6 – El Gato y El Ratón

Sabiduría para el Corazón

Serie: Vida de David (1 y 2 Samuel)

ESTUDIO DE LA VIDA DEL REY DAVID

6 – El Gato y El Ratón

Stephen Davey

Sabiduría para el Corazón

Sabiduría para el Corazón comenzó en 2007 como una extensión del ministerio de enseñanza de Stephen Davey a su congregación, la Iglesia Bautista Colonial, ubicada en Carolina del Norte, EEUU. Desde entonces, el ministerio ha crecido, y hoy por hoy es un ministerio internacional, transmitido a través de todo el mundo vía radio e internet en seis idiomas: Inglés, Español, Portugués, Árabe, Chino Mandarín, y Swahili.

Sabiduría para el Corazón es el ministerio internacional de enseñanza bíblica del Pastor Stephen Davey, traducido y adaptado al español por Daniel Kukin.

Por la gracia de Dios esperamos proveer contenido bíblico y confiable en más idiomas y alcanzar al mundo con el mensaje de la Palabra de Dios.

Los medios ordinarios de gracia

Ministerios Ligonier

El Blog de Ligonier

Serie: Los medios ordinarios de gracia

Los medios ordinarios de gracia
Por Burk Parsons

Nota del editor: Este es el primer capítulo en la serie de artículos de Tabletalk Magazine: Los medios ordinarios de gracia

unca he escuchado a un cristiano decir que no cree que Dios es soberano, pero sí he escuchado a muchos cristianos profesantes definir la soberanía de Dios de una manera que, a fin de cuentas, hace que el hombre sea soberano sobre Dios. Tienen una visión de la soberanía en la que el hombre es grande y Dios es pequeño. La gente dice: «Sé que Dios es soberano, pero…». A decir verdad, muchos cristianos profesantes en realidad no creen que Dios es soberano. Y si no creemos que Dios es soberano, en realidad no creemos que Dios es Dios; pero el problema es mucho más profundo.

Muchos cristianos que profesan creer que Dios es soberano sobre todo creen en un tipo de soberanía que es más similar al determinismo islámico que al teísmo bíblico, una especie de nihilismo teísta que cree que nada de lo que hacemos realmente importa: que Dios es soberano y nosotros somos simples títeres movidos por un hilo. Eso no es lo que la Biblia enseña sobre la soberanía de Dios. Él revela en la Escritura que de verdad es soberano sobre todas las cosas, que ordenó de antemano todo lo que acontece y que no es autor del pecado ni lo aprueba (Is 46:10Stg 1:13; Confesión de Fe de Westminster 3.1). Él revela que es soberano sobre todo y que nosotros somos culpables por nuestras acciones (Hch 2:23). Nos muestra que Él es la causa primaria y que usa causas secundarias ―como nosotros― para llevar a cabo Sus propósitos supremos (Pr 16:33Jn 19:11). Revela que, aunque ha ordenado los fines de todas las cosas, también ha ordenado los medios para todos los fines (Hch 4:27-28).

Cuando se trata de nuestra adoración a Dios, demasiados cristianos piensan que en verdad no importa lo que hagamos ni cómo lo hagamos porque nuestro Dios soberano puede usar cualquier medio para cumplir Sus propósitos supremos. Sin embargo, eso no justifica que usemos medios que Dios no nos ha dado. No obstante, hay muchos cristianos y muchas iglesias que creen que podemos usar cualquier medio ingenioso que inventemos para conseguir los fines que deseamos.

Si de verdad creemos que Dios es soberano, debemos confiar en los medios que Él ordenó soberanamente para producir los fines que Él desea. Los medios que Dios instituyó para nuestro sustento y crecimiento espiritual en la gracia son los que denominamos medios ordinarios de gracia, es decir, la Palabra, la oración, los sacramentos del bautismo y la Cena del Señor, además de la disciplina eclesiástica y el cuidado de las almas, que van necesariamente ligados a los anteriores. Estos medios son designados por Dios, tienen el poder del Espíritu Santo y nos apuntan a Cristo. Además, nos sostienen y alimentan en nuestra unión con Cristo mientras descansamos en los fines soberanos de nuestro Dios trino.


Publicado originalmente en Tabletalk Magazine.
Burk Parsons
Burk Parsons

El Dr. Burk Parsons es pastor principal de Saint Andrew’s Chapel [Capilla de San Andrés] en Sanford, Florida, director de publicaciones de Ligonier Ministries, editor de Tabletalk magazine, y maestro de la Confraternidad de Enseñanza de Ligonier Ministries. Él es un ministro ordenado en la Iglesia Presbiteriana en América y director de Church Planting Fellowship. Es autor de Why Do We Have Creeds?, editor de Assured by God y John Calvin: A Heart for Devotion, Doctrine, and Doxology, y co-traductor y co-editor de ¿Cómo debe vivir el cristiano? de Juan Calvino.

La oración de fe sanará al enfermo

Coalición por el Evangelio

La oración de fe sanará al enfermo

MIGUEL NÚÑEZ • JOSÉ «PEPE» MENDOZA • FABIO ROSSI

La Biblia dice que la oración de fe sanará al enfermo, y que todo lo que pidamos al Padre en el nombre de Jesús, nos será dado. Pero, ¿cómo debemos orar por los enfermos? ¿Cómo debemos entender estos pasajes y cómo se aplican a la vida cristiana hoy? De eso es lo que hablaremos en este episodio, con nuestro invitado especial, el pastor Miguel Núñez.

Miguel Núñez es vicepresidente de Coalición por el Evangelio. Es el pastor de predicación y visión de la Iglesia Bautista Internacional, y presidente de Ministerios Integridad y Sabiduría. El Dr. Núñez y su ministerio es responsable de las conferencias Por Su Causa, que procuran atraer a los latinoamericanos a las verdades del cristianismo histórico. Puedes encontrarlo en Twitter.

​José «Pepe» Mendoza es el Director Editorial en Coalición por el Evangelio. Sirvió como pastor asociado en la Iglesia Bautista Internacional, en República Dominicana, y actualmente vive en Lima, Perú. Es profesor en el Instituto Integridad & Sabiduría, colabora con el programa hispano del Southern Baptist Theological Seminary, y también trabaja como editor de libros y recursos cristianos. Está casado con Erika y tienen una hija, Adriana. Puedes seguirlo en twitter.

Fabio Rossi sirve como Director Ejecutivo en Coalición por el Evangelio, estando a cargo de la administración general del equipo de trabajo, liderando todas nuestras iniciativas y supervisando el funcionamiento de nuestras diferentes plataformas. También sirve como Anciano Pastor en la Iglesia Centro Bíblico El Camino, en la Ciudad de Guatemala, donde vive junto a su esposa Carol, y sus dos hijos.

