que pueden continuar haciéndolo con nosotros o con los demás, sencillamente reconocemos que nos han lastimado de manera injusta y le entregamos el asunto a Dios. Esto nos ayuda a enfrentar la verdad acerca de nuestro propio dolor y  también nos deja sin excusas para continuar con nuestra conducta compulsiva debido a lo que otros nos han hecho.

Ni víctimas ni victimarios; heridos sanados, pecadores perdonados, moribundos restaurados, eso es lo que somos gracias al amor de Dios. Y es ese mismo amor el que debe constreñirnos a una vida de relaciones restauradas y ofensas perdonadas. Nunca olvides que nadie podrá hacerte a ti más daño del que tú le hiciste al Señor, ¡y sin embargo Él te perdonó! Ve tú y haz lo mismo.

PENSAMIENTO DEL DÍA:

Ni víctimas ni victimarios; heridos sanados, pecadores perdonados, moribundos restaurados, eso es lo que somos.

PALABRA SEGURA

PALABRA SEGURA

Pablo Martini
Programa No. 2016-03-26

a1Casi al final del libro de Josué, leemos las siguientes palabras: “Y ni una sola de las buena promesas del Señor a favor de Israel dejó de cumplirse,  sino que cada una se cumplió al pie de la letra.” Josué 21:45 ¡Qué hermosa reflexión acerca de la seguridad de las promesas de Dios pero que difícil se nos hace vivir de acuerdo con esta premisa! ¿Verdad?

Está claro que Dios no promete a la manera humana. Nuestros compromisos y promesas están condicionados a infinidad de factores internos a nosotros y externos que al fin y al cabo pueden echar por tierra nuestras palabras, pero Dios no, el no miente ni es hombre para que se arrepienta, dice Números 23:19. Descansar en esta veracidad eterna es descansar sobre una montaña de roca firme que sirve para construir cualquier proyecto de la mano de Dios. Creo que justamente esto es lo que les falta al hombre y la mujer de hoy: descansar. Es por eso que vivimos en el siglo del estrés, la ansiedad, el insomnio y la depresión, porque sentimos y sabemos que nada de lo que esperamos nos sostenga es tan fiel como parece, es ese margen de error, ese miedo a la traición y el fracaso lo que no nos deja en paz y nos destruye paulatinamente, ¿Verdad? Las palabras del salmista pueden ser muy oportunas en este aspecto, fíjate: “Sal. 56:3  “Cuando siento miedo,  pongo en ti mi confianza. Confío en Dios y alabo su palabra;  confío en Dios y no siento miedo.  ¿Qué puede hacerme un simple mortal?” Desafiante, ¿Verdad? Pero no es imprudencia ni arrogancia sino confianza segura en un Dios fiel.

“Y ni una sola de las buenas promesas del Señor a favor de Israel dejó de cumplirse,  sino que cada una se cumplió al pie de la letra”. Hay un mundo de promesas lista para cumplirse en ti. Espera, confía, ora, agradece, reclámalas como tuyas al Señor, y vive en función de que se cumplirán. Aquel que llega a la meta es aquel que vive el hoy con la convicción de la promesas cumplida ayer y planifica el mañana en base a eso.

 

PENSAMIENTO DEL DIA:

Aquel que llega a la meta es aquel que vive el hoy con la convicción de las promesas cumplidas ayer y planifica el mañana en base a eso.

PADRES ASESINOS

PADRES ASESINOS

Pablo Martini
Programa No. 2016-03-25

a1Una estadística alarmante nos dice que en las últimas décadas millones de jóvenes han muerto, y lo más trágico es que sus propios padres y madres han sido cómplices de sus muertes. Claro, tú me preguntarás alarmado “¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Cómo es posible que los propios padres hayan sido parte del crimen de sus hijos? ¡Qué tragedia! ¡A lo que hemos llegado!… Esta realidad la puedes leer en Proverbios 19:18, “Corrige a tu hijo mientras aun hay esperanza. No te hagas cómplice de su muerte.” ¿Lo ves? Y creo que no exagero. Pero quise presentártelo de esta manera gráfica para qué tomes conciencia del daño que le causas a tus hijos al sobreprotegerlos y al evitarles el castigo merecido solo para recompensar el tiempo que estás ausente de la casa. Hoy en día el concepto del castigo a los hijos (inclusive corporal, si fuere el caso) es penado por la ley. O sea que la misma ley que condena a los asesinos a sangre fría y los encarcela, al mismo tiempo aplaude el crimen de padres permisivos y condena a aquellos que, a través de una correcta disciplina, se esfuerzan por “salvar” las vidas de sus hijos formándolos para el futuro. ¡Esto sí que es alarmante!!! El diccionario tiene palabras para quien mate su padre: Parricida, o a su madre: Matricida. También para los que cometen el más antiguo crimen: Fratricida, pero descarta la cruel posibilidad de que alguien conciba el matar a su propia descendencia asemejándose a un animal.

