Plegaria pidiendo el castigo de los malos

Salmos 58-60

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Plegaria pidiendo el castigo de los malos

Al músico principal; sobre No destruyas. Mictam de David.

58:1 Oh congregación, ¿pronunciáis en verdad justicia?
    ¿Juzgáis rectamente, hijos de los hombres?

Antes en el corazón maquináis iniquidades;
Hacéis pesar la violencia de vuestras manos en la tierra.

Se apartaron los impíos desde la matriz;
Se descarriaron hablando mentira desde que nacieron.

Veneno tienen como veneno de serpiente;
Son como el áspid sordo que cierra su oído,

Que no oye la voz de los que encantan,
Por más hábil que el encantador sea.

Oh Dios, quiebra sus dientes en sus bocas;
Quiebra, oh Jehová, las muelas de los leoncillos.

Sean disipados como aguas que corren;
Cuando disparen sus saetas, sean hechas pedazos.

Pasen ellos como el caracol que se deslíe;
Como el que nace muerto, no vean el sol.

Antes que vuestras ollas sientan la llama de los espinos,
Así vivos, así airados, los arrebatará él con tempestad.

10 Se alegrará el justo cuando viere la venganza;
Sus pies lavará en la sangre del impío.

11 Entonces dirá el hombre: Ciertamente hay galardón para el justo;
Ciertamente hay Dios que juzga en la tierra.

Oración pidiendo ser librado de los enemigos

Al músico principal; sobre No destruyas. Mictam de David, cuando

envió Saúl, y vigilaron la casa para matarlo.

59:1 Líbrame de mis enemigos, oh Dios mío;
Ponme a salvo de los que se levantan contra mí.

Líbrame de los que cometen iniquidad,
Y sálvame de hombres sanguinarios.

Porque he aquí están acechando mi vida;
Se han juntado contra mí poderosos.
No por falta mía, ni pecado mío, oh Jehová;

Sin delito mío corren y se aperciben.
Despierta para venir a mi encuentro, y mira.

Y tú, Jehová Dios de los ejércitos, Dios de Israel,
Despierta para castigar a todas las naciones;
No tengas misericordia de todos los que se rebelan con iniquidad. Selah

Volverán a la tarde, ladrarán como perros,
Y rodearán la ciudad.

He aquí proferirán con su boca;
Espadas hay en sus labios,
Porque dicen: ¿Quién oye?

Mas tú, Jehová, te reirás de ellos;
Te burlarás de todas las naciones.

A causa del poder del enemigo esperaré en ti,
Porque Dios es mi defensa.

10 El Dios de mi misericordia irá delante de mí;
Dios hará que vea en mis enemigos mi deseo.

11 No los mates, para que mi pueblo no olvide;
Dispérsalos con tu poder, y abátelos,
Oh Jehová, escudo nuestro.

12 Por el pecado de su boca, por la palabra de sus labios,
Sean ellos presos en su soberbia,
Y por la maldición y mentira que profieren.

13 Acábalos con furor, acábalos, para que no sean;
Y sépase que Dios gobierna en Jacob
Hasta los fines de la tierra. Selah

14 Vuelvan, pues, a la tarde, y ladren como perros,
Y rodeen la ciudad.

15 Anden ellos errantes para hallar qué comer;
Y si no se sacian, pasen la noche quejándose.

16 Pero yo cantaré de tu poder,
Y alabaré de mañana tu misericordia;
Porque has sido mi amparo
Y refugio en el día de mi angustia.

17 Fortaleza mía, a ti cantaré;
Porque eres, oh Dios, mi refugio, el Dios de mi misericordia.

Plegaria pidiendo ayuda contra el enemigo

(Sal. 108.6-13)

Al músico principal; sobre Lirios. Testimonio. Mictam de David,

para enseñar, cuando tuvo guerra contra Aram-Naharaim y contra Aram de Soba, y volvió Joab, y destrozó a doce mil de Edom en el valle de la Sal.

60:1 Oh Dios, tú nos has desechado, nos quebrantaste;
Te has airado; !!vuélvete a nosotros!

Hiciste temblar la tierra, la has hendido;
Sana sus roturas, porque titubea.

Has hecho ver a tu pueblo cosas duras;
Nos hiciste beber vino de aturdimiento.

Has dado a los que te temen bandera
Que alcen por causa de la verdad. Selah

Para que se libren tus amados,
Salva con tu diestra, y óyeme.

Dios ha dicho en su santuario: Yo me alegraré;
Repartiré a Siquem, y mediré el valle de Sucot.

Mío es Galaad, y mío es Manasés;
Y Efraín es la fortaleza de mi cabeza;
Judá es mi legislador.

Moab, vasija para lavarme;
Sobre Edom echaré mi calzado;
Me regocijaré sobre Filistea.

¿Quién me llevará a la ciudad fortificada?
¿Quién me llevará hasta Edom?

10 ¿No serás tú, oh Dios, que nos habías desechado,
Y no salías, oh Dios, con nuestros ejércitos?

11 Danos socorro contra el enemigo,
Porque vana es la ayuda de los hombres.

12 En Dios haremos proezas,
Y él hollará a nuestros enemigos.

Reina-Valera 1960 (RVR1960)Versión Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988.

La sabiduría de lo alto

Reciba cordiales saludos amiga, amigo oyente. Bienvenida, bienvenido al estudio bíblico de hoy. Muchas gracias por sus oraciones y por sus ofrendas para este ministerio. Estoy seguro que Dios le recompensará conforme a Sus riquezas en gloria. Estamos estudiando el libro de Santiago. Todos nosotros apreciamos en alto grado la sabiduría. Pero la palabra de Dios nos habla de que existe dos tipos de sabiduría, una verdadera y otra falsa. En el estudio bíblico de hoy vamos a analizar las características de estos dos tipos de sabiduría, de manera que cada uno de nosotros pueda determinar qué tipo de sabiduría posee.

