Exhortación a la creación, para que alabe a Jehová

Salmos 148-150

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Exhortación a la creación, para que alabe a Jehová

Aleluya.

148:1 Alabad a Jehová desde los cielos;
    Alabadle en las alturas.

Alabadle, vosotros todos sus ángeles;
Alabadle, vosotros todos sus ejércitos.

Alabadle, sol y luna;
Alabadle, vosotras todas, lucientes estrellas.

Alabadle, cielos de los cielos,
Y las aguas que están sobre los cielos.

Alaben el nombre de Jehová;
Porque él mandó, y fueron creados.

Los hizo ser eternamente y para siempre;
Les puso ley que no será quebrantada.

Alabad a Jehová desde la tierra,
Los monstruos marinos y todos los abismos;

El fuego y el granizo, la nieve y el vapor,
El viento de tempestad que ejecuta su palabra;

Los montes y todos los collados,
El árbol de fruto y todos los cedros;

10 La bestia y todo animal,
Reptiles y volátiles;

11 Los reyes de la tierra y todos los pueblos,
Los príncipes y todos los jueces de la tierra;

12 Los jóvenes y también las doncellas,
Los ancianos y los niños.

13 Alaben el nombre de Jehová,
Porque sólo su nombre es enaltecido.
Su gloria es sobre tierra y cielos.

14 El ha exaltado el poderío de su pueblo;
Alábenle todos sus santos, los hijos de Israel,
El pueblo a él cercano.
Aleluya.

Exhortación a Israel, para que alabe a Jehová

Aleluya.

149:1 Cantad a Jehová cántico nuevo;
    Su alabanza sea en la congregación de los santos.

Alégrese Israel en su Hacedor;
Los hijos de Sion se gocen en su Rey.

Alaben su nombre con danza;
Con pandero y arpa a él canten.

Porque Jehová tiene contentamiento en su pueblo;
Hermoseará a los humildes con la salvación.

Regocíjense los santos por su gloria,
Y canten aun sobre sus camas.

Exalten a Dios con sus gargantas,
Y espadas de dos filos en sus manos,

Para ejecutar venganza entre las naciones,
Y castigo entre los pueblos;

Para aprisionar a sus reyes con grillos,
Y a sus nobles con cadenas de hierro;

Para ejecutar en ellos el juicio decretado;
Gloria será esto para todos sus santos.
Aleluya.

Exhortación a alabar a Dios con instrumentos de música

Aleluya.

150:1 Alabad a Dios en su santuario;
    Alabadle en la magnificencia de su firmamento.

Alabadle por sus proezas;
Alabadle conforme a la muchedumbre de su grandeza.

Alabadle a son de bocina;
Alabadle con salterio y arpa.

Alabadle con pandero y danza;
Alabadle con cuerdas y flautas.

Alabadle con címbalos resonantes;
Alabadle con címbalos de júbilo.

Todo lo que respira alabe a JAH.
Aleluya.

Reina-Valera 1960 (RVR1960)Versión Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988.

Alabanza por la bondad y el poder de Dios

Salmos 145-147

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Alabanza por la bondad y el poder de Dios

Salmo de alabanza; de David.

145:1 Te exaltaré, mi Dios, mi Rey,
    Y bendeciré tu nombre eternamente y para siempre.

Cada día te bendeciré,
Y alabaré tu nombre eternamente y para siempre.

Grande es Jehová, y digno de suprema alabanza;
Y su grandeza es inescrutable.

Generación a generación celebrará tus obras,
Y anunciará tus poderosos hechos.

En la hermosura de la gloria de tu magnificencia,
Y en tus hechos maravillosos meditaré.

Del poder de tus hechos estupendos hablarán los hombres,
Y yo publicaré tu grandeza.

Proclamarán la memoria de tu inmensa bondad,
Y cantarán tu justicia.

Clemente y misericordioso es Jehová,
Lento para la ira, y grande en misericordia.

Bueno es Jehová para con todos,
Y sus misericordias sobre todas sus obras.

