Preceptos y amonestaciones

Proverbios 22-24

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22:1 De más estima es el buen nombre que las muchas riquezas,
Y la buena fama más que la plata y el oro.

El rico y el pobre se encuentran;
A ambos los hizo Jehová.

El avisado ve el mal y se esconde;
Mas los simples pasan y reciben el daño.

Riquezas, honra y vida
Son la remuneración de la humildad y del temor de Jehová.

Espinos y lazos hay en el camino del perverso;
El que guarda su alma se alejará de ellos.

Instruye al niño en su camino,
Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.

El rico se enseñorea de los pobres,
Y el que toma prestado es siervo del que presta.

El que sembrare iniquidad, iniquidad segará,
Y la vara de su insolencia se quebrará.

El ojo misericordioso será bendito,
Porque dio de su pan al indigente.

10 Echa fuera al escarnecedor, y saldrá la contienda,
Y cesará el pleito y la afrenta.

11 El que ama la limpieza de corazón,
Por la gracia de sus labios tendrá la amistad del rey.

12 Los ojos de Jehová velan por la ciencia;
Mas él trastorna las cosas de los prevaricadores.

13 Dice el perezoso: El león está fuera;
Seré muerto en la calle.

14 Fosa profunda es la boca de la mujer extraña;
Aquel contra el cual Jehová estuviere airado caerá en ella.

15 La necedad está ligada en el corazón del muchacho;
Mas la vara de la corrección la alejará de él.

16 El que oprime al pobre para aumentar sus ganancias,
O que da al rico, ciertamente se empobrecerá.

Preceptos y amonestaciones

17 Inclina tu oído y oye las palabras de los sabios,
    Y aplica tu corazón a mi sabiduría;

18 Porque es cosa deliciosa, si las guardares dentro de ti;
Si juntamente se afirmaren sobre tus labios.

19 Para que tu confianza sea en Jehová,
Te las he hecho saber hoy a ti también.

20 ¿No te he escrito tres veces
En consejos y en ciencia,

21 Para hacerte saber la certidumbre de las palabras de verdad,
A fin de que vuelvas a llevar palabras de verdad a los que te enviaron?

22 No robes al pobre, porque es pobre,
Ni quebrantes en la puerta al afligido;

23 Porque Jehová juzgará la causa de ellos,
Y despojará el alma de aquellos que los despojaren.

24 No te entremetas con el iracundo,
Ni te acompañes con el hombre de enojos,

25 No sea que aprendas sus maneras,
Y tomes lazo para tu alma.

26 No seas de aquellos que se comprometen,
Ni de los que salen por fiadores de deudas.

27 Si no tuvieres para pagar,
¿Por qué han de quitar tu cama de debajo de ti?

28 No traspases los linderos antiguos
Que pusieron tus padres.

29 ¿Has visto hombre solícito en su trabajo? Delante de los reyes estará;
No estará delante de los de baja condición.

23:1 Cuando te sientes a comer con algún señor,
Considera bien lo que está delante de ti,

Y pon cuchillo a tu garganta,
Si tienes gran apetito.

No codicies sus manjares delicados,
Porque es pan engañoso.

No te afanes por hacerte rico;
Sé prudente, y desiste.

¿Has de poner tus ojos en las riquezas, siendo ningunas?
Porque se harán alas
Como alas de águila, y volarán al cielo.

No comas pan con el avaro,
Ni codicies sus manjares;

Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él.
Come y bebe, te dirá;
Mas su corazón no está contigo.

Vomitarás la parte que comiste,
Y perderás tus suaves palabras.

No hables a oídos del necio,
Porque menospreciará la prudencia de tus razones.

10 No traspases el lindero antiguo,
Ni entres en la heredad de los huérfanos;

11 Porque el defensor de ellos es el Fuerte,
El cual juzgará la causa de ellos contra ti.

12 Aplica tu corazón a la enseñanza,
Y tus oídos a las palabras de sabiduría.

13 No rehúses corregir al muchacho;
Porque si lo castigas con vara, no morirá.

14 Lo castigarás con vara,
Y librarás su alma del Seol.

15 Hijo mío, si tu corazón fuere sabio,
También a mí se me alegrará el corazón;

16 Mis entrañas también se alegrarán
Cuando tus labios hablaren cosas rectas.

17 No tenga tu corazón envidia de los pecadores,
Antes persevera en el temor de Jehová todo el tiempo;

18 Porque ciertamente hay fin,
Y tu esperanza no será cortada.

19 Oye, hijo mío, y sé sabio,
Y endereza tu corazón al camino.

20 No estés con los bebedores de vino,
Ni con los comedores de carne;

21 Porque el bebedor y el comilón empobrecerán,
Y el sueño hará vestir vestidos rotos.

22 Oye a tu padre, a aquel que te engendró;
Y cuando tu madre envejeciere, no la menosprecies.

23 Compra la verdad, y no la vendas;
La sabiduría, la enseñanza y la inteligencia.

24 Mucho se alegrará el padre del justo,
Y el que engendra sabio se gozará con él.

25 Alégrense tu padre y tu madre,
Y gócese la que te dio a luz.

26 Dame, hijo mío, tu corazón,
Y miren tus ojos por mis caminos.

27 Porque abismo profundo es la ramera,
Y pozo angosto la extraña.

28 También ella, como robador, acecha,
Y multiplica entre los hombres los prevaricadores.

29 ¿Para quién será el ay? ¿Para quién el dolor? ¿Para quién las rencillas?
¿Para quién las quejas? ¿Para quién las heridas en balde?
¿Para quién lo amoratado de los ojos?

30 Para los que se detienen mucho en el vino,
Para los que van buscando la mistura.

31 No mires al vino cuando rojea,
Cuando resplandece su color en la copa.
Se entra suavemente;

32 Mas al fin como serpiente morderá,
Y como áspid dará dolor.

33 Tus ojos mirarán cosas extrañas,
Y tu corazón hablará perversidades.

34 Serás como el que yace en medio del mar,
O como el que está en la punta de un mastelero.

35 Y dirás: Me hirieron, mas no me dolió;
Me azotaron, mas no lo sentí;
Cuando despertare, aún lo volveré a buscar.

24:1 No tengas envidia de los hombres malos,
Ni desees estar con ellos;

Porque su corazón piensa en robar,
E iniquidad hablan sus labios.

Con sabiduría se edificará la casa,
Y con prudencia se afirmará;

Y con ciencia se llenarán las cámaras
De todo bien preciado y agradable.

El hombre sabio es fuerte,
Y de pujante vigor el hombre docto.

Porque con ingenio harás la guerra,
Y en la multitud de consejeros está la victoria.

Alta está para el insensato la sabiduría;
En la puerta no abrirá él su boca.

Al que piensa hacer el mal,
Le llamarán hombre de malos pensamientos.

El pensamiento del necio es pecado,
Y abominación a los hombres el escarnecedor.

10 Si fueres flojo en el día de trabajo,
Tu fuerza será reducida.

11 Libra a los que son llevados a la muerte;
Salva a los que están en peligro de muerte.

12 Porque si dijeres: Ciertamente no lo supimos,
¿Acaso no lo entenderá el que pesa los corazones?
El que mira por tu alma, él lo conocerá,
Y dará al hombre según sus obras.

13 Come, hijo mío, de la miel, porque es buena,
Y el panal es dulce a tu paladar.

14 Así será a tu alma el conocimiento de la sabiduría;
Si la hallares tendrás recompensa,
Y al fin tu esperanza no será cortada.