Abramos nuestra Biblia en el libro de Santiago capítulo 3 versículos 13 a 18. En el versículo 13, Santiago introduce el tema con una pregunta. La Biblia dice: ¿Quién es sabio y entendido entre vosotros? Mediante esta pregunta, Santiago quiere hacer reflexionar a los lectores de su carta acerca de la necesidad de que un creyente sea sabio y entendido. Varios de los lectores pensaban que eran sabios y entendidos, pero el problema era que ni siquiera comprendían lo que es ser sabio y entendido. Santiago por tanto prosigue diciendo: Muestre por la buena conducta sus obras en sabia mansedumbre. La sabiduría, amable oyente, no es lo mismo que el conocimiento. Existe una cantidad de creyentes que tienen muchísimo conocimiento bíblico, pero no tienen nada de sabiduría. La sabiduría es la capacidad de aplicar el conocimiento bíblico adquirido para hacer la voluntad de Dios en el diario vivir. De nada le sirve llenar su cabeza de conocimiento bíblico si es incapaz de aplicar lo que sabe a cada situación de su vida. La sabiduría no se mide por versículos o capítulos o libros de la Biblia que se ha memorizado. La sabiduría se mide por acciones de buena conducta. A continuación Santiago nos va a hablar de dos tipos de sabiduría. Una falsa y la otra verdadera. Veamos tres diferencias importantes entre estas dos sabidurías. Primero son diferentes en su procedencia. La sabiduría falsa no proviene de lo alto. Santiago 3:15 dice: porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrenal, animal, diabólica.

Santiago dice que la sabiduría falsa es terrenal. Esto significa que se origina en la tierra, luego dice que es animal, esto significa que se origina en las bajas pasiones del ser humano y finalmente dice que es diabólica, esto significa que busca los mismos objetivos que Satanás y sus demonios. En contraste, la sabiduría verdadera procede de lo alto. Santiago 3:17 nos habla de ella. La Biblia dice: Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía.
Esto concuerda con lo que dice Santiago 1:17 donde leemos lo siguiente: Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.
El creyente debe mirar a lo alto, al cielo para encontrar la sabiduría que tanto necesita para su diario vivir. Esto tiene sentido porque en el caso del creyente, su ciudadanía está en el cielo, su hogar está en el cielo, su esperanza está en el cielo, su sabiduría debe también provenir del cielo, no de la tierra. Como creyentes que somos, no debemos andar buscando la filosofía de este mundo. Cristo es nuestra sabiduría. 1 Corintios 1:24 dice: mas para los llamados, así judíos como griegos, Cristo poder de Dios, y sabiduría de Dios.
En Jesucristo están también escondidos todos los tesoros de la sabiduría. Colosenses 2:3 dice: en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento.
El primer paso hacia obtener la sabiduría verdadera es recibir a Cristo como Salvador, luego la sabiduría vendrá por estudiar, meditar y obedecer la palabra de Dios. Pablo instruía a Timoteo diciendo que las Escrituras le pueden hacer sabio para salvación. Finalmente en la oración el creyente encuentra un gran aliado para obtener sabiduría. Santiago 1:5 dice: Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.
Una vez que hemos visto la diferencia en la procedencia de la sabiduría falsa y la verdadera, veamos la diferencia en la presentación. La sabiduría falsa tiene su particular modo de presentación. Santiago 3:14 dice: Pero si tenéis celos amargos y contención en vuestro corazón, no os jactéis, ni mintáis contra la verdad;
La sabiduría falsa se presenta con celos amargos. El celo amargo hace referencia a un temor profundo de perder lo que tenemos. Es vivir aferrado a las posesiones o a las personas. Es apretar las cosas con tanta fuerza, como si ni aun la muerte podría hacernos separar de ellas. Otra manera de presentación de la sabiduría falsa es la contención. Esto significa un espíritu divisionista que conduce a la lucha, a la pelea. Un espíritu contencioso hará que fácilmente nos metamos en discusiones y peleas para hacer prevalecer nuestro particular punto de vista. Otra presentación de la sabiduría falsa es la jactancia. Esto se refiere al orgullo, al deseo de ser los primeros en todo, los más admirados, los más famosos. Finalmente la sabiduría falsa se presenta con la mentira. Es como una cadena degradante. El celo amargo degenera en contención, lo cual a su vez degenera en jactancia y esto en su turno degenera en mentira. Así se presenta la falsa sabiduría. Veamos ahora la presentación de la verdadera sabiduría. Santiago 3:17 dice: Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía.
La sabiduría verdadera se presenta con pureza. Esto enfatiza la importancia de la santidad personal. Dios es santo, por tanto la sabiduría que proviene de él debe buscar la santidad en el creyente. Cuan importante es que los creyentes vivamos vidas santas. Triste ha sido constatar el daño que han causado a la obra de Dios los creyentes que han caído en la inmoralidad. Luego la sabiduría verdadera es pacífica. La sabiduría terrenal conduce a la rivalidad, a la lucha, a la pelea, en cambio la sabiduría de lo alto conduce a la paz. Esta es una paz basada en la santidad, no en comprometer las convicciones personales. Después la sabiduría verdadera es amable. Esto significa una disposición de espíritu para ser razonable sin poner en juego las convicciones por supuesto. La persona amable no provoca peleas deliberadamente, pero tampoco compromete la verdad con tal de mantener la paz. Luego la verdadera sabiduría es benigna. La sabiduría de Dios hace al creyente propenso a toda buena obra, esto es lo que se llama benignidad. La sabiduría del mundo hace al hombre brusco, tosco, terco, pero la sabiduría de Dios lo vuelve pronto para oír, tardo para hablar y tardo para airarse. A continuación, la sabiduría verdadera es misericordiosa. Llena de misericordia dice el texto. Estar lleno de algo significa estar controlado por algo. El creyente lleno de misericordia está controlado por la misericordia. Dios en su gracia nos da lo que no merecemos, y en su misericordia no nos da lo que merecemos. Así debemos ser nosotros. Debemos dar a otros lo que no merecen, sin esperar absolutamente nada a cambio. Luego, la sabiduría verdadera es llena de buenos frutos. Los creyentes que son fieles son fructíferos. La sabiduría verdadera cambia la vida de un creyente de tal modo que se torna en un árbol de buenos frutos para beneficio de los demás. La sabiduría verdadera también se presenta con certeza. Sin incertidumbre dice el texto leído. La idea es no andar de allá para acá en cuanto a las decisiones a tomar. Un creyente sin incertidumbre es aquel que está seguro del camino a seguir y con confianza avanza por ese camino sabiendo que está haciendo la voluntad de Dios. Finalmente, la sabiduría verdadera se manifiesta con sinceridad. Sin hipocresía dice el texto. La palabra griega para hipocresía significa literalmente uno que utiliza una máscara para actuar en un teatro. Cuando la sabiduría del mundo controla a un creyente, este se tornará en un hipócrita, pero cuando la sabiduría verdadera controla a un creyente, este se tornará en un creyente sincero, que no esconde nada sino que se presenta abierta y honestamente. Hemos visto la diferencia en la procedencia y la presentación de la sabiduría falsa y la sabiduría verdadera. Finalmente veamos la diferencia del producto de la sabiduría falsa y la sabiduría verdadera. La sabiduría falsa produce problema. Santiago 3:16 dice: Porque donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa.
Este es el triste resultado de la sabiduría falsa obrando en los creyentes. Produce celos, peleas, perturbación y todo tipo de pecado. En cambio, veamos cual es el producto de la sabiduría verdadera obrando en los creyentes. Santiago 3:18 dice: Y el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen la paz.
Cuando la sabiduría de Dios controla a un creyente hay un fruto de justicia, algo agradable, que viene a ser como una semilla que en su tiempo producirá la tan anhelada paz en todo sentido. ¿Cómo respondería si se le haría la misma pregunta que hizo Santiago? ¿Es usted sabio y entendido? A la luz de lo que hemos visto en este pasaje, ¿Qué sabiduría está controlando su vida? Es la falsa que produce problema o es la verdadera que produce bendición. Que Dios nos ayude a todos a ser controlados por la sabiduría que desciende de lo alto.

