Mantén a Cristo en el centro

Aviva Nuestros Corazones

Pregúntale a Nancy: Mantén a Cristo en el centro

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/preguntale-nancy-manten-cristo-en-el-centro/

Leslie Basham: Un joven amigo de Nancy Leigh DeMoss estaba cuestionando la fe con que creció desde pequeño. Después de escuchar  todas sus preguntas, ella le hizo pensar en algo.

Nancy Leigh DeMoss: No creo que el problema sea realmente que no puedas creer tales cosas. Creo que tu problema es que no quieres creerlo porque conoces las demandas que esto traerá sobre tu vida.

Leslie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Digamos que has enseñado a tu hija a que conozca todo acerca de la Biblia y cuando ella entra a la universidad, de repente empieza a cuestionar la validez de todo lo que ha aprendido en el pasado. ¿Qué es lo que haces? Nancy Leigh DeMoss abordará ese tema. Recientemente estuvo en una sesión grabada de preguntas y respuestas que se llevó a cabo al final de una de nuestras sesiones de grabación. También explicó cómo mantener el enfoque en Cristo día a día y habló acerca de lo que significa gobernar y reinar con Él.

Durante esta sesión de preguntas y respuestas, una mamá preguntó cómo podría ayudar a su hija. La hija estaba tomando una clase con un profesor que estaba haciendo que ella reevaluara la doctrina de la infalibilidad de la Biblia. Así es que Nancy respondió de esta manera.

Nancy: Siempre ha existido una corriente de gente religiosa que ha intentado socavar la autoridad y la veracidad de las Escrituras y esto de diversas maneras. Eso no es nada nuevo. Sobre todo desde el período de la Ilustración, con la alta crítica alemana. De ahí es desde donde surgió todo esto. Pero esto ni siquiera fue el comienzo, porque realmente todo empezó en el jardín de Edén. “¿con que Dios os ha dicho …?”

Pero por otro lado también ha habido personas que se creen más listas que Dios. Y mi intención no es ser irrespetuosa. Solo digo que hay un intento concertado por parte de muchos en la teología liberal de hoy,  de socavar la validez, la veracidad y la infalibilidad de las Escrituras. Eso no es una cosa nueva. Ha sido un ataque feroz en algunas ocasiones.

Hay gente incluso dentro de los institutos bíblicos, incluso pastores en las iglesias en algunos lugares que levantarán este tipo de interrogantes. No estoy diciendo que esas personas son maliciosas en su intención, o que estén diciendo que quieren socavar la autoridad de la Palabra de Dios. Algunos lo harán así pero otros no. Puede que algunos sean personas muy amables; algunos de ellos presentan un corazón dócil hacia las cosas espirituales, pero al final el impacto es el mismo, hacen que  las personas cuestionen la Escritura.

No está mal tener preguntas o dudas. Dios es lo suficientemente grande como para manejar nuestras preguntas y nuestras dudas. Creo que a veces pensamos que no podemos ministrar a jóvenes universitarios o a gente que ha escuchado este tipo de enseñanza porque no tenemos todo ese trasfondo.

Hay una gran cantidad de información allá afuera que sí busca que la Palabra de Dios sea honrada y busca ayudar a la gente en su fe, y hay muchas herramientas. Hoy en día, no tienes ni siquiera que ir a una biblioteca. Puedes ir al internet y encontrar muchas cosas, algunas no tan útiles pero otras serán una defensa sólida para la fe—una defensa sólida para la fe ortodoxa. Y puedes encontrar todo esto.

Así que no tengas miedo de esas preguntas. No sientas que la primera vez que las escuchas ya debas saber cómo contestarlas. Hay respuestas que satisfarán a la mente más rigurosa. No tengas miedo de buscar esas respuestas. Porque están allá afuera.

Pero te digo algo aún más importante, y es que Jesús dijo, :”Si el hombre hace Mi voluntad, él sabrá si la enseñanza proviene de Dios.” Si hay una inclinación de querer saber y hacer la voluntad de Dios, y hay un interés por buscar la Palabra de Dios, entonces creo que ahí es cuando la fe viene al corazón independientemente de todos los cursos de apologética que puedas tomar y todo lo que puedas aprender. Y no estoy despreciando esas cosas. Creo que pueden ser de gran utilidad. Mucha gente cree que puede ayudarnos a tener una fe intelectual más robusta. Pero te digo, no hay sustituto para tener fe en el corazón que recibirla de la lectura honesta y humilde de la Palabra de Dios.

La fe viene por el oír y  el oír por la Palabra de Dios. La Palabra habla por sí misma. No es que si solo lees este libro y nada más eso contestará todas tus preguntas, porque he hecho esto por 50 años, y aún tengo muchas preguntas sin contestar. Pero, mientras más tiempo estoy en ese Libro, mi corazón está más convencido de que esa es la Verdad.

Esa seguridad viene a mi corazón por el Espíritu Santo al yo leer la Palabra con un corazón humilde con un corazón sincero, y con el deseo sincero de conocer la verdad. Así que la mejor forma, en mi opinión, para lidiar con las dudas es meter la Palabra de Dios en nuestro sistema.

Si tienes hijos que estén en edad de secundaria o en la universidad, ellos están haciendo preguntas, independientemente de si están en escuelas públicas o en escuelas cristianas. Ellos están haciendo preguntas difíciles. Debes estar dispuesta a aceptarlo; a arremangarte las mangas, a respetar esas preguntas y ayudarles a encontrar las respuestas. Al final, tu mayor arma como madre es el poder de la oración, pedirle a Dios que abra sus ojos; que abra su corazón. Tómate el tiempo para amarlos en todo este proceso, de caminar con ellos—no ignorarlos por sus dudas, o decir, “eso solo es basura todo lo que escuchas, sólo tienes que creer”.

Creo que mientras más se encuentren con la Palabra Viva en la Palabra, esas dudas se irán disipando. No.

He tenido muchas conversaciones con el hijo de unos amigos míos muy cercanos (él creció en la fe y se crió en un ambiente del ministerio), pero durante sus años de universidad él fue horriblemente alejado de su fe por un compañero que creció en una familia pastoral pero rechazó la fe y ahora estaba tratando de socavar la fe de los demás.

Mi joven amigo, joven en aquel entonces, estaba realmente luchando con estas cosas. Podías ver que había una batalla dentro de él. Estaba haciendo todo tipo de preguntas. Yo investigaba para él y con él. Le daba cosas para leer. No tenía todas esas respuestas, y él era mucho más inteligente que yo. No podía  debatir con él todas las cosas. Traté de llenarlo con cosas que podían ayudarle con sus argumentos intelectuales.

En cierto punto le dije—ahora, esto fue en el transcurso de varios años—“No creo que tu problema sea que no puedas creer en esto. Creo que tu problema es que no quieres creer en esto por las demandas que esto va a hacer en tu vida, y lo que realmente significará para ti vivir totalmente entregado a Cristo”.

Ahora, no recuerdo lo que me dijo en ese momento. No creo que de repente él haya estado de acuerdo conmigo en el momento. Pero hoy él regresaría a decirme que estaba completamente en lo cierto. Él estaba, en ese momento, viviendo un estilo de vida inmoral (lo cual yo no sabía) pero no quería que Dios reinara en su vida sexual. Era un asunto de la voluntad, no era un asunto del intelecto.

No estoy diciendo que esto nunca sea un asunto del intelecto. Hay preguntas honestas y las hacen personas honestas. Pero en la mayoría de los casos, creo que hay un asunto del corazón involucrado que no quiere creer porque no quiere someterse al Señorío de Cristo.

Ahora, yo no le dije esto en nuestra primera conversación. Fue en el transcurso de los años mientras amaba a este hijo de mis amigos. Me invertí en su vida, le mostré interés, estuve ahí con él en momentos difíciles que su familia pasó, pero llegó a un punto donde dejó de ser un asunto intelectual para él. Esto era un asunto del corazón.

¿Sabes qué? Cuando él finalmente le rindió su vida a Cristo, no fue por recibir respuestas a todas sus preguntas. Él tiene un intelecto brillante, pero en última instancia fue Dios, quebrantando su voluntad y  él fue cautivado por Cristo. Cristo capturó su corazón. Y eso era lo que él necesitaba.

Después él fue capaz de abordar esas preguntas de una manera totalmente diferente, porque ahora su corazón creía. Ahora solo se trataba de conocer mejor lo que él ya creía. Pero no había resistencia.

Creo que es fácil desarrollar esto cuando ves a personas que incluso son profesores, o profesores bíblicos, muy inteligentes,  que te están diciendo estas cosas. Pienso que no debemos dejar de manejar los problemas del corazón, mira que digo, problemas del corazón, al mismo tiempo en que manejas los asuntos intelectuales difíciles de nuestra fe.

Leslie: Esta es Nancy Leigh DeMoss en una sesión de preguntas y respuestas. Una mujer en la audiencia hizo una pregunta acerca de  una serie expuesta en Aviva Nuestros Corazones, El Cristo incomparable. Se trataba de un estudio a profundidad de la vida de Cristo que hicimos recientemente en la época de Cuaresma. Muchas oyentes fueron impactadas.

Por ejemplo, recibimos un correo electrónico que decía, “Este ha sido el estudio más interesante, profundo, retante y el que me más me ha puesto a pensar. Una persona nos preguntaba, “Cuando un estudio como este termina, ¿cómo hace una para continuar enfocada en Cristo?

Nancy: Me he encontrado a mí misma haciéndome la misma pregunta mientras trabajaba en esta serie. Pasé meses concentrada en el estudio de la vida de Cristo, que ha sido una gran bendición. No sé si recordarán que al inicio de esa serie les compartía acerca de mi primer encuentro con el libro de Oswald Sanders, El Cristo incomparable. Fue durante la temporada de pascua unos años atrás, y mi corazón ardía mientras me preparaba para la Semana Santa y para la Pascua.

Me ministró tanto que decidí que quería que ministrara a mis oyentes; quería animarlas a que nos concentráramos esa temporada en Cristo. Creo que fue algo muy bueno, es algo que nos ayuda. Muchas oyentes nos han dicho lo útil que fue tener este periodo de 40 días para realmente enfocarse en Cristo y en Su vida, en Su pasión, Su resurrección, y Su obra redentora.

Así que empezaré diciendo que es muy útil tener puntos recurrentes de énfasis en los que nos enfocamos en Cristo. Esto puede ser algo semanal, como por ejemplo en algunas iglesias donde tienen cada domingo la cena del Señor—ese puede ser una oportunidad de volver y  recalibrarse y enfocarse de nuevo en Cristo.

Quiero animarte también a que leas los evangelios con cierta regularidad. No a que solo leas los evangelios, pero cerciórate que no estés mucho tiempo sin leerlos. Porque ellos te dirigirán a Cristo. Después, durante la pascua, o la temporada de navidad o las cuatro semanas de adviento antes de la Navidad… El calendario de la iglesia puede ser de gran ayuda en esto para los que vienen de trasfondos de iglesias litúrgicas. Eso puede ser muy útil porque hay estos marcadores periódicos a lo largo del curso del año que nos apuntan a Cristo de manera recurrente.

Puedes hacer esto aun cuando no asistas a una iglesia así. En el Antiguo Testamento Dios le dijo a Su pueblo que ciertos eventos tendrían que ser festejados año tras año. La Pascua, por ejemplo. Dios dijo este es el día de tu salvación y de la liberación de la esclavitud. Así que cada año, en esas fechas se debía celebrar esto. Debían recordar la sangre que se derramó. Se extendió sobre el dintel de la puerta y el ángel de la muerte pasó por encima de su casa. “Los primogénitos de los egipcios murieron, pero ustedes se salvaron. Deben celebrar eso; deben conmemorar esto”. Lo cual, por cierto, es lo que hacemos cada vez que tomamos la Cena del Señor. Recordamos su muerte hasta que Él vuelva.

Trato de que en el aniversario en el cual vine a la fe en Cristo, el 14 de mayo de 1963 (por ese tiempo, no exactamente ese día, pero por esas fechas) trato de tomar el tiempo para realmente enfocarme en la obra de redención del Señor en mi vida y en lo que eso significa. De esta forma no lo olvido. Trato de verlo con ojos nuevos.

Trato también de leer literatura devocional acerca de Cristo y de los evangelios que me darán nueva perspectiva de las cosas que he escuchado una y otra vez.  Le pido al Señor que me de un nuevo sentido de asombro acerca de esta vieja, vieja historia. Siempre tiene maneras de hacerlo que son bastante tiernas. No experimento esto todos los días de mi vida, la maravilla de mi salvación. Desearía que así fuera, pero no es así. Pero Él recurrentemente me da dulces recordatorios  y recuerdos de lo que Él hizo por mi.

Trato de alimentar eso. Si tienes un fuego que se esta apagando, le echas más leña al fuego y aviva las brasas. Y esto es, por cierto, otra manera de continuar con el fuego del amor a Cristo en nuestros corazones. Es el estar junto a las brasas, estar cerca de otros creyentes que amen a Jesús.

Hay algunas personas en mi vida con los cuales me gusta estar, ya que cada vez que estoy cerca de ellos me animan a conocer a Jesús. Hay algo en su espíritu. Algunos de ellos ya han fallecido y se han ido al cielo. En realidad no son muchos así, pero hay algunos. A lo mejor tú conoces a alguien así. Acércate a esa persona. Planea, cuando estén juntos hablen de cosas espirituales. ¿Qué es lo que está haciendo Dios en tú vida?  ¿Qué es lo que has visto recientemente que Cristo está haciendo que es de bendición?

Malaquías habla acerca de que los que aman al Señor hablan seguido de Él unos con otros. Estoy parafraseando el versículo de Malaquías capítulo 2. Pero rodéate de gente que ama a Cristo, así al leer la Escritura, que espero que lo estés haciendo cada día—y no estoy diciendo que no se me pase a mi algún día, pero esa es mi meta pasar tiempo con Dios en Su Palabra.

A veces que estoy leyendo partes que no parecen no tener nada que ver con Jesús. Te topas con esas partes cuando estás leyendo  el Antiguo Testamento. En mi subconsciente una de las cosas que trato de tener presente cuando estoy leyendo la Escritura es ¿cómo refleja a Cristo? ¿Qué es  lo que me dirige a Cristo? Esto no siempre es fácil de hacer. Pero si te estás haciendo la pregunta, vas a ver a Cristo a través de la Escritura. Porque es Su historia. Es la historia de la redención de principio a fin.

¿Cómo es que aparece Jesús en el jardín del Edén? Hazte esa pregunta al leer la Escritura, la respuesta no siempre será tan obvia, pero al menos estarás más en sintonía. Cuando Dios vistió a Adán y a Eva en su desnudez porque estaban avergonzados y culpables después de su pecado, Él sacrificó animales, y de ahí saco las pieles para vestir a Adán y a Eva. ¿No vemos aquí un presagio del sacrificio de Cristo, quien fue sacrificado, el cordero inmolado de Dios para que podamos ser vestidos con su justicia? Busca a Jesús en la Escritura. Pídele al Espíritu Santo que te lo muestre. Creo que eso ayudará a mantener un amor fresco por Cristo.

A veces solo tenemos que hacer lo que dice Apocalipsis capítulo 2—  las palabras de Jesús a la iglesia en Efeso. Has dejado tu primer amor.  Debes recordar de dónde has caído, y necesitas arrepentirte. Necesitas regresar a hacer las cosas que encendieron ese amor al principio.

A veces tenemos que detenernos y hacer un balance y volver a recalibrar y decir: «Yo no amo a Jesús como lo hice en un momento específico. Esto se ha vuelto demasiado común para mí”. Sabías que eso es lo que significa la palabra “profano”. Profanar algo no es maldecirlo. El usar el nombre de Jesús como una maldición, eso es profanar. Pero profanar también significa tratar algo que es sagrado como si fuera algo común. Viéndolo de esa forma como algo común, ¿cuántas de nosotras realmente vivimos vidas profanas? Pensar o no pensar en Cristo, tratar algo que es tan sagrado como si fuera algo común.

A veces solo tenemos que confesar «Señor, he profanado contra a ti. No te he valorado y apreciado como Tú lo mereces. Por lo tanto, captura de nuevo mi corazón con lo que Tú eres».

El cantar me ayuda con eso. Me preguntan cómo hacer esto de manera practica. Canta himnos acerca de Cristo y de las maravillas del Calvario y las maravillas de la Cruz, eso me ayudan a amar más a Jesús. Porque me señala a Cristo. Y esos himnos pueden avivar el fuego de mi devoción hacia Cristo para que no se enfríe o disminuya.

Porque a veces nos enfriamos. Se nos olvida. Es por eso que tenemos que recordar. Es por esa razón que tenemos que hacer cosas que nos ayuden a recordar como:

  • La cena del Señor
  • La Escritura
  • El Antiguo y El Nuevo Testamento
  • El animarnos unos a otro
  • El exhortarnos unos a otros acerca de Cristo
  • El hablar de Cristo los unos a los otros
  • El cantar

Todas estas son las cosas que nos ayudan a enfocarnos en Cristo. 

Mujer: Hiciste un comentario en una sesión. Dijiste que en fe, nosotras también reinamos con Cristo. ¿Exactamente qué significa eso?

Nancy: Al caminar a través de las epístolas como por ejemplo Efesios,  nos dicen—otras más nos dicen también, como Romanos,  que hemos sido crucificados con Cristo y que hemos sido sepultados con Él. Pero Efesios dice que hemos sido resucitados con Él, y que estamos sentados con Él en los lugares celestiales.

Cristo, desde la diestra de Dios, reina y gobierna. Ahora,  Su reinado y Su gobierno, todavía no son  aceptados en esta tierra. Pero el resultado está determinado. Él es Rey; Él es Señor. No es que Él va a ser Señor al final de los tiempos. Él es el Rey y Señor que reina en este universo. Pero todavía hay enemigos que compiten con Su trono, personas, naciones y grupos que quieren reinar ellos mismos. Tenemos esta batalla llevándose a cabo.

Así que tenemos el ahora. Tenemos esta realidad que no es lo que será en algún punto en el futuro cuando todos sus enemigos sean subyugados y puestos bajo sus pies, y Él gobernará y reinará sin competencia, sin retos, y toda rodilla se doblará. Ese es el “entonces” del que solo tenemos vestigios. Tenemos las promesas, y vemos un poquito ahora.

Así es como esto es verdad del reinado de Cristo, así es verdad de nuestro reinado y gobierno.

La Escritura dice que un día hemos de juzgar a los ángeles. Un día vamos a juzgar a las naciones con Cristo. Lo haremos en el cielo nuevo y la tierra nueva redimida junto a Él. Ahora estamos en esta tierra vieja. Pero esperamos ese día. Pero Él nos ha dejado aquí como sus vice-regentes para expresar en este mundo Su Reino y Su gobierno, en la medida en que pueda ser conocido sobre esta tierra ahora.

Lo hacemos cuando dejamos que Él reine sobre nuestros corazones y cuando dejamos que Él nos controle. Pero también cuando nos involucramos en la cultura, nosotros lo representamos a través de muchos actos de adoración, fe y servicio, paternidad, jardinería, compartiendo a Cristo en una variedad de maneras al ser buenos trabajadores en la fuerza laboral, y de tantas formas en que podemos expresar el Reino de Cristo, el Reino y el imperio de Cristo.

Así que al reinar y gobernar con Él algún día, en cierta medida esto es cierto hoy en día. No en la medida en que será ese día. Podríamos desanimarnos de haber sido dejados en la tierra para hacer los negocios del reino y para promover el reino de Cristo. Vemos este mundo que es tomado por demonios y las personas que representan la causa del diablo. Podemos sentirnos sin esperanza, y abrumadas si nos fijamos en la situación desde aquí desde  la tierra.

Es por eso que creo que Efesios lo dice antes de ir a la parte de la vestidura de la armadura espiritual de Dios y ser fuertes en el Señor en la fortaleza de su poder. Revestíos con toda la armadura de Dios para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. Porque nuestra lucha no es contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los poderes de este mundo de tinieblas, contra las huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. (ver 6:11-12)

Antes de llegar a esto en capítulo 6, Él nos dice antes, en los capítulos 1 y 2, que hemos sido resucitadas con Cristo. ¿Qué está haciendo Cristo en su posición elevada a la diestra de Dios? Él está reinando y gobernando.

Así que mientras oramos oraciones, que son nuestra gran arma de guerra espiritual, mientras luchamos contra potestades y principados y las fuerzas de huestes espirituales de maldad en las regiones celestiales, no lo hacemos desde una posición aquí abajo en la tierra, donde estamos bajo los pies de las personas que no creen en Cristo y están tratando de destruir el Evangelio. Nos desanimaríamos  y abandonaríamos la idea, si pensamos que estamos luchando desde ese punto de vista.

