Insensatez y maldad de los hombres

Salmos 52-54

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a152:1 ¿Por qué te jactas de maldad, oh poderoso?
La misericordia de Dios es continua.

2 Agravios maquina tu lengua;
Como navaja afilada hace engaño.

3 Amaste el mal más que el bien,
La mentira más que la verdad. Selah

4 Has amado toda suerte de palabras perniciosas,
Engañosa lengua.

5 Por tanto, Dios te destruirá para siempre;
Te asolará y te arrancará de tu morada,
Y te desarraigará de la tierra de los vivientes. Selah

6 Verán los justos, y temerán;
Se reirán de él, diciendo:

7 He aquí el hombre que no puso a Dios por su fortaleza,
Sino que confió en la multitud de sus riquezas,
Y se mantuvo en su maldad.

8 Pero yo estoy como olivo verde en la casa de Dios;
En la misericordia de Dios confío eternamente y para siempre.

9 Te alabaré para siempre, porque lo has hecho así;
Y esperaré en tu nombre, porque es bueno, delante de tus santos.

Insensatez y maldad de los hombres

(Sal. 14.1-7)

Al músico principal; sobre Mahalat. Masquil de David.

53:1 Dice el necio en su corazón: No hay Dios.
    Se han corrompido, e hicieron abominable maldad;
    No hay quien haga bien.

2 Dios desde los cielos miró sobre los hijos de los hombres,
Para ver si había algún entendido
Que buscara a Dios.

3 Cada uno se había vuelto atrás; todos se habían corrompido;
No hay quien haga lo bueno, no hay ni aun uno.

4 ¿No tienen conocimiento todos los que hacen iniquidad,
Que devoran a mi pueblo como si comiesen pan,
Y a Dios no invocan?

5 Allí se sobresaltaron de pavor donde no había miedo,
Porque Dios ha esparcido los huesos del que puso asedio contra ti;
Los avergonzaste, porque Dios los desechó.

6 !!Oh, si saliera de Sion la salvación de Israel!
Cuando Dios hiciere volver de la cautividad a su pueblo,
Se gozará Jacob, y se alegrará Israel.

Plegaria pidiendo protección contra los enemigos

Al músico principal; en Neginot. Masquil de David, cuando

vinieron los zifeos y dijeron a Saúl: ¿No está David escondido en nuestra tierra?

54:1 Oh Dios, sálvame por tu nombre,
Y con tu poder defiéndeme.

2 Oh Dios, oye mi oración;
Escucha las razones de mi boca.

3 Porque extraños se han levantado contra mí,
Y hombres violentos buscan mi vida;
No han puesto a Dios delante de sí. Selah

4 He aquí, Dios es el que me ayuda;
El Señor está con los que sostienen mi vida.

5 El devolverá el mal a mis enemigos;
Córtalos por tu verdad.

6 Voluntariamente sacrificaré a ti;
Alabaré tu nombre, oh Jehová, porque es bueno.

7 Porque él me ha librado de toda angustia,
Y mis ojos han visto la ruina de mis enemigos.

Reina-Valera 1960 (RVR1960)Versión Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988.


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