5/9 – Advertencias de peligro venidero

Gracia a Vosotros

Serie: ¡Jesús viene!

5/9 – Advertencias de peligro venidero

John MacArthur

Uno de los grandes gozos en nuestro tiempo de adoración juntos es estudiar la Palabra de Dios. ¿Cómo podemos adorar a Dios a menos de que sepamos quién es Él? ¿Cómo podemos adorarle a Él plenamente al menos de que lo adoremos en verdad? Y esa verdad viene a nosotros mediante Su Palabra.

Abramos nuestras Biblias en el capítulo 24 del evangelio de Mateo. Mateo capítulo 24. Es con emoción que llegamos a este pasaje esta mañana, conforme continuamos estudiando este gran sermón de la segunda venida, predicado por nuestro Señor Jesucristo. Es conocido como el Discurso del Monte de los Olivos. Y, por un lado, como digo, mientras que es una experiencia emocionante regresar a este pasaje, también debo disculparme con aquellos de ustedes que no han estado con nosotros, porque se van a perder de algunas cosas conforme abordamos el sermón desde el punto de vista del que lo hacemos el día de hoy. Porque ya hemos entrado al sermón y nos encontramos realmente en el versículo 16 de Mateo 24, retomando el punto en dónde nos quedamos la última vez.

Pero simplemente unas cuantas cosas a manera de introducción podrían ayudarnos a recordar nuestro lugar un poco No creo que no hay nada más intrigante, un tema tan fascinante que la segunda venida del Señor Jesucristo. No conozco ningún otro tema bíblico que pueda producir la misma cantidad de curiosidad que éste tema puede crear. Y realmente hay unas cuantas cosas en la Escritura que son tan motivadoras para el creyente y para el incrédulo como el sentido de realidad acerca de la segunda venida de Jesucristo. El apóstol Pablo dijo: “Conociendo el temor del Señor, persuadimos a los hombres.” En otras palabras, reconociendo que Cristo vendrá en juicio y va a traer un holocausto aterrador sobre la tierra, presentamos el evangelio para que los hombres puedan escapar de eso. También, Pablo dijo que: “Laboramos estando presentes o ausentes, para que en un sentido seamos aceptados por Él.”

Entonces, nosotros que somos creyentes servimos al Señor sabiendo que algún día va a venir a recompensarnos y queremos ser hallados fieles. Entonces, la segunda venida de Jesucristo, tanto desde el punto de vista de advertencia para un incrédulo, del juicio que está por venir, y desde el punto de vista de alentar a un creyente, con la recompensa que está por venir, es un tema muy motivador. Y no hay un lugar en la Escritura dónde es presentada de manera más maravillosa que aquí en Mateo 24 y 25, por el Señor mismo.

Ahora recuerde, este es un sermón dado por nuestro Señor en el Monte de los Olivos a sus discípulos. Él, previo a este sermón, ha pasado su último día hablándole a las multitudes de Israel. Y él ha pronunciado juicio sobre Israel. Les dijo que su casa es dejada desierta, lo han rechazado y él los ha rechazado a ellos. Al final de ese tiempo él dejó el templo, fue al Monte de los Olivos y ahí él predica un sermón a sus discípulos. Es un sermón en respuesta a preguntas que hacen.

Obsérvelas en el versículo 3 de este capítulo. “Dinos, ¿cuándo serán estas cosas? Y, ¿cuál será la señal de tu venida, y del fin del siglo?” A partir de lo que Jesús ha estado diciendo, los discípulos piensan que el reino está muy cerca. No se dan cuenta de que todavía está a miles de años de distancia, porque no entienden que realmente hay dos venidas de Cristo. Él viene la primera vez en humillación a morir, hay un largo período de tiempo y él viene por segunda vez en gloria a reinar. Pero ellos no ven esas dos venidas. Las ven como una.

Y entonces, conforme él ha venido, él ha predicado y enseñado y curado, y él ahora ha limpiado el templo, ellos creen que está preparando las cosas para su reino. De hecho, los encontramos en el capítulo 24 en la cúspide de su expectativa para el reino venidero. Y después él les hace una profecía, en el capítulo 24, versículo 2, hablando del templo, el cual están viendo desde el Monte de los Olivos, él dice: “No quedará aquí una piedra sobre otra, que no sea derribada.” Él predice la destrucción total del templo, al punto en el que ni una piedra va a quedar encima de otra.

Ahora, este es una estructura masiva, simplemente una estructura masiva hecha de piedras enormes, que pesaban toneladas. Sin embargo, Jesús predice su destrucción total. Ahora, cuando él dice eso, esto eleva su curiosidad y expectativa aún más, porque probablemente les hace darse cuenta de que todo esto va a ser el juicio sobre lo que es, para establecer lo que Dios quiere. Cristo, habiendo limpiado el interior antes en la semana, expulsó a los cambistas y a los vendedores y a los compradores, y ahora, él va a derribar todo esto y vamos a tener el templo del reino y la adoración del reino, y todo va a venir.

Entonces, están en un momento de gran expectativa, y hacen ésta pregunta: “¿Cuándo va a suceder? Y, ¿cuál es la señal que esperamos para indicar tu presencia en gloria del reino, y el fin de la época del hombre?” Entonces piensan que es inminente. Y después Jesús les responde comenzando en el versículo 4, con un sermón acerca de su segunda venida.

Ahora, algunas personas han tratado de decir que este es un sermón acerca de la destrucción de Jerusalén, que todo este sermón fue cumplido en el 70 d. C. cuando el templo fue destruido. Por muchas razones eso es imposible, como hemos tratado de señalarlo en nuestro mensaje previo. Pero, simplemente otro pensamiento que me gustaría darle, la gente dice: “Bueno, ¿por qué es que él describe y predice en el versículo 2, la destrucción del templo, si ese no es su tema? ¿por qué es que en el versículo 2 dice que todas estas piedras van a ser derribadas de tal manera que ni una va a estar encima de otra? Y después, ¿por qué él pasa de ahí a miles de años después a la segunda venida? ¿por qué hablar de la destrucción del templo?”

Le voy a decir porque, es muy simple. Un profeta solo podía ser creído como un profeta verdadero, si sus profecías siempre, ¿qué? se cumplían. Ahora, ¿cómo es que Jesús puede ser creído, cuando al predecir su segunda venida, cuando todo mundo que está oyendo la predicción, va a quedar muerto, después, mucho tiempo antes de que suceda? En otras palabras, es muy fácil predecir algo, yo puedo predecir todo tipo de cosas muy lejos en el futuro, cosas que no ocurrirían o no podrían ser verificadas, o que se pudieran mostrar que están bien o mal hasta que todos nosotros estuviéramos muertos. ¿Cómo podría ser conocido yo como un profeta, si no hubiera manera de verificarlo? De manera típica, el profeta de la palabra de Dios, asignado por Dios para dar una profecía lejana en el futuro, también da una profecía cercana, para establecer sus credenciales.

En otras palabras, si él prueba ser exacto en la profecía verificada históricamente, podemos creer en él para la que está tan lejos en el futuro, que no podemos ver. Y la razón por la que Jesús menciona la destrucción de Jerusalén en el versículo 2, como profecía, no es para presentar el sermón entero en esa misma destrucción, sino para darle a usted un punto histórico a partir del cual usted puede verificar que él habla la verdad.

Entonces, él dijo: “No quedará una piedra sobre otra que no sea derribada.” Ahora, lo que usted tiene que entender es que el templo construido por Herodes era masivo. Digo, absolutamente masivo. Y lo hemos descrito en cierto detalle. Permítame añadir un par de términos más que podrían ayudarle en un entendimiento de su descripción de manera plena. El templo fue construido desde el 20 al 10 A. C. Hubieron 10 mil hombres que trabajaron con piedra durante esos 10 años. Y ése simplemente fue el edificio principal. Hubieron también 1000 sacerdotes que fueron preparados como hombres que cortaban piedras y carpinteros, porque solo un sacerdote podía construir un lugar sagrado.

Entonces, usted tenía simplemente 10 mil trabajadores y 1000 sacerdotes construyendo las partes sagradas del templo, y esa fue únicamente la parte primordial del templo. La construcción entonces fue del 10 A. C al 64 d. C. entonces usted está viendo un proyecto de construcción de 84 años, hasta que finalmente llegó a su término en el 64 d. C. y después fue destruido totalmente en el 70 d. C.

Entonces, 80 años son desechos en cuestión de meses. Y dice usted, “Bueno, ¿acaso la profecía de que las piedras serían derribadas se cumplió?” Sí. Ni una piedra quedó sobre otra. Y los romanos literalmente lo despedazaron hasta el suelo. Ahora, eso ha sido verificado históricamente. La historia no está en problemas con eso. Eso sucedió en el 70 d. C. exactamente como Jesús dijo que sucedería. Parecía ridículo como profecía, parecía imposible como profecía, y parecía que nunca se cumpliría. Y eso es lo que lo hace una credencial tan buena, que Jesús predice algo que realmente nunca alguien podría haber esperado, nunca lo habría alguien previsto, nadie jamás habría soñado que alguien podría venir, que tuviera tanto poder como para destruir eso, derribar eso, o que querría derribar un edificio tan magnífico hasta dejarlo en el suelo.

Pero eso es exactamente lo que pasó. Y le conté de la furia y la pasión de los soldados romanos, siendo a tal grado que el general romano mismo, estando en medio del templo, les gritaba pidiéndoles que lo quemaran, ni siquiera podía hacer que obedecieran sus propias órdenes. Estaban tan poseídos, creo yo, por las fuerzas de Satanás, que derribaron eso hasta el suelo tratando de quitar todos los remanentes de la adoración a Dios. Pero, de hecho, estaban cumpliendo la profecía de Jesús, dándole credenciales como alguien que habla, y habla la verdad.

Ahora, cuando sabemos que Jesús puede ser verificado en el pasado en una profecía cercana, podemos creer en él para una profecía lejana, ¿verdad? Y ahí yace la razón para la predicción de la destrucción de Jerusalén en el versículo 2, como un establecimiento de sus credenciales como un profeta veraz. Ahora, ellos piensan que esto, los discípulos piensan, que esto todo es parte del fin, entonces preguntan: “¿Cuál es la señal de que todo esto va a llegar a un fin?” Y esa es su pregunta en el versículo 3, y esto da a lugar al sermón que va del 24, versículo 4, hasta el capítulo 25.

Ahora, por cierto, este acto de Jesús al usar una profecía cercana para darle credenciales de sí mismo, para que él pudiera ser creído para una profecía lejana es algo que Daniel hizo, Isaías hizo, Zacarías hizo. Es típico para los profetas de hacer eso. Entonces presentaron la pregunta: “¿Cuál es la señal de tu venida, tu presencia, tu reino, tu gloria, y el fin del día del hombre?” Y el Señor responde al darles una serie de señales del versículo 4 al 14, que él llama en el versículo 8 “el principio de dolores”, “el principio de dolores”. Como dijimos, los dolores de parto se llevan a cabo al final y dan a luz, son aquello que dan lugar a que una mujer dé a luz, y así será con ciertas cosas que estén sucediendo al final de la edad del hombre, del siglo del hombre, que resultarán en el reino de nuestro Señor Jesucristo.

Entonces, el versículo 4 al 14, da estas cosas generales que van a pasar y serán el principio del fin, apenas previo a la venida de Cristo. Pero Jesús da un paso más hacia adelante en el versículo 15, y dice: “Hay un acontecimiento que dispara todo. Cuando veáis la abominación desoladora, de la cual habló Daniel el profeta, ahí en el lugar santo, el que lea entienda.” Ahora, cuando usted vea la abominación desoladora, usted sabe que ese es el gatillo que inicia todo, versículo 21 lo dice: “Porque habrá una gran tribulación como nunca la ha habido desde el comienzo del mundo hasta este entonces, ni jamás la habrá.”

Entonces, cuando vean ese acontecimiento, ese es el gatillo. Esa es la señal que comienza los dolores de parto. Y la semana pasada entramos a detalle en el versículo 15, y explicamos la abominación desoladora, lo que es, es el anticristo que llega al templo que será reconstruido en el tiempo final, los judíos estarán adorando ahí, él viene como su protector, él viene como su aliado, él viene como el que los defiende en contra de la agresión de la amenaza rusa y árabe. Él viene como una especie de su salvador.

Daniel 9 dice que firman un tratado con él, él es el líder de un imperio romano revivido, una confederación europea occidental. Eso es exactamente lo que Daniel predice, que todos se unen, y de ellos se levantará este líder que será el protector de Israel. A la mitad de la protección, de un período de siete años, él viola su tratado con ellos, él profana su adoración en el lugar santo, él levanta un ídolo, una imagen de sí mismo, 2 Tesalonicenses 2, y Apocalipsis 13, él demanda que todo el mundo lo adore, y ese es el gatillo que da lugar a todo el holocausto del tiempo final.

Entonces, el versículo 15 describe eso como la abominación desoladora. Abominación se refiere a algo detestable. Desoladora se refiere a que arruina. Un acto detestable de idolatría que arruina, que comete sacrilegio en el templo de Dios. Ahora, cuando eso suceda, todas las cosas del versículo 4 al 14, se van a desatar. Pseudo salvadores vendrán, guerras, rumores de guerras, naciones contra naciones, reino contra reino, hambres, terremotos, y personas entregadas en la persecución para ser matadas y odiadas, y habrán traiciones y falsos profetas y engañadores” Y el pecado y la iniquidad abundará”, dice el versículo 12, “el amor de muchos se enfriará.”

Y todo eso va a ser disparado por la abominación desoladora en el punto de la mitad de los siete años. El rey falso de Satanás se vuelve el rey del mundo, y él está poseído por el demonio, está inspirado por el infierno, odia a Cristo, desafía a Dios, mata a los cristianos, menosprecia a los judíos. Ese es el hombre de pecado que se apodera del liderazgo del mundo, y Satanás hace todo lo que puede por destruir a todos los cristianos, todos los judíos, la nación de Israel, y detener a Jesucristo de que establezca su reino. Por cierto, yo creo que, en este punto en el tiempo, la iglesia ya habrá sido raptada, entonces no vamos a estar ahí. Esperamos ese tiempo cuando el Señor nos saque, y después traiga ese juicio sobre la tierra, y después regresaremos al fin de ese tiempo con él, desde el cielo, cuando él establezca su reino. Y ese tema lo cubriremos más en otros estudios.

Entonces, el Señor nos ha dado un panorama claro de su venida. Él dice, aquí están los dolores de parto, aquí este tipo de cosas que están pasando, y aquí está el gatillo que comienza todo. Ahora, al llegar a los versículos 16 al 28, él nos advierte. Y él advierte a todos los lectores que lean esto, que conocerán eso en el tiempo en el que suceda. Y él advierte de cuatro cosas: calamidad severa, confusión sutil, colapso espiritual, y una segunda venida. Y esto es algo realmente fascinante. El versículo 15 dice: “Por tanto, cuándo…”, comienza con el cuándo, “…por tanto cuando veáis en el lugar santo, la abominación desoladora…” entonces versículo 16:2 “…que estén en Judea, huyan a los montes.”

Ahora, ¿cuál es la respuesta cuando esto suceda? Cuando esto suceda, huyan, huyan. La palabra griega es pheuge de la cuál obtenemos la palabra ‘fugitivo’. Corran, sálganse, porque mientras que ustedes se queden en Jerusalén van a ser vulnerables a la muerte, van a ser vulnerables a la persecución, especialmente si eres un judío, porque el anticristo quiere aplastar a Israel. Satanás ha querido hacer eso a lo largo de la historia porque si él puede eliminar a Israel, él puede detener el plan entero de Dios, el cual es cumplido en últimas en llevar a Israel a la salvación y a su reino. Satanás ha tratado de aplastar al judío a lo largo de la historia. Y cuando el anticristo se apodere de Jerusalén, establezca su trono ahí en Jerusalén, los judíos que queden ahí van a ser muy vulnerables.

Y entonces, él dice: “En ese día, más vale que corran. Más vale que corran.” Y no sólo eso, si resulta haber alguno ahí que sean creyentes, que se rehúsen adorar al anticristo, que son cristianos más vale que corran también si están en Judea. Judea es el área en la que Jerusalén es la ciudad principal, la parte sur de Palestina. Algunos de ustedes que son creyentes más vale que también corran, porque también va a querer aplastarlos. Apocalipsis 13 dice que él quiere hacer guerra con los santos. Y sabemos en Apocalipsis 12 que él quiere aplastar a Israel.

