Segunda Temporada – Programa 2 – «Nuestra fuente de autoridad»

«Nuestra fuente de autoridad»

Segunda Temporada – Programa 2

Eduardo Saladin – Otto Sánchez – Salvador Gomez

ENTENDIENDO LOS TIEMPOS

Surge en el 2013 como programa de radio bajo la cobertura de la emisora cristiana Radio Eternidad en la estación 990am. Las temáticas de nuestro programa son diversas y contemporáneas con las necesidades que se presentan  hoy en día en la sociedad. Todo tema es llevado a la luz de la Palabra de Dios que es la única mediadora entre los hombres y la única verdad que puede hacerle libre. Tratamos diferentes temas con el propósito de entender el presente bajo una cosmovisión bíblica y actuar en base a esta. Con nuestro productor Andrés Figueroa y el equipo de Gracia TV, quienes semanalmente transmiten este programa en un formato para Radio y TV.

http://www.entendiendolostiempos.org/

Elementos sorpresivos

16 Marzo 2017

Elementos sorpresivos
por Charles R. Swindoll

Hechos 9:10-21

Las sorpresas son siempre parte de cómo Dios actúa. En el caso de Saulo, la sorpresa vino en forma de una luz del cielo, haciendo en él una transformación que cambió su vida. Para Ananías, fue una orden del Señor aparentemente irrazonable e ilógica.

Si usted está esperando que el Señor se lo comunique todo antes, nunca dará el primer paso para obedecer Su voluntad. Usted tiene que estar preparado para confiar en el plan de Dios, sabiendo que ese plan estará lleno de sorpresas. Las sorpresas son siempre parte de cómo Dios actúa. Las sorpresas siempre aumentan nuestra necesidad de tener más fe. Si usted encuentra elementos sorpresivos en la voluntad de Dios, debe ejercitar su fe al máximo. De lo contrario, dará bandazos en la dirección equivocada. A veces, el plan de Dios le asustará, o se verá intimado por Sus demandas. Otras veces se sentirá decepcionado. Por ejemplo, cuando Dios le dice que no, que espere, o que no haga nada, usted querrá discutir. Decidirá luchar. Intentará negociar. Se enojará. Pero cuando su fe se ponga en acción, ninguno de estos impulsos le controlará. La fe dice: “Puedo hacer esto. Confío en ti, Señor. No lo entiendo todo, pero confío en ti plenamente. Vamos a hacerlo”.

Es muy posible que Dios le tenga reservado un cambio importante en un futuro cercano. Después de haber vivido casi 70 años en esta tierra, y de haber pasado 50 de esos años estudiando y aprendiendo más de las cosas de Dios, puedo decirle que su voluntad para nuestras vidas está llena de sorpresas. Él tiene más cambios en mente para nosotros que lo que podernos imaginar, y no todos son geográficos.

Muchos son ajustes en cuanto a actitud. Algunos consisten en sacarnos de nuestra agradable rutina para que toquemos las vidas de personas que nunca habíamos conocido antes. O puede tratarse de un viaje a otra parte del país, o de un ministerio transcultural que requiere un grado de fe que no habíamos ejercido en el pasado. Tenga cuidado de no apegarse mucho a donde se encuentra ahora, ya sea física, emocional, espiritual o geográficamente. Si el Señor quiere que usted experimente un cambio, le aconsejo seriamente que lo acepte, no importa los riesgos. Si Él le guía a tener un cambio, cambie, aunque sea difícil. Las sorpresas que Dios nos da siempre aumentan nuestra necesidad de tener más fe.

Las sorpresas siempre aumentan nuestra necesidad de tener más fe.—Charles R. Swindoll

Tomado del libro Buenos Días con Buenos Amigos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2007). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmundohispano.org). Copyright © 2017 por Charles R. Swindoll Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

– See more at: http://visionparavivir.org/devocional#sthash.Dofw9p1a.dpuf

Diez diferencias entre la iglesia viva y la iglesia muerta

 

 

Diez diferencias entre la iglesia viva y la iglesia muerta

1. La iglesia viva está llena de personas con la Biblia en su mano. En la muerta nadie lleva su Biblia.
2. La iglesia viva tiene un culto intenso y una alabanza profunda. La muera lo tiene rutinario.
3. La iglesia viva tiene problemas de espacio. A la muerta le sobra durante años.
4. La iglesia viva tiene juventud “problemática”. La muerta no.
5. La iglesia viva tiene una visión de fe. La muerta no tiene ningún tipo de programa.
6. La iglesia viva tiene como meta su proyección misionera. La muerta solo piensa en sus “necesidades”.
7. La iglesia viva enfoca su ministerio en la gente. La muerta sólo se mira a ella misma.
8. La iglesia viva está llena de diezmadores. La muerta está llena de pedidores.
9. La iglesia viva está llena de aire fresco de amor. En la muerta las rencillas son la única motivación.
10. La iglesia viva es eminentemente evangelizadora. La muerta está fosilizada.