Ahí es cuando, por fe, si nos vemos a nosotras mismas como resucitadas con Cristo, sentadas junto con Él en los lugares celestiales, como dice Efesios, no con un cuerpo santo como lo será algún día. Pero por fe, vamos a estar unidas con Cristo, por lo tanto, participaremos en la batalla aquí en la tierra desde una posición de victoria, desde una posición exaltada con Cristo.

Una vez más, no en el sentido de que un día será, pero reconociendo que servimos y ministramos y luchamos la batalla aquí en la victoria y el triunfo de Cristo, que ha ganado la victoria final, algo que está sucediendo  y que estamos librando justo en este momento.

Leslie: Reinamos y gobernamos junto con Cristo. Nancy Leigh DeMoss nos ha estado explicando como es para los creyentes ahora. Ella estuvo conversando con un grupo de mujeres durante una sesión de preguntas y respuestas.

Nos complace sobremanera recibir sus preguntas y testimonios. Esto nos muestra cómo Dios ha impactado vidas a través del ministerio y nos anima a seguir adelante.

Recientemente recibimos este correo desde Venezuela. Nos sorprendió ver que se trataba de un hombre, aunque las enseñanzas de Nancy van dirigidas a las mujeres. Este hermano dice,

¡Hola! Desde Venezuela les envío mis saludos. Me llamo Landys, un padre de familia, y quien está especialmente agradecido a Dios por lo que encontré en esta página. Específicamente escuché parte de la historia de Rahab y quedé impactado; tanto así que descargué parte de esta serie y la estoy escuchando; esto ha traído mucha paz a mi alma; incluso hoy, en mi lugar de trabajo, compartí el audio con un compañero que se encontraba triste a causa de muchos problemas; éste, luego de escuchar la primera parte de la historia de Rahab, experimentó, según me contó, mucha paz, dijo sentirse renovado y mostró interés por compartir algunas reflexiones propias al respecto. Sé que está página está dedicada a la mujer, pero les confieso que me está haciendo mucho bien, como hombre, su contenido. Que Dios les bendiga.

Alabamos a Dios por las personas que apoyan nuestro ministerio financieramente y con sus oraciones. Sin su apoyo sería imposible llevar a cabo este ministerio. Si quieres saber cómo puedes involucrarte y apoyarnos, visita AvivaNuestrosCorazones.com.

Gracias por acompañarnos en el programa de hoy. Esperamos que nos acompañes en nuestra próxima entrega, de Aviva Nuestros  Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

 

 

La alegría de la disciplina  

Isha – Salmos

DÍA 131 – Salmo 94

Dosis: Corrección

La alegría de la disciplina

“¿Acaso no oirá el que nos puso las orejas, ni podrá ver el que nos formó los ojos? ¿Y no habrá de castigar el que corrige a las naciones e instruye en el saber a todo el mundo? El SEÑOR conoce los pensamientos humanos, y sabe que son absurdos. Dichoso aquel a quien tú, Señor, corriges; aquel a quien instruyes en tu ley.” (Salmo 94:9–12) (NVI)

Este salmo es otro clamor por la justicia. Donde el salmista expresa la mala conducta y la opresión que sobre él y su pueblo ejercen los malhechores. Mientras clama por la justicia y espera en la misericordia de Dios reafirma su fe y llega a decir cosas trascendentales para nuestra vida como ésta: “¿Quién se levantó a defenderme de los impíos? ¿Quién se puso de mi parte contra los malhechores? Si el SEÑOR no me hubiera brindado su ayuda, muy pronto me habría quedado en mortal silencio. No bien decía: «Mis pies resbalan», cuando ya tu amor, SEÑOR, venía en mi ayuda. Cuando en mí la angustia iba en aumento, tu consuelo llenaba mi alma de alegría.”

Pero en este salmo se expresa también un tipo de felicidad, aparentemente contradictoria, que llega a la vida del hombre y la mujer que aceptan ser corregidos por Dios. ¡Es la dicha de la disciplina divina! Mucho se ha debatido con el tema de la disciplina. En la universidad me saturaron de posturas psicológicas, pero la Biblia nos confirma que es necesaria. Por eso disciplino a mi hijo. De no hacerlo, le haría un daño terrible. No quiero que se vuelva un niño irrespetuoso, grosero y chocante. Por su bien, debo corregirlo a tiempo.

Del mismo modo, Dios nos disciplina por nuestro bien. Lo último que sentimos es alegría cuando pasamos por problemas, pues muchas veces, Dios permite que experimentemos las consecuencias de nuestros errores para moldearnos, pero debemos recordar este versículo. ¿Quién es dichoso? Aquel a quien Dios mismo le enseña. ¿Cómo lo hace? Por medio de su palabra. Por eso debemos leerla constantemente. Teniendo la certeza que Dios nos trata como a hijas legítimas cuando nos corrige.

¿Qué dicha o qué bendición trae la disciplina? En primer lugar, nos trae descanso durante la aflicción. Dios usa las pruebas para enseñarnos cosas que de otro modo no comprenderíamos. ¿Cómo poner en práctica la paciencia si todo sale en orden y en sus tiempos? ¿Cómo ejercer el dominio propio si nadie nos saca de quicio? ¿Cómo aprender a amar a las personas difíciles si siempre nos tratan con amabilidad? Pero cuando las cosas van mal, debemos trabajar en lo positivo y desechar las actitudes negativas. Eso trae bendición.

Segundo, la corrección nos trae descanso de las pruebas. Después de la tormenta viene la bonanza. ¡Siempre! Piensa en una madre a quien no le importa la conducta de su hijo, a qué hora come, o a qué hora duerme, que lo deja destruir propiedad ajena y faltar el respeto a los demás. ¿Pensarías que lo ama? Si clamamos por la justicia debemos empezar por corregir lo deficiente en nosotras mismas. Dios tiene ese cuidado de Padre amoroso, y por eso, somos dichosas.

Oración: Señor, soy feliz porque tú me instruyes, me enseñas y me corriges. Aunque a veces no lo entiendo, sé que haces todo por mi bien. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 147). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

 

 

29/63 – Mero Cristianismo | Marcos 9:42

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

Serie: Marcos

29/63 – Mero Cristianismo | Marcos 9:42

Ps. Sugel Michelén

El pastor Michelén ha formado parte del Consejo de Ancianos de Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo en Santo Domingo, República Dominicana, durante más de 30 años.Tiene la responsabilidad de predicar la Palabra regularmente en el día del Señor.Tiene una Maestría en Estudios Teológicos y es autor de varios libros: Historia de las Iglesias Bautistas Reformadas de Colombia, Coautor junto al Pastor Julio Benítez; La Más Extraordinaria Historia Jamás Contada, Palabras al Cansado – Sermones de aliento y consuelo; Hacía una Educación Auténticamente Cristiana, El que Perseverare Hasta el Fin; y publica regularmente artículos en su blog “Todo Pensamiento Cautivo”https://www.todopensamientocautivo.com/

Él es instructor asociado en Universidad Wesleyana en Indiana (IWU), extensión en español; enseña Filosofía en el Colegio Cristiano  Logos; y durante 10 años, ha sido profesor regular de la Asociación Internacional de Escuelas Cristianas (ACSI)  para América Latina. El pastor Michelén, junto a su esposa Gloria tiene tres hijos y cuatro nietos.

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

Los primeros regalos de Navidad

Ministerios Ligonier

Renovando tu Mente

Los primeros regalos de Navidad

R.C.Sproul

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Bueno, ya les he dicho muchas de las cosas que no sabemos acerca de los magos. Espero no haber arruinado su decoración navideña.

No hace daño cantar “Del oriente somos los tres”, está bien. Pero lo que quiero que veamos ahora es lo que sí sabemos de estas personas, de lo cual la escritura es clara.

“Unos magos del oriente llegaron a Jerusalén, diciendo: ¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Porque vimos su estrella en el oriente y hemos venido a adorarle”. Noten que ellos no vienen y dicen: “¿Hay algún rey que acaba de nacer?”

Estos hombres, por muchos que sean y por grandiosos que sean, aparentemente han recorrido una gran distancia, a un gran costo, pero con gran certeza de su misión. Llegan a Jerusalén. No saben dónde está el rey, pero saben que él está.

Saben que ha nacido un rey y también, por la expresión que usan: “¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido?”, esa frase “Rey de los judíos”, que luego adorna la cruz de Cristo, es una frase que todo judío entendió como sinónimo del concepto del “Mesías”. Ellos no están solo buscando por alguien de la casa de Acab o Manasés, o incluso de David. Ellos están buscando al Mesías.

Ahora, eso es crítico que entendamos mientras miramos los siguientes versículos; porque ellos vienen, pero no vienen a Belén. Y les tengo más malas noticias. Ellos tampoco vinieron con los pastores, así que tendrán que reorganizar un poco más su pesebre navideño.

No sabemos cuándo llegaron a ciencia cierta. Pero notamos que cuando ellos llegaron, se nos dice aquí en el evangelio de Mateo, que cuando llegan a Belén, van a la casa donde se encuentran María, José y el bebé. No están en la cueva o el pesebre donde llegaron los pastores.

Y hay otra cosa más, que Sherlock Holmes percibió en el texto, usando un poco de materia gris. Con una pequeña inferencia aquí, notamos que cuarenta días después del nacimiento de Jesús, José y María presentan a Jesús en el templo para la purificación.

Y con motivo de esa dedicación, ellos dan la ofrenda y sacrificio habituales y requeridos allí. ¿Qué dieron? ¿Lo recuerdas? ¿Pichones? Ellos ofrecieron tórtolas. Y si conoces la ley del AT, sabes que las palomas que se ofrecen en esa ocasión pueden usarse como sustitutos del animal de sacrificio normalmente requerido, solo en el caso de aquellas personas que están desamparadas en su pobreza.

Y hubiera sido una violación de la ley de Dios, impensable para José y María, el llegar allí con ofrendas de tórtolas si es que estaban sentados en un cofre de tesoro con oro, incienso y mirra. Entonces, a menos que hayan gastado esos regalos entre la visita de los magos y la presentación de Jesús, creo que es bastante seguro asumir que para cuando los magos llegaron allí, había transcurrido por lo menos cuarenta días desde el nacimiento en sí. Así que no queremos pensar que los magos llegaron la misma noche que los pastores.

Así que, una vez más, no sabemos cuándo llegaron exactamente. Fue muy pronto, poco después del nacimiento de Jesús, pero no necesariamente el mismo día o la misma semana. Pero noten que ellos llegaron a Jerusalén. Ellos no llegaron a Belén, porque ellos sabían que Jerusalén era Sion.

Sabían que Jerusalén era la capital de Israel. Sabían que si estaban buscando a un rey judío, si estaban buscando al Mesías judío, el lugar para ir sería el centro del judaísmo, Jerusalén. Recuerden que el indicador que les mostró que este rey había nacido, es la estrella que vieron en su origen, cuando apareció. No hay nada aquí que sugiera que la estrella los guió de Persia o Babilonia o de donde sea que ellos vinieron, desde allí hasta Jerusalén.

No necesitaban guía alguna para encontrar Jerusalén. Ellos llegan a Jerusalén y ahora dan vueltas y probablemente dentro y alrededor de las zonas del templo, haciendo preguntas:

“¿Dónde está el Rey?” ¿Qué rey? ¿Herodes? No, Herodes no. “¿Dónde está el Rey de los judíos?”

Lo último que alguien en Jerusalén podía pensar es que Herodes era el rey de los judíos. Quizá él gobernó sobre los judíos, pero uno de los puntos del conflicto del pueblo judío del primer siglo en ese momento era que Herodes no era judío. Él era un rey títere designado por los romanos, quienes eran odiados.

Y Herodes se había distinguido en todo el mundo por sus magníficos proyectos de construcción, por su administración inteligente y astuta, pero lo único que excedía su reputación de proyectos de construcción y su capacidad de administración fue la reputación de su crueldad. Herodes era un hombre sediento de sangre, ahora, probablemente a fines de sus 60’s o principios de los 70’s, y nadie lo identificó con el Mesías.

Entonces, cuando esta gente, estos extraños, cinco, seis, siete, diez, doce, o los que sean, no sé cuántos, empezaron a preguntar: “¿Dónde está el Rey de los judíos?” ¿Dónde está el Mesías? No pasó mucho tiempo hasta que los reporteros de la corte enviaron esa información a Herodes.

‘Oh rey, tenemos un problema’. ‘¿Qué pasa?’ ‘Hay visitas en la ciudad, dignatarios extranjeros. Están buscando en cada rincón, están voceando en cada calle y están preguntando dónde está este Rey de los judíos que ha nacido. Están buscando al Mesías. Dijeron que vieron su estrella levantarse en el oriente.’ ¿Cuál fue la reacción de Herodes? “Cuando lo oyó el rey Herodes, se turbó”. Mala traducción. La palabra que Mateo usa aquí no es “turbó”. Él estaba fuera de sí. Al principio no con ira o rabia, sino que literalmente la palabra aquí significa: “Herodes estaba aterrado”.
Aquí tienen a un hombre que había gobernado por más de cuatro décadas más o menos, bañando a Jerusalén con la sangre de su pueblo, involucrado en todo tipo de intrigas judiciales, asesinando a sus propios familiares, conocido por su crueldad y con los años siendo paranoico cada vez más y más.

Y cada vez que escucha de otro pretendiente al trono, de otro movimiento entre los judíos para destituirlo, lucha por su vida para mantener su poder y su autoridad.

Y lo último, fue casi como una aparición del fantasma de la ópera a Herodes, que lo peor en su vida que puede escuchar es que nació el verdadero Mesías. Y cuando escuchó estos informes, estaba aterrorizado. Pero la frase extraña aquí, ¿la notaste en el texto?: “y toda Jerusalén con él”. No tiene sentido.

¿Por qué Jerusalén estaría aterrada junto con Herodes? Jerusalén era la ciudad que anhelaba y ansiaba por el libertador venidero. Los súbditos de Herodes querían al Mesías más que a cualquier otra cosa. Entonces, ¿por qué estarían aterrorizados junto con el rey? Mateo no lo dice y no lo sabemos.

Déjenme adivinar, creo que la mejor suposición que tenemos aquí es que la gente ya había experimentado lo que sucedió cuando Herodes se enteró de cualquier otra oposición contra él.

Cuando ellos supieron que el rey estaba aterrado, ellos se aterraron porque sabían cómo el rey manejó sus miedos en el pasado y ahora el miedo de ellos estaba bien justificado.

En un período de tiempo muy corto, el rey Herodes promulgó un decreto, de que todos los niños menores de dos años serían ejecutados mientras él maquinaba una de las matanzas más crueles, despiadadas y malvadas en la historia del mundo, debido a que tenía miedo de un bebé.

Entonces, “cuando lo oyó, el rey Herodes, se turbó, y toda Jerusalén con él. Entonces, reuniendo a todos los principales sacerdotes y escribas del pueblo, indagó de ellos dónde había de nacer el Cristo”.

Aquí tenemos a un rey judío y él ni siquiera lo sabía. Cualquier persona de la escuela dominical podría haberle dicho dónde iba a nacer el Mesías.

“Y ellos le dijeron: En Belén de Judea, porque así está escrito por el profeta”. Y luego viene la cita de Miqueas: “Y tú, Belén, tierra de Judá, de ningún modo eres la más pequeña entre los príncipes de Judá; porque de ti saldrá un Gobernante que pastoreará a mi pueblo Israel” y así sucesivamente.

Entonces, ahora Herodes sabe que Belén, a unos 10 kilómetros al sur, es el lugar donde este bebé ha nacido. “Entonces Herodes llamó a los magos en secreto y se cercioró con ellos del tiempo en que había aparecido la estrella”. Ves, está tratando de averiguar qué edad tendría el bebé. No era tan cruel como para matar a todos los niños.

“Y enviándolos a Belén, dijo”. Noten lo maquiavélico del actuar de Herodes. Él dice: “Id y buscad con diligencia al Niño; y cuando le encontréis, avisadme para que yo también vaya y le adore”.

Herodes tenía en mente un concepto extraño de adoración. Entonces los visitantes “se fueron; y he aquí”, otra vez está la palabra, “la estrella”, ¿ves lo que pasó?

Ellos iniciaron este viaje en el oriente cuando esta estrella aparece en el horizonte. Viajan a Jerusalén, no ven una estrella. Ahora no hay ninguna estrella que los guíe por los pasajes y las calles de Jerusalén.

Están buscando como cualquier otro turista, están buscando un mapa, tienen que encontrar de cualquier forma que los lleve a descubrir dónde está este nuevo rey. Finalmente reciben el mensaje de que está en Belén.

Bueno, ¿cómo van a encontrar Belén? ¿Y en especial el lugar donde el rey, este bebé se encuentra en Belén? “He aquí, la estrella” apareció.

Es la aparición repentina y dramática de la estrella que ahora está diseñada para llevarlos específicamente al lugar donde está el bebé, lo cual me inclina a pensar que este no es un fenómeno natural sino una creación milagrosa de Dios para esta ocasión específica y para este propósito específico.

Y, “la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que llegó y se detuvo sobre el lugar donde estaba el Niño. Cuando vieron la estrella, se regocijaron sobremanera con gran alegría. Y entrando en la casa, vieron al Niño con su madre María, y postrándose le adoraron”.

Nuevamente, el lenguaje es aún más específico. Lo que el lenguaje sugiere aquí es que cayeron de rodillas y luego pusieron sus cabezas en el suelo, lo cual fue un acto de reverencia reservado para Dios.

No era el mismo gesto que se usaba para arrodillarse ante un rey. Estas personas están usando una forma y una postura de adoración. Por eso es que Mateo usa el término “le adoraron”. No solo lo honraron, no solo lo alabaron, no solo lo exaltaron, damas y caballeros, estos hombres adoraron a este bebé. Eso es algo que sabemos con certeza.

Y lo próximo que se nos dice es que abrieron los cofres del tesoro que habían llevado a lo largo de este viaje y le presentaron los primeros regalos de Navidad al Cristo niño. Y ahora Mateo es más específico. Los regalos eran oro, incienso y mirra.
Ahora, si eres como yo, competitivo en la especulación, tú sabes, no contento con quedarte en la oscuridad, incapaz de resistirte a tratar de discernir el significado y el sentido de todo esto. Es decir, tengo que preguntar: ¿Qué tiene de especial el oro, el incienso y la mirra? ¿Por qué esos tres regalos? Y es muy fácil perderse con esto en la especulación abstracta y la fantasía y así por el estilo; y tenemos que ser cuidadosos aquí.

Pero veo algunas ideas interesantes de la historia de la iglesia. El padre de la iglesia, Orígenes, por ejemplo, dijo: “Ah, es simple el por qué los tres regalos de oro, incienso y mirra. Ellos trajeron oro porque era un rey, trajeron incienso porque era Dios y trajeron mirra porque era un hombre”.

En la superficie, francamente, la primera vez que lo leí pensé: “Bueno, ahí va Orígenes en su fantasía alegórica por lo cual es famoso”. Pero cuando lo miramos más de cerca, le damos el beneficio de la reflexión de la segunda mirada. Amados, veo una razón sólida para esa especulación.

Si vemos las Escrituras y la historia judía, vemos que el oro era casi un elemento exclusivo de la realeza. Solo el rey tenía un cetro de oro.

¿Qué le dabas a un rey que lo tenía todo? Le dabas oro. ¿Qué dieron de tributo los reyes vasallos a los reyes soberanos? Traían oro.

Y así, existe una gran tradición en el antiguo Medio Oriente de que el regalo apropiado para la realeza era el oro. Y dado que estos hombres habían venido y dijeron: “¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido?

Sabemos que al entrar esperaban encontrar un rey recién nacido. Conocían el protocolo, conocían la etiqueta de la corte, conocían la tradición, trajeron oro digno de un rey.
¿Por qué incienso? Y a fin de cuentas, ¿qué es el incienso? Suena demasiado cerca a incendio ¿no? Sabemos qué es el incienso.

Bueno, aparentemente todo lo que la palabra “incienso” significa es “incienso puro”, incienso sin alear, el incienso de mayor calidad, el más fino y el más caro. El tipo de incienso que no se lleva en un sobre o en un bolsillo, sino que se lleva en un cofre de tesoros.

Ahora, ¿Para qué servía el incienso en el mundo antiguo? No exclusivamente, pero casi exclusivamente, se usaba para la adoración. Se solía presentar como una ofrenda quemada a Dios.

