Mostrar nuestros verdaderos colores

Miércoles 9 Agosto
Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.
Mateo 5:16
Porque el que se avergonzare de mí y de mis palabras en esta generación adúltera y pecadora, el Hijo del hombre se avergonzará también de él, cuando venga en la gloria de su Padre con los santos ángeles.
Marcos 8:38
Mostrar nuestros verdaderos colores
Hace mucho tiempo, cuando Francia e Italia estaban en guerra, un hombre que vivía en la zona fronteriza se vio muy afectado por estas batallas, ya que su propiedad estaba justo en la frontera de estas dos naciones en guerra. Para garantizar su seguridad, se había hecho una chaqueta reversible con las banderas francesa en un lado e italiana en el otro. Mientras observaba el desarrollo de la batalla, llevaba los colores de los vencedores en el exterior para demostrar su lealtad a los ganadores. Así es como trató de vivir pacíficamente, disfrutando del favor de uno u otro de los dos enemigos.

No hay nada inusual en las acciones de este hombre. Simón Pedro, el discípulo audaz y seguro de sí mismo, le dijo al Señor: “Mi vida pondré por ti” (Jn. 13:37). Pero cuando entró en la casa del sumo sacerdote, donde el Señor fue llevado bajo arresto, fue reconocido y denunciado como uno de los seguidores de Jesús. Sin embargo, negó al Señor, maldiciendo y jurando no conocerlo. De esta forma, Pedro, simbólicamente, le dio vuelta a su chaqueta y ocultó sus verdaderos colores.

Pero luego vemos cómo actuaron José de Arimatea y Nicodemo. Después de la muerte del Señor Jesús en la cruz, José, un discípulo de Jesús, aunque en secreto por miedo a los judíos, dejó de ocultarse y se identificó con Cristo, junto con Nicodemo. Lo hicieron cuando muchos habían huido. Estos dos discípulos cuidaron del cuerpo de su Señor cuando su rechazo por parte de los hombres estaba en su punto más álgido.

¿Qué hay de nosotros? ¿Mostramos nuestros verdaderos colores!

Albert Blok
© Believer’s Bookshelf Canada Inc.

El llamamiento divino (11) – Camino a la gloria

Martes 8 Agosto
Cuando hayan padecido por un poco de tiempo, el Dios de toda gracia, quien los ha llamado a su eterna gloria en Cristo Jesús, él mismo los restaurará, los afirmará, los fortalecerá y los establecerá.
1 Pedro 5:10 RVA-2015
El llamamiento divino (11) – Camino a la gloria
El Señor le encomendó tareas especiales al apóstol Pedro, pues él era un instrumento preparado por el Maestro. Pedro era un hombre muy práctico, y les escribió a todos los creyentes para que crecieran “en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo” (2 P. 3:18). Crecer es el mejor remedio contra los esfuerzos del enemigo, quien busca estorbarnos o derribarnos (véase Ef. 4:14-16).

El propósito, el consejo y la gracia de Dios son suficientes para proveer todo lo necesario para afrontar aceptar todos los desafíos. Mediante su llamamiento, Dios nos ha sacado de este mundo que yace bajo el maligno y cuyo líder es Satanás, el dios de este siglo. El llamamiento de Dios también nos ha puesto en el camino que lleva a la gloria eterna. Pedro insiste en que este llamamiento proviene del “Dios de toda gracia”, pues él mismo es su fuente. En Dios están todos los recursos que necesitamos para salvarnos y andar por el camino de la fe. Nos conduce a nuestro destino celestial, que es su gloria eterna. Estos planes se llevan a cabo “en Cristo Jesús”, porque lo que hemos recibido ha sido forjado por él en su obra consumada. La expresión “en Cristo Jesús” incluye también la obra que, en su gracia, realiza ahora en nosotros por medio del Espíritu Santo.

Mientras que el camino de Dios nos conduce a nuestro destino eterno, por nuestra parte se necesita fe, y esto involucra sufrimiento. Mientras estemos en la tierra, estaremos en la escuela de Dios, donde aprenderemos muchas lecciones. Este entrenamiento, bajo su control, nos lleva a una perfección práctica (no a una perfección sin pecado). El propósito de este ejercicio es hacernos comprender prácticamente, en nuestra vida actual, la posición en la que hemos sido puestos en Cristo, conformándonos a su imagen. Este proceso nos permite convertirnos en cristianos más fuertes, que han aprendido a confiar en Cristo y a recibir de él todo lo que necesitan.

