El feminismo y su impacto en la iglesia

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

El feminismo y su impacto en la iglesia | Ps. Sugel Michelén

Ps. Sugel Michelén

 

El pastor Michelén ha formado parte del Consejo de Ancianos de Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo en Santo Domingo, República Dominicana, durante más de 30 años.Tiene la responsabilidad de predicar la Palabra regularmente en el día del Señor.Tiene una Maestría en Estudios Teológicos y es autor de varios libros: Historia de las Iglesias Bautistas Reformadas de Colombia, Coautor junto al Pastor Julio Benítez; La Más Extraordinaria Historia Jamás Contada, Palabras al Cansado – Sermones de aliento y consuelo; Hacía una Educación Auténticamente Cristiana, El que Perseverare Hasta el Fin; y publica regularmente artículos en su blog “Todo Pensamiento Cautivo”https://www.todopensamientocautivo.com

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

3/27 – Una perspectiva bíblica de la feminidad

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Proverbios 31: La mujer contra-cultura

3/27 – Una perspectiva bíblica de la feminidad

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/una-perspectiva-biblica-de-la-feminidad/

Carmen Espaillat: Cada una de nosotras tiene una idea de lo que significa ser mujer, pero no hemos obtenido estas ideas de la misma fuente. Esta es Nancy Leigh DeMoss. Con ustedes, Aviva Nuestros Corazones en la voz de Patricia de Saladín.

Nancy Leigh DeMoss: ¿De dónde estás tomando tus ideas sobre la feminidad? ¿Quién le dio forma a tu estándar? ¿Le dio forma el mundo o la Palabra de Dios?

Carmen: ¿Quién ha sido la mayor influencia en tu conducta y actitudes como mujer? Quizás tus ideas están siendo formadas en maneras que ni siquiera reconoces por lo que es un buen momento para detenerte y pensar sobre lo que la feminidad realmente significa. Pretendemos ayudarles con esta serie titulada La mujer contra-cultura.

¿Cómo vive una mujer contra-culturalmente? Esta y otras preguntas Nancy las estará abordando en la próxima conferencia de Mujer Verdadera a celebrarse en Santo Domingo República Dominicana.

En las últimas décadas, las mujeres han sido motivadas a «hacer las cosas a su manera» y muchas se han dejado engañar por las promesas vacías del feminismo. El movimiento de Mujer Verdadera busca recapturar el diseño original de la mujer tal y como fue ideado por Su creador.

Pastor Sugel Michelén: Este movimiento de Mujer Verdadera está teniendo un impacto profundo.

Carmen: Este es el pastor Sugel Michelén.

Porque está recordando a través de voces femeninas que la feminidad bíblica es algo hermoso, que la feminidad bíblica es valiosa, que la mujer no es menos por el hecho de ser mujer. Oír eso de la boca de otra mujer, definitivamente tiene un impacto distinto a si se oye de boca de un hombre porque se tiende a pensar que el hombre es machista y que está intentando de imponer su autoridad y sacar ventaja. Sin embargo, qué bueno es escuchar a un grupo grande mujeres diciendo, «No, nosotras abrazamos de todo corazón la feminidad bíblica y la abrazamos con gozo porque nosotros le creemos a Dios».

Si eres una mujer de habla hispana y estás en tu iglesia en una posición de liderazgo o simplemente tú tienes un corazón -una pasión- para enseñar a otras mujeres la verdad de la Palabra de Dios, yo te invito a la primera conferencia de Mujer Verdadera para América Latina que se va a llevar a cabo los días 26, 27 y 28 de febrero del año 2015 en Santo Domingo, República Dominicana.

Carmen: Estamos agradecidas a Dios porque recientemente estamos siendo testigos de un gran anhelo por parte de muchas mujeres alrededor del mundo de ser parte de este movimiento, de volver a las sendas antiguas y abrazar este hermoso diseño. Muchas mujeres han vuelto a sus hogares con la convicción y el deseo de hacer las cosas «a la manera de Dios» . Estas mujeres, por la gracia de Dios, anhelan vivir vidas centradas en Dios, anhelan confiar en Él y decirle «Sí, Señor».

¿Quieres tu ser parte de este movimiento? Deja que tu mente y tu corazón se empapen de la Palabra de Dios y descubre Su voluntad para tu vida. Infórmate sobre todos los detalles de esta conferencia, visitando AvivaNuestrosCorazones.com.

Aquí está Nancy para continuar con la serie, La mujer contra-cultura:

Nancy: Bien, hoy iremos a esa porción de Proverbios 31 que pone nerviosas a la mayoría de las mujeres. Estuve leyendo un artículo sobre Proverbios 31 y la escritora decía: «La mujer de Proverbios 31 tiene un nombre. Yo votaría por la señora «Con los nervios de punta» o por la señora «No tengo amigos porque soy tan perfecta». Y esta mujer continuó -el articulo se llamaba «Otra vez ella, ¡NO!»- la autora continuó diciendo porqué ella se sentía tan intimidada por la mujer de Proverbios 31.

Por otro lado, Jill Briscoe escribió en su libro «Reina de Corazones»:

La mujer de Proverbios 31 se ha parado durante mucho tiempo como la Estatua de la Libertad en la bahía de la Ciudad de la Feminidad, dándole la bienvenida a todas las que huyen de ser algo menos que perfecta. Pero ¿y si mis medias están rotas? (estoy segura que estaban bien cuando salí de mi casa). ¿Qué pasaría si yo consistentemente pierdo una de las medias de mi esposo en la lavadora, y regularmente no encuentro mi carro en el parqueo del supermercado? («Es azul señor, es azul mi carro»).

¿Hay alguna esperanza para mí, si sueño con escribir un libro sobre mis hijos pequeños llamado «De aquí a la locura» y si tengo forma de almohada en lugar de la de una estaca? Al enfrentar esta descripción de una mujer excelente, ¿hay esperanza para una mujer que no es todo lo que debería ser?

Bueno, verdaderas confesiones. Cuando leemos o escuchamos sobre la mujer de Proverbios 31, lo hacemos con emociones encontradas. Yo misma he escuchado y pensado en algunas de estas palabras en términos de responder a esta mujer.

La palabra «cansada» viene a mi mente en la medida en que leo este capítulo. Estamos familiarizadas con este pasaje – una y otra vez y otra vez refiriéndose a todas las cosas que esta mujer hace. Se levanta temprano en la mañana; se mantiene despierta hasta tarde en la noche; ella quema la vela por ambos extremos, porque está tan ocupada. Puedes leer el pasaje y sentirte cansada. Si no te sientes así antes de leerlo, ¡¡¡terminarás estándolo cuando concluyas su lectura!!!

Otra palabra que viene a la mente es la palabra «abrumada». ¿Cómo puede ella hacer todo esto -sin tecnología en su tiempo, en esa época, tal como la tenemos ahora? Es fácil sentirse derrotada o fracasada. Es fácil ver este patrón -este retrato de la mujer de virtud- y sentir «Esto es imposible!» Y luego el siguiente pensamiento es «creo que lo mejor es darme por vencida. Nunca podré ser este tipo de mujer».

Así vienen sentimientos de comparación, sentimientos de culpa. De hecho, tengo que confesar que cuando era joven no me gustaba esta mujer. Pero debo decirles que al pasar los años -y más recientemente, en las últimas semanas en que he estado preparando esta serie- he aprendido a amar esta mujer. Y quiero decirte que tú aprenderás a amarla también.

Has escuchado que estamos haciendo una serie como esta y que durará por semanas -varias- y primero piensas «Volveré a sintonizar cuando esta serie haya terminado». Quiero pedirte que permanezcas ahí, no te des por vencida. Creo que terminarás muy motivada y con gratitud de que Dios haya puesto este capítulo en la Biblia, para ayudarnos a ser las mujeres que Él quiere que seamos.

Así que voy a pedirte que no solamente te quedes con nosotros durante esta serie sino que también tomes el reto de 31 días y leas los versículos de Proverbios 31 cada día durante los próximos 31 días.

Algunas ya empezaron cuando las retamos a hacerlo a inicios de esta semana. Donde quiera que te encuentres quiero retarte durante los próximos 31 días a leer Proverbios 31 cada día y a escribir notas en tu diario personal sobre lo que Dios te está mostrando a través de Su Espíritu en la medida en que abres ese pasaje.

Y voy a compartir con ustedes lo que Dios ha estado enseñándome, pero Dios te mostrará a ti, en la medida en que leas este pasaje, cosas que yo no he captado – que yo no he incluido, que son especiales para ti. Por eso anota cómo se aplica a tu vida y cómo Dios está transformándote por el poder de Su Palabra.

Tengo que decirte que durante las últimas semanas, en la medida en que he estado meditando y sumergida en este pasaje -viviendo en él- Dios ha estado haciendo una obra de gracia santificadora en mi propio corazón. Eso es lo que la Palabra hace en nosotras y por nosotras. Nos libera, nos hace libres. Este pasaje ha estado estimulando mi corazón en el peregrinaje hacia mi semejanza con Cristo.

Así que tomaremos nuestro tiempo como hicimos con los primeros nueve versículos, por lo que ahora en la medida que tomamos el versículo 10, este retrato de la mujer virtuosa, no vamos a correr a través del mismo, no nos vamos a apresurar. Aún anoche cuando estaba quedándome dormida… apagué la luz y estaba meditando en este pasaje y Dios me estaba dando un entendimiento nuevo y fresco. Y pensé «mejor paramos y enseñamos esto, o se convertirá en una serie que durará todo un año».

Tomamos tiempo para mirar las revistas de mujeres y ver cómo luce una mujer hermosa, un hogar o un matrimonio hermoso. Quiero retarte en este mes a dejar de lado esas revistas. Hazlas a un lado. Y no estoy diciendo que sean necesariamente pecaminosas o que estén erradas; sino que estoy refiriéndome a que ellas solo te pueden presentar lo que este mundo nos ofrece como la imagen de la belleza.

En su lugar, te invito a mirar este cuadro, toma este cuadro. Matthew Henry lo llamó un espejo en el cual debe mirarse cada mujer cuando se viste. Toma este cuadro y examínalo. Toma tiempo -pasa tiempo estudiándolo- y luego pregúntate «¿De dónde estoy tomando mi imagen de lo que significa ser mujer?» ¿De dónde estás obteniendo tus ideas de la feminidad? ¿Quién dio forma a tu patrón? ¿Fue modelado por el mundo o por la Palabra de Dios?

La visión y el corazón de Aviva Nuestros Corazones es que Dios use este ministerio, junto con otros, para levantar una generación de mujeres que se miren en este espejo -que miren en el espejo de la Palabra de Dios y digan «Ese será mi estándar. Este será mi ideal. Esto es lo que por la gracia de Dios, permitiré que moldee mi vida» y entonces, que sean mujeres que puedan enseñarle a sus hijas y aun a sus hijos con este pasaje…

Recuerda de últimos programas vimos que estas fueron las palabras de un rey recordando lo que su madre le enseñó cuando era un joven príncipe . Ella le enseñaba las cualidades que debía buscar en una esposa, y le decía, «Es importante que pienses acerca de la persona con quien te casarás. Vas a vivir con esa persona por un largo tiempo, y ella va a darle forma a tu vida para bien o para mal. Así que asegúrate de buscar una esposa que tenga estas cualidades».

Estoy segura que esa madre también oraba que estas fueran las cualidades que su hijo buscara en su esposa. Asegúrate de enseñar a tus hijos con el ejemplo -pero también con la instrucción- enseñarles cuáles deben ser las cualidades que deben buscar en una esposa.

Recientemente estuve con unos amigos quienes me contaban que cuando su hija, de alrededor de 20 años, trajo a la casa el joven en quien estaba interesada (quien más adelante se convirtió en su esposo) estos padres, Tom y Jeannie dijeron «Hemos estado orando por algo más de 20 años por el futuro esposo de nuestra hija, mucho antes de conocerlo. Y habíamos orado por este joven y cuando lo conocimos, ¿fue alguna sorpresa saber que él era esa persona? Lo reconocimos porque habíamos estado orando por él durante todos estos años.

¡Qué rol debemos desempeñar como padres!

Y ahora como introducción a Proverbios 31-como algunas de ustedes saben-los versículos del 10 al 31 forman un poema acróstico. Hay 22 versículos, empezando en el versículo 10, y cada uno de esos versículos empieza con una letra consecutiva del alfabeto hebreo. El alfabeto hebreo tiene 22 letras. Esto es-como en español pudiéramos decir -el ABC de una mujer de Dios.

Quizás esta madre le enseñó a su hijo en esta forma para poder ayudarlo a recordar lo que estaba enseñándole. Madre, busca formas creativas para ayudar a tus hijos a recordar. Esta mujer lo hizo así, «A significa. . . B significa. . . C significa. . .» Y cada uno de estas letras es el inicio de una cualidad de las que debe adornar a una mujer de Dios.

Ahora, es fácil mientras estamos leyendo este pasaje para enfocarnos en todas las cosas que esta mujer hace – todas las habilidades que tiene, sus logros. Pero ese no es el corazón del pasaje. El corazón de este pasaje es el corazón de esta mujer. Es su relación con Dios, de la cual fluyen todas las cosas que ella hace. Es una imagen de su carácter, su conducta, sus prioridades, sus valores, su rutina diaria, su matrimonio, su vida familiar. Pero todo esto fluye del hecho de que es una mujer que reverencia a Dios.

Esa reverencia por Dios está en el centro de quien ella es; está en el centro de su ser; es lo que la define. Y esa reverencia por Dios es la que se expresa en todas esas formas que vamos a estar viendo. Una mujer virtuosa, una excelente y noble mujer ¿quién la puede encontrar?

Carmen: Aviva Nuestros Corazones nos ha estado dirigiendo a la Palabra de Dios para descubrir lo que significa ser una mujer. Como explicamos antes, continuaremos mañana.

Cada generación de mujeres tiene que lidiar con asuntos de femineidad, y en Aviva Nuestros Corazones, tenemos una carga con dirigir a las mujeres jóvenes hacia la Palabra de Dios. Bob Lepine de FamilyLife Today facilitó una discusión entre algunas jóvenes de nuestra audiencia y Nancy Leigh DeMoss.

Escucharemos algunas de esas conversaciones, empezando con Annie, quien dice que sus amistades reciben muchas ideas conflictivas de lo que significa la feminidad.

Annie: Estoy de acuerdo en que hay muchos mensajes diferentes nos están llegando de todos lados. Sé que a las personas de la edad de mis padres les preocupan las diferentes luchas y ajustes que debemos hacer y los peligros que podemos enfrentar en la universidad – ya sea con respecto a seguridad física o espiritual, y muchas otras cosas.

Jóvenes a mi alrededor han sido criadas en hogares con fuertes valores morales, ya sea que se llamen cristianas o no.

Hay una gran diversidad en las universidades, pero la gente llega aquí con sus valores formados. Durante este tiempo estos valores se fortalecen, pero si alguien no ha crecido en un hogar con convicciones espirituales fuertes, seguirá el ejemplo buscará la amabilidad de sus compañeros.

Bob Lepine: Nancy, sé que Dios ha puesto una carga en tu corazón por la generación de Annie – estudiantes universitarias y de bachillerato. ¿Qué hay en el centro de esa carga? ¿Qué es lo que deseas para la vida de estas jóvenes?

Nancy: Veo que tristemente las jóvenes, hijas de mis contemporáneas, no han tenido madres espirituales -en el mejor sentido de ese término- que las ayuden a entender los caminos de Dios, lo que significa ser una mujer, lo que significa caminar con Dios.

Mi generación no ha dado un buen ejemplo. Hemos estado más preocupadas con nuestras propias formas de vivir y las ocupaciones en nuestras vidas y no en dar un ejemplo que implique tener una relación fructífera y correcta con Dios. En tantas áreas -matrimonio, familia, perspectivas, prácticas -no hemos sido el tipo de ejemplo y de maestras que pienso que necesitamos ser.

Hoy en día tenemos una generación de mujeres jóvenes que piensan que son muy abiertas, hambrientas, dispuestas, deseosas. Algunas, muy… Y no te resulta difícil encontrar una estudiante universitaria que sea muy honesta. De hecho, es algo que ellas buscan: autenticidad, veracidad -no un simple mensaje, sino un mensaje que le sea ejemplificado y vivido. Son honestas con su forma de pensar, con sus luchas, con sus asuntos, y pienso que hay un campo abierto ahí.

Estamos dirigiéndonos en dos vías en Aviva Nuestros Corazones: una es entrenar a las mujeres que son mayores, o como la Biblia las llama: ancianas -y tú decides si eres una. (De alguna manera, todas somos mayores que otras) NO es solamente que las mujeres más adultas experimenten un avivamiento en sus corazones, sino que también lo modelen y entonces darles herramientas para que enseñen a sus hijas, nietas y a la próxima generación.

Pero por el otro lado, también tenemos un grupo de jóvenes que están leyendo nuestros libros, están escuchando nuestros programas, descargando los audios y están siendo impactadas. Algunas están realmente deseosas de ser radicales y podemos motivarlas, podemos ayudarlas y dirigirlas a las Escrituras yque demuestren con sus vidas lo que es una mujer conforme al corazón de Dios.

Entonces lo mejor sería vivir de tal forma que cree en ellas una sed. Es como ser sal, vivir el tipo de vida que estas jóvenes miren y digan: «Hay algo en esa mujer que no es la típica mujer ansiosa, abrumada, estresada -en las que nos convertimos sin el Señor- sino que hay propósito en ella. Hay libertad, plenitud, dulzura, se ve radiante, hay algo en esta mujer que me atrae a Cristo.»