El tiempo y el individuo

Ministerios Ligonier

El Blog de Ligonier

Serie: Tiempo

El tiempo y el individuo
Por Joe Holland

Nota del editor: Este es el quinto capítulo en la serie de artículos de Tabletalk Magazine: Tiempo

engo que imaginar que estarían aterrorizados; agradecidos, pero aterrorizados. 

El Dios olvidado, revelado a Moisés por medio de un fuego inusual, acababa de poner al ejército más grande del mundo en el fondo del mar mientras abría un camino para que Su pueblo andrajoso se escapara entre dos imponentes muros de agua. ¿Quién era ese Dios? ¿Cómo es Él? ¿Qué requiere de aquellos que son llamados por Su nombre? ¿Podría acaso ese pueblo terminar en el fondo del mar? Estas eran preguntas que probablemente estaban en la mente de los israelitas, estas interrogantes y la emocionante gratitud de ser un pueblo libre por primera vez en su historia.

Dios daría respuestas a estas preguntas, respuestas enmarcadas en Su amor abundante e inquebrantable. Estas respuestas vinieron por medio de esta ley, especialmente los Diez Mandamientos, pacientemente dados en dos ocasiones. En estas leyes, los israelitas encontraron que este Dios, su Dios del pacto, no era caprichoso en lo absoluto. En este simple Decálogo, encontraron un breve resumen de la vida humana según la manera en que Dios había diseñado que se viviera, una respuesta resumida a todas las grandes preguntas de la vida.

La razón por la que inicio aquí, con el Decálogo, es para tener un marco de referencia en nuestro uso del tiempo como individuos, como personas creadas a imagen de Dios (Gn 1:26-27) y como personas que están siendo redimidas a imagen de Dios (Rom 8:29), según el diseño de Dios para el uso del tiempo individual. No lo he mencionado todavía, pero un vistazo rápido a los Diez Mandamientos, usando como filtro el tema del tiempo, nos lleva directamente al final de la primera tabla, al cuarto mandamiento. El cuarto mandamiento dice:

Acuérdate del día de reposo para santificarlo. Seis días trabajarás y harás toda tu obra, mas el séptimo día es día de reposo para el SEÑOR tu Dios; no harás en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu ganado, ni el extranjero que está contigo. Porque en seis días hizo el SEÑOR los cielos y la tierra, el mar y todo lo que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, el SEÑOR bendijo el día de reposo y lo santificó (Ex 20:8-11).

En el recuento del Decálogo en Deuteronomio se observa el único cambio de contenido en el cuarto mandamiento, ya que en esta oportunidad el mandamiento se basa en la redención —«Y acuérdate que fuiste esclavo en la tierra de Egipto, y que el SEÑOR tu Dios te sacó de allí con mano fuerte y brazo extendido; por lo tanto, el SEÑOR tu Dios te ha ordenado que guardes el día de reposo» (Dt 5:15)— a diferencia del énfasis en la creación que vemos en la versión del cuarto mandamiento en Éxodo, un cambio que resalta la experiencia de los esclavos liberados: creados por Dios y redimidos por Dios. Podemos ver, entonces, que el Decálogo habla específicamente de cómo el individuo usa el tiempo y lo hace dentro del marco de la historia redentora, creación por medio de la redención.

El cuarto mandamiento, como los otros mandamientos, comunica tanto en lo que no dice como en lo que dice. Algunos mandamientos equilibran un positivo tácito con un negativo claro: no matarás claramente implica el mandato positivo a proteger la vida. Pero cuando llegamos al cuarto mandamiento, no es un negativo-positivo lo que encontramos, sino un ritmo: descanso y trabajo. En la economía del Antiguo Testamento, el descanso ocurría al final de la semana, un punto muy claro para todo aquel que trabaja arduamente de lunes a sábado. Pero, con la muerte y resurrección de Jesús, el día de reposo cambia, de forma gloriosa y aparentemente incongruente, del último día de la semana al primer día de la semana (Hch 20:71 Co 16:2Ap 1:10). Este cambio en el día de reposo tiene sentido en varios frentes teológicos diferentes, sin mencionar la forma en que la obra redentora de Jesús replantea el tiempo para la Iglesia, pasando de un enfoque en la creación a un enfoque en la redención, o cómo iniciamos nuestras semanas como cristianos desde un lugar de descanso, ya que nuestro Descanso, Jesús, ha venido. Pero este cambio de nuestro calendario semanal es además una especie de cumplimiento del patrón de la creación.

Lo que muchos cristianos pasan por alto en su estudio del Génesis es la forma en la que se definen los días. El estribillo a lo largo del primer capítulo dice: «y fue la tarde y fue la mañana: el… día» (Gn 1:5813192331). El punto a enfatizar es que cada día inicia con la tarde y es seguido por la mañana. Lo que encontramos en el reposo cristiano, y lo que es útil para nuestra consideración del individuo y el tiempo, es que tanto en los días de la creación como en la semana bajo la economía del Nuevo Testamento, el descanso viene antes del trabajo. Un compromiso activo y una planificación para la pasividad preceden a un compromiso activo y una planificación para el trabajo. Esta es la aparente incongruencia del tiempo bajo la provisión de la gracia soberana de Dios.

¿Por qué hemos pasado tanto tiempo en el cuarto mandamiento? La respuesta simple es que antes de considerar el tema de este artículo —el tiempo y el individuo, con un énfasis especial en el descanso y la revitalización personal— debemos reconsiderar la forma en que pensamos acerca del descanso. El estado actual del pensamiento bíblico sobre estos temas es deplorable. El descanso y la revitalización personal no son cosas que ocurren luego de haber trabajado tan duro que no hay otra opción para el uso de nuestro tiempo. No somos máquinas. No cumplimos ciclos de operación. No nos «recargamos». Todos estos puntos de vista sobre el tiempo, el individuo y el descanso impregnan nuestra noción moderna de la productividad. ¿Debemos ser productivos? Absolutamente. Debemos abundar en frutos para el Señor (Jn 15:6). ¿Es la pereza un pecado? Absolutamente (2 Tes 3:10). ¿Pueden el descanso y la revitalización llegar a ser vistos como lujos en vez de mandatos bíblicos? Absolutamente.

Este es el punto que se demuestra en el cuarto mandamiento, el único que habla acerca del tiempo: cuando hablamos acerca del tiempo, especialmente el uso que el individuo hace del tiempo, el énfasis está en el descanso. Este punto se resalta aún más por las dos pruebas que hemos visto. En primer lugar, el mandamiento acerca del tiempo que rige tanto el descanso como el trabajo fiel está formulado de tal manera que hace del descanso —del día de reposo— el énfasis, ya que aparece primero, mientras que el mandato bíblico de una labor diligente sigue al mandato de descansar. En segundo lugar, tanto la definición del día en la creación como la definición de la semana después de la resurrección de Jesús enfatizan que iniciamos períodos de tiempo partiendo de un estado de descanso y luego nos movemos hacia el trabajo: una noche de descanso inicia el día bíblico y un día de descanso inicia la semana bíblica. Este cambio en nuestra visión de cómo invertimos nuestro tiempo personal es tan radical que requiere más que una nueva visión de un mandamiento, de un día y de una semana.

