10/12 – La Creación: Día 6, 1ª Parte

Gracia a Vosotros

Serie:  La batalla por el comienzo

10/12 – La Creación: Día 6, 1ª Parte

John MacArthur

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Mi amigo Ron me entregó un pequeño artículo del diario Los Ángeles Times del día viernes 25… hace un par de semanas. Dice: “Un cohete Delta II que salió de Cabo Cañaveral el jueves llevó un telescopio de la Nasa en una misión de 204 millones de dólares para tratar de descubrir el origen del universo.” Esos 204 millones de dólares son parte de su dinero y del mío, para tratar de descubrir lo que está en el primer capítulo de Génesis. Sorprendente.

Satanás es el archienemigo de Dios. Satanás es un mentiroso incurable y un engañador; y la Biblia dice que es el padre de las mentiras. Satanás odia la verdad de Dios. Y él domina al mundo que gobierna con la mentira. De hecho, Romanos 1 dice que la civilización en general ha cambiado la verdad de Dios por la mentira. En otras palabras, el mundo vive bajo el engaño continuo y la mentira. Y las mentiras de Satanás impregnan literalmente todo el pensamiento humano, gobernando todo trabajo intelectual, toda la ciencia, toda la filosofía, toda la fisiología, toda la psicología y todo lo demás.

Pero existen dos mentiras en particular que proveen el paradigma básico para la cultura moderna; dos mentiras. La mentira número uno es que la vida es al azar. Esto significa que el modo en que las cosas son es porque sucedió de alguna manera sin que nadie lo planeara y lo llevara a cabo; simplemente, evolucionó de esa manera. La vida es fortuita. No hay propósito en ella. No hay razón para ella. No hay un plan soberano en desarrollo que está siendo llevado a cabo por un Creador que lo diseñó y es poderoso. La vida es tan sólo azar. Para decirlo de otro modo, el universo tal como existe no fue creado por Dios, ni es Dios la autoridad sobre Su Creación. Es tan sólo un tema de azar; el azar.

La primera mentira, la vida es al azar… La segunda mentira, la verdad es relativa… la verdad es relativa. La Biblia no es la palabra de Dios. La Biblia no nos da a nosotros la verdad acerca de lo que está bien y lo que está mal, la vida y la muerte, lo moral y lo inmoral en el pasado y el futuro. No hay autoridad más allá de uno mismo. La vida es azar; la verdad es relativa.

Esas dos mentiras están tan establecidas en nuestra sociedad que la gente odia la perspectiva del mundo cristiano que se opone a esas mentiras. Nosotros no creemos que la vida sea al azar. Nosotros creemos que el universo tal como es ahora fue creado por Dios; y es sostenido por Dios y gobernado por Dios. Nosotros no creemos que la verdad sea relativa, creemos que la verdad es absoluta; y está revelada por completo en las páginas de las Escrituras, las cuales son la revelación de Dios.

Decir que la vida tal como la conocemos, el universo tal como lo conocemos, es la obra del Dios creador, quien es soberano y es el sustentador y quien tal como la ha comenzado, la finalizará, es ir en contra de la médula de nuestra cultura. Decir que la verdad es absoluta y que la verdad está revelada en la Biblia es generar la hostilidad de la sociedad a nuestro alrededor. Dos grandes ideologías gobiernan. No hay Creador y no hay ley moral. Y eso elimina cualquier tipo de rendición de cuentas para el hombre.

Ahora, en esta serie estamos viendo realmente a ambas de esas mentiras porque la mentira de que la vida es al azar va en contra de lo Génesis capítulo 1 enseña. Génesis capítulo 1 desbarata la evolución, estableciendo el hecho de que Dios es el Creador de todo tal como es. Y nosotros, al aceptar la clara enseñanza de Génesis capítulo 1 tal como es, estamos respondiendo al ataque en contra de la Biblia como la palabra de Dios. Creemos que la Biblia es la palabra de Dios sin importar lo que diga, ya sea que esté hablando acerca de la historia, la moral o la Creación.

Estas dos mentiras van de la mano. Los evolucionistas que rechazan la idea de un Dios creador, rechazan por lo tanto la idea de la Biblia como un documento escrito con autoridad por ese Dios creador. Pero más allá de eso, los evolucionistas, tanto los evolucionistas teístas, aquellos que dicen que la evolución ocurrió pero que hay un Dios, que Él inició la evolución, y aquellos que son evolucionistas ateos o humanistas, de cualquier manera, cualquier evolucionista sea que crea que hay un Dios o no, para poder apoyar la evolución, tiene que negar a Génesis capítulo 1. Tiene que negar entonces que Dios creó al universo tal como es y que el registro de la Creación tal como se contiene la Escritura no es infalible, inerrante y verdadero.

Entonces, realmente, vamos en contra de estas dos grandes mentiras porque Génesis 1 afirma a Dios como el Creador y afirma que el relato de la Creación en la Biblia es en efecto infalible, inerrante y verdadero. La perspectiva cristiana verdadera es que la Biblia es la palabra de Dios y que Dios existe y se ha revelado a sí mismo en la Escritura. La perspectiva verdaderamente cristiana entonces es que Dios es el Creador, Dios es el dador de la ley moral; y el universo a nuestro alrededor es el trabajo de Su obra creadora; y la Biblia es la revelación de Su ley moral y espiritual.

Nosotros creemos que lo que Génesis 1 dice es tan verdadero como cualquier otra parte de la Escritura. Génesis 1 es simplemente tan verdad como lo es Éxodo 20, el cual nos da los diez mandamientos. Es tan verdadero como Isaías 53, el cual describe el sufrimiento del siervo que sería el Mesías que cargaría con nuestras inequidades. Es tan verdadero como Mateo capítulo 1 que indica que Jesús iba a nacer de María y sería el Salvador del mundo. Es tan verdadero como Juan capítulo 3, el cual dice que usted debe nacer de nuevo. Y es tan verdadero como cualquier otra parte de la Escritura. No existe base para alterar, cuestionar o negar la veracidad de Génesis 1 más de lo que hay en cualquier otra parte de las Escrituras. De hecho, cualquier incredulidad o alteración o distorsión de Génesis 1 es un acto de rebelión en contra de Dios y Su palabra. Es algo serio hacer eso porque como cualquier otra rebelión, el que ataca la veracidad de Dios y la palabra de Dios trae la amenaza de juicio divino sobre sí mismo.

Escuche las palabras del último capítulo de la Biblia. Apocalipsis 22, versículo 18: “Yo testifico a todo aquel que oye las palabras de la profecía de este libro, si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro; y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida y de la santa ciudad y de las cosas que están escritas en este libro.” En resumen, la Biblia finaliza con una advertencia de que más vale que usted no altere las Escrituras. Y cualquiera que altera las Escrituras, añadiéndole o quitándole, se coloca bajo juicio divino.

Entonces, podríamos realmente concluir que alterar las Escrituras, tergiversar las Escrituras o simplemente no creer las Escrituras es impensable para un creyente fiel y sabio. Es impensable. Sólo es razonable que un incrédulo impío y necio atacaría el testimonio de las Escrituras; y ellos hacen eso todo el tiempo. Para ellos es simplemente su manera de vivir. Que un creyente ataque la veracidad de las Escrituras es algo inimaginable. Sin embargo, hay tantos que se llaman cristianos que hacen eso. Ellos no negarían la moralidad de los diez mandamientos en Éxodo 20, no negarían el testimonio profético de la llegada del Mesías que sufriría en Isaías 53. No negarían el nacimiento virginal de Jesucristo. No negarían el Evangelio de la gracia y la necesidad de un nuevo nacimiento. No negarían otras cosas de las Escrituras, pero niegan la enseñanza clara de Génesis capítulo 1.

¿Por qué lo hacen? ¿Por qué gente que se dice cristiana se coloca en una situación tal, bajo la amenaza de la parte final de las Escrituras que dice que sus nombres podrían ser quitados del libro de la vida y de la santa ciudad; y las plagas que están escritas en Escrituras podrían ser pronunciadas sobre ellos como maldiciones divinas? ¿Por qué se pondrían en peligro corrompiendo las Escrituras a la luz de dichas advertencias? ¿Lo hacen porque quieren agradar a los científicos de la evolución en lugar del Dios santo? ¿Aman el aplauso de los hombres? ¿Aman la reputación de los académicos más que Dios? ¿Buscan la aprobación de los comités más que del Dios santo del universo?

