1/27 – Las afirmaciones únicas de Jesús

Aviva Nuestros Corazones

Serie: El Cristo incomparable

1/27 – Las afirmaciones únicas de Jesús

Nancy Leigh DeMoss

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/las-afirmaciones-unicas-de-jesus/

Leslie Basham: ¿Valdría la pena aprovechar la tradición que llaman Cuaresma?  Aquí está Nancy Leigh DeMoss.

Nancy Leigh DeMoss: Bueno, como muchas de ustedes saben, hoy venimos al primer día de lo que mucha gente alrededor del mundo celebra como Cuaresma, consiste un período de aproximadamente seis semanas que culmina con el Domingo de Resurrección.

La Cuaresma a menudo está asociada con algún tipo de ayuno.  Escucharás a la gente decir, “Voy a dejar de hacer algo o dejar de comer algo durante la cuaresma”— chocolate o café o juegos de computadora o Facebook.  “Voy a dejar esto o lo otro durante la Cuaresma”.  Tal vez has escuchado a algunas personas decir eso.

Algunas personas ayunan durante la Cuaresma como un medio de disciplina o dominio propio sin atribuirle ningún significado espiritual—es como hacer resoluciones para el nuevo año.

Hay otros que creen que al ayunar en Cuaresma y negarse a sí mismos durante estas semanas, pueden de alguna manera merecer la gracia o el favor de Dios.  Por supuesto, sabemos que las Escrituras dicen que “Él nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino conforme a su misericordia” (Tito 3:5).  Así que no es malo ayunar, pero sabemos por la Palabra de Dios que el ayunar no nos ganará el favor o la gracia de Dios.

Luego, también sé de otros que ayunan durante la Cuaresma como una manera de recordar los sufrimientos de Cristo a nuestro favor.  Al llegar a la semana donde celebramos la Pasión de Cristo, cuando conmemoramos la muerte de Cristo por nosotros, algunas personas ayunan como recordatorio de lo que Cristo ha hecho por nosotros.  Niegan su carne durante estas semanas como un recordatorio diario de que Cristo murió y resucitó para darnos libertad de nuestra esclavitud de nosotros mismo y de nuestra carne.

Pienso que hay cierto valor, independientemente de cómo observes estas semanas, en  tomar períodos de tiempo donde limpiamos el desorden de nuestras vidas y donde decimos “no” a cosas que nos son lícitas pero que quizás se han convertido en muy importantes en nuestras vidas, al mismo tiempo que nos enfocamos en cultivar un mayor corazón por Cristo.

Leslie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Nancy: Las iglesias en la que crecí no observaban la Cuaresma, pero hace unos años comencé a  apartar este período de 40 días para enfocarme en Cristo de una manera más intencional, y esto ha sido una gran bendición para mí.

Una de las cosas que hago cada año es seleccionar uno o más libros acerca de la vida y la pasión de Cristo y los leo en mi tiempo devocional durante esta temporada.  Durante estas semanas yo le pido al Señor que suavice mi corazón y lo prepare para conmemorar la muerte, la pasión, y la resurrección de Cristo.

Desafortunadamente, algunos de estos días especiales en las tradiciones y en el  calendario Cristiano que antes se observaban como días santos se han convertido simplemente en días festivos.  Como resultado, le quitamos su significado y su poder y lo que pudieran significar en nuestras vidas.

Así que pienso que es bueno ser intencionales en aprovechar estas oportunidades y tornar nuestros corazones y nuestros pensamientos hacia la realidad y el significado de estos días en el calendario cristiano, y ciertamente no hay tiempo más especial dentro de todas esas fechas que el tiempo donde celebramos la Pasión de Cristo: el Viernes Santo y el domingo cuando celebramos Su resurrección.

Hace unos años,  en mi tiempo devocional durante esta temporada  leí un libro clásico por J. Oswald Sanders llamado “El Cristo incomparable” [The Incomparable Christ – disponible en Inglés].  Es un libro que tiene 36 capítulos cortos, y lo leí durante este periodo.    Cada uno de esos capítulos es acerca de un aspecto diferente de la persona y de la obra de Cristo.

Este libro realmente me ministró.  Fue una gran bendición para mí. Así que decidí que este año animaría a nuestras oyentes a leer ese libro conmigo—si puedes adquirirlo está en inglés— y acompañarme durante este período , durante estos 40 días que nos llevan a la Pascua, enfocándonos en Cristo de una manera más concentrada.

Así que durante esta temporada vamos a usar el libro de Sanders, [The Incomparable Christ  [“El Cristo incomparable”] como una guía.  No voy a leerte el libro — tú puedes hacer eso por ti misma — pero voy a usar el bosquejo que tiene el libro acerca de estos diferentes aspectos de la vida de Cristo, y lo vamos a ir siguiendo a través de estas semanas que nos llevan a la Pascua.

El nombre Oswald Sanders quizás no sea conocido para ti.  Él fue un maestro bíblico y un estadista misionero de mediados del siglo 20.

Así que cada día, durante las próximas semanas, vamos a ir viendo diversos aspectos o períodos de la vida y del ministerio de Cristo aquí en esta tierra.

Veremos Su nacimiento, Su niñez, Su bautismo, Su tentación.  Veremos la deidad de Cristo, lo que significa y por qué es importante, y veremos la humanidad de Cristo.  Veremos Sus enseñanzas, Su humildad, Su vida de oración.

