Tesoros en Cristo

Tesoros en Cristo

“Por tanto, si hay alguna consolación en Cristo, si algún consuelo deamor, si alguna comunión del Espíritu, si algún afecto entrañable, si
alguna misericordia” (Fil. 2:1).

Cuando todos los valores desaparecen en nuestro mundo, en Cristo tenemos
cuanto nossea necesario. El apóstol no supone sino que afirma lo que hay en el
Señor, literalmente dice: ya que hay en Cristo. Todas las bendiciones se alcanzan en
Él y sólo unidos a Él se pueden disfrutar las cuatro que siguen.

Primero hay consolación. La idea es que Jesús viene a nuestro lado para
ayudarnos en el modo de andar en el camino de la vida cristiana. Cuando las
fuerzas flaquean o la senda se cubre por la niebla del conflicto, la luz brilla firme en
Cristo alumbrando el paso estrecho y peligroso. Él es además ejemplo para el modo
de obrar en cada momento, basta con “correr con paciencia la carrera que tenemos
por delante, puestos los ojos en Jesús” (He. 12:1-2).

En Cristo hay también consuelo de amor. Es un mensaje que descansa en Su
propia gracia. El amor con que Dios nos ama se expresa en Jesús, que me amó y se
entregó por mí (Gá. 2:20b). No tendremos estímulo para el compromiso de vida si
no es en el amor de Cristo. Muchas veces buscamos que alguien nos muestre amor
y nos desalentamos al no encontrarlo, cuando el Señor nos está amando siempre,
en cualquier momento, en cualquier circunstancia. Vivimos rodeados de Su amor y
podemos sentirlo en la medida en que estemos en comunión con Él.

Además tenemos la comunión en el Espíritu. Él une a cada creyente con Cristo, y
nos une unos a otros como miembros en Su cuerpo. Esta es una unión eterna. La
comunión horizontal de los creyentes es el resultado de la unión vertical de cada
uno con Dios mismo (1 Jn. 1:3). No estamos solos y aislados en el mundo,
formamos parte de una gran familia celestial, hijos del mismo Padre y herederos de
todas las riquezas en Cristo.

En el Señor hay afecto entrañable. Lo que Dios nos mostró debe ser también
nuestra experiencia. No tenemos que esperar que otros nos muestren amor, nuestra
bendición es amar a todos desinteresadamente como hemos sido amados por Dios.

Así lo hacía Pablo: “Dios me es testigo de cómo os amo a todos con el entrañable
amor de Jesucristo” (Fil. 1:8). El Espíritu traslada a cada uno el amor de Cristo para
que podamos amar a todos, “aunque amando más sea amado menos” (2 Co. 12:15).

En Jesús encuentro también misericordia. Es el amor compasivo que me muestra
en todas mis aflicciones. Ese es el amor que permite amar al miserable. Son los
brazos del padre extendiéndose para abrazar al pródigo que vuelve harapiento,
sucio y miserable (Lc. 15:20). Se que no hay justificación a mis caídas, ni disculpas a
mis fracasos, pero también se que en el Señor hay siempre misericordia para mí. No
hay razón para vivir en la tristeza y la desesperanza, si tengo todo cuanto preciso
en Cristo. Tan sólo necesito vivir en plena comunión con Él. La fuente del amor, del
consuelo y de la misericordia está corriendo para que pueda satisfacer toda mi sed
espiritual. No hay nada que me impida tomar de ella ahora cuanto necesite.
Señor, dame siempre de esa agua para que no tenga sed.

Samuel Pérez Millos, es pastor en la Iglesia Evangélica Unida de la ciudad de Vigo, España, desde el 26 de septiembre de 1981. – Cursó los estudios de Licenciatura en Teología, en el Instituto Bíblico Evangélico, graduándose el 10 de junio de 1975.

http://www.perezmillos.com/

PSICOHEREJÍA

PSICOHEREJÍA

El legado de C. G. Jung a la Iglesia

Martin y Deidre Bobgan

Traducción del inglés: Santiago Escuain

La abrumadora mayoría de cristianos probablemente nunca habrán oído hablar de C. G. Jung, pero su influencia en la iglesia es enorme y afecta a los sermones, libros y actividades, como en el prolífico empleo del Indicador de Tipo Myers-Briggs (MBTI) por parte de los seminarios y organizaciones misioneras. Un actual y popular ejemplo del legado de Jung se puede ver en el libro de Robert Hicks The Masculine Journey [El viaje masculino], que fue dado a cada uno de los 50.000 hombres asistentes a la conferencia de 1993 de los Promise Keepers. Los cristianos necesitan aprender lo suficiente acerca de Jung y sus enseñanzas para quedar advertidos y prevenidos.

El legado de Jung a la «psicología cristiana» es a la vez directo e indirecto. Algunos profesantes cristianos, influidos por las enseñanzas de Jung, integran aspectos de la teoría jungiana en su propia práctica de la psicoterapia. Puede que incorporen sus conceptos acerca de los tipos de personalidad, del inconsciente personal, del análisis de los sueños y de varios arquetipos en su propio intento de comprender y aconsejar a sus clientes. Otros cristianos han sido influidos más indirectamente al implicarse en sanidad interior, en el seguimiento de programas de doce pasos, o al haber asumido el Indicador de Tipo Myers-Briggs, que está basado en los tipos de personalidad de Jung y que incorpora sus teorías de introversión y extroversión.


Jung y Freud

El legado de Jung no ha sido positivo para el cristianismo. Desde su principio, la psicoterapia ha minado las doctrinas del cristianismo. Las actitudes de Sigmund Freud hacia el cristianismo eran evidentemente hostiles, porque creía que las doctrinas religiosas son todas ilusorias, y designó a toda religión como «la neurosis obsesiva universal de la humanidad».1 Su seguidor durante un tiempo y colega Carl Jung, por otra parte, puede no ser tan evidente en su desdén del cristianismo. Sin embargo, sus teorías han disminuido desdeñosamente las doctrinas cristianas al situarlas al mismo nivel que las de todas las religiones.