Son preguntas justas. Para mí es impensable que personas que se dicen cristianos nieguen Génesis, ¿y en base a qué? Ésta es la palabra de Dios. Pero Satanás ha logrado tener mucho éxito promoviendo esta mentira de la evolución. De tal manera que muchos cristianos profesos, la mayoría de los cristianos profesos niegan el testimonio claro y directo de Génesis 1 de que Dios creó el universo entero tal como lo es en la actualidad en seis días de 24 horas; y hace alrededor de 6 o 7000 años atrás. La mayoría de los cristianos evangélicos, cristianos profesos, negaría eso. ¿Por qué negarían la clara enseñanza de la Escritura y alterarían la veracidad e integridad de la palabra de Dios colocándose en tal peligro? Satanás es muy astuto, muy sutil; y ha hecho un trabajo muy exitoso promoviendo la mentira de la evolución.

Ninguna parte de la mentira de la evolución es proclamada más fuerte o creída de manera mayor que la evolución del hombre. De hecho, cuando la mayoría de la gente piensa acerca de la evolución, piensa acerca del hombre. Ellos piensan en el dibujo del National Geographic de la criatura que se parece a un mono, en cuatro patas; y de pronto esa secuencia de más o menos 10 diferentes dibujos que van de una criatura en cuatro patas que de pronto se levanta y asume la postura de un hombre; y ello nos dicen que esa es la progresión de la evolución humana.

Todos hemos visto esas líneas imaginarias de la evolución humana en donde pasamos de un mono a un hombre en una serie de dibujos. A todo niño se le enseña constantemente en la educación pública que el hombre llegó hacer lo que es a partir de los monos. Y supuestamente, dicen, que hay evidencia en los fósiles de esto… Y quiero hablar de esto por un minuto porque si no lo hago, alguien me preguntará acerca de esto… pero supuestamente hay fósiles. De vez en cuando, alguien encuentra un hueso en algún lugar de África u otro lugar. Y a partir de ese hueso, nos dicen que han identificado los eslabones perdidos en esta secuencia. Supuestamente hay evidencia en los fósiles.

Bueno, la realidad es que no lo hay. Y la mayoría de todos esos fósiles son un fraude. La presuposición es que la evolución es verdadera. Están tratando de hacer que los huesos encajen con los dibujos en National Geographic. En un libro escrito por John Ankerberg y John Weldon llamado El salto de fe de Darwin dice, y cito: “A pesar de la creencia popular de lo opuesto, el registro de los fósiles de la humanidad es terriblemente inadecuado para justificar cualquier creencia en la evolución. A pesar de 130 años de búsqueda, no existen fósiles que hayan relacionado de manera convincente al hombre con ninguna otra especie. La mayoría ha sido demostrada de manera concluyente que son falsos.” Fin de la cita. Como he dicho, muchos de ellos eran absolutamente falsos.

La antropóloga Kathleen J. Reichs, editora de Orígenes Hominoidees citó, y cito: “Muchas autoridades que están en desacuerdo con las interpretaciones de estos muchos supuestos descubrimientos ancestrales humanos, hasta que no sea posible demostrar la fecha de los fósiles… escribe… la reconstrucción de las relaciones homínidas deben permanecer como mucho cuestionables.” He aquí a una antropóloga honesta, una evolucionista honesta que dice que ninguno de los fósiles prueba nada.

Duane Gish escribe, y cito: “No hay evidencia ni en el mundo actual ni en el mundo del pasado de que el hombre haya surgido de algún tipo de alguna criatura inferior. Él permanece solo, como un tipo creado separado y diferente o un diseño básico morfológico, dotado con cualidades que lo establecen muy por encima del resto de las criaturas vivientes.” Fin de la cita.

No quiero hablar en términos muy técnicos, pero para tratar de mostrarles que pueden hacer su investigación acerca de esto, y la Biblia va a permanecer firme; la evolución del hombre ha sido dividida en cierta manera en tres tipos de partes en latín… ramapithecus, australopithecus y pithecanthropus. Todos esos nombres van a estar en el examen, por supuesto. Estos son términos en latín dados a estos supuestos fósiles. Y han sido presentados como formas de transición entre el mono y el hombre. La persona promedio probablemente cree todavía en estas clasificaciones y cree que representan formas intermedias genuinas. Pero no es así.

Inclusive los evolucionistas están seriamente divididos; y ninguna de esas clasificaciones documenta ninguna evolución humana en absoluto. Por ejemplo, el ramapithecus, el primero, es uno de una serie extensa de criaturas que ha sido sugerida en un momento u otro. En otras palabras, todo tipo diferente de huesos ha sido incluido bajo el título de ramapithecus. Todos ellos han sido sugeridos como eslabones perdidos; pero cuanta más evidencia completa hay, ellos fueron todos relegados a la familia de los monos.

Y luego está el australopiteco. Ellos dicen que era la evidencia de la evolución humana. La perspectiva de que estos fósiles representan etapas intermedias genuinas ha sido desafiada por el famoso anatomista británico Solly Lord Zuckerman y el Dr. Charles Oxnard, quien fue director de los estudios de posgrado, profesor por cierto, de anatomía de la Universidad de Medicina del Sur de California. Zuckerman encabezó un equipo de investigación durante más de 15 años, estudió las características anatómicas de los simios, el hombre, los monos, los fósiles australopitecos y los especímenes anatómicos de cientos de simios, humanos y monos; y los comparó con todo fragmento importante disponible de esta categoría en particular. La mayoría de los evolucionistas parece clasificar al australopiteco como un genio de humanoides o la familia del hombre en vez de los simios. Pero Zuckerman les responde diciendo, y cito: “Yo mismo permanezco en una posición en la que no he sido persuadido de manera absoluta. Casi siempre, cuando he tratado de revisar las afirmaciones anatómicas sobre las cuales está basado el estado del australopiteco, he fracasado.” Fin de la cita. Y concluye que esto no es nada más que un simio; y como tal, no está relacionado en absoluto con los ancestros del hombre. Esta es una mirada evolucionaria honesta de estas cosas que prácticamente las derriba.

El trabajo de Zuckerman y Oxnard ha tendido a ser tan literalmente conclusivo que muchos otros científicos se han tenido que alinear con él. Y de ese modo sucede con el último que les mencioné, el pithecanthropus; es la misma historia. El pithecanthropus, al cual quizás conocen con el nombre del hombre de Java o el hombre de Pekín, la creación de algún tipo de forma transicional a partir de un fragmento diminuto de esqueleto. Ellos ahora creen que nunca fue un hombre sino algunas criaturas relacionadas con los gibones. Los gibones son un tipo de simios. Ellos ahora saben que el hombre cromañón, el hombre neandertal, no eran más que esqueletos humanos.

Hay un libro fascinante sobre esto. Si usted realmente quiere leerlo… no quiero hablar más de esto, pero hay un libro fascinante llamado La manzana de la discordia, un buen título. Es la evaluación de un creacionista científico llamado Marvin Lubenow, ha sido publicado por Baker en el año 1992; si quiere estudiar esto aún más, ahí encontrará cómo son refutadas todas estas supuestas formas de fósiles transicionales.

He aquí la interpretación sencilla. Debido a que el hombre no evolucionó, es imposible probar que él lo hizo, ¿está bien? ¿Puede usted entender eso? Tienen dificultades para probar que el hombre evolucionó porque no lo hizo. Y entonces están en una confusión sin esperanza alguna ya que están tratando que todo esto encaje con los dibujos de National Geographic; y no funciona. Y le voy a dar algunas citas de algunos evolucionistas más destacados.

Robert Martin escribe, y cito: “Entonces, uno se ve forzado a concluir que no existe una descripción científica clara de la evolución humana; punto.” Fin de la cita. Leakey es un nombre muy famoso en la evolución humana, un paleoantropólogo destacado dice, y cito: “Quizás nunca pueda ser posible decir exactamente qué evolucionó de qué.” Fin de la cita. Eso es bastante amplio. Pasar toda la vida para llegar a esa conclusión. Otro Leaky, Richard Leaky, en una entrevista acerca del estudio de los primeros hombres dijo, y cito: “Yo creo que todavía estamos adivinando mucho.” Fin de la cita.