Luego, en la medida que nos vamos acercando a la Semana Mayor, estaremos viendo el juicio de Cristo, Su obra expiatoria en la cruz, y lo qué significa esto para nosotras.  Pasaremos un día en cada una de las siete palabras de Cristo en la cruz.  Luego vamos a continuar esta serie una semana después del Domingo de Resurrección para que podamos considerar Su resurrección, Su ascensión, Su supremo ministerio sacerdotal en el cielo hoy, y Su segunda venida— la gran esperanza de cada hijo de Dios.

Para poder sacar el máximo de esta serie, déjame recomendarte unas cuantas cosas: antes que todo, si puedes leer en ingles y si no tienes una todavía, puedes tratar de conseguir una copia del libro de Sanders, El Cristo incomparable, [The Incomparable Christ] y síguenos.  Mañana comenzaremos con el capítulo uno: La perfección moral de Cristo.  Pero de nuevo te digo que, no es necesario que obtengas el libro para sacarle provecho a las enseñanzas de esta serie.

Solo quiero animarte a enfocarte en Cristo, a poner toda tu atención, tu afecto en Él.  Debemos de estar haciendo eso cada día del año, pero de una manera especial durante esta temporada; vamos a enfocándonos en Cristo.

Luego si quieres involucrarte más, ve a la sección de comentarios justo debajo de la transcripción de este programa en nuestra página de Avivanuestroscorazones.com, y allí podrás interactuar con otras mujeres que están siguiendo igual que tu esta serie.

Quizás quieras ir anotando la forma como cada aspecto de Cristo que vayamos viendo te va impactando:

¿Cómo te ministra?

¿Cómo te bendice?

¿Qué diferencia hace en tu vida?

¿Cómo quiere el Señor que respondas a lo que estás escuchando?

Y así puedes conectarte con tus comentarios y unirte a otras mujeres que están siguiendo la serie al igual que tú.

Ahora, humanamente hablando, hacer una serie como esta, hacer una serie de 40 días acerca de cualquier cosa en Aviva Nuestros Corazones es un poco riesgoso—porque es una serie larga, más larga de lo normal.  Hacer una serie como esta es un poco atemorizante.  Déjame decirte por qué.

Para poder estar en el aire, dependemos de que las personas respondan a nuestro programa, dejándonos saber que están escuchando, que están enviando donaciones para apoyar y respaldar el ministerio, entre otras cosas y cuando hacemos series acerca de temas de necesidad como son el matrimonio,  los desórdenes alimenticios o la depresión, por ejemplo, recibimos mucha respuesta.  La gente dice, “Yo necesito eso.  Yo quiero obtener este recurso.  Yo quiero apoyar este ministerio”.

Lo triste es que hoy muchas personas realmente no están emocionadas en  enfocarse en Jesús ni por un día, y mucho menos por 40 días.  Así que cuando decidimos embarcarnos en esta serie, nos dimos cuenta de que humanamente hablando era un poco riesgoso.

¿Pero sabes qué?  No pienso que realmente sea riesgoso enfocarnos en Cristo porque yo sé que si la gente se concentra en Él, si lo consideran a Él, si cultivan una relación más íntima con Él, entonces cuando llegue a sus vidas cualquier problema o cualquier necesidad práctica, estarán conectadas con el Único que les puede ayudar a lidiar con esos problemas.

Siempre es provechoso conocer a Jesús más íntimamente, y desde el primer día de este ministerio—y hemos estado en el aire alrededor de 13 años ya, desde el primer día, hemos tratado día tras día tras día de dirigir  la gente a Cristo; hemos tratado de hacer que la gente se conecte con Jesús.

Porque es a Cristo a quien necesitamos.  Cristo es a quien tú necesitas.  No importa qué crisis estés enfrentando hoy.  Lo que más necesitas es encontrarte con Cristo.  Eso es lo que yo más necesito, y en eso es en lo que nos vamos a enfocar en estos días.

El Señor ha estado usando este estudio en mi propia vida mientras me he venido preparando, y estoy tan emocionada acerca de la manera en que Él va a usarlo en la vida de nuestras oyentes mientras buscamos conocer a Cristo de una manera más íntima y más genuina.

Ahora, permíteme hablar solo unos momentos hoy acerca del título de esta serie, el título del libro es “El incomparable Cristo” (The Incomparable Christ).  Incomparable…esa palabra sugiere que no hay nadie como Él.  Y no hay nadie como Él, pero la verdad es que la mayor parte del mundo hoy no está de acuerdo con lo que acabo de decir.

La verdad es que la mayoría de las personas en el mundo no afirma que Cristo es incomparable, y en nuestro mundo multicultural del siglo 21, hay una serie de religiones que afirman tener una parte de la verdad.  Muchas de las afirmaciones hechas por estas religiones son mutuamente excluyentes con el cristianismo.  Las dos no pueden ser verídicas.

Entonces, ¿a quién y qué debemos creer?

Nosotras como cristianas, ¿Cómo vamos a responder a aquellos que insisten que su fe es igual o más válida que la nuestra?

¿Cómo vamos a presentar el Evangelio de Cristo a un mundo que lo ve a Él como algo diferente o algo menos de lo que nosotras creemos que Él es?  Él es solo otro más en otro panteón de líderes religiosos.  ¿Cómo vamos a presentar a Cristo en ese tipo de mundo?

