¿QUÉ HAY EN SU CORAZÓN?

Octubre 4

¿QUÉ HAY EN SU CORAZÓN?

Dios lo dejó [al rey Ezequías], para probarle, para hacer conocer todo lo que estaba en su corazón.

2 Crónicas 32:31

Dios no necesitaba probar a Ezequías para saber lo que había en su corazón. Dios ya lo sabía por su omnisciencia. Pero Él nos prueba para que podamos averiguarlo. Nos ayuda a hacer un recuento espiritual acerca de nosotros mismos al traer pruebas a nuestra vida a fin de demostrar la fortaleza o la debilidad de nuestra fe. Si en la actualidad está pasando por una prueba y se enoja con Dios preguntándose por qué le sucede eso, esa es una buena señal de que tiene una fe débil. Si, por otra parte, está descansando y regocijándose en el Señor, habiendo puesto la prueba en sus manos, entonces tiene una fe fuerte.

Del libro La Verdad para Hoy de John MacArthur DERECHOS DE AUTOR © 2001 Utilizado con permiso de Editorial Portavoz, http://www.portavoz.com

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1 Reyes 7 | Efesios 4 | Ezequiel 37 | Salmos 87–88

4 OCTUBRE

Donald Carson

1 Reyes 7 | Efesios 4 | Ezequiel 37 | Salmos 87–88

Desde el anuncio de la caída de Jerusalén, Ezequiel ha estado prometiendo un nuevo liderazgo, una restauración de la tierra, una transformación moral y espiritual. Sin embargo, ocurrió lo mismo con esta promesa de bendiciones que con su advertencia anterior sobre la caída de Jerusalén. El pueblo se mostraba escéptico. Su nación está hecha añicos, sus ciudades destruidas y muchos de los suyos dispersados en el extranjero, exiliados en tierras extrañas. Es difícil detectar un solo rayo de esperanza y gritan: “Nuestros huesos se han secado. Ya no tenemos esperanza. ¡Estamos perdidos!” (37:11). En Ezequiel 37, Dios provee una visión y una lección práctica que engendrarán y alimentarán el optimismo.

La primera es la visión del valle de los huesos secos (37:1–14). El Señor los muestra al profeta y le pregunta: “Hijo de hombre, ¿podrán revivir estos huesos?” (37:3). Representan a los israelitas en el exilio. Las tribus del norte llevan exiliadas un siglo y medio. La comunidad que se encontraba en Babilonia con Ezequiel, una década. Los huesos están “completamente secos”. Primero, Dios dice a Ezequiel que les profetice. Milagrosamente, se unen y recubren de carne y piel, pero solo hemos pasado de esqueletos a cadáveres. Después, debe profetizar al “aliento” (rûah, que significa igualmente “Espíritu” y “viento”). Ahora los cuerpos cobran vida y se ponen de pie, es un “ejército numeroso” (37:10). En otras palabras, aunque la predicación en sí misma produce algunos cambios, se necesita la influencia del Espíritu de Dios. Metafóricamente hablando, no es sino la resurrección de los muertos (37:12). El significado de la visión, no obstante, es que Dios derramará su Espíritu y el exilio llegará a su fin (37:14).

La segunda parte del capítulo se dedica a la lección práctica de las dos varas (37:15–28). La primera representa a Judá; la segunda, a las tribus norteñas de Israel. Ezequiel, a Dios. Juntando a las dos y sujetándolas como si fuesen una, el Señor declara que ya no habrá más dos reinos, sino uno. “Nunca más serán dos naciones ni estarán divididos en dos reinos” (37:22. Una vez más, aparece la promesa de la transformación interior: “Ya no se contaminarán más con sus ídolos, ni con sus iniquidades ni actos abominables. Yo los libraré y los purificaré de todas sus infidelidades. Ellos serán mi pueblo y yo seré su Dios” (37:23). Y lo más importante de todo, el Mesías prometido los guiará: “Mi siervo David será su rey, y todos tendrán un solo pastor” (37:24).

Carson, D. A. (2014). Por amor a Dios: Devocional para apasionarnos por la Palabra. (L. Viegas, Trad.) (1a edición, Vol. II, p. 277). Barcelona: Publicaciones Andamio.

