La salvación

Martes 15 Enero

En ningún otro (Jesús) hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.

Hechos 4:12

La salvación

Dios es el Dios Salvador. Él quiere y tiene el poder de liberarnos eternamente, de darnos una salvación perfecta.

– La salvación de nuestra alma. Todo hombre que se arrepiente de sus pecados, que se vuelve hacia Dios y cree en la obra redentora del Señor Jesús, es salvo del juicio venidero y recibe la vida eterna. Sabe que sus pecados son perdonados, que Dios lo ha recibido, porque otro fue condenado en su lugar. “Por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios” (Efesios 2:8).

– La salvación en la vida de fe diaria. Amados y salvados por Dios, los creyentes están expuestos a muchos peligros en el mundo. Pero el Señor Jesús los protege de la maldad de los hombres, los libra de las tentaciones y los guarda del mal. “Puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos” (Hebreos 7:25).

– La salvación para el futuro eterno. Cuando Jesucristo vuelva para llevar consigo a los que han creído en él, los sacará para siempre de las obligaciones terrenales, los liberará de la debilidad y de los sufrimientos de su cuerpo actual. “Esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo; el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya” (Filipenses 3:20-21).

¡Trátese, pues, del pasado, del presente o del futuro, Jesucristo es el Salvador perfecto del que cree en él!

1 Samuel 12 – Mateo 10:26-42 – Salmo 9:15-20 – Proverbios 3:16-18

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Una unión misteriosa

Enero 14

Una unión misteriosa

Tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres. (Filipenses 2:7)

La humanidad y la deidad de Cristo es una unión misteriosa que nunca podemos entender plenamente. Pero la Biblia pone de relieve ambas.

Lucas 23:39-43 da un buen ejemplo. En la cruz, “uno de los malhechores que estaban colgados le injuriaba, diciendo: Si tú eres el Cristo, sálvate a ti mismo y a nosotros. Respondiendo el otro, le reprendió, diciendo: ¿Ni aun temes tú a Dios, estando en la misma condenación? Nosotros, a la verdad, justamente padecemos, porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos; mas éste ningún mal hizo. Y dijo a Jesús: Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso”.

En su humanidad, Jesucristo fue una víctima, clavado sin misericordia a una cruz después que lo escupieron, se burlaron de Él y lo humillaron. Pero en su deidad le prometió al ladrón en la cruz vida eterna como solo Dios puede prometer.

Del libro La Verdad para Hoy de John MacArthur DERECHOS DE AUTOR © 2001 Utilizado con permiso de Editorial Portavoz, www.portavoz.com

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Recibir al Señor como Zaqueo

Lunes 14 Enero

Un varón llamado Zaqueo… procuraba ver quién era Jesús; pero no podía a causa de la multitud, pues era pequeño de estatura. Y corriendo delante, subió a un árbol sicómoro para verle.

Lucas 19:1-4

Recibir al Señor como Zaqueo

Lucas 19:1-10

¡Zaqueo, hombre adinerado de la ciudad de Jericó, deseaba ver a Jesús! Pero, ¿cómo hacerlo, pues era pequeño de estatura y estaba en medio de una multitud? Se subió a un árbol, sin preocuparse por lo que los demás pensaran.

Cuando Jesús pasó, el deseo de Zaqueo fue satisfecho: ¡pudo ver al Salvador! Y mejor aún, Jesús se interesó en él y lo interpeló: “Zaqueo, date prisa, desciende, porque hoy es necesario que pose yo en tu casa” (v. 5).

Usted que lee este texto, ¿sabe que Jesús está cerca de usted? Ha escuchado hablar de él, sabe que algunos hablan bien de él, mientras otros lo menosprecian… Pero como Zaqueo, acérquese, procure verlo, sin preocuparse por los demás. Consiga una Biblia o un Nuevo Testamento y lea los evangelios. También puede ir a una reunión cristiana, escuchar una emisora cristiana o la lectura de la Biblia en su portátil.

Por su lado, Jesús sabe lo que hay en su corazón. Él conoce sus deseos, sus necesidades. ¿Quiere ir a él? ¿Quiere ser perdonado, purificado de todas sus faltas?

Jesús también le dice: “Hoy es necesario que pose yo en tu casa”. No menosprecie este urgente llamado del Salvador que quiere morar en su corazón. Ahora mismo, allí donde está, él lo llama. Quiere que usted se apresure: ¡“Date prisa, desciende”! No lo deje para más tarde. No lo aplace para mañana. No diga: Voy a pensarlo. No, el Señor lo ama y le dice: ¡“Hoy”! Haga como Zaqueo: “Descendió aprisa, y le recibió gozoso”.

