1 – La clave para terminar bien

Iglesia Bautista Internacional

Serie: El espíritu de la apostasía

1 – La clave para terminar bien

Miguel Núñez

Miguel Núñez

Es miembro del concilio de Coalición por el Evangelio. Es el pastor de predicación y visión de la Iglesia Bautista Internacional, y presidente de Ministerios Integridad y Sabiduría. El Dr. Núñez y su ministerio es responsable de las conferencias Por Su Causa, que procuran atraer a los latinoamericanos a las verdades del cristianismo histórico. Puede encontrarlo en Twitter.

Una producción de Ministerios Integridad & Sabiduría

Parte # 2 – Las señales de Dios

IGLESIA BAUTISTA CASTELLANA

Serie: La realidad de los milagros

Parte # 2

Las señales de Dios

Edgardo Piesco

Bienvenido a Iglesia Bautista Castellana. Mi nombre es Edgardo Piesco, actual pastor de la Iglesia Bautista Castellana y me siento muy honrado con su visita.

En cuanto a nuestra identidad, somos la primera iglesia evangélica establecida en Canadá contando con, 50 años de vida en el servicio a nuestra comunidad hispano-parlante. Nuestra congregación está constituida por inmigrantes provenientes de toda Latinoamérica. Oficiamos servicios en español y otros especiales en inglés para los jóvenes que dominan éste, como primera lengua. Nuestro objetivo primordial es hacer conocer el evangelio a nuestra comunidad en una actitud seria y de respeto por la dignidad humana.

Esta congregación se ha mantenido en una tradición de trabajo honesto, íntegro y procurando asistir a la sociedad. Nuestro enfoque es estrictamente bíblico; la predicación, expositiva; el objetivo de dicha predicación y enseñanza es que el pueblo conozca la Palabra de Dios sin especulaciones y/o manipulación de la misma, para la salvación del alma. Nuestra congregación promueve un ambiente familiar, proveyendo un equipo ministerial de ayudantes y colaboradores debidamente equipados para hacer placentera su visita a nuestros servicios.

Esperamos que disfrute su tiempo en nuestro medio, y que tengamos pronto el gran privilegio de gozarnos con su visita y cordial compañía. Hasta entonces, que la gracia y la paz de Dios y Su Hijo Jesucristo sea con usted y todos los suyos.

Afectuosamente,
Pastor Edgardo Piesco

25/32 – Hebreos

El Proyecto Biblia

Serie: Nuevo Testamento

25/32 – Hebreos

Mira nuestro video Lee la Biblia sobre el libro de Hebreos, que desglosa el diseño literario del libro y su línea de pensamiento. En Hebreos, el autor muestra cómo Jesús es la revelación definitiva del amor y la gracia de Dios, y que Él es digno de nuestra devoción.

BibleProject #NuevoTestamento #Hebreos

Síguenos:
https://www.instagram.com/bibleprojec…
https://www.facebook.com/bibleproject…
https://www.tiktok.com/@bibleprojecte…
http://bibleproject.com/espanol/

Episodio 56 – La lectura es una agonía para mí ¿Cómo puedo estudiar la Biblia en pedacitos pequeños?

Soldados de Jesucristo

John Piper Responde

Episodio 56 – La lectura es una agonía para mí ¿Cómo puedo estudiar la Biblia en pedacitos pequeños?

John Piper

Es el fundador y escritor principal de DesiringGod.com y es presidente de Bethlehem College & Seminary. Durante 33 años Piper ha servido como pastor de Bethlehem Baptis Church. Ha escrito más de 50 libros, entre ellos Cinco puntos y Viviendo en la luz: dinero, sexo & poder.

Es uno de los escritores cristianos más reconocidos de las últimas décadas. Su escritura es  caracterizada por un corazón pastoral y un estilo confrontador, pero también alentador. Sus más de 30 años de ministerio están recopilados gratuitamente en artículos y vídeos. Los puedes encontrar en: DesiringGod.org.