10 Te alaben, oh Jehová, todas tus obras,
Y tus santos te bendigan.

11 La gloria de tu reino digan,
Y hablen de tu poder,

12 Para hacer saber a los hijos de los hombres sus poderosos hechos,
Y la gloria de la magnificencia de su reino.

13 Tu reino es reino de todos los siglos,
Y tu señorío en todas las generaciones.

14 Sostiene Jehová a todos los que caen,
Y levanta a todos los oprimidos.

15 Los ojos de todos esperan en ti,
Y tú les das su comida a su tiempo.

16 Abres tu mano,
Y colmas de bendición a todo ser viviente.

17 Justo es Jehová en todos sus caminos,
Y misericordioso en todas sus obras.

18 Cercano está Jehová a todos los que le invocan,
A todos los que le invocan de veras.

19 Cumplirá el deseo de los que le temen;
Oirá asimismo el clamor de ellos, y los salvará.

20 Jehová guarda a todos los que le aman,
Mas destruirá a todos los impíos.

21 La alabanza de Jehová proclamará mi boca;
Y todos bendigan su santo nombre eternamente y para siempre.

Alabanza por la justicia de Dios

Aleluya.

146:1  Alaba, oh alma mía, a Jehová.

Alabaré a Jehová en mi vida;
Cantaré salmos a mi Dios mientras viva.

No confiéis en los príncipes,
Ni en hijo de hombre, porque no hay en él salvación.

Pues sale su aliento, y vuelve a la tierra;
En ese mismo día perecen sus pensamientos.

Bienaventurado aquel cuyo ayudador es el Dios de Jacob,
Cuya esperanza está en Jehová su Dios,

El cual hizo los cielos y la tierra,
El mar, y todo lo que en ellos hay;
Que guarda verdad para siempre,

Que hace justicia a los agraviados,
Que da pan a los hambrientos.
Jehová liberta a los cautivos;

Jehová abre los ojos a los ciegos;
Jehová levanta a los caídos;
Jehová ama a los justos.

Jehová guarda a los extranjeros;
Al huérfano y a la viuda sostiene,
Y el camino de los impíos trastorna.

10 Reinará Jehová para siempre;
Tu Dios, oh Sion, de generación en generación.
Aleluya.

Alabanza por el favor de Dios hacia Jerusalén

147:1 Alabad a JAH,
    Porque es bueno cantar salmos a nuestro Dios;
    Porque suave y hermosa es la alabanza.

Jehová edifica a Jerusalén;
A los desterrados de Israel recogerá.

El sana a los quebrantados de corazón,
Y venda sus heridas.

El cuenta el número de las estrellas;
A todas ellas llama por sus nombres.

Grande es el Señor nuestro, y de mucho poder;
Y su entendimiento es infinito.

Jehová exalta a los humildes,
Y humilla a los impíos hasta la tierra.

Cantad a Jehová con alabanza,
Cantad con arpa a nuestro Dios.

El es quien cubre de nubes los cielos,
El que prepara la lluvia para la tierra,
El que hace a los montes producir hierba.

El da a la bestia su mantenimiento,
Y a los hijos de los cuervos que claman.

10 No se deleita en la fuerza del caballo,
Ni se complace en la agilidad del hombre.

11 Se complace Jehová en los que le temen,
Y en los que esperan en su misericordia.

12 Alaba a Jehová, Jerusalén;
Alaba a tu Dios, oh Sion.

13 Porque fortificó los cerrojos de tus puertas;
Bendijo a tus hijos dentro de ti.

14 El da en tu territorio la paz;
Te hará saciar con lo mejor del trigo.

15 El envía su palabra a la tierra;
Velozmente corre su palabra.

16 Da la nieve como lana,
Y derrama la escarcha como ceniza.

17 Echa su hielo como pedazos;
Ante su frío, ¿quién resistirá?

18 Enviará su palabra, y los derretirá;
Soplará su viento, y fluirán las aguas.

19 Ha manifestado sus palabras a Jacob,
Sus estatutos y sus juicios a Israel.

20 No ha hecho así con ninguna otra de las naciones;
Y en cuanto a sus juicios, no los conocieron.
Aleluya.

Reina-Valera 1960 (RVR1960)Versión Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988.

Súplica de liberación y dirección

Salmos 142-144

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142:1 Con mi voz clamaré a Jehová;
Con mi voz pediré a Jehová misericordia.

Delante de él expondré mi queja;
Delante de él manifestaré mi angustia.

Cuando mi espíritu se angustiaba dentro de mí, tú conociste mi senda.
En el camino en que andaba, me escondieron lazo.

Mira a mi diestra y observa, pues no hay quien me quiera conocer;
No tengo refugio, ni hay quien cuide de mi vida.