David Pilbeam comentó, y cito: “No existe una senda clara e inexorable desde el simio al ser humano.” Y respecto a si el hombre evolucionó de los chimpancés, los orangutanes o los gibones, él dijo, y cito: “El registro de los fósiles ha sido lo suficientemente elástico, las expectativas lo suficientemente robustas como para acomodar casi cualquier historia.” Fin de la cita. Y en una declaración aún más reveladora, él dice, y cito: “Quizás generaciones de estudiantes de la evolución humana, incluyéndome a mí mismo, han estado dando vueltas en la oscuridad, nuestra base de información siendo muy escasa, muy escurridiza como para poder moldear nuestras teorías. Las teorías son más bien declaraciones acerca de nosotros y nuestras ideologías más que acerca del pasado,” fin de la cita.

Otro Leaky, Mary Leaky, una antropóloga bien conocida, comentando acerca del esfuerzo que ella tuvo que hacer a lo largo de su vida para construir un árbol genealógico evolucionario dijo, y cito: “No creo que sea posible encajar a los fósiles hominoides conocidos en un patrón confiable.” Fin de la cita. Por supuesto que no es posible porque ese no es el modo en el que sucedió… en absoluto fue el modo en el que sucedió.

De hecho, usted sabe, ellos prácticamente se contradicen a sí mismos. El fósil humano más antiguo, identificado como KP271, ellos creen que es el fósil humano más antiguo… han descubierto los antropólogos evolucionistas. Lo fecharon a 4.5 millones de años atrás. Usted y yo sabemos que todo fue hecho seis o 7000 años atrás; pero ellos tienen su propio sistema uniformitarianista para fechar, sistemas de fechado evolutivo que son inventados para acomodar su teoría de la evolución, la cual ellos creen que sólo puede suceder si usted tiene suficiente tiempo. Y entonces, estiran todo a millones y millones de años. Lo que es interesante acerca de esto es que ellos dicen que el fósil humano más antiguo tiene 4.5 millones de años. Y aún más, parece que este fósil humano aparece en escena de pronto, sin ningún ancestro evolutivo. Y si de hecho este es humano, la teoría de la evolución humana está totalmente desacreditada… Totalmente desacreditada, porque si usted tiene humanos hace 4.5 millones de años, entonces la evolución no pudo suceder porque así es como también fechan a otros animales. De hecho, otros animales que ellos pensaban que estaban en el plan de la evolución están fechados después de eso. Tienen un problema serio.

Y aún más, los huesos que tienen 4.5 millones de años de antigüedad son idénticos a los huesos humanos de hoy en día. No ha habido evolución en 4.5 millones de años. Quiere decir que todo es tan sólo un producto de la imaginación porque no quieren retener a Dios en su conocimiento, Romanos 1. Y ellos han cambiado la verdad de Dios revelada en la Escritura por la mentira. Los hombres no quieren a Dios y no quieren a la Biblia, ¿no es cierto? Ellos no quieren que Dios llene sus vidas, no quieren que la Biblia establezca los estándares morales para ellos. Los científicos y aquellos que creen sus mentiras y fraudes acerca de la evolución son como los judíos en los días de Jesús que decían que no querían que ese hombre reinara sobre ellos. Que no se someterían a la soberanía de Dios. Y entonces, ellos encajan en la clasificación del Salmo 14:1 y el Salmo 53:1: “Dijo el necio en su corazón: no hay Dios.”

Entiendo que los incrédulos crean eso. Entiendo que el impío no quiera que Dios sofoque su vida. Entiendo que aquellos que aman el pecado y quieren cometer pecado no quieran a un juez moral que esté supervisándoles y haciéndolos responsables y los sentencie… los sentencie al infierno eterno, entiendo su deseo por deshacerse de Dios. Entiendo por qué no quieren aceptar el primer capítulo de la Biblia, por qué no quieren aceptar un registro claro de Génesis. Pero no entiendo el afecto ridículo, intolerable por esta mentira que pertenece a cristianos profesos. No puedo comprender eso. Inclusive el profeta Malaquías, Malaquías 2:10, dicho de una manera simple: “¿Acaso no nos creó un Dios?” Todos somos el producto de la creación de Dios. “Todas las cosas por Él fueron hechas y para Él; y sin Él nada de lo que ha sido hecho fue hecho.”

La verdad acerca del origen del hombre es que él fue creado tal como es ahora. Adán no era diferente que usted. De hecho, usted no es lo que él era. Usted es inferior. Y estoy seguro que esto es verdad no por usted en particular, si no por el pecado. Ahora, estudiemos acerca de la creación del hombre en el día seis. Miremos al texto de Génesis capítulo 1, versículo 24. Y el modelo de la creación es el mismo que encontramos en los demás días.

“Luego dijo Dios: produzca la tierra seres vivientes según su género, bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie. Y fue así. E hizo Dios animales de la tierra según su género, y ganado según su género, y todo animal que se arrastra sobre la tierra según su especie. Y vio Dios que era bueno. Entonces, dijo Dios: “Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.” Y creó Dios al hombre a Su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Y los bendijo Dios y les dijo: “fructificad y multiplicaos; llenad la tierra y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.” Y dijo Dios: “He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer. Y a toda bestia de la tierra y a todas las aves de los cielos y a todo lo que se arrastra sobre la tierra en que hay vida, toda planta verde le será para comer. Y fue así. Y vio Dios todo lo que había hecho y he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana el día sexto.”

Ya hemos estudiado los primeros cinco días de la Creación. Los primeros cinco días realmente fueron la preparación de la casa en donde viviría el hombre. El hombre es el rey de la tierra. El hombre es el pináculo de la creación de Dios, creado a imagen de Dios. Y el resto de la Creación simplemente proveyó su casa, la preparación para la llegada del hombre a escena.

Inclusive en el día sexto, tal como recién he leído, hubo un toque para concluir la Creación. En el día cinco, usted recordará, Dios había creado todos los animales del mar y todas las aves del cielo; y entonces al comienzo del día seis, será necesario crear las criaturas de la tierra que están identificadas en el versículo 24 y 25 en tres categorías: ganado, cosas que se arrastran y bestias de la tierra.

Este fue el toque final conforme Dios preparaba la casa que el hombre habilitaría. El hombre era el objeto. El hombre era el punto primordial aquí. Fue la creación del hombre con su propósito redentor lo que Dios realmente tenía en mente. Todo lo demás en el universo perecerá. Todo lo demás en el universo dejará de existir. Las estrellas caerán, de acuerdo al libro de Apocalipsis; el sol dejará de dar su luz, la luna llegará a su fin. Todo el universo se enrollará como un pergamino. Toda la Creación se derretirá con un calor ardiente. Será fundida de manera inversa. Dejará de existir. Toda la energía atómica que se necesitó para que pudiera existir girará de manera inversa, como ver a una película al revés; y dejará de existir. Todo lo que vive en esta Tierra, todo lo que es verde, toda planta, todo árbol, todo lo que ocupa el mar, todo lo que ocupa el cielo y todo animal terrestre, toda criatura en cualquier lugar del universo morirá al final de esta vida, regresando al polvo y dejando de existir. Pero no el hombre. El hombre es el principal personaje en el desarrollo de la Creación; y la idea de la Creación en la mente de Dios es crear un teatro en el cual la gran saga redentora pueda llevarse a cabo conforme Dios busca una esposa para Su hijo, conforme Dios busca demostrar Su gracia y misericordia y compasión y poder de salvación a un universo de ángeles, así también como de hombres.

Entonces, la creación del hombre es el tema principal. Y encontramos que el texto de la Escritura pasa más tiempo en la creación del hombre que cualquier otro elemento de la Creación. Y también, el capítulos 2, en su totalidad, expande la creación del hombre, porque es tan importante.

Ahora, permítame darle algo acerca del paralelismo. El día sexto, la creación de los animales y el hombre, corresponde con el día tercero. En el tercer día fue creada la Tierra. En el día sexto, fueron hechas las criaturas vivientes sobre la Tierra. En tercer día, inmediatamente después de la organización de la naturaleza inanimada, después de que había sido completada, las plantas, cuyo dominio se extiende a lo largo de la tierra, fueron creadas; y entonces, también en el sexto día cuando la vegetación y la vida animal había sido totalmente establecida, el hombre, que lleva el gobierno sobre la vida creada sobre la Tierra, fue formado. Entonces, esto corresponde con el sexto día. Y hemos visto esos paralelos a lo largo de este pasaje. El día uno corresponde con el día cuatro, el día dos corresponde con el día cinco y el día tres corresponde con el día seis.

