El corazón del hombre piensa su camino; más el Señor endereza sus pasos. Proverbios 16:9

Lunes 8 Mayo

El corazón del hombre piensa su camino; mas el Señor endereza sus pasos.

Proverbios 16:9

Espera tú un poco para que te declare la palabra de Dios.

1 Samuel 9:27

Dios me buscaba

Testimonio

Era un joven peluquero e iba a mi trabajo en bicicleta. Una mañana iba demasiado rápido, tomé mal una curva y caí fuertemente. Fui llevado al hospital, a la misma habitación donde se hallaba uno de mis vecinos, un cristiano paralizado a raíz de un accidente. Mi vecino me dijo: «Fernando, lo que te falta es un Salvador personal. ¡Tienes que creer en el Señor Jesús!».

Esto me molestó, e incluso me irritó en el momento. ¡Yo estaba totalmente seguro de mí mismo y de mi importancia!

Pero Dios velaba sobre mí. Me sentí movido a abrir una Biblia que había recibido como regalo de cumpleaños. Leí: “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados” (1 Juan 1:9). Además del pecado, debía confesar, sobre todo, la superficialidad de mi manera de vivir (1 Pedro 1:18). ¡El amor divino fue más fuerte! Días después me rendí y me arrodillé ante Dios llorando, confesando mi culpabilidad e invocando su perdón: ¡pasé por el nuevo nacimiento! Al recibir a Cristo como Salvador, ¡nací una segunda vez a los dieciocho años!

Algunos años más tarde Dios me mostró que quería que dejara mi trabajo para predicar su Palabra. Con las fuerzas que me da para seguir y servir a mi divino Maestro, trato de mantener siempre la mirada fija en él, mi único modelo. Jesucristo siempre ha sido fiel y lo será hasta el fin. ¡Su gracia me basta, con tal que se haga su voluntad!.

Fernando

1 Reyes 7:1-22 – Marcos 9:1-29 – Salmo 55:1-7 – Proverbios 15:3-4

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¡Estoy cansado! | Chuy Olivares

¡Estoy cansado!.

Sé que seré criticado. Conozco muchos pasajes de la Biblia que prometen dar fuerzas al que no tiene ninguna. Sé que la Biblia dice que Él puede aumentar mis fuerzas como las del búfalo. También sé que Jesús puede aliviar mi cansancio. Sé también que algunos me criticarán y dirán ¡que negativo! Sin embargo, no puedo disimular: ¡me encuentro exhausto!.

Aclaro, no estoy cansado de Dios ni mucho menos, tampoco del ministerio ¡Es un privilegio servir a Dios!. Cada día pongo todo el corazón en lo que hago; amo a Dios por sobre todo, amo a mi familia y a mis amigos, mi congregación. He recibido tanto de Dios. Mi agotamiento y frustración tienen otras razones.

¿Cansado de qué?

Me aflige hasta el cansancio escuchar “Los mensajes” de aquellos que se enriquecen con el Evangelio. Ya no aguanto más que se tomen textos fuera del contexto, para apoyar su avaricia, y vender sus revelaciones al mejor postor.

Destruye mi ser interior, porque sé que les están tomando el pelo. Me cansé de oír programas de radio donde los pastores no predican el Evangelio… Sólo saben pedir dinero, dinero y más dinero. No saben otro tema.

Cansado estoy de la llamada T.V. “Cristiana”, que vende los milagros por 70 dólares al mes, “Pacte”, ”Pacte”, ”Pacte” con Dios, dicen, eso me hace inevitablemente volver al oscurantismo de la edad media, “por cada chelín que deposite en el arca, usted recibirá las bendiciones de Dios” dicen los modernos Tetzéles. Estoy cansado de escuchar “siembre una semilla en mi ministerio.»

Estoy cansado de “Cubrirle las espaldas” a todos esos delincuentes metidos en la iglesia, ya no puedo más. Hastiado estoy de conciertos dizque “para la gloria de Dios”, y ¿qué de las brujerías metidas en la iglesia?: “invoco la prosperidad en tu vida”, “decreto una vida de éxito para ti”, “desato las riquezas para ti”.

