106 – Mujer Verdadera

Entendiendo los Tiempos

1 Temporada | Entendiendo Los Tiempos

106 – Mujer Verdadera

Surge en el 2013 como programa de radio bajo la cobertura de la emisora cristiana Radio Eternidad en la estación 990am. Las temáticas de nuestro programa son diversas y contemporáneas con las necesidades que se presentan hoy en día en la sociedad. Todo tema es llevado a la luz de la Palabra de Dios que es la única mediadora entre los hombres y la única verdad que puede hacerle libre. Tratamos diferentes temas con el propósito de entender el presente bajo una cosmovisión bíblica y actuar en base a esta. Con nuestro productor Andrés Figueroa y el equipo de Gracia TV, quienes semanalmente transmiten este programa en un formato para Radio y TV.

1 Temporada | Entendiendo Los Tiempos

99 – “El Mayor Regalo”

Entendiendo los Tiempos

Primer Temporada

99 – “El Mayor Regalo”

Surge en el 2013 como programa de radio bajo la cobertura de la emisora cristiana Radio Eternidad en la estación 990am. Las temáticas de nuestro programa son diversas y contemporáneas con las necesidades que se presentan hoy en día en la sociedad. Todo tema es llevado a la luz de la Palabra de Dios que es la única mediadora entre los hombres y la única verdad que puede hacerle libre. Tratamos diferentes temas con el propósito de entender el presente bajo una cosmovisión bíblica y actuar en base a esta. Con nuestro productor Andrés Figueroa y el equipo de Gracia TV, quienes semanalmente transmiten este programa en un formato para Radio y TV.

98 – ” El Aborto ¿Crimen o Derecho?”

Entendiendo los Tiempos

Primer Temporada

98 – ” El Aborto ¿Crimen o Derecho?”

Surge en el 2013 como programa de radio bajo la cobertura de la emisora cristiana Radio Eternidad en la estación 990am. Las temáticas de nuestro programa son diversas y contemporáneas con las necesidades que se presentan hoy en día en la sociedad. Todo tema es llevado a la luz de la Palabra de Dios que es la única mediadora entre los hombres y la única verdad que puede hacerle libre. Tratamos diferentes temas con el propósito de entender el presente bajo una cosmovisión bíblica y actuar en base a esta. Con nuestro productor Andrés Figueroa y el equipo de Gracia TV, quienes semanalmente transmiten este programa en un formato para Radio y TV.

Entendiendo Los Tiempos

¿Por qué sufren los hijos de Dios?

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

¿Por qué sufren los hijos de Dios?

José Alfredo Paulino

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

Por las redes de Sus manos

Viernes 12 Marzo

Respóndeme pronto, oh Señor, porque desmaya mi espíritu. Salmo 143 : 7

Por las redes de Sus manos

Testimonio

“Llevábamos 18 días a la deriva. En aquella pequeña embarcación, a la cual no cesaba de filtrarse el agua, habíamos enfrentado varias tormentas e intensos frentes fríos. Teníamos hambre y sed. Los innumerables barcos comerciales que pasaban no podían vernos ; los remos tampoco respondían ante la caprichosa voluntad de la corriente oceánica del Caribe.

Mis fuerzas y mi fe en Dios estaban a punto de sucumbir, aunque en público no demostraba ninguna debilidad. Ya no tenía ánimos para cantar, ni alabar. Los ojos de mis compañeros no creyentes estaban puestos en mí en todo momento, a la expectativa de mi posible frustración.

”Señor“, le dije desde el fondo de mi alma,”mi fe se desmorona ; si no nos salvas hoy, ya no podré mantener el ejemplo en alto por más tiempo ; tú me conoces, no puedo más ; lo siento“.

Esa madrugada vimos una luz distante que se acercaba lentamente hacia nosotros. Eran dos pescadores mexicanos que recogían sus redes kilométricas y, sin que nadie lo sospechara, estas se habían enredado en nuestra hélice por debajo del agua. Literalmente nos habían pescado. Entonces fuimos rescatados.

No importa cuántos días haya durado la prueba, ni las terribles circunstancias que hayamos tenido que atravesar. Él nos cuida. Debemos ser sinceros con Dios y no aparentar una fuerza interior que realmente no poseemos ; solo él la renueva. El mundo espera y desea ver nuestra caída y desesperanza, pero debemos permanecer firmes en la fe. Jesús nunca nos probará más allá de lo que podamos resistir. Su luz nos guía en la oscuridad ; incluso cuando parece que vamos sin rumbo, a la deriva, las redes de Sus manos nos sostienen con amor para rescatarnos”.Edi

Ezequiel 7 – Hechos 17 : 16-34 – Salmo 32 : 5-7 – Proverbios 11 : 13-14

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

El estado de la iglesia – Preguntas y respuestas

Grace en Español

El estado de la iglesia – Preguntas y respuestas

John MacArthur

John MacArthur

Es el pastor-maestro de Grace Community Church en Sun Valley, California, así como también autor, orador, rector emérito de The Master’s University and Seminary y profesor destacado del ministerio de medios de comunicación de Grace to You.

Desde que completó su primer libro que fue un éxito en ventas, El Evangelio según Jesucristo, en el año 1988, John ha escrito cerca de 400 libros y guías de estudio, incluyendo Fuego Extraño, Avergonzados del Evangelio, El Asesinato de Jesús, El Hijo Pródigo, Doce Hombres Inconcebibles, Verdad en Guerra, El Jesús que no Puedes Ignorar, Esclavo, Una Vida Perfecta y la serie de Comentarios MacArthur del Nuevo Testamento. Los títulos de John han sido traducidos a más de dos docenas de idiomas. La Biblia de estudio MacArthur, el recurso que es la piedra angular de su ministerio, está disponible en el idioma inglés (NKJ, NAS y ESV), español, ruso, alemán, francés, portugués, italiano, árabe y chino.

John y su esposa, Patricia, viven en el sur de California y tienen cuatro hijos casados: Matt, Marcy, Mark y Melinda. Ellos también disfrutan de la alegre compañía de sus 15 nietos.

http://www.gracechurch.org/espanol

“La segunda venida de Cristo” – 79

Entendiendo los Tiempos

Primera Temporada

79 – “La segunda venida de Cristo”

Surge en el 2013 como programa de radio bajo la cobertura de la emisora cristiana Radio Eternidad en la estación 990am. Las temáticas de nuestro programa son diversas y contemporáneas con las necesidades que se presentan hoy en día en la sociedad. Todo tema es llevado a la luz de la Palabra de Dios que es la única mediadora entre los hombres y la única verdad que puede hacerle libre. Tratamos diferentes temas con el propósito de entender el presente bajo una cosmovisión bíblica y actuar en base a esta. Con nuestro productor Andrés Figueroa y el equipo de Gracia TV, quienes semanalmente transmiten este programa en un formato para Radio y TV.

www.entendiendolostiempos.org

Cultiva un corazón puro en tus hijos, día 2 – Ene 21

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Cultiva un corazón puro en tus hijos, con Josh McDowell

Aviva Nuestros Corazones

Ene 21 – Cultiva un corazón puro en tus hijos, día 2

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/cultiva-un-corazon-puro-en-tus-hijos-dia-2/

Annamarie Sauter: Al enseñarles a tus hijos a caminar por un campo minado de tentaciones, Josh McDowell te recuerda que…

Josh McDowell: Si controlas y no tienes una relación, tendrás rebelión. Y puedes tener rebelión aun cultivando una buena relación, pero jamás será tan marcada. Las reglas sin una buena relación con tus hijos los conducirán a la rebelión. 

Annamarie:Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss Wolgemuth, en la voz de Patricia de Saladín.

En programas anteriores escuchaste acerca de la importancia de cultivar en tus hijos un corazón por Cristo, y ayer y hoy nos hemos enfocado en cómo puedes cultivar un corazón puro en ellos. Hoy Josh McDowell te hablará sobre una de las cosas más importantes que puedes hacer mientras ayudas a tus hijos o niños o jóvenes a tu alrededor, a lidiar con la tentación, y es desarrollar una estrecha relación con ellos. 