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ALGO DE REFLEXIÓN

ALGO DE REFLEXIÓN

7773

Pablo Martini
Programa No. 2016-06-13

  • El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero sólo el necio se queda sentado en él.
  • Puedes decir si un hombre es sabio por sus preguntas.
  • Los sabios son los que buscan la sabiduría. Los necios los que piensan que ya la encontraron.
  • El que tiene lo que no merece difícilmente dé gracias por ello.
  • Si tienes mucho pero crees que es poco, no deberías tener nada.
  • Volver mal por bien es diabólico; volver bien por bien es humano; volver bien por mal es divino.
  • Si quieres ser sabio aprende a interrogar razonablemente, a escuchar con atención, a responder serenamente, y  a callar cuando no tengas nada que decir.
  • No hay que confundir el conocimiento con la sabiduría. El primero nos ayuda a ganarnos la vida, el segundo a vivir.
  • El sabio no se sienta a lamentarse, sino que se pone alegremente a su tarea de reparar el daño hecho.
  • La riqueza es como el agua salada, cuanto más se bebe más sed produce.
  • ¿Qué es la avaricia? Un continuo vivir en la pobreza por temor a ser pobre.
  • El camino  a la riqueza depende fundamentalmente de dos palabras: Trabajo y ahorro.
  • Buscando el bien de nuestros semejantes encontramos el nuestro.
  • Si hacemos el bien por interés seremos astutos, pero nunca buenos.
  • Cuando todos los días parecen iguales es porque el hombre ha dejado de percibir las cosas buenas que surgen en su vida cada vez que el sol cruza el cielo.
  • Bueno es dar cuando nos pidan, pero mejor es dar sin que nos pidan, como buenos entendedores.
  • Una palabra dura pone fin a una amistad.
  • Un pequeño dolor puede ser amplificado en nuestra mente al punto de convertirse en una enfermedad incurable.

PENSAMIENTO DEL DÍA:

El principio de la sabiduría es el temor de Jehová. (La Biblia)

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Plegaria pidiendo la destrucción de enemigos traicioneros

Salmos 55-57

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Plegaria pidiendo la destrucción de enemigos traicioneros

Al músico principal; en Neginot. Masquil de David.

55:1 Escucha, oh Dios, mi oración,
    Y no te escondas de mi súplica.

Está atento, y respóndeme;
Clamo en mi oración, y me conmuevo,

A causa de la voz del enemigo,
Por la opresión del impío;
Porque sobre mí echaron iniquidad,
Y con furor me persiguen.

Mi corazón está dolorido dentro de mí,
Y terrores de muerte sobre mí han caído.

Temor y temblor vinieron sobre mí,
Y terror me ha cubierto.

Y dije: !!Quién me diese alas como de paloma!
Volaría yo, y descansaría.

Ciertamente huiría lejos;
Moraría en el desierto. Selah

Me apresuraría a escapar
Del viento borrascoso, de la tempestad.

Destrúyelos, oh Señor; confunde la lengua de ellos;
Porque he visto violencia y rencilla en la ciudad.

10 Día y noche la rodean sobre sus muros,
E iniquidad y trabajo hay en medio de ella.

11 Maldad hay en medio de ella,
Y el fraude y el engaño no se apartan de sus plazas.

12 Porque no me afrentó un enemigo,
Lo cual habría soportado;
Ni se alzó contra mí el que me aborrecía,
Porque me hubiera ocultado de él;

13 Sino tú, hombre, al parecer íntimo mío,
Mi guía, y mi familiar;

14 Que juntos comunicábamos dulcemente los secretos,
Y andábamos en amistad en la casa de Dios.

15 Que la muerte les sorprenda;
Desciendan vivos al Seol,
Porque hay maldades en sus moradas, en medio de ellos.

16 En cuanto a mí, a Dios clamaré;
Y Jehová me salvará.

17 Tarde y mañana y a mediodía oraré y clamaré,
Y él oirá mi voz.

18 El redimirá en paz mi alma de la guerra contra mí,
Aunque contra mí haya muchos.

19 Dios oirá, y los quebrantará luego,
El que permanece desde la antig:uedad;
Por cuanto no cambian,
Ni temen a Dios. Selah

20 Extendió el inicuo sus manos contra los que estaban en paz con él;
Violó su pacto.

21 Los dichos de su boca son más blandos que mantequilla,
Pero guerra hay en su corazón;
Suaviza sus palabras más que el aceite,
Mas ellas son espadas desnudas.