El pastor John Piper vive en la ciudad de Minneapolis, Estados Unidos con su esposa Noel. Tiene cinco hijos y catorce nietos.

¡Recuerda Compartirlo!

Sitio Internet: somossoldados.org

Isaías y Simón Pedro

Sábado 19 Febrero

Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores.

1 Timoteo 1:15

Isaías y Simón Pedro

 – El profeta Isaías tuvo una visión: vio al Señor sentado en un trono en el templo de Dios. Los ángeles, con gran respeto, proclamaban su santidad y su majestad: “Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria” (Isaías 6:3). Entonces Isaías reconoció que era pecador y exclamó: “¡Ay de mí! que soy muerto” (v. 1-7).

 – Simón Pedro, el discípulo, había pescado toda la noche sin éxito, pero Jesús lo invitó a echar otra vez sus redes en pleno día. “Boga mar adentro, y echad vuestras redes para pescar. Respondiendo Simón, le dijo: Maestro, toda la noche hemos estado trabajando, y nada hemos pescado; mas en tu palabra echaré la red. Y habiéndolo hecho, encerraron gran cantidad de peces, y su red se rompía” (Lucas 5:4-6). Simón obedeció, y los peces vinieron. Entonces se echó a los pies de Jesús y exclamó: “Apártate de mí, Señor, porque soy hombre pecador” (v. 8). Estas dos escenas presentan grandes similitudes.

La santidad y la majestad de Dios llevaron a Isaías a tomar conciencia de que estaba perdido. El poder de Jesús condujo a Simón a declarar que era pecador.

Esto confirma lo que atestigua toda la Biblia: Jehová, el Señor, quien llena el templo de su gloria, y Jesús, el compañero de modestos pescadores de Galilea, son la misma persona. ¡Jesús y el Jehová del Antiguo Testamento son uno! El evangelista Juan declara que Isaías vio la gloria de Jesús (Juan 12:41).

En presencia de Jesús, Simón exclamó: “Apártate de mí…”, ¡sin embargo se acercó a él y se echó a sus pies! Entonces Jesús le dijo: “No temas”. Jesús no vino para asustarnos con su divina grandeza, ni para condenarnos. Él trajo “la gracia y la verdad” (Juan 1:17).

Éxodo 3 – Hechos 4 – Salmo 24:7-10 – Proverbios 10:5-6

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

La apropiación de los medios de gracia

Ministerios Ligonier

El Blog de Ligonier

Serie: Los medios ordinarios de gracia

La apropiación de los medios de gracia
Por Ryan M. McGraw

Nota del editor: Este es el sexto capítulo en la serie de artículos de Tabletalk Magazine: Los medios ordinarios de gracia

Los medios de gracia enfatizan lo necesaria que es la Iglesia en la vida cristiana. El Señor no nos diseñó para que viviéramos la vida cristiana solos. Se ha dicho que los creyentes son como brasas ardientes. Cuando están solos, se apagan, pero juntos avivan la llama. La adoración pública es el lugar donde entramos a la presencia especial del Dios omnipresente (Sal 113:4139:7). Cuando el Padre reúne a Su familia, Cristo les habla a través de la predicación de la Palabra (Rom 10:11-17Ef 2:17) y nosotros ofrecemos oraciones por el Espíritu y gozamos de la presencia de Dios en los sacramentos. No dejar de congregarnos (Heb 10:25) significa más que simplemente estar con otros cristianos. La asamblea pública de la Iglesia bajo la dirección de sus oficiales es donde recibimos medios que nos sostienen en la salvación. Debemos apropiarnos de los medios de gracia y usarlos por fe, preparándonos para recibirlos y estudiando su naturaleza y uso a partir de la Escritura.