15 Oh impío, no aceches la tienda del justo,
No saquees su cámara;

16 Porque siete veces cae el justo, y vuelve a levantarse;
Mas los impíos caerán en el mal.

17 Cuando cayere tu enemigo, no te regocijes,
Y cuando tropezare, no se alegre tu corazón;

18 No sea que Jehová lo mire, y le desagrade,
Y aparte de sobre él su enojo.

19 No te entremetas con los malignos,
Ni tengas envidia de los impíos;

20 Porque para el malo no habrá buen fin,
Y la lámpara de los impíos será apagada.

21 Teme a Jehová, hijo mío, y al rey;
No te entremetas con los veleidosos;

22 Porque su quebrantamiento vendrá de repente;
Y el quebrantamiento de ambos,
¿quién lo comprende?

23 También estos son dichos de los sabios:
    Hacer acepción de personas en el juicio no es bueno.

24 El que dijere al malo: Justo eres,
Los pueblos lo maldecirán, y le detestarán las naciones;

25 Mas los que lo reprendieren tendrán felicidad,
Y sobre ellos vendrá gran bendición.

26 Besados serán los labios
Del que responde palabras rectas.

27 Prepara tus labores fuera,
Y disponlas en tus campos,
Y después edificarás tu casa.

28 No seas sin causa testigo contra tu prójimo,
Y no lisonjees con tus labios.

29 No digas: Como me hizo, así le haré;
Daré el pago al hombre según su obra.

30 Pasé junto al campo del hombre perezoso,
Y junto a la viña del hombre falto de entendimiento;

31 Y he aquí que por toda ella habían crecido los espinos,
Ortigas habían ya cubierto su faz,
Y su cerca de piedra estaba ya destruida.

32 Miré, y lo puse en mi corazón;
Lo vi, y tomé consejo.

33 Un poco de sueño, cabeceando otro poco,
Poniendo mano sobre mano otro poco para dormir;

34 Así vendrá como caminante tu necesidad,
Y tu pobreza como hombre armado.

Reina-Valera 1960 (RVR1960)Versión Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988.

PÓSTRATE ANTE ÉL

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Pablo Martini
Programa No. 2016-07-20

En el tiempo de Jesús había un estanque a dónde iba la gente con la esperanza de obtener sanidad, y había allí un hombre que hacía 38 años que estaba enfermo. Cuando Jesús lo vio acostado y supo que llevaba ya mucho tiempo le dijo: “¿Quieres ser sano?” “Señor”, le respondió el enfermo, “no tengo quién me meta en el estanque cuando se agita el agua, y entre tanto que yo voy, otro desciende antes que yo.” Jesús le dijo: “Levántate, toma tu lecho y anda”, y al instante aquel hombre fue sanado y tomó su lecho y anduvo.” El hombre estaba tan imposibilitado que no podía avanzar más por sus propios medios. Acampó lo más cerca que pudo del lugar donde había esperanza para su recuperación, Dios se encontró con él allí y lo llevó consigo el resto del camino. Esto nos deja una lección para nosotros. Muchas veces el solo hecho de acercarnos a Jesús y permitir que Él, en su misericordia, haga con nosotros lo que quiera, puede significar el comienzo de un cambio, de un milagro. A veces pensamos que debemos estar completamente listos para que Dios haga algo, pero eso puede que nunca llegue. Muchas personas me han dicho que cuando vean su vida mejorar entonces se entregarán a Dios. ¡Eso es absurdo! Tan absurdo como que aquel paralítico hubiese intentando pararse para impactar a Jesús y pedirle su milagro. ¡Imposible! El comienzo del cambio puede significar acercarnos lo más posible a la esperanza de la reparación de nuestra lisiada condición espiritual. Cuando lo hagamos Él nos encontrará allí, obrará el milagro y nos llevará de la mano el resto del camino. Si pretendes ordenar tu habitación y luego encender la luz no lograrás nada y te dirán que estás loco. Jesús dijo. “Yo soy la Luz del mundo”. Por lo tano deja que primero entre en tu vida La Luz y entonces verás con claridad para arreglar, paso a paso, lo que está mal.

PENSAMIENTO DEL DÍA:

El simple hecho de presentarte enfermo ante Dios puede ser el comienzo de tu sanidad.

Disponible en Internet en: http://www.labibliadice.org

Contenido publicado con autorización de:
La Biblia Dice
Av.Galo Plaza Lasso N63-183 y de los Cedros
Telf. 00593-2-2475563
Quito-Ecuador

 

El que guarda la inteligencia hallará el bien

Proverbios 19-21

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El que guarda la inteligencia hallará el bien

19:1 Mejor es el pobre que camina en integridad,
Que el de perversos labios y fatuo.

El alma sin ciencia no es buena,
Y aquel que se apresura con los pies, peca.

La insensatez del hombre tuerce su camino,
Y luego contra Jehová se irrita su corazón.

Las riquezas traen muchos amigos;
Mas el pobre es apartado de su amigo.

El testigo falso no quedará sin castigo,
Y el que habla mentiras no escapará.

Muchos buscan el favor del generoso,
Y cada uno es amigo del hombre que da.

Todos los hermanos del pobre le aborrecen;
!!Cuánto más sus amigos se alejarán de él!
Buscará la palabra, y no la hallará.

El que posee entendimiento ama su alma;
El que guarda la inteligencia hallará el bien.

El testigo falso no quedará sin castigo,
Y el que habla mentiras perecerá.

10 No conviene al necio el deleite;
!!Cuánto menos al siervo ser señor de los príncipes!

11 La cordura del hombre detiene su furor,
Y su honra es pasar por alto la ofensa.

12 Como rugido de cachorro de león es la ira del rey,
Y su favor como el rocío sobre la hierba.

13 Dolor es para su padre el hijo necio,
Y gotera continua las contiendas de la mujer.

14 La casa y las riquezas son herencia de los padres;
Mas de Jehová la mujer prudente.

15 La pereza hace caer en profundo sueño,
Y el alma negligente padecerá hambre.

16 El que guarda el mandamiento guarda su alma;
Mas el que menosprecia sus caminos morirá.

17 A Jehová presta el que da al pobre,
Y el bien que ha hecho, se lo volverá a pagar.

18 Castiga a tu hijo en tanto que hay esperanza;
Mas no se apresure tu alma para destruirlo.

19 El de grande ira llevará la pena;
Y si usa de violencias, añadirá nuevos males.

20 Escucha el consejo, y recibe la corrección,
Para que seas sabio en tu vejez.

21 Muchos pensamientos hay en el corazón del hombre;
Mas el consejo de Jehová permanecerá.

22 Contentamiento es a los hombres hacer misericordia;
Pero mejor es el pobre que el mentiroso.

23 El temor de Jehová es para vida,
Y con él vivirá lleno de reposo el hombre;
No será visitado de mal.

24 El perezoso mete su mano en el plato,
Y ni aun a su boca la llevará.

25 Hiere al escarnecedor, y el simple se hará avisado;
Y corrigiendo al entendido, entenderá ciencia.

26 El que roba a su padre y ahuyenta a su madre,
Es hijo que causa verg:uenza y acarrea oprobio.

27 Cesa, hijo mío, de oír las enseñanzas
Que te hacen divagar de las razones de sabiduría.

28 El testigo perverso se burlará del juicio,
Y la boca de los impíos encubrirá la iniquidad.

29 Preparados están juicios para los escarnecedores,
Y azotes para las espaldas de los necios.

20:1 El vino es escarnecedor, la sidra alborotadora,
Y cualquiera que por ellos yerra no es sabio.

Como rugido de cachorro de león es el terror del rey;
El que lo enfurece peca contra sí mismo.

Honra es del hombre dejar la contienda;
Mas todo insensato se envolverá en ella.

El perezoso no ara a causa del invierno;
Pedirá, pues, en la siega, y no hallará.

Como aguas profundas es el consejo en el corazón del hombre;
Mas el hombre entendido lo alcanzará.

Muchos hombres proclaman cada uno su propia bondad,
Pero hombre de verdad, ¿quién lo hallará?

Camina en su integridad el justo;
Sus hijos son dichosos después de él.

El rey que se sienta en el trono de juicio,
Con su mirar disipa todo mal.

¿Quién podrá decir: Yo he limpiado mi corazón,
Limpio estoy de mi pecado?