Aquí están Nancy y Josh para retomar la conversación donde la dejamos ayer. Si tienes niños pequeños cerca, querrás ocupar su atención en algo mientras escuchas este programa.

Nancy DeMoss Wolgemuth:Tengo una hermana que tiene cinco hijos adolescentes, así que el tema que hemos estado tratando es uno que carga mi corazón. La crianza hoy en día es muy diferente a cuando estabas criando a tus hijos, pero los mismos principios pueden ser aplicados. Sé, Josh, que tienes un corazón para esta generación de adolescentes digitales.

Una de las cosas que he entendido, por lo que has dicho, es cuánta influencia tienen los amigos de nuestros hijos sobre ellos. Si estuvieras criando adolescentes y niños hoy, ¿cómo mantendrías los canales de comunicación abiertos para que ellos quieran hablar contigo y no solo se dejen influenciar por sus amigos?

Josh: Lo haría de la misma manera como lo hice con mis cuatro hijos durante los últimos treinta y cuatro años. Una de las primeras partes de uno de mis libros dice: «Padres, ustedes son la clave». Todas las investigaciones muestran que los hijos quieren aprender sobre el sexo, el amor, las relaciones, y sobre todo lo demás, de mamá y papá antes que de sus amigos o de cualquier otra persona.

Documento en el libro acerca de una gran organización, una universidad que quería ayudar a los padres. Vieron que los padres con hijos de siete, ocho o nueve años, empezaban a pensar: ¿Voy a perder a mi hijo? Las hormonas están empezando a hacer su aparición, experimentan presión por parte de sus amigos o compañeros en la escuela, en la universidad… ¿Perderé a mi hijo?

Así que hicieron un estudio importante que está todo documentado en mi libro, «Habla claro con tus hijos sobre el sexo». Ellos querían saber, «¿hay algo más poderoso que sus hormonas, que la presión de los amigos y que todo lo demás?» Después de millones de dólares y algunas buenas investigaciones, encontraron que solo una cosa es más fuerte que las hormonas de un niño (piensa en esto), que la presión de los amigos, desde la escuela secundaria y hasta la universidad…¿qué piensas que es?

Lo único que encontraron que es más poderoso es una relación amorosa, estrecha e íntima con su papá –no con la madre– con su papá. Eso supera la influencia de las hormonas. Adivina lo que concluyeron… Que hasta los veinticinco años de edad, lo más influyente es la relación con su papá.

Es por eso que escribí el libro, How to Be a Hero to Your Children (Cómo ser un héroe para tus hijos), este solo está disponible en inglés. ¿Cómo construyes esa relación amorosa e íntima con tus hijos? En este libro hablo sobre siete principios sencillos y también sobre cómo construir una relación con tus hijos en la que ellos van a aprender a responder sin rebelarse; una relación que pueda producir una respuesta que supere las hormonas y la presión de grupo. Construir una relación amorosa y cercana con mamá y papá supera las relaciones con los amigos. 

Nancy: Estoy pensando en esta época en la que los chicos llegan y se encierran en sus habitaciones. Llegan a casa de la escuela y les preguntas: «¿Cómo fue tu día?»

«Bien»

Responden con una palabra, voltean los ojos y no se abren con sus padres. ¿Cuáles son algunos de esos principios que pueden ayudar a papá y a mamá a establecer una relación abierta con sus hijos?

Josh: Número uno, tienes que empezar desde que son muy pequeños. Mi hijo y yo hicimos una conferencia, una entrevista por radio. Le preguntaron a mi hijo: «¿Cómo lo hicieron tus padres?»

Él contestó: «Siempre que nos sentábamos a la mesa o lo que fuera, siempre hablábamos. Siempre nos preguntaban sobre nuestro día y todo lo demás y aprendimos a responder. De hecho, una vez mi papá se levantó de la mesa —había algo que necesitaba hacer— y le dijimos: Papá, ¿a dónde vas? ¡Todavía no hemos terminado de hablar!»

Esos eran mis hijos. Si empiezas cuando son jóvenes, se convierte en algo natural. Y cuando los estás escuchando, estás compartiendo con ellos.

Pero aquí está la clave. Como padres, no debemos ser críticos; no debemos avergonzarlos nunca. Normalmente, cuando algo surgía que no era realmente saludable, yo no abordaba el problema allí mismo. Esperaba, los escuchaba, meditaba sobre el asunto y luego decía: «¿Recuerdas, Kelly, cuando mencionaste aquello? ¿Está bien si comparto contigo mi punto de vista?» Y mis hijos siempre decían que .

Nancy: Quiere decir que no andas hiperventilando en la mesa.

Josh: Nunca. Nunca. Siempre tienes que ser equilibrado como padre.

Nancy: Tengo que decir que no sé cómo es eso para los papás, pero es muy difícil para las mamás.

Josh: Bueno, hay siete principios sencillos que me gustaría mencionar.

Primero, aceptación incondicional.Cuando un niño se siente incondicionalmente aceptado, tiene seguridad. Y cuanto más seguro se sienta, más abierto será. Mis hijos me contaban cosas que sé que muchos padres quisieran escuchar… ¿por qué? No tenían miedo de que los aplastara con mi juicio o que los avergonzara.

Nancy: Espera…algunos padres quizás escuchen esto que dices y se pregunten, «¿entonces se supone que debo aceptar las decisiones equivocadas que mis hijos están tomando?»

Josh: No. La aceptación incondicional significa que tu hijo necesita saber que la base de su relación contigo no es su comportamiento o cualquier otra cosa. Mis hijos escucharon esto una y otra y otra vez. Yo les decía: «Hijo, has sido creado a la imagen de Dios, con infinito valor y dignidad. Mi aceptación de ti es porque soy tu padre, y tú eres creado con infinito valor y dignidad». Eso es lo que mis hijos escuchaban.

Entonces, cuando se trataba de cosas que estaban haciendo mal, yo decía: «Cariño, esto no es saludable para ti porque te restará de lo que eres, creado a imagen de Dios».

Nancy: Pero no afecta mi aceptación de ti.

Josh: Exactamente. Tu comportamiento no tiene nada que ver con mi aceptación. Entonces, hablemos de los otros principios. Más adelante llegaremos al tema del comportamiento y otros temas similares.

Otro principio es el de la afirmación. Aprendí que debo afirmar las emociones de mis hijos. Por ejemplo, en Romanos la Escritura dice: «Regocijaos con los que se regocijan y llorad con los que lloran». La Nueva Traducción Viviente dice: «Si los demás son felices, sean felices con ellos. Si están tristes, compartan su dolor».

Mis hijos regresaban a casa, y si había ocurrido algo malo o algo emocionante, yo tenía que intervenir y afirmar esa emoción. Eso les daba un sentido de autenticidad, de que es natural sentir como sienten.

El tercer principio es la apreciación. Aprendí que debía observar cuando mis hijos hacían las cosas bien y expresarles mi aprecio. Eso no significa que no los encontraba haciendo cosas malas en ocasiones, pero en general, cuando los encontraba haciendo las cosas bien, les expresaba mi gratitud.

«Gracias, Kelly, por poner tu ropa en el cesto. Tu mamá lo apreciará».

«Sean, gracias por barrer el parqueadero; te lo agradezco. Ahora, ¿harías la otra mitad?»

«Katie, gracias, te lo agradezco».

«Heather, escuché lo que hiciste en la escuela hoy, la maestra me llamó. Solo quiero decirte que aprecio la actitud que muestras».

Esa es una de las cosas más poderosas en la vida de un niño… En lugar de buscar atraparlos haciendo mal las cosas para disciplinarlos, primero encuéntralos haciendo las cosas que hacen bien y expresa tu agradecimiento por eso. Cada vez que uno de mis hijos hacía algo malo y yo lo disciplinaba, ya había varias cosas que habían hecho bien y les había mostrado mi aprecio por ello. 