Alfred E. Bouter
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Los atributos de Dios

Lunes 7 Agosto
Si tomare las alas del alba y habitare en el extremo del mar, aun allí me guiará tu mano, y me asirá tu diestra.
Salmo 139:9-10
Entonces oró Jonás a Jehová su Dios desde el vientre del pez.
Jonás 2:1
Los atributos de Dios
El Salmo 139 pone ante nosotros de manera impactante los atributos de nuestro Dios. En los versículos 1 al 6 habla de su omnisciencia: lo sabe todo. En los versículos 7 al 12 habla de su omnipresencia: está en todas partes. El salmista señala que, incluso si tuviera que hacer su hogar en los confines del mar, allí encontraría la mano de Dios para guiarlo, y su mano derecha para sostenerlo. En los versículos 13 al 16 habla de su omnipotencia: es todopoderoso.

¿Hay algún ejemplo en las Escrituras de alguien que haya experimentado esto? En efecto, ¡sería difícil encontrar una forma mejor de llegar a los confines del mar que estar en las entrañas de un gran pez! Jonás estaba totalmente fuera del alcance de cualquier ayuda o simpatía humana. Y, sin embargo, ¡el Señor estaba allí! Jonás estaba allí por su desobediencia, pero en su infinita gracia, Dios iba a utilizar tal experiencia para restaurar su alma, como vemos en el capítulo 2 de su libro. Verdaderamente, Jonás sintió que Su mano lo guiaba y que Su diestra lo sostenía incluso en aquel lugar.

Gracias a Dios, la mayoría de nosotros no tendremos que pasar por una experiencia como la de Jonás. Y, sin embargo, ¿no tenemos momentos en nuestra vida en los que nos sentimos, moralmente hablando, en lo más profundo del mar? Sean cuales sean nuestras circunstancias, animémonos por el hecho de que el Señor está ahí. Incluso cuando pasamos por situaciones difíciles, su mano está ahí para guiarnos, y su diestra para levantarnos. Su mano pronto enjugará todas nuestras lágrimas. Hasta entonces, su mano todopoderosa es capaz de fortalecernos y llevarnos a través de la prueba.

Kevin Quartell
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Cristo, el resplandor de la gloria de Dios

Domingo 6 Agosto
El cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas.
Hebreos 1:3
Cristo, el resplandor de la gloria de Dios
Con términos incuestionables este capítulo presenta la magnificencia de la grandeza de la gloria de Dios, tal como se manifiesta en su Hijo. La Epístola a los Hebreos no se enfoca en la humilde gracia de su obra, sino en la majestad y grandeza de ella. Es una obra digna de Aquel cuya dignidad es tan inmensa. La gloria infinita de esta Persona le da un valor infinito a su obra.

Cristo es en sí mismo el “resplandor” de la gloria de Dios, el propio brillo de esa gloria, al igual que la luz del sol revela la maravilla del resplandor y el calor de esa estrella. No se limita a reflejar esa luz, sino que ella misma es su resplandor. Cristo no se limita a expresar algo de Dios, sino que es la expresión de Dios mismo. Es imposible exagerar al alabar la grandeza de su majestad. No solo es el Creador de todas las cosas, sino que también “sustenta todas las cosas con la palabra de su poder”. Si no ejerciera constantemente su propio poder, nada en el universo podría permanecer en su lugar.

Él, que es el gran Creador y Sustentador del universo, solo y por sí mismo realizó la poderosa obra de “purificación de nuestros pecados” mediante la ofrenda inigualable de sí mismo en la cruz. Nadie más podría haber hecho esto. Llevará su gloria durante la eternidad, en presencia de multitudes de corazones dispuestos a ofrecerle su profunda adoración. Es conveniente que sea exaltado a la diestra de la Majestad en los cielos. “Se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas”, tras una perfecta victoria sobre el poder de Satanás y del mal, y ahora es Objeto de la adoración de su amado pueblo. Eventualmente, toda la creación se postrará delante de él.