10 Pesa falsa y medida falsa,
Ambas cosas son abominación a Jehová.

11 Aun el muchacho es conocido por sus hechos,
Si su conducta fuere limpia y recta.

12 El oído que oye, y el ojo que ve,
Ambas cosas igualmente ha hecho Jehová.

13 No ames el sueño, para que no te empobrezcas;
Abre tus ojos, y te saciarás de pan.

14 El que compra dice: Malo es, malo es;
Mas cuando se aparta, se alaba.

15 Hay oro y multitud de piedras preciosas;
Mas los labios prudentes son joya preciosa.

16 Quítale su ropa al que salió por fiador del extraño,
Y toma prenda del que sale fiador por los extraños.

17 Sabroso es al hombre el pan de mentira;
Pero después su boca será llena de cascajo.

18 Los pensamientos con el consejo se ordenan;
Y con dirección sabia se hace la guerra.

19 El que anda en chismes descubre el secreto;
No te entremetas, pues, con el suelto de lengua.

20 Al que maldice a su padre o a su madre,
Se le apagará su lámpara en oscuridad tenebrosa.

21 Los bienes que se adquieren de prisa al principio,
No serán al final bendecidos.

22 No digas: Yo me vengaré;
Espera a Jehová, y él te salvará.

23 Abominación son a Jehová las pesas falsas,
Y la balanza falsa no es buena.

24 De Jehová son los pasos del hombre;
¿Cómo, pues, entenderá el hombre su camino?

25 Lazo es al hombre hacer apresuradamente voto de consagración,
Y después de hacerlo, reflexionar.

26 El rey sabio avienta a los impíos,
Y sobre ellos hace rodar la rueda.

27 Lámpara de Jehová es el espíritu del hombre,
La cual escudriña lo más profundo del corazón.

28 Misericordia y verdad guardan al rey,
Y con clemencia se sustenta su trono.

29 La gloria de los jóvenes es su fuerza,
Y la hermosura de los ancianos es su vejez.

30 Los azotes que hieren son medicina para el malo,
Y el castigo purifica el corazón.

21:1 Como los repartimientos de las aguas,
Así está el corazón del rey en la mano de Jehová;
A todo lo que quiere lo inclina.

Todo camino del hombre es recto en su propia opinión;
Pero Jehová pesa los corazones.

Hacer justicia y juicio es a Jehová
Más agradable que sacrificio.

Altivez de ojos, y orgullo de corazón,
Y pensamiento de impíos, son pecado.

Los pensamientos del diligente ciertamente tienden a la abundancia;
Mas todo el que se apresura alocadamente, de cierto va a la pobreza.

Amontonar tesoros con lengua mentirosa
Es aliento fugaz de aquellos que buscan la muerte.

La rapiña de los impíos los destruirá,
Por cuanto no quisieron hacer juicio.

El camino del hombre perverso es torcido y extraño;
Mas los hechos del limpio son rectos.

Mejor es vivir en un rincón del terrado
Que con mujer rencillosa en casa espaciosa.

10 El alma del impío desea el mal;
Su prójimo no halla favor en sus ojos.

11 Cuando el escarnecedor es castigado, el simple se hace sabio;
Y cuando se le amonesta al sabio, aprende ciencia.

12 Considera el justo la casa del impío,
Cómo los impíos son trastornados por el mal.

13 El que cierra su oído al clamor del pobre,
También él clamará, y no será oído.

14 La dádiva en secreto calma el furor,
Y el don en el seno, la fuerte ira.

15 Alegría es para el justo el hacer juicio;
Mas destrucción a los que hacen iniquidad.

16 El hombre que se aparta del camino de la sabiduría
Vendrá a parar en la compañía de los muertos.

17 Hombre necesitado será el que ama el deleite,
Y el que ama el vino y los ung:uentos no se enriquecerá.

18 Rescate del justo es el impío,
Y por los rectos, el prevaricador.

19 Mejor es morar en tierra desierta
Que con la mujer rencillosa e iracunda.

20 Tesoro precioso y aceite hay en la casa del sabio;
Mas el hombre insensato todo lo disipa.

21 El que sigue la justicia y la misericordia
Hallará la vida, la justicia y la honra.

22 Tomó el sabio la ciudad de los fuertes,
Y derribó la fuerza en que ella confiaba.

23 El que guarda su boca y su lengua,
Su alma guarda de angustias.

24 Escarnecedor es el nombre del soberbio y presuntuoso
Que obra en la insolencia de su presunción.

25 El deseo del perezoso le mata,
Porque sus manos no quieren trabajar.

26 Hay quien todo el día codicia;
Pero el justo da, y no detiene su mano.

27 El sacrificio de los impíos es abominación;
!!Cuánto más ofreciéndolo con maldad!

28 El testigo mentiroso perecerá;
Mas el hombre que oye, permanecerá en su dicho.

29 El hombre impío endurece su rostro;
Mas el recto ordena sus caminos.

30 No hay sabiduría, ni inteligencia,
Ni consejo, contra Jehová.

31 El caballo se alista para el día de la batalla;
Mas Jehová es el que da la victoria.

Reina-Valera 1960 (RVR1960)Versión Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988.

Único Dios Verdadero.

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Único Dios Verdadero. (1ª parte)

William MacDonald

¿Cómo están amigos? Stephen Charnock, dice: La existencia de Dios es el fundamento de toda religión.

El hecho de la existencia de Dios significa que nosotros, como seres humanos, somos responsables. Si hay un Creador y Sustentador Supremo, las criaturas son responsables ante Él. Daniel Webster, el estadista americano, dijo que el pensamiento más profundo que tenía era el de su responsabilidad para con Dios.

Si la evolución fuese verdad, no habría normas morales para la sociedad. Si fuésemos el producto de una casualidad ciega, de una mezcla de moléculas al azar, nadie vería como algo malo las guerras, los crímenes, los robos, o cualquier otro comportamiento antisocial. Nadie sería responsable ante otra autoridad más alta.

El apóstol Pablo señala en Romanos 1 que todos saben que hay un Dios. Su existencia se revela en la creación; la creación demanda un Creador, como un diseño demanda un diseñador. También se revela en la conciencia; todos tenemos un conocimiento innato del bien y del mal. Las obras que la ley requiere están escritas en nuestro corazón.

Los paganos no quieren retener al Dios verdadero en su conocimiento. Saben que el creer en un Dios así pondría trabas a su estilo de vida, y por ello se vuelven a la idolatría. Se hacen imágenes de personas, aves, mamíferos y reptiles, y las adoran. Ya que cada imagen sucesiva representa un escalón más bajo en la escala de la creación, lo que ocurre es que se sienten cada vez menos responsables de vivir de una manera limpia. Si su Dios es una serpiente, no importa realmente cómo vivan. Esto aclara el estrecho lazo que hay entre la idolatría y la inmoralidad. Los ídolos hechos por seres humanos no hacen demandas morales a los adoradores.

Todos llegamos a ser como lo que adoramos. Ya sea que adoremos al dinero, la humanidad pecaminosa, los placeres carnales, las posesiones materiales o imágenes talladas, comenzamos a representarlas y nos hacemos como ellas. Por otro lado, cuanto más adoramos a Dios, más somos transformados a Su imagen (de lo cual nos habla 2 Co. 3:18).

La creencia determina el comportamiento. Y ahí está la importancia de tener una visión verdadera y correcta de Dios. Cuanto más altos sean nuestros pensamientos de Él, más exaltadas, santas y gloriosas serán nuestras vidas.

Algunos de los atributos de Dios son únicamente Suyos. Estos son intransferibles, esto es, que no pueden ser compartidos con nosotros. Por ejemplo, Dios es el único omnipotente, omnisciente y omnipresente. Nosotros no seremos nunca inmutables o infinitos. Aunque los creyentes vivirán para siempre, no son eternos, porque han tenido un comienzo. En la primera parte de este mensaje trataremos estos atributos únicos e intransferibles.

Pero Dios también comparte algunos de Sus atributos, y a éstos se les llaman atributos transferibles. Trataremos de ellos en la segunda parte del mensaje. Por supuesto, nunca podremos tener estas cualidades en sus formas perfectas. Las nuestras siempre serán reflejos débiles y pálidos de las Suyas. Pero nosotros podemos amar, ser santos y mostrar misericordia. Podemos ser justos y verdaderos, y mostrar gracia y piedad. Y ya que podemos, debemos hacerlo. Así es como somos imitadores de Dios (como nos exhorta Ef. 5:1).

El propósito de nuestro estudio, entonces, no es meramente saber acerca de los atributos de Dios, sino cultivar en nuestra vida cristiana diaria los que son compartidos o transferibles. Ahora tenemos que ponernos a estudiar los atributos de Dios. Normalmente definimos a Dios recitando Sus atributos. Por ejemplo: “Dios es Espíritu, infinito, eterno e inmutable en Su ser, sabiduría, poder, santidad, justicia, piedad y verdad”. Inevitablemente, esto nos lleva a adorarlo de una forma más sincera, a confiar en Él más completamente, a servirlo con más fidelidad, y a buscar el conformarnos más a Él en todos nuestros caminos.