Otra cosa que debemos hacer es expresarles afecto. Mis hijos necesitaban oírme todos los días, diez veces al día decirle a cada uno: «Te amo». Algunas veces llegaba a casa y pensaba, ¡oh, no lo hice hoy!, e iba y le susurraba en el oído a mi hija, «te amo, cariño». Yo quería que lo escucharan.

Nancy: Simplemente se lo decías una y otra vez.

Josh: Así es.

Otra cosa es que debemos acercarnos al mundo de nuestros hijos. Siempre se debe buscar un momento; pregúntate, «¿cuándo puedo entrar en el mundo de mi hijo?» Cuando lo haces, eso les comunica, «lo que a mí me interesa también les interesa a mi papá y a mi mamá. Lo que me importa, a mi mamá le importa». Así que siempre averiguo, «dónde están» mis hijos, y trato de entrar en su mundo, en sus intereses. 

Por ejemplo, a los once años a mi hijo le gustaban las historietas. Cuando iba de viaje tomaba una lista de los libros que tenía y me dirigía a una tienda y preguntaba: «¿Tienes libros como estos?». Él siempre tenía cuatro o cinco diferentes de Superman, El hombre araña y El increíble Hulk.

Así que compraba cuatro o cinco y volvía a casa diciendo: «Hijo, tengo una sorpresa para ti». Le daba uno de los libros de historietas, y me quedaba con tres para los próximos tres viajes. Nos sentábamos juntos. Él siempre se colocaba a mi derecha en el suelo, mi brazo alrededor de él, y leíamos las historietas juntos.

¿Sabes lo que eso le decía a mi hijo? «Mi papá viaja por todo el mundo hablando de Cristo, escribiendo libros, sirviendo a Dios; pero él se interesa por mí y me compra historietas. A mi papá le importa lo que es importante para mí».

Nancy: Así es. Y eso también ilustra otro punto al que haces referencia sobre las relaciones, y es ladisponibilidad.

Josh: Cuando estamos disponibles para nuestros hijos, eso les comunica algo: «Soy importante para mi papá». No hay otra forma de comunicar esto que no sea estar disponible para ellos. Por ejemplo, yo les enseñé a mis hijos: «Pueden interrumpirme en cualquier momento». En cierto momento yo podía decir algo como, «disculpe, pastor, mi hijo de cinco años necesita la atención de su papá… Sí, ¿qué pasa, hijo? Claro, bien, asegúrate de decírselo a tu mamá. Ahora, pastor, ¿dónde estábamos?»

¿Sabes lo que eso les comunicaba a mis hijos? «Soy más importante que cualquier otra persona en la vida de mi papá». Lo hice incluso con el presidente. Le dije: «Discúlpeme, señor, un miembro de mi familia necesita la atención de su papá». Me di la vuelta y luego volví y le dije: «Ahora, ¿dónde estábamos, señor?»

Luego salió de la iglesia, y no se despidió… Y pensé, «wow, qué grosero, pero debe haber sucedido porque tenemos una buena relación…»Más tarde, recibí una pequeña nota de la Casa Blanca que decía:

«Por favor perdóneme por irme tan abruptamente, sin decir adiós, pero me hizo sentir tan culpable. Fui a mi auto, le pedí a mi seguridad que saliera, cerré todas las puertas y llamé a mis dos hijas. Les dije que las amaba y hablé con ellas durante una hora».

¿Ves? Hasta el presidente necesita saber esto. Pero, ¿qué les comunica a mis hijos? «¡Soy más importante para mi papá que el presidente de los Estados Unidos!»

¿Cómo le demostré eso? Estando disponible para él. «Puedes interrumpirme, solo hazlo respetuosamente». No le dices a tu hijo algo como: «¡Vete para allá y siéntate!» No. ¿Sabes lo que descubrí? El adulto necesita escuchar esto más que los niños. Ese pastor tiene que verlo. Sabes, quizás yo necesito tratar a mi hijo de esa manera. Necesito estar disponible para mi hijo.

Otro principio es enseñarles a rendir cuentas. Si realmente amamos a nuestros hijos, entonces les pondremos límites razonables, guías, restricciones, y les enseñaremos a ser responsables. No creo que ningún hijo adolescente pueda creer, en el fondo de su corazón, que su mamá y su papá lo aman si no le han dado reglas, normas y restricciones para hacerlos responsables. Podría escribir un libro entero solo sobre esto.

Esto le dice a un niño: «Soy responsable…necesito dominio propio…» Y, «soy amado». Responsabilidad dentro del contexto de una relación. Las reglas sin buenas relaciones conducen a la rebelión. Las reglas dentro del contexto de una relación producen amor y una respuesta correcta. 

Nancy: Ahora bien, habrá momentos en que tú pienses que las restricciones son razonables, pero tus hijos no lo creen así, digo, no necesariamente será así. Pero quizás tengan diferentes definiciones de lo que es «razonable».

Josh: Es por eso que siempre negociaba con mis hijos. La mayoría de los padres piensan que esto es horrible. Pero no es así. Si no negocio con mis hijos, no van a aprender a tomar decisiones en su propia vida. No aprenderán a establecer límites en sus vidas.

Entonces, se daba esta discusión con ellos: «¿Cuál crees que sería la hora adecuada para regresar a casa?»

«Bueno, papá, creo que la medianoche».

«¿Por qué dices eso?»

«Bueno, papá, esto y esto ha estado pasando, y he sido confiable con todo lo demás».

«Bueno, hijo, estaba pensando más bien en las 10:30, por esto y aquello… Te digo algo… Dejémoslo a las 11:15».

¿Ves? En ese contexto mis hijos escuchaban por qué yo prefería esos límites, y yo trataba de entender a mis hijos. A menudo ellos podrían convencerme de que yo estaba equivocado. Si estoy equivocado, quiero cambiar. ¿Cómo haces eso? Negociando con tus hijos.

Ahora, yo soy el padre, y ellos lo saben. Una vez que decía: «No, hijo, te quiero en casa a las 10:30», ellos sabían que no había nada más que hablar. Pero eso casi nunca sucedía sin negociación. ¿Por qué? Era parte de mi tutoría a mis propios hijos el mostrarles cómo establecer límites en sus propias vidas.

Eso es lo que amo como papá, negociar con mis hijos. La mayoría de la gente piensa, NegociarBueno, eso es muy negativo. Estás cediendo. Pero no es así. Estoy discipulando; estoy moldeando; estoy creando un verdadero seguidor de Jesucristo.

Nancy: Y cuando traspasan los límites, ¿qué pasa entonces?

Josh: Debes ejercer disciplina, debes hacerlo. Mis hijos sabían siempre…cuando yo establecía un límite…bueno, primero, nunca ejerzas disciplina cuando estás enojada, irritada o emocional por algo. Es como que no debes ir de compras al supermercado cuando tienes hambre, porque gastas más. Igualmente, nunca disciplines cuando estés enojado porque puedes ser muy severo.

Entonces, su madre venía y me decía: «Cariño, vamos a otra habitación y hablemos». Ella nunca, nunca, decía nada delante de los niños, «cariño, ¿no crees que esto es un poco severo? ¿Sesenta días castigados por llegar quince minutos tarde?»

Yo diría que el 90 por ciento de las veces yo retrocedía. Volvía a salir, mis hijos siempre estaban esperando justo al otro lado de la puerta, y sabían que su padre probablemente diría algo como esto, «sabes, fui demasiado severo y lo siento. Lo que haremos será tal cosa…»

Siempre honraba a su madre en presencia de ellos. Yo decía: «Katie o Kelly o Heather o Sean, será mejor que le des las gracias a tu madre, porque realmente estarías en problemas si no hubiera sido por ella». Quería honrar a mi esposa en presencia de mis hijos. En mi caso, yo era a menudo demasiado severo en la disciplina.

Nancy: Y sin embargo ella siempre te apoyaba.

Josh: Ella siempre decía: «Cariño, no importa lo que hagas, te apoyaré».

Nancy: Y ella te hablaba respetuosamente.

