2 Timoteo 4
Reina-Valera 1960
Predica la palabra
1 Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, 2 que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina. 3 Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, 4 y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas. 5 Pero tú sé sobrio en todo, soporta las aflicciones, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio.
Surge en el 2013 como programa de radio bajo la cobertura de la emisora cristiana Radio Eternidad en la estación 990am. Las temáticas de nuestro programa son diversas y contemporáneas con las necesidades que se presentan hoy en día en la sociedad. Todo tema es llevado a la luz de la Palabra de Dios que es la única mediadora entre los hombres y la única verdad que puede hacerle libre. Tratamos diferentes temas con el propósito de entender el presente bajo una cosmovisión bíblica y actuar en base a esta. Con nuestro productor Andrés Figueroa y el equipo de Gracia TV, quienes semanalmente transmiten este programa en un formato para Radio y TV.
Dame lo que ordenas, y ordena lo que quieras». Este pasaje de la pluma de San Agustín de Hipona fue la enseñanza que provocó una de las controversias más importantes en la historia de la Iglesia, y uno que provocó ira en los primeros años del siglo V.
La provocación de esta oración estimuló a un monje británico llamado Pelagio a reaccionar vigorosamente contra su contenido. Cuando Pelagio llegó a Roma en algún momento de la primera década del siglo V, estaba horrorizado por la laxitud moral que observó entre los cristianos profesos e incluso entre el clero. Atribuyó gran parte de este malestar a las implicaciones de la enseñanza de San Agustín, a saber, que la justicia solo podía ser lograda por los cristianos con la ayuda especial de la gracia divina.
Con respecto a la oración de Agustín, «Oh Dios, dame lo que ordenas, y ordena lo que quieras», Pelagio no tuvo problemas con la segunda parte. Él creía que el atributo más alto de Dios era en verdad Su justicia y por esa justicia tenía el perfecto derecho de obligar a Sus criaturas a obedecerlo de acuerdo con Su ley. Pelagio se enfocó en la primera parte de la oración, en la cual Agustín le pedía a Dios que le concediera lo que Él ordenaba. Pelagio reaccionó diciendo que en cualquier cosa que Dios ordena está implícita la capacidad de quien recibe la orden de obedecerla. El hombre no debería tener que pedir gracia para ser obediente.
Ahora, esta discusión se amplió a nuevos debates sobre la naturaleza de la caída de Adán, sobre el alcance de la corrupción en nuestra humanidad que describimos bajo la rúbrica de «pecado original» y sobre la doctrina del bautismo.
La posición de Pelagio era que el pecado de Adán afectó a Adán y solo a Adán. Es decir, como resultado de la transgresión de Adán, no se produjo ningún cambio en la naturaleza constitutiva de la raza humana. El hombre nació en un estado de justicia y, como uno creado a imagen de Dios, fue creado de manera inmutable. Aunque le era posible pecar, no le era posible perder su naturaleza humana básica, que era capaz de ser obediente, siempre y en todo lugar. Pelagio continuó diciendo que es posible, incluso después del pecado de Adán, para todo ser humano vivir una vida de justicia perfecta y que, de hecho, algunos han alcanzado tal estatus.
Pelagio no se opuso a la gracia, sino solo a la idea de que la gracia era necesaria para la obediencia. Sostuvo que la gracia facilita la obediencia, pero que no es un prerrequisito necesario para la obediencia. No hay transferencia de culpa de Adán a su descendencia ni cambio alguno en la naturaleza humana como subsecuencia de la caída. El único impacto negativo que Adán tuvo en su progenie fue el dar un mal ejemplo y si los que siguen el camino de Adán imitan su desobediencia, compartirán su culpa, afirmó Pelagio, pero solo siendo ellos realmente culpables. No puede haber transferencia o imputación de culpa de un hombre a otro de acuerdo con las enseñanzas de Pelagio. Por otro lado, Agustín argumentó que la caída perjudicó seriamente la capacidad moral de la raza humana. De hecho, la caída de Adán hundió a toda la humanidad en el estado ruinoso del pecado original. El pecado original no se refiere al primer pecado de Adán y Eva, sino que se refiere a las consecuencias para la raza humana de ese primer pecado. Se refiere al juicio de Dios sobre toda la raza humana por el cual Él trae sobre nosotros los efectos del pecado de Adán por la corrupción continua de todos sus descendientes. Pablo desarrolla este tema en el quinto capítulo de su epístola a los romanos.