22 Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará;
No dejará para siempre caído al justo.

23 Mas tú, oh Dios, harás descender aquéllos al pozo de perdición.
Los hombres sanguinarios y engañadores no llegarán a la mitad de sus días;
Pero yo en ti confiaré.

Oración de confianza

Al músico principal; sobre La paloma silenciosa en paraje muy

distante. Mictam de David, cuando los filisteos le prendieron en Gat.

56:1 Ten misericordia de mí, oh Dios, porque me devoraría el hombre;
Me oprime combatiéndome cada día.

Todo el día mis enemigos me pisotean;
Porque muchos son los que pelean contra mí con soberbia.

En el día que temo,
Yo en ti confío.

En Dios alabaré su palabra;
En Dios he confiado; no temeré;
¿Qué puede hacerme el hombre?

Todos los días ellos pervierten mi causa;
Contra mí son todos sus pensamientos para mal.

Se reúnen, se esconden,
Miran atentamente mis pasos,
Como quienes acechan a mi alma.

Pésalos según su iniquidad, oh Dios,
Y derriba en tu furor a los pueblos.

Mis huidas tú has contado;
Pon mis lágrimas en tu redoma;
¿No están ellas en tu libro?

Serán luego vueltos atrás mis enemigos, el día en que yo clamare;
Esto sé, que Dios está por mí.

10 En Dios alabaré su palabra;
En Jehová su palabra alabaré.

11 En Dios he confiado; no temeré;
¿Qué puede hacerme el hombre?

12 Sobre mí, oh Dios, están tus votos;
Te tributaré alabanzas.

13 Porque has librado mi alma de la muerte,
Y mis pies de caída,
Para que ande delante de Dios
En la luz de los que viven.

Plegaria pidiendo ser librado de los perseguidores

(Sal. 108.1-5)

Al músico principal; sobre No destruyas. Mictam de David, cuando

huyó de delante de Saúl a la cueva.

57:1 Ten misericordia de mí, oh Dios, ten misericordia de mí;
Porque en ti ha confiado mi alma,
Y en la sombra de tus alas me ampararé
Hasta que pasen los quebrantos.

Clamaré al Dios Altísimo,
Al Dios que me favorece.

El enviará desde los cielos, y me salvará
De la infamia del que me acosa; Selah
Dios enviará su misericordia y su verdad.

Mi vida está entre leones;
Estoy echado entre hijos de hombres que vomitan llamas;
Sus dientes son lanzas y saetas,
Y su lengua espada aguda.

Exaltado seas sobre los cielos, oh Dios;
Sobre toda la tierra sea tu gloria.

Red han armado a mis pasos;
Se ha abatido mi alma;
Hoyo han cavado delante de mí;
En medio de él han caído ellos mismos. Selah

Pronto está mi corazón, oh Dios, mi corazón está dispuesto;
Cantaré, y trovaré salmos.

Despierta, alma mía; despierta, salterio y arpa;
Me levantaré de mañana.

Te alabaré entre los pueblos, oh Señor;
Cantaré de ti entre las naciones.

10 Porque grande es hasta los cielos tu misericordia,
Y hasta las nubes tu verdad.

11 Exaltado seas sobre los cielos, oh Dios;
Sobre toda la tierra sea tu gloria.

Reina-Valera 1960 (RVR1960)Versión Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988.

CONSECUENCIAS DE NO VIVIR EN SANTIDAD

CONSECUENCIAS DE NO VIVIR EN SANTIDAD

7773

Pablo Martini
Programa No. 2016-06-12

a1Ya instalados en el nuevo país, los Israelitas debían ser precavidos respecto a su conducta en medio de pueblos paganos que podrían contaminarlos con sus costumbres. Es por eso que reciben consejos específicos de Dios, a través de Josué desde el comienzo. En el capítulo 6:18-19, les dice que no codicien las cosas de este mundo, ya que las cosas que codiciamos pueden debilitar nuestro compañerismo con Dios. Luego les dice en 23:7 que tengan cuidado de no adoptar la forma de pensar de este mundo. Más bien debo permanecer en los caminos de Dios y servirle de todo corazón. En 24:23 leemos: “Desháganse de los dioses ajenos que todavía conservan.  ¡Vuélvanse de todo corazón al Señor,  Dios de Israel! ” Esto me habla de rechazar todo aquello que compita con la supremacía de Dios en tu vida, llamado idolatría. En 1:7-8, el consejo es concerniente a encontrar, en las páginas sagradas, todo lo que necesito saber para un sano andar diario y cómo practicarlo en mi vida. El capítulo 4:4-7: “Entonces Josué reunió a los doce hombres que había escogido de las doce tribus, y les dijo: “Vayan al centro del cauce del río,  hasta donde está el arca del Señor su Dios,  y cada uno cargue al hombro una piedra.  Serán doce piedras,  una por cada tribu de Israel,  y servirán como señal entre ustedes.  En el futuro,  cuando sus hijos les pregunten: ¿Por qué están estas piedras aquí?,  ustedes les responderán: El día en que el arca del pacto del Señor cruzó el Jordán,  las aguas del río se dividieron frente a ella.  Para nosotros los israelitas,  estas piedras que están aquí son un recuerdo permanente de aquella gran hazaña”. Cada momento decisivo en tu vida, cada vez que has podido ver el amor de Dios, su cuidado y atención aún cuando tú lo ignorabas, debe ser registrado como monumento a su fidelidad. Son cosas que no debemos olvidar al comenzar un nuevo capítulo como el que ellos estaban a punto de iniciar.

 PENSAMIENTO DEL DIA:

Si miras al cielo en busca de dirección antes de cada comienzo, el final de tus proyectos será alentador.

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Insensatez y maldad de los hombres

Salmos 52-54

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a152:1 ¿Por qué te jactas de maldad, oh poderoso?
La misericordia de Dios es continua.

