Levantemos los ojos hacia Jesús

Domingo 19 Mayo

Corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe.

Hebreos 12:1-2

Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.

Isaías 55:9

Levantemos los ojos hacia Jesús

“Alzaré mis ojos a los montes; ¿de dónde vendrá mi socorro?

Mi socorro viene del Señor, que hizo los cielos y la tierra.

No dará tu pie al resbaladero, ni se dormirá el que te guarda…

El Señor es tu guardador; el Señor es tu sombra a tu mano derecha.

El sol no te fatigará de día, ni la luna de noche.

El Señor te guardará de todo mal; él guardará tu alma.

El Señor guardará tu salida y tu entrada desde ahora y para siempre”.

Salmo 121

Hacia Jesús eleva los ojos,

Contempla su mirada de amor,

Si elevas hacia Jesús los ojos:

Lo terrenal perderá su valor.

Cristo mi Salvador admirable,
Buen consejero y amigo fiel,
Nombre bendito, incomparable,
¿Quién puede ser semejante a ti?
Si la duda toma mi corazón,
Su Palabra alumbra mi camino;
Puedo hablar con él en oración,
Siempre me ayuda mi Amigo.

1 Reyes 15 – Marcos 14:53-72 – Salmo 60:1-5 – Proverbios 15:25-26

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
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Jesús escucha y responde

Sábado 18 Mayo

Así ha dicho el Señor:… Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces.

Jeremías 33:3

Antes que clamen, responderé yo; mientras aún hablan, yo habré oído.

Isaías 65:24

Jesús escucha y responde

Testimonio

«Cierto día fui invitado por unos amigos a un encuentro de cristianos. Allí me sorprendió la manera en que las personas relataban con mucha humildad cómo habían dejado su pasado poco glorioso, y habían ido al encuentro de Jesús. Vi en ellos un amor que no conocía. Al finalizar la reunión me sentí como impulsado hacia adelante, no quería dejar pasar la ocasión de conocer a Jesucristo.

Entonces fue mi turno de conocer ese amor maravilloso. Después de hacer una retrospectiva de mi vida, comprendí que varias veces el Señor me había salvado de la muerte, así como del peligro del hipnotismo en el que me había extraviado.

Con la ayuda de mi Padre celestial, con quien desde entonces tengo una relación personal, pude pedir perdón a mi hijo por la falta de amor que tuve hacia él durante 15 años, pues nunca había sido un buen padre para él. Dios también me libró del poder del alcohol.

Después de haber aprendido a aceptarme como era, comprendí que el Señor no solo quería sanarme, sino que deseaba construir conmigo una relación de amor recíproca. Nunca había tenido tanta paz con mi esposa, mis hijos, en mi trabajo y en la vida en general, como ahora, que vivo con Jesús.

Jesús me enseñó lo que es el verdadero amor, la paciencia, el perdón, y finalmente también me dio el valor para hablar de él. En adelante, no quiero dejarlo nunca. Él es mi confidente, mi apoyo. Puedo contar con él para todo, pues él escucha y responde».

Jean-Luc

1 Reyes 14 – Marcos 14:26-52 – Salmo 59:8-17 – Proverbios 15:23-24

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Todo lo que necesitamos

Mayo 17

Todo lo que necesitamos

El reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo. (Mateo 13:44)

El apóstol Pablo tuvo una vida compleja antes de ser cristiano (Fil. 3:4-6). Él trató de cumplir todas las leyes y tradiciones del judaísmo. Trató de hacer varias obras que esperaba se le acreditaran a su cuenta. Pero en todas sus búsquedas, buscaba algo que no podía encontrar. Entonces un día, en el camino hacia Damasco, fue confrontado por el Cristo vivo y comprendió que Él era todo lo que Pablo había estado buscando.

Pablo describe el cambio que hizo: “Cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo. Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo” (Fil. 3:7-8). Cuando Pablo conoció a Cristo, comprendió que todo lo que estaba en su balance como activo era en realidad pasivo. Halló que Cristo era todo lo que necesitaba.

Del libro La Verdad para Hoy de John MacArthur DERECHOS DE AUTOR © 2001 Utilizado con permiso de Editorial Portavoz, http://www.portavoz.com

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Él está en el libro

Mayo 16

Él está en el libro

Desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis. (1 Pedro 2:2)

Para ser más semejante a Cristo hay que conocer la Palabra de Dios. Hay que saber cómo Cristo vivió cuando estuvo en la tierra, y el único lugar donde aprender eso es en las Escrituras, que son la revelación de Cristo. El Antiguo Testamento prepara la escena para Él, crea la necesidad de Él y predice su venida. Los Evangelios relatan su llegada. El libro de Hechos describe el inmediato efecto de su ministerio. Las epístolas describen la importancia a largo plazo de su vida y ministerio. Y Apocalipsis da detalles de su futura venida y de su juicio de la tierra.