Ahora, comencemos a estudiar los Atributos Únicos de Dios

En Éxodo 15:11, dice: ¿Quién como tú, oh Jehová, entre los dioses?¿Quién como tú, magnífico en santidad, terrible en maravillosas hazañas, hacedor de prodigios?

Dios es: Un Dios Verdadero

En Deuteronomio 6:4, leemos: “Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es”.

La Biblia enseña que hay un, y sólo un, Dios verdadero. Éste es el Dios que se reveló a Abraham y a sus descendientes. Pero, también era conocido desde el principio por aquéllos que se opusieron al politeísmo y la idolatría.

El concepto moderno acerca de esto es que la gente creía en muchos dioses, y que sólo gradualmente, debido al impacto de los profetas hebreos, llegaron a creer en el monoteísmo. La Biblia enseña todo lo contrario: desde el mismísimo comienzo Dios reveló que Él es uno –y el único Dios verdadero.

El versículo que encabeza este capítulo es el credo del judaísmo, el Shema (se pronuncia sh’MAH); quiere decir “oír” en hebreo, y es la primera palabra del credo.

Cuando decimos que Dios es uno, decimos que es un ser espiritual puro, que no está compuesto por partes como nosotros (espíritu, alma, y cuerpo). De todas maneras, al decir que Dios es uno, debe señalarse que en el hebreo hay dos palabras para describir unidad; una sugiere la unidad numérica absoluta, y la otra es un tanto parecida a nuestra palabra unidad. La segunda es la que se usa para Dios.

Los versículos del Antiguo Testamento que subrayan la unicidad y unidad de Dios incluyen las siguientes palabras, que encontramos en 1 R. 8:60, de la bendición del rey Salomón en la dedicación del templo: “A fin de que todos los pueblos de la tierra sepan que Jehová es Dios, y que no hay otro”. Y uno de los profetas menores, Zacarías, predice en el cap. 14, vs. 9, de su libro:
Y Jehová será rey
sobre toda la tierra.
En aquel día Jehová será uno,
y uno su nombre.

Dios es único. Él es uno – el único. Nadie debe compartir Su gloria; ni un arcángel, ni la Virgen María, ni ningún santo, profeta o apóstol.

El Nuevo Testamento continúa el monoteísmo absoluto del Antiguo Testamento, tal como lo indican los siguientes versículos.

Marcos 12:29 y 30 nos muestra que Cristo consideraba el Shema como el fundamento de la verdadera religión, al igual que Sus compatriotas judíos. Allí dice: “Jesús le respondió: El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel; el Señor nuestro Dios, el Señor uno es. Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas”.

Y En Juan 17:3, en la oración sumosacerdotal de nuestro Señor, Él menciona la unidad del único Dios verdadero en relación con el hecho de que Él envió a Su Hijo, y que la vida eterna consiste en conocer a Dios a través de Cristo. Esto se hace por fe, tal como lo enseña el resto de la Biblia. Por ejemplo, Gn. 15:6 y Ef. 2:8 y 9.

 

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PE2243 – Estudio Bíblico
Único Dios Verdadero (1ª parte)

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PELEA TRANQUILO

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Pablo Martini
Programa No. 2016-07-19

Es interesante observar cómo las victorias pasadas propias o ajenas, motivan para nuevos desafíos así como un récord de derrota infunde temor a dar nuevos pasos. Hay quiénes adoptan una posición optimista ante cada nuevo proyecto, basándose en experiencias de triunfo que les estimulan a comenzar otra vez. Por supuesto que también han fallado, pero no miran esos capítulos oscuros de su pasado, sino que sacan a relucir proyectos alcanzados y, de esa materia prima, construyen su nuevo emprendimiento. Pero también están aquellos que solo recuerdan las metas que no alcanzaron, lo que no salió o salió mal, se acobardan y nunca más emprenden nada nuevo. Se quedan con lo que tienen y esconden su talento en la arena. No arriesgan pero tampoco ganan nada. Hace mucho tiempo, el pueblo escogido por Dios del antiguo testamento, Israel, estaba a las puertas del proyecto nacional más ambicioso de la historia hebrea, entrar en una tierra desconocida, conquistarla, habitarla y apropiarse. Dios ya había prometido desde hace tiempo que era de ellos, pero la realidad era que en ese momento estaba habitada por pueblos fuertes y razas gigantes. ¿Cómo lograr la meta? Moisés alienta a esta gente relatándoles las victorias de sus antepasados saliendo de Egipto y atravesando un gran desierto. Frases como: “Yo les he entregado esta tierra;  ¡adelante,  tomen posesión de ella!” pintan los capítulos 1-3 del libro de Deuteronomio, llenando el corazón de estos muchachos judíos que estaban listos para obedecer confiados en su Dios. ¡Y  lo hicieron! Entraron, la tomaron, expulsaron a sus habitantes y demostraron a todas las naciones que en Dios se puede hacer proezas. Quizás te parezca ciencia ficción o libreto de película, pero es real y es real también hoy, en la experiencia de todos aquellos que junto con el apóstol Pablo dicen: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”. ¿Cuál es tu desafío hoy? Confía en Dios, reclama su poder, entrégale a Él toda ansiedad y prepárate para ver su brazo poderoso obrar.

PENSAMIENTO DEL DIA:

La victoria en la vida no consiste en alcanzar las metas que yo me propuse para Dios sino en alcanzar las metas que Él se propuso para mí.

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Proverbios sobre la vida y la conducta

Proverbios 15-18

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15:1 La blanda respuesta quita la ira;
Mas la palabra áspera hace subir el furor.

La lengua de los sabios adornará la sabiduría;
Mas la boca de los necios hablará sandeces.

Los ojos de Jehová están en todo lugar,
Mirando a los malos y a los buenos.

La lengua apacible es árbol de vida;
Mas la perversidad de ella es quebrantamiento de espíritu.

El necio menosprecia el consejo de su padre;
Mas el que guarda la corrección vendrá a ser prudente.

En la casa del justo hay gran provisión;
Pero turbación en las ganancias del impío.

La boca de los sabios esparce sabiduría;
No así el corazón de los necios.

El sacrificio de los impíos es abominación a Jehová;
Mas la oración de los rectos es su gozo.

Abominación es a Jehová el camino del impío;
Mas él ama al que sigue justicia.

10 La reconvención es molesta al que deja el camino;
Y el que aborrece la corrección morirá.

11 El Seol y el Abadón están delante de Jehová;
!!Cuánto más los corazones de los hombres!

12 El escarnecedor no ama al que le reprende,
Ni se junta con los sabios.

13 El corazón alegre hermosea el rostro;
Mas por el dolor del corazón el espíritu se abate.

14 El corazón entendido busca la sabiduría;
Mas la boca de los necios se alimenta de necedades.

15 Todos los días del afligido son difíciles;
Mas el de corazón contento tiene un banquete continuo.

16 Mejor es lo poco con el temor de Jehová,
Que el gran tesoro donde hay turbación.

17 Mejor es la comida de legumbres donde hay amor,
Que de buey engordado donde hay odio.

18 El hombre iracundo promueve contiendas;
Mas el que tarda en airarse apacigua la rencilla.

19 El camino del perezoso es como seto de espinos;
Mas la vereda de los rectos, como una calzada.

20 El hijo sabio alegra al padre;
Mas el hombre necio menosprecia a su madre.

21 La necedad es alegría al falto de entendimiento;
Mas el hombre entendido endereza sus pasos.

22 Los pensamientos son frustrados donde no hay consejo;
Mas en la multitud de consejeros se afirman.

23 El hombre se alegra con la respuesta de su boca;
Y la palabra a su tiempo, !!cuán buena es!

24 El camino de la vida es hacia arriba al entendido,
Para apartarse del Seol abajo.

25 Jehová asolará la casa de los soberbios;
Pero afirmará la heredad de la viuda.

26 Abominación son a Jehová los pensamientos del malo;
Mas las expresiones de los limpios son limpias.

27 Alborota su casa el codicioso;
Mas el que aborrece el soborno vivirá.

28 El corazón del justo piensa para responder;
Mas la boca de los impíos derrama malas cosas.

29 Jehová está lejos de los impíos;
Pero él oye la oración de los justos.

30 La luz de los ojos alegra el corazón,
Y la buena nueva conforta los huesos.

31 El oído que escucha las amonestaciones de la vida,
Entre los sabios morará.

32 El que tiene en poco la disciplina menosprecia su alma;
Mas el que escucha la corrección tiene entendimiento.

33 El temor de Jehová es enseñanza de sabiduría;
Y a la honra precede la humildad.

Proverbios sobre la vida y la conducta

16:1 Del hombre son las disposiciones del corazón;
    Mas de Jehová es la respuesta de la lengua.