Pero que los hay, los hay, son los progenicidas. Ocultos, ignorados, y aceptados, consientes o inconscientemente planifican, ejecutan y repiten sus crímenes detrás de las paredes de sus mismas casas. Padres ausentes y permisivos, madres sobre protectoras, intentan compensar las falencias de una esmerada crianza con regalos, permisos y ausencia de disciplina. Mañana, cuando acudas al entierro del futuro de tu propio hijo, teme. Hay un Juez justo que te mira desde el cielo.

PENSAMIENTO DEL DÍA:

El padre que solo le interesa el progreso profesional de sus hijos está criando monstruos inteligentes.

 

PACIENTE ARTESANO

PACIENTE ARTESANO

Pablo Martini
Programa No. 2016-03-24

a1Sus pensamientos le confundían. Ante sus ojos se suscitaban escenas de horror, crimen, injusticia y violencia. ¿Dónde está Jehová, el Dios de nuestros padres?… Jeremías estaba comisionado por Dios para anunciar juicio a la desviada nación de Israel si no se arrepentía de su maldad. Pero sus palabras caían en saco roto pues la idolatría persistía. En medio de su estupor el profeta es enviado a la casa de un alfarero. Llama  a la puerta, pide permiso para entrar y mirar, solamente para mirar. Mientras el artesano gira la rueda de madera sobre su eje, toma una porción de arcilla nueva, la coloca sobre el centro, la moja y, con esmerada paciencia, la hace girar mientras sus callosas manos agrietadas por la experiencia intentan darle forma. Al principio es una masa amorfa, pero a medida que pasan los minutos una vasija comienza a asomar esbelta, nueva, brillante y única. Sí, única porque está hecha a mano, no en serie, no con moldes. Todo va bien hasta que en un momento algo sucede y esa forma simétrica pierde, de un momento a otro, sus curvas y se deforma,  se deforma tan rápido como se había formado. El profeta se inquieta, mira con espanto al artesano, pero este, sin perturbarse, vuelve a fundir la masa en un poco de agua, la coloca otra vez en el mismo sitio de antes, y, con las mismas manos y la misma paciencia, comienza nuevamente su trabajo, esta vez con éxito.

¿La lección?… Dios no se da por vencido cuando las cosas se echan a perder. El hecho de que Moisés asesinara a un egipcio no desvió el plan de Dios; el que Elías haya huido al desierto y haya deseado la muerte no le llevó a Dios a desestimarlo y buscar otro profeta, o que Pedro haya llegado a negar tres veces a Cristo no le costó la descalificación del apostolado. El divino Alfarero simplemente tomó lo que quedaba de su obra original y volvió a darle forma. Cuando Él ha escogido a alguien nada ni nadie podrá apartarlo de ese proyecto, aunque haya muchos contratiempos en el camino.

PENSAMIENTO DEL DÍA:

Dios jamás se cansará con nosotros,  el peligro es que nosotros nos cansemos de nuestros propios fracasos.

MIS PROPIOS ERRORES

MIS PROPIOS ERRORES

Pablo Martini
Programa No. 2016-03-16

a1Este salmo advierte sobre uno de los peores males que enfrenta el hombre y la mujer, a saber: El orgullo oculto. Tenemos gran capacidad de ver fallas en los demás pero no al momento de examinarlas en  nuestra propia vida. Este parásito asesino de nombre “Orgullo” tiene la facultad de permanecer mucho tiempo imperceptible en nuestro corazón esperando su oportunidad para manifestarse. Al mismo tiempo ejerce cierto efecto cegador y nos impide ver no solamente al mismo orgullo sino otros defectos también. El orgulloso no solamente se cree humilde sino que también se cree perfecto. Esto empeora las cosas dramáticamente. Pero el texto sagrado continúa: “Preserva también a tu siervo de las soberbias; que no se enseñoreen de mí.”. Entonces este oculto parásito ya se ha transformado en manifiesto señor. Un amo cruel y déspota que te subyuga y te lleva a  hacer cosas que nunca hubieses imaginado, como pelearte con la persona que más amas (hijos, conyugue, amigos, Etc.) o vengarte de aquellos que te aman hasta extremos inimaginables.

