2/4 – Sentada a los pies de Jesús

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Mirando hacia atrás después de 80años

Entrevista con Kay Arthur

2/4 – Sentada a los pies de Jesús

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/sentada-los-pies-de-jesus/

Carmen Espaillat: Antes de comenzar el programa de hoy de Aviva Nuestros Corazones, queremos recordarte acerca de nuestra primera conferencia de Mujer Verdadera a celebrarse los días 26-27-28 de febrero del año próximo en Santo Domingo, República Dominicana.

Espero que puedas asistir y que traigas a muchas mujeres contigo.

La conferencia de Mujer Verdadera está diseñada para mujeres que tienen un corazón para alcanzar otras mujeres con la verdad de la Palabra de Dios.

Si eres una maestra bíblica, si eres una líder de un grupo pequeño, esposa de pastor, o simplemente una mujer que ama ayudar a otras mujeres, esta conferencia va a ser de mucho beneficio para ti.

Nancy estará en esta conferencia de Mujer Verdadera, junto a los maestros bíblicos, Crawford & Karen Loritts y Mary Kassian. Dannah Gresh le estará hablando a las mujeres jóvenes.

Josh Davis, Jonathan & Sarah Jerez, así como Dámaris Carbaugh estarán dirigiéndonos en tiempos especiales de adoración.

Podrás obtener muy pronto toda la información acerca de cómo registrarte, al visitar AvivaNuestrosCorazones.com.

Espero que puedas asistir para buscar al Señor junto a nosotras, en la Conferencia Mujer Verdadera, aquí en la República Dominicana.

Kay Arthur: Como que no se puede estudiar la Palabra, es la Palabra de Dios, Dios está hablando, esas son palabras que Él ha exhalado, que Él ha escrito, que son tu vida, por supuesto invierte en la Palabra.

Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Nancy continuará la conversación que comenzó ayer. Estamos en el segundo día de una serie de cuatro días llamada “Mirando hacia atrás, después de los ochenta.”

Nancy: En esta semana estoy tan agradecida de tener esta oportunidad de conversar con mi querida amiga Kay Arthur; cuando este programa salga al aire, ella habrá pasado de sus ochenta años. En realidad tuvimos esta conversación hace un tiempo atrás mientras Kay anticipaba su cumpleaños.

Ella ha sido de mucha bendición a muchas de nuestras oyentes y para mí personalmente. Estoy verdaderamente agradecida por la oportunidad de dar honor a esta mujer de Dios y por nuestras oyentes que tienen la oportunidad de aprender de su vida.

Kay, bienvenida una vez más a Aviva Nuestros Corazones.

Kay Arthur: Muchas gracias.

¿Podría contarte una historia por el deseo que tienes por tus escuchas?

Nancy: Sí, por favor.

Kay: Cuando me convertí a la edad de veintinueve años, yo le dije a Dios que regresaría con mi esposo del cual yo estaba divorciada. Aunque él no era creyente, yo le dije a Dios que regresaría con él porque yo sabía que Dios odiaba el divorcio. Pero él se suicidó.

Después me casé con Jack. Nos casamos y fuimos a México. Tenía dos hijos. David nació allí en México donde fuimos misioneros por tres años y medio. Luego tuvimos que dejar el campo misionero porque me enfermé del corazón.

Pero bueno, estaba sentada allí, y estaba trabajando con adolescentes. Estaban conociendo del Señor, y les estaba enseñando la Palabra de Dios. Estaba sentada allí esa mañana en la mecedora y amamantando a David, y me molesté con el Señor. Dije, “Señor, ¿Dónde estabas Tú cuando yo era adolescente? ¿Por qué no dejaste que alguien como yo viniera a mí cuando yo era adolescente? ¿Por qué no mandaste a alguien que me hablara de la Palabra como yo les estoy dando la Palabra a estos adolescentes?”

Dios solo habló a mi corazón – nunca he oído voces audibles o algo así – pero Él habló a mi corazón y dijo, “Yo te salvé cuando quise salvarte, y si paras de quejarte y compartes tu historia, la usaré para ayudar a otros.

Así que, aquí estamos.

Nancy: Y ciertamente Él lo ha hecho.

Kay:  ¿No es maravilloso?

Nancy: Sí lo es. Es una gracia maravillosa. De eso se trata – no solo para nuestros años de juventud sino también al envejecer.

