1 – El glorioso evangelio de Jesucristo | Romanos 1:1-7

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

Serie: Romanos

1 – El glorioso evangelio de Jesucristo | Romanos 1:1-7

Ps. Sugel Michelén

El pastor Michelén ha formado parte del Consejo de Ancianos de Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo en Santo Domingo, República Dominicana, durante más de 30 años.Tiene la responsabilidad de predicar la Palabra regularmente en el día del Señor.Tiene una Maestría en Estudios Teológicos y es autor de varios libros: Historia de las Iglesias Bautistas Reformadas de Colombia, Coautor junto al Pastor Julio Benítez; La Más Extraordinaria Historia Jamás Contada, Palabras al Cansado – Sermones de aliento y consuelo; Hacía una Educación Auténticamente Cristiana, El que Perseverare Hasta el Fin; y publica regularmente artículos en su blog “Todo Pensamiento Cautivo”https://www.todopensamientocautivo.com/

Él es instructor asociado en Universidad Wesleyana en Indiana (IWU), extensión en español; enseña Filosofía en el Colegio Cristiano Logos; y durante 10 años, ha sido profesor regular de la Asociación Internacional de Escuelas Cristianas (ACSI) para América Latina. El pastor Michelén, junto a su esposa Gloria tiene tres hijos y cuatro nietos.

http://www.ibsj.org/sobre-nosotros/

Las estrellas cuentan la Gloria de Dios

Coalición por el Evangelio

Las estrellas cuentan la Gloria de Dios

ELIZABETH GARCÉS

“Los cielos proclaman la gloria de Dios,
Y el firmamento anuncia la obra de Sus manos”, Salmo 19:1.

El salmo 19 es uno de los pasajes acerca de la creación más famosos de la Biblia. Normalmente lo usamos antes de decir que el Universo es gigantesco, misterioso y plagado de cosas asombrosas. Pero no es común que los cristianos sepamos mucho acerca de esas maravillas que llenan el Universo. ¿Por qué no hablamos un poco sobre una de ellas, las estrellas?

Desde pequeña me gustó el Universo. Mi mamá me mostraba libros de imágenes astronómicas y mi papá nos llevaba al campo de mi abuela, donde el pasatiempo preferido era salir a ver las estrellas. Estaba tan sumergida en el firmamento que los astros daban vueltas en mi cabeza; incluso tuve el terror infantil de que el Sol se tragaría la Tierra. Los adultos siempre me tranquilizaban diciendo que eso no sucedería, aunque si hubieran sido estrictos con la ciencia de las estrellas, me habrían dicho que sí pasaría, pero en millones de años más.

En el campo esperábamos ver “estrellas fugaces” (nombre desafortunado, porque no son estrellas sino meteoritos; trocitos de material que, al entrar en contacto con la atmósfera, se queman y se ve su trazo en el cielo). También buscábamos ciertas figuras conocidas: la Osa Mayor, la Osa Menor, la Cruz del Sur, las Tres Marías. A veces tratábamos de afinar la vista y mirar lo que parecía una nube de polvo; al usar los binoculares descubríamos que eran cúmulos de estrellas tan lejanas que no alcanzábamos a ver nítidamente los puntos de luz.

El cielo es maravilloso incluso si no tenemos aparatos para examinarlo. A simple vista encontrarás no solo estrellas, sino también la Luna, cúmulos (grupos de estrellas), satélites artificiales, estrellas fugaces, planetas, e incluso un par de galaxias, dependiendo del hemisferio en el que estés.

Incluso podrías llegar a ver una supernova, que es la explosión de una estrella a punto de morir y que pocas generaciones han tenido la dicha de observar. Quizá nosotros podríamos tener esa suerte, ya que Betelgeuse, una supergigante roja que agoniza en el final de sus días, podría explotar en cualquier momento (bueno, en cualquier momento en los próximos 100,000 años) y si así fuera podríamos apreciar su brillo durante semanas o meses.

La gloria de las estrellas es solo un destello de la gloria de Dios

A todas ellas llama por su nombre

“Cuenta el número de las estrellas,
Y a todas ellas les pone nombre”, Salmo 147:4.