Clamé a ti, oh Jehová;
Dije: Tú eres mi esperanza,
Y mi porción en la tierra de los vivientes.

Escucha mi clamor, porque estoy muy afligido.
Líbrame de los que me persiguen, porque son más fuertes que yo.

Saca mi alma de la cárcel, para que alabe tu nombre;
Me rodearán los justos,
Porque tú me serás propicio.

Súplica de liberación y dirección

Salmo de David.

143:1 Oh Jehová, oye mi oración, escucha mis ruegos;
    Respóndeme por tu verdad, por tu justicia.

Y no entres en juicio con tu siervo;
Porque no se justificará delante de ti ningún ser humano.

Porque ha perseguido el enemigo mi alma;
Ha postrado en tierra mi vida;
Me ha hecho habitar en tinieblas como los ya muertos.

Y mi espíritu se angustió dentro de mí;
Está desolado mi corazón.

Me acordé de los días antiguos;
Meditaba en todas tus obras;
Reflexionaba en las obras de tus manos.

Extendí mis manos a ti,
Mi alma a ti como la tierra sedienta. Selah

Respóndeme pronto, oh Jehová, porque desmaya mi espíritu;
No escondas de mí tu rostro,
No venga yo a ser semejante a los que descienden a la sepultura.

Hazme oír por la mañana tu misericordia,
Porque en ti he confiado;
Hazme saber el camino por donde ande,
Porque a ti he elevado mi alma.

Líbrame de mis enemigos, oh Jehová;
En ti me refugio.

10 Enséñame a hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios;
Tu buen espíritu me guíe a tierra de rectitud.

11 Por tu nombre, oh Jehová, me vivificarás;
Por tu justicia sacarás mi alma de angustia.

12 Y por tu misericordia disiparás a mis enemigos,
Y destruirás a todos los adversarios de mi alma,
Porque yo soy tu siervo.

Oración pidiendo socorro y prosperidad

Salmo de David.

144:1 Bendito sea Jehová, mi roca,
    Quien adiestra mis manos para la batalla,
    Y mis dedos para la guerra;

Misericordia mía y mi castillo,
Fortaleza mía y mi libertador,
Escudo mío, en quien he confiado;
El que sujeta a mi pueblo debajo de mí.

Oh Jehová, ¿qué es el hombre, para que en él pienses,
O el hijo de hombre, para que lo estimes?

El hombre es semejante a la vanidad;
Sus días son como la sombra que pasa.

Oh Jehová, inclina tus cielos y desciende;
Toca los montes, y humeen.

Despide relámpagos y disípalos,
Envía tus saetas y túrbalos.

Envía tu mano desde lo alto;
Redímeme, y sácame de las muchas aguas,
De la mano de los hombres extraños,

Cuya boca habla vanidad,
Y cuya diestra es diestra de mentira.

Oh Dios, a ti cantaré cántico nuevo;
Con salterio, con decacordio cantaré a ti.

10 Tú, el que da victoria a los reyes,
El que rescata de maligna espada a David su siervo.

11 Rescátame, y líbrame de la mano de los hombres extraños,
Cuya boca habla vanidad,
Y cuya diestra es diestra de mentira.

12 Sean nuestros hijos como plantas crecidas en su juventud,
Nuestras hijas como esquinas labradas como las de un palacio;

13 Nuestros graneros llenos, provistos de toda suerte de grano;
Nuestros ganados, que se multipliquen a millares y decenas de millares en nuestros campos;

14 Nuestros bueyes estén fuertes para el trabajo;
No tengamos asalto, ni que hacer salida,
Ni grito de alarma en nuestras plazas.

15 Bienaventurado el pueblo que tiene esto;
Bienaventurado el pueblo cuyo Dios es Jehová.

Reina-Valera 1960 (RVR1960)Versión Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988.

Omnipresencia y omnisciencia de Dios

Salmos 139-141

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Omnipresencia y omnisciencia de Dios

Al músico principal. Salmo de David.

139:1  Oh Jehová, tú me has examinado y conocido.

Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme;
Has entendido desde lejos mis pensamientos.

Has escudriñado mi andar y mi reposo,
Y todos mis caminos te son conocidos.

Pues aún no está la palabra en mi lengua,
Y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda.

Detrás y delante me rodeaste,
Y sobre mí pusiste tu mano.

Tal conocimiento es demasiado maravilloso para mí;
Alto es, no lo puedo comprender.