L. M. Grant
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Vendas divinas

Sábado 5 Agosto
Mas yo haré venir sanidad para ti, y sanaré tus heridas, dice Jehová; porque desechada te llamaron, diciendo: Esta es Sion, de la que nadie se acuerda.
Jeremías 30:17
Vendas divinas
En un día futuro, estas palabras llegarán a Israel como un rayo de luz al final de un largo período de oscuridad. Habiendo pasado por el “tiempo de angustia para Jacob”, un tiempo de sufrimiento sin precedentes, el pueblo experimentará la restauración de Dios. Entonces sabrán que sus heridas pueden ser sanadas, por muy graves que sean, y que su salud puede restablecerse, aunque su vida haya quedado destrozada.

Estas palabras no solo se aplican al futuro. Los cristianos de hoy en día sufren heridas que no se pueden curar, y están rodeados de gente que no los entiende. Algunos han sido abusados y maltratados en su niñez. Otros han sido profundamente heridos por otros cristianos. Otros se han sentido amargados y desilusionados por un matrimonio infeliz. ¿Existe realmente un remedio para estos casos?

Consideremos tres cosas. En primer lugar, las heridas de Israel no fueron superficiales. Dios había calificado previamente sus dolencias como incurables y sus heridas como graves. En segundo lugar, las cosas y personas a las que podrían haber recurrido (medicinas y amantes) no les habrían ayudado. En tercer lugar, sus heridas eran consecuencia de sus propias iniquidades; Dios mismo se las había infligido. Aunque nos inflijamos nuestras propias heridas, no desechemos esta realidad demasiado rápido: Dios aún está al control. Él ha permitido todo lo que nos ha sucedido, y todo obrará para nuestro propio bien (cf. Ro. 8:28).

Comprender esto es el primer paso a la sanidad. El segundo paso es darse cuenta de que solo Dios puede restablecer la salud y curar los corazones rotos. Puede utilizar a otras personas para ello, pero son solo instrumentos en sus manos. El tercer paso es dejar la autocompasión y la amargura, confesando en qué nos equivocamos, y perdonando a los que nos han hecho daño.

Grant W. Steidl
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Simón Pedro (1) – Su conversión

Viernes 4 Agosto
Andrés, hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que habían oído a Juan… Este halló primero a su hermano Simón, y le dijo: Hemos hallado al Mesías… Y le trajo a Jesús. Y mirándole Jesús, dijo: Tú eres Simón, hijo de Jonás; tú serás llamado Cefas.
Juan 1:40-42
Simón Pedro (1) – Su conversión
Andrés había oído predicar a Juan el Bautista, y por ello creyó que Jesús de Nazaret era el Mesías. Luego se lo dijo a Simón, su hermano; esto fue lo primero que hizo. El deseo ardiente de dar a conocer a Cristo a los demás es una de las manifestaciones evidentes de una auténtica conversión, y eso es precisamente lo que vemos en Andrés. No se le menciona mucho en el Nuevo Testamento; era un hermano de “bajo perfil”, pero al llevar a Simón a Cristo, hizo posible que miles de personas se salvaran (véase Hechos 2:38-41). Andrés “le trajo a Jesús”, ¡e innumerables multitudes a lo largo de los tiempos se lo agradecen!

El encuentro de Simón con el Señor Jesús fue transformador -¡su vida nunca volvería a ser la misma! Cristo le dio un nuevo nombre, el cual era indicio de una nueva vida y una nueva naturaleza. Nuestros nombres son escritos en el cielo cuando nos convertimos (Lc. 10:20), y cuando lleguemos allí, recibiremos un nuevo nombre, el cual será un secreto especial entre el Señor y nosotros (Ap. 2:17). El nuevo nombre de Simón fue “Cefas”, que significa piedra en arameo (la palabra griega es “petros”, de la que deriva el nombre “Pedro”). Más adelante comprenderemos el significado más profundo de este nombre cuando consideremos el caminar de Simón con el Señor (Mt. 16:18).

