Criticada por los hombres

Jueves 10 Marzo

Yo en muy poco tengo el ser juzgado por vosotros… el que me juzga es el Señor… El Señor… aclarará también lo oculto de las tinieblas, y manifestará las intenciones de los corazones; y entonces cada uno recibirá su alabanza de Dios.

1 Corintios 4:3-5

Criticada por los hombres, pero aprobada por Dios

Tres ocasiones con María de Betania:

 – Lucas 10:38-42: Marta y su hermana María recibieron a Jesús en su casa. Marta se afanaba para atender bien a su huésped, pero María estaba sentada a los pies de Jesús, escuchándolo. Había olvidado todo lo demás. Su hermana se indignó y se quejó ante Jesús, quien le dijo: “María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada” (v. 42).

 – Juan 11:1-44: María acababa de perder a su hermano Lázaro y estaba en su casa llorando. Unos judíos fueron a consolarla. Jesús estaba cerca, pero todavía no había llegado… Marta envió un mensaje a María: “El Maestro (Jesús) está aquí y te llama” (Juan 11:28). María se levantó rápidamente. Los judíos no comprendieron. Pensaban que iba al sepulcro a llorar, pero ella iba a llorar a los pies del Señor. Jesús lloró con ella y luego resucitó a su hermano.

 – Juan 12:1-8: El odio de los judíos hacia Jesús fue aumentando, y María presentía que la muerte de Jesús estaba cerca. Ella quería expresar su amor y adoración a aquel que estaba a punto de dar su vida por los culpables. Mientras Jesús estaba a la mesa con Marta, Lázaro y varios discípulos, ella derramó sobre sus pies un perfume de mucho precio. Por ello recibió fuertes críticas. Pero para Jesús este gesto tenía un gran valor y lo aprobó públicamente: “Déjala; para el día de mi sepultura ha guardado esto”.

María escuchó a su Maestro, lloró a sus pies y lo adoró. Fue incomprendida y criticada. ¡Pero recibió la aprobación del Señor, y eso bastaba!

Éxodo 22 – Hechos 16:11-40 – Salmo 31:21-24 – Proverbios 11:9-10

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

48 – El antropocentrismo de la iglesia

Ministerios Integridad & Sabiduría

Tesis # 48

El antropocentrismo de la iglesia

95 Tesis para la iglesia evangélica de hoy

Miguel Núñez

Miguel Núñez

Es miembro del concilio de Coalición por el Evangelio. Es el pastor de predicación y visión de la Iglesia Bautista Internacional, y presidente de Ministerios Integridad y Sabiduría. El Dr. Núñez y su ministerio es responsable de las conferencias Por Su Causa, que procuran atraer a los latinoamericanos a las verdades del cristianismo histórico. Puede encontrarlo en Twitter.

Una producción de Ministerios Integridad & Sabiduría

¿Soy un verdadero cristiano?

Miércoles 9 Marzo

Estáis… llamados a ser de Jesucristo.

Romanos 1:6

Vosotros sois la sal de la tierra.

Mateo 5:13

¿Soy un verdadero cristiano?

¿Quién es un verdadero cristiano? ¿Alguien que va a la iglesia, o que fue bautizado? O más sencillamente, ¿un ciudadano de un país “cristianizado”? A lo largo del tiempo este término ha perdido gran parte de su sentido y valor. Pocas veces es empleado para designar a una persona realmente convertida a la fe cristiana, a un verdadero discípulo de Jesucristo. Se escucha mucho la expresión “el hábito no hace al monje”. Dios no mira la apariencia, sino el corazón (1 Samuel 16:7). Así, una persona que no tiene en cuenta a Jesucristo, pero se considera cristiana porque “va a la iglesia” o participa en buenas obras, solo es cristiana de apariencia. ¡No tiene ningún vínculo con Dios, quien lee el corazón!

Un verdadero cristiano se reconoció como pecador ante el Dios santo, y puso su fe y confianza enteramente en Jesucristo, crucificado por sus pecados. ¡Qué descanso saber que Jesús soportó el castigo! Murió, luego resucitó, mostrando que Él es Hijo de Dios.

El cristiano no es mejor que los demás. Tiene la misma naturaleza, que produce pensamientos impuros y malas obras: orgullo, mentira, ira… Pero aceptando a Jesús como Salvador, recibe la vida eterna, con la capacidad y la responsabilidad de mostrar en el mundo los caracteres de su Salvador. El Señor Jesús espera que sus rescatados sean sus testigos: “sois carta de Cristo” (2 Corintios 3:3). ¿Mi vida muestra esto?

Algunos “profesan conocer a Dios, pero con los hechos lo niegan, siendo abominables y rebeldes, reprobados en cuanto a toda buena obra” (Tito 1:16). “Así que, si alguno se limpia de estas cosas, será instrumento para honra, santificado, útil al Señor” (2 Timoteo 2:21).

Éxodo 21 – Hechos 15:36-16:10 – Salmo 31:14-20 – Proverbios 11:7-8

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
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9 – La Última Cena

Sabiduría para el Corazón

Serie: Vida de David (1 y 2 Samuel)

ESTUDIO DE LA VIDA DEL REY DAVID

9 – La Última Cena

Stephen Davey

Sabiduría para el Corazón comenzó en 2007 como una extensión del ministerio de enseñanza de Stephen Davey a su congregación, la Iglesia Bautista Colonial, ubicada en Carolina del Norte, EEUU. Desde entonces, el ministerio ha crecido, y hoy por hoy es un ministerio internacional, transmitido a través de todo el mundo vía radio e internet en seis idiomas: Inglés, Español, Portugués, Árabe, Chino Mandarín, y Swahili.

Sabiduría para el Corazón es el ministerio internacional de enseñanza bíblica del Pastor Stephen Davey, traducido y adaptado al español por Daniel Kukin.

Por la gracia de Dios esperamos proveer contenido bíblico y confiable en más idiomas y alcanzar al mundo con el mensaje de la Palabra de Dios.

Un plan de redención

AUDIO: https://www.elsitiocristiano.com/ministries/aviva-nuestros-corazones/player/rut-el-poder-transformador-del-amor-redentor-dia-2-950186.html?ref=popout

Aviva Nuestros Corazones

Serie:  Rut: El poder transformador del amor redentor 

Un plan de redención

Annamarie Sauter: ¿Has pensado que Jesús es quien hace toda la diferencia en tu vida?

Nancy DeMoss Wolgemuth: Has sido liberada de la esclavitud, de la vergüenza y de la culpa de tu pasado; y todo se debe a una Persona… Su nombre es Jesús. Tener Su presencia en tu vida, en tu árbol genealógico, en tu linaje, es lo que convierte la desgracia en gracia, y lo que convierte las cenizas en belleza.

Annamarie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss Wolgemuth, en la voz de Patricia de Saladín.

Creo que si alguien nos preguntara, «¿quién de ustedes ha hecho algo de lo que se avergüenza?», todas levantaríamos la mano. Sabes, en la historia de la redención esa vergüenza es como un fondo negro sobre el cual la perla del evangelio y el amor de Dios se destacan. Hoy Nancy nos habla más acerca de esto en la continuación de esta serie sobre el poder transformador del amor redentor.

Nancy: Cuando piensas en tu historia, en tu pasado o en tu línea familiar, tu genealogía, ¿te has preguntado alguna vez si algunas cosas que han sucedido en tu vida o en tu pasado podrían descalificarte para ser realmente usada por Dios?

Algunas de ustedes se han sentido así porque he escuchado sus historias; y he escuchado historias de muchas mujeres y también lo he escuchado en conversaciones con algunas que lo han experimentado. Te has preguntado: ¿Cómo pudo Dios tomar este desastre de mi pasado, este tipo de familia en la que crecí y estas cosas que sucedieron en mi pasado o con mis padres o mis abuelos…cómo puede Dios sacar algo de valor de mi historia?

