Aprovechar la oportunidad

Domingo 8 Marzo

Dos ciegos que estaban sentados junto al camino, cuando oyeron que Jesús pasaba, clamaron, diciendo: ¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de nosotros! Y la gente les reprendió para que callasen; pero ellos clamaban más, diciendo: ¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de nosotros!

Mateo 20:30-31

Aprovechar la oportunidad

¿Qué habría sucedido si los dos ciegos no hubieran pedido ayuda al Señor Jesús cuando él pasaba por el camino? Es posible que no hubieran tenido otra oportunidad de encontrar a Jesús, y así recobrar la vista. Quizás otros no se habían atrevido a clamar a Jesús porque no creían que podía sanarlos realmente. O tal vez no lo hicieron por temor a los demás. Estos dos hombres no sabían si Jesús iba a pasar por allí otra vez. Para ellos era ahora o nunca. Asimismo, en la vida de cada uno de nosotros, hay ocasiones que no debemos dejar pasar. Algunas de ellas no se presentan dos veces.

Mientras usted lee este texto, la buena nueva de la salvación le es presentada. Usted no sabe si Jesús se le acercará otra vez para invitarlo a abrirle la puerta de su corazón. Él lo llama una vez más hoy y le dice: “Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo” (Apocalipsis 3:20). La Biblia nos repite: “Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones” (Hebreos 4:7).

Alguien dijo: «Mañana es la palabra del diablo». De hecho, solo disponemos del momento presente. Este puede ser decisivo para el resto de nuestra vida. Cada uno es invitado a aceptar ahora mismo a Jesucristo como su Salvador, poniendo la confianza en su obra en la cruz. El instante presente puede determinar su futuro eterno.

¡No deje pasar esta oportunidad!

Éxodo 20 – Hechos 15:1-35 – Salmo 31:9-13 – Proverbios 11:5-6

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

Ver más claro

Sábado 7 Marzo

El mundo entero está bajo el maligno.

1 Juan 5:19

(Jesús dijo:) Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.

Juan 8:12

Ver más claro

El mundo cambia rápidamente y nos sorprende, nos inquieta. Nos atemoriza por sus crisis económicas, sus revoluciones, guerras y sus amenazas de guerras. Nuestras sociedades están desestabilizadas, lo cual produce confusión e incomprensión en aquellos que se hacen preguntas sobre el futuro de este mundo. ¿Y si la Biblia nos permitiera ver más claro?

En este Libro el mundo es presentado a los hombres tal como Dios lo ve. Nos muestra su verdadero rostro cuando nos enseña que el Dios de amor, quien vino a la tierra en la persona de Jesucristo, no solo fue dejado de lado por la sociedad en su conjunto, sino que fue crucificado. Así el mundo manifestó su oposición a Dios; se reveló el estado del corazón humano: nuestros corazones son totalmente malos. Por consiguiente, no se puede esperar que el mundo mejore: “la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas” (2 Pedro 3:10). El hombre, abandonado a sí mismo, no puede progresar en el plano moral; va por un camino resbaladizo que conduce a la desdicha eterna.

Sin embargo, Dios hace proclamar su “buena nueva” desde hace 2000 años. Su Hijo Jesús, quien “vino a buscar y a salvar lo que se había perdido” (Lucas 19:10), fue rechazado y clavado en una cruz por hombres inicuos. Aceptó llevar la condenación que merecían nuestras faltas. Esta buena nueva se resume en pocas palabras: él da la vida eterna a aquellos que, sintiendo su miseria, creen que Jesús pagó su deuda ante Dios. Él trajo la luz que alumbra a todo hombre (Juan 1:9).

Éxodo 19 – Hechos 14 – Salmo 31:1-8 – Proverbios 11:3-4

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

2/27 – Enseñando con el ejemplo

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Proverbios 31: La mujer contra-cultura

2/27 – Enseñando con el ejemplo

Carmen Espaillat: Los niños aprenden muchas cosas simplemente observando. Con nosotros Nancy Leigh DeMoss.

Nancy Leigh DeMoss: Madres, jamás podrán gobernar a sus hijos con efectividad si no pueden primero dominar sus propias pasiones. Y no podrán enseñarles a sus hijos sobriedad, templanza y dominio propio si ustedes mismas no son un modelo de sobriedad, templanza y dominio propio.

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones, con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

¿Qué impresión nos causa cuando escuchamos cosas negativas salir de la boca de nuestros hijos y luego darnos cuenta de que las aprendieron de nosotros mismas? Y es que los niños graban todo y tan rápido… ¡Más nos vale que sentemos un buen ejemplo! Nancy nos enseña cómo hacerlo en la serie llamada «La mujer contra-cultura».

Nancy: ¿Qué consideras que es lo más importante que tu hijo debe recordar? Cuando sean mayores, cuando estén fuera del hogar, ¿Qué quisieras que recordaran? ¿Qué quisieras que fuera parte de sus vidas como adultos, como hombres o mujeres?

Estamos estudiando el capítulo 31 del libro de Proverbios esta semana. Hoy estamos en el primer párrafo donde leemos de la instrucción que una madre da a su hijo. Su hijo iba a ser rey, el rey Lemuel. De adulto él le enseñaría a otros las cosas que su madre le había enseñado a él siendo un joven príncipe.

Creemos que quizás este rey fue el rey Salomón y si es así, entonces su madre sería Betsabé. Ella aprendió algunas cosas de mala manera como resultado de su relación ilícita con el rey David, el padre de Salomón. Ella tenía gran apremio en enseñarle a su hijo, al pequeño príncipe, unas cuantas cosas a fin de prepararlo para que fuera un buen rey.

Al llegar hoy al versículo tres, vemos que esta mujer va a darle a su hijo consejos y advertencias desde el versículo 3 hasta el 9 y veremos hoy solo la primera parte de este pasaje. A modo general ella advertirá y aconsejará sobre la pureza moral y lo que la falta de ella puede causarle a un rey.

Ella va a advertirle acerca de la falta de templanza y la necesidad de dominio propio y la sobriedad y también le advertirá sobre el peligro de la indulgencia. Y luego sobre la importancia de ser un rey compasivo y justo.

Y entonces, comenzando en el verso 10, le aconsejará sobre cómo elegir una esposa, las cualidades que debe buscar en su compañera de vida y la importancia de escoger una compañera que sea una bendición y un beneficio para él a lo largo de su vida. Así que ella le dará estos consejos y advertencias y será muy importante que él preste atención a esta sabiduría.

A modo de paréntesis… Es bueno recordar que aunque seamos adultos, es muy importante que continuemos considerando el consejo y las advertencias de nuestros padres, de nuestros profesores, de pastores cristianos piadosos, porque si violamos un consejo bíblico, no seremos una excepción a la regla de Dios. Viviremos consecuencias que serán altamente destructivas.

Esto es lo que vemos en el versículo tres que esta madre le dice a su hijo y que luego él, como adulto, relata lo que ella le enseñó. Ella le dijo «No le des tu vigor a las mujeres, ni tus caminos a lo que destruye a los reyes».

Ahora si piensas en lo primero que quisieras que quedara registrado como consejo a tus hijos, ¿Sería esto una de las primeras cosas? Ella le dice a su hijo -se lo enseñó desde que era un joven príncipe- número uno: «No le des tu vigor a las mujeres, ni tus caminos a lo que destruye a los reyes»

Y entiendo que ella le está advirtiendo sobre dos cosas: Primero, contra perder su masculinidad y segundo, contra la impureza moral. Ella le advierte esas dos cosas aquí. No le des tu vigor a las mujeres.

