“Sabe el Señor librar de tentación a los piadosos, y reservar a los injustos para ser castigados en el día del juicio.” 2 Pedro 2:9.

12 de Julio

“Sabe el Señor librar de tentación a los piadosos, y reservar a los injustos para ser castigados en el día del juicio.” 2 Pedro 2:9.

a1Los piadosos son tentados y probados. La fe que nunca es puesta a prueba, no es verdadera fe. Pero los piadosos son liberados de sus pruebas, y eso no por el azar, ni por agencias secundarias, sino por el propio Señor. Él asume personalmente el oficio de liberar a quienes confían en Él. Dios ama a los piadosos que le siguen, y Él tiene el propósito de saber dónde están, y cómo les va.

Algunas veces su camino parece ser un laberinto, y no pueden imaginar cómo habrán de escapar del peligro que los amenaza. Él sabe a quién liberar, y cuándo liberarlo, y cómo liberarlo. Él libera de la manera que es más provechosa para los piadosos, más aplastante para el tentador, y más glorificante para Él mismo. Podemos dejar el “cómo” al Señor, y contentarnos con regocijarnos en el hecho de que Él, de un modo o de otro, hará que Su propio pueblo supere todos los peligros, pruebas y tentaciones de esta vida mortal, para gloria de Su propia diestra.

En este día no me corresponde a mí fisgonear en los secretos de mi Señor, sino esperar Su tiempo pacientemente, sabiendo esto, que aunque no sé nada, mi Padre celestial sí lo sabe.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

“Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto? Juan 11:26.

11 de Julio

“Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto? Juan 11:26.

a1Sí, Señor, nosotros lo creemos; no moriremos eternamente. Nuestra alma podrá ser separada de nuestro cuerpo, y esto es un tipo de muerte; pero nuestra alma nunca será separada de Dios, que es la muerte verdadera—la muerte con la que fue amenazado el pecado—la sentencia de la peor muerte que puede ocurrir. Nosotros creemos en esto de manera sumamente cierta, pues, ¿quién nos separará del amor de Dios que es en Cristo Jesús, Señor nuestro? Somos miembros del cuerpo de Cristo; ¿acaso perderá Cristo alguna parte de Su cuerpo? Estamos desposados con Jesús; ¿acaso podría Él experimentar un duelo y enviudar? Eso no es posible. Hay una vida dentro de nosotros que no es susceptible de ser separada de Dios: sí, y el Espíritu Santo mora en nosotros, ¿y cómo entonces podríamos morir? El propio Jesús es nuestra vida, y por tanto, no hay muerte para nosotros, pues Él no puede morir otra vez. En Él morimos una vez al pecado, y la sentencia capital no puede ser ejecutada una segunda vez. Vivimos ahora y vivimos para siempre. La recompensa de la justicia es la vida eterna, y nosotros tenemos nada menos que la justicia de Dios, y, por tanto, tenemos derecho a la más excelsa recompensa.

Viviendo y creyendo, nosotros creemos que viviremos y gozaremos. Por tanto, seguimos adelante con la plena certeza de que nuestra vida está segura en nuestra Cabeza viviente.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

“Tú levantarás y tendrás misericordia de Sion, porque es tiempo de tener misericordia de ella, porque el plazo ha llegado. Porque tus siervos aman sus piedras, y del polvo de ella tienen compasión.” Salmo 102:13, 14.

10 de Julio

“Tú levantarás y tendrás misericordia de Sion, porque es tiempo de tener misericordia de ella, porque el plazo ha llegado. Porque tus siervos aman sus piedras, y del polvo de ella tienen compasión.” Salmo 102:13, 14.

a1

Sí, nuestras oraciones por la iglesia serán oídas. El tiempo señalado ha llegado. Nosotros amamos la reunión de oración, y la escuela dominical, y todos los servicios de la casa del Señor. Estamos ligados de corazón a todo el pueblo de Dios, y podemos decir verdaderamente:

“No hay una sola oveja en todo Tu rebaño

Que yo desdeñaría alimentar;

No hay un solo adversario ante cuya faz

Yo temería defender Tu causa.”

