Ago 17 La maternidad y la comunidad

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Más allá del tiempo de baño

Ago 17 La maternidad y la comunidad

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/la-maternidad-y-la-comunidad/

Carmen Espaillat: Después del nacimiento de su segundo bebé, Erin Davis se sintió como si una nube negra la cubriera. No habló con nadie sobre la depresión posparto, hasta que finalmente acudió al cuerpo de Cristo.

Erin Davis: Había estado involucrada en MOPS, que significa, madres de preescolar en inglés, te asignan a una mesa y me reunía con las mismas ocho madres en cada reunión, nos conocíamos bastante bien, estábamos teniendo un momento de oración al final de cada reunión, estaban compartiendo peticiones de oración que no eran comprometedoras como, “me iban a hacer una cirugía o mi abuelita está enferma”, cosas que son importantes, pero que no decían más de la cuenta, recuerdo que todas las madres inclinaron la cabeza y lloro solo de pensarlo, la mujer que estaba dirigiendo el culto de oración comenzó a orar y yo dije: “No amo a mi esposo.”, eso no era verdad en ese momento, no es verdad ahora, amo a mi esposo, pero así era como me sentía en ese instante y se rompió el muro de contención en mi corazón esas mujeres inmediatamente me rodearon como una caravana, sabían lo que era sentir aunque fuera por un momento efímero que no amaban a sus esposos, sabían lo que era sentirse como montarse en su vehículo y dejar a sus hijos aunque nunca lo hubieran hecho.

Sabían lo que era tener un cerebro loco, que fue como lo empecé a llamar, no se les escapó una salieron de sus sillas, físicamente hicieron un círculo a mi alrededor, todas lloraban, y eran lágrimas genuinas, y oraron por mí en ese momento, y siguieron sin parar durante varias semanas eran ocho, todas me llamaban todos los días y me enviaban mensajes de texto, electrónicos o por Facebook.

Todas venían a mi casa y me enviaban comida, alguien lo organizó de modo que siempre hubiera alguien que fuera en la noche. Preguntaban, ¿cómo te sientes? y tomé la decisión de no dar la respuesta mecánica, pude haber seguido diciendo “estoy bien” pero no lo hice. Cargaban al bebé y preguntaban ¿Cómo te sientes? Y Yo les decía: “No muy bien siento esto siento aquello” y respiraban vida dentro de mí, y me daban aliento, hablaban de la Palabra de Dios, oraban por mí cuando yo no podía orar por mí misma. Las nubes empezaron a despejarse, cuando supieron que yo estaba bien, las mujeres se apartaron, pero siguieron dándome seguimiento con regularidad, fue genial porque vi en ese año una transparencia en todas ellas.

El sentir de ellas era como si Erin puede hacerlo, si Erin puede decir que no ama a su esposo, que es una declaración sumamente osada, entonces yo puedo ser real respecto a lo que estoy enfrentando, así que realmente impactó nuestras vidas de muchas formas.

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss, en la voz de Patricia de Saladín.

Nancy Leigh DeMoss: Ha sido muy divertido para mí tener a mi querida amiga Erin Davis con nosotras en la transmisión de los últimos días. Erin recién escribió un nuevo libro sobre la maternidad titulado Más allá de la hora del baño: La maternidad como un rol sagrado / Beyond Bath Time: Embracing Motherhood as a Sacred Role. Este libro está disponible solamente en inglés.

Erin, cuando empezamos la serie, hablaste sobre el nacimiento de tu primer hijo Eli y algunos de los retos y ajustes que enfrentaste en tu primer año como una nueva mamá.

Luego, Dios te bendijo con un segundo hijo, hasta ahora. Su nombre es Noble, y descubriste que no lo tienes todo bajo control. De hecho, el nacimiento de este segundo hijo, trajo nuevos retos. Mientras leía todo esto y te escuchaba hablar del tema, pensé en muchas madres que se van a sentir identificadas con esto.

Gracias por ser transparente al compartir tu caminar en este tiempo de la vida. Cuéntanos un poco sobre ese lugar donde Dios te encontró, y el proceso por el que te condujo, que también es parte de aprender a abrazar la maternidad como un rol sagrado.

Erin: Como me estás escuchando por la radio, no puedes ver la emoción reflejada en mi rostro, pero es difícil para mí hablar sobre esta etapa de mi vida. Noble tenía pocos días de haber nacido, ya habíamos regresado a la casa del hospital, nuestra casa estaba llena de globos, llegaban los pastelones, las comidas. . . Estaba tan emocionada de volver a ser madre.

Recuerdo que estaba sentada en el piso en el cuarto del bebé, doblando la ropita, y me sentía como si hubiera llegado una nube negra que me cubrió, y ese fue el principio de una lucha auténtica con la depresión posparto.

Me estaba sucediendo algo hormonal. Las hormonas salen de tu cuerpo tan pronto das a luz, y ese éxodo masivo de hormonas de mi cuerpo me trajo una profunda tristeza, ansiedad incontrolable, mucho temor, comía muchísimo . . . era totalmente diferente a como yo estaba acostumbrada a sentirme.

Como cuando Eliseo, me sentía dividida entre lo que debería ser el gozo de una vida nueva y esta batalla que, en mi caso, era realmente con mis emociones y sentimientos. Era sumamente abrumador.

Nancy: ¿Esto te tomó totalmente de sorpresa, desprevenida?

Erin: Ciertamente me tomó de sorpresa. Pensé que, como era mi segundo bebé, tenía el terreno ganado. Iba a estar adaptada; tenía apoyo, y me sentía lista para ser madre otra vez. De modo que esta ola de depresión, temor, preocupación y ansiedad de verdad me golpeó con fuerza. No estaba nada preparada para esto.

Nancy: Y asumo que Jason también experimentó parte del impacto.

Erin: Así fue. Él estaba trabajando en el garaje justo cuando me sentí tan abrumada por primera vez y entré en pánico. Salí y le dije: “Estoy hecha un desastre. Me siento triste”. Empecé a sentirme como si estuviera en una montaña rusa . . . Me sentía totalmente fuera de control. Fantaseaba con subirme al vehículo y solo conducir. Esos no eran pensamientos racionales.

Cuando el bebé lloraba en la noche- nunca quise hacerle daño al bebé, como les sucede a algunas mujeres que batallan con la depresión posparto-pero había albergado pensamientos de hacerme daño a mí misma para detener el llanto. No era yo. Era como si otra persona estuviera dentro de mi cabeza.

Mi esposo solo podía hacer lo que estaba a su alcance. No sabía qué hacer. Teníamos el nuevo bebé, y también teníamos el otro pequeño, y pasaban por mi mente todos estos pensamientos que no tenían sentido. Fue un tiempo de prueba para todos nosotros.

Nancy: ¿Y tú conocías a otras mujeres que habían pasado por algo similar?

Erin: Una señora de mi iglesia me había mencionado que había tenido depresión posparto hacía 20 años y esa fue la razón por la que tuvo solamente un hijo. La llamé y le dije: “creo que tengo depresión posparto. Me siento fuera de control”.

La de ella fue extremadamente severa, de modo que la mía no debió de parecerle tan grave, y me dijo: “Te sentirás mejor en dos semanas”.

Nancy: ¿Eso te ayudó o no?

Erin: ¡Para nada! Ella no lo tomó en serio, pero eventualmente hablé con mi grupo de MOPS.

Nancy: Cuando dices “eventualmente”, ¿qué tiempo te tomó?

Erin: Unas semanas.

Nancy: ¿Entonces estuviste luchando sola con esto durante algunas semanas?

Erin: Durante algunas semanas luché sola con esto. Mi mamá había venido a quedarse con nosotros, para ayudarnos con el bebé, y yo le hablaba mucho del tema. Ella me decía, “Sí, yo sé”, o “que yo le acuerdo cuando era bebé”.

Yo había ido a la doctora y ella me había preguntado cómo me iba, si mis emociones parecían normales, y tuve temor de contarle, así que no lo hice.

Le dije, “bueno, me siento un poco triste”. Y ella me dijo: “un poco triste es normal, pero tienes fantasías con dejar a tu familia, te imaginas haciéndote daño a ti misma, ¿te está dando trabajo dormir?”…ese tipo de cosas.

No le dije la verdad. Recuerdo que después de eso me senté en el carro y lloré porque sentía que ese podía haber sido mi momento de obtener ayuda y que no lo aproveché. Pero no sabía cómo pasar de ser una mujer fuerte, segura y en control de mí misma a decir: “No puedo controlar mi mente. Tengo miedo; no quiero que me dejen sola”, . . . y cosas así.

No lograba que me salieran las palabras, así que no le dije nada a la doctora. Me sentí aún más desesperada porque pensé: “¿Qué? ¿Ahora voy a llamarla a decirle que no le dije la verdad?” Además, no me sentía segura de que la doctora era con quien debía de hablar.

De modo que durante varias semanas después del nacimiento de Noble, estuve en esta niebla de tristeza y ansiedad, sintiéndome como, “¿y cuánto tiempo será que me voy a sentir así? ¿Qué es normal o qué no?”

Nancy: Y sobre todas estas cosas tenías que seguir funcionando.

Erin: Claro tenía que seguir funcionando. Tenía un bebé que de por sí era exigente, y tenía otro de dos años que también era exigente, y Jason tuvo que regresar al trabajo. Tenía a mi mamá y a mi hermana y a otras personas turnándose, pero era en mi mente donde en realidad se estaba librando la batalla. No sabía cómo detener la carrera.

Nancy: ¿Te pareció difícil orar durante ese tiempo?

Erin: Uff me pareció muy difícil orar, muy difícil concentrar mis pensamientos en algo concreto. Cuando lograba orar, era algo así como “ayúdame, ayúdame, ayúdame . . .”

Nancy: Esa no es una oración mala.

Erin: El Señor la escuchó, te lo puedo asegurar, pero fue muy difícil para mí escoger la Verdad de Dios, porque simplemente no era yo misma.

Nancy: Así que finalmente fuiste a un grupo MOPS, del cual gracias a Dios ya formabas parte, ahí sí encontraste gracia y ayuda.

Erin: Así fue. Había estado involucrada en MOPS . . . que significa Madres de Preescolares, en inglés. Es un ministerio a nivel nacional, tal vez internacional, para madres de preescolares. Donde vivo es un grupo que se reúne dos veces al mes, y tenía amigas allí.