Y estamos hablándole a ambos lados -aun a las abuelas y a las mujeres mayores que ya han concluido con su labor de criar hijos, quienes tienen una carga por orar y por discipular. Estaba en un funeral, no hace mucho, de una amiga de 90 y pico de años, quien antes de morir todavía discipulaba esta joven mujer -de algunos 20 años o quizás principios de los 30, pero una mujer mucho mas joven que ella.

Esta mujer de 90 años decía «No me voy a sentar y ser inútil, sino que estoy deseosa de invertir mi vida en alguien. Ella no era maestra bíblica, no tenía ningún entrenamiento especial, pero vivió mucho tiempo, y por experiencia sabía muchas cosas sobre los caminos de Dios. Así que ella tomó a esta joven bajo sus alas y le dijo: «Quiero que camines conmigo».

Y conocí a esta joven mujer en el funeral, a esta joven esposa. . . Estaba tan agradecida de que algunas mujeres mayores la hubieran tomado bajo sus alas, la hubieran amado, motivado, le hubieran enseñado los caminos de Dios. Y es por eso motivamos a las jóvenes a que se acerquen a las más adultas y les pidan que hagan esto con ellas, que las involucren en sus vidas y que las guíen a caminar con ellas y estar disponibles no solamente a compartir los logros sino también los fracasos: «Aquí hay algunas cosas que Dios me ha enseñado».

Así es como crecemos. Y si no, me temo qué será de la próxima generación, los hijos de estas mujeres jóvenes. Va a haber mucha confusión, disfuncionalidad, más de las que ya tenemos. Pero creo que esa tendencia puede revertirse -por lo menos entre las mujeres cristianas- y que podemos ir por un camino diferente.

Y esa es la revolución contra cultura de la cual estamos hablando: establecer una nueva forma de pensar- no nueva, sino bíblica, vieja, las sendas antiguas – pero aplicadas a la vida del siglo XXI.

Bob: Dijiste que quieres que las jóvenes mujeres sean mujeres conforme al corazón de Dios. ¿Como explicarías eso en un párrafo?

Nancy: Lo primero, es conocer a Dios, tener una relación personal con Él -una relación que sea vital, creciente, íntima, real, personal. No simplemente la información que conozco bíblicamente sino perseguir intimidad con Él; que sea una relación viva.

Entonces, ¿Cómo afectará esto todas las demás áreas de mi vida? ¿Cómo luce decir que soy creyente en Cristo, que soy seguidora de Cristo, que creo en el Evangelio? ¿Cómo afecta mi cosmovisión? ¿Cómo afecta mi respuesta a las presiones? ¿Cómo afectará el trato con mis hijos? ¿Con mi esposo? ¿El trabajo que tengo o que no tengo?

¿Cómo tomo decisiones? ¿Qué doy? ¿Qué guardo? En mis hábitos financieros, morales, el ver TV, el uso de la computadora, mis amistades, el uso de mi tiempo libre… Es decir, entretenimiento, dieta y ejercicio. ¿Cómo mi relación con Cristo instruye , afecta e impacta cada área de mi vida? Porque, si Cristo vive en mí,( y si soy hija de Dios, Él vive en mí, y Su Espíritu Santo mora en mí) Él debe tener el control de todas las áreas de mi vida.

Cuando la gente vea mi vida, no deben ver y experimentar a Nancy Leigh DeMoss, deberían ver y experimentar a Cristo. Cuando me preocupo, cuando me altero, si me frustro porque no puedo controlar una situación, o porque alguien no llena mis expectativas, o porque alguien dice algo que me hiere, mis reacciones, mis respuestas, revelan quién y qué está en control de mi vida. Y muy a menudo, soy yo misma.

Cuando decimos que queremos ser mujeres conforme al corazón de Dios, debemos dejar que el Espíritu Santo, Su Palabra, el Evangelio de Cristo, sea lo que controle mi vida. Esto es lo que hará un impacto en esta cultura perdida, en nuestro mundo perdido, que desesperadamente necesita ver a Cristo encarnado, su vida vivida en todas las áreas de nuestras vidas.

La forma como pensamos, sentimos, actuamos, respondemos, decidimos, que todo esté bajo Su Señorío y empiece a ser un reflejo de Él.

Bob: Aplica tanto a la mujer como al hombre. ¿Cómo luce ser exclusivamente una mujer?

Nancy: Ahí es cuando voy a la Palabra y creo que de aquí hasta que vuelva Cristo estaré tratando de desempacar todos estos pasajes. Por años he estado buscando en toda la Palabra de Dios donde quiera que se menciona una mujer o a las mujeres, porque allí hay alguna instrucción para nosotras.

Si pensamos en algunos pasajes claves: Proverbios 31, 1 Pedro 3, Tito 2, 1 Timoteo 2, y muchas otras ilustraciones de mujeres de las Escrituras. En algunas ocasiones hemos hecho series sobre Deborah, Elizabeth, María y Ana, quienes son buenos ejemplos para nosotros.

Y me pregunto: ¿por qué hizo Dios a la mujer, cuál es Su Propósito para nosotras? ¿En qué se diferencia del propósito del hombre? Algunos son propósitos similares pero algunos son únicos y distintivos.

¿Porque creó al hombre primero? ¿Qué significa proveer cobertura espiritual y protección para una esposa? ¿Y qué significa para la mujer responder a la iniciativa del hombre? ¿Porqué es esto una manera bíblica de pensar, en una cultura que piensa que eres rara si piensas así… En una cultura donde es incorrecto mencionar otra cosa que no sean las diferencias físicas obvias entre un hombre y una mujer?.

¿Por qué hay diferencias? ¿Por qué son mas significativas que las diferencias físicas? ¿Qué significa esto para la mujer en cuanto al noviazgo y el cortejo? ¿Para una mujer que quiere casarse, cuál es su rol, cuál es su papel? ¿Cual es su responsabilidad? ¿Sale a buscar marido? ¿Cuando tiene un esposo, cómo responde a su liderazgo?

¿Qué implica ser la mujer de la que habla Pedro en 1 Pedro 3- que tiene un espíritu sumiso, que tiene un espíritu tierno y sereno? ¿Significa que nunca habla? ¡Por supuesto que no! ¿Significa que no tiene una personalidad extrovertida? No significa esto tampoco , Entonces ¿qué significa? ¿Cómo luce una mujer que refleja la imagen de Dios en maneras distintivamente femeninas- y ¿cómo ser mujeres en el cuerpo de Cristo? Todo eso es lo que estamos tratando de estudiar y desentrañar para nosotras como mujeres aquí en Aviva Nuestros Corazones.

Carmen: Hemos estado hablando toda la semana sobre Proverbios 31, y no se ha dicho mucho todavía sobre la mujer de Proverbios 31. Esto cambiará mañana. Espero que encuentres a una amiga en este último capítulo de Proverbios. Eso será mañana en Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de La Biblia de Las Américas, a menos que se indique lo contrario.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

2/27 – Enseñando con el ejemplo

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Proverbios 31: La mujer contra-cultura

2/27 – Enseñando con el ejemplo

Carmen Espaillat: Los niños aprenden muchas cosas simplemente observando. Con nosotros Nancy Leigh DeMoss.

Nancy Leigh DeMoss: Madres, jamás podrán gobernar a sus hijos con efectividad si no pueden primero dominar sus propias pasiones. Y no podrán enseñarles a sus hijos sobriedad, templanza y dominio propio si ustedes mismas no son un modelo de sobriedad, templanza y dominio propio.

Carmen: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones, con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

¿Qué impresión nos causa cuando escuchamos cosas negativas salir de la boca de nuestros hijos y luego darnos cuenta de que las aprendieron de nosotros mismas? Y es que los niños graban todo y tan rápido… ¡Más nos vale que sentemos un buen ejemplo! Nancy nos enseña cómo hacerlo en la serie llamada «La mujer contra-cultura».

Nancy: ¿Qué consideras que es lo más importante que tu hijo debe recordar? Cuando sean mayores, cuando estén fuera del hogar, ¿Qué quisieras que recordaran? ¿Qué quisieras que fuera parte de sus vidas como adultos, como hombres o mujeres?

Estamos estudiando el capítulo 31 del libro de Proverbios esta semana. Hoy estamos en el primer párrafo donde leemos de la instrucción que una madre da a su hijo. Su hijo iba a ser rey, el rey Lemuel. De adulto él le enseñaría a otros las cosas que su madre le había enseñado a él siendo un joven príncipe.

Creemos que quizás este rey fue el rey Salomón y si es así, entonces su madre sería Betsabé. Ella aprendió algunas cosas de mala manera como resultado de su relación ilícita con el rey David, el padre de Salomón. Ella tenía gran apremio en enseñarle a su hijo, al pequeño príncipe, unas cuantas cosas a fin de prepararlo para que fuera un buen rey.

Al llegar hoy al versículo tres, vemos que esta mujer va a darle a su hijo consejos y advertencias desde el versículo 3 hasta el 9 y veremos hoy solo la primera parte de este pasaje. A modo general ella advertirá y aconsejará sobre la pureza moral y lo que la falta de ella puede causarle a un rey.

Ella va a advertirle acerca de la falta de templanza y la necesidad de dominio propio y la sobriedad y también le advertirá sobre el peligro de la indulgencia. Y luego sobre la importancia de ser un rey compasivo y justo.

Y entonces, comenzando en el verso 10, le aconsejará sobre cómo elegir una esposa, las cualidades que debe buscar en su compañera de vida y la importancia de escoger una compañera que sea una bendición y un beneficio para él a lo largo de su vida. Así que ella le dará estos consejos y advertencias y será muy importante que él preste atención a esta sabiduría.

A modo de paréntesis… Es bueno recordar que aunque seamos adultos, es muy importante que continuemos considerando el consejo y las advertencias de nuestros padres, de nuestros profesores, de pastores cristianos piadosos, porque si violamos un consejo bíblico, no seremos una excepción a la regla de Dios. Viviremos consecuencias que serán altamente destructivas.

Esto es lo que vemos en el versículo tres que esta madre le dice a su hijo y que luego él, como adulto, relata lo que ella le enseñó. Ella le dijo «No le des tu vigor a las mujeres, ni tus caminos a lo que destruye a los reyes».

Ahora si piensas en lo primero que quisieras que quedara registrado como consejo a tus hijos, ¿Sería esto una de las primeras cosas? Ella le dice a su hijo -se lo enseñó desde que era un joven príncipe- número uno: «No le des tu vigor a las mujeres, ni tus caminos a lo que destruye a los reyes»

Y entiendo que ella le está advirtiendo sobre dos cosas: Primero, contra perder su masculinidad y segundo, contra la impureza moral. Ella le advierte esas dos cosas aquí. No le des tu vigor a las mujeres.

Y la palabra VIGOR aquí, de manera interesante es la misma palabra que se usa en los idiomas originales cuando llegamos al versículo 10 y se traduce como «virtuosa» o «excelente». ¿Mujer virtuosa, quién la hallará? En este versículo esa misma palabra puede traducirse como VIGOROSA.

Cuando lleguemos al versículo 10 veremos esto pero ahora ella le dice a su hijo: no le des tu vigor-tu vigor masculino- que es distintivo entre las virtudes de un hombre, no le des ese vigor a las mujeres. No lo pierdas. No renuncies a ello.

Dios hizo al hombre y la mujer diferentes. No tengo que decirles eso. Pero Dios le dio a los hombres una fortaleza y virtud distintiva. Y Dios le dio a la mujer – como veremos en la parte final de este capítulo – una fortaleza y virtud femenina distintiva. Este versículo creo que en esencia lo que dice es: «Hombres, no renuncien a su fortaleza o virtud distintivamente masculina».

Cuando lleguemos al verso 10 y el resto de este capítulo, el mensaje será «Mujeres, no renuncien a su fortaleza o virtud distintivamente femenina». Como ustedes pueden observar, nuestra cultura hoy ha torcido y ha distorsionado perversamente el sentido de las diferencias entre hombre y mujer. Hemos torcido las diferencias que Dios creó, y ahora tenemos hombres portándose como mujeres y mujeres actuando como hombres.

¿Y cómo terminamos? Terminamos en confusión. Caos. La batalla de los sexos. Competencia. Cuando lo que debiéramos tener… Si los hombres mantuvieran su fortaleza masculina y las mujeres guardaran su fortaleza distintivamente femenina, lo que debiéramos tener es un bello ritmo, una armonía, una unidad, un complementarismo. Así que ella le esta diciendo a su hijo… «Sé un hombre» .

Luego pasa a decirle «busca una esposa que sea una mujer, distintivamente femenina». Así que ella le advierte sobre la pérdida de masculinidad y contra el adulterio y la inmoralidad. Ella le advierte que esto debilitará su mente y su cuerpo. Que lo destruirá. Y por eso le dice «No des tu camino a lo que destruye a los reyes».

Quizás ella estaba pensando en otro líder: Sansón, quien no hacía muchos años había sido uno de los jueces de Israel y había dado su fuerza a las mujeres. Esta mujer sabía y estaba advirtiendo a su hijo que violar los estándares de Dios sobre la pureza moral le dejarían sin poder.

La impureza moral, le dice ella a su hijo … Necesitamos estar hablando acerca de todo esto con nuestros hijos e hijas. Necesitamos recordarnos que la impureza moral, la impureza sexual destruirá tu relación con Dios. Destruirá tu relación con tu pareja, con tus hijos y con otros miembros de la familia.

Destruirá tu testimonio como cristiana. Destruirá tu futuro. Destruirá tu sensibilidad. Destruirá tu razonamiento. Quienes ceden ante la impureza moral frecuentemente se vuelven irracionales. Destruye tu capacidad de gozo. Destruye tu conciencia.

Ella le dice «Nadie es invencible. Solo porque seas el rey y tengas todo este poder y tengas toda esta autoridad, no eres invencible. No estás por encima del resto de los hombres para no pecar de esta manera». No eres invencible. Yo no soy invencible. En el momento en que empezamos a pensar que no caeremos, estamos en el momento de más grave peligro.

Así que ella advirtió a su hijo y su hijo dejó estas palabras en las Sagradas Escrituras para advertirnos a nosotras hoy. No solo a los hombres, porque los hombres no serían inmorales si no hubiera mujeres inmorales, así que la advertencia es para ambos, para hombres y mujeres.

Ahora, si este hijo, fue Salomón, aparentemente él se apegó al consejo de su madre en su juventud, pero luego se alejó de este consejo. Él renunció a su masculinidad distintiva debido a las mujeres. El rindió su fortaleza distintiva como hombre de Dios y se dio a otras mujeres. El primer libro de Reyes, el capitulo 11 nos dice que sus esposas desviaron su corazón de Dios.

Él comenzó con un corazón para Dios pero debemos recordarle a los niños que podemos comenzar con un corazón para Dios pero terminar a la deriva si no confiamos en Dios para conservar y mantenernos en el área de la moralidad. La inmoralidad te desvía el corazón de Dios.

Así que, ¿Has advertido a tus niños, hijos, hijas sobre la importancia que tiene la pureza moral? ¿Has sido lo suficientemente clara con ellos? ¿Has sido específica? No esperes que el programa de educación sexual del colegio les enseñe lo que está bien o lo que está mal. Dios te dio esa responsabilidad a ti. Si no se lo enseñas tú, el mundo le enseñará otra forma completamente diferente de pensar sobre esto.

¿Estás dejando que Dios guarde tu propio corazón? O ¿es posible que tú misma hayas estado jugando con fuego? Estás emocionalmente atada a una relación ya sea por computadora, en el trabajo, aun en la iglesia, que está viciada de inmoralidad? Permíteme decirte «SAL DE AHÍ». No te detengas a pensarlo, simplemente sal.

Sé implacable al tratar con el área de la pureza sexual. Las bendiciones que tenemos son increíbles cuando nos guardamos puras para Dios -cuando un hombre o una mujer se guardan puros para el matrimonio. Pero el daño y destrucción es incalculable cuando no hacemos caso a las advertencias.

Carmen: La inmoralidad es increíblemente destructiva. El libro de Proverbios está lleno de consejos adecuados para todo tipo de situaciones aplicables hoy en día. Continuaremos descubriendo esto en un minuto cuando regresemos a la enseñanza de Proverbios 31 versículo a versículo.

Es tan importante transmitir la sabiduría de la Biblia a las mujeres. Y precisamente eso es lo que hacemos en nuestras conferencias de Mujer Verdadera. Aquí está el pastor Miguel Núñez.

Pastor Miguel Núñez: La mujer cristiana del mundo de hoy vive en una tensión entre lo que ella va aprendiendo que la Palabra de Dios le informa -le dice- y lo que la sociedad le va enseñando al mismo tiempo, y la sociedad lamentablemente ha vendido una idea de que si esa mujer no ocupa un lugar de competencia al igual que el hombre ocupa, pues ella no se siente, ella no tiene valor o ella no está aportando al desarrollo de la sociedad de la misma manera que el hombre. Entonces ella escucha eso, pero luego escucha y lee y aprende en la Palabra de Dios, que realmente ese no es su rol y en esa tensión muchas veces ella se debate entre una cosa y otra.

Yo no quiero generalizar, yo creo que hay un grupo de mujeres, quizás pequeño, quizás una minoría, pero yo creo que hay un grupo de mujeres que ha comenzado a ver que el diseño de Dios para ellas es distinto y que hay un valor en ser una esposa, hay un valor en ser una madre, hay un valor en levantar la próxima generación de esos hijos y yo creo que cada vez más uno va oyendo que alguien abrazó el diseño bíblico para la maternidad o para ser esa esposa que la Palabra manda, pero al mismo tiempo luego veo otro número significativo que todavía no lo ha abrazado, simplemente lo rechaza o vive una ambivalencia donde ella puede ser parte de lo que Dios le llama a ser y parte de lo que la sociedad le está pidiendo que haga y en esa ambivalencia no puede encontrar paz.