Debería señalar también que este artículo se enfoca en nuestro uso personal del tiempo, tiempo que normalmente queda fuera de nuestra agenda de trabajo, el tiempo en el que estamos inactivos, el tiempo de revitalización. Este tiempo contrasta con nuestras horas de trabajo, sin importar cómo definimos estas horas de trabajo. Mi argumento es que Dios tiene la intención de que comencemos partiendo del descanso y la revitalización y solo entonces procedamos con nuestro trabajo. Para poner en práctica una visión bíblica del tiempo personal, debemos tener una visión correcta de nosotros mismos en referencia a Dios. Comparemos dos puntos de vista.

Al primer punto de vista lo podemos llamar la visión deísta moderna del tiempo. Nuestro cristiano promedio —llamémosle Juan— tiene esta posición. Él ama a Dios, a su iglesia y a su familia. Juan trabaja en finanzas corporativas y tiene la posibilidad de comprar una casa para su familia en los suburbios. Él trabaja sesenta o más horas a la semana durante esta etapa de su carrera profesional, a la que aquellos que trabajan en finanzas le llaman «su mejor momento». Él gana un buen salario, pero le sale muy caro al final del día. Estar exhausto es lo normal. Su familia recibe las sobras, cuando las sobras están disponibles y no están comprometidas a lo que Juan llama su «tiempo personal» en su «cueva masculina». Los sábados los dedica a las actividades deportivas de sus hijos. Las mañanas de los domingos son para la iglesia. Juan no sabe qué hacer los domingos en la tarde. Juan se está desgastando lentamente, pero él no se ha dado cuenta. Sus relaciones en el hogar están sufriendo. Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que leyó la Biblia y oró por más de veinte segundos antes de quedarse dormido. Le digo a los hombres que discipulo, que este tipo de semana durante todo el año no termina en nada bueno. Juan ha perdido el punto de vista bíblico con respecto al tiempo y el descanso.

En nuestro segundo punto de vista, intentaremos reorientar nuestra visión del tiempo tomando como referencia el cuarto mandamiento, la creación y la redención. Ahora examinemos a Roberto. Él tiene un punto de vista más bíblico sobre el descanso. Roberto también es cristiano y trabaja en la misma oficina que Juan. Sin embargo, aunque Roberto es un trabajador diligente, no pasa tanto tiempo en la oficina. Él no se queda más horas de la cuenta para hacer el trabajo «opcional» en proyectos importantes. De hecho, Roberto cree que un descanso apropiado le permitirá lograr más en el trabajo que trabajar horas extra. Él ve el descanso no solo como un mandato de parte de Dios para él, sino como un regalo de Dios. Gracias a su cuidado en no sobrecargarse de trabajo, Roberto puede ofrecer más de sí mismo a su familia. Su tiempo en las tardes lo dedica a su esposa e hijos. Él no tiene que colapsar en el sofá. Él escoge revitalizarse haciendo actividades en familia. De manera intencional duerme lo suficiente cada noche, ora, lee su Biblia y disfruta la adoración y el tiempo de descanso los domingos. Roberto valora el descanso y el tiempo personal como un regalo de Dios para prepararlo para ser diligente en su trabajo, no como las sobras de su tiempo después de una labor ardua.

En esas descripciones, nos vemos tentados a comparar a Juan y Roberto por sus actividades. Pero esa sería una comparación equivocada. A pesar de que ambos son cristianos genuinos, tienen puntos de vista radicalmente diferentes acerca de la gracia soberana de Dios. La única forma en que puedes priorizar el descanso es creyendo en el control bondadoso y providencial de Dios sobre todas las cosas. Si Dios no está en control, o si Él no es abundantemente bondadoso o no es quien nos asigna nuestras tareas diarias, entonces nuestra protección y éxito futuro dependerá completamente de nosotros. Tenemos que renunciar al descanso, sacrificar el descanso a nuestros ídolos del éxito y la seguridad. Nos colocamos en la posición de asegurar lo que solo Dios puede proveer y, como resultado, no tenemos lugar en nuestra vida para el descanso. Pero cuando empezamos con la gracia soberana de Dios, podemos empezar desde el descanso hacia el trabajo. Cada día empezamos con la noche: nosotros dormimos y Dios está despierto trabajando (Sal 121:3-4); nos despertamos cada mañana para unirnos al Señor en Su labor, involucrarnos en las obras que Él ha preparado de antemano para nosotros (Ef 2:10). Cada semana iniciamos con un día de celebración, un día de inactividad, un día de descanso; iniciamos la semana en el segundo día de la semana proclamando que nuestro Dios es tan fuerte que Él no necesita nuestra ayuda para iniciar cada semana: Él lo logra por Su cuenta.

Empezar partiendo desde el descanso hacia el trabajo, como hemos visto, incluye tanto un punto de vista bíblico del cuarto mandamiento como de la gracia soberana de Dios. De manera práctica, esto significa que nuestro descanso adquiere un sabor diferente, incorporando distintas prácticas, específicamente descanso físico, el descanso de la adoración y el descanso que viene al celebrar entre amigos.

Los cristianos tienen la orden de descansar físicamente. Esta es una gran parte del cuarto mandamiento, del día de reposo y de los días que inician con el sueño. Una parte importante del descanso físico es dormir lo suficiente. Como dice Matthew Walker en su libro Why We Sleep [Por qué dormimos]: «Dormir es la acción más eficaz que podemos hacer para restablecer la salud de nuestro cerebro y nuestro cuerpo cada día». Walker descubrió esto en su investigación científica; los cristianos lo conocemos como una verdad bíblica. Debemos dormir. Dios diseñó nuestro sueño de tal manera que estamos eficazmente paralizados mientras dormimos. El dormir es la forma en que Dios asegura que manejemos el tiempo, el descanso y nuestra propia mortalidad. Una de las cosas más poderosas que puedes hacer físicamente para demostrar tu confianza en el gobierno soberano y bondadoso de Dios es tener una buena noche de descanso (Sal 127:2). Los otros aspectos del descanso físico giran en torno a esta práctica central.

A los cristianos también se les manda a disfrutar el descanso de la adoración. En última instancia, Dios es nuestro descanso (Sal 4:8), Él es nuestro reposo eterno (Heb 4:11). Esta es la forma en que la adoración es un descanso para nuestras almas. Recibimos refrigerio espiritual cuando pasamos tiempo privado en la oración y la lectura de la Biblia. Recibimos un descanso especial cuando adoramos junto a nuestros hermanos y hermanas cada domingo. El cristianismo supera con creces a los bancos en número de días feriados. Nuestro Dios ha ordenado un día feriado cada semana, un día para regocijarnos y descansar en Él.