Te asignan a una mesa, y me reunía con las mismas ocho madres en cada reunión. Nos conocíamos bastante bien, y estábamos teniendo un momento de oración al final de cada reunión. Estaban compartiendo peticiones de oración que no eran comprometedoras, como: “Me van a hacer una cirugía”, o “mi abuelita está enferma”, o cosas que son importantes, pero que no decían más de la cuenta.

Recuerdo que todas las madres inclinaron la cabeza (y lloro solo de pensarlo), la mujer que estaba dirigiendo la oración empezó a orar, y yo dije: “No amo a mi esposo”. Eso no era verdad en ese momento y no es verdad ahora. Amo a mi esposo . . . pero así era como me sentía en ese instante.

Y se rompió el muro de contención en mi corazón. Esas mujeres inmediatamente me rodearon como una caravana. Sabían lo que era sentir, aunque fuera por un momento efímero, que no amaban a sus esposos. Sabían lo que era sentirse como montarse en su vehículo y dejar a sus hijos, aunque nunca lo hubieran hecho.

Sabían lo que era tener un “cerebro loco”, que fue como lo empecé a llamar. No se les escapó una. Salieron de sus sillas, físicamente hicieron un círculo a mi alrededor, todas lloraban – y eran lágrimas genuinas- y oraron por mí en ese momento, y siguieron sin parar durante varias semanas.

Eran ocho. Todas me llamaban todos los días y me enviaban mensajes de texto o electrónicos o por Facebook. Todas venían a mi casa y me enviaban comida. Alguien lo organizó de modo que siempre hubiera alguien que fuera en la noche. Cuando venían, preguntaban: “¿Cómo te sientes?”

Y tomé la decisión de no dar la respuesta mecánica. Pude haber seguido diciendo “estoy bien” pero no lo hice. Cargaban al bebé, y preguntaban: “¿Cómo te sientes?” Y yo les decía: “No muy bien. Siento esto, siento aquello. . .”

Y respiraban vida dentro de mí, y me daban aliento, me hablaban la Palabra de Dios, y oraban por mí cuando yo no podía orar por mí misma. Una de ellas me envió un mensaje electrónico meses después y me dijo: “Del año completo con MOPS, lo más impactante fue caminar contigo durante esa prueba”, porque ella sabía y había sentido depresión posparto y nunca se lo dijo a nadie.

La señora de la iglesia tenía razón. Una vez las hormonas se me equilibraron hasta cierto punto y yo me ajusté al cambio, estuve mejor.

Nancy: Las nubes empezaron a disiparse.

Erin: Las nubes empezaron a despejarse. Cuando supieron que yo estaba bien, las mujeres se apartaron, pero siguieron dándome seguimiento con regularidad. Fue genial porque vi, en ese año, una transparencia en todas ellas. El sentir de ellas era como: “Si Erin puede hacerlo, si Erin puede decir que no ama a su esposo [que es una declaración sumamente osada]-entonces yo puedo ser real con respecto a lo que estoy enfrentando”.

Así que realmente impactó nuestras vidas de muchas formas. Con frecuencia digo que Dios usó a MOPS para salvar mi vida. Siento que así fue, que esas mujeres realmente me llevaron a tierra seca en un momento en que estaba teniendo serios problemas.

Nancy: Estoy segura de que algunas oyentes estarán pensando: “Bueno, pero yo no tengo un grupo así. Si yo compartiera algo así en mi iglesia o en mi grupo pequeño, la gente pensaría que estoy loca, o me rechazarían, o simplemente no estarían ahí para apoyarme”.

Pero tú no supiste si estarían ahí para apoyarte hasta que no te abriste y lo compartiste. Tú no sabías cómo ellas iban a responder.

Erin: Esa mamá que se está sintiendo así tiene una opción. Puede seguir sintiéndose como se está sintiendo, puede seguir sintiendo dolor y ansiedad, temor, o puede arriesgarse. ¿Qué, si es aterrador? Claro que lo es. Pero en mi experiencia esas personas no van a pensar que estás loca.

En realidad la depresión posparto es muy común. Su prima más manejable es el decaimiento o como dicen en inglés, los “baby blues”. Casi toda mujer siente ese decaimiento durante un tiempo. Es solo la naturaleza de todas esas hormonas en nuestro cuerpo, que salen de repente, luego pasamos por la falta de sueño encima de todo, y tenemos que ajustarnos a un nuevo bebé.

Pienso que se sorprenderían de la cantidad de mujeres que pueden identificarse con esos sentimientos. Las pequeñas cosas hacen una gran diferencia en esa etapa . . . alguien que salga a caminar contigo, alguien que coma contigo, que te saque de la casa de vez en cuando, hasta que puedas sobrepasar lo peor y empieces a ver la luz al final del túnel.

Nancy: De lo que realmente estamos hablando es del poder de la hermandad entre mujeres y cómo Dios nos da gracia a través de Su pueblo. Y para alguien que nos escucha, puede que no sea la depresión posparto, puede que esté pasando por algún otro problema grave. . . alguna circunstancia o ajuste que esté cambiando o alterando su vida, o solo una etapa de la vida.

A todas nos ha pasado. A mí me ha tocado mi parte en este último año – no depresión posparto – pero otros momentos en que te sientes emocionalmente paralizada o traumatizada. Qué regalo poder acudir al cuerpo de Cristo y pedirle al Señor que envíe a una persona o personas que puedan ser sus manos y sus pies. A veces vamos a necesitar que otras personas lo hagan por nosotras y otras veces, nosotras lo haremos por alguien más.

Nos necesitamos unas a las otras. Para que las mujeres se queden aisladas en esas diferentes etapas de la vida, Satanás hace ese tipo de cosas con tu mente. Piensas que nadie te entiende, que nadie más está pasando por algo así, que nunca se va a terminar, y las mentiras siguen y siguen. Poder romper el vivir con tantos secretos y ser sinceras . . .

Y es bíblico. Dios dice que cuando nos humillamos (y eso es lo que se necesita para tomar el riesgo), entonces, ¿qué hace él? El derrama Su gracia sobre los que se humillan. ¡Qué necesidad tan grande para las madres!

Erin: Una de las cosas que me apasionan en la vida y de escribir este libro, es apasionar a su vez a la iglesia para que equipe a las madres y desarrolle vehículos de hermandad entre las mujeres. Porque sabemos por la Biblia que Dios tiene un corazón para las madres. Parte de la función de la iglesia es apasionarse por aquellas cosas que le apasionan a Dios.

Tito 2, que son versículos que mencionas con frecuencia, habla sobre las mujeres mayores y las más jóvenes. Estas cosas sucedían con más naturalidad en días pasados. Yo sé que dependo de mi iglesia para llenar esos huecos familiares, relacionales, y la consejería , que no suceden con tanta naturalidad con mi familia porque mi mamá vive a doscientas millas de distancia y esa es mi situación en este instante.

De modo que la iglesia está en una posición única para satisfacer esta necesidad de que las madres se conecten con otras madres. En el libro presento muchas ideas de cómo hacerlo. Tal vez es empezar un programa grande como MOPS. No sé qué forma tomaría, pero pienso que la iglesia tiene la responsabilidad de conectar a las madres entre sí para que continúen viviendo el llamado de Dios a la maternidad como algo alto y santo.

Nancy: Y si estás ahí sentada pensando: “Bueno, mi iglesia no está haciendo eso”, no esperes a que lo haga alguien más. Tengo tres amigas que son madres jóvenes que, entre ellas, porque viven cerca una de la otra, se reúnen una vez a la semana a orar unas por otras y por sus hijos, mientras los niños juegan en el sótano. Los más viejos cuidan a los más pequeños.

Es entre una hora y noventa minutos, ese es su punto de apoyo. Necesitan hacerlo en los buenos y en los malos tiempos, y están poniendo un fundamento para una ministración continua en las vidas de cada una de ellas. Están levantándose, animándose unas a otras. Todas necesitamos eso. No esperes que alguien más venga y haga que suceda.

Erin: No puedes esperar. Lo sé, porque traté de pasar la pelota en mi propia iglesia. Sentía la necesidad de ello en mi propia iglesia, y fui donde la líder de niños y le dije: “Necesitamos un grupo de madres”. Y ella me dijo: “Dios bendiga tu corazón” . . . eso es como una frase cristiana que quiere decir “no va a suceder”. Seguí hablando y hablando con ella. No era que ella no estuviera dispuesta; terminó ayudándome a lanzar el grupo de madres.

Pero no era una pasión en ella, y no creo que ella tuviera una visión al respecto. No creo que haya mucha gente en la iglesia que tenga una visión sobre la necesidad de equipar a los padres.

Eventualmente, dije: “Bien, yo lo haré. Como madre de hijos pequeños, mi tiempo disponible es poco, mis recursos financieros son pocos, mi energía es nula”. Así que fue difícil asumir esta responsabilidad adicional, pero he visto una bendición tras otra como resultado de este pequeño grupo de madres.

Nos reunimos una vez al mes y somos aproximadamente ocho. Nuestro lema es: “Vamos a comer alimentos que no cocinamos de platos que no tenemos que lavar”. Eso es todo lo que hacemos. Oramos unas por otras, y tenemos varios meses en Tito 2. Solo leemos ese pasaje y tratamos de extraerle lo más posible.

Depende de ti, mamá. Depende de ti, aunque no seas mamá, depende de ti, mujer de la iglesia, ahora que tienes conocimiento de la necesidad, ahora que tienes conocimiento de que la hermandad entre las mujeres es poderosa y que las madres necesitan esa conexión unas con otras, madres con madres, haz algo al respecto.

Nancy: Y no pienses que tienes que ser una joven madre para involucrarte en esto. Esto es todo el tema de Tito 2, que las mujeres más viejas o que las mujeres mayores deben incentivar a las más jóvenes. Yo misma, como mujer mayor, me doy cuenta de que hay lugares en los que he caminado donde Dios me ha encontrado y me ha incentivado cuando me sentía abrumada y sin esperanza. Ahora es el tiempo de mi vida para tomar algunas mujeres más jóvenes bajo mis alas y, sea de manera informal o formal, incentivarlas, bendecirlas, apoyarlas en oración, ser un incentivo.

Puede que tus hijos ya se hayan ido de la casa, y hayas dejado atrás el peso de tus días de ser mamá, pero ahora es el tiempo de compartir de tu mensaje de vida, del depósito que Dios ha puesto en ti. Y tal vez eso solo consista en buscar otra mamá, una joven mamá de tu iglesia que se vea cansada y se vea como que pudiera ayudarle un poco de motivación, y decirle: “Ven con tu pequeño, y tomemos café”.