¿A dónde me iré de tu Espíritu?
¿Y a dónde huiré de tu presencia?

Si subiere a los cielos, allí estás tú;
Y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás.

Si tomare las alas del alba
Y habitare en el extremo del mar,

10 Aun allí me guiará tu mano,
Y me asirá tu diestra.

11 Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán;
Aun la noche resplandecerá alrededor de mí.

12 Aun las tinieblas no encubren de ti,
Y la noche resplandece como el día;
Lo mismo te son las tinieblas que la luz.

13 Porque tú formaste mis entrañas;
Tú me hiciste en el vientre de mi madre.

14 Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras;
Estoy maravillado,
Y mi alma lo sabe muy bien.

15 No fue encubierto de ti mi cuerpo,
Bien que en oculto fui formado,
Y entretejido en lo más profundo de la tierra.

16 Mi embrión vieron tus ojos,
Y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas
Que fueron luego formadas,
Sin faltar una de ellas.

17 !!Cuán preciosos me son, oh Dios, tus pensamientos!
!!Cuán grande es la suma de ellos!

18 Si los enumero, se multiplican más que la arena;
Despierto, y aún estoy contigo.

19 De cierto, oh Dios, harás morir al impío;
Apartaos, pues, de mí, hombres sanguinarios.

20 Porque blasfemias dicen ellos contra ti;
Tus enemigos toman en vano tu nombre.

21 ¿No odio, oh Jehová, a los que te aborrecen,
Y me enardezco contra tus enemigos?

22 Los aborrezco por completo;
Los tengo por enemigos.

23 Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón;
Pruébame y conoce mis pensamientos;

24 Y ve si hay en mí camino de perversidad,
Y guíame en el camino eterno.

Súplica de protección contra los perseguidores

Al músico principal. Salmo de David.

140:1 Líbrame, oh Jehová, del hombre malo;
    Guárdame de hombres violentos,

Los cuales maquinan males en el corazón,
Cada día urden contiendas.

Aguzaron su lengua como la serpiente;
Veneno de áspid hay debajo de sus labios. Selah

Guárdame, oh Jehová, de manos del impío;
Líbrame de hombres injuriosos,
Que han pensado trastornar mis pasos.

Me han escondido lazo y cuerdas los soberbios;
Han tendido red junto a la senda;
Me han puesto lazos. Selah

He dicho a Jehová: Dios mío eres tú;
Escucha, oh Jehová, la voz de mis ruegos.

Jehová Señor, potente salvador mío,
Tú pusiste a cubierto mi cabeza en el día de batalla.

No concedas, oh Jehová, al impío sus deseos;
No saques adelante su pensamiento, para que no se ensoberbezca. Selah

En cuanto a los que por todas partes me rodean,
La maldad de sus propios labios cubrirá su cabeza.

10 Caerán sobre ellos brasas;
Serán echados en el fuego,
En abismos profundos de donde no salgan.

11 El hombre deslenguado no será firme en la tierra;
El mal cazará al hombre injusto para derribarle.

12 Yo sé que Jehová tomará a su cargo la causa del afligido,
Y el derecho de los necesitados.

13 Ciertamente los justos alabarán tu nombre;
Los rectos morarán en tu presencia.

Oración a fin de ser guardado del mal

Salmo de David.

141:1 Jehová, a ti he clamado; apresúrate a mí;
    Escucha mi voz cuando te invocare.

Suba mi oración delante de ti como el incienso,
El don de mis manos como la ofrenda de la tarde.

Pon guarda a mi boca, oh Jehová;
Guarda la puerta de mis labios.

No dejes que se incline mi corazón a cosa mala,
A hacer obras impías
Con los que hacen iniquidad;
Y no coma yo de sus deleites.

Que el justo me castigue, será un favor,
Y que me reprenda será un excelente bálsamo
Que no me herirá la cabeza;
Pero mi oración será continuamente contra las maldades de aquéllos.

Serán despeñados sus jueces,
Y oirán mis palabras, que son verdaderas.

Como quien hiende y rompe la tierra,
Son esparcidos nuestros huesos a la boca del Seol.

Por tanto, a ti, oh Jehová, Señor, miran mis ojos;
En ti he confiado; no desampares mi alma.

Guárdame de los lazos que me han tendido,
Y de las trampas de los que hacen iniquidad.

10 Caigan los impíos a una en sus redes,
Mientras yo pasaré adelante.

Petición de ayuda en medio de la prueba

Masquil de David. Oración que hizo cuando estaba en la

cueva.