Estimar el número de estrellas en el universo es una tarea osada. Se cree que —en promedio— cada galaxia alberga cien mil millones de estrellas, y se estiman cien mil millones de galaxias en el Universo. Eso quiere decir que nuestro Sol es una de esas cien mil millones de estrellas que alberga nuestra galaxia, la Vía Láctea. Muchas estrellas son binarias, es decir, tienen una estrella compañera y giran una alrededor de la otra. Otras pueden albergar sistemas planetarios (como el Sol) y, en otras ocasiones más raras, podemos encontrar estrellas solitarias y errantes.

Pero, ¿qué son esos bonitos puntos de luz? Las estrellas son esferas (la forma usual que la gravedad da a las cosas muy grandes) de plasma, es decir, elementos gaseosos cargados eléctricamente. Usualmente se mantienen en combustión, fusionando hidrógeno, convirtiéndolo en helio u otros elementos dependiendo de la etapa de vida en la que se encuentre.

A algunos podría sorprenderle saber que las estrellas siguen un ciclo de vida curiosamente similar al de los seres vivos: nacen, se desarrollan, y mueren. A grandes rasgos, las estrellas nacen a partir del polvo y gas cósmico que comienza a aglomerarse por atracción gravitatoria, polvo que podría ser parte del remanente de una vieja estrella.

Dependiendo de si la estrella es muy masiva o no, se puede prever la “muerte” que tendrá. Por ejemplo, una estrella como nuestro Sol (poco masiva) terminará siendo una enana blanca, que es básicamente el núcleo desnudo de la estrella después de haber eyectado sus capas exteriores. Si la estrella es un poco más masiva, de unas ocho masas solares o más, su destino será convertirse en una estrella de neutrones, una estrella que a veces gira a velocidades tan altas que los aparatos no son capaces de medirla y que pueden presentar los campos magnéticos más fuertes del Universo. Finalmente, si la estrella es muy masiva, de más de veinticinco masas solares, será seguro que se convertirá en un bellísimo agujero negro.

“¿No está Dios en lo alto de los cielos?
Mira también las más lejanas estrellas, ¡cuán altas están!”, Job 22:12.

El Sol, la estrella que orbitamos, está a una distancia de ocho minutos luz. Eso es bastante, si consideramos que la Luna se encuentra a unos 1,3 segundos luz. Me parece divertido pensar que si el Sol desapareciera repentinamente, nos daríamos cuenta de ello ocho minutos más tarde.

¿A qué distancia están las demás estrellas? La siguiente más cercana a nosotros es Próxima Centauri (o Alfa Centauri), a nada más y nada menos que 4,2 años luz. Betelgeuse, la supergigante roja de la que hablamos anteriormente, está a unos 640 años luz. La estrella más lejana detectada hasta ahora por el telescopio Hubble se llama Icarus, a unos 14 mil millones de años luz.

La naturaleza es apasionante y preciosa no solo en ella misma, sino porque nos hace admirar aún más cuán apasionante y precioso es Dios 

Los cielos le alaban

“Alábenlo, sol y luna;
Alábenlo, todas las estrellas luminosas”, Salmo 148:3.

Es cierto que en el cielo no solo hay estrellas. También tenemos planetas, nebulosas, y agujeros negros. Pero todos estos objetos tienen relación directa con las estrellas, así que al hablar de ellas estamos hablando en gran parte del cosmos en general.

Al mirar las estrellas —todos los tipos que hay y los que faltan por descubrir—, su composición y su comportamiento, nos maravillamos. Son gloriosas en su belleza y en su complejidad. Y esa gloria es solo un destello de la gloria de Dios, de Su belleza y en Su complejidad.

La naturaleza es apasionante y preciosa no solo en ella misma, sino porque nos hace admirar aún más cuán apasionante y precioso es Dios. A través de los milenios de la humanidad, el cosmos no nos ha dejado de sorprender. Es bueno saber que el Creador nos ha dado a los creyentes la eternidad para admirarlo a Él.

Elizabeth Garcés es estudiante de maestría en Física y parte de Iglesia Bíblica Roca Grande. Vive en Chile junto con su esposo Ignacio.

