Renovar nuestra pasión

Renovar nuestra pasión

3/19/2017

Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino. (Mateo 9:35)

Todo lo que vale en la vida es resultado de la pasión de alguien. Los acontecimientos importantes de la historia humana son resultado de un profundo y entusiasta deseo de ver metas cumplidas. El deseo entusiasta de los creyentes debe ser la evangelización del mundo. Sin embargo, vivimos en una época que tiende a entorpecer nuestra perspicacia. Nuestra cultura opaca nuestras metas legítimas y le quitaría a nuestra fe su poder apasionado si tuviera la oportunidad.

 En realidad, algunos cristianos son un jarro de agua fría para el corazón apasionado. Simplemente no comprenden a alguien con un interés apasionado por un proyecto espiritual, ya que la pasión espiritual no es la norma. La norma es no dejar que el cristianismo interrumpa su manera de vivir. Si usted sigue esa norma, bajará su temperatura espiritual y se volverá apático.

Todos debemos preguntarnos: ¿Dónde está nuestra carga por la evangelización? ¿Por qué no es el evangelismo la función principal de la iglesia? ¿Es la iglesia simplemente un centro de actividad complaciente consigo misma, satisfecha con la comodidad y la prosperidad?

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Resumen del evangelio en cinco puntos

MARZO, 19

Resumen del evangelio en cinco puntos

Devocional por John Piper

Porque también Cristo murió por los pecados una sola vez, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios. (1 Pedro 3:18)

He aquí un resumen del evangelio, para ayudarlos a entenderlo ¡y poder gozarse en él!

1) Dios nos creó para su gloria:

«Trae a mis hijos desde lejos y a mis hijas desde los confines de la tierra, a todo el que es llamado por mi nombre y a quien he creado para mi gloria» (Isaías 43:6-7). Dios nos creó a todos a su propia imagen para que proyectemos esa imagen, o reflejemos su carácter y belleza moral.

2) Todo ser humano debería vivir para la gloria de Dios:

«Entonces, ya sea que comáis, que bebáis, o que hagáis cualquier otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios» (1 Corintios 10:31). La manera de vivir para la gloria de Dios es amándolo (Mateo 22:37), confiando en él (Romanos 4:20), siéndole agradecidos (Salmos 50:3) y obedeciéndole (Mateo 5:16). Cuando hacemos estas cosas, estamos proyectando la imagen de la gloria de Dios.

3) Todos hemos pecado y ninguno puede alcanzar la gloria de Dios:

«Por cuanto todos pecaron y no alcanzan la gloria de Dios» (Romanos 3:23). «Pues aunque conocían a Dios, no le honraron como a Dios ni le dieron gracias… y cambiaron la gloria del Dios incorruptible por una imagen» (Romanos 1:21-23). Ninguno de nosotros amó a Dios, ni confió en él, ni le agradeció, ni le obedeció como debía.

4) Todos nosotros merecemos castigo eterno:

«Porque la paga del pecado es muerte (eterna), pero la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro» (Romanos 6:23). Aquellos que no obedecieron al Señor Jesús «sufrirán el castigo de eterna destrucción, excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder» (2 Tesalonicenses 1:9). «Y estos irán al castigo eterno, pero los justos a la vida eterna» (Mateo 25:46).

5) En su gran misericordia, Dios envió a su único Hijo Cristo Jesús para darle a los pecadores un camino a la vida eterna:

«Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en Él, no se pierda, mas tenga vida eterna» (Juan 3:16). «Cristo nos redimió de la maldición de la ley, habiéndose hecho maldición por nosotros» (Gálatas 3:13). «Porque también Cristo murió por los pecados una sola vez, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios» (1 Pedro 3:18).

http://solidjoys.sdejesucristo.org/

«Yo Soy La Vid» Juan 15:1-8

«Yo Soy La Vid» Juan 15:1-8

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Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

 

sugel100x100Sugel Michelén (MTS) es miembro del concilio de Coalición por el Evangelio. Ha sido por más 30 años uno de los pastores de Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo, en República Dominicana, donde tiene la responsabilidad de predicar regularmente la Palabra de Dios en el día del Señor. Es autor de Palabras al Cansado, Hacia una Educación Auténticamente Cristiana y un libro ilustrado para niños titulado La más Extraordinaria Historia Jamás Contada. El pastor Michelén y su esposa Gloria tienen 3 hijos y 4 nietos. Puedes encontrarlo en twitter.

http://ibsj.org/

Legalismo el enemigo del Evangelio

Legalismo el enemigo del Evangelio

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Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

 

Sugel Michelén (MTS) es miembro del concilio de Coalición por el Evangelio. Ha sido por más 30 años uno de los pastores de Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo, en República Dominicana, donde tiene la responsabilidad de predicar regularmente la Palabra de Dios en el día del Señor. Es autor de Palabras al Cansado, Hacia una Educación Auténticamente Cristiana y un libro ilustrado para niños titulado La más Extraordinaria Historia Jamás Contada. El pastor Michelén y su esposa Gloria tienen 3 hijos y 4 nietos. Puedes encontrarlo en twitter.

