3/4 – Abrazando el llamado de Dios en los años dorados

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Mirando hacia atrás después de 80años

Entrevista con Kay Arthur

3/4 – Abrazando el llamado de Dios en los años dorados

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Carmen : Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss, en la voz de Patricia de Saladín.

Los últimos dos días, Kay Arthur ha estado compartiendo con nosotros su pasión por la Palabra de Dios. Hoy, ella nos da un ejemplo de cómo abordar las últimas temporadas de la vida. Es la tercera parte de una serie titulada, “Mirando hacia atrás Después de los ochenta”.

Nancy : Ha sido un gozo tener esta conversación con mi querida amiga —mi amiga de toda la vida—Kay Arthur, mientras acaba de celebrar su cumpleaños. Ella no es una extraña para muchas de nuestras oyentes. Muchas de ustedes han hecho los estudios bíblicos de Precepto, los estudios inductivos de la Biblia, y te han enseñado a amar la Palabra de Dios.

De hecho, cuando grabamos esta serie originalmente en inglés, invitamos a la gente a publicar en Facebook lo que les gustaría decirle a Kay o qué le gustaría preguntarle. Una de nuestras oyentes escribió y dijo, “Me encanta Kay Arthur. Le doy gloria al Señor en primer lugar, y luego a Ministerios Precepto, por ayudarme a aprender a estudiar la Biblia”.

Kay, yo sé, miles y miles de personas en todo el mundo podrían decirte lo mismo —y quisieran decírtelo esta semana habiendo celebrado tu cumpleaños recientemente. Así que, gracias por este ministerio, y gracias por no jubilarte a los sesenta y cinco años, o en algún momento hace mucho tiempo. Gracias por estar ahí y por mantenerte fresca.

Kay Arthur: Bueno, conoces el versículo que dice, en esencia, que no hay jubilación en tiempos de guerra. Y yo realmente creo que es tiempo de guerra. Creo que vamos a enfrentar una guerra en nuestra nación como nunca hemos visto antes, si caminamos con el Señor, si nos aferramos a Su Palabra en medio de esta generación maligna y perversa.

Así que no hay jubilación. Me retiraré cuando Dios me lleve a casa o me haga incapaz de hacer nada —estoy orando para que no me pase a mí. Estaré en la línea de batalla hasta entonces.

Nancy : Has sido una gran inspiración y un ejemplo para muchas de nosotras, las mujeres más jóvenes y siervas del Señor el ver personas como tú y dicen, «Si Dios puede darle la gracia de hacer esto a su edad madura, Él me puede dar la gracia para permanecer en la carrera, en la batalla y mantenerme fiel. Tú has sido una inspiración para mí. Quiero que hablemos hoy de algo que algunas personas no se sienten cómodas hablando, pero yo sé que tú sí…el tema es todo este asunto del envejecer.

Estoy buscando aquí en el Salmo 92, ese maravilloso pasaje que comienza en el versículo 12. Permítanme leerlo. Dice así.

El justo florecerá como la palma, crecerá como cedro en el Líbano. Plantados en la casa del Señor, florecerán en los atrios de nuestro Dios. Aún en la vejez darán fruto; estarán vigorosos y muy verdes, para anunciar cuán recto es el Señor, mi roca, y que no hay injusticia en Él.

¡Me encanta esa descripción!

Kay : ¡A mí también me encanta! ¿Estás tratando de decirme que soy sensible o que estoy emocionándome?

Nancy: Estoy tratando de decirte que estoy feliz que todavía estés floreciendo, creciendo, sirviendo y siendo fructífera. Porque eso me da ánimos, veo algunas personas que tienen como una fecha de vencimiento, o algo así. Llegan a cierta edad y salen fuera de servicio y ya no son intencionales en buscar al Señor y en servir al Señor.

Pero sin embargo Kay tú has modelado para nosotras lo que pienso es un enfoque mucho más bíblico, y eso es: fiel a la lucha, fiel a la fe, y fiel hasta el final. Por eso quiero hablar acerca de cómo enfrentar la vejez. Tú dijiste hace un par de días en nuestra conversación, que es difícil para ti imaginar que has sobrepasado los ochenta.

Mientras piensas años atrás, ¿Alguna vez tuviste algún miedo o aprehensión acerca de la idea de envejecer, o es algo que estabas esperando con gran alegría?

Kay: No, no he tenido ningún miedo o aprehensión acerca de envejecer. Mi preocupación siempre ha sido terminar bien, que voy a ser capaz de decir como dijo Pablo en 2da a Timoteo 4, “que he peleado la batalla, he guardado la fe, he terminado la carrera”. Esa ha sido mi preocupación. La vejez no me molesta.

Chicas, quiero que sepan que yo solía estar tan cansada, de hecho, me escucharías en las grabaciones anteriores decir que me sentía como si el colchón tuviera un imán que me halaba hacia él. Hubo un período – quizás no lo sabía en ese momento- que estaba pasando por la menopausia, supongo. No dejaba de pensar que tenía gripe. Jan Silbius me decía, “Estoy tan cansado de escucharte decir que tienes gripe”.

Bueno, yo le dije: «Entonces vamos, deletréalo al revés. Tengo epirg».

Miro hacia atrás y pienso, yo estaba tan cansada en esa época. No estoy tan cansada como lo estaba durante ese período de tiempo. Quiero decirle a las mujeres «Mantente en la carrera, no te desanimes, muchacha”.

Nancy : Eso me recuerda lo que dice Isaías capítulo 40, que “los que esperan en el Señor tendrán nuevas fuerzas”. Y eso es exactamente lo que tú has estado experimentando, incluso de una manera física.

Kay : ¡Así es! ¡Exactamente! Sin embargo, yo estoy haciendo otras cosas. He perdido peso. He estado usando mi caminadora. Conseguir estar en la caminadora durante treinta minutos, cuando estoy tan ocupada estudiando y escribiendo y sirviendo en el ministerio, es demasiado difícil. Bueno racionalizando diez minutos tres veces al día. Así que me estoy cuidando a mí misma. Tomo jugo de frutas y verduras, todos los días—he estado haciéndolo desde hace once años.

Muy pocas veces tengo lo que estoy lidiando mientras te hablo ahora Nancy—toda esta congestión en mi pecho. Trato de comer de manera inteligente. Estoy cocinando más verduras y comiendo más frutas, y cosas por el estilo. Así que me estoy cuidando a mí misma. Creo que algunas mujeres mayores comienzan a ponerse tantas joyas, o empiezan a hacer una serie de cosas con su maquillaje, que no aciertan; no se terminan de ver bien… Así que estoy tratando de presentar a una persona que está cuidando completamente de su templo, para ser un ejemplo entre las creyentes, y caminar en la forma en que Dios quiere que yo camine.

Lo que me emociona es ver a esas jóvenes adolescentes y las chicas en edad universitaria, decir en sus veinte y treinta años, «Yo quiero ser como tú cuando llegue a tener ochenta o cuando llegue a ser lo que sea”.

Nancy : Yo también quiero ser como tú ¿Qué les dirías a aquellas mujeres jóvenes que quieren estar renovadas, llenas de vida y fructíferas a la edad de ochenta años? ¿Qué consejo les das ahora que están en sus veinte o treinta o cuarenta años, que pueda ayudarlas?

Kay : Les diría que en primer lugar, «la Palabra», y tú sabes eso que es siempre, siempre la clave de todo. Es la salud de nuestros huesos. Así que yo diría que «la Palabra», luego les diría que vivir de acuerdo con la Palabra, porque el estrés realmente te agota, y el pecado realmente te agota! Te agota, y tendrá sus consecuencias, por lo que deseas vivir con rectitud. ¿Quieres reír?. ¿Quieres tener un sentido del humor para que puedas reírte de ti misma?

Nancy: Una de las cosas que he visto en las mujeres, Kay, a medida que envejecen es que algunas se ponen muy dulces y más amables y otras se ponen de mal humor e irritables y negativas. He visto ambas clases y he pensado, bien, yo sé cuál es mi inclinación, personalmente, sería probablemente inclinarme más hacia lo negativo, especialmente mientras ves las cosas que van cambiando. Pero la verdad es que quiero llegar a ser más amable, más dulce, más tierna.

¿Cómo evitar convertirte en una anciana negativa, criticona, que se resiste al cambio? ¿Cómo convertirte en otro tipo de mujer?

Kay: Me he sentido igual. Quiero llegar a ser más dulce, quiero ser más como Cristo. Pienso que tú determinas, como dijiste que has determinado, que ésta es la forma en que quiero ser. 2da de Corintios 5:9: «Por eso, ya sea presentes o ausentes, ambicionamos serle agradables».

Creo que cuando las mujeres se enfrascan en sus formas, creo que se aíslan de la sociedad. Cuando mi hijo estaba en reposo después del derrame, yo iba allá y mi corazón se quebrantaba. Desearía que hubiera más de mí que pudiera hacer más. Pensé: “Estas personas están sentadas aquí en el pasillo alrededor de la estación de enfermeras -sin hablar con nadie -cabezas inclinadas, hombros hacia abajo, y nadie está hablando con ellos ni estimulándolos, ni nada” .

Si quedas incapacitado, siempre puedes orar. Pero yo creo que es importante, a medida que envejeces, determinar que no vas a envejecer. Determinar que no vas a pensar en ti misma como vieja. Piensa en ti como «experimentada», piensa en ti misma como «aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos».

¿Sabes cuál es mi pasión?

Nancy: ¡Dímela, dímela!

Kay: Mi pasión se encuentra en 1era de Crónicas capítulo 12. Saúl está muerto y David toma el trono y toma a Jerusalén, entonces Dios se detiene en Crónicas y habla de este ejército de hombres valientes que ayudaron a David en la guerra (que se escribe después del cautiverio, de manera que puedan aprender las lecciones).

La Escritura dice que “vinieron a David en Hebrón para transferirle el reino de Saúl él [y esto es lo que me gusta] conforme a la palabra del Señor” (v. 23).

Estamos viviendo entre la primera venida de Cristo y su segunda venida. En la primera venida, Él vino como el Cordero, y en la segunda venida como un León. Él vino en la primera venida como un sacrificio y en la segunda vendrá como Rey. Su venida está cada vez más y más cerca. En 1ero de Crónicas 12:32 es donde encuentras los hijos de Isacar. Ellos le están diciendo a los diferentes hombres de las diferentes tribus. . . Eran hombres que entendían los tiempos, con el conocimiento de lo que Israel debía hacer.

En Lucas 12 Jesús comienza a preparar a los discípulos para el sufrimiento, y les decía: “Ahora, no teman. Les daré lo que necesitan”. Entonces Él concluye todo mientras se dirige a esta gran multitud y dice: “¡Hipócritas! Sabéis examinar el aspecto de la tierra y del cielo; entonces ¿por qué no examináis este tiempo presente?”.

Necesitamos discernir los tiempos. Tenemos que estar en los negocios de Dios. Si algo va a mantenerte joven, a mantener a la vanguardia, es ver lo que está pasando en la cultura y al verlo tomar tu cruz y seguir. No importa lo que te cuesta, incluso si la gente se aleja de ti. . . He tenido gente que se va cuando enseño, porque estoy sosteniendo fuerte la Palabra de Vida, porque estoy diciendo, “Esto es lo que Dios dice”.

Nancy : Kay, como mujer adulta tuve esta idea en mi cabeza de que a medida que envejeciera -fuera lo que fuera- iba a tener menos dificultades con la tentación, con los pecados que me acosan. A medida que me he ido haciendo mayor, me he dado cuenta que a veces la batalla es más intensa, no menos. Creo que me ha sorprendido un poco. Me pregunto lo que has encontrado. ¿Batallas con más o con menos tentación, con pecados que nos asedian, como mujer mayor -cómo ha cambiado eso para ti?

Kay : Creo que las tentaciones de una mujer mayor tienen más que ver con lo que eres, tal vez con orgullo, o “es a mi manera o mi forma”. Pienso que la tentación sexual disminuye, pero creo que la tentación aumenta con cualquier cosa que pueda venir del área del orgullo o autosuficiencia o «puedo hacerlo», o «Yo no voy a tomar o aguantar esto», o «tengo derecho. . . «

Nancy : Kay y ¿Qué hay de las presiones? Tú has mencionado anteriormente en esta conversación que has atravesado grandes presiones en este punto de tu vida. Y a veces creo, como mujeres jóvenes, creemos que la vida será más fácil, y sin embargo, has pasado por algunos capítulos muy difíciles en tu vida durante todos tus años. ¿Eso te llegó como una sorpresa? O ¿Estabas preparada para eso?

Kay : No, no ha sido una sorpresa. Una de las cosas de las que estoy consciente, por la forma en que estudio y debido a lo que estudio, es que el sufrimiento, las pruebas y las tentaciones siempre están ahí, porque vivimos en un cuerpo de carne. Siempre están ahí porque esa es la manera que Dios utiliza para refinarnos.

Por lo tanto, cuando estoy sentada en la oficina del doctor y el doctor le dice a mi esposo que tiene Alzheimer, te rompe el corazón. Te rompe el corazón, especialmente si tú entiendes la enfermedad. Cuando esas presiones vienen, son pruebas que Dios está usando para refinarme. Si puedo entender que esto es así cuando le vea cara a cara no estaré avergonzada. . .

Voy a estar de pie en el tribunal de Cristo para dar una respuesta por las obras hechas en mi cuerpo. Ese es un temor reverente. «El temor del Señor es el principio de la sabiduría.» Así que temerle, respetarle, confiar en Él, reverenciarlo. . . ¿cuándo se va a mostrar esto? Se va a mostrar en medio de la prueba.

 

Uno de los libros favoritos que he escrito, uno de mis libros de estudio preferidos es “Señor, dame un corazón para Ti”, disponible en inglés. Es uno de mis libros favoritos, no porque yo lo escribí, sino porque es de 2da a los Corintios. Es un estudio devocional que tú puedes tomar y utilizar a través de tu tiempo de quietud, y estarás realmente estudiando 2da a los Corintios. Leyendo donde Pablo desnuda su alma como no lo hace en ningún otro libro, y él las llama «leves aflicciones momentáneas».

Nancy : Aunque no siempre se sienten de esa manera, ¿verdad?

Kay : Yo sé que no se sienten de esa manera. La cosa es, mantener nuestra perspectiva. Es la Palabra que me ayuda a mantener mi punto de vista, y permanecer en la Palabra. Así que cuando leí eso, y luego estoy leyendo en Hechos que ellos apedrean a Pablo y creen que está muerto, y luego se levanta y vuelve a entrar en la ciudad—a veces eso es lo que yo misma hago.

Me siento en mi habitación, en este hermoso entorno tranquilo, y tengo mi Biblia. Yo no voy a ir a la cárcel (todavía), yo no voy a ser perseguida (todavía). Hablarán de mí, pero mi libertad no está amenazada todavía. Creo que va a venir, yo creo que viene para los Estados Unidos. Así que estoy sentada aquí, y tengo gente en Uzbekistán, veintiuna de ellas enfrentando juicios, yendo al bosque con el fin de adorar a Dios, pagando multas. Algunos de nuestros hombres sirios están desaparecidos.

Estamos sacando un estudio inductivo de la Biblia en árabe, para que cuando lleguen a tener una Biblia, sepan cómo estudiarla, no qué creer —porque si estudian en la manera correcta, sabrán qué creer. Y pienso, “¡Dios, aquí estoy orando por estas personas. Mira donde estoy sentada! Mira el armario de ropa que tengo. Mira la comida que tengo, mirar el coche que tengo, mira la casa que tengo” [me dan ganas de llorar].

Tengo refugio y alimento. Tengo ropa. Y aquí están mis hermanos y hermanas en Cristo. .

Nancy : Mientras estás compartiendo, Kay, estoy pensando en ese pasaje de Hechos capítulo 20 donde el apóstol Pablo estaba hablando a los ancianos de la iglesia de Éfeso. Él dijo: “Voy a Jerusalén, sin saber lo que allá me sucederá, salvo que el Espíritu Santo solemnemente me da testimonio en cada ciudad, diciendo que me esperan cadenas y aflicciones”. (vv 22-23)

Piensas: ¿Cómo soportar eso? ¿Cómo consideras que eso es una «leve tribulación momentánea?» ¿Cómo mantienes el curso? ¿Cómo no te rindes? ¿Cómo no tiras la toalla?” Y creo que el próximo versículo, que era el versículo lema de mi padre, Hechos capítulo 20 versículo 24, nos da la razón. Él dice: «Pero yo no considero mi vida digna de valor, como valiosa para mí misma, con tal que acabe mi carrera y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del Evangelio de la gracia de Dios” (parafraseado).

Él está diciendo, “Eso es todo lo que importa”.

Kay : Eso es todo lo que importa, es todo lo que importa. Si podemos mantenerlo como que eso es todo lo que importa, entonces, la vejez no es tan mala, porque Él está diciendo: «Quiero terminar mi carrera. Quiero terminar el ministerio”—y esto es lo que necesitamos ver—“lo que recibí del Señor Jesús”.

Algunas veces me preocupo porque todo el mundo está buscando un ministerio. Para ellas, un «ministerio» es escribir un libro y estar en una plataforma o ser bien reconocida y ¡eso no es todo! Creo que tienes razón. En 2da a los Corintios capítulo 4, donde dice: «Mientras espero, no en las cosas que se ven. . . «Yo miro al espejo y veo una arruga (¡se supone que debo tener arrugas!). Parte de esto viene con la vejez, ¡y eso está bien! Es parte de la vida.

Pero todo lo que queremos hacer—y me encanta en Filipenses, cuando Pablo está en prisión, y no realmente seguro, en ese primer capítulo, si se le va a permitir quedarse o si Dios lo va a llevar a casa. Por lo tanto, Pablo dice en Filipenses capítulo 1—hablando de que él quiere que ellos oren por él, porque las personas están tratando de causarle sufrimiento en su prisión. Él dice: «¿Entonces qué? Que de todas maneras, ya sea fingidamente o en verdad, Cristo es proclamado; en esto me regocijo, sí, y me regocijaré.» Él dice: «Yo sé que esto resultará en mi liberación mediante vuestras oraciones, y [me encanta esto] la suministración del Espíritu de Jesucristo «(vv. 18-19).

Si solo nos diéramos cuenta de todo lo que tenemos a través del Espíritu Y entonces él dice esto -y me encanta esto, «Conforme a mi anhelo y esperanza de que en nada seré avergonzado, sino que con toda confianza, aun ahora, como siempre, Cristo será exaltado en mi cuerpo, ya sea por vida o por muerte. Pues para mí, el vivir [la vejez y las arrugas -no, él dice, para mí el vivir es] Cristo, y el morir es ganancia «(vv. 20-21).