De hecho, es probable que todas tengamos cosas en nuestro pasado, ya sea en nuestras propias vidas o las vidas de nuestros familiares, de las que no estamos realmente orgullosas. Por el contrario, estamos avergonzadas de esas cosas. Hay algo en nuestras familias que no quisiéramos que nadie supiera. Si estuviéramos escribiendo un libro, una biografía de la historia de nuestras vidas, no sé ustedes, pero hay algunas cosas que me gustaría dejar de lado si tuviera que contar todo sobre mi pasado, mi trasfondo.

No nos importaría…es más, nos gustaría que otros conocieran las cosas buenas de nuestro árbol genealógico, quizás personas famosas en la familia o en mi trasfondo; pero hay cosas ahí, en nuestras líneas familiares, que preferiríamos que otros no supieran.

El primer párrafo del Nuevo Testamento, en el Evangelio de Mateo, capítulo uno, es el árbol genealógico de Jesús. Es Su trasfondo, la personas que formaron parte de Su venida a la tierra, y en este párrafo encontramos la única referencia a Rut en el Nuevo Testamento.

Esta semana comenzamos un estudio de la historia de Rut, y antes de pasar a la historia en el Antiguo Testamento, quiero que echemos un vistazo en el Nuevo Testamento y veamos dónde encaja ella en la línea familiar de Jesús.

Si tienes tu Biblia, permíteme animarte a que la abras en el capítulo 1 de Mateo. Vamos a leer el primer párrafo. Estas partes de la Escritura se llaman genealogías y a veces nos sentimos tentadas a pasarlas por alto. Pero en realidad, si nos detenemos y profundizamos un poco, encontraremos que hay mucho significado y mucho que puede animarnos en nuestro caminar con el Señor al mirar este linaje.

Mateo 1:1-6: Es un registro de la genealogía de Jesucristo. Esta es Su línea familiar, este es su árbol genealógico, y puede que te sorprenda saber que hay algunas cosas en Su trasfondo familiar que tú y yo quizás no hubiéramos querido incluir si hubiéramos estado contando nuestra historia. Dice así la Palabra de Dios:

«Libro de la genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham.

Abraham fue padre de Isaac, Isaac de Jacob (cuyo nombre, por cierto, significa engañador, aquí ya te puedes dar cuenta que hay algo un poco turbio en el fondo), y Jacob de Judá y de sus hermanos; Judá fue padre de Fares y de Zara, cuya madre fue Tamar; Fares fue padre de Esrom, y Esrom de Aram; Aram fue padre de Aminadab, Aminadab de Naasón, y Naasón de Salmón».

(No solemos leer estas porciones, ¿no es así?)

«Salmón fue padre de Booz, cuya madre (o antepasado) fue Rahab; Booz fue padre de Obed, cuya madre fue Rut; y Obed fue padre de Isaí;Isaí fue padre del rey David. Y David fue padre de Salomón, cuya madre Betsabé había sido mujer de Urías».

Ahora vamos al versículo 16. En el párrafo intermedio se incluyen muchos más nombres, pero luego llegamos al final de esta genealogía, y leemos que Jacob fue «el padre de José, el marido de María, de la cual nació Jesús, llamado el Cristo».

Entonces Jesús forma los dos sujetalibros de esta genealogía. Es Su historia, lo leemos en el versículo 1, y luego lo leemos en el versículo 16, que Él nació al final de esta línea de individuos.

Ahora, ¿por qué deberíamos molestarnos en leer esta historia, esta genealogía? Bueno, en primer lugar, al leer esta lista de nombres, con la mayoría de los cuales quizás no estamos familiarizadas y algunos de los cuales apenas podemos pronunciar, recordamos lo importantes que son las personas para Dios, que Dios tiene un corazón para hombres y mujeres individualmente.

Sus nombres están preservados en la Palabra de Dios. Estos nombres que no significan mucho para nosotras han sido preservados en la Palabra de Dios y son parte de Su plan, Su plan de redención. Estas personas son importantes para Dios, y eso me dice que mi nombre le importa a Dios, que tu nombre le importa a Dios, que Dios sabe exactamente dónde encajamos en Su plan y Sus propósitos eternos, y que donde encajamos es importante para Él.

Luego vemos en esta genealogía, la importancia no solo de los individuos para Dios, sino la importancia de las mujeres para Dios. Ahora, recuerda que esta genealogía fue escrita en una cultura donde las mujeres eran consideradas seres inferiores, y era inusual en esa época, que los nombres de las mujeres se incluyeran en la genealogía porque típicamente la línea familiar se tomaba a través de los hombres.

Pero encontramos en esta historia que Dios inspiró divinamente que se incluyeran cinco mujeres en este registro, y fíjense qué tipo de mujeres. Cuatro de las cinco mujeres no eran israelitas. Eran gentiles, lo cual nos da una imagen de la gracia de Dios. Realmente anuncia el plan de Dios de traer gentiles a Su familia. No solo los judíos, sino también los gentiles debían ser incluidos en la obra de Cristo.

Ahora, mira quiénes eran estas mujeres. En el versículo 3 leemos acerca de Tamar, quien fue la madre de Fares y Zara. Recuerda que Tamar, cuya historia se cuenta en el libro del Génesis, era la nuera cananea de Judá.

Judá y Tamar tuvieron una relación incestuosa, y de esa unión nacieron Fares y Zara. Fares era parte de la línea de Cristo. Dios tomó esta horrible historia, le aplicó Su gracia, y de esa línea familiar vino el Mesías.

Luego leemos en el versículo cinco sobre Rahab. Rahab, que también era cananea, era una prostituta, era extranjera. Su vida fue una historia de fracaso y desgracia, pero Dios la atrajo a Su familia. Dios la atrajo a la fe y al arrepentimiento e hizo de esta mujer con este horrible pasado, parte de la línea familiar de Cristo.

Luego leemos en el versículo cinco acerca de Rut, la tercera mujer en esta genealogía. Ella también era extranjera, moabita, una raza despreciada. Sin embargo, Dios la trajo a Su familia por gracia y dijo: «Vas a ser parte de Mi plan. Vas a ser parte de la línea familiar, parte del árbol genealógico del Señor Jesús».

En el versículo seis leemos acerca de Betsabé, quien tuvo una relación ilícita con el rey David. Probablemente también era extranjera, una mujer hitita, originalmente no era de la fe judía. Pero Dios puso Su mano sobre esta mujer y dijo: «Voy a convertir esta historia negativa, esta historia llena de pecado, esta historia vergonzosa, en una historia de gracia»A través de su línea vino el Mesías, vino Cristo.

Luego, por supuesto, tenemos a la quinta mujer, María, que era judía y tenía un corazón puro. Pero ten en cuenta que en ese tiempo, cuando se conoció su historia, indudablemente hubo quienes pensaron que no era pura porque llegó a estar encinta antes de que ella y José se casaran. Así que hubo algunos problemas de reputación allí, pero Dios eligió incluir a esta mujer, como un tema de Su gracia, en la línea familiar de Cristo.

Ahora, cuando miro a estas mujeres, y también a las historias de algunos de los hombres de este linaje que no tenían vidas realmente puras, por ejemplo, vemos a David, que fue un adúltero; Jacob, que era un engañador; Judá, quien tuvo esta relación con su nuera; y luego vemos la vida de estas mujeres, veo que Dios incluye a los pecadores y a los marginados en Su plan.

Eso significa que en el plan de Dios hay lugar para mí. Eso significa que hay espacio para ti. Y podrías decir: «Es que no conoces mi historia. No sabes lo que he hecho. No sabes lo que hicieron mis padres. No sabes de qué tipo de familia vengo».

Recuerdo que una mujer me dijo hace unas semanas, que en su familia, comenzando con su abuelo, había habido múltiples generaciones de inmoralidad, de perversión. Ella me dijo: «Si conocieras mi pasado, ¿pensarías que hay un lugar para mí en el plan de Dios?»

Bueno, Dios conoce tu pasado y Dios conocía a estas mujeres. Él conocía a estos hombres y Él dice: «Hay lugar para los pecadores. Hay gracia para que los pecadores sean incluidos en Mi plan».