Puede ser algo así, algo individual. Erin, tú eres decidida y emprendedora, así que empezar un grupo de ocho madres puede ser una gracia que Dios puso sobre ti. Para otras mujeres quizás, eso parecerá imposible. No tienen que ser ocho. Que sea una, que sean dos; tampoco tiene que ser todos los meses.

Puede ser el domingo cuando estés en la iglesia. No busques solo mujeres de tu misma generación y demografía, busca también una madre a la que ves agobiada con tres pequeñitos encima de ella, y dile: “¿Puedo agarrar al más pequeño? ¿Cómo puedo orar por ti esta semana?”

Erin: El primer paso que doy en el libro sobre extenderles una mano a las madres en tu propia iglesia es orar. Y no lo digo como un cliché cristiano para nada. ¿Sabes lo que las mamás necesitan? Necesitan a alguien que esté orando por ellas; alguien que ore con ellas.

Puede que tengas una lista interminable de razones que te hagan pensar que no puedes ministrarle a una madre, y estoy segura que ninguna de esas razones te impide orar por ella. Así que ve y encuentra a una mamá y ora como loca por ella, y deja que Dios se encargue de ahí en adelante. Él hará algo más maravilloso y radical de lo que probablemente puedas imaginar con esa ofrenda de oración.

Nancy: Ora por ella y ora con ella. Agárrala en la iglesia, agárrala por teléfono, y dile: “¿Puedo orar por ti”? Y eso hará mucho para ministrarle gracia.

El poder de mamá a mamá, de hermana a hermana, ministrándose unas a otras. También me siento muy agradecida de que hoy a través de la tecnología tenemos oportunidades de ministrarnos unas a otras. Me emociona el blog de Joven Verdadera aquí en Aviva Nuestros Corazones, del cual eres parte, Erin, y otras mujeres también. Conozco a muchas personas que escuchan a Aviva Nuestros Corazones que no están familiarizadas con el blog de Mujer Verdadera.

Visiten el blog de Mujer Verdadera, especialmente si eres una mamá joven, y casi no puedes salir, aunque es para mujeres en cualquier estación de la vida, ahí encontrarás a otras mujeres con las que puedes interactuar. Ahora, Erin, tú también tienes un blog, uno para mujeres jóvenes, Mentiras las jóvenes creen y la verdad que las hace libres, y ahora empezaste uno que complementa con tu libro “Más allá de la hora del baño” o su título original en inglés, Beyond Bath Time. Cuéntanos un poco más sobre este blog.

Erin: este es un blog que empezamos en apoyo al libro. Tengo un grupo de mamás escritoras que son sencillamente de primera. Todas están en diferentes etapas de la vida y escriben sobre la maternidad a través del filtro de la Palabra de Dios. Recibo tantas enseñanzas de ese blog.

También tenemos apoyo sobre cómo empezar un grupo de madres y cómo usar el libro en un grupo pequeño y así. Pero acabamos de empezar . . . somos un portal nuevo. Nuestra visión es que se convierta en un centro para las mamás que lean el libro, o no, y que decidan: “Ok, voy a abrazar la maternidad como un rol sagrado. Voy a retomar esta visión. Voy a replantear mi rol, y voy a usarlo como una labor para el reino de aquí en adelante”.

Bueno, es contracultural. Puedes decidir hacerlo, pero hacer el cambio para realmente vivirlo va a tomar equipamiento. MásAlládelaHoradelBaño/BeyondBathTime.com es un lugar donde puedes recibir parte de esta motivación, interactuar con otras madres y recibir pilas nuevas a diario para seguir viviéndolo.

Nancy: Bien, tenemos aquí un montón de buenos recursos. Quiero motivar también a las mayores a buscar una copia de este libro, Más allá del tiempo de baño / Beyond Bath Time. Tal vez se sientan un poquito tontas. Tal vez piensen: “Mis hijos ya crecieron y se casaron y tienen sus propios hijos”.

Bueno, a las jóvenes les viene bien una mujer mayor que entienda algo de lo que están atravesando. Lee este libro y pásalo como un recurso a una joven madre. Te ayudará a equiparte para ser de motivación y una fuente de bendición y gracia en la vida de otra mamá.

No somos llamadas a retirarnos del servicio activo en el ministerio. Erin, mientras leía el libro – y no soy exactamente el blanco demográfico proyectado en este libro, ya que soy una mujer de más edad y soltera- pero me edificó y me cargó mis pilas con respecto a extender gracia y ayudar y animar a algunas de las mujeres que están en la misma etapa de la vida que tú.

Un recurso maravilloso-Beyond Bath Time: Embracing Motherhood as a Sacred Role, por Erin Davis.

Carmen : Nancy Leigh DeMoss ha estado conversando con Erin Davis, autora del nuevo libro Beyond Bath Time.

¿Quisieras estudiar la Palabra de Dios más profunda y efectivamente para poder enseñarla a otras mujeres? Entonces este evento es para ti, Revive ’15.

Si estás interesada en enseñar o hablar a las mujeres uno de tus mayores recursos puede ser aprender de otros que han profundizado en preciosas verdades de la Palabra de Dios, únete a Nancy Leigh Demos, Trillia Newbel, Andrea Griffin y Paula Hendricks para obtener sabiduría práctica en cómo comunicar más efectivamente las enseñanzas de la palabra de Dios en tu entorno particular.

Ven a escuchar porque es importante que tú escribas y compartas lo que Dios ha hecho contigo y cómo puedes hacerlo mejor, inspírate y recibe ayuda de otras mujeres como tú, conoce a Lore Ferguson, Erin Davis y Jennifer Lyell.

Contaremos con la presencia de Nancy Leigh DeMoss, Jen Wilkin y Lauren Chandler dirigiendo la alabanza. ¡Acompáñanos, no te lo pierdas!

Erin Davis dice que cada mamá puede ser una misionera. Sintonízanos mañana para saber cómo, ya que ella estará mañana de nuevo con Nancy aquí en Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se cite otra fuente.

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10 – Cuidadoras del Hogar

Iglesia Caminando por Fe

Serie: Familias Conforme a las Escrituras

10 – Cuidadoras del Hogar

Juan Manuel Vaz

Juan Manuel Vaz Salvador nació en Barcelona, España. Tras ser salvo, fue creciendo en el conocimiento de la Palabra y finalmente Dios le llamó al ministerio pastoral.

Juan Manuel es el fundador del ministerio ICPF, donde también sirve como pastor en la localidad de Hospitalet, en Barcelona. Además, ha escrito el libro La Iglesia Frente al Espejo.

Actualmente se dedica al pastorado y es conferenciante a nivel internacional.

29/42 – Hageo

El Proyecto Biblia

Serie: Antiguo Testamento

29/42 – Hageo

Antiguo Testamento

Mira nuestro video de Lee la Biblia sobre el libro de Hageo, que analiza el diseño literario del libro y su flujo de pensamiento. En este libro, Hageo reta a Israel después del exilio a permanecer fiel a su Dios y a reconstruir el templo.

BibleProject #VideosDeLaBiblia #Hageo

DAVID LIVINGSTONE -Misionero y explorador de África

BITE

Serie: Biografías

DAVID LIVINGSTONE

Misionero y explorador de África

George Müller nació en Prusia en 1805. Su madre murió cuando tenía 14 años y a los 16 fue encarcelado por robar.

Cuando tenía 20 años, fue invitado a un estudio bíblico, ese día se convirtió y abandonó su vida pecaminosa. Se obsesionó con ser misionero lo que lo llevó a Inglaterra. Allí empezó a ser pastor
y a interesarse por la enseñanza, las misiones y la evangelización, pero especialmente por los niños sin hogar.

En 1836, junto a su esposa, estableció en su propia casa un albergue para 30 niñas. La obra creció y fue necesario construir un edificio con capacidad para 300 niños. 21 años después, cerca de 2.000 niños estaban hospedados en 5 diferentes hogares.

Müller confiaba ciegamente en Dios, Muchas veces, careciendo de alimentos que dar a los niños, recibía horas antes donaciones anónimas. En aquellos hogares, los niños recibían educación, alimentación, vestido y la fe en Cristo.

Müller nunca sacó un préstamo ni se endeudó, nunca recibió un salario en sus 68 años de su ministerio. Predicó al menos 10.000 veces, 3 veces a la semana a un promedio de 3 millones de personas.

FUENTES

George Müller: Fe humilde en acción: http://bit.ly/2mERNqy
George Mueller’s Strategy for Showing God: http://bit.ly/2olgkRR
George Müller: http://bit.ly/2nzcZhD

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CRÉDITOS

Conductor: Nicolás Osorio.
Guión: Lucas Abadía.
Edición del guión: María Alejandra Carrillo.
Producción: Pilar Prieto, Nicolás Díaz, Óscar Pérez y Giovanny Gómez.
Edición del video: Fernando Ordóñez.
Apoyo gráfico: Nayibe Gómez.
Música: Envato Elements.

28/42 – Sofonías

El Proyecto Biblia

Serie: Antiguo Testamento

28/42 – Sofonías

Antiguo Testamento

Mira nuestro video de Lee la Biblia sobre el libro de Sofonías, que analiza el diseño literario del libro y su flujo de pensamiento. En este libro, Sofonías anuncia el juicio purificador de Dios sobre Israel. Este eliminará el mal y abrirá un nuevo futuro donde todas las personas puedan prosperar en paz. #BibleProject #VideosDeLaBiblia #Sofonías

9 – El Esposo Proveedor

Iglesia Caminando por Fe

Serie: Familias Conforme a las Escrituras

9 – El Esposo Proveedor

Juan Manuel Vaz

Juan Manuel Vaz Salvador nació en Barcelona, España. Tras ser salvo, fue creciendo en el conocimiento de la Palabra y finalmente Dios le llamó al ministerio pastoral.

Juan Manuel es el fundador del ministerio ICPF, donde también sirve como pastor en la localidad de Hospitalet, en Barcelona. Además, ha escrito el libro La Iglesia Frente al Espejo.

Actualmente se dedica al pastorado y es conferenciante a nivel internacional.