Bueno, déjame sugerirte que la credibilidad y la validez del mensaje de Cristo se desprenden directamente  del tema de Su identidad.  ¿Quién es Jesucristo?  ¿Es Él realmente  incomparable?  Porque si no lo es, entonces todas estas cosas que estamos enseñando acerca del Evangelio de Cristo, de la Palabra de Cristo, estarán en tela de juicio si Cristo no es quien Él afirmaba ser.

En un momento dado durante Su ministerio terrenal, Jesús le preguntó a sus discípulos, “¿Quién dicen los hombres que soy Yo?” (Marcos 8:27).  Hubo una variedad de respuestas como seguramente sucedería si hiciéramos la misma pregunta hoy.  Algunos dirían que Jesús fue un buen hombre; otros dirían que Él fue un filósofo; que es un ejemplo moral; que es un maestro.

Luego, del otro lado, hay aquellos que consideran a Cristo un fraude.  Algunos dirían que Él es un peligro o una amenaza para la sociedad moderna de hoy.

Bueno la pregunta de seguimiento que Jesús hizo a sus discípulos es aun más intencional y más crucial que la primera, y esa pregunta es, “¿Quién decís que soy Yo?” (Marcos 8:20). ¿Quién dicen ustedes que soy yo? No solo quién dicen los demás que soy, pero, ¿quién dicen ustedes que soy Yo?

Yo sugeriría que esta es una pregunta que cada persona tiene que hacerse y contestar.  ¿Es Jesús quien Él afirmaba ser?  Y si, así es, ¿Cuáles son las implicaciones para nuestras vidas?  Lo que creemos acerca de Jesús determina nuestro destino final.

En su  libro, “El discípulo radical” (The Radical Disciple, disponible en inglés), John Stott habla acerca del  mundo en el que vivimos.  Él resalta la importancia de afirmar la singularidad de Jesús.  Déjame leerte del libro de John Stott acerca de este tema.  Él dice,

El pluralismo…afirma que todo “ismo” tiene su propia validez independiente y el mismo derecho de obtener nuestro respeto.  Por lo tanto, rechaza el cristianismo en lo que respecta a su carácter definitivo y de singularidad, y condena como pura arrogancia el intento de convertir a cualquiera (mucho menos a todos) a lo que ellos consideran como meras opiniones.

¿Cómo debemos responder a este espíritu de pluralismo?  Con gran humildad, espero, y sin indicio de superioridad personal.  Pero debemos continuar afirmando la singularidad y el carácter definitivo de Jesucristo.  Porque Él es único en Su encarnación (el único Dios hombre), es único en Su expiación (solamente Él ha muerto por los pecados del mundo), y Él es único en Su resurrección (solamente Él ha conquistado la muerte).

Y como en ninguna otra persona más que en Jesús de Nazaret Dios se convirtió en humano (en Su nacimiento), y llevó nuestros pecados (en Su muerte), y luego triunfó sobre la muerte (en Su resurrección), Él es únicamente competente para salvar a pecadores.  Nadie más posee sus cualificaciones.

Así que podemos hablar acerca de Alejandro Magno (el grande),  Carlos el Grande y Napoleón el Grande, pero no de Jesús el Grande.  Él no es el Grande — Él es el Único.  No hay nadie como Él.  Él no tiene rival ni sucesor.

¿Alguien quiere decir amén a eso?

Verdaderamente no hay nadie como Jesús — ni cerca de lo que Él es. Pero quiero recordarnos que no es suficiente que intelectualmente afirmemos Su singularidad. Si Cristo  es verdaderamente incomparable, Él merece ser el objeto supremo de nuestro afecto y de nuestra atención.  No es suficiente solo saber que Jesús es incomparable.  Tenemos que firmemente poner nuestros ojos y nuestra esperanza en Él.

Las Escrituras nos dicen que:

Solo Él puede salvarnos de nuestro pecado.

Solo Él puede santificarnos, hacernos santas.

Solo Él puede satisfacer nuestras almas sedientas.

Solo Él puede sostenernos y fortalecernos cuando nos cansamos de correr la carrera y somos tentadas a tirar la toalla.

Y —pienso que esto es asombroso— es al mirar a Cristo que somos transformadas a Su semejanza, cuando nos hacemos como Él.

Segunda de Corintios 3 nos dice que “pero nosotros todos, con el rostro descubierto, contemplando como en un espejo la gloria del Señor, estamos siendo transformados en la misma imagen de gloria en gloria” (versículo 18).  Y un día esa transformación será completada.

Primera de Juan capítulo 3 nos da una asombrosa promesa que dice, “pero sabemos que cuando Él se manifieste, seremos semejantes a Él porque le veremos como Él es”.  Ver a Cristo, contemplarlo, fijar nuestra mirada en Él es ser transformadas a Su semejanza.

A través de los próximos 40 días, queremos contemplarlo.  Queremos considerarlo, fijar nuestro enfoque en Él.  Y eso toma tiempo.  Porque somos gente ocupada.  Estamos muy ocupadas.  Hay muchas cosas pasando a nuestro alrededor. Esto podría significar menos tiempo en Facebook durante los próximos 40 días.  Esto podría significar menos juegos en la computadora.  Esto podría significar menos televisión en la noche.  Esto podría implicar decir, “No” a algunas otras cosas para que podamos fijar nuestra atención en Cristo.