Y la palabra VIGOR aquí, de manera interesante es la misma palabra que se usa en los idiomas originales cuando llegamos al versículo 10 y se traduce como «virtuosa» o «excelente». ¿Mujer virtuosa, quién la hallará? En este versículo esa misma palabra puede traducirse como VIGOROSA.

Cuando lleguemos al versículo 10 veremos esto pero ahora ella le dice a su hijo: no le des tu vigor-tu vigor masculino- que es distintivo entre las virtudes de un hombre, no le des ese vigor a las mujeres. No lo pierdas. No renuncies a ello.

Dios hizo al hombre y la mujer diferentes. No tengo que decirles eso. Pero Dios le dio a los hombres una fortaleza y virtud distintiva. Y Dios le dio a la mujer – como veremos en la parte final de este capítulo – una fortaleza y virtud femenina distintiva. Este versículo creo que en esencia lo que dice es: «Hombres, no renuncien a su fortaleza o virtud distintivamente masculina».

Cuando lleguemos al verso 10 y el resto de este capítulo, el mensaje será «Mujeres, no renuncien a su fortaleza o virtud distintivamente femenina». Como ustedes pueden observar, nuestra cultura hoy ha torcido y ha distorsionado perversamente el sentido de las diferencias entre hombre y mujer. Hemos torcido las diferencias que Dios creó, y ahora tenemos hombres portándose como mujeres y mujeres actuando como hombres.

¿Y cómo terminamos? Terminamos en confusión. Caos. La batalla de los sexos. Competencia. Cuando lo que debiéramos tener… Si los hombres mantuvieran su fortaleza masculina y las mujeres guardaran su fortaleza distintivamente femenina, lo que debiéramos tener es un bello ritmo, una armonía, una unidad, un complementarismo. Así que ella le esta diciendo a su hijo… «Sé un hombre» .

Luego pasa a decirle «busca una esposa que sea una mujer, distintivamente femenina». Así que ella le advierte sobre la pérdida de masculinidad y contra el adulterio y la inmoralidad. Ella le advierte que esto debilitará su mente y su cuerpo. Que lo destruirá. Y por eso le dice «No des tu camino a lo que destruye a los reyes».

Quizás ella estaba pensando en otro líder: Sansón, quien no hacía muchos años había sido uno de los jueces de Israel y había dado su fuerza a las mujeres. Esta mujer sabía y estaba advirtiendo a su hijo que violar los estándares de Dios sobre la pureza moral le dejarían sin poder.

La impureza moral, le dice ella a su hijo … Necesitamos estar hablando acerca de todo esto con nuestros hijos e hijas. Necesitamos recordarnos que la impureza moral, la impureza sexual destruirá tu relación con Dios. Destruirá tu relación con tu pareja, con tus hijos y con otros miembros de la familia.

Destruirá tu testimonio como cristiana. Destruirá tu futuro. Destruirá tu sensibilidad. Destruirá tu razonamiento. Quienes ceden ante la impureza moral frecuentemente se vuelven irracionales. Destruye tu capacidad de gozo. Destruye tu conciencia.

Ella le dice «Nadie es invencible. Solo porque seas el rey y tengas todo este poder y tengas toda esta autoridad, no eres invencible. No estás por encima del resto de los hombres para no pecar de esta manera». No eres invencible. Yo no soy invencible. En el momento en que empezamos a pensar que no caeremos, estamos en el momento de más grave peligro.

Así que ella advirtió a su hijo y su hijo dejó estas palabras en las Sagradas Escrituras para advertirnos a nosotras hoy. No solo a los hombres, porque los hombres no serían inmorales si no hubiera mujeres inmorales, así que la advertencia es para ambos, para hombres y mujeres.

Ahora, si este hijo, fue Salomón, aparentemente él se apegó al consejo de su madre en su juventud, pero luego se alejó de este consejo. Él renunció a su masculinidad distintiva debido a las mujeres. El rindió su fortaleza distintiva como hombre de Dios y se dio a otras mujeres. El primer libro de Reyes, el capitulo 11 nos dice que sus esposas desviaron su corazón de Dios.

Él comenzó con un corazón para Dios pero debemos recordarle a los niños que podemos comenzar con un corazón para Dios pero terminar a la deriva si no confiamos en Dios para conservar y mantenernos en el área de la moralidad. La inmoralidad te desvía el corazón de Dios.

Así que, ¿Has advertido a tus niños, hijos, hijas sobre la importancia que tiene la pureza moral? ¿Has sido lo suficientemente clara con ellos? ¿Has sido específica? No esperes que el programa de educación sexual del colegio les enseñe lo que está bien o lo que está mal. Dios te dio esa responsabilidad a ti. Si no se lo enseñas tú, el mundo le enseñará otra forma completamente diferente de pensar sobre esto.

¿Estás dejando que Dios guarde tu propio corazón? O ¿es posible que tú misma hayas estado jugando con fuego? Estás emocionalmente atada a una relación ya sea por computadora, en el trabajo, aun en la iglesia, que está viciada de inmoralidad? Permíteme decirte «SAL DE AHÍ». No te detengas a pensarlo, simplemente sal.

Sé implacable al tratar con el área de la pureza sexual. Las bendiciones que tenemos son increíbles cuando nos guardamos puras para Dios -cuando un hombre o una mujer se guardan puros para el matrimonio. Pero el daño y destrucción es incalculable cuando no hacemos caso a las advertencias.

Carmen: La inmoralidad es increíblemente destructiva. El libro de Proverbios está lleno de consejos adecuados para todo tipo de situaciones aplicables hoy en día. Continuaremos descubriendo esto en un minuto cuando regresemos a la enseñanza de Proverbios 31 versículo a versículo.

Es tan importante transmitir la sabiduría de la Biblia a las mujeres. Y precisamente eso es lo que hacemos en nuestras conferencias de Mujer Verdadera. Aquí está el pastor Miguel Núñez.

Pastor Miguel Núñez: La mujer cristiana del mundo de hoy vive en una tensión entre lo que ella va aprendiendo que la Palabra de Dios le informa -le dice- y lo que la sociedad le va enseñando al mismo tiempo, y la sociedad lamentablemente ha vendido una idea de que si esa mujer no ocupa un lugar de competencia al igual que el hombre ocupa, pues ella no se siente, ella no tiene valor o ella no está aportando al desarrollo de la sociedad de la misma manera que el hombre. Entonces ella escucha eso, pero luego escucha y lee y aprende en la Palabra de Dios, que realmente ese no es su rol y en esa tensión muchas veces ella se debate entre una cosa y otra.

Yo no quiero generalizar, yo creo que hay un grupo de mujeres, quizás pequeño, quizás una minoría, pero yo creo que hay un grupo de mujeres que ha comenzado a ver que el diseño de Dios para ellas es distinto y que hay un valor en ser una esposa, hay un valor en ser una madre, hay un valor en levantar la próxima generación de esos hijos y yo creo que cada vez más uno va oyendo que alguien abrazó el diseño bíblico para la maternidad o para ser esa esposa que la Palabra manda, pero al mismo tiempo luego veo otro número significativo que todavía no lo ha abrazado, simplemente lo rechaza o vive una ambivalencia donde ella puede ser parte de lo que Dios le llama a ser y parte de lo que la sociedad le está pidiendo que haga y en esa ambivalencia no puede encontrar paz.