Los medios de gracia son inútiles sin la fe. Es imposible agradar a Dios sin fe (Heb 11:6). La fe conlleva confiar en las promesas de Dios en Cristo y esperar Sus bendiciones por el Espíritu. Los medios de gracia no operan de forma automática; son instrumentos mediante los que recibimos gracia, no máquinas que producen gracia. Utilizar los medios de gracia para perseverar en la salvación nos hace depender del Dios triuno. Confiamos en el Padre que nos escogió para salvación, en el Hijo que compró nuestra salvación y en el Espíritu que aplica la salvación y nos lleva a la gloria. Hemos sido salvados (Ef 2:8), somos salvos (1 Co 1:18) y seremos salvos (1 Pe 1:5). El Espíritu preserva invenciblemente la vida eterna que tenemos en Cristo (Jn 14:16Flp 1:6). Sin embargo, «el que persevere hasta el fin, ese será salvo» (Mt 24:13; ver también Ap 3:21). La victoria por la que vencemos al mundo es la fe (1 Jn 5:4), pues por la fe recibimos a Cristo (Col 2:6), quien es nuestra sabiduría de Dios, justificación, santificación y redención (1 Co 1:30). Todo aquel que cree en Cristo será salvo (Jl 2:32Hch 2:21), pero si no creemos, no permaneceremos (Is 7:9). Los medios de gracia son valiosos porque a través de ellos tenemos comunión con Dios. Si vamos a la iglesia para sentirnos religiosos o reverentes, pero no nos hemos reunido con el Dios triuno, deberíamos considerar que todo fue en vano. La fe es el medio por el que acudimos al Dios que desciende hacia nosotros en los medios de gracia. ¿Queremos conocer mejor al Padre mientras disfrutamos de la comunión con Él por medio de Cristo en el poder del Espíritu? Dios ha ordenado los medios de gracia para que haya un tráfico bidireccional entre el cielo y la tierra. Dios se acerca a nosotros a través de los medios y nosotros nos acercamos a Él mediante la fe.

Sin embargo, el ejercicio de la fe requiere preparación y meditación. La fe involucra todo nuestro ser: nuestra mente, corazón y voluntad. Es necesario que sepamos qué debemos creer y qué debemos hacer. Necesitamos tener corazones que amen al Padre, que nos amó y nos dio a Su Hijo (1 Jn 3:16-18). Necesitamos que el Espíritu produzca en nosotros amor por Dios, y también debemos someter nuestra voluntad a la Suya. A fin de sacar el máximo provecho de los medios de gracia, debemos preparar nuestro corazón para que encuentre a Dios en ellos durante la adoración pública. La Biblia asume que los cristianos meditan (Sal 1:2119). Esto significa pensar de forma bíblica, clara, cuidadosa y devocional en la gloria de Dios que Él revela en Su Palabra y Sus obras. La meditación marca la diferencia en la vida cristiana. ¿Venimos a adorar conociendo las promesas de Dios de encontrarnos allí? ¿Sabemos qué le agrada y pensamos en lo que Él está haciendo y en lo que nosotros estamos haciendo cuando vamos a adorar? ¿Esperamos escuchar la voz de Cristo en la predicación de la Palabra? ¿Nos deleitamos en el amor del Padre, quien levantó a Su Hijo de entre los muertos y nos guía a celebrar esa realidad cada primer día de la semana? Aunque el Espíritu es soberano y opera con distinta intensidad en diferentes tiempos, ¿esperamos que sea fiel para llevarnos a Jesús a través de los medios de gracia? En resumen, cuando nos preparamos y meditamos, quitamos el enfoque de nosotros mismos al utilizar los medios de gracia y lo redirigimos al Dios triuno. ¿Qué puede ser más provechoso para nuestras almas? Prepararnos para recibir los medios de gracia nos enseña a vivir como Dios quiere que vivamos: para Su gloria, con otras personas y para la salvación de nuestras almas.