Si este es tu caso apreciado amigo, amiga necesitas desparasitarte urgentemente (aunque padezcas por un tiempo los efectos secundarios), al final serás bendecido, liberado y limpio. Observa como culmina este salmo: “Entonces seré íntegro, y estaré limpio de gran rebelión.” Si lo leemos en su sentido opuesto quedaría algo así: “El que no ve su orgullo o viéndolo no lo confiesa vive expuesto a conflictos de magnitud a cada paso.”

PENSAMIENTO DEL DÍA:

“Cuando el hombre descubre su pecado Dios lo cubre, cuando el hombre tapa su pecado Dios lo destapa, cuando el hombre confiesa su pecado Dios lo perdona”.

MI DERECHO DE VENGANZA

MI DERECHO DE VENGANZA

Pablo Martini
Programa No. 2016-03-14

a1Perdonar es cederle a otro mi derecho de venganza. Al ser agredidos, ofendidos, se activa en el interior de cada ser humano un natural mecanismo de autodefensa. Mi orgullo herido reacciona, mi yo interior, que se llama carne, grita. Todo mi ser arde de enojo y de ira. Algunos lo exteriorizan inmediatamente, otros mastican su rencor durante años o hasta toda una vida. Algo en nosotros se niega a perdonar. No es la reacción natural, todo lo contrario. Preguntas como: “¿Quién se cree que es? Acaso no sabe quién soy yo. ¿Cómo se le ocurre? ¡Ya me va a conocer y me las va a pagar!”, son las más oídas ante una amenaza real o potencial. Lo cierto es que vivimos en un mundo agresor y todos llevamos un agresor adentro. Estas dos realidades hacen de nuestro cotidiano vivir un caldo de cultivo, ideal para la ofensa, el rencor y la falta de perdón. Al no perdonar hacemos uso de nuestro justo derecho a la venganza. ¿Justo derecho?… Erróneamente pensamos que así castigamos al que nos lastimó. Digo erróneamente porque el lastimado soy yo. Basándonos en esta clase de argumento ahora tengo otro problema más, el primero es que fui ofendido y el segundo es que me enveneno el alma a no estar dispuesto a perdonar. Me lastimaron desde afuera y ahora soy yo el que me lastimó desde adentro. No, esto no debe ser así. Todos ofendemos y no pocas, sino muchas veces, dijo Santiago en su epístola magistral. Pedro estaba dispuesto a perdonar hasta siete veces (aunque al centurión le cortó la oreja ante la primera amenaza), y el Señor tuvo que enseñarle que no siete sino 490 veces y más también.

Pero, ¿qué hacer con mi orgullo herido? El consejo bíblico es ir a la cruz. Allí nos encontraremos con un Jesús injustamente crucificado, colgando semidesnudo ante sus captores, torturado y humillado, clamar: “Padre perdónalos, porque no saben lo que hacen.” Allí te enterarás que tú y yo hemos cometidos contra el Santo de Dios injusticias mucho peores que las que jamás alguien pueda cometer contra ti, ¡Y ÉL TE PERDONÓ! ¿Cómo no lo sabías? Búscalo en la Biblia, allí lo comprenderás.

PENSAMIENTO DEL DÍA:Vivimos en un mundo agresor y todos llevamos un agresor adentro.