Y la mirra era una de las grandes posesiones de la nobleza, no de Dios, no de reyes sino de hombres comunes. Era una especie de perfume y su uso principal era el de un aroma agradable, como una fragancia. Y, en su característica más fina, la mirra era un artículo extremadamente caro.
De la misma manera como podemos comprar tipos muy caros de perfume, como el ungüento que María Magdalena derramó sobre los pies de Jesús, ¿recuerdas?

Otro uso de la mirra era cuando se usaba en la mezcla con otros líquidos, podía usarse para aliviar el dolor, como un sedante para aquellos que sufrían dolor, como el que se le ofreció a Jesús en la cruz.

¿No es interesante que a Él le dieron mirra al inicio de su vida y que sus ejecutores se lo ofrecieron al final de su vida? Pero en Israel también es usado para ungir los cuerpos de los seres queridos que han muerto, como una expresión de amor, estima y dignidad.

Y es el tipo de elemento que las mujeres usaron para ungir el cuerpo quebrado de Jesús cuando fue puesto en la tumba, porque era la tumba de un rey. Era la tumba de Dios encarnado y era la tumba del hombre perfecto. Entonces, no ceo que Orígenes haya estado tan equivocado en su especulación.

Y lo que te pido que recuerdes hoy, de estos pocos minutos que tomamos para mirar hacia atrás y recordar una vez más la historia de la Navidad, este aspecto de la historia de la Navidad, que estos fueron los primeros regalos de Navidad.

No un prendedor para una novia, no un equipo estéreo para una madre, una madre viuda, no un juego de trenes para los nietos, sino oro para un rey, incienso para Dios y perfume para un hombre que muere.

Oremos. Padre, nos gusta recibir regalos, nos gusta dar regalos. Pero oro para que en esta Navidad, mientras damos y recibimos regalos, podamos pensar en los regalos que fueron dados a tu Hijo unigénito por aquellos que en tu providencia designaste y anunciaste para que lo visiten en su natividad.

Oramos para que podamos pensar en esos regalos hasta el final, que podamos pensar en el regalo que nos has dado, el regalo de tu Hijo unigénito, para nosotros los seres humanos y para nuestra salvación.

Te agradecemos por el Cristo niño y oramos en su nombre. Amén.

R.C. Sproul es el fundador de Ligonier Ministries, el maestro principal de la programación de radio Renewing Your Mind, y el editor general de la Biblia de estudio Reformation

http://www.ligonier.es

6/6 – Un anhelo por avivamiento

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Una conversación con Anne Ortlund

6/6 – Un anhelo por avivamiento

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/la-belleza-de-establecer-prioridades/

Leslie Basham: Antes de comenzar el programa de hoy de Aviva Nuestros Corazones, escuchemos un testimonio de una de nuestras voluntarias.

Voluntaria: Hola soy Masi Meyer y la verdad es que Aviva Nuestros Corazones ha sido como un regalo de Dios para mi vida porque debido al hogar de donde fui formada un hogar muy disfuncional, no aprendí los roles de la mujer de acuerdo a lo que el Señor establece en Su Palabra, y Aviva vino a ser como wao, como algo nuevo para mí y en estos tres años de casada por ejemplo me ha ayudado muchísimo a entender cuáles deben ser mis funciones en el hogar.  ¿Cómo me involucré en el ministerio? Bueno, yo escuché de la pagina y empecé a escuchar los programas y empecé a leer los blogs y tengo amigas que trabajan en Aviva y siempre me ponen al tanto de todos los detalles y realmente no soy voluntaria aunque estoy en el grupo de voluntarias, pero si estoy dispuesta a grabar si es necesario hacer algunas voces, usando mi voz o en cualquier otra cosa que me necesiten porque realmente Aviva es ministerio que toda mujer que ama al Señor debe escuchar debe saber de Él, y yo quisiera ser parte de ese grupo que comparte de Aviva Nuestros Corazones que le dice a otras mujeres mira tú tienes que ser femenina al estilo del Señor, como lo que dice Su Palabra, así que,  bueno bendiciones y gracias a todo el equipo por trabajar para nosotras para ayudarnos a ser más como Cristo.

Leslie: Anne Ortlund ha escrito mucho acerca de vivir una vida disciplinada, pero queremos que sepan que vivir una vida disciplinada no quiere decir vivir  una vida aburrida.

Anne Ortlund: A nuestro Dios le encantan las fiestas.  Cuando pensamos en Él en el Antiguo Testamento, y en los  72 ancianos que subieron a la montaña y vieron al Señor y no murieron. Eso fue asombroso. Ellos comieron y bebieron. Y la historia del hijo pródigo…¿La conocen?  Oh cielos, cuando el hijo regresa a casa,  tuvieron una gran fiesta. Incluso con bailes y hasta le colocaron  nuevas joyas…

“En su presencia hay plenitud de gozo”. Cuando pasamos nuestras vidas practicando el estar en la presencia de Dios, tenemos mucho gozo  porque es como anticipar el estar en su presencia en el cielo. Allá no sabemos si estaremos  de pie siempre alabando;  lo que sí sabemos es que habrá mucho que hacer y será muy divertido.

Leslie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con  Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Cuando Nancy estuvo en la universidad, ella fue influenciada por su pastor, Ray Ortlund, y su esposa, Anne. Esta semana Anne ha estado compartiendo sabiduría práctica con relación a la viudez, sobre el envejecimiento y sobre  las prioridades.

Nancy Leigh DeMoss: Anne, comenzamos una conversación ayer que me gustaría que la retomáramos hoy y es con relación a las disciplinas de una mujer hermosa. Tú escribiste un libro con ese título. Aunque fue escrito muchos años atrás. Es todavía popular y todavía le habla a la vida de las mujeres.

Así que gracias, Anne, por escribirlo y ahora por compartir de tu vida algunas de esas disciplinas de una mujer hermosa. Son transculturales, e incluyen las diversas etapas de la vida. Así que gracias por estar aquí hoy y por compartir sobre estas disciplinas.

Anne: Bueno, se me ocurre pensar en este momento, Nancy, acerca de primera de Pedro capítulo tres, cuando Dios habla acerca del  concepto   de lo que es la verdadera belleza de la mujer.  Él dice que es la pureza y la reverencia de nuestras vidas lo que hace a una mujer hermosa. Dice “ Y que vuestro adorno no sea externo: peinados ostentosos, joyas de oro o vestidos lujosos,

Esto no quiere decir que no vamos a peinar o a trenzar nuestro cabello. Si así fuera, entonces tampoco usaríamos vestidos. Y Dios no nos ha llamado a estar desnudas.

Nancy: Realmente de lo que está hablando es acerca de la preocupación de la mujer; por el énfasis y el enfoque que la mujer le da a la belleza hoy en día, ¿no es así?

Anne: Exactamente.  «sino que sea el yo interno, con el adorno incorruptible de un espíritu tierno y sereno, lo cual es precioso delante de Dios.Porque así también se adornaban en otro tiempo las santas mujeres que esperaban en Dios, estando sujetas a sus maridos.

El diablo debe estar bien alegre cuando ve la errónea interpretación que se le ha dado a estos pasajes de la Biblia. Debe  reírse mucho cuando comenzamos a hablar acerca de que no queremos ser limpiapiés y cosas por el estilo… Pero tú sabes que, hoy en día, es penoso ver tantos lugares en los que  el diablo se ha enseñoreado y donde, tú encuentras a las mujeres realmente siendo serviles;  los hombres, casi siempre sentados afuera fumando sus cigarrillos mientras las mujeres están en los campos cargando los burros y haciendo todo el trabajo duro que a ellos le correspondería hacer.

Sin embargo, en los países donde Cristo es honrado, tú encuentras las mujeres honradas. Las mujeres fueron las más cercanas amigas de Jesús. Así que estos conceptos no tienen nada que ver con degradar a la mujer. Solamente dice que en el yo interno es donde Dios quiere que radique la belleza. “El hombre ve la apariencia externa,” dice 1era de Samuel, “pero Dios ve el corazón” (16:7). Eso es lo que Dios está buscando.

Nancy: Cuando tú usas la palabra disciplina, yo pienso que a algunas personas les suena como algo muy difícil. Como hoy vas a hablar de la ley.  “Oh, no me digas que debo ser disciplinada acerca de una cosa más. . .”  Aunque disciplina realmente no es una palabra negativa, ¿verdad?

Anne: Claro que no Nancy, lo que pasa, es que la disciplina tiene muchas facetas. Está por ejemplo,  la rendición de tu tiempo.  Yo soy una que sufro de posponer las cosas. Esto es una de las cosas que me mantiene orando porque fácilmente me distraigo perdiendo el tiempo si no le digo al Señor, “¿qué quieres que yo haga?” Bendice mi tiempo en este momento y dime que Tú quieres que yo haga después”. Yo mantengo esta conversación continua porque de otra manera fácilmente puedo holgazanear. Así que esto me ha ayudado con mi vida de oración.

Nancy: Cuando tú piensas acerca de la disciplina del tiempo, creo que una de las cosas más comunes que escucho acerca de la disciplina  del tiempo de otras mujeres hoy en día es, “yo estoy tan ocupada que no puedo hacer todo lo que tengo que hacer”. Sin embargo,  nosotras tenemos muchísimos dispositivos y muchísima tecnología que nos ayudan a  ahorrar el tiempo  que no tenían las mujeres del pasado. Deberíamos de pensar que tenemos mucho tiempo para descansar,  pero la gente vive  jadeando, sin poder respirar, y me encuentro a mí misma de esta manera muchas veces, sintiendo que el día no tiene suficientes las horas o los minutos para hacer todo lo que necesito hacer.

Así que, Anne, ¿Qué nos aconsejas? ¿Cómo puede una mujer hermosa tomar el tiempo, someterlo al Señor y ordenarlo de tal manera que ella pueda estar haciendo lo que está en la agenda de Dios para ella ese día,  en vez de sentirse halada en cientos de direcciones diferentes?

Anne: Bueno, Nancy, esta es una de las cosas que hacemos en mis  grupos de discipulado: hacemos la agenda para nuestra semana que comienza. Si nos juntamos los jueves en la noche,  esta semana comienza el viernes en la mañana por supuesto. Y tenemos esos siete días uno detrás de otro en el cual nosotros ponemos todo lo que nosotros sabemos que vamos a estar haciendo.

Por ejemplo: el lunes yo voy a lavar. El martes podía ir al supermercado comprar la comida de la semana. El jueves yo voy a tomar café con una vecina que no conoce al Señor. El miércoles tengo una cita para salir con mi esposo. Y así ellas y yo también vamos anotando todas las cosas. Luego intercambiamos agendas, y oramos unas por las otras.

Cuando yo pienso en cómo debo invertir el tiempo cada día, pienso básicamente en tres prioridades, de las cuales hablamos en el último programa—prioridad número uno: Cristo; prioridad número dos: el cuerpo de Cristo; y prioridad número tres: el mundo por el cual Cristo murió para salvar. Pienso en esto en la medida en que yo voy anotando las cosas que voy a hacer cada día de cada  semana.

Puedo colorear las actividades. Por ejemplo, prioridad número uno con color azul y colorear la actividad prioridad dos con color rojo;  cuando  voy a compartir con otro cristiano,  enseñar una clase de Biblia o hacer algo parecido. Prioridad número tres, cuando yo voy a una reunión de misiones, cuando yo puedo sentarme a escribir cheques para darlo a una organización de misiones, o cuando  voy a ser testigo de Cristo para mi vecino que vive frente a mi casa: Lo  que sea   prioridad 3 la coloreo de verde.

Lo  hago  porque  de esta manera  puedo ver las consecuencias eternas de cada una de mis actividades en el curso de la semana. Luego yo descubro, “¿Cuáles son estas otras actividades?” Bueno, es increíble, descubro cuánto tiempo de ver televisión hay allí,   cuánto tiempo me toma tomar esa última taza de café, o  leyendo  el periódico, y las cosas que nosotros hacemos que no necesitan estar allí.

Cuando verdaderamente nosotros ponemos por escrito en papel nuestros deberes y la manera como nosotras usamos nuestro tiempo, y lo coloreamos y lo vemos… Entonces nos convencemos de cuánto tiempo perdemos.

Nancy: Así es y nos damos cuenta para qué cosas es que nosotras realmente estamos viviendo.

Anne: Absolutamente.

Nancy: Por eso es que lo que hablamos en el último programa fue de tanta ayuda. . . Esos conceptos de eliminar cosas y de concentrarte en otras cosas. Hay algunas, como tú dijiste, que no son necesariamente pecaminosas pero que se constituyen en  enemigos para las cosas que son mejores cosas en nuestras vidas. Se requiere de una voluntad inquebrantable para eliminar esas cosas que no contribuyen con el propósito del  Reino de Dios para mi vida.

Vamos a aclarar algo, cuando tú piensas de esta manera, ¿quiere decir esto que tú no vas a tener ningún tiempo de recreación,  que tú no vas a tener diversión,  que no vas a tener ningún tiempo libre? ¿Será esta vida disciplinada algo rígido que pondrá a las personas como en una camisa de fuerza?

Anne: Recuerda lo que ya dijimos anteriormente. A nuestro Dios le encantan las fiestas. Cuando   hablamos de los 72 ancianos del A. T. que cuando subieron a la montaña y vieron al Señor y no murieron.   Ellos comieron y bebieron. Y recuerda que hablamos también la historia del hijo pródigo… La fiesta,  las joyas y el baile. ¿Quién dijo que Dios es aburrido?

“En Su presencia hay plenitud de gozo” Cuando vivimos nuestras vidas conscientes de la presencia de Dios, hay tanto gozo que casi no podemos soportarlo, y habrá suficiente tiempo para hacer lo que es divertido.

Déjame hablarte de otra disciplina; se trata de la disciplina de nuestras cosas.  Tenemos tantas cosas. Vivimos atiborrándonos  de cosas que no son necesarias. Nuestros armarios están llenos. Nuestras alacenas están tan llenas que luego tenemos que comprar espacios adicionales para almacenar y eso aumenta nuestras deudas  cada mes.

Nancy: Como ese hombre en el Evangelio de Lucas que tenía que construir graneros más grandes para poder guardar más sus cosas.

Anne: Exactamente. Nosotras necesitamos adelgazar, necesitamos disminuir, necesitamos aligerarnos y hacerlo en serio. Necesitamos diezmar, cuando diezmamos no debemos pensar de esto como un gran regalo que le damos al Señor. No. De hecho diezmar es pagar nuestra renta al Señor.Tenemos  un  lugar en este mundo que estamos ocupando, respiramos el aire, usamos el agua.  Dios tiene todo el derecho de decirnos: “Hey págame mi diezmo. Soy tu propietario”.  Por todo lo que disfrutas  tú debes pagar  tu renta aquí. “SI tú no pagas tu renta,” dice el Señor en el Libro de Malaquías, “Tú estás robándome porque el diezmo es la renta que nosotros pagamos para usar un espacio en este mundo. Ver  3:8.

Pero lo más importante es que le damos porque le amamos.  Mucha  gente empieza a dar 20 algunos 30 y 40 y hasta el 50 por ciento—y conozco algunos que dan hasta  el 90 por ciento y viven con el 10—Esos son los que están diciendo “Jesús, te amo”.

¿Te acuerdas de  aquella querida viuda que Jesús elogió en el Evangelio de Marcos capítulo 12:41-46? Él dijo, “Ella ha dado todo lo que tenía”—Esa es la manera que la Biblia lo dice. Oh, Nosotras no sabemos realmente lo que es dar al Señor.

Así que rendirnos, disciplinarnos, significa ciertamente deshacernos del dinero que no necesitamos.  Dios nos mantendrá suplidas de comida y de aquellas cosas que necesitamos. “Buscar primero el Reino de Dios y Su justicia, y todas las cosas serán añadidas” dice Mateo 6:33. No necesitas preocuparte.

Nancy: Anne yo sé que eres famosa recomendando  un instrumento en particular y ese instrumento es  un cuaderno.  Lo has usado a través de los años para poder implementar algunas de las disciplinas para la mujer hermosa. Cuéntanos un poco sobre ese cuaderno.

Anne: Bueno, yo empecé con un cuaderno una especie de agenda,  porque soy muy olvidadiza.  Aun  las cosas que amo hacer, las olvidaba.  Aquí tengo mi agenda, justo aquí. Ray decía que era ridículo que yo tuviera un cuaderno a prueba de agua porque tenía que ir conmigo hasta la ducha.  No es verdad, pero va a casi todos los lugares.

Yo iniciaba con lo que fuera del día.  Tenía una página para cada día. Luego si tenía que lavar, y pensaba, “Bueno, casi no me queda jabón” iba a la pagina para el día en que yo debía ir a hacer la compra al mercado y escribía jabón para lavar la ropa. Y ya podía  continuar tranquila, y seguir  porque había sacado esto de mi mente e iba al papel, lo podía olvidar hasta el día que iría a comprarlo.

La noche antes de lo que yo  fuera a hacer, revisaba la agenda, entonces  esto me decía qué ropa debía ponerme. Me decía qué debía poner cerca de la puerta de salida para llevar al carro.

Metas es la próxima sección. No sé cuál es la diferencia, pero tengo propósitos de vida, y tengo también metas para la vida. Yo pongo en esta primera sección muchas citas. Cada vez que oigo una buena cita, la escribo.

Luego tengo divisiones con las letras del alfabeto, y no solo las uso para anotar nombres y números de teléfono, pero por ejemplo, debajo de la “V”—tengo siempre millas de viajero así que sé lo que tengo para cuando voy a viajar. Debajo de la “C” tengo celebraciones, y escribo desde enero hasta diciembre, todas las celebraciones, los aniversarios y cumpleaños, así que se qué tipo de tarjetas debo enviar y cuando.

Lo próximo es estudio bíblico, y escribo todo lo que estoy aprendiendo.

Continúo con  las oraciones. Como te dije, escribo mis oraciones.

Y siempre dejo un espacio  en blanco porque siempre hay algo nuevo en mi vida que me gustaría escribir en esa sección, y quiero vivir con frescura.

Nancy: Y esto es solo una herramienta.  No es algo que maneja tu vida, que controla tu vida, sino que es algo que te ayuda a poder desarrollar esas disciplinas de la mujer hermosa. Es algo que puede ser hecho, como lo ves, con un cuaderno, una carpeta de esa de 3 anillos y papel. Mucha gente está haciendo esto hoy en día en sus computadoras.

No hay una sola manera correcta de hacerlo, pero creo que el concepto es el de ordenar tu vida alrededor de las prioridades del Señor para tu vida, y ser intencional—no solo dejar que pasar los días, sino  ser  intencional acerca de cómo tu vives tu vida.

De otra manera, y esto es lo que estoy viendo: Estoy ahora al final de mis 50s y le dije a una mujer  que está en sus 30s, justo la semana pasada: “Es asombroso lo rápido que han pasado estos años”. Tú miras hacia atrás, y te das cuenta, que si no fuiste intencional habrás desperdiciado tu vida. Los  años pasan, y no hay nada de significado eterno que puedas mostrar. Luego terminas lamentándote.

Estas disciplinas, este cuaderno, estas herramientas que tú nos ayudas a ver Anne, nos ayudan a mirar hacia atrás con gozo en vez de con lamentos.

Anne: Y alabamos a Dios por toda la nueva tecnología que existe hoy en día. No te lo niego, algunas son más útiles que otras, estoy segura. Pero para mí, simplemente —porque es a lo que estoy acostumbrada— , mi vida es mi vida entre dos portadas de un cuaderno, y todo lo que me concierne  está en algún lugar de ese cuaderno.  No es nada llamativo; solo lo veo delante de mí porque es blanco y negro y lo llevo conmigo.

Nancy: Comenzamos hablando acerca de 1ra de Pedro 3 y lo que hace que Dios mire a una mujer y diga, “Ella es hermosa”. Está hablando allí del corazón, de la belleza imperecedera, de la belleza que no se desvanece,  de un espíritu tierno y sereno.

Hemos hablado de disciplinas prácticas de una mujer hermosa, pero tomemos un momento para ver algunas disciplinas del corazón  que son importantes para nosotras poder cultivar la piedad en nosotras como  mujeres.

Anne: Bueno, eso lo podemos encontrar muy bien en el tercer capítulo de Pedro.  Un espíritu tierno y sereno.

Nancy: ¿Qué significa eso?

Anne: Fíjate yo soy una líder natural. Y me case con un líder.  Y cuando tienes a un líder casado con una líder, imagínate hay muchos choques.  Yo tuve que aprender lo que era tener un espíritu tierno, y lo que significaba un espíritu sereno. Encontré que era de ayuda leer los dos versos que nos llevan a este capítulo… “Esposas, de la misma manera, sean sumisas a sus esposos”.

