Ilustración de la salvación

Abril 28

Ilustración de la salvación

Esperaba la paciencia de Dios en los días de Noé, mientras se preparaba el arca, en la cual pocas personas, es decir, ocho, fueron salvadas por agua. (1 Pedro 3:20)

Génesis 6:9 hasta 8:22 cuenta cómo Noé y su familia fueron librados del diluvio. Fueron los únicos que creyeron la advertencia de Dios de la venidera catástrofe mundial. Como resultado, toda la humanidad se ahogó en el juicio, menos ellos.

Noé predicó la justicia de Dios durante los ciento veinte años que le llevó construir el arca. Como tenía el tamaño de un moderno trasatlántico (Gn. 6:15), de seguro que llamaba la atención. Pero debe de haber sido desalentador construir el arca y predicar su significado durante más de un siglo, pero lograr que le creyera solo su familia inmediata.

El tremendo esfuerzo de Noé se invirtió en construir un barco que luego usó durante un año, pero aquellas ocho personas estuvieron a salvo del juicio de Dios cuando llegó. El arca les sirvió de refugio del juicio universal de Dios. ¡Qué ilustración tan gráfica de la salvación!

Del libro La Verdad para Hoy de John MacArthur DERECHOS DE AUTOR © 2001 Utilizado con permiso de Editorial Portavoz, http://www.portavoz.com

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El domingo: día del Señor (3)

Domingo 28 Abril

Resucitado Jesús por la mañana, el primer día de la semana, apareció primeramente a María Magdalena.

Marcos 16:9

La noche de aquel mismo día, el primero de la semana… vino Jesús, y puesto en medio, les dijo: Paz a vosotros.

Juan 20:19

El domingo: día del Señor (3)

En la Biblia vemos un encuentro de creyentes muy conmovedor el domingo de la resurrección de Jesús. Los discípulos estaban atemorizados, su Maestro había sido arrestado, condenado a muerte, crucificado y luego sepultado en una tumba bien vigilada. Sin embargo María Magdalena vino a decirles que había visto al Señor vivo. Además tenía para ellos un mensaje de su parte: “Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios” (Juan 20:17). Aunque temerosos y turbados, estaban reunidos, con las puertas cerradas. De repente el Señor se presentó en medio de ellos, les mostró sus manos y su costado traspasado, y les dijo: “Paz a vosotros”, y les habló.

El domingo siguiente, el Señor se presentó nuevamente en medio de ellos y se dirigió especialmente a Tomas quien, después de haber visto las heridas de Cristo, exclamó: “¡Señor mío, y Dios mío!” (Juan 20:28).

Así Jesús mostró que el domingo era su “día”, el día en que los creyentes se reúnen para encontrarse con él. Hasta ese momento el primer día de la semana no tenía nada especial, excepto que era el primer día, en contraste con los otros seis. Pero el día en que el Señor salió de la tumba fue distinguido, consagrado en su calidad de “primero” de la semana. Desde ese primer domingo, el “día del Señor” conserva para el cristiano ese carácter de día consagrado por su resurrección. Desde entonces, los cristianos se reúnen el domingo para honrar a su Señor.

(continuará el próximo domingo)

Jonás 1-2 – Marcos 4:1-20 – Salmo 49:16-20 – Proverbios 14:19-20

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