Es interesante que varias de estas mujeres hayan tenido fracasos atroces. También los tuvieron los hombres de esta línea familiar. Pero no hay ninguna referencia a sus fracasos en esta genealogía.

Es como si Dios simplemente incluyera sus nombres, pero no se molesta en decirnos, en este punto, «aquí están todas las cosas que hicieron estas personas que podrían haberlas descalificado». Ahora vemos que han sido incluidos por gracia, y cuando se aplica la gracia, ya no tengo ese pasado.

He sido liberada de la esclavitud, la vergüenza y la culpa de ese pasado, y todo se debe a una Persona en este árbol genealógico. Su nombre es Jesús.Tener Su presencia en tu vida, en tu árbol genealógico, en tu linaje, es lo que convierte la desgracia en gracia y las cenizas en belleza.

Entonces la historia es realmente Su historia. Todo se trata de Él, no se trata de mí ni de ti. Se trata de dónde encaja Él aquí y como resultado eso se convierte en un mensaje de esperanza.

El pasado puede parecer sin esperanza, pero cuando imaginas a Jesús en él, ahora tienes una historia de esperanza. No importa cuál sea tu pasado, no importa cuál sea tu trasfondo, tu equipaje; no importa cuáles sean tus faltas o las faltas de tus padres o las faltas de tus abuelos, puedes ser parte de una nueva línea familiar que lleva a las personas a Jesús. Es por eso por lo que estos nombres se incluyen aquí. El propósito era el Mesías, la venida de Cristo al mundo.

Pienso en cómo Dios tomó a mis padres, ambos con pasados familiares no cristianos y ambos con cosas en sus líneas familiares que no agradaban al Señor, pero Dios rescató a mi papá; Dios rescató a mi mamá. Dios los unió, extendió Su gracia y los ayudó a comenzar una nueva línea familiar, y de esa línea familiar ahora las personas vienen a Jesús.

Eso es lo que Dios quiere hacer con nosotras, sin importar nuestro pasado o nuestro bagaje. ¿Sabes lo que me dice esto? Dice que tú y yo debemos dejar de usar nuestro pasado como excusa para no ser usadas por Dios. Necesitamos dejar de usar a la familia de la que venimos como excusa para no tener un camino fructífero con Dios.

Muchas mujeres que conozco piensan que son casos perdidos, que son disfuncionales, y la razón por la que te dicen que lo son, es porque, «no conoces a mis padres. No sabes lo que hizo mi padre. No sabes lo que hizo mi exmarido. No sabes lo que hicieron mis abuelos».

Existe esta sensación de victimización: «No puedo evitar ser como soy. Mi vida nunca tendrá ningún valor real debido a dónde he estado y de dónde vengo».

Al leer este primer párrafo del Evangelio de Mateo, sé que hay esperanza de que puedas ser libre de tu pasado. La carga y los fracasos de tu pasado en realidad pueden ser trampolines hacia una mayor libertad y abundancia en tu caminar con Dios.

Dios realmente puede usar las cosas que has experimentado en tu pasado, las cosas que has hecho o las que te hicieron, sobre las que no tuviste ningún control; de hecho, Dios puede usar esos fracasos como un medio de gracia, un medio para llevarte a Jesús y un medio para ayudarte a llevar a otros a Jesús.

Piensa en tu pasado familiar. Piensa en tu línea familiar, algunas cosas de las que te avergüenzas. ¿Por qué no dices ahora mismo: «Señor, te agradezco que puedes convertir las cenizas en belleza y confío en que usarás mi pasado, mi línea familiar, de una manera redentora, y en última instancia apuntará a las personas a Jesús». 

Entonces, habiendo visto la genealogía de Jesús en Mateo (de manera general), y el hecho de que Rut se encuentra allí, veamos el libro de Rut

Rut, capítulo uno, versículo uno:

«Aconteció que en los días en que gobernaban los jueces, en Israel hubo hambre en el país. Y un hombre de Belén de Judá fue a residir en los campos de Moab con su mujer y sus dos hijos. Aquel hombre se llamaba Elimelec, y su mujer se llamaba Noemí. Los nombres de sus dos hijos eran Mahlón y Quelión, efrateos de Belén de Judá. Y llegaron a los campos de Moab y allí se quedaron».

La primera frase del primer versículo nos dice algo del escenario en el que se desarrolla esta historia. Dice que esta historia tuvo lugar en los días en que gobernaban los jueces.

Si tienes tu Biblia abierta en el libro de Rut, verás que lo que viene justo antes del libro de Rut es el libro de los Jueces. Este libro, Rut, cae inmediatamente después del libro de Jueces y tiene lugar en el mismo período de tiempo.

La historia de Rut es realmente una visión microcósmica de la vida, y se centra en una familia en particular durante el período de los jueces. A medida que conozcas esta historia, estarás de acuerdo conmigo, creo, en que la historia de Rut es como una hermosa perla blanca sobre un fondo muy oscuro, porque los días de los jueces fueron la edad oscura de la historia de Israel.

Mira el último versículo del libro de Jueces. Jueces 21:25, ¿qué te dice que era cierto en esos días? «En esos días no había rey en Israel; cada uno hacía lo que le parecía bien ante sus propios ojos». Esta es una especie de resumen del libro de Jueces. Es el resumen de esta época en la que se desarrolla el libro de Rut.

Este fue un período de anarquía, apatía, declive moral y político. Fue una era permisiva, una era en la que la gente vivía irresponsablemente. Simplemente hacían lo que querían, lo que se sentía bien, sin tener en cuenta los mandamientos y los caminos de Dios.

Esta historia tuvo lugar hace aproximadamente 3.000 años. ¿No te suena como una descripción del tiempo en que vivimos? Las cosas realmente no han cambiado tanto. Esta fue una época en la que los héroes de la nación judía eran los jueces, que a menudo eran hombres físicamente fuertes. Tenían destreza militar, pero eran moralmente débiles.

Piensa en Sansón, por ejemplo. Era un hombre con mucha fuerza, pero moralmente débil y corrupto. Eso describía el carácter de muchos de los que estaban en posición de liderazgo durante esos días.

Si vuelves a Jueces 2, quiero leer un párrafo en ese capítulo que describe cómo era durante los días de los jueces. Jueces 2:7 dice: «El pueblo sirvió al Señor todos los días de Josué, y todos los días de los ancianos que sobrevivieron a Josué, los cuales habían sido testigos de la gran obra que el Señor había hecho por Israel» (NBLA).

Este fue el período de tiempo en que los israelitas vieron las obras de Dios. Ellos vieron a Dios liberar al pueblo de la esclavitud en Egipto; vieron el Éxodo; vieron el poder de Dios llevándolos a través del Mar Rojo y por el desierto; vieron el poder de Dios que los llevó a Canaán y conquistó las naciones extranjeras allí; vieron que Dios les daba la tierra de Canaán.

Eso fue cuando Josué y sus compañeros vivían. Mientras esos hombres de Dios vivieron, la gente siguió a Dios. Pero luego los versículos 10-13 nos dicen:

«También toda aquella generación fue reunida a sus padres. Y se levantó otra generación después de ellos que no conocía al Señor, ni la obra que Él había hecho por Israel.

Entonces los israelitas hicieron lo malo ante los ojos del Señor y sirvieron a los Baales. Abandonaron al Señor, el Dios de sus padres, que los había sacado de la tierra de Egipto, y siguieron a otros dioses de entre los dioses de los pueblos que estaban a su derredor; se postraron ante ellos y provocaron a ira al Señor. Dejaron al Señor y sirvieron a Baal y a Astarot». 

Baal y Astarot es una referencia a los dioses cananeos. Canaán, como sabrás, era una economía agrícola, y para que la gente fuera próspera, dos cosas tenían que ser fértiles: la tierra, para que pudieran tener cosechas, y sus esposas, para que pudieran tener los obreros que trabajarían las cosechas. 

