¿Es pecado tatuarse?

Alimentemos El Alma

¿Es pecado tatuarse?

Por: Will Graham

 Si un joven creyente quisiera hacerse un tatuaje, me gustaría hacerle algunas preguntas muy directas. Tal vez estas preguntas te puedan resultar útiles.

A lo largo de estos últimos años, he estado predicando la Palabra de Dios a los jóvenes de España. Y una pregunta recurrente que ha surgido en casi todos los campamentos cristianos ha sido: “¿Es pecado hacerse un tatuaje?” Quiero sumar mi voz al debate de hoy. Y recuerda: Me dirijo a la familia de la fe, no a los incrédulos.

Antes de empezar, quiero aclarar que yo no creo que podamos establecer una ley de Levítico 19:28 para defender una postura anti-tatuaje. Las marcas o señales hechas en el cuerpo mencionadas en este versículo tienen que ver con el ritual pagano de dolerse o lamentarse (guardar luto), no con la moda contemporánea que vivimos hoy día. Creo que el uso de este texto de Levítico puede ser una de esas ocasiones en las que tratamos de encajar la Palabra de Dios en nuestro plan preconcebido en lugar de hacer las cosas al revés. La fidelidad al contexto de la Escritura no me permite “golpear” a los artistas del tatuaje con Levítico.

Hecha esta aclaración, nos volvemos a preguntar: “¿Es pecado hacerse un tatuaje?”

Ahora, me dirijo a vosotros desde el mundo occidental. Nací y crecí en Europa. Sólo una vez en mi vida he estado fuera de Europa. Fue cuando prediqué en los Estados Unidos y México durante tres meses en 2009. Digo esto porque conozco la escena europea. Estoy familiarizado con la cultura europea. Entiendo la visión del mundo de la juventud europea. Y esa es la razón principal por la que veo los tatuajes como algo negativo. Creo que son un obstáculo para la causa de Cristo aquí en Occidente. Si un joven creyente quisiera hacerse un tatuaje aquí, me gustaría hacerle algunas preguntas muy directas. Tal vez estas preguntas te puedan resultar útiles.

1 – . ¿Glorificará ese tatuaje a Dios?

El cristiano tendrá que preguntarse a sí mismo si hacerse un tatuaje puede realmente glorificar a Dios o no. ¿Cuál es el motivo real que hay detrás de hacerse un tatuaje? Aquí es donde sí podemos hacer mención del principio ético fundamental de Levítico: “No ser como las otras naciones”. La persona que se tatúa su cuerpo, ¿lo hace para extender el Reino de Dios en el mundo o lo hace sólo para ir con el flujo de un mundo obsesionado por las apariencias superficiales, la moda y las tendencias? En la mayoría de los casos que conozco, esta última mentalidad es la que prevalece. El Nuevo Testamento nos llama a no conformarnos a este mundo (Romanos 12:2).

2- . ¿Qué dice tu conciencia?

Cuando Lutero se defendió en la Dieta de Worms, subrayó que él no iría en contra de la Palabra de Dios o de su conciencia. Si tu conciencia tiene algún escrúpulo con respecto al tema de los tatuajes, entonces definitivamente no debes tatuarte. Es pecado. Todo lo que no proviene de fe, dice Pablo, es pecado (Romanos 14:23). El mero hecho de que alguien se haga la pregunta “¿Es pecado hacerse un tatuaje?” me revela que su conciencia no está en paz respecto a este asunto y por lo tanto, él o ella, no debería tatuarse. Si tuvieras cien por cien de paz y tranquilidad en tu alma sobre el tema, no necesitarías preguntarle a nadie.

3- . ¿Va a ofender a otros creyentes que te tatúes?

Toda la epístola de 1ª Corintios gira en torno al tema del amor cruciforme (que toma la cruz como el centro). Pablo se enfrenta a diez situaciones pastorales diferentes con el mensaje radical de la cruz. Tus acciones, ¿beneficiarían o dañarían a los demás? ¿Van a bendecir u ofender? ¿Van a hacer bien o mal? El cristiano debe darse cuenta de que él (ella) ya no es de su propiedad. Él (ella) vive para el Señor y la iglesia. Si sospecho que un tatuaje puede alterar (perturbar o preocupar) a hombres o mujeres de Dios en mi congregación, entonces pongo mi amor por ellos antes que mis propios deseos y mantengo mi cuerpo limpio, sin tatuajes. Aplico la ley del amor para que otros no se escandalicen por mi acción. Mis acciones tienen efectos positivos o negativos en otros. No quiero hacer daño al cuerpo de Cristo. Así cumplo la motivación apostólica de 1ª Corintios de andar en amor.

4- . ¿Qué pensarán los no creyentes?

Y no sólo los cristianos deben pensar en los demás cristianos, sino en los no creyentes también. ¿Cómo van a reaccionar si me ven testificando de Cristo y también haciéndome un tatuaje? ¿No voy a ser piedra de tropiezo a ellos? ¿No van a pensar que soy un hipócrita? Después de todo, yo soy la Biblia que leen. La impresión que les voy a causar, ¿crees que será beneficiosa o perjudicial? Un chico me dijo: “Con un tatuaje cristiano puedo mostrar a los demás que soy cristiano.” Le respondí: “Creo que es muy triste que necesites un tatuaje para que alguien sepa que eres cristiano“. Seréis conocidos por los frutos, no por las marcas en el cuerpo (tatuajes).

5- . ¿Se tatuaría Jesús?

Y por último, pero no menos importante, aquí está la gran pregunta que subyace bajo toda la conducta y la moral cristiana: “¿Qué haría Jesús?” Si Jesús de Nazaret o Juan el Bautista o el apóstol Pablo vivieran en el siglo XXI, ¿de verdad crees que irían corriendo a la tienda de tatuajes para unirse a la última moda? Por alguna extraña razón, no lo creo. Si soy sincero –totalmente sincero- de la mayoría de la gente “cristiana” que he conocido que se ha tatuado (repito “la mayoría”), no son demasiado serios en su vida espiritual. Pueden ser buenos chicos, dicen cosas buenas y son populares, pero casi todos carecen de madurez y peso espiritual. Esa ha sido mi propia experiencia personal. Todavía no he conocido a un guerrero de oración lleno del Espíritu Santo que me pregunte acerca de si puede o no tatuarse. Me pregunto por qué. Me parece ridículo que en varias partes del mundo nuestros hermanos  cristianos  están derramando su sangre por la extensión del Evangelio y aquí estamos nosotros viviendo para nuestra comodidad en el Occidente debatiendo sobre si debemos de hacernos tatuajes, fumar porros, emborracharnos en discotecas, tener relaciones sexuales antes del matrimonio y otras tonterías mundanas. ¡Qué vergüenza! Otra vez digo: ¡Qué vergüenza! ¿Qué clase de discipulado es éste que estamos viviendo? Es como si fuera otro tipo de fe totalmente distinta en la cual el concepto de ‘llevar nuestra cruz’ no existiera. ¿Qué pensará el Señor Jesús de semejante ‘fe’?

Conclusión

Creo que si algún cristiano responde a estas cinco preguntas con sinceridad y oración, dudo mucho que él (ella) siguiera sintiendo el deseo de hacerse un tatuaje. Es por eso que no tengo uno y nunca voy a hacérmelo. No veo cómo podría glorificar a Dios, mi conciencia está inquieta, no está tranquila al respecto, lo sé, ofendería a muchos hermanos y hermanas en Cristo si tuviera uno, estoy seguro de que algunos creyentes que conozco se sorprenderían demasiado y estoy absolutamente convencido de que ni Jesús (ni ningún otro hombre o mujer de Dios en la Biblia) se haría uno.

 Traducido por: Julian Esquinas

Tomado de la pagina web: Protestante Digital

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Disponible sobre el Internet en: https://protestantedigital.com/magacin/14608/iquestEs_pecado_tatuarse

Éxito y felicidad

Martes 1 Septiembre
(Jesucristo dijo:) La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da.
La paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.
Éxito y felicidad

Convertirse en un deportista de alto nivel es el sueño de muchos jóvenes, pero este rara vez se cumple. Y cuando se logra, no siempre produce la felicidad esperada.

Alistair Taylor, deportista náutico, da su testimonio: «Participé en torneos durante 5 o 6 años seguidos y tuve mucho éxito. La gente esperaba verme como campeón del mundo en esta especialidad. Yo tenía muchas razones para ser feliz, pero no lo era. Cuando carecía de toda motivación y dejaba que mi vida se consumiese, Kelvin, un cristiano, me condujo a entregar mi vida al Señor Jesucristo. En ese momento tenía 18 años, y hoy sigo viviendo con Dios. Encontré una paz nueva y me siento colmado como solo un verdadero creyente puede comprenderlo. La relación que ahora tengo con Jesús es algo que no podría cambiar por nada. La fe es un camino en el que no cesamos de crecer.

Cuando usted se da cuenta de que Dios no solo controla su vida sino todo el universo, que él lo ama más que todo lo que uno puede imaginar… solo tiene que dejar de lado sus inquietudes, sus miedos, sus dudas en cuanto al futuro. ¡Esto lo supera, pero Dios no se ve superado! Entonces usted puede comprender lo que la Biblia dice: la paz de Dios, que sobrepasa todo lo que podemos comprender, guarda nuestros corazones y nuestros pensamientos en Cristo Jesús.

Sí, tenemos la seguridad de que Dios se ocupa de todo, y especialmente de nosotros».

59 – «El evangelio de la prosperidad»

Entendiendo los Tiempos

Primera Temporada

59 – «El evangelio de la prosperidad»

ENTENDIENDO LOS TIEMPOS

Surge en el 2013 como programa de radio bajo la cobertura de la emisora cristiana Radio Eternidad en la estación 990am. Las temáticas de nuestro programa son diversas y contemporáneas con las necesidades que se presentan  hoy en día en la sociedad. Todo tema es llevado a la luz de la Palabra de Dios que es la única mediadora entre los hombres y la única verdad que puede hacerle libre. Tratamos diferentes temas con el propósito de entender el presente bajo una cosmovisión bíblica y actuar en base a esta. Con nuestro productor Andrés Figueroa y el equipo de Gracia TV, quienes semanalmente transmiten este programa en un formato para Radio y TV.

http://www.entendiendolostiempos.org/

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M25 – Preparando tu mente

Aviva Nuestros Corazones

Serie: El hermoso diseño de Dios para la mujer – Viviendo Tito 2:1-5

M25 – Preparando tu mente

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/preparando-tu-mente/

Carmen Espaillat: Aquí está Nancy, continuando con las enseñanzas de la serie de Tito 2.