Y luego dice: «Pero si el vivir en la carne, esto significa para mí una labor fructífera, entonces, no sé cuál escoger «(v. 22). Así que, la muerte no es una enemiga. La muerte es, “Bienvenida a casa”. El Salmo 116:15: dice “Estimada a los ojos del Señor es la muerte de sus santos”. El miedo ha sido sacado de la muerte, así que cuando me acerco a la muerte, como el verso de tu papá -quiero terminar mi carrera. Quiero oír de Él, “Bien hecho, mi sierva buena y fiel”.

No quiero estar avergonzada, yo no quiero retroceder avergonzada en Su venida. Pienso en Lucas 19 y cómo un hombre se lleva la mina que el Señor le ha dado y lo envuelve en un pañuelo, y le da lo mismo cuando Él regresa. Y Jesús le recrimina acerca de eso.

Muchas personas están sentadas en la iglesia y no están haciendo nada. Tenemos tiempo para todo tipo de cosas, pero no «tenemos tiempo» para estudiar la Palabra de Dios, para profundizar y dejarla que se profundice en nosotras, y eso me apena. Pienso que la cosa más fundamental que cualquier cristiano puede hacer —creo que esto es primordial— es sentarse a los pies de Dios, en la Palabra de Dios, con Dios como tu maestro -enseñándote «precepto por precepto» lo que Él quiere que hagas, creas y vivas.

Carmen: Kay Arthur ha estado hablando con Nancy Leigh DeMoss, con motivo de su reciente cumpleaños.

Nos gustaría que tú conozcas la Palabra de Dios, precepto por precepto, como Kay estaba hablando. Visita el ministerio Precept Ministries. Encontrarás allí herramientas para estudiar la Palabra de Dios.

Mañana Kay Arthur estará de regreso, explicando por qué ella quiere que sus últimos años cuenten. También te animará a hacer que cada día cuente. Por favor, regresa a Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se cite otra fuente.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

2/4 – Sentada a los pies de Jesús

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Mirando hacia atrás después de 80años

Entrevista con Kay Arthur

2/4 – Sentada a los pies de Jesús

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Carmen Espaillat: Antes de comenzar el programa de hoy de Aviva Nuestros Corazones, queremos recordarte acerca de nuestra primera conferencia de Mujer Verdadera a celebrarse los días 26-27-28 de febrero del año próximo en Santo Domingo, República Dominicana.

Espero que puedas asistir y que traigas a muchas mujeres contigo.

La conferencia de Mujer Verdadera está diseñada para mujeres que tienen un corazón para alcanzar otras mujeres con la verdad de la Palabra de Dios.

Si eres una maestra bíblica, si eres una líder de un grupo pequeño, esposa de pastor, o simplemente una mujer que ama ayudar a otras mujeres, esta conferencia va a ser de mucho beneficio para ti.

Nancy estará en esta conferencia de Mujer Verdadera, junto a los maestros bíblicos, Crawford & Karen Loritts y Mary Kassian. Dannah Gresh le estará hablando a las mujeres jóvenes.

Josh Davis, Jonathan & Sarah Jerez, así como Dámaris Carbaugh estarán dirigiéndonos en tiempos especiales de adoración.

Podrás obtener muy pronto toda la información acerca de cómo registrarte, al visitar AvivaNuestrosCorazones.com.

Espero que puedas asistir para buscar al Señor junto a nosotras, en la Conferencia Mujer Verdadera, aquí en la República Dominicana.

Kay Arthur: Como que no se puede estudiar la Palabra, es la Palabra de Dios, Dios está hablando, esas son palabras que Él ha exhalado, que Él ha escrito, que son tu vida, por supuesto invierte en la Palabra.

Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Nancy continuará la conversación que comenzó ayer. Estamos en el segundo día de una serie de cuatro días llamada “Mirando hacia atrás, después de los ochenta.”

Nancy: En esta semana estoy tan agradecida de tener esta oportunidad de conversar con mi querida amiga Kay Arthur; cuando este programa salga al aire, ella habrá pasado de sus ochenta años. En realidad tuvimos esta conversación hace un tiempo atrás mientras Kay anticipaba su cumpleaños.

Ella ha sido de mucha bendición a muchas de nuestras oyentes y para mí personalmente. Estoy verdaderamente agradecida por la oportunidad de dar honor a esta mujer de Dios y por nuestras oyentes que tienen la oportunidad de aprender de su vida.

Kay, bienvenida una vez más a Aviva Nuestros Corazones.

Kay Arthur: Muchas gracias.

¿Podría contarte una historia por el deseo que tienes por tus escuchas?

Nancy: Sí, por favor.

Kay: Cuando me convertí a la edad de veintinueve años, yo le dije a Dios que regresaría con mi esposo del cual yo estaba divorciada. Aunque él no era creyente, yo le dije a Dios que regresaría con él porque yo sabía que Dios odiaba el divorcio. Pero él se suicidó.

Después me casé con Jack. Nos casamos y fuimos a México. Tenía dos hijos. David nació allí en México donde fuimos misioneros por tres años y medio. Luego tuvimos que dejar el campo misionero porque me enfermé del corazón.

Pero bueno, estaba sentada allí, y estaba trabajando con adolescentes. Estaban conociendo del Señor, y les estaba enseñando la Palabra de Dios. Estaba sentada allí esa mañana en la mecedora y amamantando a David, y me molesté con el Señor. Dije, “Señor, ¿Dónde estabas Tú cuando yo era adolescente? ¿Por qué no dejaste que alguien como yo viniera a mí cuando yo era adolescente? ¿Por qué no mandaste a alguien que me hablara de la Palabra como yo les estoy dando la Palabra a estos adolescentes?”

Dios solo habló a mi corazón – nunca he oído voces audibles o algo así – pero Él habló a mi corazón y dijo, “Yo te salvé cuando quise salvarte, y si paras de quejarte y compartes tu historia, la usaré para ayudar a otros.

Así que, aquí estamos.

Nancy: Y ciertamente Él lo ha hecho.

Kay:  ¿No es maravilloso?

Nancy: Sí lo es. Es una gracia maravillosa. De eso se trata – no solo para nuestros años de juventud sino también al envejecer.

Al recordar, estoy segura que estás reflexionando ahora en tus ochenta y tantos años – porque éste es un cumpleaños que marca un tiempo especial. Me encantan estos tiempos que marcan un momento especifico, y me gusta reflexionar en lo que el Señor ha hecho y dónde me ha traído.

Pero me pregunto Kay, ¿Mientras recuerdas, habrá quizás dos o tres personas – amistades o mentores o personas que te alentaron– que han sido de influencia clave en tu vida, personas que te han ayudado a amar al Señor, a amar Su Palabra, o que han sido usados en una manera especial en tu vida?

Kay: Bueno mi primer mentor en mis primeros años fue un muchacho que comencé a salir con él después que me convertí. Él me trajo la traducción del Nuevo Testamento Phillips, y me trajo biografías de grandes cristianos. Así que yo leí: Hudson Taylor, Robert Murray M’Cheyne, Andrew Murray, Madame Guyon, y muchos más. Ellos fueron mis mentores – Isabelle Kuhn. Y esas biografías fueron las que me guiaron en esos primeros días, aparte de la Palabra de Dios.

Yo diría que las personas con las que he trabajado en este ministerio desde que Dios comenzó Ministerio Precepto, las amistades que Él ha traído a mi vida que todavía son mis amistades, las personas que me han amado con todos mis defectos y han sido amistades fieles: Jan Silvious, Billy Campbell, Tommy Hammil. Yo puedo ir con todas estas personas buenas y decirles que cada una de ellas, solo por sus vidas y solo por su paciencia conmigo y su relación de amistad…

He visto crecer a las personas jóvenes de las cuales he tenido la oportunidad de enseñarles la Palabra de Dios convertirse en esposas y esposos piadosos y maravillosos padres. Eso es lo que diría yo que me ha discipulado. No ha habido ningún individuo que se haya sentado y dicho, “Está bien, ahora yo soy el mentor y tú vas a ser el discípulo”.

Nancy: Mucho de eso pasa de manera natural en el curso de la vida y en el vivir con otros creyentes. Y tú te has convertido en mentora y amiga de un sinnúmero de personas cuyos nombres no sabrás de este lado de la eternidad. Yo sé que muchas de esas mujeres

Quisieran agradecerte.

Kay: Quiero contarte de una pareja: Mia y Costel Obgleski. Son de Rumania. Hace años fui a hablar a la escuela teológica internacional de Cruzada Estudiantil. Dios me dirigió a dar una apasionante ilustración del sufrimiento de un hombre de Rumania.

Cuando terminé de enseñar (un almuerzo siguió después de esto), esta mujer vino a mí y dijo, “Lo que tú dices de Rumania es verdad, pero estas personas no te creen. Realmente no te entienden”.

Yo dije, “¿Cómo sabes?”

Ella dijo, “Yo soy de Rumania.”

Yo le dije, “¡¿Rumania?! Yo quiero ir a Rumania pero el comité que vela por mí no me deja ir porque tienen miedo a que me vayan a meter en la cárcel, pero tú puedes ir por mí.

¿ Sabías que ellos están encargados de nuestro ministerio (Euro Asiático entero? ¿Sabías que todas las personas en mi vida, son el mayor ejemplo para mí de lo que significa ser un discípulo de Jesucristo y a hacer discípulos de otros?

Estamos en 185 países. Muchos de ellos, por esa pareja. Estamos en setenta lenguajes. Muchos de ellos, por esa pareja. Y aquí están, esta pequeña pareja de Rumania, y al venir cargados por su gente, esto es lo que Dios hizo.

Así que cuando me preguntas acerca de mentores, yo fui guiada por el Señor – y mi esposo – a integrarlos en nuestro personal – pero yo integré como parte del personal a personas mucho más capacitadas que yo. Mucho más consagradas que yo. Y ellos son ejemplo para mí, un ejemplo muy precioso para mí.

Así que nunca te enorgullezcas y trates de hacer todo tu sola. Simplemente tienes que ver cómo Dios está tejiendo tu vida junto con otros para cumplir los propósitos de Su Reino.

Nancy: Amén así es, bueno Kay, si por algo eres conocida, es por hacer que la gente se sumerja en la Palabra y enseñarles cómo estudiar la Palabra de Dios. Tienes un mensaje de vida maravilloso. Esto no es teórico para ti. Esto es algo que tú vives, y yo he visto esto vez tras vez a través de los años mientras hemos conversado. Es como que tienes la Palabra en tu sangre. Te tocamos y sale la Palabra de ti. Y a mí me encanta eso.

Mientras piensas en tu pasado, luego de más de cincuenta años de estudiar la Palabra de Dios, profundizando en ella, ¿Qué ves tú como beneficio y bendición del estudio acumulado de la Palabra de Dios por años– algunos de estos textos una y otra y otra vez? ¿Qué diferencia ha hecho eso en tu vida?

Kay: Bueno, ha hecho una enorme diferencia. De hecho, pienso que es la diferencia entre ser un doctor y el paciente, en lo que se refiere a tu Cristianismo. Si conoces la Palabra – Sus Palabras son espíritu y vida. ¿Te acuerdas al final de Deuteronomio cuando Moisés vino y dijo todas estas palabras y los cantos y el pueblo escuchaba?

Luego él dijo, “Fijad en vuestros corazones todas las palabras con las que os advierto hoy, las cuales ordenaréis a vuestros hijos que las obedezcan cuidadosamente, (eso es lo que estás haciendo en tu programa radial) todas las palabras de esta ley. Porque no es palabra inútil para vosotros; ciertamente es vuestra vida. Por esta palabra prolongaréis vuestros días en la tierra adonde vosotros vais” (32:45-46).

En otras palabras, si vives de la manera en que te digo que vivas, vas a vivir por más tiempo en la Tierra Prometida. Cuando desobedeces es cuando te vas a meter en problemas y serás echado fuera.

Así que yo diría que la mayoría de las personas hoy, creo yo, están fallando en su caminar cristiano o están débiles o enfermizos o incapacitados porque no conocen a Dios . En Daniel 11:32 dice, “mas el pueblo (y es en el tiempo de Antíoco Epífanes – el cual fue un tiempo horrible para el pueblo judío – pero él dice mas el pueblo) que conoce a su Dios podrá pararse firme y tomar acción, para hacer proezas para Dios” (parafraseado).

Nancy: Mientras estás compartiendo, Kay, yo sé que es algo que se van a llevar nuestras oyentes de seguro, es que la Palabra de Dios está viva. Es poderosa. No está seca. No es aburrida. Y pienso que mucha gente tiene esa impresión de la Escritura, que es seca y aburrida. Una de las cosas que recuerdo mientras te escucho es que la gente que piensa de esa manera de la Escritura probablemente no la está leyendo y probablemente no la está viviendo como tú lo has hecho.

Parece que una de las razones que la Escritura se ha convertido tan viva para ti es que tú te adentras en ella, pasas tiempo en ella. La estás leyendo, y estudiando una y otra vez. Así es como la Palabra de Dios toma mayor significado en tu vida. ¿No es así?

Kay: Exactamente. El problema es que vivimos en un mundo muy ocupado y mi agenda es igual a la de cualquier persona. Vivimos en un mundo ocupado, pero tenemos que sacar tiempo. Tenemos que sentarnos a Sus pies. Y cuando nos sentamos a Sus pies, lo escuchamos a Él, en un sentido, en realidad se alarga nuestro tiempo. Solo tenemos veinticuatro horas, pero se alarga, hace que nuestro tiempo sea más eficiente.

Me da confianza. Me ayuda a seguir adelante porque yo sé, “Dios lo tiene en control,” o “está bien, esta amiga se portó desagradable, pero Dios lo sabe y yo sé que no fue su intención,” o lo que sea. En otras palabras, yo sé cómo lidiar con la vida.

Por eso es que estoy tan interesada en que la gente estudie la Palabra de Dios inductivamente. Y por inducción, me refiero que van a la Palabra de Dios por ellos mismos. Una de las cosas que me angustia es cuando escucho a líderes de ministerio de mujeres decir, “Oh, no hagas Precepto si tienes niños pequeños”. Bueno, todos tuvimos niños pequeños. Todos crecimos bajo Precepto. Yo tuve a mi hijo a edad avanzada, y tuve niños, pero decir, “No estudies de esta manera; es muy difícil.” No es muy difícil. Solo toma tiempo.

Pero estás pasando tiempo a los pies de Dios. Él nos dio sesenta y seis libros, Nancy. Y continúo diciéndole a la gente, “Si Él nos dio sesenta y seis libros, Querida, ¿Cuántos crees que Él quiere que conozcamos?”

Ellas me responden “sesenta y seis”.

Y yo dijo, “¡Sí!” Y necesitas conocerlos”.

Cuando Dios habla libro por libro, cada libro tiene un propósito. Cada libro tiene una estructura. Cada libro tiene un mensaje, y no es que quieras obtener un mensaje general. Tú quieres que esas palabras que son espíritu y vida cobren vida en ti, que te guíen.

Me encanta el Salmo 119. El versículo 102 dice esto: “No me he desviado de tus ordenanzas, porque Tú me has enseñado.” El desviarse de Sus ordenanzas es cuando yo cargo culpabilidad o cuando yo pienso que Dios no me ha perdonado. (Tú has escrito un libro excelente acerca del perdón.) Pero cuando pienso que Dios no me ha perdonado, o yo digo, “Bueno, no puedo perdonarme a mí misma”.

Necesitamos conocer y creerle a Dios. Cuanto más lo conocemos, más capaces seremos de creerle y podremos caminar como más que vencedores. Él habla acerca de vencedores. En Apocalipsis, en las cartas a las iglesias, cada una termina con un mensaje al vencedor. Un vencedor no es un súper cristiano. Un vencedor es un cristiano. Si eres un cristiano, eres un vencedor. “esta es la victoria que ha vencido al mundo (1ra de Juan dice) nuestra fe.”

Es tomar a Dios por Su Palabra. Pero no puedes hacer eso si no la conoces.

Nancy: Kay, al comenzar tu día y entrar en la Palabra – no solo cuando estás escribiendo estudios para otras personas – danos un vistazo de cómo se ve tu tiempo con el Señor en Su Palabra al sentarte a Sus pies. ¿Tienes un lugar especial a dónde vas para hacer eso? ¿Hay un tiempo en particular? ¿Podrías darnos un vistazo de cómo se ve eso para ti?

Kay: Claro que sí. Cuando me levanto, me hago una taza de café, y me voy y tengo mi Biblia allí. Tengo mis marcadores, y tengo dos sillas. Me siento en una o la otra dependiendo del sol y qué tan brillante esté. Te puedo decir esto: es en mi dormitorio. Mi dormitorio está bonito. Lo hice bonito y calmado. (Y si a ti te gusta lo bonito, yo pienso que deberías tener un lugar bonito en tu casa para encontrarte con el Señor. Lo que tengas que hacer para hacerlo bonito hazlo bonito para ti.)

Entro, me siento en la silla, y digo, “Oh, Señor” – porque ahí es donde me voy a encontrar con Él. Hoy, aunque no quería, salí de ahí para ir a la sala porque no quise prender la luz a las 4 de la mañana y despertar a mi esposo. Pero eso es lo que hago. Luego abro la Palabra y comienzo a leer.

He tenido a personas que me han dicho en el pasado, “Cuando estás teniendo tu tiempo devocional, no puedes estudiar la Palabra porque no es espiritual. Tienes que leer un devocional.” Y yo pienso, ¿Cómo que no puedo estudiar la PalabraEs la Palabra de Dios. Dios está hablando. Estas son palabras que Él está hablando, que Él ha respirado, que Él ha escrito que son tu vida. ¡Claro que debes pasarlo en la Palabra!

Así que yo lo paso en la Palabra. Oro mientras Dios me guía. El Ministerio de Preceptos pone una lista de oración para nuestro equipo Epafrodito, de algo por lo que orar todos los días. Yo tengo esa lista. También tengo la lista de oración de Marlae Spikard, creo que se llama Mujeres de Esperanza. Así que yo tengo esas dos listas de oración que hago en el día.

También tengo un librito llamado, On This Day [En Este Día]. Escrito por Robert Morgan, y son historias de la historia cristiana de lo que pasó en esos días. Me encantan las biografías. Me encanta oír las historias de mis hermanos y hermanas, y de ahí aprendo. No siempre leo de ahí todos los días porque muchas veces no tengo tiempo.

Mantengo una libreta y un lápiz allí y escribo cualquier cosa que me venga a la mente porque donde quiera que voy a hablar, no traigo el mismo mensaje. Yo digo, “Señor, ¿Qué quieres que diga? En la próxima semana en Carolina del Norte, ¿Qué quieres de diga, y en Arizona?” Así que mantengo una libreta y papel, o doblo los pedazos de papel, y los mantengo en mi Biblia. Escribo cualquier cosa que me venga a la mente para que no se me olvide – recuerda que soy octogenaria. Cuando escuches esto, ya tendré más de ochenta años.