El título “Mesías” puede no ser el más elevado de los títulos y nombres del Señor. Sin embargo, alguien ha dicho: “Al aceptar a Jesús recibimos todo lo que él es, aunque cuando lo aceptamos solo percibimos la parte menos exaltada de su gloria”. Si tenemos a Cristo, lo tenemos todo, y nuestra percepción de lo que él es crecerá con el tiempo.

Brian Reynolds
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Conflicto con Satanás: lucha por tus hermanos

Jueves 3 Agosto
No tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad… orando en todo tiempo… en el Espíritu… por todos los santos.
Efesios 6:12, 18
Conflicto con Satanás: lucha por tus hermanos
La lectura de este versículo me hizo ver que esta lucha es mucho más seria de lo que solemos pensar. No se trata de un conflicto individual con Satanás solamente, sino que se trata del ataque de los poderes de las tinieblas a la Iglesia de Dios en la tierra: “Todos los santos”. El cristiano que permanece vigilante en este aspecto se ocupa de toda la Iglesia, pues esta es una sola; y si el enemigo logra abrir una brecha en algún lugar, no es solo allí donde saldrá victorioso.

Supongamos que me mantengo firme pero mi hermano cae, ¿acaso eso no me afecta? Sin embargo, esto debería ser el caso. Si mis afectos no se ven conmovidos, esto no hace más que demostrar que no comprendo el carácter del conflicto, y que no me importa mucho.

El diablo obra con sus artimañas, engañando a los creyentes con lo que es “popular”. Satanás utiliza alguna doctrina engañosa, o algún elemento religioso ajeno a Cristo, para tratar de desestabilizar a los creyentes de su firme posición por Cristo y por la verdad. ¡Cómo debe odiar la Epístola a los Efesios! Y uno de sus trucos es hacer creer a los cristianos que la verdad que esta presenta es demasiado elevada para ellos.

Cada uno debe vestirse de “toda la armadura” (v. 13), pero no debe pensar solo en sí mismo. Debe orar por todos los santos y por el anuncio del “misterio del evangelio” (v. 19) -y no solo por el anuncio del evangelio, sino por el anuncio del misterio que este involucra: Cristo y la Iglesia unidos en un solo cuerpo Cuerpo (Ef. 5:29-32).

J. T. Mawson
Alcemos pues la frente, hermanos: ¡A luchar!
Es Cristo suficiente, Él nos hará triunfar;
Del Padre es Hijo amado, de nos fiel Salvador,
A quien de allá esperado, sirvamos con amor
Hasta el eterno albor.
Louis Barbey
© Believer’s Bookshelf Canada Inc.

La noche actual y el día futuro

Miércoles 2 Agosto
La noche está avanzada, y se acerca el día. Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de la luz.
Romanos 13:12
La noche actual y el día futuro
La noche simboliza el periodo actual en el que el Señor está ausente. Sin embargo, como el “Sol de justicia” (Mal. 4:2a), él dará paso a un nuevo día para esta tierra, un día que durará 1. 000 años (Ap. 20:6). Este es el día en que “el Señor será rey sobre toda la tierra” (Zac. 14:9 NBLA). Vendrá con “salud en sus alas” (Mal. 4:2b NBLA) para la nación de Israel, como dijo el profeta Oseas: “Yo sanaré su rebelión, los amaré de pura gracia; porque mi ira se apartó de ellos” (Os. 14:4). Será un tiempo de paz, prosperidad y bendición sin precedentes, no solo para Israel, sino también para multitudes de entre las naciones. Esta notable perspectiva le fue dada a Juan cuando escribió: “Después de esto miré, y he aquí una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas naciones y tribus y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas, y con palmas en las manos” (Ap. 7:9).

Pero la estrella de la mañana aparece antes que el sol. Cristo es el Sol de justicia para Israel, pero es la Estrella resplandeciente de la mañana para la Iglesia. Él dice: “Yo soy… la estrella resplandeciente de la mañana. Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven” (Ap. 22:16-17). Si la noche está muy avanzada, “y se acerca el día”, ¿puede ser posible que su venida para buscar a su Esposa esté muy lejana?