Entonces, el mandato general aquí, a huir, es para cualquier persona que se rehúsa a postrarse ante la imagen del anticristo, sea judíos que se rehúsan a hacerlo, o sean cristianos que se rehúsan a hacerlo, más vale que corran. Entonces creemos que cuando esto suceda, habrá una especie de éxodo de la tierra, saliendo de la ciudad de Jerusalén, buscando protección. No toda persona va a salir. Regrese a Zacarías, por un minuto, el penúltimo libro en el Antiguo Testamento, el penúltimo capítulo del libro, versículo 8 del capítulo 13: “Y sucederá,” Zacarías ve ese mismo período de tiempo, aquí, “sucederá que, en toda la tierra, dice Jehová, dos partes serán cortadas y morirán.”

No todos los judíos van a salir de ahí, el anticristo va entrar en contra de ellos y dos de tres van a morir. Va a haber una matanza terrible, el holocausto en contra de los judíos del futuro va a ser tan grande, obviamente a partir del versículo 21, mucho mayor que cualquier holocausto en el pasado. Dos de tres van a morir. Versículo 9 dice: “Una tercera parte será librada y refinada por Dios. Y guardada por Dios.”

Entonces, Zacarías nos dice que cuando los judíos huyan, no todos van a sobrevivir. No todos ellos van a poder salir. Vaya a Apocalipsis, capítulo 6. Y mantenga en mente, ahora, estamos hablando de un tiempo, como este tiempo, y personas como nuestra gente, y ésta no es un tipo de fantasía espacial, esto es algo que sucede. Cuando este gobernante político que salga de la Europa revivida se apodere y diga que él es dios, y haga esta imagen, y haga este tipo de cosas y comience a matar a la tierra, y comience ahí en Jerusalén, la gente va a tener que huir para guardar su vida. Esto va a ser un holocausto real. Los judíos muchos de ellos van a perecer, como acabo de leer, dos de tres van a morir.

Y muchos otros también en Apocalipsis 6, encontramos en el versículo 6, que cuando el quinto sello es abierto, este es un sello que describe ese mismo período de tiempo conocido como la tribulación. Debajo del altar están las almas de aquellos que fueron matados por la palabra de Dios y el testimonio que tuvieron. Aquí hay creyentes, aquí hay cristianos, gentiles o judíos, del tiempo de la tribulación que ya han sido martirizados por su fe, ellos tampoco escaparon, fueron martirizados, perdieron sus vidas. Y en cierta manera son retratados aquí, clamando: “Hasta cuándo Señor”, versículo 10, “hasta cuando vengarás nuestra sangre en aquellos que moran en la tierra.” Hasta cuándo es que vas a detener esta carnicería, en dónde el anticristo está masacrando a los santos. “Y se les dieron ropas blancas a cada uno de ellos, y se les dijo que debían reposar ahí por un poco de tiempo.” La tribulación no se ha acabado aún, apenas está comenzando. Y sus consiervos, y sus hermanos tienen que ser matados. Eso es parte del cumplimiento. Habrá martirio.

Entonces, Zacarías parece ver a judíos siendo matados y Apocalipsis parece ver a santos que han creído en Cristo, siendo matados. No todos van a escapar. Los que no escapen, el punto que estoy presentando es que van a pagar con sus vidas, esa es la razón por la que dice: “Corran rápido, porque su vida está en juego.” En Apocalipsis capítulo 11, habla de 7 mil personas muriendo en la ciudad de Jerusalén, mediante un terremoto. En el capítulo 12, versículo 11 dice que: “hay mártires que no amaron sus vidas hasta la muerte.” En otras palabras, mientras que algunos están traicionando a Cristo, y algunos están negándolo en lugar de morir, hay algunos que no aman sus vidas tanto, están dispuestos a morir por el testimonio de Cristo, y morirán. En el capítulo 13, versículo 7 dice que él hace guerra con los santos, y los vence. Eso de nuevo indica martirio. Capítulo 17, versículo 6 retrata el sistema religioso falso, embriagado con la sangre de los mártires.

Entonces, todos esos pasajes nos muestran que cuando esto suceda, la abominación desoladora, que sea establecida, el anticristo se vuelve el gobernante del mundo, él es capacitado por Satanás, él es ayudado por fuerzas demoniacas y por hombres y mujeres por todo el mundo, él se vuelve en contra de Israel, y tienen que huir por sus vidas y solo la tercera parte de ellos van a sobrevivir. Él se mueve en contra de los creyentes a lo largo de ese período de tiempo, y tienen que huir por sus vidas y no todos ellos van a sobrevivir tampoco. Pero para aquellos que huyan, habrá alguna ayuda sobrenatural, y particularmente aquí se hace indicación en Apocalipsis 12, con respecto a Israel, es un pasaje fascinante.

En Apocalipsis 12, usted tiene una imagen aquí, hay una mujer y hay un niño. Y la mujer es Israel, y el niño es Cristo, y describe el hecho que, de la nación de Israel, Cristo fue producido. Y después hay un dragón en este retrato. El dragón es Satanás, y el dragón persigue a la mujer, y claro, quiere matar al niño. Pero hay un gran protector, un gran promotor de la causa de Dios que protege a la mujer y al niño, y no es ningún otro que Miguel, versículo 7, Miguel pelea contra los demonios, y Miguel prevalece, versículo 8. Y Miguel es el ganador.

Y después avanzamos un poco en el capítulo, al versículo 14, y dice…bueno, regrese al versículo 6, primero, veamos el versículo 6 primero, esto va a amarrar ambos mejor. “Y la mujer”, esta es Israel, aquí estamos en el tiempo de tribulación, cuando Satanás está haciendo todo lo que puede por destruir Israel y claro, el reino de Cristo, “la mujer huyó al desierto.” Aquí está Israel, huyendo para buscar la protección, ella tiene un lugar preparado por Dios para que puedan alimentarla ahí” 1260 o 42 meses o tres y medio años, ese es siempre el período de esta gran tribulación. Eso nunca es violado, es siempre un período de tres y medio años, porque a la mitad del pacto de siete años, Daniel habla de esto, el anticristo hace el pacto de siete años, él lo rompe y por tres y medio años, 42 meses, 1260 días, usted tiene este holocausto.

Entonces, Israel huye, y durante los 1260 días es protegida por Dios en un lugar preparado por Dios. Ahora, es un buen lugar adónde huir, Israel, porque hay cuevas por todos lados, todo lugar y por toda esa tierra. Desde Edom hasta Moab, y todos lados, hay muchos lugares en dónde esconderse en el desierto de esa área. Ahora, versículo 14: “Y a esta mujer que es perseguida”, el versículo 13 muestra a Satanás persiguiendo a la mujer, ella está huyendo ahora, “y a la mujer se le dieron dos alas, y una gran águila.” Yo en cierta manera pienso que es Miguel, Miguel el protector del pueblo de Dios. Y creo que es sobrenatural, que este gran protector del pueblo de Dios, este gran protector de Israel va a volar en el desierto llevando al pueblo y ahí será sustentado un tiempo, eso es uno; tiempos, eso es dos; y medio tiempo, eso es la mitad. Uno más dos, más la mitad son tres y medio. Ahí estamos con el mismo período de tiempo.

Entonces, durante tres y medio años, sobrenaturalmente, Miguel y sus ángeles van a librar al pueblo que puede escapar a un lugar de seguridad, y un lugar de protección. Eso ciertamente se refiere a Israel y también se podría referir a gentiles creyentes, y otros que escapan la masacre del anticristo. Ahora, podemos regresar a Mateo 24. Entonces, lo que nuestro Señor dice es: “Miren, cuando vean ese acontecimiento, corran lo más rápido que puedan, sálganse de ahí.” De hecho, versículo 16 dice, “Huyan a los montes en dónde puedan esconderse.” Y después el versículo 17 se vuelve descriptivo: “El que esté en la azotea no descienda a tomar nada de su casa.”

Si usted resulta estar ahí en la parte de arriba, en esos días, la parte de arriba, la azotea era dónde estaba el patio. Había unas escaleras que estaban afuera de la casa que iban arriba, todavía ve usted algunas de esas en Israel en la actualidad. Y la gente estaba en la azotea. SI usted resulta estar ahí, sorprendido ahí, ni siquiera vaya adentro para recoger sus pertenencias, baje de las escaleras y salgase de la ciudad porque cuando eso suceda, como dice Apocalipsis, la devastación va a venir y la muerte como una inundación. Va a venir como una inundación inmediata, como un incendio que cubre toda la tierra. Sálgase, ni siquiera vaya a la casa para recoger sus pertenencias, y no saque nada. Brinque, salte de la azotea y corra lo más rápido que pueda. Así de terrible viene este tiempo, y cualquier retraso significa la muerte.

Y entonces el Señor espera y anima el retiro normal, buscando seguridad, el Señor no quiere que se queden ahí, y enfrenten las balas, él simplemente dice: “Sálganse de ahí.” Él no está promoviendo un complejo de mártir” “Corran”. El versículo 18 dice, “Ni el que está en el campo regrese por su capa.” Capa se refiere a la cubierta exterior. Y si usted está trabajando ahí afuera en el campo, y dejó su capa a unos metros, y usted está trabajando ahí en el campo haciendo eso, y escucha que esto sucedió, no regrese ahí al carro por nada. Sálgase, simplemente corra, porque Satanás se ha apoderado. Las fuerzas del infierno están en su lugar, y el holocausto viene. Sálgase de ahí.

Y después, versículo 19: “Y hay de aquellas”, literalmente en griego dice, “mujeres que tienen algo en el estómago”, “aquellas que están embarazadas.” Y para aquellas, literalmente dice: “las que están dando el pecho.” Ay de las mujeres embarazadas y las madres que están lactando.” Dice usted, “¿Por qué?” Bueno, algunos comentaristas dicen que es tan difícil correr cuando usted está embarazada, es tan difícil correr cuando usted tiene un pequeño bebé a quien está amamantando en sus brazos. Y, no hay duda, eso es verdad.

Pero creo que hay algo más que es honesto, y conforme estudié la Biblia para tratar de ver exactamente lo que el Salvador está diciendo aquí, llegué al capítulo 13 de Oseas, y un tiempo cuando Oseas ve el fin, y habla de la salvación de Israel. Y el traer de regreso a Israel y como Dios traerá juicio contra aquellos que hayan juzgado a Israel de manera equivocada. Y en el versículo 16 simplemente la última parte del versículo dice esto, esto es algo interesante: “Samaria será desierta porque ella se habrá revelado contra su Dios.”

Ahora, cuando Dios venga a traer su juicio en contra de su pueblo rebelde, cuando Dios venga a atar todos los cabos sueltos de la iniquidad de Efraín, cuando Dios venga para restaurar, primero él debe limpiar. Y dice en el versículo 16: “Caerán por la espada. Sus infantes serán despedazados.” Esa es la razón por la que él advierte a aquellas con bebés pequeños. Yo creo que cuando el anticristo venga, ésta es una indicación de que va a haber una devastación de infantes. Usted lo ve aquí profetizado en Oseas 13:16. Lo ve cumplido inclusive cuando Cristo nació, cuando Satanás trató de detener el nacimiento de Cristo, ¿qué hizo? Masacró a todos los bebés. Cuando Satanás trató de matar al profeta de Dios como Cristo, que fue Moisés, ¿qué hizo? Masacró a todos los bebés, tratando de llegar a Moisés.

Y no será diferente en ese periodo de tiempo. El anticristo, creo que va a traer sobre el mundo, una actividad tan infernal que va a incluir a los infantes siendo despedazados, y las mujeres embarazadas, mujeres con niños serán abiertas. Y eso creo yo es primordialmente la razón por la que el Señor advierte en esa área. El tipo de cosas que van a pasar ese día, son casi inexplicables para nosotros, casi increíbles para nosotros, pero es porque no entendemos la naturaleza del holocausto.

Cuando Satanás tenga control total del mundo, la iglesia es quitada, el que lo refrena es quitado, y quita su poder que lo refrena, todo el pecado está desatado, todo el infierno se desate, y eso es lo que sucede. Y entonces, el Señor dice, ese día más vale que corran, y más vale que corran rápido. Y oh cuán triste para aquellos que tengan bebés pequeños, que serán despedazados, y aquellas que estén embarazadas que enfrenten la posibilidad de ser abiertas. Increíble.

Y después versículo 20, y dice: “Orad que vuestra ida no sea en el invierno, ni en el día de reposo.” Y esto es simplemente para enfatizar la urgencia. Oren que no sea el invierno, podría hacer frío, podría estar lloviendo, inclusive podría estar nevando, porque hay partes en Israel dónde hay nieve. Y entonces, deben orar que no sea esto en un tiempo cuando no puedan viajar rápidamente, ni en día de reposo. Oren que no sea en día de reposo, particularmente si usted tiene que correr, o manejar por ciertas secciones de Jerusalén, porque si resultan ser las secciones en dónde los judíos legalistas radicales viven, los van a apedrear a ustedes si hacen eso, porque se aferran a una ley del día de reposo de que cierta distancia es un viaje máximo para el día de reposo.

Inclusive si en la actualidad tratara de pasar por esas áreas lo apedrearían a usted. Hemos manejado por ahí, no en el día de reposo, hemos caminado por esa área y esa es otra indicación de que el Señor está diciendo, simplemente esperen que no sea un tiempo cuando sean estorbados en su viaje. Simplemente esperen que no sea un tiempo cuando tengan que enfrentar alguna dificultad al salirse de la ciudad, simplemente esperen que no estén físicamente en una situación que tienen un infante o están embarazadas, simplemente esperen que puedan correr lo más rápido que puedan y no tengan que regresar a conseguir nada, a recoger nada. Sálganse porque el holocausto es simplemente tan inconcebible.

¿Por qué? versículo 21. “Porque entonces habrá gran tribulación.” Gran, gran aflicción, problema, opresión, como nunca ha habido desde el comienzo del mundo hasta este tiempo, ni jamás lo habrá. El tiempo peor que el mundo jamás ha conocido, no hay nada como esto, usted puede apilar todos los holocaustos de la historia humana y no llega en esta. Simplemente sálganse. El Señor dice: “Váyanse.” Muchos van a morir, de todo lo que es descrito en los versículos 4 al 14 porque cuando esa abominación desoladora se lleve a cabo, entonces vendrán las guerras, y rumores de guerras.

Entonces viene el desmoronamiento mundial, las hambres, los terremotos, las pestes de las que habla Lucas, y las traiciones y las persecuciones y el odio, y todo comienza a desmoronarse. Y eso por cierto es descrito para nosotros en Apocalipsis 6 al 19 a detalle. En primer lugar, los sellos son abiertos, después las trompetas son tocadas, y las copas son derramadas, son imágenes todas de actos de juicio sobre la tierra que van escalando, se van incrementando, son más intensos. Y ese período, por cierto, dura durante tres y medio años, y como hemos estado diciendo a lo largo del estudio, esa expresión nos es dada de manera muy clara, no solo en el libro de Apocalipsis sino inclusive por el profeta Daniel, quien nos deja sin duda alguna en cuánto al periodo de tiempo, cuanto dura.

Porque dice en Daniel 7:25 que este anticristo que viene será por tiempo, tiempos, y medio tiempo. De nuevo, tiempo es uno; tiempos es dos; y medio tiempo es una mitad; tres y medio años. Ese es siempre el marco de tiempo estándar en el cual este gran gobernante causa todo este destrozo sobre la faz de la tierra. Y vimos en Daniel 12 la última vez, algunos otros indicadores de ese mismo marco de tiempo. Y en Apocalipsis 12:2 nos habla de ese mismo tipo de concepto de tres y medio años. También en Apocalipsis 13:5.

Ahora, ¿cuán severo es? Versículo 21: “Cómo nunca lo hubo desde el comienzo del mundo y hasta este entonces, ni jamás lo habrá.” Sabe, en cierta manera es triste decir esto, pero el mensaje apropiado que darle a Israel en la actualidad es que las cosas no van a mejorar, sino que van a volverse infinitamente peores, van a ser tan malas que la profecía de Zacarías va a ser cumplida. Va a venir una profanación y una abominación, va a venir un holocausto en Jerusalén que va a quitar las vidas de dos de cada tres de ustedes. Está por venir algo devastador, como nada en lo que ha soñado en el futuro cuando como Oseas dice, bien podría ser que sus mujeres embarazadas sean abiertas, y los hijos de las madres que están lactando son despedazados. Increíble pensar en esto.