Nancy Leigh DeMoss: Necesitamos recordar que la batalla está en la mente. Pensamos que el campo de batalla son nuestras emociones, nuestras circunstancias, u otras personas— aunque algunas veces todo esto entra en la contienda. Pero al final todo se trata de la forma en que pensamos.

Carmen: Esto es Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

En las Escrituras, Dios nos llama a no poner la mente en las cosas de la carne sino a vivir conforme al Espíritu, a perseverar en Él aun con nuestros pensamientos. Hoy continuaremos aprendiendo acerca de la importancia de esto para enfrentar los desafíos de la vida.

Nancy: Quiero continuar con una sesión más sobre este concepto de ser sophron– s-o-p-h-r-o-n- (Estamos recibiendo una pequeña lección de griego en estas últimas sesiones.) Es una palabra que aparece en múltiples ocasiones en el libro de Tito.

Es traducida en la NVI como “sensata”. Si tienes La Biblia de Las Américas, está traducida como “prudente”. Es una palabra que significa “domino propio; de buen entendimiento”. Es una mente salva, sano juicio, una mente sana, una mente restringida, una mente que es dominada por la Palabra de Dios y la verdad de la Palabra de Dios.

Mientras hablábamos durante un receso antes de esta sesión, comentábamos entre nosotras que esto afecta todo. La manera que pensamos determina la manera como vivimos. Si tenemos una mente sana, entonces nuestras emociones, nuestros apetitos, nuestras pasiones, nuestros pensamientos, nuestras palabras—todo seguirá ese patrón. Nuestras decisiones y nuestro comportamiento seguirán el patrón de nuestros pensamientos.

Y si no tenemos una mente sana, entonces nuestro comportamiento, nuestras palabras, nuestras actitudes, nuestras emociones—todo seguirá a ese pensamiento no sano. Ahí es cuando terminamos en problemas.

Hemos estado hablando sobre esta palabra basados en el pasaje de Tito 2 que nos dice que las mujeres mayores deben enseñar a las mujeres más jóvenes a ser sobrias—sophronizo; es una palabra relacionada a esto. Deben enseñar a las mujeres a pensar con claridad.

Todas nosotras podemos recordar. . . aquellas de nosotras que ya no somos mujeres jóvenes, podemos recordar cuando, como mujeres más jóvenes, necesitábamos en ocasiones alguien que se nos acercara y nos dijera, “No estás pensando con claridad.”

De hecho, aquellas de nosotras que somos mujeres mayores todavía necesitamos personas que nos acompañen en ocasiones y nos digan, “Tú no estás pensando con claridad”, y ayudarnos al aconsejar nuestros corazones de acuerdo a la verdad de la Palabra de Dios.

Así que las mujeres mayores deben enseñar a las más jóvenes a ser sobrias —a ser auto controladas, discretas, pensar con una mente sana— para que puedan amar a sus maridos y a sus hijos, para que puedan ser puras, para que puedan cuidar sus hogares, puedan ser amables, y puedan ser sumisas a sus esposos. Todo lo demás sobre nuestros roles y responsabilidades en la vida fluye, en cierta medida, si tenemos un sano juicio.

Ahora, hablando de ser sobrias, esa misma palabra sobria o sana suena como muy seria. Estoy un poco preocupada de que algunos puedan pensar que esta mujer sophron —esta mujer sobria – sana— nunca se divierte o que es aburrida, rígida, cerrada, legalista, siempre disciplinada, restringida y reprimida, toda cabeza y nada corazón.

No es de eso de lo que estoy hablando. No es eso a lo que Dios nos está llamando. Estamos hablando sobre una cualidad, una característica que está viva, es vital, vibrante y palpable en nuestras vidas. Esta cualidad, esta sensibilidad espiritual —este buen juicio, o auto-control o esta mentalidad sobria —esta cualidad es iniciada, producida y permitida por la gracia de Dios.

No es algo que se puede fabricar. No es algo que simplemente hacemos que pase por la fuerza de voluntad.

¿Cómo sabemos esto? Bueno, hemos estado leyendo y estudiando en Tito capítulo 2 de que la mujer sophron es autocontrolada. Pero miren en el versículo 11 de Tito capítulo 2. El apóstol Pablo ha repasado todas estas maneras en las que hombres mayores, los hombres jóvenes, las mujeres mayores, las mujeres los jóvenes, los siervos, etc., deben vivir el Evangelio, hablando de cómo luce eso. Él habla continuamente del dominio propio, sophron, no solamente cuando le habla a las mujeres, sino cuando habla acerca de los hombres mayores y jóvenes por igual.

Después de que ha hablado acerca de todo esto, Pablo dice en el versículo 11,

Porque la gracia de Dios se ha manifestado, trayendo salvación a todos los hombres, enseñándonos, que negando la impiedad y los deseos mundanos, vivamos en este mundo sobria [aquí está de nuevo la palabra sophron], justa y piadosamente.

Nosotros dependemos del poder del Espíritu Santo y de la gracia de Dios. Como Pablo le dijo a Timoteo en 2da de Timoteo 1 “Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía” —eso no es una mente sophron— “sino de poder, de amor y de mente sana” sophronismos, o una “mente sana”, como dice en la Reina Valera (versículo 7).

¿De dónde viene? ¿Quién nos lo dio? Dios. No tenemos eso naturalmente, no pensamos con claridad de manera natural. Es la gracia de Dios dentro de nosotras que nos permite pensar de manera sana.

Así que este tipo de dominio propio de pensamiento sensato del que estamos hablando se produce por la gracia de Dios y por el Espíritu de Dios, tendremos una persona que no será tensa, rígida o legalista, sino una persona que será encantadora, persuasiva, hermosa y libre—libre de vivir dentro de los parámetros que Dios ha diseñado para nuestras vidas. Teniendo este sophron, o siendo sophron, aumenta nuestra capacidad de orar, de amar y de servir a los demás.

Mientras pensamos sobre cómo desarrollar un estilo de vida sophron, ¿Cómo podemos desarrollar este tipo de pensamiento sano? Necesitamos recordar que la batalla está en la mente. Pensamos que son nuestras emociones o nuestras circunstancias u otras personas que son el campo de batalla—y a veces se meten en la lucha. Pero en última instancia vuelve a ser la forma en que pensamos.

Y es por eso que en Filipenses en el capítulo 4, Pablo dice, “Piensen en las cosas que son verdaderas, buenas, amables y excelentes y digno de elogio. Piensa en esas cosas” (versículo 8, parafraseado).

En Colosenses capítulo 3, Pablo dice, “Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra” (versículo 2).

Y en Romanos capítulo 8 Pablo dice,

Porque los que viven conforme a la carne, ponen la mente en las cosas de la carne, pero los que viven conforme al espíritu, en las cosas del Espíritu. [Esos son las personas que son sophron.] Porque la mente puesta en la carne es muerte, pero la mente puesta en el Espíritu es vida y paz (versículos 5-6).

Isaías capítulo 26, versículo 3: dice “Tú guardarás en perfecta paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera, porque en ti ha confiado” (Versión Reina Valera).

¿De dónde viene esa paz? De la mente, sophron, está fija en Dios.

Primera de Timoteo capítulo 5 describe a una mujer que es viuda. Ella se ha quedado sola, pero tiene puesta su esperanza en Dios y continúa en súplicas y en oraciones noche y día (versículo 5). Ella vive una vida sophron. Ella podría tener muchas razones para desesperarse, para estar deprimida, para estar melancólica, para estar desanimada, o para ser egocéntrica, demandante. Pero no: Ella pone su esperanza en Dios. Entonces, ¿qué ella hace? Ella invierte su tiempo provechosamente orando, en un ministerio de intercesión.

Entonces, en el siguiente versículo, Pablo describe a la mujer que no es sophron. La otra viuda que es autoindulgente. Esta mujer que no es sophron, él dice, esta está “muerta aún viviendo” (versículo 6). Ella no experimenta la vida y la paz que proviene de una mente puesta en las cosas del Espíritu. Necesitamos tener nuestras mentes renovadas, transformadas por la Palabra de Dios.

Estaba hablando con un amigo hace días que acaba de nacerle un nieto con un defecto congénito grave. El niño ha tenido convulsiones y no está fuera de peligro todavía, así que no estoy segura exactamente cuál sea el desenlace. Pero mi amigo ha estado caminando con su hija a través de todo este proceso.

Creo que su hija ya tiene tres o cuatro niños más, así que tiene sus manos llenas. Ella es una mamá que enseña en el hogar, y ahora ella tiene este pequeño que necesita cuidado y atención constantes y que rápidamente puede dejar de respirar. Por lo tanto, ella no puede alejarse ni un segundo o dejar de prestarle atención. Se requiere de un cuidado continuo de 24 horas. Es un tiempo en sus vidas aterrador, difícil, agotador.

Pero mi amiga Susan, quien es la abuela en esta situación, ha sido enseñada a ser sophron en este tipo de crisis. ¿Sabes cómo ella ha aprendido? Porque treinta y pico de años atrás, ella tuvo un hijo que nació con un defecto congénito grave y que requirió años de atención durante todo el día.

Susan estuvo noche tras noche, tras noche, tras noche, por días y semanas y meses y años, cuidando a su hijo. En el proceso, ella me dijo, “No tenía ningún lugar adonde ir sino al Señor.” Ella me dijo, “No tenía una mujer en mi vida que me enseñara a fijar mi pensamiento en la Palabra de Dios. Pero estaba desesperada. Fui al Señor, y el Señor fijó mi corazón y mi mente en Su Palabra.»

Bueno, ¿Qué está haciendo ella ahora? Ya han transcurrido décadas. Ella es una mujer mayor que ya ha pasado por esto. Ahora, como una madre a su hija mayor, ella le está enseñando a la más joven a ser sophron, a ser de mente sana. Ella está dirigiendo a su hija Lacy hacia la Palabra de Dios y ayuda a Lacy a pensar claramente en medio de esta situación.

Es algo tan hermoso de observar, en esta situación tan difícil, el poder de una mujer mayor acompañando y entrenando a una mujer más joven a ser sophron.

Después de nuestra última sesión de grabación, un grupo de nosotras nos reunimos con una amiga muy querida que estaba aquí en la sesión. En esa sesión nos dijo que había sido diagnosticada con leucemia aguda y se estaba alistando para ir al hospital, donde ahora se encuentra, para quimioterapia extrema. Durante las próximas semanas, esta mujer tendrá dosis masivas de quimioterapia para tratar y lidiar con esta leucemia.

El pronóstico, humanamente hablando, da miedo. Mientras hablábamos y orábamos con esta mujer, algo que verdaderamente me tocó… Yo conozco a esta mujer desde hace mucho tiempo, y esta no es la primera situación difícil que ella ha enfrentado… He visto a esta mujer, a través de las pruebas, la he visto meterse en la Palabra de Dios y obtener sophron.