El movimiento de Mujer Verdadera puede tener un impacto significativo en el mundo hispano parlante por varias razones, en primer lugar creo que el movimiento puede contribuir a esparcir una enseñanza que muchas veces no se escucha no está bien entendida, definitivamente no está bien esparcida, yo creo que esa es la primera ayuda que puede brindar.

La segunda ayuda, al ver mujeres de diferentes denominaciones, diferentes edades, identificarse con ese llamado, pues aquella que aún no ha decidido abrazar su llamado pudieran darse cuenta, percatarse de que realmente no están solas, que hay otras que han ido delante. De tal forma que este movimiento de la mujer verdadera, pueda contribuir a la transformación de la mente femenina y una transformación en la dirección de la mente de Cristo, yo creo que es un movimiento también que puede promover bases teológicas para lo que es el cambio y la transformación y el llamado y puede proveer también ayudas y recomendaciones y consejos prácticos de tal forma que la teología no se quede en el aire sino que pueda bajar a la práctica en el día a día, de tal forma que ahí yo veo una ayuda multidimensional que va desde lo que es la enseñanza -como ya dije al principio- hasta lo que es el modelar un estilo de vida, una nueva cosmovisión y luego la parte práctica de cómo hacer el cambio.

Es una conferencia que no te querrás perder si te preocupa la siguiente generación.

Estaremos celebrando una los días 26-27-28 de febrero en Santo Domingo República Dominicana. Visita AvivaNuestrosCorazones.com para obtener más detalles acerca de este evento.

Ahora regresemos al estudio de Nancy sobre Proverbios 31. Lo retomamos en el verso 4.

Nancy: Llegamos ahora a una advertencia que la madre del rey le da cuando aun el es un joven. Una advertencia contra el abuso del placer. Le advierte contra la falta de dominio propio. Le recuerda que él será rey. Que él es un rey en potencia.

Al criar a tus hijos e hijas, recuerda que estás criando jóvenes que serán reyes y reinas para Dios, para ser de la realeza espiritual. Pedro nos dice que somos linaje escogido. No querrás que tus hijos sean solo personas ordinarias, que se ajusten a lo que dice la multitud, la cultura o que sobrevivan en ella, sino que sean ejemplos espirituales y líderes y revolucionarios.

Así que ahora ella le recuerda «Tienes un alto y santo llamado. Recuerda quién eres. Eres un rey y estás destinado a liderar». Luego le recuerda «No puedes gobernar a otros correctamente si aun eres esclavo de tus propios apetitos, tus propias pasiones y deseos. Recuerda tu llamado», le dice «recuerda tu posición y actúa conforme a la misma».

Esto me dice lo que esta madre le dijo a su hijo «Esto significa que mejor aprendes a gobernarte aquí y ahora si alguna vez gobernarás a otros efectivamente». Madres, jamás podrán gobernar a tus hijos efectivamente si no puedes gobernar tus propias pasiones, no serán capaces de enseñar a sus hijos sobriedad, templanza y dominio propio si ustedes mismas no son un ejemplo de sobriedad, templanza y dominio propio.

Ahora bien, en el Antiguo Testamento se nos advierte contra la borrachera, contra el beber mucho, y esta advertencia de una madre a un hijo que será rey es una de esas advertencias. Pero no solo era para los reyes del Antiguo Testamento. También era para los sacerdotes -aquellos que servían en el templo o en el tabernáculo, a quienes se les pedía no beber mientras desempeñaban su labor sacerdotal.

En Levitico capítulo 10, el versísuclo 9 dice

«No beberéis vino ni licor, tú ni tus hijos contigo, cuando entréis en la tienda de reunión, para que no muráis».

Ezequiel capítulo 44 también nos dice que ningún sacerdote beberá vino cuando entre en el atrio interior. Así que era considerado peligroso que los sacerdotes y los reyes bebieran en el Antiguo Testamento. Les podía afectar en su desempeño y en la labor y en el llamado que Dios les había hecho.

Y esto es lo que esta madre entiende y advierte a su hijo. «No es para los reyes, oh Lemuel, no es para los reyes beber vino, ni para los gobernantes desear bebida fuerte». Verses 5-7: «no sea que beban y olviden lo que se ha decretado, y perviertan los derechos de todos los afligidos. Dad bebida fuerte al que está pereciendo, y vino a los amargados de alma. Que beba y se olvide de su pobreza, y no recuerde más su aflicción».

Lo que ella está diciendo en efecto es que aunque otros beban como un medio de escape de sus problemas, como un medio de escape de su dolor y de sus presiones, los reyes no deben hacerlo.

Ahora, este párrafo no está promoviendo la bebida entre los que no son reyes. En realidad es una descripción -y una muy gráfica- de lo que el alcohol le hace a la mente. El abuso del alcohol o drogas resulta en una mente que no estará clara ni aguda. Adormece tus sentidos. Dos veces leemos que esta persona olvida. Olvida las leyes. Olvida su pobreza. Adormece los sentidos.

Aquellas que hemos recibido un llamado santo y alto como hijas de Dios que somos, encontraremos que cuando nos sobre-deleitamos en cualquier cosa, incluyendo el alcohol, algunas sustancias, drogas, mermaremos en eficiencia. Fallaremos en nuestro llamado.

Y ella le señala a su hijo que las personas usan ese tipo de cosas (drogas, alcohol) para escapar de la realidad como si fuera un narcótico, para adormecer el dolor, para ahogar las penas. Ella le dice: «Eres un rey. No puedes hacer eso. No puedes permitirte que se te nublen los sentidos».

Ahora, bien podrías decir: «Eso era en el Antiguo Testamento. Yo no soy rey, yo tampoco soy un sacerdote». Pero las Escrituras dicen en el Nuevo Testamento que Cristo nos amó y nos lavó de nuestros pecados en Su sangre y nos hizo reyes y sacerdotes delante de Dios.

Leemos en 1ra de Timoteo capítulo 3 que hay unos requisitos que cumplir dentro del liderazgo espiritual de la iglesia. Dice que los ancianos en la iglesia, los líderes espirituales, no deben ser dados a la bebida y que los diáconos no deben darse al mucho vino. Por si acaso estas pensando: «pero como mujer, jamás estaré en esa posición», Pero en el versículo 11 nos dice «de igual manera las mujeres deben ser… sobrias». Así que si no eres sobria, podrías de hecho descalificar a tu esposo de una posición de liderazgo espiritual dentro la familia de Dios.

Tito capítulo 2 nos dice que debemos seguir las cosas que están de acuerdo con la sana doctrina, y una de ellas es que las ancianas no deben ser esclavas de mucho vino (versículo 3). «Esclavas» significa adictas y permíteme decirte que si como joven no eres sobria, no te levantarás una mañana, ya mayor, siendo una anciana sobria. Vas camino a convertirte en una anciana y necesitas aprender hábitos de sobriedad y de disciplina ahora.

Creo que es tan importante que como mujeres de Dios no nos permitamos el consentirnos tanto o esclavizarnos a nada que nos pueda hacer menos alerta, menos sensible, menos sintonizadas con Dios o que nos pudiera hacer menos eficientes para llenar las tareas a las que Dios nos ha dado. Puede que sean otras cosas, solo preguntaré, ¿Qué estás usando en exceso como una droga para adormecer el dolor? ¿Es algo que quizás está anestesiando tus sentidos y tu sensibilidad hacia Dios?

Hace un tiempo atrás hablé con una mujer que había sido abusada de niña y tenía un papá que no estaba capacitado para darle lo que ella necesitaba. Le hablé de cómo Dios quiere que nosotras estemos dispuestas a caminar por la senda del dolor en lugar de anestesiarnos, como ella había hecho por años de múltiples formas.

Y ella me escribió y dijo:

Me dí cuenta que una de las formas de anestesiarme era con la televisón, así que la apagué hace como un mes. Quería conectarme con Él con «E» mayúscula y con las personas no con la televisión.

Entonces, ella fue capaz de caminar en el dolor y dejar que Dios iniciara el proceso de sanidad. Hay tantas formas en que las mujeres hoy escapan del dolor…

Ahora, esta madre le dice a este hijo «No hagas eso. No huyas del dolor. No escapes. No ahogues tus penas. No te metas en nada que te esclavice o que te vuelva adicto o te nuble la razón o el pensamiento».

Y veamos entonces los versos 8 y 9. Aquí está el porqué- porque tienes una misión que cumplir- «Abre tu boca por los mudos, por los derechos de todos los desdichados. Abre tu boca, juzga con justicia, y defiende los derechos del afligido y del necesitado.»

En otras palabras lo que ella le dice es «No vives para ti mismo. Tu llamado es a vivir una vida no egoísta sino sacrificial, así que en vez de usar tu riqueza y tus recursos haciéndote daño, ahogando tu dolor, nublando tu pensamiento, usa esos recursos para hacer el bien a otros, para ministrar a otros que están en dolor, en tristeza o en necesidad».

Es un llamado a involucrarme, a ver a mi alrededor y ver cuáles son las necesidades y ver cómo puedo usar mi posición como mujer de Dios, cómo puedo usar mis influencias en los problemas que me rodean. No serás capaz de hacerlo si como persona eres esclava de algo que no sea el Señor.

¿Qué te mantiene atada? ¿Qué está anestesiando tu capacidad de experimentar todo lo que Dios tiene para ti y ser usada por Dios? Debes estar dispuesta a decir «No viviré atada a nada ni nadie que no sea el Señor Jesucristo».

Carmen: Si el programa de hoy ha traído a tu mente áreas de ataduras en tu vida, esperamos que ores con nosotros cuando regresamos en un minute. El programa de hoy es parte de la serie de Proverbios 31 llamado La mujer contra-cultura.

¿Quién decide lo que significa ser una mujer? ¿A quién miras como tu modelo? Nancy responderá esto mañana. Ahora ella nos dirigirá en oración.

Nancy: Padre, ¿nos podrías por favor mostrar áreas de las que hemos huido, escapado o donde hemos estado anestesiando el dolor? ¿Nos das la valentía para hacerle frente y decirle NO a todo lo que nos esclaviza? Queremos vivir como mujeres libres bajo el señorío de Jesucristo.

Oh Señor oro por mujeres que están luchando con comportamientos adictivos a sustancias, ya sean alcohol o drogas, sexo, o algo que puede ser en sí mismo sano, como los amigos o los libros pero que se ha convertido en una atadura. Oro que nos ayudes a identificar qué cosas nos han atado y nos ayudes a caminar en el poder de Tu Espíritu para decirle NO a lo que se haya vuelto adictivo en nuestras vidas y decir SÍ a Tu Señorío y a Tu gobierno sobre nuestras vidas para que seamos instrumentos de Tu misericordia y Tu gracia para ayudar a otros en su momento de necesidad. Oro en el Nombre de Jesús, amén.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de Las Américas a menos que se indique lo contrario.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

1/27 – La lección más importante

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Proverbios 31: La mujer contra-cultura

1/27 – La lección más importante

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/la-leccion-mas-importante/

Nancy Leigh DeMoss: ¿Cuáles son las principales enseñanzas que te gustaría transmitirle a tus hijos?

Carmen Espaillat: Aquí está Nancy Leigh DeMoss.

Nancy Leigh DeMoss: Si no pudieras enseñarles nada más, ¿qué sería lo más importante que pudieras traspasarle a tu hijo o a tu hija? ¿Cuál es la mejor forma de preparar a tus hijos e hijas para que lleguen a ser todo aquello para lo cual Dios los creó?

Carmen: Están escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss, en la voz de Patricia de Saladín.

¿Alguna vez te has sentido intimidada por la súper mujer que se describe en Proverbios 31? En las próximas semanas, Nancy nos explicará por qué no tenemos que sentirnos intimidadas. Pero Proverbios 31 no solo tiene que ver con la «mujer de Proverbios 31». También trata de un hijo que tenía mucho que aprender. Aquí tenemos a Nancy, en la voz de Patricia de Saladín, quien hoy empieza un estudio profundo de este capítulo tan importante. La serie se llama La mujer contra-cultura.

Nancy: Tengo dudas de decirles cuál es el pasaje que les estaré enseñando en esta serie. En semanas anteriores, mientras estudiaba para este tiempo, algunas mujeres me preguntaron: «¿Qué es lo próximo que vas a enseñar en Aviva Nuestros Corazones?» Y cuando les digo que vamos a hacer una serie de Proverbios 31, casi siempre recibo la misma reacción, o voltean los ojos o suspiran, como diciendo: «No estoy segura de que quiera sentarme a oír toda una serie de Proverbios 31».

Entiendo un poco por qué la gente tiene esta reacción. Déjenme decirles que pienso que lo que me ha sucedido en estas semanas mientras estudiaba, es lo que les va a suceder a ustedes como resultado de lo que Dios va a hacer en nuestros corazones a través de esta serie. Ni siquiera sé cuánto tiempo nos va a tomar, aunque probablemente sean varias semanas.

He estado como en remojo, saturándome de lo que se ha convertido en uno de mis pasajes favoritos en las Escrituras. Quiero motivarlas que en estos próximos días que lean Proverbios capítulo 31. Probablemente ya lo han leído muchas veces, pero las motivo, como es el capítulo 31, a que se pongan el reto de leer este capítulo todos los días durante los próximos 31 días.

Mientras lo leen, pueden tomar una hoja en blanco, o un diario (puede ser la libreta donde escribes las notas que tomas durante su tiempo a solas con el Señor), solo tomen notas de lo que Dios les muestra sobre este pasaje, no de lo que yo les digo, sino de lo que el Espíritu Santo les muestra mientras lo estén leyendo por ustedes mismas, que es aún más importante. Escriban: «esto es lo que dice, esto significa tal cosa», y «así es como Dios lo está aplicando a mi vida».

Cuando hablamos de Proverbios capítulo 31, por lo general empezamos en el versículo 10. No sé por qué será; tal vez porque ahí es donde empieza la parte que trata específicamente con las mujeres. Pero yo quiero comenzar con el versículo uno, y trabajar con este pasaje completo, sin saltar los primeros nueve versículos.

Veamos entonces el primer versículo, que nos muestra el escenario y el contexto de Proverbios capítulo 31. Empezamos con el versículo 1: «Palabras del rey Lemuel, oráculo que le enseñó su madre.» Palabras del Rey Lemuel. Ese nombre no aparece en ninguna otra parte de la Biblia. No se hace ninguna referencia a este nombre en los libros de los Reyes o en las Crónicas donde se listan todos los reyes de Judá o Israel. No se hace ninguna referencia a un rey Lemuel. En la Biblia ese nombre solo aparece aquí.

Pero hay una vieja tradición judía que identifica al rey Lemuel como el nombre que su madre le dio a Salomón; así que pensando que este rey tal vez es el Salomón, y que «Lemuel» es otro nombre suyo, si ese es el caso, ¿quién sería la madre que está enseñando aquí? ¿Recuerdan quién era la mamá de Salomón? Era Betsabé, y si lo consideramos bajo esa luz, este se convierte en un pasaje muy interesante.

«Palabras del Rey Lemuel [tal vez el Rey Salomón], oráculo que le enseñó su madre [tal vez Betsabé]». Ahora, esa frase, cuando la ponemos junto a otras en las Escrituras, me habla del increíble poder e impacto que tiene la enseñanza de una madre.

En todo el libro de Proverbios, se hace mucha referencia a la enseñanza de un padre, pero no tenemos muchas referencias sobre la enseñanza de una madre. Una que me viene a la mente se encuentra en Proverbios capítulo 1 en los versículos 8-9. Donde leemos:

«Hijo mío, escucha las correcciones de tu padre y no abandones las enseñanzas de tu madre. Adornarán tu cabeza como una diadema; adornarán tu cuello como un collar » (NVI).

Proverbios nos dice que tanto la instrucción de nuestro padre como la de nuestra madre es algo que puede embellecernos y adornarnos. Es un adorno que debemos asegurarnos de vestir, y nos adornará con gracia y belleza. Este es el oráculo que su madre le enseñó al rey Lemuel.

Esa palabra, «oráculo», es una palabra que significa «una profecía o un anuncio de la verdad». La palabra «oráculo» lleva consigo un sentido de peso. Es algo de peso, algo importante. En otras partes de las Escrituras a veces esta palabra se traduce como «carga». Lo vemos en Malaquías capítulo 1, en la versión Reina Valera Antigua, la palabra traducida literalmente dice: «Carga de la Palabra de Jehová» (versículo 1). Es un mensaje importante que viene del Señor.

Estas palabras que esta madre le enseñó a su hijo no son solo las palabras de una madre. Son palabras que una madre recibió del corazón de Dios. Como madre, puedes estar segura de que cuando le estás enseñando a tus hijos los caminos y la Palabra de Dios, que lo que les estás diciendo es muy, muy importante. Es algo de peso. Lleva consigo autoridad divina si les estás enseñando a tus hijos y a tus nietos las palabras de Dios.

De acuerdo a este versículo, son «Palabras del Rey Lemuel», palabras que su madre le enseñó. Aparentemente, este rey está recordando algunas cosas que su mamá le había enseñado años atrás, cuando aún era un joven príncipe, formándose para ser rey. Si el rey era Salomón y la mamá era Betsabé, podemos ver que estas palabras venían del corazón de una madre que conocía sobre la gracia y la misericordia de Dios.

Pensamos en este pasaje de Proverbios capítulo 31 como si fuera un estándar imposible de la ley de Dios que nadie puede guardar. Pero si fue Betsabé la mujer que enseñó estas palabras, ella era una mujer que sabía muy bien lo que era quebrantar la ley de Dios y lo que la gracia de Dios podía hacer para restaurar a las personas que habían quebrantado esa ley.