Todos los caminos del hombre son limpios en su propia opinión;
Pero Jehová pesa los espíritus.

Encomienda a Jehová tus obras,
Y tus pensamientos serán afirmados.

Todas las cosas ha hecho Jehová para sí mismo,
Y aun al impío para el día malo.

Abominación es a Jehová todo altivo de corazón;
Ciertamente no quedará impune.

Con misericordia y verdad se corrige el pecado,
Y con el temor de Jehová los hombres se apartan del mal.

Cuando los caminos del hombre son agradables a Jehová,
Aun a sus enemigos hace estar en paz con él.

Mejor es lo poco con justicia
Que la muchedumbre de frutos sin derecho.

El corazón del hombre piensa su camino;
Mas Jehová endereza sus pasos.

10 Oráculo hay en los labios del rey;
En juicio no prevaricará su boca.

11 Peso y balanzas justas son de Jehová;
Obra suya son todas las pesas de la bolsa.

12 Abominación es a los reyes hacer impiedad,
Porque con justicia será afirmado el trono.

13 Los labios justos son el contentamiento de los reyes,
Y éstos aman al que habla lo recto.

14 La ira del rey es mensajero de muerte;
Mas el hombre sabio la evitará.

15 En la alegría del rostro del rey está la vida,
Y su benevolencia es como nube de lluvia tardía.

16 Mejor es adquirir sabiduría que oro preciado;
Y adquirir inteligencia vale más que la plata.

17 El camino de los rectos se aparta del mal;
Su vida guarda el que guarda su camino.

18 Antes del quebrantamiento es la soberbia,
Y antes de la caída la altivez de espíritu.

19 Mejor es humillar el espíritu con los humildes
Que repartir despojos con los soberbios.

20 El entendido en la palabra hallará el bien,
Y el que confía en Jehová es bienaventurado.

21 El sabio de corazón es llamado prudente,
Y la dulzura de labios aumenta el saber.

22 Manantial de vida es el entendimiento al que lo posee;
Mas la erudición de los necios es necedad.

23 El corazón del sabio hace prudente su boca,
Y añade gracia a sus labios.

24 Panal de miel son los dichos suaves;
Suavidad al alma y medicina para los huesos.

25 Hay camino que parece derecho al hombre,
Pero su fin es camino de muerte.

26 El alma del que trabaja, trabaja para sí,
Porque su boca le estimula.

27 El hombre perverso cava en busca del mal,
Y en sus labios hay como llama de fuego.

28 El hombre perverso levanta contienda,
Y el chismoso aparta a los mejores amigos.

29 El hombre malo lisonjea a su prójimo,
Y le hace andar por camino no bueno.

30 Cierra sus ojos para pensar perversidades;
Mueve sus labios, efectúa el mal.

31 Corona de honra es la vejez
Que se halla en el camino de justicia.

32 Mejor es el que tarda en airarse que el fuerte;
Y el que se enseñorea de su espíritu, que el que toma una ciudad.

33 La suerte se echa en el regazo;
Mas de Jehová es la decisión de ella.

17:Mejor es un bocado seco, y en paz,
Que casa de contiendas llena de provisiones.

El siervo prudente se enseñoreará del hijo que deshonra,
Y con los hermanos compartirá la herencia.

El crisol para la plata, y la hornaza para el oro;
Pero Jehová prueba los corazones.

El malo está atento al labio inicuo;
Y el mentiroso escucha la lengua detractora.

El que escarnece al pobre afrenta a su Hacedor;
Y el que se alegra de la calamidad no quedará sin castigo.

Corona de los viejos son los nietos,
Y la honra de los hijos, sus padres.

No conviene al necio la altilocuencia;
!!Cuánto menos al príncipe el labio mentiroso!

Piedra preciosa es el soborno para el que lo practica;
Adondequiera que se vuelve, halla prosperidad.

El que cubre la falta busca amistad;
Mas el que la divulga, aparta al amigo.

10 La reprensión aprovecha al entendido,
Más que cien azotes al necio.

11 El rebelde no busca sino el mal,
Y mensajero cruel será enviado contra él.

12 Mejor es encontrarse con una osa a la cual han robado sus cachorros,
Que con un fatuo en su necedad.

13 El que da mal por bien,
No se apartará el mal de su casa.

14 El que comienza la discordia es como quien suelta las aguas;
Deja, pues, la contienda, antes que se enrede.

15 El que justifica al impío, y el que condena al justo,
Ambos son igualmente abominación a Jehová.

16 ¿De qué sirve el precio en la mano del necio para comprar sabiduría,
No teniendo entendimiento?

17 En todo tiempo ama el amigo,
Y es como un hermano en tiempo de angustia.

18 El hombre falto de entendimiento presta fianzas,
Y sale por fiador en presencia de su amigo.

19 El que ama la disputa, ama la transgresión;
Y el que abre demasiado la puerta busca su ruina.

20 El perverso de corazón nunca hallará el bien,
Y el que revuelve con su lengua caerá en el mal.

21 El que engendra al insensato, para su tristeza lo engendra;
Y el padre del necio no se alegrará.

22 El corazón alegre constituye buen remedio;
Mas el espíritu triste seca los huesos.

23 El impío toma soborno del seno
Para pervertir las sendas de la justicia.

24 En el rostro del entendido aparece la sabiduría;
Mas los ojos del necio vagan hasta el extremo de la tierra.

25 El hijo necio es pesadumbre de su padre,
Y amargura a la que lo dio a luz.

26 Ciertamente no es bueno condenar al justo,
Ni herir a los nobles que hacen lo recto.

27 El que ahorra sus palabras tiene sabiduría;
De espíritu prudente es el hombre entendido.

28 Aun el necio, cuando calla, es contado por sabio;
El que cierra sus labios es entendido.

18 Su deseo busca el que se desvía,
Y se entremete en todo negocio.

No toma placer el necio en la inteligencia,
Sino en que su corazón se descubra.

Cuando viene el impío, viene también el menosprecio,
Y con el deshonrador la afrenta.

Aguas profundas son las palabras de la boca del hombre;
Y arroyo que rebosa, la fuente de la sabiduría.

Tener respeto a la persona del impío,
Para pervertir el derecho del justo, no es bueno.

Los labios del necio traen contienda;
Y su boca los azotes llama.

La boca del necio es quebrantamiento para sí,
Y sus labios son lazos para su alma.

Las palabras del chismoso son como bocados suaves,
Y penetran hasta las entrañas.

También el que es negligente en su trabajo
Es hermano del hombre disipador.

10 Torre fuerte es el nombre de Jehová;
A él correrá el justo, y será levantado.

11 Las riquezas del rico son su ciudad fortificada,
Y como un muro alto en su imaginación.

12 Antes del quebrantamiento se eleva el corazón del hombre,
Y antes de la honra es el abatimiento.

13 Al que responde palabra antes de oír,
Le es fatuidad y oprobio.

14 El ánimo del hombre soportará su enfermedad;
Mas ¿quién soportará al ánimo angustiado?

15 El corazón del entendido adquiere sabiduría;
Y el oído de los sabios busca la ciencia.

16 La dádiva del hombre le ensancha el camino
Y le lleva delante de los grandes.

17 Justo parece el primero que aboga por su causa;
Pero viene su adversario, y le descubre.

18 La suerte pone fin a los pleitos,
Y decide entre los poderosos.

19 El hermano ofendido es más tenaz que una ciudad fuerte,
Y las contiendas de los hermanos son como cerrojos de alcázar.