Así que eso es lo que yo estoy haciendo. Le estoy pidiendo a Dios uno de los versículos del Salmo 90, que habla acerca de los días de nuestra vida, que de mayor vigor quizás ochenta años.

Nancy: Y el Señor te ha bendecido en tus ochenta.

Kay: Sí, y luego dice “Enséñanos a contar de tal modo nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría.” En la Nueva Versión Internacional dice, “para que nuestro corazón adquiera sabiduría”, y en la Palabra de Dios para Todos dice, “Haznos entender que la vida es corta, 
 para así vivirla con sabiduría.” (v.12)

La sabiduría es manejar la vida a la manera de Dios . Está basada en conocimiento. Así que obtendremos conocimiento a través de la Palabra de Dios, y luego como leíste en Proverbios, si vas marcando a través de todo lo que Él dice acerca de la sabiduría, es increíble. Luego yo sé, “¿Cómo hago esto? ¿Cómo manejo esto?” Le pido a Dios que me perdone.

Una de las cosas que he estado haciendo es escudriñar mi corazón. Te digo, yo pienso, Señor, con razón no me has llevado a casa todavía¡Tienes mucho que refinar en mi vida! Veo, Nancy, todas las cosas tontas que he hecho. Y luego tengo que ejercitar esto de “Está bien, eso fue tonto. Tú lo sabes. Tú me amas. Aprenderé de eso. Seguiré adelante”.

Hay un versículo en 2da de Corintios capítulo 5, versículo 9, y dice “Por eso, ya sea presentes o ausentes, ambicionamos serle agradables.” Así que si me pongo tensa con mi esposo, entonces voy a regresar inmediatamente a pedirle que me perdone.

Nancy: Kay, una de las cosas que yo tanto aprecio de ti, desde que te conozco, es que tú nunca estás ociosa. Tú eres intencional en buscar al Señor y no estás vagando y sin rumbo en tu vida espiritual.

Voy a cortar aquí porque estoy viendo el reloj, y se nos acabó el tiempo hoy, pero quiero seguir con la conversación mañana. Quiero hablar acerca de todo esto de envejecer, cómo tú ves eso, cómo te mantienes intencional, fresca, y en la batalla. Tengo unas preguntas acerca de eso, y yo sé que nuestras oyentes también. Así que continuaremos esta conversación mañana y hablaremos de lo que hay en tu corazón en tus ochenta, y cómo llega uno ahí y sigue llena de vida y fructífera como tú, por lo que le agradezco al Señor.

Por favor acompáñanos mañana donde continuaremos con Kay Arthur aquí en Aviva Nuestros Corazones.

Carmen: Gracias, Nancy.

Kay Arthur y Nancy Leigh DeMoss nos han estado animando a ser mujeres de la Palabra de Dios, fielmente sirviéndole todos nuestros días.

¿Encuentras conversaciones como estas motivadoras y útiles? ¿Podrías ayudarnos a seguir brindando este tipo de aliento para ti y para otras mujeres que necesitan este mensaje? Solo podemos proveer el programa de Aviva Nuestros Corazones cada día de la semana gracias a oyentes que creen en el ministerio y donan para hacerlo posible.

Si Dios te dirige a hacer una donación, visita AvivaNuestrosCorazones.com. Puedes hacerlo en línea. También puedes hacerlo por teléfono, si vives en los EEUU o Canadá. Solo llama al 1-800-569-5959, y especifica que deseas hacer tu donativo al ministerio de alcance hispano.

Bien, a Kay Arthur no le da vergüenza decir su edad. Ella explicará mañana cómo se está acercando a sus últimos años. Por favor regresa a Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries… Yo quiero que mi mamá asista a la conferencia de Mujer Verdadera.

Todas las Escrituras fueron tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se cite otra fuente.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

1/4 – Libertad de los pecados de tu pasado

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Mirando hacia atrás después de 80años

Entrevista con Kay Arthur

1/4 – Libertad de los pecados de tu pasado

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/libertad-de-los-pecados-de-tu-pasado/

Carmen Espaillat: Kay Arthur anima a los padres a orar continuamente por sus hijos para que lleguen a conocer a Dios como Salvador, pero también nos recuerda:

Kay Arthur: Tú eres el mensajero, pero no eres el Salvador. Si tu hijo no llega a conocer al Señor, no es tu culpa. Cada uno tiene que tomar su propia decisión.

Carmen : Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

El viernes pasado en Aviva Nuestros Corazones, hablamos acerca del valor de las mujeres mayores que enseñan a las más jóvenes. Hoy, escucharemos de una mujer que ha pasado su vida enseñando a otros. Desde hace varias décadas ha derramado su vida enseñando a otros a amar la Palabra de Dios.

Aquí está Nancy para conducirnos.

Nancy Leigh DeMoss: Estoy muy agradecida por la oportunidad de tener esta conversación con mi amiga de tantos años, Kay Arthur. Kay, gracias por sacar este tiempo para conversar con nosotros mientras nos acercamos a tu cumpleaños ochenta y tantos. ¡Sé que va a ser una bendición para nuestras oyentes! Gracias por acompañarnos.

Kay: Nancy, querida, sabes lo mucho que te quiero y cuánto te aprecio. Estoy tan agradecida por tu conocimiento de la Palabra de Dios, por tu integridad, por tu vulnerabilidad, por el privilegio de llamarte mi hermana y trabajar contigo. Agradezco a Dios—hemos estado más de doce años juntas—y especialmente por estos últimos doce años y por lo que el Señor ha hecho.

Nancy: Me hago eco de eso también desde mi perspectiva. Recuerdo esas primeras conversaciones que tuvimos cuando me estaba preparando para lanzar este ministerio. Tú fuiste una del pequeño número de líderes de ministerios de mujeres que ha sido una amiga y una animadora—y así ha sido a través de los años.

Fue tan dulce ver que no había espíritu de competencia ante este nuevo programa de radio que iniciaba, sino que hiciste todo lo que pudiste Kay. Y tú has continuado afirmándome y animándome, a mí y al ministerio. Te agradezco mucho por eso. También te agradezco por el papel que has tenido, durante muchos años, estudiando y enseñando la Palabra de Dios a tantos—posiblemente millones—de oyentes, lectores, personas alrededor de todo el mundo.

Durante los siguientes días, queremos hablar acerca de tu vida de tu ministerio y también acerca de Ministerios Precepto, y lo que el Señor ha hecho. Gracias por derramar tu vida en nombre de Cristo y Su pueblo. Hoy queremos honrarte, bendecirte y agradecerte por eso.

Kay: Gracias. ¡Es difícil creer que he pasado de los ochenta años! Creo que, ¡eso suena tan vieja! Guardo un calendario de papel, así como uno en mi computadora, en mi iPhone y en mi iPad, porque soy orientada al papel. Así que sentada en mi escritorio algunas veces puedo ver todo el mes de una sola mirada. Tengo marcado “¡Noviembre 11, como un nuevo cumpleaños… si el Señor lo permite!

Nancy: Tu último cumpleaños fue hace unas semanas atrás. ¿Hiciste algo especial ese día?

Kay: ¿Sabes? No soy muy dada a celebrar pero David y el staff estaban hablando de hacerme una fiesta. Yo dije, “Realmente no quiero una. Quiero salir con David y Margaret y cenar con ellos, salir a almorzar con mis amigas pero no hago grandes planes de fiestas de cumpleaños.

No se trata de mí. Me apasiona lo que está por delante. Siento una gran pasión por preparar a las personas para los días que vienen. El 11 de septiembre del año 2001, estaba enseñando el libro de Josué. Mi hijo Marcos— y tú conoces a Marcos y él te ama—estaba en el staff en esa ocasión.

Me estaba vistiendo para salir, porque estábamos haciendo el curso Precepto. Él dijo, “Mamá, enciende la televisión rápido”. La encendí justo a tiempo para ver el segundo avión estrellarse contra la torre. Estaba enseñando Josué capítulo 3 ese día, y Josué 3:4 dice (hablando de que iban a cruzar el río llevando el Arca del Pacto): “No os acerquéis a ella para saber el camino por donde debéis ir”.

Y luego, esta declaración me atrapó: “porque no habéis pasado antes por este camino. Entonces Josué dijo al pueblo: Consagraos, porque mañana el Señor hará maravillas entre vosotros”. Y aquí está, doce años más tarde. No hemos “pasado antes por este camino”.

Creo que las cosas en los Estados Unidos mejoraron por un tiempo, pero al igual que tú, estoy muy preocupada por nuestra cultura. Estoy muy preocupada por nuestro país porque ni siquiera nos acercamos como una nación a temer a Dios, respetar a Dios, conocer a Dios, entender a Dios.

De eso es que se trata el ministerio que estás haciendo y el ministerio que nosotros hacemos. No se trata de celebrar a un individuo. Se trata de poner tu rostro como un pedernal en preparación para la venida del rey de Reyes.

Nancy: Kay tú has sido una sierva fiel en pregonar ese corazón y ese mensaje. Te he escuchado hablar sobre avivamiento y tener una carga por la iglesia y por este país en numerosas ocasiones a través de los años. Tú has sido una especie de profetiza de los tiempos modernos con la Palabra de Dios, y cómo se aplica de forma práctica y poderosa en nuestros días, en nuestra era.

En los próximos días, quiero que compartas más sobre la carga por nuestro país y, mientras vas avanzando en edad, lo que ves y cuál es tu sentir y lo que puede hacerse acerca de los tiempos en que estamos viviendo. Simplemente ha sido dulce, Kay, ver como el Señor ha levantado mujeres—y hombres—pero mujeres como tú, que han tenido un mensaje para “un tiempo como este”.

Si nos remontamos a los primeros años de tu vida, tu vida hubiera podido ir en una dirección completamente diferente si no hubiera sido por la sublime gracia de Dios. ¿Estoy en lo cierto?

Kay: Exactamente Nancy. En realidad, esta mañana—necesito ocho a nueve horas de sueño. El Señor me ha mostrado que si quiero ir a trabajar sin estrés, entonces tengo que dormir lo suficiente. Pero mi esposo no se estaba sintiendo bien, así es que me levantó.

Entré a nuestra cochera convertida ahora en lo que yo llamo mi salita. Entré allí para poder encender la luz y tener un tiempo con el Señor. Estaba pensando en eso sobre lo que me has preguntado—a dónde me dirigía, cómo era yo; sencillamente pensando acerca de la increíble gracia de Dios. Así que solo empecé a agradecerle por esa sublime, sorprendente gracia, que había alcanzado a esta mujer que se había casado, divorciado, era inmoral, que sabía que necesitaba dejar de vivir en la forma en que lo estaba haciendo. Y después de agitar mi puño en su rostro y decir, “Dios, nos vemos por aquí. Hoy voy a buscar a alguien que me ame…” Me alejé, buscando amor en todos los lugares equivocados. Venía de una familia religiosa pero no conocía la Palabra, no oía la Palabra… No en una atmósfera evangélica como tú y yo estamos acostumbradas ahora.

¡Dios me sacó de eso! Tengo una hermana con la que tengo que hacer mucho esfuerzo para hablar. Tengo un hermano que no me hablaría y, por supuesto, mis padres están muertos. Pero solo pensar que Dios en Su misericordia alcanzaría a esta mujer quien, para todos los intentos y propósitos, se describiría como una ramera—con dos hijos—es horrible.

Una cosa es ser una ramera sin hijos. Otra cosa es ser una ramera con hijos por el impacto que esto tiene en los niños. Que Dios me diera la vuelta y me diera esta vida y me permitiera levantarme, enseñar y proclamar Sus mismas palabras que salieron de Su boca y que han sido conservadas para nosotros por todas las generaciones, las cuales no pasarán… Sus Palabras que son verdad para nosotros. ¡Es simplemente alucinante!

Nancy: Así es y creo, Kay, que eso tiene que ser de gran ánimo para algunas de nuestras escuchas que tienen hijas e hijos que son adultos jóvenes y que no están caminando con el Señor, que tal vez están donde tú estuviste en tus veinte. Saber que Dios realmente puede alcanzarlos…

Él es el Sabueso del Cielo. Él puede buscarlos y traerlos al arrepentimiento y a la fe y cambiar sus vidas y usarlos en gran manera para Su Reino. Estoy pensando mientras estás compartiendo esto, el mensaje para algunas madres de hijos adultos hoy puede ser, “¡No te rindas! ¡No dejes de orar! No dejes de creer que Dios realmente puede capturar el corazón de ese ser querido o el corazón de ese amigo que está tan lejos del Señor.

Kay: Hay un verso en Isaías que dice que el oído del Señor no está sordo para que no pueda escuchar y su brazo no es corto para que no pueda rescatar. Nada es imposible para Él (Ver Is. 59:1).

Ahora mismo estoy escribiendo un curso de estudio inductivo sobre los Hechos y por supuesto, que en Hechos tú ves la conversión de Saulo quien después es llamado Pablo. Su nombre hebreo es Saulo. Pablo es su nombre gentil. Tú lees en 1era Timoteo que se llama a sí mismo “el más grande de todos los pecadores”, que no es digno de ser llamado apóstol.

Luego, cuando lees Hechos y lo ves parado al lado de Esteban siendo apedreado y Saulo simplemente oyendo el mensaje—la Escritura dice que Saulo respiraba amenazas y capturaba a las personas para matarlas o meterlos presos. Estaba tan ciego a Cristo, tan celoso de la religión judía, y así en tan mal estado—por así decirlo—en su teología.

¡Conoce a Jesús! y Dios le da la vuelta. Pero lo interesante aquí, para nuestros escuchas, es que el Espíritu le dice, Jesús le dice, “Dura cosa te es dar coces contra el aguijón, ¿no es así?” En otras palabras, “Tienes estos pinchazos; tienes esas convicciones; tienes esas dudas ellas están creciendo y es difícil para ti ¿no es así? Pero Yo soy realmente quien ellos creen que YO SOY”.

Creo que hemos sembrado en los corazones de nuestros hijos lo que Dios puede tomar y lo que Dios puede usar. Dios no siempre traerá reconciliación entre tú y tu hijo . Tengo un hijo con el que no estoy reconciliada, ¿y sabes la razón por la que puedo vivir con ello, Nancy? Es lo mismo que esas mujeres que están escuchando necesitan saber.

Dios es Soberano. El gobierna sobre todo. El corazón del rey está en Su mano. Mi consolación siempre es ésta. A Él no se le pierde ni uno. Jesús dice en Juan 17, “Padre, todos lo que Tú me has dado han venido a mí” (Ver v. 11 y 12). Así es que si Judas hubiera vivido mil años, nunca hubiera sido salvo.

Creo que oramos, nos damos cuenta que la mano de Dios no se ha acortado, Su oído no está sordo y oramos y suplicamos a Dios. Preguntamos a Dios, “¿Cómo oro por este hijo pródigo? ¿Cómo oro por mi hijo y por mis amigos que están en rebelión, que están cegados por el pecado?”

Oramos, pero recordamos—y creo que los padres necesitan especialmente recordar esto—tú no eres el Salvador. Tú eres el mensajero, pero no eres el Salvador. Si tu hijo no llega a conocer al Señor, no es tu culpa, cada uno tiene que tomar su propia decisión.

Nancy: Así es, mencionaste al apóstol Pablo. Sin duda, él tuvo que haber batallado con el remordimiento o la culpa cuando pensaba en su pasado. Tú mencionaste tu pasado antes de venir a Cristo a la edad de treinta años.

Sé que tenemos oyentes que tienen un pasado del cual se avergüenzan. Algunas de ellas continúan viviendo con vergüenza, con remordimiento, con culpa. ¿Cómo has lidiado con esos temas cuando has pensado en tus pecados y tus faltas del pasado? ¿Cómo lo has manejado? ¿Fue un proceso para ti? ¿Hubo un momento en que, en Cristo, dejaste todo eso atrás, o fue todo un proceso el poder lidiar con todo eso?

Kay: Nancy fue un peregrinar. El salmista nos dice, “Él envió su palabra y los sanó y los libró de la muerte” (Salmos 107:20). Creo que cuanto más estamos en la Palabra de Dios y estudias la Palabra de Dios y te saturas con la Palabra de Dios, esta es la Palabra que Él nos trae.

Mi mente va a todos esos diferentes lugares cuando mencionaste la conciencia culpable. Pienso en Hebreos. Me encanta el libro de Hebreos, y me gusta el hecho de que tenemos un Sumo Sacerdote que puede compadecerse de nuestras debilidades; un Sumo Sacerdote que fue tentado en todo según nuestra semejanza pero sin pecado (Ver 4:15).

Vamos a Israel cada año. En la casa de Caifás, comparto todo el arresto, juicio y crucifixión de Jesucristo. La última vez les estaba contando lo que me pasó en el Huerto de Getsemaní. Cuando estás afuera en ese patio, puedes ver que el Huerto de Getsemaní está en dirección a dónde está el Aposento Alto. Estás justo en los pasos por los que Jesús hubiera llegado a la casa de Caifás.

Les conté sobre el tiempo cuando fui tentada. Un árabe apuesto era el agente que nos estaba guiando. Él nos llevó al hotel (esto fue hace varios años). Tenía una infección en el oído. Estábamos caminando fuera del hotel y dos hombres árabes entraron. Dijeron algo en árabe. Yo no sé árabe, excepto “gracias”.

Entramos al carro, él me puso en el asiento delantero. Era un hermoso día. Abre la puerta donde él va a sentarse como conductor, cierra la puerta, pone su brazo detrás de mí en la silla, me mira y de repente—ahora, debes recordar que tuve un pasado inmoral—de repente, dentro de mí, se levanta este deseo de coquetear con este hombre.

Ahora, aquí estoy, soy la profesora de Biblia, enseñando en Israel. Aquí estoy lidiando con este deseo, esta lujuria de la carne. Tenía una oportunidad. Ya fuera de testificar a ese hombre—porque aunque profesaba ser cristiano, sabía que no creía en Él—o tener un romance momentáneo. Le testifiqué y compartí con él. Y dijo, “Sabes, he estado aquí con muchos grandes hombres. Ninguno me había explicado como tú lo has hecho”.

Imagínate estoy enseñando en el Huerto de Getsemaní de la Escritura donde habla de Jesús diciendo, “Padre, si es posible, pasa de mí esta copa”. Y Él les había dicho, “Velad y orad, porque el espíritu está dispuesto pero la carne es débil”.

Yo dije eso y empecé a llorar mientras lo estaba enseñando. Pensé, Señor, Tú sabes que la carne es débil. Tú lo entiendes porque oraste eso tres veces, «No se haga mi voluntad sino la tuya. Si es posible, pasa de mí esta copa». Así que entiendes. Tú entiendes que la carne es débil .