El dios principal de los cananeos se llamaba Baal. Esa palabra significa señor o dueño, y los cananeos creían que Baal, un dios falso, era dueño de la tierra y controlaba la fertilidad. Se creía que Astarot, a la que se hace referencia en este párrafo, era la compañera de Baal.

Los cananeos creían que la fertilidad de la tierra y de sus mujeres se debía a la actividad sexual entre los dioses. Era una religión muy perversa, así que para lograr que los dioses hicieran en el cielo lo que querían que se hiciera en la tierra, la gente, para recordarles a los dioses, subían a lugares que eran colinas, en realidad llamadas lugares altos, y llevaban a cabo en esas colinas los actos sexuales que querían que los dioses realizaran en el cielo para hacer a la tierra y a las mujeres fértiles.

Con el tiempo, los judíos asimilaron esta cultura cananea y comenzaron a practicar estos aspectos muy paganos de la adoración. Ese pasaje de Jueces continúa diciéndonos, en los versículos 14-15:

«La ira del Señor se encendió contra Israel, y los entregó en manos de salteadores que los saquearon. También los vendió en mano de sus enemigos de alrededor, y ya no pudieron hacer frente a sus enemigos. Por dondequiera que iban, la mano del Señor estaba contra ellos para mal, tal como el Señor había dicho y como el Señor les había jurado, y se angustiaron en gran manera».

Esta es una imagen, un recordatorio, de que cuando abandonamos a Dios, cuando una cultura sigue su propio camino, Dios traerá consecuencias. El objetivo de las consecuencias es siempre restaurarnos a un lugar de adoración y obediencia al Dios vivo y verdadero.

Dios no está tratando de acabar con Su pueblo, de destruirlo. Dios los está disciplinando. Los está castigando por su bien para que se conviertan una vez más, en Sus verdaderos seguidores. Los versículos 16-18 dicen:

«Entonces el Señor levantó jueces que los libraron de la mano de los que los saqueaban. Sin embargo, no escucharon a sus jueces, porque se prostituyeron siguiendo a otros dioses, y se postraron ante ellos. Se apartaron pronto del camino en que sus padres habían andado en obediencia a los mandamientos del Señor. No hicieron como sus padres».

«Cuando el Señor les levantaba jueces, el Señor estaba con el juez y los libraba de mano de sus enemigos todos los días del juez. Porque el Señor se compadecía por sus gemidos a causa de los que los oprimían y afligían».

Puedes ver los ciclos que tuvieron lugar en el libro de Jueces: Dios los libraba, la gente obedecía por un tiempo, y luego una vez más caían en un tiempo de decadencia espiritual, desobediencia e idolatría. Versículo 19:

«Pero cuando moría el juez, ellos volvían atrás y se corrompían aún más que sus padres, siguiendo a otros dioses, sirviéndoles e inclinándose ante ellos. No dejaban sus costumbres ni su camino obstinado».

Ahora, Rut 1:1, nos dice que esta historia tuvo lugar en esos días, en los días en que vivían los jueces. Y eso es por lo que Israel estaba pasando; y cuando leo sobre esos días, recuerdo mucho lo que vemos cuando leemos nuestros periódicos, cuando encendemos las noticias y vemos lo que está sucediendo en nuestra cultura, lo que está sucediendo en nuestro mundo. 

Hablé la semana pasada con una mujer que me decía que ella es la única creyente en su familia pagana, mundana y muy secular. Me dijo que cuando va a reuniones familiares, tiene que escuchar todo tipo de obscenidades, lenguaje sexualmente explícito, historias y chistes subidos de tono y todo tipo de conversaciones sin filtro.

Ella me preguntó: «¿Cómo me comporto en ese tipo de entorno? Son mi familia. ¿Me marcho? ¿Les digo que lo que están diciendo está mal? ¿Cómo interactúo con ese tipo de cultura?»

Es triste decirlo, ese tipo de problemas no solo existen en el mundo, sino que hoy descubrimos que ese tipo de problemas están ocurriendo dentro del pueblo de Dios. No eran solo los cananeos en los días de Rut los que adoraban a dioses falsos y eran inmorales y perversos, eran tambien los judíos, era el pueblo de Dios.

Y así, hoy encontramos que no son solo aquellos que no conocen a Cristo; sino que es dentro de las cuatro paredes de nuestras iglesias donde encontramos personas que viven de maneras tan parecidas al mundo. Los días en que vivían los jueces eran días muy parecidos a los nuestros.

Estaba hablando con una pareja el otro día y compartían su preocupación y frustración. Están criando adolescentes. Dijeron: «En nuestra iglesia, en nuestro grupo de jóvenes, estamos escuchando a líderes, líderes espirituales, promoviendo películas clasificadas para adultos». Ella dijo: «No permitimos esto a nuestros hijos. Pero incluso a veces desde el púlpito, este tipo de cosas se promueven. ¿Cómo podemos ayudar a nuestros hijos a vivir una vida que agrada a Dios cuando incluso en la iglesia se nos anima hacer cosas que sabemos que son contrarias a los caminos de Dios?»

Recibimos cartas, llamadas y mensajes de mujeres que comparten conmigo situaciones en sus iglesias locales, con personas que están en estudios bíblicos, que se consideran creyentes piadosos y maduros, pero que se ríen de material y películas sexualmente explícitas, y se ríen de cosas mundanas, pecaminosas y no santas; y se preguntan: «¿Cómo funcionamos en ese tipo de entorno?»

Bueno, a medida que desarrollemos la historia de Rut durante los próximos días, veremos que hay una forma en que realmente podemos vivir vidas puras y piadosas, vidas que influyan en el mundo que nos rodea, aunque el mundo o la iglesia que nos rodea sean muy impíos.

Lo que vemos en la historia de Rut es la realidad de la presencia de Dios incluso en medio de un mundo muy corrupto. Dios no se ha ido a dormir, no nos ha abandonado, no ha desertado. Está muy presente, está muy vivo y activo, y en el libro de Rut tenemos un llamado a ser diferentes, a ir contra la corriente.

Esa es la historia de Rut. En los días en que vivían los jueces, vivió esta mujer que lo mejor que pudo hacer fue confiar en Dios, obedecer a Dios, vivir una vida pura, aunque casi nadie más a su alrededor lo hacía.

Ella dijo: «Voy a confiar en Dios. Voy a caminar con Dios, incluso en medio de esta cultura». Ahora, no estoy diciendo que sea fácil, pero esta historia nos da confianza de que es posible caminar con Dios en tu trabajo, en tu familia, en tu iglesia, aun si nadie más lo hace.

Es posible caminar con Dios; y nuestro llamado, en realidad, es a hacer brillar luces en la oscuridad de la cultura que nos rodea para marcar la diferencia en estos tiempos oscuros. El versículo que me viene a la mente es Filipenses 2:15, donde Pablo dice que nuestra meta es que seamos «irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin tacha en medio de una generación torcida y perversa».

Pablo no está diciendo: «Salgan y no tengan ningún contacto con el mundo». Él está diciendo que se supone que debemos vivir bien en el mundo, y en medio de esa generación torcida y perversa, ser hijas de Dios, intachables, irreprensibles, sin culpa, brillando como luminares en el mundo.

Es posible, se puede hacer, y el propósito, el corazón y el anhelo de Dios para nuestras vidas como mujeres, aunque estemos muy aisladas, aunque estemos muy solas con nuestras convicciones acerca de vivir la Palabra y los caminos de Dios, el corazón de Dios es que nuestras vidas reflejen una luz, despidan una fragancia que atraiga a las personas a la verdad, al Mesías, tal como lo hizo Rut en los días de los jueces.

Annamarie: Hoy Nancy DeMoss Wolgemuth sentó las bases para que puedas entender mejor el mensaje del libro de Rut. Este es un libro que nos ayuda a ver que Dios usa personas con pasados imperfectos (a ti y a mí) para hacer Su perfecta y buena voluntad. En medio de un mundo donde se vive conforme a lo que se siente bien, nosotras ahora vivimos vidas de libre obediencia a nuestro Redentor.