47 – Las Adicciones “El Juego”

Entendiendo los Tiempos

Primera Temporada

47 – Las Adicciones “El Juego”

ENTENDIENDO LOS TIEMPOS

Surge en el 2013 como programa de radio bajo la cobertura de la emisora cristiana Radio Eternidad en la estación 990am. Las temáticas de nuestro programa son diversas y contemporáneas con las necesidades que se presentan  hoy en día en la sociedad. Todo tema es llevado a la luz de la Palabra de Dios que es la única mediadora entre los hombres y la única verdad que puede hacerle libre. Tratamos diferentes temas con el propósito de entender el presente bajo una cosmovisión bíblica y actuar en base a esta. Con nuestro productor Andrés Figueroa y el equipo de Gracia TV, quienes semanalmente transmiten este programa en un formato para Radio y TV.

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La falsa enseñanza y la paz y pureza de la Iglesia | 1ra Parte

Ministerios Ligonier

El Blog de Ligonier

La falsa enseñanza y la paz y pureza de la Iglesia | 1ra Parte

Eric Landry

Nota del editor: Esta es la primera parte del articulo «La falsa enseñanza y la paz y pureza de la Iglesia», que es el tercer capítulo en la serie «Falsos maestros«, publicada por la Tabletalk Magazine. 

Luego de más de dos décadas de ministerio, el pastor Bob se había enfrentado a una gran cantidad de desafíos en la iglesia. Presenció con sus propios ojos los efectos divisivos de aquellas batallas en cuanto a la manera correcta de adorar. Había visto cómo novedosas técnicas ministeriales surgían y desaparecían. Incluso le había tocado reconstruir luego de la devastación dejada por pastores caídos. Pero nada de esto en realidad lo preparó para enfrentarse con el efecto corrosivo de la falsa enseñanza que se dispersó en la iglesia con la llegada de una nueva familia.

Los Smith eran el tipo de familia que todo pastor sueña tener. Eran amigables, tenían un matrimonio estable con hijos piadosos y estaban listos para involucrarse en la iglesia. Unos pocos meses después de su llegada, el padre se ofreció como voluntario para enseñar en la escuela bíblica de niños, la madre se ofreció como voluntaria en la guardería y varios de sus hijos jóvenes se integraron al grupo de adoración. Solo había un problema: los Smith tenían una visión muy desviada en cuanto a la enseñanza bíblica sobre el divorcio y el nuevo casamiento. Ellos creían que volver a casarse después de un divorcio estaba prohibido. Pensaban que un nuevo casamiento en realidad era «adulterio», independientemente de las circunstancias que llevaron al divorcio, y no mantenían su punto de vista en secreto.

Pronto, el pastor Bob comenzó a ver la preocupación de algunos miembros por la forma en la que el Sr. Smith defendía su posición en la iglesia. Después de la adoración o entre los servicios, el Sr. Smith se acercaba a una pareja y, con el pretexto de querer conocerlos, preguntaba sobre su matrimonio. Si habían estado casados antes, el Sr. Smith les instaba a divorciarse, recordándoles que Dios amenazó con juzgar a los adúlteros y que éstos no tendrían lugar en el reino de Dios. Este tipo de interrogatorios fue suficiente para crear una verdadera crisis de fe en la vida de algunas personas, y el pastor Bob sabía que debía confrontar al Sr. Smith.

No debería sorprendernos el peligro que representa la falsa enseñanza. Ponemos cerraduras en nuestras puertas porque sabemos que hay personas que robarán nuestras pertenencias si se les presenta la oportunidad.

Cuando se reunieron, el Sr. Smith acusó al pastor Bob de ser como los pastores de las otras iglesias a las que ellos habían asistido antes (y de las cuales habían sido expulsados): «Usted no defiende la verdad», dijo. Aunque el pastor Bob no expulsó a los Smith, sí les dijo que su punto de vista estaba perturbando la paz de la congregación, que no estaba alineado con las doctrinas de la iglesia y que no podían promover su posición dentro de la misma. Después de algunas semanas de tensión, los Smith retiraron su servicio voluntario en la iglesia y comenzaron un grupo en su casa con algunos amigos de la congregación que compartían sus creencias.