Cristo es el punto central de toda la Biblia, y hay que estudiarla para saber cómo es Él. Muy a menudo estudiamos la Biblia en busca de argumentos teológicos o para responder preguntas. Esas cosas son importantes, pero lo más importante del estudio bíblico es saber más de Cristo para que podamos ser como Él.

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¿Un sentido para mi vida?

Jueves 16 Mayo

Así dice el Señor, Creador tuyo:… Yo soy el Señor, Dios tuyo… A mis ojos fuiste de gran estima… y yo te amé.

Isaías 43:1, 3-4

¿Un sentido para mi vida?

¿Por qué estoy aquí? ¿Cuál es el motivo de mi vida? Estas preguntas surgen en un momento u otro de nuestra existencia.

¿Dónde encontrar las respuestas?

En la Biblia. En ella Dios se presenta como el arquitecto y el creador del universo. Él dio origen a la vida. Estoy aquí porque Dios me creó, me amó, me tejió “asombrosa y maravillosamente” en el vientre de mi madre (Salmo 139:14, V. M.). Me creó a su imagen (Génesis 1:27), y para su gloria (Isaías 43:7). Existo, no por una ciega casualidad, sino según la voluntad de Dios y para su alabanza: “Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder; porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas” (Apocalipsis 4:11).

Cada uno de nosotros debe hacerse la pregunta: si este es el objetivo de mi vida, ¿es correcta la orientación que le doy? ¿Cómo he vivido hasta hoy? ¿Quién es Dios para mí?

¿Menospreciaré “las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad”? (Romanos 2:4) ¿Continuaré rechazando el amor del Dios todopoderoso? Él quiere darle un sentido a mi vida: la felicidad de estar en paz con él y la posibilidad de darle cada día el honor que él merece. ¿Dejaré de lado semejante programa?

“Todo aquel que viene a mí, y oye mis palabras y las hace… semejante es al hombre que al edificar una casa, cavó y ahondó y puso el fundamento sobre la roca… el río dio con ímpetu contra aquella casa, pero no la pudo mover, porque estaba fundada sobre la roca. Mas el que oyó y no hizo, semejante es al hombre que edificó su casa sobre tierra, sin fundamento; contra la cual el río dio con ímpetu, y luego cayó” (Lucas 6:47-49).

1 Reyes 12 – Marcos 13 – Salmo 58:6-11 – Proverbios 15:19-20

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Comprensión de nuestra meta

Mayo 15

Comprensión de nuestra meta

El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo. (1 Juan 2:6)

La vida cristiana es simplemente el proceso de buscar la semejanza de Cristo, descrita teológicamente como santificación. Jesús dijo: “Sígueme”, y ese mandato sencillo no ha sido sustituido ni mejorado. Seguir a Cristo implica aprender de Él para que podamos ser como Él (Lc. 6:40).

Romanos 8:29 dice que Dios nos salvó para que seamos hechos “conformes a la imagen de su Hijo”. Por lo tanto, nuestra única búsqueda es ser cada vez más semejante a Cristo.

Algunos pudieran decir que glorificar a Dios o evangelizar a los perdidos son las prioridades más importantes. Pero ser semejante a Cristo glorifica a Dios, y si somos semejantes a Cristo no podemos menos que evangelizar a los demás. Después de todo, Él vino “a buscar y a salvar lo que se había perdido” (Lc. 19:10). Todo lo necesario en la vida cristiana surge de una búsqueda de la semejanza a Cristo.

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¡Atención hormigas!

Miércoles 15 Mayo

Dios… nos ha hablado por el Hijo… por quien asimismo hizo el universo.

Hebreos 1:2

Cristo Jesús… siendo en forma de Dios… se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres.

Filipenses 2:5-7

¡Atención hormigas!

Miguel observaba fascinado una larga fila de hormigas que atravesaban la vía. Repentinamente escuchó el ruido de un automóvil, y exclamó: «¡Atención hormigas, un automóvil! ¡Córranse rápido!». Pero las hormigas, sordas a la advertencia, prosiguieron su camino… Un anciano que observó la agitación de Miguel, le dijo seriamente: «Hijo mío, si quieres que las hormigas te comprendan, ¡tienes que volverte una hormiga!». Miguel se quedó pensativo, sabía que eso era imposible… Por cierto, la distancia que separa a un niño de una hormiga es infranqueable. Sin embargo, no es nada comparada con la distancia que separa al hombre, una criatura, de Dios su Creador.

No obstante, Dios se acercó a nosotros para poder comunicarse con nosotros. Traspasando esa distancia infinita, vino a nosotros en la Persona de su Hijo Jesús. Siendo Dios, Jesús se humilló haciéndose hombre. Nació como un niño pobre, creció y vivió en medio de nosotros. Se puso a nuestro alcance y nos habló del amor y la gracia de Dios en un lenguaje muy comprensible.