Ahora el patrón es el mismo. Versículo 24: “Luego dijo Dios,” versículo 25: “E hizo Dios.” Esos realmente son paralelos. Dios crea literalmente al hablar las cosas para que existan. En una manera hebrea, en una manera hebrea típica, esta obra de la Creación es repetida de dos maneras diferentes para sellar la claridad evidente del registro. Luego dijo Dios… Es una declaración paralela; e hizo Dios… Lo cual refuerza que cuando Dios dijo, hizo. Y, en general, Dios dijo: “Produzca la tierra seres vivientes… seres vivientes.” Estos son animales terrestres. Los animales marinos ya fueron creados en el día cinco, los animales del aire, las aves y aquellos que vuelan creados en el día cinco. Sólo quedaban los animales terrestres.

Por cierto, no evolucionaron. Sino que fueron creados instantáneamente. Criaturas vivientes creadas; y Él se refiere a los animales terrestres en tres categorías. Y creo que son fascinantes. Y estas no estarían de acuerdo con la taxonomía contemporánea, creo que así lo podríamos llamar, la categorización temporal de animales tales como anfibios, reptiles y demás, mamíferos, etc. etc. La Biblia tan sólo da tres simples categorías: ganado, cosas que se arrastran y bestias de la tierra.

El ganado, probablemente, y creo que la mayoría de los eruditos hebreos estarán de acuerdo con esto, es una palabra que habla de animales que pueden ser domados y domesticados para el uso del hombre. Cuando pensamos en domesticado inmediatamente pensamos en un perro, pero no es eso de lo que la Biblia está hablando, no es eso lo que la Biblia tendría en mente ya que un perro realmente no tiene uso excepto si usted lo entrena para que le traiga el periódico. Fuera de eso, no tiene ningún otro uso. No puede arrastrar a un arado y supongo que un perro podría pastorear ovejas si está apropiadamente entrenado; quizás ahí hay un uso y entraría en esa categoría. Pero por lo general, estos serían el tipo de animales que, por ejemplo, proveen leche… Como una cabra y una vaca y un animal que podría ser montado, como una bestia de carga y cosas por el estilo. Animales que pueden ser tomados y domesticados y usados por el hombre.

Y luego, una segunda categoría, serpientes. Y claro, inmediatamente vienen a la mente serpientes, lagartijas y cosas por el estilo; pero probablemente va más allá de eso. Cualquier cosa que se arrastra o repta sobre la tierra, lo que incluiría todo mundo de insectos también… La mayoría de los eruditos hebreos también diría que se refiere a pequeños animales con patas cortas que parecen estar arrastrándose, como los conejos que vienen todo el tiempo a nuestro jardín y se comen las flores. Patas cortas, tal como lo dijo un escritor hebreo: “Animales con patas cortas cuyos vientres no están lejos del suelo.” Fin de la cita. Insectos, roedores y también serpientes y anfibios, etc. etc., dichos animales a los que se hace referencia por cierto en Levítico capítulo 11, versículo 29: “Y tendréis por inmundos a estos animales que se mueven sobre la tierra, la comadreja, el ratón, la rana según su especie, el erizo, el cocodrilo, el lagarto, la lagartija y el camaleón.” Ahí tiene usted una combinación de esas cosas, el ratón junto con los reptiles. Y probablemente es una categoría bastante general para cosas que se arrastran.

Y después, la tercera categoría, los animales de la tierra. Y serían los animales cuadrúpedos de cierto tamaño que generalmente no son domados. Usted sabe, inmediatamente pensamos en leones y jirafas y elefantes y rinocerontes e hipopótamos y tigres y animales como esos que no son domesticados por el hombre para ningún propósito, hablando generalmente, a pesar de que es posible, supongo, al menos usar al elefante en la India, pero ciertamente no al elefante en el África para ciertos propósitos… personalmente, me he subido a un elefante en la india; pueden ser domados. Pero en general, estos serían los mamíferos grandes que caminan sobre la Tierra de un modo no domesticado o salvaje.

Y entonces, ahí lo tiene usted. Realmente no hay nada más que decir. Hay animales domésticos y animales no domésticos. Estos son los que están sobre el suelo y están los que se arrastran sobre el suelo. Esas son las categorías. Esta clasificación general, tal como lo he dicho, no tiene realmente relación con el sistema arbitrario de la taxonomía hecha por el hombre. Es tan sólo un sistema simple, natural. Quiero señalar el hecho que los tres fueron hechos simultáneamente porque mirando al versículo 24: “Bestias y serpientes y animales de la tierra…” Y alguien podría decir que primero vino el ganado, de ahí evolucionaron las cosas que se arrastran; y de ahí evolucionaron las bestias de la tierra. Eso es un problema porque tiene la presentación de lo mismo en el versículo 25, sólo que están en orden inverso. Primero vienen las bestias de la tierra, en segundo lugar el ganado y después, en tercer lugar, las cosas que se arrastran. Como puede ver, el cambiar el orden es una muy buena manera de indicarnos que fueron sus creadas simultáneamente. No evolucionaron una a partir de la otra. Todas fueron creadas simultáneamente por el poder de Dios. No hay evolución, no hay lucha por existir, no hay supervivencia del más apto, no hay mutaciones en absoluto; Dios simplemente creó a todos estos animales.

¿No es asombroso y sorprendente la variedad de todo esto? Simplemente la variedad de un pez en el mar y los animales, incluyendo los mamíferos que nadan en los mares es asombrosa; e inclusive están descubriendo más. Y hay miles de categorías de animales que ya están extintas. Las aves que vuelan en el cielo; hay personas que son ornitólogos, asomándose con su pequeños binoculares, descubriendo todas las maravillas de las aves en el cielo. Y entonces usted ve a los animales y los insectos y los reptiles y todas las cosas que reptan sobre la tierra; y es increíble que Dios tenga una capacidad en términos intelectuales tan inmensa para concebir y diseñar todas esas criaturas. Pero Él lo hizo.

Y el versículo 24: “Produzca la tierra… produzca la tierra.” ¿Por qué dijo eso? ¿Por qué dijo produzca la tierra? Bueno, creo que es otro modo de decir que aparezcan sobre la tierra. Pero también es verdad, y necesito señalarle esto, que los cuerpos de los animales están compuestos por los mismos elementos que la tierra. Eso es correcto. Los cuerpos de los animales están constituidos de los mismos elementos químicos que la tierra. Y surgen de la tierra para ser formados; y cuando mueren, regresan a la tierra, por así decirlo, porque fueron hechos de los mismos elementos. De hecho, inclusive este es el caso del hombre. Observe el capítulo 2, versículo 7: “Entonces, Jehová Dios, formó al hombre del polvo de la tierra.” Él formó al hombre del polvo de la tierra y entonces con los mismos componentes que hizo la tierra, Dios hizo a los animales… mismo material químico.

Cuando Él los hizo, los llamó “seres vivientes.” Y le recuerdo que ese es un concepto muy importante. Las plantas nunca son llamadas “seres vivientes.” A los árboles nunca se les llama “seres vivientes.” En los versículos 11:12 se crea la vegetación, algunos lo traducen hierbas, pero la mejor traducción es vegetación; pero nunca son llamadas “seres vivientes.” Cuando llega al versículo 20, la primera vez que tiene seres vivientes, es cuando las criaturas del mar son creadas; y las criaturas del aire, las aves y los peces y otras que están en el mar. Todas son llamadas criaturas vivientes. ¿Y qué fue lo que le dije que era característico de los seres vivientes? Se mueven. Las plantas no. Se mueven y tienen conciencia. Se mueven y tienen conciencia, distinto de las plantas. Usted no puede entrenar a una planta en el sentido que usted puede entrenarla para hacer algo. Puede hacerla crecer hacia el sol, pero esa es una cuestión de su esencia natural, extraer su vida de la luz. Pero no puede entrenar a una planta porque una planta no tiene conciencia. Las criaturas vivientes tienen conciencia y movilidad, son diferentes de las plantas. Las criaturas vivientes tienen conciencia, pero no necesariamente conciencia de sí mismas. Están conscientes de su ambiente; y por eso pueden reaccionar al mismo. Un perro puede moverse a un lado cuando viene un automóvil. Un perro puede obedecer un mandato. Inclusive Shamu puede obedecer un mandato y salir del agua y tocar con su nariz una pelota a 20 pies en el aire. Y pueden entrenarlos a hacer eso porque están conscientes de su ambiente y relacionan eso con el obtener comida.