En tercer lugar, a los cristianos se les ordena experimentar el descanso de la celebración con amigos y familia. La Cena del Señor el domingo es un modelo de celebración que debemos disfrutar a través de la semana, reunidos con amigos y familiares para agradecer a Dios por Su provisión, para cantar y para reír. Cuando los científicos sociales seculares hablan acerca de la importancia de las cenas familiares, solo se hacen eco de la antropología bíblica. Fuimos diseñados para recibir el descanso y el refrigerio que vienen al celebrar y festejar con amigos y familiares.

Así que, hablando de manera práctica, lo mejor que puedes hacer para disfrutar tu tiempo personal es, en primer lugar, deshacerte de los puntos de vista no bíblicos sobre el trabajo, el descanso y el carácter bondadoso de Dios. Luego, enfócate en glorificar a Dios por medio del descanso físico, unas cuantas horas cada día y un día a la semana. Este descanso físico se podrá apreciar especialmente en tu compromiso de dormir lo suficiente. Además, enfócate en tu descanso espiritual, la renovación que viene por medio de la adoración pública y privada al Señor. Por último, enfócate en el descanso que proviene de las relaciones, celebraciones, actividades y fiestas con familiares y amigos, regocijándote con gratitud en el Dios de tu salvación.

Al final, lo que estas prácticas y el cuarto mandamiento nos presentan es un cuadro de la vida de nuestro Señor, Jesús el Cristo. Él obedeció todas las leyes de Dios, incluyendo el cuarto mandamiento, por nosotros y para nuestra salvación. Él vino a hacer la voluntad de Su Padre y confió en el gobierno soberano de Su Padre, aun de camino a la cruz y a través de la misma. Jesús descansó y durmió, a veces tan profundamente que ni una tormenta podía despertarlo (Lc 8:22-25). Jesús comió y celebró con Sus amigos y familiares frecuentemente (Lc 7:34), mientras Él, en Su humanidad, se benefició del refrigerio de Sus amigos (Jn 15:15). Jesús es quien nos invita a seguirle en el uso bíblico de nuestro tiempo personal para el descanso y la revitalización en el servicio a Él y a los demás. Al final, es en Jesús que encontramos nuestro descanso (Mt 11:28).


Publicado originalmente en Tabletalk Magazine.
Joe Holland
Joe Holland

El Rev. Joe Holland es un editor asociado de Ligonier Ministries y un anciano docente en la Presbyterian Church in America.

1 – Fundamentos de la fe cristiana

Alimentemos El Alma

Serie: Fundamentos de la Fe Cristiana

1 – Fundamentos de la fe cristiana

Por: John MacArthur

ESTUDIO BIBLICO
FUNDAMENTOS DE LA FE CRISTIANA

ES UN ESTUDIO PARA GUIAR A LOS CREYENTES DE TODAS LAS ETAPAS, Y HA SIDO ELABORADO A TRAVÉS DE DÉCADAS DE REFINAMIENTO POR LOS ANCIANOS, MAESTROS Y PASTORES DE LA IGLESIA GRACE COMMUNITY.
ESTE MATERIAL FUNDAMENTAL HA SIDO ENSEÑADO Y PROBADA EN EL AULA BAJO EL LIDERAZGO DEL PASTOR JOHN MACARTHUR, Y HA DEMOSTRADO SU EFICACIA A TRAVÉS DE LAS VIDAS QUE HA INFLUENCIADO.

LAS 13 LECCIONES TRATARÁ ESTAS VERDADES FUNDAMENTALES QUE TODOS LOS CREYENTES DEBEN COMPRENDER:

1- INTRODUCCIÓN A LA BIBLIA
2- CÓMO CONOCER LA BIBLIA
3- DIOS: SU CARÁCTER Y ATRIBUTOS
4- LA PERSONA DE JESUCRISTO
5- LA OBRA DE CRISTO
6- LA SALVACIÓN
7- LA PERSONA Y MINISTERIO DEL ESPÍRITU SANTO
8- LA ORACIÓN Y EL CREYENTE
9- LA IGLESIA: COMUNIÓN Y ADORACIÓN
10- LOS DONES ESPIRITUALES
11- LA EVANGELIZACIÓN Y EL CREYENTE
12- LA OBEDIENCIA
13- LA VOLUNTAD Y LA GUÍA DE DIOS

Claro, el poder detrás de este currículum no está en su formato o plan, sino en la Palabra de Dios en la cual está basado. Sabemos que cuando el Espíritu Santo usa Su palabra en la vida de las personas, sus vidas son transformadas. Y es por esto que estoy tan emocionado de que estos materiales hayan llegado a sus manos. FDF le ha dado la bienvenida a millares de personas en la iglesia y en la familia de Cristo. Ha ayudado a creyentes a construir un fundamento espiritual en roca sólida.

Confío en que esto lo beneficiará a usted y a su iglesia de la misma manera.
John MacArthur
Pastor-Maestro
Grace Community Church

Church, G. C., & MacArthur, J., Jr. (2013). Fundamentos de la fe (guía del líder): 13 lecciones para crecer en la gracia y conocimiento de jesucristo. Chicago, IL: Moody Publishers.

GUIA DE ESTUDIO
FUNDAMENTOS DE LA FE
http://www.elolivo.net/LIBROS/MacArth…

5 – El Primer Robin Hood

Sabiduría para el Corazón

Serie: Vida de David (1 y 2 Samuel)

ESTUDIO DE LA VIDA DEL REY DAVID

5 – El Primer Robin Hood

Stephen Davey

Sabiduría para el Corazón

Sabiduría para el Corazón comenzó en 2007 como una extensión del ministerio de enseñanza de Stephen Davey a su congregación, la Iglesia Bautista Colonial, ubicada en Carolina del Norte, EEUU. Desde entonces, el ministerio ha crecido, y hoy por hoy es un ministerio internacional, transmitido a través de todo el mundo vía radio e internet en seis idiomas: Inglés, Español, Portugués, Árabe, Chino Mandarín, y Swahili.

Sabiduría para el Corazón es el ministerio internacional de enseñanza bíblica del Pastor Stephen Davey, traducido y adaptado al español por Daniel Kukin.

Por la gracia de Dios esperamos proveer contenido bíblico y confiable en más idiomas y alcanzar al mundo con el mensaje de la Palabra de Dios.

El Evangelio en la selva (2)

Domingo 6 Febrero

Alégrense todos los que en ti confían; den voces de júbilo para siempre, porque tú los defiendes; en ti se regocijen los que aman tu nombre.

Salmo 5:11

El gozo del Señor es vuestra fuerza.

Nehemías 8:10

El Evangelio en la selva (2)

Los días siguientes, Ian y Alan visitaron a otros grupos en la selva. Alan estaba sorprendido por la cálida y atenta acogida de los creyentes.

 – No puedo entender por qué estas personas tan pobres se ven tan felices, declaró Alan en el camino de regreso.