Pero al hacerlo, llegaremos a conocerlo y luego el conocerlo será adorarlo, amarlo,  confiar en Él, y seguido a esto vamos a ver que querremos obedecerlo, seguirlo.  Nos asemejaremos más a Él.  Y luego tendremos el deseo de ayudar a otros a conocerlo; el deseo de darlo a conocer a los demás — nuestra meta es que Él pueda propagarse a través de nosotras, lo que el apóstol Pablo llama “la fragancia de su conocimiento”; que esa fragancia se extienda por todas partes (2 Corintios 2:14).

Pero todo comienza al considerarlo a Él — considerándolo a Él.  Me viene a la memoria el pasaje en Hebreos 12 donde el escritor dice,

Despojémonos también de todo peso y del pecado que tan fácilmente nos envuelve, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, [¿Cómo hacemos eso?] puestos los ojos en Jesús, [mirando a Jesús], el autor y consumador de la fe, quien por el gozo puesto delante de Él soportó la cruz, [en eso nos vamos a enfocar en estas próximas semanas — en Cristo, quien soportó la cruz] menospreciando la vergüenza, y se ha sentado a la diestra del trono de Dios (versículos 1,2).

Considéralo a Él — considera a quien soportó de los pecadores tal hostilidad en contra de Él para que tú no te canses o seas de poco ánimo.  Yo sé que estoy hablándoles a algunas oyentes que se han cansado y que tienen poco ánimo.  Estás ahí batallando para poder quedarte en la carrera.  Estás teniendo dificultad de soportar.  Quieres tirar la toalla.

¿Qué puedes hacer?  Considéralo a Él.  Mira a Jesús.  Míralo a Él — Él está en la línea final.  Él nos está esperando.  Él es el Autor y Consumador, el consumador de nuestra fe.  Él es el que puede sostenernos y mantenernos en la carrera.  Mira a Jesús.  Considéralo a Él.

William Burns fue un evangelista escocés del siglo XIX.  En 1840 el escribió una carta a los jóvenes en su iglesia.  Quiero dejarte con un párrafo de esta carta.  Él les dijo a esos jóvenes lo que es un buen consejo para toda edad.  Él dijo:

“¡Miren a Jesús!” es el todo del Evangelio.  Miren y asómbrense, miren y vivan, miren y amen, miren y adoren, miren y admiren, miren y sean bendecidos, miren y sean glorificados, miren eternamente — y sus corazones serán llenos de amor eterno, y sus bocas con un aleluya interminable”.

¿Amén? Amén.

Señor, te pedimos que a través de estas próximas semanas  Tú nos ayudes a mirar a Jesús, a considerarlo, a fijar nuestros ojos firmemente en Él.  Mientras fijamos nuestra mirada, mientras miramos, mientras te contemplamos, al Cristo incomparable, que seamos transformadas a Tu semejanza.  Oro en el nombre de Jesús, amén.

Leslie: No hay nadie más como Jesús.  Eso se oye como una declaración simple, pero en el mundo de hoy, suena muy radical. Nancy Leigh DeMoss nos ha estado enseñando acerca de la singularidad de Cristo, ella estará de regreso.

Ese mensaje da inicio a  una nueva serie, titulada, El Cristo incomparable.  Espero que escuches todos los días desde hoy hasta el Domingo de Resurrección, y si puedes obtén el libro “El Cristo Incomparable” en inglés para que sigas esta serie [The Incomparable Christ] de Oswald Sanders.

Si lees un capítulo del libro diariamente y escuchas los programas mientras Nancy enseña materiales relacionados, esta podría ser la temporada de Pascua más significativa que tú hayas experimentado. Por supuesto, si no puedes obtener el libro, serás igualmente edificada.

Cuando escuchas la palabra hermoso, ¿Qué viene a tu mente?  Mañana nos enfocaremos en la Persona que más perfectamente representa la belleza.  El Cristo incomparable continúa mañana en Aviva Nuestros Corazones.

Aquí está Nancy para concluir…

Nancy: S.M. Lockridge fue un predicador afroamericano del siglo XX quien fue mejor conocido por su descripción de seis minutos y medio de Jesús conocido como “¡Ese Es Mi Rey!” quiero que escuches mientras compartimos contigo solo un extracto de ese mensaje que espero despierte tu apetito para esta serie de El Cristo incomparable.

S. M. Lockridge: La Biblia dice que Él es el Rey de los Judíos.  Él es el rey de Israel.  Él es el rey de justicia.  Él es el rey de los tiempos.  Él es el rey del cielo.  Él es el rey de Gloria.  Él es el Rey de reyes, y es Señor de señores.  ¡Ese es mi Rey!

David dijo que los cielos cuentan la gloria de Dios y el firmamento demuestran las obras de Sus manos.  Ninguna manera de medir puede definir Su amor ilimitado.  Ningún periscopio de largo alcance puede traer a visibilidad la costa de Sus provisiones.  Ninguna barrera puede impedirle a Él derramar Sus bendiciones. ¿Lo conoces?

Él es perdurablemente fuerte.  Él es enteramente sincero.  Él es eternamente inquebrantable.  Él es inmortal y lleno de gracia.  Él es imperialmente poderoso. Y Él es imparcialmente misericordioso.  ¡Ese es mi Rey!

Él es el Hijo de Dios.  Él es el Salvador de los pecadores.  Él es la pieza central de la civilización.  Él se apoya solo en sí mismo.  Él es majestuoso.  Él es único.  Él no tiene paralelo.  Él no tiene precedentes.  Él es supremo.  Él es preeminente.  Él es la idea más elevada en la literatura.  Él es el personaje más alto de la filosofía.  Y Él es el problema supremo de alta crítica.