Ella ha recurrido a las caminatas ya que así puede memorizar y meditar en las Escrituras. Por años, ella estaba haciendo esto porque estaba desesperada. Tenía que hacerlo. Ella ha estado renovando su mente con la Palabra de Dios día tras día, semana tras semana, año tras año.

Bueno, aquí está ella ahora en la mayor crisis física de su vida, una crisis de vida o muerte, enfrentando solamente lo que Dios sabe qué, y sabiendo que lo mejor que ella enfrenta, humanamente hablando, no es una situación placentera— por lo menos por las próximas semanas. Pero ella está sophron.

Claro, ella está tentada a atemorizarse; ella tiene emociones. Todo esto es muy real. Pero su mente está tan cimentada en la Palabra de Dios que cuando llega la presión o viene la crisis, su decisión es pensar, “Confía en Dios”, tener un corazón firme, cantarle al Señor, como vimos en una sesión anterior.

Así que vemos la importancia de meditar en las Escrituras, llenando tu mente y tu corazón. Y no esperes hasta que llegue la crisis para hacerlo, porque si esperas hasta ese entonces, no lo tendrás cuando lo necesitas.

Hemos estado estudiando sophron —el pensamiento sensato, con dominio propio; mente sana— en libro de Tito. Pero quiero que vayamos por un momento al libro de 1ra de Pedro, donde se ve este mismo concepto. Hay tres referencias en la carta de 1ra de Pedro a la sensatez y al autocontrol. Vayan conmigo a 1ra de Pedro capítulo 1, a los versículos 13 y 14.

Pedro dice, “Por tanto”—y el “por tanto” está hablando de lo que acaba de preceder, la maravilla de la salvación que él acaba de describir. Debido a lo que Dios ha hecho y esta obra impresionante de la salvación, “ceñid vuestro entendimiento para la acción; sed sobrios en espíritu, poned vuestra esperanza completamente en la gracia que se os traerá en la revelación de Jesucristo.”

Pedro está diciendo, “Si tienes un buen entendimiento sobre el Evangelio y preparas tu mente para la acción sobre la base de lo que sabemos que es verdad, entonces tendrás una vida santa en vez de llevarte de tus pasiones carnales naturales.”

Eso es lo que él describe en el versículo 14:

Como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais en vuestra ignorancia, sino que así como aquel que os llamó es santo, así también sed vosotros santos en toda vuestra manera de vivir.

Así que el pensar con buen juicio, de forma sensata, el ser de mente sobria, tiene como resultado el vivir de manera piadosa.

Ahora, esa frase, “ceñid vuestro entendimiento para la acción”—esa es la manera que se lee en la LBLA, la cual he estado usando. Pero la frase literal en el griego original sería “ceñir los lomos de tu mente”. De hecho, esa es la forma en que leen algunas de sus traducciones.

Ceñir los lomos de vuestro entendimiento, o preparar sus mentes para la acción, se refiere a esa antigua práctica de recoger sus túnicas cuando necesitaban actuar con rapidez, cuando necesitaban correr o pelear en una batalla.

Aquí se aplica a la forma en que pensamos, ciñendo los cabos sueltos de tu pensamiento —recogiendo tus pensamientos— para que puedas rechazar formas equivocadas de pensamiento y la seducción de la tentación y de lo mundano, para que puedas vivir una vida santa porque tu pensamiento es sobrio.

Pero para hacer esto, para ceñir los lomos de tu mente, para ser prudente, para ir preparando nuestras mentes para la acción, requiere esfuerzo y vigilancia. Y la idea de la disciplina no es un concepto popular. No suena muy divertido hoy en día.

Queremos los resultados finales—un cuerpo en forma, un matrimonio feliz y relaciones saludables. Pero no queremos disciplinarnos nosotros mismos o trabajar para llegar allí. Queremos ser capaces de tomarnos una pastilla o llamar un número 800 y que esto sencillamente ocurra.

Pero Pedro dice —vayan al capítulo 4 de 1ra de Pedro— “Mas el fin de todas las cosas se acerca; sed pues prudentes”—sophroneo; ahí está de nuevo nuestra palabra—“y de espíritu sobrio para la oración” (versículo 7). La Nueva Versión Internacional dice, “Así que, para orar bien, manténganse sobrios y con la mente despejada.”

Mientras estaba estudiando este pasaje, fue casi como una revelación en mi mente, se me ocurrió que una de las razones por la cual lucho tanto con la oración privada es porque mi mente se distrae. Me distraigo tan fácilmente. Y pensé, “Si no aprendo a ceñir los lomos de mi mente, si no logro tener una mente sobria, sophron, disciplinada; si no logro ser controlada de mente, una de las cosas que pudiera obstaculizarse es mi vida de oración.”

De hecho, obstaculiza mi vida de oración. Y yo pienso, “¿Qué querrá hacer Dios a través de mi vida? ¿Qué podrá querer hacer Él a través de tus oraciones como esposa, como madre, como una mujer en tu lugar de trabajo? Pero no puedes orar porque estás demasiado distraída.”

Es otra razón para convertirse en sophron. Y ser sophron no solo nos permite orar, sino que también nos permite amar correctamente.

Miren los versículos 8-9:

Sobre todo, sed fervientes en vuestro amor los unos por los otros, pues el amor cubre multitud de pecados. Sed hospitalarios los unos para con los otros, sin murmuraciones. (NIV).

Verás que como una mujer de capítulo Tito 2, vas a ser llamada a dar, a servir, a amar, a derramar tu vida cuando no sea fácil, cuando lo tengas que hacer 24 horas los 7 días de a la semana, cuando tengas al bebé llorando o al niño enfermo despierto a la mitad de la noche. ¿Cómo lo vas a manejar?

Tienes que ser sophron si quieres ser capaz de amar bien y extender hospitalidad —primero a aquellos en tu propia familia— sin quejarte. Comienza con ser sobria y prudente.

Y luego en 1ra de Pedro capítulo 5, versículo 8, dice: “Sed de espíritu sobrio, estad alerta. Vuestro adversario, el diablo, anda al acecho como león rugiente, buscando a quién devorar.” Si no somos prudentes, sophron, y vigilantes, no vamos a tener ninguna defensa espiritual.

Proverbios 25 dice, “Como ciudad invadida y sin murallas es el hombre que no domina su espíritu” (versículo 28).

¿Recuerdas al comienzo de esta serie cuando les di una ilustración, una historia, acerca de un experimento que fue conducido por un investigador de Stanford? Él tomó niños, de cuatro años de edad, a una habitación y les mostró un malvavisco.

El dijo, “Voy a salir de esta habitación y voy a hacer algunas diligencias. Estaré fuera como por 20 minutos. Mientras esté fuera, si dejan este malvavisco aquí y no se lo comen, cuando regrese les daré otro malvavisco, y podrán tener ambos.”

Entonces él salió de la habitación y observó lo que estos niños hacían. Algunos de estos niños eran tan impulsivos que no se podían controlar. De inmediato se comieron los malvaviscos.

Luego otros trataron. Resistieron durante un tiempo, pero no pudieron resistir más. Finalmente cedieron y se comieron el malvavisco.

Y hubo cerca de un tercio de los niños que esperaron hasta que el hombre regresara. Controlaron sus impulsos, y obtuvieron la recompensa del segundo malvavisco.

Entonces, 14 años después, los investigadores estudiaron a esos niños de cuatro años, cuando ya tenían 18 años, y mostraron el curso tan diferente que sus vidas habían tomado—los que ejercitaron dominio propio con los que no lo ejercitaron. Si has escuchado esta sesión, recordarás esa ilustración.

Vino a mi mente mientras estudiaba 1ra de Pedro y Tito sobre este asunto de la sensatez y el autocontrol. Tanto Pedro como Pablo, en el libro de Tito, atan el autocontrol a la recompensa futura, a una esperanza futura.

Escucha lo que dice Tito en el capítulo 2, versículos 11-13:

Porque la gracia de Dios se ha manifestado, trayendo salvación a todos los hombres, enseñándonos que negando la impiedad y los deseos mundanos, vivamos en este mundo sobria, justa y piadosamente. [¿Cuál es la clave?] Aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación de la Gloria de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo.

¿No te suena eso como un niño esperanzado a que el hombre vuelva para así poder ganarse otro malvavisco? Estamos esperando algo mucho más maravilloso que lo que nuestra mente puede comprender. Eso es lo que nos va a mantener con mentes sobrias, autocontroladas; lo que mantendrá nuestro pensamiento sano, ahora; mientras aguardamos la esperanza bienaventurada.

Pedro dice la misma cosa: “Por tanto, ceñid vuestro entendimiento para la acción; sed sobrios en espíritu, poned vuestra esperanza, completamente en la gracia que se os tendrá en la revelación de Jesucristo” (1 Pedro 1:13).

Pedro dice, “Mas el fin de todas las cosas se acerca. Por lo tanto”—a la luz de lo que viene, a la luz de nuestra esperanza futura, a la luz de nuestra recompensa futura—“sed pues prudentes y de espíritu sobrio para la oración” (1 Pedro 4:7).

Algunas de ustedes han leído La Travesía del Viajero del Alba, uno de los libros de las Crónicas de Narnia. En ese libro, Edmund, Lucy y Caspian están en un viaje desde Narnia, dirigiéndose hacia el Este, hacia el país de Aslan en el fin del mundo.

En un punto de su largo viaje, su barco, el Viajero del Alba, ancla cerca de la tierra y todos desembarcan. En este punto, algunos de los marineros están cansados del largo viaje. Quieren detenerse y pasar el invierno donde están, para entonces devolverse hacia el oeste y regresar al hogar en Narnia en la primavera. Les han dicho que si permanecían donde estaban, se les ofrecería una fiesta digna de un rey cada noche. Esto los hace aun más reacios a continuar hacia el final del mundo y al país de Aslan.

Pero mientras esto sucede, Caspian y Edmund están tratando de descifrar cómo pueden motivar a los marineros a mantenerse en camino hacia el país de Aslan.

¿Recuerdas a Reepicheep, el ratón noble que habla? Él habla, y expresa su determinación de mantenerse avanzando sin importar nada. Esto es lo que Reepicheep dice:

“Mis planes están hechos. Mientras pueda, navegaré hacia el este en el Viajero del Alba. Cuando me falle, voy a remar hacia el este en mi barquilla [que es un barco pequeño], y cuando ella se hunda, nadaré al este con mis cuatro patas. Y cuando ya no pueda nadar, si no he llegado al país de Aslan, me hundiré con mi nariz hacia la salida del sol.”