Ahora, permítame decirle por favor que nada de esto jamás podría relacionarse con la destrucción de Jerusalén en el 70 d. C. La única razón por la que el Señor jamás nos dio eso fue como un punto de credencial. Y tratar de hacer que todo esto cumpla eso es torpe, pero la gente que quiere hacer eso, con frecuencia también quiere tomar el libro entero de Apocalipsis, y relacionarlo con la destrucción de Jerusalén, lo cual usted tampoco puede hacer, al menos de que sea totalmente deshonesto con la Escritura.

Ahora, el peor tiempo en la historia del mundo, y en el versículo 22, es fascinante: “Y al menos de que esos días sean acortados, ninguno sería salvo sino por causa de los elegidos, serán acortados.” Ahora, es interesante pensar en lo que esto significa. ¿Qué quiere decir acortados? Bueno, el dice: tres y medio años, 42 meses, 1260 días, cada vez que la Biblia habla de esto habla así de tiempo, tiempos y medio tiempo. Y en ningún lugar dice que será más corto que eso, siempre ese es el mismo tiempo.

Entonces, la palabra para “cortados”, la cual es una palabra interesante, ekolobthsan, podría significar “instantáneamente detenido”, termina inmediatamente, se detiene rápidamente. “A menos de que fuera terminado rápidamente, inclusive los elegidos serían devastados.” Pero creo que hay una mejor explicación para la palabra, no dice “excepto, porque ese día” lo cual abrazaría, o incluiría todo el período como una especie de día de juicio. Y la Biblia usaría ese singular mucho al hacer eso, ese día de juicio, ese día de castigo. Pero, dice: “esos días”, “aquellos días”. Y si usted lo toma como es, esos días de 24 horas, excepto porque esos días de 24 horas sean acortados, yo creo que cuando la abominación desoladora ocurra y la gente comience a huir por sus vidas, los judíos y creyentes, tratando de huir del holocausto del anticristo, que Dios sobrenaturalmente por su misericordia y gracia, va a alterar la extensión de la luz del día, para darles la protección de la oscuridad.

Dice usted, “Bueno, ¿de dónde sacas eso?” Observe Apocalipsis capítulo 6. Apocalipsis capítulo 6, versículo 12, y aquí el sexto sello de nuevo se desarrolla durante este periodo de tiempo, “y hubo un gran terremoto, y el sol se volvió oscuro como el cilicio, y la luna se volvió como sangre, y las estrellas del cielo cayeron a la tierra, como los higos caen de la higuera.” Versículo 14, “El cielo se enrolló como un rollo, y todo monte, isla, se salió de su lugar.”

Ahora, creo que lo usted tiene aquí es una alteración de los cuerpos celestiales. Y cuando el sol se oscurece, hay oscuridad. De hecho, si el sol es oscuro, la luna también está oscura. Y si todas las estrellas se apagan, está oscuro. Capítulo 8 versículo 12, el primer conjunto de juicios que acabamos de ver son los sellos, el segundo son las trompetas, pero observe lo que sucede en los juicios de las trompetas en el capítulo 8, versículo 12: “El cuarto ángel tocó y la tercera parte del sol fue herida, la tercera parte de la luna, la tercera parte de las estrellas, la tercera parte de ellas fue oscurecida y el día no se mostró por la tercera parte de ella.” La luz del día será reducida por una tercera parte.

Ahora, vaya al capítulo 16, versículo 10. En el 16:10 dice” “El quinto ángel derramó su copa en el trono de la bestia y su reino estuvo lleno de oscuridad, y mordían sus lenguas de dolor.” Y creo que lo que está pasando es que gradualmente hay menos, menos luz en el día, hasta que, en últimas, al final del período de la tribulación, es oscuridad total, y las huestes del anticristo están moviéndose en oscuridad absoluta. Y claro que eso se vuelve una protección para los elegidos.

Y ahora regrese a Mateo 24, y usted ve, creo que, si lo interpretamos de esa manera, por lo menos es viable. No puedo ser dogmático en esto, pero me parece que tiene sentido. A menos de que esos días fueran acortados, ninguna carne sería salva. Es solo la protección de la noche y la luz del día siendo apagada, que salva a la gente. Pero por causa de los elegidos, esos días serán acortados, por causa de que Dios preserve a su pueblo escogido.

Ahora, usted puede relacionar la palabra elegidos a Israel, mis elegidos como son llamados en el Antiguo Testamento, Israel, mis escogidos. Eso afirma que Él escogió esa nación. Y entonces, él protege a su pueblo, él guarda su remanente, él libra la tercera parte para que pueda redimirlos y traerlos al reino. No todos los judíos pueden morir, entonces, puedo ver a los elegidos ahí, a la nación elegida de Israel. Así como lo vemos en Romanos 9 al 11, dónde Pablo habla de Israel como la nación escogida. No a la Israel redimida, sino a Israel como una nación.

Y también puedo ver en la palabra “escogidos”, a los creyentes redimidos de todas las naciones. Pero por causa de preservar a su nación escogida, y por causa de preservar a su pueblo redimido, escogido, él acorta el día para que el anticristo no pueda masacrar tanto a judíos como a creyentes, por causa de los elegidos. Me encanta eso. Esa es la primera vez en que la palabra “escogido” se usa en el Nuevo Testamento. Y ahora se nos presenta un nuevo concepto acerca de aquellos que le pertenecen a Dios. Le pertenecemos a él porque él nos escogió. Escogido significa escoger, o llamar. Él nos escogió, él escogió a Israel, nos escogió a nosotros. Si Israel fue su nación escogida, no discutimos eso.

Usted sabe. Inclusive la gente que quiere negar la doctrina de la elección en referencia a la salvación, no niega la doctrina de la elección en referencia a Israel. No dicen, “Bueno, un día Dios salió y dijo, “¿A quién le gustaría levantar su mano para que sea mi nación? ¿a quién?” Y todos los judíos dijeron. “Nosotros”. No. No hay duda en absoluto acerca de que Dios escoge a Israel. Y si Israel son los escogidos de Dios, entonces, ¿por qué nos molesta tanto porque la iglesia también son los escogidos de Dios?

Entonces, él dice, “Voy a cuidar de mis escogidos.” Y quiere saber una cosa. Él cuida de sus escogidos. Nadie sobreviviría para entrar al reino, no habría ningún judío redimido que entrara al reino, no habría ningún gentil redimido que entrara al reino, si él no cambiara los días para que pudieran estar seguros. Escuche, ¿sabe lo que esto me dice? Cuando Dios escoge a alguien para sí mismo, él va a guardar esa persona para sí mismo, él va a cumplir su promesa, así él tiene que reestructurar el universo entero. ¿Le hace sentir a usted esto seguro? A mí sí. El Señor literalmente va a reorganizar el cuerpo entero del universo, para proteger a los suyos. Maravilloso.

Entonces, por causa de los escogidos, él simplemente cambia todo, y reduce la luz del día a un período de tiempo pequeño, y en últimas lo quita para que puedan estar seguros. Ahora, la oscuridad total no podría durar mucho tiempo porque nada podría crecer. Esa es la razón por la que sucede al final. Y le voy a decir algo más, usted corta el día solo una tercera parte, y va a afectar el ciclo de crecimiento, ¿no es cierto? Y esa es la razón por la que usted va a tener hambres por toda la tierra, y eso va a contribuir inclusive a mas odio, y más enojo, y más guerra y más de todo lo demás. Pero eso es por causa de proteger a los escogidos. Eso es tan maravilloso. El Señor va a esos extremos para proteger a los suyos, inclusive cambiar toda la función del universo por causa de los escogidos. Hombre, que pensamiento tan consolador.

Entonces, él dice: “Miren, si están vivos en ese entonces, si ven la abominación, corran lo más rápido que puedan, porque número uno, la calamidad severa viene; número dos, y observen esto, esto es muy fácil de ver, confusión sutil. Esto es lo que sucede. Todas estas personas corren y los que no mueren. Se están escondiendo ahí afuera, están todos escondiéndose allá afuera, y todos están siendo cuidados por el Señor, y quizás son alimentados con maná del cielo, y no lo sé. No sé cómo el Señor va a cuidar de ellos, pero están ahí afuera, Israel y personas redimidas, y están escondiéndose.

Y, ¿sabe usted que están esperando?, pueden leer Mateo, y lo van a estar leyendo en esos días, van a decir: “Ahí está, lo vimos, lo vimos, ahora veamos. Hemos corrido, hemos corrido, estamos en los montes, estamos escondidos. Viene, el Señor está por venir.” Y son muy vulnerables. ¿Lo ve? Gente en gran, gran desesperación, son extremadamente vulnerables, y algún falso profeta podría estar corriendo diciendo, “Él aquí está.” “Él está aquí está, aquí en el desierto, él está ahí por el mar. Lo tenemos ahí escondido en una cámara secreta en Jerusalén. Vengan. Vengan.” Serían muy vulnerables.

Entonces, el versículo 23 dice, cuidado con la confusión sutil. No solo calamidad severa, sino confusión sutil. Si alguno dijera: “He aquí, aquí está el Cristo, o por allá.” ¿qué? no le creas. No lo crean. Es un engaño. Están tratando de engañarlos, tratando de atraparlos. Quieren capturarlos y matarlos, quieren matarlos. Él quiere aplastar a los judíos. El dragón Satanás quiere aplastar a los redimidos. Ese enemigo antiguo de Dios, y él va a usar todo medio posible, él va a usar su engaño, y él va a decir, “Oh Cristo ha llegado, él está por aquí, o está por allá. Vengan, él está aquí. Se lo están perdiendo.” No lo crean, porque se levantarán cristos falsos, aquellos que dicen ser el Mesías, y falsos profetas. Aquellos que apuntan al que dice ser el mesías, sus emisarios. Oh, él está por aquí, él está aquí, vengan a verlo, y van a mostrar grandes señales y maravillas.

2 Tesalonicenses capítulo 2. Van a hacer milagros satánicos, milagros falsos. Van a demostrar poder diabólico, va ser maravilloso, ver cosas maravillosas que son tan inteligentes que inclusive puedan engañar a los escogidos mismos, dice en el versículo 24. Si fuera posible, engañarían a los escogidos mismos. ¿quiere saber algo? No es que, no es posible, esa es la razón por la que dice eso. De otra manera él diría, engañarán a los escogidos mismos. Él dice: “No, si fuera posible.” No pueden engañar a los escogidos mismos. Usted no puede engañar a los escogidos mismos. Los que son elegidos verdaderamente, que verdaderamente conocen a Cristo nunca podrían ser engañados acerca de quién es él.

Cuando Sun Myung Moon dice, “Yo soy cristo.” Yo digo, no, no, no eres, de hecho, ni siquiera estas en el período correcto de tiempo. Espera hasta la tribulación y entonces ven y di eso, y tampoco te creeremos en ese entonces. Cuando alguien dice: “Yo soy cristo, aquí está cristo, ahí está cristo. El jesús mormón, el cristo de los Testigos de Jehová, éste cristo, aquél cristo.” Nunca engañarás a alguien que realmente conoce a Cristo. Juan 10 dice: “Mis ovejas oyen mi voz y me conocen. Y yo las conozco.” Y si alguien se entrega a otro cristo, nunca conocieron al cristo verdadero, porque una vez que usted conoce al cristo verdadero, usted no puede ser engañado.

Entonces, los escogidos son protegidos. No pueden ser engañados, y no pueden ser destruidos porque la soberanía de Dios los protege al reorganizar el universo, y no pueden ser engañados porque tienen en ellos el conocimiento del cristo verdadero. Pero, les van a disparar, los cristos falsos van a venir, y van a decir: “Aquí están estas personas, están desesperadas, están esperando al Mesías, el mundo se está desmoronando, el calendario está cambiando, las estrellas están cayéndose del cielo, guerras por todos lados, matanza, masacre, ríos convirtiéndose en sangre, el mar convirtiéndose en sangre, el holocausto entero de Apocalipsis 6 al 19 se está llevando a cabo alrededor de ellos, y simplemente es un tiempo devastador en el mundo, todas las plagas están desatándose, terremotos, hambres, todo esto, y van a estar escondidos aferrándose al esperar la venida de Jesucristo. Van a ser tan vulnerables a un grupo de falsos profetas diciéndoles: “él está aquí, él está allá. Vengan y véanlo, lo tenemos aquí, aquí está.”

Entonces, si lo oyen, no lo crean, porque todos estos engañadores van a venir, versículo 25: “He aquí, os lo he dicho antes.” Él lo dice en el versículo 5, y en el versículo 11 él dijo: “Falsos cristos, falsos profetas, falsos mesías, les dije antes. “ Él también les dijo mucho tiempo antes. Él les dijo desde Mateo capítulo 7, Mateo 15, Mateo 16, Mateo 23, él les ha estado diciendo: “Cuidado con estos engañadores. No sean engañados. No busquen algún mesías secreto.” Observen esto, versículo 26: “Si les dijeran, ‘psss…aquí…él está en el desierto…no, él está en la cámara secreta, lo tenemos escondido en una cámara secreta.’ No lo creáis. No vayan ahí, no se acerquen en ese lugar. Están siendo engañados.” ¿En serio?

Entonces, ¿cómo sabemos cuándo él llegue aquí? Versículo 27, es tan maravilloso. “Porque como el rayo viene del este, y brilla hasta el oeste, así será la venida del Hijo del hombre.” ¿No es eso maravilloso? Digo, va a ser como un relámpago que va cruzando por el cielo, de este a oeste. Simplemente sacudiendo a todo mundo, su venida va a ser repentina, publica, visible, universal y gloriosa. El mundo entero la va a ver. Observe Apocalipsis 1:7, dice esto: “He aquí él viene con las nubes,” ahora observe esto, Apocalipsis 1:7, “y todo ojo”, ¿qué? “lo verá.” ¿No es eso maravilloso? No van a decir, “Oh, ¿vino? Me lo perdí. ¿Cuándo? ¿en serio?” Eso no va a pasar. Y nadie va a ir y a decir, “psss…él está aquí, nada más que fue muy silencioso.”

No lo crean. Vea Apocalipsis 19, él viene del cielo, montado sobre un caballo blanco, seguido por todos los santos vestidos de blanco, y ángeles de la gloria celestial viniendo a la tierra con una espada en su mano, con un atuendo salpicado de sangre para traer juicio sobre el mundo, y destruir a todos los ejércitos que están en contra de él en la batalla. Digo, ésta va a ser una venida que todo mundo va a ver.

Entonces, cuando vean la señal, corran rápido, debido a calamidad severa, confusión sutil y una más corrupción pecaminosa. Versículo 28. Corrupción pecaminosa. Sálganse por lo que va a pasar, el mundo se va a volver tan corrupto, tan miserable, tan putrefacto. “Porque dónde quiera que esté el cadáver ahí estarán las aves congregadas.” Ahora, esa es una especie de proverbio pequeño, usted ve un cadáver, usted ve aves de rapiña. E Israel y Palestina tienen aves de rapiña, son parte del área, la palabra griega aetos, significa un ave de rapiña. Algunas veces es usada, son llamadas águilas.

Pero la palabra básicamente tiene que ver con un ave de rapiña, y lo que va a pasar aquí es simplemente como esa analogía. En dónde usted encuentre un cadáver usted tiene un ave de rapiña que entra ahí, y despedaza ese cadáver. Y eso es exactamente lo que es el retrato. Cristo va a venir, como si fuera un ave de rapiña a un cadáver muerto. El mundo va a estar tan corrupto, va a ser tan corrupto, tan pecaminoso que está ahí como si fuera un cadáver miserable, pecaminoso, en estado de descomposición, al cual el Señor va a venir en juicio para despedazar ese cadáver. Un retrato muy vívido.

Ahora, lo que está diciendo es implícito en esto, es que el mundo se va a volver muerto y corrupto. Entonces, más vale que corran debido a la calamidad severa, más vale que corran y sean cuidadosos debido a la confusión sutil, y deben correr y estar en algún lugar con el pueblo seguro debido a la corrupción pecaminosa. El mundo va a entrar en un estado de descomposición, y descomposición, y descomposición, va a ser más miserable que nunca. Regrese al versículo 12. La iniquidad va abundar, la iniquidad va a abundar, la iglesia ya no está.