Por eso cuando siento culpa, primero que todo, tengo al Salvador que puede entender las tentaciones con las que Él luchó. Hebreos enseña esto. Cuando llego a Hebreos capítulo 10 está hablando de ese increíble sacrificio que hizo Jesús por nuestros pecados, de una vez por todas, pagando completamente—“ya no hay más sacrificio por el pecado…”

Luego llegué hasta el final del capítulo 10, el cual dice esto: “acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, teniendo nuestro corazón purificado de mala conciencia [eso significa de culpa] y nuestro cuerpo lavado con agua pura” (v. 22). Lo que tenemos que hacer es justamente, constantemente, recordar lo que tenemos en Cristo Jesús.

Me encanta ese himno, Hay un precioso manantial de sangre de Emmanuel, que purifica a cada cual que se sumerge en él.

Creo que, la culpa con la que estás lidiando, las fallas como madre, las fallas como padre, como esposa, o cualquier cosa por la cual tu hijo está lastimado, herido, de lo cual te acusa—tienes que volver a Jesús. Tienes que volver a Él, a quien Él es.

Tienes que volver al hecho de que Él es el único que estaba allí cuando Dios habló y trajo el mundo a existencia. Juan capítulo 1 nos dice que todas las cosas vinieron a existencia por Él. Él te creó, Él te escogió en Cristo Jesús—en Sí mismo—antes de la fundación del mundo. (Ver v. 3.)

Tú vives a la luz de eso, y te mueves más allá de tu pasado, y te mueves más allá de tus emociones, y te mueves más allá de tus faltas, y te mueves más allá de tu pasado. Pablo dijo, “…olvidando lo que queda atrás y extendiéndome a lo que está delante, prosigo hacia la meta para obtener el premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús” (Fil 3:14).

En el mismo texto dice, “…estimo como pérdida todas las cosas en vista del incomparable valor de conocer a Cristo Jesús, mi Señor, por quien lo he perdido todo, y lo considero como basura a fin de ganar a Cristo” (v. 8).

Nancy: Kay Arthur ha estado ilustrando para nosotras de una forma bellísima el valor, la belleza y la maravilla de adentrarnos en la Palabra de Dios y recibirla en nuestros corazones. Espero que, como has estado escuchando de ella, sus palabras hayan abierto tu apetito para entrar en la Palabra de Dios y permitir que esta transforme tu vida como ha transformado la de ella.

Es realmente maravilloso cuando Cristo se revela a nosotras y nos permite entonces servirle para atraer a otras hacia Él, y a unirse a Sus propósitos. Y eso es precisamente lo que este ministerio persigue.

En las últimas décadas, las mujeres han sido motivadas a “hacer las cosas a su manera” y muchas se han dejado engañar por las promesas vacías del feminismo, y se han dedicado a vivir para ellas mismas.

El movimiento Mujer Verdadera busca recapturar el diseño original de la mujer tal y como fue ideado por Su creador.

Estamos agradecidos a Dios porque recientemente estamos siendo testigos de un gran anhelo por parte de muchas mujeres alrededor del mundo de ser parte de este movimiento, de volver a las sendas antiguas y abrazar este hermoso diseño.

Muchas mujeres han comenzado a invertir sus vidas en otras, han vuelto a sus hogares con la convicción y el deseo de hacer las cosas “a la manera de Dios”; para buscar la definición de lo que significa ser una ‘mujer verdadera” en la Palabra de Dios. Estas mujeres, por la gracia de Dios, anhelan vivir vidas centradas en Dios, anhelan confiar en Él y decirle “Sí, Señor”.

¿Quieres tú ser parte de este movimiento? Deja que tu mente y tu corazón se empapen de la Palabra de Dios y descubre Su voluntad para tu vida.

Te invito a visitar AvivaNuestrosCorazones.com para que te informes acerca de una conferencia muy especial que estaremos llevando a cabo desde Santo Domingo, República Dominicana. Se trata de la primera conferencia de Mujer Verdadera para América Latina. Visita nuestra página y entérate de los detalles y de cómo puedes ser parte de este evento.

Si vas a AvivaNuestrosCorazones.com y buscas la transcripción del programa de hoy, encontrarás al pie de la transcripción un lugar donde puedes dejar tus comentarios y compartirnos tu sentir acerca del mensaje de hoy. Te invitamos a interactuar con otras mujeres del mundo que siguen Aviva Nuestros Corazones.

Kay, muchas gracias por esta conversación. Vamos a continuarla cuando regreses a Aviva Nuestros Corazones mañana.

Carmen: Gracias, Nancy. Si has estado intrigada por esta conversación entre Nancy Leigh DeMoss y Kay Arthur, espero que aprendas más de nuestra invitada. Kay ha escrito varios libros que te ayudarán a profundizar en la Biblia, a entenderla y aplicarla. Te invitamos a visitar la página del ministerio de Kay, Precept Ministries. Puedes encontrar el enlace en la transcripción del programa de hoy.

Cuando lees la Biblia, Dios te habla directamente.

Kay Arthur hablará sobre la maravilla de este concepto mañana. Por favor, vuelve con nosotras en Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones, con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se cite otra fuente.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

Cuando mi pasión por Dios se ha ido

Coalición por el Evangelio

Serie: Conferencia para jóvenes JPSC

Cuando mi pasión por Dios se ha ido

Sigfrido Guillén

Coalición por el evangelio es un grupo de pastores, iglesias, y líderes comprometidos con la centralidad del evangelio para toda su vida y ministerio. Desde Coalición, buscamos proveer recursos de sana doctrina para toda la iglesia de habla hispana, de manera que podamos ver cada vez más iglesias y ministerios fundamentados en la Palabra de Dios y en el evangelio de nuestro Señor Jesucristo.

http://www.thegospelcoalition.org

27/27 – La mujer contra-cultura

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Proverbios 31: La mujer contra-cultura

27/27 – La mujer contra-cultura

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/la-mujer-contra-cultura/

Annamarie Sauter: Aquí está Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia Saladín.

Nancy Leigh DeMoss: Estamos corriendo una carrera de relevo, y tenemos una batón (un testigo) en las manos. Es el testigo de la fe en Jesucristo. Tenemos la enorme responsabilidad de pasar ese testigo de la fe a la siguiente generación, a aquellos que correrán la siguiente etapa de la carrera.

Annamarie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Realmente muchos de nosotros vamos a echar de menos escuchar acerca de Proverbios 31. Ha sido de mucha iluminación para mí. Hoy no será diferente a medida que aprendamos cómo transmitir lo que hemos aprendido a la siguiente generación. Esta es Nancy en la voz de Patricia de Saladín.

Nancy Leigh DeMoss: Bueno, hemos tenido un buen viaje durante las pasadas semanas a través de Proverbios capítulo 31, y espero que hayas obtenido una nueva perspectiva sobre este pasaje maravilloso, y un sentido del corazón de Dios y de Su propósito para nuestras vidas como mujeres. ¡Qué enorme influencia tenemos en la gente que nos rodea, no solo en nuestra propia generación, sino en las generaciones por venir! Es aquí donde quiero que nos enfoquemos en esta última sesión de la serie de Proverbios 31.

Quiero volver al contexto original de Proverbios 31. Hablamos de esto hace varias semanas. Si has estado siguiendo el programa durante este tiempo, recordarás que este pasaje contiene enseñanzas provenientes de un Rey. Pero, ¿cómo aprendió estas palabras? ¿Dónde aprendió él estos conceptos?

El versículo 1 de Proverbios 31 dice: “Palabras del rey Lemuel, oráculo que le enseñó su madre”.

Estas fueron las cosas que aprendió de la sabiduría, del corazón, y de la mente de su madre, posiblemente desde que estaba en su regazo. Ella le decía incluso, probablemente desde sus primeros años, “¿Qué, hijo mío? ¿Qué, hijo de mis entrañas? ¿Qué, hijo de mis votos? No des tu vigor a las mujeres, ni tus caminos a lo que destruye a los reyes.” (Versículos 2 y 3).

Ella sigue describiéndole a su hijo el tipo de cosas que son necesarias para ser un líder sabio, bueno y piadoso. Ella le advierte sobre las áreas en que necesita guardar su corazón y los principios que necesita comprender; sobre asuntos de dominio propio, y demás. Luego, en los versículos dónde nos hemos concentrado más recientemente, ella le hace algunas recomendaciones sobre lo que debe buscar en la mujer con la que se casará.

Ella le dice: “La elección de una esposa, de una compañera de por vida, es tan importante. Así que he aquí algunas de las cosas que debes buscar.” Hemos estado tratando de aprender para nuestras propias vidas como mujeres acerca el corazón de Dios, ¿cuáles son las características que queremos tener como mujeres contra-cultura?

Pero hoy quiero dar un paso atrás y recordar que este mensaje no es solo para nosotras en nuestra generación, sino que son los conceptos y las palabras y las verdades que tenemos que pasar a la siguiente generación—a nuestras hijas a nuestros hijos y a nuestros nietos.

Yo digo esto a pesar de que soy una mujer soltera. No tengo mis propios hijos biológicos. Pero como familia de Dios, como Cuerpo de Cristo, somos responsables de transmitir la verdad de los caminos de Dios, la verdad del Evangelio, y la verdad de la pureza— hay que pasarla a la próxima generación.

Estamos corriendo una carrera de relevo, y tenemos un batón en las manos. Es el testigo de la fe en Jesucristo. Tenemos la enorme responsabilidad de pasar esa antorcha de la fe a la siguiente generación, a aquellos que correrán la siguiente etapa de la carrera.

Así que es aquí dónde queremos enfocarnos hoy. Quiero hacer esto por medio de una conversación con una amiga de mucho tiempo, muy estimada para mí, quién está de visita en nuestra oficina de Michigan esta semana. Susan Henson y yo hemos estado juntas desde hace ya muchos años —hace casi veinticinco años. Hemos sido amigas del alma almas, hermanas en Cristo, y ambas hemos influido, una la vida de la otra de maneras significativas.

Susan es parte de nuestro equipo en Aviva Nuestros Corazones. Está casada con el Pastor Al Henson. Y viven en el área de Nashville, Tennessee, en los Estados Unidos y él es pastor de la Iglesia Lighthouse allí. Susan tiene un gran corazón para ayudar a transmitir la verdad de los caminos de Dios a la siguiente generación. Ella está aquí en Michigan con nosotros en Aviva Nuestros Corazones, junto a su esposo, para algunas reuniones.

Susan, gracias por tu disposición a sentarte para tener esta conversación sobre algo que yo sé que está en tu corazón.

Susan Henson: Gracias, Nancy, por invitarme. Sí, esta es una carga profunda de mi corazón. Tengo el ferviente deseo de que en esta generación vivamos apasionadas por llevar la verdad que Dios nos ha dejado y de que seamos capaces de pasar el batón de la fe y de la verdad a la siguiente generación. Si nosotras no lo hacemos, entonces ¿quién lo hará?

Nancy: Claro dices eso, por supuesto, como mujer de Dios, una mujer que ama la Palabra de Dios y los caminos de Dios. Susan, tienes el corazón de una madre. Esa es una de las cosas que tanto aprecio de ti. Durante nuestras reuniones aquí esta semana hemos estado hablando acerca de algo que carga bastante nuestros corazones.

Hemos estado hablando sobre tantos de nuestros hijos que crecen en hogares cristianos, en nuestras iglesias evangélicas de predicación doctrinal bíblica y solida, y que abandonan su fe en el momento en que se van de sus casas al graduarse de la secundaria o al transcurrir sus años de universidad y durante sus años de juventud, para jamás volver a retomar el camino de la fe.

Susan: Sí, ¡las estadísticas son asombrosas!

Nancy: Sí, he visto en las estadísticas que quizás hasta un 80% de estos hijos está creciendo sin interesarse en la fe de sus padres. Nos hemos estado preguntando “¿Por qué es esto así?” Porque esto es algo serio.

Me senté con nuestro equipo de Aviva Nuestros Corazones en una reunión que tuvimos ayer por la noche, y les dije: “Tarde o temprano, ninguno de nosotros va a estar aquí.” Queremos vivir la verdad de Dios en nuestra generación. Sin embargo, la pregunta es: ¿Quién va a vivir la verdad en la próxima generación? Tenemos que preocuparnos acerca de lo que sucederá con esa generación.

Este pasaje que hemos estado viendo, dice que hay algunas verdades, algunos principios; hay cierta comprensión de los caminos de Dios que las madres tienen que pasar a sus hijos, no solo con palabras, sino con sus vidas.

Yo sé, Susan, que hay otros pasajes de las Escrituras que nos hablan de este tema de la transmisión de la verdad a la siguiente generación.

Susan: Así es Nancy creo que Tito capítulo 2 los versículos 4-5 nos dan la indicación y el mandato de que debemos entrenar a la generación más joven —a las mujeres más jóvenes. Las mujeres mayores deben hacer esto, y enseñarles no solo a ser amantes de Dios, amantes de sus maridos, amantes de sus hijos, sino también enseñarles a tener dominio propio y a ser puras.

No es una opción. Dios nos ha dado ese mandato. Esto es algo que nosotras, como abuelas y como madres necesitamos pasar a la siguiente generación. Como abuela, creo que a veces pensamos: “Bueno, eso es responsabilidad de nuestros hijos.”

Pero, yo creo que puedo tener una influencia increíble en la vida de mis nietos, sobre todo cuando ellos son pequeños. Cuando están en esa etapa moldeable es que podemos plantar semillas pequeñas en el camino; cuando los tenemos a nuestro cuidado, cuando los amamos y cuando están bajo nuestra ala.

A veces, como abuela, he encontrado que mis nietos abrazan y escuchan lo que he dicho en un momento. De hecho, lo toman muy en serio, aun más de lo que hacen con lo que le dice su mamá, como yo no soy la persona encargada de su disciplina en la vida, creo que ellos me escuchan con más detenimiento.

Nancy: Entonces cuando piensas acerca de tu influencia como abuela, sobre tus nietos, Susan, ¿cuáles son algunas de las formas, o algunas de las oportunidades que tienes para hablarle sobre esas verdades a sus vidas?

Susan: Hace unos meses atrás asistí a una pre-conferencia y llevé a mi nieta, Leah, conmigo. Intencionalmente y antes de salir me llevé un libro— era solo un libro de cuentos para colorear— pero era la historia sobre una experiencia de salvación, de cómo un joven conoció al Señor.

Dios incluso orquestó algunos eventos esa noche antes del evento —ella hizo algunas preguntas sobre el libro y tuvimos la oportunidad de hablar acerca de la salvación y de plantar esas semillas. Hubo momentos en que las lágrimas inundaron sus ojos. Ella se acurrucó tan cerca de mí esa noche.

Es importante que las abuelas siembren desde temprano las semillas de salvación y de pureza en la vida y en el corazón de nuestros nietos. Tenemos que ser intencionales. Si no somos intencionales en eso, entonces el mundo estará encantado de tomarlos de la mano y de llevarles sus verdades. Realmente estamos viviendo el libro de los Jueces, en un sentido que todo el mundo hace lo que le parece bien ante sus propios ojos.

Tenemos que empezar a enseñarles a nuestros hijos las verdades a una edad temprana para que ellos puedan ser capaces de combatir las mentiras de la cultura que viene contra ellos —para que ellos puedan saber qué es verdad y qué es mentira. ¿Qué dice la cultura acerca de esto? ¿Cuál es la verdad según la Palabra de Dios? Eso es tan importante en los tiempos en que vivimos.

Nancy: Estoy totalmente de acuerdo y es interesante que mencionas el libro de los Jueces, en el que cada uno hacía lo que le parecía bien ante sus propios ojos. Había un estado de la anarquía moral y de caos en la nación de Israel. Si nos remontamos al libro del Deuteronomio, donde Moisés habló a los padres de esa generación, él les dijo, «el SEÑOR es nuestro Dios, el SEÑOR uno es. Amarás al SEÑOR tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu fuerza (6:4-5). »

Luego les dijo: “Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y diligentemente las enseñarás a tus hijos.” Escríbelas en tu casa. Escríbelas en todas partes dónde puedas verlas. Habla de ellas cuando se acuesten y cuando se levanten, durante todo el día. (6:6-8, paráfrasis).

Bueno se preguntaran y ¿qué pasó entre esas palabras en Deuteronomio y el libro de los Jueces, donde toda una nación había caído en una anarquía moral? Lo que pasó es que los padres no enseñaron a sus hijos.

Susana: Sí Nancy y es que esto puede suceder en tan solo una generación.

Nancy: Sí, en una generación— cuando los padres se olvidan de enseñar a sus hijos acerca de Dios, entonces los niños se olvidan de Dios. Eso es lo que vemos en Jueces capítulo 2 versículo 10. Que dice: «Se levantó otra generación después de ellos que no conocía al SEÑOR, ni la obra que Él había hecho por Israel. Creo que ese es uno de los versículos más tristes de toda de la Palabra de Dios.

Quiero insertar algo aquí, sé que tenemos una gran cantidad de oyentes que no tienen sus propios hijos, muchas mujeres solteras, mujeres que no son madres ni abuelas. Permítanme decirles que esta es una responsabilidad de todas de nosotras. Estamos unidas en una lucha. Y eso significa que tenemos que orar por los niños de otros, participar en las vidas de los niños de otros, y rogar a Dios para que Él haga lo que sólo Él puede hacer para “conectar los puntos”.

Tú sabes que los padres pueden “hacerlo todo bien”, pero todavía se necesita la gracia de Dios para encender la luz y hacer que esto se haga una realidad en las vidas de tus hijos.

Permíteme volver por un momento a algo que dijiste, Susan, y es que deseas que tu pequeña nieta, Leah, llegue a conocer la salvación en Cristo. Por supuesto, eso es fundamental para su vida aquí en la tierra y para su vida eterna.

Pero también mencionaste un par de veces tu carga por la siguiente generación porque la siguiente generación entienda lo que es la pureza del corazón. Se nos dice en Tito capítulo 2 que las mujeres mayores deben enseñar a las mujeres más jóvenes. Una de las cosas que hay que enseñar en ese círculo es que deben ser puras y que deben tener corazones puros.

Sé que esto ha sido una enorme carga en tu corazón a través de los años. ¿De qué forma te puso Dios esa carga en tu corazón y por qué es tan fuerte?

Susan: Bueno, esto se remonta a una época en que tú y yo estábamos juntas con otras dos esposas de pastores. Tú estabas compartiendo sobre la carga que tenías y sobre tu oración para que Dios levantara una generación contra cultura, y de cómo Aviva Nuestros Corazones podría ser parte de eso. Dios también puso esa misma carga en mi corazón, y yo comencé a orar por eso.

Estábamos hablando sobre recursos que ya estaban en el mercado y que eran «contra-cultural.» Una de las mamás mencionó un pequeño cuento de hadas, una parábola, llamada La princesa y el beso. Ella simplemente estaba compartiendo un poco sobre eso, y sobre cómo enseñaba sobre la pureza. Yo no podía esperar a llegar a casa para comprar ese libro y leérselo a mis nietos. Eran mucho más pequeños en ese entonces.