Aunque Jung no llamó a la religión una «neurosis obsesiva universal», sí que consideró a todas las religiones, incluyendo el cristianismo, mitologías colectivas no reales en esencia, pero ejerciendo un efecto verdadero sobre la personalidad humana. El doctor Szasz describe la diferencia entre las teorías psicoanalíticas de los dos hombres de esta manera: «Así, en opinión de Jung las religiones son apoyos espirituales indispensables, mientras que en la de Freud son muletas ilusorias.»2 En tanto que Freud argumentaba que las religiones son engañosas y por lo tanto malas, Jung mantenía que todas las religiones son cosa imaginaria pero buena. Ambas posturas son anticristianas: la una niega el cristianismo, y la otra lo mitologiza.

Tras haber leído La interpretación de los sueños de Freud, Jung contactó con Freud y se estableció una amistad de mutua admiración que persistió alrededor de ocho años. Aunque Jung sirvió durante cuatro años como primer presidente de la Asociación Psicoanalítica Internacional, la rotura entre Jung y Freud fue total. Jung divergía de Freud en varios puntos, en particular acerca de la teoría de Freud acerca del sexo. Además, Jung había ido desarrollando su propia teoría y metodología, conocida como psicología analítica.


El inconsciente colectivo

Jung enseñaba que la psique se compone de varios sistemas, incluyendo el inconsciente personal con sus complejos y un inconsciente colectivo con sus arquetipos. La teoría de Jung de un inconsciente personal es muy similar a la creación freudiana de una región que contiene las experiencias reprimidas, olvidadas o ignoradas. Sin embargo, Jung consideraba el inconsciente personal como un «una capa más o menos superficial del inconsciente.» Dentro del inconsciente personal se encuentran lo que él denominó «complejos con tonos de sentimientos». Dijo que «constituyen la faceta personal y privada de la vida psíquica».3 Se trata de los sentimientos y de las percepciones que se organizan alrededor de personas significativas o acontecimientos relevantes en la vida de la persona.

Jung creía que había una capa más profunda y más significativa del inconsciente, que él designó como el inconsciente colectivo, y que identificaba como arquetipos, que consideraba como innatos, inconscientes y generalmente universales. El inconsciente colectivo de Jung ha sido descrito como un «almacen de trazas de memorias latentes heredadas del pasado atávico del hombre, un pasado que incluye no sólo la historia racial del hombre como especie separada, sino también sus antepasados prehumanos o animales».4 Por tanto, la teoría de Jung incorpora la teoría de la evolución de Darwin así como la antigua mitología. Jung enseñó que este inconsciente colectivo es compartido por todas las personas, y que por tanto es universal. Sin embargo, por cuanto es inconsciente, no todas las personas son capaces de acceder al mismo. Jung contemplaba elinconsciente colectivo como la estructura fundamental de la personalidad, sobre las que se edifican el inconsciente personal y el ego. Debido a que creía que los fundamentos de la personalidad son ancestrales y universales, estudió las religiones, la mitología, los rituales, los símbolos, los sueños y las visiones. Dice él:

Todas las enseñanzas esotéricas tratan de aprehender los acontecimientos invisibles en la psique, y todas demandan una autoridad suprema para sí mismas. Lo que es cierto del folklore primitivo es cierto incluso en mayor grado de las religiones de influencia mundial. Contienen un conocimiento revelado que fue originalmente oculto, y exponen en gloriosas imágenes los secretos del alma.5


El concepto que tenía Jung del cristianismo

Sin embargo, debido a que Jung dejó lugar para la religión, muchos cristianos se sintieron más cómodos con sus ideas. Por esto es importante considerar las actitudes de Jung hacia el cristianismo. El padre de Carl Jung fue un ministro protestante, y Jung experimentó aspectos de la fe cristiana mientras fue creciendo. Escribió lo siguiente acerca de su temprana experiencia con la Santa Comunión, que parece estar relacionada con sus ideas posteriores acerca de que las religiones son sólo mitos:

Lentamente llegué a comprender que esta comunión había sido una experiencia fatal para mí. Había resultado hueca; más aún, resultó ser una pérdida total. Sabía que nunca podría volver a participar en esta ceremonia. «Bueno, esto no es religión en absoluto», pensé: «Es la ausencia de Dios; la iglesia es un lugar al que no debería ir. Ahí no hay vida, sino muerte.»6

En base de aquel significativo incidente, Jung pudo haber procedido a negar todas las religiones; pero no lo hizo. En lugar de ello, vio evidentemente que la religión era algo muy significativo para muchas personas y que las religiones podían ser útiles como mitos. Su decisión de considerar todas las religiones como mitos fue posteriormente influída por su perspectiva del psicoanálisis. Según Viktor von Weizsaecker, «C. G. Jung fue el primero en comprender que el psicoanálisis pertenecía a la esfera de la religión».7 Que las teorías de Jung constituyen una religión se puede ver en su consideración de Dios como el inconsciente colectivo, y por ello presente en el inconsciente de cada persona. Para él, las religiones revelaban aspectos del inconsciente y podían así acceder a la psique de la persona. También empleó los sueños como vías de entrada a la psique para la propia comprensión y autoexploración. La religión era sólo un instrumento para acceder al yo y si una persona quería emplear para ello símbolos cristianos, pues ya le estaba bien.


El espíritu guía de Jung

Debido a que Jung transformó el psicoanálisis en un tipo de religión, es también considerado como psicólogo transpersonal así como teórico del psicoanálisis. Se implicó profundamente en ocultismo, practicó la necromancia y tuvo contacto diario con espíritus descarnados, a los que designó como arquetipos. Mucho de lo que escribió fue inspirado por estas entidades. Jung tenía su propio espíritu familiar al que llamaba Filemón. Al principio pensaba que Filemón era parte de su propia psique, pero más adelante descubrió que Filemón era más que una expresión de su propio ser interior. Jung dice:

Filemón y otras figuras de mis fantasías me dieron a saber el conocimiento crucial de que hay cosas en la psique que yo no produzco, sino que se producen a sí mismas y tienen su propia vida. Filemón representaba una fuerza que no era yo mismo. En mis fantasías tuve conversaciones con él, y él dijo cosas que yo no había pensado de manera consciente. Porque observé con claridad que era él quien hablaba, y no yo. … Psicológicamente, Filemón representaba un conocimiento superior. Para mí era una figura misteriosa. En ocasiones me parecía muy real, como si fuera una personalidad viviente. Paseaba con él jardín arriba y abajo, y fue para mí lo que los indios llaman un guru.8

Se puede comprender por qué Jung es tan popular entre los seguidores de la Nueva Era.