El Bravucón

Alimentemos El Alma

Serie: Para Entrenar un Niño

La Capacitación Infantil Para El Siglo XXI

Michael y Debi Pearl

– Capitulo Quince –

El Bravucón

Volviendo el corazón de los padres a los hijos

Hace tres mil años, un sabio dijo, “instruye (entrena) al niño en su camino y aun cuando fuere viejo, no se apartará de él.” Un buen entrenamiento o instrucción no es solucionar crisis; por el contrario, es aquel proceso que se debe hacer antes de enfrentarlas o de tener que disciplinar a los hijos.
La mayoría de las personas asumen la paternidad por accidente, no lo hacen de manera deliberada o planeada. ¡Imagínese si se construyera una casa de esa manera!
No tenemos que reinventar la instrucción. Existen principios para instruir a los niños, y métodos que han funcionado desde la antigüedad.
Negarle la formación o entrenamiento a un hijo es abandonarlo deliberadamente y es semejante a empujarlo hacia un mar de opciones y de pasiones, sin un barco apropiado ni una brújula.

Este es un libro escrito por Michael y Debi Pearl enfocado en la crianza de los niños. En este caso nos enseñan técnicas sencillas que al ser aplicadas generan resultados inmediatos y aquellos que requieren mas tiempo los podremos apreciar de forma progresiva si estas técnicas se aplican de forma correcta. A través de todas estas ideas podremos tener niños que en un futuro sean hombres y mujeres temerosos y obedientes ante la voluntad de Dios.

Alimentemos El Alma

Agt 14 – La gracia de Dios es suficiente para las madres

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Más allá del tiempo de baño

Agt 14 – La gracia de Dios es suficiente para las madres

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/la-gracia-de-dios-es-suficiente-para-las-madres/

Carmen Espaillat: Erin Davis dice que a veces las mamás pueden ser tentadas a estar descontentas.

Erin Davis: Aquí están las maneras en las que han salido en mi propia vida: mucha fatiga y queja. “Uff, ¿tengo que hacer esto otra vez?” Mucho levantar mis manos, perder la calma, también usar la palabra abrumada, para describir mi vida, más a menudo de lo que uso palabras como, “bendecida, feliz, satisfecha”. “Si no tuviera estos hijos, no estaría tan abrumada.” Oh, estos niños me están desgastando, soy miserable y este error de criar.

Pero 2da de Corintios 12 del 9 al 10 dice, “Y Él me ha dicho: te basta mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, muy gustosamente me gloriaré más bien en mis debilidades, para que el poder de Cristo more en mí. Por eso me complazco en las debilidades, en insultos, en privaciones, en persecuciones y en angustias por amor a Cristo; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.”

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Nancy Leigh DeMoss: Uno de los compromisos fundamentales de Aviva Nuestros Corazones y el Movimiento de Mujer Verdadera es animar a las mujeres a ser intencionales en pasar el bastón de la verdad a la próxima generación. Así que piensa sobre el “Manifiesto de la Mujer Verdadera” del cual hemos hablado un sin número de veces en los últimos años en Aviva Nuestros Corazones.

Uno de los principios del “Manifiesto de Mujer Verdadera” es:

Los hijos son una bendición de Dios y las mujeres fueron especialmente diseñadas para ser dadoras y sustentadoras de vida, ya sean sus hijos biológicos o adoptivos y a otros niños en su esfera de influencia.

Así que esta semana estamos hablando sobre el aspecto completo de la maternidad, recibiendo los hijos como una bendición del Señor y el llamado que nosotras como mujeres tenemos de ser dadoras y sustentadoras de vida. Estoy muy emocionada con un libro que una querida amiga ha escrito.

El nombre de esta amiga es Erin Davis. Su esposo es parte del personal de Aviva Nuestros Corazones. Su familia es parte de este ministerio. Erin es la bloguista principal en “Mentiras que las mujeres creen” y tiene un ministerio muy fructífero aquí con las adolescentes. Ella ha escrito este nuevo y estupendo libro, “Beyond Bath time: Embracing Motherhood as a Sacred Role.”

Erin, todo lo que acabo de decir es una gran verdad. Te hace sonar como que eres una mujer muy ocupada y lo eres. Pero el gozo y el enfoque de tu vida en esta temporada, hasta ahora, son esos dos pequeños niños, que Dios te ha confiado a ti y a Jason.

En este libro y en los programas de esta semana, tú has compartido con mucha transparencia sobre el viaje que ha sido para ti abrazar la maternidad. No solamente para sobrellevarla, sino abrazarla como un llamado sagrado, como una función sagrada. Sé que hay puntos de tu recorrido donde muchas de las mujeres que están escuchando, o hijas de las mujeres que escuchan, se identifican.

Es por eso que quiero animar a las abuelas a adquirir este libro, mujeres que han criado hijas, quienes ahora están siendo madres ellas mismas, a obtener este libro y ayudar a divulgar una completa revolución sobre la manera en la que pensamos sobre la maternidad. Así que, gracias por escribir este libro. Gracias por tu compromiso de vivirlo, no perfectamente, como has sido rápida en decirlo. Pero es el compromiso de tu corazón de ver la maternidad desde el punto de vista de Dios. Y estoy sencillamente tan agradecida de que Dios ahora te esté ayudando a ayudar a otras mujeres que desean hacer eso.

Erin: Gracias Nancy.

Nancy: Creo que con el fin de ver la maternidad desde el punto de vista de Dios, como ocurre con otras áreas de la vida, tenemos que abordar las cosas que creemos que no son ciertas. Estamos en esta cultura bombardeada con maneras equivocadas de pensar. De hecho, escribí un libro titulado, “Mentiras que las mujeres creen y la verdad que las hace libres.”

Tú escoges ese mismo concepto al hablar de algunas de las mentiras que las mujeres creen acerca de la maternidad. Hay maneras falsas de pensar. Hay cosas que verdaderamente pueden poner en cautiverio a las mujeres que quieren ser buenas madres. Por ejemplo, una de las grandes mentiras que tú abordas es que la maternidad es un obstáculo para la felicidad. ¿Crees tú que muchas mujeres realmente sienten eso?

Erin: Absolutamente lo creo. De hecho, este capítulo de nuestro libro es de mamás reales que conozco y son historias reales. Ahora, yo no fui donde ellas y les dije, “¿qué mentiras crees acerca de la maternidad?” Debido a la naturaleza de las mentiras, ellas no saben. Pero acabo de pasar mucho tiempo con ellas, escuchando sus historias y escuchándolas hablar sobre la maternidad.

Pasé mucho tiempo orando acerca de eso y traté de exponer las mentiras que fueron el trasfondo de las áreas en las que ellas estaban luchando. Creo que muchas de las mamás sienten que la maternidad es un obstáculo a su felicidad.

Ahora, ellas no están diciendo eso. Si vas donde ellas y les preguntas, “¿es la maternidad un obstáculo para tu felicidad?”, ellas dirían, “no.” Pero ellas están viviendo como si lo fuera, y lamentan esas cosas en sus vidas que piensan que harían su vida mejor si pudieran tenerlas.

Por ejemplo, una mujer en el libro es Victoria. Ella habla de: “Antes de tener un bebé, yo me podía ir de viaje los fines de semana. Podía ser más espontánea. Podía irme de vacaciones y ahora no puedo hacer eso.” Así que ella estaba pensando, “Oh, yo sería mucho más feliz si me pudiera ir de vacaciones. Yo sería más feliz si pudiera ser más espontánea, pero este bebé me impide hacer eso”.

Otra mujer en el libro es mi amiga Jordan, quién tuvo un aborto muy temprano. Ella es muy honesta ante el hecho de que su primera sensación fue de alivio porque ella sintió como que, “¡Vaya! Ese fue un error cercano. Casi tenía mi vida como la quería como para ser destrozada”.

Nancy: Y entonces ella probablemente se sintió culpable.

Erin: Ella se sintió culpable por sentir alivio, por supuesto. Y luego quedó embarazada y llegó a tener un bebé sano. Pero su primer año de maternidad fue como mi primer año de maternidad. Ella se sentía abatida, y se sintió como, “Oh, si yo no hubiera tenido esta bebé sería mucho más feliz”.

Bueno, pienso que muchas de las mamás sienten una versión de eso. “Si yo no tuviera estos niños, yo sería más feliz porque yo podría _____.” Llena el espacio en blanco.

Nancy: Cuando miras a tu alrededor ves un montón de mamás que tienen luchas con esto en términos de descontento, decepción o amargura o simplemente una especie de infelicidad generalizada que es fruto de esta forma de pensar.

Erin: Por supuesto. No es un problema nuevo. En Ezequiel 16:45,48 encontramos a Dios castigando a las madres de Jerusalén por el mismo tipo de sentimiento. El versículo dice: “Eres hija de tu madre que aborreció a su marido y a sus hijos…. Vivo yo, declara el Señor DIOS, que tu hermana Sodoma y sus hijas no han hecho como tú y tus hijas habéis hecho.”

Él está diciendo que estas mujeres son peores que las mujeres de Sodoma. Recordamos a Sodoma. Recibió un castigo de fuego y azufre por causa de su pecado. ¿Y cuál es el pecado de estas mujeres? Amargura y odio hacia sus esposos y hacia sus hijos.

Nancy: Y esto no siempre viene de esta manera tan obvia o tan grande.

Erin: Por supuesto. Rara vez lo es.

Nancy: Puede ser únicamente un trasfondo de resentimiento o descontento. “Estas personas en mi vida, mi esposo, mis hijos, han hecho que mi vida sea más restrictiva; han hecho mi vida más difícil.”

Erin: Aquí están las maneras en las que han salido en mi propia vida: Mucha fatiga y queja. “Uff. ¿Tengo que hacer esto otra vez?” Mucho levantar mis manos, perder la calma, también usar la palabra abrumada para describir mi vida, más a menudo de lo que uso palabras como, “bendecida, feliz, satisfecha.” “Si no tuviera estos hijos, no estaría tan abrumada.” Bueno, si no tuviera estos niños, tampoco tendría realmente muchas cosas maravillosas.

Así que estoy optando por centrarme en eso. Algo que solía pasar en mi casa mucho más a menudo y trato de no dejar que pase tanto como antes, es que, inmediatamente mi esposo entra por la puerta, anuncio, “estoy fuera de servicio”. No puedo manejar ni un minuto más a estos niños. Y el mensaje es, “Oh, estos niños me están desgastando. Soy miserable en este rol de criar.”