El movimiento de Mujer Verdadera puede tener un impacto significativo en el mundo hispano parlante por varias razones, en primer lugar creo que el movimiento puede contribuir a esparcir una enseñanza que muchas veces no se escucha no está bien entendida, definitivamente no está bien esparcida, yo creo que esa es la primera ayuda que puede brindar.

La segunda ayuda, al ver mujeres de diferentes denominaciones, diferentes edades, identificarse con ese llamado, pues aquella que aún no ha decidido abrazar su llamado pudieran darse cuenta, percatarse de que realmente no están solas, que hay otras que han ido delante. De tal forma que este movimiento de la mujer verdadera, pueda contribuir a la transformación de la mente femenina y una transformación en la dirección de la mente de Cristo, yo creo que es un movimiento también que puede promover bases teológicas para lo que es el cambio y la transformación y el llamado y puede proveer también ayudas y recomendaciones y consejos prácticos de tal forma que la teología no se quede en el aire sino que pueda bajar a la práctica en el día a día, de tal forma que ahí yo veo una ayuda multidimensional que va desde lo que es la enseñanza -como ya dije al principio- hasta lo que es el modelar un estilo de vida, una nueva cosmovisión y luego la parte práctica de cómo hacer el cambio.

Es una conferencia que no te querrás perder si te preocupa la siguiente generación.

Estaremos celebrando una los días 26-27-28 de febrero en Santo Domingo República Dominicana. Visita AvivaNuestrosCorazones.com para obtener más detalles acerca de este evento.

Ahora regresemos al estudio de Nancy sobre Proverbios 31. Lo retomamos en el verso 4.

Nancy: Llegamos ahora a una advertencia que la madre del rey le da cuando aun el es un joven. Una advertencia contra el abuso del placer. Le advierte contra la falta de dominio propio. Le recuerda que él será rey. Que él es un rey en potencia.

Al criar a tus hijos e hijas, recuerda que estás criando jóvenes que serán reyes y reinas para Dios, para ser de la realeza espiritual. Pedro nos dice que somos linaje escogido. No querrás que tus hijos sean solo personas ordinarias, que se ajusten a lo que dice la multitud, la cultura o que sobrevivan en ella, sino que sean ejemplos espirituales y líderes y revolucionarios.

Así que ahora ella le recuerda «Tienes un alto y santo llamado. Recuerda quién eres. Eres un rey y estás destinado a liderar». Luego le recuerda «No puedes gobernar a otros correctamente si aun eres esclavo de tus propios apetitos, tus propias pasiones y deseos. Recuerda tu llamado», le dice «recuerda tu posición y actúa conforme a la misma».

Esto me dice lo que esta madre le dijo a su hijo «Esto significa que mejor aprendes a gobernarte aquí y ahora si alguna vez gobernarás a otros efectivamente». Madres, jamás podrán gobernar a tus hijos efectivamente si no puedes gobernar tus propias pasiones, no serán capaces de enseñar a sus hijos sobriedad, templanza y dominio propio si ustedes mismas no son un ejemplo de sobriedad, templanza y dominio propio.

Ahora bien, en el Antiguo Testamento se nos advierte contra la borrachera, contra el beber mucho, y esta advertencia de una madre a un hijo que será rey es una de esas advertencias. Pero no solo era para los reyes del Antiguo Testamento. También era para los sacerdotes -aquellos que servían en el templo o en el tabernáculo, a quienes se les pedía no beber mientras desempeñaban su labor sacerdotal.

En Levitico capítulo 10, el versísuclo 9 dice

«No beberéis vino ni licor, tú ni tus hijos contigo, cuando entréis en la tienda de reunión, para que no muráis».

Ezequiel capítulo 44 también nos dice que ningún sacerdote beberá vino cuando entre en el atrio interior. Así que era considerado peligroso que los sacerdotes y los reyes bebieran en el Antiguo Testamento. Les podía afectar en su desempeño y en la labor y en el llamado que Dios les había hecho.

Y esto es lo que esta madre entiende y advierte a su hijo. «No es para los reyes, oh Lemuel, no es para los reyes beber vino, ni para los gobernantes desear bebida fuerte». Verses 5-7: «no sea que beban y olviden lo que se ha decretado, y perviertan los derechos de todos los afligidos. Dad bebida fuerte al que está pereciendo, y vino a los amargados de alma. Que beba y se olvide de su pobreza, y no recuerde más su aflicción».

Lo que ella está diciendo en efecto es que aunque otros beban como un medio de escape de sus problemas, como un medio de escape de su dolor y de sus presiones, los reyes no deben hacerlo.

Ahora, este párrafo no está promoviendo la bebida entre los que no son reyes. En realidad es una descripción -y una muy gráfica- de lo que el alcohol le hace a la mente. El abuso del alcohol o drogas resulta en una mente que no estará clara ni aguda. Adormece tus sentidos. Dos veces leemos que esta persona olvida. Olvida las leyes. Olvida su pobreza. Adormece los sentidos.

Aquellas que hemos recibido un llamado santo y alto como hijas de Dios que somos, encontraremos que cuando nos sobre-deleitamos en cualquier cosa, incluyendo el alcohol, algunas sustancias, drogas, mermaremos en eficiencia. Fallaremos en nuestro llamado.

Y ella le señala a su hijo que las personas usan ese tipo de cosas (drogas, alcohol) para escapar de la realidad como si fuera un narcótico, para adormecer el dolor, para ahogar las penas. Ella le dice: «Eres un rey. No puedes hacer eso. No puedes permitirte que se te nublen los sentidos».

Ahora, bien podrías decir: «Eso era en el Antiguo Testamento. Yo no soy rey, yo tampoco soy un sacerdote». Pero las Escrituras dicen en el Nuevo Testamento que Cristo nos amó y nos lavó de nuestros pecados en Su sangre y nos hizo reyes y sacerdotes delante de Dios.

Leemos en 1ra de Timoteo capítulo 3 que hay unos requisitos que cumplir dentro del liderazgo espiritual de la iglesia. Dice que los ancianos en la iglesia, los líderes espirituales, no deben ser dados a la bebida y que los diáconos no deben darse al mucho vino. Por si acaso estas pensando: «pero como mujer, jamás estaré en esa posición», Pero en el versículo 11 nos dice «de igual manera las mujeres deben ser… sobrias». Así que si no eres sobria, podrías de hecho descalificar a tu esposo de una posición de liderazgo espiritual dentro la familia de Dios.

Tito capítulo 2 nos dice que debemos seguir las cosas que están de acuerdo con la sana doctrina, y una de ellas es que las ancianas no deben ser esclavas de mucho vino (versículo 3). «Esclavas» significa adictas y permíteme decirte que si como joven no eres sobria, no te levantarás una mañana, ya mayor, siendo una anciana sobria. Vas camino a convertirte en una anciana y necesitas aprender hábitos de sobriedad y de disciplina ahora.

Creo que es tan importante que como mujeres de Dios no nos permitamos el consentirnos tanto o esclavizarnos a nada que nos pueda hacer menos alerta, menos sensible, menos sintonizadas con Dios o que nos pudiera hacer menos eficientes para llenar las tareas a las que Dios nos ha dado. Puede que sean otras cosas, solo preguntaré, ¿Qué estás usando en exceso como una droga para adormecer el dolor? ¿Es algo que quizás está anestesiando tus sentidos y tu sensibilidad hacia Dios?