Me cansé de estar explicando la diferencia entre la verdadera fe bíblica y las creencias populares supersticiosas que enseñan los “apóstoles y profetas” modernos.

No aguanto más los cultos para atar «demonios» o para quebrar las maldiciones que están sobre el país y sobre el mundo, que no tienen efectividad alguna, pues no tienen base Bíblica.

Seguramente “atan” a satanás con una cadena tan larga que llega hasta la luna, porque anda tan suelto como siempre, y los hermanos atando y atando. Estoy exhausto… Ya se les acabaron los nudos. Cada reunión lo atan… ¿Y se suelta entre semana? ¿Para volverlo atar el siguiente domingo?

Me cansa la aburrida repetición de las «teologías» sin base bíblica.

Estoy cansado de oír “no juzguéis, para que no seáis juzgados”, estoy cansado de que los predicadores les pongan bozal a las ovejas y que les digan “no toquéis al Ungido de Jehová”, en lugar de decir como Pablo, “Todo lo que oísteis y visteis y aprendisteis de mí, esto haced, y Dios estará con vosotros”.

Me cansan los súper ungidos que te hacen viajar a donde viven para imponerte las manos y “transmitirte la visión”. Que doloroso es observarlos sin la verdadera unción del Espíritu Santo, buscan crear ambientes espirituales con gritos y manifestaciones emocionales. No hay nada más desolador que un culto carismático con excelente sonido y luces multicolores, humo que pretende ser la “Nube de gloria de Dios”, pero sin vitalidad espiritual, el ruido, los gritos y el desorden, las luces y el humo, no son espiritualidad. Me cansé, incluso, de los chistes trillados sobre Pedro y muchos otros.

Cuantos “comediantes cuenta chistes”. Estoy tan abrumado. Y del último grito de la moda evangélica: Viajar en un “Titanic” por el Caribe acompañado de los cantantes cristianos más famosos y que han ganado Grammys, y con los mejores motivadores que te rascarán el oído con sus chistes y grandes revelaciones sobre el éxito y la prosperidad.

Me cansé de ver “evangelistas” que tiran el saco a las multitudes para recibir “la unción de Dios”. Me dejan abrumado, al verlos “caer bajo el poder el Dios” para ser filmados en vídeo y después decir: ¡¡¡Avivamiento!!! ¿Avivamiento o Agitamiento? o ¿Aviva Miento?

Me cansan las preguntas que me hacen sobre la vida cristiana. Recibo todos los días correos electrónicos de personas que me preguntan si pueden ir a fiestas del mundo, hacerse tatuajes, danzar, caer en “el espíritu”, “reírse santamente” recibir tratamiento con acupuntura, practicar karate y hasta yoga. La lista es enorme y parece inacabable. Me cansa ese “cristianismo” mediocre tercermundista, carnal y ciego.

Me cansan los libros de escritores norteamericanos evangélicos traducidos al español: ya no aguanto más libros de veintiún pasos para un liderazgo exitoso, ¿Súper cristianos en 40 días?, todos estos best-sellers solo han venido a mostrar la verdadera condición de la iglesia que es miseria espiritual, ignorancia de Dios y Su palabra: ¡anorexia espiritual!.

No logro entender como una iglesia necesita copiar los ejemplos de centro y Sudamérica. Me cansé de tener que opinar si estoy de acuerdo o no con el nuevo modelo de iglecrecimiento copiado de la mercadotecnia secular y que está siendo adoptado por todo el mundo entero.

Me desespera tener que explicar que no todos los pastores son fraudulentos y mentirosos, aduladores y de doble moral. No existe nada más extenuante, desgastante y agotador tener que demostrar, a familiares y amigos cristianos y no cristianos, que aquel último escándalo de la farándula cristiana es una excepción. No todos somos iguales, ya me cansé de repetirlo.