Ella sabía cómo Dios la había encontrado, como una mujer que había sido muy agraviada y que tal vez había pecado mucho también… No sabemos si Betsabé fue cómplice de David en su pecado. Pero ciertamente, ella había sido agraviada y había tenido su cuota de responsabilidad en este asunto o tal vez ambas. No obstante, ella había sido restaurada y Dios la había hecho fructífera y le dio un hijo que sería parte de la línea de Cristo, el Mesías. Esta es una mujer que había aprendido mucho a través de una experiencia personal dura y dolorosa.

Ahora, ella le está enseñando a su hijo, a este joven príncipe que va a ser rey. Le está enseñando la importancia de cosas como la fidelidad, la fidelidad como esposo, la fidelidad en una esposa. Si esta es Betsabé enseñándole a su hijo Salomón, le está enseñando con cierto grado de remordimiento o de lamento, de que ella y su esposo no vivieron, hasta donde debieron hacerlo, las cosas que ella ahora le va a enseñar a su hijo.

Uno puede sentir que esta es una mujer que no quiere que sus fracasos se reproduzcan en la próxima generación, así que va a hablarle palabras de advertencia, de precaución, de exhortación y súplica para que tome el corazón y las palabras de Dios como suyos y haga de estas palabras una forma de vida.

Su esposo había experimentado serias consecuencias como resultado de su adulterio, y ella ahora le está diciendo a su hijo Salomón: «Hay muchas cosas en tu papá que debes emular, pero hay unas cuantas que debes evitar». Aprende de nuestro ejemplo. Aprende de lo que hemos aprendido de la forma difícil, y no repitas los fracasos de tus padres. O sea, que ella le está hablando palabras de protección y precaución.

Luego habla palabras de preparación. Recuerden que cuando ella habló estas palabras, su hijo todavía no era el rey. Era un joven, un príncipe. Pero ella sabía que un día él sería rey, así que está ayudando a preparar a su hijo para el futuro. Ella sabe que él va a tener muchas responsabilidades sobre sus hombros.

Si tienes hijos, tu pregunta debería ser: «¿Cuál es la mejor forma en que yo puedo preparar a mis hijos para que tengan toda una vida de servicio espiritual, como reyes y sacerdotes para Dios, para que vivan como hijos e hijas de Dios y como realeza? ¿Cómo puedo prepararlos para que cumplan el llamado de Dios en sus vidas?

Algunas veces lo haces enseñando. Otras veces lo harás a través de la oración. Y muchas más por el ejemplo. Vamos a ver en este pasaje que esta es una madre que ha hecho todo esto por sus hijos. Quieres preparar a tus hijos para que vivan y le sirvan al Rey de Reyes; para que vivan y se sirvan entre ellos como reyes y reinas bajo la autoridad de Dios.

«Palabras del rey Lemuel, oráculo que le enseñó su madre». Es él que ahora está hablando esas palabras. Él está recordando lo que su madre le enseñó años atrás. ¿No se alegran ustedes, que todavía están criando a sus hijos, de tener esta motivación de que sus hijos recordarán lo que ustedes les han enseñado?

Ahora, asegúrense de estar enseñándoles las cosas correctas porque ellos recordarán lo que ustedes les están enseñando. Ustedes les están enseñando algo. Ellos van a recordar esas lecciones, y las van a reproducir, ya sea para lo mejor o para lo peor, lo van a reproducir en la próxima generación.

¿Qué quieren ustedes que sus hijos recuerden sobre lo que ustedes les enseñaron? ¿Qué recuerdas tú de lo que tus padres, o de lo que tu madre, te enseñó? ¿Qué quieres traspasarle a tus hijos? ¿Qué les estás pasando a tus hijos y a tus nietos? ¿Qué les estás enseñando? ¿Qué quieres tú que ellos le pasen a la próxima generación cuando ya tú no estés?

«Palabras del rey Lemuel, oráculo que le enseñó su madre». Ella le enseñó; y él creció y a su vez enseñó a otros. A propósito, observen que ella no le dejó toda la enseñanza al papá. Claro, el papá tiene su papel de enseñar y de entrenar, pero esta es la enseñanza de una madre.

Creo que esto debe motivarlas a todas ustedes cuyos esposos no conocen al Señor, o que tal vez no estén caminando con Dios, o que no estén activamente comprometidos con la enseñanza de sus hijos. Claro, ellos tienen un llamado y una responsabilidad. Pero no asumas que porque tu esposo no tiene una relación con Dios que tú no puedas involucrarte activamente en la enseñanza, en el discipulado y en la crianza de tus hijos.

Cualquiera que sea la forma, con o sin un esposo que esté involucrado y entrenando, tú tienes el llamado y tú tienes una responsabilidad de entrenar a tus hijos, de protegerlos, de prepararlos, de hablarles palabras de peso; palabras que estén respaldadas por la autoridad de la Palabra de Dios, para que tus hijos estén preparados y equipados para ir y proporcionar un liderazgo piadoso a la próxima generación.

Carmen: No hay nada más importante que entrenar a nuestros hijos. Nancy Leigh DeMoss nos ha estado ayudando a entender este concepto desde el primer verso de Proverbios 31, y ella regresa en seguida.

El programa de hoy inicia un estudio profundo de Proverbios 31. Tal vez hayas escuchado hablar de la «mujer de Proverbios 31» toda tu vida y te sientes un poco intimidada. En las próximas semanas, Nancy te dará luz sobre este capítulo tan importante pero con frecuencia malinterpretado. Sabrás por qué el pasaje no fue diseñado para hacerte sentir condenada ni abrumada.

Durante esta serie espero que descubras lo que significa servirle a Dios en formas exclusivamente femeninas. Nancy y otras mujeres sabias escribieron un libro que te ayudará a saber cómo hacerlo. Se llama «Feminidad bíblica en el hogar» (disponible en inglés), e incluye contribuciones de Nancy y otras escritoras como Carolyn Mahaney, Mary Kassian, y Susan Hunt.

Acabamos de escuchar a Nancy explicar de una manera preciosa el primer versículo de Proverbios 31. Aquí la tenemos de nuevo para continuar con el versículo 2.

Nancy: En el versículo 2, ella dice: «¿Qué, hijo mío? ¿Qué, hijo de mis entrañas? ¿Qué, hijo de mis votos?» Estas frases, a no ser que uno se tome el tiempo de meditar en ellas… ¡Ni siquiera son oraciones completas! Lo que vemos aquí es como los gemidos, los anhelos, el derramamiento del corazón de una madre, de una madre que apenas puede terminar una oración, no porque no sea inteligente, sino porque viene de lo profundo de su ser y casi no sabe expresar lo que siente.

Expresa la intensidad y la pasión del corazón de una madre que está sintiendo amor y ternura y conexión con este hijo que es su propia carne y su propia sangre. Este es el hijo que llevó en su vientre; se siente responsable de su hijo. Este es el hijo de sus entrañas. Es la imagen de una mujer que ha dedicado su hijo a Dios.

Cuando pienso en la frase «hijo de mis votos», pienso en otra madre del Antiguo Testamento. Su nombre era Ana. Ella anhelaba un hijo, Ana oraba por un hijo, lloraba por un hijo, esperaba por un hijo. Y vino el día en que Dios la bendijo con un hijo. Ella dijo: «Señor, si me das un hijo varón, yo te lo regresaré a ti. Será tuyo». Él fue el hijo de sus votos. Nos damos cuenta de lo importante que es que una madre reconozca que sus hijos son dedicados a Dios.

Estuve pensando en las últimas 24 horas, de lo que ha significado para mí el saber que desde el vientre fui apartada para Dios, que mis padres se dieron cuenta de que yo no era propiedad suya. Eso es lo que esta madre está sintiendo. Está expresando la intención de su corazón de criar a este hijo en el temor de Dios.

Alguien dijo una vez que «Si hubiera más Anas, ¿no habría más Samueles, grandes hombres de Dios, líderes espirituales?» ¡Si tan solo tuviéramos más mujeres: madres, abuelas, que estuvieran dedicando sus hijos a Dios y clamándole a Dios a favor de sus hijos!

Así que ella dice: «¿Qué, hijo mío? ¿Qué, hijo de mis entrañas? ¿Qué, hijo de mis votos?» Es como si estuviera diciendo: ¿Qué diré? ¿Qué te voy a enseñar? ¿Qué te voy a traspasar?» Ella quería que su hijo conociera a Dios, que viniera a sus caminos, y ella sabía que ella tenía una responsabilidad de mostrarle a su hijo los caminos de Dios, de comunicarle el corazón de Dios a su hijo. Es como si estuviera diciendo: ¿Qué le diré a mi hijo?

Esta es una mujer que está tomando muy en serio su responsabilidad de entrenar a su hijo en los caminos de Dios. Ella está mirando a Dios, como diciendo: Señor, muéstrame qué debo enseñarle a este niño.

¿Cuáles son las enseñanzas más importantes que quisieras pasarles a tus hijos? Si no pudieras enseñarle nada más, ¿qué sería lo más importante que le pasarías a tu hijo o a tu hija? ¿Cuál es la mejor forma de preparar a tus hijos e hijas para que sean todo lo que Dios quiere que ellos sean? ¿Cuál es la mejor forma de protegerlos y prepararlos para lo que tendrán que enfrentar en la vida? ¿Cuál es la mejor forma de dirigirlos hacia el plan que Dios tiene para sus vidas?

Dios te ha dado esos niños a ti. Son una encomienda sagrada. Son una mayordomía preciosa. Tienes una responsabilidad con esos niños mayor que tu responsabilidad con cualquier otra persona sobre la faz de la tierra, excepto tu esposo. «¿Qué voy a decir? ¿Qué te voy a enseñar?»

En las próximas sesiones, nos vamos a concentrar en la instrucción de la madre, lo que le enseñó a su hijo. Pero veamos un resumen de lo que ella le enseña a su hijo. Quiero que veamos en los próximos versículos que ella le va a dar a su hijo ciertas instrucciones que incluyen algunos absolutos.

Hay absolutos. Ella le está enseñando a su hijo que hay una diferencia entre hacer lo correcto y hacer lo incorrecto. En algunos casos ella le dirá: «no hagas esto, y en otros sí haz esto».

En estos tiempos, el concepto de la generación postmoderna es que no hay absolutos. Cada hijo debe crecer y escoger por sí mismo lo que creerá. Esta madre no creía eso. Ella sabía que había absolutos basados en la Palabra de Dios, que había cosas que debía enseñar al corazón de su hijo.

Su instrucción en los próximos versículos es muy específica y muy práctica. Es directa. Ella prácticamente está aplicando la Palabra de Dios y los caminos de Dios a la vida diaria. Le va a hablar sobre el matrimonio, sobre las relaciones, las mujeres, las costumbres, sobre áreas de esclavitud, sobre estilos de vida; enseñanzas prácticas de la Palabra de Dios.

Hay negativos y hay positivos en su enseñanza. Como madre, no tengas miedo de decir: «Eso está mal» o de decir «Debes hacer esto». En un sentido práctico de la vida diaria, «Esto está bien, esto está mal. Esto es lo que debes hacer. Esto es lo que no debes hacer.»

Recibí una carta de una mujer la semana pasada que me estaba agradeciendo por hablar en Aviva Nuestros Corazones sobre la importancia de instruir a los hijos en los caminos de Dios. Ella me dijo: «Estoy haciendo eso con mis hijos».

Me contó de una pizarra blanca que tiene en el comedor donde la familia se reúne. Dice que algunas veces le viene un pensamiento o algo que quiere enseñarles a los niños. Dice que a veces es algo de las Escrituras, o de algún tema práctico de la vida. Ella dice que solo lo anota en la pizarra.

Luego ella dice que ellos, como familia, utilizan el momento de las comidas para enseñarles a los niños cosas prácticas de la vida. Ella les está enseñando a sus hijos de manera práctica los caminos de Dios utilizando esta pizarra, así como esta madre le enseñó a su hijo los caminos de Dios.

Ella le está diciendo a él en la enseñanza que sigue: «Recuerda quién eres. Recuerda que eres un rey. Eres un rey en formación». Ella le está dando a su hijo una visión sobre cómo su llamado en la vida le pone a él ciertos requisitos.

Estoy tan agradecida por la forma en que mis padres, de muchas maneras, nos dieron una visión del hecho de que Dios nos quería usar. Eso significó que hubo responsabilidades. Hubo algunas cosas que teníamos que estar dispuestos a hacer como parte de nuestro estilo de vida, si queríamos que se cumpliera todo lo que Dios tenía para nosotros.

Ella está diciendo que hay un estándar más alto. Hay responsabilidades y requisitos y rendición de cuentas. «Otros pueden; pero tú no puedes. Tú vas a ser el rey».

Luego vemos que ella también le enseña, en el párrafo que vamos a ver a partir de mañana, que las decisiones tienen consecuencias.  

El poder de la instrucción de una madre, dada a un hombre joven -y asumo- que desde una edad muy temprana. Esa instrucción empieza desde el momento que primero pones tus ojos sobre ese hijo y todo el tiempo hasta que tu hijo se va del nido y lo envías como una flecha a este mundo a ser un rey, un líder, a ser un hombre o una mujer piadosa.

Esa instrucción que has invertido todos estos años en el hijo de tus entrañas, la hija de tus entrañas, el hijo, la hija de tus votos; esa instrucción la llevarán tus hijos e hijas durante toda su vida.

Asegúrate de que esa instrucción que has estado dando sea clara, sea práctica y específica. No tengas miedo de decir no. No tengas miedo de decir: «Tus decisiones tendrán consecuencias». Luego dales la visión del futuro. Dile a tus hijos: «Recuerden quienes son». Con ese alto y santo llamado vienen responsabilidades muy importantes.

Carmen: Todavía me acuerdo de algunas lecciones que aprendí de niña, ¿y tú? Lecciones que hasta el día de hoy ejercen influencia en mi forma de vivir. Tú ejerces influencia sobre tus hijos, te guste o no. Nancy Leigh DeMoss es tan buena entrenándonos en la enseñanza bíblica, para que podamos pasar esa enseñanza a la próxima generación.

Estamos viviendo tiempos difíciles y confusos para la mujer. Es por esto que Dios nos ha motivado a llevar a cabo las conferencias de Mujer Verdadera. Celebraremos una en Santo Domingo muy pronto. Infórmate sobre esto al visitar AvivaNuestrosCorazones.com.

Hemos escuchado sobre la importancia de la enseñanza de una madre. Mañana, Nancy nos explicará por qué una madre sabia usa más que solo palabras para enseñar. Ahora, oremos con Nancy.

Nancy: Gracias, Señor, por las madres que nos has dado, que nos han enseñado y nos han capacitado. Algunas de ellas madres piadosas que nos han enseñado directamente de la Palabra de Dios. Otras tal vez con madres que no te conocían, pero aun así, como madres, estaban enseñando y capacitando en las destrezas básicas de la vida y modelando cosas importantes sobre lo que significa ser un hombre o una mujer de éxitos. Te damos gracias por aquellos que nos han entrenado y nos han enseñado.

Ahora Señor, como mujeres te pedimos que tú nos muestres cómo enseñar y capacitar a la próxima generación; que podamos levantar jóvenes y jovencitas que serán reyes y reinas, realeza espiritual, que proveerán de un liderazgo piadoso a la próxima generación. Oramos en el nombre de Jesús, amen.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas, a menos que se indique lo contrario.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

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 Episodio 24 – ¿Cómo hago para que mis pensamientos sean cautivos?

Soldados de Jesucristo

John Piper Responde

¿Cómo hago para que mis pensamientos sean cautivos?

 Episodio 24

¡Nuestro episodio semanal número 23 de John Piper Responde!

El Pastor John explica:
Soy una persona ansiosa – ¿Cómo puedo “descansar en Cristo”?

Nuevo Episodio Viernes
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Es el podcast Ask Pastor John en Español, en la voz de Nathan Díaz. Disponible también en videos.

Nuestra misión es predicar el Evangelio de la gracia de Dios en Jesucristo por todos los medios online, a todo el mundo.

2/3 – Cómo guardar tu corazón

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Cómo apoyar a nuestros hermanos solteros

2/3 – Cómo guardar tu corazón

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/como-guardar-tu-corazon/

Annamarie Sauter: Al mismo tiempo en que Carolyn McCulley estaba enfrentado sus propios retos de estar soltera, otras mujeres solteras de su iglesia venían donde ella a pedirle consejos, confiando en que ella sería una persona sólida en esta área. Durante todo este tiempo había un versículo de las Escrituras que siempre venía a su mente.

Carolyn McCulley: «Que tu gentileza sea conocida por todos». Siempre había alguien llamando a mi puerta (tun-tun-tun). «¿Carolyn, me puedes ayudar?». Yo quería dar media vuelta y decir «¡¿Qué?!» Pero no podía hacer esto, y les decía: «Sí, ¿Cómo puedo ayudarte?

Annamarie: Están escuchando Aviva Nuestros Corazones con la autora del libro« Mentiras que las mujeres creen» Nancy Leigh DeMoss.

Nancy Leigh DeMoss: Ayer escuchamos la primera parte de la charla que mi amiga, Carolyn McCulley, dictó en la Conferencia True Woman o Mujer Verdadera hace cuatro años, en Dallas, Fort. Worth. Carolyn es la autora del libro llamado » Did I Kiss Marriage Goodbye?» (¿Le dije adiós al matrimonio?, está disponible en inglés. Hoy ella estará contrastando la definición popular del amor a la luz de la definición bíblica.

Debemos tomar en cuenta que en esta charla, Carolyn se está dirigiendo a mujeres solteras. Pero les aseguro que las mujeres casadas también serán retadas ya que todas nosotras hemos sido impactadas por el concepto que tiene el mundo sobre lo que es el amor. Cada una de nosotras, no importa si estamos casadas o somos solteras, necesitamos abrazar la definición bíblica que nos da Dios sobre el amor.

