Nuestra misión

Nuestra misión

3/12/2017

Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo. (2 Corintios 5:19)

Dios amó a un mundo perdido y procuró ganar a los pecadores para sí para su propia gloria. Cristo vino al mundo por amor y procuró ganar a los pecadores para la gloria del Padre. Como creyentes, también nosotros debemos ir al mundo con amor y procurar ganar a los perdidos para la gloria de Dios. Así que nuestra misión es igual que la de Dios.

Somos una extensión del ministerio de Dios el Padre y del Hijo al recibir gloria por la salvación de los perdidos pecadores. Jesús dijo: “Como tú me enviaste al mundo, así yo los he enviado al mundo” (Jn. 17:18). “Así como” expresa intención. Así como el Padre envió al Hijo al mundo irredento, así el Hijo ha enviado a los creyentes. ¡Lo maravilloso es que tenemos el privilegio de participar en la misión de Jesucristo para un mundo perdido!

Disponible en Internet en: http://www.gracia.org
DERECHOS DE AUTOR © 2012 Gracia a Vosotros
Usted podrá reproducir este contenido de Gracia a Vosotros sin fines comerciales de acuerdo con la política de Derechos de Autor de Gracia a Vosotros (http://www.gracia.org/acercaDeGAV.aspx?page=derechos).

Cuando el alfarero está a nuestro favor

MARZO, 12

Cuando el alfarero está a nuestro favor

Devocional por John Piper

¡Ay del que contiende con su Hacedor,
el tiesto entre los tiestos de tierra!
¿Dirá el barro al alfarero: “Qué haces”?
¿O tu obra dirá: “Él no tiene manos”?
(Isaías 45:9)

La majestad de Dios se magnifica cuando lo vemos a él a través del lente de la creación ex nihilo (de la nada). Él ordena a la nada, y esta le obedece y se convierte en algo.

De la nada hace el barro, y del barro nos hace a nosotros —la cerámica del Señor (Isaías 45:9)—, su posesión, destinados para su gloria, en total dependencia en él.

«Sabed que Él, el Señor, es Dios; Él nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos;
pueblo suyo somos y ovejas de su prado» (Salmos 100:3). Es humillante ser una oveja y una vasija que pertenece a alguien más.

Esta mañana estaba leyendo Isaías y encontré otra declaración acerca de la majestad de Dios. Cuando la pongo junto al poder absoluto de Dios y sus derechos como Creador, se crea una combustión que explota en mi corazón. ¡Bum!

Isaías 33:21 dice: «Porque allí, el Majestuoso, el Señor, será para nosotros…».

¡Para nosotros! ¡Para nosotros! El Creador es por nosotros y no contra nosotros. Teniendo todo el poder del universo y el derecho absoluto a hacer lo que le place con lo que ha creado, ¡él es por nosotros!

«…Ni el ojo había visto a un Dios fuera de ti que obrara a favor del que esperaba en Él» (Isaías 64:4). «Si Dios es por nosotros, ¿quiéncontra nosotros?» (Romanos 8:31).

¿Se les ocurre alguna cosa (quiero decir, cualquier cosa) que sea más reconfortante y que nos dé mayor seguridad y gozo que el hecho de que el Señor en su majestad esté a nuestro favor?

http://solidjoys.sdejesucristo.org/

Diez Razones Para Alabar a Dios

11 Marzo 2017

Diez Razones Para Alabar a Dios
por Charles R. Swindoll

Hechos 9:1-4

El primer capítulo de Efesios describe las bendiciones que Dios le da a usted y a todos los creyentes en Cristo Jesús.

Que estas diez razones para alabar a Dios vengan a su mente a menudo mientras usted recuerda todo lo que Dios ha hecho por usted.

1. Porque Él lo ha bendecido con toda bendición espiritual

Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo (v. 3).

A Dios le encanta bendecir a su pueblo. A causa de que sus bendiciones espirituales están aseguradas en el cielo, no están limitadas por nuestras acciones o por el tiempo terrenal. Están basadas en Su carácter y en Su propósito para usted.