“Pan de vida”

“Pan de vida

16 MARZO

Éxodo 27 | Juan 6 | Proverbios 3 | Gálatas 2

Jesús declara que es el “pan de vida” (Juan 6:35), el “pan de Dios” (6:33).

El lenguaje que utiliza es metafórico, por supuesto. Esto queda muy claro en Juan 6:35, donde a la metáfora se le da una explicación, al menos parcial: “Yo soy el pan de vida —declaró Jesús—. El que a mí viene nunca pasará hambre, y el que en mí cree nunca más volverá a tener sed”. Uno suele comer el pan; no “viene al pan” ni “cree en el pan”. Por lo tanto, lo que Jesús quiere decir por “comer el pan de vida” debe ser equivalente a lo que quiere decir el “venir a Jesús” y “creer en él”.

El “discurso del pan de vida” (así lo llaman) viene después del milagro de la multiplicación del pan y de los peces para dar de comer a los cinco mil (6:1–15). Allí, Jesús provee pan y pescado para alimentar a la multitud hambrienta. Estos eran los alimentos más básicos y esenciales en Galilea; proveyó lo que hizo falta para sostener la vida. Pero, en este evangelio, el evangelista explica que los milagros no son meras manifestaciones de poder. Son significativos; van más allá de ellos mismos, como si fueran señales. Este milagro no sólo apunta al hecho que Jesús provee pan, sino que, a otro nivel, es pan. Él es aquel alimento básico, primordial, aparte del cual no hay vida verdadera.

Además, él es el último maná (6:30–33). Sus interlocutores le recuerdan que Moisés proveía maná, “pan del cielo” (Éxodo 16), y quieren que él haga lo mismo. Al fin y al cabo, ya lo había hecho en la alimentación de los cinco mil. Si Jesús ha realizado este milagro una vez, ¿por qué no otra? ¿y otra, y otra? ¿No es lo que hacía Moisés?

Pero Jesús insiste en que la primera fuente del “pan del cielo” no era Moisés, sino Dios, y el último “pan del cielo” no era el maná del desierto, sino Aquel que bajó del cielo – Jesús mismo. Todos los que comieron el maná del desierto murieron, pero los que comen el último Pan del cielo, arquetipo del maná, no mueren nunca.

Los que viven en un contexto agrario comprenden que casi todo lo que consumen es algo que murió antes. Para nosotros, cuando pensamos en comida nos viene a la mente algo empaquetado. La realidad es que cuando comes una hamburguesa, comes parte de una ternera muerta, trigo muerto, lechuga muerta, tomates muertos y cebolla muerta. La principal excepción es algún que otro material como la sal. Los que escuchaban a Jesús, y los que antiguamente leían estas palabras, comprendían que estas cosas deben morir para que nosotros vivamos; si ellas no mueren, morimos nosotros. Jesús entrega su vida para que nosotros vivamos; o muere él o morimos nosotros. Él es el pan verdadero del cielo que entrega su vida para la vida del mundo (6:51).

Carson, D. A. (2013). Por amor a Dios: Devocional para apasionarnos por la Palabra. (R. Marshall, G. Muñoz, & L. Viegas, Trads.) (1a edición, Vol. I, p. 75). Barcelona: Publicaciones Andamio.

La adoración

La adoración

Hijitos, guardaos de los ídolos. 1 Juan 5:21

Los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren. Juan 4:23-24

¡Adoro! ¡Cuántas veces escuchamos esta expresión para dar a entender que me gusta una melodía, una comida bien preparada, un libro…!

En la Biblia, “adorar” tiene un sentido muy diferente. Es la actitud del creyente cuando toma conciencia de la grandeza de Dios, de la inmensidad de su amor y de su gracia para el hombre, criatura débil que cayó en el mal. Adorar, en el sentido bíblico, significa “postrarse”, y esto solo lo hacemos ante Dios. “Al Señor tu Dios adorarás, y a él solo servirás” (Mateo 4:10). Cambiar el sentido de la palabra “adorar” significa la pérdida de conciencia respecto a la presencia de Dios.