 – Es porque tienen a Jesucristo como su Salvador, saben que sus pecados fueron perdonados y tienen la vida eterna, respondió Ian.

Luego tuvieron una larga conversación. Así fue como Ian y Alan intercambiaron preguntas y reflexiones. Por fin, poco a poco, Alan experimentó la felicidad de tener a Jesucristo como Salvador, el gozo de ser perdonado y tener su lugar preparado en el cielo. Ese opositor a la propagación del Evangelio pasó pronto a ser un predicador convencido del mismo Evangelio.

¿Por qué los cristianos desean anunciar la buena nueva de la salvación a los que nunca la escucharon? Primero por obediencia al mandamiento de Jesucristo: “Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura” (Marcos 16:15). Luego porque están convencidos de que solo hay salvación en Jesucristo (Hechos 4:12), y quieren compartir el gozo de ser amados por un Dios vivo y misericordioso. No obstante, es necesario hacerlo respetando al otro y mostrando el amor que dicta el Evangelio.

“Así nos ha mandado el Señor, diciendo: Te he puesto para luz de los gentiles, a fin de que seas para salvación hasta lo último de la tierra” (Hechos 13:47).

Génesis 40 – Mateo 23 – Salmo 19:11-14 – Proverbios 7:24-27

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

12 – LA PREEXISTENCIA DE DIOS

Hombre Reformado

Serie: Grandes Doctrinas De La Biblia

2. LA NATURALEZA Y LOS ATRIBUTOS DE DIOS

12 LA PREEXISTENCIA DE DIOS

R.C.Sproul

Cuando la Biblia declara que Dios es el Creador del universo nos está señalando que Dios mismo no ha sido creado. Existe una diferencia crucial entre el Creador y la creación. La creación tiene el sello del Creador y es testigo de su gloria. Pero esta creación nunca será digna de adoración. No es suprema.

Es imposible que algo se cree a sí mismo. El concepto de la auto-creación es una contradicción de palabras, es una afirmación carente de sentido. Le solicito al lector que se detenga y reflexione un poco. Nada puede auto-crearse. Ni siquiera Dios puede crearse a sí mismo. Para que Dios se creara a sí mismo debería haber sido antes que Él. Ni siquiera Dios puede hacer eso.

Todo efecto debe tener una causa. Esto es cierto por definición. Pero Dios no es un efecto. Él no tiene principio y por lo tanto no tiene ninguna causa precedente. Él es eterno. Él siempre ha sido o es. Él tiene, dentro de sí mismo, el poder de ser. No necesita de ninguna ayuda de recursos externos para seguir existiendo. Esto es lo que significa la idea de la preexistencia. Reconocemos que se trata de un concepto elevado y tremendo. No conocemos nada que se le parezca. Todo lo que percibimos en nuestro marco de referencia es dependiente y ha sido creado. No podemos entender cabalmente algo que sea preexistente.

Pero solo porque sea imposible (por definición) que una criatura sea preexistente no significa que sea imposible que el Creador sea preexistente. Dios, como nosotros, no puede crearse a sí mismo. Pero Dios, a diferencia de nosotros, puede ser preexistente. En realidad esto constituye la esencia misma de la diferencia que existe entre el Creador y la creación. Esto es lo que lo convierte en el Ser Supremo y en 1a fuente de todos los demás seres.

El concepto de preexistencia no viola ninguna ley racional, lógica o científica. Es una noción racional válida. Por el contrario, el concepto de la autocreación viola la más básica de todas las leyes racionales, lógicas y científicas – – la ley de la no contradicción. La preexistencia es un concepto racional; la autocreación es irracional.

La noción de que algo sea preexistente no es solo racionalmente posible, es racionalmente necesaria. Nuevamente, la razón exige que si algo es, entonces debe haber algo que contenga dentro de sí mismo la capacidad de ser. De lo contrario no había nada. Si no hubiese algo que existiera en sí mismo, nada podría existir.

Posiblemente la pregunta más antigua y más profunda sea: ¿Por qué hay algo en vez de nada? Una respuesta necesaria para al menos parte de la pregunta es porque Dios existe. Dios existe

en sí mismo eternamente. Es el origen y la fuente del ser. Solo El tiene, dentro de sí mismo, el poder de ser. Pablo declara que nuestra propia existencia depende del poder del ser de Dios: «Porque en él vivimos, y nos movemos, y somos» (Acts 17:28).

Resumen

1. Todo efecto debe tener una causa.

2. Dios no es un efecto; Dios no tiene causa.

3. La autocreación es un concepto irracional.

4. La preexistencia es un concepto racional. .

5. La preexistencia no es solamente posible sino que es racionalmente necesaria.

Pasajes bíblicos para la reflexión

Ps. 90:2

Jn. 1:1-5

Acts 17:22-31

Col. 1:15-20

Rev. 1:8

R.C. Sproul

El Dr. R.C. Sproul fue fundador de los Ministerios Ligonier, pastor fundador de Saint Andrew’s Chapel en Sanford, Florida, primer presidente de Reformation Bible College y editor ejecutivo de la revista Tabletalk. Fue reconocido en todo el mundo por su articulada defensa de la inerrancia de las Escrituras y la necesidad de que el pueblo de Dios se mantenga con convicción en Su Palabra. Su programa de radio, Renewing Your Mind (Renovando Tu Mente), se sigue emitiendo diariamente en cientos de emisoras de radio de todo el mundo y también se puede escuchar en línea. Escribió más de cien libros, incluyendo La santidad de Dios, Escogidos por Dios, Todos somos teólogos, Moisés y la zarza ardiente, Sorprendido por el sufrimiento, entre otros.

ARTÍCULO TOMADO DE: http://www.hombrereformado.org/grandes-doctrinas-de-la-biblia—r-c-sproul

¿Qué es la Biblia? ¿Quién la escribió? ¿Cuántos libros tiene?

¿Qué es la Biblia? ¿Quién la escribió? ¿Cuántos libros tiene?

La Biblia es el Libro más impreso de la historia, más traducido, más vendido y a la vez más quemado. Surgen muchas preguntas acerca de la Biblia, por lo cual, contestaremos algunas de ellas a continuación. Lee También: ¿Cómo se divide la Biblia?.

¿Qué es la Biblia?

Qué es la Biblia

La Biblia es la Palabra de Dios revelada a la humanidad (Ex 31:1832:16), su autor es Dios mismo y su interprete El Espíritu Santo (2 Sa 23:22 Pe 1:21). Su tema principal es la redención del hombre por medio de Jesucristo (Jn 3:16). Pero también es útil para enseñar, exhortar, corregir e instruir en justicia al hombre (2 Ti 3:16).

¿Qué significa la Palabra Biblia?

La palabra Biblia proviene del griego «Biblíon» y su significado traducido es «Libros o Rollos».

¿Quién escribió la Biblia?