Tristemente, ejemplos como este pueden repetirse vez tras vez. Además de trabajar en la Palabra, esforzándose por equipar al pueblo de Dios con las herramientas necesarias para vivir como peregrinos en una cultura hostil, muchos pastores a menudo se encuentran a la defensiva en contra de la falsa enseñanza dentro de la iglesia. Incluso cuando la enseñanza en cuestión no ataca el corazón del evangelio, la paz y pureza de la iglesia pueden ser sacudidas. En lugar de mantener la unidad en el vínculo de la paz, como Jesús ora en Juan 17:22-23 y como Pablo describe en Efesios 4:1-3, una iglesia que es atormentada por falsas enseñanzas se divide y angustia.

No debería sorprendernos el peligro que representa la falsa enseñanza. Ponemos cerraduras en nuestras puertas porque sabemos que hay personas que robarán nuestras pertenencias si se les presenta la oportunidad. De la misma manera, debemos anticipar que en la iglesia surgirán lobos que no perdonarán al rebaño (Hechos 20:29). Saber que los problemas vendrán debería estimular a los líderes a ser guardianes aún más vigilantes, listos para proteger la paz y pureza de la iglesia. Sin embargo, cuidado con ponerlas a competir entre sí. Podemos estar tan ansiosos por mantener la paz que terminamos en negligencia doctrinal. Por otro lado, podemos estar tan ansiosos por mantener la pureza que dejamos que nuestra vigilancia se convierta en sospecha y miedo.

Entonces, ¿qué podemos hacer para ayudar a mantener la paz y pureza de la iglesia? Esta será la pregunta que estaremos respondiendo en la segunda parte de este artículo.

Este articulo fue publicado originalmente en la Tabletalk Magazine.

Eric Landry

Eric Landry

El reverendo Eric Landry es pastor de la Redeemer Presbyterian Church (Austin, Texas) y editor ejecutivo del Modern Reformation.

 

Las 70 resoluciones de Jonathan Edwards

Aviva Nuestros Corazones

Las 70 resoluciones de Jonathan Edwards

Estoy apercibido de la realidad de que soy incapaz de hacer cualquier cosa sin la ayuda de Dios, humildemente le pido que por su gracia que me permita mantener estas resoluciones, hasta el punto que estén de acuerdo con Su voluntad, por causa de Cristo.

Recuerda leer estas resoluciones una vez a la semana.

1. Tomo la resolución de que voy a hacer todo aquello que piense que sea más para la gloria a Dios, y mi propio bien, beneficio y placer, durante mi tiempo; sin ninguna consideración del tiempo, ya sea ahora, tras millares de años. Me resuelvo hacer cualquier cosa que sea mi tarea, y deber para el bien y la ventaja de la humanidad en general. Tomo la resolución, de hacer esto sin importar cualquier dificultad que se me presente, ni cuantas ni que tan grandes puedan ser.

2. Tomo la resolución de estar continuamente dedicado a encontrar algunas nuevas ideas o inventos para promover las resoluciones antes mencionadas.

3. Resuelvo que si alguna vez caigo o me vuelvo perezoso de tal manera que falle para no mantener estas resoluciones, me arrepentiré de todo lo que pueda recordar, cuando recupere mi sensatez.

4. Resuelvo, nunca hacer ninguna clase de cosas, ya sea en el alma o cuerpo menos o más, que tienda a aminorar la gloria de Dios.

5. Resuelvo nunca perder ni un momento de tiempo, sino aprovecharlo en la forma que más redituable que sea posible.

6. Resuelvo vivir con todas mis fuerzas mientras viva.

7. Tomo la resolución de nunca hacer nada que me daría miedo hacer si se tratara de la última hora de mi vida.

8. Resuelvo, actuar en todos los aspectos, tanto en lo que hablo o hago, como si nadie hubiera sido tan vil como yo, y como si hubiera cometido los mismos pecados, o hubiera tenido las mismas defectos o fallas que los demás; y permitiré que el conocimiento de sus errores promueva ninguna otra cosa sino vergüenza para mí y mostrara  sólo una ocasión para confesar mis propios pecados y miseria a Dios. Julio 30

9. Tomo la resolución de pensar mucho, en todas las ocasiones, acerca de mi muerte, y estar atento a todas las circunstancias que van a ligadas a esa realidad.