Pero eso no quiere decir que tienen conciencia de sí mismos. Pueden reaccionar a su ambiente pero no saben que lo están haciendo. La conciencia de uno mismo significa que uno sabe quién es y sabe que está reaccionando a su ambiente. Tienen conciencia sin autoconciencia, sin conciencia de sí mismos. Y cuando mueren, regresan simplemente al polvo. Están en el mundo simplemente como parte de la decoración conforme Dios despliega Su maravilla al rey de la tierra, Su Creación, el hombre, quien fue hecho en Su propia imagen.

Observe nuevamente los versículos 24 y 25, repite la frase “según su género” un par de veces en el versículo 24 y un par de veces nuevamente, tres veces en realidad, en el versículo 25. Eso se está volviendo algo que conocemos bien. Lo tenemos 10 veces en Génesis 1… según su género… según su género. Permítame decírselo de la manera más simple que puedo, esto indica limitación de variación. Esto indica limitación de variación. No quiero volverme muy técnico y decir que significa especies, o género, o familia, o fila, o el término científico que se utilice para la categorización. Pero lo que diremos es que significa que hay una limitación en la variación. Y en cada caso hay un código genético. En cada caso hay un ADN, una tira de cromosomas que está codificada en toda célula de todo ser vivo que determina la naturaleza de ese ser vivo. Y eso es la esencia de su naturaleza. Puede variar dentro del ADN, pero no puede convertirse en algo distinto de lo que es. Eso está controlado, como lo hemos aprendido muchas veces, por el ADN; y eso está implicado con el concepto de género… género.

Por cierto, un comentario. La formación de las plantas ocurrió antes de la creación de cualquier vida animal, antes de los peces y antes de las aves. Y eso contradice de manera rotunda al sistema de evolución tradicional que dice que toda la vida animal comenzó en el mar y se arrastró del mar en algún punto a lo largo de cientos de millones de años; y se arrastró del mar y de manera coincidente, cuando llegó a la tierra, las plantas evolucionaron. Pero lo que usted observa en Génesis es que las plantas fueron creadas primero, la vegetación fue creada primero; y luego fue la creación de las criaturas del mar, las criaturas del aire y las criaturas de la tierra.

Entonces, lo mejor que podemos decir acerca de género es que posee limitaciones de variación. Dios creó estas criaturas de la manera en la que son. Los perros eran perros, los caballos eran caballos, los delfines eran delfines, la barracuda, barracuda, las hormigas, hormigas a pesar de que había muchos diferentes tipos, las arañas, arañas, las serpientes son serpientes, las ranas son ranas aunque hay variaciones, hay limitaciones en esa variación. Uno no evoluciona y se convierte en el otro. Y eso se repite 10 veces en Génesis capítulo 1, como si Dios supiera que alguien vendría y trataría de contar una mentira acerca de que un género se convertiría en otro género y no existiría ninguna limitación en la variación.

Al final del versículo 24 dice: “Y fue así.” Hemos oído eso anteriormente. Cuando Dios lo creó, fue así. Esa es una pequeña frase que es importante, no sólo está incluida ahí para ocupar lugar. Ocurrió en el versículo 9: y fue así. Ocurrió en el versículo 11: y fue así. En el versículo 15: y fue así. Y aquí en el versículo 24: y fue así. Significa que fue fijado, fue firme, fue permanente y de ese modo quedó. Cuando en el principio mismo Dios dijo “Sea la luz”, no dice “Y fue así”; porque esa luz cuando fue creada originalmente era tan sólo luz y no estaba todavía relacionada con los cuerpos estelares, las lumbreras, la Luna, el Sol y las estrellas. Cuando Dios creó por primera vez la Tierra, simplemente era una masa de elementos completamente inmersos en agua. Dios nos dice “Y fue así” porque esa no era su forma permanente.

Pero en el versículo 9, cuando Dios comenzó a separar las aguas de arriba y las aguas de abajo; y después apareció la tierra seca y la tierra adoptó su forma con tierra y con agua y fue la manera en la que sería de manera permanente… la declaración es “Y fue así”. Y así fue en el versículo 11 cuando la vegetación fue creada sobre la tierra; eso sería permanente y fue fijo y todavía existe hasta el día de hoy. Y en el versículo 15, la Luna, el Sol, las estrellas son colocadas en el cielo y fue así; fue establecido de esa manera. Y aquí, en el versículo 24, los animales fueron creados y todavía siguen siendo de ese modo… todavía son así. Fue así. Fijos, fijos, permanentes; y así ha permanecido hasta el día de hoy. Y permanecieron dentro del marco de su género. Su variación, siendo restringida. Hay alguna variaciones, algún cambio, eso lo sabemos. La genética puede hacer eso, puede haber un apareamiento especial; pero todavía son esencialmente el mismo tiempo de criatura, el mismo género de criatura.

Finalmente, la creación de este tipo de criaturas de la tierra recibe un comentario de Dios al final del versículo 25. En esencia, Dios vio que era bueno. Por cierto, Dios ha estado diciendo esto todo el tiempo a lo largo de esta semana. El versículo 4 nos dice que Dios vio la luz y vio que era buena. En el versículo 10, Dios vio que la tierra seca y el mar eran buenos. Versículo 12, las plantas eran buenas. Versículo 18, los cuerpos estelares, también eran buenos. Versículo 21, las criaturas del mar y del aire, eran buenos. Versículo 25, los animales terrestres, eran buenos. Y finalmente el versículo 31, después de que hizo al hombre, era bueno en gran manera. Todo lo que Dios hizo era bueno.

Escuche esto: no hay deformidades, no hay mutaciones, no hay inferioridades, no hay selección natural, no hay supervivencia del más apto, porque no había animales que no fueran aptos; todo era bueno. No había imperfección. No había selección natural. No había ningún tipo de inferioridad. Todo era muy bueno. Bueno en gran manera. Y diremos más acerca de lo que significa bueno en gran manera cuando lleguemos al versículo 31. En este punto, todo era bueno… Era bueno. Ni siquiera había muerte en el mundo. Ni siquiera había muerte en el mundo. La muerte no llegaría hasta que el hombre pecara en el capítulo 3. En este punto, la tierra estaba lista para el hombre… El hombre quien sería el rey de la tierra; y tendría dominio sobre ella.

Por cierto, el Señor debe haber creado a todos los animales sólo en la primera parte del día seis; porque el resto del día fue para crear al hombre. Y estuvo en cierta manera involucrado. No nos presenta todo lo involucrado aquí en este capítulo. Pero en el capítulo 2, desarrolla lo que sucede; y lo veremos más adelante.

Pero miremos los versículos 26 y 27; aunque sea brevemente. Llegamos al epítome de la Creación de Dios: “Entonces dijo Dios: “Hagamos al hombre a Nuestra imagen, conforme a Nuestra semejanza. Y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra y en todo animal que se arrastre sobre la tierra.” Y creó Dios al hombre a Su imagen, a imagen de Dios lo creó, varón y hembra los creó.” Aquí está, este es el ápice de la Creación, esta es la razón de toda la Creación. Y de nuevo tiene la misma fórmula. Versículo 26: “Entonces dijo Dios…” Versículo 27, una declaración paralela: “Y creó Dios… y creó Dios.” La misma fórmula. Dios habla y crea, es lo mismo. Esto es lo que se llama creación fiat. Fiat porque la palabra en latín significa haya. Dios habla y existe.

Haya… Haya… Sea… Lo hemos oído una y otra y otra vez… sea… sea… haya. Pero observe esto, versículo 26, no dice: “haya o sea” dice… “Hagamos al hombre…” Esto es nuevo. Esto es totalmente nuevo. Esto es una diferencia muy importante. Aquí hay una diferencia muy importante. Este es un cambio trascendental en el lenguaje. A lo largo del versículo 3, versículo 6, versículo 9, versículo 11, versículo 14, versículo 20, versículo 24… Sea… Haga… Haga… Sea… Sea… Sea. Ese es una forma impersonal del verbo hebreo… sea… Sea, casi como si Dios no está involucrado de manera íntima. Sea… Sea… Sea; pero aquí: “Hagamos.” En este punto, Dios se vuelve personal. Y escuche, debido a que Dios es una Trinidad, cuando se presenta a sí mismo de manera personal, lo hace en el lenguaje plural. Es en el lenguaje plural.