Agravios maquina tu lengua;
Como navaja afilada hace engaño.

Amaste el mal más que el bien,
La mentira más que la verdad. Selah

Has amado toda suerte de palabras perniciosas,
Engañosa lengua.

Por tanto, Dios te destruirá para siempre;
Te asolará y te arrancará de tu morada,
Y te desarraigará de la tierra de los vivientes. Selah

Verán los justos, y temerán;
Se reirán de él, diciendo:

He aquí el hombre que no puso a Dios por su fortaleza,
Sino que confió en la multitud de sus riquezas,
Y se mantuvo en su maldad.

Pero yo estoy como olivo verde en la casa de Dios;
En la misericordia de Dios confío eternamente y para siempre.

Te alabaré para siempre, porque lo has hecho así;
Y esperaré en tu nombre, porque es bueno, delante de tus santos.

Insensatez y maldad de los hombres

(Sal. 14.1-7)

Al músico principal; sobre Mahalat. Masquil de David.

53:1 Dice el necio en su corazón: No hay Dios.
    Se han corrompido, e hicieron abominable maldad;
    No hay quien haga bien.

Dios desde los cielos miró sobre los hijos de los hombres,
Para ver si había algún entendido
Que buscara a Dios.

Cada uno se había vuelto atrás; todos se habían corrompido;
No hay quien haga lo bueno, no hay ni aun uno.

¿No tienen conocimiento todos los que hacen iniquidad,
Que devoran a mi pueblo como si comiesen pan,
Y a Dios no invocan?

Allí se sobresaltaron de pavor donde no había miedo,
Porque Dios ha esparcido los huesos del que puso asedio contra ti;
Los avergonzaste, porque Dios los desechó.

!!Oh, si saliera de Sion la salvación de Israel!
Cuando Dios hiciere volver de la cautividad a su pueblo,
Se gozará Jacob, y se alegrará Israel.

Plegaria pidiendo protección contra los enemigos

Al músico principal; en Neginot. Masquil de David, cuando

vinieron los zifeos y dijeron a Saúl: ¿No está David escondido en nuestra tierra?

54:1 Oh Dios, sálvame por tu nombre,
Y con tu poder defiéndeme.

Oh Dios, oye mi oración;
Escucha las razones de mi boca.

Porque extraños se han levantado contra mí,
Y hombres violentos buscan mi vida;
No han puesto a Dios delante de sí. Selah

He aquí, Dios es el que me ayuda;
El Señor está con los que sostienen mi vida.

El devolverá el mal a mis enemigos;
Córtalos por tu verdad.

Voluntariamente sacrificaré a ti;
Alabaré tu nombre, oh Jehová, porque es bueno.

Porque él me ha librado de toda angustia,
Y mis ojos han visto la ruina de mis enemigos.

Reina-Valera 1960 (RVR1960)Versión Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988.

Hombre de poca fe

Antes de emitir mis comentarios, le agradezco mucho por tratarme de Reverendo. Siento mucho si le decepciono, pero no soy Reverendo, tampoco soy Doctor, o Master o cualquier otro título. Simplemente soy un hermano en la fe. Hecha esta aclaración, le invito a que me acompañe en la lectura de una parte de ese hermoso relato en el Evangelio según Mateo, en el cual, en obediencia al mandado del Señor Jesús, Pedro desciende de la barca y anda sobre las aguas para ir a Jesús. Leo en Mateo 14:30-31. La Biblia dice: Pero al ver el fuerte viento,  tuvo miedo;  y comenzando a hundirse,  dio voces,  diciendo:  ¡Señor,  sálvame!  Al momento Jesús,  extendiendo la mano,  asió de él,  y le dijo:  ¡Hombre de poca fe!  ¿Por qué dudaste?

El relato es preciso. No hay donde confundirse. Pedro debe haber bajado de la barca, debe haberse afirmado con sus pies sobre el mar embravecido y debe haber puesto su mirada sobre el Señor Jesús. Mientras tenía puesta su mirada sobre el Señor Jesús todo estaba bien, podía caminar sobre las aguas turbulentas. Pero en algún momento, sucedió lo que textualmente dice el pasaje bíblico leído: Pero al ver el fuerte viento. De aquí se deduce que Pedro debió haber quitado la mirada del Señor Jesús y debió haberla puesto sobre el fuerte viento. No se puede ver al Señor Jesús y al fuerte viento a la vez. Así es como se aprecia en el relato. Por eso dije lo que Usted oyó en el programa en cuestión. Lo que hizo Pedro fue suficiente para que tenga miedo y comience a hundirse. Como es lógico, Pedro buscó ayuda y debe haber clamado a gritos: ¡Señor, sálvame! El Señor Jesús no hizo otra sino extender su mano y tomar firmemente a Pedro. Fue entonces cuando el Señor Jesús reprochó a Pedro diciendo: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste? Ciertamente que en su reproche el Señor Jesús no dijo a Pedro: ¿Por qué quitaste la mirada de mí? Lo que pasó es que la poca fe de Pedro le hizo dudar y esa duda le hizo quitar su mirada del Señor Jesús y ponerla en el fuerte viento. La poca fe mía o de cualquier persona, se manifiesta en abrir la puerta a las dudas y esas dudas nos hacen ver a los problemas como poderosos gigantes que están prestos a aplastarnos. Gracias a Dios que Usted está aprendiendo a crecer en su fe. Eso alejará las dudas de su vida. Eso le motivará a confiar más en Dios en medio de las tempestades de la vida. Que el Señor le bendiga.

También desde Lima Perú, se ha comunicado con nosotros por Internet, para hacernos la siguiente consulta: Tengo dudas acerca del ayuno, vigilias de oración, santa cena y bautismo en agua. ¿Se debe practicar todo esto en la iglesia hoy en día? ¿No es que la iglesia está bajo un nuevo pacto y esas cosas eran propias del viejo pacto?