Carolyn comienza con el consejo de Proverbios capítulo 4:

«Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón, porque de él mana la vida».

Carolyn: Con todo este desorden y con esta idea de que debemos guardar nuestro corazón, no debemos estar cortejando en nuestras mentes, o debemos tener una perspectiva más concreta en nuestras relaciones. Es fácil pensar en el amor en términos de medir nuestros afectos y dividirlos entre las personas. ¿Alguna vez has visto a un niño compartir algo contigo? Ellos cortan el pedacito más pequeño que pueden y te dicen «aquí tienes». «Wow, qué generoso de tu parte; ¡gracias!».

Es así como a veces nos sentimos al guardar nuestros corazones. «Aquí tienes, un pedacito de mis afectos, el resto lo dejaré bien guardado detrás de esta fortaleza». Pero esta tampoco es la idea bíblica. Permítanme introducirles el concepto bíblico y para esto quiero pedirles que cierren sus ojos mientras les leo un pasaje que probablemente han escuchado en otros contextos, pero quiero que lo escuchen los más cercano posible al contexto original en que Pablo lo escribió.

Quiero que piensen en alguien en su iglesia con quien están teniendo problemas en estos momentos. Quizás sea una amistad que se ha tornado problemática, o alguien en quien estás interesada pero que no te corresponde; o quizás alguien que ha roto su relación contigo. Piensa en algún lugar donde te han lastimado. Ahora escuchemos el estándar más alto acerca de nuestros afectos.

«El amor es paciente, es bondadoso; el amor no tiene envidia; el amor no es jactancioso, no es arrogante; no se porta indecorosamente; no busca lo suyo, no se irrita, no toma en cuenta el mal recibido; no se regocija de la injusticia, sino que se alegra con la verdad; todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser». Primera de Corintios 13 del 4-8

Pueden abrir los ojos. El apóstol Pablo le escribió este pasaje a un grupo que estaba fraccionado en la iglesia de Corinto, estos hermanos estaban ocupados en causar divisiones y en crear nuevas alianzas basadas en el éxito material, en las posiciones sociales, o en las profesiones; ellos excluían ciertas personas de sus ágapes; unos se emborrachaban mientras otros observaban sin comer o beber nada. Imagínense en este contexto de egoísmo recibir una carta que habla del amor en los términos de paciencia, de bondad y de ser gentiles.

Este pasaje lo escuchamos muchas veces en bodas, y claro que se aplica al contexto de las bodas, eso es obvio, pero yo quiero traerlo al contexto de la iglesia local para que veamos este pasaje a la luz de nuestras relaciones personales con nuestros amigos, de nuestras relaciones con los demás hombres y de las relaciones que esperamos tener en un futuro; pensemos en las relaciones que han sido rotas y en nuestras relaciones con personas que nos han herido; debemos tener en cuenta que en todas estas relaciones Dios nos dice «el amor nunca dejar de ser». Esta es la medida del amor a la cual debemos aspirar.

Nuestra cultura tiende a terminar las cosas rápidamente; «corta con eso, termina esa relación, rompe con eso». Yo no estoy diciendo que a veces el terminar con una relación no sea lo más apropiado en un momento determinado, pero el contexto general es que el amor nunca deja de ser, porque el amor de nuestro Salvador por nosotros nunca deja de ser.

Entonces me puse a pensar en todos estos años que pasé esperando por una relación que no llegaba y al considerar las relaciones que no se llegaron a materializar, pensé en el hecho de que con cada uno de estos hombres, quienes eran verdaderamente redimidos por el Señor, yo estaba unida para siempre por medio de la cruz.

Puede que en estos momentos yo diga, «no me hables a mí». Pero esta sería una conducta egoísta de mi parte, porque el Señor ha redimido a este hombre al igual que a mí. Para siempre estaremos juntos regocijándonos alrededor del Cordero en los cielos, lo que significa que estas relaciones nunca dejarán de ser.

Es importante que recordemos esto; aun cuando el Señor nos provea de un esposo que se mantenga fiel a nosotras hasta el final de nuestras vidas, nuestro trabajo es servir a este esposo, a este regalo del Señor, de tal manera que si en algún momento tengamos que devolvérselo al Señor podamos decirle: «Por medio de tu gracia, y para tu gloria, he tratado de presentarte a alguien a quien mi pecado no ha dañado, a alguien a quien mis palabras y mi amor han edificado. Aquí te lo devuelvo».

Yo sé que en la cultura de nuestras iglesias tendemos a exaltar la idea del matrimonio ya que la sociedad que nos rodea denigra este concepto, pero a veces hacemos del matrimonio y de la familia un ídolo, aun dentro de nuestras propias Iglesias. La meta se convierte en tener un buen matrimonio y una buena familia. Deseamos tener buenos matrimonios y buenas familias, no me mal entiendan, pero esta no debe ser nuestra meta final, porque estas cosas son pasajeras. Todas estas relaciones que tenemos dentro de la iglesia y dentro de nuestras familias continuarán por toda la eternidad. Por esto la idea de cuidar de los regalos temporales de esta vida es que podamos glorificar a Dios a través de ellos.

Aun en los buenos matrimonios no es algo extraño llegar a convertirse en aquellos que dicen: «yo tengo un buen matrimonio, una buena familia y nos sentamos todos juntos para vernos bien bonitos». Dios nos ha dado este tipo de relaciones para que seamos un retrato de las cualidades redentoras a un mundo que nos está observando. Esto también se aplica cuando no lo somos. Cuando fallamos, cuando peleamos los unos con los otros, cuando somos cualquier cosa menos amorosos, pero reconocemos nuestra propia pecaminosidad y confesamos nuestros pecados frente a aquellos que nos están observando, que son afectados por nuestros pecados y les pedimos perdón.

Si de verdad quieres tener un efecto en los no creyentes, humíllate a ti misma. Un incrédulo puede ver claramente tu pecado, aun mejor que tú misma, pero el mundo que nos está observando no está acostumbrado a escuchar a las personas decir: «Lo siento, fui egoísta, por favor perdóname». Tendrás un mayor efecto en las personas que te rodean si eres una persona humilde.

Ahora, regresando al pasaje de 1era Corintios, Don Carson, en su comentario Showing the Spirit (Mostrando el Espiritu Santo), amplía este punto diciendo:

El amor no solo no busca lo suyo, sino que está preparado para entregar lo que es suyo a los demás. En las relaciones personales, el amor no se aíra fácilmente; esto es, no es quisquilloso, no tiene un carácter abrasador escondido debajo de una fachada respetable, solamente esperando ser ofendido, de una forma real o imaginaria, para resurgir lleno de resentimiento.

El amor cristiano siempre soporta (posiblemente lo soporta todo). Siempre confía, no es que sea ingenuo, pero prefiere ser generoso y receptivo al aceptar, en vez de ser suspicaz y cínico. Este amor espera lo mejor, aun cuando sea decepcionado repetidamente por abuso personal; siempre confía, siempre está dispuesto a dar una segunda oportunidad y a perdonar hasta setenta veces siete.

Es un amor que persevera. Aun cuando la evidencia indica lo contrario, es un amor que espera lo mejor. Aun cuando la confianza es repetidamente traicionada, es un amor que espera valientemente.

Hay algo que quiero aclarar en este punto, y pienso que puedo hacer la aclaración a nombre del Dr. Carson, también. Él no está diciendo que debemos soportar el pecado del abuso. Definitivamente esto es algo que debemos confrontar. Lo que él está diciendo es que el Evangelio nos permite mirar el propósito redentor y que esto puede ser una realidad aun en aquellos que abusan de otros. Ellos no están fuera del alcance de Dios.

Entonces, volviendo al tema de guardar nuestro corazón. ¿Saben que esta frase se encuentra dos veces en la Escritura? La encontré otra vez en la NIV en Proverbios 4 del 20-23.

«Hijo mío, presta atención a mis palabras, inclina tu oído a mis razones; que no se aparten de tus ojos, guárdalas en medio de tu corazón. Porque son vida para los que las hallan, y salud para todo su cuerpo. Con toda diligencia guarda tu corazón, porque de él manan los manantiales de vida».

En este contexto vemos el corazón como un manantial, como una fuente de la cual brotan las cosas que afectan nuestra vida y la vida de los demás. Este punto se amplía en Mateo 15 cuando Jesús le habla a sus discípulos y a los fariseos que se acercaron a él a preguntarle sobre el lavamiento de las manos. Él les dice: ¿No entendéis que todo lo que entra en la boca va al estómago y luego se elimina? Pero lo que sale de la boca proviene del corazón, y eso es lo que contamina al hombre. Porque del corazón provienen los malos pensamientos, adulterios, fornicaciones, robos, falsos testimonios y calumnias. Estas cosas son las que contaminan al hombre; pero comer sin lavarse las manos no contamina al hombre» (vs. 17-20).

Lo que Jesús nos está diciendo aquí es, «Guarda tu corazón de los resultados del pecado, porque aquellas cosas que guardas en tu corazón salen y contaminan a los demás». El principio bíblico tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento es el mismo, «aquellas cosas que guardas en tu corazón, aquellas cosas que se anidan en tus pensamientos, aquellas cosas que guardas en términos de cómo juzgas a los demás y a Dios, saldrán en tu forma de expresarte y en tus acciones».

Guardar nuestro corazón significa guardar nuestros pensamientos de no revivir los pecados, las debilidades y las faltas de los demás, a la vez de no quejarnos constantemente por ellos. Particularmente si estás soltera ¿conoces bien esos momentos cuando el hombre en quien tienes un interés le pide a otra persona que sea su pareja? ¿Cuando sucede algo en la relación en la que te encuentras y él no actúa como tú quieres y en el momento en que tú quieres, y piensas que esto es una evidencia de que no te ama? Cada una de estas tres circunstancias es una oportunidad para mirar a lo que estás guardando en tu corazón y que te lleva a reaccionar de esta manera.

Un corazón no guardado es un corazón que no está protegido de ser contaminado con nuestro propio pecado. Es tan fácil levantarnos en la mañana y que lo primero que venga a nuestros pensamientos sea: «No puedo creer que él me haya dejado, no puedo creer que le haya pedido a otra que sea su pareja, no puedo creer… lo que sea que haya pasado que nos produzca dolor». Empiezas a meditar una y otra vez en las cosas que piensas que te son más gravosas en vez de meditar en tus propios pecados delante de Dios.

Cuando nos damos cuenta de que hemos ofendido a Dios mucho más y con más frecuencia de lo que los otros nos hayan podido ofender a nosotros, esto nos llevará a ser humildes y a tener más gracia en nuestra vida de pensamientos. No estoy diciendo que esto sea fácil, que el día en que tu novio terminó contigo vas a salir de la cama cantando y bailando: «La vida es feliz siento maripositas en el estómago». Esto no será así, será todo un proceso, un proceso de recordarnos diariamente: «Es verdad, no debo pensar y recordar estos pecados y pensamientos gravosos, repasarlos una y otra vez, como el perro que da vueltas y vueltas antes de finalmente acostarse a dormir».

Una forma de prevenir que se aniden este tipo de pensamientos en nuestros corazones y de evitar que salgan hacia los demás es recordar una y otra vez las sabias y gentiles palabras de otro hombre que también era soltero, y que en Filipenses 4: del 4-9 nos escribe uno de los pasajes más conocidos que tenemos como cristianos, de esos pasajes que adornan las obras de arte y que son citados por muchas personas. Quiero que otra vez piensen en esas palabras en el contexto de las personas con las cuales te encuentras en conflicto. El apóstol Pablo nos escribe:

«Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez lo diré: Regocijaos! Vuestra bondad sea conocida de todos los hombres. El Señor está cerca. Por nada estéis afanosos; antes bien, en todo, mediante oración y suplica con acción de gracias, sean dadas a conocer vuestras peticiones delante de Dios. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestras mentes en Cristo Jesús. Por lo demás hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo digno, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo honorable, si hay alguna virtud o algo merece elogio, en esto meditad. Lo que también habéis aprendido y recibido y oído y visto en mí, eso practicad, y el Dios de paz estará con vosotros».

Si te sientes sola, si nadie se te ha acercado, o si alguien se te acercó y luego decidió salir con otra persona, si alguien decidió terminar su relación contigo, si alguien te ha sido infiel en una relación. Cualquiera que sea tu situación, ya sea romántica o de otra índole, aquí tienes la receta de cómo trabajar con el desaliento. El apóstol Pablo nos dice que lo primero que tenemos que hacer es: ¡Regocijarnos en el Señor!

Esto no significa que como cristianos debemos decir: «Sí, sí, la vida es dura, pero debes estar feliz, eres un cristiano». No, lo que quiere decir es: «mira bien hacia adentro». Reconoce tu dolor, pero recuerda que te ha sido otorgado un regalo increíble. No solo tus pecados han sido perdonados, sino que también se te ha otorgado la justicia de Cristo. Estarás para siempre con Él. No sufrirás el ser juzgado. Un día estarás de pie delante del Señor y de sus ropajes judiciales saldrán Sus manos que te señalarán diciendo: «Ve a mi izquierda o a mi derecha». Porque para todos aquellos que han recibido este regalo Su mano de juicio se tornará en las manos que fueron crucificadas. Él te dirá: «Ven y entra en Mi gozo».

Ahora, si esto no te lleva a detenerte y regocijarte… ¿sabes qué? Es normal, esto no siempre ocurre, a veces tienes que sacar la nariz a flote y decir: «Ok, Cristo significa más para mí que lo que este hombre pueda sentir por mí». Pero esto casi nunca nos pasa en el momento, ¿no es cierto? No, no nos ocurre, para ser honestas, todas nosotras sufrimos momentos de letargos hacia el Evangelio, lo cual es una ofensa, pero es precisamente por esto que necesitamos a nuestro Salvador.

Es precisamente en estos momentos que debemos volvernos y proponernos decir: «Ahora mismo esto me duele, me duele bastante, pero Señor, yo sé que dentro de cinco años en este mundo caído me habré olvidado de esta situación, y cuánto más en la eternidad donde estaré regocijándome contigo; por eso ayúdame ahora en mi incredulidad para poder regocijarme en tu bondad para conmigo».

«Permite que tu mansedumbre y gentileza sean evidentes a todos». Cuando te sientes dolida es fácil estar irritada, ¿no es así? Mis amigas le llaman a este estado «cuello de espátula». Es cuando nos encontramos tan tensas que parecería que nos tragamos una espátula. Nos sentimos como: «¿Qué hay? Bien, aquí» (con respuestas bien escuetas). No le pusieron este nombre porque alguien parecería haberse tragado una espátula, sino porque esta condición causa que nos sintamos y reaccionemos de ese modo.

Pasé por una etapa en mi vida donde todo el mundo quería algo de mí, siempre me encontraba contra el tiempo, y todos a mí alrededor parecían estar pasando por momentos cruciales en sus vidas, ya fuera que estuvieran atravesando por una crisis o pasando por un momento feliz. Yo sentía que tiraban de mí en todas las direcciones, pero el Señor traía constantemente a mi mente el versículo que dice «Que tu gentileza sea conocida por todos, que tu gentileza sea conocida por todos». Siempre alguien tocaba a mi puerta (tun-tun-tun). «¿Carolyn, me puedes ayudar?» Yo quería darme la vuelta y decir ¿qué? Pero no podía hacer esto, sino que les decía, claro ¿cómo puedo ayudarte?».

Exteriormente tenía que comportarme de esta forma, pero por dentro me sentía como, «¿Qué?» Yo trataba de que mi gentileza fuera evidente a todos aquellos que me buscaban. Cuando ponemos en práctica la santificación, eventualmente nuestro corazón seguirá nuestras acciones. Muchas veces tenemos que arrastrar nuestros corazones sabiendo que «en algún momento nos sentiremos bien de haberlo hecho». Por el momento solo tenemos que procurar hacer lo que es correcto. Tenemos que actuar correctamente y asumir que pronto nuestros corazones también serán movidos.

Apela a tu razón y a tu voluntad. ¿Sabes a lo que me refiero? Algunas mujeres son tan duras, no ceden ante nada. Nunca te puedes acercar a ellas y decirles: «Quizás tienes que considerar las cosas desde otro punto de vista» porque te responderán con un sonido de gato airado. Tú no quisieras ser este tipo de mujer, más bien te gustaría ser humilde y lo suficientemente flexible para que cuando alguien se te acerque puedas decir: «Déjame oír lo que tienen que decirme».

Pero existe otra etapa, la de no estar ansiosas. Por sobre todas las cosas, no especules sobre el futuro. «Él no me invitó a salir». «Nadie nunca me va a invitar a salir». «Yo no voy a ser como esta charlista». No especules sobre el futuro, tú no sabes lo que depara el futuro.

Tanto mis amigas como yo, en los tiempos de nuestras mayores tentaciones especulamos sobre las cosas, para bien o para mal, pero nos miramos mutuamente y nos decimos: «Tú no sabes nada de nada». Esto nos ayudaba bastante. En esos momentos donde estamos seguras de que Dios está en contra nuestra, de que «nunca nos permitirá tener una cita con nadie» y es ahí cuando aparece alguien de la nada ¿No te sientes humillada en esos momentos?

Aun cuando este no haya sido tu caso, hay otros a quienes les ha ocurrido así. Últimamente he visto muchas relaciones y muchos matrimonios que comienzan con personas que se sentían que por alguna razón estaban descalificadas para recibir las bendiciones del Señor. Puedo garantizarte que no importa cuáles sean las circunstancias en tu vida, cuando veas a Dios cara a cara no le vas a preguntar ¿por qué pasaba esto en mi vida?