Reina-Valera 1960 (RVR1960)Versión Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988.

Alabanza por la misericordia eterna de Jehová

Salmos 136-138

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Alabanza por la misericordia eterna de Jehová

136:1 Alabad a Jehová, porque él es bueno,
    Porque para siempre es su misericordia.

Alabad al Dios de los dioses,
Porque para siempre es su misericordia.

Alabad al Señor de los señores,
Porque para siempre es su misericordia.

Al único que hace grandes maravillas,
Porque para siempre es su misericordia.

Al que hizo los cielos con entendimiento,
Porque para siempre es su misericordia.

Al que extendió la tierra sobre las aguas,
Porque para siempre es su misericordia.

Al que hizo las grandes lumbreras,
Porque para siempre es su misericordia.

El sol para que señorease en el día,
Porque para siempre es su misericordia.

La luna y las estrellas para que señoreasen en la noche,
Porque para siempre es su misericordia.

10 Al que hirió a Egipto en sus primogénitos,
Porque para siempre es su misericordia.

11 Al que sacó a Israel de en medio de ellos,
Porque para siempre es su misericordia.

12 Con mano fuerte, y brazo extendido,
Porque para siempre es su misericordia.

13 Al que dividió el Mar Rojo en partes,
Porque para siempre es su misericordia;

14 E hizo pasar a Israel por en medio de él,
Porque para siempre es su misericordia;

15 Y arrojó a Faraón y a su ejército en el Mar Rojo,
Porque para siempre es su misericordia.

16 Al que pastoreó a su pueblo por el desierto,
Porque para siempre es su misericordia.

17 Al que hirió a grandes reyes,
Porque para siempre es su misericordia;

18 Y mató a reyes poderosos,
Porque para siempre es su misericordia;

19 A Sehón rey amorreo,
Porque para siempre es su misericordia;

20 Y a Og rey de Basán,
Porque para siempre es su misericordia;

21 Y dio la tierra de ellos en heredad,
Porque para siempre es su misericordia;

22 En heredad a Israel su siervo,
Porque para siempre es su misericordia.

23 El es el que en nuestro abatimiento se acordó de nosotros,
Porque para siempre es su misericordia;

24 Y nos rescató de nuestros enemigos,
Porque para siempre es su misericordia.

25 El que da alimento a todo ser viviente,
Porque para siempre es su misericordia.

26 Alabad al Dios de los cielos,
Porque para siempre es su misericordia.

Lamento de los cautivos en Babilonia

137:1 Junto a los ríos de Babilonia,
    Allí nos sentábamos, y aun llorábamos,
    Acordándonos de Sion.

Sobre los sauces en medio de ella
Colgamos nuestras arpas.

Y los que nos habían llevado cautivos nos pedían que cantásemos,
Y los que nos habían desolado nos pedían alegría, diciendo:
Cantadnos algunos de los cánticos de Sion.

¿Cómo cantaremos cántico de Jehová
En tierra de extraños?

Si me olvidare de ti, oh Jerusalén,
Pierda mi diestra su destreza.

Mi lengua se pegue a mi paladar,
Si de ti no me acordare;
Si no enalteciere a Jerusalén
Como preferente asunto de mi alegría.

Oh Jehová, recuerda contra los hijos de Edom el día de Jerusalén,
Cuando decían: Arrasadla, arrasadla
Hasta los cimientos.

Hija de Babilonia la desolada,
Bienaventurado el que te diere el pago
De lo que tú nos hiciste.

Dichoso el que tomare y estrellare tus niños
Contra la peña.

Acción de gracias por el favor de Jehová

Salmo de David.

138:1 Te alabaré con todo mi corazón;
    Delante de los dioses te cantaré salmos.

Me postraré hacia tu santo templo,
Y alabaré tu nombre por tu misericordia y tu fidelidad;
Porque has engrandecido tu nombre, y tu palabra sobre todas las cosas.

El día que clamé, me respondiste;
Me fortaleciste con vigor en mi alma.

Te alabarán, oh Jehová, todos los reyes de la tierra,
Porque han oído los dichos de tu boca.

Y cantarán de los caminos de Jehová,
Porque la gloria de Jehová es grande.

Porque Jehová es excelso, y atiende al humilde,
Mas al altivo mira de lejos.