Preparando sus mentes para la acción y siendo de mente sobria. Pon tu esperanza completamente en la gracia que te traerá la revelación de Jesucristo. Vivan vidas autocontroladas, justas y piadosas—esperando, deseando, anhelando, anticipando ansiosamente, aguardando la esperanza bienaventurada, la manifestación de la Gloria de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo.

Carmen: Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín te ha estado llamando a algunas disciplinas de la mente para que estés lista para cualquier desafío que tengas que enfrentar. El mensaje de hoy es parte de la serie El hermoso diseño de Dios para la mujer .

Bueno, en un mundo en el que parecería que las muchachas se han vuelto salvajes, el libro de Tito se hace muy práctico. Descubre por qué, mañana cuando regresemos a Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de la Biblia de Las Américas a menos que se indique lo contrario.

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17/42 – Lee la Biblia: Jeremías

El Proyecto Biblia

Serie: Antiguo Testamento

17/42 – Lee la Biblia: Jeremías

Antiguo Testamento

Mire nuestro video de Lee la Biblia sobre la primera parte del libro de Ezequiel, que analiza el diseño literario del libro y su flujo de pensamiento. Dentro de los exiliados en Babilonia, Ezequiel demuestra que Israel mereció este juicio, y también que la justicia de Dios produce esperanza para el futuro.

https://www.youtube.com/channel/UCsna10x6Sm-f_Yj6SxdALnQ

La revolución sexual y su influencia en la iglesia

Alimentemos El Alma

Serie: Iglesia y Moral

La revolución sexual y su influencia en la iglesia

Miguel Núñez

Miguel Núñez

Es miembro del concilio de Coalición por el Evangelio. Es el pastor de predicación y visión de la Iglesia Bautista Internacional, y presidente de Ministerios Integridad y Sabiduría. El Dr. Núñez y su ministerio es responsable de las conferencias Por Su Causa, que procuran atraer a los latinoamericanos a las verdades del cristianismo histórico. Puede encontrarlo en Twitter.

M22 – La belleza de tu paz

Aviva Nuestros Corazones

Serie: El hermoso diseño de Dios para la mujer – Viviendo Tito 2:1-5

M22 – La belleza de tu paz

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Carmen Espaillat: Una mujer le escribió a Nancy Leigh DeMoss ilustrándole la forma en que se desarrolla un sano juicio.

Nancy Leigh DeMoss: Ella dijo, “Usted me ha ayudado a darme cuenta de mi ingratitud y de mi espíritu quejumbroso son una realidad un ataque a la vida que Dios ha escogido para mí, la cual yo he estado detestando”. Dios comenzó a transformar su forma de pensar mientras ella escuchaba y aceptaba la Palabra de Dios. Ella dijo: “Gracias por hacerme entrar en razón—sophron—y por mostrarme otra vez la bondad del Dios al que servimos.”

Carmen : Esto es Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Durante varias semanas, el apóstol Pablo nos ha estado hablando de algunos temas muy relevantes de nuestros días. Hemos estado estudiando sus palabras en Tito 2 con Nancy Leigh DeMoss. Aquí está ella para continuar con la serie El hermoso diseño de Dios para la mujer.

Nancy: Sin lugar a dudas, la nación de los Estados Unidos de América ha sido bendecida con ser la nación más rica y próspera, probablemente en la historia del mundo. Tenemos más oportunidades y más comodidades que cualquier otra generación en la historia. Pero siendo este el caso, me intriga y me pregunto por qué tenemos ciertos padecimientos en nuestra cultura.

● ¿Por qué hay tantas familias atrapadas en deudas de tarjetas de crédito e hipotecas que no pueden pagar?

● ¿Por qué hay tan alto índice de desordenes mentales y emocionales en nuestra sociedad?

● ¿Por qué hay tanta depresión crónica, desórdenes de bipolaridad y déficit de atención con hiperactividad en los niños?

● ¿Por qué somos tan adictos como cultura —lo que hablamos anteriormente en esta serie sobre las cifras aterradoras de consumo de substancias—pornografía fuera de control, desórdenes alimenticios, la obesidad que literalmente nos está matando?

● ¿Por qué somos tan corrompidos moralmente?

● ¿Por qué hay tan alto índice de divorcios y adulterios, pasiones sexuales desenfrenadas y perversión?

● ¿Por qué todos estos tipos de enfermedades, aflicciones y padecimientos en nuestra cultura?

Bueno, hay muchos factores, y no quiero simplificar el tema aquí, pero yo creo que mucho de lo que he descrito es el fruto de no tener una mente sana. Dijimos que ser sensatas, ser sophron, en la palabra griega s-o-p-h-r-o-n, significa ser “sensible, tener autocontrol, pensar con sabiduría”. Pensar sabiamente está basado en una doctrina sana acerca de Dios, de Su Palabra y de Sus caminos. Pero dentro de nuestra cultura, generalmente, hemos fomentado el pensar insensatamente, y esto ha afectado la forma en que vivimos.

A medida que pienso en la época en que Pablo escribió el libro de Tito, que hemos estado estudiando durante estas últimas semanas, pienso acerca del Imperio Romano. Esta fue ciertamente una época conocida por ser decadente, perversa. Había un abuso desenfrenado de substancias e inmoralidad, parecido a nuestros días.

Dentro de esta cultura, en el cumplimento del tiempo, Jesús nació, vivió, murió y resucitó de nuevo y envió a su Espíritu Santo e inició la iglesia. La iglesia de Jesucristo nació en una cultura perversa, corrompida, obscura y caída, y en medio de esta obscuridad, los autores del Nuevo Testamento a medida que escribían las epístolas, las cartas a esas primeras iglesias, a esos primeros creyentes, esos seguidores de Cristo fueron llamados a ser sophron: sensibles, sensatos y a tener dominio propio.

Ellos fueron llamados a destacarse. Ellos tenían un pensamiento sano en un mundo que había perdido el tino. Sus vidas reflejaron la belleza, el balance, la estabilidad que el Evangelio trae a una mente, a una vida, a un hogar y a una cultura.

Ahora bien, en Tito capítulo 2, hemos estado estudiando cómo las mujeres ancianas deben entrenar a las mujeres jóvenes a ser sensatas, a tener una mente sana. Y, ¿cómo se refleja eso? ¿Qué es lo que significa? Esto significa que deben amar a sus esposos e hijos, y que deben tener dominio propio y ser sensatas. Hemos visto que esto es fundamental para hacer realidad nuestras otras obligaciones, funciones y responsabilidades como mujeres.

He estado pensando en lo que significa tener una mente sana, con dominio propio, sensible. Y dependiendo de tu versión de la Biblia. Es la palabra griega, sophron, en tu juicio cabal. El Señor me trajo a la mente un relato de los evangelios. Quiero pedirles que vayan a este pasaje en Marcos capítulo 5. Esta historia se encuentra en todos los demás evangelios sinópticos, en Mateo, Marcos y Lucas, pero quiero que miremos la versión de Marcos, el capítulo 5. Al final de esta historia —y quiero iniciar en el final— después regresaremos al principio. Al final de esta historia, encontramos una palabra relacionada con sophron, mente sana, sensible, con autocontrol.

Veamos el versículo 15 en Marcos, capítulo 5. Nos dice que la gente de la ciudad salió, y ellos encontraron (a este hombre) “sentado, vestido y en su cabal juicio”. Ahora bien, esa palabra “cabal juicio” es la palabra sophronetto… sophoron… sophronetto. Era un hombre que estaba en su cabal juicio. Uno lee esta descripción y uno se dice, “suena tan normal”. Él estaba ahí sentado; él estaba vestido y estaba en su juicio cabal. ¿No es así como todos deben estar? Bueno, lo extraordinario de esta descripción al final de la historia es que esta representa un cambio asombroso de la condición en la que se encontraba este hombre al principio de la historia.

Vayamos de regreso al versículo 1, y ahí veremos esta vívida descripción de un hombre que es todo menos sophron; estaba en todo menos en su sano juicio.

Marcos 5:1,

Y llegaron al otro lado del mar, a la tierra de los gadarenos. Y cuando Él salió de la barca, enseguida vino a su encuentro, de entre los sepulcros, un hombre con un espíritu inmundo.

En el relato de Lucas capítulo 8 se dice que él tenía demonios. Yo no voy a inquirir en todo lo que esto significa, todo el estudio de demonios y como éstos afectan a la gente. Este es un estudio completamente diferente. Pero lo que quiero que vean es que estos demonios habían afligido a este hombre, y que Satanás, quien es el príncipe de todos los demonios, trabaja a través de nuestras mentes. Él engaña. Él tuerce la verdad, y cuando nosotros creemos sus mentiras, nuestro pensamiento se distorsiona; se destruye y al final nos volvemos irracionales. Más allá de estar en su mente sana, este hombre estaba desquiciado, y esto afectó todo acerca de él.

El versículo 3 nos dice que él vivía entre los sepulcros. Y permítanme solo insertar aquí el pasaje paralelo de Lucas capítulo 8. Así es como describe a este hombre. Dice: “…por mucho tiempo no se había puesto ropa alguna, ni vivía en una casa, sino en los sepulcros” (versículo 27). Ahora bien, este ya no parece una persona normal.

Continuando en Marcos 5:3 dice,

Y nadie podía ya atarlo ni aun con cadenas; porque muchas veces había sido atado con grillos y cadenas, pero él había roto las cadenas y destrozado los grillos, y nadie era tan fuerte como para dominarle. Y siempre, noche y día, andaba entre los sepulcros y en los montes dando gritos e hiriéndose con piedras.

Una situación muy trágica aquí. John MacArthur en su estudio de la Biblia dice que “dando gritos” se refiere a un grito sobrenatural continuo pronunciado con intensa emoción, y que las piedras que él usaba para cortarse a sí mismo eran como rocas hechas de pedregales con puntas irregulares filosas.

Así que aquí vemos a un hombre que está en muy, muy mal estado, y miren su condición. No es una condición temporal. No es como que él haya tomado un descanso temporal de sus sentidos. Esto es una condición crónica. Las Escrituras dicen que esto había estado ocurriendo ya por mucho tiempo. Dice que “noche y día, andaba entre los sepulcros y en los montes dando gritos e hiriéndose con piedras.” Esta era la condición de su vida. Él había perdido el juicio. Él era un hombre salvaje. Él está completamente sublevado, fuera de control.

Él está bajo la influencia, bajo el control de poderes demoníacos—al extremo. Su condición mental era influenciada por demonios; y lo que no sabemos es cómo este hombre haya dado lugar a los demonios, no tenemos ese trasfondo. Pero por lo que haya sido, él termina en este lugar, en esta condición mental; la falta de una mente sana dio como resultado este comportamiento bizarro, extraño y errático.