El Espíritu Santo que refrena ha quitado su poder, todo el infierno se desata, el pecado llega a condiciones fuera de control y se vuelve tan miserable, tan corrupto que es como un cadáver sucio, corrupto en estado de descomposición de un animal. Y cómo un ave de rapiña desciende, por así decirlo, para llevarse ese cadáver, entonces, Dios viene para destruir lo que queda de esa corrupción pecaminosa. Dios desciende, por así decirlo, en juicio final. Y eso es exactamente lo que está en la mente de Pablo conforme escribe en 2 Tesalonicenses, que Dios va a venir en llama de fuego, vengándose de aquellos que no conocen a Dios, ni obedecen el evangelio de nuestro Señor Jesucristo.

Entonces, ¿por qué estar cerca del sistema malo, miserable, que sólo va a empeorar y empeorar? Algunas personas van a quedarse, y dice, “porque la iniquidad abunda”, versículo 12, el amor de muchos se va a enfriar. Dicen que aman a Cristo, pero abandonaran a Cristo a favor del pecado porque se quedaron ahí. Corran, no se queden para ser corrompidos por ese pecado que en ultimas va a ser juzgado por la venida de Jesucristo. Ese mundo malo, vil, miserable será juzgado.

Entonces, la escena es muy vívida, ¿cuál es la señal de tu venida? aquí están los dolores del parto. ¿Qué los dispara? La abominación desoladora. ¿Qué deben hacer los que están vivos cuando suceda? Corra. ¿Por qué? porque viene la calamidad severa, la confusión sutil, y la corrupción pecaminosa. Sálganse. Y una cosa más sucederá inmediatamente, versículo 29, “Inmediatamente”, nos vamos a detener ahí y regrese la próxima semana. Descubra lo que es.

Inclinémonos en oración.

Señor, te damos gracias por nuestro estudio en la Palabra esta mañana. Grande y rico y emocionante pensar en la venida de Cristo. Al mismo tiempo Señor, sabemos que es trágico para aquellos que no conocen al Salvador. Oh, Dios, oramos porque cada persona aquí vea su corazón, se asegure de que conoce a Jesucristo, tenga su salvación y perdón, para que puedan ser parte de los redimidos que entren a la gloria, no de aquellos que se quedan en este mundo para sufrir juicio.

Ayúdanos Señor, también a ver estas cosas cumpliéndose, y a persuadir a los hombres a llamarlos al Salvador, quien es el único que puede salvarlos de la ira venidera. Te agradecemos por la promesa de que seremos guardados de la hora que probará la tierra, que seremos salvos de la ira venidera, que iremos para estar con Jesucristo, que estaremos involucrados en el tiempo de recompensas por servicio fiel, y la voz del Cordero mientras que la tierra está pasando por esto y regresaremos con Él al fin, en su reino glorioso.

Padre, ayúdanos a ser fieles en los días que tenemos para advertirle al mundo, y vivir a la luz de tu venida, por causa de Cristo. Amén.

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14/17 – La bendición de Jacob

Iglesia Evangélica de la Gracia

Serie: La Vida de José

14/17 – La bendición de Jacob

David Barceló

David Barceló

Westminster en California (MA) y Westminster en Filadelfia (DMin)

David es licenciado en Psicología y graduado de los seminarios Westminster en California (MA) y Westminster en Filadelfia (DMin). Es miembro de la NANC y graduado en Consejería Bíblica por IBCD. David ha estado sirviendo en la Iglesia Evangélica de la Gracia, desde sus inicios en mayo de 2005, siendo ordenado al ministerio pastoral en la IEG en junio de 2008.

http://www.porgracia.es/

Episodio 18 – ¿Por qué los cristianos ayunan?

Soldados de Jesucristo

John Piper Responde

¿Por qué los cristianos ayunan?

 Episodio 18

SOBRE NOSOTROS

Es el podcast Ask Pastor John en Español, en la voz de Nathan Díaz. Disponible también en videos.

Nuestra misión es predicar el Evangelio de la gracia de Dios en Jesucristo por todos los medios online, a todo el mundo.

6/9 – ¿Por qué braman las naciones?

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Castillo fuerte es nuestro Dios | Salmo 46

6/9 – ¿Por qué braman las naciones?

Nancy Leigh DeMoss

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/por-que-braman-las-naciones/

Leslie Basham: ¿Por qué parece a veces que los discípulos de Jesús son señalados como ridículos? Nancy Leigh DeMoss explica por qué algunas personas molestan a los creyentes.

Nancy Leigh DeMoss: En última instancia su problema no es con nosotras, sino con Dios. Porque cuando las naciones conspiran es contra Cristo. Desprecian Su gobierno y están decididas a desecharlo. Por eso es  que se amotinan los pueblos.

Leslie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

¿Pareciera a veces que los enemigos del Evangelio tienen tanta fuerza, que se han convertido en invencibles? Nancy le dará un poco de perspectiva al continuar con la serie, Castillo fuerte es nuestro Dios.

Nancy: Yo no sé ustedes, pero yo estoy siendo bendecida por el tiempo que estamos pasando lenta y cuidadosamente en oración por el Salmo 46.

Comenzando en el versículo 1,

Dios es nuestro refugio y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Por tanto, no temeremos aunque la tierra sufra cambios, y aunque los montes se deslicen al fondo de los mares;

Aunque bramen y se agiten sus aguas, aunque tiemblen los montes con creciente enojo. Hay un río cuyas corrientes alegran la ciudad de Dios, las moradas santas del Altísimo.Dios está en medio de ella, no será sacudida; Dios la ayudará al romper el alba.  (vv. 1-5).

Y entonces llegamos al versículo 6. Es interesante en este Salmo, como que tienes ese “vaivén” de esas dos realidades que hablamos anteriormente, Dios y las tribulaciones.

Así que acabamos de leer este gran versículo acerca del río que da alegría a la ciudad y Dios en medio de ella. Ella no será conmovida, Dios la ayudará al amanecer.

Todas estas son frases que quieres tenerlas enmarcadas dentro de tu casa, Luego llegas al versículo 6, y ves la otra cara de nuevo. «Bramaron las naciones, se tambalearon los reinos.» Nadie quiere eso en una pieza en su casa, ¿verdad? Tú dices: «Aunque mi casa es muy semejante a eso».

Pero hasta que no hayas experimentado algo de lo que dice el versículo 6 que dice  que las naciones braman y  los reinos se tambalean.  Que «A su voz, la tierra se derrumba». No podrás ver quién es ese Dios y todo un gozo vivificante, el río el refugio la fuerza y la ayuda que Él es.

Echemos un vistazo a esas frases hoy.  La primera parte del Salmo, vemos este trastorno del reino natural. Esta imagen de las aguas agitadas y las montañas que se arrojan al mar. A veces estas cosas pasan, literalmente, les llamamos desastres naturales. Pero también podemos imaginarnos conmoción en general, turbulencia en el mundo entre las naciones. Hemos visto todo tipo de imágenes de tornados, terremotos y tsunamis y otras similares, imágenes recientemente asombrosas, que nos  quitan el aliento.

Pero también vemos cosas que no son tan fáciles de imaginar, pero que contiene la misma idea. Gente en turbulencia, personas sin empleo, personas con problemas de salud, con hijos pródigos, con matrimonios en dificultades, personas con depresión — las naciones braman, los reinos se tambalean. Tienes una sensación en el versículo 6 de confusión y de miedo. Ya hemos hablado de miedo en este Salmo. Versículo 2 dice: «No temeremos aunque la tierra se estremezca.»

Aquí vemos una imagen de terror. Las naciones braman, se tambalean los reinos y una sensación de que todo está al revés y en total caos total y confusión, y nos aterrorizamos.

«Braman las naciones.» Esa palabra “braman” es la misma palabra que se usa en el versículo 3 al hablar sobre el estruendo de las aguas. Es la misma palabra allí. «Es hacer un sonido fuerte, estar en gran conmoción, tumulto o, clamor». Algunas traducciones dicen: «Las naciones están aterrorizadas» o «Las naciones están en alboroto.» El concepto aquí es que las naciones gimen en el miedo o en el desaliento.

Ahora aquí es algo que es muy inestable. No hay nada estable en lo que estás leyendo aquí. Entonces vemos otra frase similar, «Los reinos se tambalean.» Cuando se piensa en la palabra “tambalearse,” volvemos al principio del pasaje donde se habla de las montañas que se mueven hacia el fondo del mar. Es la misma palabra hebrea. Los reinos se tambalean, las montañas se mueven. Significa “resbalar” o “sacudirse” o “caerse”.

No creemos que los reinos o las montañas tiemblen, o que generalmente se tambaleen. Pensamos en ellos como algo seguro. Pero el escritor se está refiriendo a que hay temporadas de extraordinaria conmoción y turbulencia en este mundo. Momentos en que parece que las cosas que eran más seguras, de repente están todas en juego—conmovidas, tambaleándose. ¿No estamos viendo esto en nuestro mundo de hoy?

Escuchamos de insuficiencia cardiaca a causa del temor. Se oye hablar de personas que se quitan la vida y sumamente estresados en sus mentes, medicamentos y frustrados porque todo el mundo parece estar fuera de orden, fuera de curso. Luego vemos cómo la tierra se derrite, ¡nada menos! La palabra ahí es «temer o desfallecer». En un sentido es como que todos los habitantes de la tierra están en terror y en miedo. Así que vemos naciones bramando, reinos tambaleándose, y la tierra derritiéndose.

Claro, no es una imagen agradable. ¿Pero lo estás entendiendo? ¿Lo puedes sentir? ¿Estás pensando en alguna  noticia? Porque si no es así, la próxima vez que veas las noticias estos versículos te vendrán a la mente.

Luego vemos la frase, «Dio Él su voz y la tierra  se derritió.» Siempre se trata de Dios. Los caminos de Dios, las obras de Dios, lo que Dios está haciendo, lo que Dios está a punto de hacer, lo que  Dios está logrando, y su parte en todo esto. ¿Lo ves? el problema es que calculamos sin Dios. Vemos las noticias, nos llegan cartas como la que me llegó  hace unos meses, que te traen noticias desgarradoras  y dejamos fuera  a  Dios.

Tu marido te dice que se va, tu hijo te dice que está buscando un estilo de vida sexual desviada, y todo tu mundo se tambalea. Eso es comprensible desde el punto de vista humano, pero tenemos que volver a buscar cómo poner a Dios en la ecuación. Incluso con estas  naciones furiosa, reinos tambaleantes, en esta tierra derritiéndose, Dios está allí. Y a Su voz la tierra se derrite.

Y yo sigo yendo una y otra vez al comentario de Matthew Henry en el Salmo 46. Puedes leerlo por ti misma en línea si quieres. Este gran comentarista de hace años tiene aquí una joya grandiosa. Una de sus líneas dice:

El que es Dios comprueba el enojo y rompe el poder de las naciones que se  oponen y a su interés por el mundo.

¿Lo ves? Dios todavía tiene el control. Dios tiene todo en Sus manos, incluso en la tempestad en la tormenta.

Se puede ver en este versículo que las naciones braman, los reinos se tambalean, Dios pronuncia Su voz y se derrite la tierra. Aquí vemos dos aspectos del juicio de Dios. Ambos han jugado un papel en el curso de la historia, están jugando hoy y jugarán en formas aún mayores a medida que llegamos al final de los tiempos.

El primer aspecto del juicio de Dios es que la rebelión y la maldad de este mundo (las naciones furiosas) lo ponen en un curso que dará lugar a la inestabilidad y la inseguridad. Se amotinan las naciones, los reinos se tambalean. Incluso si Dios no fuera a intervenir directamente en el juicio, (que si lo hará) que será el segundo tipo de juicio. Tenemos este primer tipo de juicio de Dios cuando deja al mundo a su propia suerte.

Así que Él permite que el enojo persista durante un período de tiempo, ya que  en última instancia esa furia es en Su contra. Luego permite que las cosas tomen su curso, es entonces cuando los reinos se tambalean. Inseguros e inestables. Esta es una expresión del juicio de Dios. Él los deja solos a su propia suerte.

Como dice en Romanos capítulo 1, Él deja que el pecado siga su curso.

Pero luego está este otro aspecto del juicio de Dios, que es Su intervención directa en traer juicio sobre este mundo pródigo. Dios habló para que existiera el mundo por Su Palabra. Él sostiene el universo por el poder de Su Palabra, Hebreos capítulo 1 versículo 3 nos lo dice. Y entonces, un día, Dios traerá juicio final, catastrófico y disolverá al mundo como lo conocemos. ¿Cómo? Por el poder de Su Palabra.

Vemos la autoridad, el poder de la voz de Dios. Si dudas, lee el Salmo 29. Permíteme leer algunas frases de allí.

La voz del Señor está sobre las aguas, el Dios de gloria truena. . . La voz del Señor es potente. . . La voz del Señor quebranta los cedros. . . La voz de Jehová es como llama de fuego. . . La voz del Señor sacude el desierto. . . La voz del Señor abre los bosques y en Su templo todos claman: «¡Gloria!» El Señor se sienta por encima del diluvio, el Señor se sienta como rey para siempre (vv. 3-10).

Vemos los juicios de Dios en pequeñas formas que se han establecido en el curso de la historia y en última instancia serán en contra de este planeta pródigo. En los juicios de Dios, Él es glorificado. Él es santo y poderoso y un Dios con quien no se juega. Él es glorificado incluso en medio del juicio, en Su templo, todos claman: «¡Gloria! ¡Gloria!»

No es que nos gloriemos o que nos alegremos ante el juicio, sino que decimos ¡Dios te glorificas incluso en tus juicios! ¿Lo ves? La tendencia de los incrédulos y de las naciones es el manifestar su rabia contra el reino de Dios, para oponerse a Su gobierno soberano, y conspirar contra el pueblo de Dios. Esa es la forma en que el mundo se concibió desde Génesis 3. Hay un impulso que tenemos individualmente y que cualquier corazón no regenerado tiene, y es el de ser soberano. Y por supuesto, para ser soberano, tienes que sacar a Dios de Su trono, ¿no es verdad?

Entonces las naciones se enfurecieron contra Israel en el Antiguo Testamento. El pueblo escogido por Dios fue víctima de la furia de las naciones, y lo sigue siendo hoy en día. Y Dios tiene lástima de las naciones que se enojan contra Israel, por cierto. Si quieres ver lo que pasa, ve a los profetas del Antiguo Testamento y mira qué pasa con las naciones que abandonaron a Israel.

El mundo incrédulo hoy se levanta contra los seguidores de Cristo, en contra de Sus santos, y ves eso. Se puede hablar de Dios, se puede hablar de religión, pero no se puede hablar de Cristo. No hables de Él como Señor. Tan cierto que en el Imperio Romano, cuando ellos decían «Jesús es el Señor», entonces perdían sus cabezas, e iban a la arena con los leones hambrientos.

Hoy en día si hablas de que «Jesús es Señor» y lo vives, experimentarás consecuencias porque el mundo está conspirando contra Dios. En última instancia su problema no es contra nosotros, sino contra Dios. Cuando las naciones se enfurecen es contra Cristo. Desprecian Su gobierno y están decididos a desecharlo. Es por eso que se enfurecen los pueblos.

Recordemos que el Salmo 2, es citado varias veces en el Nuevo Testamento:

¿Por qué se sublevan las naciones, y los pueblos traman cosas vanas?  Se levantan los reyes de la tierra, y los gobernantes traman unidos contra el SEÑOR y contra Su Ungido, diciendo: ¡Rompamos sus cadenas y echemos de nosotros sus cuerdas!

El que se sienta en los cielos se ríe, el Señor se burla de ellos. Luego les hablará en su ira, y en su furor los aterrará.  Pero yo he consagrado a mi Rey [el Rey Jesús] sobre Sion, mi santo monte.  Ciertamente anunciaré el decreto del SEÑOR que me dijo: «Mi Hijo eres tú, yo te he engendrado hoy.