La fe y la preparación requieren estudio. Es común que los creyentes deseen estudiar cómo entender mejor la Biblia. Eso es bueno, siempre y cuando estudiemos la Biblia por causa de Dios, y no solo para satisfacer nuestra curiosidad y sed de conocimiento. Es fácil que el cristianismo se desvirtúe y termine enfocándose en mi justificación, mi adopción, mi santificación y mis pruebas y gozos. El cristianismo no consiste en la mera comprensión de una lista de beneficios, sino que se trata de conocer al Dios correcto de la manera correcta (Jn 17:3). Los medios de gracia nos recuerdan que todo lo que importa en la vida se resume en ver la gloria de Dios en la faz de Cristo (2 Co 4:6). Cuando pensamos en la predicación y los sacramentos, es fácil creer que son «los trabajos» del predicador y no nos afectan personalmente. Si la predicación, los sacramentos y la oración pública son medios que el Dios triuno nos ha dado, entonces ¿no deberíamos estudiar los medios de gracia y su rol en la vida cristiana, y animar a los pastores a promoverlos en su ministerio público? Hay instituciones que nos ofrecen beneficios externos en esta vida, pero solo la Iglesia nos ofrece a Dios, y Dios se nos revela a Sí mismo a través de los medios de gracia. El mundo ofrece salud, dinero y prosperidad; Dios se ofrece a Sí mismo en y a través del ministerio de la Iglesia. Los medios de gracia son las maneras en que debemos buscarlo y hallarlo. ¿Cuándo fue la última vez que leíste un libro sobre la predicación de la Palabra? ¿Estudias los sacramentos? ¿Cultivas la oración en privado, en familia y en la adoración pública?

Los medios de gracia promueven la fe y la vida cristiana, y además fomentan la esperanza cristiana. El resultado final es que amemos a Dios y a nuestro prójimo. Así como morimos sin comida y agua, también morimos si no recibimos a Cristo como nuestra comida y bebida espiritual (Jn 6:53). Aunque los medios de gracia son sencillos y a veces pueden parecer poco especiales, Dios hace grandes cosas a través de ellos. En nuestra santificación, debemos esperar que haya un progreso lento y constante (la mayoría del tiempo). Rara vez hay soluciones rápidas para el pecado, y los saltos gigantes en la santificación son inusuales. Dios libera a algunas personas instantáneamente de los pecados que están profundamente arraigados en sus vidas, pero la mayoría de las veces debemos luchar para hacer morir las obras de la carne por el Espíritu (Rom 8:13). El Dios triuno usa los medios de gracia para matar el pecado en nosotros y guiarnos por senderos de justicia por amor de Su nombre (Sal 23:3). Faltar a la iglesia es como saltarse las comidas. Puede que no todas las comidas sean espectaculares, pero todas ellas en conjunto nos mantienen vivos. A menudo desconocemos cuánto crecemos a través de los medios de gracia hasta que los descuidamos o perdemos.

El Señor utiliza los medios de gracia para nutrir la vida espiritual en Cristo. Debemos esperar que el Espíritu bendiga los medios elegidos por el Padre a través de la fe. Debemos prepararnos para recibir los medios de gracia con estudio y meditación. Debemos confiar en que Dios use los medios para llevarnos al Salvador en vez de confiar en los medios en lugar del Salvador. Busquemos al Señor en los medios de gracia, para que Él fomente la obra de fe, el trabajo de amor y la firmeza de la esperanza (1 Tes 1:3) mientras soportamos con confianza hasta el final de nuestra carrera (Heb 12:1). Jesús es el precursor y el fin de nuestra fe, y Él pondrá nuestro pie en lugar espacioso (Sal 31:8) si usamos los medios que ha ordenado para que caminemos con Él.


Publicado originalmente en Tabletalk Magazine.
Ryan M. McGraw
Ryan M. McGraw

El Dr. Ryan M. McGraw es profesor de teología sistemática Morton H. Smith y decano académico del Greenville Presbyterian Theological Seminary. Es autor de varios libros, entre ellos The Day of Worship [El día de adoración].

Jesús triunfó sobre la muerte

Viernes 18 Febrero

A este Jesús resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos.

Hechos 2:32

Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.