Aquí está un hombre que andaba completamente desnudo; apartado de las personas. Él estaba aislado, solitario, y él está contaminado, de acuerdo a la ley judía, por estar cerca de las tumbas, porque los judíos no podían tocar cadáveres. Así que él no podía tener ninguna relación con los creyentes judíos. Él es violento. Él es peligroso para él mismo y para los demás. Él necesita ser sujetado, pero se desata repetitivamente. Y esto describe a alguien que está en una agonía mental y emocional—se corta a sí mismo, violento, con un comportamiento destructivo.

Ustedes pensarán, “Vaya, esto es tan extremo. No puedo imaginarme nada como esto”. Bueno, el hecho es que esta es la descripción de cómo muchas mujeres viven hoy en día—a mayor o menor grado. Se cortan a sí mismas. Escuchamos de esto hoy en día, y déjenme decirles que no solo le pasa a las jovencitas. Les pasa a mujeres mayores, maduras, esposas y madres. Hay mujeres en nuestra audiencia que con sus desordenes alimenticios y con su tendencia a cortarse han dañado sus propios cuerpos; o han sido un peligro para la vida de otros debido a su comportamiento errático, extremo y extraño.

En algún grado, mayor o menor, todas nosotras mostramos evidencia en algún momento de un comportamiento que no es el resultado de una mente sana, mostramos no estar en nuestro juicio cabal. Veo esto en ocasiones en los correos electrónicos que nos llegan a Aviva Nuestros Corazones. Una mujer nos escribió recientemente, y ella dijo:

“Acabo de tener un arrebato con mi hija de preescolar. Me duele pensar en ello. Últimamente he estado fuera de control al momento de comunicarme con ella y con mis otros hijos. Me he encontrado haciendo lo mismo que odiaba recibir de mi madre, pero por alguna razón me enojo muchísimo. Leo de padres que abusan de sus hijos, y me pregunto si yo también fuese capaz de hacerlo”.

Ahora, esto podría describir un patrón en tu vida, o tal vez pudiera describir solo unos momentos en tu vida, algo sucede que te hace explotar, pero hay momentos en los que tú simplemente, como mujer, te sientes fuera de control. Tal vez por la gracia de Dios logras controlarlos por las apariencias, pero todas nosotras tenemos tiempos así.

No te sientes ahí y me mires como que no sabes de lo que te estoy hablando. Si tú eres mujer, tú sabes de lo que estoy hablando. Hay momentos en los que sientes, “Si Dios no frenara mi vida, yo estaría muy, pero muy fuera de control en este mismo instante”. Hay momentos que no ponemos atención a las restricciones. Las pasamos por alto y nos salimos de control en nuestro tono de voz, o en lo que decimos, o en la forma que lo decimos, o en nuestro comportamiento.

Recibimos otro correo de un hombre diciendo, “¿Pudieran por favor orar por mi esposa?” No voy a leer todo ni puedo darte todo el contexto, pero aquí está un hombre que estaba muy abatido y consternado por algunas situaciones en su matrimonio. Quiero solo sacar este extracto porque se relaciona con el tema, y creo que describe algunas veces la forma en que vivimos muchas de nosotras. Él dijo:

“Ella vive con altas y bajas—constantes ataques de pánico, ansiedad, acciones y actitudes hirientes hacia mí, hacia la familia e incluso hacia ella misma. Durante todo nuestro matrimonio ha habido cortos periodos de paz, y esos han sido geniales, pero la mayoría de los años han estado repletos de problemas y de confusión espiritual, es como vivir con el enemigo, casi como tener que rescatarla de sí misma a diario. Me rompe el corazón.”

Bueno, esta es una situación extrema, y este matrimonio está obviamente en crisis. Esto no pasó de un día para otro, pero aquí está una mujer, aquí vemos dos mujeres —recordando la que describí primero— que no tienen una mente sana. Ellas no son sophron, sus vidas están fuera de control porque sus mentes están fuera del control del Espíritu Santo y de la Palabra de Dios.

Si regresamos al hombre que vivía en los sepulcros en Marcos capítulo 5, las Escrituras nos dicen que nadie podía detenerlo o frenarlo. Nadie podía ayudarlo. De nuevo, a medida que pienso en las mujeres que nos escriben a Aviva Nuestros Corazones, con todos los diagnósticos psicológicos que hay hoy en día, las mujeres están siendo atendidas de muchas formas diferentes, con muchos métodos y medios diferentes.

Pero lo que veo en muchas de estas mujeres es que nadie ha sido capaz de ayudarlas. Ellas no encuentran ayuda. Ellas van donde un terapeuta. Ellas van donde un doctor. Ellas van donde un consejero. Ellas van donde su pastor. Ellas van donde una amiga. Pero ellas no mejoran. Nadie es capaz de ayudarlas a controlarse y tener una mente sana. En muchos casos ellas no cambian.

Esta era la realidad de este hombre. Este hombre que había sido tan oprimido y afligido por esta posesión demoníaca y por este descontrol, irracional, sin juicio y con un comportamiento extraño, ahora se encuentra con Cristo. Cristo es su única esperanza. Quiero decirte, aún si tu comportamiento es tan extremo como el de este hombre, o si solo son pequeñas faltas de sophron en tu vida cotidiana, Cristo es tu única esperanza. El poder de Cristo fue el único poder que pudo confrontar y doblegar a los demonios y restaurarle a este hombre su cordura.

En el versículo 6 nos dice que, “cuando vio a Jesús de lejos, corrió y se postró delante de Él”, lo que necesitamos hacer muchas de nosotras las mujeres es ir a Cristo, ir a Jesús. Correr a Él. Postrarnos delante de Él. Pero aquí todavía hay una lucha. Miren el versículo 7, “y gritando a gran voz, [esto en realidad es el demonio gritando dentro de él] dijo: ¿Qué tengo yo que ver contigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Te imploro por Dios que no me atormentes”.

A medida que sigan este pasaje recordarán que Jesús sacó a estos demonios y les dio permiso de entrar en un hato de cerdos que estaban paciendo cerca de ahí. Los cerdos se precipitaron por un despeñadero al mar y se ahogaron. Pero lo que vemos en este pasaje, al llegar al final del versículo 14, es que un encuentro con Jesucristo es transformador. Lo cambia todo. Como resultado de encontrarse con Cristo, los demonios fueron echados fuera y la mente de este hombre fue sometida al control de Cristo. El encuentro con Cristo fue transformador. La mente de este hombre fue sometida al control de Cristo.

No quiero que en este instante tu mente se desvié a pensar cómo la actividad demoníaca pudiera afectarte a ti o a este hombre o a otros—ese no es el punto que quiero obtener de este pasaje. El punto es que a este hombre le fue restaurada su cordura porque Cristo vino y trajo estabilidad a su mente.

Miren el versículo 14, “y los que cuidaban a los cerdos huyeron y lo contaron en la ciudad y por los campos. Y la gente vino a ver lo que había sucedido”. Les diré algo, cuando las mujeres someten sus mentes al control del Espíritu Santo de Dios, habrá tal cambio que la gente vendrá a ver lo que pasó. Ellos querrán saber, “¿Qué te pasó? ¿Qué pasó?” Estarán sorprendidos. Ellos estarán maravillados.

Y ahora, para la última parte de este relato, permítanme citar la forma en que Lucas lo dice en Lucas 8:35,

Salió entonces la gente [esto es la gente de la ciudad y del campo], a ver qué había sucedido; y vinieron a Jesús, y encontraron al hombre de quien habían salido los demonios, sentado a los pies de Jesús, vestido y en su cabal juicio.

Ese pequeño detalle de que él estaba sentado a los pies de Jesús es un detalle que no vemos en el evangelio de Marcos. Marcos solo nos dice que él estaba sentado, vestido y en su cabal juicio, pero Lucas nos dice dónde estaba él sentado —estaba sentado a los pies de Jesús— vestido. Este hombre había andado completamente desnudo por años, o al menos por mucho tiempo, y ahora estaba vestido y en su cabal juicio. ¿Le tomó diez años de terapia? No. Al instante Jesús restauró su mente —sophronetto – sophron— su mente sana.

Rápidamente se corrió la voz. Todos sabían acerca del cambio de este hombre.

El enemigo está trabajando en las mentes de un sin número de mujeres hoy en día, aun en mujeres cristianas. Hemos adoptado patrones de pensar que no son sensatos, y como resultado, hemos dado lugar a que el enemigo gane terreno y se dé gusto en tantas de nuestras mentes y de nuestras vidas. Muchas veces la razón por la que nos sentimos tan fuera de control es porque nuestro pensamiento no está basado en una mente sana, pero alabado sea Dios por el poder de Cristo para restaurarnos a un nuestro juicio cabal. Verán, ser sophron —ser sensibles, con autocontrol o dominio propio— es en realidad tener la mente de Cristo; la mente de Cristo.

Déjenme leerles un ejemplo. No es particularmente uno dramático, pero es una ilustración, creo yo, de cómo vivimos muchas de nosotras. Es una ilustración de cómo Cristo puede transformar una mente sin juicio a tener una mente sana.

Una mujer nos escribió, y ella nos dijo,

“Mi esposo fue llamado al ministerio hace alrededor de 9 meses y nuestra familia tuvo que mudarse a otro estado. Nuestro sueldo se redujo en un 50%, nuestra vivienda se redujo en un 50% y mi gozo también se redujo en un 50%. Por los últimos nueve meses he estado murmurando en mi corazón y a veces en voz alta sobre las cosas que ya no tenemos o las que desearía tener. He codiciado [esto es una verdadera lucha en mi mente] toda posesión imaginable y me he sentido completamente miserable en la vida que Dios me ha dado en Su gracia.”

Aquí está una mujer que no tiene un pensamiento sano, y como resultado ella se sentía miserable e hizo a otros miserables a su alrededor, estoy segura de esto. Ella continuó,

“Usted me ha ayudado a darme cuenta que mi ingratitud y mi espíritu quejumbroso son en realidad un ataque a la vida que Dios ha escogido para mí, la cual yo he estado detestando.” [Dios comenzó a transformar su forma de pensar al paso que ella escuchaba y aceptaba la Palabra de Dios. Y ella dijo,] “Gracias por devolverme mi sano juicio y mostrarme otra vez la bondad del Dios al cual servimos.”