Josh: He tomado más de 17,000 vuelos aéreos. He dado 26,000 charlas, me he quedado en 2,800 hoteles en 138 países. No sé cómo mi esposa lo hace. Seguro se sentía tan sola. La semana pasada estuve solo en casa, y me sentía tan solo. Todo me recordaba a Dottie.

Mis hijos nunca, nunca, han escuchado a su madre, ni en lenguaje corporal ni por expresión facial o tono de voz o palabras, decir algo en contra del ministerio al que Dios nos ha llamado…o sobre mi tiempo fuera de casa…o sobre cualquier cosa…nunca. A veces ella ha tenido que morderse la lengua.

Siempre decía cosas como, «¿no es maravilloso que tengamos un padre que nos ame tanto, que nos enseñe acerca de Jesús, con quien nos divirtamos tanto en familia y que también podamos compartirlo con otros jóvenes?» Eso es lo que mis hijos han escuchado toda su vida.

Nancy: Y podrían haber crecido con resentimiento hacia el ministerio.

Josh: Por el contrario, ellos crecieron amando el ministerio.

Nancy: Y amando al Señor.

Josh: Así es… Gracias a su madre.

Nancy: Hablemos de las redes sociales, algo de lo que realmente no tuviste que preocuparte cuando tus hijos eran adolescentes, pero algo por lo que todos los padres deben preocuparse ahora. Están en todas partes, siempre presentes, 24/7. ¿Cómo les enseñas a los padres a pensar acerca del manejo de las redes sociales respecto a sus hijos?

Josh: Tienen que entender que una cosa que supera el impacto negativo de las redes sociales son las relaciones. Todo tiene que ver con esto, Nancy. Las redes sociales sin una buena relación con los padres conducen a la rebelión y a relaciones no saludables.

Nancy: Y, sin embargo, las redes sociales (y me refiero a todo tipo de formas: Facebook, Instagram, mensajes de texto, y otras cosas de las que probablemente ni siquiera he oído hablar) pueden limitar algunas relaciones o robarnos otras… por ejemplo, no puedes tener una conversación en la mesa.

Josh: Eso normalmente sucede donde no hay una buena relación. Cuando un niño crece contigo y siempre están interactuando y realmente sabe, «mamá y papá están pensando en mí y en mi bienestar», es un escenario diferente, Nancy.

Por otro lado, una de las mayores barreras protectoras para no involucrarse sexualmente son los valores. Los mismos chicos lo dicen. Ellos se levantan sobre los valores que sus padres inculcan en sus vidas. Siempre quise —desde el momento en que nacieron mis hijos— inculcarles valores, principios para vivir, guías saludables para la vida.

En primer lugar, tenían que verlo en mi vida y en mi relación con su madre. Porque si les enseñaba una cosa, respeto, por ejemplo, y les mostraba falta de respeto hacia su madre, simplemente habría estado negando todo lo que les había enseñado.

Nancy: Ellos tienen que verlo modelado.

Josh: Así es. Escuchan más lo que hago que lo que digo. Ponen más atención a eso. También, siempre necesito mostrar cómo ese principio está basado en las Escrituras y cómo puede ser de bendición para sus vidas. «Dios nos ha dado este principio, ¿por qué? Déjame mostrarte, hijo, déjame mostrarte, cariño, porque si no escuchas, podría suceder esto o aquello».

Cuando se trata de las redes sociales, quieres manejarlo de una manera positiva, no negativa. Si siempre tratas esto con desdén, «no puedes hacer esto ni lo otro… no puedes participar en aquello». Los chicos no te van a escuchar. Establece tus propios valores como familia y luego vive esos valores.

Y luego toma las redes sociales, Facebook y todas las demás, y les dices: «Bueno, veamos esto». Negocia con tus hijos. Pregúntales, «¿es esto saludable?»

«Bueno, sí, papá, porque…»

«Bueno, déjame compartir contigo lo que veo aquí…» Y así sucesivamente.

Nancy: Creo que es algo que todos hemos visto, niños de cuatro, cinco y seis años de edad que ni siquiera pueden apartar sus ojos de una tableta o de un celular. No pueden soltarlos de sus manos o quitarse los auriculares de sus oídos. No hay comunicación. Es todo un mundo en el que ellos viven… ¿Cómo deben pensar los padres acerca de esto?

Josh: En primer lugar, han perdido el control, y probablemente no han establecido una relación amorosa, íntima y cariñosa con sus hijos. Tienes que empezar cuando los hijos son pequeños, limitando su acceso a esas cosas.

Nancy: Entonces, ¿eso está bien?

Josh: ¡Absolutamente! Por ejemplo, si estuviera criando a mis hijos ahora mismo, con todas estas cosas, cuando los amigos vengan a la casa, yo tendría una caja justo en la puerta principal. Todos los teléfonos celulares y tabletas, todo iría allí, desde el momento en que entran por la puerta.

Creo que podría escribir un libro sobre las cosas negativas que pudieran suceder si no haces esto.

Alguno de los chicos podría decir, «bueno pero es que tengo que llamar a mi mamá…»Y le diría, «bueno, ve a la puerta, llama a tu madre y vuelve a poner el teléfono allí». Y esto es para cualquiera de los amigos que visite. 

Y por otro lado, después de las ocho o las nueve de la noche—en punto—tabletas, computadoras, lo que sea, se colocan en el dormitorio principal hasta la mañana siguiente. Yo no quisiera dejar una computadora o tableta en la habitación de un niño con la puerta cerrada.

Nancy: ¿Les dirías a tus hijos, «tengo que tener acceso a tu cuenta de Twitter, de Facebook…?»

Josh: Lo haría, sí, absolutamente. Y no hay nada de malo en eso.

Nancy: Y, ¿les harías saber, «voy a estar chequeándolas»? 

Josh: ¡Sí! Y de nuevo, deberás negociar con tus hijos, Nancy. No establecerías un límite desde el principio. Pudieras decir: «¿Cómo crees que, como madre, debo entender esto?» Mis hijos son bastante inteligentes, los tres primeros se graduaron con honores. Mi hija, a los cinco años, podía acorralar a su madre en una discusión. Podría ser una gran abogada hoy.

Así que negociaba con los niños y siempre podía llevarlos a donde yo estaba. Pero a menudo aprendía cosas que me permitían ceder un poco aquí, un poco allí. A lo mejor podría darles hasta las nueve en lugar de las ocho de la noche al alcanzar cierta edad, etc.

Pero si no comienzas temprano a hacer esto, cuando lleguen a los trece, catorce, quince años, no podrás hacer grandes cambios porque se necesitan años para construir esa relación con el niño. Sí, siempre negociar, y yo diría que el teléfono podría ser prohibido si observas que no le da buen uso.

A menudo, debe estar apagado, y hoy tienes herramientas de rastreo, seguimiento y todo lo demás. Cuando estás en la escuela debe estar apagado, o que no lo lleve a la escuela. También debes establecer pautas sanas. Tenemos que estar en control.

Pero si estás en control y no tienes la relación, tendrás rebelión. Y puedes tener rebelión aun cultivando una buena relación, pero jamás será tan marcada. Las reglas sin una buena relación con tus hijos los conduce a la rebelión. Las computadoras sin una buena relación con tus hijos, conducen a la rebelión. Los teléfonos celulares sin relacionarte con tus hijos, conducen a la rebelión. ¡Los mensajes de texto sin relación los conducen a la rebelión! Tienes que comenzar cultivando una buena relación y luego negociar con tus hijos. Eso es positivo.

Nancy: Sé que con tus hijos, lo que más querías era que ellos amaran a Jesús. Si los niños tienen esa relación con el Señor, entonces todas estas otras cosas van cayendo en su lugar.

Josh: Así es, Nancy, pero esa relación comienza con una relación con uno como padre. Lo que mis hijos piensen de mí, de su papá, inicialmente eso pensarán acerca de Dios. Y esa es una gran responsabilidad. Porque mientras construía esta relación con mis hijos…a veces lo estropeaba. No me malinterpretes. Cometía tantos errores. Perdí la calma muchas veces. Pero siempre lo confesaba. Y esto, incluso, es un mayor testimonio para ellos: el perder la calma y luego confesar, que nunca perderla y verme como perfecto.