1 Samuel 11 – Mateo 10:1-25 – Salmo 9:11-14 – Proverbios 3:13-15

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Resucitado por medio del Espíritu

Enero 13

Resucitado por medio del Espíritu

Dios no da el Espíritu por medida. El Padre ama al Hijo, y todas las cosas ha entregado en su mano. (Juan 3:34-35)

Jesucristo desempeñó una función que exigía sumisión voluntaria, e hizo la voluntad del Padre mediante el poder del Espíritu. Ese es un acto asombroso de amor y humildad de alguien que es plenamente Dios y que siempre lo será por toda la eternidad.

Es importante reconocer la obra del Espíritu en el ministerio y la resurrección de Jesús porque ella indica que toda la Trinidad participó en la redención de la humanidad. La mayor confirmación de que Jesucristo es quien dijo ser es que el Padre resucitó al Hijo mediante el poder del Espíritu Santo.

Del libro La Verdad para Hoy de John MacArthur DERECHOS DE AUTOR © 2001 Utilizado con permiso de Editorial Portavoz, http://www.portavoz.com

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Nunca más solo

Domingo 13 Enero

Dios hace habitar en familia a los desamparados; saca a los cautivos a prosperidad.

Salmo 68:6

Nunca más solo

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Estás deprimido, quizá conozcas a algún joven que, como tantos otros, acabó con su vida…

A través de este mensaje quiero animarte. Muchos se han hecho estas preguntas: ¿Quién se interesa verdaderamente en mí? ¿Cómo salir de esta soledad cuando me siento abandonado por todos, cuando todo parece sin salida? ¿De qué sirve vivir?

Entonces, escucha, hay esperanza para ti: Dios te conoce; sabe tu nombre, sabe dónde vives. Él no es insensible a tus preocupaciones ni a las circunstancias de tu vida. Él se interesa en ti y solo desea tu bien. No solo sabe que tienes grandes dificultades, sino que también conoce tu más grande problema: el hecho de que quizás hasta aquí hayas vivido sin Dios. La Biblia llama a esto el pecado. Todo lo que está en contradicción con Dios en lo que tú piensas, en lo que haces, se interpone entre Dios y tú. Pero él te ama y desea liberarte y ayudarte.

¿Quieres dejar que él te ayude? Entonces confía en él, reconoce que eres incapaz de reparar todo esto. Acércate a él a través de la oración, cuéntale tus dificultades, tus penas, tus fracasos. Él no te rechazará, sino que te recibirá tal como eres.

Él envió a su Hijo Jesucristo para que arreglara la cuestión de tus pecados muriendo en la cruz. Si reconoces sinceramente tus faltas, Dios te concederá su pleno perdón. Entonces te convertirás en su hijo. El que tiene a Dios por Padre nunca está solo ni abandonado.

¿Quieres ir a él ahora mismo? ¿Por qué no hablar con algunos cristianos de tu entorno?

1 Samuel 10 – Mateo 9:18-38 – Salmo 9:1-10 – Proverbios 3:11-12

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Un tesoro escondido

12 de enero

Un tesoro escondido

Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo.

Efesios 1:3

No hay manera de comprender las riquezas que Dios ha provisto para quienes aman a su Hijo. Los tesoros que ha preparado son infinitos. Jesús dij «El reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo» (Mt. 13:44). El apóstol Pablo cita al profeta Isaías cuando dice: «Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman» (1 Co. 2:9).

La buena noticia es que, si amamos al Hijo de Dios, heredamos todas las riquezas del Padre. Si creemos en Cristo, tenemos un tesoro inimaginable.

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Conocer a Dios

Sábado 12 Enero

Lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios.

Lucas 18:27

Nadie conoce al Hijo, sino el Padre, ni al Padre conoce alguno, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar.

Mateo 11:27

Conocer a Dios

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¿Es posible conocer a Dios? ¿Quién puede decirlo? ¡Pero él nos conoce y nos ama! Su deseo profundo es darse a conocer, revelarse como un Dios de amor que vive en la luz. Él promete a cada uno: “Me buscaréis de todo vuestro corazón. Y seré hallado por vosotros” (Jeremías 29:13-14). Jesús declara: “Conozco mis ovejas, y las mías me conocen, así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre” (Juan 10:14-15). ¡Qué felicidad hacer parte de su familia!

También se revela mediante dádivas:

– El perdón: “Yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí mismo, y no me acordaré de tus pecados” (Isaías 43:25).

– La vida eterna: “Yo les doy vida eterna” (Juan 10:28).

– La certeza de la salvación: “Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna” (1 Juan 5:13).