Ven, cuando ella no estaba pensando correctamente, ella se estaba enfocando en las cosas que ella no tenía. Pero cuando ella comenzó a pensar correctamente, ella se enfocó en la bondad de Dios. Cuando ella no estaba pensando correctamente, ella se sentía miserable. Ella redujo su gozo a la mitad, pero cuando ella comenzó a pensar correctamente, su gozo regresó; y es cuando ella dice, “Este pequeño apartamento” —su circunstancia no ha cambiado; ella todavía tiene la mitad del espacio que tenía antes— pero “este pequeño apartamento estará ahora lleno de gozo cada mañana al darle gracias al Señor por todo lo que Él ha escogido para mí”.

Él restaura nuestras mentes. Un encuentro con Cristo nos restaurará y nos devolverá el juicio cabal.

John Greenleaf Whittier fue un poeta en el siglo 19, un nombre quizás familiar para ustedes. En 1872, él escribió un largo poema narrativo que lo llamó “The Brewing of Soma” (“La Cerveza de Soma”). Este poema épico describe a sacerdotes vedas o hindúes que tratan de evocar una experiencia religiosa al ir al bosque y tomar un brebaje llamado Soma hasta llegar al estupor y perder los sentidos. Es un poema muy extraño. Tal vez no les sea familiar, no lo era para mí hasta que lo encontré en el internet el otro día.

Después de describir esta rara escena de los sacerdotes tomando hasta perder sus sentidos, Whittier escribe este extenso poema, un himno, que nos es familiar a muchas de nosotras, y proviene de este poema, y es un himno que tal vez puede ser más relevante hoy en día que cuando primero fue escrito, casi 140 años atrás. En nuestro contexto contemporáneo, habla de una cultura que es dependiente a las sustancias o de sentir emociones.

Aquí está lo que el himno dice:

Amado Señor, Padre de todos,

¡Perdónanos nuestras necedades!

Revístenos en mente buena y justa.

Que con vidas puras te sirvamos,

Y con más honda humildad te adoremos.

Qué oigamos el llamado de tu gracia

Con la llana confianza de los pescadores.

Y al igual que aquellos,

Sin palabras levantémonos

Y sigamos en pos de ti.

En el descanso del séptimo día,

En la calma de las colinas galileas,

Jesús se arrodilló compenetrándose

Con tu silencio eterno y con tu amor.

Con tu profunda quietud

Ven y avasalla todas esas palabras

Y obras nuestras que ensordecen el delicado silbo del llamado,

Y haz que en silencio tu bendición,

Como el maná, nos caiga.

Esparce tu rocío de sosiego

Hasta que cesen todas nuestras luchas.

Quita de nuestras almas la fiebre y el bullicio;

Y haz que nuestras vidas ordenadas

Confiesen lo bello de tu paz.

Sopla por entre los ardores del deseo

Tu frescura y tu bálsamo;

Enmudece los sentidos, aquieta la carne;

Y por entre el terremoto, el viento, el fuego,

Habla tú, oh voz apacible de calma.

Oh Padre, como oro que Tú pudieras, por medio del poder de Cristo, nombre que es sobre todo nombre, ante el cual los demonios mismos tienen que inclinarse y huir, en el poder de Su nombre, que Tú pudieras revestirnos con una mente sana, y que nuestras vidas ordenadas manifiesten la belleza de Tu paz. Oro en el nombre de Jesús, amén.

Carmen: Nancy Leigh DeMoss te ha estado invitando a tener una vida hermosa y pacífica—no la que viene por trabajar o esforzarse más, sino la que proviene de tener una mente sana.

Cuando desarrollas un juicio cabal, nadie puede ver lo que está pasando, pero ese proceso interno, silencioso puede llevar a un éxito exterior visible. Sabrás cómo, la próxima semana, espero que nos volvamos a reunir en Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

Permisos de publicación autorizados del Ministerio Aviva Nuestros Corazones para Alimentemos El Alma

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MUJER: EN EL MUNDO ESTÁS, PERO DEL MUNDO NO ERES

Esclavos de Cristo

MUJER: EN EL MUNDO ESTÁS, PERO DEL MUNDO NO ERES

Johanna Ramírez Suavita

En estos tiempos de confinamiento son muchos los pensamientos que vienen a nuestra mente y muchas las dudas que se quieren sembrar en nuestro corazón. Las avalanchas de noticias y opiniones terminan abrumándonos y por momentos no sabemos qué actitud tener. Esto es normal, hermanas, y no está mal sentirlo. El punto realmente importante es hacia dónde nos lleva todo esto: ojalá la respuesta siempre sea Cristo.

Ser creyentes no nos hace inmunes ante el dolor, la enfermedad o la inquietud, recuerden cómo el mismo Señor Jesucristo nos advierte que tendremos aflicción (unas veces más que otras) pero que confiemos en Él porque ya ha vencido (Juan 16:33). No obstante, sé que no siempre podemos mantener la calma y que si bien conocemos su promesa, a veces la obediencia nos cuesta. En mi caso, cuando apenas empezaba todo en nuestro país Colombia, tuve un momento de incertidumbre y agobio: pensaba en cuánto duraría esta situación, miraba la despensa e intentaba calcular cuántos días de provisión teníamos, descargaba aplicaciones para tener mercados a domicilios y buscaba todas las formas posibles de tener el control. Hasta que un día, sentada en la sala de la casa conversando con mi esposo (y pastor), reconocí sinceramente que no era posible, que en mis fuerzas nada podía hacer, porque detrás de todos estos esfuerzos estaba la necesidad y la necedad de querer tener resuelto cada detalle. Entonces entendí que no hay nada más esperanzador y consolador que descansar en Jesús.

Hermanas, las que somos esposas debemos ser ayuda idónea para nuestros maridos en estos momentos, debemos apoyarlos en todo, confiar en las decisiones sabias que ellos han de tomar guiados por el Señor, y ser buenas administradoras de la provisión que hay en casa, aprovechar estos tiempos para conocer más a nuestros hijos y llevarlos amorosa y cálidamente a los pies del Señor.

Las que no son casadas pero que son hijas o hermanas también son llamadas a manejar con dominio propio y sabiduría cada día. Pero ciertamente, todas estamos en el deber de testificar a Cristo, de anclarnos en Su Palabra y exaltarle en cada momento sin importar qué tan agotador haya sido el día, pues reconocemos y afirmamos que todo lo que sucede está enmarcado en su soberanía y ha sido decretado por Él. Dios, que es bueno y misericordioso nos conoce más que nadie, y por eso podemos descansar confiadamente en que proveerá en nuestro hogar conforme a su voluntad y, además, nos dará la verdadera paz para transitar en cualquier situación que se nos presente (Filipenses 4:71 Pedro 5:7).

Queridas mujeres, diariamente vemos cómo para el inconverso permanecer en casa puede parecer un castigo, un yugo difícil de cargar, algo aburridor y por eso intenta encontrar en el mundo respuestas ante esta pandemia. Busca refugios vanos en las energías, en los buenos pensamientos, en los sentimientos, o en dioses creados a imagen del hombre en donde una falsa piedad debería torcer su voluntad. Sin embargo, los hijos de Dios nos gozamos en nuestros hogares, en la bendición de poder permanecer allí para conversar, para orar en familia, para disfrutar de todo aquello con lo que Dios nos ha bendecido. Nosotras no vemos un refugio más perfecto, una roca más firme y un consuelo más efectivo que Dios mismo (Salmos 62:7). Es por esto que la invitación en esta y cualquier otra calamidad que podamos enfrentar en lo que nos quede de vida es que seamos luz en la oscuridad, calma en el caos, pero no por lo que nosotras tengamos para ofrecer, sino porque testificamos la poderosa y grandiosa obra de Jesús.

Hoy, mañana y siempre oremos fervientemente a nuestro buen Dios para que podamos hablar a otros de su gracia  y para que le amemos más cada día, confiada y plenamente, para que con nuestros ojos puestos solamente en Jesús, seamos capaces de responder ante la presión del mundo y el afán de cada día. Que el desasosiego no nos sobrepase, sino que sea Su Palabra la que nos reconforte y nos embriague desde que salga el sol hasta que se ponga de nuevo.

Bautista reformada. Redimida por gracia. Esposa de Eduar y mamá de Antonia.

 

M21 – Pensamiento sano

Aviva Nuestros Corazones

Serie: El hermoso diseño de Dios para la mujer – Viviendo Tito 2:1-5

M21 – Pensamiento sano

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Carmen Espaillat: La Biblia te invita a desarrollar buen juicio. De acuerdo a Nancy Leigh DeMoss, esto es muy importante.

Nancy Leigh DeMoss: No puedes amar a tu esposo y a tus hijos si no tienes sano juicio. Porque cuando ellos no son amables, si no tienes claridad de pensamiento, vas a responder de manera poco amorosa.

Carmen: Esto es Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

A veces, las presiones vienen hacia ti tan rápido, que parece que no pudieras pensar con claridad, pero Nancy ha estado explicando cómo Dios nos puede enseñar a pensar con claridad, a tener un sano juicio, no importa qué. Es parte de la serie El hermoso diseño de Dios para la mujer: Viviendo Tito 2:1-5 .

Nancy: En esta serie de Tito capítulo 2, estamos hablando sobre una virtud que he llegado a creer que es fundamental para vivir la vida cristiana. Si no dominamos esta virtud en particular, creo que lucharemos con todo lo demás. Estoy empezando a ver… o el Señor está comenzando a conectar algunos puntos en mi propia vida, en mi propia forma de pensar acerca de por qué esta virtud es tan importante.

Es algo que se enfatiza en el libro de Tito y también muy particularmente a través de 1era y 2da cartas a Timoteo, las epístolas pastorales. Pablo habló a los pastores sobre el desarrollo de estas iglesias jóvenes y destacó la virtud del dominio propio, el autocontrol.

Así que mientras estudiamos Tito capítulo 2, permítanme recordarles la razón por la cual estamos estudiando este curriculum. Se trata de un plan de estudios para la formación de mujeres y que éstas lleguen a convertirse en seguidoras y discípulas de Jesucristo. Es así como luce la madurez cristiana en una mujer. Esta es la forma como se lleva a cabo.

Lo vemos en mujeres mayores viviendo vidas ejemplares, que son modelos de santidad, y en mujeres que son intencionales en la formación y la enseñanza de las mujeres más jóvenes para que tengan las cualidades y las características que necesitan para vivir su cristianismo.

Hemos dicho que estas cualidades son muy personales. Están basadas en nuestras relaciones, y se centran mucho en nuestras relaciones dentro de la familia. Déjenme retomar Tito capítulo 2, comenzando en el versículo 2, solo para darnos un poco de contexto aquí.

Quiero que veamos este concepto de dominio propio que estábamos viendo en nuestra última sesión, y que tiene que ver con una mente sobria; con el dominio propio. Vemos cómo esta frase aparece tres veces en estos versículos que hemos estado viendo.