ADVERSIDAD VERSUS PROSPERIDAD

ADVERSIDAD VERSUS PROSPERIDAD

Charles R. Swindoll

4 de octubre, 2018

Proverbios 24

Aunque no se dé cuenta, la vida es una lucha perpetua para mantener el equilibrio entre varias fuerzas opuestas. Durante los siguientes días, examinaremos algunos extremos comunes que amenazan quitarnos ese equilibrio. El primero es la lucha entre la adversidad y la prosperidad.
Con respecto a los defectos de la adversidad, los sabios de Israel escribieron:

Si desmayas en el día de la dificultad, también tu fuerza se reducirá (Proverbios 24:10).

El término que se utiliza para «dificultad» en este texto describe un confinamiento o una contrición. Un lugar muy pequeño para que sea habitado cómodamente.

La expresión «entre la espada y la pared» es muy apropiada aquí. Este proverbio nos aconseja no desmayar o, de manera más precisa, no recaer.

Si lo hacemos, desperdiciamos la fuerza que nos ayudaría a escapar. En otras palabras, cuando cedemos a nuestros temores, permitimos que aquello que nos da miedo se convierta en realidad. Y de acuerdo con Proverbios 24:5, «más vale el sabio que el fuerte y el hombre de conocimiento que el de vigor».

Si me permite decirlo abiertamente, ceder es una tontería.

Cuando la adversidad nos presiona, pensemos en la supervivencia como nuestra meta principal. Ni siquiera piense en la idea de rendirse. Más bien, haga que esa adversidad genere en usted persistencia e ingenio para sobrepasarla. La adversidad hace que busquemos en nuestro carácter interior una solución. Con frecuencia un depósito de fortaleza interna.

Hay otro problema, y este es más sutil. El problema puede venir al encontrarnos con la prosperidad, lo opuesto a la adversidad. Cuando las cosas suceden fácilmente, cuando hay mucho dinero, cuando todos aplauden, cuando todo parece estar alineado y todo parece marchar bien, debemos ser más cautelosos. ¿Por qué? Porque en momentos de prosperidad, la vida puede, sutilmente, volverse complicada. La integridad es atacada. La humildad puesta a prueba. La fe desafinada.

Proverbios nos advierte diciendo:
«El que confía en sus riquezas caerá, pero los justos reverdecerán como follaje» (Proverbios 11:28).

Este texto utiliza la palabra «confiar» dando a entender que se trata de una persona que se siente segura, que tiene confianza y depende de algo. Cuando sufrimos adversidad, nos volvemos introspectivos, analizamos nuestras motivaciones y decisiones tratando de satisfacernos a nosotros mismos y diciéndonos que no merecemos esas circunstancias poco placenteras. Pero cuando la vida va bien, tendemos a preocuparnos menos por nuestro comportamiento y, si no tenemos cuidado, podemos comenzar a sentirnos indestructibles. Nuestra prosperidad parece un escudo contra la calamidad. Hasta podemos caer en el error de creer que nuestra riqueza es la prueba de que Dios está de acuerdo con nuestro comportamiento y empezamos a desarrollar un sentido de arrogancia.

La sabiduría nos dice que nos enfoquemos en nuestras circunstancias, ya sean de adversidad o de prosperidad, sino que encontremos el equilibrio en hacer lo que es correcto. Los «justos», en el versículo 28, son aquellos que siguen y aplican constantemente los parámetros morales de Dios a pesar de las circunstancias.

Reflexión: Si usted es como la mayoría de las personas, su vida es una mezcla de adversidad y prosperidad. Haga dos listas: una que describa forma en que sufre la adversidad y otra sobre formas en las que se siente próspero. ¿De qué forma se siente tentado a abandonar el comportamiento justo en cada circunstancia? Tome ahora la resolución de hacer lo correcto como respuesta a cada tentación.

Vision Para Vivir

¿Es usted supersticioso?

Jueves 4 Octubre

No tienen conocimiento aquellos que erigen el madero de su ídolo, y los que ruegan a un dios que no salva.