¿Quién escribió la Biblia_

La Biblia fue escrita por 40 personas escogidas y preparadas por Dios en diferentes épocas y lugares.Sus autores fueron reyes, príncipes, poetas, profetas, pastores, sacerdotes, doctores y otros simplemente fueron pescadores. Fue completada en un periodo aproximadamente de 1600 años y escrita en 3 idiomas diferentes. Pero a pesar de sus distintos escritores, ocupaciones e idiomas, de vivir en lugares y tiempos diferentes, todos los libros de la Biblia muestran una unidad y fue la inspiración divina dada por El Espíritu Santo a cada uno de sus autores (2 Sa 23:2).

¿Como está dividida la Biblia?

¿Como está dividida la Biblia?

La Biblia está dividida en Antiguo Testamento y Nuevo Testamento. La palabra «Testamento» tiene como significado «Pacto» o «Alianza«, haciendo referencia a los pactos de Dios con su Pueblo escogido (Ex 19:5-6) y con Su Hijo Jesucristo (Mt 26:26-28). El Antiguo Testamento narra la preparación de la Salvación (Jr 31:31-34). Mientras que el Nuevo Testamento muestra la manifestación de la Salvación por medio de Jesucristo (He 13:20). Por otra parte estos dos pactos dividieron los tiempos de la humanidad en «antes de Cristo» (a.C.) y «después de Cristo» (d.C.).

¿Cuántos libros tiene la Biblia?

¿Cuántos libros tiene la Biblia?

La Biblia tiene en total 66 libros, 39 del Antiguo Testamento y 27 del Nuevo Testamento. Los 39 libros del Antiguo Testamento están compuestos por 5 libros del Pentateuco, 12 libros históricos, 5 poéticos, 5 de profetas mayores y 12 de profetas menores. Mientras que los 27 libros del Nuevo Testamento están formados por 4 evangelios, 1 libro histórico, 13 cartas paulinas, 8 cartas generales y 1 libro profético.

¿Cuáles son los libros de la Biblia?

Antiguo Testamento

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Abreviaturas del Antiguo Testamento

Los 39 libros del Antiguo Testamento son:

  • Ge = Génesis
  • Ex = Éxodo
  • Lv = Levítico
  • Nm = Números
  • Dt = Deuteronomio
  • Jos = Josué
  • Jue = Jueces
  • Rt = Rut
  • 1 Sm = 1 Samuel
  • 2 Sm = 2 Samuel
  • 1 Re = 1 Reyes
  • 2 Re = 2 Reyes
  • 1 Cr = 1 Crónicas
  • 2 Cr = 2 Crónicas
  • Esd = Esdras
  • Neh = Nehemías
  • Est = Ester
  • Job = Job
  • Sal = Salmos
  • Pr = Proverbios
  • Ec = Eclesiastés
  • Cnt = Cantares
  • Is = Isaías
  • Jr = Jeremías
  • Lm = Lamentaciones
  • Ez = Ezequiel
  • Dn = Daniel
  • Os = Oseas
  • Jl = Joel
  • Am = Amós
  • Abd = Abdías
  • Jon = Jonás
  • Mi = Miqueas
  • Nah = Nahúm
  • Hab = Habacuc
  • Sof = Sofonías
  • Hag = Hageo
  • Zac = Zacarías
  • Mal = Malaquías

Nuevo Testamento

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Abreviaturas del Nuevo Testamento

Los 27 libros del Nuevo Testamento son:

  • Mt = Mateo
  • Mr = Marcos
  • Lc = Lucas
  • Jn = Juan
  • Hch = Hechos
  • Ro = Romanos
  • 1 Co = 1 Corintios
  • 2 Co = 2 Corintios
  • Gl = Gálatas
  • Ef = Efesios
  • Flp = Filipenses
  • Col = Colosenses
  • 1 Tes = 1 Tesalonicenses
  • 2 Tes = 2 Tesalonicenses
  • 1 Ti = 1 Timoteo
  • 2 Ti = 2 Timoteo
  • Tit = Tito
  • Flm = Filemón
  • He = Hebreos
  • Stg = Santiago
  • 1 Pe = 1 Pedro
  • 2 Pe = 2 Pedro
  • 1 Jn = 1 Juan
  • 2 Jn = 2 Juan
  • 3 Jn = 3 Juan
  • Jud = Judas
  • Ap = Apocalipsis

¿Cuántos capítulos tiene la Biblia?

La Biblia contiene un total de 1.189 capítulos. Formada por 929 capítulos en el Antiguo Testamento y 260 en el Nuevo Testamento.

¿Cuántos versículos tiene la Biblia?

La Biblia está formada por un total de 31.102 versículos entre el Antiguo y Nuevo Testamento.

¿Cuál es el Libro más largo de la Biblia?

El libro más largo de la Biblia es Salmos con 150 capítulos.

¿Cuál es el Libro más corto de la Biblia?

El libro más corto de la Biblia es la Segunda Carta de Juan con 13 versículos en un único capitulo.

¿Cuál es el Capitulo más largo de la Biblia?

El Salmo 119 es el capitulo más largo de la Biblia con 176 versículos.

¿Cuál es el Capitulo mas corto de la Biblia?

El Salmo 117 es el capitulo más corto de la Biblia con únicamente 2 versículos.

¿Cual es el Versículo más largo de la Biblia?

El Versículo 9 del capitulo 8 del Libro de Ester es el más largo de la Biblia con 80 palabras en la Versión RVA 1960 (Est 8:9).

¿Cual es el Versículo más corto de la Biblia?

El Versículo 13 del capitulo 20 del Libro de Exodo es el mas corto de la la Biblia con 9 letras en la Versión RVA 1960 (Ex 20:13).

¿En qué idioma se escribió la Biblia?

¿En qué idioma se escribió la Biblia?

La Biblia fue escrita en tres idiomas, hebreo, arameo y griego. Por lo tanto, los Primeros 39 libros del Antiguo Testamento fueron escritos principalmente para los Judíos en hebreo y algunos pasajes en arameo. También fue traducido al griego 100 años antes de Jesucristo. Mientras que los 27 libros del Nuevo Testamento fueron escritos principalmente para los Gentiles en griego, el idioma comúnmente hablado por los gentiles a través del Imperio Romano.

¿En qué lugares se escribió la Biblia?

¿En qué lugares se escribió la Biblia?

La Biblia fue escrita en tres continentes, África, Asia y Europa. Los primeros 5 Libros de la Biblia fueron escritos en África, en el Desierto del Sinaí por Moisés. Algunos otros fueron escritos en Asia cuando tomaron posesión de la tierra prometida y durante la cautividad de Babilonia. Mientras que por último, algunos de los libros del Nuevo Testamento fueron escritos en Asia y Europa, durante los viajes de Lucas, el encarcelamiento de Pablo en Roma y el destierro de Juan en la Isla griega de Patmos.