ORGULLO DISFRAZADO DE HUMILDAD

ORGULLO DISFRAZADO DE HUMILDAD

Pablo Martini
Programa No. 2016-03-23

a1Hay aparentes actitudes de humildad que no son más que la manifestación de un orgullo disfrazado. La humildad es más difícil de practicar de lo que parece. Necesitamos conocer la verdadera pequeñez de nuestras grandezas. Nunca somos tan grandes como cuando nos humillamos, nunca somos tan insignificantes como cuando vanamente nos enorgullecemos. Disfrazamos esa tendencia natural y crónica que data desde tiempos edénicos a creernos más de lo que somos. Lo hacemos con una aparente fachada de humildad cuando en realidad anhelamos prestigio, reconocimiento y aplausos. Cierto día un predicador bajó del escenario y una hermana se le acercó y le dijo. “Lo felicito, pastor, nadie predica como usted”, a lo que el hombre le respondió: “Gracias, Satanás acaba de decirme lo mismo.” Si no estamos alertas contra este sutil flagelo seremos consumidos paulatinamente por sentimientos de envidia y celos hacia aquellos que creemos superiores o más bendecidos que nosotros. Pedro, confundido, quiso pasar por el más humilde cuando en realidad quería aparentar humildad que no es otra cosa sino orgullo. “No tendrás parte con migo”, fue la tajante respuesta del Maestro, porque en Su Reino no hay lugar para este tipo de predisposiciones. El orgullo es sumamente peligroso por la capacidad que tiene de pasar inadvertido, se disfraza. Es como algunos virus mortales para la humanidad que cuando son detectados ya es demasiado tarde. Ni exámenes, radiografías, o tratamientos lograron detectarlo, pero estaba allí, tan mortal y nocivo como siempre. Hasta que aflora en algún acto de ira o arranque de celos y nos espanta hasta a nosotros mismos.

Es entonces cuando debes, con la asistencia inequívoca de la Palabra de Dios y su Espíritu, tomar las medidas necesarias para sanearlo y erradicarlo. Cuando somos poseídos por Espíritu de Aquel que fue manso y humilde de corazón, entonces hallaremos el verdadero descanso, porque una vida de comedia agota luego de cada función.

PENSAMIENTO DEL DÍA:

Tengo razones para ser humilde sin embargo no conozco ni la mitad de ellas, y también sé que soy orgulloso sin embargo no conozco ni la mitad de mi orgullo.

NO TE QUEDES AHÍ

NO TE QUEDES AHÍ

Pablo Martini
Programa No. 2016-03-20

a1Al  espacio de tiempo anterior a que Cristo viniera a nuestro mundo se le llamó la dispensación de La Ley, por estar caracterizada por aquel evento cuando Dios entregó a Moisés los diez mandamientos escritos por su propio dedo  en tablas de piedra. Eran las altas normas de ética y moral de parte de Dios, era el código divino que marcaba el estándar o estilo de vida aceptado por Dios. Estándar que ni el propio Moisés fue capaz de cumplir, mucho menos los demás mortales. Pero entonces, ¿para qué Dios da una ley a sus criaturas si Él mismo que las creó sabe que están imposibilitados de cumplirla?… Dios no nos dio su ley para que la cumplamos sino para que reconozcamos que no podernos cumplirla y busquemos su asistencia. La ley es como el rayo X que revela que tienes cáncer pero no puede curarte o como la balanza en tu baño que te dice que has aumentado otro kilo pero no puede ayudarte en nada a que bajes de peso. En el caso del rayo X deberás ir al médico y en el de la balanza a la dietista. Pero lo peor que puedes hacer es quedarte ahí, impotente diciendo: “No puedo, no puedo, no puedo”. Si en verdad intentas cumplir a cabalidad la ley de Dios tendrás que reconocer que no puedes.

Cristo vino y aumentó aún más el peso de esa ley cuando dijo: “Moisés os ha dicho no matarás, pero yo os digo: cualquiera que odie en su corazón a su prójimo es un homicida. Moisés dijo No adulterarás, pero Yo os digo: cualquiera que mira a una mujer para codiciarla en su corazón es un adúltero.” ¿Lo ves? La ley de Cristo es aún mucho más exigente que la ley de Moisés, entonces decimos todos: “Y ahora ¿quién podrá defendernos?… Es cuando aparece en escena, majestuoso, Jesús, el Único que fue capaz de cumplir la ley y hoy nos ofrece su vida para que la vivamos y la disfrutemos en gloria para Dios. No te quedes ahí parado, Sí, se puede.

PENSAMIENTO DEL DÍA:

La ley es como un espejo, te revela que estás sucio pero no puede limpiarte.