Isaías 45:20

Vivo yo, dice el Señor, que ante mí se doblará toda rodilla, y toda lengua confesará a Dios.

Romanos 14:11

¿Es usted supersticioso?

Hace tiempo algunas personas creían que las estrellas controlaban sus vidas. Otros «leían» en el sedimento del café para conocer su futuro… Hoy hay prácticas muy parecidas en nuestra sociedad. Algunas personas «tocan madera» para protegerse de algún mal. La expresión «cruzar los dedos» para atraer la felicidad y el éxito está muy extendida. Muchas personas creen que los signos del zodíaco les revelan su destino.

Todo esto forma parte de las artimañas de Satanás para hacernos olvidar lo que Dios nos dice en la Biblia respecto al futuro. La locura del supersticioso le hace creer en la mentira y le impide depositar su confianza en Dios. Detrás de la superstición se esconde el miedo: miedo a tener mala suerte, a una enfermedad, a sufrir duros golpes, de los cuales la gente se quiere proteger. Uno trata de asegurarse por sí mismo, en vez de poner la confianza únicamente en Dios.

La fe del cristiano lo libera del miedo, pues sabe que su Dios es un Dios de amor. Las Santas Escrituras nos hablan de un Dios de bondad que invita a todos los hombres a arrepentirse para ser salvos.

Amigos cristianos, huyamos de cualquier tipo de práctica supersticiosa: es una ofensa al Dios de verdad, misericordioso y grande en bondad. Confiemos de todo corazón en nuestro Padre, mediante la oración. Él nos ama, dio a su Hijo unigénito, Jesús, para salvarnos, y sabrá darnos todo lo que necesitamos. ¡La fe en su poder infinito nos da la paz!

Amós 8-9 – Judas – Salmo 110 – Proverbios 24:19-20

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
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NADA DE FELICIDAD ENGAÑOSA

Octubre 3

NADA DE FELICIDAD ENGAÑOSA

Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo.

Salmo 23:4

Tenemos que comprender que Dios va a permitirnos que pasemos por las pruebas y que Él está obrando para que todo resulte en su propósito santo (Ro. 8:28). Sé que todos soñamos con un ambiente perfecto de comodidad y tranquilidad. Aunque cualquier reposo temporal de las pruebas nos lleve a creer que podamos hallar una permanente liberación de ellas, nuestra vida en la tierra nunca estará libre de las pruebas. Podemos vivir en una felicidad engañosa, nunca presagiando ningún problema y prediciendo un futuro desahogado, pero eso es una fantasía. Cristo advirtió a sus discípulos y a todos los que sigan sus pasos que esperaran pruebas en esta vida (Jn. 15:18-16:6).

El puritano Thomas Manton observó una vez que Dios tuvo un Hijo sin pecado, pero ningún hijo sin una cruz. Como cristianos, podemos estar seguros de que tendremos pruebas. Pero nuestra confianza es que tendremos victoria sobre ellas por la presencia de Dios. Vendrán las pruebas, pero la gracia de Dios estará con nosotros en nuestro tiempo de necesidad.

Del libro La Verdad para Hoy de John MacArthur DERECHOS DE AUTOR © 2001 Utilizado con permiso de Editorial Portavoz, http://www.portavoz.com

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DESEQUILIBRIO

DESEQUILIBRIO

Charles R. Swindoll

3 de octubre, 2018

Proverbios 12, 13, 15, 19, 22, 26

Entre más viejo me hago, más me doy cuenta de lo fácil que una rutina se puede convertir en un estancamiento y lo fácil que es que las prioridades se conviertan en obsesiones. En los devocionales anteriores examinamos el afán de la holgazanería y encontramos formas de evitar convertirnos en perezosos. Pero la decisión de dar prioridad al trabajo y ser diligentes en nuestras responsabilidades puede llevarnos a extremos. Nuestra laboriosidad puede convertirse en una adicción al trabajo.