Pero, cuando yo comencé a leer esa historia descubrí que Dios le había dado a esta pequeña princesa un regalo especial. Sus padres se lo entregaron cuando ella estaba un poco más grande. Lo ilustraron como un resplandor hermoso y dorado, y era el regalo de su primer beso. Era un beso físico, pero fue ilustrado— y daba la ilusión de algo que tenía gran valor.

Después de presentarle el regalo, el rey le da algunas instrucciones. Él le dice: “Sé prudente y guarda tu beso para el hombre con quien te vayas a casar. No se lo des a un desconocido.” Estaba leyendo esta historia y había leído ya tres cuartas partes de ella. Entonces, mi nieto, que en ese momento tenía tan solo cinco años —se sienta en la cama, me mira muy serio y me dice, “¡Pero Abuelita, Ana, que está en mi clase de kindergarten no guardó su beso! Ella me lo dio a mí!”

Nancy: Susan, recuerdo cuando el Señor acababa de poner ese recurso, La princesa y el beso, en tus manos y recuerdo lo emocionada que estabas sobre la reacción de tus nietos; incluso de tu nieto más pequeño que tenía cinco años. Dios puso en tu corazón el deseo de desarrollar un recurso que acompañara ese libro para ayudar a las madres y a las abuelas a dejar estas verdades impresas en la vida de los niños.

Entonces desarrollaste una herramienta complementaria junto a la autora, Jenny Bishop, llamado Lecciones para la vida de la princesa y el beso (que está en inglés solamente). El Señor también ha proporcionado un recurso para los varones.

Susan: Sí así es se trata del El E scudero y el Pergamino . Jenny Bishop, la autora, es una escritora increíble. Ella escribe de una manera parecida a CS Lewis. Ella hizo un trabajo increíble al escribir esta parábola.

En la historia, el farol de la luz más pura ha sido robado del reino. El rey envía a su último caballero en un viaje para recuperar el farol. Ninguno de los caballeros que el rey envió anteriormente en este viaje regresó.

Esa es una imagen increíble de nuestra cultura de hoy —cómo la inocencia no solo ha sido robada de nuestros jóvenes, sino también de nuestra cultura. Tenemos que ir deliberadamente a buscar maneras de recuperar ese camino de pureza en nuestra cultura y para la vida de nuestros hijos —traerlos de nuevo al reino.

Nancy: En Aviva Nuestros Corazones esto nos carga y somos muy intencionales a la hora de producir recursos como estos, y otros más que estamos poniendo a su disposición, para que puedan ser herramientas para las mamás y para las abuelas para hacer lo que hizo esta mujer de Proverbios 31. Ella entrenó a su hijo antes de que él fuera rey —cuando todavía era un niño. Tenemos que enseñar a nuestros hijos a guardar sus corazones, a amar las cosas que son verdaderas, como ser inocentes en cuanto a la maldad, pero sabios acerca de lo que es bueno.

Además, el Señor nos ha dado una visión para usar estos instrumentos y estos recursos, que les sirven a las mujeres como una pista donde correr. Sé que tú has estado involucrada en otras cosas, como son los Clubes de la Princesa y los Clubes del Escudero y el Rollo, para líderes ministeriales y para ayudar a las mujeres que tienen un corazón dispuesto para hacer esto en sus iglesias. Estos recursos solo están disponibles en inglés.

Susan: Bueno, en realidad es proveer a la iglesia, para equipar a los padres, para que los padres a su vez puedan ser capaces de tener una manera sencilla, no amenazante, de aplicar estas verdades y de plantar las semillas en las vidas de sus hijos.

Una de las formas que hemos tratando de hacer esto, simplemente, es simplemente diciendo, “Bueno, mamás, hagan dos lecciones en casa. Y cada vez que les toque la tercera lección reúnanse en un grupo pequeño y de esta manera pueden facilitar la conversación de grupo pequeño de una manera general” —de ninguna manera entrarían allí en detalles que pudieran ser ofensivos. La idea es de estos clubes es enfocarse en la pureza del corazón y de la vida … para tomar estos principios y la historia combinándolo junto con otras actividades, preguntas, y algunos tiempos de artesanía.

Nancy: Es realmente crear un clima positivo de presión de grupo en cuanto a la pureza.

Susan: Sí, y no solo para los niños, sino para los también porque les da fortaleza. Les da el valor a los padres para decir «sí.» Además, ellos aprenden de los otros padres en su interacción. Se sorprenderían de lo que puede salir de todo esto. Creo que una de las cosas que hemos visto es que suelen llevar esto por diez o doce semanas. Las madres y los padres siempre salen diciendo, “No puedo parar aquí. Tengo que seguir haciendo esto”.

Nancy: También estamos viendo a Dios utilizar estos materiales y las ideas del club.

Pero Dios lo está usando también en la vida de estos padres, algunos de los cuales tienen sus propios problemas y su propio equipaje de su pasado, cuando no conocían los caminos de Dios o no siguieron los caminos de Dios. Estamos viendo que Dios realmente también libera algunos de estos padres y madres que están llevando a sus hijos y a sus a hijas a través de recursos como éstos.

Susan: Sí, y yo creo que están encontrando la fortaleza para darse cuenta de que quieren más para sus hijos de lo que recibieron ellos mismos. Y les da el deseo de “Yo voy a invertir en la vida de mis niños. Yo no lo recibí, pero puedo tomar estas herramientas, y puedo tomar estos recursos, y puedo por lo menos plantar estas semillas en la vida de mis hijos. Yo puedo dar”.

Les da la esperanza de que al menos han cubierto algunas áreas con esta información. Ellos les han dado las herramientas para tomar el siguiente paso hacia la edad adulta y abrazar la feminidad bíblica.

Nancy: Al ser tan contra-cultura, encontramos que es útil para las mamás reunirse con otras mamás que tienen este mismo corazón y así poder reunirse y buscar fortaleza al ser muchas —en hacer esto en comunidad con otras .

Una de las maneras en que hemos animado este tipo de comunicación es a través de unas conferencias que se llevan a cabo en los Estados Unidos y que estamos desarrollando y se llaman, las Conferencias «Puras de Corazón». Tuvimos la primera en otoño del año pasado, y estamos en el proceso de lanzar otras.

Susan cuéntanos un poco sobre esa conferencia Puras de Corazón, yo tuve el privilegio de estar allí, y fue realmente una cosa preciosa ver los cientos de madres e hijas reunirse durante todo ese sábado. ¿Cuéntanos un poco como fue? Para aquellos que no estaban allí.

Susan: Bueno es tan difícil describirlo en palabras. Fue una bendición ver a estas madres e hijas unidas y ver a estas chicas jóvenes acurrucadas bajo las alas de sus madres —verlas tener ese tiempo de conexión allí.

Muchas salieron comentando acerca de lo que Dios hizo en sus vidas y en la vida de sus madres. Creo que les dio una visión a las madres que las ayudó a darse cuenta de que deben ser intencionales. Ahora tienen algo con lo que pueden irse a casa y ser capaces de plantar las semillas y continuar en este proceso. Fue tan maravilloso ver a estas madres e hijas unirse.

Nancy: Esa es la carga de estas conferencias, y es la carga de estos recursos. Para nuestros oyentes que quisieran saber más acerca de estos recursos o sobre la posibilidad de asistir a estas conferencias pueden visitar nuestra página AvivaNuestrosCorazones.com. Porque hay un enlace allí que las llevará a más información acerca de estas conferencias y recursos. Recuerden que estas páginas solo están disponibles en inglés.

Eso trae a la mente, un pasaje que he citado antes en Aviva Nuestros Corazones. Pero que quiero simplemente hoy citarlo de nuevo. Creo que es una parte tan importante de nuestra misión y de nuestro ministerio aquí en Aviva Nuestros Corazones.

Viene del Salmo 78: El salmo donde el salmista dice:

«Escucha, pueblo mío, mi enseñanza; inclinad vuestro oído a las palabras de mi boca. En parábolas abriré mi boca; hablaré proverbios de la antigüedad, que hemos oído y conocido, y que nuestros padres nos han contado. No lo ocultaremos a sus hijos, sino que contaremos a la generación venidera las alabanzas del SEÑOR, Su poder y las maravillas que hizo. Porque Él estableció un testimonio en Jacob, y puso una ley en Israel, la cual ordenó a nuestros padres que enseñaran a sus hijos; para que la generación venidera lo supiera, aun los hijos que habían de nacer; y éstos se levantaran y lo contaran a sus hijos» (versículos 1 -6).

Entonces, ¿cuántas generaciones están en esta lista? Tres o cuatro o cinco tal vez. Una generación a la siguiente. ¿Por qué?

“Para que ellos pusieran su confianza en Dios, y no se olvidaran de las obras de Dios, sino que guardaran sus mandamientos; y no fueran como sus padres, una generación porfiada y rebelde, generación que no preparó su corazón,y cuyo espíritu no fue fiel a Dios.” (Versículos 7-8).

Entonces, amigas, realmente tenemos una vocación enorme y la responsabilidad no solo de ser fieles a Dios, nosotras mismas, sino de orar y de influir y de compartir la verdad. Pasen ese batón a la siguiente generación. Debemos darnos cuenta de que, en una medida muy importante, realmente tenemos influencia en cuanto a si esa generación siguiente y la siguiente a esa, sean de las que aman al Señor y le obedecen y brillan como luces brillantes para Él o si serán generaciones obstinadas y rebeldes cuyo corazón no es fiel a Dios.

Señor, te doy gracias por aquellos que nos han enseñado tus caminos. Pienso en mi papá en mi mamá, en una bisabuela que oraba y otros que han influido en mi vida y cuyas vidas hicieron el Evangelio creíble y atractivo. Señor, ahora nos acercamos a Ti en nombre de la próxima generación y de la siguiente.

Clamamos a Ti en nombre de nuestros hijos, de nuestros nietos, e incluso los niños que están por nacer. Nosotros decimos: «Oh Señor, ¿danos la sabiduría y la fe y la pureza y el coraje? Ayúdanos a ser intencionales. Ayúdanos a ser valientes y audaces y a no abandonar la causa y decir: «¡Oh, qué trágico es el camino de los niños hoy en día!»

Ayúdanos a no mantenernos al margen o a criticar, sino Señor, a arremangarnos las mangas y a ponernos de rodillas, a clamar a Ti, para apoderarnos de Ti y decir: “Señor, no vamos a soltar hasta que nos des los corazones de estos niños”.

Te pido, Señor, que Tú nos ayudes a utilizar los recursos que nos has dado. Gracias por Susan y por su ministerio y por La princesa y el beso y El escudero y el pergamino , y gracias por Jenny Bishop que escribió esos instrumentos maravillosos. Gracias por los Clubes de princesa y los Clubes del escudero y el rollo que están empezando en todas partes, y por las conferencias Puras de corazón.

Señor, te pedimos que se produzca un movimiento de pureza, de gracia, de feminidad bíblica contra-cultura. Señor, ojalá que seamos capaces, al final de nuestras vidas, de ver la próxima generación y ver que han avanzado espiritualmente más de lo que jamás pudimos haber soñado. Que sean luces brillantes y puras que representen el corazón puro de Jesús para las generaciones futuras. Te lo pedimos en el Nombre de Jesús, Amén.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries. Y mi mamá es una mujer verdadera.

Todas la Escrituras fueron tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se cite otra fuente.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

26/27 – El fruto de sus manos

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Proverbios 31: La mujer contra-cultura

26/27 – El fruto de sus manos

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/el-fruto-de-sus-manos/

Lo que decidimos hoy puede afectar de muchas formas la forma en que viviremos en el futuro. Aquí tenemos a Nancy Leigh DeMoss.

Nancy Leigh DeMoss: En muchos momentos de la vida, nos aferramos a ella: mis derechos, mi tiempo, mi privacidad, mi paz mental, mi espacio. Si hoy vivimos vidas egoístas, cosecharemos el fruto de nuestras manos.

Annamarie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Durante las últimas semanas, Nancy nos ha enseñado sobre la mujer de Proverbios 31. Esta mujer es ahorrativa, inteligente, una mujer de negocios sabia que trabaja en su casa y concentra su energía en la familia. Aquí tenemos a Nancy con la serie titulada La m ujer c ontra-cultura .

Nancy: ¿No te alegra que Dios nos haya dado un patrón a seguir en las Escrituras? Algunas de ustedes cosen y sé que hay gente que puede coser sin utilizar un patrón. Pero a nosotras, las que no tenemos ese tipo de habilidad o de experiencia, nos ayuda mucho tener un patrón, algo que podamos ver, trazar, seguir y que nos permita medir nuestro progreso.

En Proverbios 31 tenemos el patrón que Dios diseñó para la mujer en su creación. Durante esta serie, hemos dicho una y otra vez que no son todas las habilidades domésticas y las cosas que esta mujer puede hacer las que la hacen una gran mujer. Es su amor a Dios y hacia los demás. En realidad, es un retrato del Señor Jesús y en última instancia todas estamos llamados a ser como Él.

Ahora, quiero decirte esto: Si tú eres hija de Dios, hacia allí es hacia donde te diriges. Lo que hemos estudiado, la mujer que hemos visto, la mujer que teme a Dios y cómo esa relación con Dios se despliega en la práctica, en su vida diaria, ahí es donde queremos llegar. Dios nos moldea. Y si tú eres hija de Dios, él se comprometió a llevarte por este proceso y no dejará de hacerlo hasta que termine Su obra. Ya sea en mi vida o en la tuya, Él se comprometió a conformarnos a la imagen de su Hijo Jesucristo.

Podemos cooperar con Él en ese proceso o podemos hacer lo que muchas veces hacemos, resistirnos, patalear y rechistar en el camino. Pero si le perteneces a Cristo, es allí hacia donde te diriges. Sería mucho mejor cooperar con el Señor, permitirle que haga las cosas a Su manera, que nos moldee conforme a Su voluntad, a Su patrón y a Sus propósitos.

Ahora bien, quisiera hacer un pequeño paréntesis en esta sesión antes de llegar al último versículo para hablar de cómo responder a un pasaje como Proverbios 31. Lo que voy a decir en realidad se aplica a cualquier pasaje confrontador que leas en la Palabra de Dios. En cualquier pasaje que da convicción de pecado. Que establece un estándar que está muy por encima de lo que podemos hacer naturalmente.

Esta mañana cuando abrí la Palabra de Dios, Dios habló a mi corazón sobre un asunto en particular. Sentí convicción de que mi vida no llenaba los estándares de lo que yo estaba leyendo. Cuando Dios nos da convicción de pecado, podemos responder de diferentes maneras. Las voy a clasificar en tres categorías y luego las voy a relacionar con el pasaje de Proverbios 31. Quizás tú las puedas aplicar a otras áreas en las que Dios te ha hablado a ti.

La primera respuesta a un pasaje de las Escrituras que nos reta es a rechazarlo. Muchas veces es así cuando se trata de pasajes como Proverbios 31. Esta mujer virtuosa tiene todas las cualidades de la santidad y es un retrato increíble de lo que significa ser una mujer de Dios. Muy a menudo, lo primero que hacemos al ver ese retrato es rechazarlo.

Lo que el mundo dice es: «No me gusta». Muchos supuestos creyentes, creyentes profesantes que asisten a la iglesia hoy, ven el retrato que Dios pinta de lo que es una mujer a través de todas las Escrituras, como lo hace en Proverbios 31 y dicen «Eso está pasado de moda». Nuestra cultura nos ha programado (si tienes menos de 50 años de seguro que te han programado durante toda la vida). El aire que respiramos nos lleva a rechazar ese retrato.

El retrato de Proverbios 31 de lo que significa ser una mujer de Dios, una mujer piadosa contradice los conceptos modernos. Va en contra de la corriente de toda nuestra cultura, en contra de la dirección en la que va nuestra sociedad, incluyendo, aunque no me guste decirlo, la dirección de muchos en la iglesia hoy.

Yo estoy asumiendo que si escuchas esta serie sobre Proverbios 31 es porque no estás dispuesta a rechazar este retrato. Si lo has rechazado, quiero que sepas que se trata de una batalla perdida. Si tú eres hija de Dios, al final este es el plan que Dios tiene para tu vida.

Pero también podemos caer en una segunda trampa. No rechazamos el retrato de plano. Lo que hacemos es decir: «Voy a ser como esa mujer aunque me cueste la vida». Comenzamos a hacer, a luchar y a tratar de alcanzarlo mientras nos decimos a nosotras mismas: «Quiero ser una buena cristiana. Quiero ser una mujer piadosa.»

Una mujer me dijo anoche que se convirtió al Cristianismo cuando era una joven esposa y estaba decidida a ser la esposa modelo. Se iba a someter a su marido, iba a ser humilde y a tener un espíritu apacible. Me dijo, «me fui a casa y traté y traté». Pero dos semanas después, podíamos verle en la cara que estaba agotada. Y ella me dijo: «Me di cuenta de que no podía hacerlo.»

Permíteme decirte que en el momento en que te das cuenta de que no puedes hacer por ti misma lo que Dios te ha llamado a hacer, acabas de hacer uno de los más grandes descubrimientos de tu vida. Allí es donde comienza la victoria.

Pero luchamos y batallamos por hacerlo, y para eso es que vamos al monte Sinaí. ¿Recuerdas lo que sucedió en el Monte Sinaí en el libro de Éxodo? Allí fue donde Dios dio la Ley. Dijo que no la íbamos a poder cumplir. Pero el pueblo dijo «No, la cumpliremos» (ver Éxodo 24:3). ¿Sabes de qué se trata el resto del Antiguo Testamento? De probar que ellos no podían cumplir la ley, que Dios tenía razón.

Dios nos dio la ley sabiendo que no la podríamos cumplir, pero nos la dio para demostrarnos que no la podíamos cumplir, que no podíamos llenar los estándares de Dios. El propósito de la Ley es que nos veamos a nosotras mismas fracasadas. La palabra chapada a la antigua que se usa para describir esto es pecadores… Para apuntarnos a Cristo, quien es el único que puede cumplir la ley. Cristo es la única persona que haya vivido que pudo cumplir la justicia de la ley de Dios. El propósito de la Ley es llevarnos a Cristo, ayudarnos a ver nuestra condición de impotencia.

El propósito de Proverbios 31 no es que nos vayamos de aquí y digamos: «Voy a ser esa mujer piadosa. Sé que puedo hacerlo. Sé que puedo hacerlo». Y por supuesto, ya para las diez de la mañana, fracasamos. El propósito de este retrato es, en parte, ayudarnos a ver que no podemos cumplirlo, que no podemos llenar esos estándares.

Es un día glorioso cuando venimos delante de la presencia del Señor y decimos «Señor, no puedo ser la mujer que me pides que sea. No Puedo». Pablo dijo en el Nuevo Testamento, en el libro de Romanos, «Porque yo sé que en mí, es decir, en mi carne, no habita nada bueno.» (Romanos 7:18). No puedo ser esa persona en mis propias fuerzas.