Si este fuera el sentir general, pronto gozaríamos de tiempos de refrigerio provenientes de la presencia del Señor. Nuestras asambleas serán muy concurridas, los santos serán revividos, y los pecadores serán convertidos. Esto sólo puede venir por la misericordia del Señor; pero vendrá, y somos llamados a esperarlo. El tiempo, el tiempo señalado, ha llegado. Hemos de ser motivados. Debemos amar cada una de las piedras de nuestra Sion, aunque estén caídas. Hemos de valorar la verdad más insignificante, la ordenanza más insignificante y el creyente más insignificante, aunque algunos los desprecien como si sólo fuesen polvo. Cuando favorecemos a Sion, Dios está a punto de favorecerla. Cuando nos deleitamos en la obra del Señor, el propio Señor se deleitará en ella.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

“Mis ojos pondré en los fieles de la tierra, para que estén conmigo; el que ande en el camino de la perfección, éste me servirá.” Salmo 101:6.

9 de Julio

“Mis ojos pondré en los fieles de la tierra, para que estén conmigo; el que ande en el camino de la perfección, éste me servirá.” Salmo 101:6.

a1Si David habló de esta manera, podemos estar seguros de que el Hijo de David piensa de la misma manera. Jesús busca hombres fieles, y fija Sus ojos en ellos, para observarlos, para sacarlos adelante, para animarlos, y para recompensarlos. Ningún hombre de corazón sincero debe pensar que no es tomado en cuenta; el propio Rey tiene puestos Sus ojos en él.

Hay dos resultados que se derivan de esta noticia real. Primero leemos, “para que estén conmigo.” Jesús lleva a los fieles a Su casa, los coloca en Su palacio, los hace Sus compañeros y se deleita en su compañía. Hemos de ser fieles a nuestro Señor, y Él mismo se manifestará luego a nosotros. Cuando nuestra fidelidad nos cueste más, será más recompensada; entre más furiosamente nos rechacen los hombres, más gozosamente nos recibirá el Señor.

Además, Él dice del hombre sincero, “éste me servirá”. Jesús usará para Su propia gloria a aquellos que desprecian los ardides de la política, y le son fieles a Él, a Su Palabra, y a Su Cruz. Estos estarán en Su séquito real, y serán los honrados siervos de Su Majestad. La comunión y la utilidad son la paga de la fidelidad. Señor, hazme fiel, para que habite contigo y te sirva.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

“El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen, y los defiende.” Salmo 34:7.

8 de Julio

“El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen, y los defiende.” Salmo 34:7.

a1Nosotros no podemos ver a los ángeles, pero basta con que ellos nos vean a nosotros. Hay un grandioso Ángel del Pacto, a quien amamos aunque no le hayamos visto, y Su ojo siempre nos vigila tanto de día como de noche. Tiene un ejército de santos bajo Sus órdenes y hace que vigilen a Sus santos y los guarden de todo mal. Si los demonios nos hacen daño, los seres brillantes nos sirven.

Noten que el Señor de los ángeles no viene y va, ni hace visitas pasajeras, sino que Él y Su ejército acampan en torno nuestro. Los cuarteles generales del ejército de salvación están donde viven aquellos cuya confianza está depositada en el Dios viviente. Este campamento rodea a los fieles, así que no pueden ser atacados desde ningún lado a menos que el adversario pudiera abrirse paso por entre las trincheras del Señor de los ángeles. Tenemos una protección fija, una vigilancia permanente. Con los mensajeros de Dios sirviéndonos como centinelas, no seremos sorprendidos por inesperados asaltos, ni seremos tragados por fuerzas irresistibles. Este versículo promete liberación: liberación por medio del grandioso Capitán de nuestra salvación, y obtendremos esa liberación una y otra vez hasta que nuestra guerra sea completada y cambiemos el campo de conflicto por el hogar de reposo.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

“Cantad alabanzas, oh cielos, y alégrate, tierra; y prorrumpid en alabanzas, oh montes, porque Jehová ha consolado a su pueblo, y de sus pobres tendrá misericordia.” Isaías 49:13.