«Pídeme, [dice el Rey Jesús], y te daré las naciones como herencia tuya, y como posesión tuya los confines de la tierra.  «Tú los quebrantarás con vara de hierro; los desmenuzarás como vaso de alfarero.» Ahora pues, oh reyes, mostrad discernimiento; recibid amonestación, oh jueces de la tierra.  Adorad al SEÑOR con reverencia, y alegraos con temblor.  Honrad al Hijo para que no se enoje y perezcáis en el camino, pues puede inflamarse de repente su ira. Pero, ¡Cuán bienaventurados son todos los que en  Él se refugian!  (vv. 1-12).

¿Ves esa batalla cósmica allí? Las naciones se enfurecen contra Cristo y contra Su derecho a gobernar este mundo. El hombre dice deshazte del hijo, del dueño de la viña. ¡Mátenlo! ¡Queremos reinar! ¡Queremos ser Señor! El que mora en los cielos.

Nos da miedo, nos atemorizamos. Pensamos: «¡Oh, pobres cristianos!” Dios no tiene miedo, Dios no se preocupa. Dios no está retorciéndose las manos tratando de averiguar lo que tiene que hacer con todas estas catástrofes en el mundo. Él está en Su trono. Él reina.

Sabemos por las Escrituras que al final de los tiempos, leemos acerca de esto en el libro de Apocalipsis, las naciones montarán una batalla mayor, y ofensiva, contra Cristo. Se pondrá más intenso. Esto no va a mejorar. No sé si eso te anima o no, pero que solo te digo que esto se va a poner más intenso, en la batalla contra Cristo. Al pensar que todos están en mi contra, es mejor tener esta perspectiva. Satanás no se preocupa por ti, de verdad. A él no le importo yo. Él odia a Jesús. Él odia a Dios. Él nos usa como títeres, como peones, algo para tratar de llegar a Dios.

Apocalipsis nos dice que en los últimos días esta batalla será cada vez más intensa en contra de Cristo. Apocalipsis capítulo 17 habla de diez reyes que recibirán autoridad como reyes por una hora junto a la bestia. Pelearán contra el Cordero. ¿Qué posibilidades tiene un cordero contra diez reyes? Pero ¿Sabes cuál es la frase que sigue? «Y el Cordero los vencerá». ¡Amén! «El Cordero los vencerá, porque Él es Señor de señores y Rey de reyes, y los que están con Él son llamados, escogidos y fieles » (vv. 12, 14).

Apocalipsis capítulo 19 es uno de mis pasajes favoritos de toda la Biblia. Al principio de este pasaje vemos a Jesús que viene del cielo sobre el caballo blanco. Dice:

Entonces vi a la bestia, a los reyes de la tierra y a sus ejércitos reunidos para hacer guerra contra el que iba montado en el caballo y contra su ejército. Y la bestia fue apresada, y con ella el falso profeta que hacía señales en su presencia, con las cuales engañaba a los que habían recibido la marca de la bestia y a los que adoraban su imagen; los dos fueron arrojados vivos al lago de fuego que arde con azufre. Y los demás fueron muertos con la espada que salía de la boca del que montaba el caballo, y todas las aves se saciaron de sus carnes (vv. 19-21).

Y puedo recordarte que el resultado de la batalla no es, en lo absoluto lo que está en juego. Porque el resultado es seguro. Así que vemos esta batalla cósmica, pero luego vemos un microcosmos de esa batalla en nuestro propio mundo. La ira de los colegas y miembros de la familia en contra de Cristo, que a veces están en contra de aquellos que aman y sirven a Dios. Ellos lo odian, y se desquitan contigo, y mientras te sientes atrapada en el tiroteo, y esto puede ser intenso. Tal vez lo hayas experimentado en tu matrimonio o en tu trabajo. He visto algo de eso yo misma en las últimas semanas. Entonces, ¿cómo sobrevivir en medio de esa batalla antes de que el último capítulo se cumpla? ¿Cómo podemos evitar estar atemorizadas y tener que huir?

Bueno, recuerda dos cosas. Una es que Dios permite que Sus enemigos hagan lo que quieran por un breve período de tiempo, pero realmente no son rivales para Él. Cuando Él emite Su voz, los reinos de este mundo tiemblan y sus habitantes se derriten de miedo. Recuerda eso. Y entonces recuerda los versículos de este Salmo. Lo leí dos veces, esta estrofa, los versículos 7 y 11, y ahí es donde me quiero centrar nuestros últimos minutos.

«El Señor de los ejércitos está con nosotros, el Dios de Jacob es nuestro refugio». Las naciones pelean, los reinos tambalean, la tierra tiembla, pero, aquí está el coro, «El Señor de los ejércitos está con nosotros, el Dios de Jacob es nuestro refugio». Algunos comentaristas dicen que esto fue un coro recitado por la congregación en respuesta a lo que acababa de oír en el resto de este Salmo.

Así que quiero que practiquemos esto. Permítanme decir el estribillo y luego quiero que lo digas, como si lo dijeras de corazón, créelo conmigo.

«El Señor de los ejércitos está con nosotros, el Dios de Jacob es nuestro refugio.»

Repitan conmigo:

Audiencia: «El Señor de los ejércitos está con nosotros, nuestro baluarte es  el Dios de Jacob».

Nancy: ¡Amén! ¡Amén! El Señor de los Ejércitos, Jehovah Sabaoth.  Es un título militar de Dios. Las huestes de los ejércitos de Israel, o pueden ser los ejércitos angelicales de Dios. Él es el Señor de todo. Él es el capitán, el comandante en jefe, el supremo soberano y Señor, el Dios de poder. Y aquí está lo bueno: Él tiene todo el poder creado a Su disposición.

Todos los poderes creados en el cielo y en la tierra, Él los tiene. Él es el Señor de los ejércitos. Él rescató a Jerusalén de los ejércitos terrenales que buscaban atacar y destruir Jerusalén. En última instancia, Dios subyugará a todos Sus enemigos y logrará la liberación de Su pueblo.
El Señor de los ejércitos está con nosotros. Esto significa que Él está de nuestro ladoSu presencia, la presencia de Jehová, el Señor de los ejércitos, Su presencia es una amenaza para nuestros enemigos, pero es reconfortante para nosotras. Él es todopoderoso. Mientras Él está con nosotras, estamos a salvo. Emanuel, Jesús, es el Señor de los ejércitos, Dios con nosotros. Él ha prometido que nunca nos dejará ni nos desamparará.

Y no solo es el Señor de los ejércitos con nosotros, pero el Dios de Jacob es nuestro refugio.
Ahora, esa es una declaración de gracia. Jacob, el tercero de los patriarcas judíos: Abraham, Isaac y Jacob. Jacob no fue un héroe espiritual. Él tuvo una vida accidentada. Él era un engañador, pero el Dios de Abraham y de Isaac era su Dios, también.

Él estaba en una relación de pacto, y por eso, el bienestar de Jacob no dependía de su fidelidad o de su carácter propio, sino del de Dios. ¿Y eso no te pone contenta?
El Señor de los ejércitos es capaz de ayudarnos. Él es el todopoderoso. El Dios de Jacob ha pactado ayudarnos por Su amor y por Su misericordia.

Me encanta lo que un comentarista dijo: «El Dios de Jacob es el Señor de los ejércitos. Más asombroso aún, es que el Señor de los ejércitos es el Dios de Jacob. «Tú puedes ser un Jacob, es posible que tengas un hijo o una hija o un compañero que sea un Jacob, pero el Señor de los ejércitos puede llegar a ser su Dios por la gracia. Es posible que hayas cometido errores en el pasado como lo hizo Jacob, pero si has puesto tu fe en Cristo, Él es tu Dios, tu fortaleza, y Él nunca te dejará.

Así que, en el primer párrafo de este Salmo, tenemos la naturaleza agitada. En los versículos del 4-6 tenemos a las naciones en un alboroto. Pero vemos en el versículo 7, que a pesar de todo, Dios es un refugio, un lugar seguro para S u pueblo, una ayuda siempre presente. Dios es mayor que la furia de las naciones y reinos tambaleantes en cada temporada, en cada situación, el Señor de los ejércitos está con nosotros. El Dios de Jacob es nuestra fortaleza.

Por cierto, esa palabra fortaleza significa «un lugar alto e inaccesible». Nadie puede llegar hasta allí. Él es tu fortaleza. Tú puedes ser un Jacob, pero si estás confiando en Cristo para salvación, Él será para ti un lugar alto, inaccesible, una fortaleza alta.

Cuando John Wesley estaba muriendo a la edad de ochenta y siete años, un pequeño grupo de amigos se reunió en torno a él. Él hizo un gesto para que vinieran a él y se  arrodillaran para orar. Al terminar de orar, Wesley trató de hablar, pero en su condición de debilidad, era una lucha tan solo pronunciar las palabras. Así que ellos se acercaron más a él y Juan Wesley gritó con una explosión final de fuerza,  “Lo mejor de todo es que ¡Dios está con nosotros!”

Y luego, en un último gesto de triunfo antes de morir, Wesley levantó el brazo y repitió las palabras: «Lo mejor de todo es que ¡Dios está con nosotros!» El Señor de los ejércitos está con nosotros, el Dios de Jacob es nuestro refugio. ¡Amén!

Leslie: Nancy Leigh DeMoss ha estado dando esperanza a todo el que ha sido ridiculizado por su fe en Cristo. Este mensaje es parte de la serie, Castillo fuerte es nuestro Dios, basado en el Salmo 46.

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Nancy: Hemos podido lograr que series como estas sean transmitidas gracias a las oyentes que apoyan el ministerio con sus oraciones y apoyo financiero. Tal vez tú has escuchado el programa durante mucho tiempo y te has beneficiado en gran manera del programa, pero nunca has invertido en el ministerio. ¿Podrías preguntarte, es Aviva Nuestros Corazones importante para mí? ¿Hay algo que pueda dar? ¿Estaría Dios de acuerdo que yo apoye a este ministerio?

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Leslie: ¿Alguna vez te has sentido incómoda por leer historias sobre el juicio de Dios? Es una reacción común a las historias del Antiguo Testamento, pero cuando Dios trae la desolación sobre la tierra, en realidad puede ser una fuente de gran consuelo. Descubre por qué, mañana en Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

Ante el tribunal Celestial

Isha – Salmos

DÍA 119 – Salmo 82

Dosis: Justicia

Ante el tribunal Celestial

“Dios preside el consejo celestial; entre los dioses dicta sentencia: «¿Hasta cuándo defenderán la injusticia y favorecerán a los impíos? Defiendan la causa del huérfano y del desvalido; al pobre y al oprimido háganles justicia.” (Salmo 82:1–3) (NVI)

Este salmo escrito por Asaf se dirige a los jueces. Dios juzga a los jueces humanos. Ciertamente la integridad en el sistema de justicia de una nación provee una indicación clara de la salud de la sociedad. Por lo tanto, muchos países reprueban el examen de la honestidad. Nuestros tribunales se han corrompido. Pero a final de cuentas, los jueces reciben su autoridad de Dios, aunque ellos no lo quieran creer así. Por eso Él les recuerda su temporalidad: “Yo les he dicho: Ustedes son dioses; todos ustedes son hijos del Altísimo. Pero morirán como cualquier mortal; caerán como cualquier otro gobernante.

Este salmo llama a los gobernantes y a los jueces a rendir cuentas. Se les llame “dioses” o “hijos del Altísimo”, puesto que representaban a Dios al ejecutar un juicio. Pero aún más, Jesús usó este salmo en el evangelio de Juan para defender su declaración como hijo de Dios. Su argumento era: “Si Dios llama a la gente común ‘dioses’, ¿por qué me acusan de blasfemar cuando digo la verdad, que soy el hijo verdadero de Dios? Soy igual a Dios”. Por supuesto que sus acusadores no le hicieron caso, pues ellos mismos preferían olvidar que Dios les había puesto como líderes religiosos del pueblo.

Aún así, pase lo que pase, Dios ha dado una labor a todos los que están en los tribunales y las cortes. Los jueces y gobernantes están obligados a: “Defender la causa del huérfano y del desvalido; al pobre y al oprimido hacerles justicia. Salvar al menesteroso y al necesitado; librarlos de la mano de los impíos.” Y todas estamos obligadas también vivir en integridad, defender la justicia y orar por aquellos que están en autoridad.319 Este mandato incluye a los jueces de todo tipo. Debemos pedir por su integridad.

Vivimos en una sociedad donde la justicia escasea, pero recordemos que Dios está en control. Oremos como el salmista: “Levántate, oh Dios, y juzga a la tierra, pues tuyas son todas las naciones”, y confiemos que ya lo está haciendo. Se cuenta de un juez que tuvo que dejar en libertad a un criminal por un tecnicismo. “Sé que eres culpable”, le dijo, “y tú lo sabes, y quiero recordarte que un día estarás de pie ante un Juez más sabio, y ahí tendrás un veredicto basado en la justicia y no en leyes humanas”. El ladrón escapó a otro país donde continuó robando casas. Cierta tarde al escapar de una de ellas, subió por un muro y cayó del otro lado ¡a la prisión de la ciudad! Dios hizo justicia.

Oración: Señor, te pido por los gobernantes y jueces en la tierra. Que hagan su trabajo con honestidad e integridad. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 135). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

 

23/ 63 – Ceguera espiritual | Marcos 8:1-26 

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

Serie: Marcos

23/ 63 – Ceguera espiritual | Marcos 8:1-26

Ps. Sugel Michelén

El pastor Michelén ha formado parte del Consejo de Ancianos de Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo en Santo Domingo, República Dominicana, durante más de 30 años.Tiene la responsabilidad de predicar la Palabra regularmente en el día del Señor.Tiene una Maestría en Estudios Teológicos y es autor de varios libros: Historia de las Iglesias Bautistas Reformadas de Colombia, Coautor junto al Pastor Julio Benítez; La Más Extraordinaria Historia Jamás Contada, Palabras al Cansado – Sermones de aliento y consuelo; Hacía una Educación Auténticamente Cristiana, El que Perseverare Hasta el Fin; y publica regularmente artículos en su blog “Todo Pensamiento Cautivo”https://www.todopensamientocautivo.com/

Él es instructor asociado en Universidad Wesleyana en Indiana (IWU), extensión en español; enseña Filosofía en el Colegio Cristiano  Logos; y durante 10 años, ha sido profesor regular de la Asociación Internacional de Escuelas Cristianas (ACSI)  para América Latina. El pastor Michelén, junto a su esposa Gloria tiene tres hijos y cuatro nietos.

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

5/9 – Dios está en medio de Su pueblo

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Castillo fuerte es nuestro Dios | Salmo 46

5/9 – Dios está en medio de Su pueblo

Nancy Leigh DeMoss

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/dios-esta-en-medio-de-su-pueblo/

Leslie Basham: Nancy Leigh DeMoss nos señala que a través de toda las Escrituras vemos que los que han estado en lucha espiritual durante la noche, muchas veces  encuentran liberación  al amanecer.

Nancy Leigh DeMoss: No es que Dios no esté trabajando durante la noche, no es que Dios esté durmiendo durante la noche, es que en la luz del alba nosotras podemos ver lo que no podemos ver durante la noche, y esto es, la forma en como Él nos ha estado ayudando.

Leslie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia  de Saladín.

Si estás luchando en confusión y desánimo, estás a punto de oír un mensaje de verdadera esperanza.  Aquí está Nancy en la voz de Patricia de Saladín en la serie, Castillo fuerte es nuestro Dios.

Nancy: Mientras vamos a través de esta serie me estoy predicando a mí misma y estoy aconsejando mi propio corazón y me alienta escuchar cómo esta serie está ministrando gracia a los corazones de muchas de ustedes también.

Permítanme leerles la primera porción de este Salmo y luego nos detendremos en el versículo 5, que ha llegado a ser uno de mis versículos favoritos en este Salmo:

Dios es nuestro refugio y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones [Hay caos pero Dios siempre está presente,]  Por tanto, no temeremos aunque la tierra sufra cambios, y aunque los montes se deslicen al fondo de los mares;  aunque bramen y se agiten sus aguas, aunque tiemblen los montes con creciente enojo. (Selah).

Entonces, aquí viene el gran contraste, el versículo  4,

“Hay un río cuyas corrientes alegran la ciudad de Dios, las moradas santas del Altísimo». Dijimos que ese río es la  presencia de Dios, la gracia de Dios.  Es un río que fluye suavemente, es el río de Su Espíritu, el río de Su Palabra.

En la última sesión rastreamos ese río desde el Génesis hasta el Apocalipsis y hay muchos otros versículos que pudimos haber añadido. Pero es un río que está en contraste con las aguas tumultuosas y destructivas de los enemigos de Dios.