Bueno, de la misma manera, ¿Qué significa esto? Y la razón la encontramos explicada  en el capítulo 2 de 1ra de Pedro en el verso 13 que dice,

“Someteos, por causa del Señor, a toda institución humana, ya sea al rey, como autoridad, (como ciudadanos debemos someternos al gobierno) Verso 18: “Siervos, estad sujetos a vuestros amos con todo respeto, no sólo a los que son buenos y afables, sino también a los que son insoportables. Luego dice en el verso 21 Porque para este propósito habéis sido llamados, pues también Cristo sufrió por vosotros (esto es lo más difícil), dejándoos ejemplo para que sigáis sus pisadas, sus pisadas»(esto es para las esposas) dice que  « 23 y quien cuando le ultrajaban, no respondía ultrajando; cuando padecía, no amenazaba, sino que se encomendaba a aquel que juzga con justicia; » (verso 23).

Esto tiene un gran significado Señor, porque cuando esté delante de Ti, yo solo responderé por mi propia vida, no de cómo mi esposo me trató, no cómo el gobierno me trató, o cómo lo hizo alguien que estuvo en autoridad sobre mí.

“Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos » 1 Pedro 3:1.

Nancy, este es el único lugar en las Escrituras que creo (corrígeme si estoy errada) que testificar se hace sin palabras.  De otra manera nuestras vidas no serían suficientemente buenas, y nadie pudiera aprender del Evangelio a menos que escuchen las palabras. Eso es lo que dice Romanos capítulos  8 y 9.

Pero aquí, porque yo creo que las esposas tendemos a ser habladoras de todas maneras, y nuestras lenguas nos meten en problemas todo el tiempo, él dice,

“de modo que si algunos de ellos son desobedientes a la palabra, puedan ser ganados sin palabra alguna por la conducta de sus mujeresal observar vuestra conducta casta y respetuosa”.1Pedro 3:1-2

Este es el espíritu manso y sereno, cuando ellos ven la pureza en tu vida.

Una de las palabras en la versión Reina Valera es “casta.” Cuando las mujeres van a un desfile de modas, ellas pueden escuchar describir un vestido como casto. ¿Qué querría decir esto?  Quiere decir clásico/ elegante pero discreto. Esto es lo que las esposas deberían ser.  Podemos ser modestamente discretas.  Es parte de nuestra belleza.

Nancy: Así que para una mujer tener un espíritu sereno y tierno, ¿quiere decir eso que ella nunca ha de hablar, que ella no tenga personalidad, que ella esté como pintada en la pared como si fuera  un adorno? Sé que eso no es una verdad para ti, ¿Cómo es que eso luce?

Anne: Es interesante que Dios le dice a Abraham, “Escucha a lo que tu esposa  Sara te dice” (Génesis 21:12). Uy…

Nancy: Y nos gusta ese versículo.

Anne: No, no es que nosotras no tenemos nada que decir.  Pero hay una dulzura y modestia que dice. “Tú primero, mi hermano. Quiero ser dirigida por ti. Tú eres mi héroe; tú eres mi esposo. Tú eres el hombre al que admiro”. Tú estás para obedecer a tu esposo de la manera que la iglesia debe obedecer a Cristo, lo que es una declaración fuerte.

Así que nos encontramos con que este espíritu tierno y sereno está  tomando un segundo lugar y eso te lleva a decir, “Oh, no, tú primero, mi hermana”. Y él tendrá deferencia contigo porque tú la tuviste primero con él.  Eso es contagioso, así que la relación de un esposo y esposa se convierte en más y más dulce en la medida en que uno tiene deferencia con el otro.

Nancy: Y, desde luego, ese espíritu viene de Cristo en nosotros. Es Su gentileza, Su mansedumbre, SU humildad.  En la medida que ÉL nos llena  con Su Espíritu, en la medida en que nos rendimos a Él, mientras nos humillamos delante de Él y le dejamos vivir Su vida a través de nosotros, entonces esa ternura, esa humildad, esa bondad, esa quietud—la vida de Cristo—vendrá a través de nosotras.

Anne: Y eso no es solo para las esposas, es para todas las mujeres, acerca de la forma cómo ellas tratan a los hombres. Es algo  interesante—y una cosa—Ray y yo fuimos al campo misionero muchas veces.

En el campo misionero puedes ver a mujeres que se han convertido en mandonas y se han vuelto agresivas y han tomado ese lugar en las misiones, y los esposos, los hombres se callan y se han convertidos en debiluchos. Ellos las dejan hacer, lo cual es su culpa, pero observamos la tensión que esto provoca  en el campo misionero.

Puede pasar, desde luego, en el hogar, también en el lugar de trabajo. Las mujeres deben estar seguras de que deben ser sumisas en el sentido más dulce, más encantador e interesante y atractivo para que puedan ser  oídas.

No serán escuchadas por ser gritonas sino que serán escuchadas,  porque cuando abren su boca tienen algo sabio que decir.

Nancy: Como hemos visto en 1ra de Pedro 3, hay un gran poder, una influencia un impacto dado a la mujer que dice “Sí Señor”, y que cultiva esa disciplina de un corazón hermoso, de ese espíritu tierno y sereno. Tiene un gran poder y una gran influencia, y es la influencia y el sabor de Cristo. Es lo que queremos reflejar en todos los que nos rodean.

Anne: Él fue manso y humilde y fue abusado y permitió que pasara porque Él sabía que el resultado final sería la salvación de las almas.  Así que Él estaba listo para bajar la cabeza y someterse a una cruz por nosotros. Oh, cielos, es lo menos que podemos hacer—buscar ser como Cristo.

Leslie: Esta es Anne Ortlund ofreciendo a las mujeres perspectivas poderosas.  Ha sido nuestra invitada toda la semana.

¿Qué estás haciendo tú para multiplicar el impacto de tu vida? Anne Ortlund te ha mostrado como tener una influencia en las mujeres que te rodean.

Gracias por acompañarnos en el programa de hoy. Esperamos que nos acompañes en nuestra próxima entrega.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

Fiesta en el Cielo, Ge’La, Toca Mi Alma Señor ℗ 1998 Ge’La Productions LLC.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

28/63 – Rivalidad Ministerial | Marcos 9:38-41

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

Serie: Marcos

28/63 – Rivalidad Ministerial | Marcos 9:38-41

Ps. Sugel Michelén

El pastor Michelén ha formado parte del Consejo de Ancianos de Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo en Santo Domingo, República Dominicana, durante más de 30 años.Tiene la responsabilidad de predicar la Palabra regularmente en el día del Señor.Tiene una Maestría en Estudios Teológicos y es autor de varios libros: Historia de las Iglesias Bautistas Reformadas de Colombia, Coautor junto al Pastor Julio Benítez; La Más Extraordinaria Historia Jamás Contada, Palabras al Cansado – Sermones de aliento y consuelo; Hacía una Educación Auténticamente Cristiana, El que Perseverare Hasta el Fin; y publica regularmente artículos en su blog “Todo Pensamiento Cautivo”https://www.todopensamientocautivo.com/

Él es instructor asociado en Universidad Wesleyana en Indiana (IWU), extensión en español; enseña Filosofía en el Colegio Cristiano  Logos; y durante 10 años, ha sido profesor regular de la Asociación Internacional de Escuelas Cristianas (ACSI)  para América Latina. El pastor Michelén, junto a su esposa Gloria tiene tres hijos y cuatro nietos.

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

Si Dios es amor, ¿por qué parecen ser las mujeres quienes más aman?

Coalición por el Evangelio

Si Dios es amor, ¿por qué parecen ser las mujeres quienes más aman?

Hoy, me gustaría mirar la versión de Mateo en cuanto a la natividad de Cristo, ver un segmento que es exclusivo del evangelio según Mateo, me refiero al relato de la visita de los magos a Belén. Encontramos esto en el segundo capítulo del evangelio según Mateo: “Después de nacer Jesús en Belén de Judea, en tiempos del rey Herodes, he aquí, unos magos del oriente llegaron a Jerusalén, diciendo: ¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Porque vimos su estrella en el oriente y hemos venido a adorarle.

Cuando lo oyó el rey Herodes, se turbó, y toda Jerusalén con él. Entonces, reuniendo a todos los principales sacerdotes y escribas del pueblo, indagó de ellos dónde había de nacer el Cristo. Y ellos le dijeron: En Belén de Judea, porque así está escrito por el profeta:

‘Y tu, Belen, tierra de Juda,
de ningun modo eres la mas pequeña entre los principes de Juda;
porque de ti saldra un Gobernante
que pastoreara a mi pueblo Israel.’

Entonces Herodes llamó a los magos en secreto y se cercioró con ellos del tiempo en que había aparecido la estrella. Y enviándolos a Belén, dijo: Id y buscad con diligencia al Niño; y cuando le encontréis, avisadme para que yo también vaya y le adore.

Y habiendo oído al rey, se fueron; y he aquí, la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que llegó y se detuvo sobre el lugar donde estaba el Niño.

Cuando vieron la estrella, se regocijaron sobremanera con gran alegría. Y entrando en la casa, vieron al Niño con su madre María, y postrándose le adoraron; y abriendo sus tesoros le presentaron obsequios de oro, incienso y mirra”.

Tengo muchos recuerdos de navidad, como seguro todos los tienen. Hoy me acuerdo de diciembre de 1947. Tenía 8 años, no traten de adivinar, ahora tengo muchos años más.

Tenía 8 años y ese diciembre mi madre me llevó al centro de Pittsburgh, permitiéndome acompañarla a hacer sus compras de navidad. Y el golpe de gracia de todo esto fue que ella me dio dinero para comprar un regalo para mi primera novia.

Yo estaba en tercer grado y nunca le había dado un regalo a una chica que no fuera de mi familia y mi madre me dio dos o tres dólares que era lo que se necesitaba para comprar una joya de fantasía, un prendedor con las iniciales de mi novia, M.E.F. ¿Vesta? ¡Correcto! Margaret Ellen Frable. Estoy seguro de que Ellen Frable todavía tiene ese tesoro hasta el día de hoy.

Pero qué aventura tan emocionante y romántica fue que, en nuestra fiesta de navidad en la escuela, yo tenía este paquete tan bien envuelto y le di este regalo romántico y de amor a Ellen. Esa fue mi primera experiencia real de comprender lo que es la alegría de dar.

Recuerdo diciembre de 1956. Fue el año en que mi padre murió. Él murió en noviembre y estábamos deshaciéndonos de nuestra casa y mi madre estaba distribuyendo todos los muebles y las alfombras y todo lo demás, en lo que nos preparábamos para mudarnos a un pequeño departamento.

Yo estaba trabajando en ese entonces y recuerdo que ganaba 75 centavos la hora, eran como 33, 34 horas a la semana y estaba en la secundaria. Mi madre amaba la música y yo trabajaba en una tienda de electrodomésticos y llegó a la tienda un producto nuevo del cual me enamoré. Se le conocía como un equipo estereofónico.

No era una consola de mesa completa, esta tenía patas y contaba con un reproductor de discos; y teníamos discos de demostración que poníamos para los clientes y uno de esos demos era un partido de ping pong y podíamos escuchar los ruidos de tic tic, la separación del sonido gracias a la magia del estéreo.

Nunca en mi vida había escuchado algo así, y dije: “a mi madre le encantará”, pero el precio era de $225. Pero el dueño de la tienda me dejó comprarlo en cuotas y me tomó como un año pagarlo.

Pero en nochebuena lo llevé de la tienda a la casa y le puse un gran lazo de satín y lo escondí detrás de la silla para que en la mañana de navidad, cuando mi madre entrara a la sala, viera este estéreo.

Y no creo que haya habido un estéreo en la historia de Estados Unidos que haya sido usado tan seguido como ese, puesto que mi madre estaba entusiamadísima con la música que salía de ahí. Yo recuerdo esa navidad, no por lo que recibí, sino por lo que di. ¿No es agradable dar regalos a la gente que amamos?

Justo esta semana fui a la tienda de trenes navideños aquí en Orlando. Cada año tenemos la costumbre de armar con los nietos esas montañas de circuitos de trenes; eso me ha estado costando una fortuna. Fui por unos materiales de construcción, algo de pintura, unos moldes para esculpir y cosas por el estilo; y algunas cosas pequeñas para esa navidad.

Y mientras estaba llenando mi carrito de compra con estas cosas, noté que ellos tenían un nuevo modelo de vagón y quedé cautivado con eso, vi cómo daba vueltas en los rieles y dije: “¡Es fantástico! ¿Cuánto cuesta? Me dieron el precio y casi me desmayo, pero dije: “Tengo que llevarlo para mis nietos”. Así que lo compré. Y luego me trajeron otra cosa que jamás había visto y lo compré también.

Cuando salí de la tienda e iba de regreso, llamé a Vesta y le dije: “Vesta, no vas a creer esto” y le dije lo que había hecho y estaba seguro que me iba a decir: “Te volviste loco? Pero, en vez de eso, me dijo: “Bueno, cariño, es navidad”.

Hay algo en la navidad que nos hace disfrutar de esta tradición de pasar semanas, en algunos casos meses, de preparación y búsqueda por los alrededores para encontrar el regalo indicado que queremos dar a los que amamos y esa tradición se remonta siglo tras siglo atrás y recapitula algo que acompañó a la primera navidad.

Es el relato que leo aquí, ahora, de la visita que los magos hicieron al niño Jesús, hombres que llegaron de muy lejos trayendo regalos. Sin duda, fue lo último en el mundo que José y María esperaron cuando iniciaron su ardua caminata a Belén para cumplir con el decreto de César Augusto.

No había árboles de navidad. No había coros de villancicos en las esquinas. No había guirnaldas. No había escarcha navideña. No había música navideña en el ambiente; solo dolor y opresión y pobreza en la noche previa a la navidad.

Como ya hemos escuchado hoy, el primer villancico navideño que se cantó, no fue entonado por seres humanos, sino por los ángeles en los campos fuera de Belén.

Pero hoy no quiero centrarme en la primera nochebuena, ni en el primer villancico, sino que quiero fijarme en los primeros regalos de navidad, los regalos que los magos le trajeron al Cristo niño.

Ahora veamos otra vez el texto, tal como lo tenemos. Mateo dice: “Después de nacer Jesús en Belén de Judea, en tiempos del rey Herodes, he aquí, unos magos del oriente llegaron a Jerusalén”.

Ahora, hay una increíble cantidad de tradición y folklore que ha surgido de esa simple declaración en el evangelio de Mateo, mucho de lo cual es especulación, mucho de lo cual es pura fantasía y leyenda que no tiene fundamento en la realidad histórica.

Pero notamos que cuando Mateo nos da su relato de esto, en medio de la declaración él dice: “Después de nacer Jesús en Belén de Judea, en tiempos del rey Herodes, he aquí”.

Ahora esa palabra que viene de la pluma de Mateo es como un centinela que grita: “¡Alto! ¡Detente! ¡Escucha atentamente! ¡Presta atención!”

Nos está dando un aspecto literario del énfasis que no debemos perder. Y luego que él dice: “He aquí”, continúa: “He aquí, unos magos del oriente llegaron a Jerusalén”. Como dije, hay mucha especulación con esto y hay mucho sobre los magos que simplemente no sabemos.

Ahora, permítanme un momento para decirles lo que no sabemos sobre los magos. Lo primero que no sabemos son sus nombres. No hay evidencia bíblica o extrabíblica para apoyar la tradición de que eran Gaspar, Melchor y Baltazar o cualquier otro. No tenemos idea de cuáles fueron sus nombres.

Lo segundo que no sabemos de ellos es cuántos eran los que llegaron. Sé que cantamos: “del oriente somos los tres” y hablamos de los tres magos y nuestros pesebres tienen tres: uno, dos, tres; cuéntenlos, los magos siempre están ahí como parte de la exhibición.

Pero la única razón para suponer que eran tres es que vemos más tarde en el texto y encontramos que hay tres regalos que se mencionan: oro, incienso y mirra. Y tal vez alguien hace la suposición de que tres regalos significan tres donantes y por lo tanto tenemos tres magos.

Pero la Biblia no nos dice cuántos magos eran. Solo sabemos que al menos eran dos ya que se usa el plural. Podrían haber sido doce, pero no lo sabemos. Lo tercero que no sabemos es su procedencia. Todo lo que la Biblia nos dice es que ellos vinieron de Oriente.

Ahora, cuando tú estás en el occidente, el oriente cubre una gran cantidad de terreno, aunque la referencia aquí, en este momento en la historia, y en este idioma, da una fuerte indicación básicamente de dos posibles lugares de los que vinieron estos viajeros.

El debate se centra históricamente en dos posibilidades reales, una, que los sabios vinieron del Imperio Medo-Persa, lo que en la antigüedad se llamaba Persia. La otra posibilidad es que vinieron de Caldea o de lo que se conocía como Babilonia.

Así que esas son nuestras dos opciones: Persia o Babilonia. Ojalá supiéramos cuál de los dos era ya que lo que estos magos eran, también es algo que no sabemos con certeza, y si pudiéramos determinar si vinieron de Persia o de Babilonia, sería muy útil ya que nos ayudaría a discernir exactamente qué tipo de magos ellos eran.

El que se les llame magos es significativo y es útil, pero no es concluyente. La palabra “mago” que extraemos del texto (en el griego magoi, en el latín magi, del singular magus) viene probablemente de una palabra iraní que se refería históricamente a una clase especial de personas religiosas que se encontraban entre los medos y los persas.

Estos hombres religiosos llamados “magos” se destacaron por un par de cosas. Primero, por su aprendizaje. Formaban parte de la intelectualidad del mundo antiguo y eran expertos en asuntos de religión y ciencia.

A veces, los consideramos en términos burdos como astrólogos ordinarios, pero ellos estaban más involucrados en una rama de la astronomía que posiblemente está en relación con la religión. No eran individuos que lanzaban horóscopos y que vendían sus pronósticos a los periódicos locales.

Ese tipo de comportamiento precientífico tuvo que esperar unos cuantos miles de años para hacerse popular; pero en todo caso, estos magos persas también se distinguieron por ser monoteístas. Creían en un Dios.

No tenían doctrina de una expiación. No tenían doctrina sobre cómo escapar de los estragos del pecado, pero fueron instruidos en ética y estaban preocupados por la diferencia entre la virtud y el mal, y con toda probabilidad habían sido expuestos a los judíos del AT, quienes habían emigrado e influenciado a los pensadores medo-persas.

Entonces, podemos especular que, si los magos mencionados aquí son magos persas, ellos habrían sabido algo de las profecías del AT en relación a la visita de un Mesías. ¿Ven? el conocimiento del Mesías venidero no estaba circunscrito simplemente para Israel.

Sabemos, por ejemplo, por las profecías de Balaam que era un pagano, en Números 24, cuando Balaam dio la profecía futura de la estrella que saldría de Jacob y del cetro que se levantaría de Israel, de modo que la expectativa judía de un Mesías que vendría como rey, no se limitaba al territorio de Israel.

Así que, es posible que estos fueran magos persas que habían sido informados de esto. Ahora, ellos también podrían haber sido, como dije, magos babilónicos. Los magos de Babilonia estaban mucho más involucrados en astronomía que los persas; y los astrólogos o astrónomos babilónicos también tenían este punto de vista de los cielos que influyen en los eventos en la tierra y en la vida de las personas.

Y hay una gran especulación debido a la función de la estrella aquí, en esta historia, de que quizás los magos eran de Babilonia, astrólogos babilónicos que interpretaban ciertas aberraciones astronómicas que tuvieron lugar en este año y en este tiempo y las interpretaron desde su perspectiva de la ciencia astrológica. Existían ciertas tradiciones entre los astrólogos babilónicos, por ejemplo, que cuando el planeta Júpiter surgió de cierta manera en un momento determinado, eso indicaba el nacimiento de un gran rey.

Los astrónomos modernos al observar los movimientos y la configuración de los cielos y por los medios sofisticados con los que contamos hoy, pueden retroceder al pasado y calcular los diversos movimientos de las estrellas y los planetas en las edades pasadas;

y los astrónomos modernos calculan que hubo allí una conjunción inusual de dos planetas en esta época de la historia del mundo, una conjunción por la cual estos dos planetas aparecieron muy juntos, los cuales eran Júpiter y Saturno, que según la astrología antigua habrían anunciado la aparición de un rey realmente grande.

Y ahora hacen la pregunta: “¿La estrella que ellos vieron estaba saliendo?” la versión que leo ahora dice: “la estrella que habían visto en el oriente”. El griego dice allí: “vieron la estrella cuando salía”. ¿Están hablando ellos de algo que es parte de las fluctuaciones normales de los cuerpos celestes o vieron estas personas un fenómeno especialmente creado que Dios usó para guiarlos a anunciar el nacimiento de Cristo justo cuando dio su espectáculo magnífico de luz y sonido a los pastores de afuera de Belén? No lo sabemos.

Es decir, si fue un fenómeno natural al que Dios le asignó un significado sobrenatural, o si fue un fenómeno especial creado milagrosamente. Ya ven por qué quería saber con certeza si eran de Babilonia o de Persia, pero sospecho que esto es y seguirá siendo un tema de especulación.

Ahora, hay otra manera en que el término “magos” se usó en el mundo antiguo. Y es una costumbre peligrosa el tomar palabras como esta y explorar sus raíces y derivaciones etimológicas porque el lenguaje es tan fluido que a veces las palabras que usamos están muy alejadas de sus significados originales, de tal forma que al mirar las raíces podemos confundirnos en vez de que nos ayude.

Pero la palabra “magi” o magus se usa en griego y en el NT de una manera muy siniestra para referirse a los magos. Recuerden a Simón el mago, de quien Pedro dijo: ‘Que tú y tu dinero perezcan’. Esa es la forma eufemística de decirle algo más a Simón. Pero ser mago era ser alguien que estaba involucrado en brujería, sustancias, sustancias ilícitas y todo lo demás, por lo que es un término muy negativo en ese sentido.

Pero la misma raíz es la raíz de donde obtenemos nuestro prefijo en español “mega”, y cuando decimos que algo es grande, entonces decimos, “Es mega”. Estamos hablando de algo realmente grande, también la palabra magnus, que significa “magnum opus”, la obra maestra de alguien, su gran trabajo. La misma raíz tiene que ver en el lenguaje para referirse a la grandeza extraordinaria.

Por lo tanto, podría ser que el término “magos” no describa astrólogos, astrónomos o incluso sacerdotes. Simplemente podría referirse a hombres de grandeza, grandes hombres del este que fueron guiados por Dios para salir de su entorno pagano, de su territorio gentil para ir a rendir homenaje al Rey recién nacido.

De nuevo, los villancicos dicen: “Del oriente somos los tres”. La Biblia no los designa como reyes. Es posible de forma muy remota. Toma algunas inferencias de un Salmo y de Isaías y de otras partes, y es posible que fueran reyes, pero el punto que quiero resaltar aquí es que no se identifican específicamente como tales.

​Catherine Scheraldi de Núñez es la esposa del pastor Miguel Núñez, y es doctora en medicina, con especialidad en endocrinología. Está encargada del ministerio de mujeres Ezer de la Iglesia Bautista Internacional. Conduce el programa Mujer para la gloria de Dios, en Radio Eternidad. Puedes seguirla en Twitter.

Los misteriosos magos del Oriente

Ministerios Ligonier

Renovando tu Mente

Los misteriosos magos del Oriente

R.C. Sproul

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Hoy, me gustaría mirar la versión de Mateo en cuanto a la natividad de Cristo, ver un segmento que es exclusivo del evangelio según Mateo, me refiero al relato de la visita de los magos a Belén. Encontramos esto en el segundo capítulo del evangelio según Mateo: “Después de nacer Jesús en Belén de Judea, en tiempos del rey Herodes, he aquí, unos magos del oriente llegaron a Jerusalén, diciendo: ¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Porque vimos su estrella en el oriente y hemos venido a adorarle.

Cuando lo oyó el rey Herodes, se turbó, y toda Jerusalén con él. Entonces, reuniendo a todos los principales sacerdotes y escribas del pueblo, indagó de ellos dónde había de nacer el Cristo. Y ellos le dijeron: En Belén de Judea, porque así está escrito por el profeta:

‘Y tu, Belen, tierra de Juda,
de ningun modo eres la mas pequeña entre los principes de Juda;
porque de ti saldra un Gobernante
que pastoreara a mi pueblo Israel.’

Entonces Herodes llamó a los magos en secreto y se cercioró con ellos del tiempo en que había aparecido la estrella. Y enviándolos a Belén, dijo: Id y buscad con diligencia al Niño; y cuando le encontréis, avisadme para que yo también vaya y le adore.

Y habiendo oído al rey, se fueron; y he aquí, la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que llegó y se detuvo sobre el lugar donde estaba el Niño.

Cuando vieron la estrella, se regocijaron sobremanera con gran alegría. Y entrando en la casa, vieron al Niño con su madre María, y postrándose le adoraron; y abriendo sus tesoros le presentaron obsequios de oro, incienso y mirra”.

Tengo muchos recuerdos de navidad, como seguro todos los tienen. Hoy me acuerdo de diciembre de 1947. Tenía 8 años, no traten de adivinar, ahora tengo muchos años más.

Tenía 8 años y ese diciembre mi madre me llevó al centro de Pittsburgh, permitiéndome acompañarla a hacer sus compras de navidad. Y el golpe de gracia de todo esto fue que ella me dio dinero para comprar un regalo para mi primera novia.

Yo estaba en tercer grado y nunca le había dado un regalo a una chica que no fuera de mi familia y mi madre me dio dos o tres dólares que era lo que se necesitaba para comprar una joya de fantasía, un prendedor con las iniciales de mi novia, M.E.F. ¿Vesta? ¡Correcto! Margaret Ellen Frable. Estoy seguro de que Ellen Frable todavía tiene ese tesoro hasta el día de hoy.

Pero qué aventura tan emocionante y romántica fue que, en nuestra fiesta de navidad en la escuela, yo tenía este paquete tan bien envuelto y le di este regalo romántico y de amor a Ellen. Esa fue mi primera experiencia real de comprender lo que es la alegría de dar.

Recuerdo diciembre de 1956. Fue el año en que mi padre murió. Él murió en noviembre y estábamos deshaciéndonos de nuestra casa y mi madre estaba distribuyendo todos los muebles y las alfombras y todo lo demás, en lo que nos preparábamos para mudarnos a un pequeño departamento.

Yo estaba trabajando en ese entonces y recuerdo que ganaba 75 centavos la hora, eran como 33, 34 horas a la semana y estaba en la secundaria. Mi madre amaba la música y yo trabajaba en una tienda de electrodomésticos y llegó a la tienda un producto nuevo del cual me enamoré. Se le conocía como un equipo estereofónico.

No era una consola de mesa completa, esta tenía patas y contaba con un reproductor de discos; y teníamos discos de demostración que poníamos para los clientes y uno de esos demos era un partido de ping pong y podíamos escuchar los ruidos de tic tic, la separación del sonido gracias a la magia del estéreo.

Nunca en mi vida había escuchado algo así, y dije: “a mi madre le encantará”, pero el precio era de $225. Pero el dueño de la tienda me dejó comprarlo en cuotas y me tomó como un año pagarlo.

Pero en nochebuena lo llevé de la tienda a la casa y le puse un gran lazo de satín y lo escondí detrás de la silla para que en la mañana de navidad, cuando mi madre entrara a la sala, viera este estéreo.

Y no creo que haya habido un estéreo en la historia de Estados Unidos que haya sido usado tan seguido como ese, puesto que mi madre estaba entusiamadísima con la música que salía de ahí. Yo recuerdo esa navidad, no por lo que recibí, sino por lo que di. ¿No es agradable dar regalos a la gente que amamos?

Justo esta semana fui a la tienda de trenes navideños aquí en Orlando. Cada año tenemos la costumbre de armar con los nietos esas montañas de circuitos de trenes; eso me ha estado costando una fortuna. Fui por unos materiales de construcción, algo de pintura, unos moldes para esculpir y cosas por el estilo; y algunas cosas pequeñas para esa navidad.

Y mientras estaba llenando mi carrito de compra con estas cosas, noté que ellos tenían un nuevo modelo de vagón y quedé cautivado con eso, vi cómo daba vueltas en los rieles y dije: “¡Es fantástico! ¿Cuánto cuesta? Me dieron el precio y casi me desmayo, pero dije: “Tengo que llevarlo para mis nietos”. Así que lo compré. Y luego me trajeron otra cosa que jamás había visto y lo compré también.

Cuando salí de la tienda e iba de regreso, llamé a Vesta y le dije: “Vesta, no vas a creer esto” y le dije lo que había hecho y estaba seguro que me iba a decir: “Te volviste loco? Pero, en vez de eso, me dijo: “Bueno, cariño, es navidad”.

Hay algo en la navidad que nos hace disfrutar de esta tradición de pasar semanas, en algunos casos meses, de preparación y búsqueda por los alrededores para encontrar el regalo indicado que queremos dar a los que amamos y esa tradición se remonta siglo tras siglo atrás y recapitula algo que acompañó a la primera navidad.

Es el relato que leo aquí, ahora, de la visita que los magos hicieron al niño Jesús, hombres que llegaron de muy lejos trayendo regalos. Sin duda, fue lo último en el mundo que José y María esperaron cuando iniciaron su ardua caminata a Belén para cumplir con el decreto de César Augusto.

No había árboles de navidad. No había coros de villancicos en las esquinas. No había guirnaldas. No había escarcha navideña. No había música navideña en el ambiente; solo dolor y opresión y pobreza en la noche previa a la navidad.

Como ya hemos escuchado hoy, el primer villancico navideño que se cantó, no fue entonado por seres humanos, sino por los ángeles en los campos fuera de Belén.

Pero hoy no quiero centrarme en la primera nochebuena, ni en el primer villancico, sino que quiero fijarme en los primeros regalos de navidad, los regalos que los magos le trajeron al Cristo niño.

Ahora veamos otra vez el texto, tal como lo tenemos. Mateo dice: “Después de nacer Jesús en Belén de Judea, en tiempos del rey Herodes, he aquí, unos magos del oriente llegaron a Jerusalén”.

Ahora, hay una increíble cantidad de tradición y folklore que ha surgido de esa simple declaración en el evangelio de Mateo, mucho de lo cual es especulación, mucho de lo cual es pura fantasía y leyenda que no tiene fundamento en la realidad histórica.

Pero notamos que cuando Mateo nos da su relato de esto, en medio de la declaración él dice: “Después de nacer Jesús en Belén de Judea, en tiempos del rey Herodes, he aquí”.

Ahora esa palabra que viene de la pluma de Mateo es como un centinela que grita: “¡Alto! ¡Detente! ¡Escucha atentamente! ¡Presta atención!”

Nos está dando un aspecto literario del énfasis que no debemos perder. Y luego que él dice: “He aquí”, continúa: “He aquí, unos magos del oriente llegaron a Jerusalén”. Como dije, hay mucha especulación con esto y hay mucho sobre los magos que simplemente no sabemos.

Ahora, permítanme un momento para decirles lo que no sabemos sobre los magos. Lo primero que no sabemos son sus nombres. No hay evidencia bíblica o extrabíblica para apoyar la tradición de que eran Gaspar, Melchor y Baltazar o cualquier otro. No tenemos idea de cuáles fueron sus nombres.

Lo segundo que no sabemos de ellos es cuántos eran los que llegaron. Sé que cantamos: “del oriente somos los tres” y hablamos de los tres magos y nuestros pesebres tienen tres: uno, dos, tres; cuéntenlos, los magos siempre están ahí como parte de la exhibición.

Pero la única razón para suponer que eran tres es que vemos más tarde en el texto y encontramos que hay tres regalos que se mencionan: oro, incienso y mirra. Y tal vez alguien hace la suposición de que tres regalos significan tres donantes y por lo tanto tenemos tres magos.

Pero la Biblia no nos dice cuántos magos eran. Solo sabemos que al menos eran dos ya que se usa el plural. Podrían haber sido doce, pero no lo sabemos. Lo tercero que no sabemos es su procedencia. Todo lo que la Biblia nos dice es que ellos vinieron de Oriente.

Ahora, cuando tú estás en el occidente, el oriente cubre una gran cantidad de terreno, aunque la referencia aquí, en este momento en la historia, y en este idioma, da una fuerte indicación básicamente de dos posibles lugares de los que vinieron estos viajeros.

El debate se centra históricamente en dos posibilidades reales, una, que los sabios vinieron del Imperio Medo-Persa, lo que en la antigüedad se llamaba Persia. La otra posibilidad es que vinieron de Caldea o de lo que se conocía como Babilonia.

Así que esas son nuestras dos opciones: Persia o Babilonia. Ojalá supiéramos cuál de los dos era ya que lo que estos magos eran, también es algo que no sabemos con certeza, y si pudiéramos determinar si vinieron de Persia o de Babilonia, sería muy útil ya que nos ayudaría a discernir exactamente qué tipo de magos ellos eran.

El que se les llame magos es significativo y es útil, pero no es concluyente. La palabra “mago” que extraemos del texto (en el griego magoi, en el latín magi, del singular magus) viene probablemente de una palabra iraní que se refería históricamente a una clase especial de personas religiosas que se encontraban entre los medos y los persas.

Estos hombres religiosos llamados “magos” se destacaron por un par de cosas. Primero, por su aprendizaje. Formaban parte de la intelectualidad del mundo antiguo y eran expertos en asuntos de religión y ciencia.

A veces, los consideramos en términos burdos como astrólogos ordinarios, pero ellos estaban más involucrados en una rama de la astronomía que posiblemente está en relación con la religión. No eran individuos que lanzaban horóscopos y que vendían sus pronósticos a los periódicos locales.

Ese tipo de comportamiento precientífico tuvo que esperar unos cuantos miles de años para hacerse popular; pero en todo caso, estos magos persas también se distinguieron por ser monoteístas. Creían en un Dios.

No tenían doctrina de una expiación. No tenían doctrina sobre cómo escapar de los estragos del pecado, pero fueron instruidos en ética y estaban preocupados por la diferencia entre la virtud y el mal, y con toda probabilidad habían sido expuestos a los judíos del AT, quienes habían emigrado e influenciado a los pensadores medo-persas.

Entonces, podemos especular que, si los magos mencionados aquí son magos persas, ellos habrían sabido algo de las profecías del AT en relación a la visita de un Mesías. ¿Ven? el conocimiento del Mesías venidero no estaba circunscrito simplemente para Israel.

Sabemos, por ejemplo, por las profecías de Balaam que era un pagano, en Números 24, cuando Balaam dio la profecía futura de la estrella que saldría de Jacob y del cetro que se levantaría de Israel, de modo que la expectativa judía de un Mesías que vendría como rey, no se limitaba al territorio de Israel.

Así que, es posible que estos fueran magos persas que habían sido informados de esto. Ahora, ellos también podrían haber sido, como dije, magos babilónicos. Los magos de Babilonia estaban mucho más involucrados en astronomía que los persas; y los astrólogos o astrónomos babilónicos también tenían este punto de vista de los cielos que influyen en los eventos en la tierra y en la vida de las personas.

Y hay una gran especulación debido a la función de la estrella aquí, en esta historia, de que quizás los magos eran de Babilonia, astrólogos babilónicos que interpretaban ciertas aberraciones astronómicas que tuvieron lugar en este año y en este tiempo y las interpretaron desde su perspectiva de la ciencia astrológica. Existían ciertas tradiciones entre los astrólogos babilónicos, por ejemplo, que cuando el planeta Júpiter surgió de cierta manera en un momento determinado, eso indicaba el nacimiento de un gran rey.

Los astrónomos modernos al observar los movimientos y la configuración de los cielos y por los medios sofisticados con los que contamos hoy, pueden retroceder al pasado y calcular los diversos movimientos de las estrellas y los planetas en las edades pasadas;

y los astrónomos modernos calculan que hubo allí una conjunción inusual de dos planetas en esta época de la historia del mundo, una conjunción por la cual estos dos planetas aparecieron muy juntos, los cuales eran Júpiter y Saturno, que según la astrología antigua habrían anunciado la aparición de un rey realmente grande.

Y ahora hacen la pregunta: “¿La estrella que ellos vieron estaba saliendo?” la versión que leo ahora dice: “la estrella que habían visto en el oriente”. El griego dice allí: “vieron la estrella cuando salía”. ¿Están hablando ellos de algo que es parte de las fluctuaciones normales de los cuerpos celestes o vieron estas personas un fenómeno especialmente creado que Dios usó para guiarlos a anunciar el nacimiento de Cristo justo cuando dio su espectáculo magnífico de luz y sonido a los pastores de afuera de Belén? No lo sabemos.

Es decir, si fue un fenómeno natural al que Dios le asignó un significado sobrenatural, o si fue un fenómeno especial creado milagrosamente. Ya ven por qué quería saber con certeza si eran de Babilonia o de Persia, pero sospecho que esto es y seguirá siendo un tema de especulación.

Ahora, hay otra manera en que el término “magos” se usó en el mundo antiguo. Y es una costumbre peligrosa el tomar palabras como esta y explorar sus raíces y derivaciones etimológicas porque el lenguaje es tan fluido que a veces las palabras que usamos están muy alejadas de sus significados originales, de tal forma que al mirar las raíces podemos confundirnos en vez de que nos ayude.

Pero la palabra “magi” o magus se usa en griego y en el NT de una manera muy siniestra para referirse a los magos. Recuerden a Simón el mago, de quien Pedro dijo: ‘Que tú y tu dinero perezcan’. Esa es la forma eufemística de decirle algo más a Simón. Pero ser mago era ser alguien que estaba involucrado en brujería, sustancias, sustancias ilícitas y todo lo demás, por lo que es un término muy negativo en ese sentido.

Pero la misma raíz es la raíz de donde obtenemos nuestro prefijo en español “mega”, y cuando decimos que algo es grande, entonces decimos, “Es mega”. Estamos hablando de algo realmente grande, también la palabra magnus, que significa “magnum opus”, la obra maestra de alguien, su gran trabajo. La misma raíz tiene que ver en el lenguaje para referirse a la grandeza extraordinaria.

Por lo tanto, podría ser que el término “magos” no describa astrólogos, astrónomos o incluso sacerdotes. Simplemente podría referirse a hombres de grandeza, grandes hombres del este que fueron guiados por Dios para salir de su entorno pagano, de su territorio gentil para ir a rendir homenaje al Rey recién nacido.

De nuevo, los villancicos dicen: “Del oriente somos los tres”. La Biblia no los designa como reyes. Es posible de forma muy remota. Toma algunas inferencias de un Salmo y de Isaías y de otras partes, y es posible que fueran reyes, pero el punto que quiero resaltar aquí es que no se identifican específicamente como tales.

 

R.C. Sproul

Es el fundador de Ligonier Ministries, el maestro principal de la programación de radio Renewing Your Mind, y el editor general de la Biblia de estudio Reformation.

 

http://www.ligonier.es

5/6 – Cómo multiplicar su eficacia

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Una conversación con Anne Ortlund

5/6 – Cómo multiplicar su eficacia

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/como-multiplicar-su-eficacia/

Leslie Basham: El mentorear a alguien te retará a vivir lo que crees. Con ustedes, Anne Ortlund.

Anne Ortlund: Discipular es algo muy purificador, porque mientras lo estás haciendo piensas: «Señor, yo no quiero ser una hipócrita. No quiero ponerme una máscara. Yo quiero representar verdaderamente  lo que estoy diciendo, lo que estoy enseñando».

Leslie: Estas escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss, en la voz de Patricia de Saladín.  

Nancy Leigh DeMoss: Una de las cosas que he intentado hacer a través de los años transcurridos desde que yo era una joven es entrar en conversaciones con mujeres o parejas que me lleven la delantera cronológicamente y espiritualmente por el camino de la vida. Me gusta hacerles preguntas y tratar de aprender lo que me serviría para crecer en mí caminar con el Señor. Siempre es una alegría tener invitados en Aviva Nuestros Corazones, que por ser mujeres mayores,  tienen más experiencia que nosotras. Podemos, por decirlo así, sentarnos a sus pies, escuchar,  aprender, y hacerles  preguntas y dejar que  nos enseñen de su caminar con el Señor.

En este día tenemos el privilegio de hacerlo con mi amiga Anne Ortlund. Anne no es una extraña para muchas de nuestras oyentes. Ya sabemos que ha escrito 26 libros sobre diferentes temas acerca de nuestra relación con el Señor y  también por los 61 años que ella fue la esposa del pastor Ray Ortlund.

También ya les he contado como nuestros caminos se cruzaron cuando yo era una estudiante universitaria y asistía a la iglesia que pastoreaba su esposo Ray. La verdad es que hemos mantenido contacto a través de  los años. Y ahora  Anne es viuda y al estar de visita en el sur de California, tuve la oportunidad de conectarme con ella y decirle: «Tengamos una conversación. Quiero aprender de ti». Ahora queremos compartir con nuestras oyentes esa conversación. Anne, ¡Qué bueno es estar contigo!. Gracias por compartir tu vida plena y desbordante que nos sirve de ejemplo; no solo para mi vida sino también para la vida de nuestras oyentes. Estamos muy agradecidas por ti.

Anne: Gracias, Nancy, pero esto es recíproco, porque tu vida ha afectado la mía,  mucho más de lo que tú te imaginas.

Nancy: La verdad Anne es que Dios te ha dotado de un corazón especial para discipular y para mentorear. Esa fue una de las primeras cosas que oí acerca de ti—no llegué a conocerte bien cuando era estudiante, porque yo estaba involucrada en otras áreas de la vida de la iglesia,   pero yo recuerdo cuando era estudiante allí, a mediados de los años 70, haber oído  que a Anne Ortlund, la esposa del pastor, le encantaba discipular y que siempre tenía un grupo de mujeres a las que enseñaba y que Ray siempre estaba haciendo lo mismo con un grupo de hombres jóvenes. Y eso era algo que me intrigaba.

Ahora me doy cuenta que durante los últimos 40 años has estado haciendo lo mismo. Y quiero que hablemos de ello. Dime: ¿Cómo emprendes este discipulado, y ¿cómo iniciaron Ray y tú esos pequeños grupos? Él era un pastor. Tú eras la esposa del pastor. ¿Cómo iniciaron con estos  discipulados?

Anne: Me alegro que hayas mencionado a Ray, porque el discipulado no es para las jóvenes solamente. Creo que es más importante para los jóvenes el hacerlo que para las jóvenes, porque ellos son los  que se convertirán en los líderes de la sociedad, los líderes en sus iglesias y  los líderes en sus hogares.

Ray estaba en un comité que se reunía una vez al mes en la Iglesia de Lake Avenue. Una semana cuando se reunían, dijo, «Chicos, estoy agotado. Me siento muy solo al estar arriba. Necesito gente a mi alrededor que ore por mí, y me pida cuentas. Me hace falta alguien así. ¿Quisieran ser ustedes parte de ese grupo? »

Todos a una comenzaron a excusarse. Todos ellos eran aparentemente hombres muy ocupados. Ray pensó: «Oh oh, yo lo que aquí he hecho es poner una bomba». Pero Ted Angstrom, que Dios lo bendiga, comenzó a hablar con la barbilla temblorosa, porque él es así (él es un llorón igual que Ray). Ted dijo: «Señores, esto no es una discusión. Este es un llamado al altar». Fue dirigiéndose  de uno a otro y diciéndole:» ¿Quieres? ¿Lo harás? ¿Y tú? “Y cada uno de ellos dijo que sí. Ese fue el primer pequeño grupo de Ray.

Dios los unió tanto que  se amaban profundamente, oraban los unos por los otros y abrían sus corazones el uno al otro. Era algo completamente confidencial, claro está. Ray empezó antes que yo. Yo empecé al año siguiente. Descubrimos que no podíamos pasar nuestras vidas sin ellos. Ellos invirtieron en nuestras vidas tanto o más que nosotros en la de ellos.

Mientras más ocupados estábamos, más los necesitábamos. Cuanto más viajábamos, más lo necesitábamos. Tomábamos viajes nocturnos y hacíamos lo imposible por llegar a casa a tiempo para estar con nuestros grupos cada martes. Aun cuando Ray pastoreaba en la Avenida Lake, viajaba a tiempo completo, hablando en conferencias y escribiendo libros;  contábamos con las oraciones de las personas que sabían dónde estábamos y qué estábamos haciendo. Ellos sabían dónde estábamos y nosotros sabíamos dónde estaban ellos; y orábamos siempre, ellos por nosotros y nosotros por ellos.

Nancy: ¿Así que tú tomabas un grupo de mujeres, y Ray tomaba un grupo de hombres? ¿Qué cantidad de personas tenían esos grupos, o que tan grandes tú recomendarías que fueran?

Anne: El avivamiento más grande que el mundo de habla inglesa haya visto sucedió con los Wesley. John y Charles, cuando ellos recibieron al Señor  fueron a convivir con los moravianos, quienes les habían llevado a Cristo. En esos momentos en Moravia estaban en pleno renacimiento los pequeños grupos de discipulado. De manera que Pedro Buller, un moraviano, es quien discípula a los hermanos Wesley. Luego ellos comenzaron a discipular a otros. Ese fue  el método que les hizo ser conocidos como los Metodistas. Por sus pequeños grupos y sus discipulados.

¿Cuántos eran en cada grupo? Alguien dijo que de ocho a diez. Nuestro mundo va más rápido en estos días. Digamos seis u ocho como máximo. En realidad, yo tenía ocho, y ahora solo tengo seis. ¿Sabes por qué? ¡Para no tener que agrandar la mesa!

Pero, en realidad, esto le da a cada persona más tiempo. Mis grupos duran dos horas, como los de Ray. En aquel entonces, siempre teníamos algo de refrigerio; lo poníamos en el centro de la mesa,  — y aún lo hacemos, todavía lo hacemos— , y comíamos mientras hacíamos lo que teníamos que hacer, pero tratando siempre de no  restarle  tiempo a lo más importante que era el discipulado.

Nancy: ¿Cómo se escogen los que van a pertenecer a tu grupo cuando tú inicias?

Anne: Fíjate cuando Jesús escogió a Sus doce discípulos algo que podemos ver en Lucas capítulo 6 versículos 12-13, primero pasó una noche entera en oración antes de escogerlos. Pero en la actualidad esto sucede de modo diferente. generalmente ocurre cuando una persona  se lo dice a  otra, y esa a otra y esa a otra y así sucesivamente la información se va corriendo de boca en boca. De esa forma oían de mí y venían a preguntarme. Claro que a  veces  veo personas que siento que sus corazones están listos, y les pregunto si quieren participar. Son mujeres que están por lo general entre los veinte o treinta, cuarenta años a lo sumo. el tiempo que pasamos es totalmente confidencial. Hablamos sobre todos los problemas que tienen como esposas y madres. pero en estos grupos casi siempre tratamos de mezclar chicas solteras con  casadas, porque la una necesita del aprendizaje de la otra.

En ocasiones solemos meternos en los problemas más profundos del corazón, pero  siempre en torno a la Palabra de Dios. Pero escucha algo no es un estudio de la Biblia propiamente dicho. Oramos, pero tampoco  es una reunión de oración… Supongo que en este momento te estarás preguntando… y entonces ¿Qué es?

Te cuento acerca de las cinco cosas que hacemos en estos grupos.   Los cinco ingredientes son: la adoración, la Palabra, el compartir, la oración y la rendición de cuentas. a menudo los grupos tratan los tres del medio (la Palabra, el compartir y la oración). A menudo es la Palabra y el compartir. sabes que como mujeres nos gusta mucho hablar sobre todo acerca de nosotras mismas, y ocurre en ocasiones que de repente vemos la hora y decimos, «Bueno, se acabó el tiempo. No tuvimos tiempo para orar». Entonces  oramos unas por otras, y luego, nos vamos.

Sin embargo, el primero y el quinto ingrediente son tan importantes. Por un lado, nos sentimos  responsables, la una de la otra, de los sueños y visiones que tenemos. Estamos conscientes de que la mayoría de ellos no van a suceder si volamos solas. Por eso nos reunimos, por ejemplo, de septiembre a junio. En enero, nos proponemos de tres a cuatro objetivos que con la ayuda de Dios queremos lograr antes de junio. Damos copias de estos objetivos a cada una. Esto hace que, continuamente, durante esos seis meses, tenemos una persona que nos va empujando amorosamente así como si fuera con ‘una daga en la espalda’.

Por ejemplo ellas dicen, «Así que querías memorizar cinco versículos de las Escrituras. ¿Cuál es tu última escritura? o “tú dijiste que querías limpiar tres armarios.  ¿Cuántos armarios limpiaste?» Y así sucesivamente.

Sé de muchos grupos que no tienen el tiempo de la adoración. Pero la realidad es que no queremos centrarnos en las personas. Queremos centrarnos en Dios. Pasamos tiempo en la adoración, no solo al principio, sino que durante la reunión estamos a veces postradas de rodillas. Ray hizo lo mismo en sus grupos de hombres.

Nancy: ¿Así que tú te especializas en elegir  jóvenes que tengan  hambre de Dios en sus corazones?

Anne: Yo elijo realmente las que sean  fieles, dispuestas y enseñables.  piensa en los que no escogió Jesús para Su pequeño grupo. Él no eligió a Nicodemo, que lo quería mucho y tenía gran influencia en los altos círculos seculares. Tampoco eligió a José de Arimatea, que tenía un montón de dinero. fíjate que este hombre podría haberle financiado todos sus viajes, y aun así Jesús no lo eligió. Pero si lo analizas bien, esos dos deben haber estado demasiado ocupados en sus asuntos como para  poder seguir a  Jesús.

Entonces, ¿a quien escogió Jesús? Jesús escogió a las personas dispuestas, fieles, disponibles y enseñables. ¿Sabes algo Nancy? Hay algunas personas que creen que saben mucho, y quieren decirte todo lo que saben. Pero lo malo es que no saben escuchar porque hablan demasiado. Hablan, hablan y hablan,  tal como lo hizo una de ellas hace unas semanas. Habló tanto que se cogió toda la reunión para ella. Y eso no puede ser. porque no cae bien en el grupo, todas deben congeniar porque de lo contrario no van a encajar las unas con las otras cinco del grupo.

Tenemos que buscar a las  que tienen un espíritu tierno y apacible que es lo que el Señor ama. Esto hace a las mujeres hermosas. La Segunda Carta  a Timoteo capítulo 2 versículo 2 dice: “Y lo que has oído de mí en la presencia de muchos testigos, eso encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros”. La reproducción es todo. Si llegan al grupo con la idea de que la enseñanza es solo por un año y ahí se termina  todo, yo ni las tomo. Si vienen a mí, es con la promesa de que van a proponerse discipular por el resto de sus vidas. Chicas que discipulen a otras, y estas a otras y así sucesivamente.

Nancy: Eso es tan importante. Tú ves a tantos cristianos sentados allí en la iglesia, o en la escuela dominical o a veces asistiendo a grupos pequeños, o a estudios de la Biblia semana tras semana, mes tras mes, año tras año, solo asimilando, tomando, pero nunca dando. Nunca se reproducen.

Anne: O tal vez ni siquiera  asimilando. porque mientras parecen escuchar, lo más probable es que estén planeando los menús de la próxima semana o quién sabe en lo que están pensando. De modo que si no se les pide cuentas, no se hacen  responsables y no se sienten obligados a  asimilar lo que se les está diciendo.

Nancy: Entonces, una vez que has estado asimilando, debe haber una rendición de cuentas de la mayordomía que a su vez debe reproducirse en la vida de otras personas.

Creo que para algunas de nuestras oyentes, esto va a sonar tal vez un poco loco— pero hay un momento en que hay que salir del estudio bíblico, porque ya has asimilado  mucho. Entonces es el momento de comenzar a  formar nuevos grupos, a mentorear y a discipular a otras.

Anne: Hace una gran diferencia cuando estas mujeres vienen a mis grupos a sabiendas de que el próximo año ellas van a transmitir ese mismo material a otras personas. Tienen la ventaja de que no tienen que reproducir el material  porque el que reciben no tiene derechos de autor. No tiene por qué ser “propiedad de Anne Ortlund”. Pero al menos  cuando salen del grupo ya saben lo suficiente y pueden aplicar muy bien  ese mismo material si lo desean.

Nancy: Pasan un año en uno de tus grupos. Entonces, se entiende que el próximo año ellas deben discipular a otro grupo de mujeres.

Anne: Ah eso sí, este es un compromiso absoluto. Ellas no pueden entrar al grupo a menos que vayan a hacer eso. No es solo para el próximo año, es para el resto de sus vidas, con la ayuda de Dios. al año que viene ellas elijen a otras chicas que harán lo mismo. Los chicos están haciendo exactamente lo mismo.

Hay una iglesia en nuestra área que fue fundada por uno de los más queridos discípulos de Ray, quien se aferró a él como un hijo se aferra a un padre. Él y otros plantaron esa iglesia. Han pasado diez años, y ahora hay 8,000 de ellos porque han discipulado y se multiplicaron y se multiplicaron y se multiplicaron.

Nancy: Me imagino que hay algunas que están escuchando, mujeres mayores y cristianas maduras que están pensando, «Yo, en verdad no me puedo imaginar haciendo eso. Yo no sabría cómo hacerlo. No creo que yo podría guiar un pequeño grupo. Yo no creo que pueda discipular mujeres». ¿Cómo empezar?

Anne: Lo más probable es que sean de mi generación. Cuando yo era niña, pensaba que ‘’discípulo’’  era un sustantivo, yo no sabía que era un verbo. Para mí los discípulos eran esos doce hombres que caminaban por ahí con Jesús en sandalias y túnicas. No fue hasta que llegamos a tener una mayor comprensión de cómo funciona el cuerpo de Cristo que la gente comenzó a tomar el discipulado y los grupos pequeños en serio.

Cuando  comienzas por  primera vez,  lo más probable es que no harás muy buen trabajo; eso me sucedió a mí. Pero uno solo tiene que decir lo que sabe. Déjame darte un ejemplo. imagínate que, aquí está Suzy, y ella acepta al Señor. Ella es una nueva creyente a quien alguien le ha dicho algo acerca del discipulado. Pero resulta que Suzy piensa en Dotty su vecina que no conoce a Jesús. Supongamos que a Suzy alguien la llevó a Cristo con el pasaje de Juan 3:16, pero eso es todo lo que ella sabe. Suzy se decide llamar a Dotty y le dice: «¿Dotty estás libre el próximo jueves? ¿Podrías venir a tomar café para que estudiemos un poco de la Biblia?”

Suponte que Dotty diga: «Está bien». Y viene, y ella le enseña Juan 3:16. que es lo único que Suzy sabe. Cuando Dotty se va, ella pudiera decir: «Muchísimas gracias», y ahí terminó todo. pero pudiera decir: “Wao Eso fue genial. ¿Podríamos juntarnos de nuevo la semana que viene?” Entonces Suzy tiene siete días por delante para aprender algo nuevo que contar a Dotty la próxima semana. ¿Ves que es bien sencillo?

Nancy: Cuando tomas a estas mujeres, dices que te reúnes con ellas por un año. ¿Cuáles son tus objetivos en el curso de ese año? ¿Qué esperas que suceda en la vida de estas mujeres?

Anne: Colosenses dice lo que vamos a hacer. Colosenses 1:28: «Nosotros proclamamos a Cristo». Es para eso que lo hacemos. Amonestamos y enseñamos. El amonestar no es la parte más divertida, pero es importante. Cuando se planta un jardín, no es suficiente con regar y alimentar lo sembrado, hay que quitar la cizaña. Siempre hay momentos en que hay que habrá que corregir la doctrina de alguien si es falsa. No quiero que el resto de las jóvenes piensen que lo dejé pasar y que por eso está bien. O si hay alguna que tiene un espíritu amargo y  todas las demás lo perciben así, y la persona no lo está viendo, es mi responsabilidad ayudarla a endulzarlo hablando de ello. a Él nosotros proclamamos.

Amonestando a todos los hombres, y enseñando a todos los hombres con toda sabiduría, a fin de (este es el objetivo) poder presentar a todo hombre perfecto en Cristo.

Y con este fin también trabajo, (es duro trabajo) esforzándome según su poder que obra poderosamente en mí.

¿No te encanta ese versículo? Yo trabajo. Me esfuerzo. Pero es la energía de Dios, no la mía, la cual actúa poderosamente en mí.

«Quiero que sepáis que gran lucha tengo por vosotros”,  este es Pablo hablando a los Colosenses, «para todos los que no me conocen personalmente. Mi propósito es que sean animados de corazón y unidos en amor, para que puedan tener las riquezas del pleno entendimiento» (Colosenses 2:1-2 , parafraseado). Ese es mi anhelo. No soy capaz de hacer eso. Yo no sabría lo suficiente como para poder hacer eso, de septiembre a junio. Pero yo siempre añoré que las mujeres tuvieran las «riquezas del pleno entendimiento» (versículo 2, parafraseado).

En este momento estoy pensando  en un libro muy popular que salió hace varios años; era una especie de  herejía. Pero muchas de las chicas en nuestra área, y los chicos también, realmente se enamoraron de el. Ellos sólo pensaban en el libro como algo muy genial.  Eso fue algo muy impresionante  para ellos. Pero eso fue una maravillosa herramienta de aprendizaje para que ellos vieran los que es una mala doctrina y lo que es un error de interpretación, además lo que Satanás les puede querer poner en la cabeza de los cristianos para distraerles de la verdad del dulce evangelio.

Así que todo esto está implicado en la exhortación y enseñanza. Tu luchas y trabajas; y  descubres que es Dios quien está haciéndolo todo, y para Él es toda la gloria.

Nancy: Yo encuentro tantas mujeres cristianas de hoy que están solas, que se sienten aisladas tal vez debido a la etapa de la vida en que están,  o debido al ajetreo en que viven. Ellas pueden conocer un montón de gente o ser  parte de una iglesia grande, pero no se sienten conectadas con otras vidas de manera significativa. Pero los  grupos como estos, yo creo, que de verdad que ayudan a los creyentes a desarrollar relaciones cercanas entre sí y a formar parte de la vida de los demás.

Uno empieza a vivir de manera práctica los ‘unos a los otros’ como dicen  las Escrituras. ¿Se da esto en los grupos?

Anne: ¡Oh, sí! Durante algunos de esos años tomamos los trece ‘unos a otros’ de la Biblia: amarse unos a otros, el preocuparnos unos por otros, el no mentirse el uno al otro y así sucesivamente. Hacemos un cuadro de los trece en el lado izquierdo y luego los nombres de cada una del grupo en la parte superior. Entonces nos damos a la tarea de ver cuántos de esos espacios en blanco podemos llenar, llenando esos ‘unos a otros’ entre las mujeres del grupo.

Es muy cierto que hay una gran cantidad de mujeres que están en casa—algunas quizás viudas, otras cuyos hijos han abandonado el nido, o quizás su marido está ocupado en un trabajo—y se sienten no deseadas e innecesarias. Déjenme decirles que este es su mejor momento para la labor. Claro que pueden acomodarse en la televisión y pasar el tiempo ociosamente: o en demasiado entretenimiento, o hacer cosas que son simplemente superfluas, pero deben saber que nada de esto tiene valor eterno;. Pero, lo más probable en que  tienen este conocimiento almacenado en sus cabezas. Tal vez han sido creyentes por mucho tiempo. Pero no han llegado al entendimiento de que tienen que darse ellas mismas. Necesitan nuevos bebés espirituales. Necesitan reproducirse de manera que vayan al cielo con  el fruto que verdaderamente permanece.

Nancy: Yo tengo una carga por esa generación—la generación  ‘baby-boomer’, o los nacidos entre el 1946 y el 1964. Setenta y siete millones de baby-boomers, los primeros de los cuales han llegado a la edad de retiro, jubilación. Muchas de estas mujeres están solas y en busca de un sentido de misión y de propósito. Yo digo que necesitamos que ese ejército de mujeres no viva para sí, sino que vivan para los demás y que participen activamente en la inversión de sus vidas en la próxima generación. Necesitamos que las mujeres sean discipuladoras y asuman la responsabilidad de pasar el batón de la verdad a la próxima generación de mujeres.

Anne: Eso es exactamente lo que habla la carta de Pablo en Tito 2. Cuando Pablo le está diciendo a este joven pastor Tito, «Enseña lo que está de acuerdo a la sana doctrina”, y enseña a los hombres mayores, y les dice lo que se les debe enseñar a ellos. Le dice que enseñe a las mujeres mayores a ser piadosas en su conducta y no calumniadoras. Oh, nuestras lenguas. A menudo hay que advertirnos sobre nuestra lengua. «No seas adicta a mucho vino.» Cuando yo estaba creciendo, no era necesario decir esto, pero en el día de hoy si lo es. Algunas somos dadas a la bebida, y esto puede ser un gran problema para los cristianos.

«Asimismo, las ancianas deben ser reverentes en su conducta: no calumniadoras ni esclavas de mucho vino, que enseñen lo bueno..” es decir debemos entrenar—y la palabra que se usa es la misma que “discipular—entrenar a las mujeres jóvenes “a que amen a sus maridos, a que amen a sus hijos; a ser prudentes, puras, hacendosas en el hogar, amables, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada.” (Ver Tito 2:1-5 LBLA).

¿Qué vemos hoy? Mujeres dejando a sus maridos. Mujeres que ni siquiera aman a sus hijos.. ¿Las vemos ocupadas en el hogar? No. ¿Las vemos sujetas a sus maridos? No. Todas esas cosas les deben ser enseñadas por esas mujeres mayores que están calificadas para hacerlo.

Nancy: Parte de estar calificada es vivir esos principios tú misma. No puedes enseñar a los demás lo que tú no estás viviendo..

Anne: Eso es muy importante. Porque tal como dijimos al principio discipular es algo que purifica, porque mientras lo estás haciendo piensas: «Señor, yo no quiero ser una hipócrita. No quiero usar una máscara. Quiero representar lo que estoy diciendo, lo que estoy enseñando.» Eso es algo que busco cuando estoy almorzando con estas mujeres. Busco el mirar lo que son sus vidas, si son ejemplos a las mujeres más jóvenes. Ya que las mujeres más jóvenes dirán: «Si ella tiene un mal hábito, y lo hace, entonces puedo hacerlo yo también. Si discipulamos a otras mujeres, » Es absolutamente importante que nuestra vida esté de acuerdo con nuestras palabras.

Nancy: Yo creo que es importante que nuestras oyentes entiendan que esto no sólo le corresponde a las esposas de los pastores. Esto no es sólo para Ana Ortlund—ella es una autora, ella es una oradora, por supuesto que puede discipular. Pero esto es algo que cada una de nosotras, como creyentes, deberíamos estar haciendo a medida que maduramos en Cristo.

El formato puede verse un poco diferente. Tú lo haces con cinco. Alguien quizás lo hace uno a uno. Pero debes estar discipulando a alguien. Pablo tenía a su Timoteo. Pablo dijo: «Yo te voy a entrenar sobre algunas  cosas, y luego las vas a pasar a otros.» Así que, permíteme preguntarte…,

¿Quién es tu Timoteo? ¿A quién estas discipulando? ¿En quién estás invirtiendo tu vida? ¿Qué es lo que mostrarás para toda la eternidad, como resultado de tu corazón de discípulo?

Anne, gracias por invertir en todos los grupos pequeños a lo largo de los años y por desafiar a tantas de nuestras oyentes acerca de este tema. Imagínate si todas comienzan a hacer esto desde hoy… imagínate lo que sucederá de aquí a 40 años, todos los discípulos que se entrenarían. ¿Cuántas personas habrán seguido a Cristo y habrán sido discipuladas por tú haber tomado ese mandato en serio?

Anne: ¿Sabes qué? Hace dos mil años, alguien le contó algo a alguien; y ese lo dijo a otro; y ese otro  se lo dijo a alguien más… Hasta llegar a ti, que hoy me escuchas. Después de 2,000 años, ¿vas a ser tú el último eslabón en la cadena? o decides continuar, eso sería terrible que la cadena termine contigo.

Nancy: ¡Qué gran oportunidad se nos ha dado de tomar lo que se nos ha confiado, y como administradoras de ese tesoro pasarlo a la siguiente generación!

Anne: Amén.

Leslie: ¿Alguna vez has pensado en ti misma como una mentora? Dios te puede utilizar de una manera poderosa. Nancy Leigh DeMoss y Anne Ortlund han estado explicando el valor de discipular a otras. Y nos han enseñado  cómo hacerlo.

Imagínate una iglesia de 3,000 miembros esperando. Sin programas, ni prácticas, ni reuniones… Todo el mundo unido, juntos esperando al Señor. Anne Ortlund ha visto esto suceder. Ella lo describirá mañana en Aviva  Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

9/9 – Listo o no, ¡aquí vengo!, 2ª Parte

Gracia a Vosotros

Serie: ¡Jesús viene!

9/9 – Listo o no, ¡aquí vengo!, 2ª Parte

John MacArthur

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Los vuelvo a invitar esta mañana a abrir su Biblia si es tan amable en el capítulo 24 de Mateo. Estamos de regreso en esta semana, en este texto que se está volviendo para nosotros un texto conocido. Este gran sermón de nuestro Señor Jesucristo, de su segunda venida, que ocupa los capítulos 24 y 25 del evangelio de Mateo. Hemos llegado ahora a la sección en el versículo 36 al 51, comenzamos en nuestro último tiempo juntos a ver estos versículos, y concluiremos ese estudio esta mañana.

Esta mañana cantamos un himno que indicaba que estábamos esperando la venida del Señor Jesucristo. Y todos nosotros como cristianos así vivimos, esperando su venida. Un teólogo, creo que fue Oscar Cullmann dijo, “El cristiano existe en una tensión entre lo que ya es, y lo que todavía no lo es.” Ya hemos experimentado la salvación, todavía no hemos experimentado la plenitud de la salvación, esto es, la redención de nuestros cuerpos. Ya hemos recibido el poder del Espíritu Santo, todavía no hemos visto la plenitud de ese poder a llevarnos a la gloria plena. Ya hemos recibido vida eterna, todavía no hemos participado en la resurrección.

Entonces, en un sentido estamos atrapados entre lo que ya pasó y lo que todavía no ha pasado. Y vivimos en esa tensión, mirando hacia atrás a la cruz, esperando la segunda venida, ya viviendo en los últimos dias, sin embargo, todavía no en lo último de los últimos días. Todo creyente entonces vive con un sentido de lo que ya es verdad, y lo que todavía no se ha cumplido. Vivimos con esa emoción, ese gozo de esperar la venida del Señor Jesucristo.

Entonces, el escritor de Hebreos lo expresa en estas palabras: “Así también Cristo fue ofrecido una vez para llevar los pecados de muchos, y para ellos que lo esperan aparecerá la segunda vez sin pecado para salvación” (Hebreos 9:28). Sí, él ya ha llevado nuestros pecados, pero lo esperamos porque todavía no ha venido la segunda venida, para que cumpla la salvación plena y gloriosa. Pedro lo dice de esta manera: “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien, según su gran misericordia, nos hizo renacer para una esperanza viva mediante la resurrección de Jesucristo de los muertos, para una herencia incorruptible, incontaminada, inmarcesible, reservada en los cielos para nosotros.” Sí ya hemos sido renacidos, pero todavía no hemos entrado de manera plena a nuestra herencia.

Y 1 Juan 3 dice: “Amados, todavía no se ha manifestado lo que seremos, pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos como él, porque le veremos como él es.” Sí, hemos recibido a Jesucristo, sin embargo, todavía no somos como Cristo en toda manera.

Y entonces, vivimos entre lo que ya pasó y lo que todavía no ha pasado. Y nuestros corazones están llenos de expectativa para la segunda venida. Francamente no es así con aquellos que no conocen a Cristo, aquellos que miran y oyen el mensaje de la segunda venida de Jesucristo, y que no están listos para ese acontecimiento, deberían vivir en temor. Pablo dice: “Conociendo el temor del Señor, persuadimos a los hombres.” El escritor de Hebreos dice que: “Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo.” Él dice, “Nuestro Dios es un fuego consumidor.” Pensar en la venida de Jesucristo, o es pensar en esperanza y expectativa de gloria, o pensar en temor y terror de condenación eterna.

Entonces esperamos la venida de Cristo. Para aquellos de nosotros que conocemos al Salvador, amamos su manifestación. Para aquellos que no, temen su aparición. En todos nosotros está esa pregunta, ¿cuándo va a suceder? ¿cuándo es que Jesús va a venir? Esa no es una nueva pregunta. Si usted recordará, conforme comenzamos el estudio del capítulo 24 señalamos en el versículo 3, que los discípulos se congregaron en torno a Jesús en el Monte de los Olivos y dijeron: “¿Cuándo serán estas cosas? Y ¿cuáles serán las señales del fin del siglo, y de tu venida?” Ellos también querían saber cuándo. ¿Cuándo va a suceder? ¿Cuándo vas a venir en gloria y recompensaras a los justos y juzgarás a los impíos? ¿Cuándo vas a venir y establecerás tu reino? ¿Cuándo va a suceder? ¿Y cuáles son las señales?

Bueno, los versículos 4 al 35 nuestro Señor dio las señales, ¿no es cierto? Él les habló de las señales. Ahora, comenzando en el versículo 36, él responde a la pregunta del cuándo. La pregunta del qué, ya la respondió, les dio las señales. Ahora está la pregunta del cuándo. “¿Cuándo serán estas cosas?”, dijeron. Su respuesta viene en el versículo 36, véala: “Pero de ese día y hora, ningún hombre sabe. No ni los ángeles del cielo, ni el Hijo, sino solo mi Padre.” Su respuesta acerca del cuándo es, “nadie sabe, solo Dios.” Nadie sabe. “¿Quieres decir que nadie sabe cuándo Jesús va a venir?” Sí, eso es lo que él dice. Pero observe que él dice, de que en el día y la hora. En el versículo 42 él lo vuelve a decir. “No sabéis a qué hora”.

En el versículo 44 lo vuelve a decir: “Pero en una hora en la que no pensáis.” En el versículo 50 al final: “En una hora de la que no sabes.” Sí, es posible conocer la era, o la época, o el período de tiempo en general. Es posible conocer eso, ya sabemos eso. El período de tiempo cuando la venida de nuestro Señor ocurrirá ya nos ha sido revelado a gran detalle. Estamos viviendo en la época de la iglesia. Llega a su fin con el rapto de la iglesia. Y ese es el comienzo del fin. Ese es el comienzo del día del Señor, por así decirlo. La iglesia es sacada. El que refrena, el Espíritu Santo, quita el refreno de la maldad. Se levanta el anticristo, él se ve como el salvador de Israel. Pero a la mitad de un período de siete años, inmediatamente después del rapto, él profana el lugar santísimo, establece un ídolo, llama al mundo entero a adorarlo a sí mismo, y eso dispara la gran tribulación.

Las Escrituras son claras en esto. El rapto de la iglesia, el levantamiento del anticristo, la abominación desoladora, la gran tribulación, así llamada en el versículo 21 de este capítulo. Y en esa gran tribulación, todo tipo de acontecimientos aterradores se llevan a cabo. Son llamados en este capítulo, los dolores de parto, del reino. Son dolores rápidos, sucesivos, que vienen sobre la tierra que dan lugar al nacimiento del reino de Cristo. Vienen al fin mismo, así como los dolores de parto vienen al fin del embarazo.

Y entonces, viene un tiempo cuando la iglesia es arrebatada, el anticristo se levanta a la mitad del período de siete años en el que él se levanta hasta llegar a la prominencia. Él se presenta a sí mismo para que el mundo entero lo adore, él entonces comienza a perseguir a Israel, y la matanza mundial se lleva a cabo, el juicio cae como se describe en Apocalipsis 6 al 18. Al fin de ese tiempo está la señal del Hijo del Hombre en el cielo, vemos eso en los versículos 29 al 31. El cielo se cae, los cuerpos celestes caen. Todo en órbita pierde su órbita, las potencias de los cielos son conmovidas, y en la oscuridad que ocurre en el espacio, Cristo aparece y esa es la señal de su venida.

Entonces, él ha dicho en este mensaje maravilloso, “estas son las señales”. Pero ahora él dice, “del día exacto y la hora exacta, nadie sabe.” El período de tiempo lo conocemos, es inmediatamente después, dice en el versículo 29, de la tribulación. En la tribulación, es el período de tiempo en el que se levanta el anticristo, en el que los acontecimientos de Apocalipsis 6 al 18 también son descritos igual que aquí. Ese tiempo puede ser visto claramente. Es un tiempo que comienza con el rapto de la iglesia. Después aparece al final de la tribulación, inmediatamente después de eso, la señal del Hijo del hombre en el cielo. Pero, cuánto tiempo a partir de la señal del Hijo del hombre, hasta el establecimiento en sí del reino y juicio, no lo sabemos. Nadie lo sabe. Y hay un intervalo ahí.

En el libro de Daniel, hay por lo menos un intervalo de 75 días, pero inclusive podría ser más que eso. Realmente no lo sabemos porque no sabemos específicamente a que se refiere Daniel. Pero hay un periodo de tiempo ahí, que no está definido. Y en algún punto en ese período de tiempo después de la tribulación, Cristo va a venir en gloria final plena y juicio. Pero el momento exacto, el día exacto no es conocido.

Y entonces, el Señor dice, nadie lo sabe, ni los hombres, ni los ángeles, en ese punto en su encarnación y humillación él mismo no lo sabía, porque el Padre no le había revelado eso a él. Y él en su encarnación, en su humildad de encarnación, refrenó su omnisciencia a aquello que el Padre le reveló. Y entonces, es un tiempo desconocido. Ahora, eso es muy importante, la segunda venida de Jesucristo ocurrirá en un tiempo desconocido. No sabemos cuándo sucederá. Podría suceder en cualquier generación. Antes de que suceda, se llevará a cabo el rapto de la iglesia, el tiempo de la tribulación se levantará el anticristo, se llevarán a cabo todas las señales, la señal del Hijo del Hombre en el cielo, y entonces, en algún punto después de eso Jesucristo vendrá. Pero recuerde esto, todas esas cosas, del rapto de la iglesia hasta la segunda venida van a suceder rápidamente, ¿no es cierto? La tribulación en sí es de siete años, y la segunda venida viene inmediatamente después de eso.

Y entonces, en un período de unos siete años, el fin de la historia humana ocurrirá, y del versículo 32 al 35 de este capítulo leemos que la generación que esté viva cuando las señales comiencen, estará ahí cuando Jesús venga. En otras palabras, va a suceder tan rápido que va a suceder todo en una generación. De hecho, en un período muy breve de tiempo. Una vez que comienza, se acabará muy rápido, podría venir en esta generación, porque si el rapto de la iglesia ocurriera inmediatamente, y podría ser, no hay nada que tiene que preceder al rapto. Si fuera a ocurrir en este momento, entonces, esta generación viviría todas estas señales hasta la segunda venida de Cristo. Si sobrevivieran. Una tercera parte de ellos será masacrada, una cuarta parte de ella será masacrada en otro holocausto, guerras y demás van a matar a otros, el anticristo va a masacrar a todos los que él pueda. Si una persona vive para ver el fin, sucederá tan rápido que, si vieron el comienzo, y sobreviviera a los acontecimientos, estarían ahí para ver el final.

Entonces, podría venir en cualquier momento, en cualquier generación. Ahora, ¿cuál debe ser nuestra respuesta a esta venida repentina de Cristo? ¿cuál debe ser nuestra respuesta al fin del siglo? En primer lugar, vimos en nuestro último estudio, alerta. Observe el versículo 37: “Más como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre. Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en el que Noé entró en el arca, y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre.”

Es casi increíble que no supieron, que la gente en el tiempo de Noé no supo que iba a llover, porque alguien les había estado diciendo eso por 120 años. Noé fue un predicador de justicia, y él predicó justicia y juicio. Y les dio una señal muy grande de juicio venidero, al construir un barco enorme, un arca. Literalmente la palabra significa: “una caja de madera.” Este fue el símbolo y la señal, 120 años tomó construir lo que Dios iba a traer devastación para ahogar al mundo. Y dice que hasta que el diluvio vino, y se los llevó, no se dieron cuenta de esto, simplemente siguieron comiendo, bebiendo, casándose y dándose en casamiento.

En otras palabras, siguieron con las rutinas de la vida, literalmente ignorando la predicación del juicio, y literalmente ignorando la señal y el símbolo del diluvio venidero. Y así será en el día de la segunda venida de Cristo. Es difícil imaginarlo, el mundo en gran medida va a ignorar el rapto, van a ignorar la abominación desoladora, va a ignorar el holocausto de acontecimientos que ocurran en el tiempo de la tribulación. Van a ignorar inclusive la señal del Hijo del Hombre en el cielo, lo van a justificar, lo van a racionalizar, van a hacer algo diferente de aceptar lo que intenta expresar, lo que intenta comunicar, lo que intenta decir.

Y cuando Jesús venga, van a estar en shock, difícil imaginarlo, pero así es la ceguera del corazón humano. Así es la oscuridad de la mente humana. Escuche, ni quiera pudieron identificar cuando Dios mismo caminó en medio de ellos, porque van a ser más capaces en ese periodo entender de lo entendieron cuándo Jesús estuvo aquí, cuando la verdad es que todo el infierno habiéndose desatado en la tierra, en esa época, el pecado será peor de lo que jamás ha sido.

Entonces, no verán la verdad. Oh, habrá una gran salvación, los judíos serán redimidos, y habrá una gran redención entre los gentiles, como Apocalipsis 7 dice, pero todavía habrá una población masiva, mundial de personas que habiendo vivido todos los acontecimientos increíbles que hemos relatado en el capítulo 24, todavía van a encontrar que la segunda venida de Jesucristo ocurriéndoles va a ser algo inesperado. Es increíble, a pesar de todas las señales. Y después habrán dos en el campo y uno será llevado y el otro se quedará, dos moliendo y una es llevada y otra se quedará. El juicio vendrá y dividirá a la humanidad. Aquellos llevados son llevados en juicio, aquellos que se quedan van al reino. Los justos serán dejados para ir al reino. Los impíos serán llevados a la oscuridad externa y al juicio eterno.

Entonces, está por venir un acontecimiento del que el mundo está siendo advertido, y advertido, digo, las advertencias son increíbles, primero el rapto, se levanta el anticristo, la abominación desoladora claramente definida en el versículo 15, todos esos acontecimientos claramente relatados aquí y en Apocalipsis, todo detalle presentado, y a pesar de todo eso, y la señal del Hijo del Hombre en el cielo, en los versículos 29, 30, y 31, inclusive a pesar de eso, y el hecho de que se reúnan a los elegidos de toda la tierra, todavía no ven lo que está pasando. Todavía no entienden, todavía no se dan cuenta, hasta que como en el tiempo de Noé, finalmente cuando el agua estaba hasta su barba, y la puerta se cerró comenzaron a ser creyentes, pero era demasiado tarde. No había manera de entrar.

Entonces, cuál es la primera respuesta a la naturaleza repentina e inesperada de la segunda venida, versículo 42: “Velad, por tanto.” Ese es un presente imperativo. Estén constantemente alertas, porque no sabéis a qué hora viene vuestro Señor. Y él le dice a la generación que esté viva, en cualquier momento, no saben cuándo todas estas cosas van a suceder. No saben cuándo la venida del Señor se va a manifestar. Más vale que estén velando. Más vale que estén analizando la señal como señalamos la última vez en Mateo 16. Él les dijo a los judíos: “Son muy buenos en identificar el clima, pero no tienen ni idea acerca de señales espirituales. Bueno, más vale que tengan alguna idea acerca de las señales espirituales. Más vale que estén alerta.”

El primer requisito es estar alerta. El segundo es, estar listos. Vea el versículo 43, y ahora vamos a continuar con lo que no cubrimos. “Pero sabed esto”, piensen esto, podría ser un imperativo, podría ser un indicativo. Me gusta pensar que es un indicativo, esto es afirma un hecho. Comparándolo con el versículo 42, “No saben a qué hora su Señor viene, pero sepan esto,” esto lo saben. Digo, eso es obvio, ustedes saben esto. “Que sí” Y ese es un ‘sí’, una condición en el griego que es contraria al hecho, sí y no, pero si viniera. Si el de la casa hubiera sabido en que vela, esto es, en que vigilia, en qué periodo de tres horas durante la noche. Los judíos dividían la noche en cuatro periodos de tres horas de 6 de la tarde a 6 de la mañana. 6 a 9, 9 a 12, 12 a 3, 3 a 6. Él dice, si el que está en la casa supiera a qué horas a la mitad de la noche el ladrón vendría, él habría velado y no habría permitido que su casa fuera objeto de robo. Literalmente la palabra griega para entrar es escarbar. Escarbaban por las paredes de lodo, o escarbaban por el techo para entrar y robarse todo.

Entonces, él dice, no saben cuándo el Señor viene, pero esto saben. Si un hombre supiera cuando un ladrón viene, si él supiera en general, no el minuto, inclusive la hora, pero si él tan solo supiera el período de tiempo en general, seguramente estaría esperándolo cuando llegara ahí, ¿verdad? Claro que sí. Y eso es lo que él está diciendo. Eso lo sabe, cualquier necio sabe que, si un ladrón está por venir, y sabes que está por venir, vas a estar listo para cuando él llegue. Y la venida del Señor con frecuencia se compara a la venida de un ladrón. Y sería bueno en este punto decir que no es porque es un criminal que viene, la semejanza de la venida del Señor a un ladrón que ocurre aquí, 2 Pedro 3:10, Apocalipsis 3:3, Apocalipsis 16:5, Lucas 12:35-40, lo cual le mostraré en un momento, también ocurre en 1 Tesalonicenses 5:2 y en adelante.

Y esos lugares en dónde la venida del Señor es comparada a un ladrón, no es que Cristo es como un ladrón. Es que Cristo va a venir de manera repentina, inesperada como un ladrón viene de manera repentina, inesperada. Esa es la única analogía, esa es la única analogía. Hay otro comentario al margen que quiero añadir, cuando un ladrón viene él se lleva todo lo que usted tiene. Y entonces, Cristo, cuando él venga y encuentre un hombre que no está listo para su venida, todo lo que un hombre tiene él se lo va a llevar, ¿no es cierto? Y todo será quemado. Entonces, en ese sentido también podemos ver a Cristo como un ladrón que viene y se lleva todo lo que tiene un hombre, aquello en lo que coloca su fe, que no puede soportar la prueba del juicio.

Entonces, el Señor va a venir de manera inesperada. Él viene repentinamente, en un momento en que nadie está consciente, y nadie se da cuenta. Ahora, es difícil imaginar esto, porque cuando usted piensa en el rapto, y todos estos otros acontecimientos, todo mundo va a estar diciendo: “Hombre, ¿cuándo es que él va a llegar aquí? ¿cuándo es que él va a llegar aquí? ¿lo podemos ver? Todo es muy claro. Va a suceder, y va a suceder, pero el pecado, siendo lo que es y siendo cegador de manera abrumadora, y el misterio de la iniquidad habiendo llegado a su clímax y la gente justificando de la mejor manera que puede, todo lo que está pasando y la hostilidad hacia Dios llegando a su clímax, la gente literalmente va a justificarlo, va a racionalizarlo, explicarlo de otras maneras.

Inclusive esas personas que puedan decir, bueno, él podría venir. Hombre, éste podría ser el momento. Se van a encontrar en cierta manera, quedándose conformes con el hecho de que no va a venir. No sé lo que sucede. Quizás después de la señal en el cielo, las cosas regresan a algún estado de normalidad, y todo mundo dice: “Bueno, lo que fue debió haber terminado, y en cierta manera se establecen lo suficiente como para no estarlo esperando y ese es exactamente cuando él viene. No lo sé. Pero sé que no van a estar listos cuando suceda, al menos de que hayan preparado sus corazones antes del momento. Existen personas, como usted sabe, que simplemente les gusta ver las señales, hasta que la última aparece, y después ya listos. No. Versículo 44: “Por tanto, estad también listos.” No solo alerta, sino, versículo 42, listos. Porque en una hora que no pensáis, el Hijo del Hombre viene. Y él dice, en cierta manera del otro lado del asunto, no saben cuándo él va a venir, y él no vienen cuando piensan ustedes que van a venir.

Entonces, no sé lo que sucede después de la tribulación, y después de la señal del Hijo del Hombre. No sé lo que está pasando en eso período de tiempo. Ese pequeño espacio de tiempo, no tenemos mucha escritura, y no sé lo que sucede, pero sé que de alguna manera el mundo pierde el sentido de que él viene inmediatamente, y cuando ellos menos lo esperen, él va a venir en furia final en gloria final. Entonces, su punto en la analogía es simple. Si un hombre supiera que un ladrón está por venir, estaría listo. Y si usted sabe que Jesús viene, más vale que esté listo, más vale que esté listo. Usted sabe que él viene. Si un hombre supiera que un ladrón va a venir estaría listo, preparándose para el ladrón. Jesús le está diciendo: “Voy, voy.”

Recuerdo un predicador que estaba predicando de la segunda venida, y él era uno de esos hombres que creía que no debes tener ninguna nota, debes predicar estrictamente de lo que te viene a la mente. Y él olvidó su punto, y lo único que podía recordar era, “He aquí vengo pronto, he aquí vengo pronto.” Y eso debió haber hecho que se acordara. Y entonces, él lo dijo como cinco veces, y nada pasó. La última vez él pensó, si le pego realmente fuerte al púlpito, y digo, “He aquí vengo pronto”, quizás algo se va a soltar, algo va a pasar y me voy a acordar. En lugar de esto, tiró el púlpito, y cayó en las piernas de una señora en la primera fila, y él se disculpó. Y ella dijo, “¿Por qué te estás disculpando? Me advertiste ocho veces que ibas a venir.” Ella entendió el punto. Y si él dice que él va a venir, y él dice que va a venir, y él dice que va a venir, entonces debes creer que él va a venir. Y solo un necio que tiene toda esa información no se prepara, ese es su punto.

Si conoces en qué período de tiempo él va a venir, si conoces que señales vienen, podrías ver eso. Entonces, estarías listo para eso, sino fueras un necio. Observe Lucas 12, por tan solo un momento. Y vamos a ver el otro pasaje en dónde el Señor básicamente da la misma advertencia en unos, en términos, un poco diferente. Y de nuevo, el Señor con mucha frecuencia enseñó las mismas lecciones usando las mismas ilustraciones, o muy parecidas, como cualquier buen maestro sabe. Usted repite buenas cosas, y repite buenas ilustraciones en diferentes contextos, porque son útiles para la gente. Y el Señor aquí, en Lucas capítulo 12, también está preocupado por advertirle a la gente acerca de su segunda venida. Él dice: “Estén ceñidos nuestros lomos y vuestras lámparas encendidas, y sean como hombres que esperan a su Señor, cuando él regresará de la boda, para que cuando él venga y toque, ustedes puedan abrirle inmediatamente.”

Digo, estén listos para que cuando él regrese, todo esté como debe estar.” “Bienaventurados aquellos siervos, a quienes el Señor cuando él venga, los halle velando. De cierto os digo, que él se ceñirá y los hará que se sienten a comer, y vendrá y los servirá.” Sorprendente. Cuándo el Señor regrese, si usted ha sido fiel, él lo va a sentar a usted a comer y él lo va a servir a usted. Ese es el reino. Si usted está preparado cuando él venga, usted se va a sentar con él en su reino, y él lo va a servir a usted. Y si él viniera en la segunda o tercera vigilia, y los hallara así, entonces, bienaventurados son esos siervos porque están listos cuando él venga. Saben que él viene, no saben cuándo, pero están listos. Y sabed esto, que, si el dueño de la casa supiera a qué hora el ladrón viene, él habría velado y no habría permitido que su casa fuera objeto de robo. “Estad, por tanto, listos también porque el Hijo del Hombre viene a una hora cuando no pensáis.”

Ahora, puede regresar a Mateo 24, es la misma idea, es la misma lección básica. Es la misma idea que él ha dado aquí, que cuando él viene es un juicio devastador. Cuando él viene es una gloria inmediata para los redimidos. Entonces, estén listos. Y debido a que no sabemos cuándo es, y nadie sabe cuándo es, y nadie puede saber cuándo es, necesitamos estar listos en todo momento, en todo momento. Entonces, alerta y listos. Una cosa es estar alerta y decir: “Hombre, reconozco las señales”, algo más es estar listo, y estar listo habla de salvación, de un corazón preparado.

Hay una tercera cosa a la que nos llama, no solo alerta y estar listos, sino, fidelidad. Observe el versículo 45 al 51, fidelidad. Y aquí de nuevo, hay una analogía hermosa, una historia, una parábola, por así decirlo, la cual nuestro Señor también usa en Lucas 12 en otro contexto, porque ilustra de manera tan, tan clara el punto que quiere presentar. Es una ilustración poderosa, poderosa. Versículo 45: “¿Quién entonces es un fiel y phronimos”? -sensato, sabio- “siervo, a quién su Señor ha hecho Señor sobre su casa para darles el alimento a su tiempo.” Ahora, ¿de qué está hablando? Bueno, es una parábola muy, muy interesante. El señor es como Dios, el siervo es como todo hombre o mujer en el mundo. Y cada uno de nosotros ha recibido una administración, cada uno de nosotros ha recibido una responsabilidad, es como si el Señor hubiera dicho: “Muy bien, aquí tú administra la vida, y el aliento, y el intelecto, y la voluntad, y la emoción y el talento, y la verdad, y la sensibilidad espiritual, y la oportunidad, y el privilegio. Todo lo que te doy al crearte a Mi imagen, todo lo que te doy al llenar tu mundo de todas las cosas buenas que yo puedo crear, todo lo que te doy en términos de oportunidad para servirme, tú eres responsable de eso. Como un siervo a quien se le dice que gobierne la casa, esto es, que administre todos los bienes y que se asegure de que él le da de manera apropiada a todo mundo, en el momento correcto, alimento y en el lugar correcto.

En otras palabras, toda persona en el mundo, no solo cristianos, toda persona en el mundo ha recibido una prueba de administración por parte de Dios, vida, aliento, privilegio, todas esas cosas son concedidas a nosotros por Dios, y son una administración por la cual vamos a dar cuentas. Y el infierno estará poblado no solo por el diablo y sus ángeles, sino por personas que desperdiciaron ese privilegio, que se robaron los bienes de Dios, como el hombre lo hizo en Mateo 18, y fue llamado a rendir cuentas por cómo es que él, se había podido robar el dinero del rey, y estaba ahí en bancarrota. Y él cayó en su rostro, y rogó por misericordia.

Todo hombre, mujer en el mundo ha recibido una administración por parte de Dios, y si usted se roba los bienes y privilegios y recursos y oportunidades que Dios le ha dado a usted, entonces va a rendirle cuentas a Dios por haber desperdiciado su administración. Y cómo dije, el infierno va a estar lleno de gente que desperdició las oportunidades de Dios, y las usó para sí mismos, que abusaron el privilegio que Dios les dio, y que han fallado y se han rehusado servir a Dios como él lo manda.

Entonces, todo ser humano sobre la faz de la tierra, está siendo probado por Dios, en términos de la administración de lo que poseen. Y entonces, este hombre que está en la casa, hace eso con un siervo, versículo 46 dice. Cuándo el Señor viene, y encuentra siervos haciendo lo que él quería que hicieran, van a ser bendecidos, ¿no es cierto? Eso indica que son creyentes, eso indica los redimidos, son obedientes. La obediencia siempre es la marca, hacer la voluntad de Dios siempre es la marca de la salvación verdadera.

Entonces, cuando el Señor venga va a encontrar al siervo verdadero haciendo lo que él le dijo que hiciera, cumpliendo su voluntad, viviendo su administración hasta el máximo. Versículo 47, “De cierto os digo, que él lo hará”, esto es al siervo que está obedeciendo, “gobernante sobre todos sus bienes.” Eso es maravilloso. Lo que eso dice es que cuando el Señor regrese, y encuentre a sus siervos fieles, sus siervos dignos de confianza, sus siervos obedientes, él los va a colocar sobre todo lo que él posee. Es una cosa maravillosa. ¿Sabe usted lo que vamos a estar haciendo en el reino milenial y en la eternidad? Vamos a sentarnos con Cristo en su trono, Apocalipsis 3:21 dice, cómo él se está sentando con el Padre en su trono, y vamos a gobernar sobre todo lo que él posee. Eso es el versículo 47. La vida es una administración, lo que usted hace con esta pequeña rebanada de tiempo va a determinar si usted va a gobernar o no en la eternidad en el trono de Cristo, o si usted va a ser dominado o no en el infierno por los demonios y los diablos para los que fue preparado.

Entonces, cuando el Señor venga, él va a revisar la administración. Y aquel que ha mostrado ser fiel será recompensado con gobierno eterno. Versículo 48, “Pero, si ese siervo malo dijera en su corazón, mi Señor retrasa su venida, y comience a golpear a sus consiervos, y a comer y a beber con los borrachos, el Señor de ese siervo vendrá en un día cuando él no lo espera y en una hora que no sabe, y lo cortara a la mitad, y designará su porción con los hipócritas, ahí será el lloro y el crujir de dientes.” Por otro lado, cuando el Señor venga, él va a encontrar algunos que no fueron fieles. Algunos que, no habiendo sido fieles sobre poco, no pueden ser hechos señores sobre mucho. Aquellos cuya lámpara no estaban preparadas en los términos que veremos en el capítulo 25. Algunos que no tomaron su talento y lo usaron, sino que lo sepultaron y lo acumularon. Y serán arrojados a un lugar de lloro y de crujir de dientes.

El malo dice ahí, ¿no es cierto? El siervo malo, kakos, malo en calidad, malo en naturaleza, dice en su propio corazón: “Mi señor se tarda en venir, él no va a estar aquí por un tiempo, estoy viendo las señales.” Y sabe una cosa, va a haber gente así. Dicen: “Bueno, muy bien, entiendo todo este asunto profético, conforme veo las señales desarrollándose. Simplemente me voy a esperar hasta el último momento y mientras tanto, no voy a usar lo que tengo para otros, voy a alimentarme a mí mismo, y si los otros me estorban y tratan de quitar algo de lo que tengo les voy a pegar, los voy a herir, y voy a divertirme, voy a comer y a beber con los borrachos, voy a disfrutar de la vida, voy a disfrutar de la fiesta, voy a aprovechar lo más que pueda, voy a vivir el estilo de vida del mundo.

No es que todo el mundo que no es regenerado vive así, no toda persona que no es regenerada golpea a otras personas o abusa de otras personas al grado que lo hizo este siervo. No todo el mundo que es no regenerado está en la fiesta con borrachos, pero es una ilustración de una persona no regenerada. Y esa es la razón por la que dice, que le será dada una porción con los hipócritas, versículo 51. No parece indicar aquí que es un gran hipócrita. Digo, un hipócrita es alguien que pretende ser religioso. Ese hombre no está pretendiendo ser religioso, no está golpeando y está viviendo con borrachos, pero él va a ir al mismo lugar adónde van los farsantes religiosos, lo cual significa que la categoría es más amplia que tan solo esta ilustración. Es para todos los no regenerados. Por cierto, Lucas en el paralelo de esto dice que: será cortado y designado una porción con los incrédulos.

Entonces, él solo es una ilustración de muchos tipos de incrédulos, incluyendo no solo a aquellos que viven un estilo de vida de borracho, disipado, pero aquellos que son hipócritas religiosos también. Entonces, él piensa que tiene todo tipo de tiempo. Y hay personas que dicen, bueno, quizás algunos me están escuchando en este momento, van a decir: “Bueno, muy bien, voy a ver, quiero lo que quiero, muy bien, voy a esperar al rapto, si me pierdo el rapto estoy bien, se lo que viene. Voy a esperar la abominación desoladora, voy a ver cuando eso suceda. Muy bien, estoy viendo todo, voy a ver cuándo se desarrolle Apocalipsis 6 al 18. Después cuando vea la señal del Hombre en el cielo, debido a que no sé exactamente lo que va a pasar después de eso, voy a tratar de mantenerme sensible y apenas antes de que eso suceda, voy a entrar ahí, voy a recibir a Cristo. Y voy a entrar y mientras tanto voy a disfrutar mucho.

Bueno, el señor de ese siervo va a venir en un día, versículo 50 dice, cuando no lo estás esperando y una hora en la cual ni siquiera estas consciente. No lo intentes. ¿Qué te hace pensar que, si no le entregas tu corazón a Jesucristo ahora, vas a querer hacerlo en el futuro? Cristo no va a cambiar, él no va a ser más maravilloso, mas glorioso, él no va a tener más poder para salvar, más poder para cambiar tu vida en el futuro que lo hace ahora. Si no lo quieres ahora ¿porque lo vas a querer en ese entonces? Si no quieres a Jesucristo ahora, cuando el pecado hasta cierto punto está refrenado y es difícil imaginarlo, pero lo es. Si piensas que lo vas a querer más en un período cuando el pecado no tenga refreno, y tu maldad puede llegar al nivel que nunca en la historia del hombre ha llegado, el mundo va a ser peor de lo que jamás ha estado. Piensas que ahora estas satisfecho con tus concupiscencias, va a haber tal gratificación de concupiscencias en la tribulación que es indescriptible. ¿Por qué vas a querer a Cristo a la mitad de eso, más de lo que lo quieres ahora?

Y no te engañes pensando que vas a poder identificar las señales. La Biblia dice que nadie puede hacer eso, y Jesús va a venir cuando no piensas que va venir en una hora que ni siquiera estás consciente. Y es posible que pudo haber habido muchas personas en el día de Noé que dijeron, “Bueno, si el agua llega hasta mi rodilla, voy a tocar la puerta.” Demasiado tarde, demasiado tarde, demasiado tarde. Y el versículo 51 dice, esto es algo terrible, “Cuando el amo regrese y encuentre a su siervo infiel, lo corte a la mitad.” El verbo griego es dichotomeo, dicotomizado, es usado en Éxodo 29:17 en la Septuaginta, la cual es una traducción griega del Antiguo Testamento, de “cortar a la mitad un animal, cuando un animal era ofrecido en sacrificio y cortado en dos partes.”

Es para ilustrar el juicio del Señor que es tan serio, devastador, mortal. Cuando él regrese, y encuentre esta persona que pensaba que podía hacer lo que quisiera, disfrutar de la vida, y hacer lo que quisiera, y apenas salvarse, va a ser demasiado tarde. Él va a venir cuando no lo espera, y él va a pagar con un precio muy severo. El hombre va a ser cortado a la mitad, va a recibir una porción con el resto de los incrédulos hipócritas, y va a pasar el resto de la eternidad en el lloro y el crujir de sus dientes. Y por cierto, el lloro y crujir de dientes es mencionado cinco veces por lo menos en el libro de Mateo, y cada vez es una manera de describir el dolor terrible, sin alivio, sin consuelo, del infierno eterno.

Entonces, ¿cuál debe ser el tipo correcto de preparación para una venida repentina e inesperada de Cristo? Estar alerta, estar preparado, y ser fiel. Necesitamos estar esperando las señales, necesitamos prepararnos para su venida, y para hacer eso, necesitamos ser fieles a su mandato y su palabra y la administración que él nos ha dado. Vamos a ver más de esto conforme entramos al capítulo 25, conforme vemos a las vírgenes, algunas de las cuales estuvieron listas, y algunas no. Y conforme vemos los talentos, algunos de los cuales fueron desperdiciados y algunos de los cuales fueron usados. Y nos ilustraran el mismo asunto de ser fieles, estar listos, estar alertas, a la luz de la venida de Cristo.

Ahora escuche con cuidado, conforme concluimos. 1 Tesalonicenses 5, versículo 2, quiero leerle esto. “Porque vosotros mismos sabéis que el día del Señor viene como ladrón en la noche.” Eso quiere decir, repentinamente, inesperadamente. Es enfatizado de nuevo, porque cuando, versículo 3, digan paz y seguridad, apenas cuando los hombres piensen que todo está bien, apenas cuando piensen que van a sobrevivir, entonces destrucción repentina viene como dolores de parto con una mujer con hijo. Y ahí están esos dolores de parto de nuevo, y no escaparan.

Entonces, van a haber esas personas que van a decir: “Oh, paz y seguridad. Todo va a salir bien, todo va a estar bien.” Y repentinamente la devastación y la destrucción va a venir sobre ellos. Y algunas de esas personas que piensan que pueden sobrevivir la gran tribulación, se van a encontrar a sí mismas enfrentando a Dios antes de que Cristo venga, mediante la muerte y la devastación y el desastre que ocurren en ese período de tiempo.

Y entonces Pablo dice, “Ustedes hermanos, no están en tinieblas para que ese día venga sobre ustedes como un ladrón.” Ustedes son hijos de luz, ese día no los va a sorprender, ese día no nos va a llevar cautivos. No somos personas en la oscuridad, no creo que jamás vamos a pasar por esa tribulación, creo que vamos a ser sacados. No somos hijos de la oscuridad, no somos hijos de las tinieblas, somos hijos del día, somos hijos de luz. Y creo que el Señor nos lleva antes de que esa oscuridad se desate. No tengo ningún deseo de pasar por ese período. Es infinitamente peor que cualquier otra descripción que la Biblia podía presentar en nuestra imaginación.

No hay sentido alguno en tener una preocupación torpe con querer ver la tribulación. Queremos ver a Jesucristo. ¿Por qué quiero estar bajo el gobierno del anticristo, cuando podría estar en la presencia de Cristo en las bodas del Cordero? Y yo creo que no somos los hijos de la oscuridad. El Señor nos va a sacar porque nuestros corazones están listos, pero para el resto del mundo van a decir: “Oh, todo va a salir bien. Paz y seguridad.” Y después destrucción repentina cuando menos lo esperan. Espero que esté listo.

William Barclay registra la historia interesante de tres demonios aprendices que vinieron delante de Satanás. Y él los envió a la tierra para cumplir con sus lecciones. Y el primer demonio aprendiz dijo: “Yo le diré a la gente que no hay Dios.” Satanás dijo: “No va a funcionar.” Y el segundo demonio aprendiz dijo: “Yo le diré a la gente que no hay infierno.” Satanás dijo: “No va a funcionar.” El tercer demonio dijo: “Yo le diré a la gente, que no hay prisa. No hay prisa.” Y Satanás dijo: “Ganarás muchas almas.”

Hay prisa. Hay prisa. Escuche lo que Pablo dijo: “Conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño, porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos.” Hoy estamos más cerca de la segunda venida, de lo que jamás hemos estado en la historia humana. “La noche está avanzada, y se acerca el día. Desechemos pues las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de la luz.”

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