7 de Julio

“Cantad alabanzas, oh cielos, y alégrate, tierra; y prorrumpid en alabanzas, oh montes, porque Jehová ha consolado a su pueblo, y de sus pobres tendrá misericordia.” Isaías 49:13.

a1Son tan dulces los consuelos del Señor, que no sólo los propios santos pueden cantarles, sino que incluso los cielos y la tierra pueden entonar la canción. Se requiere de mucho para hacer que un monte cante; y, sin embargo, el profeta congrega a un notable coro de montes. Él quiere poner a cantar al Líbano y al Sirión, y a los elevados montes de Basán y Moab, a todos ellos, debido a la gracia de Jehová para con Sion, que es Suya. ¿No podemos nosotros también hacer de los montes de la dificultad, y de la prueba y del misterio, y del trabajo se conviertan en ocasiones para alabar a nuestro Dios? “¡Prorrumpid en alabanzas, oh montes!”

Esta palabra de promesa, que nuestro Dios tendrá misericordia para con Sus afligidos, contiene todo un repique de campanas. Oigan la música: “¡Cantad!” “¡Alégrate!” “Prorrumpid en alabanzas”. El Señor quiere que Su pueblo sea feliz debido a Su inmutable amor. No quiere que estemos tristes ni recelosos; Él reclama de nosotros la adoración de corazones creyentes. Él no nos puede fallar: ¿por qué habríamos de suspirar o decaer como si fuera a fallarnos? ¡Oh, anhelamos un arpa bien afinada! ¡Oh, anhelamos voces como las de los querubines delante del trono!

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.” Juan 3:16.

6 de Julio

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.” Juan 3:16.

a1De todas las estrellas del cielo, la Estrella Polar es la más útil para el marinero. Este texto es una estrella polar, pues ha guiado a más almas a la salvación que cualquier otra Escritura. Es, entre las promesas, lo que es la Osa Mayor entre las constelaciones.

Varias palabras en el texto brillan con esplendor peculiar. Aquí tenemos el amor de Dios, con un DE TAL MANERA incorporado, que señala su grandeza sin medida. Luego tenemos el don de Dios en toda su gratuidad y grandeza. Este también es el Hijo de Dios, ese don único e inapreciable de un amor que no se podía manifestar plenamente hasta que el Unigénito del cielo hubo sido enviado para vivir y morir por los hombres. Estos tres puntos están llenos de luz.

Luego está el simple requerimiento de creer, que apunta graciosamente a un camino de salvación apropiado para los hombres culpables. Esto está apoyado por una amplia descripción: “todo aquel que en él cree.” Muchos, que se habrían sentido excluidos por una palabra más estrecha, han encontrado espacio en “todo aquel”. Luego viene la grandiosa promesa, que los creyentes en Jesús no perecerán, sino que tendrán vida eterna. Esto es muy alentador para todo hombre que sienta que está a punto de perecer, y que no puede salvarse a sí mismo. Nosotros creemos en el Señor Jesús, y tenemos vida eterna.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

“Pero en aquel día yo te libraré, dice Jehová, y no serás entregado en manos de aquellos a quienes tú temes.” Jeremías 39:17.

5 de Julio

“Pero en aquel día yo te libraré, dice Jehová, y no serás entregado en manos de aquellos a quienes tú temes.” Jeremías 39:17.

a1Cuando los fieles del Señor están sufriendo por Él, recibirán dulces mensajes de amor de Él mismo, y algunas veces recibirán buenas nuevas para sus simpatizantes y sus ayudadores. Ebed-melec no era sino un etíope menospreciado, pero fue benévolo con Jeremías, y por eso el Señor le envió esta especial promesa por boca de Su profeta. Hemos de tener presentes siempre a los siervos perseguidos de Dios, y Él nos galardonará.

Ebed-melec iba a ser liberado de aquellos hombres cuya venganza temía. No era sino un pobre hombre de piel negra, pero Jehová habría de cuidarlo.