Gracias por su consulta. El nuevo pacto, es el nuevo acuerdo de Dios con los hombres, basado en la muerte de Cristo. El antiguo pacto es el acuerdo de Dios primordialmente con Israel, basado en lo que Dios comunicó a Moisés en el monte Sinaí. Los pactos se ratificaban con sangre. El pacto antiguo se ratificó con la sangre de animales sacrificados. Note lo que dice Éxodo 24:8 Y Moisés vino y contó al pueblo todas las palabras de Jehová,  y todas las leyes;  y todo el pueblo respondió a una voz,  y dijo:  Haremos todas las palabras que Jehová ha dicho.  Y Moisés escribió todas las palabras de Jehová,  y levantándose de mañana edificó un altar al pie del monte,  y doce columnas,  según las doce tribus de Israel.  Y envió jóvenes de los hijos de Israel,  los cuales ofrecieron holocaustos y becerros como sacrificios de paz a Jehová.  Y Moisés tomó la mitad de la sangre,  y la puso en tazones,  y esparció la otra mitad de la sangre sobre el altar.  Y tomó el libro del pacto y lo leyó a oídos del pueblo,  el cual dijo:  Haremos todas las cosas que Jehová ha dicho,  y obedeceremos.  Entonces Moisés tomó la sangre y roció sobre el pueblo,  y dijo:  He aquí la sangre del pacto que Jehová ha hecho con vosotros sobre todas estas cosas.

Por contraste, el nuevo pacto se ratificó con la preciosa sangre de Cristo. Poco antes de morir en la cruz, el Señor Jesús estaba reunido con sus discípulos en lo que se conoce como la última cena. Allí, el Señor Jesús hizo referencia al nuevo pacto y note lo que dijo. Se encuentra en Mateo 26:27-28. La Biblia dice: Y tomando la copa,  y habiendo dado gracias,  les dio,  diciendo:  Bebed de ella todos;  porque esto es mi sangre del nuevo pacto,  que por muchos es derramada para remisión de los pecados.

Este hecho hace que en todo sentido el nuevo pacto sea superior al antiguo pacto. Cuando Cristo derramó su sangre en la cruz, es decir murió en la cruz, se ratificó el nuevo pacto. Desde ese momento está en vigencia el nuevo pacto. La iglesia disfruta de los beneficios del nuevo pacto. Con esto en mente, veamos cuáles eran algunas de las prácticas de la iglesia en el primer siglo. No olvide que la iglesia está bajo el nuevo pacto. Sin el nuevo pacto no puede haber iglesia de Cristo, simplemente. Allí notaremos que los creyentes solían ayunar. Leo en Hechos 13:1-3. La Biblia dice: Había entonces en la iglesia que estaba en Antioquía,  profetas y maestros:  Bernabé,  Simón el que se llamaba Niger,  Lucio de Cirene,  Manaén el que se había criado junto con Herodes el tetrarca,  y Saulo.  Ministrando éstos al Señor,  y ayunando,  dijo el Espíritu Santo:  Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado.  Entonces,  habiendo ayunado y orado,  les impusieron las manos y los despidieron.

La iglesia en Antioquia está a punto de dar inicio a un gran esfuerzo misionero. ¿Quiénes serían los escogidos para ir como misioneros? Este era un asunto muy serio. Por eso es que los líderes de la iglesia buscaron la dirección de Dios, ¿de qué manera? Orando y ayunando. El ayuno era parte de la vida de la iglesia primitiva. Ahora consideremos las vigilias de oración. Leo en Hechos 12:3-5. La Biblia dice: Y viendo que esto había agradado a los judíos,  procedió a prender también a Pedro.  Eran entonces los días de los panes sin levadura.  Y habiéndole tomado preso,  le puso en la cárcel,  entregándole a cuatro grupos de cuatro soldados cada uno,  para que le custodiasen;  y se proponía sacarle al pueblo después de la pascua.  Así que Pedro estaba custodiado en la cárcel;  pero la iglesia hacía sin cesar oración a Dios por él.

Pedro estaba preso en la cárcel. ¿Qué hacía mientras tanto la iglesia? El texto dice que hacía sin cesar oración a Dios por él. Se trata de una vigilia de oración. Cuando llegó la noche la iglesia seguía orando al Señor. Esa misma noche, Dios respondió a la oración de la iglesia y Pedro fue liberado milagrosamente. Al quedar libre, Pedro se dirigió a la casa de María, la madre de Juan Marcos y ¿qué es lo que encontró allí? Pues a la iglesia en vigilia de oración. El texto en Hechos 12:12 dice que Pedro halló a muchos reunidos orando. La iglesia primitiva tenía la práctica de hacer vigilias de oración. Ahora, consideremos el bautismo en agua y la santa cena, o la cena del Señor. Cuando nació la iglesia de Cristo en el día de Pentecostés después de la muerte, resurrección y ascensión de Cristo, Pedro predicó un poderoso mensaje de salvación y como tres mil personas recibieron al Señor Jesús como su Salvador. Había nacido la iglesia de Cristo, bajo el nuevo pacto. Veamos qué es lo que esta naciente iglesia practicaba. Se encuentra en Hechos 2:41-42. La Biblia dice: Así que,  los que recibieron su palabra fueron bautizados;  y se añadieron aquel día como tres mil personas.  Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles,  en la comunión unos con otros,  en el partimiento del pan y en las oraciones.

La naciente iglesia tenía dentro de su práctica al menos las cinco actividades que menciona este pasaje bíblico. Primero, bautizaban en agua. Esto se ajusta a lo que el Señor Jesús dijo en Mateo 28:19-20. Segundo, perseveraban en la doctrina de los apóstoles. Esto tiene que ver con conocer y practicar lo que por revelación de Dios recibieron los apóstoles de Cristo. Tercero, perseveraban en la comunión unos con otros. Esto significa hacer práctico el hecho que todos los creyentes comparten tantas cosas que tienen en común. Cuarto, perseveraban en el partimiento del pan. Esto significa que tenían como costumbre realizar la santa cena, o la cena del Señor. Hasta donde se puede saber, celebraban la cena del Señor todas las veces que se reunían como iglesia. Quinto, perseveraban en las oraciones. Como iglesia clamaban en oración al Señor. Allí lo tiene, amable oyente, la iglesia de Cristo, la cual está bajo el nuevo pacto, tenía la costumbre de ayunar, hacer vigilias de oración, celebrar la santa cena o la cena del Señor y bautizar en agua a los que recibían a Cristo como Salvador. Algunas de estas prácticas son exclusivas de la iglesia bajo el nuevo pacto, porque Israel jamás las hizo en el antiguo pacto, prácticas tales como celebrar la cena del Señor y bautizar en agua en el nombre del Padre del Hijo y del Espíritu Santo. Bajo el pacto antiguo, los judíos practicaban el ayuno y las oraciones.