Si anduviere yo en medio de la angustia, tú me vivificarás;
Contra la ira de mis enemigos extenderás tu mano,
Y me salvará tu diestra.

Jehová cumplirá su propósito en mí;
Tu misericordia, oh Jehová, es para siempre;
No desampares la obra de tus manos.

Reina-Valera 1960 (RVR1960)Versión Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988.

La bienaventuranza del amor fraternal

Salmos 133-135

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La bienaventuranza del amor fraternal

Cántico gradual; de David.

133:1 !!Mirad cuán bueno y cuán delicioso es
    Habitar los hermanos juntos en armonía!

Es como el buen óleo sobre la cabeza,
El cual desciende sobre la barba,
La barba de Aarón,
Y baja hasta el borde de sus vestiduras;

Como el rocío de Hermón,
Que desciende sobre los montes de Sion;
Porque allí envía Jehová bendición,
Y vida eterna.

Exhortación a los guardas del templo

Cántico gradual.

134:1 Mirad, bendecid a Jehová,
    Vosotros todos los siervos de Jehová,
    Los que en la casa de Jehová estáis por las noches.

Alzad vuestras manos al santuario,
Y bendecid a Jehová.

Desde Sion te bendiga Jehová,
El cual ha hecho los cielos y la tierra.

La grandeza del Señor y la vanidad de los ídolos

Aleluya.

135:1 Alabad el nombre de Jehová;
    Alabadle, siervos de Jehová;

Los que estáis en la casa de Jehová,
En los atrios de la casa de nuestro Dios.

Alabad a JAH, porque él es bueno;
Cantad salmos a su nombre, porque él es benigno.

Porque JAH ha escogido a Jacob para sí,
A Israel por posesión suya.

Porque yo sé que Jehová es grande,
Y el Señor nuestro, mayor que todos los dioses.

Todo lo que Jehová quiere, lo hace,
En los cielos y en la tierra, en los mares y en todos los abismos.

Hace subir las nubes de los extremos de la tierra;
Hace los relámpagos para la lluvia;
Saca de sus depósitos los vientos.

El es quien hizo morir a los primogénitos de Egipto,
Desde el hombre hasta la bestia.

Envió señales y prodigios en medio de ti, oh Egipto,
Contra Faraón, y contra todos sus siervos.

10 Destruyó a muchas naciones,
Y mató a reyes poderosos;

11 A Sehón rey amorreo,
A Og rey de Basán,
Y a todos los reyes de Canaán.

12 Y dio la tierra de ellos en heredad,
En heredad a Israel su pueblo.

13 Oh Jehová, eterno es tu nombre;
Tu memoria, oh Jehová, de generación en generación.

14 Porque Jehová juzgará a su pueblo,
Y se compadecerá de sus siervos.

15 Los ídolos de las naciones son plata y oro,
Obra de manos de hombres.

16 Tienen boca, y no hablan;
Tienen ojos, y no ven;

17 Tienen orejas, y no oyen;
Tampoco hay aliento en sus bocas.

18 Semejantes a ellos son los que los hacen,
Y todos los que en ellos confían.

19 Casa de Israel, bendecid a Jehová;
Casa de Aarón, bendecid a Jehová;

20 Casa de Leví, bendecid a Jehová;
Los que teméis a Jehová, bendecid a Jehová.

21 Desde Sion sea bendecido Jehová,
Quien mora en Jerusalén.
Aleluya.

Reina-Valera 1960 (RVR1960)Versión Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988.

Salmos 130-132

Salmos 130-132

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Esperanza en que Jehová dará redención

Cántico gradual.

130:1  De lo profundo, oh Jehová, a ti clamo.

Señor, oye mi voz;
Estén atentos tus oídos
A la voz de mi súplica.

JAH, si mirares a los pecados,
¿Quién, oh Señor, podrá mantenerse?

Pero en ti hay perdón,
Para que seas reverenciado.

Esperé yo a Jehová, esperó mi alma;
En su palabra he esperado.

Mi alma espera a Jehová
Más que los centinelas a la mañana,
Más que los vigilantes a la mañana.

Espere Israel a Jehová,
Porque en Jehová hay misericordia,
Y abundante redención con él;

Y él redimirá a Israel
De todos sus pecados.

Confiando en Dios como un niño

Cántico gradual; de David.

131:1 Jehová, no se ha envanecido mi corazón, ni mis ojos se enaltecieron;
    Ni anduve en grandezas,
    Ni en cosas demasiado sublimes para mí.