Me cansé de los hambrientos de poder, de reconocimiento y de poder político, el liderazgo está enfermo de “apostolitis aguda”.

Me cansé de los que presumen ser “Doctores” en teología con su título que consiguieron por 1500 dólares en Internet.

No soporto escuchar que otro más se autoproclamó “profeta” y “apóstol”. Sé que estoy cansado, sin embargo, seguiré adelante, ya no puedo volver atrás.

Pero he decidido no participar más en el “cristianismo” que fabrica becerros de oro y vacas sagradas. No me pelearé por los primeros lugares en los eventos más renombrados que organizan las mega-iglesias. Jamás ofreceré mi nombre para componer la lista de oradores de cualquier conferencia donde se cobre la entrada.

Renuncio a querer adornar mi nombre con títulos de cualquier especie. No deseo ganar aplausos de auditorios famosos.

Buscaré la convivencia de cristianos y de pastores que no tengan espíritu de plataforma.

Posiblemente dirás: “Que frustrado y negativo te ves y te oyes”. Sí, lo estoy, pero no de Jesús y su hermosa Palabra que alumbró mi caminar, sino de las mentiras, fraudes y corrupción de los que se autodenominan “ungidos de Jehová”.

Por: Pastor Chuy Olivares

La necesidad de un Salvador

Domingo 7 Mayo
Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados.
2 Corintios 5:19
Nuestro Salvador Jesucristo… quitó la muerte y sacó a luz la vida y la inmortalidad por el evangelio.
2 Timoteo 1:10

La necesidad de un Salvador

La complejidad extraordinaria del cuerpo humano muestra la inteligencia del Creador que lo formó. Dios creó a los seres humanos, los ama y quiere tener comunicación con ellos. Sin embargo, esta obra prodigiosa, notable demostración de lo que es la vida, está destinada a morir un día. La Palabra de Dios lo declara, la sentencia de muerte pesa sobre el ser humano desde que desobedeció a su Creador y así el pecado entró en el mundo (Romanos 5:12). Debido al pecado, ¿la única perspectiva para el hombre será entonces la muerte? ¡No! Es cierto que el pecado creó una separación entre Dios y el hombre (Isaías 59:2), pero “Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él” (1 Juan 4:9).

Era necesario que Jesús muriese para borrar nuestros pecados y darnos una vida nueva, eterna. Jesús permitió, pues, que lo clavasen en la cruz. Y el Padre recibe con amor a todo aquel que por la fe acepta esa salvación perfecta, ofrecida gratuitamente. ¿Comprendemos el valor que nuestra vida tiene para Dios? Es infinito: no hay amor más grande que dar su vida por los que amamos (Juan 15:13). Arrepentirse reconociendo que somos pecadores ante Dios, y aceptar el sacrificio de Jesús por nosotros, es suficiente para obtener el perdón y la vida eterna.

“¿Quiero yo la muerte del impío? dice el Señor. ¿No vivirá, si se apartare de sus caminos? Echad de vosotros todas vuestras transgresiones… y haceos un corazón nuevo y un espíritu nuevo” (Ezequiel 18:23, 31).

1 Reyes 6 – Marcos 8:22-38 – Salmo 54 – Proverbios 15:1-2

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Cuando Cristo domina tu vida entera, tú dominarás todas tus circunstancias.

Manantiales en el Desierto | Lettie B. Cowman

Mayo 6
El secreto de Jehová es para el que le que le temen. Salmo 25:14

La Providencia tiene secretos que los amados hijos de Dios pueden aprender. La forma como Él los usa puede parecer a menudo, al que mira sólo superficialmente, algo duro y terrible. La fé, mira más profundamente y dice, «Este es un secreto de Dios. Tú sólo te fijas en el exterior, yo puedo mirar en el interior y descifrar el significado escondido.»
Algunas veces los diamantes se envuelven en paquetes toscos para que no se pueda ver su valor. Cuando el tabernáculo se construyó en el desierto, no tenía nada valioso en su apariencia exterior. Todas las cosas de valor estaban dentro, y su cubierta exterior de tosco cuero de tejón no daba la impresión de las cosas tan valiosas que contenía.
Queridos amigos. Dios puede enviarnos paquetes bastante valiosos. Si los recibís con una envoltura tosca, no os angustiéis. Podéis estar seguros que dentro de ellos hay escondidos tesoros de amor, bondad y sabiduría. Si tomamos lo que Él nos envía y confiamos en Él, aún en las mayores dificultades podremos aprender el significado le los secretos de la Providencia.
-A. B. Simpson.