¿Alguna vez has tomado un atajo para luego darte cuenta de que no ahorraste nada de tiempo? Algo similar puede suceder en tu vida. En el próximo episodio descubrirás la diferencia entre hacer las cosas rápidamente y hacerlas bien. ¡No te lo pierdas!

Conociendo el poder del amor redentor juntas, Aviva Nuestros Corazones es un ministerio de alcance de Revive Our Hearts.

Todas las Escrituras son tomadas de la Nueva Biblia de Las Américas, a menos que se indique lo contrario.

Nancy DeMoss Wolgemuth

Nancy DeMoss Wolgemuth ha tocado las vidas de millones de mujeres a través del ministerio de Aviva Nuestros Corazones y del Movimiento de Mujer Verdadera, llamando a las mujeres a un avivamiento espiritual y a la feminidad bíblica. Su amor por Cristo y por Su Palabra es contagioso y permea todos sus alcances, desde sus conferencias hasta sus programas de radio.

Ha escrito veintidós libros, incluyendo Mentiras que las mujeres creen y la Verdad que las hace libres, En busca de Dios (junto a Tim Grissom), y Adornadas. Sus libros han vendido más de cuatro millones de copias y están llegando a los corazones de las mujeres alrededor del mundo. Nancy y su esposo, Robert, radican en Michigan.

¡Cuidado! ¡Peligro de muerte!

Martes 8 Marzo

Cercano está el día grande del Señor, cercano y muy próximo… Día de ira aquel día, día de angustia y de… asolamiento.

Sofonías 1:14-15

Prepárate para venir al encuentro de tu Dios.

Amós 4:12

¡Cuidado! ¡Peligro de muerte!

Hace unos 2000 años, una torre de la muralla de Jerusalén se desplomó súbitamente: 18 personas murieron aplastadas. Este hecho trágico es semejante a los que suceden hoy en día. Pero Jesús, contemporáneo de ese drama, sacó una lección para nosotros: es una imagen del juicio que merecen todos los hombres por haber desobedecido a Dios, y que vendrá sobre ellos si no se arrepienten (Lucas 13:4-5).

¡Uno se arrepiente porque es culpable! Y todos lo somos, porque hemos cerrado nuestro corazón a la voz de Dios y vivimos independientemente de él. Somos culpables por haber hecho, dicho y pensado cosas contrarias a su voluntad, despreciando así su autoridad. Aún más, somos culpables cuando rechazamos el amor de Dios, porque él envió a su Hijo Jesucristo para liberarnos del juicio y de la condenación. Por amor, Dios nos advierte a todos del peligro, y también proclama el medio para ser liberados. Jesucristo es el único camino para acercarse a Dios, la verdad que debemos escuchar, la vida que es preciso recibir yendo a él. ¡Solo seremos salvos por la fe en él! Esta salvación es gratuita, pues el Dios de gracia nos la ofrece.

Si alguien hubiese podido advertir a las 18 víctimas de la torre sobre el peligro que las amenazaba, ¡hubiera sido una locura rechazar la advertencia! Igualmente, sin Dios, nuestros caminos nos llevan a la perdición. La muerte llega a todos, luego el juicio y una condenación eterna, lejos de Dios. Hoy Dios nos invita a aceptar su perdón y la vida eterna en Jesucristo.

Éxodo 20 – Hechos 15:1-35 – Salmo 31:9-13 – Proverbios 11:5-6

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

Un Redentor

AUDIO: https://www.elsitiocristiano.com/ministries/aviva-nuestros-corazones/player/rut-el-poder-transformador-del-amor-redentor-dia-1-950185.html?ref=popout

Aviva Nuestros Corazones

Serie:  Rut: El poder transformador del amor redentor 

Un Redentor

Annamarie Sauter: ¿Realmente conoces el amor redentor y el poder de Dios?

Nancy DeMoss Wolgemuth: Dios tiene una manera increíble de tomar las piezas dañadas y que no sabemos cómo encajan, las piezas que nos desconciertan de nuestras historias, y construir algo que es muy hermoso y precioso, y que en última instancia trae gran gloria a Jesús, nuestro Redentor.

Annamarie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss Wolgemuth, en la voz de Patricia de Saladín.

¿Qué crees que es lo que hace que una gran historia sea cautivadora? ¿El amor? ¿Las aventuras? ¿La incertidumbre? ¿Un final feliz?… En la Biblia tenemos una historia en la que vemos todo esto y mucho más. 

Nancy: Hoy en Aviva Nuestros Corazones daremos inicio a un viaje de varias semanas a través de uno de mis libros favoritos de toda la Biblia, el libro de Rut. Sé que quizás muchas de nosotras ya hemos escuchado enseñanzas acerca de este libro y nos resulta familiar, pero creo que la riqueza que encontramos es tanta…y espero que esta serie te muestre que aún hay mucho más que podemos extraer de esta impresionante historia de redención. 

Creo que cada mujer en las diferentes etapas de su vida, encontrará aplicaciones específicas para ella.

Y al comenzar esta serie, este viaje, pienso que es significativo que escuchemos algunos capítulos del libro de Rut. Te animo a que, si puedes hacerlo, ahora mismo busques tu Biblia y me acompañes. Creo que hay algo muy poderoso en escuchar y leer las Escrituras. Así que, iniciemos a partir del capítulo 2.

Capítulo dos

«Noemí tenía un parientede su marido, un hombre de mucha riqueza, de la familia de Elimelec, el cual se llamaba Booz. Y Rut la moabita dijo a Noemí: “Te ruego que me dejes ir al campo a recoger espigas en pos de aquel a cuyos ojos halle gracia”. Ella le respondió: “Ve, hija mía”. Partió, pues, y espigó en el campo en pos de los segadores; y fue a la parte del campo que pertenecía a Booz, que era de la familia de Elimelec. En ese momento vino Booz de Belén, y dijo a los segadores: “El Señor sea con ustedes”. “Que el Señor te bendiga”, le respondieron ellos. Entonces Booz dijo a su siervo que estaba a cargo de los segadores: “¿De quién es esta joven?” Y el siervo a cargo de los segadores respondió: “Es la joven moabita que volvió con Noemí de la tierra de Moab. Y ella me dijo: ‘Te ruego que me dejes espigar y recoger tras los segadores entre las gavillas’. Y vino y ha permanecido desde la mañana hasta ahora; solo se ha sentado en la casa por un momento”.

Entonces Booz dijo a Rut: “Oye, hija mía. No vayas a espigar a otro campo; tampoco pases de aquí, sino quédate con mis criadas. Fíjate en el campo donde ellas siegan y síguelas, pues he ordenado a los siervos que no te molesten. Cuando tengas sed, ve a las vasijas y bebe del agua que sacan los siervos”. Ella bajó su rostro, se postró en tierra y le dijo: “¿Por qué he hallado gracia ante sus ojos para que se fije en mí, siendo yo extranjera?” Booz le respondió: “Todo lo que has hecho por tu suegra después de la muerte de tu esposo me ha sido informado en detalle, y cómo dejaste a tu padre, a tu madre y tu tierra natal, y viniste a un pueblo que antes no conocías. Que el Señor recompense tu obra y que tu pago sea completo de parte del Señor, Dios de Israel, bajo cuyas alas has venido a refugiarte”.Entonces ella dijo: “Señor mío, he hallado gracia ante sus ojos, porque me ha consolado y en verdad ha hablado con bondad a su sierva, aunque yo no soy ni como una de sus criadas”.

A la hora de comer, Booz le dijo a Rut: “Ven acápara que comas del pan y mojes tu pedazo de pan en el vinagre”. Así pues ella se sentó junto a los segadores. Booz le sirvió grano tostado, y ella comió hasta saciarse y aún le sobró. Cuando ella se levantó para espigar, Booz ordenó a sus siervos y les dijo: “Déjenla espigar aun entre las gavillas y no la avergüencen. También sacarán a propósito para ella un poco de grano de los manojos y lo dejarán para que ella lo recoja. No la reprendan”.