Al recordar, estoy segura que estás reflexionando ahora en tus ochenta y tantos años – porque éste es un cumpleaños que marca un tiempo especial. Me encantan estos tiempos que marcan un momento especifico, y me gusta reflexionar en lo que el Señor ha hecho y dónde me ha traído.

Pero me pregunto Kay, ¿Mientras recuerdas, habrá quizás dos o tres personas – amistades o mentores o personas que te alentaron– que han sido de influencia clave en tu vida, personas que te han ayudado a amar al Señor, a amar Su Palabra, o que han sido usados en una manera especial en tu vida?

Kay: Bueno mi primer mentor en mis primeros años fue un muchacho que comencé a salir con él después que me convertí. Él me trajo la traducción del Nuevo Testamento Phillips, y me trajo biografías de grandes cristianos. Así que yo leí: Hudson Taylor, Robert Murray M’Cheyne, Andrew Murray, Madame Guyon, y muchos más. Ellos fueron mis mentores – Isabelle Kuhn. Y esas biografías fueron las que me guiaron en esos primeros días, aparte de la Palabra de Dios.

Yo diría que las personas con las que he trabajado en este ministerio desde que Dios comenzó Ministerio Precepto, las amistades que Él ha traído a mi vida que todavía son mis amistades, las personas que me han amado con todos mis defectos y han sido amistades fieles: Jan Silvious, Billy Campbell, Tommy Hammil. Yo puedo ir con todas estas personas buenas y decirles que cada una de ellas, solo por sus vidas y solo por su paciencia conmigo y su relación de amistad…

He visto crecer a las personas jóvenes de las cuales he tenido la oportunidad de enseñarles la Palabra de Dios convertirse en esposas y esposos piadosos y maravillosos padres. Eso es lo que diría yo que me ha discipulado. No ha habido ningún individuo que se haya sentado y dicho, “Está bien, ahora yo soy el mentor y tú vas a ser el discípulo”.

Nancy: Mucho de eso pasa de manera natural en el curso de la vida y en el vivir con otros creyentes. Y tú te has convertido en mentora y amiga de un sinnúmero de personas cuyos nombres no sabrás de este lado de la eternidad. Yo sé que muchas de esas mujeres

Quisieran agradecerte.

Kay: Quiero contarte de una pareja: Mia y Costel Obgleski. Son de Rumania. Hace años fui a hablar a la escuela teológica internacional de Cruzada Estudiantil. Dios me dirigió a dar una apasionante ilustración del sufrimiento de un hombre de Rumania.

Cuando terminé de enseñar (un almuerzo siguió después de esto), esta mujer vino a mí y dijo, “Lo que tú dices de Rumania es verdad, pero estas personas no te creen. Realmente no te entienden”.

Yo dije, “¿Cómo sabes?”

Ella dijo, “Yo soy de Rumania.”

Yo le dije, “¡¿Rumania?! Yo quiero ir a Rumania pero el comité que vela por mí no me deja ir porque tienen miedo a que me vayan a meter en la cárcel, pero tú puedes ir por mí.

¿ Sabías que ellos están encargados de nuestro ministerio (Euro Asiático entero? ¿Sabías que todas las personas en mi vida, son el mayor ejemplo para mí de lo que significa ser un discípulo de Jesucristo y a hacer discípulos de otros?

Estamos en 185 países. Muchos de ellos, por esa pareja. Estamos en setenta lenguajes. Muchos de ellos, por esa pareja. Y aquí están, esta pequeña pareja de Rumania, y al venir cargados por su gente, esto es lo que Dios hizo.

Así que cuando me preguntas acerca de mentores, yo fui guiada por el Señor – y mi esposo – a integrarlos en nuestro personal – pero yo integré como parte del personal a personas mucho más capacitadas que yo. Mucho más consagradas que yo. Y ellos son ejemplo para mí, un ejemplo muy precioso para mí.

Así que nunca te enorgullezcas y trates de hacer todo tu sola. Simplemente tienes que ver cómo Dios está tejiendo tu vida junto con otros para cumplir los propósitos de Su Reino.