 


La meta de Jung para el psicoanálisis era que llegase a ser una religión integral.


 

La influencia de Jung sobre AA

Jung también abrió el camino para el desarrollo de Alcohólicos Anónimos. El cofundador Bill Wilson escribió lo siguiente en una carta a Jung en 1961:

Esta carta de inmenso agradecimiento ha estado pendiente durante mucho tiempo. … Aunque seguramente habrá oído acerca de nosotros [AA], dudo que usted sea consciente de que una cierta conversación que tuvo una vez con uno de sus pacientes, un tal señor Roland H., en la década de los treinta, tuvo un papel crucial en la constitución de nuestra agrupación.9

Wilson prosiguió la carta recordando a Jung de lo que le había «contado abiertamente [a Roland H.] de su situación desesperada», que estaba más allá de la ayuda que le pudiera ofrecer la medicina o la psiquiatría. Wilson escribió: «Esta declaración sincera y humilde de su parte fue indudablemente la primera piedra fundamental sobre la que nuestra agrupación ha sido entonces edificada.» Cuando Roland H. preguntó a Jung si había alguna esperanza para él, Jung «le dijo que podría haberla, siempre que pudiera pasar por una experiencia espiritual o religiosa: en resumen, una conversión genuina.» Wilson proseguía en su carta: «Usted le recomendó que se situase en una atmósfera religiosa y que tuviera esperanza.»10 Por lo que respecta a Jung, no había necesidad de doctrina ni contenido de fe, sino sólo una experiencia.

 


Los cristianos se implican en la religión de Jung cuando integran sus conceptos acerca del hombre y de la deidad al asimilar sus teorías, terapias y conceptos.


 

Es importante observar que Jung no podía referirse a la conversión al cristianismo, porque por lo que respecta a Jung toda religión es simplemente mito una manera simbólica de interpretar la vida de la psique. Para Jung, la conversión significaba sencillamente una dramática experiencia total que alteraría profundamente la perspectiva de la persona acerca de la vida. Jung mismo había rechazado abiertamente el cristianismo y se había lanzado a la idolatría. Reemplazó a Dios por una miríada de arquetipos mitológicos.

La respuesta de Jung a la carta de Wilson incluía la siguiente afirmación acerca de Roland H.:

Su deseo por el alcohol era el equivalente, a un nivel bajo, de la sed espiritual de nuestro ser por la plenitud; expresándolo en lenguaje medieval: la unión con Dios.11

En su carta Jung menciona que en latín se emplea la misma palabra para alcohol que para «la más elevada experiencia religiosa». También en inglés, lo mismo que en castellano, se hace referencia al alcohol como espíritu. Pero conocimiento la teología de Jung y sus intimidades con un espíritu familiar, se debe llegar a la conclusión de que el espíritu al que se refiere él no es el Espíritu Santo, y que el dios al que se refiere no es el Dios de la Biblia, sino un espíritu fraudulento que se presenta como ángel de luz y que lleva a muchos a destrucción.


La blasfemia de Jung

El neopaganismo de Jung y su deseo de reemplazar el cristianismo con su propio concepto de psicoanálisis se puede ver en una carta que escribió a Freud:

Me imagino una tarea mucho más delicada y integradora para [el psicoanálisis] que la alianza con una fraternidad ética. Creo que debemos darle tiempo para que se infiltre en personas de muchas procedencias, que avive entre los intelectuales un sentimiento hacia los símbolos y los mitos, para que muy gentilmente transforme a Cristo de vuelta al hechicero dios del vino, que era, y de esta manera absorber aquellas fuerzas extáticas instintivas en el cristianismo para el propósito único de hacer del culto y del mito sagrado lo que habían sido antes: una fiesta borracha de gozo donde el hombre recuperaba el carácter y la santidad de un animal.12

De esta manera, la meta de Jung para el psicoanálisis debía ser una religión global superior al cristianismo, reduciendo la verdad del cristianismo a mito y transformando a Cristo en un «hechicero dios del vino.» La respuesta de Dios a tal blafemia se puede ver en el Salmo 2:

¿Por qué se amotinan las gentes,
Y los pueblos piensan cosas vanas?
Se levantarán los reyes de la tierra,
Y los príncipes consultarán unidos
Contra Jehová y contra su ungido,
diciendo:
Rompamos sus ligaduras,
Y echemos de nosotros sus cuerdas.
El que mora en los cielos se reirá;
El Señor se burlará de ellos.
Luego hablará a ellos en su furor,
Y los turbará con su ira.

Los cristianos se implican en la religión de Jung cuando integran sus conceptos acerca del hombre y de la deidad al asimilar sus teorías, terapias y conceptos que se han filtrado a través de otras psicoterapias, a través de programas de doce pasos, a través de la curación interior, a través del análisis de los sueños, y a través de los tipos y pruebas de personalidad.


Fuente: Pyschoheresy Awareness Newsletter, Volumen 4, número 4, Julio/Agosto 1996 – Con permiso de PsychoHeresy Awareness Ministries – 4137 Primavera Road – Santa Barbara, CA 93110

Puede consultar el artículo original en: http://www.pamweb.org/jungleg.html

O visite la página web de PsychoHeresy Awareness Ministries para consultar toda su documentación en inglés:

 