 

NO SEAS UN CAMALEÓN

NO SEAS UN CAMALEÓN

Pablo Martini
Programa No. 2016-03-19

a1En un lecho de pasto, la piel del camaleón se vuelve verde. Encima de la tierra, se transforma en marrón. El animal cambia según el ambiente. Muchas criaturas se adaptan a la naturaleza con el camuflaje que Dios les dio para ayudarlos a sobrevivir. Es natural adecuarse y adaptarse al medio ambiente. Más los seguidores de Cristo son nuevas criaturas, nacidos de arriba y cambiados desde adentro, con valores y estilos de vida que confrontan al mundo y chocan con la moral aceptada. Los verdaderos creyentes no armonizan mucho con el medio. Los cristianos en Corinto luchaban con su ambiente. Cercados de corrupción y de todo pecado concebible, sentían la presión a adaptarse. Sabían que eran libres en Cristo, pero ¿qué significaba esa libertad? ¿Cómo debían ver a los ídolos o a la sexualidad? ¿Qué debían hacer con respecto al matrimonio, las mujeres en la iglesia y los dones del Espíritu? Estas no eran sólo preguntas teológicas; la iglesia estaba siendo socavada con la inmoralidad y la inmadurez espiritual. Su fe era probada en el crisol de la Corinto inmoral, y estaban fallando en el examen. Pablo oyó de sus luchas y escribió una carta para tratar sus problemas, sanear sus divisiones y responder sus preguntas. Los confrontó con su pecado, con su necesidad de corrección y consagración a Cristo.

También hoy miles de seguidores del Jesús del madero son a diario confrontados en su fe. La lucha entre un cristianismo radical y un cristianismo light (que no es cristianismo porque no carga una cruz) se hace cada vez más palpable en nuestros días. El estandarte del evangelio lo portan hoy aquellos discípulos extremos que, sin temer las acechanzas del enemigo, avanzan con su rostro firme como un mármol, sin negociar su fe y con orgullo de, si es necesario, morir por La Causa. “Hoy ya no hay persecución”, se nos dice. ¡Mentira!, lo que hoy no hay son cristianos intrépidos como los de antes que se juegan por lo que creen. Me temo que la catástrofe de Corinto, llegó a nuestros días.

PENSAMIENTO DEL DÍA:
“Hoy ya no hay persecución”, se nos dice. ¡Mentira!, lo que hoy no hay son cristianos intrépidos.

NI PUNTO DE COMPARACIÓN

NI PUNTO DE COMPARACIÓN

Pablo Martini
Programa No. 2016-03-18
a1Es importante realizar periódicamente una evaluación personal. Un balance o estadística de mis valores de vida, de mis prioridades, actividades, agendas y finanzas. En fin, actualizar cada tanto mi escala de valores. Es saludable y necesario. Pero la pregunta es con quién me comparo al momento de hacer esta apreciación. Porque si lo hago comparándome con mis semejantes o con otros que yo escoja, el resultado puede estar sensiblemente alejado de la realidad. Así se me va la vida con comparaciones inútiles y peligrosas Mayormente somos propensos a compararnos siempre con los que están en una condición inferior que la mía. Por ejemplo, si quiero evaluar mis prioridades en lo económico, me comparo con alguien más ambicioso y digo: “Yo no soy tan avaro. Él lo es más”. Si pretendo evaluar mi familia, en donde siempre el tiempo dedicado es poco, lo hago con una familia disfuncional y digo: Mi familia, al fin y al acabo no está tan mal. Si lo que quiero evaluar ahora es mi fidelidad conyugal, me comparo con un cónyuge liberal y digo: “Pero yo no hago esto o aquello”. De esta manera las comparaciones nunca nos dejan un cuadro acertado del estado de nuestras propias vidas. David dijo en uno de sus Salmos: “¿Quién podrá entender sus propios errores? Líbrame de los que me son ocultos. Preserva también a tu siervo de las soberbias; que no se enseñoreen de mí. Entonces seré íntegro, y estaré limpio de gran rebelión.” (Salmo 19:12-13) ¿Notaste la pregunta inicial?… “¿Quién podrá entender sus propios errores?” y al unísono respondemos: NADIE.

Nosotros no podemos ser los protagonistas de nuestra propia evaluación. Otros deben opinar por nosotros mismos. Lo ideal es que ese “Otro” sea con mayúscula, o sea Dios y su Palabra. “Mas el que se gloría, gloríese en el Señor; porque no es aprobado el que se alaba a sí mismo, sino aquel a quien Dios alaba.” 1ª Corintios 10:17-18

PENSAMIENTO DEL DÍA:

Alábete el extraño y no tu propia boca. (La Biblia)