Él es la doctrina fundamental de la verdadera teología.  Él es lo único necesario para la religión espiritual.  ¡Ese es mi Rey!

Él es el milagro de los tiempos.  Él es el superlativo de cualquier cosa buena que tu elijas llamarle. Él es el único capaz de suplir todas nuestras necesidades simultáneamente.  Él suple la fuerza al débil.  Él está disponible para el tentado y para los atribulados.  Él simpatiza,  Él salva.  Él protege,  Él guía.  Él sana al enfermo.  Él limpia al leproso.  Él perdona a los pecadores.  Él liberta a los cautivos.  Él defiende al débil. Él bendice a los pequeños.  Él  sirve a los desafortunados.  Él estima a los ancianos.  Él recompensa al diligente, y Él embellece al humilde.

Me pregunto, ¿Lo conoces?  Mi Rey es la clave del conocimiento.  Él es el manantial de la sabiduría.  Él es la puerta de la libertad.  La gloria es toda Suya.    Suyo es el reino y el poder y la gloria por siempre y siempre y siempre — y cuando termines con todos estos “siempres”, entonces amén y ¡amén!

 

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

Voz adicional: S. M. Lockridge, en la voz de Carlos Mena.

Él Es, Isabelle (con Tercer Cielo & Marcos Yaroide), Él Regresará ℗ 2005 Isabelle Váldez.

Usado con permiso del Ministerio Aviva Nuestros Corazones 

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

El Juez de nuestros corazones

Isha – Salmos

DÍA 85 – Salmo 50

Dosis: Sinceridad

El Juez de nuestros corazones

“Habla el SEÑOR, el Dios de dioses: convoca a la tierra de oriente a occidente. Dios resplandece desde Sión, la ciudad bella y perfecta. Nuestro Dios viene, pero no en silencio; lo precede un fuego que todo lo destruye, y en torno suyo ruge la tormenta.” (Salmo 50:1–3) (NVI).

¿Cómo te sentirías si de pronto Dios te llamara a un juicio con Él cara a cara? ¿Si tuvieras que descubrir ante Él tu corazón y tus verdaderas motivaciones? Este Salmo simula un juicio, donde es Dios quien convoca a sus fieles para recordarles las características de una verdadera adoración y no sigan viviendo una falsa espiritualidad. Es un poema profético que incluye al juez, los oyentes, los testigos, el acusado y la acusación: “El SEÑOR convoca a los cielos y a la tierra, para que presencien el juicio de su pueblo: «Reúnanme a los consagrados, a los que pactaron conmigo mediante un sacrificio.» El cielo proclama la justicia divina: ¡Dios mismo es el juez!

Luego de convocar a los cielos y a la tierra llama a su pueblo, el cual será juzgado: “«Escucha, pueblo mío, que voy a hablar; Israel, voy a testificar contra ti: ¡Yo soy tu Dios, el único Dios!” Luego Dios presenta las acusaciones que tiene por las acciones del pueblo que le había jurado fidelidad. Diciéndoles que no se complace con la religiosidad, ni los sacrificios que se llevan a cabo, sino con el sentido ético y moral que implica acercarse a Dios y cumplir sus votos de todo corazón.

Dios se dirige aquí a las personas religiosas que dan énfasis a la observancia exterior de la ley ceremonial, pensando que eso basta para agradarle. Los israelitas creían que Dios estaría agradecido y satisfecho por la multitud de sacrificios que le ofrecían sobre el altar; pero Dios les declara que no necesitaba tales sacrificios:

“No te reprendo por tus sacrificios ni por tus holocaustos, que siempre me ofreces. No necesito becerros de tu establo ni machos cabríos de tus apriscos, pues míos son los animales del bosque, y mío también el ganado de los cerros. Conozco a las aves de las alturas; todas las bestias del campo son mías.”

Seguramente quienes vivían bajo la ley se preguntaron: ¿Cómo entonces complacerlo y agradarle? Dios mismo les da la respuesta: él se complace y se deleita en la sinceridad del corazón del hombre y la mujer que lo alaba, lo obedece y ama su prójimo como a sí mismo. Dios quiere nuestra fidelidad, lealtad, y gratitud, quiere que aprendamos a confiar en Él con un compromiso personal que nos lleve a confiar en su amor para que experimentemos una verdadera relación de Rey a pueblo, de Padre a hija. Él anhela que lo amemos con todo nuestro corazón y que ese amor se refleje en nuestro estilo de vida: ¡Ofrece a Dios tu gratitud, cumple tus promesas al Altísimo! Invócame en el día de la angustia; yo te libraré y tú me honrarás.»

Oración: Señor enséñame a adorarte y a amarte con todo mi corazón, que los únicos sacrificios que te presente sean mi oración y mi alabanza. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 100). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

¿Era tan grave?

Martes 26 Noviembre

Como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.

Romanos 5:12

¿Era tan grave?

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Adán y Eva desobedecieron a Dios y comieron el fruto prohibido. Así el pecado entró en el mundo, y con el pecado, el sufrimiento y la muerte… «¿Todo esto por haber comido un fruto? ¿Era tan grave?», protestan algunos.