Es el río de las bendiciones de Dios que fluye, la ciudad de Dios el pueblo de Dios,  aquellos que conocen a Dios, aquellos cuya vida son la morada y la habitación del Altísimo.

Versículo 5 «Dios está en medio de ella».

¿A quién se refiere cuando dice ella?  Se riere a la ciudad de Dios, el pueblo de Dios, Jerusalén, la Jerusalén terrenal, la Jerusalén celestial, la Jerusalén espiritual, el pueblo de Dios.

Dios está en medio de ella no será sacudida  [me encanta esta frase] Dios la ayudará al romper el alba. (vs. 1-5)

Dios está en medio de ella.  Esta es una de las promesas más preciosas de Dios para Su Pueblo; Él no solo habita con Su pueblo, sino en Su Pueblo.  Dios está en medio de ella.  Ustedes  lo pueden ver en el Antiguo Testamento y en el Nuevo Testamento.  Es otro de esos hilos de la Escritura.

Por cierto, aquí es bueno notar, ustedes las que son profesoras de Biblia, o para las que  les gusta estudiar las Escrituras… En cuanto a mí, les digo cómo es que estudio la Palabra de Dios. Las personas me preguntan cuál es el secreto de mi metodología para estudiar la Palabra—no tengo ninguna.   Cuando encuentro algo como “el río de Dios,” o “la ciudad de Dios” o “Dios está en medio de ella,”  empiezo a buscar en toda la Escritura.  Cuando unes las referencias de ambas partes, del Antiguo y del Nuevo Testamento,  allí  surge  una imagen de los caminos de Dios, del plan de redención de Dios.

Por esta razón es importante leer toda la Escritura, no solo acampar en los Salmos, a pesar de lo maravillosos que son.  Yo estoy en los Salmos durante toda esta serie pero ¿han podido ustedes notar cómo saco del Viejo y del Nuevo Testamento para decirles lo que estas cosas significan, de manera que nos den más luz y más entendimiento?

Así  es  que “Dios está en medio de ella”.  Piensen en el pasaje de Levítico capítulo 26 dice así.

“Además, haré mi morada en medio de vosotros.  Andaré entre vosotros y Seré vuestro Dios, y vosotros series mi pueblo.” (vs. 11-12)

Dios está interesado en las  relaciones.  Dios está interesado en estar cerca de Su pueblo.  La proximidad es  importante para Dios.  Él no quiere ser un simple dios ahí del  cual oímos y del cual hablamos y asentimos  mentalmente.

Él quiere estar en nosotros, habitar en nosotros, estar relacionado con nosotros, tener Su lugar de habitación  en nosotros.  Esta es la imagen que tenemos del templo del Antiguo Testamento, del  Tabernáculo.  ¿Cuál era el punto? El punto no era simplemente un edificio  o  una tienda donde las personas asistían a un servicio religioso, sino que Dios dice, “Haré mi morada en medio de ustedes estaré en ustedes, y entre ustedes”.

Esto nos da una idea de que este era el propósito de Dios desde el   Antiguo Testamento. Zacarías capítulo 2 en el versículo 10 dice,  “Canta de júbilo y alégrate, oh hija de Sion; porque he aquí, vengo, y habitaré en medio de ti declara el Señor.”  Y algunas de ustedes pensarán pero cuál es la gran cosa si piensas así no estás pensándolo bien. Dios, el Dios del universo, Jehová de los Ejércitos, Yahweh, Elohim,  el Dios, el Dios trascendente, Creador, el preservador, Él es que dice, “Yo habitaré en medio de ti, Yo habitaré en ti, Yo viviré en tu iglesia, Yo viviré en tu familia Yo viviré en tu vida!”

La presencia de Dios, todo lo que sea bueno y santo, valioso o maravilloso de nuestras vidas, fluye de que Dios habita en medio nuestro. Dios es Él que dice, “Yo viviré en medio de ustedes.”  En Juan capítulo 1 (esto viene al Nuevo Testamento) dice, “El verbo se hizo carne,” Dios se vistió de carne, “y vivió entre nosotros”. Él “hizo tabernáculo” entre nosotros. “Y hemos visto Su Gloria”. Lo conocemos como Emmanuel, Dios con nosotros.  Y ahora el Salmo 46  está mirando  más allá de los tiempos cuando dice,  “Dios está en medio de ella”.

Cuando Jesús retornó a los cielos, Él prometió que enviaría Su Espíritu Santo.  En Juan 14 capítulo Jesús dice, “Él vive con ustedes y Él vive en ustedes” (vs.17).  Cristo en ti, el Espíritu Santo en ti,  tu esperanza y tu gloria.  Esta no es una frase que podemos simplemente pasar por alto. El Salmo 46, “Dios está en medio de ella.” ¿Y entonces qué?  Hay un inmenso, “¿Y entonces qué?” “Dios está en medio de ti,”  y esto hace toda la diferencia del mundo.

Entonces  tenemos el Nuevos Cielos y Nueva Tierra, la Ciudad de Dios en Apocalipsis 21, “Entonces oí una voz que decía desde el trono: He aquí, el Tabernáculo de Dios está entre los hombres”(vs.3). ¿No es esto grandioso? Que el Dios Santo haga Su lugar de habitación con este pobre, pecaminoso, malvado y caído hombre pródigo. Claro está, Él puede hacer esto solamente porque Él envió a Su Hijo a redimirnos  de nuestros pecados.

El Tabernáculo de Dios está con  los hombres,  y  “Él habitará con ellos y ellos serán Su pueblo, y Dios mismo estará  entre ellos como su Dios”.   (Apocalipsis 21:3)  En su comentario del Salmo 46, Juan Calvino dice lo siguiente:

Si nosotros queremos ser protegidos por la mano de Dios, nosotros debemos de ocuparnos sobre todas las cosas de que Él habite en medio de nosotros;  porque toda esperanza de seguridad depende solamente.de Su presencia.

“Dios está en medio de ella”. La presencia de Dios es nuestra mayor esperanza, es nuestra  máxima  esperanza y bendición.   Ustedes vieron en el versículo 4 que “Hay un río cuyas corrientes alegran la ciudad de Dios, las moradas santas del Altísimo”.  Ves aquí que el lugar donde Dios mora es feliz y es santo.

Pero ahora en el versículo 5, “Dios está en medio de ella,  no será sacudida.  Dios la ayudara al romper el alba”.  Vemos que en  el  lugar donde está  la presencia de Dios es un lugar de protección y seguridad.  Feliz y santo…protección y seguridad…no hay nada mejor que esto, amigas. Esto es lo que sucede cuando la presencia de Dios mora en y entre nosotras.

Así es que Dios está en medio de ella, no será sacudida.  Esto es, ella no será destruida, ella no será vencida.  Esto no quiere decir que no habrá problemas, pero si quiere decir que cuando Dios está en medio de la Ciudad, en medio de  Su pueblo,  en medio de tu vida, no serás vencida; no serás destruida por los enemigos de Dios.

Esto hace tal contraste a lo que ya hemos visto en el versículo 2,  donde la tierra  sufre cambios, y los montes se deslizan al fondo del  mar,  y los montes tiemblan con creciente enojo, pero no obstante Dios dice que  Su santos no van a ser movidos.  Y esto es maravilloso.

El versículo 6 nos dice (aún no hemos llegado allí; lo haremos en el próximo programa)  que los reinos se  tambalean; los reinos de la tierra no son seguros.  Desde el punto de vista terrenal, las montañas y los reinos aparentan ser más imponentes, prevalecientes e impresionantes  más que la ciudad de Dios, más que la Iglesia, y el pueblo de Dios. Nosotras muchas veces  nos sentimos débiles, frágiles y arrolladas por este mundo y por su sistema.

Pero si Dios está en medio de Su pueblo,  Él tiene una  estabilidad que  perdurará  y sobrevivirá por encima de  todas las demás fuerzas y poderes  en el universo, y el pueblo de Dios estará firme cuando los reinos y las montañas se desmoronen y dejen de  existir para siempre.  Eso es lo que sucede cuando Dios está en medio nuestro.

Porque Dios está en medio de ella, en medio de la ciudad de Dios, el pueblo de Dios está más seguro que las mismas  imponentes  montañas del versículo 3.  El Salmo 112 dice, “El justo no será sacudido;  para siempre será recordado el justo.”  Eso le da estabilidad a tu vida, a tus emociones, a tu mente; es un ancla para tu alma.

Esta es la forma como lo dijo mi amigo Mathew Henry, “La iglesia sobrevivirá al mundo y estará en  plenitud  cuando este mundo sea arruinado.  La iglesia está edificada sobre la roca, y las puertas del infierno no van a prevalecer contra de ella.”  Si Dios es  por  nosotras, si Dios es con nosotras, no tenemos que ser movidas ante el más violento   atentado en contra nuestra.

Estamos tan acostumbradas a pensar de una manera que nos debilita, que nos hace vulnerables, y que nos hace sentir vencidas. Empezamos a pensar, “el Islam está acaparando el mundo, las fuerzas del mal, las fuerzas del materialismo,  el  consumismo, el socialismo, los gobiernos decadentes… etc. etc…”  terminamos en un estado mental pequeñísimo, y nos deprimimos. De manera que  tenemos  que aconsejar a nuestros corazones, renovar nuestros corazones en los caminos de Dios.

Cuando Dios está en medio de ella, ella no será movida.  Nosotras  necesitamos una perspectiva  totalmente diferente, necesitamos la perspectiva de Dios. El versículo continúa diciendo, que no solo no seremos removidas, vencidas, destruidas, sino que Dios la va ayudar cuando llegue el alba.  Él es la única verdadera ayuda y esperanza para Su pueblo.

Las Escrituras nos recuerdan una y otra vez lo efímero, lo necio de mirar hacia alguien o algo para nuestra ayuda.  El Salmo 60 dice “¡Danos ayuda contra el adversario, pues vano es el auxilio del hombre!  En Dios haremos proezas, y Él hollara a nuestros adversarios”.(Vs. 11-12.)

El Salmo 146 versículo 3 dice, “No confíes en príncipes, ni en hijo de hombre en que no hay salvación. Escuchen princesas es como si tu Príncipe Encantado al tener buena apariencia, y al ser adinerado eso te brindara seguridad, pero Dios   dice, “No pongas tu esperanza allí”.

El versículo 5 dice, “Bienaventurado aquel cuya ayuda es el Dios de Jacob, cuya esperanza está en el SEÑOR  su  Dios”.  El gran escritor de himnos y cofundador del Movimiento Metodista, Charles Wesley, estuvo en una ocasión predicando en los campos de Irlanda cuando él fue atacado y perseguido por una turba que desaprobaba su doctrina.  El buscó refugio en la casa de un campesino local, y  la esposa de éste lo mandó a esconderse donde se ordeñan las vacas.

Pero al poco rato, el grupo de personas enfurecidas, llegó a esta casa y demandaron que se les dijera dónde estaba  Wesley.  La esposa de este campesino les ofreció a estas personas algo de comer, y mientras ellos comían, ella fue donde estaba Wesley y le indicó que saliera por la ventana y que fuera a esconderse detrás de una empalizada que estaba al lado de un pequeño arroyo.

Fue allí en ese lugar, escondido de sus perseguidores, oyendo el eco de  las  voces de quienes lo  acosaban, que Charles Wesley  escribió lo que algunos han llamado el himno más grandioso del idioma Ingles, Jesús amante de mi alma.  Permítanme leerles  la segunda estrofa de este himno  e imagínense a Wesley escondido en esta verja cerca del arroyo.

Otro asilo ¿dónde hallar? Indefenso acudo a ti;
Solo pude desmayar, porque mi peligro vi.
Solamente tú Señor, puedes dar consuelo y luz;
Vengo lleno de temor a los pies de mi Jesús.

No sé si exista alguna otra estrofa en los himnarios que sea para mí tan preciosa como esta. He clamado de igual forma tantas veces. “Oh Señor, con la sombra de tus alas cubre mi indefensa cabeza”. Y aunque seamos indefensos  ¿Qué lugar más seguro  puede existir que bajo la sombra de tus alas oh Dios, nuestro ayudador?

“Dios la ayudará cuando  llegue  el alba,”  literalmente, cuando llegue la mañana, cuando amanezca el día.  Muchas veces en las Escrituras, el alba, cuando el día irrumpe, es el tiempo cuando Dios viene a ayudarnos. Permíteme darte tres ejemplos.  Solo los voy a mencionar; tú puedes volver a esos versículos para examinarlos  más detalladamente.

En Éxodo capítulo 14 ¿recuerdas la historia de  cómo fueron los israelitas liberados  de Egipto  cuando  estaban siendo perseguidos por  el ejército del faraón?   Ellos estaban ya en el otro lado  del Mar Rojo.  El pueblo estaba  aterrorizado, y Moisés les dice, “No tengan miedo”  ¿Esto es una locura? ¿No te parece?  “Estad  firmes;  y ved la salvación que el Señor hará hoy por vosotros…El Señor  peleará por vosotros mientras ustedes permanezcan tranquilos”(vs. 14).

Entonces el versículo 24 dice,

Y aconteció que a la vigilia de la mañana, el Señor miró el ejército de los  egipcios desde  la columna de fuego y de nube, y sembró confusión  en el  ejército de los egipcios.   Y entorpeció las ruedas de sus carros, e hizo que avanzaran con dificultad. Entonces los egipcios dijeron: “Huyamos ante Israel, porque el  Señor pelea por ellos contra los egipcios.   Entonces el Señor dijo a Moisés: Extiende tu mano sobre el mar para que las aguas vuelvan sobre los egipcios, sobre su carros y su caballeriza.

Y extendió Moisés su mano sobre el mar, y al amanecer, regreso el mar a su  estado normal, y los egipcios al huir se encontraban con él;  así derribó el Señor a los egipcios en medio del mar.  Y las aguas volvieron y cubrieron los carros y la caballeriza, a todo el ejército de Faraón que había entrado tras ellos en el mar, no quedó ni uno de ellos,  mas los hijos de Israel pasaron en seco por el medio del mar, y las aguas les eran como un muro a su derecha y a su izquierda. (vs. 24-29).

Dios salva a Su pueblo, los ayuda cuando entra el día, cuando llega el alba, cuando el día amanece, y al mismo tiempo trae juicio a Sus enemigos.

En el segundo libro de Reyes en el capítulo 19 hay un pasaje que hemos visto en esta serie, porque dijimos que el Salmo 46 pudo haber sido escrito en una ocasión que Dios hizo una gran liberación a Su pueblo cuando el rey Senaquerib y  el ejército asirio  estaban horrorizando y aterrorizando  a Jerusalén y a los habitantes de Judá.  El Rey Ezequías clamó a Dios, y entonces leemos:

“Por tanto así dice el SEÑOR  acerca  del rey  de Asiria: ‘Él no entrará en esta ciudad, ni lanzará allí flecha alguna; tampoco vendrá delante de ella  con escudo, ni levantará terraplén contra ella, por el camino que vino, por él se volverá, y no entraré en esta ciudad declara el Señor”.

Ahora, nosotros creemos esto porque hemos leído ya la historia, pero si hubiéramos estado presentes en ese momento  ¿lo   hubiésemos creído, con un ejército pisándonos los talones? Dios continúa y dice,

“Porque  defenderé  esta ciudad para salvarla por amor a mí mismo y por amor a mi siervo David.”  Y  aconteció que  aquella  misma noche  salió el Ángel del Señor e hirió a 185,000 en el campamento de los asirios; cuando los demás se levantaron por la mañana, he aquí, todos eran cadáveres.

¡Rescate sobrenatural, ayuda sobrenatural, no hay para esto explicación alguna, no hay para esto explicación humana!

Entonces  Senaquerib, rey de Asiria, partió y regresó a su tierra, y habitó en Nínive (vs 32-36).

Dios  cumple  Sus  promesas.  “Dios la ayudará al romper el alba”.

Quizás Él no venga inmediatamente; podrá parecernos que Él  no venga a nuestra ayuda inmediatamente, pero ciertamente Él vendrá.  Muchas  veces  tendremos  que  pasar la noche y esperar  a que llegue el amanecer.  La noche puede parecer larga, y sin final, pero debemos de recordarnos a nosotras mismas, y recordarnos las unas a las otras, que pronto  vendrá el alba.  Como el amanecer del día vendrá Su ayuda  sobrenatural  en el momento preciso.