¿Cómo entender la Biblia?

¿Cómo entender la Biblia?

Para entender la Biblia lo primero que tenemos que hacer es orar, para que Dios revele su palabra a nosotros (Jr 33:3). Si pretendemos leer la Biblia de manera literal nunca la entenderemos, porque en ella están escritos misterios que solo Dios revela por medio de su Espíritu (1 Co 2:14). Dios es Espíritu, por lo tanto es el único que conoce y puede hablar al espíritu del hombre (1 Co 2:10-11Jn 4:24).

Otro consejo para entender la Biblia es apartarnos del mal y tener un corazón humilde para aceptar su palabra (1 Co 2:9), como está escrito en Proverbios 1:7 «El principio de la sabiduría es el temor de Jehová, Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza». En conclusión, con un corazón lleno de resentimiento, egoísmo, maldad y paradigmas nunca le será revelado la Palabra de Dios (Stg 4:6Sal 138:6Pr 3:34).

¿Cómo empezar a leer la Biblia?

¿Cómo empezar a leer la Biblia?

Para saber cómo empezar a leer la Biblia, lo que generalmente se recomienda es comenzar por el Nuevo Testamento en los Evangelios. La Palabra Evangelio significa «Buenas Nuevas» y habla acerca de la Manifestación de la Salvación escrita por los profetas del Antiguo Testamento y cumplida en Jesucristo.

Los Evangelios recomendados para que una persona comience a leer la Biblia son Mateo, Marcos y Lucas. A estos tres libros se les llama «Evangelios Sinópticos», ya que presentan los asuntos principales de la Biblia de manera más clara, rápida y resumida. Mientras que el evangelio de Juan contiene un mensaje más espiritual dirigido a los que ya son Cristianos.

Otros libros muy buenos para leer en los inicios son el libro de los Salmos y Proverbios. En el libro de los Salmos vemos al hombre hablando de Dios, derramando su corazón en oración y alabanza, pero también describiéndole y exaltándole por la manifestación  de sus gloriosos atributos. Por otro lado, el libro de Proverbios es una colección de preceptos morales para orientar tanto a los padres, madres, hijos, empleados, empleadores, gobernantes, reyes, magistrados o cualquier tipo de persona.

¿Por qué leer la Biblia?

¿Por qué leer la Biblia?

La Biblia además de ser una Biblioteca compuesta por diferentes libros, también son las instrucciones de Dios para el Camino de la Salvación del hombre. En ella encontramos que todos los seres humanos hemos pecado contra Dios y que nadie puede ganarse el cielo por medio de las obras (Gl 2:16Ro 3:20).

La Biblia nos enseña que la Salvación del hombre únicamente es por medio de Jesucristo (1 Ti 2:5Jn 3:16). Quien nació de una mujer virgen conforme a las Escrituras (Is 7:14), vivió la vida que ninguno de nosotros hemos podido vivir, pero también llevó en Él, nuestro pecado y el castigo que nosotros nos merecíamos (Is 53:62 Co 5:21Col 2:14). Murió y resucito conforme a las Escrituras (Is 53:5-12), siendo entregado a la muerte por nuestras transgresiones y resucitado para justificarnos delante de Dios (Ro 4:25).

Otra de las razones por la cual leer la Biblia es que nos ayuda a conocer a Dios y nos instruye en su Sabiduría (Pr 2:1-7). Además ayuda a prosperar el camino del hombre (Jo 1:8), enseñándole, exhortándole, corrigiéndole e instruyéndole en Justicia (1 Ti 3:16).

Fuente: https://recursoscristianosweb.com/

Un resumen de cada libro de la Biblia

Coalición por el Evangelio

Un resumen de cada libro de la Biblia
​PATRICIA NAMNÚN

Toda la Biblia cuenta una sola historia: el gran relato de nuestra redención para la gloria de Dios. Cada página en la Escritura avanza esa narrativa y tiene el propósito de que conozcamos más el amor de nuestro Señor.

Aquí tienes un resumen de cada libro de la Biblia, que oro pueda ser de utilidad para ti a medida que te sumerges en esta historia:

Antiguo Testamento

Génesis: Creación, pecado, y fundamentos de la redención. Dios elige a una nación a través de la cual bendecirá a todas las demás.

Éxodo: Redención y liberación a través del poder de Dios y el derramamiento de sangre. Es un recordatorio de la fortaleza del Dios que cumple sus promesas.

Levítico: Acercamiento a un Dios santo a través de sacrificios. Describe cómo el pueblo de Israel debía lidiar con su pecado.

Números: Consecuencias de la desconfianza y desobediencia hacia un Dios santo. Muestra la realidad de la presencia de Dios con el pueblo de Israel a pesar de la  incredulidad de ellos.

Deuteronomio: Gran sermón predicado por Moisés al pueblo de Israel antes de la entrada a la tierra prometida. Recuenta el mover de Dios hasta el momento, y hace un énfasis especial en los peligros de olvidar la ley.

Josué: Posesión de la tierra prometida y el disfrute de las bendiciones de Dios a través de la obediencia.

Jueces: Contraste entre la infidelidad del pueblo de Israel y la fidelidad de Dios, y su liberación llena de gracia hacia su pueblo a través de personas escogidas.

Rut: Revela la soberanía de Dios y su fiel cuidado hacia su pueblo en tiempos de anarquía.

1 y 2 Samuel: Muestra la elección del pueblo y la institución de la monarquía con Saúl como Rey. Muestra también la elección de Dios en David como rey de Israel.

1 y 2 Reyes: División del pueblo de Dios: Israel en el norte y Judá en el sur. La desobediencia y rebelión contra Dios trae consecuencias, pero la esperanza para la nación permanece porque la familia de reyes elegida por Dios no ha llegado a su fin.

1 y 2 Crónicas: Dios permanece fiel a su pueblo y mantendrá su pacto con David. Se presenta un recuento de las características espirituales positivas de la dinastía de David.

Esdras: La restauración espiritual, moral, y social del remanente del pueblo de Dios que volvió del exilio, con especial énfasis en la reconstrucción del templo.

Nehemías: Reconstrucción de las murallas de Jerusalén, así como de las paredes espirituales del pueblo a través de siervos escogidos.

Ester: Dios preserva a su pueblo durante el exilio.

Job: Dios es soberano sobre el bienestar y el sufrimiento de su pueblo. Sus caminos a veces son incomprensibles para los hombres, pero Él siempre es digno de confianza.

Salmos: Dios es digno de alabanza por su carácter y sus obras. Muestra cómo acercarnos a Dios en adoración, acción de gracias, peticiones y súplicas, clamor, y expectativa.

Proverbios: Sabiduría e instrucción para el día a día del pueblo de Dios.

Eclesiastés: Muestra lo complicado de la vida debajo del sol. Apunta a la confianza en Dios en medio de este mundo caído y confuso, con la certeza de que toda meta terrenal apartada de Dios lleva a la frustración e insatisfacción.