En Juan capítulo 1 dice que Jesucristo creó; todas las cosas por Él fueron hechas y sin ÉL nada de lo que ha sido hecho fue hecho. Aquí dice que Dios creó. En Juan 1 dice que Jesús creó todo. Inclusive se dice que el Espíritu de Dios moldeó la Creación, anteriormente, en Génesis 1. Toda la Trinidad está involucrada en esto. Y cuando Dios llega a la creación de la raza humana, no emplea la terminología fiat impersonal “sea o haya” sino que usa lenguaje que revela que Él está hablando dentro de sí mismo… Hagamos… Hagamos al hombre a Nuestra imagen.

¿Sabe lo que nos está permitiendo ver? Nos está permitiendo ver un plan trinitario. Él está en comunión consigo mismo acerca de esta criatura que es la más importante de todas. Creo que esta es una referencia clara, evidente e indiscutible acerca de la Trinidad. Creo que cualquier estudiante de la Biblia admite que la aclaración plena de la doctrina de la Trinidad espera a que llegue el Nuevo Testamento; es en el Nuevo Testamento donde usted encuentra la teología completa, la aclaración completa de la teología de la Trinidad. Pero ciertamente, la Trinidad es evidente en el Antiguo Testamento.

En el Antiguo Testamento se hacen referencias repetidas al Espíritu de Dios. Está el ángel del Señor, quien no es ningún otro que el Hijo de Dios pre encamado. Usted tiene a Dios mismo. Usted ahí tiene una comunicación inter Trinitaria: “Hagamos al hombre a Nuestra imagen.” El salmista diciendo: “El Señor dijo a mi Señor,” la conversación entre el Padre, sin duda, y el Hijo. Hay varias revelaciones de la Trinidad en el Antiguo Testamento. En el Salmo 2, el Padre diciéndole al Hijo: “Yo te engendré hoy. Pídeme y te daré por herencia las naciones,” una promesa mesiánica, una promesa profética en el Salmo 2.

Existen varias referencias trinitarias en el Antiguo Testamento. No quiero implicar que no las hay, porque las hay. De hecho, hablando de Cristo, el segundo Miembro de la Trinidad, Salmo 45:7: “Has amado la justicia y aborrecido la maldad, por tanto Te ungió Dios, el Dios Tuyo, con óleo de alegría más que a Tus compañeros.” Ahí hay una declaración atribuida directamente al Mesías, al Señor Jesucristo. Esa es nuevamente una indicación de que Dios está en comunión con el Hijo. Y hay varios pasajes como ese. No quiero entrar en todos ellos; con un par será suficiente.

Salmo 110, creo que es este… Sí, es este: “Jehová dijo a Mi Señor: “Siéntate a Mi diestra, hasta que ponga a Tus enemigos por estrado de Tus pies.”” Eso aún en el Nuevo Testamento se aplica a Cristo. Entonces, usted tiene a Dios el Padre comunicándose con Dios el Hijo en una conversación entre los dos.

Hay referencias trinitarias en el Antiguo Testamento. Es importante reconocerlo. Pero el entendimiento completo de la Trinidad realmente florece en el Nuevo Testamento. Y entendemos por qué, ¿no es cierto? Porque el segundo Miembro de la Trinidad se convierte ¿en qué?…En hombre, se encarna.

¿Qué es lo que tiene usted en “hagamos” aquí? Le confieso que podría comenzar aquí con esto porque sé hasta cierto punto de qué se trataba esa discusión o acerca de lo que ya había sido. Usted se preguntará cómo sé de lo que están hablando. Bueno, hay un solo modo de saber algo y eso es porque está en la Biblia. Pero sé algo de lo que se trató esa conversación. Fue acerca de la redención. Fue acerca de la redención porque, escuche esto, la Tierra ya había sido formada, ¿no es cierto? ¿Es eso verdad?

Y de acuerdo con la Biblia, Apocalipsis 13:8, Apocalipsis 17:8, nuestros nombres fueron escritos en el libro de la vida del Cordero ¿cuándo? Desde antes de la fundación de la tierra. Entonces, sabemos algo acerca de lo que se trató esa conversación antes de que se formara y creara la tierra y antes de la creación del hombre. Fue una conversación que había alcanzado tal nivel que los nombres fueron de hecho registrados en el libro de Dios. Nombres…¿Los nombres de quienes? ¿El mío?, correcto. ¿El suyo? Si es usted un creyente.

Y también sé, de acuerdo con Efesios capítulo 1, que fuimos predestinados para estar en Cristo desde antes de la fundación del mundo, ¿verdad? ¿No es eso lo que dice Efesios 1? Por lo que sé algo acerca de lo que hablaron. Ellos habían estado hablando acerca de la redención y la Trinidad o comunicándose acerca de la redención. Y se había desarrollado un plan en la mente de Dios; y éste era el plan… Dios amó de manera perfecta al Hijo, Dios quería demostrar Su amor al Hijo y ya hemos visto esto en el pasado – este es un lugar perfecto para insertarlo – Dios amó de manera perfecta al Hijo. Él quiso demostrar Su amor por el Hijo, el amor puro que Él tenía por el segundo Miembro de la Trinidad; y determinó que haría eso de un modo asombroso; Él conseguiría una novia para Su hijo. Y por una novia quiso decir que obtendría una humanidad redimida que honraría a Su Hijo, adoraría Su Hijo, amaría a Su Hijo, veneraría a Su Hijo y serviría a Su Hijo para siempre. Y Él literalmente traería a esa humanidad redimida adonde la Trinidad vive, en las glorias del cielo; y ellos vivían allí por siempre. Ése era el plan. Crear la tierra, el universo entero y todo lo que hay en él como simplemente el escenario en donde el plan se desarrollaría.

Usted se preguntará si era necesario hacer toda la Creación. Claro, porque la Creación habló acerca de Dios, quien Él era. Y le dijo al hombre de Su grandeza, de Su gloria y Su poder, ¿no es cierto? Los cielos declaran la gloria de Dios, el firmamento la obra de Sus manos. Y Romanos 1 dice usted ve la tierra y puede ver que Dios existe de tal manera que Su naturaleza invisible es manifiesta por Su creación visible; y no tenemos excusa. Todo eso fue para revelar quién era Dios. Y usted ve la Creación, ve Su poder, ve Su inteligencia, ve Su sabiduría, ve Su amor por la belleza, Su mente increíble, Su sabiduría asombrosa. Y ve Su suavidad, Su gentileza y Su ternura en el pétalo de una flor. Usted ve Su poder en el relámpago y el trueno; y los enormes cuerpos que están girando en el espacio infinito en los billones de galaxias que existen ahí afuera. Ve tanto de Dios ahí. Todo eso despliega a Dios.

Pero lo que despliega a Dios de una manera especialmente asombrosa es que Él es tan lleno de gracia como para salvar a los pecadores, ¿verdad? Y eso nunca podría haber sido demostrado – que Dios es un Dios de gracia, misericordioso, que perdona, que es amoroso, que tiene un corazón tierno – nunca podría haber sido desplegado a menos de que hubieran algunos pecadores allí a quien Dios pudiera mostrar Su gracia, ¿no es cierto? Entonces, en algún punto, antes de la fundación del mundo, había un plan ya preparado. Y Dios, que no puede mentir, dice 2 Timoteo 1:9, determinó redimir a la humanidad en Cristo Jesús. Primero, tuvo que tener el propósito de crearlos.

Y entonces, el plan era este… Traeremos a la gloria a una humanidad redimida. En este tiempo, también se crean los ángeles. Y fueron creados para la gloria de Dios. Pero más allá de eso, no hay gracia mostrada a los ángeles. Y Dios no puede demostrar Su gracia y misericordia y Su perdón a los ángeles porque no hay salvación para los ángeles. Los ángeles eran santos o eran caídos; y los caídos están irremediablemente caídos y condenados al lago de fuego. Dios determinó en algún punto antes de la fundación del mundo que Él salvaría a pecadores, que Él salvaría a humanos. Que los crearía, que los salvaría. Que los traería a la gloria y serían una novia para Su Hijo, quienes lo servirían, amarían y adorarían a Su Hijo por siempre y por los siglos de los siglos; y Él poblaría literalmente el cielo con un coro aleluya el cual no haría otra cosa que adorar y servirle a Él durante toda la eternidad.