Hace un tiempo atrás hablé con una mujer que había sido abusada de niña y tenía un papá que no estaba capacitado para darle lo que ella necesitaba. Le hablé de cómo Dios quiere que nosotras estemos dispuestas a caminar por la senda del dolor en lugar de anestesiarnos, como ella había hecho por años de múltiples formas.

Y ella me escribió y dijo:

Me dí cuenta que una de las formas de anestesiarme era con la televisón, así que la apagué hace como un mes. Quería conectarme con Él con «E» mayúscula y con las personas no con la televisión.

Entonces, ella fue capaz de caminar en el dolor y dejar que Dios iniciara el proceso de sanidad. Hay tantas formas en que las mujeres hoy escapan del dolor…

Ahora, esta madre le dice a este hijo «No hagas eso. No huyas del dolor. No escapes. No ahogues tus penas. No te metas en nada que te esclavice o que te vuelva adicto o te nuble la razón o el pensamiento».

Y veamos entonces los versos 8 y 9. Aquí está el porqué- porque tienes una misión que cumplir- «Abre tu boca por los mudos, por los derechos de todos los desdichados. Abre tu boca, juzga con justicia, y defiende los derechos del afligido y del necesitado.»

En otras palabras lo que ella le dice es «No vives para ti mismo. Tu llamado es a vivir una vida no egoísta sino sacrificial, así que en vez de usar tu riqueza y tus recursos haciéndote daño, ahogando tu dolor, nublando tu pensamiento, usa esos recursos para hacer el bien a otros, para ministrar a otros que están en dolor, en tristeza o en necesidad».

Es un llamado a involucrarme, a ver a mi alrededor y ver cuáles son las necesidades y ver cómo puedo usar mi posición como mujer de Dios, cómo puedo usar mis influencias en los problemas que me rodean. No serás capaz de hacerlo si como persona eres esclava de algo que no sea el Señor.

¿Qué te mantiene atada? ¿Qué está anestesiando tu capacidad de experimentar todo lo que Dios tiene para ti y ser usada por Dios? Debes estar dispuesta a decir «No viviré atada a nada ni nadie que no sea el Señor Jesucristo».

Carmen: Si el programa de hoy ha traído a tu mente áreas de ataduras en tu vida, esperamos que ores con nosotros cuando regresamos en un minute. El programa de hoy es parte de la serie de Proverbios 31 llamado La mujer contra-cultura.

¿Quién decide lo que significa ser una mujer? ¿A quién miras como tu modelo? Nancy responderá esto mañana. Ahora ella nos dirigirá en oración.

Nancy: Padre, ¿nos podrías por favor mostrar áreas de las que hemos huido, escapado o donde hemos estado anestesiando el dolor? ¿Nos das la valentía para hacerle frente y decirle NO a todo lo que nos esclaviza? Queremos vivir como mujeres libres bajo el señorío de Jesucristo.

Oh Señor oro por mujeres que están luchando con comportamientos adictivos a sustancias, ya sean alcohol o drogas, sexo, o algo que puede ser en sí mismo sano, como los amigos o los libros pero que se ha convertido en una atadura. Oro que nos ayudes a identificar qué cosas nos han atado y nos ayudes a caminar en el poder de Tu Espíritu para decirle NO a lo que se haya vuelto adictivo en nuestras vidas y decir SÍ a Tu Señorío y a Tu gobierno sobre nuestras vidas para que seamos instrumentos de Tu misericordia y Tu gracia para ayudar a otros en su momento de necesidad. Oro en el Nombre de Jesús, amén.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de Las Américas a menos que se indique lo contrario.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

Tú y yo

Martes 3 Marzo

No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.

Isaías 41:10

(Jesús dijo:) He aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.

Mateo 28:20

Tú y yo

Si el camino es oscuro,
Y ya nada claro veo,
Aun en medio de la noche,
Y en la sombra oigo su voz:
«¿Por qué tiemblas, mi corazón?
¿De qué puede haber temor?
Tú y yo andemos juntos,
Yo soy Jesús, tu Salvador».
Si el camino se desvía
Y no veo mi sendero,
Allí en duda alma mía
Buscas un guía humano.
Si mi pie se tambalea,
Tú me dices, fiel Amigo:
«Tú y yo, sigamos juntos,
Yo te sostendré la mano».
De modo que hora tras hora
Te sigo Señor amado,
Que yo viva o que yo muera,
A ti quedo aferrado.
Tú me tomas de la mano,
Tú me muestras el camino,
Y así seguimos juntos,
Con mi mano en tu mano.
En tu poderosa mano
Mi mano se fortalece,
Y mi tambaleante andar
Junto a ti desaparece.
Desde que tú lo conduces
Tu hijo ya no titubea,
Sí Señor, andemos juntos,
Yo te sigo, pues tú guías.

Éxodo 15 – Hechos 11 – Salmo 29:1-6 – Proverbios 10:27-28

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

3/3 – Cómo prevenir que el matrimonio se convierta en un ídolo

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Cómo apoyar a nuestros hermanos solteros

3/3 – Cómo prevenir que el matrimonio se convierta en un ídolo

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/como-prevenir-que-el-matrimonio-se-convierta-en-un/

Annamarie Sauter: ¿Haz escuchado hablar del movimiento de la Mujer Verdadera? Aquí está el pastor Eduardo Saladin.

Pastor Eduardo Saladín: La mujer cristiana de hoy al igual que todos nosotros los cristianos, es bombardeada con cosmovisiones que no son cristianas, cosmovisiones que la llaman a jugar un papel que no es bíblico, por ejemplo las esposas en sus hogares como mujeres verdaderas que quieren vivir a la luz de la palabra de Dios deben estar sometidas a sus esposos.

¿Qué es la sumisión? Es la libertad de ser creativas bajo el gobierno que Dios ha diseñado para ellas, que es el gobierno de su marido,

Pero las cosmovisiones que no son cristianas le venden la idea de que ella debe tomar el control, de que ella debe desarrollarse independientemente de su marido y las enseñanzas de Mujer Verdadera lo que hacen es que traen a esta esposa a desempeñar el rol que Dios le ha llamado a desempeñar, siendo la ayuda idónea de su marido, siendo creativa bajo el liderato de su marido. Muchos piensan que la Biblia enseña que hay un machismo que las mujeres están pintadas en la pared que son esclavas de su marido que no pueden cooperar con su marido pero esto no es así. Repito la Biblia cuando habla de sumisión habla de la libertad de esa esposa de esa mujer de poner todos sus dones sus habilidades sus talentos, su creatividad, bajo la dirección de su esposo, para juntos cumplir el rol que Dios les ha asignado y así poder glorificar el nombre de Jesucristo.

Annamarie Sauter: Muy pronto podrás participar en la primera conferencia para América Latina a celebrarse en Febrero 2015 en Santo Domingo, República Dominicana.

Pastor Eduardo Saladín: Este movimiento de Mujer Verdadera lo que ha traído es un avivamiento en las vidas espirituales de las mujeres de nuestra iglesia y por lo tanto ha traído una mayor madurez en las hermanas de la iglesia y por lo tanto ha afectado a la congregación de manera positiva, porque han crecido en sus vidas espirituales.

Annamarie Sauter: Te invitamos a visitar AvivaNuestrosCorazones.com para que te informes de los detalles

Annamarie Sauter: Carolyn McCulley anima a las solteras a que si un hermano en Cristo peca contra ellas en una relación de noviazgo, recuerden que él es una obra en proceso.

Carolyn McCulley: Si conoces a un hombre a los 20 ó 25, no va a ser el mismo a los 40 ó 45 ó 60 ó 65 e indudablemente en la eternidad. Puedes, o ser parte de su aprendizaje para la gloria de Dios, o puedes regresarle un golpe y derribarlo.