Nancy: Amén así es, bueno Kay, si por algo eres conocida, es por hacer que la gente se sumerja en la Palabra y enseñarles cómo estudiar la Palabra de Dios. Tienes un mensaje de vida maravilloso. Esto no es teórico para ti. Esto es algo que tú vives, y yo he visto esto vez tras vez a través de los años mientras hemos conversado. Es como que tienes la Palabra en tu sangre. Te tocamos y sale la Palabra de ti. Y a mí me encanta eso.

Mientras piensas en tu pasado, luego de más de cincuenta años de estudiar la Palabra de Dios, profundizando en ella, ¿Qué ves tú como beneficio y bendición del estudio acumulado de la Palabra de Dios por años– algunos de estos textos una y otra y otra vez? ¿Qué diferencia ha hecho eso en tu vida?

Kay: Bueno, ha hecho una enorme diferencia. De hecho, pienso que es la diferencia entre ser un doctor y el paciente, en lo que se refiere a tu Cristianismo. Si conoces la Palabra – Sus Palabras son espíritu y vida. ¿Te acuerdas al final de Deuteronomio cuando Moisés vino y dijo todas estas palabras y los cantos y el pueblo escuchaba?

Luego él dijo, “Fijad en vuestros corazones todas las palabras con las que os advierto hoy, las cuales ordenaréis a vuestros hijos que las obedezcan cuidadosamente, (eso es lo que estás haciendo en tu programa radial) todas las palabras de esta ley. Porque no es palabra inútil para vosotros; ciertamente es vuestra vida. Por esta palabra prolongaréis vuestros días en la tierra adonde vosotros vais” (32:45-46).

En otras palabras, si vives de la manera en que te digo que vivas, vas a vivir por más tiempo en la Tierra Prometida. Cuando desobedeces es cuando te vas a meter en problemas y serás echado fuera.

Así que yo diría que la mayoría de las personas hoy, creo yo, están fallando en su caminar cristiano o están débiles o enfermizos o incapacitados porque no conocen a Dios . En Daniel 11:32 dice, “mas el pueblo (y es en el tiempo de Antíoco Epífanes – el cual fue un tiempo horrible para el pueblo judío – pero él dice mas el pueblo) que conoce a su Dios podrá pararse firme y tomar acción, para hacer proezas para Dios” (parafraseado).

Nancy: Mientras estás compartiendo, Kay, yo sé que es algo que se van a llevar nuestras oyentes de seguro, es que la Palabra de Dios está viva. Es poderosa. No está seca. No es aburrida. Y pienso que mucha gente tiene esa impresión de la Escritura, que es seca y aburrida. Una de las cosas que recuerdo mientras te escucho es que la gente que piensa de esa manera de la Escritura probablemente no la está leyendo y probablemente no la está viviendo como tú lo has hecho.

Parece que una de las razones que la Escritura se ha convertido tan viva para ti es que tú te adentras en ella, pasas tiempo en ella. La estás leyendo, y estudiando una y otra vez. Así es como la Palabra de Dios toma mayor significado en tu vida. ¿No es así?

Kay: Exactamente. El problema es que vivimos en un mundo muy ocupado y mi agenda es igual a la de cualquier persona. Vivimos en un mundo ocupado, pero tenemos que sacar tiempo. Tenemos que sentarnos a Sus pies. Y cuando nos sentamos a Sus pies, lo escuchamos a Él, en un sentido, en realidad se alarga nuestro tiempo. Solo tenemos veinticuatro horas, pero se alarga, hace que nuestro tiempo sea más eficiente.

Me da confianza. Me ayuda a seguir adelante porque yo sé, “Dios lo tiene en control,” o “está bien, esta amiga se portó desagradable, pero Dios lo sabe y yo sé que no fue su intención,” o lo que sea. En otras palabras, yo sé cómo lidiar con la vida.

Por eso es que estoy tan interesada en que la gente estudie la Palabra de Dios inductivamente. Y por inducción, me refiero que van a la Palabra de Dios por ellos mismos. Una de las cosas que me angustia es cuando escucho a líderes de ministerio de mujeres decir, “Oh, no hagas Precepto si tienes niños pequeños”. Bueno, todos tuvimos niños pequeños. Todos crecimos bajo Precepto. Yo tuve a mi hijo a edad avanzada, y tuve niños, pero decir, “No estudies de esta manera; es muy difícil.” No es muy difícil. Solo toma tiempo.