Sin embargo, a la inversa, incluso si ignoramos el primer sentido del verbo adorar, ¿acaso no nos postramos ante muchas cosas de este mundo? Quizá no lo hagamos ante ídolos de madera o mármol, pero ¿no estamos fascinados por la tecnología, por ejemplo, al pensar que resolverá nuestros problemas? Lo que ella nos ofrece invade nuestra existencia: bienestar, distracciones… ¡Cuántas horas pasamos ante una pantalla para divertirnos! Somos idólatras cuando no podemos vivir sin esos múltiples «dioses», o cuando no podemos apartar nuestros pensamientos de tal o cual personaje extraordinario.

Los amigos de Daniel, arriesgando su vida, rehusaron adorar una estatua (Daniel 3). Ellos adoraban a Dios. ¡Que su ejemplo nos anime a dar a Dios el primer lugar en nuestra vida!

Ezequiel 11 – Hechos 20:1-16 – Salmo 33:16-22 – Proverbios 11:21-22

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.chlabuena@semilla.ch

Toda autoridad

Toda autoridad

3/15/2017

Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. (Mateo 28:18)

Antes de que Cristo presentara la Gran Comisión, de hacer “discípulos a todas las naciones”, había establecido su autoridad divina para darla. De otro modo, habría parecido imposible de cumplir la orden.

Mientras los discípulos siguieron a Jesús durante tres años y medio, aprendieron mucho de su autoridad. Les mostró que tenía autoridad sobre la enfermedad (Mt. 4:23) y la muerte (Jn. 11:43-44). Él les dio a sus discípulos el mismo poder que Él tenía para vencer a la enfermedad y a los demonios (Mt. 10:1). Estableció que tenía la autoridad de perdonar pecados (Mt. 9:6) y de juzgar a todos los hombres (Jn. 5:25-29). Y probó que

tenía la autoridad de dar su vida y volver a tomarla (Jn. 10:18).

La sumisión a esa absoluta autoridad de Cristo no es una opción; es su obligación suprema.

Disponible en Internet en: http://www.gracia.org
DERECHOS DE AUTOR © 2012 Gracia a Vosotros
Usted podrá reproducir este contenido de Gracia a Vosotros sin fines comerciales de acuerdo con la política de Derechos de Autor de Gracia a Vosotros (http://www.gracia.org/acercaDeGAV.aspx?page=derechos).

Subversivo para el Salvador

MARZO, 15

Subversivo para el Salvador

Devocional por John Piper

Cuando [Jesús] llegó al otro lado, a la tierra de los gadarenos, le salieron al encuentro dos endemoniados… Y gritaron, diciendo: ¿Qué tenemos que ver contigo, Hijo de Dios? ¿Has venido aquí para atormentarnos antes del tiempo? (Mateo 8:28-29)

Los demonios descubrieron un misterio aquí. Se dieron cuenta de que no tenían ninguna esperanza. Ellos sabían que el Hijo de Dios tendría la victoria, pero hasta entonces no sabían que Cristo vendría antes del tiempo de la victoria final.

Cristo no va a esperar a que la bomba atómica caiga para terminar con la guerra. Él ha empezado a dirigir fuerzas subversivas al territorio de Satanás. Ha entrenado a un «escuadrón» para hacer audaces operaciones de rescate. Cristo ha tramado muchas victorias tácticas antes de la estratégica victoria final.

El resultado de la mentalidad de tiempos de guerra es el siguiente: ya que la ruina de Satanás es segura —y él lo sabe— nosotros siempre podemos hacerle recordar esto cuando nos tiente a seguirlo. Podemos reírnos y decir: «Perdiste la cabeza. ¡¿Quién quiere unirse a las fuerzas de un perdedor?!».

La iglesia es el enemigo liberado del «dios de este mundo». Nosotros somos las guerrillas y los latosos. Somos la insurgencia en el reino rebelde del «príncipe del poder del aire».

No se está a salvo, pero es emocionante. Muchas vidas se pierden. Las fuerzas de Satanás están constantemente vigilando nuestra actividad subversiva. Cristo ha asegurado la resurrección para todos aquellos que peleen hasta la muerte, pero no ha asegurado comodidad, ni la aceptación del mundo, ni prosperidad en territorio enemigo.