2. Porque Él lo ha escogido

Según nos escogió en Él antes de la fundación del mundo, para que fuéramos santos y sin mancha delante de Él (v. 4)

Ningún cristiano comprende por qué Dios lo escogió, pero en Su gracia Él lo hizo. Usted era parte de su plan divino antes que el tiempo comenzara. ¿No lo motiva esa gracia a amarlo y a vivir para Él aun más?

3. Porque Él lo ha predestinado y adoptado                                       

En amor nos predestinó para adopción como hijos para sí mediante Jesucristo, conforme al beneplácito de su voluntad (v. 5).

Predestinado significa «escogido de antemano». La obra de Dios en su vida garantiza que Él cumplirá Su plan perfecto para usted: que usted sea adoptado en Su familia. A causa de lo que Jesús hizo en la cruz, cuando usted cree, se convierte en un hijo o hija del Dios Viviente.

4. Porque Él lo ha redimido

Para alabanza de la gloria de su gracia que gratuitamente ha impartido sobre nosotros en el Amado. En Él tenemos redención mediante su sangre (v. 6–7a).

Dios envió a su Hijo para pagar el precio que lo compraría a usted; para librarlo de la prisión de la consecuencia de su pecado. El precio que Dios pagó no fue en plata ni oro, sino en la sangre preciosa de Su propio Hijo (1 Pedro 1:18–19). ¡Dios lo ha hecho a usted libre!

5. Porque Él lo ha perdonado

[Nosotros tenemos] el perdón de nuestros pecados (v. 7b).

A causa del sacrificio de Jesús, Dios ya no cuenta la deuda de su pecado contra usted. Él ha perdonado todos sus pecados. Esto significa que Él ya no recuerda ninguna de sus transgresiones. ¡Usted es sin mancha ante Él! Usted puede estar seguro de su perdón continuo hoy… y aun mañana.

6. Porque Él ha hecho abundar su gracia sobre usted

… según las riquezas de su gracia que ha hecho abundar para con nosotros (v. 7c-8a)

La gracia de Dios significa «Su favor inmerecido». Dios le da a usted lo que no merece. Usted ha sido bendecido con vida, aliento, compañerismo con Él, y muchísimo más. Dios anhela darle gracia a las personas, y cuando Él da, Él da abundante y extravagantemente.

7. Porque Él nos ha dado a conocer el misterio de su voluntad

En toda sabiduría y discernimiento nos dio a conocer el misterio de su voluntad, según el beneplácito que se propuso en Él, … es decir, de reunir todas las cosas en Cristo, tanto las que están en los cielos, como las que están en la tierra ( v. 8b–10).

El misterio que Dios reveló a través de Jesús es su plan de salvación. Dios también ha dado a conocer su deseo de que todos los creyentes estén unidos en un mismo cuerpo, la Iglesia. No hay división entre hombre y mujer, esclavo o libre, judío o gentil. Somos uno en Cristo.

8. Porque Él ha proporcionado una herencia eterna

En Él también hemos obtenido herencia, habiendo sido predestinados según el propósito de aquel que obra todas las cosas conforme al consejo de su voluntad, a fin de que nosotros, que fuimos los primeros en esperar en Cristo, seamos para alabanza de su gloria (v. 10b–12).

Al presente, Dios le ha dado a usted todas las recompensas de la salvación, incluyendo la paz con Dios y ser coheredero con Cristo. En el futuro, usted heredará todas las riquezas espirituales del cielo. Este regalo es para el bien de usted y para Su gloria.

9. Porque Él lo ha sellado en Cristo

En Él también vosotros, después de escuchar el mensaje de la verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído, fuisteis sellados en Él con el Espíritu Santo de la promesa (v. 13).

Dios lo ha «sellado», o marcado, a usted como propiedad de Él a través de la presencia del Espíritu Santo en su vida. Este sello fue una acción permanente que le da la seguridad de que usted es hijo de Dios, teniendo derecho a Sus riquezas y a Su bondad.

10. Porque Él ha garantizado su herencia

[El Espíritu Santo] nos es dado como garantía de nuestra herencia, con miras a la redención de la posesión adquirida de Dios, para alabanza de su gloria (v. 14).