Realmente el alcance de este hecho era inmenso. En efecto, rodeando a Adán y Eva de las manifestaciones maravillosas de su bondad, Dios les había dado todas las razones para que confiaran en él. Y, prohibiéndoles comer el fruto del árbol del conocimiento del bien y del mal, les había advertido claramente sobre las consecuencias de su desobediencia: “El día que de él comieres, ciertamente morirás” (Génesis 2:17).

Pero Satanás insinuó que Dios quería privar a Adán y Eva de una cosa deseable (Génesis 3:4-5). Y ellos le creyeron a Satanás, el “mentiroso, y padre de mentira” (Juan 8:44). En lugar de confiar en Dios, dudaron de su bondad. Entonces le desobedecieron. ¡Terrible afrenta a su Creador!

¿Debemos sorprendernos por el desastre que resultó de ello? El hombre escogió deliberadamente a Satanás como amo, convertido en “el príncipe de este mundo” (Juan 14:30). Las desgracias de este mundo comprueban que Satanás es un amo cruel, que lejos de desear la felicidad del hombre, trata de arrastrarlo con él a la perdición. El hombre, ¿osaría acusar a Dios de su desgracia?

Pero, cosa maravillosa, Dios tuvo compasión de nosotros. Y Jesús vino “para deshacer las obras del diablo” (1 Juan 3:8). Lo derrotó precisamente a través de la muerte: destruyó “por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo” (Hebreos 2:14).

Job 32 – Hebreos 13 – Salmo 133 – Proverbios 28:17-18

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)

ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

CONTENTOS Y CONFIADOS

Noviembre 25

CONTENTOS Y CONFIADOS

Sustenta mis pasos en tus caminos, para que mis pies no resbalen.

(Salmo 17:5)

Los cristianos que son espiritualmente estables tienen un testimonio que honra a Cristo. Esa es la clase de testimonio que tenía el apóstol Pablo. Atado en cadenas como preso del Imperio Romano, seguía contento y confiado en el Señor (Fil. 4:11, 13). Pero muchos creyentes no están contentos hoy. En realidad, a los incrédulos les resulta difícil entender cómo un cristiano que cree en un Dios Todopoderoso puede vivir como si Dios fuera débil.

Tal vez haya ocasiones en las que usted se sienta aplastado, débil y sin poder mantenerse firme. Usted sabe lo que es perder su equilibrio espiritual. Nos enfrentamos a las tentaciones y las pruebas de esta vida. No obstante, es esencial que seamos espiritualmente estables no solo por nuestro propio bienestar, sino también por nuestro testimonio cristiano ante el mundo perdido. Así que cerciórese de que está dependiendo de Dios, no de usted mismo, para mantenerse firme.

Del libro La Verdad para Hoy de John MacArthur DERECHOS DE AUTOR © 2001 Utilizado con permiso de Editorial Portavoz, http://www.portavoz.com

Usted podrá reproducir este contenido de Gracia a Vosotros sin fines comerciales de acuerdo con la política de Derechos de Autor de Gracia a Vosotros. Disponible sobre el Internet en: www.gracia.org

La temporalidad de las riquezas

Isha – Salmos

DÍA 84 – Salmo 49

Dosis: Eternidad

La temporalidad de las riquezas

“Oigan esto, pueblos todos; escuchen, habitantes todos del mundo, tanto débiles como poderosos, lo mismo los ricos que los pobres. Mi boca hablará con sabiduría; mi corazón se expresará con inteligencia. Inclinaré mi oído a los proverbios; propondré mi enigma al son del arpa.” (Salmo 49:1–4) (NVI).

El tono de este Salmo me recuerda un poco al libro de Eclesiastés ya que articula un tema intelectual y filosófico dando una respuesta teológica. Es un Salmo sapiencial y didáctico que afirma que todos los seres humanos moriremos un día sin importar nuestra condición socio económica. Contrasta así el verdadero sentido de la vida y da una perspectiva ética y moral resaltando los verdaderos valores con los cuales debemos conducirnos.

El salmista tiene una profunda convicción teológica por eso dice: “¿Por qué he de temer en tiempos de desgracia, cuando me rodeen inicuos detractores? ¿Temeré a los que confían en sus riquezas y se jactan de sus muchas posesiones? Nadie puede salvar a nadie, ni pagarle a Dios rescate por la vida. Aquí expresa claramente que las riquezas tienen sus limitaciones en esta vida.

¡Qué importante reflexión para este tiempo donde el consumismo impera y la vida se vive a crédito! Nos hace evaluar dónde está nuestro corazón y si nos hemos preocupado de “hacer tesoros en el cielo.” La administración sabia y mesurada de los bienes materiales es una cualidad que se encuentra en pocas personas en esta generación. La Biblia nos insta a tener una actitud diferente frente a las riquezas y posesiones, a ser generosos, a utilizar el dinero para hacer el bien y ayudar a otros, y no tener el corazón apegado a las cosas materiales. ¿Tienes esta cualidad? ¿La estás enseñando a tus hijos?

En el salmo hay también implícito un mensaje de humildad. No podemos llevar a la otra vida ni riquezas, ni honores, ni glorias: “Nadie vive para siempre sin llegar a ver la fosa. Nadie puede negar que todos mueren, que sabios e insensatos perecen por igual, y que sus riquezas se quedan para otros. Aunque tuvieron tierras a su nombre, sus tumbas serán su hogar eterno, su morada por todas las generaciones. A pesar de sus riquezas, no perduran los mortales; al igual que las bestias, perecen. Tal es el destino de los que confían en sí mismos; el final de los que se envanecen.

El salmista explica que las riquezas no pueden salvar de la muerte ni asegurar la dicha en este mundo, ni en la vida futura. Pareciera un mensaje deprimente pues compara la muerte de los seres humanos con la muerte de las bestias: “A pesar de sus riquezas, no perduran los mortales; al igual que las bestias, perecen.” Sin embargo el salmista tiene esperanza, pues concluye: “Pero Dios me rescatará de las garras del sepulcro y con él me llevará.”227 Aquí está implícita la esperanza de la resurrección y la vida eterna, de la cual nosotras ya tenemos la seguridad; ¡Porque Cristo pagó en la cruz nuestro rescate!

Oración: Señor, dame sabiduría para administrar mis bienes materiales y enséñame a confiar en que tú me protegerás y en la esperanza de la vida eterna. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 99). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

Siempre listo para escucharnos

Lunes 25 Noviembre

Inclina, oh Señor, tu oído, y escúchame, porque estoy afligido y menesteroso.

Salmo 86:1

Esperé al Señor, y se inclinó a mí, y oyó mi clamor.

Salmo 40:1

Siempre listo para escucharnos

http://labuenasemilla.net/20191125

Todos estábamos a la mesa esa noche, felices de volver a encontrarnos. Pero de repente nuestra pequeña Camila necesitó decir algo a su papá. Haló suavemente la manga de su camisa; él se inclinó para ponerse a su nivel. Ella puso su mano ahuecada en su boca y susurró algunas palabras al oído de su padre. Él escuchó con atención y luego le murmuró algo al oído. Este intercambio discreto entre padre e hija no distrajo a nadie y pasó desapercibido. ¡Camila está tan feliz de tener un padre siempre dispuesto a escucharla!

La actitud natural de ese padre, inclinándose hacia su hija para escuchar lo que ella quería decirle, ilustra la expresión “inclina, oh Señor, tu oído”, que a menudo se repite en la Biblia. Dios escucha, oye incluso un suspiro o el gemido de un enfermo, de un prisionero. Cuando Jesús estaba en la tierra dijo a su Padre: “Yo sabía que siempre me oyes” (Juan 11:42).

Creyentes, Dios es nuestro Padre. Él nos escucha. Clamemos a él, al gran Dios de los cielos, y contémosle nuestras preocupaciones cotidianas. No temamos hablarle de nuestros «pequeños asuntos». Y después de haber expresado ante él lo que nos preocupa, prestemos oído para escuchar su respuesta. Esta puede ser inmediata, concreta, dada mediante una intervención de Dios en las circunstancias de nuestra vida. Pero también podrá ser aplazada, porque Dios sabe exactamente qué necesitamos y cuándo lo necesitamos. Podemos encontrarla en un texto de su Palabra que se impondrá a nuestro espíritu. Dios responderá, de una manera u otra, y nosotros seremos colmados.

Job 31 – Hebreos 12:12-29 – Salmo 132:13-18 – Proverbios 28:15-16

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
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PIENSE EN ESTAS COSAS

Noviembre 24

PIENSE EN ESTAS COSAS

Todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad. (Filipenses 4:8)

El versículo de hoy presenta una amplia lista de las cosas en las que debemos pensar.

Lo que es verdadero. Usted hallará lo que es verdadero en la Palabra de Dios.

Lo honesto. Debemos pensar en todo lo que es digno de adoración; lo sagrado frente a lo profano.

Lo justo. El pensar debidamente siempre es compatible con la absoluta santidad de Dios.

Lo puro. Esto se refiere a algo moralmente limpio y no corrupto.

Lo amable. Esto significa “agradable”.

Lo que es de buen nombre. Esto se refiere a lo que es de gran estima o de buena reputación.

Lo virtuoso y digno de alabanza. Esto se refiere a lo que es siempre respetable, como la bondad, la cortesía y el respeto a los demás.

Del libro La Verdad para Hoy de John MacArthur DERECHOS DE AUTOR © 2001 Utilizado con permiso de Editorial Portavoz, http://www.portavoz.com

Usted podrá reproducir este contenido de Gracia a Vosotros sin fines comerciales de acuerdo con la política de Derechos de Autor de Gracia a Vosotros. Disponible sobre el Internet en: www.gracia.org

Ni sí, ni no

Domingo 24 Noviembre

Buscad al Señor mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano.

Isaías 55:6

He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación.

2 Corintios 6:2

Ni sí, ni no

http://labuenasemilla.net/20191124

Algunas personas tienen la habilidad de evadirse cada vez que deben tomar posición en un asunto, dar una opinión o tomar una decisión… Creen que así conservan su independencia y permanecen neutrales. Sabrán invocar la prudencia, el equilibrio, para evitar comprometerse y tomar riesgos.

Lo que puede parecer una actitud sabia en muchos asuntos humanos, o una evasiva ante sus responsabilidades, es, al contrario, la peor locura en lo concerniente a la salvación eterna. No decidirse es precisamente tomar el más grande riesgo.

Amigo, ¿cuál es su elección? ¿Por quién toma posición? “El que no es conmigo, contra mí es”, dijo Jesús (Mateo 12:30). ¿Sabe usted que, frente a la cruz en la cual murió el Hijo de Dios, no hay neutralidad posible?

Ni sí ni no es en realidad un no. Imaginémonos una ceremonia de bodas en el curso de la cual, después de la pregunta tradicional, uno de los futuros esposos guardara silencio. El matrimonio no sería concluido. El silencio equivaldría a un no. Para que la relación de esposos sea establecida, es necesario ese sí, tímido o decidido, pero pronunciado claramente delante del funcionario del estado civil y de los testigos.

Y para que una relación vital se establezca entre Jesús y usted, también es necesario ese sí delante de Dios, el cual nunca lamentará.

¿No desea pronunciarlo ahora mismo y dejar que Dios tome el control de su vida? Así se podrá decir que se convirtió “de los ídolos a Dios, para servir al Dios vivo y verdadero” (1 Tesalonicenses 1:9-10).

Job 30 – Hebreos 12:1-11 – Salmo 132:8-12 – Proverbios 28:13-14

UN CONOCIMIENTO RENOVADO

Noviembre 23

UN CONOCIMIENTO RENOVADO

Revestido del nuevo [hombre], el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno.

(Colosenses 3:10)

Vivimos en un mundo caído, y como resultado, nuestra mente renovada necesita constante limpieza y renovación. El agente principal de Dios para purificar nuestro pensamiento es su Palabra (Jn. 15:3; Ef. 5:26).

El Nuevo Testamento nos llama a la disciplina mental de pensar debidamente. Colosenses 3:2 dice: “Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra”. Primera Pedro 1:13 dice: “Ceñid los lomos de vuestro entendimiento, sed sobrios, y esperad por completo en la gracia… cuando Jesucristo sea manifestado”. Y a menudo Pablo les dijo a sus oyentes que pensaran debidamente y no fueran ignorantes.

También el Antiguo Testamento nos llama a pensar debidamente. El rey Salomón dijo: “Si inclinares tu corazón a la prudencia, si clamares a la inteligencia, y a la prudencia dieres tu voz… Entonces entenderás el temor de Jehová, y hallarás el conocimiento de Dios” (Pr. 2:2-5).

El conocimiento de lo bueno requiere iniciativa y esfuerzo. Pero si usted es fiel haciendo el mayor esfuerzo, Dios le dará entendimiento (cp. Sal. 119:34).

Del libro La Verdad para Hoy de John MacArthur DERECHOS DE AUTOR © 2001 Utilizado con permiso de Editorial Portavoz, http://www.portavoz.com

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Un Monte de Sión para ti

Isha – Salmos

DÍA 83 – Salmo 48

Dosis: Alabanza por la protección

Un Monte de Sión para ti

“Grande es el SEÑOR, y digno de suprema alabanza en la ciudad de nuestro Dios. Su monte santo, bella colina, es la alegría de toda la tierra. El monte Sión, en la parte norte, es la ciudad del gran Rey. En las fortificaciones de Sión Dios se ha dado a conocer como refugio seguro. (Salmo 48:1–3) (NVI)

Este salmo también surge de un alma alegre y gozosa, que exalta el poderío divino que da seguridad y protección a la santa ciudad de Jerusalén. Se cree que era entonado por el pueblo, cuando subía en sus peregrinaciones anuales al Templo de Jerusalén, que se ubicaba en el punto más alto de la ciudad. Y que la ciudad no caía en manos de sus enemigos, gracias a la presencia de Dios que estaba en el Templo.

El salmista relata que la ciudad estuvo en peligro, pero Dios la protegió: “Hubo reyes que unieron sus fuerzas y que juntos avanzaron contra la ciudad; pero al verla quedaron pasmados, y asustados emprendieron la retirada. Allí el miedo se apoderó de ellos, y un dolor de parturienta les sobrevino. ¡Con un viento huracanado destruiste las naves de Tarsis!” ¡Qué hermosa metáfora la del viento huracanado que sopla desde el desierto y destroza las fuertes naves que navegaban en alta mar! ¡Así es su poder!

Aunque se exalta la ciudad de Jerusalén, la alabanza está dirigida al Dios que la protege y la cuida. “Tal como lo habíamos oído, ahora lo hemos visto; en la ciudad del SEÑOR Todopoderoso, en la ciudad de nuestro Dios: ¡Él la hará permanecer para siempre! ¡Dios protege la ciudad y la defiende!

Los peregrinos que llegaban al Templo a adorar al Señor, comprobaban con sus propios ojos el poder del Señor y su misericordia, pues la ciudad y el Templo eran parte de su identidad nacional. Dentro de ese templo meditaban en su amor, su misericordia y su justicia. El salmista anima a recorrer las calles de Jerusalén, a contemplar sus murallas y sus torres para contarles a las generaciones venideras cómo era la ciudad en la cual Dios había puesto su afecto especial y su presencia.

¿Qué sentimientos suscita en ti estas imágenes de cuidado y protección? El salmista utiliza varias expresiones para describir a Dios: “Nuestro Dios”, “Gran rey”, “Refugio”, “Señor de los ejércitos” “El que guía a su pueblo, “Dios eterno.” ¿Es todo esto Dios para ti? ¿Es Dios tu refugio seguro? ¿Anhelas un monte de Sión para ti?

Aunque Dios es omnipresente y podemos acercarnos a Él en cualquier lugar y en todo tiempo, ¡qué hermoso es tener un lugar de encuentro personal con Él cada día! Y decirle como el salmista “¡Tú me guiarás para siempre!”

Oración: Señor inunda mi alma de gozo y alegría para alabarte y proclamar tus poderosos hechos en mi vida. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 98). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.