NOTAS

1. Sigmund Freud. The Future of an Illusion [El futuro de una ilusión], trad. al inglés y editado por James Strachey. New York: W. W. Norton and Company, Inc., 1961, p. 43. Vuelve al texto
2. Thomas Szasz. The Myth of Psychotherapy, Garden City: Doubleday/Anchor Press, 1978, p. 173. Vuelve al texto
3. C. G. Jung. The Archetypes and the Collective Unconscious, 2(a) Ed., trad. al inglés por R. F. C. Hull. Princeton: Princeton University Press, 1969, p. 4. Vuelve al texto
4. Calvin S. Hall y Gardner Lindzey. Theories of Personality. New York: John Wiley & Sons, Inc., 1957, p. 80. Vuelve al texto
5. Jung, The Archetypes and the Collective Unconscious, op. cit., p. 7. Vuelve al texto
6. C. G. Jung. Memories, Dreams, Reflections, ed. por Aniela Jaffe, tradu. por Richard y Clara Winston. New York: Pantheon, 1963, p. 55. Vuelve al texto
7. Viktor von Weizsaecker, «Reminiscences of Freud and Jung.» Freud and the Twentieth Century, B. Nelson, ed. New York: Meridian, 1957, p. 72. Vuelve al texto
8. Jung, Memories, Dreams, Reflections, op. cit., p. 183. Vuelve al texto
9. «Spiritus contra Spiritum: The Bill Wilson/C. G. Jung Letters: The Roots of the Society of Alcoholic Anonymous.» Parabola, Vol. XII, N(o) 2, mayo 1987, pág. 68. Vuelve al texto
10. Ibid., p. 69. Vuelve al texto
11. Ibid., p. 71. Vuelve al texto
12. C. G. Jung citado por Richard Noll. The Jung Cult. Princeton University Press, 1994, p. 188. Vuelve al texto

 

© SEDIN 1997


SEDIN
Servicio Evangélico – Documentación – Información
Apartat 2002
08200 SABADELL
(Barcelona) ESPAÑA

http://www.sedin.org/propesp/X0163_ju.htm

UNA PROCLAMACIÓN PRESIDENCIAL VERGONZOSA

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UNA PROCLAMACIÓN PRESIDENCIAL VERGONZOSA

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Moisés Pinedo

Si está pendiente de las noticias en los Estados Unidos, entonces sabrá que el Presidente Obama ha proclamado nuevamente a junio de este año como el “Mes del Orgullo LGBT”. No, esta celebración no es debido a algún logro honorable, sino es una proclamación a celebrar el orgullo lesbiano, homosexual, bisexual y transexual. Aquí tiene la traducción de algunas porciones de la declaración oficial emitida por la Casa Blanca el 31 de mayo:

«Desde nuestra fundación, Norteamérica ha avanzado en un camino sin término para llegar a ser una Unión más perfecta. Este viaje, encabezado por personas de pensamiento renovador que han puesto la mira en alcanzar un mañana más resplandeciente, nunca antes ha sido más fácil o tranquilo. La lucha por la dignidad e igualdad para la gente lesbiana, homosexual, bisexual y transexual se refleja en la dedicación incansable de los partidarios y aliados que se esfuerzan por forjar una sociedad más incluyente. Ellos han promovido progreso extenso al cambiar corazones y mentes y al demandar trato equivalente—bajo nuestras leyes, de nuestras cortes y en nuestra política. Este mes [junio de 2016—MP], reconocemos todo lo que han hecho para traernos a este punto, y nos comprometemos nuevamente a doblar el arco de nuestra Nación a favor de la justicia…
POR TANTO, AHORA, YO, BARACK OBAMA, Presidente de los Estados Unidos de América, en virtud de la autoridad investida en mí por la Constitución y las leyes de los Estados Unidos, proclamo aquí a junio de 2016 como el Mes del Orgullo Lesbiano, Homosexual, Bisexual y Transexual. Invoco a la gente de los Estados Unidos a eliminar el prejuicio dondequiera que exista y a celebrar la gran diversidad del pueblo norteamericano (Obama, 2016).»

Esta proclamación presidencial vergonzosa, que ha sido ratificada anualmente por Barack Obama (como también emitida por Bill Clinton en 2000—vea Clinton, 2000) a favor de la corrupción social tiene paralelo en las proclamaciones de gobernantes desprovistos de reverencia ante el Dios moral y Su Palabra santa (Daniel 3; 1 Reyes 12:25-33).

UNA AFRENTA A LA FUNDACIÓN NORTEAMERICANA

Aunque la proclamación presidencial hace referencia a la fundación y Constitución norteamericana, en realidad es una burla al principio nacional y legal de los Estados Unidos. Barack Obama tiene la misma Constitución que los fundadores de los Estados Unidos elaboraron; sin embargo, los fundadores nunca pretendieron que se torciera la Constitución para promover/celebrar el libertinaje sexual y otras perversiones sociales. De hecho, los fundadores condenaron severamente la homosexualidad, y consideraron la aceptación de tal comportamiento como una socavación de la fundación moral nacional.

Don William Blackstone, abogado, jurista y doctor de ley, escribió los Comentarios de la Ley de Inglaterra que llegaron a ser la fuente principal que los fundadores de los Estados Unidos usaron. En sus comentarios, hizo referencia a la homosexualidad como “un crimen muy detestable”, “en contra de la naturaleza”, “una ofensa de una naturaleza tan oscura”, “cuya mención es una deshonra para la naturaleza humana”. También registró los castigos severos y penales que conllevaba (Blackstone, 1769, 4.15.215-216).

Mientras servía como Comandante en Jefe del Ejército Continental, el padre de los Estados Unidos, George Washington, fue notificado de un homosexual en el ejército. Inmediatamente el general emitió órdenes para echar definitivamente del ejército al ofensor. Él decretó tal sentencia “con aborrecimiento y repugnancia por tales crímenes infames” (“Órdenes Generales”, 1778).

Las 13 colonias originales de los Estados Unidos consideraron la homosexualidad como una ofensa criminal, y finalmente lo hizo cada uno de los 50 estados, estableciendo penas severas, incluyendo la pena capital (Barton, 2000, pp. 306, 482). Thomas Jefferson, Padre de la Declaración de Independencia y tercer presidente de los Estados Unidos, incluso propuso el “desmembramiento” como la pena para la homosexualidad en su estado natal de Virginia (Jefferson, 1781, Pregunta 14). [NOTA: Los datos anteriores fueron abreviados de Miller, 2008].

UNA AFRENTA AL DIOS DE LA BIBLIA

Pero esta declaración presidencial también es una burla ante el Creador santo de la raza humana. Al finalizar su declaración, Barack Obama añadió:

«EN FE DE LO CUAL, aquí firmo con mi puño este treinta y uno de mayo, en el año de nuestro Señor dos mil dieciséis, y de la Independencia de los Estados Unidos de Norteamérica el año doscientos cuarenta (2016, énfasis añadido).»