10. Me resuelvo cuando sienta dolor, pensar en los dolores del martirio y del infierno.

11. Tomo la resolución Cuando pienso en cualquier teorema de la divinidad que haya que resolver, de inmediato hacer lo que pueda para resolverlo, si las circunstancias no me lo impiden.

12. Tomo la resolución de que si me deleito en algo como una gratificación para mi orgullo, o vanidad, o en cualquier medida, inmediatamente la rechazaré.

13. Me determino que me esforzaré por encontrar objetos adecuados para ser generoso y caritativo.

14. Me determino, a nunca hacer ninguna cosa por venganza.

15. Me determino a jamás permitirme ni la más mínima emoción de ira hacia seres irracionales.

16. Me determino a nunca hablar algo malo de alguien, que podría tender a la deshonra, ni menos o más, a excepción de hablar solo lo realmente bueno.

17. Tomo la resolución que viviré de tal forma que hubiera deseado hacerlo cuando me muera.

18. Estoy resuelto a vivir, en todo tiempo, como pienso es lo mejor en mis conceptos más devotos, y cuando tengo las nociones más claras de las cuestiones del evangelio, y del mundo por venir.

19. Estoy resuelto a nunca hacer nada que tuviera miedo hacer, si yo supera que no faltara más de una hora para escuchar la trompeta final.

20. Tomo la resolución de mantener la más estricta moderación en el comer y beber.

21. Estoy resuelto nunca hacer nada que yo podría ver en alguien más, me diera la ocasión para despreciarlo, o pensar en cualquier forma mal en cuanto a él.

22. Me determino a dedicarme a obtener tanta felicidad para mí en el otro mundo como me sea posible, con el poder, fuerza y vigor, la violencia, de que soy capaz de hacer, o puedo llegar yo mismo a ejecutar, en cualquier forma que se pueda pensar.

23. Estoy resuelto con frecuencia a tomar alguna acción deliberada, la cual parece ser lo más adecuado hacer, para la gloria de Dios, y rastrearla a su intención original, los diseños, y fines de ella; y si encuentro que no sea para la gloria de Dios, juzgarla como una violación de la Cuarta resolución.

24. Estoy resuelto, que cada vez que haga algo visiblemente malo, seguiré su rastro hasta llegar a la causa que la originó; y luego cuidadosamente dedicar todo mi esfuerzo a no hacerla más y luchar y orar con todas mis fuerzas contra la causa de eso.

25. Tomo la resolución de examinar cuidadosa y constantemente, que cosa en mí es la que me provoca duda en lo más mínimo del amor de Dios; y entonces dirigir toda mi fuerza contra ella.

26. Estoy resuelto a deshacerme de toda cosa que descubra que contrista mi certeza.

27. Me determino a nunca omitir voluntariamente alguna cosa, excepto que la omisión sea para la gloria de Dios; y frecuentemente examinar lo que dejo de hacer.

28. Estoy resuelto a estudiar las Escritura tan firmemente, constantemente y con frecuencia, al punto de que pueda encontrar y plenamente percibir, que estoy creciendo en el conocimiento de ella.

29. Estoy resuelto a nunca dejar de contar que una oración, ni dejarla que considere como una oración, ni como una petición de oración, la cual sea hecha que yo no pueda esperar que Dios responderá; ni una confesión en la cual no pueda esperar que Dios aceptará.

30. Estoy resuelto, a hacer todo lo posible cada semana para ser llevado más alto en la religión [vida cristiana], y a un más alto ejercicio de la gracia, de lo que fue la semana anterior.

31. Estoy resuelto a nunca decir nada en absoluto contra nadie, sino cuando está perfectamente de acuerdo con el más alto grado de honor cristiano, y el amor por la humanidad, agradable a la más baja humildad y al sentido por mis propias faltas y defectos, y de acuerdo con la regla de oro; a menudo, cuando diga algo contra cualquier persona, para llevarlo, e intentar que estrictamente pase por el examen de la presente resolución.