Hoy Jesús nos advierte del juicio que merecen nuestros pecados. Pero, él mismo tomó ese juicio sobre sí muriendo en la cruz. Ofrece la salvación y la vida eterna a todos los que creen en él. Los lleva a Dios como hijos amados y les reserva un lugar en el cielo junto a él.

Hasta la tierra bajó el cielo,

De Dios misterio es Emanuel;

Cubre a su gloria humano velo

Sin cesar demos loor a él.

1 Reyes 11:23-43 – Marcos 12:28-44 – Salmo 58:1-5 – Proverbios 15:17-18

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Sea constante

Mayo 14

Sea constante

En aquello a que hemos llegado, sigamos una misma regla. (Filipenses 3:16)

No se puede ganar una carrera sin un esfuerzo constante porque la semejanza a Cristo es una búsqueda constante. El verbo griego para “sigamos” se refiere a caminar en fila. Pablo estaba diciendo que tenemos que permanecer espiritualmente en la fila para seguir hacia adelante por los mismos principios que nos han llevado hasta aquí.

¿Está yendo hacia adelante? ¿O está detenido en un sitio mirando hacia atrás y defendiéndose? Tal vez necesite renovar su compromiso. Si usted no conoce a Jesucristo, entonces comience a crecer al recibirlo como Señor y Salvador. Si usted lo conoce pero no ha estado creciendo espiritualmente, pídale a Dios que lo perdone y lo ayude a seguir hacia la perfección. ¡Qué todos nos consagremos a la meta de ser tan semejante a Cristo como podamos hasta que lo veamos cara a cara!

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El compromiso de Josías

Martes 14 Mayo

Siendo aún muchacho (Josías), comenzó a buscar al Dios de David su padre.

2 Crónicas 34:3

Dios… es galardonador de los que le buscan.

Hebreos 11:6

El compromiso de Josías

Leamos el Antiguo Testamento

La historia del rey Josías (alrededor del año 650 a. J. C.) da a los cristianos de hoy el ejemplo de una vida feliz consagrada a Dios. Siendo aún muy joven, Josías sustituyó a su padre Amón, cuya corta vida fue una larga sucesión de desobediencias a Dios, y quien murió asesinado por sus siervos. Josías también conoció a su abuelo Manasés, quien después de haber sido infiel a Dios, se arrepintió y lo honró en su vejez. ¿Cuál sería la elección del joven rey ante esos dos ejemplos? “Hizo lo recto ante los ojos del Señor… sin apartarse a la derecha ni a la izquierda” (2 Crónicas 34:2).

A la edad de 16 años, “siendo aún muchacho” (v. 3), tomó la decisión de buscar a Dios. ¿Tenemos nosotros ese deseo de amar a Jesús, nuestro Salvador, de conocerlo mejor leyendo la Biblia y orando regularmente?

A los 20 años se dio cuenta de que el pueblo al cual gobernaba se había dejado pervertir adorando a los ídolos. El rey comprendió su responsabilidad y dio el ejemplo con su compromiso personal. Como él, comprometámonos a quitar todo lo que en nuestras vidas toma el lugar del Señor.

A los 26 años, consciente de la importancia que Dios da al culto que se le ofrece, comenzó a reparar la casa donde se adoraba al Señor, el verdadero Dios. ¿Procuramos el bien de la Iglesia de Cristo, esa casa espiritual constituida por todos los creyentes?

Leamos toda la Biblia. El ejemplo de ese joven rey, ¿no nos motiva a servir a nuestro Dios con celo?

1 Reyes 11:1-22 – Marcos 12:1-27 – Salmo 57:6-11 – Proverbios 15:15-16

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Dependa de los recursos divinos

Mayo 13

Dependa de los recursos divinos

Así que, todos los que somos perfectos, esto mismo sintamos; y si otra cosa sentís, esto también os lo revelará Dios. (Filipenses 3:15)

Lamentablemente, en todas las iglesias hay cristianos contentos con su estado espiritual. En vez de reconocer su necesidad, invierten sus energías justificando el nivel que han alcanzado.

El versículo de hoy esencialmente dice que, si algunos creyentes no comprenden todavía la importancia de buscar el crecimiento, Dios tendrá que revelársela. Pongo todo mi corazón en mis mensajes, pero comprendo que algunos de mis oyentes seguirán sin consagrar su vida. Cuando se llega a ese punto con alguien a quien se está ayudando, hay que pedirle a Dios que se revele a esa persona.

En la búsqueda de Cristo, todos tenemos que depender de los recursos divinos. Habrá momentos en la carrera en los que usted no tenga la debida actitud, y Dios tendrá que revelarle eso a fin de que usted pueda seguir adelante.

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