Rut espigó en el campo hasta el anochecer, y desgranó lo que había espigado, y fue como 22 litros de cebada. Ella lo tomó y fue a la ciudad, y su suegra vio lo que había recogido. Rut sacó también lo que le había sobrado después de haberse saciado y se lo dio a Noemí. Entonces su suegra le dijo: “¿Dónde espigaste y dónde trabajaste hoy? Bendito sea aquel que se fijó en ti”. Y ella informó a su suegra con quién había trabajado, y dijo: “El hombre con quien trabajé hoy se llama Booz”.Noemí dijo a su nuera: “Sea él bendito del Señor, porque no ha rehusado su bondad ni a los vivos ni a los muertos”. Le dijo también Noemí: “El hombre es nuestro pariente; es uno de nuestros parientes más cercanos”.Entonces Rut la moabita dijo: “Además, él me dijo: ‘Debes estar cerca de mis siervos hasta que hayan terminado toda mi cosecha’”.Noemí dijo a Rut su nuera: “Es bueno, hija mía, que salgas con sus criadas, no sea que en otro campo te maltraten”. Y Rut se quedó cerca de las criadas de Booz espigando hasta que se acabó la cosecha de cebada y de trigo. Y ella vivía con su suegra».

Capítulo tres

«Después su suegra Noemí le dijo: “Hija mía, ¿no he de buscar seguridad para ti, para que te vaya bien? Ahora pues, ¿no es Booz nuestro pariente, con cuyas criadas estabas? Mira, él va a aventar cebada en la era esta noche.Lávate, pues, perfúmate y ponte tu mejor vestido y baja a la era; pero no te des a conocer al hombre hasta que haya acabado de comer y beber. Y sucederá que cuando él se acueste, notarásel lugar donde se acuesta; irás, descubrirás sus pies y te acostarás; entonces él te dirá lo que debes hacer”. Ella respondió: “Todo lo que me dices, haré”.

Descendió, pues, Rut a la era e hizo todo lo que su suegra le había mandado. Cuando Booz hubo comido y bebido, y su corazón estaba contento, fue a acostarse al piedel montón de grano; y ella vino calladamente, le destapó los pies y se acostó. A medianoche Booz se sorprendió, y al voltearse notó que una mujer estaba acostada a sus pies. Booz le preguntó: “¿Quién eres?” Y ella respondió: “Soy Rut, su sierva. Extienda, pues, su manto sobre su sierva, por cuanto es pariente cercano”. Entonces él dijo: “Bendita seas del Señor, hija mía. Has hecho tu última bondad mejor que la primera, al no ir en pos de los jóvenes, ya sean pobres o ricos. Ahora, hija mía, no temas. Haré por ti todo lo que me pidas, pues todo mi pueblo en la ciudadsabe que eres una mujer virtuosa. Ahora bien, es verdad que soy pariente cercano, pero hay un pariente más cercano que yo. Quédate esta noche, y cuando venga la mañana, si él quiere redimirte, bien, que te redima. Pero si no quiere redimirte, entonces, como que el Señor vive, yo te redimiré. Acuéstate hasta la mañana”.

Ella se acostó a sus pies hasta la mañana, y se levantó antes que una persona pudiera reconocer a otra; y él dijo: “Que no se sepa que ha venido mujer a la era”.Luego Booz le dijo: “Dame el manto que tienes puesto y sujétalo”. Y ella lo sujetó, y él midió seis porciones de cebada y se las puso encima. Entonces ella entró en la ciudad. Cuando llegó a donde estaba su suegra, esta le preguntó: “¿Cómo te fue, hija mía?” Y Rut le contó todo lo que Booz había hecho por ella. Y añadió: “Me dio estas seis porciones de cebada, pues dijo: ‘No vayas a tu suegra con las manos vacías’”. Entonces Noemí dijo: “Espera, hija mía, hasta que sepas cómo se resolverá el asunto; porque este hombre no descansará hasta que lo haya arregladohoy mismo”».

Capítulo 4

«Booz subió a la puerta y allí se sentó, y cuando el pariente más cercanode quien Booz había hablado iba pasando, le dijo: “Oye, amigo, ven acá y siéntate”. Y él vino y se sentó. Y Booz tomó diez hombres de los ancianos de la ciudad, y les dijo: “Siéntense aquí”. Y ellos se sentaron. Entonces dijo al pariente más cercano: “Noemí, que volvió de la tierra de Moab, tiene que vender la parte de la tierra que pertenecía a nuestro hermano Elimelec. Y pensé informarte, diciéndote: ‘Cómprala en presencia de los que están aquí sentados, y en presencia de los ancianos de mi pueblo. Si la vas a redimir, redímela; y si no, dímelo para que yo lo sepa; porque no hay otro aparte de ti que la redima, y yo después de ti’”. Él dijo: “La redimiré”. Entonces Booz dijo: “El día que compres el campo de manos de Noemí, también debes adquirir a Rut la moabita, viuda del difunto, a fin de conservar el nombre del difunto en su heredad”. Y el pariente más cercano respondió: “No puedo redimirla para mí mismo, no sea que perjudique mi heredad. Redímela para ti; usa tú mi derecho de redención, pues yo no puedo redimirla”.

la costumbre en tiempos pasados en Israel tocante a la redención y el intercambio de tierras para confirmar cualquier asunto era esta: uno se quitaba la sandalia y se la daba al otro; y esta era la manera de confirmar tratos en Israel. El pariente más cercano dijo a Booz: “Cómprala para ti”. Y se quitó la sandalia. Entonces Booz dijo a los ancianos y a todo el pueblo: “Ustedes son testigos hoy que he comprado de la mano de Noemí todo lo que pertenecía a Elimelec y todo lo que pertenecía a Quelión y a Mahlón. Además, he adquirido a Rut la moabita, la viuda de Mahlón, para que sea mi mujer a fin de preservar el nombre del difunto en su heredad, para que el nombre del difunto no sea cortado de entre sus hermanos, ni del atrio de su lugar de nacimiento; ustedes son testigos hoy”. Y todo el pueblo que estaba en el atrio, y los ancianos, dijeron: “Somos testigos. Haga el Señor a la mujer que entra en tu casa como a Raquel y a Lea, las cuales edificaron la casa de Israel; y que tú adquieras riquezas en Efrata y seas célebre en Belén. Además, sea tu casa como la casa de Fares, el que Tamar dio a luz a Judá, por medio de la descendenciaque el Señor te dará de esta joven”.

Booz tomó a Rut y ella fue su mujer, y se llegó a ella. Y el Señor hizo que concibiera, y ella dio a luz un hijo. Entonces las mujeres dijeron a Noemí: “Bendito sea el Señor que no te ha dejado hoy sin redentor; que su nombre sea célebre en Israel. Que el niño también sea para ti restaurador de tu vida y sustentador de tu vejez; porque tu nuera, que te ama y que es de más valor para ti que siete hijos, lo ha dado a luz”. Entonces Noemí tomó al niño, lo puso en su regazoy se encargó de criarlo. Las mujeres vecinas le dieron un nombre y dijeron: “Le ha nacido un hijo a Noemí”. Y lo llamaron Obed. Él es el padre de Isaí, padre de David.

Estas son las generaciones de Fares: 

Fares fue el padre de Hezrón, Hezrón el padre de Ram, Ram el padre de Aminadab, Aminadab el padre de Naasón, Naasón el padre de Salmón, Salmón el padre de Booz, Booz el padre de Obed, Obed el padre de Isaí e Isaí fue el padre de David».

Nancy: Qué emocionante es esta historia, y qué bendición es escuchar juntas la Palabra de Dios. Entonces, estamos a punto de descubrir cuánto significado, rico y práctico tiene esta historia para nosotras.

Parece que en todos los lugares donde miro en estos días, escucho una historia. Hablo con muchas mujeres diferentes, escucho de ellas a través de notas, correos electrónicos, diferentes tipos de correspondencia y llamadas. En todos lados escucho algunas historias estremecedoras de lo que atraviesan las mujeres en su propio peregrinaje.