Tito 2:2: Primero que nada, “Los ancianos deben ser sobrios, dignos, prudentes…” Ahí está nuestra palabra —sophron— autocontrolados. Dominio propio. Necesitan ser “sanos en la fe, en el amor, en la perseverancia”.

Versículo 3: “Asimismo, las ancianas deben ser reverentes en su conducta: no calumniadoras ni esclavas de mucho vino, que enseñen lo bueno…”

Aquí no ves la palabra “autocontrol”, pero la palabra “enseñen” pertenece a la misma familia de palabras en el griego original que la palabra sophron. Significa enseñarlas a tener un sano juicio, enseñarlas a ser prudentes, enseñarlas a ser sobrias.

No puedes ver todo esto en la traducción al español, pero es lo que está detrás del original. “Que enseñen a las jóvenes a que amen a sus maridos, a que amen a sus hijos, a ser prudentes” (versículo 4). Aquí está nuestra palabra nuevamente, sophron—sobria, dominio propio. En la Nueva Versión Internacional tienes la palabra “sensata” aquí…y “juiciosas”, en la versión Dios Habla Hoy. Con dominio propio; de buen entendimiento.

La palabra sophron es algo que, como veíamos en la última sesión, está enraizada en la sana doctrina. Primero que nada, debemos pensar correctamente acerca de la Palabra de Dios: ¿Quién es Él? ¿Qué es el Evangelio? ¿Cómo luce? Y, ¿cómo funciona? Si tenemos una sana doctrina, eso resultará en buen entendimiento en todos los aspectos de la vida—seremos sabias, discretas, sensatas, auto controladas, viviremos prudentemente en todas las áreas del vivir. Esto resultará en una vida sana y prudente.

Un diccionario bíblico habla acerca de la esta palabra —sophron— sensata, con dominio propio. Dice, “Esta es una persona que ha desarrollado la capacidad para gobernar o disciplinarse a sí misma, su mente, sus pasiones, sus afectos, y su comportamiento.» 1 Por lo tanto, se trata de ponerle riendas a tu vida—a tus afectos, a tu comportamiento, a tu lengua, a tus pensamientos. Todo esto está siendo gobernado por el Espíritu Santo como resultado de tener dominio propio.

Esta virtud es fundamental para todos los creyentes en todas las etapas de la vida. Me estoy dando cuenta de que no podemos cumplir las demás cualidades y características que se encuentran en este plan de estudios para las mujeres jóvenes y mayores por igual, si no estamos sophron, si no tenemos un sano juicio. No puedes amar a tu marido y a tus hijos si no tienes una mente clara. Porque cuando ellos no son amables, si no tienes buen entendimiento, vas a responder sin amor.

No podrás ser pura ni ser una guardadora del hogar; una ama de casa; una trabajadora del hogar; no podrás ser amable. No puedes tener un sano juicio.

Ahora, he estado tratando de entenderlo a medida que voy meditando en esta palabra, en este concepto en las últimas semanas. Estoy tratando de entender cómo luce una mujer sophron y qué diferencia hace si tenemos una mente prudente o no la tenemos. Así que hoy quiero describir los dos tipos de mujeres que hay. Aquella que es sophron y la que no es sophron.

Me tomé un tiempo en los últimos días solo para hacer dos listas, una lista de las características de estos dos tipos de mujeres. Quiero empezar con las características que describen a la mujer que no es sophron; una que no tiene dominio propio. Esta mujer no es prudente.

Eso no quiere decir que una sola persona tendrá todas estas cualidades. Porque cuando tenemos buen entendimiento, esto se manifestará de diversas maneras, dependiendo de nuestra personalidad, de nuestras circunstancias, de nuestra educación. Pero he aquí una especie de retrato de las características que podrían ser el caso de una mujer que no tiene buen entendimiento.

Por ejemplo, ¿cómo podría afectar nuestra mente y nuestras actitudes no ser sophron? ¿Cómo luce esto? Una mujer que no es sophron puede ser impetuosa e impulsiva. Por ejemplo, en relación con los gastos, con la compra de cosas que no pueden pagar y que no son necesarias. En relación con la alimentación, la forma de hablar, las decisiones—es impulsiva. Lo ves, tienes que tenerlo. Esta mujer actúa ahora y luego lamenta haberlo hecho.

Eso es una mujer que no es sophron. Una mujer que no es sophron no discierne. Ella no es cuidadosa en relación con las cosas que ella permite que entren en su pensamiento, en su mente. Si quieres todo esto puedes obtener la lista completa al final de la transcripción y luego puedes orar por esta lista.

Así que escucha con tu corazón, y solo quizás anota algunos que son muy específicos, como el Señor te los vaya mostrando y que son importantes para ti. Una mujer que no es sophron va a ser fácilmente engañada por filosofías mundanas y por las formas equivocadas de pensar. Alimentará su carne. Su carne va a controlar su espíritu, en lugar de su espíritu controlar su carne. Ella tiende a ser víctima de sus circunstancias o de su pasado.

Una mujer que no es sophron puede tener buenas intenciones, pero es lenta en el seguimiento. Es rápida para hacer compromisos, pero le cuesta trabajo mantenerlos y vivirlos. Ella tiende a tener una vida centrada en sí misma. ¿Cómo me afecta esto a mí? Esta es la forma como ella piensa.

Muy fácilmente es una persona descontenta. Ella tiene este modo de pensar, «Yo merezco algo mejor que esto.» De hecho, a medida que me relaciono con la mentalidad y las actitudes de una mujer que no es sophron, he llegado a creer, y he estado pensando en esto, que muchos de los trastornos mentales y emocionales que son muy frecuentes en las mujeres hoy en día son el resultado de no tener un sano juicio; de no pensar con claridad.

¿Cómo afecta esto nuestras emociones? Si no estamos sophron, tendemos a ser inestables, fuera de control; somos como una montaña rusa emocional, nuestras emociones son controladas por las circunstancias. Nuestro comportamiento y nuestras respuestas tienden a ser controladas por las circunstancias. Así que si tenemos ganas de hacer algo, lo hacemos. Y si no tenemos ganas de hacerlo, no lo hacemos.

Eso tiene que ver con levantarse de la cama, con la forma de comer, con la forma en que respondemos a la gente difícil —impulsadas por nuestras emociones. Tiene que ver con cambios de humor, depresión crónica; todas estas cosas pueden ser evidencias de no tener un sano juicio. Estas mujeres son propensas a los estallidos emocionales o a grandes variaciones de subidas y bajadas emocionales. Esos pueden ser indicios de que no estamos teniendo dominio propio; no tenemos una forma sana de pensar.

Una mujer que no es sophron tratará siempre de escapar de sus problemas; hará cualquier cosa para evitar el dolor y las dificultades en la vida. Ella pudiera hacerlo en la forma en que come, o bebe, o se medica a sí misma, tratando de librarse del dolor, en lugar de enfrentarlo y tratar con él a la manera de Dios.

Una mujer que no es sophron tiende a ser fácilmente provocada. Puede perder los estribos con facilidad, puede tener un problema con la ira o mal genio. Otras lo guardan en su interior, acumulando o internalizando ira contra las personas en sus corazones. Puede ser hacia adentro o hacia afuera. Puede explotar, o puede guardarlo por dentro, pero es una evidencia de no ser sophron.

Una mujer que no es sophron tenderá a desmoronarse en una crisis o cuando recibe una mala noticia. Ella puede ser una persona temerosa. Cuando la vida no funciona —algo que muchas veces ocurre, de diversas maneras. Cuando la vida no funciona, una mujer que no es sophron tenderá a enojarse, o a llenarse de resentimiento, de miedo, o a deprimirse; a perder las esperanzas.

Una mujer que no es sophron dirá lo que pase por su cabeza sin pensar. Simplemente va a salir por su boca. Ella va a dejarlo escapar de sus labios. Ella es rápida para expresar su frustración o su ira, o para ventilarla. Ella puede ser muy obstinada, rápida al hablar o argumentativa; ella tiene que tener la última palabra.

Una mujer que habla con palabras ásperas, fuertes o groseras; de forma vulgar o profana, evidencia de que ella no es sophron—ella no tiene buen entendimiento. A veces, las mujeres que no son sophron, se expresan de otra forma: no hablan o no se sienten cómodas hablando con los demás porque están demasiado preocupadas por lo que otros piensan, o por lo que los demás piensan de ellas. No son sophron, por lo que se quedan paralizadas. Ellas no pueden hablar.

De manera que también vemos que esto afecta nuestro comportamiento. Una mujer que no es sophron, su vida tenderá a estar fuera de orden. Habrá caos y confusión. Su comportamiento puede ser impredecible. Ella puede ser moralmente descuidada, en vez de cuidadosa. Si ella no es sophron, carece de discreción, puede ser coqueta y sensual, o fácilmente desviada sexualmente, y ella puede hasta llegar a llevar a otros por el mal camino.

La mujer de Proverbios 7, la esposa adúltera, la mujer seductora—si vas atrás y examinas ese pasaje, esta mujer definitivamente no es sophron. Una mujer que no es sophron tiende a posponer las cosas, a aplazar las tareas que no le agradan o que son difíciles—juego ahora y trabajo más adelante, si tengo que hacerlo. Eso no es sophron, no es sobria o sensible, no tiene dominio de sí misma en su pensamiento.

Una mujer que no es sophron puede ser entregada a los excesos y a los extremos en su comportamiento, o puede vivir una vida frívola. Ella puede ser amante de los placeres vanos. Ella vive para la diversión, vive para el placer. Ella está consumida por las cosas que son temporales y terrenales, en lugar de las cosas que son espirituales y eternas.

Ella cede fácilmente a la tentación. Por supuesto, la primera persona que viene a mi mente es Eva, la madre de todos nosotros, que no era sophron. Como resultado, ella se dejó llevar por sus emociones y por lo que —a su entender— era mejor, aunque al final era una necedad y terminó pecando y haciendo decisiones insensatas y pecaminosas.

Una mujer que no es sophron tendrá que luchar para desarrollar disciplinas constantes y rutinas en su vida. ¿Cuántas de nosotras luchamos aún con la constancia en áreas prácticas, como en nuestra vida devocional? Esa constancia o falta de ella es una evidencia de si somos o no sophron—de si tenemos dominio propio.

Aquí hay una que me ha dado mucha convicción. Una mujer que no es sophron tiende a distraerse fácilmente, saltando de una cosa a otra. La incapacidad para enfocarse o concentrarse o para terminar una tarea es una evidencia de no ser sophron.