Así que puedes rechazar el retrato, o puedes luchar para lograrlo en tus propias fuerzas. Puedes ir al Monte Sinaí y vivir allí y crujir los dientes, apretarte los cinturones y decir: «Voy a ser esa mujer». Te sentirás exhausta del esfuerzo y cansarás a los demás también. Serás una cristiana tensa y nerviosa.

Pero aquí tenemos la tercera alternativa: No el Monte Sinaí, sino el Monte Calvario. Ve al lugar donde recibes la gracia de Dios. Ve al Calvario y di: «Señor, no puedo ser esa mujer, pero sé que tú vives en mi. No soy yo quien vive en mí, sino que Cristo vive en mí. La vida que ahora vivo [Gálatas 2:20], no la vivo sola, sino por el poder de Cristo que vive en mí. Así que Señor, sé tú en mí lo que yo nunca podría ser si me apartara de ti».

Es una vida de fe; es una vida de dependencia, no de luchar y luchar, sino de decir: “No puedo hacer esto; pero Jesús, se tú en mí. No puedo amar a mi esposo. No puedo amar a estos niños. No puedo tener un espíritu industrioso, trabajador, diligente. Me voy a desgastar de tanto esfuerzo. No puedo hablar palabras bondadosas y sabias todo el tiempo. La lengua se escapa de mi control. Si me dejas, Señor, va a ser muy desagradable vivir conmigo. Pero Señor, yo sé que Tú vives en mí y que puedes hacer esta obra en mí y a través de mí. Y por fe, quiero que Tú vivas esa vida en mí. Lléname de tu Espíritu Santo y se en mí y a través de mí lo que yo nunca podría ser”.

Eso es lo que significa creer y recibir y vivir el Evangelio. El Evangelio no es algo que necesitaste solo hace 23 años cuando te convertiste. Es algo que necesitas hoy para vivir como una mujer de Dios. Es la suficiencia del sacrificio de Cristo en la cruz por mí. Significa que la obra está terminada. Que no tengo que luchar. No tengo que batallar. Porque el precio ha sido pagado por mi pecado. Ahora vive en mí para cumplir la justicia de Su ley.

Así que este pasaje es un llamado, como lo es toda la Palabra de Dios, a caminar en dependencia del poder del Espíritu Santo. Y quizás dirás, “¿Significa eso que no voy a volver a caer en lo mismo?” No, porque tendemos o a volver al Monte Sinaí para tratar de lograrlo en nuestras propias fuerzas o tendemos a rechazar el retrato.

Pero cuando te des cuenta de que estás rechazando el retrato que nos pinta la ley de Dios o que has vuelto a caer en el ciclo de luchar y luchar para lograrlo, detente, para. Ve tranquila ante el Señor y dile: “Señor, lo siento mucho. Me arrepiento de tratar de lograr esto por mí misma”. Es igual de pecaminoso tratar de lograrlo por ti misma que rechazar el retrato, porque de cualquier manera, estás tratando de lograrlo separada de Cristo. Lo que no proviene de fe es pecado.

Annamarie: Nancy Leigh DeMoss volverá en unos momentos para impartirnos la segunda mitad del estudio de hoy. Es parte de un estudio profundo de Proverbios 31. Quizás te gustó lo que acabas de oír y te sientes decepcionada al descubrir que este estudio versículo, ya se encuentra en el último versículo y que te perdiste gran parte de esta enseñanza tan práctica.

Bueno, no te preocupes. Puedes escuchar los audios de esta serie completa al visitar AvivaNuestrosCorazones.com.

Volvamos con Nancy para oír el tan esperado versículo final de Proverbios 31.

Nancy: Hemos visto que en el último párrafo de Proverbios 31 está la idea de que recibiremos una recompensa. “Sus hijos se levantan y la llaman bienaventurada”. Las vidas de sus hijos reflejan que ella ha invertido su corazón en ellos y en su hogar. Su esposo la alaba. Dice: “Muchas mujeres han obrado con nobleza, pero tú las superas a todas” (versículo 29).

Dijimos que al final, quizás tu recompensa no venga de ningún hombre ni de tus hijos. Pero más allá, el Señor te dirá “bien, sierva buena y fiel”. En eso es que nos concentraremos en este último versículo.

Comencemos en el versículo 30 de Proverbios 31: “Engañosa es la gracia y vana la belleza”, es decir la belleza externa, la belleza física, “pero la mujer que teme al Señor, ésa será alabada”. Hay una recompensa. El resultado de esta forma de vida hace que valga la pena todo lo que tengas que sufrir aquí. “Esa será alabada”. Versículo 31: “Dadle el fruto de sus manos, y que sus obras la alaben en las puertas” (Proverbios 31:30–31).

Ahora, aquí tenemos un pasaje, Proverbios capítulo 31, que al principio nos permite ver las cosas que esta mujer hace, todas las habilidades que tiene, todas las maneras en que demuestra su compromiso con su familia. Podemos sentirnos agobiadas por todo lo que hay que hacer para ser una mujer de Dios. Vimos algunas de esas características durante las últimas semanas de esta serie.

Vimos que es digna de confianza, leal, confiable, diligente, trabajadora, industriosa. Ella no es ociosa, no pierde tiempo, es una mujer que trabaja con entusiasmo. Vimos que trabaja con sus manos voluntariamente y con entusiasmo. Trabaja por largas horas. Se levanta temprano, tiene un espíritu de servicio, es una mujer práctica. Llena las necesidades prácticas y físicas de su familia, de ropa, de comida.

Se encarga de los asuntos diarios, es ahorrativa; sabe administrar el dinero y los recursos que su esposo le provee a través de su trabajo; sabe lo que es la calidad; reconoce cuando algo es una ganga (Y algunas de ustedes dirán: «Bueno, si ese es uno de los requisitos, ¡definitivamente yo soy una mujer virtuosa!».)

Es una mujer compasiva, generosa, tiene un corazón dispuesto a ayudar al pobre y al necesitado, actúa con misericordia, extiende su mano a los pobres. Es una mujer que piensa y planifica, anticipa las necesidades de su familia. Está preparada para llenar sus necesidades futuras.

Su carácter, según vimos en la segunda mitad de este capítulo, aumenta la buena reputación de su esposo fuera del hogar: los demás piensan mejor de él porque tiene una buena esposa en casa. Ella es habilidosa y ha desarrollado esas habilidades. No nació sabiendo cómo hacer todas esas cosas. Ha desarrollado las destrezas que necesita para servir a su familia con eficacia.

Hemos visto su corazón, que siente reverencia por el Señor, que teme al Señor, que tiene una mentalidad espiritual. Hemos visto sus prioridades: que da prioridad a las necesidades y a los deseos de su familia y de las personas que la rodean. Pone las necesidades de los demás por encima de las suyas. Hemos visto cómo habla, su lengua, sus palabras, que dice palabras llenas de bondad y sabiduría, que está al tanto de las necesidades de su familia y de las condiciones de su hogar. Ella vigila cómo marcha su casa.

Es toda una lista y puede ser un poco abrumadora, ¿no es así? Pero lo que ves es la obra de sus manos. Es una inversión que hace durante toda una vida y ahora las Escrituras dicen: “Dadle el fruto de sus manos, y que sus obras la alaben en las puertas”.

¿Cuáles son sus propias obras? ¿Qué ha hecho con sus manos? Es la lista que acabamos de leer. Son las cosas que hemos estado viendo en este pasaje. Y puedes leer todas esas cosas y decir: Pero «Parece un estilo de vida muy sacrificado. Esta mujer no tenía vida propia». ¿Sabes lo que dijo Jesús? «El que ama su vida, la perderá». Esta es una mujer que entiende la paradoja de los caminos de Cristo. Si entregas tu vida, te la devolverán. Tienes que estar dispuesta a renunciar a ella para tenerla verdaderamente (ver Juan 12:25).

Hoy día, muchas mujeres, y muchas veces en nuestras vidas, nos aferramos a nuestros derechos: mi tiempo, mi privacidad, mi paz mental, mi espacio. Nos autoprotegemos, buscamos lo propio y entonces, ¿qué sucede? Nos quedamos solas y nos sentimos miserables. Relaciones rotas, hogares rotos, nadie que nos cuide en la vejez, vemos que eso sucede mucho con las personas mayores hoy.

Si vivimos hoy vidas egoístas, cosecharemos el fruto de nuestras manos. A largo plazo, tendremos que vivir con nuestras propias obras. Esta mujer no es egoísta, Es bondadosa, abnegada, servicial, sacrificial, pero cuando lees este pasaje, no hay ni una sola señal de que esta mujer se sienta miserable. ¡Solo mírala! Tiene ropa buena; come bien. Tiene un esposo que está loco por ella. Él se jacta de ella con sus amigos. Tiene hijos que se levantan y la llaman bienaventurada. ¿Quién puede pedir más? Pero ella renunció a su vida y será alabada.

Permíteme decir, por cierto, que cosechamos lo que sembramos. Esta mujer cosechó lo que había sembrado durante toda una vida de temer al Señor y vivir conforme a dicho temor. Pero el principio del libro de Proverbios nos habla sobre otro tipo de semilla que podemos sembrar. En Proverbios capítulo uno, leemos, comenzando en el versículo 29, “porque odiaron el conocimiento, y no escogieron el temor del SEÑOR”. Proverbios 31 dice que esta mujer escogió el temor del Señor.

Pero Proverbios capítulo uno dice que algunas personas no eligen el temor del Señor. “Ni quieren aceptar su consejo, y desprecian toda su reprensión”. Aquí habla la Sabiduría y el Señor habla, y Él dice que aquellos que no aceptan su consejo, que no aceptan su instrucción, ni escogen el temor del Señor, versículo 31, “comerán del fruto de su conducta, y de sus propias artimañas se hartarán” (Proverbios 1:29-31).

Permítanme decirles que de una forma u otra, comeremos el fruto de nuestra conducta o de lo que hagamos con nuestras manos. La persona simple, Proverbios capítulo uno, no presta atención al consejo de Dios, no acepta el retrato que Dios nos ha dado de lo que significa ser una mujer piadosa, rechaza el temor del Señor y comerá el fruto de sus propias manos, el fruto de sus obras.

Nuestras familias están cayéndose a pedazos, nuestras finanzas están cayéndose a pedazos, nuestra salud está cayéndose a pedazos y en muchos casos, es porque hemos rechazado el consejo de Dios en nuestras vidas. Cosechamos el fruto de nuestras propias manos.

Pero al final de Proverbios, tenemos el retrato de una mujer sabia. Ella escoge el temor del Señor. Acepta los caminos de Dios. Acepta el consejo de Dios. Acepta el conocimiento de los caminos de Dios. Ella entrega su vida. No se aferra a ella. Renuncia a ella por Cristo y por los demás y ¿cuál es el resultado? “Dadle el fruto de sus manos, y que sus obras la alaben en las puertas”.

H.A. Ironside fue un maestro bíblico maravilloso de hace mucho tiempo. En su comentario sobre el libro de Proverbios, cierra esta porción diciendo que en este último versículo de Proverbios 31, “Hay más de una pista de lo que espera a los cristianos cuando se presenten ante el tribunal de Cristo”. Permítanme decirles que si solo les interesa esto a corto plazo, no recibirán el salario a tiempo. Se darán por vencidas. Se sentirán desalentadas.

Así que, Ironside dice que fijemos la vista en lo que nos espera cuando nos encontremos ante el tribunal de Cristo. Mira hacia el final del camino Él dice: “Cuando la bruma de la tierra haya desaparecido para siempre, una mujer como esta”, el tipo de mujer del que hemos venido hablando en Proverbios 31, “ese tipo de mujer comparecerá ante la misma presencia del Señor con gozo y llevará sus espigas consigo”. A sus pies, echará el fruto de sus manos y las obras realizadas a través de Su gracia para que Cristo las vea todas. Cuán dulce será oír sus palabras de aprobación a las puertas del cielo”. 1

Permíteme decir que aunque nunca hayas oído palabras de aprobación de la boca de un hombre de este lado del cielo, si vives tu vida de esta forma por el poder del Espíritu Santo, un día oirás esas palabras de aprobación en las puertas del cielo, “Bien, siervo bueno y fiel. Entra en el gozo de tu Señor” (Mateo 25:23).

Ironside continúa diciendo, «En ese momento, ¿quién lamentará los días laboriosos y las noches de vigilia? ¿Quién intercambiará entonces el sendero y la porción de los santos, con todas sus responsabilidades y privilegios, por una vida fácil y por el disfrute descuidado de unas cuantas horas pasajeras en la tierra? Nadie. Con la vista puesta en esa hora sagrada cuando todas nuestras obras serán inspeccionadas por Aquél quien es dueño de nuestros más profundos afectos, aferrémonos a Cristo con propósito y de todo corazón. Aferrémonos a Su fiel Palabra, no neguemos Su Nombre, mientras esperamos Su regreso.

Annamarie: Nancy Leigh DeMoss volverá en un momento a orar. Acaba de terminar de enseñar el último versículo de Proverbios 31. Antes de estudiar este material con Nancy, sabía que este capítulo contenía mucha información importante para las mujeres, pero no me daba cuenta de lo práctico que sería ni del alcance que tendría. Dios ha estado trabajando en las vidas de las mujeres durante la serie La mujer contra-cultura .

¿Cómo ha obrado Dios en tu propia vida a través de esta serie? ¿Qué cosas te ha mostrado Dios? ¿Por qué no lo compartes con nosotros? Te animamos a escribirnos a info@avivanuestroscorazones.com con tu testimonio de cómo Dios ha usado esta serie para edificar o confrontar tu vida.

Aquí está Nancy para cerrar en oración.

Nancy: ¡Gracias, Padre, por la promesa de la recompensa que nos espera y la verdadera recompensa de la fidelidad aquí en la tierra es que tú te complacerás en nosotras en el cielo! Que tendremos algo que ofrecerte a Ti de verdadero valor, vidas entregadas a Tu servicio por amor y devoción a Ti. Tendremos algo que darte para expresar ese amor. Queremos que te complazcas en nosotras así que Señor, ayúdanos a escoger hoy entregar nuestras vidas, ofrecernos como sacrificio vivo, que cuando estemos delante de ti ante las puertas del cielo en ese día final, podamos oírte decir: «Bien, buena sierva y fiel.» En el Nombre de Jesús, amén.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se cite otra fuente.

1 H. A. Ironside, Proverbios (Neptune, NJ: Loizeaux, 1995), 273.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

25/27 – La llaman bienaventurada

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Proverbios 31: La mujer contra-cultura

25/27 – La llaman bienaventurada

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/la-llaman-bienaventurada/

Yadira E-Gorek: Un saludo a todas mis hermanas de habla hispana que escuchan Aviva Nuestros Corazones, mi nombre es Yadira las saludo en nombre del grupo de Mujeres Cristianas Restaurando desde la ciudad de Hannover en el norte de Alemania, somos un pequeño grupo. El Señor nos ha unido por Su Gracia y Voluntad para buscar de Él, compartir Su Palabra y ayudar a que a través de esta palabra otras mujeres sean verdaderamente restauradas.

Aviva Nuestros Corazones está siendo de edificación y ha venido a confirmar la dirección que habíamos tomado en enseñar a las mujeres a vivir lo que dicen las Escrituras, este no es un trabajo fácil pero ya no nos sentimos solas sabemos que hay otras mujeres en esta lucha estamos muy agradecidas por la vida de Nancy y la vida de ustedes hermanas que hacen posible que Aviva Nuestros Corazones llegue al mundo de habla hispana, ustedes son usadas poderosamente para bendecir a tantas mujeres alrededor del mundo

Annamarie Sauter: Esto es Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Nancy: Bueno durante las últimas semanas hemos venido estudiando Proverbios 31 juntas y para mí personalmente ha sido un estudio muy enriquecedor espero que tú también hayas tenido una experiencia alentadora y retante en el próximo programa veremos el último versículo de Proverbios 31, pero hoy quiero hacer una pausa, tomarnos un tiempo para que veamos algunos ejemplos, ejemplos de la vida real, sobre lo que hemos estado hablando.

En el programa anterior, al revisar el pasaje, estudiamos el concepto de la verdadera belleza y hoy ustedes van a escuchar la descripción de algunas mujeres que son realmente hermosas. Establecimos una línea telefónica especial e invitamos a nuestras oyentes a llamar para compartir un tributo personal para sus madres o para aquellas mujeres a su alrededor que ejemplifican las cualidades descritas en Proverbios 31.

Ya han escuchado algunos de estos tributos, pero al acercarnos al final de esta serie, pensé que sería significativo para ustedes que pudieran escuchar algunas de las grabaciones que considero más conmovedoras. Creo que serán alentadas al escucharlas; y déjenme decirles que si estas mujeres pudieron aprender a vivir de esta manera y pudieron ejemplificar este tipo de belleza, entonces tanto ustedes como yo podremos hacerlo también. Escuchemos…

Elizabeth Rauh : Mi nombre es Elizabeth Rauh lo que yo he aprendido de mi mamá es cómo honrar al Señor en medio del sufrimiento, a mí me diagnosticaron esclerosis múltiple a la edad de dieciséis años yo me acuerdo que durante ese tiempo de gran aflicción para mí lo que me ayudó y lo que me animó a seguir adelante fue ver la fe y la confianza de mi mamá en el Señor, nunca vi a mi mamá llorar nunca la vi deprimida al contrario la serenidad y paz en ella fueron de gran ayuda para mí.

Hace cinco años a mi papá le diagnosticaron una enfermedad neurológica muy rara, le dieron tres a cinco años de vida, en este momento mi papá está atravesando los últimos días de su vida, bajo el cuidado constante de mi mamá. Mi mamá es la misma y su fe en el Señor es más fuerte que nunca y aunque ella sufre aún así se mantiene de pie y se mantiene cantando canciones al Señor. La gente de la iglesia que viene a visitar a mis papás siempre dicen que ellos son los más bendecidos al ver la paz y la fortaleza que ella demuestra bajo las circunstancias tan extremas.

Uno de los versículos favoritos de mi mamá es proverbios 3:5-6 que dice.

“Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, Y Él enderezará tus veredas”.

Mi mamá le ha dado significado con su vida a este versículo en la manera que ella ha enfrentado estas pruebas y este el legado que ella me ha dejado a mí.

Erika Ortíz: Hola, mi nombre es Erika Ortíz y mi madre realmente me enseñó ha darlo todo por los demás sobre todo por la familia me enseñó el poder del sacrificio el dedicarle tiempo a los demás sobre todo a los hijos, la calidad de ese tiempo la cantidad el servicio en todo momento estar ahí presente amar sin esperar nada a cambio y sobre todo a sufrir por el otro y mantenerse firme en los principios y convicciones que han sido inculcados en nuestros corazones como familia.