El tema clave para Agustín en esta controversia era el problema de la capacidad moral del hombre caído, o la falta de ella. Agustín argumentó que antes de la caída, Adán y Eva disfrutaban de libre albedrío y de libertad moral. La voluntad es la facultad por la cual se toman las decisiones. La libertad se refiere a la capacidad de usar esa facultad para escoger las cosas de Dios. Agustín dijo que tras la caída, la voluntad, o la facultad de elegir, permaneció intacta; es decir, los seres humanos aún son libres en el sentido de que pueden elegir lo que quieran. Sin embargo, sus elecciones están profundamente influenciadas por la esclavitud del pecado que los mantiene en un estado corrupto. Y como resultado de esa esclavitud al pecado, se perdió esa libertad original que Adán y Eva disfrutaron antes de la caída.
La única forma de restaurar la libertad moral sería a través de una obra sobrenatural de la gracia de Dios en el alma. Esta renovación de la libertad es lo que la Biblia llama una libertad «real» (Stg 2:8). Por lo tanto, el quid de la cuestión tenía que ver con el tema de la incapacidad moral como el corazón del pecado original. La controversia arrojó varios veredictos eclesiásticos, incluido el juicio de la Iglesia en un sínodo en el año 418, donde el Concilio de Cartago condenó las enseñanzas de Pelagio. El hereje fue exiliado a Constantinopla en el 429. Y una vez más, el pelagianismo fue condenado por la Iglesia en el Concilio de Éfeso en el 431. A lo largo de la historia de la Iglesia, una y otra vez, el pelagianismo ha sido repudiado sin rodeos por la ortodoxia cristiana. Incluso el Concilio de Trento, que enseña una forma de semipelagianismo, en sus primeros tres cánones (especialmente en el sexto capítulo sobre la justificación), repite la antigua condena de la Iglesia a la enseñanza pelagiana de que los hombres pueden ser justos sin la gracia. Incluso en algo tan reciente como el catecismo católico romano moderno, esa condena continúa.
En nuestros días, debemos ver el debate entre el pelagianismo y el agustinianismo como el debate entre el humanismo y el cristianismo. El humanismo es una variedad recalentada de pelagianismo. Sin embargo, la lucha dentro de la Iglesia hoy en día es entre el punto de vista agustiniano y varias formas de semipelagianismo, que buscan un punto medio entre los puntos de vista de Pelagio y Agustín. El semipelagianismo enseña que la gracia es necesaria para lograr la justicia, pero que esta gracia no se imparte al pecador de manera unilateral o soberana como afirma la teología reformada. Más bien, el semipelagiano argumenta que el individuo da el primer paso de fe antes de que se otorgue esa gracia salvadora. Por lo tanto, Dios imparte la gracia de la fe en conjunto con la obra del pecador en la búsqueda de Dios. Parece que una pequeña mezcla de gracia y de obras no le preocupa mucho a los semipelagianos. Sin embargo, nuestra tarea es ser fieles primero a las Escrituras y luego a los antiguos concilios de la Iglesia, discernir la verdad de Agustín y defenderla bien.
El Dr. R.C. Sproul fue fundador de los Ministerios Ligonier, pastor fundador de Saint Andrew’s Chapel en Sanford, Florida, primer presidente de Reformation Bible College y editor ejecutivo de la revista Tabletalk. Fue reconocido en todo el mundo por su articulada defensa de la inerrancia de las Escrituras y la necesidad de que el pueblo de Dios se mantenga con convicción en Su Palabra. Su programa de radio, Renewing Your Mind (Renovando Tu Mente), se sigue emitiendo diariamente en cientos de emisoras de radio de todo el mundo y también se puede escuchar en línea. Escribió más de cien libros, incluyendo La santidad de Dios, Escogidos por Dios, Todos somos teólogos, Moisés y la zarza ardiente, Sorprendido por el sufrimiento, entre otros.
Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón… Si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.Romanos 10:8-9
¡Atrévase con la Biblia! (7)
El conjunto de los textos de la Biblia forma un mensaje verdadero, solemne y maravilloso a la vez, cuya grandeza es perceptible en cada página. Pero no basta con admitir su valor universal. ¡Debo reconocer que ese mensaje se dirige a mí personalmente!