Esto fue algo de la plática trinitaria. Es simplemente asombroso ver el propósito de Dios. Él no tuvo que crear a ninguno de nosotros, así como no tuvo que crear nada más. Pero Él creó, escuche esto, todo lo demás como un escenario para revelarse a nosotros. Esa es la razón por la que Jesús dijo en Juan 6: “Todo lo que el Padre me da vendrá a Mí.” Él determinó de toda la humanidad a quién traería y le daría a Su Hijo como regalo de amor. Y Él escribió sus nombres en un libro antes de la fundación del mundo. Fuimos predestinados antes de que el mundo jamás fuera creado. Entonces, sé algo de esa comunicación; y usted puede saber que cuando las Escrituras dicen: “Dios dijo “Hagamos al hombre””, éste fue el momento para el cual la Trinidad había estado planeando. Éste era. Éste era. Éste era el sexto día culminante; y ahora todos están involucrados. “Hagamos al hombre”… No es sea… sea… de una manera impersonal, Dios aquí es muy personal porque ahora está creando aquellos que son eternos y aquellos que le van a traer gloria de manera eterna en el cielo o en el infierno. Este es el ápice de todo. Hagamos al hombre; y Dios aquí se involucra de manera muy, muy personal.

Por increíble que sea el hecho que fuimos hechos a Su imagen, le recuerdo nuevamente el versículo 27: “Y creó Dios al hombre a su imagen.” Nos creó; ¿y cómo lo hizo? Formó al hombre del polvo de la tierra. Y estamos hechos de los mismos elementos básicos que todo lo demás. Los mismos elementos materiales son hechos de ciertos químicos; nosotros estamos formados por lo mismo. Esa es la razón por la cual los cuerpos se descomponen y regresan al polvo; polvo a polvo. Y Él sopló en su nariz aliento de vida; y fue el hombre un ser viviente, un ser viviente, así como los otros seres vivientes, tenía movilidad y conciencia. Tenía movilidad y conciencia.

Su cuerpo fue básicamente formado por los mismos materiales en bruto como el resto del orden creado. Recordará que hace unas semanas atrás le dije que su cuerpo está constituido primordialmente de ¿qué? De nada. Usted es el 90% nada; 90 por ciento nada porque por lo menos ese porcentaje de un átomo es nada. Su cuerpo está formado del mismo material bruto atómico como todo lo demás en el orden creado. Y como todos los otros animales, a usted se le dio aliento de vida, usted fue hecho un ser viviente en el sentido de que tiene conciencia y tiene movilidad.

Por cierto, se dice de los animales en Génesis 7:22, que en su nariz estaba el aliento del espíritu de vida. Entonces, esto simplemente está hablando de nuestra formación física en el capítulo 2, versículo 7. Fuimos hechos del polvo, fuimos creados a partir de las mismas partículas atómicas que todo el resto del mundo, como toda otra criatura y tenemos conciencia como cualquier otra criatura viviente. Pero aquí hay una diferencia enorme. Si quiere saber lo que eso significa, tiene que regresar la semana próxima. Ese es el trato. Pero mire, no puedo creer qué hora es; aquí debemos detenernos. Esto es tan importante… No me gusta detenerme aquí… He pasado todo este tiempo y no he llegado a donde quería llegar, a este gran punto. Bueno, será bueno para la próxima vez, ¿muy bien?

Padre, gracias por la Palabra, gracias por la gran esperanza en nuestros corazones por el futuro, porque confiamos en Ti como un Dios fiel, nuestro Creador, nuestro Salvador, nuestro Redentor, nuestro Rey venidero. Amén.

 

John MacArthur

Es el pastor-maestro de Grace Community Church en Sun Valley, California, así como también autor, orador, rector emérito de The Master’s University and Seminary y profesor destacado del ministerio de medios de comunicación de Grace to You.

Desde que completó su primer libro que fue un éxito en ventas, El Evangelio según Jesucristo, en el año 1988, John ha escrito cerca de 400 libros y guías de estudio, incluyendo Fuego Extraño, Avergonzados del Evangelio, El Asesinato de Jesús, El Hijo Pródigo, Doce Hombres Inconcebibles, Verdad en Guerra, El Jesús que no Puedes Ignorar, Esclavo, Una Vida Perfecta y la serie de Comentarios MacArthur del Nuevo Testamento. Los títulos de John han sido traducidos a más de dos docenas de idiomas. La Biblia de estudio MacArthur, el recurso que es la piedra angular de su ministerio, está disponible en el idioma inglés (NKJ, NAS y ESV), español, ruso, alemán, francés, portugués, italiano, árabe y chino.

John y su esposa, Patricia, viven en el sur de California y tienen cuatro hijos casados: Matt, Marcy, Mark y Melinda. Ellos también disfrutan de la alegre compañía de sus 15 nietos.

Disponible sobre el Internet en: www.gracia.org

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4/62 – El que es y que era y que ha de venir

Iglesia Bautista Internacional

Serie: Hasta los confines de la tierra

4/62 – El que es y que era y que ha de venir

Miguel Núñez

Miguel Núñez

Es miembro del concilio de Coalición por el Evangelio. Es el pastor de predicación y visión de la Iglesia Bautista Internacional, y presidente de Ministerios Integridad y Sabiduría. El Dr. Núñez y su ministerio es responsable de las conferencias Por Su Causa, que procuran atraer a los latinoamericanos a las verdades del cristianismo histórico. Puede encontrarlo en Twitter.

Una producción de Ministerios Integridad & Sabiduría

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El don de sanidad: ¿Existe? 

The Master’s Seminary

El don de sanidad: ¿Existe?

Richard Mayhue

Larry y Alice Parker oraban que Dios bendijera a su familia de seis personas. Sin embargo, su hijo mayor sufría de diabetes y regularmente tenía que recibir inyecciones de insulina. Durante uno de los “servicios especiales” de sanidad de Daniel Badilla en su iglesia en Barstow, California, Wesley, su hijo de 11 años, pasó al frente de la congregación buscando sinceramente un milagro. Después de que el predicador hubiese pronunciado a Wesley sano, Larry escribió lo siguiente en el calendario del registro de insulina de Wesley: “¡Gloria a Dios nuestro hijo ha sido sanado!” Pero una prueba de la insulina de Wesley decía lo contrario. En fe, los Parker declararon que la sanción sí había sucedido y que el resultados inesperado de insulina era obra de Satanás.

Lo que sana a un hijo del Rey para la gloria del Señor es la respuesta de Dios a las oraciones fervientes de un creyente

Poco tiempo después, Wesley comenzó a sufrir náuseas y calambres estomacales severos que previsiblemente indicaban baja insulina. Larry y Alice pospusieron el tratamiento médico y buscaron que Dios le sanase mediante la oración. A pesar de su fe sincera, Wesley entró en coma y murió tres días después.

Un abogado en Indiana compartió una carta conmigo que recibió departe de Larry Parker (con el permiso de Larry). Habían pasado ya años desde la muerte de Wesley. Durante ese tiempo, Larry luchó para encontrar la verdad, la cual encontró sólo cuando buscó el consejo completo de la Biblia:

Le escribo esta carta con la esperanza y la oración que de alguna manera pueda compartir con ustedes una lección que he aprendido a un gran costo. Es sólo por la gracia de Dios y el amor de Jesucristo nuestro Señor el cual nunca falla y todo lo cubre, que mi esposa y yo hemos sido capaces de pasar a través de esta aflicción. . . . Queríamos ver a nuestro hijo sanó, pero tratamos de hacerlo por el camino equivocado. Durante nuestro juicio por homicidio involuntario y por maltrato infantil, mi esposa me dijo lo que el Señor le había mostrado, que fue nuestra falta de amor lo que falló a Wesley, pues la palabra de Dios dice: “El amor nunca deja de ser” (1 Corintios 13:8).

Entonces supe que habíamos permitido que lo que pensábamos que era fe nos permitiera olvidarnos del amor. Cuando orábamos por Wesley y lo veíamos en dolor obvio, nuestro amor por él quería darle la insulina que sabíamos detendría su sufrimiento. Sin embargo, nos pareció que sería una falta de fe, y le costaría su sanidad. Fue hasta después que nos enteramos de que nuestras acciones fueron contrarias a lo que la Escritura dice. La Palabra de Dios dice que el amor es mayor que la fe (1 Corintios 13: 8).

El problema reside en el hecho de que confundimos el tener fe y el creer. Pensábamos que si creyésemos lo suficiente, la sanidad se llevaría a cabo; atamos la sanidad de nuestro hijo a nuestra habilidad de creer lo suficiente, es decir, tener suficiente fe. El hecho de haber retenido la medicina, especialmente aquella medicina que le hubiese salvado la vida, fue un acto sumamente presuntuoso de nuestra parte que termina obstaculizando la labor del Espíritu de Dios. Mi oración es que considere estos pensamientos con seriedad, ya que han sido pagados a un precio incomprensible que nadie pagaría voluntariamente (cp. Larry and Alice Parker, We Let Our Son Die [Irvine, CA: Harvest House Publishers, 1980]).