Pero estás pasando tiempo a los pies de Dios. Él nos dio sesenta y seis libros, Nancy. Y continúo diciéndole a la gente, “Si Él nos dio sesenta y seis libros, Querida, ¿Cuántos crees que Él quiere que conozcamos?”

Ellas me responden “sesenta y seis”.

Y yo dijo, “¡Sí!” Y necesitas conocerlos”.

Cuando Dios habla libro por libro, cada libro tiene un propósito. Cada libro tiene una estructura. Cada libro tiene un mensaje, y no es que quieras obtener un mensaje general. Tú quieres que esas palabras que son espíritu y vida cobren vida en ti, que te guíen.

Me encanta el Salmo 119. El versículo 102 dice esto: “No me he desviado de tus ordenanzas, porque Tú me has enseñado.” El desviarse de Sus ordenanzas es cuando yo cargo culpabilidad o cuando yo pienso que Dios no me ha perdonado. (Tú has escrito un libro excelente acerca del perdón.) Pero cuando pienso que Dios no me ha perdonado, o yo digo, “Bueno, no puedo perdonarme a mí misma”.

Necesitamos conocer y creerle a Dios. Cuanto más lo conocemos, más capaces seremos de creerle y podremos caminar como más que vencedores. Él habla acerca de vencedores. En Apocalipsis, en las cartas a las iglesias, cada una termina con un mensaje al vencedor. Un vencedor no es un súper cristiano. Un vencedor es un cristiano. Si eres un cristiano, eres un vencedor. “esta es la victoria que ha vencido al mundo (1ra de Juan dice) nuestra fe.”

Es tomar a Dios por Su Palabra. Pero no puedes hacer eso si no la conoces.

Nancy: Kay, al comenzar tu día y entrar en la Palabra – no solo cuando estás escribiendo estudios para otras personas – danos un vistazo de cómo se ve tu tiempo con el Señor en Su Palabra al sentarte a Sus pies. ¿Tienes un lugar especial a dónde vas para hacer eso? ¿Hay un tiempo en particular? ¿Podrías darnos un vistazo de cómo se ve eso para ti?

Kay: Claro que sí. Cuando me levanto, me hago una taza de café, y me voy y tengo mi Biblia allí. Tengo mis marcadores, y tengo dos sillas. Me siento en una o la otra dependiendo del sol y qué tan brillante esté. Te puedo decir esto: es en mi dormitorio. Mi dormitorio está bonito. Lo hice bonito y calmado. (Y si a ti te gusta lo bonito, yo pienso que deberías tener un lugar bonito en tu casa para encontrarte con el Señor. Lo que tengas que hacer para hacerlo bonito hazlo bonito para ti.)

Entro, me siento en la silla, y digo, “Oh, Señor” – porque ahí es donde me voy a encontrar con Él. Hoy, aunque no quería, salí de ahí para ir a la sala porque no quise prender la luz a las 4 de la mañana y despertar a mi esposo. Pero eso es lo que hago. Luego abro la Palabra y comienzo a leer.

He tenido a personas que me han dicho en el pasado, “Cuando estás teniendo tu tiempo devocional, no puedes estudiar la Palabra porque no es espiritual. Tienes que leer un devocional.” Y yo pienso, ¿Cómo que no puedo estudiar la PalabraEs la Palabra de Dios. Dios está hablando. Estas son palabras que Él está hablando, que Él ha respirado, que Él ha escrito que son tu vida. ¡Claro que debes pasarlo en la Palabra!

Así que yo lo paso en la Palabra. Oro mientras Dios me guía. El Ministerio de Preceptos pone una lista de oración para nuestro equipo Epafrodito, de algo por lo que orar todos los días. Yo tengo esa lista. También tengo la lista de oración de Marlae Spikard, creo que se llama Mujeres de Esperanza. Así que yo tengo esas dos listas de oración que hago en el día.

También tengo un librito llamado, On This Day [En Este Día]. Escrito por Robert Morgan, y son historias de la historia cristiana de lo que pasó en esos días. Me encantan las biografías. Me encanta oír las historias de mis hermanos y hermanas, y de ahí aprendo. No siempre leo de ahí todos los días porque muchas veces no tengo tiempo.