Pero si alguien viene y me dice, “¿Tus hijos te hacen feliz?” Yo diría, “Sí, por supuesto. ¿Quieres ver su foto?” Pero, en la realidad, estoy viviendo de manera que si no tuviera a estos niños estaría menos estresada; sería más feliz; mi cuerpo volvería a su versión de los 18 años de edad; todas esas cosas que creo que me harían feliz.

Nancy: Pero el hecho es que hay mucho de la maternidad que es un reto. Y dependiendo de la estación del año y de la vida, puede haber noches de insomnio, niños gritando o niños enfermos, horarios restringidos. Así que no estamos diciendo que si abrazas la maternidad como una función sagrada, todas esas cosas se irán y la vida será más fácil.

Erin: Eso es correcto. La vida no es fácil para los padres. La vida no es fácil si no eres padre. Hay elementos de la paternidad que siempre van a estar ahí, y que pueden ser difíciles de manejar. Pero 2 Corintios 12:9-10 dice:

“Y Él me ha dicho: Te basta mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, muy gustosamente me gloriaré más bien en mis debilidades, para que el poder de Cristo more en mí. Por eso me complazco en las debilidades, en insultos, en privaciones, en persecuciones y en angustias por amor a Cristo; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.”

Nancy: Un momento, espera. Quiero volver a leer ese versículo porque es tan inmenso, no solamente para las madres, porque me habló a mí mientras estabas leyendo. Soy soltera. No tengo hijos. Y es alentador para mí en mi llamado el cual se puede sentir pesado a veces y tiene sus retos. Así que cualquiera que sea tu llamado, cualquiera que sea tu etapa en la vida, aquí está una verdad central de la Palabra de Dios si quieres ser una mujer verdadera de Dios.

Dios le dijo a Pablo: “Mi gracia es suficiente para tí.” Noches sin dormir, niños enfermos, horarios restringidos, lo que sea que está ocurriendo en esta temporada, nunca puedo mantener la casa recogida por más de ocho minutos o menos. “Mi gracia es suficiente para ti.” En este momento, en esta temporada.

Erin: Y Pablo dice, “Estoy contento con las debilidades, insultos, privaciones, persecuciones, angustias. Porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.” Él no está diciendo, “Dios quitó todo eso de mi y se fueron las nubes y los pájaros comenzaron a cantar y todo está maravilloso.”

Pero la cosa acerca de Dios y Su Palabra que es tan extraña y tan difícil de entender, que es un misterio tan grande, es que esas cosas son una bendición ya que nos obligan a depender de Dios. Nos revelan muestra necesidad de Él. Nos revelan su bondad y su gracia hacia nosotros.

Así que si quieres una fórmula para cómo hacer que tu bebé duerma toda la noche, no la tengo. Mi hijo, no dormía toda la noche hasta que tuvo un año y medio de edad. Y si quieres hacer que tu niño se comporte, no sé decirte cómo hacerlo. Pero yo sé que cuando ese bebé no dormía toda la noche, fui presionada hacia la oración de una manera como nunca antes lo había sido porque no lo podía hacer con mis propias fuerzas. Estaba exhausta. Y cuando Elí, mi hijo pequeño, me empuja, me presiona y ya no se qué hacer y no hay manera de que yo pueda tener auto control por mí misma, me presiona hacia Dios en maneras nuevas.

Así que ¿siempre soy feliz como mamá? No, no lo soy. Pero la lección es que la felicidad realmente no es el objetivo final. El camino fácil nos lleva a lugares aburridos. Pero la felicidad. . .

Nancy: Pero algunas de nosotras estamos pensando, “pero me gustaría probar.”

Erin: Te habría gustado probarlo por ti misma. Entiendo eso. Me gustaría caminar por caminos fáciles de vez en cuando. Pero ese niño puede hacer tu vida más difícil. Pero deja de enfocarte en eso. ¿Son un obstáculo para tu felicidad? Tal vez, pero ellos son el camino hacia tantas otras cosas que son mucho más ricas que la felicidad. Así que la mentira es: Mis hijos son un obstáculo para mi felicidad”. Bueno, supéralo. Concéntrate en todas las cosas que ellos hacen para enriquecer tu vida.

Nancy: Y Erin, lo que estás compartiendo es tan crucial, no solamente para las madres jóvenes sino para mujeres, para hombres, para cada uno de nosotros en cada etapa de nuestras vidas. Como digo a menudo aquí en Aviva Nuestros Corazones, cualquier cosa que me haga necesitar más a Dios es una bendición. Es una bendición. Me aferran a Su gracia de una forma que de otra manera no lo haría si no me sintiera tan desesperada, tan necesitada y tan abrumada.

Ahí es que vemos el poder de Dios desplegado de manera tan grande, cuando nuestra debilidad se corresponde con Su gracia, entonces lo vemos, los niños lo ven, las personas a nuestro alrededor lo ven. Ellos saben que somos débiles, pero ven que Él es fuerte. Se convierte en una forma de mostrar su grandeza y el poder de Dios que es realmente de lo que se trata nuestro llamado.

Erin: Enseñamos a nuestros hijos esta canción desde muy temprano. “Sí, Jesús me ama. Somos débiles, pero Él es fuerte.” Y como mamás, eso es tan cierto. Somos tan débiles para cuidarlos bien. Pero Él es fuerte. Él es fiel. Sí, tus hijos son un recordatorio diario de la fortaleza de Dios, o algunas veces en mi casa, o minuto a minuto, a la luz de mi debilidad, ¿cómo me puedo quejar de esto?

Nancy: Te diría, con el fin de contrarrestar las mentiras, tenemos que aprender a aconsejar nuestros corazones conforme a la Verdad. Creo que hay una mamá escuchando ahora mismo que solamente necesita decirlo en voz alta. Los niños pueden estar ahí, alguien más puede estar alrededor, pueden pensar que estás loca, pero solamente di, “Su Gracia es suficiente para mí. Su Gracia es suficiente para mí”.

Erin: En mi casa, frecuentemente pedimos por el fruto del Espíritu. Le digo a mis hijos: “Mami está luchando. Vamos a pedirle a Él , amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, mansedumbre, y dominio propio”. Y cuando mis hijos están luchando, yo soy capaz de decirles, y ellos lo han visto, “no pueden hacer esto por ustedes mismos, chicos”. Así que mamá, cuando te sientas como que vas a explotar, es un momento de aprendizaje no una carga.

Nancy: Ok, hay otra mentira con la cual pienso muchas mujeres luchan, madres o no madres, pero particularmente cuando se trata de la maternidad. Y es que el objetivo primordial de la maternidad es el perfeccionismo, la presión de ser la madre perfecta. ¿Hay alguna mujer que no se sienta así?

Erin: No sé o no la he conocido nunca. Esta es una mentira enorme y la amiga que me lo reveló es una gran mamá. Ella es como un emblema de una gran mamá. Ella tiene cuatro niños, más hijos adoptados. Ella los educa en el hogar. Ella está siempre en calma, siempre está peinada, quiero decir, ella es una mamá perfecta. Cuando la entrevisté para este libro, no tenía ni idea de que esta sería un área en la que ella estaba siendo pulida.

Ella habló de que ella recibe dos mensajes de la cultura. El primero es que sus hijos son una distracción para ella y lo que ella desea. Y lo segundo es, que si vas a ser una madre, mejor cría hijos buenos que se comporten perfectamente y sean perfectos en la escuela. Necesitas tener una casa perfectamente limpia. Necesitas inculcarles esto, esto, y esto. Necesitas hacerles escuchar a Mozart. Tienes que mostrarles tarjetas educativas cuando estén en sus sillas altas. Y así una y otra vez.

Y entonces ella es una mamá, y ella ve el valor del reino en esto. Pero ella está en esta olla de presión donde siente que tiene que hacerlo todo perfectamente. Y ella no lo está haciendo perfectamente. Y entonces ella continúa luchando en su rol.

Nancy: Entonces, ¿qué le dices a esta mamá?

Erin: Pienso que solamente debemos darnos cuenta cuán poco realista es esto. La cultura nos está enviando ese mensaje en todos los ámbitos. Siempre me molestan esas mamás celebridades que están en las portadas de las revistas. “Ella dio a luz hace tres días y mírala ahora en este bikini, completamente absurdo.” Y en algún grado, solamente tenemos que apagar esos mensajes y no dejar que se filtren.

Pero Pablo, otra vez, nos motiva con algunas grandes palabras en la Escritura. Filipenses 3:12 dice: “No que lo haya alcanzado o que haya llegado a ser perfecto, sino que sigo adelante, a fin de poder alcanzar aquello…” ¿Por qué? “Porque Cristo Jesús me hizo suyo”.

Así que la belleza de exponer las mentiras es que, una vez estás consciente de ellas, tienes el poder de hacer algo al respecto. Pero eso no es suficiente. Vas a tener que reemplazarlas con la Verdad de Dios. La Verdad de Dios es, “sí, tú no eres perfecta. Pero sigue adelante porque el perfecto ya te redimió. Y Aquél que comenzó la buena obra en ti la continuará hasta el final. Él no está interesado en la perfección para ti”.

Así que sé fiel de caminar a través de su llamado y de depender de Él. Jesús no te está pidiendo que lo hagas perfecto. Él te está pidiendo que lo hagas bien y que dependas de Él, y esto es todo lo que puedes hacer. Así que cuando comiences a sentir la presión de tener una casa perfecta, un cuerpo perfecto, un matrimonio perfecto e hijos perfectos, sencillamente proclámalo como una mentira—eso es lo que es—y reemplázalo por la Verdad de Dios.

Nancy: Creo que una prima de esa mentira y con la cual tratamos es que la maternidad te hará santa.

Erin: Eso es correcto.

Nancy: Tú o tienes que ser perfecta o la maternidad te hará una mujer piadosa. Y eso es una mentira también.

Erin: Parece opuesto a la intuición colocar esa mentira en el mismo capítulo con estas otras mentiras sobre ser una madre perfecta o de la que la maternidad es un obstáculo para tu felicidad, pero creo que es igual de peligrosa. Estamos en peligro de hacer llegar el péndulo demasiado lejos en la otra dirección. No serás más santa por cada bebé que traigas al hogar. No te da un estacionamiento privilegiado en el cielo tener un montón de hijos. No hay una santificación automática que ocurre por el simple hecho de ser mamá.