Annamarie Sauter: Estás escuchando a Aviva Nuestros Corazones con la autora de Escoja Perdonar, Nancy Leigh DeMoss en la voz Patricia de Saladín.

Nancy Leigh DeMoss: ¿Estás edificando a tus hermanos en Cristo? Carolyn McCulley nos va a desafiar a nosotras mujeres con esa pregunta hoy.

En esta semana hemos estado escuchando un mensaje que Carolyn dictó en la conferencia True Woman, o Mujer Verdadera en Dallas, Fort Worth, hace 4 años. Ahora, aunque Carolyn estaba específicamente dirigiéndose a las mujeres solteras en esta sesión, en realidad nos está llamando a todas a confiar en Dios para nuestro futuro.

Carolyn McCulley: Puedes encontrar algo bueno y redentor en cada situación, aun si es tan solo esperar por un cambio. Puedes ver la vida a través de los lentes del Evangelio, y puedes ver la realidad del pecado. No estoy hablando de ser voluntariamente ignorante, sino que notemos la realidad de la vida.

Los lentes del Evangelio te permiten ver la realidad de la vida y ver a través de ellos la esperanza de cambio que viene a través de la gracia de Dios. Así que aun el joven más hiriente, y egocéntrico con quien jamás hayas salido no está fuera de la gracia de Dios.

Eso te permite pensar en cualquier cosa que es verdadera u honorable, justa, pura, amable, loable, etc., en cualquier situación y repetir esos pensamientos en tu corazón en lugar de las maneras en las que han pecado contra ti.

Ahora, estás en medio de la iglesia… La mayoría de nosotras probablemente estamos en medio de iglesias que le tienen un alto valor al matrimonio (como debe ser), de ser una esposa, de ser una madre (como deben ser), y tú piensas, «¿cómo encajo aquí?»

Bueno, cómo encajas aquí es parte de la solución en una sociedad desmoronándose al expresar esperanza hacia Dios en todas tus relaciones y edificar los matrimonios a tu alrededor, de tus amigos y familia, de estimarlos, al no tratar de robar el esposo de alguien más, al reconocer y ser sabia acerca de tus relaciones en el trabajo, y reconocer que la asociación de hombres y mujeres tratando de cumplir una meta juntos puede ser un terreno resbaladizo si no eres sabia en dirigir los corazones, del uno hacia el otro. Quizás tú eres esa joven que en su trabajo está diciéndole a este joven qué magnífico es, pero su esposa en la casa lo está destruyendo. Eso atraerá su corazón hacia ti, y tú ni siquiera lo estás tratando.

Hay todos estos lugares donde podemos ser desordenadas en nuestras relaciones, y eso nos puede tentar como seres humanos a levantar paredes y reglas y decir, «Está bien, si tanto adulterio está ocurriendo en el trabajo, los hombres y mujeres no deberían trabajar juntos».

No puedes controlar la naturaleza pecaminosa con reglas. Para eso es la ley, y así es como nos damos cuenta que fallamos. Pero podemos aplicar la gracia, y reconocer la doctrina del pecado quiere decir que reconocemos la tentación que está en nuestros corazones, y nos ayudamos mutuamente a no caer bajo ese terreno resbaladizo del pecado.

Te daré un ejemplo: yo tenía una amiga cuyo jefe pareciera que la llamaba siempre fuera de horas de trabajo. Estábamos juntas, y en lugar de ella irritarse como otras personas, ella estaba feliz, y más que contenta de hablar con él. Noté como se iluminó. Yo sabía que ella era una mujer piadosa, pero yo estaba pensando, «mmmmm, esto puede ser un problema».

Así que le pregunté un día cuando estábamos pasando un rato juntas, «No estoy muy preocupada por esto, pero tú conoces mi pasado y mis antecedentes. Yo no fui cristiana sino hasta los 30 años, y ciertamente causé muchos problemas en el trabajo. Yo sé la tentación que puede ser, así que ¿cómo te va con tu jefe? Parece llamarte mucho, y te pones muy contenta por eso. Él es casado, ¿no?».

Ella dijo, «Sí».

Y yo dije, «¿Estás luchando con eso? ¿Eres tentada en su afecto por ti? ¿Hay algo inapropiado?

Ella dijo, «No. Estamos bien, pero gracias por preguntar».

Yo dije, «Está bien».

Dos semanas después ella regresó, y dijo, «¿Sabes qué? Me alegra que me hayas preguntado. Estamos bien; nada ha pasado, pero me doy cuenta de que espero sus llamadas y él pasa por mi oficina mucho, y ese es el principio de ese terreno resbaladizo al pecado. Me alegra que hayas preguntado».

Así es como nos cuidamos los unos a los otros en esas tentaciones comunes. Ella no tuvo que hacerle una gran demostración a su jefe. Ella solo restringió sus propias respuestas. Ella no recibió sus llamadas. Ella escuchaba para ver si era una emergencia del trabajo. Si no lo era, ella le llamaba el próximo día. Ella ayudó a establecer más límites.

Pero he tenido otras amigas en lugares de trabajo donde había un intento abierto y desvergonzado de comenzar una relación adúltera. En ese caso, he aconsejado a personas, «Solo tienes que llamarle a las cosas por su nombre e ir directamente y decir, ‘discúlpame, pero yo no voy a robar ningún afecto de tu esposa, emocional, físico, o de otra manera'» Eso pareciera realmente difícil de hacer, y lo es, pero puede tener un fruto maravilloso.

También quiero darte un sabio consejo que viene de Paul Tripp en su libro «Instrumentos en las manos de un Redentor». Él habla acerca de lo que es mucho más común para nosotros, lo que sucede cuando tenemos deseos de un buen regalo.

Es como un continuo, en un momento una buena dádiva puede convertirse en un ídolo. Él lo dice de esta manera, él dice,

El objetivo de la mayoría de nuestros deseos no es malo. (El deseo de casarse. El deseo de tener hijos y otras cosas). El problema es la manera en la que crecen y el control que ejercen sobre nuestros corazones.

Los deseos son parte de la existencia humana, pero deben ser sostenidos con una mano abierta. El problema con el deseo en los pecadores es que rápidamente se transforma en una demanda. «Yo debo».

La demanda consiste en cerrar el puño sobre el deseo, y aunque no sea consciente de que lo he hecho, he dejado mi propia posición de sumisión a Dios. He decidido que debo tener lo que me he propuesto en mi corazón, y nada puede ponerse en el camino.

Ya no soy confortada por el deseo de Dios por mí. Soy amenazada por eso, de hecho, porque la voluntad de Dios potencialmente se pone en el camino de mi demanda.

Hay una relación directa entre expectación y decepción. Mucha de la decepción en nuestras relaciones no es porque la gente nos ha dañado, sino es porque han fallado en cumplir con nuestras expectativas.

La buena dádiva se convierte en un deseo.

El deseo se convierte en una demanda que requiere un cumplimiento.

Cuando eso no es cumplido, especialmente cuando no es cumplido en nuestro tiempo, se convierte en una decepción.

La decepción termina en castigo. El más extremo de lo cual, por supuesto es asesinato.

La mayoría de nosotras nos involucramos en asesinato sin sangre regularmente porque cuando alguien está muerto, no tienes relación con él jamás. Están muertos. Pero, decimos, «Bien podrías estar muerto para mí. No quiero escucharte. …la, la, la, la, la, la, la…no te estoy viendo. No estoy interactuando contigo. Estás muerto para mí».