Cuando estamos a dieta, monitoreamos lo que comemos y las cantidades. Los doctores nos recomiendan que hagamos ejercicio de manera constante. Sin embargo, algunas personas se preocupan tanto por su peso que llegan a sufrir de desórdenes alimenticios. Algunas mujeres hacen tanto ejercicio que sus hormonas femeninas se bloquean y algunos hombres sienten la necesidad de inyectarse compuestos químicos para desarrollar sus músculos aun cuando esos químicos pueden causar cáncer. Preocuparnos por lo que comemos y ejercitarnos sabiamente es algo bueno. Lo malo es cuando lo llevamos a un extremo.

De la misma forma, he visto cristianos espiritualizarse a tal extremo que se alejan de cualquier vida pública normal. Leen la amonestación de Pablo de «orar sin cesar» literalmente y se pasan horas en meditación privada sin hacer nada más. Estudian la Escritura tanto tiempo que tienen muy poca oportunidad de practicar lo que aprenden. Asisten a todos los servicios de la iglesia, participan en todos los programas y nunca se pierden eventos, pero sus hijos y su matrimonio son ignorados. Una vez más le repito, son cosas buenas que se convierten en malas cuando no buscamos el equilibrio apropiado.

Debo admitir que, para vergüenza mía, veo extremos en mí mismo. Le pido al Señor que me mantenga equilibrado. Necesitamos equilibrio entre el trabajo y la diversión. Ese desequilibrio no es saludable.

Necesitamos equilibrio entre nuestro tiempo a solas y nuestro tiempo con los demás.
Necesitamos equilibrio entre la independencia y la dependencia. Cualquiera de los dos extremos puede llevarnos a un comportamiento extraño y hasta desórdenes mentales.
Necesitamos un equilibrio entre bondad y firmeza, entre esperar y orar, entre trabajar y obedecer, entre ahorrar y gastar, entre recibir y dar, entre querer demasiado y esperar muy poco, entre la aceptación y el discernimiento agudo.
Reflexión: Examine su propia vida. ¿En qué área necesita más equilibrio? Reflexione en estas últimas semanas. ¿Alguien cerca de usted se ha quejado de que está llevando al extremo una actividad, prioridad o perspectiva?

Adaptado del libro, Viviendo los Proverbios (Editorial Mundo Hispano, 2014). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmundohispano.org). Copyright © 2018 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

Desequilibrio

1 Reyes 6 | Efesios 3 | Ezequiel 36 | Salmo 86

3 OCTUBRE

Donald Carson

1 Reyes 6 | Efesios 3 | Ezequiel 36 | Salmo 86

Del mismo modo que en el capítulo 35 Dios se dirige por medio de Ezequiel a la montaña de Seír (la región de los edomitas), en Ezequiel 36 lo hace a los montes de Israel (36:1–15). Este recurso retórico vincula ambos capítulos, en particular desde que se ha distinguido a Edom de nuevo, esta vez de forma específica (36:5; véase la meditación de ayer). La primera parte del mensaje a las montañas de Israel condena a los enemigos que los han asolado y saqueado, especialmente a Edom (36:1–7); la segunda mitad (36:8–15) predice una época en que ellas serán prósperas de nuevo. La promesa de que las montañas serán de nuevo fértiles y densamente pobladas es exactamente lo contrario de la maldición pronunciada contra Edom (35:3, 7, 15).

Como estas palabras para las montañas de Israel traen consigo el peligro de que los israelitas se consideren simples víctimas, y no pecadores responsables de su propia destrucción, Dios presenta un pequeño repaso histórico (36:16–21). Su propósito es reiterar que él derramó su ira sobre la tierra porque el pueblo del pacto era demasiado malvado. “Ellos mismos la contaminaron con su conducta y sus acciones” (36:17).