Creo que realmente se reduce al derecho de un montón de mamás. Ellas se sienten como que esto es un trabajo duro. ¿Y no ve Dios lo que yo hago? Y se sienten con derecho a cualquier cosa porque están trabajando duro como madres. O quizás no está dirigido a Dios. Quizás está dirigido a sus esposos, probablemente, el caso más común. “¿No sabe él, cuán duro estoy trabajando como mamá? Me merezco un “tiempo para mí”. Me merezco una noche de chicas. Me merezco una casa más grande para tener todo esto. Me merezco esto y esto y esto.” O, “me lo merezco por mis hijos por todo lo que estoy haciendo por ellos”.

Y ciertamente, ellos deben estar agradecidos y esto es algo que tú tendrás que enseñarles. Pero esta actitud de, “me merezco algo”, o de “yo soy más santa de lo que tú eres porque soy una mamá,” o “soy una mejor cristiana porque soy una mamá.” Realmente no tiene sentido cuando lo ponemos frente a la Palabra de Dios. No hay nada en las Escrituras que nos diga que ser una mamá nos va a hacer más santas.

Nancy: De hecho, al contrario, no somos santas. Solamente Dios puede hacernos más santas. Nuestra única justicia, valor o dignidad viene de Cristo. Ahí es donde pienso que la humildad que viene por no ser perfecta como mamá es realmente la misma cosa que puede empujar a una mujer hacia la gracia de Dios y la puede santificar. Es darse cuenta, “no soy santa, no soy perfecta ¡estoy muy lejos de serlo!” Si tú piensas que eres perfecta, una vez tengas niños seguramente te darás cuenta que no lo eres porque ellos sacarán a flote todas las imperfecciones, ¿no es cierto?

Erin: Pienso que la maternidad es el fuego purificador más ardiente en el que he estado. Creo que tenía un concepto más alto de mí misma que lo que debía tener antes de tener hijos. Y esos bebés y sus necesidades solamente exponen ese egoísmo en mí. Cuando mis hijos son desobedientes y actúan como tales, revelan la fealdad de mi propia desobediencia en maneras nuevas. Así que no me están haciendo santa simplemente por ser mis hijos.

Pero el proceso de ser madre, si lo voy a usar como un fuego purificador para empujarme hacia Dios y no para alejarme de Él, sí, tiene una forma de hacer mi corazón más como el suyo.

Nancy: Purifica.

Erin: Cierto.

Nancy: Bueno Erin, quiero motivar a mis oyentes a obtener una copia de tu nuevo libro, “Beyond Bath Time: Embracing Motherhood as a Sacred Role”. Es un gran libro para mamás jóvenes, mamás con niños pequeños, pero también uno para aquellas que quieren ser mamás y mamás más viejas que quieran ser un estímulo para las nuevas mamás. Pero también para todas nosotras que necesitamos ser recordadas de la gracia de Dios y Su suficiencia y de que cuando somos débiles, Él es fuerte.

Y de hecho, si hay algo que me llevaría personalmente de nuestra conversación de hoy, los llevaría hacia aquel versículo, 2 Corintios 12:9, el cual pienso necesita ser no únicamente el lema para las madres, sino para todas nosotras. “Te basta mi Gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, muy gustosamente me gloriaré más bien en mis debilidades, para que el poder de Cristo more en mí.”

Y, Oh Padre, como oro de que tú incentives a las mujeres, a las mamás, tus hijas, en sus roles, nuestro llamado, como quiera que eso se vea. Te damos a ti, elevamos a ti nuestras debilidades, nuestras necesidades, nuestros fracasos, todas las áreas donde nos damos cuenta que no estamos a la altura. Te damos gracias de que no podemos ser perfectas, lo sabemos, pero Cristo es perfecto. Si Él vive en nosotras, entonces somos agradables a ti y Tu Gracia es suficiente para nosotras en cada momento de necesidad.

Así que Señor, ¿derramarías Tú, Te ruego, un bautismo de gracia sobre muchas, muchas oyentes que hoy todas juntas decimos, “Señor, nosotras somos débiles, pero Tú eres fuerte”? Estamos tan agradecidas. Oramos en el nombre de Jesús, amén.

Carmen: Nancy Leigh DeMoss y nuestra invitada, Erin Davis, han alentado a las mamás a seguir invirtiendo en las vidas de sus hijos.

¿Quisieras estudiar la Palabra de Dios más profunda y efectivamente para poder enseñarla a otras mujeres? Entonces este evento es para ti, “Revive 15| Mujeres enseñando mujeres”, Indianápolis, septiembre 25 y 26. Contaremos con la presencia de Nancy Leigh DeMoss, Jen Wilkin y Lauren Chandler, dirigiendo la alabanza.

Si estás interesada en enseñar o hablar a las mujeres uno de tus mayores recursos puede ser aprender de otros que han profundizado en preciosas verdades de la palabra de Dios, únete a Nancy Leigh DeMoss, Trillia Newbel, Andrea Griffin y Paula Hendricks para obtener sabiduría práctica en cómo comunicar más efectivamente las enseñanzas de la Palabra de Dios en tu entorno particular.

Si has estado ahí confundida, desesperada, temerosa, hasta que las palabras de otra mujer te han infundido gracia y esperanza renovada, ahora es tu oportunidad de ayudar a otras mujeres con tus palabras. Ven a escuchar por qué es importante que tú escribas y comprendas lo que Dios ha hecho contigo y cómo puedes hacerlo mejor, “Revive 15| mujeres enseñando mujeres”, Indianápolis, septiembre 25 y 26, acompáñanos, no te lo pierdas.

Carmen: Bueno, después de la llegada del segundo hijo de Erin, ella sintió como si una nube oscura se hubiera presentado sobre su vida. Ella les da consejos prácticos a cualquier persona que esté enfrentando depresión después del parto. Esto será el lunes en Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se indique otra fuente.

Música: Fuente de la vida eterna, Natasha Perez, Nueva Oportunidad ℗ 2014 Natasha Perez

Permisos de publicación autorizados del Ministerio Aviva Nuestros Corazones para Alimentemos El Alma

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

Entrenamiento Contra Desenfreno

Alimentemos El Alma

Serie: Para Entrenar un Niño

La Capacitación Infantil Para El Siglo XXI

Michael y Debi Pearl

– Capitulo Quince –

Entrenamiento Contra Desenfreno

Volviendo el corazón de los padres a los hijos

Hace tres mil años, un sabio dijo, “instruye (entrena) al niño en su camino y aun cuando fuere viejo, no se apartará de él.” Un buen entrenamiento o instrucción no es solucionar crisis; por el contrario, es aquel proceso que se debe hacer antes de enfrentarlas o de tener que disciplinar a los hijos.
La mayoría de las personas asumen la paternidad por accidente, no lo hacen de manera deliberada o planeada. ¡Imagínese si se construyera una casa de esa manera!
No tenemos que reinventar la instrucción. Existen principios para instruir a los niños, y métodos que han funcionado desde la antigüedad.
Negarle la formación o entrenamiento a un hijo es abandonarlo deliberadamente y es semejante a empujarlo hacia un mar de opciones y de pasiones, sin un barco apropiado ni una brújula.

Este es un libro escrito por Michael y Debi Pearl enfocado en la crianza de los niños. En este caso nos enseñan técnicas sencillas que al ser aplicadas generan resultados inmediatos y aquellos que requieren mas tiempo los podremos apreciar de forma progresiva si estas técnicas se aplican de forma correcta. A través de todas estas ideas podremos tener niños que en un futuro sean hombres y mujeres temerosos y obedientes ante la voluntad de Dios.

Alimentemos El Alma

Ago 13 – Maternidad bajo ataque

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Más allá del tiempo de baño

Ago 13 – Maternidad bajo ataque

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/maternidad-bajo-ataque/

Carmen Espaillat: Erin Davis y su esposo retrasaron el tener hijos porque estaban muy ocupados trabajando en el ministerio de jóvenes.

Erin Davis: Yo creo que hay muchos jóvenes que sienten que lo correcto es no tener hijos para poder tener un ministerio.

Carmen: Pero Dios ha cambiado su corazón.

Erin: El tener hijos es un ministerio.

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Nancy Leigh DeMoss: Nuestra invitada esta semana es mi buena amiga Erin Davis. Ella ha sido parte de Aviva Nuestros Corazones y del movimiento Mujer Verdadera por varios años y ella ama al Señor. Ella ama a su esposo, ama a sus hijos y además tiene un don para escribir. Y estoy muy emocionada porque ha escrito su último libro llamado, Más allá del tiempo de baño: Abrazando la maternidad como un rol sagrado (disponible en inglés).

Erin, bienvenida nuevamente a Aviva Nuestros Corazones.

Erin: Gracias a ti.

Nancy: Lo que me gusta acerca de la forma como escribes de este tema, es que lo haces como una mujer joven hablándole a esta cultura y lo que estás diciendo es que el asunto no es realmente: ¿Si es trabajo o no es trabajo? y no es que estas cosas no sean importantes, pero lo que estás diciendo es que miremos esto desde una perspectiva más amplia: ¿Cuáles son mis motivaciones? ¿Cuáles son mis prioridades? ¿Para qué estoy viviendo? Y al pensar en un sentido más amplio, cómo mis decisiones de hoy impactan mi vida a lo largo del camino, cómo impactan la vida de otros, y cómo impactan a las futuras generaciones.

Erin: Seguro, y el enfoque de este libro es para madres porque mis amigas son madres, muchas de ellas son madres a tiempo completo. Y como ellas no tienen la visión de Dios acerca de la maternidad, se están ahogando. Ellas están cayendo en picada, están amargadas, están enojadas, están estresadas. Ellas están siendo privadas del sueño o duermen todo el tiempo. Ellas están realmente, realmente teniendo mucha dificultad.

Ellas son madres, pero no entienden la mentalidad del Reino acerca de la maternidad. Así que, la hora del baño y sándwiches de mantequilla de maní y de transporte compartido y listas de tareas domésticas, todas esas cosas están solo extrayendo o absorbiendo sus vidas.

Nancy: Tú dijiste que escribiste este libro porque necesitabas encontrar por ti misma por qué la maternidad realmente importa.

Erin: Eso es correcto. Todos los libros que he escrito han nacido de mi propia experiencia personal y del trabajo que Dios ha hecho en mí.

No estoy tratando de parecer una madre experta. Ciertamente no lo soy. Pero puedo decir; “mira, yo he estado ahí y estuve luchando también y fui a la Palabra y dije: ¿Dios, qué tienes que decir acerca de la maternidad?”