Como resultado, entonces, podía enseñarles acerca de Cristo. Como resultado, me escuchaban. ¿Te das cuenta?, se trata de una relación. Es por eso que tengo un capítulo completo en el libro, «Habla claro con tus hijos sobre el sexo»sobre estos siete principios para construir una relación. Porque incluso para lograr que tus hijos se enamoren de Dios tienes primero que hacer que «se enamoren» de ti.

Nancy: Y cuando se trata de eso, para ti como padre y ahora como abuelo, eres totalmente dependiente del Señor para conectar los puntos, para que todo esto tenga sentido para tus hijos. Hablemos un momento sobre el papel de la oración y de la fe en todo esto.

Josh: Así es, soy dependiente del Señor y de mi esposa. Con respecto al perdón y los hijos, ¿cómo puedes enseñarle perdón a un niño si no te ve a ti perdonando y pidiendo perdón?, ¿si no te ve perdonando a otros? Mi esposa, Dottie, era la chica más popular de la escuela. ¿Sabes por qué?

Si algo sucedía en la mañana, algo como que quizá fue muy ruda con ellos o si de alguna manera se había equivocado y no había pedido perdón en el momento, ella entonces llevaba tres chocolaticos al día siguiente. Iba a la escuela y sacaba a ese chico de la clase y le decía: «Me equivoqué. Te debo una disculpa, ¿me perdonas?» Luego le daba los chocolates. Así lo hacía siempre y era conocida por eso.

Una vez, la pequeña amiga de Katie (Katie debía tener unos once o doce años) le dijo: «¿Qué está haciendo tu mamá aquí otra vez? Ella está aquí todo el tiempo».

Katie dijo, «bueno, mi mamá hizo algo, y ella vino y me pidió perdón». Y la niña le contestó (y esto se quedó en la mente de Katie), «mi mamá nunca ha hecho eso». ¿Ves? Nosotros enseñamos acerca del perdón modelando el perdón. Si no lo modelas, es muy difícil enseñarlo y lograr que el niño lo comprenda.

También, con respecto al amor por otras personas… Cada Navidad hacíamos algo especial. Había una mujer a la que todos amábamos. Era una camarera bastante enfermiza, probablemente de unos cincuenta y cinco o sesenta años de edad. Vivía en un pequeño remolque en muy malas condiciones. Le llevamos un pequeño pero hermoso árbol de navidad decorado con luces. Llevamos regalos de Navidad. Los chicos tomaban de su propio dinero para comprarlos.

La visitabamos y le decíamos cuánto la amamos y cuánto Dios la amaba, y que queríamos celebrar la Navidad con ella. Colocábamos el árbol para ella y dejábamos los regalos debajo. Eso dejó en la mente de mis hijos que cuando amas a alguien, lo demuestras.

Enseñas modelando. Tienes que hacerlo para tus hijos. Especialmente para que ellos comprendan estas cosas desde los cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez años.

Con respecto a la oración. Necesitan vernos orar con ellos. Necesitan vernos orar. Necesitan ver nuestra dependencia de Cristo. Ellos oraban tan específicamente. Aprendí a orar de manera específica escuchando a mis hijos orar que Dios se mostrara poderoso de esta o aquella manera o en esta o aquella cosa.

Me quedaba boquiabierto, porque normalmente yo oraba de manera general, así siempre vería mi oración contestada. Mis hijos oraban tan específicamente, y luego, cuando la respuesta llegaba, nos sentábamos y lo platicábamos y le dábamos gracias a Dios por responder nuestras oraciones.

Annamarie: Josh McDowell ha estado hablando sobre por qué tu relación con tus hijos es tan importante. Cuando entras en su mundo a una edad temprana, podrás tener una influencia mayor sobre sus vidas que la de los medios o que la de sus compañeros. El tiempo que pasas junto a ellos te ayudará a forjar el tipo de vínculo fuerte del que Josh te ha estado hablando. 

Josh ha escrito sobre estos temas más a fondo en libros tales como:

En la transcripción de este programa, en AvivaNuestrosCorazones.com, encontrarás el acceso para adquirirlos. Estos te pueden ayudar a generar conversaciones con tus hijos que les ayudarán a prepararse para enfrentar las olas de tentación propias de esta era digital.

Hace unos días, en el Reto Mujer Verdadera 365, terminamos de leer Génesis. Y allí encontramos un relato muy conocido, y es el de Noé y el arca. En nuestra próxima serie Nancy te ayudará a ver la cruz de Cristo en esta porción de la Escritura. Acompáñanos para esta próxima serie y recuerda que la lectura bíblica para hoy es Éxodo capítulos 22 al 24.

Invitándote a vivir una vida contracultural, Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss Wolgemuth es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de la Nueva Biblia de Las Américas, a menos que se indique lo contrario.

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Cultiva un corazón puro en tus hijos, día 1 – Ene 20

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Cultiva un corazón puro en tus hijos, con Josh McDowell

Aviva Nuestros Corazones

Ene 20 Cultiva un corazón puro en tus hijos, día 1

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/cultiva-un-corazon-puro-en-tus-hijos-dia-1/

Annamarie Sauter: ¿Cómo educas a los jóvenes en un mundo donde el acceso a la tentación es tan fácil? Con nosotras Josh McDowell.

Josh McDowell:Las reglas sin una buena relación llevan a la rebelión. Pero las reglas con una buena relación llevan a la obediencia. Así que tienes que cultivar esa relación.

Annamarie:Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss Wolgemuth, en la voz de Patricia de Saladín.

La batalla por la pureza ha ido cambiando a lo largo de los años. ¿Cómo puedes, en un mundo de redes sociales y fácil acceso al internet, cultivar un corazón puro en tus hijos o en los jóvenes que te rodean? Hoy Josh McDowell nos hablará acerca de esto. Él es autor de más de 100 libros, de los cuales varios fueron escritos para enseñarles a los adolescentes el valor de la pureza.

Antes de comenzar, te recomendamos que si tienes niños pequeños a tu alrededor te asegures de ocupar su atención en otra cosa o te pongas audífonos. Aquí están Nancy DeMoss Wolgemuth y Josh McDowell en la serie titulada, Cultiva un corazón puro en tus hijos.

Nancy DeMoss Wolgemuth: Hola Josh, bienvenido a Aviva Nuestros Corazones. Dentro de todos los libros que has escrito, sé que escribiste uno junto a Erin Davis, quien es muy conocida para nuestra audiencia. Ella es la directora de contenido para Revive Our Hearts y una de las anfitrionas de nuestro programa semanal llamado, Grounded. Cuéntanos acerca de este libro que tú y Erin escribieron. 

Josh:Cómo me alegra que Erin haya dicho que sí a ese proyecto, porque ha hecho que el libro sea mejor y más efectivo. Creo que ahora más que nunca el tema de la sexualidad se ha convertido en algo muy dominante debido al internet. Hay mucha ignorancia y también temor de hablar sobre el tema. 

Decidí escribir un libro acerca de la sexualidad que fuera verdaderamente franco y directo, tratando el tema con reverencia y basándome en principios bíblicos, pero también usando conceptos médicos modernos y demás, con el entendimiento que ahora tenemos acerca de nuestros cuerpos y cómo esto se aplica a la sexualidad.

El título del libro es «La verdad desnuda: 39 preguntas que tus padres esperan que nunca hagas acerca del sexo»Lo escribí para los padres, porque si ellos no están informados con un conocimiento saludable acerca del tema, entonces tendrán temor de hablar con sus hijos. El libro les ayuda a tener un mejor entendimiento y también valor para hablar con sus hijos acerca de la sexualidad. Y ayuda a los jóvenes a entender la sexualidad a la luz del internet, de las películas y de los videos a los que se exponen.

Nancy: Muy útil.También escribiste un libro con tu esposa titulado «Habla claro con tus hijos sobre el sexo»Todos estos libros están disponibles en español. Veo que es un tema que preocupa mucho.