20 Del fruto de la boca del hombre se llenará su vientre;
Se saciará del producto de sus labios.

21 La muerte y la vida están en poder de la lengua,
Y el que la ama comerá de sus frutos.

22 El que halla esposa halla el bien,
Y alcanza la benevolencia de Jehová.

23 El pobre habla con ruegos,
Mas el rico responde durezas.

24 El hombre que tiene amigos ha de mostrarse amigo;
Y amigo hay más unido que un hermano.

Reina-Valera 1960 (RVR1960)Versión Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988.

NOS CUESTA PERDONAR

NOS CUESTA PERDONAR

7773

Audio

Pablo Martini
Programa No. 2016-07-18

Nuestra generación muestra cierta conducta violenta y ambiciosa que mata las relaciones, carcome los sentimientos y separa a los hombres, familias y naciones. Esta conducta es alimentada casi siempre por el odio y la envidia, pero en realidad ya existió desde siempre. Jesús relató la experiencia de un siervo que manifestó este tipo de patología con un consiervo suyo y tuvo un final trágico. Sumado a las causas que mencionamos le debemos añadir otra que es protagonista en dicho relato: El olvido. Sí. Fue un siervo olvidadizo porque no quiso perdonar a uno que le debía algunos pesos cuando a él mismo se la había perdonado una deuda millonaria que tenía con su propio amo. Lo leemos en Mateo capítulo 18. Creo que la causa principal por la que nos cuesta perdonar es porque olvidamos que hemos sido perdonados por Dios o simplemente porque nunca hemos aceptado su perdón. Ese sea tal vez el germen de esta sociedad competitiva. Nuestros propios sentimientos de culpas pasadas y presentes condicionan nuestro reaccionar ante nuestros semejantes. En cambio, aquellos que han experimentado el perdón de Dios sobre sus vidas y fueron sanados, no pueden exigir en una actitud déspota nada de sus semejantes, porque tienen siempre en mente lo que se les perdonó. Dijo Jesús: “Al que se le perdonó poco ama poco, y a aquel que se le perdonó mucho ama  más.” En realidad a todos Dios nos perdonó mucho en Jesús en aquella cruz hace 2000 años, pero hay quienes que no lo han experimentado así y viven esclavos y esclavizando. Este siervo olvidadizo del relato bíblico metió en la cárcel a su deudor pretendiendo que allí junte el dinero para su libertad. ¡Absurdo!, y al final fue él mismo quién terminó preso. Es que cuando nos estoy dispuesto a perdonar, el esclavo soy yo mismo. ¿Te cuesta perdonar y ser amable? Quizás sea porque nunca has experimentado el perdón y el amor de Dios. Está allí a tu alcance, tómalo y sé libre.

PENSAMIENTO DEL DIA:

Perdonar es liberar a un preso y descubrir que ese preso era yo.

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La mujer sabia edifica su casa

Proverbios 12-14

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12:1 El que ama la instrucción ama la sabiduría;
Mas el que aborrece la reprensión es ignorante.

El bueno alcanzará favor de Jehová;
Mas él condenará al hombre de malos pensamientos.

El hombre no se afirmará por medio de la impiedad;
Mas la raíz de los justos no será removida.

La mujer virtuosa es corona de su marido;
Mas la mala, como carcoma en sus huesos.

Los pensamientos de los justos son rectitud;
Mas los consejos de los impíos, engaño.

Las palabras de los impíos son asechanzas para derramar sangre;
Mas la boca de los rectos los librará.

Dios trastornará a los impíos, y no serán más;
Pero la casa de los justos permanecerá firme.

Según su sabiduría es alabado el hombre;
Mas el perverso de corazón será menospreciado.

Más vale el despreciado que tiene servidores,
Que el que se jacta, y carece de pan.

10 El justo cuida de la vida de su bestia;
Mas el corazón de los impíos es cruel.

11 El que labra su tierra se saciará de pan;
Mas el que sigue a los vagabundos es falto de entendimiento.

12 Codicia el impío la red de los malvados;
Mas la raíz de los justos dará fruto.

13 El impío es enredado en la prevaricación de sus labios;
Mas el justo saldrá de la tribulación.

14 El hombre será saciado de bien del fruto de su boca;
Y le será pagado según la obra de sus manos.

15 El camino del necio es derecho en su opinión;
Mas el que obedece al consejo es sabio.

16 El necio al punto da a conocer su ira;
Mas el que no hace caso de la injuria es prudente.

17 El que habla verdad declara justicia;
Mas el testigo mentiroso, engaño.

18 Hay hombres cuyas palabras son como golpes de espada;
Mas la lengua de los sabios es medicina.

19 El labio veraz permanecerá para siempre;
Mas la lengua mentirosa sólo por un momento.

20 Engaño hay en el corazón de los que piensan el mal;
Pero alegría en el de los que piensan el bien.

21 Ninguna adversidad acontecerá al justo;
Mas los impíos serán colmados de males.

22 Los labios mentirosos son abominación a Jehová;
Pero los que hacen verdad son su contentamiento.

23 El hombre cuerdo encubre su saber;
Mas el corazón de los necios publica la necedad.

24 La mano de los diligentes señoreará;
Mas la negligencia será tributaria.

25 La congoja en el corazón del hombre lo abate;
Mas la buena palabra lo alegra.

26 El justo sirve de guía a su prójimo;
Mas el camino de los impíos les hace errar.

27 El indolente ni aun asará lo que ha cazado;
Pero haber precioso del hombre es la diligencia.

28 En el camino de la justicia está la vida;
Y en sus caminos no hay muerte.

13:1 El hijo sabio recibe el consejo del padre;
Mas el burlador no escucha las reprensiones.

Del fruto de su boca el hombre comerá el bien;
Mas el alma de los prevaricadores hallará el mal.

El que guarda su boca guarda su alma;
Mas el que mucho abre sus labios tendrá calamidad.

El alma del perezoso desea, y nada alcanza;
Mas el alma de los diligentes será prosperada.

El justo aborrece la palabra de mentira;
Mas el impío se hace odioso e infame.

La justicia guarda al de perfecto camino;
Mas la impiedad trastornará al pecador.

Hay quienes pretenden ser ricos, y no tienen nada;
Y hay quienes pretenden ser pobres, y tienen muchas riquezas.

El rescate de la vida del hombre está en sus riquezas;
Pero el pobre no oye censuras.

La luz de los justos se alegrará;
Mas se apagará la lámpara de los impíos.

10 Ciertamente la soberbia concebirá contienda;
Mas con los avisados está la sabiduría.

11 Las riquezas de vanidad disminuirán;
Pero el que recoge con mano laboriosa las aumenta.

12 La esperanza que se demora es tormento del corazón;
Pero árbol de vida es el deseo cumplido.

13 El que menosprecia el precepto perecerá por ello;
Mas el que teme el mandamiento será recompensado.

14 La ley del sabio es manantial de vida
Para apartarse de los lazos de la muerte.

15 El buen entendimiento da gracia;
Mas el camino de los transgresores es duro.

16 Todo hombre prudente procede con sabiduría;
Mas el necio manifestará necedad.

17 El mal mensajero acarrea desgracia;
Mas el mensajero fiel acarrea salud.

18 Pobreza y verg:uenza tendrá el que menosprecia el consejo;
Mas el que guarda la corrección recibirá honra.

19 El deseo cumplido regocija el alma;
Pero apartarse del mal es abominación a los necios.

20 El que anda con sabios, sabio será;
Mas el que se junta con necios será quebrantado.

21 El mal perseguirá a los pecadores,
Mas los justos serán premiados con el bien.

22 El bueno dejará herederos a los hijos de sus hijos;
Pero la riqueza del pecador está guardada para el justo.

23 En el barbecho de los pobres hay mucho pan;
Mas se pierde por falta de juicio.

24 El que detiene el castigo, a su hijo aborrece;
Mas el que lo ama, desde temprano lo corrige.

25 El justo come hasta saciar su alma;
Mas el vientre de los impíos tendrá necesidad.

14:1 La mujer sabia edifica su casa;
Mas la necia con sus manos la derriba.

El que camina en su rectitud teme a Jehová;
Mas el de caminos pervertidos lo menosprecia.

En la boca del necio está la vara de la soberbia;
Mas los labios de los sabios los guardarán.

Sin bueyes el granero está vacío;
Mas por la fuerza del buey hay abundancia de pan.