Cantar de los Cantares: Dios endosa el amor marital en su expresión física y emocional.

Isaías: Profecías sobre el Salvador que vendrá de Judá para redimir y restaurar a su pueblo.

Jeremías: Profecías que anuncian el cautiverio de Judá y sus sufrimientos, culminando en el derrocamiento final de sus enemigos.

Lamentaciones: Jeremías se lamenta por la captura de Jerusalén y la destrucción del templo.

Ezequiel: Mensaje de advertencia, destrucción, y restauración a los judíos en cautividad.

Daniel: Ánimo para el pueblo judío exiliado a través de la revelación de la soberanía de Dios y su plan para Israel.

Oseas: Dios es fiel a Israel a pesar de la gran infidelidad del pueblo.

Joel: Profecías sobre el día del Señor.

Amós: Israel será juzgado por Dios porque Él es santo y su pueblo es pecador.

Abdías: Edom, y cualquier otra nación que se oponga a Dios y su pueblo, experimentará el juicio de Dios.

Jonás: Muestra cómo el plan de Dios para salvación abarca mucho más que salvar a Israel. 

Miqueas: Exposición de las injusticias de Judá y la justicia de Dios.

Nahúm: Profecías sobre la destrucción de un pueblo rebelde.

Habacuc: El profeta cuestiona la justicia de Dios, llegando a concluir que Dios es soberano y su justicia no tiene comparación.

Sofonías: El día del Señor está cerca.

Hageo: La restauración del templo muestra el deseo de Dios de renovar su relación con su pueblo y habitar entre ellos.

Zacarías: Dios mantendrá su pacto con Israel a través del Mesías.

Malaquías: Llamado al arrepentimiento sincero en preparación para la venida del Señor.

Nuevo Testamento

Mateo: Presenta a Jesús como el rey ungido profetizado, quien trajo su reino a nosotros y hoy posee toda autoridad.

Marcos: Conocido como el evangelio de acción, presenta a Jesús como el siervo sufriente a quien estamos llamados a imitar y seguir.  Presenta el discipulado de manera esencial como una relación con Jesús, no meramente como un código de conducta.

Lucas: Presenta a Jesús como el hombre perfecto, con un evangelio que es para todos: judíos y gentiles, pobres y ricos. Muestra cómo las promesas de Dios hechas a través de los profetas son cumplidas en Cristo.

Juan: Presenta a Jesús como Dios encarnado, superior a la creación. Él es aquel a quien la creación debe someterse. Este escrito tiene un enfoque universal, siendo el evangelio con más contenido teológico.

Hechos: Muestra a los creyentes siendo empoderados por el Espíritu Santo para ser testigos de las Buenas Nuevas de Cristo entre judíos y gentiles. 

Romanos: Sistematización de la mayor parte de las doctrinas de toda la Biblia. Muestra la justificación del hombre a través de Cristo. Por medio de su obra en la cruz, Dios juzga el pecado y manifiesta Su gracia salvadora.

1 Corintios: Pablo promueve la unidad, con base en las verdades centrales del evangelio, a una iglesia bastante dotada y dividida.

2 Corintios: El poder del Espíritu Santo en la vida, ministerio, sufrimiento, y mensaje de Pablo.

Gálatas: Con la muerte de Cristo se inaugura la era de un nuevo pacto, haciendo innecesaria la ley ceremonial o la ciudadanía judía para que seamos parte del pueblo de Dios. Muestra la justificación por la fe y no por las obras de la ley.

Efesios: Por la muerte de Cristo hemos recibido reconciliación con Dios y los unos con los otros.

Filipenses: Pablo estimula a los Filipenses, como ciudadanos celestiales, a crecer en su servicio hacia Dios y unos a otros, mostrando a Jesús como el ejemplo supremo.

Colosenses: Cristo es Señor sobre todas las cosas. Él redimió a su pueblo y lo hizo partícipe de su muerte y resurrección.

1 Tesalonicenses: Carta marcada por la segunda venida de Cristo y cómo este evento debe transformar nuestras vidas hoy.

2 Tesalonicenses: Similar a 1 Tesalonicenses, muestra la segunda venida de Cristo y, previo a esto, la rebelión y llegada del anticristo. Jesús regresará en victoria y hará justicia.

1 Timoteo: Evidencias prácticas del evangelio en la vida de los creyentes. El verdadero evangelio, a diferencia de las falsas enseñanzas, lleva a la piedad.

2 Timoteo: La carta más personal del apóstol Pablo. Apunta a la perseverancia en el evangelio a pesar del sufrimiento.

Tito: Muestra la relación inseparable entre fe y práctica. Presenta instrucciones sobre la manera cristiana de vivir y las características que deben tener los líderes de la iglesia.

Filemón: A través de un conflicto interpersonal, nos muestra el poder del evangelio para transformar vidas y relaciones.

Hebreos: Cristo es mejor y superior a los ángeles, a los sacerdotes, a Moisés, y al viejo pacto.

Santiago: Nuestra fe en Cristo debe manifestarse en nuestro obrar en cada área de nuestras vidas.

1 Pedro: Pedro escribe a los creyentes en medio de persecución, animándolos a gozarse en la salvación y poner sus ojos en la esperanza venidera.

2 Pedro: La gracia de Cristo transforma a los creyentes y los llena de poder para vivir conforme al evangelio a pesar de la oposición.

1 Juan: Un llamado en blanco y negro a la verdadera doctrina, una vida de obediencia, y una fe ferviente.

2 Juan: Llamado a una vida en el amor de Dios a la luz de la verdad de Jesucristo.

3 Juan: En breves palabras, hace un llamado a la perseverancia en medio de la oposición.

Judas: La iglesia debe defender la fe verdadera y los creyentes deben permanecer fieles hasta el final, resistiendo las falsas enseñanzas y siguiendo la verdad.

Apocalipsis: Celebración cósmica del triunfo de los propósitos de Dios a través de Cristo. Este triunfo ocurre en medio de mucho sufrimiento, pero la nota resonante en esta carta es la esperanza que tenemos al ver el total cumplimiento de las promesas de Dios y la victoria de Cristo.

Patricia Namnún es coordinadora de iniciativas femeninas de Coalición por el Evangelio, desde donde escribe, contacta autoras, y adquiere contenidos específicos para la mujer. Sirve en el ministerio matrimonios y de mujeres y es diaconisa en la Iglesia Bautista Internacional, República Dominicana. Patricia es graduada del Instituto Integridad & Sabiduría y tiene un certificado en ministerio del Southern Baptist Theological Seminary, a través del programa Seminary Wives Institute. Ama enseñar la Palabra a otras mujeres y está felizmente casada con Jairo desde el 2008 y juntos tienen tres hermosos hijos, Ezequiel, Isaac, y María Ester. Puedes encontrarla en Instagram y YouTube.