Conozco algunas de ustedes y conozco algunas de sus historias. Sé que algunas han tenido problemas reales, dolorosos y difíciles. Me encontré con una mujer la semana pasada, no la conocía. Ella me dijo quién era y luego le pregunté: «¿Qué hace tu esposo, a que se dedica?» Pensando que esta era tan solo una simple pregunta para conocerla.

Ella comenzó a contarme una larga y desgarradora historia de la infidelidad de su esposo, que finalmente lo llevó a la muerte de una manera espantosa, y también a problemas dolorosos y complicados con sus hijos, que eran pequeños en ese momento pero que ahora son adultos. Toda una historia de múltiples generaciones de abuso sexual, inmoralidad y divorcio.

Escuchas ese tipo historias y a veces te sientes tentada a pensar: No hay esperanza es demasiado complejo. ¿Cómo puede todo esto alguna vez convertirse en algo bello o en algo bueno?

En ocasiones puedes sentirte tentada a pensar que tu situación, algo en tu familia, algo cercano a tu vida o algo por lo que estás atravesando puede ser demasiado complicado, demasiado dañado…tal vez como si ni siquiera hubiera esperanza. ¿Dónde está Dios cuando necesitas Su ayuda?

Este mes, en esta serie veremos una historia de dos mujeres que según sus circunstancias y su trasfondo, podrían haber tenido vidas sumamente disfuncionales.

Sin embargo, es una historia que me da mucha esperanza porque vemos cómo Dios transformó una situación sin esperanza en gozo, cómo sacó belleza de las cenizas; y todo tiene que ver con el hecho de que Dios, en efecto, tiene un plan soberano.

En medio de las situaciones más desesperadas de la vida, Dios está cumpliendo sus propósitos. Vamos a encontrar en esta historia un redentor, Cristo Jesús, quien hace toda la diferencia en cómo termina nuestra historia.

Estamos hablando del libro de Rut, la historia de Rut y su suegra, Noemí. Algunas de ustedes saben que Rut es uno de los dos libros de la Biblia que lleva el nombre de una mujer. (El otro libro es Ester).

Ester era una mujer judía que se casó con un rey gentil pagano. Rut era una mujer gentil que se casó con un judío adinerado. Ambas mujeres son ejemplos increíbles de fe y obediencia. Dios usó a ambas mujeres de una manera significativa.

Quizás sabes que Ester fue usada para salvar a la nación judía de la destrucción. Rut fue parte del plan de Dios para traer al Mesías, el Salvador, al mundo. Ella se convirtió en uno de los ancestros del Mesías.

Quiero animarte durante estos próximos días a que leas el libro de Rut y no te conformes con solo escucharme contar la historia. Léelo en tu casa, abre tu Biblia y lee este corto libro. Son ochenta y tantos versículos, cuatro capítulos cortos. He estado leyendo y releyendo el libro de Rut varias veces durante la semana pasada, mientras nos preparábamos para estas transmisiones. Aunque he leído el libro muchas veces antes, ahora que lo leo nuevamente encuentro que ha sido muy refrescante para mí. Dios me ha dado una nueva percepción y nuevas emociones con esta maravillosa historia. 

La historia de Rut es una de las historias de amor más hermosas de todos los tiempos, y es un amor en muchos planos o niveles diferentes. En esta historia lees sobre el amor de una joven por su suegra viuda y afligida, y allí ella demuestra un amor sacrificial.

En la historia también vemos el sorprendente amor de un rico terrateniente, que se llamaba Booz, por una joven viuda afligida por la pobreza -–una inmigrante, una extranjera, y vemos cómo este judío adinerado llegó a amar a esta joven que era tan pobre. 

Encontramos en esta historia el amor sencillo de una mujer por su Dios; alguien que no comenzó la vida conociendo acerca de ese Dios, pero llegó a conocerlo, y su devoción por Él es admirable.

El amor más importante de todos en esta historia es el increíble amor de Dios por Su pueblo, y vemos ese amor vivo en medio de la desesperación y las circunstancias más difíciles de la vida.

Esta historia muestra el increíble poder del amor para transformar una vida. Aparte del amor de Dios, la historia de Rut y Noemí nunca habría tenido un buen final. Pero es el amor de Dios lo que trajo plenitud, sanidad y esperanza a sus vidas.

Y es el amor de Rut por una suegra viuda (podría agregar, y amargada); es el amor de Rut por esa mujer difícil de amar lo que le trajo plenitud y sanidad. Entonces vemos cómo el amor de Dios por nosotras transforma nuestras vidas, y luego cómo ese amor puede fluir a través de nosotras y traer gracia a las vidas de aquellos a quienes amamos.

Esta es una historia sobre relaciones. Vivimos en un mundo donde la gente está hambrienta por tener una relación. Vemos desesperación por estar conectadas, por tener relaciones duraderas, porque muchas de las relaciones que tenemos hoy no perduran.

Naces en una familia, luego descubres que tu papá se va; abandona a la familia. O tu mamá deja a tu papá, o tu esposo te deja a ti, o tus hijos se van de la casa enojados o rebeldes. Tenemos tantas relaciones rotas hoy en día.

Pero esta es una historia sobre cómo las relaciones pueden restaurarse y pueden ser plenas e íntimas. En esta historia aprendemos mucho sobre cómo desarrollar el tipo de relaciones correctas.

Una de las cosas que más aprecio de la historia de Rut, es que en algún punto en este pequeño libro, hay una imagen de casi todas las etapas que una mujer va a atravesar, casi todas las experiencias que una mujer puede tener en la vida –sin duda aquellas que son más comunes para las mujeres.

Leemos, por supuesto, sobre el noviazgo y el matrimonio, todo el proceso de elegir pareja.

Leemos lo que sucede cuando una mujer tiene un marido que toma una decisión equivocada y eso trae consecuencias que toda la familia tiene que vivir.

Leemos sobre la situación de la pérdida del cónyuge, el duelo, la viudez…hay quienes en nuestra audiencia han experimentado esto. Y todo el aspecto de volver a casarse, el segundo matrimonio y llegar a esa situación.

Está la temporada de esterilidad, la falta de hijos, que algunas mujeres han vivido. Esto también sucede en el libro de Rut.

Luego está la temporada del parto, dar a luz a una nueva vida, y las mujeres de esta historia experimentan esa alegría.

Está la temporada de criar hijos mayores, hijos que van en su propia dirección, que no siempre hacen lo que tú les enseñaste a hacer.

Y luego, la tristeza y el dolor de perder a un hijo. Algunas han atravesado por eso y lo vemos también en esta historia.

El tema de varias generaciones que viven juntas: abuelos e hijas y luego nietos, y algunos de los desafíos de esa etapa de la vida.

La temporada de la vida del cuidado de los padres ancianos.

La época de envejecer y preguntarse: ¿Quién me va a cuidar cuando no tenga familia?

La época de hacer cambios importantes, quizás geográficamente a una nueva área. Estar desarraigada experimentando inseguridad e incertidumbre.

Hay momentos en esta historia en los que los personajes claves experimentan prosperidad y abundancia financiera, y luego hay momentos en los que lo pierden todo y se ven afectados por la pobreza.

Muchas de las emociones aflictivas que la mayoría de nosotras experimentamos, como mujeres, se encuentran en esta historia: dolor, depresión, soledad, aislamiento e ira.

Recientemente, he escuchado a muchas mujeres hablar sobre el enojo: enojo hacia Dios, enojo hacia su pareja, enojo hacia una situación en la vida sobre la que no tienen control. Encontramos ira en esta historia.

Encontramos que la ira se convierte en amargura, y durante las próximas semanas vamos a hablar sobre cómo lidiar con el tipo de circunstancias en la vida por las que nos amargamos.

Aquí encontramos cómo enfrentarse al miedo. Hay una mujer en esta historia que se enfrentó al peligro en su lugar de trabajo y cómo manejó eso. La lucha de las relaciones difíciles y dolorosas, estar casada con un incrédulo. De eso habla este libro.