¡Es repulsivo incluso hacer referencia al Señor en el mismo contexto de esta declaración impía! Esta proclamación revela que, como nación, el Dios de la Biblia no es realmente “nuestro Señor”. En el Antiguo Testamento, el Señor destruyó con fuego a dos naciones por este mismo pecado de sodomía (Génesis 19). También advirtió: “No te echarás con varón como con mujer; es abominación” (Levítico 18:22). En el Nuevo Testamento, describió al mundo gentil como entregado “a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres” (Romanos 1:26-27, énfasis añadido). Y luego decretó que “los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se complacen con los que las practican” (Romanos 1:32; 1 Corintios 6:9).

Aunque el Dios del cielo es amor (1 Juan 4:8) y ama a toda persona (Juan 3:16), y Sus seguidores deben amar también a todos los hombres (Mateo 22:37-39), el pecado (incluyendo la inmoralidad de todo tipo) no debe ser aprobado y mucho menos celebrado. Esta proclamación presidencial, emitida por líderes que carecen de interés y temor reverente ante las Escrituras sagradas, simplemente revela cuán lejos los Estados Unidos ha llegado en el viaje a la destrucción moral y social.

NOTA: Para un estudio adicional en cuanto a la homosexualidad y lo que la Biblia dice al respecto, lea nuestros siguientes artículos:

Referencias

Barton, David (2002), Intención Original [Original Intent] (Aledo, TX: Wallbuilders).

Blackstone, William (1769), Comentarios de las Leyes de Inglaterra [Commentaries on the Laws of England], Universidad Yale, http://www.yale.edu/lawweb/avalon/blackstone/bk4ch15.htm.

Clinton, William (2000), “Proclamación 7316—Mes del Orgullo Homosexual y Lesbiano, 2000” [“Proclamation 7316—Gay and Lesbian Pride Month, 2000”], GPO, https://www.gpo.gov/fdsys/pkg/FR-2000-06-06/pdf/00-14440.pdf.

Miller, Dave (2008), “Los Fundadores sobre la Homosexualidad” [“The Founders on Homosexuality”], Apologetics Press, http://apologeticspress.org/apcontent.aspx?category=7&article=1126.

Obama, Barack (2016), “Proclamación Presidencial—Mes del Orgullo LGBT, 2016” [“Presidential Proclamation—LGBT Pride Month, 2016”], La Casa Blanca, https://www.whitehouse.gov/the-press-office/2016/05/31/presidential-proclamation-lgbt-pride-month-2016.

“Órdenes Generales de George Washington, Marzo 14, 1778” [“George Washington, March 14, 1778, General Orders”] (1778), Los Documentos de George Washington en la Biblioteca del Congreso, 1741-1799, http://memory.loc.gov/cgi-bin/query/r?ammem/mgw:@field(DOCID+@lit (gw110081)).

Moisés Pinedo es el fundador, editor y uno de los escritores de EB Global. Cursó estudios en la Escuela Bíblica de las Américas en Panamá. Ha laborado como traductor y escritor paraApologetics Press y House to House. Él es el autor de una variedad de libros, artículos y herramientas bíblicas.

Derechos en español © 2015 por www.ebglobal.org.

Sexualidad con Propósito

Sexualidad con Propósito

DavidHormachea

David hormachea

La intimidad en la vida matrimonial es una experiencia única que nos da una gran realización. Pero muchas veces, por ignorancia, rebelión o por motivos de intuición personal o pasión, las parejas no logran el diseño divino, y encaran conflictos humanos serios.

Algunas áreas acerca de la intimidad que son cubiertas en este libro son: Conceptos incorrectos de intimidad Ignorancia acerca de la sexualidad Cuando es necesario buscar ayuda profesional La búsqueda por una intimidad sexual Elementos necesarios para vida matrimonial

Sexualidad con Propósito 1

Sexualidad con Propósito 2

Sexualidad con Propósito 3

 

David Hormachea nació en Punta Arenas, Chile. Obtuvo su maestría en Artes y Teología, un Doctorado en Divinidades y la preparación para ser consejero familiar en la Universidad de Biola. David Hormachea es pastor de la Primera Iglesia Cristiana, en Santa Ana, California. Es el presidente y orador de la de la organización de ayuda para la familia «De regreso al hogar». Ha producido programas de radio y televisión y ha escrito libros y producido series en audio y vídeo relacionados con la familia. El Dr. Hormachea fue la voz hispana del programa de Chuck Swindoll «Insight for Living», llamado «Visión para Vivir». David está casado con Nancy y tienen cuatro hijos y una nieta.

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Cómo practicar el dominio propio

JuneHunt

June Hunt
Cómo practicar el dominio propio

Un hábito es un patrón de conducta involuntario que se adquiere por repetición continua. Posteriormente, hábito llegó a significar “patrón de conducta adquirido por la repetición continua que refleja el carácter de una persona”. En la Biblia encontramos entretejido este mismo concepto: Los hábitos definen nuestro carácter. Si somos cristianos, estamos llamados a revestirnos con el hábito de Cristo, para que realmente podamos reflejar su carácter.

LOS HÁBITOS PUEDEN SER BENÉFICOS Y PROVECHOSOS  O  PUEDEN SER MALOS Y DESTRUCTIVOS.

Un perro pastor alemán puede entrenarse para ser cómplice feroz de un complot perverso. Sin embargo, ese mismo perro, con su asombrosa inteligencia, puede adiestrarse para ser guía y fiel compañero de los ciegos. ¡Esa es una conducta aprendida! De la misma manera, los hábitos son conductas aprendidas que ejercen una enorme fuerza en la vida y pueden ser para bien o para mal. Los hábitos pueden ser cristocéntricos o egocéntricos… virtud o vicio… bella o bestia en potencia.

La mayoría de nosotros somos muy buenos para justificar nuestro comportamiento. Somos tan eficientes en ello, que muchos de nuestros hábitos indeseables permanecen ocultos… ¡aun para nosotros mismos! Quizá escondemos la verdad pensando: “En realidad no se nota, ¿que hay de malo en ello?” Los corintios tenían su propio lema. Decían:“Todo me es lícito”.