Josh: Así es. Ese es mi libro número 137, y creo que es uno de los más significativos. La razón por la cual escribimos Habla claro con tus hijos sobre el sexo, es por la rapidez con la que se mueve el internet. Es algo asombroso. Por ejemplo: YouTube es solo uno de millones de sitios en la web, y en el 2011, ese sitio subió un promedio de 25 horas de videos cada minuto, y cada uno de estos busca influenciar a nuestros jóvenes. Al menos la mitad de estos videos promocionan principios que van en contra de todo lo que nosotros creemos acerca de Jesucristo y de la vida cristiana. 

Hacia el final del 2011, estaban subiendo un promedio de 47 horas de video por minuto… Es decir, cada 60 segundos se subía a YouTube esa cantidad de horas de video. A principios del 2012, llegó hasta sesenta horas por minuto. Esto es más de 3,500 horas de video para sesenta minutos.

Nancy: ¿Qué implicaciones tiene esto para las familias?

Josh: Esto implica que para la mayoría de los niños, sus padres ya no son la principal fuente de información. No la obtienen en el colegio ni en la televisión, la obtienen de los blogs y las publicaciones y los videos que ven en el internet.

Nancy: Entonces cuando tú educaste a tus hijos, el tema era la televisión; había que tener cuidado de la influencia que esta tenía en la vida de los niños.

Josh: Y la televisión no es nada comparada con el internet. Por ejemplo, un niño, en promedio –y estoy hablando del promedio, Nancy– recibe treinta y cuatro gigabytes de información cada veinticuatro horas. Ahora bien, ¿qué representa esto?

Nancy: Sí. Dime qué significan esos números…

Josh: Esto es el equivalente a la data que tienes en unas 8,178 canciones; esto es lo que entra a la mente de un niño promedio cada veinticuatro horas.

Nancy: ¡Guau!

Josh: La mayoría de las cosas que encuentran allí van en contra de casi todo lo que les enseñamos a nuestros hijos. Pero, claro, ellos van a usar el internet. Pero el internet ha hecho de esto algo intrusivo y penetrante, y no solo estoy hablando de sexo sino de contenido pornografico. Nancy, la pornografía en el internet es el peligro número uno para la causa de Cristo… cinco veces más peligrosa que cualquier otra cosa en los últimos 2.000 años de historia. Esta pornografía invasiva del internet es el mayor peligro para los jóvenes, el mayor peligro para los matrimonios, el mayor peligro para la familia, el mayor peligro para los pastores, el mayor peligro para los líderes de jóvenes. Y la mayoría no se ha percatado de que es cinco veces más peligrosa que cualquier otra cosa que la iglesia haya enfrentado en la historia, y ahora mismo está destruyendo a los niños.

Por ejemplo, las finanzas han sido la causa número uno de muchos divorcios. Ahora, en este momento el 60% de los divorcios entre los cristianos evangélicos se debe a la pornografía. Existen más de cinco millones de sitios web pornográficos. Con mi teléfono celular y en menos de tres segundos, puedo tener acceso a 1.2 billones de páginas pornográficas con tan solo un click.

Nancy: Así que ahora está más accesible que nunca.

Josh: Es increíble. ¿Sabes cuántos correos electrónicos pornográficos van a circular hoy entre el 60% de los jóvenes? 2.5 billones. ¿Sabes cuántas películas pornográficas se descargan sin ser detectadas (aunque los padres tengan filtros), porque son enviados de persona a persona…? La mayoría de la gente no entiende cómo funciona esto, ¡pero los niños sí saben!

Nancy: Okay, espera un momento. Tú estás diciendo que los padres que están escuchando este programa y que dicen: «Pero nosotros tenemos un filtro en nuestro internet»… ¿los hijos de ellos pueden tener acceso a eso o pesar de los filtros?

Josh: Se puede hacer sin que pase por la mayoría de filtros porque es de persona a persona. No proviene de un sitio web. Ellos pueden descargar una pelicula pornografica completa en la computadora de sus padres sin que ellos lo detecten. ¿Sabes cuántas películas se descargan a diario? 1.5 billones de películas pornográficas. No son detectadas porque es de persona a persona—no a través de un sitio web. Es increíble.

Nancy: Pienso en niños y jóvenes en hogares cristianos, en grupos de jóvenes cristianos, en colegios cristianos, en familias que los educan en casa… ¿Sucede también allí?

Josh: Oh, por supuesto. Es una de las cosas en la historia donde vemos poca diferencia en las estadísticas entre no creyentes y creyentes; entre hogares no cristianos y hogares cristianos; entre colegios seculares y colegios cristianos.

Nancy: ¿Y qué es lo que está llevando a estos niños de hogares cristianos a ese tipo de cosas?

Josh: Bueno, primero que nada, del porcentaje que lucha con la pornografia, el 68% son jóvenes cristianos evangélicos fundamentales, nacidos de nuevo. Y de estos, el 91% nunca salió a buscarla. Ellos no estaban buscando esto. Los niños en realidad no están buscando pornografía inicialmente. La pornografía los está buscando a ellos.

Nancy: Entonces, ¿ellos solo tropiezan con esto?

Josh: Así es. Haciendo un trabajo, o una tarea—lo que sea. Y te voy a decir algo. Tu hijo va a ver pornografía. Es una realidad.

Nancy: Cuando dices, «tu hijo», ¿quieres decir que está sucediendo con los niños pequeños también? 

Josh: Yo diría que desde los cuatro años en adelante un niño podría estar viendo pornografía. No puedes proteger a tu hijo de la pornografía. Ya sea que lo estés educando en casa y permanezca allí o donde sea. Tú no puedes evitar que tu hijo vea pornografía… punto.

Nancy: Bueno, algunos padres ahora pueden estar diciendo: «Okay, nosotros vamos a deshacernos del computador. ¡Ayúdennos!»

Josh: Eso es absurdo. Ellos dirían: «Entonces no vamos a tener computador en la casa», ¿y qué pasa con el computador del amigo de tu hijo? Además, ahora el 50% del acceso a la pornografía por internet es por medio de un aparato móvil—un teléfono inteligente. «Bueno, entonces mi hijo no va a tener un teléfono». ¿Y qué pasa con el teléfono del amigo? Ves, no se puede. Ellos serán expuestos a esto de una forma u otra. 

Esto es lo que tienes que entender. Aquellos que tienen trece años o menos son lo que yo llamo «la generación digital». No sé cómo los llaman otras personas, pero esta es la primera generación que ha crecido aprendiendo todo desde una pantalla. Esto es lo que tienes que entender. No importa lo mucho que sepas de filtros y todo lo demás. Ellos son nativos. Nosotros somos extranjeros en estas cuestiones.

Nancy: Sí, es así.

Josh: Muchos, muchos niños pueden burlar los filtros a los seis, siete u ocho años de edad. Ellos saben cómo evadir los filtros. Pero aun si tienen un filtro, ¿qué pasa con el aparato del amigo? ¿Qué pasa con el celular del amigo? Antes sucedía en el patio durante el recreo –fuera un colegio cristiano o no. Alguien sacaba una página de una revista Playboy que el papá tenía en la casa o en alguna otra parte, y decían: «Oye, mira lo que tenemos. Mira esto». Ahora, es solamente hacer un click, y ya. Ahora todo está en video. De esta manera, el impacto es diez veces mayor.

Pero, esto es lo triste… de todos los jóvenes que ven pornografía en los Estados Unidos—y todos los jóvenes van a ver pornografía—el 80% han visto pornografía XXX, que es la peor. ¿Oíste eso, Nancy? El 80%. La gran mayoría de ellos no la estaba buscando. Hay que entender que es la pornografía la que los está buscando a ellos, y va a encontrar a nuestros hijos. Y la clave, Nancy, no es decir: «Bueno, yo voy a proteger a mi hijo. Yo voy a evitar eso». Eso no soluciona el problema.

Nancy: Creo que estás asustando a los padres que nos están escuchando ahora mismo.