Gilda Hernández: Hola mi nombre es Gilda Hernández y hoy puedo decir que mi madre me ha dejado el legado de la oración, yo recuerdo como mi madre nos acompañaba y enseñaba a orar al terminar y comenzar el día, dentro del carro o cualquier medio de transporte antes de salir de la casa o cualquier lugar y también antes de recibir los alimentos.

A pesar que hacia las oraciones por costumbre dentro de mi incredulidad como niña esto fue cultivando la gratitud y el temor de Dios dentro de mi corazón y también conocer que hay un Dios soberano, bondadoso cuidador y proveedor. Ya ahora más adulta cuando la busco para saludarla en la mañana la encuentro en su cuarto de oración como yo le diría y la veo en su rincón sentada en su mecedora orando antes de empezar su día.

Hoy en día soy más intencional en mi vida de oración y mi tiempo devocional con Dios y mi anhelo es no divorciarme de esa comunión con Dios y sólo con su gracia es posible no hacerlo, le doy gracias a Dios por su obra en mi madre y como Él ha obrado en mi familia también porque permite situaciones que me hacen recordar sus misericordias conmigo y mi familia y seguir orando para que me dé un corazón agradecido en todo tiempo.

Masiel Meyer: Hola mi nombre es Masi Meyer y estoy aquí para contarles un poco acerca de mi mamá Inés García, creo que el mayor aporte el más importante aporte que ella hizo en mi vida fue que ella me enseñó el Evangelio yo recuerdo que todas las noches ella me hacía una historia bíblica, me contaba de las grandezas del Señor y me hacía saber desde muy pequeña que yo necesitaba un Salvador y ese Salvador era Jesucristo.

Yo admiro tanto de ella que a pesar de que mi papá se desvió del camino y estaba tan lejos de Jesús ella mantenía su mirada en Jesús ella nunca dejó de enseñarme el Evangelio de llevarme a la iglesia y hoy día yo sé que además de la Gracia de Dios obviamente estoy en el Señor por ella y recuerdo también que ella me enseñaba versículos bíblicos y me acuerdo el primer versículo que ella me enseñó que fue proverbios 4:23 Proverbios «Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida.» Y me enseñó muchísimos otros que ahora mismo no les voy a contar pero, gloria a Dios por mi mamá, gracias mami.

Noelia de Leites: Hola mi nombre es Noelia de Leites y quisiera compartir un poco la bendición que ha sido el legado dejado por mi mamá y es que siempre recuerdo a mi mamá desde muy pequeña una mujer trabajadora, una mujer fuerte, una mujer que a pesar de que trabajó muchos años fuera de la casa, mientras estaba con nosotros era una mamá muy presente y siempre la recuerdo muy animada dándonos lo mejor que ella podía ofrecernos ,buen desayuno, buena comida, buena cena siempre pendiente del orden en la casa tenía una revisión sobre nuestros horarios de cuándo salir a jugar cuándo hacer las tareas.

O sea siempre crecí con esa imagen de mi mamá y claro crecí un poco podría decir mimada porque ella nunca se tomó el tiempo como de enseñarme de una forma como intencional, “mira Noelia esto se hace así hay que servir de esta manera en la casa” sino que ella simplemente nos servía y yo la veía, siempre la veía, bueno hasta que me casé y también siendo yo una mujer muy trabajadora, dirigiendo todo en donde trabajaba o fuera de la casa desde el teléfono los servicios que tenía en mi casa y siempre pensé que yo era una mujer superpoderosa en control hasta que el Señor me llevó a los más profundo y tocó mi alma, mi mente, mi corazón y fui confrontada con el deseo de estar en mi casa full time sirviendo a mi esposo y a mis hijos.

Pero claro yo no tenía ni idea de lo que eso significaba, yo solamente sentía en mi corazón esa necesidad de servir y dar amor en mi casa que como lo iba a hacer ni idea, hasta que estando en casa el Señor fue trayendo a mi mente imágenes muy específicas de mi mamá, sonriente, dinámica haciendo las cosas, fregando, cocinando, recuerdo las meriendas y empecé poco a poco a hacerlo, simplemente como que se activó ese recuerdo ese aprendizaje en mi mente con su ejemplo y comencé a hacerlo, simplemente yo la llamaba para preguntarle mami se hace esto así te acuerdas que tengo que echarle como hago y de una forma milagrosa el Señor fue desarrollando en mí habilidades que yo no conocía que tenía dormidas.

Realmente Él continúa trabajando conmigo porque eso, así como yo era muy emprendedora fuera de la casa y muy dinámica, muy organizada hasta el extremo, perfeccionista, lo estaba siendo también en mi propia casa y entonces caí en una piscina como digo yo de orgullo, me sentía muy poderosa en mi casa también y no era la forma entonces comencé a quejarme, comencé a sentirme decepcionada, muy cansada y al final el Señor tuvo misericordia de mí, de mi alma y me llevó a recordar como todo lo que yo hago es como para el Señor, buscándolo a Él su aprobación y no el de los hombres y entonces ese ejemplo de mi mamá siempre sonriente sin una sola queja en el servicio sin ver las cosas más grandes de lo que realmente eran me ayudaron a este caminar y aún siguen ayudándome y a enfocarme y a entender que realmente la obra de Dios en nuestras vidas cuando comienza no se puede detener y ha sido de bendición para mí contar con ese recuerdo y esa obra e instrumento de gracia que Dios puso en mi vida que es mi mamá para enseñarme como es la marcha de una casa pero de una manera alegre, de una manera servicial sin queja y alabo a Dios por su vida.

Laura Flaquer: Doy gracias a Dios por mi mamá Laura de Flaquer porque ella es un vivo ejemplo de lo que es ser una mujer de Dios, no solamente porque ella hace su devocional siempre todas las mañanas ella busca de Dios orando y leyendo su palabra antes de enfrentar su día tú sabes que ella va a estar ahí en su estudio no solamente por su persistencia al orar por mí por mis hermanos, por nuestra vida espiritual, por aquellos de nosotros que no conoce de Dios invitándolos a la iglesia no importa lo que piensen de ella, no solamente por esas cosas sino también porque de una manera muy especial Dios le ha dado un corazón por los necesitados y un amor sacrificial y una hospitalidad que nos dejan sorprendidos, ella abre su corazón a otros, da no solamente se queda en preocupaciones y orar por ellos sino que abre sus bolsillos, abre su casa, les da de comer les da de beber, cualquier cosa que necesiten, aun personas que no son de la familia, personas que ella ni siquiera conoce bien y sé que esto no es algo que viene de ella sino que es Cristo en ella y por eso doy gracias en ese sentido me acuerdo el versículo que dice: «Y si dieres tu pan al hambriento y saciares al alma afligida en las tinieblas nacerá tu luz y tu oscuridad será como el medio día». Ella ha dado su pan al hambriento y ha saciado al alma afligida, Dios la recompensará por eso y hará que esa luz que emana de ella alumbre a muchos en mi familia especialmente a aquellos que todavía no profesan la fe.

Fanny Marmolejos: Soy Fanny Marmolejos de Gómez y quiero aprovechar la oportunidad para hacer un tributo público de mi madre Dinorah de Marmolejos ella ha sido una fuente de inspiración no sólo para mí y mis hermanos sino también para muchas mujeres de diferentes edades en las que ella invierte su tiempo.

Mi madre conoció al Señor cuando yo tenía como quince años, sirvió al Señor al lado de mi padre hasta que este partió a Su presencia, fue a partir de ese momento que pudimos evidenciar como nunca antes la fortaleza de su fe. Ser fiel a Dios y servirle con gozo al lado de un esposo fiel que comparte tu amor por Cristo es fácil, pero cuando su compañero de treinta y cuatro años le fue quitado de manera repentina y trágica estando ella misma al borde de la muerte, sus palabras fueron, «La voluntad de Dios es buena agradable y perfecta Dios me dio un buen esposo por treinta y cuatro años cómo habría de quejarme»

La Palabra de Dios dice que de la abundancia del corazón habla la boca y esto se ha evidenciado en la vida de mi madre ante una prueba tan grande y dolorosa como esta de su boca brotó lo que había en su corazón, sumisión a la voluntad de su Padre, han pasado casi veinte años de aquella gran prueba y todos los que tenemos el privilegio de estar cerca de ella hemos visto como Dios ha sido esposo para ella, nuestro buen Dios ha cambiado su lamento en baile y la ha usado como un instrumento de bendición para tantas mujeres a su alrededor.

Ella es una maestra innata y ha usado este don para el beneficio del pueblo de Dios, el nido vacío y su viudez en vez de ser causa de lamento o amargura, ha sido usado por ella para darse a otros y para compartir el consuelo que Dios, le ha dado a ella.

Hay imágenes llenas de vida que vienen a mi mente de mi madre por años la he visto involucrarse de diferentes maneras en el pueblo de Dios, como por ejemplo preparando meriendas para un grupo de adolescentes en la iglesia ya sea animarlas en su vida cristiana, también con estudios bíblicos seculares con mujeres jóvenes, estimulándolas en su fe y en su ardua labor de madres y esposas, también visitando enfermos y por supuesto con su estudio bíblico de señoras de la edad dorada.

Su amor y gozo por la palabra de Dios es contagiante, doy gracias a Dios por darme el privilegio de tener una madre como ella.

Patricia Rogers de Ho: Mi nombre es Patricia Rogers de Ho quisiera dar un testimonio de mi querida madre, basado en Proverbios 31:11 y 26 en el versículo 11 dice que “El corazón de su marido está en ella confiado y no carecerá de ganancias».

En este aspecto ella es una excelente administradora tanto en la abundancia como en la escasez, no fueron ni una ni dos las ocasiones en la que ella, yo viviendo en su casa ella no compraba de más y velaba que todo se utilizara de forma adecuada, nosotros siempre decíamos de ella que ella parecía un banco porque siempre la veíamos sentada sacando los cálculos de los gastos de la casa y tratando de manejar de forma correcta los recursos que mi papá le daba y en el versículo 26 que habla de que «Abre su boca con sabiduría, y la ley de clemencia está en su lengua» realmente yo pudiera decir que para mí mi mamá ha sido un testimonio, es que ella siempre tiene palabras sabias en su boca, tiene palabras que son bálsamo cuando uno recurre a ella cargado el corazón de aflicciones y necesidades y realmente eso ha hecho de que yo en mi experiencia corta como madre recurra a ella y le doy gracias a Dios porque es un privilegio el ser hija de ella.

Nancy: «La mujer que teme al Señor, ésa será alabada. Dadle el fruto de sus manos, y que sus obras la alaben en las puertas» (Proverbios 31:30-31).

Hemos estado escuchando algunos tributos para las madres que vienen directo del corazón. Cuando pienso en lo que estas mujeres han estado compartiendo acerca de sus madres, hay dos preguntas que vienen a mi mente.

Primero, ¿Habrá algo que debas decir para expresar tu gratitud hacia tu mamá?

Tengo una amiga que ha tenido una relación difícil con su mamá a través de los años, y recientemente me dijo, «Me he dado cuenta que tengo que aprovechar cada oportunidad para expresarle mi agradecimiento a mi mamá por la inversión que ella ha hecho en mi vida». Déjame animarte a tomar el teléfono o a escribir una nota, escribir una tarjeta, hacer lo que puedas, para que le dejes saber a tu mamá cuán agradecida estás por las maneras en que ella ha impactado tu vida.

Y la segunda pregunta, si tienes hijos, ¿qué dirán tus hijos de ti en el día de mañana?

Recibí un correo electrónico de una mujer que decía que su mamá iba a cumplir 50 años, y que ella estaba le estaba haciendo un tributo. Ella dijo,

«Pudiera escribir una carta que contenga un millón de páginas para contarte acerca de cuán buena ha sido esta mujer/esposa/madre a través de sus 50 años. Ella crió cinco hijos, enseñándoles en casa a leer y a escribir a cada uno de ellos, y hoy en día todos son hombres y mujeres piadosos, buenos ciudadanos y útiles a su generación. Su esposo ha pastoreado varias iglesias en el este de los Estados Unidos de América, y ella ha sido una humilde y amorosa esposa y compañera para él durante los últimos 30 años.»

Luego ella continuó diciendo esta joven, esta hija ya adulta, acerca de su mamá,

«Ella es una mujer de gran paciencia, una mujer de tremendos valores y moral. Si todas las mujeres fueran como ella, este mundo se parecería al Cielo».

Bueno, ¡este es tamaño tributo! Lo que me lleva a preguntarte, ¿qué dirán tus hijos de ti en el día de mañana? Tu sabes que las elecciones que hagas hoy harán una diferencia en lo que tus hijos digan cuando hablen acerca de ti en el día de mañana; o tal vez le escriban a alguien acerca de ti, incluso aún después de que te hayas ido al Cielo.

Annamarie: Visita nuestra página de AvivaNuestrosCorazones.com para que te familiarices con nuestros libros y recursos en inglés que te ayudarán a ser la mujer de Proverbios 31 de la cual hemos venido estudiando.

En estos programas has podido escuchar muy buenas enseñanzas pero quizás no has sido capaz de actuar. Aprende como enfrentar los fracasos con fe en nuestro próximo programa.

Música: Orar Contigo Otra Vez, Tercer Cielo, Ahora Tengo Más ℗ 2004 Kasa Producciones; Madre Mia, Omar Salas, Dependo de Ti ℗ 2008 Omar Salas; Madre Mia,

Any Puello, Latidos ℗ 2001 Any Puello

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh De Moss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se cite otra fuente.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

46 – Las Adicciones «la Comida»

Entendiendo los Tiempos

Primera Temporada

46 – Las Adicciones «la Comida»

ENTENDIENDO LOS TIEMPOS

Surge en el 2013 como programa de radio bajo la cobertura de la emisora cristiana Radio Eternidad en la estación 990am. Las temáticas de nuestro programa son diversas y contemporáneas con las necesidades que se presentan  hoy en día en la sociedad. Todo tema es llevado a la luz de la Palabra de Dios que es la única mediadora entre los hombres y la única verdad que puede hacerle libre. Tratamos diferentes temas con el propósito de entender el presente bajo una cosmovisión bíblica y actuar en base a esta. Con nuestro productor Andrés Figueroa y el equipo de Gracia TV, quienes semanalmente transmiten este programa en un formato para Radio y TV.

http://www.entendiendolostiempos.org/

https://play.google.com/store/apps/details?id=net.nowyouseeme.radioeternidad&hl=es_EC

 https://apps.apple.com/us/app/radio-eternidad/id1053755428

23/27 – La recompensa

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Proverbios 31: La mujer contra-cultura

23/27 – La recompensa

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/la-recompensa/

Annamarie Sauter: Proverbios 31 dice que el esposo de la mujer virtuosa se levantará y la llamará bienaventurada, que es más o menos lo que hace este hombre.

Hombre: Yo podría decir con tranquilidad de corazón que aunque yo sé que hay muchas mujeres virtuosas en el mundo, la mía, es la mujer virtuosa perfecta para mí.

Cuando uno se casa hace muchos votos y dice lo mejor de la persona que está ahí porque todavía no la conoce bien. Ahora, cuando después de 33 años tú puedes decir que tu esposa es un regalo de Dios, no solamente porque cumple en mucho, lo que Proverbios 31 expresa de una mujer que teme a Dios, sino porque yo tengo el privilegio de poder decir, que mi mujer es una mujer en la que Dios ha obrado de tal manera que mi corazón está tranquilo, en el sentido de su relación conmigo, su relación con los hijos y aun porque yo puedo decir que los demás pueden hablar bien en las puertas por causa de ella.

Pero cuando se habla de ayuda idónea, de esa mujer que es una colaboradora, de esa mujer que sostiene, esa mujer en la que tú tienes confianza, yo puedo decir que para mi Maggie cumple todos esos requisitos. Con sus defectos como todos los tenemos, con áreas que debe seguir trabajando durante toda su vida, pero yo no hubiera podido encontrar nadie que fuera mejor para mí que ella.

Lo estoy diciendo no comenzando el matrimonio, yo lo pensaba así, ahora simplemente lo estoy confirmando a través de todos estos años de vida. Yo he dicho más de una vez, aun en reunión con mis hijos, que después de mi conversión, Maggie es lo mejor que me ha pasado. Le tengo que dar gracias a Dios porque dice que esa mujer quien te la da es Dios.

Dios tuvo compasión de mí y me mandó una mitad que me complementa en aquellas cosas en que yo necesito ser complementado y ser ayudado. Con las dificultades de la vida pero con nuestro temor al Señor, Dios nos ha permitido tener un matrimonio que hoy yo puedo decir que es un pedazo del cielo, que es mejor que cuando comenzó y que si yo volviera a casarme de nuevo, yo volvería a casarme de nuevo con Maggie. Estoy muy agradecido de Dios por ese regalo que me ha dado en mi vida.

Annamarie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Durante las últimas semanas, Nancy te ha compartido consejos prácticos sobre Proverbios 31. Algunas de las sugerencias puede que parezcan muy sabias pero difíciles de poner en práctica. Pero si realizas estos difíciles cambios de estilo de vida, tendrás grandes recompensas. Nos explica Nancy:

Nancy Leigh DeMoss: A medida que hemos ido estudiando detenidamente Proverbios capítulo 31, puede que te hayas preguntado: “¿Cómo me beneficia esto a mí?” Porque esta mujer siempre da, sirve, piensa en los demás, y cuando lees todo el texto… Espero que hayas estado leyendo con nosotros. Cada día te he desafiado a leer Proverbios 31 durante 31 días de corrido.

Lo que más sobresale es que esta mujer se concentra totalmente en las necesidades de los demás. Es una persona dadivosa. Es una sierva. Es una mujer que ama. Pero hay momentos en que nos preguntamos en la parte más profunda de nuestros corazones: “¿Y qué hay para mí en todo esto? ¿Cuál es la recompensa? ¿Cuál es el beneficio?”

Si trabajaras fuera de casa, te pagarían todas las semanas o cada dos semanas o una vez al mes o como sea. Trabajas y luego ves la recompensa por tu trabajo y la ves bastante rápido. Quizás hasta la recibas antes de que llegue el sueldo porque tu jefe te podría decir: “Gracias, hiciste un buen trabajo”, o “Aprecio lo que has hecho”. Pero luego te vas a casa y trabajas y es posible que pase mucho tiempo sin recibir el sueldo, la recompensa o el beneficio.

Ahora, en un mundo perfecto, si fuéramos mujeres realmente virtuosas, no nos importaría el sueldo. ¿No es así? Solo serviríamos a los demás porque nos encanta servir. Amamos a Dios. Amamos a la gente. Ese es el tipo de corazón que deseamos tener. Pero me alegra mucho saber que las Escrituras nos dicen que vamos a recibir un pago por nuestra labor. Hay una recompensa. Hay un beneficio. Recibiremos bendición si nos comprometemos a vivir nuestras vidas a la manera de Dios.