La presencia del Espíritu Santo en su vida es una promesa, un primer pago, de los tesoros que serán suyos en el cielo. Cuando usted vaya al cielo, morará con Dios plenamente. Hay más en camino. ¡Qué razón tan maravillosa para alabar a Dios!

Se otorga el permiso para imprimir este artículo, o la lista en su totalidad, sin alteraciones y sin ser editada para al único propósito del lector.

Visión Para Vivir es el ministerio de enseñanza bíblica de los pastores Charles R. Swindoll y Carlos A. Zazueta.

El ministerio está comprometido a la excelencia en la comunicación de las verdades de la Escritura y la persona de Jesucristo de una manera fiel, clara, práctica y culturalmente relevante para que la gente pueda venir al entendimiento del plan de Dios para sus vidas, al igual que de su función significativa como cristianos auténticos en un mundo necesitado, hostil y desesperado.

– See more at: http://visionparavivir.org/ministerio/articulos/diez-razones-alabar-dios#sthash.APBzHmWU.dpuf

La crianza de los hijos (0 – 11 años)

 

Iglesia Bautista Ozama

La crianza de los hijos (0 – 11 años)

Lester Flaquer

 

 

Fue llamado a salvación por la gracia de Dios a la edad de 29 años a través del testimonio de su esposa y del ministerio de Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo. Es ingeniero industrial, profesión que ejercía en el momento de su conversión. Luego comenzó su entrenamiento para el ministerio en el Colegio Pastoral Spurgeon, donde se graduó en el 1988. Desde el 1989 es el Director Administrativo del Colegio Cristiano Logos, una división de la Fundación Educativa Logos, auspiciado por la Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo. Desde el 1990 comenzó a formar parte del consejo de pastores de IBSJ donde imparte clases de Escuela Dominical y predica. Además es el Director para República Dominicana y el Caribe Hispanoparlante de la Asociación Internacional de Colegios Cristianos (ACSI) con sede en Colorado Springs, CO.

El pastor Flaquer está casado con Laura Gómez y tienen tres hijos: Laura, Gabriela y Guillermo.

LO QUE PUEDE COMPRAR EL DINERO

LO QUE PUEDE COMPRAR EL DINERO

EL DINERO COMPRARÁ:

Una cama pero no sueño
Libros pero no sabiduría
Comida pero no apetito
Adornos pero no belleza
Atención pero no amor
Una casa pero no un hogar
Un reloj pero no tiempo
Medicina pero no salud
Lujo pero no cultura
Asombro pero no respeto
Póliza de seguros pero no paz
Diversión pero no felicidad
Un crucifijo pero no un Salvador

“Destruid este templo —respondió Jesús—, y lo levantaré de nuevo en tres días”

Destruid este templo —respondió Jesús—, y lo levantaré de nuevo en tres días

12 MARZO

Éxodo 23 | Juan 2 | Job 41 | 2 Corintios 11

Cuando los líderes judíos cuestionan el derecho de Jesús de limpiar el templo como hizo, y le exigen que explique con qué autoridad lo ha hecho, contesta: “Destruid este templo —respondió Jesús—, y lo levantaré de nuevo en tres días” (Juan 2:19).

Este dialogo sólo se encuentra en Juan. Según los sinópticos, estas palabras se recogen, algo vagamente, en las acusaciones de aquellos que querían deshacerse de él basándose en el cargo capital de profanación del templo. Que sus recuerdos de dicho suceso fuesen más bien borrosos concuerda bien con el hecho de que Jesús pronunciase estas palabras al comienzo de su ministerio, quizá algo más de dos años antes de su arresto y juicio.

Pero, ¿qué quería decir Jesús con estas palabras? Sus adversarios creían que se refería al templo literal, y tildaron su afirmación de ridícula (2:20). Según dice Juan, ni siquiera los discípulos entendían qué quería decir. Por supuesto, cuando Juan compuso el evangelio lo sabía, y hace constar su conclusión: “cuando se levantó de entre los muertos, sus discípulos se acordaron de lo que había dicho, y creyeron en la Escritura y en las palabras de Jesús” (2:22).