– La sabiduría y el conocimiento (Eclesiastés 2:26).

– Y el don más grande de todos: “De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16).

“En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él. En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados” (1 Juan 4:9-10).

1 Samuel 9 – Mateo 9:1-17 – Salmo 8 – Proverbios 3:9-10

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La confirmación del Hijo de Dios

11 de enero

La confirmación del Hijo de Dios

Declarado Hijo de Dios con poder, según el Espíritu de santidad, por la resurrección de entre los muertos.

Romanos 1:4

Jesucristo tenía que ser más que hombre; tenía que ser también Dios. Si Jesucristo fuera solo hombre, aun el mejor de los hombres, no podía haber salvado a los creyentes de su pecado. Si fuera incluso el hombre justo de la simiente de David, pero no Dios, no podía haber soportado el castigo de Dios el Padre en la cruz y haber resucitado de los muertos. No podía haber vencido a Satanás y al mundo, sino que habría sido vencido como son vencidos todos los hombres.

Si hubo alguna duda de que Jesucristo era el Hijo de Dios, su resurrección de los muertos debiera eliminarla. Tenía que ser hombre para llegar a nosotros, pero tenía que ser Dios para resucitarnos. Cuando Dios resucitó a Cristo de los muertos, confirmó que era verdad lo que Él dijo.

Tan claro como el horizonte separa la tierra del cielo, así la resurrección separa a Jesucristo del resto de la humanidad. Jesucristo es Dios encarnado.

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Mi larga búsqueda de la verdad

Viernes 11 Enero

Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.

Juan 14:6

Para esto he venido al mundo, para dar testimonio a la verdad.

Juan 18:37

Mi larga búsqueda de la verdad

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«Siempre amé la verdad, nos contó Nicole. Desde que tengo memoria, la buscaba. En mi adolescencia esta búsqueda se transformó en una sed insaciable. ¿Cómo apaciguarla? Me volví hacia la filosofía y la sicología. Sin embargo, fue decepcionante: terminé mis estudios y no encontré la verdad. Todo me parecía relativo y triste. No creía más en Dios, la vida me parecía vacía y absurda.

Fue entonces cuando una colega cristiana me manifestó su amistad. Ella había notado mi tristeza, y tener contacto con ella me hizo bien. Poco a poco mi ateísmo tambaleó. La oración y la lectura de la Biblia (el Antiguo Testamento, porque soy judía) se convirtieron en la mano tendida para mí. Una mano que me sacó de las tinieblas para conducirme a una luz llena de esperanza.

Sin embargo el nombre de Jesucristo me detenía. ¿Podía ser él el Mesías anunciado? Finalmente decidí leer también el Nuevo Testamento. Mi razón se negaba a creer la menor frase. Durante horas llamé a Dios pidiéndole socorro. De repente dos palabras penetraron profundamente en mi alma: Jesucristo, la verdad. No era un sistema filosófico, ni una religión, sino una persona.

Por primera vez en mi vida oré en el nombre de Jesús, el Hijo de Dios. Nunca olvidaré la luz, el gozo y la paz que penetraron en mi ser. Acababa de hallar la entrada a la casa de mi Padre, de mi Dios, para nunca más dejarla».

Jesús dijo: “Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida” (Juan 8:12).

1 Samuel 7-8 – Mateo 8:23-34 – Salmo 7:9-17 – Proverbios 3:7-8

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El Jesús histórico

10 de enero

El Jesús histórico

Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él.

1 Juan 4:9

Muchos dudan si existió en realidad Jesús, pero muchos historiadores han escrito acerca del Señor Jesucristo.

Alrededor de 114 d.C., el historiador romano Tácito escribió que al fundador de la religión cristiana, Jesucristo, le dio muerte Poncio Pilato en el reinado del emperador romano Tiberio (Annals [Crónicas] 15.44).

Plinio el menor escribió una carta al emperador Trajano sobre el tema de Cristo y los cristianos (Cartas 10.96-97).

En 90 d.C., el historiador judío Josefo escribió una breve nota biográfica acerca de Jesús: «Fue alrededor de ese tiempo que Jesús, un hombre sabio, si es lícito llamarlo hombre, ya que era un hacedor de obras maravillosas, maestro de tales hombres cuando recibían la verdad con agrado. Atrajo hacia Él a muchos de los judíos y a muchos de los gentiles. Él era Cristo» (Antigüedades 18.63).

El Talmud se refiere a Jesús de Nazaret (Sanhedrin [Sanedrín] 43aAbodah Zera 16b-17a).

Jesús fue un hombre en la historia. Y sus afirmaciones fueron ciertas. ¿Duda de Su poder para salvarlo a usted?

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