Sin embargo, Pablo advierte que aunque ya hemos sido liberados de la condenación de la ley, somos responsables de los hábitos “desequilibrados”, es decir, de los que se salen de control. Considere la siguiente pregunta: “¿Me dominan mis malos hábitos?

Baje la Referencia Rápida gratuitamente:

La Hábitos

Dios Dice

“ O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios”. (1 Corintios 6:19-20)

Más versos
1 Corintios 6:12, Eclesiastés 7:18, 2 Pedro 2:19, Salmo 139:23-24, Romanos 6:11

http://http://www.esperanzaparaelcorazon.org/2012/03/habitos/

Sexting

Sexting

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Mary Kassian

(Precaución: Este artículo puede contener material explícito que no es apropiado para jóvenes)

¿Qué consigues cuando mezclas los celulares con una cultura de chicas que se volvieron salvajes? Sexting. Es una práctica mediante la cual mujeres jóvenes envían mensajes a sus novios o pretendientes con fotos desnudas o parcialmente desnudas. Es la última locura. Y ha ido en aumento.

Una encuesta a 1,280 adolescentes y jóvenes adultas-conducida por una empresa líder global en investigación sobre adolescentes y jóvenes en sus 20’s -reporta que una de cada cinco adolescentes (22%)-y 11% de adolescentes entre 13-16 años-dicen que han enviado, o posteado en internet, imágenes de ellas mismas, semidesnudas. Estas imágenes también corren rápidamente: un tercio (33%) de los adolescentes y un cuarto (25%) de las adolescentes dicen que les han compartido imágenes desnudas o semidesnudas enviadas en privado. Las estadísticas sobre adultos jóvenes entre 20 a 26 años son todavía impactantes. Más de un tercio (36%) de las mujeres adultas jóvenes han enviado o posteado imágenes de sí mismas, desnudas o semidesnudas.

sexting-_headerLas agencias de cumplimiento de las leyes están luchando cómo manejar este fenómeno. En algunos casos en Estados Unidos, los fiscales han amenazado con imponer cargos por pornografía infantil a los adolescentes que reciben o envían estos mensajes. En Pensilvania, un fiscal amenazó con procesar tres adolescentes con traficar pornografía infantil luego de que fotos de ellas sin sujetadores o en su ropa interior terminaron en los teléfonos de sus compañeros de clases. La condenación podría conllevar prisión o ser registrado como ofensor sexual. Para evitar esas sanciones, el fiscal ofreció que las jóvenes participaran en un programa de 5 semanas de re-educación, donde pudieran discutir lo que habían «hecho mal» y «qué significa ser una joven». Pero sus padres y la Sociedad de Libertades Civiles estadounidenses intervinieron. Argumentaron que estas jóvenes tenían todo el derecho de enviar esas fotos.

Hay tanto que podría decirse acerca de esto, pero lo que me resulta interesante, fue la insistencia del fiscal de que las jóvenes necesitaban ser re-educadas acerca de lo que «significa ser una joven». La ironía de esta situación es que las acciones de estas jóvenes están completamente alineadas con la definición de esta cultura de lo que es femineidad.

La razón por la que ellas hacen sexting es porque se les ha re-educado acerca de lo que significa ser una joven. Son los primeros frutos de una cultura verdaderamente feminista. Se les ha enseñado -y realmente lo creen-que las mujeres tienen el derecho y el poder de hacer y ser cualquier cosa que ellas quieran. ¡Las mujeres se definen a sí mismas! Por lo tanto, en sus mentes ellas no han hecho nada malo. Sexting es otra forma de expresión del poder de las chicas. No es otra cosa que la aplicación práctica del mantra de Betty Friedan de que «¡Nosotras las mujeres no necesitamos ni podemos confiar en otra autoridad que nuestra propia verdad personal!»

Los autores de la Encuesta sobre Sexo y Tecnología concluyeron que las adolescentes necesitan pensar antes de presionar el botón de «enviar» y que los padres necesitan hablar con sus hijos sobre sexo y tecnología. Indudablemente es verdad.

Pero mientras no presentemos a nuestras jóvenes con una nueva y hermosa visión de la femineidad-una visión bíblica…una visión alta y noble que habla a su verdadera identidad y propósito ellas continuarán persiguiendo el ideal moderno sexualizado y se escurrirán por la cuesta resbalosa. Mujeres, es hora de rechazar la noción feminista de que las mujeres pueden definir lo que es la femineidad. Es tiempo de mirar a nuestro Creador para obtener la verdadera definición de femineidad. Es tiempo de levantarnos por las mentes y corazones de la próxima generación de mujeres. Es tiempo de una contra-revolución.

Un par de preguntas para ti:

¿Es el sexting solo otra expresión del poder de las chicas?

¿Cómo re-educamos a nuestras hijas en lo que «significa ser una joven»?

¿Cómo la protegemos de las formas mundanas de pensar?

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Este artículo procede del Ministerio Aviva Nuestros Corazones ® http://www.avivanuestroscorazones.com

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La Esposa Exelente

La Esposa Exelente

Reseña de libro por: 

Esposa-excelente-191x300Me casé recién, y cualquier consejo de mis hermanas que tienen mas tiempo en la vida de fe y de matrimonio es de mucha bendición. Mi esposo me recomendó el libro “La Esposa Excelente (The Excellent Wife)” de Martha Peace. En estos tiempos donde para las mujeres, la palabra sumisión significa algo negativo —ser esclava o maltratada—, la autora explica lo que es ser una esposa sumisa: “Una esposa debe ser sumisa a su marido en todo a no ser que él le pide pecar”.[1]

Este libro, con bases en la Biblia, aconseja a la esposas en como actuar en cada situación que aparece en la vida matrimonial. Es importante que una esposa sepa cual es su lugar en el matrimonio, que Dios ha creado esta institución, y que debe ser para Su gloria. Sabemos que la esposa es la imagen de la iglesia, y el esposo de Cristo, entonces para comportarnos como esposas es muy importante saberlo (Efesios 5.21-33).