El que ha sido amaestrado por Cristo. es maestro con toda clase de circunstancias.

¿Te oprime demasiado esta o aquella circunstancia?

No trates de quitártela de encima, porque es la mano del Alfarero. Tu maestría has de conseguirla, no interrumpiendo su curso, sino perseverando en su disciplina, porque ella no consiste solamente en forjarte al estilo de un vaso de honor y hermosura, sino también en hacer útiles todos tus recursos.

Cuando Cristo domina tu vida entera, tú dominarás todas tus circunstancias.

El primer sabor del fruto del Espíritu es el amor.

Sábado 6 Mayo
Si yo hablase lenguas humanas y angélicas… si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy. Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve.
1 Corintios 13:1-3
El fruto del Espíritu (2)

El amor
El primer sabor del fruto del Espíritu es el amor

La palabra griega empleada aquí es «ágape». Se refiere al amor que da en lugar de recibir, el amor que desea el bien del otro. Este amor no depende de los méritos del otro para expresarse, sino que resplandece en cualquier circunstancia. Un amor así es dado por Dios. “Ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo” (Romanos 5:5), y es el fruto del Espíritu.

Sin duda podemos testificar que nuestros mejores recuerdos están marcados por el amor que dimos o recibimos. Recordemos también que Jesús resume las muchas páginas de la ley en un solo verbo: AMAR (leer Marcos 12:29-31). Él dio la medida perfecta, suprema, cuando dio su vida para salvar a sus enemigos.

Amigos cristianos, es el Espíritu Santo, y no la observancia de reglas y leyes, lo que debe inspirar nuestra vida, nuestras acciones y actitudes. La vida cristiana no se resume, pues, en una comprensión justa de la doctrina bíblica, ni siquiera en su puesta en práctica. Es una realidad ferviente y bienhechora que abarca todo nuestro ser, nuestra inteligencia, voluntad, emociones, y nos lleva a amar “de hecho y en verdad” (1 Juan 3:18). El amor “se goza de la verdad” (1 Corintios 13:6).

(continuará el próximo sábado)
1 Reyes 5 – Marcos 8:1-21 – Salmo 53 – Proverbios 14:35

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El propósito del matrimonio | Nancy DeMoss Wolgemuth 

Nancy DeMoss Wolgemuth: Una mujer me dijo recientemente “Los primeros dos años de nuestro matrimonio pensaba que la labor de mi esposo era hacerme feliz, y él pensaba que la mía era hacerlo feliz –y no funcionó.”

Las mujeres que se casan solo para encontrar felicidad, inevitablemente están destinadas a la desilusión. Difícilmente encontrarán lo que están buscando. Esto es porque el propósito último del matrimonio no es ser feliz, sino glorificar a Dios.

La verdad es que no hay ser humano que pueda hacerte feliz. El verdadero gozo solo se encuentra en Cristo. Cuando venimos a Él para que satisfaga nuestras necesidades más profundas, entonces tienes la fortaleza para cumplir el propósito del matrimonio –glorificar a Dios.

Si ése es tu enfoque, experimentarás algunos momentos de felicidad, y tendrás la capacidad para permanecer fiel durante las etapas de difíciles.

¿Estás buscando que sea Cristo quien satisfaga tus más profundas necesidades?

