Servicio de Viernes Santo

Grace en Español

Servicio de Viernes Santo

John MacArthur

John MacArthur

Es el pastor-maestro de Grace Community Church en Sun Valley, California, así como también autor, orador, rector emérito de The Master’s University and Seminary y profesor destacado del ministerio de medios de comunicación de Grace to You.

Desde que completó su primer libro que fue un éxito en ventas, El Evangelio según Jesucristo, en el año 1988, John ha escrito cerca de 400 libros y guías de estudio, incluyendo Fuego Extraño, Avergonzados del Evangelio, El Asesinato de Jesús, El Hijo Pródigo, Doce Hombres Inconcebibles, Verdad en Guerra, El Jesús que no Puedes Ignorar, Esclavo, Una Vida Perfecta y la serie de Comentarios MacArthur del Nuevo Testamento. Los títulos de John han sido traducidos a más de dos docenas de idiomas. La Biblia de estudio MacArthur, el recurso que es la piedra angular de su ministerio, está disponible en el idioma inglés (NKJ, NAS y ESV), español, ruso, alemán, francés, portugués, italiano, árabe y chino.

John y su esposa, Patricia, viven en el sur de California y tienen cuatro hijos casados: Matt, Marcy, Mark y Melinda. Ellos también disfrutan de la alegre compañía de sus 15 nietos.

https://www.gracechurch.org/espanol

Crucificado por mí y por usted

Viernes 10 Abril

Le llevaron (a Jesús) a un lugar llamado Gólgota, que traducido es: Lugar de la Calavera… Era la hora tercera cuando le crucificaron… Crucificaron también con él a dos ladrones, uno a su derecha, y el otro a su izquierda.

Marcos 15:222527

Crucificado por mí y por usted

Cuando Jesús vivió en esta tierra, en los países sometidos al imperio romano ciertos condenados a muerte eran crucificados. Eran atados de pies y manos a una cruz, y allí morían asfixiados. A veces eran clavados para que sus sufrimientos fueran mayores.

¿Por qué la muerte de Jesús en una cruz en Jerusalén es de una gravedad excepcional, si la crucifixión era algo corriente en esa época? Porque por medio de Jesús, Dios mismo había venido al mundo, para revelarse a los hombres. Él trajo un mensaje de verdad, amor y paz. Pero los hombres aborrecieron a Jesús, lo menospreciaron, y finalmente lo crucificaron, porque las obras de ellos “eran malas. Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas” (Juan 3:19-20).

¿Por qué Dios permitió que los hombres cometieran semejante maldad, y no libró a Jesús? Porque nos amaba, y solamente Jesús podía llevar el castigo que merecían nuestros pecados.

¿Por qué Jesús se dejó crucificar? Porque quería salvar a la humanidad, a usted y a mí, por medio de su sacrificio. No alcanzamos a comprender semejante amor. Pero creámoslo, y aceptemos que Cristo sufrió y murió en nuestro lugar. Sin el arrepentimiento ante Dios y la fe en Jesucristo no se puede recibir el perdón divino.

¿Cuántas personas tomarán conciencia hoy de que fue por ellas personalmente que Jesucristo murió, y que tienen necesidad de su sacrificio para estar en paz con Dios? ¿Usted, quizás?

Isaías 17-18 – 1 Tesalonicenses 5 – Salmo 41:7-13 – Proverbios 13:9-10