Sin embargo, para el mundo pagano que observaba, era como si el Dios de Israel no fuese capaz de proteger a su propio pueblo. Por tanto, el Todopoderoso entrará en acción, porque está comprometido con mostrar su santidad entre las naciones del mundo, delante de las cuales el pueblo del pacto la ha profanado. No lo hará a causa de la casa de Israel (36:22), es decir, porque esta lo mereciese, sino debido a de su propio nombre (36:22–23). ¿Qué hará él para vindicar su gloria? Primero, devolverá físicamente a los exiliados a su tierra (36:24). Segundo, tras ello introducirá grandes cambios morales y espirituales. El acto de rociar con agua pura (36:25) significa algo más que el perdón de pecados. El lenguaje deriva de los lavamientos rituales (Éxodo 30:17–21; Levítico 14:52; Números 19:17–19), pero aquí está relacionado con purificar a las personas de las inmundicias de la idolatría. El regalo de un “nuevo corazón” y de un “espíritu nuevo” no indica simples aspectos de la personalidad del ser humano, sino la transformación de todo su carácter, el equivalente de la promesa de Jeremías de un nuevo pacto (Jeremías 31:31ss.); el Señor Jesús emplea su lenguaje en su descripción del nuevo nacimiento (Juan. 3); Pablo describe la transformación (p. ej., Romanos 8). Esto es lo que produce el auténtico arrepentimiento (Ezequiel 36:31–32).

Carson, D. A. (2014). Por amor a Dios: Devocional para apasionarnos por la Palabra. (L. Viegas, Trad.) (1a edición, Vol. II, p. 276). Barcelona: Publicaciones Andamio.

¿Debería un cristiano participar en la acupuntura o acupresión?

¿Debería un cristiano participar en la acupuntura o acupresión?

Respuesta: El origen de la acupuntura es el Taoísmo Chino. El Taoísmo es el sistema filosófico desarrollado por Lao-tzu y Chuang-tzu que aboga por una vida de completa sencillez, naturalidad y no interferencia con el curso de acontecimientos naturales con el fin de alcanzar una existencia en armonía con el tao, o la fuerza vital. Se relaciona de cerca con el Hsuan Chaio, que es una religión popular China que pretende basarse en las doctrinas de Lao-tzu, pero que en realidad es muy ecléctica en su naturaleza y se caracteriza por un panteón de muchos dioses, las supersticiones y la práctica de la alquimia, la adivinación y la magia.

En esta religión y filosofía China existen dos principios. El primero es el “yin”, que es negativo, oscuro y femenino, y el segundo es el «yang», que es positivo, brillante y masculino. Se cree que la interacción de estas dos fuerzas es la influencia que guía los destinos de todas las criaturas y las cosas. El destino de uno está bajo el poder del equilibrio o desequilibrio de estas dos fuerzas. La acupuntura es un mecanismo practicado por los seguidores del taoísmo que se utiliza para traer el “yin y yang” del cuerpo en armonía con el tao o la fuerza vital.

Mientras que la filosofía subyacente y la cosmovisión detrás de la acupuntura son decididamente anti-bíblicas, eso no significa necesariamente que la práctica de la acupuntura va en contra de las enseñanzas de la Biblia. Muchas personas han encontrado que la acupuntura proporciona alivio del dolor y otros malestares cuando todos los otros tratamientos han fracasado. La comunidad médica reconoce cada vez más que, en algunos casos, existen beneficios médicos verificables de la acupuntura. Así que, si se puede separar la práctica de la acupuntura de la filosofía o cosmovisión detrás de la acupuntura, tal vez la acupuntura es algo que un cristiano puede considerar. Otra vez, sin embargo, se debe tener el máximo cuidado de evitar los aspectos espirituales detrás de la acupuntura. La mayoría de los practicantes de la acupuntura realmente creen en la filosofía tao o yin-yang sobre la cual se basa la acupuntura.

La diferencia entre la acupuntura y la acupresión es que la acupresión aplica presión a los centros nerviosos, en lugar de agujas. Por ejemplo, hay puntos de presión en la planta del pie y la palma de la mano que corresponden a otras áreas del cuerpo. La acupresión parece ser similar a la terapia de masaje de tejido profundo, donde los músculos del cuerpo están expuestos a presión para aumentar el flujo sanguíneo. Sin embargo, si se practica la acupresión para llevar el cuerpo a la armonía del yin y el yang, entonces el mismo problema se presenta como con la acupuntura. ¿Puede implementarse la práctica sin la filosofía?