Nancy DeMoss Wolgemuth ha tocado las vidas de millones de mujeres a través del ministerio de Aviva Nuestros Corazones y del Movimiento de Mujer Verdadera, llamando a las mujeres a un avivamiento espiritual y a la feminidad bíblica. Su amor por Cristo y por Su Palabra es contagioso y permea todos sus alcances, desde sus conferencias hasta sus programas de radio.

He aquí tu madre

Viernes 5 Mayo

En esto hemos conocido el amor, en que él (Jesús) puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos.

1 Juan 3:16

En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.

Juan 13:35

He aquí tu madre

Jesús estaba clavado en la cruz. Junto con algunas mujeres estaba allí su madre ¡cuyo dolor era inmenso! Juan, el “discípulo a quien él amaba”, también estaba presente (Juan 19:26). Entonces Jesús dijo a su madre: “Mujer, he ahí tu hijo”, y a Juan: “He ahí tu madre”. Y al momento el discípulo la recibió en su casa.

Juan y María estaban unidos por su amor a Jesús. A causa de él se cuidarían el uno al otro. Juan conocía de forma personal el amor de Jesús y lo amaba profundamente. Su amor por su Maestro hacía que Juan fuese apto para esa hermosa obra: recibir a esa madre en duelo.

Así la muerte de Jesús creó un vínculo de amor entre los que lo amaban. Todos los que creen en él están unidos unos a otros mediante la misma vida, es decir, su vida. Y Jesús espera que esos vínculos de amor sean cultivados entre nosotros.

Es cierto que hay cristianos con un carácter menos amable o menos agradable que otros. Pero cada cristiano, amable o no, está unido a Jesús. Para mí es “el hermano débil por quien Cristo murió” (1 Corintios 8:11). Solo por ello merece mi estima y cuidado. ¡No lo amo porque tiene la misma cultura, la misma educación o los mismos centros de interés que yo, sino porque Jesús lo ama! Al cuidar de él expreso mi amor por Aquel que nos une el uno al otro.

¡Cuanto más conozca el amor de Jesús por mí, mejor sabré cuidar de los que él ama!

1 Reyes 4 – Marcos 7:24-37 – Salmo 52 – Proverbios 14:33-34

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El ministerio de una gran aflicción

Manantiales en el Desierto | Lettie B. Cowman

Mayo 4
«Porque El es el que hace la llaga, y El la vendará; El hiere, y Sus manos curan.» Job 5:18

El ministerio de una gran aflicción.

Cuando pasamos junto a las colinas que han sido agitadas por los terremotos y destrozadas por la convulsión, encontramos que, períodos de perfecto reposo han sucedido a los destructivos. Debajo de sus rocas caídas, hay charcos de agua apacible y clara, los lirios acuáticos resplandecen y las cañas susurran entre las sombras. La aldea vuelve a levantarse entre las olvidadas sepulturas y la torre de la iglesia, que entre la tormenta y la obscuridad aparece emblanquecida lIama nuevamente para que le proteja Aquel «en cuyas manos están las profundidades de la tierra; y las alturas de los montes son suyas.»-Ruskin.

Ya viene a mi alma un son,
Un coro de gozo y paz;
Lo canto con grato amor;
Dulce paz, el don de mi Dios.

Por Cristo en la cruz vino paz,
Mi deuda por El se pagó;
Otro base no hay sino El,
Para paz, el don de mi Dios.

¡Paz, paz, dulce paz!
iDon precioso de Dios!
IOh, paz, maravilla de paz!
El don de amor de mi Dios.

Peter Bilhorn.