Eso también, era mucho más profundo de lo que jamás imaginé. Mi perspectiva era que podría encontrar la mujer de Proverbios 31 y que eso sería todo lo que encontraría en la Biblia acerca de la maternidad, y eso para nada es cierto. Él habla acerca de la maternidad una y otra vez, una y otra vez, en este pasaje de las Escrituras donde tú realmente no tendrías la expectativa de que hubiera un mensaje acerca de la maternidad, pero Dios tiene un corazón para la maternidad.

Él tiene un corazón para las madres. Él tiene un corazón para las familias, y Él no piensa que sea poco, Él piensa que es algo grande, realmente grande. Ve a la Palabra de Dios y pídele que te muestre Su visión, Su plan para lo que estás haciendo. Creo que serás muy animada y muy fortalecida para la travesía.

Nancy: Y ha sido todo un viaje para ti. Por las cosas que estás diciendo ahora. Tú no estabas hablando así cuando nos conocimos por primera vez. De hecho, yo estaba contigo cuando estabas esperando tu primer hijo y aún estabas un poco indecisa al respecto… decías las cosas correctas, pero fue un reto para ti abrazar la maternidad como una llamado santo.

De hecho, tú y Jason escogieron no tener hijos en los primeros años de su matrimonio. Cuéntanos un poco acerca de esa temporada.

Erin: Elegimos no tener hijos por siete años de nuestro matrimonio y muchas personas nos presionaron durante esos siete años y nuestra respuesta era que no queríamos tener hijos porque sentíamos gran pasión por el ministerio estudiantil. Sentíamos que eso era parte del sacrificio que teníamos que hacer para ser grandes ministros estudiantiles. Yo pienso que esa idea surgió de diferentes fuentes. Y pienso que estábamos equivocados; pero siento que hay muchos jóvenes que sienten que es correcto el no tener hijos para poder tener un ministerio.

Eso fue realmente un tira y jala en mi corazón. Yo no quería tener hijos para no dejar el ministerio. Lo que no entendía era que tener hijos es un ministerio, y que no estaba renunciando a algo importante para el Señor por tener hijos.

Nancy: Yo no te puedo decir cuántas veces a través de los años se me han acercado mujeres diciendo: “yo quiero tener un ministerio. Yo quiero tener un ministerio como el tuyo. Yo quiero estar enseñando. Quiero estar escribiendo”. Solo diferentes cosas que tiene en sus corazones que quieren hacer.

Y yo pienso que esos deseos pueden haber sido puestos por Dios. Pero realmente he tratado de ayudarlas a entender que lo que están haciendo en las casas como ayuda de sus esposos, como madres para sus hijos, eso no es nada menos que un ministerio. Es un ministerio enorme y debemos ser muy cuidadosas de no ponerlo en una caja, y pensar: “esa es mi familia, pero luego, estoy anhelando días donde pueda estar libre para trabajar en el ministerio”.

No hay ningún llamado más grande para el ministerio, en la voluntad y en el tiempo de Dios, que lo que tú estás haciendo en este momento con esos dos pequeños que Dios ha puesto en tu casa.

Erin: Y esa es la lección que he aprendido. Mi esposo y yo hemos estado en el ministerio por un largo tiempo y yo tengo el ministerio de hablar y escribir, y los adolescentes eran mi ministerio. Así que he impactado a cientos de adolescentes a través de los años. Pero nada de eso le llega a los tobillos a entregarme cada día que pasa a estos niños.

Si estos hijos -mis hijos- van y crían hijos cristianos y mis nietos van y comparten la fe con sus hijos, ese impacto es aún mayor que el de una joven que fue impactada por una charla que di en un retiro o alguien que leyó un libro que escribí. Impactará su pensamiento por un rato. Sin duda es un ministerio, pero la maternidad es contracultural y no mucha gente está diciendo eso.

Nancy: El asunto con la maternidad es que tú no ves los frutos y las recompensas o las ganancias de inmediato.

Erin: Correcto. Eso es correcto.

Nancy: Todavía estás atada con la hora del baño y los sándwiches de mantequilla de maní y mermelada. Tú tienes que estar en esto a largo plazo y tener una visión a largo plazo para poder verlo con algún propósito.

Erin: Y pienso que esas cosas que son comunes, asumimos que no son santas o no son sagradas o no son de Dios o no están bendecidas por Dios. Es muy fácil para las madres sentir que son el escalón más bajo de la iglesia porque ellas no están haciendo algo nuevo, innovador y emocionante. Pero eso no es verdad.

Yo pienso en el salón de la fe en Hebreos y aquellas personas que se enumeran y a las que se les elogió por su gran fe. Me encanta que al final de la larga lista habla de cómo perseveraron sin ver sus frutos. Ellos tenían una gran fe.

La maternidad es así. Es definitivamente así. No hay muchos frutos por un buen tiempo, pero el hecho de que la maternidad sea algo común, no significa que Dios no la esté usando.

Nancy: No crees que es el enemigo que quiere socavar y debilitar todo el concepto de la maternidad, que es la que está involucrada en pasar el bastón de la fe de una generación a otra. Puedo ver como si Satanás fuera la mente intelectual, tratando de conquistar la cultura, de detener el avance del Evangelio, una gran arma en su arsenal sería hacer que las personas pensaran que la maternidad es algo insignificante.

Erin: Por supuesto. Quiero decir, Satanás es astuto, pero no es tan original. Esto es muy similar a la mentira original que le susurró a Eva: “¿Conque Dios te ha dicho que no se puede hacer eso? ¿Dios realmente dijo eso? El trasfondo es, “Quien eres no es suficiente. ¡Tienes que ser otra cosa! Tienes que estar haciendo algo más con tu vida. Él está reteniendo algo de ti”.

Es la misma mentira que las madres están masticando todo el tiempo: La maternidad no es suficiente. No soy suficiente si soy solo mamá.

Yo no te puedo decir la cantidad de gente que tengo cerca, que pregunta: “¿Que tú qué?” Respondo: “Oh, yo solo soy una mamá”. Como si se estuvieran disculpando por eso. Es absolutamente significativo que la maternidad esté bajo ataque del enemigo. Y sabemos que Satanás puede socavar a las familias, luego él estaría ganando muchas batallas y muchos frentes. Y si él puede socavar la maternidad, él puede destruir muchas familias.

Nancy: Incluso la forma en que Eva obtuvo su nombre es realmente un homenaje precioso al valor de la maternidad.

Erin: Eso es correcto.

Nancy: Tú piensas en Adán y Eva pecando, tomando la decisión equivocada de comer del fruto prohibido y luego Dios viene al jardín y les da las consecuencias al hombre, a la mujer, a la serpiente, y los vistió.

Vas a través de toda esta escena de gracia, de volver allí, con el hombre y la mujer caídos.

Erin:Esta fue la mejor cosa que he descubierto en la Escritura cuando estaba investigando este concepto de la maternidad. La maldición acababa de ser entregada, y las primeras palabras que salen de la boca de Adán es cambiar el nombre de su mujer a Eva, porque ella sería la madre de muchos, ella daría vida a muchos.

Así que, al principio fue como ¿Qué? ¿Ella lo acaba de echar a perder y tú le vas a llamar dadora de vida? Pero Adán sabía que habría algún tipo de redención. Sí, ella pecó, pero ella iba a ser madre de todos los vivientes.

En la medida en que continué estudiando esto, dije que ese pecado es una canción que deberíamos cantar acerca de Eva, pero sus hijos eran su obra porque ella pasó a tener hijos después de eso. Conocimos la historia de Caín y Abel. Sabemos que no fue perfecta. Pero en el nacimiento de esos hijos, Eva cada vez más decía: “Con la ayuda de Dios, he dado a luz a un hombre”. Se puede escuchar el asombro de su voz. “Sí, he pecado, pero Dios me está ayudando a dar a luz a un niño”.

Y después del nacimiento de Set se dice, que “en ese momento la gente de la tierra llegó a invocar y llamaba el nombre del Señor”. Sí, Eva pecó, pero también Eva hablaba con sus hijos acerca del Señor. No había escuela bíblica de verano. No había pastores de jóvenes, no había eventos para alcance. Adán y Eva eran los responsables de enseñarle a sus hijos acerca del Señor. Y por eso, porque ellos fielmente les hablaban a sus hijos del Señor y les contaban historias del Señor y compartían la importancia de seguir al Señor, las personas en la tierra comenzaron a clamar en el nombre de Dios.

Ella cometió un error pero su nombre dadora de vida es un recordatorio. En el jardín ella perdió tanto, pero no perdió a su esposo, no perdió a sus hijos y no perdió a Dios. Así que, hay algo de redención en ese rol de dadora de vida.

Nancy: Y es la gracia restauradora de lo que Satanás pretende despojarla.

Erin: Absolutamente.

Nancy: Yo pienso que él intentó dejarla sin nada de eso.

Erin: Correcto.

Nancy: Él hubiera querido arruinar su matrimonio, arruinar su vida entera y desde ahí en adelante hubiera querido arruinar la vida de todos los demás.

Erin: Seguro.

Nancy: Pero es aquí donde entra la gracia; y parte de esa provisión de la gracia redentora, justo en el jardín, es que todavía es llamada y capacitada por Dios para nutrir y ser dadora de vida.

Erin: Y para Eva esto no fue fácil. Y parte de la maldición de Eva fue que daría a luz con dolor. Y sus niños probablemente actuaban como los míos. Pero cada carita era un recordatorio de que la redención era posible y de que Dios tiene un plan para la redención. No todo se detuvo en el jardín con la mordida de la manzana, su familia continuaría.

Y nosotros aún hoy estamos hablando de Eva. Por generaciones y generaciones y generaciones y todavía se habla de su historia. ¿Por qué? ¿Porque ella pecó? Sí. Pero también porque ella dio vida.

Nancy: Y ni hablar del hecho de que a través del tercer hijo Set finalmente vino Cristo.

Erin: Eso es correcto.

Nancy: . . . el Mesías, el que haría una herida mortal a la serpiente y compraría nuestra salvación.

Así que fue a través de su disposición de dar vida, de abrazar el llamado de la maternidad, por lo que en definitiva estamos sentadas aquí hoy siendo seguidoras y amantes de Cristo. Es a través de esa línea que Dios proveyó salvación en la persona de Cristo.

Erin: Y así es como es con la maternidad. Pienso que muchas madres piensan que la meta de la maternidad es criar muchachos que sean buenos, que se comporten bien. Si tú tienes el primer plano de la maternidad, yo tengo noticias para ti: ellos no siempre se van a comportar bien y eso no significa que eres un fracaso como madre. Tú no siempre te vas a comportar bien y eso no significa que eres un fracaso como madre. Tienes que tener una visión de largo alcance.

¿Qué pasaría si tus hijos clamaran en el nombre del Señor? ¿Y después qué pasaría si sus hijos clamaran en el nombre del Señor? ¿Y qué pasaría si sus hijos clamaran en el nombre del Señor? ¿Cuántas personas serían impactadas por todos esos hijos sobre los cuales derramaste sabiduría, de los que has sido dadora de vida y que van a ser sal y luz en este mundo oscuro?

Tú no puedes pensar en esto como: “¿Puedo pasar el día sin perder la calma?” Tú tienes que pensar en esto como: “¿Cuál es mi potencial en el ministerio a largo plazo?” Eso fue lo que Eva pudo hacer y es una linda historia de redención y restauración y la belleza de dar vida.

Nancy: Y no es una historia con excesivo romanticismo.

Erin: Seguro.

Nancy: Porque como lo señalaste anteriormente, en Génesis, vemos el dolor de dar a luz, de criar hijos, y de saber que la maternidad implica sufrimiento.

Erin: Eva fue la primera mujer que sepultó a su hijo. De modo que, Eva conoció el dolor de la maternidad que muchas de nosotras no conoceremos. En un grado mayor, Eva conoció el dolor de la maternidad pero, la historia no se detiene ahí.

Nancy: Y pienso que es un recordatorio de que la maternidad no es tan traumática pero sí difícil, y eso no viene por naturaleza a criaturas caídas. Me recuerda el pasaje de Tito capítulo 2, que dice que parte de la consejería es el proceso de discipulado de mujeres más maduras a mujeres más jóvenes para enseñarlas a amar a sus hijos. Ahora, eso implica que eso no viene por naturaleza, que eso es algo que tenemos que aprender y que puede ser aprendido.

Erin: Este pasaje me alienta tanto. De hecho, yo dirijo un grupo de madres en mi iglesia y hemos estado enfocándonos en ese pasaje por meses y meses.

Yo fui tan liberada al aprender: “¿Oh, se supone que eso me debe ser enseñado? ¿no se supone que yo deba saber cómo amar a mis hijos y cómo amar a mi esposo?”

También dice que estemos felices en la casa. No se supone que salga del hospital y de repente sepa cómo ser feliz por todo lo que pasa en mi vida. Esas son cosas que debo aprender.

¿Y cuál debería ser mi curriculum o carta de presentación? La Palabra de Dios enseñada por mujeres maduras que estén dispuestas a enseñarme.

Esto es un tremendo alivio, que no estoy supuesta a saber automáticamente como ser una gran madre, cómo sentirme de maravilla acerca de ello y cómo mantener mi matrimonio durante la maternidad, sino que esas son cosas que me pueden ser enseñadas a través de la Palabra de Dios.

Nancy: ¿Y cuáles son de las cosas que Dios ha usado en tu temprana experiencia como madre (y tu libro se enfoca especialmente en madres con niños pequeños), cuáles son algunas de las cosas que Dios ha usado para animarte y darte gracia en ese viaje y ayudarte a abrazar la maternidad como un llamado santo?

Erin: Bueno, yo me involucré casi inmediatamente con MOPS, que es un acrónimo para madres de niños que están en preescolar. Es un ministerio nacional que se enfoca en entrenar y equipar a las madres. Y realmente hice una conexión ahí. También, comencé un grupo de madres en mi propia iglesia y esas mujeres realmente han sido de gran influencia para mi vida.

Pero también, el tener hijos me hizo darme cuenta de mi necesidad de pasar tiempo o compartir con personas que no son como yo. Amo el pasar tiempo con mis amigas que son madres, empujando nuestros coches, pero todas tenemos los mismos asuntos y ninguna de nosotras está más allá del camino. Pero he sido verdaderamente intencional en pasar tiempo con madres que tienen hijos un poco mayores, y también he invitado a mi casa a madres que tienen niños menores.

Para mí una de las cosas favoritas es invitar familias a nuestra casa una mañana cualquiera para comer unos pancakes-“vengan en sus pijamas” y pasamos un rato. De modo que esto realmente profundiza mis relaciones en muchas formas.

Ahora, esto necesita esfuerzo de mi parte porque esas cosas ahora no son tan naturales como quizás pasaba en generaciones anteriores, donde las madres, abuelas, tías y primas estaban todas en áreas próximas. Yo tengo que hacer el esfuerzo.

Yo literalmente me conecté en línea y busqué grupos de madres. Encontré varios de ellos; llamé y eso es mucho trabajo. Toma trabajo el mantener amistades y comenzar nuevas amistades y todo lo demás. Pero ha sido mi tabla de salvación en este tiempo pasar tiempo con otras personas que están en esta etapa de la maternidad y recoger todo lo que pueda de ellas.

Nancy: Estoy pensando en una madre joven que está escuchando este programa y ella está pensando: bueno, yo no soy una oradora, no soy una escritora. Yo no soy tan brillante, tan talentosa o algo como Erin- ella debe ser una súper mujer. Yo estoy aquí ahogándome. Tengo muchas luchas, no puedo dormir. A duras penas puedo recordar mi nombre. El pensamiento de levantarse y salir y hacer una cosa más, en ese intenso trabajo de ser madre, parece ser abrumadora.

Erin: Seguro, lo es.

Nancy: Ayúdala. Motívala.

Erin: Ella tiene que poner un pie delante del otro y tiene que encontrar la manera de conectarse quizás con otras madres; pero por supuesto, cuesta trabajo. Cuando estás en los primeros años, el simple hecho de salir de la casa es mucho esfuerzo. Es un gran esfuerzo para mi familia, pero vale la pena.

La maternidad puede ser muy, pero muy aislante. Hay una temporada cuando el bebé está recién nacido, en la que las personas pasan y te dejan alguna comida y todo tipo de cosas y después desaparecen y tú estás sola. Nuestra cultura tiende a pensar, “ese asunto de los bebés es muy privado y no deberíamos llamar, deberíamos darle su espacio y no debemos interferir”. Así que la mamá tendrá que hacerlo.

Entonces, ella debe encontrar un paso que pueda dar. Quizás sea llamando a una amiga. Quizás sea uniéndose a un grupo de madres en su iglesia local, preguntándole a una amiga si se pueden juntar y caminar una vez a la semana.

Pero yo entiendo; requiere de esfuerzo. Requiere mucho estar cargando cosas pesadas, requiere estar empacando la pañalera y todo eso. Pero, no lo puedes hacer bien si no tienes otras madres con las que estés conectada.

Nancy: Y existen formas de mantenerse conectada que no requieren que salgas de la casa…

Erin: Ciertamente.

Nancy: ¿Y qué del uso de Facebook, del teléfono, del correo electrónico- las personas aún usan los correos electrónicos?

Erin: Claro, yo sí. Es el correo ordinario que ya ni siquiera lo usamos.

Nancy: Correcto. Y es divertido ver algunas de mis amigas que son madres jóvenes, como se animan la una a la otra en Facebook.

Erin: Seguro.

Nancy: Solo recordándose la una a la otra que no están haciendo esto solas. Tú tienes una porrista…

Erin: Eso es correcto. Motivo a las madres a verdaderamente comunicarse vía internet, “mis hijos son una bendición”. Es muy fácil poner en tu estatus de Twitter o Facebook o lo que sea, algo por lo cual quejarse: “Oh, estoy tan cansada”. “Ugh, otra clase de fútbol”. “O esto, o lo otro”. Pero lo que sea que comuniques en línea, comunícalo: “Mis hijos son una bendición. Mis hijos…mira esto, no es esto lindo. Mira lo que hicimos hoy en nuestro devocional familiar. Nosotros vamos a salir. Nosotros vamos a recoger hoja lo que sea”.

Comunica las cosas de deleite que tiene la maternidad- ellas están ahí si tú estás dispuesta a buscarlas- y otras madres vendrán ti como polillas a una llama porque no quieren hablar más de su duro trabajo. Ellas no quieren quejarse más, pero no saben cómo salir de ahí. Así que, tal vez comienza contigo.

Carmen: Erin Davis y Nancy Leigh DeMoss han estado hablando de un ministerio importante. Es llamado: Maternidad.

Erin en su libro Más allá del tiempo de baño (disponible en inglés), escribe acerca de la importancia del llamado a la maternidad.

Nancy: Esperamos que cada mamá que escuchó este programa lea este libro. Si tú no tienes niños pequeños, yo espero que obtengas una copia y se la pases a una mamá que conozcas.

Sé que las madres con niños pequeños no tienen tiempo para leer mucho. Una de las cosas que aprecio de este libro es que no es largo. Es de fácil lectura. Es atractivo. Y simplemente pienso que será de gran bendición para esas madres con niños pequeños.

Carmen: ¿Vives en los EEUU y tienes una posición de enseñanza a otras mujeres de tu iglesia? Queremos animarte a participar de un evento muy especial Revive 15 | Mujeres enseñando mujeres, a celebrarse en Indianápolis los días 24, 25 y 26 de septiembre.

¿Quisieras estudiar la Palabra de Dios más profunda y efectivamente para poder enseñarla a otras mujeres? Entonces, este evento es para ti, contaremos con la presencia de Nancy Leigh DeMoss, Jen Wilkin y Lauren Chandler, dirigiendo la alabanza.

Si has estado ahí confundida desesperada, temerosa hasta que las palabras de otra mujer te han infundido gracia y esperanza renovada, ahora es tu oportunidad de ayudar a otras mujeres con tus palabras, ven a escuchar porque es importante que tú escribas y compartas lo que Dios ha hecho contigo y cómo puedes hacerlo mejor, inspírate y recibe ayuda de otras mujeres como tú, conoce a Lore Ferguson, Erin Davis y Jennifer Lyell durante tres horas de ideas prácticas y mucho más.

Habrá traducción al español, Revive 15 | Mujeres enseñando mujeres, visita AvivaNuestrosCorazones.com para que obtengas mas información.

Cuando eres madre de niños pequeños, es fácil ser tentada por el desencanto. Erin Davis entiende y te mostrará cómo puedes ser animarte cuando piensas que te darás por vencida. Por favor únete a ella y a Nancy mañana en Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblias de Las Américas a menos que se indique otra fuente.

Música: Fuente de la vida eterna, Natasha Perez, Nueva Oportunidad ℗ 2014 Natasha Perez

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