Esa forma de juicio pecaminoso es lo que es más común en la tentación en nuestras relaciones. Significa que no tengo esperanza en que tú vas a crecer y cambiar; no tengo esperanza que el Señor del Evangelio cambiará tu vida; y no tengo esperanza de restauración de nuestra relación porque yo he sido el juez y jurado y te encontré deseando.

Como Paul Tripp dice, «Hay una relación directa entre expectación y decepción».

Ahora esto, pienso yo, es un desafío para las mujeres porque, como resultado de la caída, nuestras relaciones están tensas. Lo que dice Génesis 3:16 es que la maldición que está sobre Adán y Eva. Lo que Dios le dice a Eva es que la caída va a distorsionar la relación previa que ella disfrutaba. «A la mujer (Él le) dijo: ‘En gran manera multiplicaré tu dolor en el parto, con dolor darás a luz los hijos; y con todo eso, tu deseo será para tu marido, y él tendrá dominio sobre ti'».

No es que los niños son un dolor. Es solo que lo que hubiera sido jubiloso antes ahora va a ser doloroso por la caída. No es que el matrimonio es malo. Es que el pecado va a introducir luchas.

Esta palabra en particular, deseo, el Dr. Wayne Grudem dice, es la palabra en hebreo tashuwqah. Solo es usada unas cuantas veces en la Escritura, y más a menudo es usada cuando se habla acerca de un deseo por dominación pecaminosa, como en Génesis 4:7 cuando Dios le dice a Caín, «el pecado yace a la puerta y te codicia (o tashuwqah), pero tú debes dominarlo».

Ahora, ¿no se siente así a menudo, nuestro juicio pecaminoso? Ya hemos sido juez y jurado. Hemos decidido que alguien más está fallando a nuestras expectativas. Estamos como, literalmente, agazapados en la puerta, esperando que esa persona entre para que podamos decir, «¡Ajá! ahora, así te voy a confrontar».

Nuestro deseo es estar en control y de ninguna manera estar fuera de control o que no salgan las cosas a nuestro favor. Esto es algo con lo que nosotras como mujeres realmente vamos a luchar, pienso yo, que a un grado mayor que los hombres.

Puedes ver esto aun en las anécdotas de nuestra cultura. ¿Alguna vez has escuchado a comediantes hablar de cómo los hombres y mujeres pelean? Los hombres solo pelean y tienen una disputa sobre el tema en cuestión, pero las mujeres lo arrastran durante los últimos 20 años de historial – «Y, ¿sabes qué más hiciste? Hiciste esto, hiciste aquello…». Y los hombres están como, «espera, espera estamos hablando de cómo te quité el control remoto».

Así es que ellos tienen un poco más de categorías, y nosotras traemos como 20 años de historial. Eso no es considerado «pelea justa», pero este deseo de dominar quiere decir que nosotras a menudo mantenemos este historial, y no lo soltamos. Se convierte en parte de este guiso que es el manantial de nuestros corazones en lugar de lidiar con el tema en cuestión, perdonar, y continuar adelante, y no guardarlo en nuestro archivo de historia.

Así que en nuestras relaciones con otros hombres, necesitamos ser capaces de mirar la situación con los ojos del Evangelio, y una de las primeras cosas es el no arrastrar nuestro historial con otros hombres dentro de este caso en particular con este hombre en particular.

Quizás tuviste novios y has sido herida por un sinnúmero de hombres antes. En la situación actual, no puedes traer ese historial. Ahora, permíteme agregar una advertencia a esto. Si otros vienen a ti diciendo, «Tenemos algunas banderitas rojas acerca de esta situación». Escúchalos porque ese consejo es objetivo; es imparcial. Esas personas no están tratando con el historial romántico que se ha estado cocinando en tu corazón.

Eso es un poco diferente a si alguien viene a ti y te dice, «Estamos preocupados de que quizás estás entrando en una situación repetida». Escucha eso. Pero en tu propio corazón, si el muchacho no te llama cuando tú quieres, e inmediatamente comienzas a decir de él, «Es igual que Jim, que Joe, que Bob…» no hagas eso. No hagas eso. Permite que él sea él mismo.

También vemos la situación a través de los ojos del Evangelio al recordarnos que somos los pecadores más grandes que conocemos. Conocemos nuestro pecado muy bien. Quizás seamos capaces de ver el pecado en la vida de este otro hombre, pero tenemos que recordarnos que conocemos nuestros propios pecados y fallas mejor de lo que conocemos los de él, así que sé paciente.

También nos ponemos los ojos del Evangelio en situaciones cuando nos enfocarnos en la importancia de hacer preguntas versus hacer asunciones. Solo hay un ser omnisciente en cualquiera de nuestras relaciones, y, ¿qué crees? No somos nosotras. Es Él que sabe todo, ama todo, y es nuestro Salvador.

Así que si no estamos enteramente seguras de por qué alguien ha hecho algo, en lugar de determinar sus motivos, nos iría mejor hacer preguntas para obtener información y suponer que en realidad no lo sabemos todo.

Otra manera de ver las cosas a través de los ojos del Evangelio es recordar que las debilidades no son lo mismo que pecados voluntarios. Vas a conocer a personas que luchan con la tentación de temer, o luchan con la tentación de la ira, o que tratan mucho pero no pueden organizarse para llegar a lugares a tiempo, o lo que sea. Sus debilidades no son necesariamente pecados voluntarios. Es una oportunidad para que tú extiendas gracia. ¿Está bien?

Ahora, no estoy diciendo que no hay motivaciones pecaminosas en lo que hacen. Solo estoy diciendo que entiendas que no toda acción es dirigida a ti. Si alguien está luchando de una manera, puedes demostrar gracia a ellos porque tú sabes que tu Señor ha demostrado gracia hacia ti también.

Me encanta esta frase de Charles Spurgeon. Es de uno de sus sermones. Esto se ha marcado en mi mente para entender las diferencias entre debilidad y pecados voluntarios. Él escribe:

Mientras crecemos en la gracia, estaremos seguros de crecer en caridad, simpatía y amor. Debemos, mientras maduramos en gracia, tener una dulzura mayor hacia nuestros hermanos cristianos. Los cristianos de espíritu amargado podrán saber mucho, pero son inmaduros. Aquellos que son rápidos a censurar podrán ser muy agudos en juzgar, pero ellos son, todavía, muy inmaduros de corazón.

Aquel que crece en gracia recuerda que es solo polvo, y él, por consiguiente, no espera que sus hermanos cristianos sean algo más. Él pasa por alto 10,000 de sus fallas porque él sabe que su Dios pasa por alto 20,000 en su propio caso. Él no espera perfección en la criatura y, por consiguiente, él no está decepcionado cuando no lo encuentra.

Cuando nuestras virtudes sean más maduras, no seremos más tolerantes al mal, pero seremos más tolerantes a la debilidad, más optimistas hacia el pueblo de Dios, y ciertamente menos arrogantes en nuestra crítica.

Al proteger nuestros corazones, recordamos que los hombres a nuestro alrededor, nuestros hermanos en el Señor, son obras en proceso. Si conoces un hombre a los 20 ó 25, no va a ser el mismo a los 40 ó 45 ó 60 ó 65 ni indudablemente en la eternidad. Puedes escoger o ser parte de su aprendizaje para la gloria de Dios, o le puedes dar un golpe y derribarlo.