La oportunidad de su vida

Jueves 4 Mayo
Escuchad mi voz, y seré a vosotros por Dios.
Jeremías 7:23
El que me oyere, habitará confiadamente y vivirá tranquilo, sin temor del mal.
Proverbios 1:33

La oportunidad de su vida

Tres grandes personajes dejaron «pasar la oportunidad»:

– Pilato: entregado por los jefes de su pueblo, Jesús compareció ante el gobernador romano. Durante el interrogatorio, Pilato hizo una pregunta a Jesús: “¿Qué es la verdad?” (Juan 18:38). Tenía la verdad en persona frente a él (Juan 14:6). ¡Si alguien podía dar a esta pregunta esencial una respuesta fiable, ese era Jesús! Pero Pilato salió sin esperar la respuesta. Luego entregó a Jesús a sus enemigos…

– Félix quiso escuchar al apóstol Pablo, quien estaba prisionero. Pero cuando este empezó a hablar “de la justicia, del dominio propio y del juicio venidero”, Félix tuvo miedo, y en vez de preguntar a Pablo cómo podía ser salvo, respondió: “Ahora vete; pero cuando tenga oportunidad te llamaré” (Hechos 24:25).

– El rey Agripa, de paso por Cesarea, oyó hablar del prisionero Pablo y también quiso escucharlo. Pablo le contó cómo él, el terrible enemigo de los cristianos, pasó a ser un feliz “prisionero de Jesucristo”. Su discurso tocó el corazón del rey, quien le dijo: “Por poco me persuades a ser cristiano” (Hechos 26:28).

No leemos que estos tres hombres de alto rango hayan tenido nuevamente la oportunidad de escuchar el Evangelio. En un momento decisivo de su vida dieron marcha atrás ante las consecuencias inmediatas de la elección que debían tomar, elección que determinaría su eternidad…

“Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones” (Hebreos 3:15).

1 Reyes 3 – Marcos 7:1-23 – Salmo 51:13-19 – Proverbios 14:31-32

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Homosexualidad: Perspectiva Bíblica

Homosexualidad: Perspectiva Bíblica
Por Abraham Paniagua

“Un predicador cristiano fue arrestado y encerrado en una celda por decirle a un transeúnte que la homosexualidad es un pecado en los ojos de Dios” El predicador bautista, Dale McAlpine, fue acusado y arrestado por causar “acoso ” después que un oficial homosexual lo oyó decir que el homosexualismo está incluido dentro de la lista de pecados según la Biblia. McAlpine mencionó la blasfemia, la borrachera y el homosexualismo, entre otros. Los oficiales alegan que McAlpine hizo el comentario lo suficientemente alto como para ser escuchado por otros y lo han acusado por usar un “lenguaje abusivo o insultante”.

Todo esto tiene su base en el Acto del Orden Publico (Public Orden Act) que fue introducido en el 1986 con el propósito de afrontar alborotadores violentos, y fanáticos violentos del football. Predicadores cristianos alegan que este acto está siendo utilizado para eliminar los discursos religiosos o predicas.

Esto lo podemos comprobar investigando más sobre casos pasados. Harry Hammond fue condenado en 2002 por violentar la sección 5 del acto al sostener un cartel que decía “Paren la inmoralidad. Paren el homosexualismo. Paren el lesbianismo. Jesús es el Señor” mientras predicaba. Asimismo, Stephen Green fue preso (y luego liberado) en el 2006 por repartir panfletos cristianos en un festival gay.

¿Por qué la homosexualidad no es como cualquier otro pecado?

¿Qué nos muestra esto?
Esto nos muestra la intolerancia religiosa a la que la sociedad se está moviendo. No solo intolerancia religiosa, sino intolerancia al cristianismo más específicamente. Aquí vemos pastores y personas apresadas por enseñar y repetir las palabras de la misma Biblia.

Esta intolerancia está sucediendo en una época donde se nos promueve la idea de “tolerancia” a nuevas ideas y otras creencias.

Esto nos muestra que la “libre expresión” de la que tanto se nos hablaba y vemos en nuestras leyes, ya no es tan libre. Vemos que la “libre expresión” está sujeta a la intolerancia de las personas a escuchar de la Biblia.

Pero, ¿Qué nos enseña la Biblia al respecto?

Enseñanza Bíblica
La Biblia nos enseña muy claramente qué Dios aborrece. Aquello que El aborrece es llamado pecado, y el homosexualismo ciertamente está incluido en la lista.