Deberíamos querer servir al Señor y deberíamos estar comprometidas a servirle aun, si nunca viéramos el beneficio de hacerlo . Si le servimos solo por el beneficio que podamos obtener de Él, solo amaríamos a Dios por paga. Yo no quiero ser así. Quiero amar a Dios solo porque Él es Dios. Solo porque Él se lo merece. Pero me siento agradecida de que Dios en su gracia nos permita recibir beneficios y bendiciones cuando nos rendimos a su manera de pensar.

Por fin llegamos al último párrafo de Proverbios 31, que es la sección donde se nos habla sobre la recompensa de ser una mujer virtuosa. Ahora, esta recompensa no llega toda al mismo tiempo, ni rápidamente. Tienes que ser paciente. Tienes que soportar. Tienes que llorar mucho, sufrir mucho dolor y trabajar duro para obtener la recompensa… Que también será grande. Aquellas de ustedes que son madres saben que no hay forma de traer un hijo al mundo sin pasar por la labor de parto.

Pero la recompensa de tener ese niño, esa vida, hace que valga la pena pasar por esa labor dura de parto y todo ese dolor. Quiero decir que en el tiempo de Dios, la recompensa de decidir, como mujer, vivir la vida a la manera de Dios, hará que valga la pena todo el dolor, todo el esfuerzo, las angustias y las dificultades.

Pero no puedes llegar a la recompensa sin haber pasado por el proceso de convertirte en ese tipo de mujer, al igual que no puedes tener un bebé o dar a luz sin pasar por el proceso de la labor de parto. No hay atajos.

El problema es que hoy la gente desecha el matrimonio. Abandonan a su familia porque no ven que haya recompensa alguna en preservarla. No esperan lo suficiente. Quieren la recompensa ahora. La quieren instantánea. Quieren tener a los tres años de matrimonio lo que no se logra hasta después de estar casados 30, 40 o 50 años.

Veo como algunos de mis amigos, personas mayores ya, ahora, después de 60 o más años de matrimonio han logrado desarrollar una relación más profunda, más dulce y preciosa que la que nunca tuvieron en sus años de juventud.

Así que quiero desafiarte a que no importa lo difícil que las cosas estén ahora, no importa cuán ardua sea la labor que tengas por delante, no te des por vencida, persevera. La recompensa vendrá. Vamos a concentrarnos en esa recompensa hoy y en las próximas secciones.

Miremos el versículo 28. Vemos como esta mujer trabaja, sirve y da. No se acuesta en la noche y se levanta temprano en la mañana y hace todas esas cosas en las que pensamos cuando hablamos de la mujer de Proverbios 31. Pero el versículo 28 nos dice: “Sus hijos se levantan y la llaman bienaventurada, también su marido, y la alaba diciendo: Muchas mujeres han obrado con nobleza, pero tú las superas a todas. Engañosa es la gracia y vana la belleza, pero la mujer que teme al Señor, esa será alabada. Dadle el fruto de sus manos, y que sus obras la alaben en las puertas.”

Ahora, vamos a concentrarnos primero en sus hijos y luego veremos la alabanza de su esposo. Sus hijos se levantan y la llaman bienaventurada. Permítanme decir antes de continuar, que sé que hay algunas mujeres que anhelan tener hijos. Algunas no han podido tenerlos o no están casadas. Dios no ha traído un esposo a sus vidas.

Si eres una de ellas, permíteme decirte, como mujer soltera que soy, que Dios puede darte la recompensa y el gozo de la maternidad si tomas decisiones conforme a la voluntad de Dios en tu vida. Qué quiero decir con esto, una cosa es que digas: “No voy a ser madre. No quiero tener hijos. No estoy dispuesta a aceptar esas bendiciones del Señor”.

Pero si deseas ser madre, tener hijos y dar vida, Dios proveerá para ti, como lo ha hecho para mí, oportunidades y medios para que des vida y cultives relaciones maternales. Creo que podrás recibir la recompensa que viene de tener un corazón de madre.

Puede ser que acojas bajo tus alas a los hijos de otros, que ores por ellos y los alientes, tanto a ellos como a sus madres. Compartirás la recompensa de esas madres. Puede ser que Dios te dé otras mujeres jóvenes a quienes puedas ayudar a crecer en la fe. Compartirás las recompensas de una madre.

Pero ahora estamos hablando de las madres y los hijos. Sus hijos se levantan y la llaman bienaventurada. Se trata de una mujer que recibe una recompensa. Es amada. Es alabada. Si tenemos en cuenta la cultura del Medio Oriente en la que este pasaje se escribió originalmente, es realmente sorprendente lo que dice aquí porque en esa cultura no se alababa mucho a las mujeres. Las Escrituras y el Señor Jesucristo siempre han elevado el valor de la mujer en la cultura. Eso es lo que este pasaje hace por nosotras.

Ahora, piensa en los hijos de esa madre, que se levantan y la llaman bienaventurada. ¿Qué significa eso? Bueno, primero te diré lo que no significa. No significa necesariamente que tus hijos despierten todos los días y digan: “Madre querida, gracias por todo lo que haces por mí. ¡Qué madre más maravillosa eres!” Porque si recibiéramos esa recompensa, no necesitaríamos hacer esta serie completa. Disfrutaríamos la maternidad todo el tiempo, ¿no es así?

Se levantan y la llaman bienaventurada. Eso no significa necesariamente que cuando entres a un lugar, tus hijos se van a poner de pie para demostrar cuánto te respetan y te honran, aunque yo diría que no es mala idea.

Probablemente signifique, más bien, que tus hijos crecerán y tendrán una forma de vida que traerá bendición, honor y reconocimiento a su madre. Que la forma en que vivirán cuando lleguen a ser adultos pondrá de manifiesto la inversión que hiciste en sus vidas y la forma en que los criaste. Significa que tus hijos tendrán una mejor oportunidad que los demás de vivir vidas santas y de llenar el rol que Dios diseñó para ellos en sus hogares. El fruto de hijos que crecen y caminan con Dios en sus vidas es tu bendición. Se levantan y te llaman bienaventurada.

Ahora, esto no es una promesa de que todo niño que crezca en un hogar cristiano o piadoso cuando sea mayor temerá y honrará al Señor, porque él será el responsable de sus propias decisiones, de tomar una decisión personal de seguir a Cristo, de la misma forma que tú tuviste que hacerlo. Pero sí creo que dice que debería ser así. Oras para que por la gracia de Dios sea así, que cuando tus hijos crezcan reflejen con su piedad la inversión que has hecho en sus vidas.

Se me ocurre el ejemplo de una madre que me envió por correo electrónico un poema que le escribió su hija de edad universitaria. Madre e hija conversaban sobre asuntos de mujeres, de los roles de las mujeres y de por qué Dios hizo a la mujer. Después de esa conversación, la joven se fue a su habitación y escribió este poema para su madre. Se titula, Un llamado.

Dice así:

Conozco a una mujer que vivió conforme a la verdad que encontró en Proverbios 31 y lo proclamó con todo su ser a través de su vida. ¡Levántense mujeres! ¡Pueden ser bellas, como Dios las creó! 
¡Oh, mujeres, rindan sus vidas a esta tarea! ¡Estamos aquí para servirle a Él!
 Así que entrega tu cuerpo para reflejar Su gloria. 
Eso es lo que esta hija ha oído decir a su madre. 
Entrega tus manos para dar consuelo, prepara tu boca para enseñar y tus brazos para soportar 
el peso del dolor de tus hijos. Sé tú quien avive la llama en el corazón de tu esposo y ayúdalo a alumbrar al mundo con la luz de Cristo. Sé tú la que dobla tus rodillas -eres la esposa preciada de Dios.
 Así que ve al Padre para encontrar quien eres, y no a este mundo lleno de decepción.
 Rinde tu alma, ríndete a Él. Porque Dios desea hacerte bella. 
Aunque nuestro mundo destruye a su paso todo lo que nosotras las mujeres anhelamos ser, ella permanece firme en la verdad, la gracia y el plan de Dios.
Verdad sin excusas. ¿Qué es una mujer de Dios? ¿Qué es el llamado a la maternidad? ¿Qué significa ser una esposa piadosa que sirve a los demás? 
No sé realmente pero…¿Conoces a mi madre?

Esta madre me dijo que se deshizo en llanto cuando su hija le entregó el poema. Se deshizo en llanto. La hija firmó el poema con una posdata que decía (a su madre): “Eres mi inspiración para algún día llegar a ser abnegada y humilde. Una madre que sabe por qué es madre y lo es con gozo… ¡Gracias! Te amo”.

“Sus hijos se levantan y la llaman bienaventurada” y esa es la gran recompensa de una madre.

Pero el versículo 28 nos dice además que su esposo también lo hace. La alaba. Dice en el versículo 29: “Muchas mujeres han obrado con nobleza, pero tú las superas a todas”. Tú las superas a todas. Eres la mejor de todas. Eres la mejor.

Charles Spurgeon -muchas saben quién es- el gran predicador inglés del siglo XIX, escribió un tributo a su esposa Susana.

En efecto, lo que estaba diciendo era: “Mi esposa las supera a todas”. Ella se ganó ese respeto. Se ganó ese honor porque fue una mujer que no vivía para sí misma, sino para ser una bendición, para servir y para ser una ayuda -un apoyo- para su esposo y para sus hijos.

Ese tributo está escrito en un lenguaje que es un poco difícil de entender porque se escribió hace aproximadamente 150 años, pero preguntamos a un grupo de hombres cristianos si estarían dispuestos a compartir con nosotros su tributo a sus esposas para expresar lo que ellas significan para ellos. Veamos lo que dijeron algunos:

Hombre 1: Mi esposa es la esposa perfecta. no porque sea perfecta y no tenga pecado y no falle nunca, sino porque creo que Dios la creó y la puso en el lugar exacto y perfecto para encontrarse conmigo y ha sido Su gracia y Su misericordia el que ella me haya complementado.

Durante todos estos años ella ha sido la persona vital para trabajar con mis problemas, con mis pecados, con mi carácter. Me ha guiado, me ha instruido, me ha enseñado con su testimonio, pero también con su entrega, con su entereza, con su desinterés. Ella se da por todos, por sus hijos, por su marido. No importa el riesgo ni tampoco las circunstancias. Lo hace con mucho amor y yo creo que esa es la gracia de Dios obrando en ella.

Ella es una persona sumamente inteligente para mí. Ahí yo voy ganando como hombre y eso me ayuda mucho a estar siempre alerta, a estar siempre aprendiendo, a estar siempre leyendo-, porque tengo una gran competencia en mi casa con respecto a la parte intelectual.

Pero el Señor ha sido muy bueno conmigo. Puedo decir que me ha dado la mujer que yo necesitaba, que buscaba. Sumamente tierna y cariñosa con sus hijos, sumamente dedicada a su casa. Yo estoy tranquilo cuando salgo a trabajar porque sé que cuando llego a mi casa todo está en orden, porque sé que mis hijos están bien criados y principalmente porque sé que su corazón es un corazón conforme al del Señor. Ella busca la gloria de Dios siempre, busca el que sus hijos conozcan el Evangelio, busca el que su marido se regocije y se goce en ella y busca agradarnos constantemente, o sea, que realmente yo doy inmensas gracias al Señor por el regalo que me ha dado a través de mi esposa, no la cambiaría por ninguna.

Hombre 2: Mildred y yo tenemos 21 años de casados. Es para mí un gran honor el poder compartir brevemente lo que ella ha significado para mi en estos 21 años de matrimonio.

En verdad es bueno decir que esa mujer virtuosa de Proverbios 31, Dios me permitió encontrarla. Fue bien difícil pero valió la pena el esfuerzo. Yo buscaba una mujer como ella para que fuera la madre de mis hijos y mi compañera de toda la vida. Desde nuestros inicios Dios me mostró que su valía sobrepasaba la de las piedras preciosas. Una de las cosas que impactaron nuestra relación fue el ver cómo ella decidió desde el principio vivir por la fe.

Como llegó el momento en nuestras vidas donde había que tomar una decisión trascendental… Esta decisión era, dejar de trabajar para atender a los niños en la casa. Yo estaba claro en cuál debía ser la decisión que ella iba a tomar pero yo quería escuchar, ver su respuesta. Cuando ella decidió el renunciar al trabajo y no a sus hijos, esto marcó el inicio de una senda caracterizada por vivir por la fe, vivir un día a la vez.

Eso me ayudó a asumir como hombre, el lugar que Dios tenía solo para mí. Me ayudó a ser un hombre esforzado, comprometido a ser fiel a mis votos matrimoniales de ser todo lo que Dios quería que fuera para ella. Las pruebas no se hicieron esperar e inmediatamente perdí mi trabajo, el mismo mes que nació nuestro último hijo.

Ella nunca dudó que Dios nos sustentaría y me estimulaba a seguir luchando y confiando. Fue muy alentador saber que contaba con sus oraciones y su apoyo. Dios en su fidelidad nos permitió salir de los problemas de formas maravillosas. En verdad mis hijos y yo hemos sido llevados a ser cada vez más varoniles por la decisión de ella ocupar su lugar en la casa y dejarme ocupar el mío.

Qué bueno esto ha sido para nosotros. Hasta cierto punto soy conocido en muchos lugares como el esposo de Mildred. Mis hijos agradecen que ella lo haya dejado todo por dedicarse a ellos, y Dios ha sido glorificado en nuestros familiares inconversos por su confianza en Dios en todo lo que hace.

En lo personal el tenerla como esposa me ha ayudado a ver de una forma muy especial lo que es el amor de Dios por nosotros. Soy el hombre más bienaventurado del planeta pues Dios me dio la mujer que le pedí y que me dio tanta brega conquistar.

Hombre 3: Ester se ha convertido en mi compañera por 10 años y ha sido mi mejor amiga, mi amante y mi soporte en cada etapa de mi vida, desde el trabajo hasta el ministerio. Ella se ha dedicado a traer alegría a mi casa, a traer la Palabra de Dios de formas muy prácticas y creativas. Ha traído honra a mi casa.

Ella se mantiene recordando y celebrando las obras de Dios continuamente en casa. Le enseña a mis niños el Evangelio de formas muy creativas, infantiles pero fieles a la Palabra.

De una forma increíble ella hace y ayuda a mis hijos a que me amen más, me honren más y tengan mayor sentido de gratitud. En lugar de intentar que mis hijos la amen más a ella que a mí, ella hace todo lo necesario para que la amen mucho y la recuerden mucho, pero al mismo tiempo busca que mis hijos me amen, me honren, me celebren. Cada vez que yo llego a casa ella los llama y les dice: «¡Vengan, corran que llegó papi!» y celebran que yo llego.

Ella ha sido muy especial, me ha ayudado a ser un mejor creyente, un mejor padre, un mejor hombre de Dios. Creo que después del Espíritu Santo, mi esposa ha sido la persona que más me ha ayudado a transformarme a la imagen de Cristo.

Nancy: Qué ilustraciones más maravillosas nos han dado estos hombres, de cómo el esposo de la mujer virtuosa la alaba. “Muchas mujeres han obrado con nobleza”, dice él, “pero tú las superas a todas”.

Ahora, cuando vemos un pasaje como éste que hemos estado estudiando en Proverbios capítulo 31, me siento tentada a hablar a los hombres solo por un momento y decirles: “Lo que este pasaje significa es que ustedes tienen que alabar a sus esposas”. Pero, ¿sabes qué? Dios no me llamó para hablarles a los hombres. Dios me llamó a hablarles a las mujeres, así que, ¿qué nos dice este pasaje a nosotras las mujeres? Nos dice que si nos ocupamos de caminar con Dios, llegará el momento en que recibiremos una recompensa.

Ahora bien, quizás pienses: “Mi esposo no me alaba. Estoy tratando de agradar a mi marido. Estoy tratando de agradar al Señor”. Quizás tu esposo no es creyente. Quizás tu esposo no está siguiendo al Señor. ¿Y si tu esposo no es creyente y si nunca te alaba como lo han hecho esos hombres que acabamos de oír?

Permíteme decir dos cosas para darte aliento. En primer lugar, no importa cuál sea la condición espiritual de tu marido, tú sí puedes andar con Dios. Puedes vivir conforme a los estándares de Dios de lo que significa ser una mujer virtuosa, una mujer de carácter noble.

En segundo lugar, recuerda que en última instancia, la alabanza no viene del hombre sino de Dios. La palabra de Dios nos promete que la mujer que teme a Dios, esa, será alabada. Ya ves que vale la pena temer al Señor, tenerle reverencia y andar con Él aunque nunca oigas a otro ser humano alabarte por ello.

Así nos dice Pablo en Colosenses capítulo 3:23-24, “Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres, sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia. Es a Cristo el Señor a quien servís.” Tarde o temprano si caminas con Dios, serás alabada. La mujer que teme al Señor, esa será alabada.

Annamarie: Si dedicas tu vida a servir a los demás como al Señor, habrá días pesados. Otros días, recibirás gran aliento y recompensa. Espero que te sientas alentada hoy al oír el tributo a esas mujeres que han servido fielmente durante tantos años.

El programa de hoy forma parte de un estudio de Nancy Leigh DeMoss sobre Proverbios 31. La serie se llama La mujer contra-cultura . Escuchar este material de Nancy por la radio te será de mucha ayuda para tu vida espiritual. Pero, ¿te atreverías a ir un poco más allá?

Un próximo paso podría ser leer Proverbios 31 todos los días por 31 días de corrido. Nancy nos ha desafiado a lograrlo. Otro paso sería estudiar los demás versículos de las Escrituras que hablan sobre cómo servir al Señor de una forma singularmente femenina. Nancy te ayudará a hacerlo con un folleto titulado «Un retrato bíblico de la mujer»

Este folleto podría ser perfecto para un estudio bíblico personal. En él, Nancy hace preguntas tales como: ¿Cuál debe ser el comportamiento de una mujer de Dios? Luego nos da versículos que hablan sobre cada uno de esos temas. Si tomaras una pregunta cada día y meditaras en los versículos, te convertirías cada día más en la mujer de la que leímos.

Podrías compartir este recurso, ayúdalas a pensar en lo que significa ser una mujer de Dios. Puedes obtener este recurso al visitar AvivaNuestrosCorazones.com.

Vuelve a escucharnos mañana. Tendremos consejos prácticos para ayudarte a desarrollar la belleza que nunca se desvanece. Te esperamos en la próxima edición de Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se cite otra fuente.

1 Cita tomada del Comentario del Nuevo Testamento de John MacArthur, 1 Timoteo (Moody, 1995), 209-210.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

4/42 – Lee la Biblia: Génesis cap. 12-50

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Serie: Antiguo Testamento

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Lanzaremos un nuevo video de Lee la Biblia para cada libro de la Biblia en coordinación con nuestro plan de lectura. Si no has leído la Biblia entera anteriormente, o si lo has intentado y te has rendido, te animamos a leer con nosotros. #BibleProject #VideosDeLaBiblia #Introducción Lee la Biblia

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