Miles fueron asesinados por los caldeos, pero este pobre negro humilde no podía ser dañado. También nosotros podríamos estar temerosos de algunos grandes que tienen amargura en contra nuestra; pero si hemos sido fieles a la causa del Señor en la hora de la persecución, Él será fiel para con nosotros. Después de todo, ¿qué puede hacer el hombre sin el permiso del Señor? Él pone un freno en la boca del furor, y una brida en la cabeza del poder.

Temamos al Señor, y no tendremos que temer de nadie más. Ningún vaso de agua fría dado a un despreciado profeta de Dios, quedará sin recompensa; y si defendemos a Jesús, Jesús nos defenderá.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

“No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.” Mateo 4:4.

4 de Julio

“No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.” Mateo 4:4.

a1Si Dios así lo quisiera, nosotros podríamos vivir sin pan, de igual manera que lo hizo Jesús durante cuarenta días; pero no podríamos vivir sin Su Palabra. Por esa Palabra fuimos creados, y por ella únicamente podemos continuar existiendo, pues Él sostiene todas las cosas por la Palabra de Su poder. El pan es una causa segunda; el propio Señor es la primera fuente de nuestra subsistencia. Él puede obrar sin la causa segunda, así como con ella; y no hemos de sujetarle a un modo de operación. No debemos ser demasiado ávidos de lo visible, sino que hemos de mirar al Dios invisible.

Hemos oído que algunos creyentes decían que, en la extrema pobreza, cuando el pan escaseaba, sus apetitos disminuían también; y para otros, cuando las provisiones comunes fallaron, el Señor les envió ayuda inesperada.

Pero hemos de tener la Palabra del Señor. Sólo con ella podemos resistir al demonio. Si fuéremos despojados de la Palabra, nuestro enemigo nos tendría en su poder, pues pronto desfalleceríamos. Nuestras almas necesitan alimento, y no hay ningún alimento para ellas fuera de la Palabra del Señor.

Todos los libros y todos los predicadores del mundo no podrían proporcionarnos una sola comida: únicamente la Palabra de la boca de Dios puede llenar la boca de un creyente. Señor, danos por siempre este pan. Lo apreciamos por encima de los exquisitos bocados reales.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

“El nos guiará aun más allá de la muerte.” Salmo 48:14.

3 de Julio
“El nos guiará aun más allá de la muerte.” Salmo 48:14.

a1Necesitamos un guía. Algunas veces daríamos todo lo que poseemos para que se nos dijera exactamente qué hacer, y a dónde acudir. Estamos dispuestos a hacer lo recto, pero no sabemos cuál de dos caminos hemos de seguir. ¡Oh, anhelamos un guía!

El Señor nuestro Dios condesciende en servirnos como guía. Él conoce el camino, y será nuestro piloto a lo largo de la ruta hasta que lleguemos en paz al término de nuestra jornada. Ciertamente no deseamos una dirección más infalible. Pongámonos absolutamente bajo Su guía, y nunca perderemos nuestro camino. Hagámosle nuestro Dios, y descubriremos que Él es nuestro guía. Si seguimos Su ley, no perderemos el camino recto de la vida, a condición de que primero aprendamos a apoyarnos en Él en cada paso que demos.

Nuestro consuelo es que, puesto que Él es nuestro Dios por siempre y para siempre, no cesará de estar con nosotros como nuestro guía. “Aun más allá de la muerte” nos conducirá, y entonces moraremos con Él eternamente, y no saldremos jamás. Esta promesa de una guía divina implica una seguridad vitalicia: salvación de inmediato, guía hasta nuestra última hora, y luego bendición ilimitada. ¿No debería cada quien buscar esto en la juventud, regocijarse en ello en la edad adulta, y descansar en ello en la ancianidad? En este día, busquemos la guía antes de aventurarnos a traspasar las puertas.

La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Román

Spurgeon, C. H. (2008). La Chequera del Banco de la Fe. Bellingham, WA: Logos Bible Software.