El testigo verdadero no mentirá;
Mas el testigo falso hablará mentiras.

Busca el escarnecedor la sabiduría y no la halla;
Mas al hombre entendido la sabiduría le es fácil.

Vete de delante del hombre necio,
Porque en él no hallarás labios de ciencia.

La ciencia del prudente está en entender su camino;
Mas la indiscreción de los necios es engaño.

Los necios se mofan del pecado;
Mas entre los rectos hay buena voluntad.

10 El corazón conoce la amargura de su alma;
Y extraño no se entremeterá en su alegría.

11 La casa de los impíos será asolada;
Pero florecerá la tienda de los rectos.

12 Hay camino que al hombre le parece derecho;
Pero su fin es camino de muerte.

13 Aun en la risa tendrá dolor el corazón;
Y el término de la alegría es congoja.

14 De sus caminos será hastiado el necio de corazón;
Pero el hombre de bien estará contento del suyo.

15 El simple todo lo cree;
Mas el avisado mira bien sus pasos.

16 El sabio teme y se aparta del mal;
Mas el insensato se muestra insolente y confiado.

17 El que fácilmente se enoja hará locuras;
Y el hombre perverso será aborrecido.

18 Los simples heredarán necedad;
Mas los prudentes se coronarán de sabiduría.

19 Los malos se inclinarán delante de los buenos,
Y los impíos a las puertas del justo.

20 El pobre es odioso aun a su amigo;
Pero muchos son los que aman al rico.

21 Peca el que menosprecia a su prójimo;
Mas el que tiene misericordia de los pobres es bienaventurado.

22 ¿No yerran los que piensan el mal?
Misericordia y verdad alcanzarán los que piensan el bien.

23 En toda labor hay fruto;
Mas las vanas palabras de los labios empobrecen.

24 Las riquezas de los sabios son su corona;
Pero la insensatez de los necios es infatuación.

25 El testigo verdadero libra las almas;
Mas el engañoso hablará mentiras.

26 En el temor de Jehová está la fuerte confianza;
Y esperanza tendrán sus hijos.

27 El temor de Jehová es manantial de vida
Para apartarse de los lazos de la muerte.

28 En la multitud del pueblo está la gloria del rey;
Y en la falta de pueblo la debilidad del príncipe.

29 El que tarda en airarse es grande de entendimiento;
Mas el que es impaciente de espíritu enaltece la necedad.

30 El corazón apacible es vida de la carne;
Mas la envidia es carcoma de los huesos.

31 El que oprime al pobre afrenta a su Hacedor;
Mas el que tiene misericordia del pobre, lo honra.

32 Por su maldad será lanzado el impío;
Mas el justo en su muerte tiene esperanza.

33 En el corazón del prudente reposa la sabiduría;
Pero no es conocida en medio de los necios.

34 La justicia engrandece a la nación;
Mas el pecado es afrenta de las naciones.

35 La benevolencia del rey es para con el servidor entendido;
Mas su enojo contra el que lo averg:uenza.

Reina-Valera 1960 (RVR1960)Versión Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988.

 

LA MOTIVACIÓN

LA MOTIVACIÓN

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Pablo Martini
Programa No. 2016-07-17

Ralph Waldo Emerson dijo: “Nunca nada grande fue concebido sin entusiasmo”. Es que en realidad, la motivación es madre de hijos prominentes y adelantados. Nada se logra desde el lecho del conformismo, el desgano y la ley del mínimo esfuerzo. El desánimo lleva a brazos caídos y falta de visión. La pereza está siempre asociada al desánimo. La motivación es algo natural al ser humano. Ese instinto de supervivencia y de progreso que se evidencia en la rápida escalada en tecnología que este mundo está sufriendo en las últimas décadas. Claro que los obstáculos y desencantos de la vida tienen cierto poder frustrante y en la mayoría de los casos apaga esa chispa creadora, ese ánimo de continuar y deja al hombre y a la mujer tendidos sin fuerzas en el callejón del agotamiento y la pérdida de sabor en lo que se hace. Si te encuentras en esa situación, mi apreciado amigo, debes saber que nada de lo que hagas tendrá un final de excelencia ni tendrá valor eterno, porque solo con el sello del entusiasmo es que se realizan las grandes cosas. La convicción de que lo que estoy haciendo es mi vocación, mi llamado, es tal vez el primer ingrediente para una vida de entusiasmo. Pedro, aquel pescador hecho pastor de almas por el llamado de Jesús, vivió entusiasmado con su nuevo oficio. Más tarde, advertido sobre el final que le esperaba a su vida, declaró con entusiasmo que estaba dispuesto a vivir consagrado a la misma causa aunque le cueste su misma vida. Luego, en las playas del mar de Galilea, recibe de los labios del mismo Jesús que le llamó la vital pregunta: “¿Me amas?”, es que los afectos también son otro ingrediente indispensable para poner el corazón en lo que hacemos. ¿Eres un entusiasmado de la vida?… Si no, escucha el llamado de Dios que te invita a seguirle, deposita tu fututo en Sus manos y ama a Dios con todas tus fuerzas. Sólo así dejarás tu huella en esta tierra.

PENSAMIENTO DEL DIA:

“Nunca nada grande fue concebido sin entusiasmo”.

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Excelencia y eternidad de la Sabiduría

Proverbios 8-11

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Excelencia y eternidad de la Sabiduría

8:1 ¿No clama la sabiduría,
    Y da su voz la inteligencia?

En las alturas junto al camino,
A las encrucijadas de las veredas se para;

En el lugar de las puertas, a la entrada de la ciudad,
A la entrada de las puertas da voces:

Oh hombres, a vosotros clamo;
Dirijo mi voz a los hijos de los hombres.

Entended, oh simples, discreción;
Y vosotros, necios, entrad en cordura.

Oíd, porque hablaré cosas excelentes,
Y abriré mis labios para cosas rectas.

Porque mi boca hablará verdad,
Y la impiedad abominan mis labios.

Justas son todas las razones de mi boca;
No hay en ellas cosa perversa ni torcida.

Todas ellas son rectas al que entiende,
Y razonables a los que han hallado sabiduría.

10 Recibid mi enseñanza, y no plata;
Y ciencia antes que el oro escogido.

11 Porque mejor es la sabiduría que las piedras preciosas;
Y todo cuanto se puede desear, no es de compararse con ella.

12 Yo, la sabiduría, habito con la cordura,
Y hallo la ciencia de los consejos.

13 El temor de Jehová es aborrecer el mal;
La soberbia y la arrogancia, el mal camino,
Y la boca perversa, aborrezco.

14 Conmigo está el consejo y el buen juicio;
Yo soy la inteligencia; mío es el poder.

15 Por mí reinan los reyes,
Y los príncipes determinan justicia.

16 Por mí dominan los príncipes,
Y todos los gobernadores juzgan la tierra.

17 Yo amo a los que me aman,
Y me hallan los que temprano me buscan.

18 Las riquezas y la honra están conmigo;
Riquezas duraderas, y justicia.

19 Mejor es mi fruto que el oro, y que el oro refinado;
Y mi rédito mejor que la plata escogida.

20 Por vereda de justicia guiaré,
Por en medio de sendas de juicio,

21 Para hacer que los que me aman tengan su heredad,
Y que yo llene sus tesoros.

22 Jehová me poseía en el principio,
Ya de antiguo, antes de sus obras.

23 Eternamente tuve el principado, desde el principio,
Antes de la tierra.

24 Antes de los abismos fui engendrada;
Antes que fuesen las fuentes de las muchas aguas.

25 Antes que los montes fuesen formados,
Antes de los collados, ya había sido yo engendrada;

26 No había aún hecho la tierra, ni los campos,
Ni el principio del polvo del mundo.

27 Cuando formaba los cielos, allí estaba yo;
Cuando trazaba el círculo sobre la faz del abismo;

28 Cuando afirmaba los cielos arriba,
Cuando afirmaba las fuentes del abismo;

29 Cuando ponía al mar su estatuto,
Para que las aguas no traspasasen su mandamiento;
Cuando establecía los fundamentos de la tierra,

30 Con él estaba yo ordenándolo todo,
Y era su delicia de día en día,
Teniendo solaz delante de él en todo tiempo.

31 Me regocijo en la parte habitable de su tierra;
Y mis delicias son con los hijos de los hombres.

32 Ahora, pues, hijos, oídme,
Y bienaventurados los que guardan mis caminos.

33 Atended el consejo, y sed sabios,
Y no lo menospreciéis.

34 Bienaventurado el hombre que me escucha,
Velando a mis puertas cada día,
Aguardando a los postes de mis puertas.

35 Porque el que me halle, hallará la vida,
Y alcanzará el favor de Jehová.

36 Mas el que peca contra mí, defrauda su alma;
Todos los que me aborrecen aman la muerte.

La Sabiduría y la mujer insensata

9:1 La sabiduría edificó su casa,
    Labró sus siete columnas.