“El llanto puede durar toda la noche”, dice el Salmo 30, “pero a la mañana vendrá el grito de alergia.” ¿Cuándo?  “en la mañana” (vs. 5).   Algunas   veces esto me ha llamado la atención y  anoche mismo meditaba, que no es que Dios no esté trabajando durante la noche, no es que Dios esté durmiendo durante la noche,  y que  cuando amanece  y el sol sale es que  Él dice, “Oh yo debo ir y ayudar a estas personas.”

No lo que  sucede es  que  a  la  luz del alba podemos ver lo que no podíamos ver durante la noche, y esto es la forma como Él nos ha estado ayudando.  A medida que la luz del día disipa las sombras de la noche, así  mismo la salida del Sol de Justicia  indica la dispersión de  la oscuridad de la maldad  y  de la  adversidad.

Dios ha estado  trabajando durante la noche.  Él estuvo en  la situación del  Mar Rojo.  Él estuvo durante la noche cuando los asirios.  Él estaba trabajando.  Pero cuando  está oscuro, no podemos ver lo que Dios está haciendo, y por eso es que me  fascina la cita del pastor John Piper.  “En cada situación hay mil cosas diferentes que  Dios está haciendo  que no podemos  ver  ni  tampoco sabemos”.

Puede ser “noche” donde tu vives ahora mismo y piensas. “Nada está sucediendo, nada está pasando, nada está cambiando”.  ¿Está Dios verdaderamente obrando?  Las Escrituras dicen, Dios ayudará cuando rompa el alba, y lo que pienso que realmente está diciendo es que  al amanecer  tus verás cómo Dios te  ha estado ayudando.  Dios es nuestro ayudador  y Él disipará y dispersará la  oscuridad de la noche.

Solo quiero recordarte  que esta ayuda no es solamente  una ayuda extrema para  situaciones de emergencia, tanto como la necesitamos en esas ocasiones, sino que es una ayuda para cada día, porque “a cada hora te necesito Señor”. ¿No es cierto?

El amor de Dios es constante nunca no cesa, pues nunca faltan sus misericordias” (Lamentaciones 3:22-23).

Permítanme citar de nuevo a mi amigo Matthew Henry, él dice,

Algunos creyentes en particular se pueden  aplicar este versículo,  [esto quiere decir que tú te lo puedes aplicar] si  Dios está  en nuestros  corazones, en medio nuestro,  si Su palabra vive abundantemente entre nosotros, estaremos firmes, seremos ayudados; confiemos entonces y no temamos, todo está bien, y todo  terminará  bien.

A medida que medito en el versículo 5 del Salmo 46, “Dios está en medio de ella, no será sacudida.  Dios la ayudará al romper el alba”.  No pude dejar de pensar en otro himno que me es tan familiar, y quizás a la mayoría de ustedes.  Déjenme leerles las palabras, y vamos a afirmarlas en nuestros corazones.

¡Cuán firme cimiento se ha dado a la fe
El Padre en su eternal Palabra de amor!
¿Qué más Él pudiera en Su Libro añadir
Si todo a Sus hijos lo ha dicho el Señor?

“No  temas por nada contigo Yo Soy;
Tu Dios yo soy solo, tu ayuda seré
Tu fuerza  y firmeza en mi diestra estarán
Y en ella sostén y poder te daré.

La llama no puede dañarte jamás
Si en medio del fuego te ordena pasar;
El oro de tu alma más puro será
Pues solo la escoria se habrá de quemar. 
 

Leslie:   Nancy Leigh DeMoss volverá en breve.  Yo sé que enseñar del Salmo 46 le ha dado ánimo a muchas de las personas que nos escuchan.  Este mensaje es parte de una serie titulada,  Castillo fuerte es nuestro Dios Si no han podido escucharla completa  pueden ir a, AvivaNuestrosCorazones.com y de esta manera escuchar los programas que se hayan perdido.

Mientras Nancy estudia y enseña, todo un equipo de personas labora detrás del telón, y un dedicado grupo de contribuyentes apoya el programa financieramente. ¿Puedes tu acompañarnos a mantener este programa en el aire para que más  mujeres sean motivadas por la Palabra de Dios  a través de este ministerio?

Puedes donar aquí en la página web, AvivaNuestrosCorazones.com, o llamarnos al 1-800-569-5959, desde los EE. UU. y Canadá. Cuando llames, especifica que deseas hacer una donación al ministerio hispano.

¿Te parece que los enemigos del Evangelio tengan tanta fuerza que se han convertido en invencibles?  Acompáñenos en el siguiente programa, cuando Nancy Leigh DeMoss ofrezca algunas perspectivas sobre esto. Aquí está ella de nuevo para orar, basándose en  una promesa del Salmo 46.

Nancy: Oh Señor, Como Te alabamos por Tus maravillosas, maravillosas promesas, y por esta en particular, la que hemos visto hoy la que hemos llevado  a nuestros corazones en este día”. Dios está en medio de ella, no será sacudida.  Dios la  ayudará al romper el alba”.

Señor, gracias porque pronto esta  larga  noche en este planeta lleno de pecado tendrá su fin, y  la gran eternal  mañana  sin   ninguna  nube  que  la oscurezca  romperá el alba y por siempre estaremos en Tu Presencia.  Así es que ayúdanos a recordar esto  cuando  haya oscuridad  en medio nuestro, cuando haya oscuridad a nuestro  alrededor.  Ayúdanos a  sostenernos en Ti con los ojos de la  fe,  y  un día será por vista. En el nombre de Jesús oramos, amén.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

Hagamos Fiesta

Isha – Salmos

DÍA 118 – Salmo 81

Dosis: Alegría

Hagamos Fiesta

“Canten alegres a Dios, nuestra fortaleza; ¡aclamen con regocijo al Dios de Jacob!¡Entonen salmos! ¡Toquen ya la pandereta, la lira y el arpa melodiosa! Toquen el cuerno de carnero en la luna nueva, y en la luna llena, día de nuestra fiesta.” (Salmo 81:3) (NVI)

Este salmo se usaba durante una de las celebraciones judías. Los estudiosos no se ponen de acuerdo si se cantaba en la Fiesta de las Trompetas o en la Pascua. Algunos proponen que se entonaba en ambas. Lo cierto es que nos recuerda el gozo y la celebración que debe haber cuando pensamos en las bondades de Dios.

Dios estableció siete fiestas a lo largo del año para que Israel se detuviera y se acordara y celebrara la fidelidad de Dios. Comprendemos por los salmos que en estas celebraciones se usaba música. ¿Qué hacen los niños cuando están contentos? Mucho ruido. ¿Qué hacen cuando escuchan instrumentos musicales? Bailan y se mueven al ritmo. Sin embargo, algo que me sorprende de este salmo de victoria es que trae consigo una advertencia: “Si mi pueblo tan sólo me escuchara, si Israel quisiera andar por mis caminos, ¡cuán pronto sometería yo a sus enemigos, y volvería mi mano contra sus adversarios!” ¡Qué interesante que en medio del gozo surge un recordatorio a la fidelidad!

Pero además Dios les expresa que su anhelo es seguir bendiciéndoles como lo hizo en el pasado: “Yo soy el SEÑOR tu Dios, que te sacó de la tierra de Egipto. Abre bien la boca, y te la llenaré. ¡Qué hermosa promesa! Yo también quiero abrir mi boca para que Él la llene de bendiciones y alabanzas. Pero en su gracia incomparable, les expresa aún más en un diálogo tierno: “Y a ti te alimentaría con lo mejor del trigo; con miel de la peña te saciaría.»315 ¡Sólo Él puede hacer brotar agua y miel de una peña seca! ¿Cómo no hacer entonces fiesta? ¿Cómo no celebrar sus bondades infinitas?

Podemos aprovechar las fiestas que se celebran en nuestra cultura, sobre todo aquellas cuyo origen es bíblico, como la Navidad y la Resurrección. ¡Qué motivo más grande para cantar puede haber que saber que Jesús vino y resucitó! Celebremos a nuestro Dios con sinceridad, de corazón. ¡Él se lo merece!

En cierta ocasión mis abuelos organizaron una Navidad en pleno julio, ya que todos los nietos nos reunimos, y por cuestiones de distancia, algunos primos no pasarían con nosotros Navidad. Me parece que disfruté mucho más la ocasión que en la fecha exacta pues no hubo prisa, ni el trajín de las festividades, ni el barullo de las compras. Pensamos en el nacimiento de Jesús, dimos gracias, compartimos regalos hechos a mano por cada uno de nosotros, cantamos villancicos y finalmente celebramos con luces de bengala. Ha sido una de mis mejores Navidades, pues nació de un gozo sincero y ese día de fiesta, agradecimos como familia que Jesús vino al mundo a salvarnos.

Oración: Señor, enséñame a celebrar, ya sea en las fiestas establecidas o en algunas propias. Quiero gozarme en ti. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 134). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

22/ 63 – Todo lo ha hecho bien | Marcos 7:31-37

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

Serie: Marcos

22/ 63 – Todo lo ha hecho bien | Marcos 7:31-37

Ps. Sugel Michelén

 

El pastor Michelén ha formado parte del Consejo de Ancianos de Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo en Santo Domingo, República Dominicana, durante más de 30 años.Tiene la responsabilidad de predicar la Palabra regularmente en el día del Señor.Tiene una Maestría en Estudios Teológicos y es autor de varios libros: Historia de las Iglesias Bautistas Reformadas de Colombia, Coautor junto al Pastor Julio Benítez; La Más Extraordinaria Historia Jamás Contada, Palabras al Cansado – Sermones de aliento y consuelo; Hacía una Educación Auténticamente Cristiana, El que Perseverare Hasta el Fin; y publica regularmente artículos en su blog “Todo Pensamiento Cautivo”https://www.todopensamientocautivo.com/

Él es instructor asociado en Universidad Wesleyana en Indiana (IWU), extensión en español; enseña Filosofía en el Colegio Cristiano  Logos; y durante 10 años, ha sido profesor regular de la Asociación Internacional de Escuelas Cristianas (ACSI)  para América Latina. El pastor Michelén, junto a su esposa Gloria tiene tres hijos y cuatro nietos.

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

 

4/9 – El río de Dios

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Castillo fuerte es nuestro Dios | Salmo 46

4/9 – El río de Dios

Nancy Leigh DeMoss

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/el-rio-de-dios2/

Nancy DeMoss Wolgemuth: En los últimos 60 años, el grupo inglés de rock, Led Zeppelin, lanzó una canción que creo que refleja el deseo en cada corazón humano por aquello que es verdaderamente duradero.

Annamarie Sauter: Esta es Nancy DeMoss de Wolgemuth.

Nancy: Las primeras letras de la canción dicen: «Si el sol se negara a brillar, yo seguiría amándote. Aún si las montañas se desplomasen en el mar, todavía seremos tú y yo».

¿Te das cuenta? La gente está buscando algo confiable, algo inamovible, algo o alguien en quien puedan confiar. A menudo las personas piensan que han encontrado eso en una relación o en una carrera o en una fuente de ingresos o en un amigo.

El hecho es que la mayoría de las personas hoy en día están poniendo su esperanza en lo que el escritor del himno llamó «arena movediza». Solo Dios es inquebrantable, y cuando las montañas se desmoronen al mar, y el sol se niegue a brillar, solo Él estará allí por siempre.

Annamarie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth en la voz de Patricia de Saladín.

Esta semana estamos en la serie titulada Castillo fuerte es nuestro Dios. Nancy nos está guiando a lo largo del Salmo 46. Abramos juntas nuestras Biblias.

Nancy:

Dios es nuestro refugio y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Por tanto, no temeremos aunque la tierra sufra cambios, y aunque los montes se deslicen al fondo de los mares; aunque bramen y se agiten sus aguas,  aunque tiemblen los montes con creciente enojo (Salmos 46: 1-3).

En los últimos programas, hemos estado viendo que tenemos aguas tumultuosas, agitadas, rugientes, y las inundaciones están devastando las montañas y todo lo que parecía estar seguro. Cuando pensamos en algo ‘seguro’, una montaña vendría a la mente, ¿verdad? ¡Uno simplemente no puede mover una montaña! Sin embargo, estas aguas están causando que las montañas sean arrojadas al mar. El resultado es el caos; la agitación.

Pero ahora, en el versículo 4 vemos otro cuerpo de agua que tiene un efecto muy diferente. El versículo 4 dice:

“Hay un río cuyas corrientes alegran la ciudad de Dios, las moradas santas del Altísimo”.

Vamos a detenernos aquí y a meditar sobre esto por un momento.

En los versículos 2 y 3, vimos que las aguas eran amenazadoras, destructivas y mortales. Derribaron las montañas. Pero ahora en el versículo 4, por el contrario, tenemos un río, pero esta es agua con un efecto muy diferente, fertiliza la tierra, trae vida y vitalidad,  refresca trae gozo y alegría

Casi se puede oír, en los versículos 2 y 3, los gritos de las personas que estaban aterrorizadas por estas aguas, como las de un  tsunami. Y ahora, aquí tienes un río que hace que la gente se sienta  feliz, ¿que trae alegría a la gente? Bueno, es el río de Dios, una metáfora de la presencia de Dios, de la gracia de Dios, del favor de Dios que bendice y alegra los corazones de Su pueblo. «Hay un río cuyas corrientes alegran la ciudad de Dios».

El pueblo de Dios aquí se asemeja a una ciudad, y la ciudad de Dios está siendo rodeada y amenazada por enemigos, y como las aguas rugientes de un tsunami, las fuerzas del mal amenazan con abrumar y con tragarse al pueblo de Dios y Su santa ciudad. Pero los habitantes de esa ciudad, en el contexto del Antiguo Testamento, Jerusalén, están calmados.

Se debe a que Dios es su refugio. Él es su fuerza. Él es su ayuda, y están confiando en Él para su protección.

Estas personas, con la invasión del ejército asirio de la cual hemos hablado en los últimos días, tienen toda la razón para sentirse temerosas y tal vez incluso furiosas. Pero el río de la presencia de Dios y de Su gracia que fluye en medio de su pueblo los alegra. Incluso cuando están rodeados y amenazados por sus enemigos, la ciudad de Dios, tiene una fuente inagotable de alimento y de sustento que fluye de ella. Nunca se secará.

Esta gente, el pueblo de Dios, no puede ser separado de su provisión. Sus necesidades serán satisfechas. Están seguros de esto porque saben en Quién han creído y en Quién han confiado, y que no hay necesidad de caer en el miedo o en la desesperación.

Quiero recordarte que no importa lo que está sucediendo a tu alrededor, sin importar las agitadas aguas turbulentas o las aguas tumultuosas que te rodean, Dios siempre tiene un río de gracia para llevar alegría y paz a Su pueblo. Es Su gracia. Es Su provisión. Es Su sustento en tiempos difíciles.

Ahora quiero mirar el río de Dios un poco más extensamente, pero antes voy a hablar de esta ciudad de Dios a la que se hace referencia aquí: «Hay un río cuyas corrientes alegran la ciudad de Dios, las moradas santas del Altísimo».

¿Qué es la ciudad de Dios?  Es el lugar sagrado donde Dios vive, donde Él reina, donde Él es adorado y donde Él es honrado. Se llama el Altísimo. Se trata de «la santa morada, la casa del Altísimo».  Él es el gobernante soberano del mundo, y la ciudad de Dios es esa gente que está gobernada por el Altísimo.

Ahora bien, como ya hemos dicho, en el contexto del Antiguo Testamento, la ciudad de Dios era Jerusalén, la ciudad terrenal de Dios, y creemos que tal vez el motivo de la redacción de este salmo fue el momento cuando  la ciudad santa, Jerusalén, estaba siendo amenazada por los ejércitos asirios del rey Senaquerib.

«La santa morada del Altísimo», era, en ese contexto, Jerusalén, pero la ciudad de Dios es mucho más que un lugar geográfico. Hay una ciudad espiritual de Dios, y esa es el pueblo de Dios, una comunidad santa de aquellos que son Sus verdaderos hijos. La Escritura nos enseña que Dios vive con Su pueblo. Dios mora en medio de Su pueblo. Ellos son Su santa morada.