En este siglo, las mujeres suelen quitarles el lugar de líder en la familia al esposo, o que el esposo sea muy autoritario y quiere tomar el lugar de Dios. De ahí nacen matrimonios disfuncionales, donde los hijos más tarde serán confundidos, y crecerán con carencias espirituales. Martha Peace nos brinda toda clase de consejos, con la Biblia como referencia. Se pone el acento en las cosas que creemos que son pequeñas: como el tono con el que se debe dirigir al esposo, la actitud que debe tomar la esposa cuando quiere que él la ayude pero se frustra demasiado porque siempre deja su ropa en el piso y ella tiene que recogerla, etc. Cosas como éstas no son chiquitas, nunca, es lo que nos hace ver la autora, por eso este libro es muy práctico, y exhorta lo espiritual y las cosas diarias de un matrimonio en Cristo.

Las mujeres somos personas que por desgracia nos dejamos llevar por los sentimientos, si alguien ataca unos de esos sentimientos, nos ponemos muy mal, y olvidamos que lo que es verdaderamente el amor que describe Pablo en 1 Corintios 13.

El amor se trata de sacrificio no de romanticismo.

Claro que estos gestos románticos son buenos cuando el esposo, o la esposa (no es una propiedad exclusivamente de los hombres, este romanticismo) quieren demostrar su amor a través de esto. Pero el libro atrae la atención de que las mujeres no pueden vivir esperando que los esposos siempre hagan lo correcto y que sean siempre sólo miel. Somos seres imperfectos, que se equivocan y pecan (Romanos 3:10). La esposa en vez de esperar de que el conyugue haga lo que ella quiere, primero debe ser ella quien haga lo que Dios quiere, y que se cumpla la voluntad de Él. Nuestra voluntad siempre se inclina a nuestros deseos porque aún tenemos egoísmo en nuestras vidas, es a esto que debemos morir cada día con la ayuda de la gracia de Dios, conciderando al otro más importante que a nosotros mismos (Filipenses 2.3-4).

“Santiago nos advirtió: Primero escuche. Cultive el arte de escuchar. Sea tardo para hablar. Piense en lo que va decir. Escoja palabras que edifican, en ves de palabras con ira”. [2]

Los esposos son una sola carne y uno no hace daño a su propio cuerpo (Efesios 5:29), por aún así muchas veces fallamos a nuestros seres queridos. No olvidemos, que de todos a quien le fallamos más, es a Dios, pero Él nos sigue amando, ésta es la manera de amar que debemos imitar.

Recordemos que el matrimonio no es para “Ser felices para siempre” sino para la santificación del esposo y de la esposa, para llegar a ser cada día mas semejantes a nuestro Dios. Esposas este libro es un tesoro.


[1] Martha Peace, La esposa excelente, p. 142, Ed. Publicaciones Faro de Gracia, 2007.
[2] Martha Peace, La esposa excelente, p. 216, Ed. Publicaciones Faro de Gracia, 2007.

 

Rumana de nacimiento, pero peregrina en esta tierra, hoy estoy radicada en Chile junto a mi esposo Abraham Serey, comenzando una nueva vida. Soy apasionada por la lectura y me gusta escribir, el idioma rumano es mi lengua materna pero escribiré en español, uno de los cinco idiomas provenientes del latín, puedes visitar mi blog georgiablidar.com. De profesión soy periodista así que desde aquí comenzaré a comunicar lo que la Gracia de Dios nos permita compartir.

Las Peleas

Pablo Martini
Programa No. 2016-06-14

Qué bendición es para mí estar nuevamente junto a usted, amiga, amigo oyente. Bienvenida, o bienvenido al estudio bíblico de hoy. Gracias por sus oraciones a favor de este ministerio. Sus ofrendas han sido de gran bendición para nosotros. Estamos estudiando el libro de Santiago. Las peleas son tan antiguas como antigua es la misma humanidad. Un conocido mío que es incrédulo solía decir: No hay nada tan agradable como meterse en una pelea y salir ganando y nada tan desagradable como meterse en una pelea y salir perdiendo. Las peleas ocurren en todo lado y a todo nivel. En cierta ocasión se desató un incendio en una casa en Bruselas, Bélgica. La brigada de bomberos de Denderleeuw recibió un llamado de auxilio y prestamente se dirigió al lugar del siniestro. Pero tan pronto llegaron allí, arribó al mismo tiempo otra brigada de bomberos, la de Aalst, la cual también había sido llamada a sofocar el flagelo. Esto provocó que los comandantes de cada una de las brigadas se pongan a discutir acerca de cual brigada de bomberos tenía el derecho de extinguir el incendio. La discusión terminó en pelea y la brigada de Aalst enrolló sus mangueras y decidió retornar a su cuartel para que la brigada de Denderleeuw se haga cargo de apagar el fuego. Pero los preciosos minutos que se gastaron en la pelea fueron bien aprovechados por el fuego. Vanos fueron los esfuerzos de los bomberos de Denderleeuw por terminar con el flagelo. Las llamas habían tomado cuerpo y amenazaban otras casas de la vecindad. Esto hizo que la brigada de Aalst fuera llamada de regreso para ayudar y aun fue necesaria una tercera brigada para finalmente controlar el incendio. El fuego cedió pero redujo a cenizas todo una casa. Todo porque dos comandantes de bomberos se enfrascaron en una pelea mientras el fuego devoraba una casa. Caso inaudito, pero verídico, amable oyente. El ser humano es tan propenso a pelear. Triste es pensar que ni aun en las iglesias se logra evitar las peleas. Parece que entre los creyentes hubiera aun mayor propensión a pelear que entre los incrédulos. ¿Por qué es que somos tan inclinados a pelear? En el estudio bíblico de hoy veremos algunas razonas para ello.