Juan 11:25

Jesús triunfó sobre la muerte

La muerte, que no perdona a nadie y puede llegar en cualquier momento, naturalmente es considerada como la peor cosa que puede ocurrir. A menudo es un tema tabú y da miedo, pero también suscita muchas preguntas. ¿Qué sucede después? Algunos creen que es más razonable, o más tranquilizador, decirse que no hay nada después de la muerte. Para otros, que prefieren imaginar que sus seres queridos continúan existiendo después de la muerte, hay otra vida… pero ¿cuál?

Los cristianos confían en lo que la Biblia dice sobre la muerte y el más allá, porque este Libro contiene el testimonio de alguien que resucitó: Jesucristo. Él había anunciado que volvería a la vida después de su muerte (Mateo 16:21). Pocas personas lo creyeron.

Sin embargo, sus allegados pudieron constatarlo: Jesús, muerto en una cruz y colocado en una tumba, resucitó de entre los muertos al tercer día, antes de ser llevado al cielo (Lucas 24:51).

La confianza en la Palabra de Dios, que no puede mentir, quita toda incertidumbre sobre el más allá, y da seguridad al creyente. Saber que Jesús triunfó sobre la muerte le da la certeza de que su existencia no se acaba en la tumba, y menos en el infierno. Todos los que aceptan a Jesús como su Salvador pasarán la eternidad con él. Lo prometió: “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá”.

“Los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación” (Juan 5:29).

Éxodo 2 – Hechos 3 – Salmo 24:1-6 – Proverbios 10:3-4

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

Tesis # 37 – Es posible asistir a una iglesia sana y terminar en la condenación eterna

Ministerios Integridad & Sabiduría

Tesis # 37

Es posible asistir a una iglesia sana y terminar en la condenación eterna

95 Tesis para la iglesia evangélica de hoy

Miguel Nuñez

Miguel Núñez

Es miembro del concilio de Coalición por el Evangelio. Es el pastor de predicación y visión de la Iglesia Bautista Internacional, y presidente de Ministerios Integridad y Sabiduría. El Dr. Núñez y su ministerio es responsable de las conferencias Por Su Causa, que procuran atraer a los latinoamericanos a las verdades del cristianismo histórico. Puede encontrarlo en Twitter.

Una producción de Ministerios Integridad & Sabiduría

PURIFICACIÓN

El valle de la visión

Oraciones Puritanas

PURIFICACIÓN

Oh Señor,
Cuyo poder es infinito y sabiduría infalible,
ordena las cosas de manera que ellas no puedan
ni detenerme ni desanimarme, ni ofrecer
obstáculos para el progreso de tu causa.
Permanece entre mí y toda contienda, que
ningún mal acontezca, ni el pecado corrompa
mis dones, celo, logros. Que yo pueda seguir el
deber y no cualquier disposición tonta de mí
mismo. No me dejes trabajar en la obra que Tú
no bendecirás, para que yo pueda servirte sin
deshonra o atraso. Concédeme habitar en Tu
lugar secretísimo, bajo tu sombra, donde la
protección es impenetrable, a salvo de la flecha
que vuela de día, la pestilencia que anda en
oscuridad, la contienda de lenguas, la malicia, la
mala voluntad, el dolor de la conversación cruel,
los lazos de la [mala] compañía, de los peligros de
la juventud, de las tentaciones de la vida
madura, de las aflicciones de la vejez, del miedo
a la muerte. Soy completamente dependiente de
Tu apoyo, consejo, consuelo. Ampárame por Tu
espíritu libre, y que yo no me imagine ser lo
suficiente, para ser preservado de caer, más que
siempre pueda proseguir, abundando siempre en
la obra que Tú me das que haga. Fortaléceme
por Tu Espíritu en mi interior para todo
propósito de mi vida Cristiana. Todos mis
tesoros, los entrego a la sombra de la seguridad
que está en Ti, mi nombre nuevo en Cristo, mi
cuerpo, alma, talento, carácter, mi éxito, esposa,
hijos, amigos, trabajo, mi presente, mi futuro, mi
fin. Tómalos, porque son Tuyos, y yo soy tuyo,
ahora y para siempre.