Mató sus víctimas, mezcló su vino,
Y puso su mesa.

Envió sus criadas;
Sobre lo más alto de la ciudad clamó.

Dice a cualquier simple: Ven acá.
A los faltos de cordura dice:

Venid, comed mi pan,
Y bebed del vino que yo he mezclado.

Dejad las simplezas, y vivid,
Y andad por el camino de la inteligencia.

El que corrige al escarnecedor, se acarrea afrenta;
El que reprende al impío, se atrae mancha.

No reprendas al escarnecedor, para que no te aborrezca;
Corrige al sabio, y te amará.

Da al sabio, y será más sabio;
Enseña al justo, y aumentará su saber.

10 El temor de Jehová es el principio de la sabiduría,
Y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia.

11 Porque por mí se aumentarán tus días,
Y años de vida se te añadirán.

12 Si fueres sabio, para ti lo serás;
Y si fueres escarnecedor, pagarás tú solo.

13 La mujer insensata es alborotadora;
Es simple e ignorante.

14 Se sienta en una silla a la puerta de su casa,
En los lugares altos de la ciudad,

15 Para llamar a los que pasan por el camino,
Que van por sus caminos derechos.

16 Dice a cualquier simple: Ven acá.
A los faltos de cordura dijo:

17 Las aguas hurtadas son dulces,
Y el pan comido en oculto es sabroso.

18 Y no saben que allí están los muertos;
Que sus convidados están en lo profundo del Seol.

Contraste entre el justo y el malvado

10:1 Los proverbios de Salomón.
    El hijo sabio alegra al padre,
    Pero el hijo necio es tristeza de su madre.

Los tesoros de maldad no serán de provecho;
Mas la justicia libra de muerte.

Jehová no dejará padecer hambre al justo;
Mas la iniquidad lanzará a los impíos.

La mano negligente empobrece;
Mas la mano de los diligentes enriquece.

El que recoge en el verano es hombre entendido;
El que duerme en el tiempo de la siega es hijo que averg:uenza.

Hay bendiciones sobre la cabeza del justo;
Pero violencia cubrirá la boca de los impíos.

La memoria del justo será bendita;
Mas el nombre de los impíos se pudrirá.

El sabio de corazón recibirá los mandamientos;
Mas el necio de labios caerá.

El que camina en integridad anda confiado;
Mas el que pervierte sus caminos será quebrantado.

10 El que guiña el ojo acarrea tristeza;
Y el necio de labios será castigado.

11 Manantial de vida es la boca del justo;
Pero violencia cubrirá la boca de los impíos.

12 El odio despierta rencillas;
Pero el amor cubrirá todas las faltas.

13 En los labios del prudente se halla sabiduría;
Mas la vara es para las espaldas del falto de cordura.

14 Los sabios guardan la sabiduría;
Mas la boca del necio es calamidad cercana.

15 Las riquezas del rico son su ciudad fortificada;
Y el desmayo de los pobres es su pobreza.

16 La obra del justo es para vida;
Mas el fruto del impío es para pecado.

17 Camino a la vida es guardar la instrucción;
Pero quien desecha la reprensión, yerra.

18 El que encubre el odio es de labios mentirosos;
Y el que propaga calumnia es necio.

19 En las muchas palabras no falta pecado;
Mas el que refrena sus labios es prudente.

20 Plata escogida es la lengua del justo;
Mas el corazón de los impíos es como nada.

21 Los labios del justo apacientan a muchos,
Mas los necios mueren por falta de entendimiento.

22 La bendición de Jehová es la que enriquece,
Y no añade tristeza con ella.

23 El hacer maldad es como una diversión al insensato;
Mas la sabiduría recrea al hombre de entendimiento.

24 Lo que el impío teme, eso le vendrá;
Pero a los justos les será dado lo que desean.

25 Como pasa el torbellino, así el malo no permanece;
Mas el justo permanece para siempre.

26 Como el vinagre a los dientes, y como el humo a los ojos,
Así es el perezoso a los que lo envían.

27 El temor de Jehová aumentará los días;
Mas los años de los impíos serán acortados.

28 La esperanza de los justos es alegría;
Mas la esperanza de los impíos perecerá.

29 El camino de Jehová es fortaleza al perfecto;
Pero es destrucción a los que hacen maldad.

30 El justo no será removido jamás;
Pero los impíos no habitarán la tierra.

31 La boca del justo producirá sabiduría;
Mas la lengua perversa será cortada.

32 Los labios del justo saben hablar lo que agrada;
Mas la boca de los impíos habla perversidades.

11:1 El peso falso es abominación a Jehová;
Mas la pesa cabal le agrada.

Cuando viene la soberbia, viene también la deshonra;
Mas con los humildes está la sabiduría.

La integridad de los rectos los encaminará;
Pero destruirá a los pecadores la perversidad de ellos.

No aprovecharán las riquezas en el día de la ira;
Mas la justicia librará de muerte.

La justicia del perfecto enderezará su camino;
Mas el impío por su impiedad caerá.

La justicia de los rectos los librará;
Mas los pecadores serán atrapados en su pecado.

Cuando muere el hombre impío, perece su esperanza;
Y la expectación de los malos perecerá.

El justo es librado de la tribulación;
Mas el impío entra en lugar suyo.

El hipócrita con la boca daña a su prójimo;
Mas los justos son librados con la sabiduría.

10 En el bien de los justos la ciudad se alegra;
Mas cuando los impíos perecen hay fiesta.

11 Por la bendición de los rectos la ciudad será engrandecida;
Mas por la boca de los impíos será trastornada.

12 El que carece de entendimiento menosprecia a su prójimo;
Mas el hombre prudente calla.

13 El que anda en chismes descubre el secreto;
Mas el de espíritu fiel lo guarda todo.

14 Donde no hay dirección sabia, caerá el pueblo;
Mas en la multitud de consejeros hay seguridad.

15 Con ansiedad será afligido el que sale por fiador de un extraño;
Mas el que aborreciere las fianzas vivirá seguro.

16 La mujer agraciada tendrá honra,
Y los fuertes tendrán riquezas.

17 A su alma hace bien el hombre misericordioso;
Mas el cruel se atormenta a sí mismo.

18 El impío hace obra falsa;
Mas el que siembra justicia tendrá galardón firme.

19 Como la justicia conduce a la vida,
Así el que sigue el mal lo hace para su muerte.

20 Abominación son a Jehová los perversos de corazón;
Mas los perfectos de camino le son agradables.

21 Tarde o temprano, el malo será castigado;
Mas la descendencia de los justos será librada.

22 Como zarcillo de oro en el hocico de un cerdo
Es la mujer hermosa y apartada de razón.

23 El deseo de los justos es solamente el bien;
Mas la esperanza de los impíos es el enojo.

24 Hay quienes reparten, y les es añadido más;
Y hay quienes retienen más de lo que es justo, pero vienen a pobreza.

25 El alma generosa será prosperada;
Y el que saciare, él también será saciado.

26 Al que acapara el grano, el pueblo lo maldecirá;
Pero bendición será sobre la cabeza del que lo vende.

27 El que procura el bien buscará favor;
Mas al que busca el mal, éste le vendrá.

28 El que confía en sus riquezas caerá;
Mas los justos reverdecerán como ramas.

29 El que turba su casa heredará viento;
Y el necio será siervo del sabio de corazón.

30 El fruto del justo es árbol de vida;
Y el que gana almas es sabio.

31 Ciertamente el justo será recompensado en la tierra;
!!Cuánto más el impío y el pecador!

Reina-Valera 1960 (RVR1960)Versión Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988.