Una mujer que no es sophron podrá disfrutar del entretenimiento vacío, del entretenimiento hueco. La palabra diversión significa «sin pensar». No es que cualquier entretenimiento o diversión sea malo, pero ¿qué de bueno tiene el entretenimiento frívolo, sin sentido o vano? Convertirse en una adicta a la televisión, que solo vive para ser entretenida—esto es una mujer que no tiene buen entendimiento.

Una mujer que no es sophron tiende a desperdiciar su vida, tiende a desperdiciar el tiempo. Come, bebe, regocíjate, vive el momento. ¿No es así como muchas de nosotras tendemos a vivir, solo por el momento,sin pensar a largo plazo; en el futuro, en la próxima generación; en las implicaciones de las decisiones que estamos tomando hoy?. No es sophron. No es sensata, no tiene buen entendimiento.

Una mujer que no es sophron puede tomar decisiones basadas en sus propios sentimientos o en lo que es más fácil o más cómodo, en lugar de lo que es sabio, prudente y bueno.

Una mujer que no es sophron manejará sus anhelos no cumplidos, que todos tenemos, siendo demandante, tomando el asunto en sus propias manos, tal vez haciendo rehenes de los demás.

Podríamos seguir y seguir, pero permítanme decir que en última instancia podemos justificar cualquier tipo de comportamiento irracional, violento, o corrupto hasta el extremo, si no somos sophron, si no somos razonables, si carecemos de un sano juicio.

Ahora, por el contrario —y me voy a mover a través de esto rápidamente. Una mujer que es sophron tiene dominio propio, tiene sano juicio, y presenta las siguientes características —todo lo contrario de lo que hemos estado hablando en estos últimos instantes. Si ella es sophron, su corazón y sus pensamientos están fundamentados en la Palabra y en los caminos de Dios.

La Palabra de Dios y sus caminos construyen límites en su vida. Por otro lado, en el caso de la mujer que no es sophron, su vida es como un río en la etapa de la inundación. No hay límites, está fuera de control—y es capaz de hacer mucho daño a mucha gente.

Pero para una mujer que es sophron, la Palabra de Dios, la verdad de Dios, los caminos de Dios ponen límites a su vida. Por lo tanto, ejerce moderación y autocontrol en todos los ámbitos de su vida y en sus pensamientos. Ella lleva cautivo todo pensamiento a la obediencia de Cristo. Ella no permite que ideas no autorizadas construyan un nido en su mente.

Ella ejerce moderación en relación a la lengua. Ella habla con palabras puras y amables, palabras medidas. Es lenta para hablar. Piensa antes de hablar, no solo habla impulsivamente.

Piensa en Proverbios 29:11 donde se muestra este contraste. «El necio», por un lado, es una persona que no es sophron, “da rienda suelta a su ira, pero un hombre o una mujer sabia», que es sophron, “la reprime».

Una mujer que es sophron ejercita la moderación en su alimentación. Ella es moderada. Ella come para vivir en vez de vivir para comer. Es también moderada en sus gastos. Ella no gasta el dinero que no tiene. Cuando gasta dinero, piensa en términos de los valores eternos.

Ella es moderada y restringe sus reacciones, no se irrita fácilmente, es lenta para enojarse. Es emocionalmente estable. Ella puede estar en calma bajo presión. Ella usa su tiempo con propósito. Ella es unabuena administradora. Ella es moralmente casta y pura. Tiene una vida bien ordenada. Ella tiene un buen juicio; la capacidad de resolver problemas difíciles.

Cuando se enfrenta a una crisis, como todas tendremos que hacer—y realmente, si eres una madre o una esposa, o una empleada, o una estudiante, todos los días te enfrentas a minicrisis. Así que ya sea en las minicrisis o en las crisis más importantes de su vida, la mujer que es sophron mantiene el ánimo. Ella tiene buen entendimiento. Ella sabe qué hacer. Ella no pierde los estribos bajo presión. Ella no se desmorona. Su confianza está en el Señor.

En las Escrituras vemos muchas veces cómo describen esto. En mi tiempo de quietud hace varios días estaba meditando sobre el Salmo 57, donde David es muy realista acerca de las cosas que debe enfrentar. Él dice: «Mi alma está entre leones; tengo que acostarme entre los que vomitan fuego; entre los hijos de los hombres, cuyos dientes son lanzas y saetas, y cuya lengua es espada afilada…Han tendido una red para mis pasos” (versículos 4-6).

Él está en problemas. Él está en medio de una crisis. ¿Pero qué es lo que él dice? Salmo 57:7, “Firme está mi corazón, oh Dios, mi corazón está firme; ¡cantaré y entonaré salmos!”

En medio de la crisis, una persona que es sophron está tranquila y responde y piensa de forma ordenada. La mujer sophron es capaz deresponder con fe frente al miedo cuando se enfrenta a retos. Ella guarda su corazón. Ella guarda su mente. Ella es cuidadosa y exigente con relación a lo que lee, lo que ve y lo que le permite entrar en su mente.

Ella evalúa lo que lee, lo que oye y lo que otros dicen a la luz de las Escrituras, no solo piensa si se siente bien acerca de esto, pero si esto es verdad de acuerdo a la Palabra de Dios. Está mentalmente disciplinada. Ella es capaz de resistir la tentación. Es capaz de posponer la gratificación.

Su comportamiento es controlado por el Espíritu de Dios y por sus convicciones y no por circunstancias y emociones. La mujer que es sophronvive centrada en Dios y en otros. Ella vive a la luz de la eternidad. Eso es lo que determina sus opciones y sus reacciones. Es diligente y fiel en el cumplimiento de sus responsabilidades. Trabaja primero y juega más tarde.

Ella es modesta en su vestimenta y en su comportamiento. Ella vive una vida reflexiva e intencional. Ella no solo va a la deriva o con la corriente. Ella es intencional sobre su vida. Ella está dispuesta y es capaz de soportar las dificultades en aras de una ganancia o recompensa mejor.

Cuando la vida no funciona, la mujer que es sophron espera en Dios de todos modos. Su corazón está firme. Ellapuede dar gracias en todas las cosas. Ella experimenta la gracia en el medio del fuego. Basasus decisiones en lo que es prudente, sabio y bíblico, incluso en lo que respecta a las decisiones difíciles. Ella es capaz de orar.

El Espíritu de Dios controla su carne en lugar de lo contrario. Ella está espiritual y moralmente alerta. Su corazón y su mente están siempre—siempre bajo la vigilancia y la protección del Espíritu de Dios, la verdad de Dios, y la verdad de la Palabra de Dios.

Creo que hemos ido sobre estas características demasiado rápido, pero, ¿has captado la idea? ¿Eres una mujer sophron? Quizás me digas, “Bueno, depende qué día, a qué hora, o en qué circunstancia.”

Yo puedo estar actuando de una manera muy sophron o pensar de una manera muy sophron mientras estoy en la mitad de mi tiempo de quietud o en la primera hora de la mañana. Pero luego, dos horas o diez minutos más tarde, puedo actuar como una mujer salvaje, fuera de control. ¿Qué pasó?

Algunas dirán: «Bueno, es que mi hijo hizo tal cosa…” o, “Es que se produjo esta o aquella llamada telefónica” o, «Me llegó este correo electrónico… o no me llegó…” En fin, sucedió que volví a pensar de una manera que no era la correcta o juiciosa.

Y así vamos hacia delante y hacia atrás. Acabo de empezar a ver y a evaluar en mi propia vida, ¿es esto sophron? ¿Es esto de buen entendimiento? ¿Es este pensamiento sensato? ¿Es mi forma de pensar en esta circunstancia prudente, o imprudente?

Carmen: Nancy Leigh DeMoss nos ha mostrado la importancia de desarrollar un sano juicio y buen entendimiento. Es parte de esta serieEl hermoso diseño de Dios para la mujer: Viviendo Tito 2:1-5. Si te has perdido parte de esta serie puedes escucharla al visitar www.AvivaNuestrosCorazones.com.

Tito 2 nos ha estado ofreciendo una increíble cantidad de valiosa doctrina. Se trata de una ayuda práctica para resolver temas de este tiempo. Continuaremos con esta serie sobre Tito 2, investigando lo que dice acerca de la vida de pureza en un mundo promiscuo.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de la Biblia de Las Américas a menos que se indique lo contrario.

1Zodhiates, S. (2000, c1992, c1993). The Complete Word Study Dictionary: New Testament (electronic ed.) (G5182). Chattanooga, TN: AMG Publishers.

Mi Vida Es Cristo

Sovereign Grace Music

Eres Dios ℗ 2012 Sovereign Grace Music

Una mujer que no tiene buen entendimiento:

• Es impulsiva.

• Carece de discreción.

• Sigue las filosofías mundanas.

• Es conducida por su carne.

• Falta de seguimiento.

• Centrada en sí misma.

• Falta de contentamiento.

• Sus emociones son controladas por las circunstancias.

• Busca escapar de los problemas.

• Es fácilmente provocada.

• Se desmorona en las crisis.

• Fácilmente pierde la esperanza.

• Dice lo que piensa sin pensarlo primero.

• Es muy testaruda.

• Habla de manera brusca, profanando o de forma grosera.

• Se preocupa demasiado por lo que piensan los demás.

• Tiene un comportamiento impredecible.

• No tiene prudencia moral.

• Es postergadora.

• Tiende a los extremos.

• Busca placeres.

• Se distrae con facilidad.

• Cae fácil ante la tentación.

• Lucha para desarrollar disciplinas constantes en su vida.

• Disfruta de entretenimiento frívolo.

• Busca las salidas fáciles.

• Piensa en el corto plazo en lugar de ver las consecuencias a largo plazo.

• Es demandante.

• Malgasta el tiempo.

• Toma decisiones basadas en lo que es más fácil.

Una mujer de buen entendimiento:

• Se refrena en…

• Sus pensamientos

• Su lengua

• Su alimentación

• Sus gastos

• Sus reacciones

• Mantiene la calma bajo presión.

• Invierte su tiempo con propósito.

• Es buena administradora.

• Es moralmente casta.

• Tiene una vida ordenada.

• Tiene buen juicio.

• No pierde el control bajo la presión.

• Responde con fe ante el temor.

• Guarda su corazón y su mente.

• Evalúa lo que lee y lo que escucha a la luz de las Escrituras.

• Es mentalmente disciplinada.

• Resiste la tentación.

• Es capaz de retrasar la gratificación.

• Demuestra una vida centrada en otros.

• Es diligente y fiel en sus responsabilidades.

• Es intencional.

• Es modesta en su vestir y comportamiento.

• Su esperanza está en el Señor.

• Da gracias en todo.

• Toma decisiones sabias y bíblicas.

• Ora.

• Demuestra que el Espíritu controla su carne.

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