Ya es hora de despertar de nuestro sueño espiritual, en el cual nuestras lámparas tienden a atenuarse y la promesa de su venida genera poco efecto en nuestras vidas. Preparemos nuestras lámparas rechazando las “obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de la luz”. Las armas de la luz es Cristo brillando en ti y a través de ti, en mí y a través de mí -como Moisés en el monte, o como Esteban ante el sanedrín. ¡No formemos parte de los que contribuyen a la oscuridad actual!

Richard A. Barnett
© Believer’s Bookshelf Canada Inc.

El planeta azul (1): Contrastes

Martes 1 Agosto

Él (Dios) hizo la Osa, el Orión y las Pléyades, y los lugares secretos del sur; él hace cosas grandes e incomprensibles, y maravillosas, sin número.

Job 9:9-10

Creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó.

Génesis 1:27

El planeta azul (1): Contrastes

¿Ha visto las fotos de la Tierra tomadas con ayuda del telescopio Hubble girando alrededor de ella? Son sorprendentes, hermosas y apacibles. El color dominante es el azul, y esto básicamente debido a la inmensidad de los océanos. Por eso la Tierra ha sido poéticamente llamada «el planeta azul».

Pero, ¿qué vemos cada día en este hermoso planeta? Violencia, guerras, actos terroristas, inmoralidad, injusticias, corrupción, muerte, enfermedades, degradación del medio ambiente… ¿Cuál es la causa fundamental de esta situación? La Biblia da la respuesta (leer Génesis 2 y 3).

Al principio el hombre y la mujer, creados por Dios a su imagen y semejanza, se encontraban en un entorno perfecto y tenían una relación de total confianza con Dios. Pero el panorama se oscureció rápidamente… Tentados por Satanás, fueron llevados a desobedecer a su Creador (Génesis 3:1-6); así se rompió su relación con Dios. La violencia estalló y el primer asesinato se produjo (Génesis 4:8). Desde entonces, la humanidad perdió su relación con Dios (Romanos 3:11-12), trayendo todas las consecuencias mencionadas anteriormente. Y hay algo muy solemne para cada ser humano: después de la muerte, esta separación de Dios será definitiva y eterna.

¿Entonces ya no hay esperanza? Sí, porque Dios ama a su criatura y quiere establecer una relación filial con cada uno de nosotros.

(mañana continuará)

1 Crónicas 13-14 – Lucas 12:41-59 – Salmo 89:38-45 – Proverbios 20:18-19

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

El propósito de Pirro

Lunes 31 Julio
¿Qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma?
Mateo 16:26
El propósito de Pirro
Pirro, rey de Epiro (Antigua Grecia, 319-272 a. C.), fue uno de los más grandes generales de la historia. Había decidido convertirse en el amo y señor del mundo. Tras intentar expandir su reino hacia Macedonia, se dirigió hacia Italia y derrotó a los romanos en Heraclea, en el año 280, y en Ásculo, en el año 279. Después del sur de Italia esperaba conquistar Cartago y África. Su consejero Cineas le preguntó un día:

–¿Y qué haremos luego?

–Descansaremos, respondió el rey, beberemos todo el día y nos divertiremos.

–¿Por qué no lo hacemos ahora? Tenemos suficiente de todo; así nos ahorraremos mucho esfuerzo, sufrimientos y peligros.

La lógica de este argumento preocupó a Pirro; sin embargo, continuó sus guerras. Finalmente lo mataron inesperadamente durante una expedición contra la ciudad de Esparta, cuando una mujer le lanzó una teja.

El consejo de Cineas, ¿era más razonable que la ambición desmedida de su amo? No, ambos estaban equivocados. Uno quería conquistar el mundo, el otro quería embriagarse con las diversiones… “Esto es vanidad y aflicción de espíritu” (Eclesiastés 4:4), y conduce a la pérdida del alma. Dios nos dice que busquemos “primeramente el reino de Dios y su justicia” (Mateo 6:33), y nos advierte: “Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será?” (Lucas 12:20). ¡No seamos necios!

“Los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición” (1 Timoteo 6:9).

1 Crónicas 12 – Lucas 12:22-40 – Salmo 89:28-37 – Proverbios 20:16-17

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch