Resistid al diablo, y huirá de vosotros. Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros.

Miércoles 14 Agosto

Resistid al diablo, y huirá de vosotros. Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros.

Santiago 4:7-8

Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí.

Salmo 51:10

“No”, una palabra llena de sentido

En nuestro idioma hay numerosas palabras muy cortas pero llenas de sentido. Una de ellas es “NO”. A menudo necesitamos mucha firmeza, humildad y renunciamiento para poder pronunciarla.

Aquí no nos referimos al “no” que rechaza a Dios y sus mandamientos, sino al “no” decidido que rechaza todo lo malo. No siempre es fácil pronunciar el “no” decisivo en el momento preciso. Sin embargo, es lo que debemos hacer resueltamente cada vez que nuestra conciencia o la Palabra de Dios nos dé una señal de advertencia.

NO, cuando algo está expresamente prohibido en la Palabra de Dios, aunque los demás se burlen de nosotros.

NO, cuando Satanás nos susurra al oído: ¡Puedes hacerlo, nadie se dará cuenta!

NO al fraude y a la deshonestidad.

NO, cuando los demás traten de arrastrarnos a un lugar o una compañía de donde saldremos «sucios» moralmente.

NO, cuando una publicidad perniciosa aparece en nuestra pantalla.

NO a la calumnia y a la maledicencia.

NO, cuando se nos adula.

NO, cuando el tentador se nos acerca mediante la astucia o la violencia.

Nuestro “no” debe ser firme y pronunciado con humildad, sin pretensiones, sin ira ni arrogancia.

Entonces ese “no” inspirará más bien el respeto, y será un testimonio a la verdad.

1 Crónicas 27 – Lucas 21:1-24 – Salmo 94:8-15 – Proverbios 21:13-14

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Jesús guarda a sus ovejas

Agosto 14

Jesús guarda a sus ovejas

Devocional John Piper

Lucas 22:31-32: «Dijo también el Señor: Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo; pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos»

Aunque Pedro falló miserablemente, la oración de Jesús lo preservó de la ruina completa. Pedro fue traído a un llanto amargo y restaurado al gozo y la valentía de Pentecostés. De la misma forma Jesús está intercediendo por nosotros hoy mismo, para que nuestra fe no falle (ver Romanos 8:34).

Jesús prometió que sus ovejas serían preservadas y que nunca perecerían. Juan 10:27-28 dice: «Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano».

La razón de esto es que Dios obra para preservar la fe de las ovejas: Filipenses 1:6 dice: «el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo».

No se nos deja solos a la hora de luchar la batalla de la fe. Filipenses 2:13 dice: «Porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad».

La Palabra de Dios te asegura que, si eres su hijo, él te «hará apto en toda obra buena para que hagáis su voluntad, haciendo él en vosotros lo que es agradable delante de él por Jesucristo» (Hebreos 13:21).

Nuestra perseverancia en al fe y en el gozo está de manera decisiva y final en las manos de Dios. Sí, nosotros hemos de luchar, pero esa misma lucha es lo que Dios «obra en nosotros». Y ciertamente lo hará, porque como dice Romanos 8:30: «y a los que justificó, a estos también glorificó».

No perderá ninguno de los que ha traído a la fe y ha justificado.

Traducido de: http://solidjoys.desiringgod.org/en/devotionals/jesus-keeps-his-sheep

Sabiduría para la vida

Agosto 13

Sabiduría para la vida

Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. (Mateo 7:7-8)

Tener la sabiduría de Dios está entre las mayores necesidades que tenemos. La sabiduría de Dios nos ayuda a tomar decisiones prudentes a lo largo de nuestra vida cristiana; a optar por el camino de Dios y rechazar el camino del mundo en toda situación.

La Biblia presenta muchos mandamientos y principios para la vida cristiana, pero no es un manual exhaustivo de métodos y reglas para toda situación concebible. Eso no sería muy práctico, e impediría que confiáramos solamente en Dios. Él quiere que leamos su Palabra cada día de modo que podamos conocer sus principios para una vida recta y que podamos orar sabiamente pidiendo dirección cuando tenemos que tomar decisiones difíciles.

En las Escrituras el Señor presenta a los creyentes la verdad suficiente para vivir de manera responsable, y su­ficiente misterio para llevarlo a Él en la oración con­fiada: “Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada” (Stg. 1:5).

Del libro La Verdad para Hoy de John MacArthur DERECHOS DE AUTOR © 2001 Utilizado con permiso de Editorial Portavoz, http://www.portavoz.com

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Es mejor estar acompañado de creyentes (11)

Martes 13 Agosto

Mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos. Escogería antes estar a la puerta de la casa de mi Dios, que habitar en las moradas de maldad.

Salmo 84:10

Por la fe Moisés, hecho ya grande, rehusó llamarse hijo de la hija de Faraón, escogiendo antes ser maltratado con el pueblo de Dios.

Hebreos 11:24-25

Es mejor estar acompañado de creyentes (11)

Moisés tenía la oportunidad única de alcanzar una alta posición social en Egipto: podía ser reconocido como “hijo de la hija de Faraón”, mientras Israel, su propio pueblo, era esclavo, despreciado y maltratado en ese país. Pero era entre ellos donde se encontraba el conocimiento del verdadero Dios. Entonces Moisés renunció a la fama: eligió ser “maltratado con el pueblo de Dios”. Hizo una buena elección, porque la presencia de Dios en medio de los suyos es preferible a cualquier otra cosa. Y usted, ¿ha elegido la compañía de creyentes?

Uno puede ser creyente en su corazón, como en secreto. Pero Dios desea que compartamos nuestra vida cristiana con otros creyentes. Tal vez ellos sean menospreciados; pero qué bendición para los creyentes estar reunidos en torno al Señor Jesús (Mateo 18:20). ¿Qué son los placeres del mundo, comparados con la dicha de semejante comunión con Dios y con sus hijos (los creyentes)? Participar en la vida de una asamblea cristiana es vivir concretamente el amor cristiano: recibir y dar amor. Si sufro penalidades, irritaciones, esto me lleva a abandonar mis pretensiones. El amor al Señor y a mis hermanos me ayuda a vencer el mal con el bien, con devoción y humildad, olvidándome de mí mismo. Quizá no sea más que “la puerta de la casa de Dios”, pero él dice que esto es mejor.

1 Crónicas 26 – Lucas 20:27-47 – Salmo 94:1-7 – Proverbios 21:11-12

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Ya no me asusta la muerte Devocional

Agosto 13

Ya no me asusta la muerte

Devocional John Piper

Hebreos 2:14-15: «Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo, y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre»

¿Cómo hace Cristo para librarnos del temor a la muerte? ¿Cómo hace para dejarnos libres para vivir con el tipo de abandono amoroso que deja los bienes, la parentela y también esta vida mortal?

Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre

El término «hijos» se toma del versículo previo y se refiere a la descendencia espiritual de Cristo, el Mesías. Estos son también los «hijos de Dios». En otras palabras, al enviar a Cristo, Dios tiene en mente de forma especial la salvación de sus «hijos».

Él también participó de lo mismo [de sangre y carne]

El Hijo de Dios, que existió antes de encarnarse como el Verbo eterno (ver Juan 1:1), tomo la forma de carne y sangre y revistió su divinidad con humanidad. Se convirtió completamente en hombre, y siguió siendo completamente Dios.

Por medio de la muerte

La razón por la que Cristo se hizo humano, fue la de morir. Como Dios preencarnado, no podía morir por los pecadores. Pero uniéndose a la carne y a la sangre, sí podía. Su objetivo era morir, por eso tuvo que nacer como humano.

Para destruir al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo

Al morir, Cristo quitó los colmillos al diablo. ¿Cómo? Cubriendo todo nuestro pecado (ver Hebreos 10:12). Esto significa que Satanás no tiene bases legítimas para acusarnos delante de Dios. Romanos 8:33 dice «¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica». ¿En base a qué nos justifica? A través de la sangre de Jesús (ver Hebreos 9:14 y Romanos 5:9).

El arma final que Satanás tiene contra nosotros es nuestro propio pecado. Si la muerte de Jesús se lleva el pecado, el arma principal del diablo le ha sido quitada de las manos. En ese sentido, el diablo ha quedado sin poder.

Y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre

Por tanto somos liberados del miedo a la muerte. Dios nos ha justificado. Frente a nosotros, solamente hay gracia por venir. Satanás no puede anular ese decreto. Y Dios quiere que esa seguridad definitiva tenga un efecto inmediato sobre nuestras vidas. Quiere que ese final feliz se lleve de nosotros la esclavitud y el miedo al presente.

Traducido de: http://solidjoys.desiringgod.org/en/devotionals/afraid-of-death-no-more

El discipulado es algo serio

Agosto 12

El discipulado es algo serio

Porque ¿quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos…? (Lucas 14:28)

No se puede pagar nada para ganar la salvación; pero vivir para Cristo es un asunto serio del discipulado. Ser cristiano significa confiar en el poder de Cristo y no en el suyo propio, y estar dispuesto a dejar su propio camino por el suyo.

Ser cristiano puede resultar en sufrir persecución, burlas y tribulación. Jesús advirtió a los discípulos: “Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán” (Jn. 15:20).

Pero con su advertencia acerca del costo del dis­ci­pu­lado, el Señor prometió que usted se regocijará “y nadie [le] quitará [su gozo]” (Jn. 16:22). Y también les dijo a sus discípulos: “pero confiad, yo he vencido al mundo” (16:33).

Usted no escapará de las dificultades del discipulado, pero Cristo lo capacitará para que las resuelva.

Del libro La Verdad para Hoy de John MacArthur DERECHOS DE AUTOR © 2001 Utilizado con permiso de Editorial Portavoz, http://www.portavoz.com

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¡Cuidado, tiburones!

Lunes 12 Agosto

Oirán tus palabras, pero no las pondrán por obra.

Ezequiel 33:32

(Jesús dijo:) Si sabéis estas cosas, bienaventurados seréis si las hiciereis.

Juan 13:17

¡Cuidado, tiburones!

Mientras los turistas se bañaban en las cálidas aguas de una playa de Australia, repentinamente sonó una alarma: un tiburón blanco, devorador de hombres, fue visto cerca de la costa. En ese momento un bañista nadaba hacia el enorme animal. La manera en que el animal se acercaba al hombre produjo un escalofrío general. Muchos testigos de la escena lanzaron piedras en dirección al nadador y así lograron captar su atención. Este giró y, comprendiendo que algo anormal sucedía, nadó con todas sus fuerzas hacia la orilla. Solo entonces tomó conciencia del terrible peligro del cual acababa de escapar, y agradeció afectuosamente a quienes le advirtieron, explicándoles que era sordo…

Muchas personas no son conscientes del peligro que corren en el plano espiritual. Oyen la Palabra de Dios, pero es como si fueran sordas, porque no quieren escuchar. Dios dijo: “Hablé, y no oyeron” (Isaías 66:4). Aquellos a quienes Dios se dirigía así no percibían la inminencia del peligro.

Tengamos cuidado de no actuar como ellos. Dios se dirige a nosotros cuando dice: “Te he hablado en tus prosperidades, mas dijiste: No oiré. Este fue tu camino desde tu juventud, que nunca oíste mi voz… ¡Tierra, tierra, tierra! oye palabra del Señor” (Jeremías 22:21, 29). Dios nos advierte de muchas formas. Tiene un mensaje urgente de salvación que debemos escuchar mientras estamos en esta tierra.

“Entonces tus oídos oirán a tus espaldas palabra que diga: Este es el camino, andad por él” (Isaías 30:21). Sepamos escuchar esa voz.

1 Crónicas 25 – Lucas 20:1-26 – Salmo 93 – Proverbios 21:9-10

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Nuestra debilidad revela Su valor 

Agosto 12

Nuestra debilidad revela Su valor

Devocional John Piper

2 Corintios 12:9: «Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad»

El plan de Dios para el sufrimiento es que magnifique el valor y poder de Jesús. Y esto es gracia, porque el mayor gozo de los cristianos es ver a Cristo magnificado en nuestras vidas.

Cuando el Señor Jesús le dijo a Pablo que su «aguijón en la carne» no le sería quitado, también le dio apoyo a Pablo explicándole el por qué. El Señor le dijo en 2 Corintios 12:9: «Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad». Dios dispuso que Pablo fuese débil para que Cristo se viese fuerte en nombre de Pablo.

Si nos sentimos y parecemos autosuficientes, seremos nosotros y no Cristo los que nos llevemos la gloria. Así que Cristo elige hacer débiles las cosas del mundo «a fin de que nadie se jacte en su presencia» (ver 1 Corintios 1:29). Y a veces debilita a personas aparentemente fuertes para que el poder divino sea más evidente.

Sabemos que Pablo experimentaba esto como una gracia porque se regocijaba. En 2 Corintios 12:9-10 dice: «Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo. Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte».

Vivir por fe en la gracia de Dios significa estar satisfecho con todo lo que Dios es para nosotros en Jesús. Por tanto, la fe no va a retroceder de aquello que revela y magnifica todo lo que Dios es para nosotros en Jesús. Y eso es lo que nuestra propia debilidad y sufrimiento hacen.

Traducido de: http://solidjoys.desiringgod.org/en/devotionals/our-weakness-reveals-his-worth

El que lleva la carga

Agosto 11

El que lleva la carga

Mi yugo es fácil, y ligera mi carga. (Mateo 11:30)

Jesús se describió a sí mismo como “manso y humilde de corazón” (Mt. 11:29); por lo tanto, Él da descanso, no cansancio, a todos los que se someten a Él y hacen su obra. En Cristo usted no solo tiene a un Salvador, sino también a uno que lleva la carga. Él lo ayuda a llevar todas sus cargas, incluso la carga de la obediencia.

Cristo nunca le dará una carga demasiado pesada de llevar. Su yugo no tiene nada que ver con las exigencias de la ley ni con las obras humanas. Más bien pertenece a la obediencia del cristiano a Dios, que Él quiere hacerla una experiencia alegre y feliz. Dé gracias a Dios por dar a alguien tan misericordioso que lleve la carga en la persona de su Hijo.

Del libro La Verdad para Hoy de John MacArthur DERECHOS DE AUTOR © 2001 Utilizado con permiso de Editorial Portavoz, http://www.portavoz.com

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Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo

Domingo 11 Agosto

Así como el cuerpo (humano) es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo.

1 Corintios 12:12

Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular.

1 Corintios 12:27

La Iglesia: Cuerpo de Cristo

Leer 1 Corintios 12:14-31

¡Qué tema maravilloso constituye el cuerpo que habitamos! “Te alabaré, porque asombrosa y maravillosamente he sido formado”, exclamó David (Salmo 139:14, V. M.).

Sí, ¡qué diversidad y armonía a la vez vemos en ese conjunto ensamblado de miembros y órganos en el que hasta el más pequeño tiene su razón de ser y su función específica! El ojo y el dedo meñique, por ejemplo, no pueden reemplazarse el uno al otro. Pero el segundo permite quitar un cuerpo extraño que irrita al primero.

Si un órgano no funciona correctamente, todo el cuerpo se verá afectado, y pronto se enfermará.

Todo esto tiene su equivalente en la Iglesia. El Cuerpo de Cristo no es una organización, sino un organismo vivo. “Los miembros… que parecen más débiles, son los más necesarios” (v. 22); y cada uno debe tener cuidado para no despreciar su propia función (v. 15-16) ni la de los demás (v. 21). Por medio de sus oraciones, de una palabra propicia o de algún don material, un cristiano anciano o discapacitado puede sostener a un siervo de Dios.

Así, lo que cada uno ha recibido, minístrelo a los demás como un buen administrador “de la multiforme gracia de Dios” (1 Pedro 4:10).

Sacado de «Cada día las Escrituras», meditaciones diarias de la Biblia
1 Crónicas 24 – Lucas 19:28-48 – Salmo 92:10-15 – Proverbios 21:7-8
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