El hombre es responsable y está perdido, lejos de Dios. Tarde o temprano tendrá que rendirle cuentas de la vida que recibió de él. ¡Qué terrible situación! Pero Dios, quien es soberano (no tiene que rendir cuentas a nadie), ama a su criatura y quiere su felicidad. Su mensaje, preciso y claro, no nos deja hambrientos ni desanimados. En efecto:
– Dios es tan grande que no puede esperar nada del hombre; y el hombre es tan pequeño que no puede llegar a Dios mediante sus propios esfuerzos.
– Dios es santo, no puede soportar el más mínimo mal. El hombre está ligado al mal y no puede hacer nada para salvarse a sí mismo. Entonces Dios hizo todo para salvar al hombre perdido, ¡hasta sacrificar a su Hijo! Dios quiere reconciliar al ser humano con él, no solo para el futuro (después de la muerte), sino desde ahora, para que pueda captar el verdadero sentido de su vida y vivirla con la fuerza de Dios. Cada uno debe, pues, decidir:
– Rendirse ante Dios, creer en el medio que él nos dio para nacer de nuevo, comprender nuestro destino y, a partir de entonces, vivir una vida que valga la pena ser vivida.
– O no creer, creer “a medias” o solo imitar, y permanecer perdido, sin certezas y sin paz.(continuará el próximo lunes)
David Robles se desempeña como pastor docente de la Iglesia Evangelica León y es presidente fundador y profesor del Seminario BEREA (España). Tiene un amplio ministerio de enseñanza y predicación en toda España y otros países de habla hispana. David se graduó del Seminario Bíblico de Multnomah (Certificado Bíblico, 2001) y del Seminario de Maestría (M.Div. 2004).
Bienvenido a Iglesia Bautista Castellana. Mi nombre es Edgardo Piesco, actual pastor de la Iglesia Bautista Castellana y me siento muy honrado con su visita.
En cuanto a nuestra identidad, somos la primera iglesia evangélica establecida en Canadá contando con, 50 años de vida en el servicio a nuestra comunidad hispano-parlante. Nuestra congregación está constituida por inmigrantes provenientes de toda Latinoamérica. Oficiamos servicios en español y otros especiales en inglés para los jóvenes que dominan éste, como primera lengua. Nuestro objetivo primordial es hacer conocer el evangelio a nuestra comunidad en una actitud seria y de respeto por la dignidad humana.
Esta congregación se ha mantenido en una tradición de trabajo honesto, íntegro y procurando asistir a la sociedad. Nuestro enfoque es estrictamente bíblico; la predicación, expositiva; el objetivo de dicha predicación y enseñanza es que el pueblo conozca la Palabra de Dios sin especulaciones y/o manipulación de la misma, para la salvación del alma. Nuestra congregación promueve un ambiente familiar, proveyendo un equipo ministerial de ayudantes y colaboradores debidamente equipados para hacer placentera su visita a nuestros servicios.
Esperamos que disfrute su tiempo en nuestro medio, y que tengamos pronto el gran privilegio de gozarnos con su visita y cordial compañía. Hasta entonces, que la gracia y la paz de Dios y Su Hijo Jesucristo sea con usted y todos los suyos.
Westminster en California (MA) y Westminster en Filadelfia (DMin)
David es licenciado en Psicología y graduado de los seminarios Westminster en California (MA) y Westminster en Filadelfia (DMin). Es miembro de la NANC y graduado en Consejería Bíblica por IBCD. David ha estado sirviendo en la Iglesia Evangélica de la Gracia, desde sus inicios en mayo de 2005, siendo ordenado al ministerio pastoral en la IEG en junio de 2008
El pastor Michelén ha formado parte del Consejo de Ancianos de Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo en Santo Domingo, República Dominicana, durante más de 30 años.Tiene la responsabilidad de predicar la Palabra regularmente en el día del Señor.Tiene una Maestría en Estudios Teológicos y es autor de varios libros: Historia de las Iglesias Bautistas Reformadas de Colombia, Coautor junto al Pastor Julio Benítez; La Más Extraordinaria Historia Jamás Contada, Palabras al Cansado – Sermones de aliento y consuelo; Hacía una Educación Auténticamente Cristiana, El que Perseverare Hasta el Fin; y publica regularmente artículos en su blog “Todo Pensamiento Cautivo”https://www.todopensamientocautivo.com/
Él es instructor asociado en Universidad Wesleyana en Indiana (IWU), extensión en español; enseña Filosofía en el Colegio Cristiano Logos; y durante 10 años, ha sido profesor regular de la Asociación Internacional de Escuelas Cristianas (ACSI) para América Latina. El pastor Michelén, junto a su esposa Gloria tiene tres hijos y cuatro nietos.