Lo importante aquí es la separación para el creyente renacido de cualquier y todas las prácticas que les traería el peligro de la esclavitud a religiones falsas. La ignorancia del mal es un peligro y cuanto más nos informamos sobre el verdadero origen de las prácticas y filosofías orientales, más vemos que están arraigadas en superstición, ocultismo y religiones falsas que están en oposición directa a la palabra de Dios. ¿Puede un procedimiento médico valioso ser inventado por un no cristiano? ¡Claro! Gran parte de la medicina occidental tiene su origen en prácticas e individuos no cristianos tanto como los desarrolladores de la acupuntura. La cuestión no es si el origen es o no es explícitamente cristiano. Los procedimientos a los cuales nos sujetamos en busca de la sanación o el alivio del dolor es cuestión de perspectiva, discernimiento y convicción, no dogmatismo.

Tomado de GotQuestions.org. Todos los Derechos Reservados – Usado con permiso

Disponible sobre el Internet enhttps://www.gotquestions.org/Espanol/

Cuarto mandamiento: Acuérdate del día de reposo

Miércoles 3 Octubre

Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; mas el séptimo día es reposo para el Señor tu Dios; no hagas en él obra alguna.

Éxodo 20:8-10

Cuarto mandamiento: Acuérdate del día de reposo

Los israelitas no debían hacer ningún trabajo en el séptimo y último día de la semana, el sábado. Debían reservar ese día para Dios. Ese día era mucho más que una simple pausa en sus actividades: era un día consagrado para alabar a Dios, quien los había liberado de la esclavitud de Egipto (Deuteronomio 5:15). También era una invitación a entrar en el reposo de Dios. Era la señal del pacto de Dios con su pueblo (Éxodo 31:17).

Pero muy pronto olvidaron el sentido del sábado, del día de reposo. Cuando Jesús vino a la tierra, los jefes religiosos habían utilizado este mandamiento para esclavizar al pueblo. Contradijeron fuertemente a Jesús e incluso lo odiaron porque hacía el bien el día de reposo (Mateo 12:12; Lucas 13:16).

Los libros del Nuevo Testamento posteriores a los evangelios muestran que el mandamiento de guardar el día de reposo no es para los cristianos. El apóstol Pablo confirma que los cristianos no deben guardar la liturgia ni los días festivos de los judíos, entre los cuales incluye el día de reposo (Gálatas 4:10; Colosenses 2:16).

Los primeros cristianos se reunían el domingo, el primer día de la semana, para rendir culto a Dios (Hechos 20:7; 1 Corintios 16:2). El séptimo día era la señal de que la creación había sido terminada (Génesis 2:2), el primer día es la señal de la resurrección del Señor Jesús, que inauguró una nueva creación (Marcos 16:9). Solo él puede darnos el descanso que tanto anhela nuestra alma. “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar” (Mateo 11:28).

(continuará el próximo miércoles)

Amós 6-7 – Filemón – Salmo 109:20-31 – Proverbios 24:17-18

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
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¿Quién necesita salvación?

¿Quién necesita salvación?

Evis Luis Carballosa

 

CARBALLOSA, EVIS LUIS

Realizó sus estudios teológicos en Estados Unidos: en el Detroit Bible College, y en el Seminario Teológico de Dallas. También ha estudiado en la Universidad Metodista del Sur, y en la Universidad Cristiana de Texas, donde obtuvo el doctorado en Filosofía y Letras con especialidad en Historia.

Después de un ministerio pastoral y cinco años de profesorado universitario en EE.UU, marchó a España, donde fue el fundador y primer director del Instituto Bíblico y Seminario Teológico de España (IBSTE). Durante un tiempo fue rector del Seminario Teológico Centroamericano de Guatemala.

En la actualidad participa en el Instituto Bíblico Evangélico (IBE), promovido por las Asambleas de Hermanos en Vigo (Pontevedra), donde se encuentra como en su propia casa. “Yo soy —dice— de trasfondo gallego. Soy hijo de inmigrantes de ahí. Mi abuelo era militar español que fue enviado a Cuba”. El y su esposa son padres de cuatro hijos.

Acérrimo defensor del dispensacionalismo premilenial en escatología especializado en las 70 semanas de Danirl. Un exégeta popular y minucioso a la vez, con recurso constante a los textos originales y su gramática, a fin de que el estudioso bíblico pueda proseguir su propio y personal estudio inductivo de la Escritura.

Tomado de: Iglesia Cristiana Neza YouTube