(1) Muchas veces, a Juan se le acusa de anacronismo, de introducir en los tiempos de Jesús prácticas y creencias que sólo se desarrollaron más tarde. Pero esto es poco probable. Ningún evangelista es más persistente que Juan a la hora de distinguir cuidadosamente (lo hace dieciséis veces) entre lo poco que los discípulos comprendían en aquel tiempo (durante la vida y ministerio de Jesús) y lo que llegaron a comprender más tarde.

(2) El punto de inflexión en su entendimiento de las palabras de Jesús fue una combinación de su resurrección de la muerte y una comprensión más profunda y una aceptación más plena de las Escrituras (2:22). Al morir Jesús y resucitar de la muerte, se vieron obligados a pensar en Jesús el Mesías no sólo de acuerdo con las categorías de una llegada real y triunfal. Tanto los acontecimientos como el tutelaje que habían recibido de Jesús les habían enseñado que el Mesías no era tan sólo el Rey davídico, sino también el Siervo sufriente. El mandato de la antigua alianza con respecto al sistema sacerdotal, el día de la expiación, el Cordero Pascual, un templo peculiar construido de acuerdo con las especificaciones de diseño establecidas por Dios mismo, les obligaron a reconocer que su anterior lectura de las Escrituras (las que hoy llamamos el Antiguo Testamento) había sido reduccionista. Ahora podían ver que el templo del Antiguo Testamento, el lugar de encuentro entre Dios y el pueblo de la alianza, apuntaba hacia aquel lugar de encuentro definitivo, el último Mediador. Jesús desempeñaría este papel en virtud de su muerte y resurrección – el “templo” sería destruido y reconstruido.

(3) Jesús mismo es la fuente de esta “hermenéutica”, de esta manera de leer las Escrituras del Antiguo Testamento.

Carson, D. A. (2013). Por amor a Dios: Devocional para apasionarnos por la Palabra. (R. Marshall, G. Muñoz, & L. Viegas, Trads.) (1a edición, Vol. I, p. 71). Barcelona: Publicaciones Andamio.

¿Hay un vacío en su vida?

¿Hay un vacío en su vida?

El Señor será refugio… para el tiempo de angustia. En ti confiarán los que conocen tu nombre, por cuanto tú, oh Señor, no desamparaste a los que te buscaron. – Salmo 9:9-10

Dios es el que me ciñe de fuerza. – 2 Samuel 22:33

«Tenga como prioridad buscar a Dios. Deje que Su Espíritu penetre en su ser. Lo necesita para enfrentarse a las dificultades y pruebas de la vida. Antes de que la barca de su vida llegue a su último puerto, se encontrará con tempestades largas e inciertas, vientos rugientes e impetuosos, mares agitados que paralizan el corazón. Si usted no tiene una fe profunda y paciente en Dios, no tendrá fuerzas para afrontar las decepciones y contrariedades, que son inevitables. Sin Dios todos nuestros esfuerzos se reducen a ceniza, y nuestras auroras a profundas noches. Pero con él podemos dejar los valles agitados para alcanzar las cumbres de la paz interior y descubrir las estrellas radiantes de la esperanza en las profundidades de las noches más deprimentes de la vida. San Agustín tenía razón cuando dijo: «Tú nos hiciste para ti, y nuestro corazón no tendrá descanso hasta que repose en ti». ¿En dónde encontramos a ese Dios? ¿En dónde, sino en Jesucristo? Es un acto de fe en él lo que nos conducirá a un verdadero conocimiento de Dios».

Martin Luther King, pastor afroamericano, premio Nobel de la paz, asesinado en 1968

A lo largo de todos los tiempos, muchos creyentes aprendieron que Dios les bastaba en los momentos más sombríos de su vida. Al igual que personajes bíblicos como Job, David o el apóstol Pablo, experimentaron que nada podía separarlos del amor del Dios en quien habían depositado su confianza (Romanos 8:38-39).

Ezequiel 7 – Hechos 17:16-34 – Salmo 32:5-7 – Proverbios 11:13-14

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.chlabuena@semilla.ch