Así que en el sentido del Nuevo Testamento, esto describe la Iglesia, que somos nosotros, los que realmente ponen su fe en Cristo. Nuestras vidas son Su templo, Su lugar santo. «La santa morada del Altísimo»—esa soy yo, esa eres tú, somos nosotros, es Su Iglesia—la ciudad de Dios.

Y por supuesto, también esperamos la ciudad eterna y celestial de Dios, que Gálatas llama «la Jerusalén celestial» que tiene su culminación definitiva en el cielo. La morada que Dios tiene ahora y está preparando para su pueblo, un cielo nuevo y una tierra nueva, donde habrá gozo y alegría eterna y sin fin—esa ciudad que vemos a la distancia… que no está lejos de Dios, aunque sí luce lejos para nosotras desde nuestra perspectiva.

En esa ciudad de Dios hay un río cuyas corrientes hacen la ciudad de Dios, el pueblo de Dios, la habitación de Dios, alegre.

Ahora bien, ese río es una idea central poderosa, fascinante y emocionante que se ve a todo lo largo de la Escritura, desde los primeros capítulos del Génesis hasta el último capítulo de Apocalipsis. Quiero tomar unos momentos para leerles algunos pasajes, por orden cronológico a través de la Escritura, que nos dan una idea de este río de Dios que se menciona en el Salmo 46.

Comenzando en Génesis, en el capítulo 2, en el versículo 8—esa es la primera referencia donde vemos este río. La Escritura dice: «Y plantó el SEÑOR Dios un huerto hacia el oriente, en Edén, el paraíso en la tierra; y puso allí al hombre que había formado. El árbol de la vida estaba en medio del jardín”. [Recuerda este versículo porque cuando llegamos al Apocalipsis, vas a ver otra vez  ese árbol de la vida.] “Un río salía de Edén para regar el jardín, y allí se repartía en cuatro brazos”.

Así, en el Jardín del Edén, Dios creó un río para que sea exuberante, hermoso y fructífero, y ese río, como podemos ver a través de la Escritura, es una imagen de la presencia de Dios y de la gracia de Dios que nos sostiene y hace que nuestra vida sea bendecida y fructífera.

Este río en el Edén se divide en cuatro ríos, que son nombrados a medida que continuamos leyendo Génesis capítulo 2 y servían para regar toda la región. Pero es interesante que en el Salmo 46 leemos: «hay un río [singular] cuyas corrientes [plural] alegran la ciudad de Dios».

Así que hay un río de Dios, un río de la gracia de Dios, un río de Su presencia que fluye de Su corazón y se canaliza y distribuye en cada lugar de la ciudad de Dios—entre el pueblo de Dios.

Fluye hacia donde tú vives, hacia tu familia, hacia tu iglesia, hacia tu comunidad, hacia tu vida. Un río—la presencia de Dios—que luego se divide y se distribuye y fluye hacia todos los lugares—todas las ciudades donde se escucha este programa; en tu ciudad, en tu vecindario.

Si vives en Argentina, en un pequeño suburbio, el río de Dios tiene un arroyo que pasa por ahí. Y algunas de ustedes que viven en los EE. UU. o en Colombia, o en Guatemala o en México, donde quiera que vivas…el río de Dios tiene una corriente de agua que va hasta allí y por todas partes.

Ahora leemos en el Salmo 1 una descripción del hombre que se complace, que se deleita, en la ley del Señor. Dice: «Será como árbol firmemente plantado junto a corrientes de agua,  que da su fruto a su tiempo,  y su hoja no se marchita;   en todo lo que hace, prospera».

Aquí vemos la refrescante y vivificante provisión de la gracia de Dios que viene a nosotras, ¿cómo? A través de Su Palabra. Mediante la meditación de día y de noche en la Palabra de Dios, es como se llega a ese río que fluye dentro y corre por tu cuerpo.

El Salmo 46 se ha convertido, para mí en un río de Dios en estos últimos días, regando la sequedad de mi corazón, convirtiéndolo de un desierto a un lugar hermoso, un lugar fructífero, un lugar bendecido.

El Salmo 36 dice: «les das a beber del río de tus delicias. Porque en ti está la fuente de la vida”. En el Salmo 65, «Tú visitas la tierra y la riegas en abundancia, en gran manera la enriqueces; 
el río de Dios rebosa de agua”.

Estos versículos hablan de una abundante provisión, una provisión suficiente de la gracia de Dios y de Su presencia.

A veces nos sentimos como si el río de Dios fuera solo un pequeño goteo, minúsculo, corriendo por nuestras vidas. Y a veces nos sentimos como si el lecho del río se hubiera secado, ¿no es así? Ve a las Escrituras y recuerda que Dios te da a beber del río de Sus delicias.  Él es la fuente de la vida, y en Él no hay sequedad, dice Su Palabra. «Tú visitas la tierra y la riegas en abundancia, en gran manera la enriqueces; el río de Dios rebosa de agua».

Ahora mismo yo estoy atravesando por algunas circunstancias desesperantes en mi vida, y algunas de ustedes también las tendrán. Pero quiero decirte que el río de Dios no nos falta. Está lleno. Está siempre lleno. Está lleno cuando yo estoy vacía. Está lleno aun cuando yo estoy seca. Él todavía está lleno. Y ese río de Dios puede correr a través de mi vida por la fe, si le permito ser mi  fuente completa de provisión.

Luego escucha este pasaje de Isaías 8:

Y volvió el SEÑOR a hablarme de nuevo, diciendo: Por cuanto este pueblo ha rehusado las aguas de Siloé que corren mansamente, 
he aquí el Señor va a traer sobre ellos las aguas impetuosas y abundantes del Éufrates, 
 es decir, al rey de Asiria con toda Su gloria, que se saldrá de todos sus cauces y pasará sobre todas sus riberas.  Fluirá con ímpetu en Judá, inundará y seguirá adelante,  hasta el cuello llegará,   y la extensión de sus alas   llenará la anchura de tu tierra, oh Emmanuel.» (vv. 5-8).

En este pasaje se describen dos cuerpos de agua. El primero es el de «las aguas de Siloé, que fluyen suavemente». Ese es el agua de la provisión de Dios, Su protección. «Las aguas tranquilas de Siloé», dijo un comentarista, «eran una pequeña fuente, y un arroyo en las afueras de Jerusalén, que suministraban agua a una piscina dentro de la ciudad para el uso de los habitantes». 1

Así que no había un río que corría a través de Jerusalén, pero había una pequeña fuente y un arroyo que siempre proveían el suministro suficiente para las necesidades de las personas, y Dios dice aquí: «Yo soy como las aguas de Siloé, que fluyen suavemente, pero,» Él añade: «Por cuanto este pueblo ha rehusado, no las quieren, las aguas de Siloé que corren mansamente”.

La presencia de Dios está representada como un río manso, que fluye apacible y Dios dice, «porque mi pueblo ha rechazado mi gracia y mi presencia, y el río de mis delicias, voy a traer contra ellos río  torrencial  que los vencerá, inundará, y abrumará.» Es el río de los enemigos de Dios. En este caso, es el ejército asirio.

Dios dice: ¿Tú no me quieres?, ¿No quieres mi gracia? ¿Yo no soy suficiente para ti? ¿No puedes confiar en Mí? Entonces déjame mandar un poco de agua hacia ti. «Y Dios dice que si recibimos Su favor y Su gracia, ese río suave es suficiente para soportar las olas tumultuosas y amenazantes que se oponen a nosotros en el mundo. Pero si rechazamos ese río manso, y de suave fluir, de Su presencia, de Su gracia, vamos a terminar siendo abrumados por el adversario.

Realmente importa si confiamos en la presencia de Dios y en Su provisión para nuestras vidas. Tú dirás, «Bueno, me gustaría tener más». Dios dice: «Tienes suficiente. ¿De verdad quieres más? Te voy a dar algo que te dará más. . . Puedo enviarte agua, pero no quisieras que sea el ejército asirio que viene a desbordarte y a conquistarte. Dios dice: «Toma tu elección. Pon tu confianza en mí, o estarás abrumado por el enemigo».

Isaías capítulo 33 lo expresa de esta manera: «Porque allí, el Majestuoso, el SEÑOR, será para nosotros   lugar de ríos y de anchos canales» (v. 21). Dios es para Su pueblo un lugar de ríos y  de arroyos muy anchos. Eso sugiere abundancia, suficiencia. Su plenitud divina es la fuente inagotable de nuestra plenitud, de nuestra fecundidad, de nuestra paz y de nuestra alegría.

Escucha también lo que dice Jeremías capítulo 17:

Bendito es el hombre que confía en el SEÑOR,  cuya confianza es el SEÑOR. Será como árbol plantado junto al agua, que extiende sus raíces junto a la corriente; no temerá cuando venga el calor, 
y sus hojas estarán verdes; en año de sequía no se angustiará ni cesará de dar fruto (vv. 7-8).

Él está diciendo, «¿Quieres ser fructífera? ¿Quieres ser protegida de la sequedad espiritual? Pues plántate junto al río. «¿Y cuál es el río? Es el Señor. Él es la fuente de la vida y de la fecundidad, la protección contra la sequedad espiritual.

Veamos unos pasajes más. En Ezequiel capítulo 47— algún día tal vez haremos toda una serie sobre este pasaje, me encanta este pasaje. Al profeta Ezequiel se le da una visión en la que ve una corriente de agua que sale hacia delante del templo y riega la tierra. Este río, a medida que sale, da vida y salud a todo lo que toca.

Ezequiel capítulo 47, comenzando en el versículo 9:

“Y sucederá que dondequiera que pase el río, todo ser viviente que en él se mueve, vivirá. Y habrá muchísimos peces, porque estas aguas van allá, y las otras son purificadas; así vivirá todo por donde pase el río. . .

Junto al río, en su orilla, a uno y otro lado, crecerán toda clase de árboles que den fruto para comer. Sus hojas no se marchitarán, [¿Hemos escuchado esto antes?] ni faltará su fruto. Cada mes darán fruto porque sus aguas fluyen del santuario; su fruto será para comer y sus hojas para sanar «(v. 9, 12).

Y Dios quiere que de nuestras vidas corran ríos de agua viva. ¿No es eso lo que Jesús dijo en Juan capítulo 7?

El que cree en mí, como ha dicho la Escritura: «De lo más profundo de su ser brotarán ríos de agua viva.” Esto dijo acerca del Espíritu, que recibirían los que creyeran en Él «(vv. 38-39).

Escucha, no habrá una fuente de río de agua viva, dentro de mí o dentro de ti apartados del Espíritu de Cristo de mora en nosotros. Pero con el Espíritu de Cristo que mora en nosotros hay un manantial inagotable, una fuente de agua viva. La presencia, la gracia y el favor de Dios pueden fluir a través de nosotros en la medida que el Espíritu Santo de Dios nos llena.

Bueno, vamos al último capítulo de la Biblia, Apocalipsis capítulo 22. Leamos el pasaje, o escúchalo en el contexto de los otros pasajes que hemos estado leyendo desde el principio en el libro de Génesis.

“Y me mostró un río de agua de vida, resplandeciente como cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero…”

¿Ves la ciudad de nuevo? Tienes el río y la ciudad juntos en el Salmo 46, y ahora de nuevo en Apocalipsis 22.

Además, a cada lado del río, está el árbol de la vida… ¿Recuerdas Génesis 2? ¡No habíamos vuelto a ver ese  árbol de la vida desde que el hombre pecó! Pero ahora lo volvemos a ver, y está en la ciudad de Dios.] …Que produce doce clases de fruto, dando su fruto cada mes; y las hojas del árbol eran para sanidad de las naciones (vv. 1-2).

Entonces, ¿qué es este río de agua de vida que fluye del trono de Dios y del Cordero? Pues bien, el Evangelio de Juan nos ayuda con un pequeño detalle, y está en el libro de Juan, capítulo 19, en el versículo 34. ¿Recuerda que en la cruz después de que Jesús murió uno de los soldados en Juan capítulo 19 dice: «le abrió el costado con una lanza y al instante salió sangre y agua»? (V. 34).

Ahora bien, en Juan capítulo 2, el cuerpo de Cristo ya había sido identificado como el templo de Dios. Y de ese templo salió sangre y agua. El río que da la vida al mundo es la corriente de la gracia de Dios que brota del corazón de Cristo, entregado por nosotros en Su sacrificio en la cruz.

A partir de ese arroyo que fluye del costado de Cristo hay un río que bendice a toda la creación y que trae alegría y paz a la ciudad de Dios, al pueblo de Dios, y nos permite ser fructíferas y llegar a ser una fuente de bendición para otros en necesidad. «Hay un río cuyas corrientes alegran la ciudad de Dios, la santa habitación del Altísimo».

Si tú eres morada de Dios, si tu vida es su templo— y lo es, si has puesto tu fe en Cristo—entonces Dios tiene la intención de que haya fuentes de agua viva llenándote, que fluyen a través de ti, dándote vida a ti y a los demás que te rodean, y es la vida de Su gracia.

Annamarie: Nancy estará de regreso para darte un mensaje especial y para orar.

Ella nos ha estado preparando para las tormentas de la vida, llevándonos a lo largo del Salmo 46. El mensaje de hoy es parte de una serie llamada, Castillo fuerte es nuestro Dios. Para escuchar este programa en línea, puedes visitarnos en AvivaNuestrosCorazones.com. También puedes escucharlo a través de la aplicación de Aviva Nuestros Corazones, y no solo escucharlo, sino que fácilmente puedes compartirlo con tus amigas o hermanas.

Como Nancy ha explicado, esta serie surgió a raíz de circunstancias personales, y sabemos que muchas oyentes se pueden identificar con lo que han estado escuchando.

Nancy: Bueno, yo sé que no soy la única que tiene que seguir viniendo al Señor para buscar fortaleza cuando los vientos rugen a mí alrededor. Nuestras oyentes suelen escribir y compartir con nosotros acerca de algunas de las luchas que están enfrentando.

Una mujer nos escribió diciendo: «He sido realmente probada en los últimos tiempos hasta el punto de darme por vencida. Sus palabras que nos dicen que debemos estar quietos y esperar en el Señor realmente levantaron mi espíritu.»

Estoy muy agradecida de que hemos sido capaces de animar a esa mujer y día a día, a través de este programa somos capaces de ayudar a un sinnúmero más, justo como ella. Nuestras oyentes juegan un papel crucial en ayudarnos a seguir transmitiendo este tipo de mensaje esperanzador.

Si has sido alentada de alguna manera por Aviva Nuestros Corazones, si has encontrado esperanza en el Señor a través de los mensajes que has escuchado en esta emisión, ¿considerarías  ayudarnos a difundir este mensaje a otras mujeres?  Permanecemos en el aire gracias a las donaciones de oyentes como tú. Así que ¿podrías detenerte un momento y orar y preguntarle al Señor si Él quiere que te involucres en ayudar a este ministerio?

Annamarie: Solo tienes que visitarnos en nuestra página web, AvivaNuestrosCorazones.com y hacer tu ofrenda conforme el Señor lo ponga en tu corazón.

Como agradecimiento por tu ofrenda de cualquier monto te enviaremos una copia del libro “En la quietud de Su presencia”, este es una invitación a fortalecer tu vida devocional con Dios. Visitanos en AvivaNuestrosCorazones.com, haz tu ofrenda e indica que quieres recibir el libro. Los envíos están disponibles a EEUU y Canadá.

Bueno, aquí uno de los temas más sorprendentes que encontramos en la Escritura: Dios habita en medio de Su pueblo. ¿Por qué es esto tan sorprendente? Nancy lo explicará en el próximo programa de Aviva Nuestros Corazones. Ahora oremos juntas.

Nancy: Te doy gracias, Señor, por ese río de agua de vida, que cuando las circunstancias y el dolor, o las tormentas, los vientos y las olas están golpeando nuestra vida, en nuestro interior «hay un río cuyas corrientes alegran la ciudad de Dios, la santa habitación del Altísimo». Y a medida que confiamos en Ti y que tomamos de ese río, encontraremos abundancia y fecundidad, seguimos creyendo y recibiendo debido a la vida que nos has dado a través de Cristo, en cuyo nombre oramos con acción de gracias, amén.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss de Wolgemuth es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.
Thank You, Led Zeppelin, Led Zeppelin II (Remastered) ℗ 1969; Río De Dios, Miriam Bloise, Respuesta De Amor ℗ 2011.

Usado con permiso del Ministerio Aviva Nuestros Corazones 

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com