En verdad que me he comportado y he acallado mi alma
Como un niño destetado de su madre;
Como un niño destetado está mi alma.

Espera, oh Israel, en Jehová,
Desde ahora y para siempre.

Plegaria por bendición sobre el santuario

Cántico gradual.

132:1 Acuérdate, oh Jehová, de David,
    Y de toda su aflicción;

De cómo juró a Jehová,
Y prometió al Fuerte de Jacob:

No entraré en la morada de mi casa,
Ni subiré sobre el lecho de mi estrado;

No daré sueño a mis ojos,
Ni a mis párpados adormecimiento,

Hasta que halle lugar para Jehová,
Morada para el Fuerte de Jacob.

He aquí en Efrata lo oímos;
Lo hallamos en los campos del bosque.

Entraremos en su tabernáculo;
Nos postraremos ante el estrado de sus pies.

Levántate, oh Jehová, al lugar de tu reposo,
Tú y el arca de tu poder.

Tus sacerdotes se vistan de justicia,
Y se regocijen tus santos.

10 Por amor de David tu siervo
No vuelvas de tu ungido el rostro.

11 En verdad juró Jehová a David,
Y no se retractará de ello:
De tu descendencia pondré sobre tu trono.

12 Si tus hijos guardaren mi pacto,
Y mi testimonio que yo les enseñaré,
Sus hijos también se sentarán sobre tu trono para siempre.

13 Porque Jehová ha elegido a Sion;
La quiso por habitación para sí.

14 Este es para siempre el lugar de mi reposo;
Aquí habitaré, porque la he querido.

15 Bendeciré abundantemente su provisión;
A sus pobres saciaré de pan.

16 Asimismo vestiré de salvación a sus sacerdotes,
Y sus santos darán voces de júbilo.

17 Allí haré retoñar el poder de David;
He dispuesto lámpara a mi ungido.

18 A sus enemigos vestiré de confusión,
Mas sobre él florecerá su corona.

Reina-Valera 1960 (RVR1960)Versión Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988.

La prosperidad viene de Jehová

Salmos 127-129

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La prosperidad viene de Jehová

Cántico gradual; para Salomón.

127:1 Si Jehová no edificare la casa,
    En vano trabajan los que la edifican;
    Si Jehová no guardare la ciudad,
    En vano vela la guardia.

Por demás es que os levantéis de madrugada, y vayáis tarde a reposar,
Y que comáis pan de dolores;
Pues que a su amado dará Dios el sueño.

He aquí, herencia de Jehová son los hijos;
Cosa de estima el fruto del vientre.

Como saetas en mano del valiente,
Así son los hijos habidos en la juventud.

Bienaventurado el hombre que llenó su aljaba de ellos;
No será avergonzado
Cuando hablare con los enemigos en la puerta.

La bienaventuranza del que teme a Jehová

Cántico gradual.

128:1 Bienaventurado todo aquel que teme a Jehová,
    Que anda en sus caminos.

Cuando comieres el trabajo de tus manos,
Bienaventurado serás, y te irá bien.

Tu mujer será como vid que lleva fruto a los lados de tu casa;
Tus hijos como plantas de olivo alrededor de tu mesa.

He aquí que así será bendecido el hombre
Que teme a Jehová.

Bendígate Jehová desde Sion,
Y veas el bien de Jerusalén todos los días de tu vida,

Y veas a los hijos de tus hijos.
Paz sea sobre Israel.

Plegaria pidiendo la destrucción de los enemigos de Sion

Cántico gradual.

129:1 Mucho me han angustiado desde mi juventud,
    Puede decir ahora Israel;

Mucho me han angustiado desde mi juventud;
Mas no prevalecieron contra mí.

Sobre mis espaldas araron los aradores;
Hicieron largos surcos.

Jehová es justo;
Cortó las coyundas de los impíos.

Serán avergonzados y vueltos atrás
Todos los que aborrecen a Sion.

Serán como la hierba de los tejados,
Que se seca antes que crezca;

De la cual no llenó el segador su mano,
Ni sus brazos el que hace gavillas.

Ni dijeron los que pasaban:
Bendición de Jehová sea sobre vosotros;
Os bendecimos en el nombre de Jehová.

Reina-Valera 1960 (RVR1960)Versión Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988.

Alabanza por haber sido librado de los enemigos

Salmos 124-126

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Alabanza por haber sido librado de los enemigos

Cántico gradual; de David.