32. Estoy resuelto a ser estricta y firmemente fiel a la clase de confianza como la del hombre de Proverbios 20:6 “Muchos hombres proclaman cada uno su propia bondad, Pero hombre de verdad, ¿quién lo hallará?” Y que no se cumpla solo parcialmente en mí.

33. Tomo la determinación a hacer siempre lo que pueda para hacer, mantener, y preservar la paz, cuando pueda ser realizado sin perder el equilibrio en detrimento de otros aspectos. Diciembre 26, 1722.

34. Estoy resuelto, que en las narraciones, nunca hablar otra cosa sino la verdad pura y simple.

35. Estoy resuelto, que toda vez que me cuestione si he cumplido con mi deber, de tal manera que mi tranquilidad y reposo estén perturbadas, que la tranquilizaré y también como resolver la cuestión. Diciembre 18, 1722

36. Estoy resuelto a nunca hablar mal de nadie, a menos que tenga alguna buena reconvención que comunicar. Diciembre 19, 1722

37. Estoy resuelto a indagar todas las noches, al ir a la cama, en que cosas he sido negligente, – que pecado he cometido, y en que me negado a mí mismo; también al fin de cada semana, mes y año. Diciembre 22 y 26, 1722

38. Estoy resuelto a nunca pronunciar ninguna cosa festiva, o asunto de risa, del día del Señor, tarde del sábado. Diciembre 23, 1722.

39. Estoy resuelto a nunca hacer nada, en lo que cuestione la legalidad, mientras que intento al mismo tiempo considerar y examinar después, si fue legal o no; a menos que dudara mucho de la legalidad de la omisión.

40. Tomo la resolución a investigar antes de ir a la cama, si he actuado de la mejor manera que podía hacerlo, con respeto a comer y beber. Enero 7, 1723.

41. Estoy resuelto a preguntarme a mí mismo, al fin de cada día, semana, mes y año, en donde podría posiblemente haberlo hecho mejor en cualquier aspecto. Enero 11, 1723

42. Estoy resuelto más frecuentemente a renovar la dedicación de mí mismo a Dios, la cual fue hecha en mi bautismo, el cual renové solemnemente cuando fui recibido a la comunión de la iglesia, y la cual solemnemente he vuelto a hacer el día de hoy 12 de Enero de 1723.

43. Estoy resuelto, de aquí en adelante, hasta que me muera, a nunca actuar como si fuera mi propio dueño, sino entera y completamente soy de Dios porque será agradable ser hallado así 12 de Enero de 1723

44. Hago la resolución que ningún otro fin sino la religión [relación con Dios] tendrá ninguna influencia en absoluto en mis acciones; y que ninguna acción se llevará a cabo, bajo ninguna circunstancia con un propósito que no sea este. Enero 12, 1723.

45. Hago la resolución de no permitir ningún placer o codicia, gozo o tristeza, ni ningún grado de afecto, ni ninguna circunstancia relativa a la misma, sino a aquellas que ayude a la religión (Vida cristiana). Enero 12 y 13 1,723.

46. Estoy resuelto a nunca permitir ni en una pequeña medida el entristecimiento o inquietud en cuanto a mi padre o madre. Resuelvo no permitir tales efectos aún ni en la alteración de la voz, o movimiento de mis ojos; y ser especialmente cuidadoso de ello en cuanto a cualquiera de nuestra familia.

47. Estoy resuelto a esforzarme hasta lo máximo para negar todo aquello que no sea sumamente agradable para un bien universal, dulce y benevolente, quieto, pacífico, satisfecho y tranquilo, compasivo y generoso, humilde y manso, sumiso y servicial, diligente y laborioso, caritativo y aún paciente, moderado, perdonador y sincero, con templanza, y hacer en todo tiempo aquello a lo que este tipo de carácter me guie; y a examinar estrictamente, al final de cada semana, si lo he hecho así. Sábado por la mañana, 5 de Mayo de 1723.