Muchos con gusto han dado su vida tras las filas, haciendo mandados para el Comandante. No puedo imaginar una mejor manera de vivir… ¡o de morir!

http://solidjoys.sdejesucristo.org/

Segunda Temporada – Programa 1 – El Señor nos dice

“Entendiendo Los Tiempos”

Segunda Temporada – Programa 1

Eduardo Saladin – Sugel Michelén – Salvador Gomez

 

ENTENDIENDO LOS TIEMPOS

Surge en el 2013 como programa de radio bajo la cobertura de la emisora cristiana Radio Eternidad en la estación 990am. Las temáticas de nuestro programa son diversas y contemporáneas con las necesidades que se presentan  hoy en día en la sociedad. Todo tema es llevado a la luz de la Palabra de Dios que es la única mediadora entre los hombres y la única verdad que puede hacerle libre. Tratamos diferentes temas con el propósito de entender el presente bajo una cosmovisión bíblica y actuar en base a esta. Con nuestro productor Andrés Figueroa y el equipo de Gracia TV, quienes semanalmente transmiten este programa en un formato para Radio y TV.

http://www.entendiendolostiempos.org/

Un instrumento escogido

15 Marzo 2017

Un instrumento escogido
por Charles R. Swindoll

Hechos 9:10-16

Si usted no lo ha hecho hasta el momento póngase durante unos minutos en los zapatos de Ananías. Entienda lo difícil que debió haber sido ver cómo iba a ser posible que el plan de Dios funcionara. ¿Cómo era posible que Dios pudiera tomar a un hombre conocido por su trato cruel, sin misericordia y criminal de inocentes cristianos para convertirlo en un embajador de Cristo? Quizás Ananías no escuchó la respuesta que el Señor le dio en su Palabra: “Y le dijo el Señor: Ve, porque este hombre me es un instrumento escogido para llevar mi nombre ante los gentiles, los reyes y los hijos de Israel. Porque yo le mostraré cuánto le es necesario padecer por mi nombre” (Hechos 9:15, 16).

La respuesta de Dios a la pregunta de Ananías es clara: “Yo le mostraré cuánto le es necesario padecer por mi nombre”.

El sufrimiento ha sido a través de los siglos el terreno en el que Dios ha amansado a toros bravos. El vía crucis del dolor y de la aflicción es el aula donde los cristianos aprenden a tener humildad, compasión, carácter, paciencia y misericordia. Eso es cierto para usted y para mí, y pronto lo sería también para Saulo. Años más tarde, con cicatrices para probarlo y bajo un sinnúmero de pesadas cargas en el ministerio, dio testimonio de que el sufrimiento había sido su compañero.

No entiendo todas las razones por las que sufrimos por Cristo. Pero estoy convencido de esto: Es parte del plan soberano de Dios el prepararnos para que seamos sus instrumentos de gracia en un mundo difícil y desesperado. Sin duda alguna, ese era el plan de Dios para Saulo. En su cuerpo estarían las marcas permanentes de su sufrimiento tales como: Prisiones, severas golpizas, apedreamientos, naufragios, emboscadas, robos, insomnios, hambres, soledad, enfermedades, deshidratación, hipotermia, etc. Y además de todo eso, enfrentaba las responsabilidades estresantes e ineludibles del liderazgo de la naciente Iglesia. Cada prueba dolorosa y atroz lo ponía de rodillas, convirtiéndolo así en un hombre de gracia mucho más profundo, y consagrado humildemente a seguir la dirección de su Salvador.

¿Qué sufrimientos ha experimentado usted por el nombre de Cristo?

Tomado del libro Buenos Días con Buenos Amigos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2007). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmundohispano.org). Copyright © 2017 por Charles R. Swindoll Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

– See more at: http://visionparavivir.org/devocional#sthash.35PV8cOa.dpuf

¿PUEDO SER CRISTIANO …. sin unirme a una iglesia?

 

¿PUEDO SER CRISTIANO …. sin unirme a una iglesia?

SI, es posible. Pero es como ser …

… un estudiante que no asiste a la escuela.
… un soldado que no se une al ejército.
… un ciudadano que no paga impuestos ni vota.
… un vendedor que no tiene clientes.
… un explorador sin un campamento de base.
… un marinero en un barco sin tripulación.
… un comerciante en una isla desierta.
… un escritor sin lectores.
… un padre sin familia.
… un jugador sin equipo.
… una abeja sin colmena.

¿Quieres ser un cristiano así?