 

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DE RODILLAS

DE RODILLAS

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Pablo Martini
Programa No. 2016-06-11

a1La vida nos va enseñando que las personas que han llegado más alto en sus vidas fueron aquellas que pasaron más tiempo de rodillas, inclinados ante el Único que es digno: Dios. Es que las grandes metas de vida, las que permanecerán como íconos para generaciones venideras, se alcanzan si vivimos postrados ante Él. Es verdad que, para lograr este perfil de carácter en sus criaturas, Dios siempre nos someterá a situaciones traumáticas, inesperadas e indeseadas. Parece que debemos caer de espaldas para, entonces, mirar a Dios. Cada paso que damos por el sendero de la vida es una lección aprendida. De ahí que es recomendable cuidar nuestro andar. La Biblia aconseja a andar como sabios y no como necios, poniendo a cada situación  que enfrentemos, en una posición “redimible”, es decir: Sacarla de su estado inútil, de que sea una experiencia y nada más, y ponerla en un estado útil, que valga la pena vivirla, que quede como lección de vida. En palabras Bíblicas: “Redimir el tiempo.” Muchas de esas situaciones demandarán una sabiduría especial, una que viene de lo alto. ¿No la tienes? ¿No sabes cómo reaccionar ante situaciones nuevas y que amenazan tu integridad?… Bueno, a todos nos sucede. No las sabemos todas, nadie nace sabiendo, se aprende al andar.

Pídele  a Dios. No te creas sabio en tu propia opinión,  es la decisión más necia que puedas hacer. Él, da a todos abundantemente y sin reproche si te inclinas ante su presencia cada día buscándole con humildad. ¡Y te será dada! Lo promete la Biblia. Así cuidarás tus pasos. Somos expertos en oratoria, pero no por “orar” sino por “oracionar” (no sé si el verbo existe pero me lo inventé.) Llenamos nuestro repertorio de oraciones bonitas ante nuestro cotidiano auditorio. Muchas veces decimos lo que los demás quieren oír. Gastamos muchas horas hablándole a la gente de Dios, pero poco tiempo hablándole a Dios de la gente. A Él le gusta oírte. Como un padre desea oír la voz de sus hijos al teléfono, a la distancia, o la de su amada. Esta es la evidencia más clara de dependencia humilde, de que vivimos inclinados ante Él. Humíllate ante la poderosa mano de Dios que Él te exaltará, cuando fuere tiempo.

PENSAMIENTO DEL DÍA:

La mejor manera de cuidar nuestros pies es andando de rodillas.

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La insensatez de confiar en las riquezas

Salmos 49-51

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La insensatez de confiar en las riquezas

Al músico principal. Salmo de los hijos de Coré.

a149:1 Oíd esto, pueblos todos;
    Escuchad, habitantes todos del mundo,

Así los plebeyos como los nobles,
El rico y el pobre juntamente.

Mi boca hablará sabiduría,
Y el pensamiento de mi corazón inteligencia.

Inclinaré al proverbio mi oído;
Declararé con el arpa mi enigma.

¿Por qué he de temer en los días de adversidad,
Cuando la iniquidad de mis opresores me rodeare?

Los que confían en sus bienes,
Y de la muchedumbre de sus riquezas se jactan,

Ninguno de ellos podrá en manera alguna redimir al hermano,
Ni dar a Dios su rescate

(Porque la redención de su vida es de gran precio,
Y no se logrará jamás),

Para que viva en adelante para siempre,
Y nunca vea corrupción.

10 Pues verá que aun los sabios mueren;
Que perecen del mismo modo que el insensato y el necio,
Y dejan a otros sus riquezas.

11 Su íntimo pensamiento es que sus casas serán eternas,
Y sus habitaciones para generación y generación;
Dan sus nombres a sus tierras.

12 Mas el hombre no permanecerá en honra;
Es semejante a las bestias que perecen.

13 Este su camino es locura;
Con todo, sus descendientes se complacen en el dicho de ellos. Selah

14 Como a rebaños que son conducidos al Seol,
La muerte los pastoreará,
Y los rectos se enseñorearán de ellos por la mañana;
Se consumirá su buen parecer, y el Seol será su morada.

15 Pero Dios redimirá mi vida del poder del Seol,
Porque él me tomará consigo. Selah

16 No temas cuando se enriquece alguno,
Cuando aumenta la gloria de su casa;

17 Porque cuando muera no llevará nada,
Ni descenderá tras él su gloria.

18 Aunque mientras viva, llame dichosa a su alma,
Y sea loado cuando prospere,

19 Entrará en la generación de sus padres,
Y nunca más verá la luz.

20 El hombre que está en honra y no entiende,
Semejante es a las bestias que perecen.

Dios juzgará al mundo

Salmo de Asaf.

50:1 El Dios de dioses, Jehová, ha hablado, y convocado la tierra,
    Desde el nacimiento del sol hasta donde se pone.

De Sion, perfección de hermosura,
Dios ha resplandecido.

Vendrá nuestro Dios, y no callará;
Fuego consumirá delante de él,
Y tempestad poderosa le rodeará.

Convocará a los cielos de arriba,
Y a la tierra, para juzgar a su pueblo.

Juntadme mis santos,
Los que hicieron conmigo pacto con sacrificio.

Y los cielos declararán su justicia,
Porque Dios es el juez. Selah

Oye, pueblo mío, y hablaré;
Escucha, Israel, y testificaré contra ti:
Yo soy Dios, el Dios tuyo.