48. Estoy resuelto a constantemente, con el mayor esmero y diligencia, y el escrutinio más estricto, observar detenidamente el estado de mi alma de manera que pueda saber si tengo verdaderamente un interés en Cristo o no; para que cuando yo muera, no sea encontrada ninguna negligencia con respecto a esto de lo que tenga que arrepentirme. 26 de Mayo de 1723.

49. Estoy resuelto a que esto nunca acontezca, si puedo evitarlo.

50. Estoy resuelto a que yo actuaré así, como pienso, de la misma manera juzgaré lo que haya sido mejor y más prudente cuando venga al mundo futuro. 5 de Julio de 1723.

51. Estoy resuelto a que actuaré así, en cada aspecto, de la forma en que pienso que yo desearía haberlo hecho, si yo fuera al final condenado. 8 de Julio de 1723.

52. Estoy resuelto a frecuentemente oír a personas de edad avanzada decir cómo hubieran vivido si pudieran vivir de nuevo sus vidas; Resuelvo .Que viviré así como pienso que yo desearía haberlo hecho, suponiendo que viva hasta una edad avanzada. 8 de Julio de 1723.

53. Estoy resuelto a mejorar cualquier oportunidad, cuando esté en el mejor y más feliz estado mental, para derramar y confiar mi alma en el Señor Jesucristo, para esperar y depositarme en él, y consagrarme completamente a él; que de esta manera yo pueda estar seguro de mi salvación, sabiendo que he confiado en mi Redentor. 8 de Julio de 1723.

54. Estoy resuelto a que siempre que oiga que se está hablando algo en alabanza para alguna persona, si yo pienso que eso sería en mí, digno de alabanza, yo debería esforzarme en imitarlo.

55. Resuelvo. Empeñarme al máximo, para actuar así, de la manera que pienso que debería hacerlo, si ya hubiera visto la felicidad del cielo y los tormentos del infierno. 8 de Julio de 1723.

56. Estoy resuelto a nunca detenerme, ni ablandarme en lo más mínimo en mi lucha con mis corrupciones, no importando si no he podido lograrlo.

57. Estoy resuelto a cuando tenga temor las desgracias y adversidades, deberé examinar si he realizado mi deber, y determinado el hacerlo y dejar que el evento sea solamente como la Providencia lo ordene, Yo, tanto como me sea posible, no me preocuparé por nada, sino por mi deber y mi pecado 9 de Junio y 13 de Julio de 1723.

58. Estoy resuelto a no solo refrenarme en la conversación, de un aire de desaprobación, enojo e ira sino manifestar un aire de amor, alegría y benignidad 27 de Mayo y 13 de Julio de 1723.

59. Estoy resuelto a cuando estoy más consciente de las provocaciones de la naturaleza enfermiza y de la ira, que lucharé con más fuerza para sentir y actuar con bondad natural; sí, en tales momentos, manifestar benevolencia, aunque yo pienso que en otros aspectos sería desventajoso, o imprudente. 12 de Mayo y 11 y 13 de Julio.

60. Estoy resuelto a que siempre, cuando mis sentimientos comiencen a aparecer fuera de orden, cuando esté consciente de la menor inquietud dentro de mí, o la más mínima irregularidad yo entonces me someteré a mí mismo al más estricto examen. 4 y 13 de Julio de 1723.

61. Estoy resuelto a que no daré ocasión a que la negligencia que encuentro en mí afloje mi mente de estar completamente llena y firmemente colocada en la religión [relación con Dios],  tampoco daré ocasión a cualesquier excusa que pueda yo buscar, y que mi negligencia me incline a pensar que es mejor hacer. 21 de Mayo y 13 de Julio de 1723.

62. Estoy resuelto a nunca hacer nada excepto mi deber, y hacerlo de acuerdo a Efesios 6:6-8, hacerlo voluntaria y alegremente, como delante del Señor y no de los hombres; sabiendo que el bien que cada uno hiciere ese recibirá del Señor. 25 de Junio y 13 de Julio de 1723.