Josh: Bueno, eso espero, por el bien de sus hijos. Mi hija, Katie, tiene dos niños, y hace nueve días, tuvo el tercero. Ella me envió un email que decía: «Papi, ahora entiendo lo que decías». Ella les ha estado hablando a sus amigas y a todos aquellos que tienen hijos pequeños que han sido expuestos a la pornografía…en colegios cristianos, en guarderías y demás. 

Ella me dijo: «Papi, ahora me doy cuenta de que yo no puedo proteger a mis hijos por completo de la pornografía». Esa es la clave. «Yo necesito prepararlos para la primera vez que sean expuestos». ¿Ves? Esta es la mamá que va a vencer. Esta es la mamá que no va a perder a su hijo, porque ha descubierto la clave, y esta es una de las razones por las cuales escribí este libro. Y yo soy dogmático en esto.

Según las estadísticas, los niños se exponen a la pornografia por primera vez alrededor de los 9 años. Pero si alguien me preguntara, «de los últimos seis meses para acá, ¿cuál dirías que es la edad promedio entre las familias cristianas evangélicas, familias pastorales, etc?» Yo les diría: «Entre los cuatro y los seis años de edad».

Nancy: Así que cada vez inician más temprano. 

Josh: Oh, sí, sí. 

Nancy: ¿Entonces cómo los preparas para eso?

Josh: Desde la primera vez que ellos dan el primer click, tu necesitas haber establecido una relación tan increíble con tu hijo, que ellos no tengan ningún temor de acercarse a ti respecto a cualquier cosa. Es un ambiente seguro. Ningún tema debe ser tabú; nada debe quedar excluido—empezando aún desde los cuatro, cinco, seis, siete, ocho años de edad. Aquí hay un principio: Las reglas sin una buena relación llevan a la rebelión. Las reglas con una buena relación llevan a la obediencia. Así que tú tienes que cultivar esa relación.

En segundo lugar: Desde el primer momento en que ellos vean pornografía, ellos necesitan tener cierto entendimiento sobre la sexualidad, sobre sus propios cuerpos, etc. Por eso es que digo: «Empieza desde que nacen». Una mamá se acercó a mí (una de muchas mamás cristianas), y ella me había escuchado hablar sobre uno de mis libros «Habla claro con tus hijos sobre el sexo»y sobre el internet y la pornografía. Ella me dijo: «Tengo que decirle a mi esposo que tenga una charla de padre a hijo».

Yo le pregunté: «¿Cuántos años tiene tu hijo?» 

Ella dijo: «Doce».

Yo estaba ahí sentado pensando: «Oh, señora, eso no funciona. Los hijos no siempre recuerdan esas charlas. 

Nancy: Te refieres a que es más importante un estilo de vida y que haya esa relación, ese sentido de comunidad.

Josh: Así es. Ves, no se trata de la conversación. Para entonces, para cuando des la charla, será demasiado tarde. Si tus hijos pueden recordar la primera vez que les hablaste de sexo, ya es demasiado tarde. Ellos no deberían recordar la primera vez, porque ellos deberían estar tan pequeños, que no pueden recordar cuando fue.

Nancy: Entonces, descríbenos cómo debe ser. 

Josh: Bueno, es de esta manera. No se trata de una conversación, son pequeñas conversaciones—conversaciones cortas desde que están muy pequeños acerca de la belleza de su cuerpo, y cosas asi. Les hablas sobre el tema quizás en uno o dos minutos, hasta que tengan unos nueve, diez u once años de edad. Porque hasta esa edad el sexo no es un problema.

Algunas mamás dicen: «Por eso es que yo no les hablo a mi hijos de eso, ellos se van a poner a pensar en eso y lo van a hacer». No, no, no, si tú no les hablas sobre eso, lo van a escuchar por el internet. Tú debes hablarles sobre eso. No puedes actuar sorprendida. No puedes reírte. No puedes. Debes lidiar con la situación sin importar lo que diga tu hijo. Después te puedes reír cuando estés sola. Yo creo que como padres, debemos ser muy sensibles para intervenir y responder aunque sea brevemente a esa curiosidad.

Y la razón es esta: la forma como tú respondas a la curiosidad del niño, desde que nace hasta los doce o trece años de edad, va a determinar cómo es que ellos van a vivir su sexualidad entre los trece y los veinte años. ¿Cuántos padres pierden la oportunidad de satisfacer esa curiosidad en sus hijos? Esto me parte el corazón. Esta es una gran oportunidad de tocar el tema y explicarlo desde la perspectiva de Dios. Pero solo tienes un minuto, un minuto y medio máximo, y luego, de ahí en adelante sigues hablándole cada vez que haya una oportunidad. Así es como nosotros nos acercamos a nuestros hijos. Debes empezar cuando están pequeños.

Nancy: Así que no queremos que ellos piensen que el sexo es algo vergonzoso o sucio.

Josh: Exacto, porque no lo es. No hay un solo versículo en la Biblia, desde Génesis hasta Apocalipsis, que diga que el sexo es sucio. Ni uno. No hay ni un solo verso en la Biblia que diga que el sexo es pecaminoso. Y aún asi, cuando les hablo a las personas acerca de esto, muchos dicen que la Biblia enseña que el sexo es pecaminoso, que Dios enseña eso. Yo les digo a los pastores: «Muéstrenme un versículo en la Biblia donde diga que el sexo es pecaminoso». No pueden. No hay ninguno.

En una ocasión estaba dando una charla a 500 padres de familia sobre el libro «Habla claro con tus hijos sobre el sexo»En la primera sesión hice la aclaracion de que no hay un solo versículo en la Biblia que diga que el sexo es pecaminoso. Un poco antes del receso, una mujer que estaba en la parte de atrás saltó de su silla y pasó al frente de manera abrupta. Llegó hasta la tercera fila, y me gritó frente a las 500 personas que estaban allí: «Usted me repugna». Ella se acercó y me tiró una hoja de papel sobre la mesa que uso para colocar mis cosas, y me dijo: «Esto es lo que Dios dice acerca del sexo». Y salió enfurecida de la iglesia.

Todos quedaron aterrados. Yo pensé, «debo resolver esto antes del receso». Así que les dije: «Antes de que tomen el receso, permítanme leerles este papel».

El grupo dijo: «¿¡Qué!?»

Yo sabía exactamente, letra por letra, lo que decía en esa hoja de papel. Sabes, he recibido probablemente 100 hojas de papel como esa—por lo menos 50 son de pastores—que han salido de la iglesia enfadados. 

Así que volteé el papel para leerlo. En la parte de arriba decía: «Usted debería estar avergonzado de usted mismo». En letras grandes y negras decía: «Esto es lo que la Biblia dice acerca de sexo». Ella había escrito unos diez versículos bíblicos y ninguno de ellos tenía nada que ver con el sexo. En cincuenta y un años; ni un solo pastor, ni una madre cristiana, ni un padre cristiano—de los cientos de versículos que me han mostrado— ni un solo versículo ha tenido algo que ver con lo que la Biblia dice acerca de sexo.

Tú dirás, «eso es imposible».

No… sucede todo el tiempo. ¿Sabes qué sucedió?

Todos los textos que ella había escrito (al igual que los que me han mencionado otras personas) no tienen nada que ver con el tema. No tienen nada que ver con la razón por la cual Dios creó el sexo. Todos los pasajes tenían que ver con el mal uso del sexo. Lo que hemos hecho durante años—las madres, los padres, los predicadores y otras personas— es que hemos tomado lo que la Biblia dice acerca del mal uso del sexo y lo aplicamos al sexo. Nunca nadie ha escrito un verso del Cantar de Los Cantares. Ni en una sola ocasión. Nadie ha escrito un verso de Proverbios 5. Jamás un pastor o madre cristiana ha escrito algún verso de la Biblia que sí hable de sexo.

Nancy: Yo creo que muchos padres ven lo que está sucediendo con el mal uso y la perversión del sexo, y ellos no quieren que sus hijos experimenten eso. Ellos no quieren que sus hijos prueben del árbol del conocimiento del bien y del mal.

