“Y cuando oigas ruido como de marcha por las copas de las balsameras, entonces te moverás; porque Jehová saldrá delante de ti a herir el campamento de los filisteos.” 2 Samuel 5:24.

3 de Mayo
“Y cuando oigas ruido como de marcha por las copas de las balsameras, entonces te moverás; porque Jehová saldrá delante de ti a herir el campamento de los filisteos.” 2 Samuel 5:24.

a1Hay señales de los movimientos del Señor que deberían movernos a nosotros. El Espíritu de Dios sopla de donde quiere, y nosotros oímos su sonido. Entonces llegó el momento de que estemos más activos que nunca. Debemos asir esa oportunidad de oro, y sacarle el máximo provecho. Es responsabilidad nuestra pelear con los filisteos en todo momento; pero cuando el propio Señor sale delante de nosotros, entonces hemos de ser especialmente valientes en la guerra.

La brisa sacudió las copas de los árboles, y David y sus hombres tomaron esto como la señal para una arremetida, y en su avance el Señor, Él mismo, hirió a los filisteos. ¡Oh, que en este día el Señor nos abra una puerta para hablar de Él con muchos de nuestros amigos! Hemos de velar para aprovechar la oportunidad esperanzadora cuando llegue. Quién sabe si este pudiera ser un día de buenas noticias; un tiempo de ganar almas. Debemos mantener nuestro oído abierto para oír el susurro del viento, y nuestras mentes listas para obedecer la señal. ¿No es esta promesa: “porque Jehová saldrá delante de ti”, un estímulo suficiente para que actuemos valientemente? Puesto que el Señor sale delante de nosotros, no nos atrevemos a retroceder.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna.” Gálatas 6:8.

2 de Mayo
“Mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna.” Gálatas 6:8.

a1Da la impresión de que sembrar es un negocio perdedor, pues ponemos buena semilla en tierra para no verla nunca más. Sembrar para el Espíritu parecería ser un asunto muy antojadizo e ilusorio; pues nos negamos a nosotros mismos y aparentemente no obtenemos nada a cambio. Sin embargo, si sembramos para el Espíritu por medio del estudio de cómo vivir para Dios, y buscando obedecer la voluntad de Dios, y entregándonos a promover Su honra, no sembraremos en vano. Vida será nuestra recompensa, y vida eterna. Ya la gozamos aquí, cuando entramos en el conocimiento de Dios, en la comunión con Dios, y en el gozo de Dios. Esta vida fluye como un río que se hace cada vez más profundo y más ancho, hasta llevarnos al océano de la felicidad infinita, donde la vida de Dios es nuestra por siempre y para siempre.

En este día no debemos sembrar para la carne, pues la cosecha será corrupción, puesto que la carne tiende siempre en esa dirección; pero por medio de la conquista de nosotros mismos, hemos de vivir para los fines más elevados, más puros, y más espirituales, buscando honrar a nuestro santísimo Señor y obedeciendo a Su agraciadísimo Espíritu. ¡Qué cosecha será cuando seguemos la vida eterna! ¡Qué gavillas de bienaventuranza sin fin serán segadas! ¡Qué festival será esa cosecha! Señor, haznos segadores de ese tipo, por Tu Hijo Jesucristo.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.

“Los montes y los collados levantarán canción delante de vosotros, y todos los árboles del campo darán palmadas de aplauso.” Isaías 55:12.

1 de Mayo
“Los montes y los collados levantarán canción delante de vosotros, y todos los árboles del campo darán palmadas de aplauso.” Isaías 55:12.

a1Cuando el pecado es perdonado, nuestra mayor aflicción llega a su fin, y comienza nuestra mayor complacencia. El gozo que el Señor otorga a Sus reconciliados es tal, que desborda y llena toda la naturaleza con deleite. El mundo material contiene música latente, y un corazón renovado sabe cómo extraerla y vocalizarla. La creación es el órgano, y un hombre agraciado encuentra sus teclas, pone las manos sobre el teclado y despierta al sistema entero del universo a una armonía de alabanza. Los montes y las colinas, y otros grandiosos objetos, son, por decirlo así, los bajos del coro; mientras que los árboles del bosque, y todas las cosas que tienen vida adoptan el aire de una canción melodiosa.

Cuando la palabra de Dios es prosperada en medio de nosotros, y las almas son salvadas, entonces todo parece lleno de melodías. Cuando oímos las confesiones de jóvenes creyentes, y los testimonios de los santos bien instruidos, somos conducidos a ser tan felices, que hemos de alabar al Señor, y entonces parecería como si las rocas y las colinas, y los bosques y los campos, hicieran eco a nuestras notas de júbilo, y convirtieran al mundo en una orquesta. Señor, en este feliz primero de Mayo, condúceme afuera, a Tu mundo armonioso, tan rico en alabanzas como una alondra en pleno canto.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.