No, te acercarás a Él y tomarás la corona que Él te ha dado, los galardones de obediencia que por medio de Su gracia Él ha hecho posibles en tu vida, Dios te recompensará por esto. Cuando te des cuenta de todo esto echarás tus coronas a sus pies y dirás: «No soy digna».

Y no lo eres. Eres un objeto de su gracia y de su misericordia. Sabiendo esto, podrás mirar a tus hermanos cuando pequen contra ti y reconocer que ellos también son objetos de Su gracia y de Su misericordia porque ellos también conocen al Señor. Esto te permitirá no estar ansiosa, te permitirá ser gentil y regocijarte en el Señor. Esto te motivará a orar, porque sabes que el Señor está en control. Podrás orar al Señor y darle las gracias porque sientes esos deseos, porque deseas algo bueno y porque confías en que Dios te proveerá de aquellas cosas que deseas.

Nancy: Carolyn McCulley ha estado ofreciendo consejos sabios a las solteras para que confíen en Dios con respecto a su futuro y a sus ansiedades. Aunque Carolyn se ha dirigido a las solteras, pienso que este mensaje es beneficioso para todas, ya que todas necesitamos confiar en Dios en nuestras vidas, sin importar nuestro estado civil o la etapa en que nos encontremos en estos momentos.

Aprecio el comentario que una de nuestras oyentes que escribió diciendo:

«Soy una soltera de 30 años, Dios está restaurando mi vida de malas decisiones que tomé en el pasado y ha utilizado este ministerio en mi proceso de restauración».

Es de mucho aliento cuando escuchamos que Dios toma nuestros esfuerzos y los utiliza para Su Gloria.

Si Aviva Nuestros Corazones es parte de tu rutina diaria y te beneficias de este programa, ¿considerarías ser parte de nuestro equipo de patrocinadores regulares? Yo sé que este es un compromiso que requiere de un gran sacrificio para muchas de ustedes, pero les aseguro que las recompensas son grandiosas, al ver cómo Dios va guiando a muchas mujeres a través de un proceso de restauración y cómo las une a través de Su Palabra.

Nuestros patrocinadores hacen el compromiso de orar por nuestro ministerio, de compartir el mensaje de Aviva Nuestros Corazones y de donar regularmente cada mes.

Puedes obtener más detalles acerca de cómo ser parte de este grupo visitando AvivaNuestrosCorazones.com o llamando al 1-800-569-5959, desde los EEUU o Canadá. Si haces tu donación por teléfono, asegúrate de indicar que deseas donar para el ministerio de alcance hispano.

Annamarie: Puedes interactuar con nuestros oyentes visitando nuestro programa en Avivanuestroscorazones.com con la fecha de hoy, vas hasta el final de la transcripción y allí puedes leer los comentarios que han dejado otras oyentes, al mismo tiempo que puedes añadir tus propios comentarios o preguntas.

Muchas veces el pecado viene cuando deseamos algo con demasiado fervor, aunque sea algo bueno. Carolyn McCulley nos muestra cómo evitar el pecado y cómo mantener nuestros deseos por una relación en la perspectiva correcta. Aprende cómo evitar que tu matrimonio y tu familia se conviertan en un ídolo mañana en nuestro programa aquí en Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de La Biblia de Las Américas, a menos que se indique lo contrario.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

1/3 – Buscando la gloria de Dios a través de soltería

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Cómo apoyar a nuestros hermanos solteros

1/3 – Buscando la gloria de Dios a través de soltería

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Este fue un mensaje de Carolyn en True Woman titulado «Me ama/ No me ama»

Annamarie Sauter: En Aviva Nuestros Corazones cuando el personal interactúa con personas solteras, les recomendamos un libro titulado «¿Le dije adiós al matrimonio?» en ingles (Did I Kiss Marriage Goodbye?). El libro está disponible en inglés. Cuando mencionamos el título del libro, nuestro interlocutor muchas veces pone una cara de susto. La autora del libro, Carolyn McCulley, ha podido ver esas mismas caras.

Carolyn McCulley: Hace más de seis años que el libro fue publicado, y divirtiéndome con el título desde entonces; me di cuenta que todo ha sido culpa mía.

Mi pastor en ese momento era Joshua Harris. Ahora ya sabes la inspiración. Su libro más vendido es «Dile adiós a las citas amorosas». Como mi libro estaba dirigido a mujeres solteras que exploran la feminidad bíblica, este fue el título que sugirió para mí.

Yo pensaba «¡Oh, genial!» Mi editor dijo: «Oh, no. Eso no va a funcionar. Yo decía, «Oh sí, va a ser muy bueno». Mi editor estaba en lo cierto. Después recibí un montón de correos electrónicos de gente que decía, «Yo estaba en la librería, pero no quise comprar su libro. Hice que mi amiga lo comprara… Pero antes estábamos ahí las dos paradas en una esquina, diciendo, «Tú cómpralo… No cómpralo tú.. ¡No tú ve y cómpralo!»

Finalmente hasta una amiga hice en Manhattan. Ella me escribió para decirme que una vez estaba leyendo mi libro en el metro, pero con una portada diferente. Entonces lo entendí.

Annamarie Sauter: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia Saladín.

Nancy Leigh DeMoss: En las conferencias de True Woman (Mujer Verdadera) que se celebraron durante el año 2010, hubo algunos talleres, muchos de ellos enfocados en diferentes circunstancias de la vida. Una amiga de mucho tiempo, Carolyn McCulley, se dirigió a las mujeres solteras en una de esas sesiones. Vamos a escuchar ese mensaje durante los próximos tres programas. Te animo a que si estás casada no te desconectes.

En los próximos días, Carolyn nos va a desafiar a cultivar la clase de amor verdadero que el apóstol Pablo describe en 1era a los Corintios capítulo 10 versículo 13, y ella te estará animando a descansar en la paz de Dios, independientemente de cuál sea la situación que puedas estar enfrentando.

Permíteme también decirte que si tienes amigos o hijos adultos que son jóvenes y que son solteros, encontrarás también algunas ideas muy prácticas aquí que te ayudarán a ser de aliento para ellos.

Hoy Carolyn se centrará en algunos aspectos prácticos para la soltería. Ella nos estará mostrando la importancia de la relación con los hombres solteros en la iglesia como hermanos en Cristo y no solo como parejas potenciales.

Ahora, vamos a escuchar este mensaje que Carolyn McCulley compartió en aquella conferencia de True Woman.

Carolyn McCulley: Desde que publiqué el libro, que realmente se enfocaba en la idea de que la feminidad es aplicable a todas las etapas de la vida, y no necesariamente está definida por el tipo de relaciones que tengas con los que te rodean; se fundamentaba en la idea de que eres totalmente femenina y hecha a imagen de Dios no importa si tienes novio, o marido, o cualquiera que sea la relación que tengas a tu lado.

A menudo, la feminidad se define en base a nuestras relaciones con los demás, si eres una esposa, si eres una madre, etc., pero eso no es el punto de partida. El punto es que eres una mujer creada a Su imagen y para Sus propósitos.

Me di cuenta de que la hoja de ruta de la mujer de Proverbios 31 era en realidad aplicable a una mujer soltera, y eso es de lo que trata este libro. Pero después que yo escribí, en cierto modo supuse que escribiría ese libro y se acabaría mi soltería. Yo pensaba, Ya escribí el libro. No tengo que hablar más de eso. Y quizás, de alguna forma o de otra, se aparece por ahí el príncipe azul, y saldré de esta etapa».

Muy bien, pues seis años más tarde, todavía estoy hablando sobre este tema, y ​​ningún príncipe azul ha llegado. Algunas de ustedes quizás me miren y piensen, «¡Oh, no! Es el fantasma de la Navidad futura. Oh no, por favor, no, no eso no». Eso está bien, porque yo hice lo mismo cuando tenía tu edad, así que ahora estoy pagando con la misma moneda».

Quiero hacerte saber que la gracia de Dios está allí para ti en el futuro, no importa lo que Dios te ordene. Si eres joven y estás escuchando este mensaje hoy, no tienes que preocuparte. No tienes que pensar, «¡Oh, no, eso es mi futuro! ¡Si escucho este mensaje estaré salada…. me quedaré soltera!» No tienes que ser supersticiosa, ni tampoco tienes que ser tentada a temer. Te puedo decir que, cuando era más joven, yo no hubiera sabido que habría gracia de Dios para mi, para yo poder caminar en la providencia de Dios para mi vida de la manera en la que la he experimentado.

Dios es bueno al no dejarnos saber cómo será nuestro futuro porque lo que tenemos es gracia para hoy. Jesús dice: «Suficiente tenemos con los problemas de hoy». No necesitamos tomar prestadas dificultades del futuro y preocuparnos por ellas porque cuando lleguemos allí, vamos a experimentar la gracia.

Incluso las personas que no conocen al Señor son capaces de decir: «Tal situación fue tan difícil para mí-ya sea que haya sido cáncer o haber enviudado o lo que sea-pero aprendí mucho sobre mí mismo, no volvería atrás». ¿Ves? De manera que incluso escuchamos de personas que no conocen al Señor y los vemos entender el principio del crecimiento que viene a través de situaciones que no hubiésemos elegido o deseado.

Les puedo decir que cuando recibes algo que tal vez no hubieses deseado recibir de parte del Señor, recibes gracia para atravesar la situación, y también hay múltiples y abundantes bendiciones que llegan con esa situación, bendiciones de las que quizás no te has percatado porque solo estabas enfocada en una sola cosa.

Una de las cosas que he aprendido después de publicar el libro, habiendo asumido que no hablaría más de este tema de la soltería; he aprendido mucho de mis hermanos. Lo que aprendí fue que los hombres toman mucho más en serio las relaciones de lo que nosotros pensamos.

He desarrollado algo llamado un «ministerio del cliente», y siempre uso esto en comillas, porque los hombres con los que trabajé y los que eran mis amigos en la iglesia eran un poco más jóvenes que yo; llegaban a mí y querían hablarme como una hermana mayor. Ellos querían venir a hablar conmigo acerca de los problemas que se enfrentaban al tratar de conquistar las mujeres.

Cuando yo era más joven y mis compañeros de grupo y amigos, estaban más cerca de mi edad, yo no estaba tan consciente de las luchas que pasaban porque yo era parte de su grupo. Pero a medida que fui creciendo, y ahora veo esta diferencia de entre 10-15 años entre mi edad y algunos de los jóvenes con los que me relaciono, pude escuchar con más claridad lo que estaba sucediendo en los corazones de estos hombres, ya que sin lugar a dudas no habría ningún tipo de interés entre nosotros-por lo menos de su parte-.

Pero me di cuenta de que la forma en la que interactuamos y las palabras que usamos con los hombres les impactan mucho más de lo que podríamos imaginar. Así que en esta sesión que hemos titulado, «Me ama, no me ama», lo que quiero hablarles es acerca de cómo conducir relaciones piadosas centradas en Cristo, en medio del desastre al que se le conoce como citas amorosas o cortejo o cualquier otro término que se use-estas relaciones que se cultivan y surgen y se dan en medio de este tipo de torbellino en que estás tratando de determinar con quién casarte.

Y para aquellas de ustedes que se han casado alguna vez, hay otro ángulo en cuanto a esto también, y es «¿Cómo puedo tener esperanza y fe en el futuro cuando me he quedado viuda o mi marido me ha abandonado?» Los asuntos del corazón vienen a ser los mismos.
Ahora, curiosamente, no son solo los cristianos que están tratando de resolver este problema. Hace unos años se publicaron dos libros que abordaban las relaciones entre hombres y mujeres solteros, y causaron un gran revuelo en sus propios círculos.

El primero fue un libro titulado, «Él no está interesado en ti». Cuyo autor fue uno de los escritores del programa, Sexo y la Ciudad. Ahora, me parece muy irónico. Desde una perspectiva secular, esta serie (que no es una serie que recomiendo) promovía la confusión actual de nuestra cultura de lo que significan las citas y las relaciones.

Aquí teníamos a un hombre, un escritor casado del equipo, trabajando con estas otras dos mujeres que eran solteras, tal como lo eran los personajes en su programa de televisión. Venían todos los días hablando de sus vidas amorosas, completamente ajenas a las consecuencias de estas relaciones. Él tenía que sentarse con ellas y decirles, «Mira, si no te llama, no está interesado en ti. Deja de poner excusas. Si él te trata como basura, no está interesado en ti. Deja de poner excusas».

Yo estaba fascinada con la idea de que existiera un libro que explicara la cortesía humana básica entre uno y otro y dejar de poner excusas para los malos tratos. Su mensaje fue: «Si un hombre está interesado, incluso si tiene una agenda muy apretada, un trabajo exigente, un padre enfermo, o lo que sea, si está interesado, él va a encontrar una manera de relacionarse contigo». Y por eso el título de «Él no está interesado en ti».

Ahora, lo que me pareció interesante en este libro, mientras lo iba revisando, tratando de entender lo que estaba sucediendo en la cultura… Y no es que yo apruebe este libro tampoco, eh. Hay un par de capítulos que no son edificantes. Él dijo reconocer que aunque el movimiento feminista había introducido muchos cambios en la cultura, existía un área en la que las mujeres no estaban reconociendo algo importante-los hombres no habían cambiado. Aun trabajarían por lo que valoran.

Así hubo otro libro que se publicó, que estaba tratando de ayudarnos a entender lo que está pasando en nuestra cultura a través de una perspectiva bíblica, y se llama «Cómo hacer las cosas bien en materia del corazón» de John Ensor, Ahora, este sí lo puedo recomendar.

Es un libro básico que explica la masculinidad y la feminidad bíblica a los jóvenes adultos y los adultos solteros. En este libro John Ensor usa la analogía habitual de los cazadores, pero él habla de cómo a veces los hombres necesitan un poco de ayuda con la búsqueda de su presa, y las mujeres necesitan a veces sonar las hojas con el fin de permitir que los hombres sepan que están cerca. Es decir dar algún tipo de señal para que ellos sepan que estamos aquí

¡A todas nos encantó escuchar eso! Pensamos, «Qué bien, tenemos permiso para mover las hojas, pero ¿cómo luce eso?»

A veces si observábamos a nuestras amigas en la iglesia que estaban siendo bien evidentes, y decimos, «Oh, no. Ella no está solo moviendo las hojas; ella está arrastrando con todo el bosque». Es como si estuviera diciendo, «¡Hola! ¡Aquí estoy! ¡Obsérvame a mí!».

Todos conocemos esas formas de tratar de ser mujeres solteras piadosas y llamar la atención sobre nosotras mismas. Es como, «Oh, tengo una pesada carga por ti. He estado orando por ti. Dios te ha puesto en mi corazón. Tengo este verso para ti».

Era algo como, «¡Sí lo sé; sé que no has estado pensando en nada más que en eso!»

Así que tenemos nuestras maneras de manipular, y aquí John Ensor nos da permiso de mover las ramas, y todo el mundo se pregunta, ¿Qué significa eso? ¿Qué quiere decir? No lo sé.

En realidad, tuve la oportunidad. . . Él vino y habló en mi iglesia anterior. Yo estaba tratando de enviar una pregunta, «¿Quieres por favor, responder la pregunta sobre el movimiento de las hojas?» Pero él sabiamente la esquivó.

Creo que la razón de ello es que la lucha de cada mujer cuando llama la atención o teme el rechazo va a definir cómo luzca ese movimiento de las hojas. No hay una respuesta que se adecue a todas.

Hay mujeres que temen el rechazo a tal grado que se cierran totalmente cuando están alrededor de alguien en quien están interesadas para no tener que temer el no recibir lo que esperan.

Luego hay otras mujeres que son realmente obvias, totalmente fuera de contexto, y necesitan un poco de ayuda en cuanto a la moderación. Ella tiene que dar al hermano la oportunidad de buscarla, y no estar en su cara 24/7.

Si tuviera que dar una definición de este asunto del movimiento de las hojas, sin importar como se aborde, habrán personas que lo tomarán como una licencia y otros como una regla, y esto nos deja fuera de buscar la dirección de Dios. Esa es la premisa que tenemos que entender. No hay una talla única para todas las formas de abordar nuestras relaciones.

Las relaciones son intrínsecamente difíciles. Todas desearíamos que no fuera así, pero lo experimentaremos en nuestras relaciones de noviazgo y en las de matrimonio; entre amistades, con nuestras hermanas y hermanos en la iglesia, con nuestros hijos, con todo el mundo, porque se trata de dos pecadores que están tratando de lograr algo.

Eso significa que somos impulsadas ​​por deseos que van a provocar choques. Cualquiera de esas colisiones nos dará una oportunidad de humillarnos y de pedir perdón a Dios porque hemos pecado, o de humillarnos y de poner a la otra persona por encima de mí, de menguar, en lugar de tratar de ser la ganadora en esa situación.

Bueno, volviendo a mi «ministerio al cliente», después de años de escuchar a algunos hombres muy piadosos y atractivos hablar de la confusión que tenían en sus relaciones con las mujeres, y sabiendo que había cerca de 20 mujeres de pie fuera de la puerta de mi oficina que estaban todas realmente interesadas en ellos, yo solo quería pararme y decir: «Yo no entiendo por qué es tan difícil».

De hecho, tuve un amigo que actualmente está de vuelta en Australia, así que espero que nunca escuche que cuento esta historia. Pero un día se apareció en nuestra iglesia, vino de Australia a unirse a nuestra iglesia. Llegó en pleno invierno, era su verano. Él era trigueño y alto, y tenía sus dos tablas de surfear, y era un ex modelo, tenía un gran acento australiano. Yo dije: «¡Oh, no! ¡Vamos a tener que tomar medidas de emergencia en esta iglesia!».

Las chicas estaban como: «Oh, hola-jeje». Aun las de 11 años pasaban en sus bicicletas «Hola, Sr. Mike» y yo digo: «¡Oh no! ¡Estamos necesitando prepararnos para recoger los escombros!»