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No hay más ciego que quien no se dé cuenta de su ceguera.

No hay más ciego que quien no se dé cuenta de su ceguera.

19 MARZO

Éxodo 30 | Juan 9 | Proverbios 6 | Gálatas 5

Igual que la alimentación de los cinco mil sirve de catalizador para el discurso acerca del pan de vida, del mismo modo la curación del hombre ciego de nacimiento en Juan 9 precipita una serie de comentarios más breves acerca de la naturaleza de la ceguera espiritual.

Algunas de las autoridades encontraban difícil creer que en realidad, el ciego hubiese nacido así. En tal caso, y si Jesús realmente lo había curado, esto expresaría algo acerca del poder de Jesús que no querían escuchar. En aquel entonces, igual que ahora, había numerosos “curanderos” por ahí, pero, por regla general, su actividad no era muy convincente; los menos ingenuos podían fácilmente descartar la mayor parte de la evidencia de sus éxitos. Pero otra cosa era devolver la vista a alguien que había nacido ciego – esto era algo inaudito en los círculos de los curanderos (9:32–33). Incapaces de responder ante el claro testimonio personal de este hombre, las autoridades recurren a los estereotipos y a los abusos personales (9:34).

Jesús lo encuentra de nuevo más adelante, le revela algo más de sí mismo, le invita a creer y acepta su adoración (9:35–38). Luego hace dos afirmaciones muy importantes:

(1) “Yo he venido a este mundo para juzgarlo, para que los ciegos vean, y los que ven se queden ciegos” (9:39). En cierto sentido, se trata de una inversión de condiciones, como el relato del rico y Lázaro (Lucas 16:19–31), o la parábola del fariseo y el recaudador de impuestos (Lucas 18:9–14) – un tema frecuente en los evangelios. Pero aquí se trata de una inversión en el área de la visión. Los que “ven”, con todos sus principios de sofisticado discernimiento, quedan ciegos ante lo que Jesús dice y hace, mientras que a los “ciegos”, los moral y espiritualmente equivalentes a este hombre ciego de nacimiento, Jesús muestra gran compasión, e incluso les devuelve la “vista”.

Algunos de los fariseos que oyen el comentario de Jesús, hombres orgullosos de su discernimiento, quedan tan atónitos, que preguntan a Jesús si alude a ellos cuando habla de los ciegos. Esto da lugar a su segunda afirmación.

(2) “Si fuerais ciegos, no seríais culpables de pecado, pero como afirmáis ver, vuestro pecado permanece” (9:41). Por supuesto que Jesús podía haber contestado que “sí” a su pregunta. Pero esto no habría puesto de manifiesto la gravedad de su estado. Al cambiar sutilmente la metáfora, Jesús remata este punto de otra manera. En lugar de afirmar que sus adversarios sean ciegos, señala que ellos mismos afirman poder ver, y de hecho ver mejor que nadie. Pero ahí está el problema: quien confía en su capacidad de ver no pide recibir la vista. Por lo tanto, (implícitamente) permanecen ciegos, con la ceguera culpable que caracteriza la autosatisfacción arrogante. No hay más ciego que quien no se dé cuenta de su ceguera.

Carson, D. A. (2013). Por amor a Dios: Devocional para apasionarnos por la Palabra. (R. Marshall, G. Muñoz, & L. Viegas, Trads.) (1a edición, Vol. I, p. 78). Barcelona: Publicaciones Andamio.

El poder del amor de Dios

El poder del amor de Dios

Las muchas aguas no podrán apagar el amor, ni lo ahogarán los ríos. – Cantar de los Cantares 8:7

Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos. – Juan 15:13

Dios manifestó en Jesús su poder de amor, el cual permanece intacto, incluso cuando los hombres lo rechazan. Nadie puede alterar el amor de Dios ni degradarlo. Este amor puede cambiar a los orgullosos en hombres humildes, a los ladrones en personas generosas, y a los hombres más disolutos en personas íntegras y puras.

Dios es Maestro y Señor, pero debemos reconocer su señorío a la luz de su actividad de amor en medio de los hombres: es Señor viviendo como Siervo. El Hijo de Dios vino a servir a favor del hombre. Vino a vivir cerca de nosotros, a morir por nosotros y a darnos la vida.

Dios es el Todopoderoso, sin embargo su poderío aparece a la luz de un amor que se entregó hasta la muerte, lleno de compasión por nuestros sufrimientos. Este amor condujo a Jesucristo a llevar él mismo el castigo por nuestros pecados.

Dios será el juez supremo de todos los hombres, pero reconocemos su justicia a la luz de su misericordia. En la cruz de Cristo, su justicia no nos condena, sino que nos hace justos. Cada uno de nosotros puede acercarse a Dios confiando en su amor.

Dios nos buscó y nos halló en Jesús. Él, que es Dios desde toda la eternidad, aceptó hacerse hombre y morir en la cruz para revelarnos al Dios de amor.

“El Señor se manifestó a mí hace ya mucho tiempo, diciendo: Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia” (Jeremías 31:3).

Ezequiel 14-15 – Hechos 21:17-36 – Salmo 34:15-22 – Proverbios 11:27-28

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