Quiero animarte, al terminar, a que cada interacción que tienes con un hermano en Cristo es tu oportunidad de edificarlo. Algunas de las situaciones más desordenadas y más incómodas pasan cuando una persona está interesada en una relación y la otra no lo está.

Así que si tienes a un hombre que viene a ti y te pide salir con él y no estás interesada en él, no te enojes. No te turbes. No seas grosera. No seas mala. Esta es tu oportunidad a recordar que él se ha arriesgado a ser rechazado al venir a ti.

Si tú piensas, «Oh Dios, está bajo mi nivel». Eso es evidencia de orgullo en tu propio corazón, y es necesario arrepentirse. ¿No es cierto? Es un problema común en todas nosotras. Todas lo hacemos porque somos criaturas pecadoras. Nosotras le damos «estatus» a la gente. ¿No es cierto? Pero cuando él viene a ti, y no es en él que estás interesada (tú tienes tus ojos en alguien que tú piensas está fuera de tu alcance), solo recuerda, él piensa que tú estás fuera del alcance de él. Él piensa que tú eres esta cosa buena y noble que él tiene que perseguir.

No estás en ninguna obligación de decir, «sí,» pero estás bajo la obligación de edificarlo. Agradécele por atreverse, y agradécele por el riesgo. Sé amable.

Ahora, no seas tan efusiva. No enumeres 10 ó 20 cualidades que realmente admiras en él y luego digas, «no». Eso solo lo va a frustrar. Él va a estar como, «¿qué?» Los chicos son lineales; son concretos. ¿Verdad?

Entonces solo di una o dos cosas: «Te respeto por atreverte; aprecio la claridad e iniciativa. No estoy atraída a ti de esa manera, o no estoy interesada». Di algo que es simple, concreto, una pequeña declaración, sin muchos detalles. «Me alegra que tuvimos la oportunidad de platicar, estaré orando por ti». Ciérralo con lo que sea que cabe en la cultura de tu iglesia.

El punto es decir una cuantas cosas acerca de animar y respetar. Sé clara en tu declinación. No lo dejes parado pensando, «¿Dijo sí o dijo no? ¿De qué se trató todo esto? Sé amable. No seas orgullosa.

En mi «ministerio al cliente», estos chicos que yo solo pensaba eran los más guapos hombres de todo el campus, podía ver muchas cualidades maravillosas en ellos, y también 3,000 otras chicas, más aun así venían hacia mí y me decían sobre qué hirientes algunas de las mujeres eran al declinarlos. Estaba en shock.

Otra cosa: No todos en la iglesia tienen que saber tus asuntos. Sí, necesitas tener compañeras a las que le rindas cuentas. Deberán haber unas cuantas personas, tu familia, tus padres, algunos cristianos maduros cerca de ti que sepan lo que está pasando. Pero no necesitas difundir los asuntos de este hermano. ¿Está bien?

Los chicos en la iglesia no necesitan una reputación de ser los hermanos que siguen invitando a las chicas a salir y siguen siendo rechazados. ¿Sabes lo que pasa? Mientras un hombre está creciendo en su santificación al confiar en Dios y arriesgarse a ser rechazado, probablemente va a tener que tratar a unas cuantas chicas antes de que encuentre a su esposa. ¿Cierto? Es decir, parece ser la forma en que Dios obra, no para todas las personas, pero para algunos.

No quieres que la mujer número 5 diga, «¿oh si? ¿Así que yo soy la número 5 en tu lista?». Tú no quieres hacerle eso a tus hermanas, y no quieres hacerle eso a tu hermano. Tú no quieres que le hagan eso a tu futuro esposo.

Deja a tus hermanos edificados. Reconoce que quien sea que se haya ofrecido o qué tan incómodo o nervioso o raro fue cuando vino a hablarte acerca de algo, estaba tratando. Están en proceso de aprendizaje. Son una obra en proceso, y tú también.

«¿Por qué los chicos no pueden ser como los hombres que tú admiras y piensas que son tan maravillosos y grandiosos?» Bueno, pon atención. ¿Son ellos mayores? ¿Tienen ellos esposas que son ayuda idónea y que les ayudan a crecer? ¡Voila!, tú también vas a poder ser parte de ese proceso en algún momento.

Así que guarda tu corazón de tu propio almacenamiento pecaminoso y tu despliegue de palabras.

Sé un agente de gracia, de sensatez, y gentileza con los demás.

Protege tu vida de fantasía de citar a otros en tu mente para que no seas excesivamente decepcionada cuando no pase algo.

Y más importante, recuerda que el amor no tiene fin.

Nuestro Señor no nos va a decir, «no me hables» a nosotras. Por lo tanto, podemos dar gracia a los demás en todo el desorden de «él me ama, o él no me ama».

Ahora me gustaría orar por ti.

Padre, es maravilloso considerar qué paciente y lleno de gracia eres con nosotras. Padre, no soy diferente a nadie más, y yo confieso eso ahora. Gracias por Tu misericordia que se derrama sobre todas. Gracias por el amor de Tu parte que no tiene fin y se convierte en parte del gran círculo de amor que disfrutamos ahora y hasta la eternidad, y no lo merecemos.

Señor, ayúdanos a recordar que mientras interactuamos con amistades y familiares y esposos y novios y con todo lo demás, ayúdanos a ser amables y razonables, protegiendo nuestros corazones de almacenar pecado que será arrojado a otras personas. Ayúdanos a no repartir nuestros afectos sino a que vivamos valientemente, mirando cada situación a través de los ojos del Evangelio.

Oro por el poder del Espíritu Santo, que Tú ministres a aquellas que están heridas hoy, que están teniendo problemas en llegar a ese punto de regocijarse en Ti. Oro por aquellos que les hace falta esperanza ahora mismo, que piensan que Tú estás en contra de ellos. Sabemos que no lo estás. Por favor minístrales.

Señor, oro por aquellas que están sentadas allí diciendo, «Oh, que feliz pudiera ser», porque algo está yendo maravilloso en su relación. Señor, que eso continúe y que ese gozo continúe. Pero cuando la realidad pegue, dales gracia, Señor, de no tropezar o cuestionar sino de perseverar.

En todas estas cosas, Dios, que crezcamos en esperanza hacia Ti por lo que Tú has hecho en nosotros. Oro esto en el nombre de Jesús, amén.

Nancy Leigh DeMoss: Carolyn McCulley nos ha estado animando a ver las relaciones con lo que ella llama «ojos del Evangelio». Carolyn presentó este mensaje en un taller para mujeres solteras en la conferencia True Woman, o Mujer Verdadera, hace cuatro años.

Si eres soltera, no querrás perderte la sesión dirigida a mujeres jóvenes que tenemos en nuestra primera conferencia de Mujer Verdadera para América Latina. Tendrá lugar el 26 de febrero y estará a cargo de mi amiga Dannah Gresh.

Visita AvivaNuestrosCorazones.com para que obtengas más detalles acerca de cómo puedes formar parte de este evento.

Annamarie: Haz clic en el programa de hoy y baja hasta el final de esta transcripción. Allí podrás leer comentarios de otras oyentes. También puedes agregar tus propios comentarios y preguntas. Muchas de nuestras oyentes interactúan por este medio.

Es tan fácil sentirse desanimada cuando leemos acerca de la mujer que se describe en Proverbios 31, pero no lo debemos ver como una meta inalcanzable. Únete a Nancy en nuestro próximo programa mientras ella te anima a convertirte en esa mujer virtuosa, ya seas soltera, casada, joven o anciana.. ¡Nunca es tarde!