No te reprenderé por tus sacrificios,
Ni por tus holocaustos, que están continuamente delante de mí.

No tomaré de tu casa becerros,
Ni machos cabríos de tus apriscos.

10 Porque mía es toda bestia del bosque,
Y los millares de animales en los collados.

11 Conozco a todas las aves de los montes,
Y todo lo que se mueve en los campos me pertenece.

12 Si yo tuviese hambre, no te lo diría a ti;
Porque mío es el mundo y su plenitud.

13 ¿He de comer yo carne de toros,
O de beber sangre de machos cabríos?

14 Sacrifica a Dios alabanza,
Y paga tus votos al Altísimo;

15 E invócame en el día de la angustia;
Te libraré, y tú me honrarás.

16 Pero al malo dijo Dios:
¿Qué tienes tú que hablar de mis leyes,
Y que tomar mi pacto en tu boca?

17 Pues tú aborreces la corrección,
Y echas a tu espalda mis palabras.

18 Si veías al ladrón, tú corrías con él,
Y con los adúlteros era tu parte.

19 Tu boca metías en mal,
Y tu lengua componía engaño.

20 Tomabas asiento, y hablabas contra tu hermano;
Contra el hijo de tu madre ponías infamia.

21 Estas cosas hiciste, y yo he callado;
Pensabas que de cierto sería yo como tú;
Pero te reprenderé, y las pondré delante de tus ojos.

22 Entended ahora esto, los que os olvidáis de Dios,
No sea que os despedace, y no haya quien os libre.

23 El que sacrifica alabanza me honrará;
Y al que ordenare su camino,
Le mostraré la salvación de Dios.

Arrepentimiento, y plegaria pidiendo purificación

Al músico principal. Salmo de David, cuando después que se

llegó a Betsabé, vino a él Natán el profeta.

51:1 Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia;
Conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones.

Lávame más y más de mi maldad,
Y límpiame de mi pecado.

Porque yo reconozco mis rebeliones,
Y mi pecado está siempre delante de mí.

Contra ti, contra ti solo he pecado,
Y he hecho lo malo delante de tus ojos;
Para que seas reconocido justo en tu palabra,
Y tenido por puro en tu juicio.

He aquí, en maldad he sido formado,
Y en pecado me concibió mi madre.

He aquí, tú amas la verdad en lo íntimo,
Y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría.

Purifícame con hisopo, y seré limpio;
Lávame, y seré más blanco que la nieve.

Hazme oír gozo y alegría,
Y se recrearán los huesos que has abatido.

Esconde tu rostro de mis pecados,
Y borra todas mis maldades.

10 Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio,
Y renueva un espíritu recto dentro de mí.

11 No me eches de delante de ti,
Y no quites de mí tu santo Espíritu.

12 Vuélveme el gozo de tu salvación,
Y espíritu noble me sustente.

13 Entonces enseñaré a los transgresores tus caminos,
Y los pecadores se convertirán a ti.

14 Líbrame de homicidios, oh Dios, Dios de mi salvación;
Cantará mi lengua tu justicia.

15 Señor, abre mis labios,
Y publicará mi boca tu alabanza.

16 Porque no quieres sacrificio, que yo lo daría;
No quieres holocausto.

17 Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado;
Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.

18 Haz bien con tu benevolencia a Sion;
Edifica los muros de Jerusalén.

19 Entonces te agradarán los sacrificios de justicia,
El holocausto u ofrenda del todo quemada;
Entonces ofrecerán becerros sobre tu altar.

Futilidad de la jactancia del malo

Al músico principal. Masquil de David, cuando vino Doeg edomita

y dio cuenta a Saúl diciéndole: David ha venido a casa de Ahimelec.

Reina-Valera 1960 (RVR1960)Versión Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988.

ALÉGRATE SIEMPRE

ALÉGRATE SIEMPRE

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Pablo Martini
Programa No. 2016-06-10

a1Una de las directrices más extrañas a la experiencia humana es la que postula la Palabra de Dios en la pluma del apóstol Pablo al decir: “Alégrense en el Señor siempre. Otra vez os digo: alégrense.” Suena extraño, ¿verdad?, porque existen motivos sobrados para angustiarse, desanimarse y perder la esperanza. Esta exhortación ni siquiera es un pedido o rogativa, parece incongruente. Pero sigue resonando con la misma fuerza con la que fue pronunciada dentro de aquel calabozo frío y húmedo que albergaba a Pablo. En verdad la vida te presenta sobrados motivos para mantener tu ánimo bien alto. Depende la óptica con la que miremos las cosas que nos rodean y suceden. Veamos. Si tienes salud debes alegrarte o Dios te la quitará para que aprendas a agradecer por ella. Si estás enfermo, alégrate porque es entonces cuando se manifiestan los verdaderos amigos que te vistan, te cuidan y miman. (Si ninguno asoma debe ser porque tampoco tú visitaste a ninguno…) Si eres grande alégrate, porque a tu sombra descansarán muchos necesitados. Si eres pequeño alégrate, porque puedes comprender al desvalido más que ningún otro.

Si eres rico, alégrate, por todas las oportunidades que Dios ha puesto en tus manos. Si eres pobre alégrate porque la vida te sujetará menos, y al tener menos peso y cosas de qué preocuparte podrás elevarte más alto y recibir un cuidado especial del Padre con sus provisiones. Alégrate si amas porque eres más semejante a Dios que los demás. Alégrate si eres amado porque hay en esto una predestinación maravillosa que anticipó la fusión de dos seres. Alégrate si eres pequeño, alégrate si eres grande, alégrate si tienes salud o si la has perdido. Alégrate si eres rico, si eres pobre. Alégrate si te aman o si amas. Alégrate siempre, siempre.   Esta premisa es una orden porque no depende de mis emociones sino de mis decisiones. El gozo permanente no es el resultado de una sucesión de situaciones agradables que te hacen sentir bien, no. Es más bien la decisión interior y voluntaria de seguir confiando, de seguir animado porque Él me sostiene.

PENSAMIENTO DEL DÍA:

El gozo no es un sentimiento, es una actitud de mi voluntad regulada por Dios.

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