Mantengo una libreta y un lápiz allí y escribo cualquier cosa que me venga a la mente porque donde quiera que voy a hablar, no traigo el mismo mensaje. Yo digo, “Señor, ¿Qué quieres que diga? En la próxima semana en Carolina del Norte, ¿Qué quieres de diga, y en Arizona?” Así que mantengo una libreta y papel, o doblo los pedazos de papel, y los mantengo en mi Biblia. Escribo cualquier cosa que me venga a la mente para que no se me olvide – recuerda que soy octogenaria. Cuando escuches esto, ya tendré más de ochenta años.

Así que eso es lo que yo estoy haciendo. Le estoy pidiendo a Dios uno de los versículos del Salmo 90, que habla acerca de los días de nuestra vida, que de mayor vigor quizás ochenta años.

Nancy: Y el Señor te ha bendecido en tus ochenta.

Kay: Sí, y luego dice “Enséñanos a contar de tal modo nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría.” En la Nueva Versión Internacional dice, “para que nuestro corazón adquiera sabiduría”, y en la Palabra de Dios para Todos dice, “Haznos entender que la vida es corta, 
 para así vivirla con sabiduría.” (v.12)

La sabiduría es manejar la vida a la manera de Dios . Está basada en conocimiento. Así que obtendremos conocimiento a través de la Palabra de Dios, y luego como leíste en Proverbios, si vas marcando a través de todo lo que Él dice acerca de la sabiduría, es increíble. Luego yo sé, “¿Cómo hago esto? ¿Cómo manejo esto?” Le pido a Dios que me perdone.

Una de las cosas que he estado haciendo es escudriñar mi corazón. Te digo, yo pienso, Señor, con razón no me has llevado a casa todavía¡Tienes mucho que refinar en mi vida! Veo, Nancy, todas las cosas tontas que he hecho. Y luego tengo que ejercitar esto de “Está bien, eso fue tonto. Tú lo sabes. Tú me amas. Aprenderé de eso. Seguiré adelante”.

Hay un versículo en 2da de Corintios capítulo 5, versículo 9, y dice “Por eso, ya sea presentes o ausentes, ambicionamos serle agradables.” Así que si me pongo tensa con mi esposo, entonces voy a regresar inmediatamente a pedirle que me perdone.

Nancy: Kay, una de las cosas que yo tanto aprecio de ti, desde que te conozco, es que tú nunca estás ociosa. Tú eres intencional en buscar al Señor y no estás vagando y sin rumbo en tu vida espiritual.

Voy a cortar aquí porque estoy viendo el reloj, y se nos acabó el tiempo hoy, pero quiero seguir con la conversación mañana. Quiero hablar acerca de todo esto de envejecer, cómo tú ves eso, cómo te mantienes intencional, fresca, y en la batalla. Tengo unas preguntas acerca de eso, y yo sé que nuestras oyentes también. Así que continuaremos esta conversación mañana y hablaremos de lo que hay en tu corazón en tus ochenta, y cómo llega uno ahí y sigue llena de vida y fructífera como tú, por lo que le agradezco al Señor.

Por favor acompáñanos mañana donde continuaremos con Kay Arthur aquí en Aviva Nuestros Corazones.

Carmen: Gracias, Nancy.

Kay Arthur y Nancy Leigh DeMoss nos han estado animando a ser mujeres de la Palabra de Dios, fielmente sirviéndole todos nuestros días.

¿Encuentras conversaciones como estas motivadoras y útiles? ¿Podrías ayudarnos a seguir brindando este tipo de aliento para ti y para otras mujeres que necesitan este mensaje? Solo podemos proveer el programa de Aviva Nuestros Corazones cada día de la semana gracias a oyentes que creen en el ministerio y donan para hacerlo posible.

Si Dios te dirige a hacer una donación, visita AvivaNuestrosCorazones.com. Puedes hacerlo en línea. También puedes hacerlo por teléfono, si vives en los EEUU o Canadá. Solo llama al 1-800-569-5959, y especifica que deseas hacer tu donativo al ministerio de alcance hispano.

Bien, a Kay Arthur no le da vergüenza decir su edad. Ella explicará mañana cómo se está acercando a sus últimos años. Por favor regresa a Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries… Yo quiero que mi mamá asista a la conferencia de Mujer Verdadera.

Todas las Escrituras fueron tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se cite otra fuente.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

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