Él es un gran tipo, muy piadoso. Yo supuse que todo sería fácil. ¿Cierto? He aquí un tipo por el que las mujeres desmayan cuando pasa caminando en la iglesia, así que ¿por qué debería ser esto tan difícil?

Él vino a mí un día diciendo: «Estoy muy interesado en una chica». Le dije: «Sí, lo sé. Me doy cuenta». Él dijo: «Entonces, ¿qué hago?»

Yo dije: «Bueno, yo y todos los demás que te hemos estado observando nos hemos dado cuenta, así que ¿has hablado con su padre (quien es tu pastor)?» Él dijo, «Oh, no. Yo no tengo que hablar con su padre, ¿verdad?» Yo dije, «Sí, tú debes hacerlo. Realmente debes hacerlo. Ella es joven, y hay que hablar con él. Es necesario decirle cuáles son tus intenciones».

Él dijo, «No», le dije, «Tienes que hacerlo». Así que lo animé. Le dije: «No tienes nada que perder».

Pero en esta conversación y otras conversaciones con los hombres, me di cuenta de una cosa importante. Los hombres confían en Dios arriesgándose al rechazo. Yo ya sabía que las mujeres confían en Dios esperando en Él. Esa fue la premisa de mi primer libro. Ha sido la premisa de toda mi vida.

Pero mi «ministerio al cliente» me ayudó a entender que existe este otro elemento que enfrentan los hombres. No importa qué tan atractivo sea, que tan buenmozo, bien parecido, que tan guapo sea, cada hombre ha temido al rechazo y tuvo que aprender a confiar en Dios para dar el paso.

En este caso, cuando dio el paso, el padre dijo: «¿Sabes qué? Estamos lidiando con algunos problemas de inmadurez de mi hija. Así que ahora mismo no pensamos que este sería el mejor momento, no es que nos opongamos a ti. Se trata de ella, no de ti».

Dolió mucho. Regresó y me dijo, «No». En ese momento parecía que todo era tan horrible en todos los sentidos, pero esto sucedió porque él no estaba supuesto a casarse con ella. Dios tenía otro marido para ella y otra mujer para él. Ahora, cuando conoció a la mujer con la que se casó, estaban en una conferencia, en medio de un grupo pequeño, y ella dijo: «Siempre he tenido una carga por Australia». Y todas las mujeres pensaron, «Sí, claro. ¡La has sentido desde hace 30 segundos, cuando él entró en el salón!» Resulta que en realidad la tenía y la tuvo por años, y el resto de nosotros fuimos unas simples cínicas.

En una ocasión, en un momento de gran dificultad para él, ella le escribió un correo electrónico. No habían estado en contacto. Ella dijo: «Dios te puso en mi corazón». Ella le envió una pequeña cita de Spurgeon. Yo pensé, «¡Spurgeon! ¿Estás tratando de impresionar?»

Resulta que lo ministró, y no había ninguna intención de manipularlo en lo que ella estaba haciendo. Ellos terminaron siendo amigos y casándose, y ahora están ministrando juntos en Australia.

De manera que este es el asunto: Ella estaba tratando de ser una buena hermana y animarlo. A pesar de que tenía los ojos en otro lugar en un momento, él dio un paso confiando en Dios. Comencé a darme cuenta de que parte del problema al tratar de navegar esas aguas y los «Él me ama, Él no me ama», es porque ninguna de nosotras está involucrada en el asunto (o ninguna de las tres partes, cuando hay una persona más interesada, o 15 personas más o una gran multitud de mujeres que están interesadas en un mismo muchacho)… El punto es que todo este lío puede suceder en nuestras relaciones, pero Dios todavía está cumpliendo su propósito perfecto para cada una de nuestras vidas.

Y hay algo aun más importante que eso. No se trata solo de quién obtiene el esposo y quién no; quién obtiene el novio y quién no. Se trata de que esta situación nos haga parecernos más a Cristo.

Ahora, cuando somos solteras, a menudo nos dicen: «Asegúrate de proteger tu corazón», ¿no? ¿Todo el mundo ha oído esa frase? Todo el mundo ha recibido este comentario en algún momento. ¿Cierto? Protege tu corazón-nunca se sabe lo que eso significa. ¿Querrá decir, «De ninguna manera tienes oportunidad con este hombre»? ¿Qué significa eso?

Incluso nuestra cultura tiene un concepto de lo que significa esto, y podemos rastrear todo de vuelta a los lugares y los novelistas y los tiempos como Jane Austin. Seguramente algunas de ustedes son seguidoras de Jane Austin. Bueno, perfecto. Si has leído el libro o visto la película, «Sentido y sensibilidad», tienes un muy buen ejemplo de lo que significa no proteger tu corazón.

Si recuerdas, la hermana menor Marianne estaba perdidamente enamorada de este hombre arrolladoramente encantador, llamado Willoughby. Willoughby viene apresurado con todos estos grandes gestos románticos y teniendo a todo el mundo a sus pies, como el resto de la familia, pero en realidad nunca dice lo que quiere o lo que se trae entre manos.

Él no se le había declarado, y expuso a Marianne por ser una mujer joven sin sentido y apresurada porque no protegió su reputación en este pequeño pueblo. La ridiculizó en lugar de ayudarla a mantener los límites y su modestia. Al final resulta que no estaba interesado en su relación en lo absoluto.

Recogiendo los escombros de esta relación, mientras ella está lidiando con esta situación junto con su hermana mayor Elinor, Elinor está con ella y ella hace esta pregunta: «¿Había algún entendido entre tú y Willoughby?» Esta es una forma antigua de preguntar: «¿Te había expresado él con su boca que había algún interés?»

Marianne se da cuenta con sobresalto que ella nunca recibió esa promesa ni alguna declaración por parte de él. Su respuesta fue: «Cada día estaba implícito, pero nunca lo declaró abiertamente». De hecho, Marianne había estado persiguiendo a Willoughby debido a sus propias suposiciones. Ella quería algo. Con su comportamiento mostraba interés, pero no tenía la información concreta.

Eso es lo que nos sucede a la mayoría de nosotras. De hecho, una amiga mía propuso este término, «Citas en tu mente». Quieres algo y comienzas a hacerte ideas, como «Él debe estar realmente interesado en mí, porque en realidad volteó hacia mí en esta reunión». ¿Sabes lo que quiero decir? ¿Verdad? Así que empiezas a formar suposiciones en tu mente a pesar de que nunca ha hablado contigo ni nada por el estilo.

Ella lo llamó «Citas en tu mente». El ejemplo de Marianne es un poco más concreto que eso. Quiero decir, ella tenía un hombre prestándole atención a ella, pero de nuevo, la misma premisa. No se le había declarado, y volviendo un poco atrás diríamos «Él no está interesado en ti». Incluso un hombre de hoy en día sin una perspectiva aparente del Evangelio es capaz de decirte cuando quiere algo, no se pone a juguetear. Él te lo dice. Incluso cuando tenga temor de hacerlo, al igual que mi amigo australiano, dará un paso adelante y hablará.

Nancy: Carolyn dio este mensaje en un taller de la conferencia True Woman o Mujer Verdadera hace 4 años en Fort Worth.

Hemos recibido una nota de una mujer soltera que escribió para expresar su agradecimiento por la manera en que Dios ha estado utilizando Aviva Nuestros Corazones en su vida.

A ella le impactó nuestra discusión acerca de los límites. De vez en cuando se habla de los límites que las mujeres casadas y una mujer soltera pueden establecer para protegerse y proteger a los hombres a su alrededor y los matrimonios de los demás. Esos límites nos pueden ayudar a que las mujeres cuiden sus corazones contra lazos emocionales inapropiados.

Esta oyente en particular, que es soltera en el ministerio de su iglesia, escribió y dijo:

He estado tan animada al escuchar los límites que ustedes recomiendan porque confirman lo que he estado tratando de hacer en mi propia relación con mi pastor. Trato de evitar incluso la apariencia del mal.

Y luego ella pasó a detallar algunos de los límites que ella decidió poner en marcha sobre la base de lo que había escuchado en nuestro programa. Ella siguió diciendo: «Valoro mucho el ejemplo que ha establecido. No hay mucho material disponible para las mujeres cristianas adultas».

Bueno, oremos para que Dios siga utilizando Aviva Nuestros Corazones para alentar a las mujeres a tomar decisiones valientes, sabias, decisiones bíblicas, no importa en qué etapa de la vida se encuentren.
Un grupo especial de personas apoya este ministerio financieramente, mientras nosotros nos ocupamos de llevar aliento. Nuestro equipo de patrocinadores hace posible que puedas escuchar Aviva Nuestros Corazones cada día. Este equipo de personas se compromete a orar por el ministerio, a compartir el mensaje con otros y a apoyarnos económicamente.

Así que si tú eres una oyente habitual y has sido impactada por el mensaje y el ministerio de Aviva Nuestros Corazones, ¿considerarías comprometerte con estas tres áreas: interceder, interactuar, e invertir? Cuando te conviertas en patrocinadora regular, tendrás la satisfacción y la alegría de saber que tu apoyo está haciendo una diferencia eterna en las vidas de las mujeres como la que acabo de compartir que está tomando decisiones inteligentes en relación a los límites.

Para más información sobre cómo hacer donaciones, visita AvivaNuestrosCorazones.com, o llámanos al 1-800-569-5959. Cuando llames asegúrate de pedir que tu donación sea aplicada al ministerio de alcance hispano.

Annamarie: Gracias, Nancy. Y si eres una mujer soltera, no querrás perderte la conferencia Mujer Verdadera que celebraremos en Santo Domingo, República Dominicana el año próximo. Dannah Gresh tendrá una sesión dirigida a este grupo de personas. Visita AvivaNuestrosCorazones.com para que te informes de los detalles.

Bueno, Carolyn volverá de nuevo mañana. Espero que te unas a nosotras aquí en Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones es un ministerio de alcance de Life Action Ministries. Y mi mamá es una mujer verdadera.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de Las Américas a menos que se indique lo contrario.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

Reflejemos Su Gloria

Isha – Salmos

DÍA 157 – Salmo 119

Dosis: Pasión Espiritual

Reflejemos Su Gloria

¡Oh, cuánto deseo que mis acciones sean un vivo reflejo de tus decretos! (Salmo 119:5) (NVI)

El otro día me quedé contemplando el lago. Las nubes se movían y una fresca y suave brisa fue parte de la escena. Nunca miré hacia arriba, mis ojos permanecieron hundiéndose en esas quietas aguas. Parecía que aquel gran espejo me ofrecía una vista perfecta, silenciosa pero imponente al mismo tiempo. Recordé el pasaje del salmista: “Los cielos cuentan la gloria de Dios” … y mi lago la refleja. Disfruté al máximo aquella tarde y me pregunté ¿qué será lo que la gente mira cuando hunden sus ojos en mí? ¿Será simplemente agua estancada, o tal vez me muevo tanto yendo de un lado a otro que no es posible divisar nada en mi interior? ¿Qué tengo que hacer para que puedan ver en mí la presencia del Señor? ¿Para que a pesar de mi humanidad, mis acciones sean un vivo reflejo de su Palabra?

Está comprobado que las mujeres particularmente somos movidas por las pasiones, sentimientos de apego a algo o a alguien, que nos llevan a asumir los más grandes esfuerzos, responsabilidades y riesgos. Movidas por aquello que nos da satisfacción o gratificación, física o espiritual, somos capaces de llegar donde jamás pensamos llegar. Podemos hacer lo que jamás pensamos que podríamos hacer.

Igual sucede cuando hay pasión en nosotras por los asuntos de Dios y su Palabra, somos capaces de llegar donde jamás pensamos que llegaríamos, logrando cosas para Dios que nunca imaginamos poder alcanzar. Si de corazón, anhelamos sinceramente agradarle con nuestra vida, estoy segura que se cumplirá en nosotras las palabras del apóstol Pablo: “Pues Dios trabaja en ustedes y les da el deseo y el poder para que hagan lo que a él le agrada.” Al punto en que logremos reflejarle en cada paso, cada vez.

Es un hecho que Dios trabaja contigo, de lo contrario no estarías en estas líneas justo ahora. De Él viene el deseo que te invita a vivir en su Palabra y también de Él viene el poder para que puedas lograrlo. Sólo hace falta que nos apasionemos lo suficiente como para ir más allá de lo nunca visto, para sentir lo que nunca hemos sentido. Hace falta que nos enamoremos de Dios para desear, de verdad, reflejarle como las nubes sobre el lago. Y hay recompensa para aquellas que enamoradas del Rey deciden reflejar al Señor en sus vidas. Él ha prometido que: “Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han sido concebidas en la mente humana, son las que Él ha preparado para quienes le aman”, no para simpatizantes, sino para aquellas que le aman de verdad.

Oremos para que todo aquello cuanto Él ha preparado sea nuestro. Oremos para que cada vez que la gente nos mire, se refleje su Palabra en nuestra vida.

Oración: Señor, ayúdame a amarte lo suficiente para reflejarte en mi vida, hasta el punto en que se me note tu presencia. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 174). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

 

3/3 – Los ojos del Señor

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Qué hacer cuando la vida duele

3/3 – Los ojos del Señor

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/los-ojos-del-senor/

Carmen Espaillat: Aquí está Nancy Leigh DeMoss para comentarnos sobre la forma como oramos en ocasiones cuando nos encontramos en medio de un conflicto.

Nancy Leigh DeMoss: “Señor, por favor cambia esta persona, por favor arregla a esta persona, por favor cambia esta situación, por favor obra en este asunto”. Pero si te quedas de rodillas suficiente tiempo y permaneces en la presencia de Dios el tiempo necesario, te darás cuenta que tu oración —tarde o temprano— se convertirá en, “Señor, cámbiame a mí”.

Carmen Espaillat: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladin. Hemos estado transitando por la serie titulada Qué hacer cuando la vida duele. Nancy ha estado enseñando de 1ra de Pedro 3, acerca de cómo podemos responder al sufrimiento y a la crítica de una forma que le de gloria a Dios.

Nancy continuará hoy, y aquí está ella leyendo 1era de Pedro 3:12

Nancy: “Porque los ojos del Señor están sobre los justos, Y sus oídos atentos a sus oraciones”. ¿Qué te dice este texto con relación a ese matrimonio difícil en el que estás o esa situación imposible en el trabajo con tu jefe quien es un ogro? Dios te está diciendo, “Busca la paz, persevera, haz el bien, devuelve bien por mal, bendice no maldigas…” Tengo todas estas instrucciones, “Ten un corazón humilde, un espíritu tierno, amor fraternal, compasión, pero, ¿no te sientes realmente sola a veces? (Ver vv. 8-11).

Pienso en una de las mujeres con las que he hablado recientemente, ella es la única creyente dentro de su familia, y su familia se encuentra perdida, sin Cristo, desprovista de piedad. Ellos acaban de pasar por una crisis, la muerte de un familiar, y mi amiga ha tenido que dar testimonio de su fe como cristiana en un ambiente desprovisto de gracia y piedad. Ha habido ocasiones en las que ella se ha sentido muy sola. Para esto es el Cuerpo de Cristo; para Dios nos dio el uno al otro.

Pero, habrá tiempos en tu vida, en tu matrimonio, en tu lugar de trabajo, en tu ambiente, cuando nadie te comprende o cuando nadie puede entender por lo que estás pasando. Ahí es donde necesitas recordar que si eres hija de Dios, y si tienes el Espíritu Santo morando dentro de ti, tú nunca, nunca, nunca estás sola.

“Los ojos del Señor están sobre los justos”. Yo creo que la palabra «justo» tiene dos significados, y creo que ambos aplican aquí. Uno es que tú has sido hecha posicionalmente justa, que de hecho eres hija de Dios, que eres cristiana, que tú has sido justificada a través de la fe en Cristo Jesús y solamente por Cristo.

Pero yo creo que tenemos otro aspecto de esta palabra justa, y es que vives justamente, que estás viviendo una vida piadosa, que estás obedeciendo lo que las Escrituras dicen aquí, que estás dejando a Jesús «ser Jesús» en ti.

Se trata de vivir las Escrituras, de ir adelante en fe, y hacer lo que tienes que hacer aun cuando tus sentimientos no estén allí. Y mientras obedeces a Dios, entonces podrás saber que los ojos de Dios están sobre ti, que Él está mirando. «Los ojos del Señor,» Proverbios dice que, «están en todo lugar, observando a los malos y a los buenos». (15:3)

De cierta forma, aunque de forma diferente, los ojos del Señor, están sobre tu pareja, o sobre ese niño, o sobre esa persona que está haciendo maldad. Los ojos del Señor también están tomando nota de ello. Pero Dios también está observando tu respuesta. Él no solamente observa la forma en que las personas de tu iglesia creen que tú respondes.

Pero Dios conoce la verdad de cómo eres realmente cuando nadie más te está mirando, cuando nadie más se está enterando.

Él no solo conoce tu comportamiento externo. El no solo conoce las palabras que salen de tu boca, sino que Él conoce la motivación de tu corazón que está detrás de todo. “Los ojos del Señor están sobre los justos”.Esto es lo que significa vivir en el temor del Señor. Significa vivir en el constante y consciente conocimiento de que Dios está aquí; que Él está mirando, que Él sabe lo que estoy pensando, Él sabe cómo estoy reaccionando.

Dios lo sabe, y vivir en el temor del Señor es hablarle a esa persona como si Jesús estuviese parado ahí. Los ojos del Señor están en ese lugar. Los ojos del Señor están sobre los justos, y continúa diciendo el versículo 12 de 1era de Pedro el capítulo 3, «y Sus oídos atentos a sus oraciones». Ora. Clama al Señor.