63. Estoy resuelto a en el supuesto de que no hubiera sino un individuo en el mundo, que fuera apropiada y completamente un Cristiano, en todo aspecto, ya sea de un temple correcto, haré que cristianismo siempre brille con su verdadero esplendor siendo excelente y amable, desde cualquier punto de vista y carácter: Resuelvo: Actuar así como lo haría si luchara con toda mi fuerza para ser ese uno, quien viviera en mi tiempo. 14 de Enero y 13 de Julio de 1723.

64. Estoy resuelto a cuando sienta estos gemidos indecibles de los cuales habla el apóstol y aquellos suspiros del alma de desear sus juicios en todo tiempo de los que hace mención el salmista en el Salmo 119:20 que los alentaré con toda mi fuerza y no me cansaré de empeñarme encarecidamente en dar lugar a esos deseos, ni a continuar repitiendo  tales anhelos. 23 de Julio y 10 de Agosto de 1723.

65. Estoy resuelto a ejercitarme mucho en esto, toda mi vida, con la mayor apertura de que soy capaz, el declarar mis caminos a Dios y mantener mi alma abierta para él, todos mis pecados, tentaciones, dificultades, penas, temores, esperanzas, deseos, todas las cosas, y todas las circunstancias, de conformidad con el sermón sobre el Salmo 119 del Dr. Manton . 26 de Julio y 10 de Agosto de 1723.

66. Estoy resuelto a que siempre me esforzaré en mantener un aspecto benigno, una forma de actuar y hablar, en todos lugares, y en todas las compañías, excepto si sucediera que los deberes requieran que sea de otra manera.

67. Estoy resuelto a después de las aflicciones, inquirir, cuan mejor soy por ellas, qué es lo que obtuve de ellas y que podría seguir obteniendo de ellas.

68. Estoy resuelto a confesarme francamente a mí mismo, todo lo que encuentro en mí ser ya sea enfermedad o pecado; y si ello fuera algo concerniente a la religión, también confesarle todo el asunto a Dios y le imploraré que necesito su ayuda. 23 de Julio y 10 de Agosto de 1723.

69. Estoy resuelto a siempre hacer aquello que hubiera querido haberlo hecho cuando he visto a otros hacerlo. 11 de Agosto de 1723.

70. Estoy resuelto a siempre dejar que haya algo de benevolencia en todo lo que hable. 17 de Agosto de 1723.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

Hermanos, orad por nosotros.

Lunes 27 Abril

Hermanos, orad por nosotros.

1 Tesalonicenses 5:25

Orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho.

Santiago 5:16

Oren unos por otros

En Kenia (África), cuando se viaja de Mombasa a Likoni en ferri, hay que tener mucha paciencia hasta poder cruzar la bahía. Mientras tanto, los vendedores ambulantes aprovechan para ofrecer sus mercancías a los conductores de los automóviles que hacen la cola.

Mientras esperaba en la fila, un niño de unos diez años de edad se acercó y me habló. Estaba desfigurado: tenía unas marcas profundas de quemaduras en la mejilla. Le pregunté si conocía a Jesucristo. Y él me respondió sonriendo: «Claro que sí, ¡es mi Salvador!». Entonces le di un tratado que hablaba del buen Pastor. El niño se fue muy contento con el regalo en la mano.

Pronto volvió y me dijo: «¿Todavía tiene libritos? A mis amigos les gustaría tener uno». Con mucho gusto le di algunos y le pedí que distribuyese unos tratados de evangelización a los conductores que estaban esperando del otro lado. Lo animé con estas palabras: «¡Ahora eres un pequeño misionero!». Muy contento, se fue para cumplir con esta misión.

Después de una hora de espera nos acercamos al trasbordador; mi amiguito llegó corriendo y me dijo: «Eh, tú, me olvidé decirte que me llamo Garry. ¿Quieres orar por mí?».

¿Oramos unos por otros? La Biblia nos pide que lo hagamos. ¿Quién puede contar los beneficios que recibimos cuando los hermanos y hermanas en la fe oran por nosotros? Seguro que no me olvidaré de orar por Garry, mi amiguito de Kenia.

Isaías 40 – Marcos 3 – Salmo 49:10-15 – Proverbios 14:17-18

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
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