124:1 A no haber estado Jehová por nosotros,
    Diga ahora Israel;

A no haber estado Jehová por nosotros,
Cuando se levantaron contra nosotros los hombres,

Vivos nos habrían tragado entonces,
Cuando se encendió su furor contra nosotros.

Entonces nos habrían inundado las aguas;
Sobre nuestra alma hubiera pasado el torrente;

Hubieran entonces pasado sobre nuestra alma las aguas impetuosas.

Bendito sea Jehová,
Que no nos dio por presa a los dientes de ellos.

Nuestra alma escapó cual ave del lazo de los cazadores;
Se rompió el lazo, y escapamos nosotros.

Nuestro socorro está en el nombre de Jehová,
Que hizo el cielo y la tierra.

Dios protege a su pueblo

Cántico gradual.

125:1 Los que confían en Jehová son como el monte de Sion,
    Que no se mueve, sino que permanece para siempre.

Como Jerusalén tiene montes alrededor de ella,
Así Jehová está alrededor de su pueblo
Desde ahora y para siempre.

Porque no reposará la vara de la impiedad sobre la heredad de los justos;
No sea que extiendan los justos sus manos a la iniquidad.

Haz bien, oh Jehová, a los buenos,
Y a los que son rectos en su corazón.

Mas a los que se apartan tras sus perversidades,
Jehová los llevará con los que hacen iniquidad;
Paz sea sobre Israel.

Oración por la restauración

Cántico gradual.

126:1 Cuando Jehová hiciere volver la cautividad de Sion,
    Seremos como los que sueñan.

Entonces nuestra boca se llenará de risa,
Y nuestra lengua de alabanza;
Entonces dirán entre las naciones:
Grandes cosas ha hecho Jehová con éstos.

Grandes cosas ha hecho Jehová con nosotros;
Estaremos alegres.

Haz volver nuestra cautividad, oh Jehová,
Como los arroyos del Neguev.

Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán.

Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla;
Mas volverá a venir con regocijo, trayendo sus gavillas.

Reina-Valera 1960 (RVR1960)Versión Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988.

Jehová es tu guardador

Salmos 121-123

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Jehová es tu guardador

Cántico gradual.

121:1 Alzaré mis ojos a los montes;
    ¿De dónde vendrá mi socorro?

Mi socorro viene de Jehová,
Que hizo los cielos y la tierra.

No dará tu pie al resbaladero,
Ni se dormirá el que te guarda.

He aquí, no se adormecerá ni dormirá
El que guarda a Israel.

Jehová es tu guardador;
Jehová es tu sombra a tu mano derecha.

El sol no te fatigará de día,
Ni la luna de noche.

Jehová te guardará de todo mal;
El guardará tu alma.

Jehová guardará tu salida y tu entrada
Desde ahora y para siempre.

Oración por la paz de Jerusalén

Cántico gradual; de David.

122:1 Yo me alegré con los que me decían:
    A la casa de Jehová iremos.

Nuestros pies estuvieron
Dentro de tus puertas, oh Jerusalén.

Jerusalén, que se ha edificado
Como una ciudad que está bien unida entre sí.

Y allá subieron las tribus, las tribus de JAH,
Conforme al testimonio dado a Israel,
Para alabar el nombre de Jehová.

Porque allá están las sillas del juicio,
Los tronos de la casa de David.

Pedid por la paz de Jerusalén;
Sean prosperados los que te aman.

Sea la paz dentro de tus muros,
Y el descanso dentro de tus palacios.

Por amor de mis hermanos y mis compañeros
Diré yo: La paz sea contigo.

Por amor a la casa de Jehová nuestro Dios
Buscaré tu bien.

Plegaria pidiendo misericordia

Cántico gradual.

123:1 A ti alcé mis ojos,
    A ti que habitas en los cielos.

He aquí, como los ojos de los siervos miran a la mano de sus señores,
Y como los ojos de la sierva a la mano de su señora,
Así nuestros ojos miran a Jehová nuestro Dios,
Hasta que tenga misericordia de nosotros.

Ten misericordia de nosotros, oh Jehová, ten misericordia de nosotros,
Porque estamos muy hastiados de menosprecio.

Hastiada está nuestra alma
Del escarnio de los que están en holgura,
Y del menosprecio de los soberbios.

Reina-Valera 1960 (RVR1960)Versión Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988.