Primero que todo, la Biblia nos enseña el diseño original de Dios, el cual el homosexualismo pervierte y distorsiona:

“Por tanto el hombre dejará a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y serán una sola carne”. (Génesis 2:24)

Segundo, se nos muestra cómo Dios destruyó a Sodoma y Gomorra por su pecado, donde se incluye las relaciones sexuales del mismo sexo. Vemos también, en Levíticos la prohibición:

“No te acostarás con varón como los que se acuestan con mujer; es una abominación”. (Levíticos 18:22)

“Si alguno se acuesta con varón como los que se acuestan con mujer, los dos han cometido abominación;…” (Levíticos 20:13)

En el Nuevo Testamento vemos a Pablo hablando de este asunto en su carta a los Romanos:

“Por consiguiente, Dios los entregó a la impureza en la lujuria de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos; porque cambiaron la verdad de Dios por la mentira, y adoraron y sirvieron a la criatura en lugar del Creador, quien es bendito por los siglos. Amén. Por esta razón Dios los entregó a pasiones degradantes; porque sus mujeres cambiaron la función natural por la que es contra la naturaleza; y de la misma manera también los hombres, abandonando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lujuria unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos el castigo correspondiente a su extravío”. (Romanos 1:24-27)

En 1ra de Corintios:

“¿O no sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No os dejéis engañar: ni los inmorales, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los homosexuales, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los difamadores, ni los estafadores heredarán el reino de Dios”. (1 Corintios 6:9-10)

En 1ra de Timoteo:

“Pero nosotros sabemos que la ley es buena, si uno la usa legítimamente, reconociendo esto: que la ley no ha sido instituida para el justo, sino para los transgresores y rebeldes, para los impíos y pecadores, para los irreverentes y profanos, para los parricidas y matricidas, para los homicidas, para los inmorales, homosexuales, secuestradores, mentirosos, los que juran en falso, y para cualquier otra cosa que es contraria a la sana doctrina”. (1 Timoteo 1:8-10)

Vemos aquí entonces que McAlpine fue preso por predicar y enseñar lo que la Biblia claramente expresa. Claro, no debemos olvidar que en nuestros días ya vemos pastores homosexuales y matrimonios del mismo sexo, lo cual la Biblia condena, aunque las personas crean o no en Dios. La intolerancia nos tratará de llevar a callar las verdades absolutas que la Biblia posee.

¿Implica esto que los cristianos somos homofóbicos? De ninguna manera. El cristiano no debe ser homofóbico, ya que la Biblia nos llama a predicarles el evangelio a estas personas. El evangelio es para todos los pecadores, por lo que estamos llamados a predicarlo a todos no importa raza, sexo, inclinación sexual o estatus social. Debemos predicar a Jesucristo crucificado y resucitado, a todo ser humano para que así Dios les conceda el arrepentimiento.

Es la misma Biblia que nos enseña que todos nosotros nacemos en pecado, y tanto la mentira como el homosexualismo, el robo y la borrachera, son productos de nuestro pecado. Es por esto que los cristianos no nos creemos (ni debemos creernos) superiores a los homosexuales, mentirosos, etc. por el simple hecho de que somos cristianos. Debemos reconocer la gracia de Dios sobre nosotros y compartir de esta gracia.

Algo interesante que debemos notar es que, ¿por qué apresar a un hombre que enseña que el homosexualismo es pecado si ni siquiera los que lo apresan creen en el pecado o la misma Biblia? Si el cristianismo es un invento del hombre, una fantasía, ¿por qué condenar a aquel que diga que el homosexualismo es pecado? Cuando la conciencia de los que no creen en Dios se inquieta porque al pecado se le llama pecado y se enseña que la Biblia lo condena, se confirma la ley moral inscrita por Dios en los corazones de los hombres.

Abraham Paniagua
Es originario de República Dominicana. Licenciado en teología, y con una maestría del Southeastern Baptist Theological Seminary (SEBTS) donde actualmente cursa sus estudios doctorales. Esposo de Lía.