Por favor regresa mañana a Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

Morir una vez, y después el juicio (2)

Lunes 2 Marzo

Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio.

Hebreos 9:27

(Jesús dijo:) El que guarda mi palabra, nunca verá muerte.

Juan 8:51

Morir una vez, y después el juicio (2)

El primer versículo citado confirma que hay un más allá después de la muerte. Esta afirmación de la Biblia excluye totalmente la teoría de la reencarnación, la cual da a entender que el mismo ser sobreviviría a sí mismo en el transcurso de varias existencias en diferentes cuerpos. Si fuera así, esto exigiría varias muertes para pasar de un cuerpo a otro.

Esta declaración también excluye la hipótesis de una aniquilación final, que significaría que la historia de cada uno de nosotros termina con su vida terrenal, como la del animal. ¡Realmente hay un más allá! La muerte no es el fin. Los que han muerto esperan, de manera diferente para cada uno, su suerte final.

–El incrédulo, atormentado en su alma, tendrá que comparecer ante el Dios santo, quien lo juzgará según sus propias obras (Lucas 16:24Apocalipsis 20:11-15).

–El creyente tiene la vida eterna. No irá a juicio, porque Jesús llevó el castigo por sus pecados. Espera junto a su Salvador el día de la resurrección (1 Tesalonicenses 4:13-18).

Cada uno, personalmente, debe arreglar este imperioso asunto ahora en la tierra. La ilusión de alguna clase de amnistía general que concedería el paraíso a todos los seres humanos, beneficiándolos con un perdón universal, es falsa. La Biblia es clara. Nadie tendrá una segunda oportunidad en otra vida, después de la muerte. Crea hoy en el Hijo de Dios y diga como el malhechor crucificado al lado del Señor Jesús: “Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso” (Lucas 23:42-43).

Éxodo 14 – Hechos 10:25-48 – Salmo 28:6-9 – Proverbios 10:26

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

¿Hay vida después de la muerte? (1)

Domingo 1 Marzo

El hombre nacido de mujer… sale como una flor y es cortado, y huye como la sombra y no permanece.

Job 14:1-2

Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.

Juan 11:25

¿Hay vida después de la muerte? (1)

Las gigantescas pirámides de Egipto testifican de forma notable los conocimientos, las técnicas y la arquitectura de la época de su construcción. Sin lugar a dudas muestran aún más la creencia de este pueblo en una vida después de la muerte. ¿No existe esta creencia en todas las civilizaciones y en todas las culturas, antiguas o modernas, y hasta entre los ateos? Cuando el revolucionario norvietnamita Hô Chi Minh murió (1890-1969), su testamento fue leído delante de personalidades destacadas de diferentes partidos comunistas: «Iré a reencontrarme con los camaradas Marx, Lenin, y Engels». ¿Cómo explicar esta creencia universal? ¿No forma parte de la conciencia natural que Dios nos ha dado?

Para el hombre, la muerte es un muro por sobre el cual no puede mirar. Pero el Señor Jesús efectuó una brecha en ese muro, murió en la cruz, fue puesto en una tumba y resucitó de entre los muertos al tercer día. Cristo que triunfó sobre la muerte nos dio, a través de ella, la prueba de que nuestra existencia no termina con la muerte. Somos criaturas destinadas a la eternidad, pero solo la fe en Cristo nos une a él y nos garantiza un gozo eterno. Él nos dice: “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá”.

“¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria?… Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo” (1 Corintios 15:5557).

Éxodo 13 – Hechos 10:1-24 – Salmo 28:1-5 – Proverbios 10:24-25

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

Coronadas y Agradecidas

Isha – Salmos

DÍA 159 – Salmo 119

Dosis: Gratitud

Coronadas y Agradecidas

“A medida que aprendo tus justas ordenanzas, te daré las gracias viviendo como debo hacerlo.” (Salmo 119:7) (NTV)

En mi país gustan mucho de los concursos de belleza, varias coronas han sido otorgadas a venezolanas que en su tiempo marcaron su huella en estas lides femeninas. Recuerdo episodios donde la nación se detuvo por completo para presenciar en vivo el certamen donde figurara una venezolana, en cualquier lugar del mundo. Normalmente una gran emoción inundaba las calles, nadie quería ver el certamen en diferido, todos se esforzaban por verlo en vivo.

Me imagino que todas las participantes hubieran deseado saber los resultados antes de que el certamen terminara. Sin embargo, es necesario vivir la experiencia y entonces al final conocer si ganan o no. Pero nosotras, nominadas al premio de su gracia, convocadas en el certamen de la vida, ya conocemos los resultados, como si siendo parte del concurso pudiéramos vivirlo en diferido.

La Palabra del Señor nos asegura de qué manera hemos vencido, cuál es la clave para ganar esta carrera, cuál es el método para llegar al final antes de que todo termine. Enseñándonos a diario a vivir como conviene, con integridad de corazón, dictándonos las coordenadas un paso a la vez con sus justas ordenanzas. Las cuales producen un hermoso fruto en nuestra vida si las obedecemos.

¡Cómo no estar agradecidas a medida que vamos avanzando viendo los frutos de sus promesas!, sabiendo que nos asiste en cada prueba, haciéndonos resistir no por nuestras fuerzas sino por su Espíritu, para luego entregarnos la corona de la vida, como registró el apóstol Santiago: “Dichoso el que resiste la tentación porque, al salir aprobado, recibirá la corona de la vida que Dios ha prometido a quienes lo aman.”

¿A quién de nosotras no le gustaría calificar, no como la más bella, sino como la más bendecida? En el concurso de la vida no ganará la de medidas perfectas, sino aquella que aprendiendo la Palabra del Señor hará de ella su mejor tesoro, su mayor corona, su más grande bendición.

Oración: Señor enséñame tu Palabra, quiero vivir en ella, dándote gracias por todo. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 176). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

Pobre entre los pobres

Sábado 29 Febrero

Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos.

2 Corintios 8:9

Pobre entre los pobres

Jesucristo, persona divina, es el Hijo de Dios. Por “él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles… todo fue creado por medio de él y para él” (Colosenses 1:16). Aceptó hacerse hombre y venir a la tierra en una extrema pobreza. No siempre tenía un sitio donde dormir. Dedicó su vida a aquellos a quienes quería colmar de sus bondades. No vino para traernos riquezas materiales como oro o plata, sino para tomar sobre sí mismo nuestros sufrimientos, para liberarnos de la esclavitud del mal y darnos la vida eterna. Jesús dijo: “El que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá” (Juan 11:25).

Esta vida es una relación feliz y real con Dios conocido como Padre. Para darnos la vida eterna gratuitamente, fue necesario que Jesús, el único Justo, sufriera en la cruz el juicio de Dios que nosotros merecíamos a causa de nuestros pecados. Jesús sufrió este castigo en lugar de cada uno de los que creen en él. Así reciben esa gracia inmerecida y descubren que son muy amados. Esta es la gracia de nuestro Señor Jesucristo.

No solo era necesario que él fuera el pobre en medio de los pobres, sino que diera su vida para que nuestros pecados fueran borrados. Luego somos enriquecidos con una relación indestructible con él y con Dios por medio suyo. Entonces podemos mostrar a los demás “las inescrutables riquezas de Cristo” y “las abundantes riquezas” de la gracia de Dios (Efesios 3:82:7).

Ezequiel 34 – Juan 10 – Salmo 23 – 1 Pedro 5:1-4

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch