FAMILIA

Familia

Final-Logo

 

“Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne” (Gn. 2:24).

10350414_516436341790096_3737687015717083030_n-e1414331566657La familia es la unidad básica de la sociedad establecida por Dios mismo. Esta unidad está afectada por las circunstancias adversas que el pecado produce contra todo lo establecido por Dios. El matrimonio es, por tanto, una institución controvertida y en crisis. Sin embargo, el matrimonio como base y la familia como consecuencia adquieren una dignidad peculiar en razón de los valores con que fue investido por Dios mismo desde el principio de la humanidad. Es un estado de alta estima y valor, a la vez que frágil, a causa del pecado humano. La institución matrimonial, conforme al propósito de Dios, es para toda la vida de los cónyuges. El matrimonio es también una esfera de intimidad máxima en todos los órdenes. Quiero conducir a una reflexión sobre este asunto, que por su extensión tendré que dividirla en, por lo menos, dos veces.

El matrimonio es la base del hogar y de la familia. El término hogar, procede del latín focarem, lugar donde se coloca el fuego. El de familia, procede también del latín famula, que significa criado, dando una idea de servicio de unos hacia otros (Ef. 5:21). Uniendo los conceptos, el matrimonio debe expresar: unidad; convivencia (lat. convivium), una vida en común; cohabitación (lat. connubium), que tiene que ver con la esfera de la intimidad personal; consorte (lat. consortium), que significa compartir la misma suerte; vida en común (lat. conjugium), que significa aguantar bajo el mismo yugo, compartiendo juntos toda la problemática. Junto con esto calor entrañable de hogar y la ayuda mutua, vital en la relación.

El matrimonio es honorable para todos (He. 13:4). La prohibición del matrimonio como algo que contribuye a alcanzar mayor nivel de espiritualidad en el servicio es una enseñanza, que el apóstol Pablo califica de diabólica (1 Ti. 4:1-3). Afirmar que el celibato es un estado superior al matrimonio contradice la instrucción bíblica.

Acudiendo a la Palabra, única autoridad en materia de doctrina y ética, se aprecia que cuando Dios creó al hombre, lo hizo con la determinación de delegar sobre él la responsabilidad y privilegio del gobierno del mundo, capacitándolo para ello (Gn. 1:26). El el proyecto divino estaba en crear a un varón, primero, y luego a una mujer, procedente de esa primera creación (Gn. 1:27). No es verdad que haya creado a un ser en el que había hombre y mujer, que luego serían separados, como enseña el Taillardismo, contrario a la verdad de la Palabra. La revelación divina está orientada a una familia en la que el gobierno es compartido por el varón y la mujer, notándose el plural que la Escritura usa (Gn. 1:28).

La condición imperfecta en esa creación consistió en la presencia del varón solo, de ahí la observación divina: “no es bueno que el hombre esté solo” (Gn. 2:18). Eso marca un profundo contraste con lo que anteriormente dice Dios cuando observa la creación: “era bueno en gran manera” (Gn. 1:31). Toda la creación era buena incluyendo el propósito de la creación, tanto del hombre como de la mujer (Gn. 1:27). La presencia de un varón solo dejaba incompleto el programa divino para la humanidad. Dios acudió a la solución creando a la mujer (Gn. 2:2b-22). No fue para servir al hombre, para eso estaban los animales. No era para que gobernase sobre el hombre, ya que éste es la cabeza. La idea de ayuda idónea es la de un ser capaz de dialogar y mantener comunión en igualdad de condiciones.

El matrimonio es una institución divina (Gn. 2:24). Dios como Padre trae la mujer al hombre. Éste la recibe como un don divino (Pr. 18:22). La esposa, por tanto, ha de ser tratada como tal don (1 P. 3:7). El Señor aclaró que esa institución es un mandamiento del Creador (Mt. 19:4-6).

Dios establece la unidad matrimonial. Establece una relación exclusiva y excluyente: “El hombre… su mujer”. Cualquier otra relación con otro hombre o con otra mujer está excluida en el propósito de Dios. Establece también una relación reconocida: dejará. Los vínculos familiares anteriores se sustituyen por los de la nueva familia, creando otra unidad distinta. Esto no supone que se deje de “honrar padre y madre” (Ef. 6:2). Se establece también una disposición de entrega: se unirá. Cada una de las partes se entrega a la otra, pero en el texto comienza la obligación por parte del marido. Finalmente Dios establece una relación permanente: “serán una sola carne”. No está en la mente del Creador disolver la unidad matrimonial. Es más, esa relación no son dos yo, que se convierten en un nosotros, sino dos yo, que se convierten en otro yo. De manera que cuando se rompe la unidad matrimonial, no es un retorno de nosotros a otros dos yo, sino la muerte irremediable de un yo, que no puede resucitarse.

Un aspecto que se olvida hoy es el concepto de pacto matrimonial. Quiere decir que el matrimonio es el resultado de la decisión voluntaria de unión de un hombre y una mujer, aceptando lo establecido por Dios (Gn. 2:24). El garante del pacto matrimonial es Dios mismo (Mal. 2:13-14). Él se constituye en testigo de cargo contra quien rompa el pacto. El matrimonio es un convenio en el que Dios interviene. Pero algo más, el matrimonio es un estado sometido a juramento (Dt. 6:13), puesto se hace reconociendo y aceptando lo que Dios ha determinado. Por tanto es un pacto sagrado (Pr. 2:17), sin darle a esto un carácter sacramental como medio de gracia. La expresión más elevada del matrimonio es que Dios lo toma para referirse a Su relación con Su pueblo (Ez. 16:8), en el antiguo orden y de Cristo y la Iglesia en el nuevo.

El matrimonio no se basa en disposiciones humanas reguladas por leyes, sino en preceptos divinos. Se utilizan con frecuencia textos que enseñan sobre la institución matrimonial en el Antiguo Testamento (Gn. 1:27; 2:24). Esa misma fue la enseñanza de Jesús (Mr 16:6 s.; Mt. 19:4 s.), como también por el apóstol Pablo (1 Co. 6:16; Ef. 5:31). El matrimonio es, conforme a la enseñanza bíblica, la vida en común de un solo hombre con una sola mujer. No se contemplan, sino como pecaminosas, otras uniones diferentes. El Nuevo Testamento enseña la unidad del matrimonio mientras vivan ambos cónyuges (Ro. 7:2-3). De ahí que la relación matrimonial exija lealtad absoluta (1 Co. 7:2).

La normativa del Nuevo Testamento para la celebración del matrimonio, es también clara. No le confiere carácter sacramental, ni se establece como ordenanza para la iglesia, puesto que el matrimonio no es un aspecto religioso, sino una determinación soberana de Dios para la regulación de la sociedad humana. El poder civil es el que da testimonio del hecho y regula como debe celebrarse legalmente el matrimonio en el tiempo histórico de la ley. El creyente está obligado a la obediencia al poder civil y a las leyes que regulan el matrimonio (Ro. 13:1a). Los gobernantes regulan el aspecto de su celebración para que quede constancia del hecho, entendiendo que ejercen autoridad por delegación divina (Ro. 13:1-2).

El cristiano debe recuperar estas verdades sobre el matrimonio, en un mundo donde la institución atraviesa por una de las mayores crisis de su existencia. El divorcio ha tomado carta de naturaleza en la sociedad y, lo que es más lamentable, entre cristianos. Las leyes permisivas de los hombres han degradado la institución permitiendo uniones distintas a la que Dios ha establecido, absolutamente perversas no desde el punto de vista de la moral religiosa, sino desde la norma natural. Es urgente una aproximación a este vital tema que iremos abordando en sucesivos temas.

Samuel145x145Samuel Pérez Millos, es pastor en la Iglesia Evangélica Unida de la ciudad de Vigo, España, desde el 26 de septiembre de 1981.
-Cursó los estudios de Licenciatura en Teología, en el Instituto Bíblico Evangélico, graduándose el 10 de junio de 1975.
-Master en Cristología y Espiritualidad Trinitaria.
-Autor de más de 45 libros de teología, comentarios bíblicos y vida cristiana.
-Actualmente está produciendo el Comentario Exegético al Texto Griego del Nuevo Testamento, obra en veinte volúmenes, (ver apartado Literatura).
-Colaborador en programas de Radio y Televisión, tanto en España como en Hispanoamérica.
-En el Ministerio Exterior es conferenciante en distintos países de Europa, Hispanoamérica, Estados Unidos y Australia.
-Profesor en el Instituto Bíblico «Escrituras» (AA.HH.), profesor en la Escuela Evangélica de Teología (Fieide), profesor en la Facultad Internacional de Teología (IBSTE) de Barcelona.

http://www.perezmillos.com/

Cuando los padres son culpables

Cuando los padres son culpables

searchSalvador Gomez Dickson

alimentemos_el_alma“Cuando Ocozías comenzó a reinar era de cuarenta y dos años, y reinó un año en Jerusalén. El nombre de su madre fue Atalía, hija de Omri. También él anduvo en los caminos de la casa de Acab, pues su madre le aconsejaba a que actuase impíamente” (2 Crónicas 22:2-3Abrir con Software Bíblico Logos (si está disponible)).

Qué triste es cuando los caminos malvados de alguien pueden ser rastreados hasta sus padres. He aquí un caso registrado en las páginas inspiradas de las Escrituras, grabadas para siempre para instrucción de sus lectores. Los niños nacen con la necedad ligada a sus corazones, pero nosotros los padres tenemos la encomienda de desenredarla y de instruirles en el camino de la sabiduría. Pero cuando en lugar de esto, sellamos esa necedad y convertimos a nuestros hijos en burladores de la voluntad de Dios, el cielo nos tendrá por responsables. Ocozías pagará por sus pecados, pero Atalía dará cuenta de su contribución.

En el caso de nuestro pasaje, la maldad llegó a modo de instrucción y consejo. Pero hay otras formas de influencia negativa que los padres pueden traspasar. Lo que nuestros hijos nos ven hacer es otro tipo de consejo; silencioso, pero más eficaz.

¿Qué tipo de influencia eres para tus hijos? Si el cielo emitiera juicio de evaluación sobre la forma en que has llevado a cabo tu paternidad, ¿cómo lo resumiría? Si tus hijos luego describieran la marca que dejaste en sus corazones, ¿qué dirían?

Es bueno reflexionar y examinar siempre cómo estamos cumpliendo nuestra labor de padres. Siempre hay oportunidad de mejorar y corregir lo deficiente. No asumas que todo está bien. Los mejores cambios ocurren cuando estamos dispuestos a admitir nuestros errores. ¿Por qué no comenzar hoy mismo?

http://www.ayudapastoral.com

El Señor Jesús como Señor del día de reposo

logo-lbd-web-stDavid Logacho

El Señor Jesús como Señor del día de reposo

alimentemos_el_almaEs un gozo saludarle amable oyente. Le habla David Logacho dándole la bienvenida al estudio bíblico de hoy. Estamos estudiando el evangelio según Lucas. En esta ocasión veremos al Señor Jesús como Señor del día de reposo, lo que esto significa y sus implicaciones.

Si tiene una Biblia a la mano, ábrala en Lucas 6:1-11. Como antecedente, recuerde que en nuestro último estudio bíblico, los escribas y fariseos comenzaron a mostrar su lado oscuro en contra del Señor Jesús, cuando le cuestionaron por comer con publicanos y pecadores y por no amoldarse a sus tradiciones de manufactura humana. En el estudio bíblico de hoy vamos a ver que esta indisposición de los escribas y fariseos en contra del Señor Jesús está en franco aumento. La excusa era que el Señor Jesús no estaba guardando el día de reposo de la manera que ellos habían establecido que se debe guardar, una manera muy propia de ellos, por supuesto, una manera que iba más allá de lo que las Escrituras decían. Por dos ocasiones, el Señor Jesús violó la norma de guardar el día de reposo de los escribas y fariseos. La primera vez, fue en el campo. Note lo que dice Lucas 6:1  Aconteció en un día de reposo,[a] que pasando Jesús por los sembrados, sus discípulos arrancaban espigas y comían,(A) restregándolas con las manos.

Guardar el séptimo día como día de reposo era algo muy importante para los judíos. Dios dio a Israel la ley sobre el día de reposo en el monte Sinaí, y lo hizo como señal entre él y la nación de Israel. Debido a las reglas estrictas y opresivas que imponían los escribas y fariseos, guardar el día de reposo se transformó en una pesada carga en lugar de ser una gran bendición conforme al propósito de Dios para su pueblo. El Señor Jesús está por desafiar la tradición de los escribas y fariseos en cuanto al día de reposo. La ocasión se presentó cuando en un día de reposo, el Señor Jesús y sus discípulos pasaban por los sembrados, como tenían hambre, los discípulos del Señor Jesús arrancaban espigas tiernas, las restregaban en las manos, y las comían. El hecho de que los discípulos arrancaran espigas no era en sí ningún crimen. Una de las leyes misericordiosas del Antiguo Testamento establecía que si alguien estaba pasando por un trigal podía arrancar algunas espigas, siempre que no metiera la hoz. Si lo hubieran hecho otro día cualquiera no habría habido nada que objetar; pero era día de reposo. Cuatro de los trabajos prohibidos en día de reposo eran segar, trillar, aventar y preparar comida; y los discípulos habían realizado los cuatro según la interpretación ortodoxa de la ley por parte de los escribas y fariseos: al arrancar espigas, habían segado; al restregarlas con la mano, habían trillado; al soplar para quitar la paja, habían aventado, y el hecho de que se las comieran demostraba que habían preparado una comida en un día de reposo. Esto motivó a los escribas y fariseos a cuestionar al Señor Jesús. Note lo que dice Lucas 6:2 Y algunos de los fariseos les dijeron: ¿Por qué hacéis lo que no es lícito hacer en los días de reposo?[b]

El Señor Jesús respondió este cuestionamiento, citando un evento relatado en el Antiguo Testamento, en el cual, satisfacer una necesidad humana legítima y urgente tuvo mayor prioridad que una norma establecida. Ponga atención a lo que dice Lucas 6:3-4 Respondiendo Jesús, les dijo: ¿Ni aun esto habéis leído, lo que hizo David cuando tuvo hambre él, y los que con él estaban;
Luk 6:4  cómo entró en la casa de Dios, y tomó los panes de la proposición, de los cuales no es lícito comer sino sólo a los sacerdotes,(B) y comió, y dio también a los que estaban con él?(C

Todos los días de reposo por la mañana se ponían delante de Dios doce panes de trigo, hechos con harina que se había tamizado no menos de once veces. Había un pan por cada tribu. En tiempos del Señor Jesús estos panes se colocaban en una mesa de oro macizo de un metro de longitud y cuarenta y cinco centímetros de anchura que estaba situada a lo largo del lado Norte del Lugar Santo. El pan representaba la presencia de Dios, y nadie más que los sacerdotes podía comerlo. Pero la necesidad de David había sido prioritaria sobre estas normas y reglas. La conclusión de la respuesta que dio el Señor Jesús a los escribas y fariseos, aparece en Lucas 6:5. La Biblia dice: Y les decía: El Hijo del Hombre es Señor aun del día de reposo.[c]

En el caso de David y los suyos comiendo los panes de la proposición que solamente debían comerla los sacerdotes, la necesidad humana abrogó momentáneamente la ley ritual. Si era así, ¡cuánto más el Hijo del Hombre, con un corazón de amor y de misericordia! Es el Señor del día de reposo ¡Cuánto más lo podrá utilizar para sus propósitos de amor! Pero los escribas y fariseos habían olvidado los derechos de la misericordia porque estaban totalmente absorbidos por cumplir sus propias leyes y reglamentos. Los escribas y fariseos deben haberse quedado con la boca callada, pero no por mucho tiempo, porque en otro día de reposo ocurrió otro evento que desafió sus huecas tradiciones sobre el día de reposo. La segunda vez fue en la sinagoga. Lucas 6:6-11 dice: Aconteció también en otro día de reposo,[d] que él entró en la sinagoga y enseñaba; y estaba allí un hombre que tenía seca la mano derecha.

Lucas 6:7  Y le acechaban los escribas y los fariseos, para ver si en el día de reposo[e] lo sanaría, a fin de hallar de qué acusarle.
Lucas 6:8  Mas él conocía los pensamientos de ellos; y dijo al hombre que tenía la mano seca: Levántate, y ponte en medio. Y él, levantándose, se puso en pie.
Lucas 6:9  Entonces Jesús les dijo: Os preguntaré una cosa: ¿Es lícito en día de reposo[f] hacer bien, o hacer mal? ¿salvar la vida, o quitarla?
Lucas 6:10  Y mirándolos a todos alrededor, dijo al hombre: Extiende tu mano. Y él lo hizo así, y su mano fue restaurada.
Lucas 6:11  Y ellos se llenaron de furor, y hablaban entre sí qué podrían hacer contra Jesús.

Es obvio que el Señor Jesús y sus discípulos estaban en el foco de los escribas y fariseos. En el incidente anterior, los escribas y fariseos deben haber estado espiando al Señor Jesús y a sus discípulos mientras caminaban por los sembrados en un día de reposo. En esta ocasión, es muy posible que a propósito los escribas y fariseos hayan introducido en la sinagoga al hombre con la mano derecha seca en el día de reposo, para ver si el Señor Jesús le sanaba, de modo que puedan tener motivos para acusarle. Para este tiempo la oposición al Señor Jesús estaba creciendo como espuma. Conforme a su costumbre, el Señor Jesús estaba enseñando en la sinagoga en un día de reposo, y los escribas y los fariseos estaban también allí, ya no para escuchar su enseñanza, sino con el propósito de espiarle para, si curaba al enfermo, acusarle de quebrantar la ley del día de reposo implantada por ellos. Un detalle interesante es que Lucas, es el único de los autores de los evangelios que menciona que el hombre tenía seca la mano derecha. Es el diagnóstico del médico, interesado en todos los detalles del caso. Como era de esperarse, el Señor Jesús curó al hombre con la mano seca. En este incidente, Jesús quebrantó abiertamente la ley tradicional de los escribas y fariseos. Curar era un trabajo, y estaba prohibido hacer cualquier trabajo en un día de reposo. Pero la realidad era que si había peligro de muerte se podía hacer algo para mantener la vida. También era legal tratar las dolencias de ojos o garganta. Pero este hombre no estaba en peligro de muerte; podría haber esperado hasta el día siguiente sin peligro. Pero el Señor Jesús estableció el gran principio de que, dijeran lo que dijeran las leyes y las reglas, siempre se puede hacer un bien en un día de reposo. El Señor Jesús les hizo una pregunta punzante: «Os preguntaré una cosa: ¿Es lícito en día de reposo hacer bien, o hacer mal? ¿salvar la vida, o quitarla? Eso tiene que haberles llegado al alma, porque mientras Él estaba tratando de ayudar a la vida del hombre con la mano seca, ellos estaban haciendo todo lo posible para destruir al Señor Jesús. Era Él quien estaba tratando de salvar, y ellos de destruir. El Señor Jesús estaba haciendo bien y los escribas y fariseos estaban haciendo mal y todo en el día de reposo. No es extraña la reacción de los escribas y fariseos. Confrontados con su pecado, lo cual se negaban a reconocer, se llenaron de furor, y dialogaban entre ellos buscando hacer algo en contra del Señor Jesús. ¿Qué aprender de todo esto? Bueno, por un lado que nuestro Señor Jesucristo es el Amo, el Señor de todo lo que dice las Escrituras. Por otro lado, el peligro de esconder maldad detrás del cumplimiento de ritos religiosos. Esto fue el gran error de los escribas y fariseos. Su corazón estaba lleno de orgullo, incredulidad, hipocresía, sin embargo eran expertos en cumplir con los ritos creados por ellos mismos en cuanto a como se debe guardar el día de reposo. No nos engañemos amable oyente. A Dios no le impresionamos con nuestros ritos sino con una vida de integridad.

david-logacho-80x80David Logacho es Ingeniero en Electrónica y Telecomunicaciones, trabajó por años para la NASA, decidió abandonar su carrera profesional para prepararse para servir al Señor en un Instituto Bíblico en Argentina. Dirigió el Ministerio La Biblia Dice… durante más de 2 décadas hasta su retiro en 2015.

 

Disponible en Internet en: http://www.labibliadice.org

Contenido publicado con autorización de:
La Biblia Dice
Av.Galo Plaza Lasso N63-183 y de los Cedros
Telf. 00593-2-2475563
Quito-Ecuador

«Pasión por la iglesia»

«Pasión por la iglesia»

imgres-1

Sugel Michelén

 

sugel100x100Sugel Michelén es pastor en la Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo en Santo Domingo, República Dominicana, durante más de 30 años. Tiene la responsabilidad de predicar la Palabra regularmente en el día del Señor. Tiene una Maestría en Estudios Teológicos y es autor de varios libros y publica regularmente artículos en su blog “Todo Pensamiento Cautivo”.

Él es instructor asociado en la Universidad Wesleyana en Indiana (IWU); enseña Filosofía en el Colegio Cristiano Logos; y durante 10 años, ha sido profesor regular de la Asociación Internacional de Escuelas Cristianas (ACSI) para América Latina.

El pastor Michelén, junto a su esposa Gloria tiene tres hijos y cuatro nietos.

http://ibsj.org/

La verdadera Navidad

La verdadera Navidad

imgres-1

Sugel Michelén

 

sugel100x100Sugel Michelén es pastor en la Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo en Santo Domingo, República Dominicana, durante más de 30 años. Tiene la responsabilidad de predicar la Palabra regularmente en el día del Señor. Tiene una Maestría en Estudios Teológicos y es autor de varios libros y publica regularmente artículos en su blog “Todo Pensamiento Cautivo”.

Él es instructor asociado en la Universidad Wesleyana en Indiana (IWU); enseña Filosofía en el Colegio Cristiano Logos; y durante 10 años, ha sido profesor regular de la Asociación Internacional de Escuelas Cristianas (ACSI) para América Latina.

El pastor Michelén, junto a su esposa Gloria tiene tres hijos y cuatro nietos.

http://ibsj.org/home/

 

¿Porqué tuvo que nacer Jesús?

logo-lbd-web-st

¿Porqué tuvo que nacer Jesús?

alimentemos_el_almaEs un gozo para mí compartir este tiempo con Usted amable oyente. Bienvenida, bienvenido al estudio bíblico de hoy. Nuestro tema de estudio tiene que ver con diferentes personajes que de alguna manera estuvieron relacionados con el nacimiento del niño Jesús, en la serie titulada: Personajes alrededor del Pesebre. En nuestro programa anterior, tuvimos la oportunidad de estudiar sobre la vida de Juan el Bautista, viendo que existen notables paralelos entre su vida y la vida del Señor Jesucristo. En ésta ocasión, llegamos al clímax de nuestra serie, cuando vamos a estudiar sobre la persona de Jesús. Vamos a ver una persona sin igual. Vamos a distinguir aspectos de su vida en los cuales no hay punto de comparación con ningún ser creado. Ante el humilde pesebre de Belén, aquel lugar que se cubrió de gloria con el nacimiento del niño Jesús, han pasado ya grandes personajes. Todos ellos han contemplado maravillados ese acontecimiento sin igual, cuando el Dios del Universo tomó forma humana y se humilló así mismo tomando la forma de un siervo. El relato de su nacimiento lo encontramos en los Evangelios de Mateo y Lucas, ¿Cuántas veces no nos hemos deleitado con ésta historia? ¿Cuántas veces nuestros pechos no se han hinchado de emoción al ver con los ojos de nuestra fe al niño Jesús, en el pesebre, rodeado de José, María y los pastores? Pero en ésta ocasión queremos enfocar de un modo algo diferente su nacimiento, queremos hacernos la pregunta ¿porqué tuvo que nacer Jesús? ¿Cuáles fueron los objetivos para su advenimiento? ¿Qué tal si dejamos que la Palabra del Señor responda a ésta pregunta?

Ante la pregunta ¿Cuáles fueron los objetivos para la venida de Jesús? Hemos de indicar que podemos distinguir al menos tres razones fundamentales. En primer lugar, Jesús vino para REVELARNOS a Dios. Juan 4:24 declara que Dios es Espíritu. ¿Cómo un ser humano puede conocer a alguien que es Espíritu? Pues para eso vino Jesucristo. En Juan 14:8 Felipe hizo un pedido a Jesús. Le dijo “Señor muéstranos el Padre, y nos basta” La respuesta de Jesús está en el versículo 9 “Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿Cómo pues, dices tú: muéstranos al Padre? Cierto es que Dios se dio a conocer, en épocas anteriores a Jesús, a través de los profetas, pero éste conocimiento era imperfecto en comparación con el conocimiento del Padre a través de Cristo.

Hebreos 1:1-2 dice: “Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los Profetas, en éstos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el Universo” Lo que dice este texto se hizo posible gracias a Jesús. Note lo que tenemos en Mateo 1:23: “He aquí una virgen concebirá y dará a luz un hijo y llamarás su nombre Emmanuel que traducido es Dios con nosotros. Sí amigo oyente. Jesús vino como humano a éste mundo para que en su persona podamos ver y entender al Padre. Es por esto, que si usted desea conocer al Padre, lo único que tiene que hacer es conocer al Hijo. Todo lo que es el Padre es el Hijo y todo lo que es el Padre es el Hijo. El Hijo tomó forma humana para revelarnos a su Padre. ¿Porqué vino el Hijo de Dios en forma humana en la persona de Jesús? Pues para revelarnos al Padre, pero también Jesús vino para morir. Sí, Jesús nació para morir. Por su muerte Jesús logró la salvación del hombre. Simeón vio el propósito, salvador en Jesús cuando nació y dijo según Lucas 2:30 Porque han visto mis ojos tu salvación,
Su mismo nombre, Jesús, significa “Salvador” Mateo 1:21 dice: Y dará a luz un hijo,  y llamarás su nombre JESÚS,  porque él salvará a su pueblo de sus pecados. Para cumplir con el propósito salvador de Jesús, Él tenía que morir; porque Dios había declarado que la paga del pecado es la muerte, según, Romanos 6:23: y si Cristo iba a salvarnos, la única manera posible para satisfacer la justicia de Dios es que un inocente muera en lugar de un culpable y Jesús es el único ser humano inocente porque es Dios y siendo que voluntariamente tomó sobre sí nuestro pecado, Él tenía que morir como un pecador.
2Coríntios 5:21 dice: ‘Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en Él”. Siendo que Jesucristo es cien por ciento Dios y cien por ciento humano, su sacrificio cruento en la cruz tiene alcances infinitos y es aceptado por el Padre. Sí, Jesús nació para morir y Él murió en su lugar y en mí lugar, el castigo por nuestro pecado fue sobre Él. Dios ha dicho en Su Palabra. “Mas Dios muestra su amor para con nosotros en que siendo aun pecadores Cristo murió por nosotros. Pero Jesús no quedó en una tumba, él resucitó al tercer día y hoy está vivo.

Si usted desea ser salvo, debe recibir a Jesús como su único y suficiente Salvador, porque El ya pagó por su pecado. Que tal si en ésta navidad usted recibe el mejor regalo que podría recibir, la salvación de su alma. Si usted desea recibir la salvación, solamente reciba por fe a Jesús, ya que Él completó la obra para poder salvarle. ¿Por qué vino Jesús a éste mundo? Ya hemos visto que fue para revelarnos al Padre y para hacer posible nuestra salvación por medio de morir en la cruz en nuestro lugar; pero además, hay un tercer motivo, El vino a este mundo para reinar. Su linaje tanto por el lado de su madre María como por el lado de José, aunque él no fue su verdadero padre, es real, por tanto tiene todo el derecho de sentarse sobre el trono de David para reinar cobre Israel. Lucas 1:33 dice: “Y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin”. Por ser un recién nacido rey, recibió la visita de los magos, quienes reconocieron en Jesús al rey de los judíos que había nacido. Mateo 2:1-2 dice: Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes,  vinieron del oriente a Jerusalén unos magos,
Mat 2:2  diciendo:  ¿Dónde está el rey de los judíos,  que ha nacido?  Porque su estrella hemos visto en el oriente,  y venimos a adorarle.
Claro está que fue rechazado como rey de Israel por los judíos pero, esto de ninguna manera priva a Jesús de su derecho a ser legítimo Rey de Israel. Simplemente su reino fue pospuesto hasta su segunda venida, cuando vendrá a este mundo acompañado de sus redimidos para ocupar el trono de David su padre y para reinar sobre Israel por la eternidad.

Sí, amigo oyente, Jesús nació para hacernos conocer a Dios Padre; si queremos conocer a Dios, tenemos que conocer a Jesús. Jesús nació para salvarnos; si queremos ser salvos, debemos recibirle como nuestro Salvador y finalmente Jesús vino como Rey, su reino fue pospuesto, pero un día futuro volverá por segunda vez, no para ser humillado como la primera vez, sino para regir a las naciones con vara de hierro.

Sí, esta temporada de navidad la gente da regalos y recibe regalos, pero que tal si pensamos en ese regalo sin igual que es Jesús quien vino a éste mundo para que conozcamos al Padre, para que podamos ser salvos y para reinar sobre Israel. ¿Le ha recibido ya como su Salvador? Si lo ha hecho, le felicito. Sus pecados pasados, presentes y futuros han sido perdonados y en consecuencia Usted ya tiene vida eterna. Pero si todavía no lo ha hecho, no deje pasar más tiempo. Puede ser fatal para Usted. Mas bien permita que esta navidad sea la mejor de su vida porque en esta navidad Usted nació de nuevo al recibir por la fe al Señor Jesús como su único y suficiente Salvador. Que Dios en su gracia le quite la venda espiritual que no le permite ver su necesidad espiritual de recibir a Cristo como su Salvador. Es lo mejor que le podría pasar en esta navidad.

Disponible en Internet en: http://www.labibliadice.org

Contenido publicado con autorización de:
La Biblia Dice
Av.Galo Plaza Lasso N63-183 y de los Cedros
Telf. 00593-2-2475563
Quito-Ecuador

Vistiéndonos sin sensualidad

TGC-Logo

Vistiéndonos sin sensualidad

Charbela El Hage de Salcedo

El uso de la sensualidad como mecanismo para llamar la atención habla claramente del estado de mi corazón, y me informa sobre quién está en el trono de mi vida, si es Dios o yo.

alimentemos_el_almaEn el capítulo 7 del libro de Proverbios, vemos los consejos que un padre le da a su joven hijo para que no arruine su vida con la inmoralidad, y le habla de una mujer que se lanza a la calle a seducir a los hombres. Esta mujer es descrita como una que se viste como ramera y cuyo corazón es astuto, combinación peligrosa en el andar de una mujer.

No cabe duda que nuestra apariencia externa no es lo más importante, pero no por eso debemos ignorarla. Es importante que prestemos atención a la forma en la que como mujeres lucimos y de manera específica a cómo nos vestimos.

Recuerdo haber escuchado en una ocasión a un pastor, que en su intención de corregir a las mujeres de su congregación, en relación a su atuendo, dijo: “Tu apariencia externa es una muestra del estado de tu corazón”. Esto es una verdad bíblica, pues es en el corazón donde se originan nuestras pasiones y todas nuestras motivaciones (Marcos 7: 21-23), y en Proverbios 4:23 vemos como el padre instruye a su hijo a que “con diligencia guarde su corazón, porque de él brotan los manantiales de la vida”. Definitivamente nuestra apariencia externa no es lo más importante, pero no por eso debemos ignorarla.

Los deseos de nuestro corazón

Una de las características de esta mujer que se presenta en Proverbios 7 es que está vestida como ramera. ¿Alguna vez has pensado qué lleva a una prostituta a usar ropa sensual? Su ropa sensual es un mecanismo que usa como “anzuelo” para atraer la atención de sus clientes.

Con mucho pesar, veo que algunas mujeres usan un criterio similar a la hora de elegir su ropa, y terminan escogiendo un atuendo sensual, no para obtener un pago metálico, pero sí un “pago emocional”: aprobación, admiración, o el sentirse deseadas y apreciadas. El uso de la sensualidad como mecanismo para llamar la atención habla claramente del estado de mi corazón, y me informa sobre quién está en el trono de mi vida. Cuando esto ocurre, queda en manifiesto que la prioridad de mi corazón se ha volcado a cumplir mis anhelos y deseos, y en satisfacerme yo, en vez de agradar a Dios y obedecer su Palabra.

La Biblia mide nuestro guardarropas

Observa lo que nos enseña 1 Timoteo 2:9-10: “Asimismo, que las mujeres se vistan con ropa decorosa, con pudor y modestia, no con peinado ostentoso, no con oro, o perlas, o vestidos costosos, sino con buenas obras, como corresponde a las mujeres que profesan la piedad”.

En estos versículos podemos encontrar tres aspectos que deben caracterizar nuestra manera de vestir:

1. Decorosa: El decoro puede ser definido como pudor y decencia en lo referente a lo moral. La decencia debe ser una característica de nuestro vestir.

2. Pudor: El comentarista William Macdonald dice que podemos ver el pudor como el evitar todo lo que cause vergüenza. Así debe ser nuestra vestimenta, una que no nos cause vergüenza a nosotros ni a aquellos que nos ven.

3. Modestia: Decente, en orden, que no llame la atención, un vestir humilde que carece de vanidad o engreimiento y evita los extremos.

¿Qué tal si en vez de solo mirarnos en el espejo, pasamos nuestra ropa por el espejo de la Palabra?

La aprobación de nuestro Maestro

Se cuenta la historia de un hombre joven que estudió violín bajo la tutela de un maestro de fama mundial. En su primer recital, luego de tocar cada pieza, el joven recibía aplausos y ovaciones de su público, pero aun así, no se sentía satisfecho, ni se veía felicidad en su rostro. Luego de la última pieza, y con los aplausos más fuertes que nunca, el joven se mantenía mirando a un anciano que estaba sentado en el balcón. Finalmente, el anciano sonrió y movió su cabeza en señal de aprobación, e inmediatamente el joven artista se llenó de alegría.

¡El anciano era su maestro!  El aplauso de la multitud no significó nada hasta que obtuvo la aprobación de su maestro. Ese es mi deseo para toda mujer que. al elegir qué vestir, la aprobación y ovación del mundo no signifiquen nada, hasta obtener la aprobación de su supremo Señor.

Tu identidad y la mía no está en lo que hacemos o en cómo nos vemos: está en Cristo y su obra redentora a nuestro favor.

Oro que el Señor te lleve no solo a revisar tu guardarropas, sino también tu corazón, y que puedas sacar de él aquellos deseos que contradicen la Palabra de Dios y que te llevan a tomar decisiones en tu forma de vestir que deshonran el nombre de Dios y hacen de ti una mala representante de su Reino.

Procura siempre buscar que tu atuendo o lo que te adorne “sea el yo interno, con el adorno incorruptible de un espíritu tierno  y sereno, lo cual es precioso delante de Dios”,1 Pedro 3: 3-4.

Una versión de este artículo fue publicada originalmente en Mujer Para la Gloria de Dios.

Charbela El Hage de Salcedo, tiene quince años caminando con el Señor, es diaconisa en la IBI, y en la misma forma parte del ministerio de mujeres EZER. Está casada con el pastor Héctor Salcedo con quien ha procreado dos hijos Elías y Daniel. Junto a él sirve en el ministerio de jóvenes adultos solteros MAQUI. Charbela posee una maestría en Formación Espiritual y Discipulado del Moody Theological Seminary, de la ciudad de Chicago.

https://www.thegospelcoalition.org/coalicion/article/esta-tu-vestimenta-caracterizada-por-la-sensualidad

La forma como mira a la iglesia local un buen ministro de Jesucristo

logo-lbd-web-st

La forma como mira a la iglesia local un buen ministro de Jesucristo

David Logacho

alimentemos_el_almaUna vez más, es una bendición para mí saludarle en el precioso nombre de Cristo, amiga, amigo oyente. Bienvenida, bienvenido al estudio bíblico de hoy. Estamos estudiando la primera epístola de Pablo a Timoteo, en la serie titulada: Claves para ser un buen ministro de Jesucristo. En esta oportunidad vamos a ver la forma como mira a la iglesia local un buen ministro de Jesucristo.

En nuestros estudios bíblicos últimos hemos visto las cualidades de carácter de los obispos, pastores o ancianos, y de los diáconos. Nos falta examinar lo que atañe a la congregación en general. No olvidemos que una iglesia local en su forma más básica está conformada por los santos, o los creyentes en general, por los diáconos que ejecutan una función de servicio y por los ancianos o pastores que realizan una función de liderazgo. Veamos pues lo que Pablo dice a los creyentes en general en una iglesia local. Todo comienza con una promesa de Pablo a Timoteo. 1 Timoteo 3:14 dice: Esto te escribo,  aunque tengo la esperanza de ir pronto a verte,
El corazón de Pablo estaba tan interesado en el bienestar de la iglesia local en la ciudad de Efeso, que dejó allí a Timoteo para que mande a algunos que no enseñen diferente doctrina y como si eso no fuera suficiente, quería ir él mismo personalmente tan pronto como le sea posible. Mientras esperaba la oportunidad para hacer la visita prometida, Pablo escribió lo que nosotros conocemos como la primera epístola a Timoteo. Un buen ministro de Jesucristo debe tener tan hondo en su corazón a la congregación que pastorea, que no escatima esfuerzo alguno para buscar lo mejor para ella. En su carta, Pablo hace mención del propósito de Timoteo para haber sido dejado en Efeso. Permítame leer 1 Timoteo 3:15. La Biblia dice: para que si tardo,  sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios,  que es la iglesia del Dios viviente,  columna y baluarte de la verdad.
La oportunidad de Pablo para ir a Efeso podría tardar algo y por eso decidió adelantarse, por decirlo así, escribiendo la carta, de manera que Timoteo tenga la información acerca de cómo debe conducirse en la congregación en Efeso. La manera como deben conducirse los líderes en una iglesia local está determinada por lo que Dios ha comunicado a través de los apóstoles, y más específicamente a través del apóstol Pablo. Timoteo no debía conducirse en la iglesia en Efeso de la manera que a él le parecía sino que debía hacerlo de la manera que el apóstol Pablo le instruía. Un buen ministro de Jesucristo no se conduce en la iglesia local como él quiere sino como dice Dios en su palabra, más directamente conforme a lo que enseñan las epístolas pastorales, 1 y 2 a Timoteo y Tito. Dicho esto, reviste capital importancia la manera como Pablo describe a la iglesia local en Efeso. En la descripción encontramos las cualidades de carácter que deben tener los creyentes en una iglesia local. Así como se necesitan ciertas cualidades de carácter para los obispos, ancianos o pastores, y para los diáconos, también se necesitan ciertas cualidades de carácter para la congregación en general. Primeramente Pablo habla de la iglesia local en Efeso como la casa de Dios. Pablo no se está refiriendo a una edificación. La palabra casa en este caso no tiene que ver con pisos, paredes, ventanas, puertas y techos. Casa se refiere a una descendencia, a una familia, así como cuando hablamos de la casa de David o de la casa de Aarón. La única manera de llegar a ser parte de la casa o la familia o la descendencia de Dios es mediante un nuevo nacimiento, un nacimiento espiritual, lo cual acontece cuando un pecador recibe a Cristo como su único y personal Salvador. Juan 1:12 dice al respecto: Mas a todos los que le recibieron,  a los que creen en su nombre,  les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;
De modo que todos los creyentes constituimos la casa de Dios. Dios es nuestro Padre y le debemos devoción, sumisión, obediencia. Si Usted es creyente, amable oyente, ¿está adorando, alabando, obedeciendo lo que Dios dice en su Palabra? En la casa de Dios, todos los creyentes somos hermanos entre nosotros. Como tales debemos servirnos unos a otros, debemos ayudarnos unos a otros, debemos animarnos unos a otros, debemos respetarnos unos a otros. ¿Estamos cumpliendo con nuestra responsabilidad como hermanos en la casa de Dios? En toda casa debe haber disciplina, con recompensa cuando se hace bien las cosas y con retribución cuando se hace mal las cosas. En la casa de Dios también debe haber disciplina. Dios nos ama tanto que no puede resistir disciplinarnos cuando erramos el camino. Si no lo hiciera estaría haciéndonos un grave daño. Jamás olvidemos que los creyentes somos la casa de Dios. En segundo lugar, Pablo dice que los creyentes constituimos la iglesia del Dios viviente. La palabra iglesia no se refiere a algún recinto donde los creyentes se congregan. La palabra iglesia proviene de la palabra griega “eklesía” que literalmente significa “los llamados fuera” La iglesia es una Asamblea o un conjunto de aquellos que hemos sido llamados fuera del mundo para Dios. Como tales, ya no somos parte del mundo, aunque tenemos que vivir en el mundo mientras el Señor Jesucristo tarde en venir a buscarnos en el arrebatamiento o cuando él nos lleve para estar con él por medio de la muerte. Como los llamados fuera, la iglesia debe tener un estilo de vida diferente al que tiene el mundo. Si Usted es creyente, ¿puede ver el mundo alguna diferencia en Usted en cuanto a su manera de pensar, su manera de actuar? Quien nos llamó fuera fue el Dios viviente. Esto no sólo nos hace pensar en que Dios existe eternamente y que él es la fuente de la vida, sino también en que Dios vive o mora en la iglesia. En el tiempo del Antiguo Testamento, Dios moraba en el tabernáculo y más tarde en el templo, pero en el Nuevo Testamento, Dios mora en la iglesia. En tercer lugar, Pablo dice que los creyentes constituimos la columna y baluarte de la verdad. La columna no solamente servía como soporte de una estructura sino que a menudo se usaba en lugares públicos para colocar avisos de interés para la comunidad. La iglesia es el organismo que Dios utiliza para hacer conocer a todo el mundo acerca de la verdad sobre todo, más específicamente sobre Dios, sobre el hombre, sobre el pecado, sobre la vida después de la muerte. Como columna de la verdad, ¿estamos dando a conocer estas verdades al mundo? El baluarte se usaba como amparo y defensa contra el enemigo. La iglesia es justamente eso, el amparo y la defensa de la verdad. Lamentablemente vemos hoy en día tantas iglesias que han renunciado a ser amparo y defensa de la verdad bíblica y están amparando y defendiendo el error doctrinal. La iglesia debe mantenerse erguida y firme contra todo intento de comprometer la verdad bíblica. Un buen ministro de Jesucristo comunicará verbalmente y con su ejemplo que la iglesia es la casa de Dios, la iglesia del Dios viviente, la columna de la verdad y el baluarte de la verdad. Al contemplar lo que es la iglesia en el plan de Dios, Pablo no puede resistir el impulso de expresar una doxología o un discurso breve de exaltación a Aquel por medio de quien se hace posible que exista la iglesia, al bendito y glorioso Señor Jesucristo. Acompáñeme en la lectura de 1 Timoteo 3:16. La Biblia dice: E indiscutiblemente,  grande es el misterio de la piedad:
Dios fue manifestado en carne, 
 Justificado en el Espíritu, 
 Visto de los ángeles, 
 Predicado a los gentiles, 
Creído en el mundo, 
Recibido arriba en gloria.
Un misterio es algo que había estado oculto en la mente de Dios y que en algún momento es revelado y conocido por los hombres. La piedad tiene que ver con el amor de Dios al hombre pecador. Lo que fue revelado en cuanto a la piedad es algo indiscutiblemente grandioso. Dios mismo se manifestó en la persona del Señor Jesucristo, aunque fue rechazado por la nación de Israel, sin embargo, fue justificado en el Espíritu, por cuanto el Espíritu le capacitó para hacer todo tipo de señales, prodigios y milagros. Fue visto por los ángeles. Los ángeles tuvieron participación activa en varios episodios de la vida y ministerio del Señor Jesucristo. Predicado a los gentiles. El mensaje de Jesucristo no sólo llegó a los judíos sino a todos los no judíos, o los gentiles, en todo el mundo. Creído en el mundo habla de que en todo el mundo habrá personas que creen en él y le reciben como Salvador. No dice creído por todo el mundo, sino creído EN todo el mundo. Esto hace una gran diferencia. Finalmente el Señor Jesucristo fue recibido arriba en gloria, demostrando que él es Dios y por tanto su palabra es verdadera, su obra en la cruz es suficiente para perdonar a todo pecador que se acerca a él con fe, y que hoy está en la gloria de su Padre esperando el momento cuando vendrá otra vez para llevar a los que somos de él. Esta es la bendita esperanza de todos los creyentes.

LA BIBLIA DICE… es un ministerio sin fines de lucro, que se mantiene gracias a las oraciones y ofrendas de muchos hermanos alrededor del mundo, si Dios ha puesto en su corazón el deseo de apoyarnos, contáctese con nosotros para indicarle la forma de hacerlo y… antes de finalizar el programa de hoy quiero invitarle a visitar nuestra página Web y conocer la respuesta a la PREGUNTA DEL DÍA ¿Por qué Jesús cuando estuvo a punto de morir, no dijo Padre mío, Padre mío, sino Dios mío, Dios mío?. Nuestra dirección es: labibliadice.org en donde puede escuchar nuevamente el programa de hoy, le repito nuestra dirección triple w.labibliadice.org. Bendiciones y le esperamos en nuestra próxima edición.

Disponible en Internet en: http://www.labibliadice.org

Contenido publicado con autorización de:
La Biblia Dice
Av.Galo Plaza Lasso N63-183 y de los Cedros
Telf. 00593-2-2475563
Quito-Ecuador

Surgimiento de apóstoles y profetas

La Biblia Dice

Surgimiento de apóstoles y profetas

david-logacho-80x80

DAVID LOGACHO

alimentemos_el_almaDesde Ecuador se ha comunicado con nosotros a través del correo electrónico, un amigo oyente, para hacernos la siguiente consulta: Como estoy seguro será de su conocimiento, estamos ante una ola de surgimiento de apóstoles y profetas. ¿Qué piensa en cuanto a esto? Pregunto sobre esto porque tengo una amiga que asiste a una iglesia donde hay apóstoles y profetas y le están prediciendo lo que supuestamente le va a suceder en el futuro. ¿Cómo puedo aconsejar a mi amiga? Estoy preocupado por ella.

Gracias por su consulta amable oyente. Efectivamente, estamos mirando absortos la proliferación de apóstoles y profetas en medio de muchas iglesias evangélicas en toda América Latina. ¿Se ha preguntado por qué durante siglos, tal vez desde el segundo siglo hasta nuestro tiempo, no se hablaba de apóstoles y profetas en el cristianismo? Parece que es un movimiento muy moderno. ¿Será que la iglesia en general se equivocó por tanto siglos ignorando la presencia de apóstoles y profetas en su medio? Hace un par de semanas estaba escuchando a un predicador que hablaba sobre este moderno fenómeno y decía que según los que están dentro de esta moda, si alguien es pastor o anciano no es nadie, porque si quiere ser alguien debe tratar de ser al menos profeta, pero si puede aspirar a ser apóstol debe procurarlo más. Tal vez esta opinión sintetice el verdadero propósito detrás del surgimiento de tantos apóstoles y profetas. Existe un verdadero afán por encaramarse a las posiciones más altas, las de mayor jerarquía de modo que se pueda lograr el mayor respeto, la mayor autoridad, la mayor admiración de parte de los que están más abajo. Pero ¿Qué dice el Nuevo Testamento respecto a esta muy humana pero anti-bíblica manera de pensar? Para responder esta inquietud, permítame citar el pasaje bíblico en 1 Pedro 5:1-4. La Biblia dice: Ruego a los ancianos que están entre vosotros,  yo anciano también con ellos,  y testigo de los padecimientos de Cristo,  que soy también participante de la gloria que será revelada:

1Pe 5:2  Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros,  cuidando de ella,  no por fuerza,  sino voluntariamente;  no por ganancia deshonesta,  sino con ánimo pronto;

1Pe 5:3  no como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado,  sino siendo ejemplos de la grey.

1Pe 5:4  Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores,  vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria.

Estas palabras fueron escritas por Pedro, un genuino Apóstol. A pesar que como verdadero Apóstol, Pedro podía ordenar o exigir, no lo hace, sino que revestido de humildad ruega a los ancianos o pastores. Note que los ancianos o pastores de una iglesia local no están por encima de la congregación, sino que están entre la congregación. Esto significa que los ancianos o pastores no deben sentirse superiores al resto de la congregación. Son simplemente los primeros entre iguales. En esa posición están para servir no para ser servidos. Note lo que dice Marcos 10:42-45 Mas Jesús,  llamándolos,  les dijo:  Sabéis que los que son tenidos por gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas,  y sus grandes ejercen sobre ellas potestad.

Mar 10:43  Pero no será así entre vosotros,  sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor,

Mar 10:44  y el que de vosotros quiera ser el primero,  será siervo de todos.

Mar 10:45  Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido,  sino para servir,  y para dar su vida en rescate por muchos.

Pero volviendo a nuestro texto en 1 Pedro 5, Pedro, un genuino Apóstol dice a los ancianos o pastores: Yo anciano también con ellos. Pedro no se sentía de ninguna manera superior a los ancianos o pastores, sino que se ve a sí mismo como uno más, anciano también con ellos. Esto es algo que no se ve en la mayoría de los modernos apóstoles y profetas. Supe de uno que para poder ir a “ministrar” entre comillas en determinado país, pone como condición volar en primera clase junto a todo su equipo, hospedarse en un hotel de cinco estrellas, tener a su disposición un auto nuevo para que le lleve desde el hotel hasta la plataforma donde está el púlpito desde el cual va a predicar, y una guardia armada que mantenga a la gente a distancia en todo momento. Esto sin contar con los $20,000 que demandan recibir por cada evento. Pedro era tan diferente. Como genuino Apóstol, continúa señalando que él es testigo de los padecimientos de Cristo. Esto es un requisito indiscutible para ser genuino Apóstol de Jesucristo. Los requisitos para ser Apóstoles de Jesucristo aparecen con más detalle en Hechos 1:21-22 dice: Es necesario,  pues,  que de estos hombres que han estado juntos con nosotros todo el tiempo que el Señor Jesús entraba y salía entre nosotros,

Act 1:22  comenzando desde el bautismo de Juan hasta el día en que de entre nosotros fue recibido arriba,  uno sea hecho testigo con nosotros,  de su resurrección.

¿Quién se atrevería hoy en día afirmar que ha estado junto con los demás Apóstoles de Jesucristo todo el tiempo que el Señor Jesús estaba con ellos, comenzando desde el bautismo de Juan hasta el día en que fue ascendido al cielo? ¿Quién podría hoy en día decir como Pedro: Yo soy testigo de los padecimientos de Cristo? Nadie. Por tanto nadie puede hoy en día afirmar que es Apóstol de Jesucristo. Algunos dicen: Yo no soy Apóstol de Jesucristo, sino solamente apóstol, en el sentido que he sido enviado o comisionado por alguna iglesia local. Siendo así, ¿entonces por qué no usar la palabra misionero u obrero? Porque la clave está en usar la palabra apóstol por el supuesto prestigio que conlleva. Pablo siendo un genuino Apóstol de Jesucristo, dice que no es más que un anciano o pastor en medio de otros ancianos o pastores. Son muchos los que anhelan con vehemencia ser llamados apóstoles o profetas, ¿quién sabe que anhelarán ser llamados en un mañana? No han puesto atención a lo que el Señor Jesús dijo a los fariseos de su tiempo. Mateo 23:8-12 dice Pero vosotros no queráis que os llamen Rabí;  porque uno es vuestro Maestro,  el Cristo,  y todos vosotros sois hermanos.

Mat 23:9  Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra;  porque uno es vuestro Padre,  el que está en los cielos.

Mat 23:10  Ni seáis llamados maestros;  porque uno es vuestro Maestro,  el Cristo.

Mat 23:11  El que es el mayor de vosotros,  sea vuestro siervo.

Mat 23:12  Porque el que se enaltece será humillado,  y el que se humilla será enaltecido.

No hace falta anteponer un título como apóstol, profeta, reverendo y tantos otros más, antes de nuestro nombre para poder servir al Señor. Tal vez el título más honroso que alguien puede poner antes de su nombre es simplemente “hermano” Pedro también hace referencia al hecho de ser participante de la gloria que será revelada. Tal vez es una alusión a su experiencia en el monte de la Transfiguración, cuando junto a Jacobo y a Juan, otros genuinos Apóstoles, contemplo la gloria divina del Señor Jesús, la misma gloria que todos compartiremos cuando estemos con él en el cielo. Pero ni siquiera esto le hizo sentir superior a los otros ancianos o pastores. Luego Pedro exhorta a los ancianos o pastores a pastorear la grey de Dios entre la cual están ellos también. La grey no es del pastor o del anciano o de la denominación. La grey pertenece a Dios. Los ancianos o pastores deben cuidar de la grey de Dios no como ellos quieren sino como Dios quiere. No por fuerza, esto significa sin sentirse obligados a ello, sino voluntariamente, no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto. La ganancia deshonesta ocurre cuando se usa el oficio de anciano o pastor para sacar beneficio material personal. Un famoso apóstol afirmó que Dios le había revelado que estaba por sobrevenir un gran avivamiento sobre América Latina que cuyo fuego se iba a iniciar en Ecuador. Este apóstol supuestamente había sido enviado por Dios a Ecuador para imponer sus manos en pastores ecuatorianos de modo que lleguen a ser apóstoles y sean el instrumento que Dios use para este avivamiento. Los que querían tan honroso título tenían que pagar la módica cantidad de $5,000 dólares. ¿De cuando acá alguien tiene el poder de declarar a otro apóstol? ¿De cuando acá se vende el título de apóstol? Ni me imagino la cantidad de dinero que habrá acumulado este hombre de esta manera, porque el mismo cuento lo usó en varios otros países. La manera que un anciano o pastor debe cuidar de la grey de Dios es no como teniendo señorío sobre los que están a su cuidado. Esto significa sin ser un dictador. La forma correcta es siendo ejemplos de la grey. El ejemplo de vida que se ve en muchos apóstoles y profetas no es digno de imitarse. Los ancianos o pastores que ejercen bien su función serán galardonados por el Señor Jesucristo, el Príncipe de los pastores. El galardón o la recompensa será la corona incorruptible de gloria. Qué gran ejemplo que nos deja este genuino Apóstol quien a ningún momento se jactó de su posición como Apóstol, sino que se puso en el mismo nivel que todos los ancianos o pastores. Si esto lo tomaran en cuenta los ancianos o pastores de la actualidad no estarían buscando con tanto afán ser reconocidos como apóstoles o profetas.

Disponible en Internet en: http://www.labibliadice.org

Contenido publicado con autorización de:
La Biblia Dice
Av.Galo Plaza Lasso N63-183 y de los Cedros
Telf. 00593-2-2475563
Quito-Ecuador

Carácter: un atributo que hay que desenterrar

Carácter: un atributo que hay que desenterrar

chuck_swindoll

Charles R. Swindoll

alimentemos_el_almaConsidere las palabras de Salomón: “Las personas con integridad caminan seguras, pero las que toman caminos torcidos serán descubiertas.” (Proverbios 10:9). Antes de que continúe, me gustaría pedirle que vuelva a leer este versículo.

Job, después de haber sacado adelante a una familia, de haberse establecido en el mundo de los negocios y a una edad ya madura, “Era un hombre intachable, de absoluta integridad, que tenía temor de Dios y se mantenía apartado del mal” (Job 1:1).

José llegó a ser el sirviente personal de Potifar y luego fue encargado de las propiedades de su amo (Génesis 39:5).  Sin importar la circunstancia, ya sea con los demás trabajadores, administrando grandes sumas de dinero, sirviendo a los invitados o a solas con la esposa de Potifar, José era una persona confiable.

Daniel también es digno de recordar. Luego de que lo promovieron al cargo como el primer ministro, los que lo envidiaban “buscaron un motivo para acusar a Daniel” (Daniel 6:4), pero no lo lograron. Por más que lo intentaron, “pero no encontraron nada que pudieran criticar o condenar” (6:4).  Al igual que Job y José, Daniel caminaba seguro en su integridad. Él nunca tuvo temor de que le descubrieran algo.

¿Qué era lo que ellos tenían en común? ¿Eran perfectos? No, cada uno de ellos tenía sus imperfecciones. ¿Su vida era fácil? Lo dudo mucho. Un análisis detallado revela dificultades y dolores de cabeza que nos harían desfallecer. ¿Qué tal una presencia carismática, cuidadosamente orquestada por un departamento de relaciones públicas? Eso sería absurdo. ¿Una elocuencia impresionante? No lo creo. Podemos pensar en otras opciones pero todas serían igual de erradas que las mencionadas anteriormente.

Su común denominador era el carácter. Cada uno de estos hombres que he seleccionado de las Escrituras tenía un carácter moral muy bien definido. Es fácil pasar por alto ese ingrediente esencial entre los líderes actuales. . . especialmente durante un año electoral.

Desafortunadamente, nos hemos acostumbrado a pasar por alto el estilo de vida engañoso o secreto. Con frecuencia escuchamos que no es posible encontrar personas que valoran la honestidad y modelan la responsabilidad, quienes promueven la justicia, la lealtad y respeto por otros,  o que tengan convicciones firmes, y eso nos hace pensar que no es posible tener esas cualidades. Recientemente escuché que alguien dijo: “Estamos votando para elegir un presidente, no un papa”. A esta analogía yo digo “¡Qué tontería!”.

Tal vez piense que soy anticuado o idealista pero desearía que desenterráramos y restaurásemos la importancia del carácter. Por mucho tiempo ha estado enterrado. El carácter debe ocupar el primer lugar cuando se buscan empleados en un ambiente laboral. Debe ser un aspecto que no se negocia entre aquellos que ocupan un lugar de liderazgo en nuestras escuelas, ciudades, estados y por sobre todo en las iglesias y en la nación. Es lo que los padres desean inculcar en sus hijos. Es lo que una gran madre o un gran padre espera ver en las novias o novios de sus hijos. Es la cualidad fundamental que esperamos de aquellos que trabajan con nosotros. Tal vez no lo digamos en voz alta, pero internamente, todos deseamos tener carácter. Cuando nos hace falta nos damos cuenta de ello, resentimos no tenerlo. Se puede decir que el carácter es la médula espinal de la grandeza.

Si eso es así, ¿por qué no se habla de ello con frecuencia? Quizá porque la mayoría de nosotros hemos llegado a creer que no tenemos el derecho de exigirlo. Después de todo, como dice el dicho, “nadie es perfecto”.

Repito, requerimos carácter, no perfección.  Desde los comienzos de la nación, cuando aquellos grandes hombres y mujeres que no eran perfectos ocupaban posiciones de liderazgo, la sociedad podía notar en ellos lo que era tener una virtud genuina, dignidad, dominio propio,  resolución, determinación, fuerza de voluntad, pureza moral, integridad personal y patriotismo sacrificial. Ellos fueron seleccionados y elegidos porque eran ejemplos en el liderazgo público y en su vida privada. El hecho que algunos no vivieran  a la medida de esos parámetros, no significa que el ideal debería cambiar.

Salomón tenía razón. Aquellos que tienen integridad caminan seguros, sin temor que les descubran una falta. Si hombres como Job, José y Daniel pudieron demostrar carácter en los tiempos más difíciles, nosotros también podemos hacerlo–hoy.

Y ya que podemos, debemos hacerlo.

– See more at: https://visionparavivir.org/ministerio/articulos/caracter-atributo-hay-desenterrar#sthash.9DARE6JD.dpuf