Ahora, tú me dices, “Bien, dime algo que sea práctico. Mejor dime qué debo hacer”. Esto es lo que debes hacer. Orar. “Pero es que eso es muy espiritual.” No, eso es real. Lo que está escrito en este Libro es verdad. Es práctico. Es real. Pero lo que queremos muchas veces es una píldora o una prescripción o una solución o una forma de escapar o alguien que lo arregle, o alguien que lo cambie. Y Dios nos está diciendo, “Has lo que te digo —ora. Mírame a Mí”.

Es verdad que muchas de nosotras terminamos orando, pero terminamos orando después de haber hecho un montón de cosas, después de haber hablado con una multitud de personas, hemos hablado con tres de nuestras amigas y les hemos expuesto lo que hay en nuestro corazón. Hemos estado hablando mal de la persona que nos lastimó y queremos asegurarnos que las demás personas sepan lo que nos han hecho a nosotras. O vamos a seis consejeros, o vamos y derramamos nuestro corazón delante del pastor.

Quizás no haya nada malo en ello, dependiendo de cómo lo hagas, el involucrar a otra persona o discretamente compartir la situación con la meta de que esa persona te señale las Escrituras y te ayude a ver cómo debes responder. Pero antes de hacer cualquiera de estas cosas, ¿por qué no le preguntas al Señor?

“Señor, estoy en esta situación. No siento que pueda soportar mucho más en este lugar. Estoy siendo maldecida, estoy siendo ridiculizada, estoy siendo mal entendida, estoy siendo falsamente acusada Señor y esto es muy difícil”. Dile al Señor, sé honesta con Él. Confiésale a Él cómo te estás sintiendo, lo que estás pensando y cómo estás respondiendo.

“Señor, si me dejas a mi sola en esta situación no voy a poder manejarlo correctamente. No puedo hacer esto sin Ti, Señor, Te confieso que he estado enojada, he sido una mujer mal geniosa, he sido peleona, he sido una esposa quejumbrosa”. Y, amigas, esto me recuerda que escucho tantas mujeres compartir sus problemas de cómo sus esposos y otras personas en sus vidas les están haciendo sus vidas miserables.

Pero sin embargo puedo contar con los dedos de mi mano el número de veces que he escuchado a una mujer decirme, “Sabes, realmente soy una mujer peleona, contenciosa. Soy una persona con quien resulta difícil convivir”. He escuchado mujeres más de lo que puedo contar decirme, “Yo no puedo vivir con mi esposo”, o variaciones de ese mismo tema. No estoy poniendo en duda que esos esposos sean difíciles de soportar. Pero mientras clamas al Señor y le pides que maneje esa situación en la que te encuentras, debes asegurarte de que estás siendo honesta y humilde acerca de ti misma y de tus asuntos, que le estás dando la oportunidad al Señor y le estás pidiendo, “Señor, permite que Tu luz brille en mi vida. Muéstrame”.

¿Acaso hay formas en las que estoy hiriendo el espíritu de mi pareja? ¿O de mi hijo adolescente, o de mi hijo adulto, o de mi suegra? ¿Acaso hay veces en las que he estado —quizás no intencionalmente Señor— viviendo o respondiendo de una forma que esté causando que ellos reaccionen como lo hacen? Señor, purifícame. Manda un avivamiento a nuestro hogar, pero empieza por mí.

Proverbios nos habla una y otra vez acerca del tipo de mujer con la que los hombres no quieren vivir. Ahora, no estoy diciendo que los hombres no pueden ser contenciosos, pero Proverbios no habla de hombres contenciosos habla de mujeres contenciosas. Yo creo que muchas, muchas mujeres son peleonas, contenciosas y constantemente están molestando y llevando a sus esposos a la desesperación casi a la locura.

Y Proverbios dice sobre este hombre, que lo que quiere hacer es irse a vivir a un rincón del techo, o irse a vivir a un desierto (Pr. 21:9). Él prefiere ser un ermitaño. Y algunos esposos se convierten en ermitaños aunque continúen viviendo en el mismo hogar. Simplemente se alejan. En algunos casos es porque —al menos en parte— la esposa no buscó la paz. Ella no era apacible, simplemente reaccionaba.

Tienes dos personas reaccionando debido al dolor, viendo las cosas desde su propio punto de vista. Y Proverbios nos dice que, “Todo camino del hombre es recto ante sus ojos” (21:2). Y ¿No es esto verdad? Habla con cualquier pareja en conflicto, o cualquiera de los dos grupos en algún conflicto en la iglesia, o de un conflicto en el trabajo, o en medio de algún conflicto entre dos miembros de la familia.

Cada quien cree estar bien ante sus propios ojos. Estaba en el teléfono la semana pasada tratando con un conflicto familiar. Escuché los dos lados de la historia y, ¿creerías si te digo que parecía que estaban hablando de dos historias diferentes? Porque todo camino del hombre es correcto ante sus propios ojos.

Bueno, pero volvamos de regreso a Pedro. Pedro dice que los oídos del Señor «están atentos a tus oraciones» (v.12). Y ahora vamos al Salmos 66 nos dice, «si observo iniquidad en mi corazón, el Señor no me escuchará». Si te aferras a tu propio pecado, no esperes que el Señor responda a tus oraciones si tú no estás dispuesta a ser honesta y a quebrantarte delante del Señor.

Cuando vayas a orar sobre estas situaciones, tu primer pensamiento será, “Señor, por favor cambia a esa persona, por favor arregla esta persona, por favor cambia esta situación, por favor trata con este asunto”. Pero si te quedas de rodillas el tiempo suficiente y permaneces en la presencia de Dios el tiempo necesario, te darás cuenta que tu oración —tarde o temprano— se convertirá en, “Señor, cámbiame a mí. Señor, usa esta situación en mi vida”, como siempre Él hará si tan solo lo dejas a Él obrar. “Señor hazme más como Jesús. ¿Cómo, puedes ser Tu glorificado en mi vida en medio de esta situación?”

Probablemente te darás cuenta de que te terminarás arrepintiendo. Ahora, eso no significa que debes cargar con los pecados de otros. Conozco algunas mujeres que han caído en esa trampa. “Es mi culpa que mi esposo sea un hombre iracundo.” Toma la responsabilidad por lo que Dios te está señalando que es tu responsabilidad, y luego deja que Dios se encargue de tu esposo.

Tu disposición para hacer esto es realmente la evidencia de cuán grande piensas que Dios es. Si vas a tomar las cosas en tus propias manos y si dices, “Tengo que arreglar esto, o tengo que salir de aquí, o tengo que manejar esto”, lo que realmente estás diciendo y haciendo es “Yo puedo manejar esto mejor que Dios”.

Pedro nos lleva de regreso a Dios, quien es soberano, quien está sobre todo, quien todo lo ve, quien escucha nuestro clamor. “Los ojos del Señor están sobre los justos, y sus oídos atentos a sus oraciones”. (1 Pedro 3:12) Hay una última frase en este versículo “Pero el rostro del Señor está contra los que hacen el mal”.

Ahora, puedes leer esto de dos formas, y supongo que las dos son correctas. Puedes decir, ¡Sí! El rostro del Señor, el juicio de Dios, está sobre mi esposo, sobre ese jefe, sobre ese diácono de la iglesia, o sobre quien sea que está haciendo maldad. Ciertamente, esa persona tendrá que enfrentar al Señor y tendrá que darle cuentas. Pero en el contexto aquí donde Pedro está hablando a los creyentes, a aquellos que quieren vivir correctamente y que también están sufriendo, él simplemente les dice, «No hagas maldad, sino que en lugar de ello haz el bien» (3:11).

Y al menos en parte, creo que lo que él dice es, “Si tú no obedeces esto, si escoges responder al mal haciendo el mal, cuenta con que el mismo Dios estará en tu contra”. Ahora, déjame preguntarte, en tu matrimonio, ¿quieres que Dios trabaje en contra tuya? En tu lugar de trabajo ¿quieres que Dios te trate con mano dura? ¿Quieres que Dios mismo se coloque en tu contra?

Pedro continúa diciendo en el capítulo 5 en el versículo 5 que Dios se opone al orgulloso. “Dios se coloca en tu contra” , dice una paráfrasis, “y se prepara para la batalla contra el orgulloso, contra aquellos que hacen maldad”. Y yo no sé tú, pero yo no quiero a Dios en mi contra. Yo quiero el rostro de Dios resplandeciendo sobre mí y bendiciéndome; quiero tener Su favor y obtener de Su luz para caminar; para que me muestre el camino. Yo quiero hablar y vivir con Él cara a cara como una persona habla con su amigo. Yo anhelo su amistad. Necesito su amistad en estas circunstancias desesperantes.

No necesito que Él voltee su cara en mi contra. Pero cuando yo misma me pongo en contra de Dios, entonces yo, en un sentido, lo estoy forzando a Él a mantenerse a distancia. ¿Por qué me odia? NO, porque me ama, porque Dios intenta purificar mi vida y la tuya. Su intención es hacernos como Jesús.

Dios sabe que si estoy devolviendo mal en respuesta a la maldad que me han hecho entonces necesito la presión. Necesito sentir que estoy yendo en contra de la barrera de la disciplina y el castigo que Dios me pone. En la economía de Dios, cuando respondemos como Dios manda, a Su manera, generalmente Dios cambia la situación y producirá una transformación en la vida de la otra persona.

Creo que es ahí donde debemos comenzar, ejercitando nuestra fe y creyendo que Dios puede de hecho cambiar el corazón de la otra persona. Y no asumas que porque su corazón no ha cambiado —aun en años— que Dios aun no puede obrar. Dios puede hacerlo rápidamente. Quizás lo haga, quizás no. Pero Él es capaz.

Creo que necesitamos animarnos unas a otras y continuar esperando en Dios y creer que Dios realmente puede cambiar la situación. Ese esposo, o el hijo adulto que nos insulta, que blasfema, que maldice, no está fuera del alcance de la gracia de Dios. Mientras tengamos aliento tenemos esperanza.

Ahora, no puedes basar tu felicidad y bienestar en la esperanza de que esa persona pueda cambiar algún día, porque quizás nunca suceda. Pero a la misma vez no te des por vencida al pedirle al Señor creyendo que Él realmente es capaz de hacerlo.

Porque si tratas a tu pareja como si él nunca fuera a cambiar tal vez estés aumentando las posibilidades de que no lo haga. Pero si vives con la fe de que Dios realmente puede redimir y santificar y cambiar el corazón de esa persona, vas a tratarla diferente.

Creo que le das más espacio a Dios para moverse. Lo que quiero decir es que a veces Dios realmente usa tu obediencia para cambiar la situación. ¿No es esa la razón por la que podemos estar aquí sentadas hoy, porque Cristo sufrió, y porque el justo pagó por el injusto para así traernos a Dios?

Eso es lo que Pedro nos dice en 1 era de Pedro capítulo 3,

Vosotras mujeres, estad sujetas a vuestros maridos, de modo que si algunos de ellos son desobedientes a la palabra, puedan ser ganados sin palabra alguna por la conducta de sus mujeres; al observar vuestra conducta casta y respetuosa .(vv. 1-2)

Pedro está diciendo que a veces ellos serán ganados para Cristo, no te des por vencida de creer que Dios es capaz de hacer esto, y de que Dios desea usarte como un instrumento de santificación y de bendición en el corazón de los miembros de tu familia.

Pero creo que hay veces —por razones que solo Dios conoce y que tenemos que dejar a Dios— donde quizás Él no cambie el corazón del individuo. Le permite a esta persona continuar con un corazón endurecido y continuar insultándonos y maldiciéndonos. Pero la pregunta entonces es ¿perseverarás tú? Y lo único que puedo decirte es lo que la Palabra de Dios dice “continua bendiciendo, no lo insultes”.

Ahora, tal vez necesitas tomar dos o tres mujeres piadosas y maduras alrededor tuyo que puedan apoyarte en esta situación; que puedan ayudarte para que perseveres en el largo trecho, en términos de tu fortaleza espiritual y de tu perseverancia.

Pero escucha lo que Pedro dice en 1era de Pedro capítulo 3. De nuevo, hablando particularmente a las mujeres pero también a los hombres que están viviendo situaciones en las que están siendo ridiculizados y maldecidos. Versículo 13,

¿Y quién os podrá hacer daño si demostráis tener celo por lo bueno? Pero si aún sufrís por causa de la justicia, dichosos sois.

Esto quiere decir que tú no estás sufriendo porque tú lo provocaste, tú no estás sufriendo por ser una mujer contenciosa con quien es imposible convivir. Estás sufriendo por hacer el bien, y si aún debieras pasar por esto, él dice que serás bendecida por ello. (vv. 13-14)

Pero quizás tú me dirás: “Es que no me siento muy bendecida”. Bueno, necesitamos definir la palabra bendición. La bendición del Señor es la que nos enriquece y la bendición del Señor es duradera. Es una bendición eterna. Hay bendiciones que Dios tiene reservadas para ti. Es como los padres cuando guardan los regalos de navidad para sus hijos

No puedes tenerlo ahora, no puedes verlos ahora, pero están ahí. Están envueltos. Están debajo del árbol o en algún armario en el cual te has metido a escondidas para verlos. No puedes abrirlos ahora. No sabes qué hay dentro. No puedes usarlos ahora. No puedes jugar con ellos ahora. Pero están allí. Han sido comprados y están bajo el árbol, están en ese closet.

Anticípalo. Hay bendiciones. Ya sea que las experimentes ahora en alguna medida o que tengas que esperar hasta después para experimentarlas en toda su plenitud, la Palabra de Dios dice que, “Serás bendecida”.

Esta es una ilustración de una situación donde tendremos que decirnos la una a la otra, mientras lidiamos con las dificultades de la vida, “¿Qué dice la Palabra de Dios?” Aconseja tu corazón de acuerdo a la Palabra de Dios y serás bendecida.

Luego Pedro continúa diciendo “No os amedrentéis por temor a ellos, ni os turbéis”. ¿Quiénes son ellos? Son las personas que están maldiciendo que están insultándote, “no tengas temor de ellos y no te preocupes”. Y yo solo estoy leyendo lo que dice.

Si yo fuese una consejera o terapeuta y tú vinieras y me pidieras consejo y yo sólo te dijera eso, sin la autoridad que viene de la Palabra de Dios, tal vez sientas que estoy siendo poco compasiva o que no muestro interés o quizás que soy una necia.

Pero el caso que Dios es quien lo está diciendo. Es la verdad, es verdad. Él dice, “No tengas temor de ellos, no seas controlada por sus explosiones emocionales. No reacciones en pánico o en miedo. Los ojos del Señor están sobre ti, y sus oídos están atentos a tu clamor”. Dios es soberano, Él está en Su trono y todavía está en control. Cuando sabes que Él lo está, no tienes que tener miedo. Entonces déjalo a Él ser Dios, y tú no te preocupes.

¡No camines por ahí cabizbaja, como una mujer acongojada y deprimida, desanimada, o descorazonada! No te preocupes. Otra vez, déjame decirte, “Eso es más fácil decirlo que hacerlo”. Pero es lo que la Palabra de Dios nos dice y entonces tú tienes que decirle a tu corazón: «corazón no te preocupes». No es que las circunstancias no sean serias, pero Dios nos está diciendo ¡”No te abrumes por algo que parece ser sobrecogedor, porque Yo soy más grande aún! ¡Es Dios quien tiene el mundo en sus manos!”

Y a través de todo el libro de 1ra de Pedro… Por cierto, te reto a hacer un estudio de esta carta, memorizándotela. Es algo que yo he hecho cantidad de veces a través de los años. Medita en este libro. Te reto a que hagas esto con 1ra de Pedro, y verás cuando llegues al capítulo 4, al versículo 12 que dice, “Amados, no os sorprendáis del fuego de la prueba que en medio de vosotros ha venido para probaros, como si alguna cosa extraña os estuviera aconteciendo…”

Que no te tome por sorpresa. No digas “¿Por qué yo? ¿Porqué me está ocurriendo esto a mi?” Pedro dice que te va a ocurrir.. No te sorprendas si te ocurre. En lugar de ello, mira lo que dice el versículo 13 —y si él no tuviera la autoridad de la Palabra diríamos que está loco— pero él nos dice: «Regocíjate.»

Él no solo está diciendo, “Sujétate hasta con las uñas, pon una sonrisa en tu rostro cuando vayas a la iglesia, se fuerte, sopórtalo, sobrevive…” Él está diciendo haz más que eso. Alégrate, “Regocijaos, para que también en la revelación de su gloria os regocijéis con gran alegría”.

Cuando sufres al vivir con esa persona que es crónicamente mala, estás compartiendo el sufrimiento de Cristo en medio de esa situación, y en un sentido puedes decir “¡Qué honor! ¡Qué honor!”

Carmen: Nancy Leigh DeMoss ha estado ofreciendo esperanza para las familias en sufrimiento. Este mensaje es parte de la serie titulada, «Que Hacer cuando la Vida Duele». Para muchas oyentes, esta serie ha sido un punto de cambio en sus vidas. Muchas de las mujeres han decidido entregarle a Dios su dolor y caminar en abundancia.

Gracias por acompañarnos durante esta serie. Mañana Nancy inicia una serie titulada «Un camino para nuestro Dios», la cual nos recordará acerca del consuelo que Dios le ofrece a Sus hijos. No dejes de escuchar nuestro siguiente programa en Aviva Nuestros Corazones.

Y antes de concluir el programa de hoy, quiero recordarte visitar AvivaNuestrosCorazones.com para que te informes acerca de todos los detalles de nuestra próxima conferencia de Mujer Verdadera 2015 dirigida a América Latina. ¡No querrás dejar de ser parte de esto!

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Toda Escritura es tomada de la Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

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