Josh: Pero Nancy, la mejor manera de tratar con esto no es tratando con lo negativo, sino con lo positivo. ¿Qué dice Dios acerca del sexo? ¿Qué dice Dios acerca de tu cuerpo? ¿Quién creó tu cuerpo? Si ellos no ven esto dentro de ese contexto, vas a fracasar en el intento.

Te voy a decir por qué. Cuando yo escribí este libro, mandé un camarógrafo a los hogares de mis cuatro hijos para que los entrevistara acerca de cómo fue su experiencia cuando les hablé sobre sexo. Por ejemplo, a cada uno le preguntaron: «¿Cuándo fue la primera vez que tu papá te habló de sexo?» Cada uno de ellos respondió: «No sé, nosotros siempre hablamos de eso. Era parte de nuestra conversación familiar».

En segundo lugar, ellos le preguntaron a cada uno de mis hijos: «¿Cuál fue tu mayor motivación para esperar hasta el matrimonio?» Cada uno de ellos dijo: «Porque yo siempre quise lo que mi padre tenía con mi madre, y valió la pena esperar». ¿Ves? Ellos vieron que se trataba de algo bello. Ellos vieron que Dios había creado esto. 

Luego Nancy, cuando has establecido eso, entonces dices: «Pero mira, esto puede ser distorsionado. Esto es lo Dios quiere decir cuando dice: “Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca”». Esto no es sobre sexo, es sobre el mal uso del sexo. Ese es el fundamento que creen mis hijos, y les explico esto último a la luz de la verdad de las Escrituras.

Así que debemos empezar con lo positivo, y entonces tendrás el fundamento para demostrar cómo es que se distorsiona o corrompe por medio de la promiscuidad sexual, la pornografía y demás. Si no haces esto, no vas a construir una base con la cual tu hijo pueda decir, «no». Y por eso es que escribí este libro.

Nancy: ¿Crees que muchos padres están educando con temor?

Josh: Creo que sí. Están educando con temor porque sus padres los educaron a ellos con temor—por la televisión o lo que fuera. En Habla claro con tus hijos acerca del sexo, hablo acerca de veintisiete principios. Con respecto a la mayoría de estos principios; algunos padres seguro pensarán: «¡Whoa! Eso no puede ser cierto». Pero después de leer una página y media o dos dirán: «Ah, yo nunca pensé que esto fuera tan importante. Quiero cambiar mi actitud para educar a mis hijos». Y debemos hacerlo. No podemos educar a nuestros hijos como nuestros padres nos educaron a nosotros—no a la luz del internet. No podemos hacerlo así.

Tenemos que empezar desde que son muy pequeños, lo cual es triste, pero así es. Yo empecé con mis hijos desde que nacieron. Les decía cosas como: «Dios creó ese pequeño y maravilloso cuerpo que tienes». Y así, construyendo conceptos hermosos y positivos, sobre sus cuerpos. Porque si ellos te oyen hablar acerca de que Dios los creó, empezarán a creer que Dios los creó, y que son algo maravilloso y que vale la pena valorar sus cuerpos. Pero si ellos no saben cuán hermosos son y quién los creó, saben poco acerca de la sexualidad, entonces ¿dónde está la motivación para esperar, y decir «no» y vivir una vida pura? No la hay. No la hay.

Nancy: Creo que hay algo muy importante y que mencionas en tu libro, y es la importancia de las relaciones—el contexto de las relaciones. ¿De qué forma están los padres cristianos errando en cuanto a este concepto de relacionarse con sus hijos? ¿Cómo podrías ayudarlos a establecer una relación saludable?

Josh: Gracias a Dios no todos son así, pero muy a menudo sus relaciones están basadas en el legalismo.

Nancy: ¿Qué quieres decir con eso?

Josh: Yo trato de educar a partir del carácter de Dios.

«¿Papi, por qué no puedo hacer eso?»

«Bueno, porque la Biblia aquí nos explica que Dios es verdad. Y porque Dios es verdad, mis hijos, todo lo que es contrario a Su naturaleza está mal. ¿Por qué? Porque es contrario a la persona, al carácter y a la naturaleza de Dios».

Ves…Yo quiero educar a mis hijos con una relación con su Creador, no con un libro. Mira, el libro no es nuestra guía, nuestro guía es Dios. ¿Cómo sé esto? Bueno, Él nos guía a través de Su Palabra. ¿Cómo sé que Dios es amor? Por la Escritura. Ahora, yo no quiero que mis hijos adoren la Escritura, yo quiero que adoren a Dios. Podrías decir: «Ah, pero debes poner la Escritura en muy alta estima». Muchos cristianos adoran la Escritura, pero no debe ser así. Debemos adorar a Dios.

Jesús les dijo a los herejes religiosos que estaban diciendo que ellos eran mejores que los gentiles y todo lo demás… Jesús les dijo: «Ustedes estudian con diligencia las Escrituras porque piensan que en ellas hallan la vida eterna». Como muchos cristianos que hoy dicen: «La Biblia es vida». Los líderes religiosos dijeron: «Seguro». Jesús dijo: «Ustedes tienen vida en Mí». 

Entonces, la fuente de vida es Dios mismo. Y, ¿cómo sabemos eso? Estudiando la Escritura. ¿Cómo aprendemos a adorar a Dios? Estudiando la Escritura. Pero no adoramos la Escritura; adoramos al Dios de la Escritura. Yo eduqué a mis hijos de esta manera. Oh Nancy, qué gran motivación. Ellos no están respondiendo por legalismo, están respondiendo porque tienen una relación. Entonces así es mucho más fácil enseñarles a los hijos a amar la Palabra de Dios, a caminar con Cristo y todo lo demás.

Si les preguntas a mis hijos cuál es su mayor motivación, te dirán que no es la Escritura. Es la persona, el carácter, y la naturaleza de Dios. Y ¿cómo conocemos estas cosas? Estudiando la Escritura. Esta es como un mapa. Tú no adoras el mapa, el mapa no es la meta. Tú quieres llegar al destino que te indica el mapa. Bueno, igual ocurre con la Biblia. La Biblia es nuestra guía para conocer a Dios.

Annamarie: Josh McDowell ha estado hablando con Nancy DeMoss Wolgemuth acerca de los desafíos y las oportunidades que hoy enfrentan los padres, maestros y pastores. Josh ha escrito sobre esto en algunos de sus libros. Entre estos están disponibles en español:

Las consecuencias del pecado pueden ser desastrosas, pero tomar decisiones correctas te traerá verdadero gozo. También es importante que recuerdes que Dios puede redimir tus mayores tropiezos de modo que seas un canal de bendición para tus hijos y para los que te rodean.

Mañana, Josh McDowell continuará mostrándote cómo desarrollar relaciones significativas con tus hijos o jóvenes a tu alrededor—la clase de relación que es necesaria para poder hablar sobre la tentación y la pureza con ellos. Te esperamos para este próximo programa de Aviva Nuestros Corazones.

Invitándote a vivir una vida contracultural, Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss Wolgemuth es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

La lectura para hoy en el Reto Mujer Verdadera 365 es Éxodo capítulos 19 al 21.

Todas las Escrituras son tomadas de la Nueva Biblia de Las Américas, a menos que se indique lo contrario.

Permisos de publicación autorizados del Ministerio Aviva Nuestros Corazones para Alimentemos El Alma

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

“Conflicto Israel – Palestina” – 77

Entendiendo los Tiempos

Primera Temporada

77 – “Conflicto Israel – Palestina”

Surge en el 2013 como programa de radio bajo la cobertura de la emisora cristiana Radio Eternidad en la estación 990am. Las temáticas de nuestro programa son diversas y contemporáneas con las necesidades que se presentan hoy en día en la sociedad. Todo tema es llevado a la luz de la Palabra de Dios que es la única mediadora entre los hombres y la única verdad que puede hacerle libre. Tratamos diferentes temas con el propósito de entender el presente bajo una cosmovisión bíblica y actuar en base a esta. Con nuestro productor Andrés Figueroa y el equipo de Gracia TV, quienes semanalmente transmiten este programa en un formato para Radio y TV.

www.entendiendolostiempos.org