Las emociones conectadas con anhelos insatisfechos. Estas son temporadas de confusión en la vida –donde no estás segura de qué dirección tomar, donde existe la necesidad de una guía.

Estas fueron mujeres que entendieron el fracaso, el tomar decisiones equivocadas, decisiones que tuvieron consecuencias en sus vidas, y algunas de ellas dolorosas.

En esta historia vemos también cómo lidiar con la culpa. Vemos el anhelo de una relación más íntima con Dios… Y creo que muchas de nosotras tenemos ese anhelo en nuestro corazón, como hijas de Dios, de tener una relación más íntima con Él.

Y la verdad es que sentimos emociones en medio de las circunstancias aflictivas, y cuestionamos a Dios, y nos preguntamos si Él ha cometido un error. Nuestra teología nos dice que no lo ha hecho, pero acaso ¿no sentimos: esto simplemente no tiene sentido?

Incluso vemos la tendencia a culpar a Dios. «Si Dios solo hubiera hecho esto o aquello, si hubiera detenido esto, entonces las cosas serían diferentes en mi vida». Somos tentadas a hacer eso. Y en esta historia nos encontramos con dos mujeres que tenían esos mismos sentimientos, esas mismas tentaciones.

Son dos mujeres de orígenes muy diferentes: Rut y su suegra Noemí. Pero ambas son trofeos de la gracia de Dios. Son un vivo ejemplo de lo que Dios puede hacer cuando le permitimos que Él haga Su voluntad en nuestras vidas.

Tenemos ilustraciones increíbles del amor redentor y del poder de Dios, quien toma nuestro mundo, toma nuestras circunstancias y situaciones, y a Su manera, en Su tiempo, si se lo permitimos, si nos rendimos, Él puede convertir todo eso en algo hermoso.

Veo en Rut un hermoso modelo que realmente enciende mi corazón, mi interés, y me reta sobre lo que significa ser una mujer de Dios. Hay tantas cualidades excepcionales y preciosas en esta mujer. Ella es un retrato de una mujer piadosa. La miro y digo: «Estas son las cualidades que Dios debe desarrollar en mi vida».

Sobre todo, esta es una historia sobre la redención y el Redentor. Es una historia que, una vez que te familiarices con ella, verás la salvación bajo una luz diferente, tal vez, como jamás la hayas visto antes. Te darás cuenta de lo precioso que es el hecho de que Cristo nos haya redimido. Y esto, de una manera que sobrepasa las pérdidas y los fracasos causados por nuestros pecados.

Ahora bien, esa historia no siempre llega a un final rápido. La belleza al final de las cenizas, la alegría al final de las lágrimas, no ocurre, como todas sabemos, de inmediato. De hecho, Pablo dice en Romanos 8, que estamos en el proceso de ser redimidos, y que mientras estamos en ese proceso, hay gemidos que continuarán. 

Dice Romanos 8:22: «Pues sabemos que la creación entera gime y sufre hasta ahora dolores de parto». ¿Pero, por qué? Porque está esperando la redención que se está llevando a cabo y que Dios está trayendo a nuestro mundo.

Mientras tanto, mientras vivimos ese proceso de ser redimidas, Pablo dice que confiemos. Miramos el capítulo final, miramos hacia el final de la historia y, al verlo, podemos regocijarnos, incluso mientras gemimos y sufrimos el dolor que nos trae la vida en este planeta.

Así que esta es una historia de redención y como resultado tiene un final feliz. ¿No te gustan las historias con finales felices? Esta, la historia de la redención, tiene un final feliz. Y también lo tendrá tu historia, si permites que Dios lo haga a Su manera, si te rindes a Él, si dejas que Él haga Su voluntad en tu vida y use lo que está sucediendo en tu vida de una manera redentora.

Habrá alegría al final del viaje. No puedo decirte cuándo llegará ni cuánto tiempo te llevará llegar allí, pero la historia de Rut nos dice que habrá un final feliz, que habrá gozo y alegría, que habrá belleza que saldrá de las cenizas. Incluso nuestros momentos de mayor desesperación pueden volverse fructíferos en nuestra vida.

Dios tiene una manera increíble de tomar las piezas dañadas y las que no sabemos cómo encajan, piezas que nos desconciertan de nuestras historias, y construir algo que es muy hermoso y precioso y que, en última instancia, trae gran gloria a Jesús, nuestro Redentor.

Annamarie: Esta ha sido una hermosa introducción al viaje en el que nos embarcaremos durante las próximas semanas. Mañana Nancy abordará el tema de la vergüenza. Creo que todas nos avergonzamos de algo relacionado a nuestro pasado, pero no podemos olvidar que en Cristo tenemos verdadera esperanza. Asegúrate de acompañarnos para escuchar más acerca de esto. 

Conociendo el poder del amor redentor juntas, Aviva Nuestros Corazones es un ministerio de alcance de Revive Our Hearts.

Todas las Escrituras son tomadas de la Nueva Biblia de Las Américas, a menos que se indique lo contrario.

Nancy DeMoss Wolgemuth

Nancy DeMoss Wolgemuth ha tocado las vidas de millones de mujeres a través del ministerio de Aviva Nuestros Corazones y del Movimiento de Mujer Verdadera, llamando a las mujeres a un avivamiento espiritual y a la feminidad bíblica. Su amor por Cristo y por Su Palabra es contagioso y permea todos sus alcances, desde sus conferencias hasta sus programas de radio.

Ha escrito veintidós libros, incluyendo Mentiras que las mujeres creen y la Verdad que las hace libres, En busca de Dios (junto a Tim Grissom), y Adornadas. Sus libros han vendido más de cuatro millones de copias y están llegando a los corazones de las mujeres alrededor del mundo. Nancy y su esposo, Robert, radican en Michigan.

47 – El uso, mal uso y abuso de los dones espirituales

Ministerios Integridad & Sabiduría

Tesis # 47

El uso, mal uso y abuso de los dones espirituales

95 Tesis para la iglesia evangélica de hoy

Miguel Núñez

Miguel Núñez

Es miembro del concilio de Coalición por el Evangelio. Es el pastor de predicación y visión de la Iglesia Bautista Internacional, y presidente de Ministerios Integridad y Sabiduría. El Dr. Núñez y su ministerio es responsable de las conferencias Por Su Causa, que procuran atraer a los latinoamericanos a las verdades del cristianismo histórico. Puede encontrarlo en Twitter.

Una producción de Ministerios Integridad & Sabiduría

Practicando el Evangelio Integral

Entendiendo Los Tiempos

Serie: 1 Temporada | Entendiendo Los Tiempos

Practicando el Evangelio Integral

 

Surge en el 2013 como programa de radio bajo la cobertura de la emisora cristiana Radio Eternidad en la estación 990am. Las temáticas de nuestro programa son diversas y contemporáneas con las necesidades que se presentan hoy en día en la sociedad. Todo tema es llevado a la luz de la Palabra de Dios que es la única mediadora entre los hombres y la única verdad que puede hacerle libre. Tratamos diferentes temas con el propósito de entender el presente bajo una cosmovisión bíblica y actuar en base a esta. Con nuestro productor Andrés Figueroa y el equipo de Gracia TV, quienes semanalmente transmiten este programa en un formato para Radio y TV.

1 Temporada | Entendiendo Los Tiempos

Cuando El Espíritu Habla, Parte 1

Ministerios El Amor Que Vale

Cuando El Espíritu Habla, Parte 1

Ps. Adrian Rogers

Acerca de Dr. Adrian Rogers El pastor, maestro y autor Dr. Adrián Rogers (1931-2005) ha dado a conocer el amor de Jesucristo a personas por todo el mundo, y ha impactado innumerables vidas al presentar la profunda verdad bíblica con tanta sencillez que un niño de 5 años puede entenderla y, sin embargo, aún habla al corazón de uno de 50 años de edad.

Más acerca del pastor Adrián Rogers en http://www.ElAmorQueVale.org