Si tiene una Biblia, ábrala en Santiago 4:1 a 3. En este pasaje bíblico encontramos el origen de las peleas, la descripción de las peleas y la motivación que conduce a las peleas. En cuanto al origen de las peleas, Santiago 4:1 hace una pregunta: ¿De dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? Para entender la problemática de las peleas entre nosotros, es necesario primeramente identificar su origen. Quizá usted me dirá: Bueno, yo peleo porque fui maltratado, física o verbalmente. O yo peleo porque mis derechos han sido violentados. O yo peleo porque un ser querido ha sido atacado. O yo peleo porque estoy siendo tratado injustamente. Todos estos son nada más que motivos para la pelea. Ninguno de ellos es el origen mismo de una pelea. Estos motivos son como síntomas de una enfermedad. Lo importante es definir cuál es la enfermedad. Usted puede experimentar un dolor de cabeza. Eso es el síntoma, pero no necesariamente eso significa que tenga algún problema orgánico en su cabeza. Quizá le duele la cabeza porque tiene un problema con su hígado o con la anemia. Lo importante es descubrir la enfermedad, para atacar la enfermedad mas no el síntoma. Eliminada la enfermedad, automáticamente se eliminará también el síntoma. Santiago nos va a declarar cual es la enfermedad que motiva las peleas. Respondiendo a la pregunta que él mismo hizo, Santiago dice: ¿No es de vuestras pasiones, las cuales combaten en vuestros miembros? El origen único y verdadero de toda pelea se remonta a nuestras pasiones. La palabra pasiones significa deseos, placeres, deleites. Las pasiones no son en sí mismas ni buenas ni malas, todo depende de la actitud que tengamos hacia ellas. Se puede desear salud, amistad, familia, trabajo, hogar, educación, libertad, justicia. Pero cuando algo o alguien impide la satisfacción de estos deseos, la tendencia es a pelear hasta conseguir lo que queremos. Así es como una pasión o un deseo o un placer se trastorna en algo totalmente negativo para el creyente. En el evangelio de Lucas, capítulo 8 versículo 14 vemos por ejemplo que los placeres o las pasiones del mundo pueden ahogar la palabra de Dios sembrada en el corazón de una persona. Cuando las pasiones controlan a un creyente se producirá lo inevitable. Santiago dice que las pasiones combaten o luchan en nuestros miembros. Esto se refiere a que las pasiones insatisfechas toman a los miembros del cuerpo y a los miembros de la iglesia para trabarse en un combate abierto y doloroso. De modo que, amable oyente, las peleas no se originan en el exterior de una persona sin en el interior de una persona. En el corazón de la persona. Allí es donde se maquina toda pelea. Para que una persona deje de pelear se necesita un cambio de corazón. Este cambio se inicia cuando la persona recibe a Cristo como su Salvador y continúa en la medida que la persona rinde el control de su vida a la palabra de Dios y al Espíritu Santo. Veamos ahora la descripción de las peleas. Santiago nos muestra tres maneras como las pasiones combaten en nuestros miembros. Primero, codicia. Santiago 4:2 dice: Codiciáis y no tenéis. Codiciar significa el deseo incontrolable por algo. La conjugación de este verbo indica el hábito de desear apasionadamente. Al hablar de desear apasionadamente, no se está restringiendo el sentido a la inmoralidad, sino que abarca en realidad cualquier campo del convivir de la persona. Una persona puede desear apasionadamente un bien material al punto que esto llega a ser la prioridad número uno en su vida. Esta persona luchará y combatirá contra cualquiera persona o cosa que se interponga en su camino. Lo triste de todo es que a pesar de que peleemos por conseguirlo, no logramos conseguirlo. Es una pelea que no conduce a nada. La segunda manera como las pasiones combaten en nuestros miembros es la envidia. Santiago 4:2 continúa diciendo: Matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar. La envidia es el deseo enfermizo por alcanzar lo que es de otro. Aun el asesinato puede parecer factible con tal de conseguir lo que otro tiene. Igual que en el caso anterior, es una lucha sin posibilidad de victoria, porque el texto dice: No podéis alcanzar. De nada sirve amable oyente luchar motivado por la envidia. No produce ningún buen resultado, sólo peleas por doquier. La tercera manera como las pasiones combaten en nuestros miembros es en guerra abierta. Santiago 4:2 termina diciendo: Combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís. Cuando un creyente se deja controlar por la codicia o la envidia, pronto arribará a la guerra abierta y sin cuartel contra cualquier cosa que según él esté evitando que pueda obtener lo que desea. Combatís y lucháis sugiera una pelea a lo grande. Y no solamente la codicia que consume interiormente ni la envidia que mata sino una manifestación violenta acompañada de agresión verbal y física. Como en los casos anteriores, también aquí el combate y la lucha no contribuye en absoluto a conseguir lo que se busca. Lo único que consigue es más violencia. Sembrad truenos y cosecharéis tormentas reza el popular dicho. No hay nada de malo en desear algo legítimo. Lo malo está en dejar que ese deseo nos domine y nos conduzca a las peleas para pretender conseguirlo. Los creyentes a quienes escribió Santiago erraron en la forma de conseguir lo que deseaban. Pretendieron conseguirlo con peleas cuando la manera de conseguirlo es orando. Pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís dice el texto. Estoy seguro que estos creyentes oraban y en sus oraciones pedían a Dios lo que deseaban, pero su motivación para pedir lo que querían era enfermiza. Consideremos por tanto la motivación que conduce a las peleas. Santiago 4:3 dice: Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites.

Los creyentes a quienes escribió Santiago, pedían, pero pedían mal. Esto no significa que no usaban las palabras correctas para pedir o que no sabían la oración clave para conseguir algo. Lo que significa es que lo que pedían partía de una motivación insana. Era para gastar en los deleites. Lo que querían era para auto agradarse, para sobresalir entre los demás, para lograr admiración del resto. Dios jamás honrará un pedido así. Pero cuando lo que se pide es para traer gloria al nombre de Cristo, es decir cuando nos motiva un sincero deseo de hacer la voluntad de Dios, Dios se compromete a responder a las oraciones. 1 Juan 5:14 dice: Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye.
Como Dios no respondía a estas oraciones egoístas, los creyentes se dedicaron a tratar de conseguir lo que buscaban por medio de las peleas. Hemos visto el origen de las peleas. Es interno, no externo. Hemos visto la descripción de las peleas: Codicia, envidia y guerra abierta. Hemos visto la motivación que conduce a la pelea. Entendiendo la problemática de la pelea, podremos con la ayuda de Dios evitar meternos en peleas. Que Dios nos ayude a ser amables en lugar de contenciosos.

 

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