Estoy profundamente conmovido por la honestidad de Larry, sin mencionar el terrible dolor que sufrió (la cuestión es aun más dolorosa cuando la vida de un ser querido está en juego). Dios puede, ha y continua sanando, pero siempre los hace para sus propios propósitos, a su propia manera y en el tiempo señalado. No podemos obligar a Dios a que sane, ni podemos humanamente fabricar una experiencia de sanación genuina.

Trágicamente, nuestro mundo ofrece falsificaciones muy convincentes. Aún más triste es que en nuestro afán de ver la obra de Dios, a veces nosotros como cristianos corremos detrás de cualquiera que diga poder hacer milagros de sanidad. Al hacerlo, trivializamos la sanidad genuina y divina y aceptamos ilusiones engañosas del hombre en el lugar de la intervención divina de Dios.

Un examen honesto y completo de la Escritura (Isaías 53:4-12; 1 Corintios 12:9, 28, 30; Santiago 5:13-20; 1 Pedro 2:24-25) demuestra que no hay ninguna base bíblica para creer que exista un ministerio de sanidad milagrosa que se pueda llevar acabo por medio de un curandero humano hoy en día. Tal ministerio terminó al final de la época apostólica. Presuntos ministerios de sanidad contemporáneos ni siquiera semejan el patrón bíblico y vergonzosamente no logran replicar el propósito, los tiempo, el alcance y la intensidad de las sanidades que vemos en la Biblia.

Sí, Dios a veces puede actuar de tal manera que la única explicación para dicha sanidad física es su intervención directa. Pero aun así, la sanidad que viene por la intervención directa de Dios no es instantánea y no siempre es completa. El toque inconfundible de nuestro Señor no puede ser reproducido por alguna demanda, truco, método o súplica de un curandero con buenas intenciones. Lo que sana a un hijo del Rey para la gloria del Señor es la respuesta de Dios a las oraciones fervientes de un creyente.

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Richard Mayhue es profesor de investigación teológica en The Master’s Seminary. Formó parte del profesorado en 1989 y fue nombrado decano del seminario en 1990. En su trayectoria como pastor, profesor y teólogo ha escrito y contribuido a más de treinta libros. Hoy en día vive en Los Ángeles, CA al lado de su esposa.

Publicado originalmente en inglés aquí.

Richard MayhueRichard Mayhue

Richard Mayhue served as dean of The Master’s Seminary from 1990-2015. He has also authored, contributed to, and/or edited over thirty books.

Tomado de: The Master’s Seminary Blog

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: https://blog.tms.edu/es/blog/el-don-de-sanidad-existe

¿Qué es la fe?

Ministerios Ligonier

El Blog de Ligonier

¿Qué es la fe?

Guy M. Richard

Nota del editor: Esta publicación es la quinta parte de la serie «El corazón del evangelio«, publicada por la Tabletalk Magazine.

Una de las declaraciones que más he repetido durante los últimos quince años de ministerio es ese comentario genial de J.I.Packer de que las medias verdades disfrazadas de verdades enteras son en realidad mentiras completas. La observación de Packer es un bello recordatorio de que las verdades a medias son solo eso: verdades a medias. Cuando estas se presentan como si no hubiera nada más que decir, el resultado es que la verdad es comprometida. Decir que Jesús es cien por ciento humano es verdad. Pero es solo la mitad de la historia. Jesús también es cien por ciento divino. Si nos enfocamos solo en la humanidad de Jesús y nunca decimos nada acerca de Su divinidad, somos culpables de presentar una verdad a medias como si fuera toda la verdad, y por ende, terminamos con una mentira completa.

Mi temor es que muchos de nosotros en la iglesia de hoy podemos estar peligrosamente cerca de violar este precepto en nuestra predicación del evangelio. No hay duda de que el llamado del evangelio es a creer en Jesucristo, por lo que nuestra predicación debe llamar regularmente a las personas a la fe. Pero si nuestra predicación se detiene allí sin llamar a la gente al arrepentimiento, estamos peligrosamente cerca de presentar una verdad a medias como si fuera toda la verdad. El arrepentimiento y la fe son inseparables. Son dos caras de la misma moneda. La fe es el lado positivo de volverse a Cristo, y el arrepentimiento es el lado negativo de apartarse del pecado. Es imposible volverse a Cristo y volverse al pecado, así como es imposible viajar en dos direcciones diferentes al mismo tiempo. Por definición, viajar al este significa no viajar al oeste, y volverse a Cristo en consecuencia significa apartarse del pecado. La fe y el arrepentimiento necesariamente van de la mano.

Podemos ver este vínculo inseparable entre la fe y el arrepentimiento en varios pasajes de la Escritura. En Hechos 2:38, por ejemplo, Pedro les responde a aquellos que han sido «compungidos de corazón» y que han preguntado: «hermanos, ¿qué haremos?», diciéndoles: «arrepentíos y sed bautizados … en el nombre de Jesucristo para perdón de vuestros pecados.» Él no les dice: «creáis y sed bautizados», como lo hace Pablo en casi las mismas circunstancias con el carcelero de Filipos en Hechos 16:30-34, en cambio les dice: «arrepentíos y sed bautizados «. La razón parece clara, especialmente cuando estudiamos a Pedro y a Pablo juntos : la fe y el arrepentimiento son inseparables. Es imposible arrepentirse y no creer, y es imposible creer y no arrepentirse.

Vemos esto nuevamente en Lucas 24:47, cuando Jesús les dice a Sus discípulos que deben proclamar un evangelio de «arrepentimiento para el perdón de los pecados», y en Hechos 3:19, cuando uno de esos discípulos presta atención a las palabras de Jesús y les dice a sus oyentes: “arrepentíos y convertíos, para que vuestros pecados sean borrados». En ambos casos, nuevamente se nos dice que el llamado del evangelio no es simplemente: «cree, y serás perdonado», sino: «arrepiéntete, y serás perdonado». La razón es que la fe y el arrepentimiento van de la mano.

Marcos hace que esta conexión sea aún más explícita en su descripción de la vida de Cristo. En Marcos 1:14-15, este registra a Jesús proclamando un evangelio que llama abiertamente a las personas a «arrepentirse y creer». Para Jesús, la fe y el arrepentimiento, obviamente, van de la mano. El evangelio nos llama a ambos.

Esto no es para negar la doctrina de la justificación solo por la fe. Jesús no está agregando nada a la fe sino, más bien, definiendo cómo es la fe en realidad. La fe justificadora no es una fe simple o llana, por así decirlo, sino una fe compungida, es decir, una fe que siempre va acompañada de arrepentimiento. Sin duda, es posible que la fe genuina sea impenitente por un tiempo. El ejemplo de David al no mostrar arrepentimiento por un buen tiempo luego de su pecado con Betsabé demuestra esto (2 Sam 11-12). Pero un espíritu impenitente no puede durar para siempre. Los cristianos pueden no arrepentirse inmediatamente, pero eventualmente se arrepentirán. Dios se encargará de eso, tal como lo hizo con David, porque la fe y el arrepentimiento necesariamente van de la mano. Donde uno está, allí también estará el otro.

El mismo evangelio que nos llama a la fe también nos llama al arrepentimiento. Si nos enfocamos solo en el llamado a la fe, nos estamos enfocando solo en un lado de la moneda e ignorando el hecho de que hay otro lado. Para establecer un paralelo con una de las enseñanzas más famosas de Jesús, proclamar la fe pero no el arrepentimiento es como enseñar a la gente a «dar al César lo que es del César» sin mencionar que también deben dar «a Dios lo que es de Dios» (Mat 22:21). Estaríamos peligrosamente cerca de presentar una verdad a medias como si fuera toda la verdad y, por lo tanto, diciendo toda una mentira.

Publicado originalmente en la Tabletalk Magazine.

Guy M. Richard

Guy M. Richard

El Dr. Richard es director ejecutivo y profesor asistente de teología sistemática en el Reformed Theological Seminary en Atlanta.

16/27 – Una esposa digna de alabanza

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Proverbios 31: La mujer contra-cultura

16/27 – Una esposa digna de alabanza

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/una-esposa-digna-de-alabanza/

Annamarie Sauter: Toda mujer desea que su esposo sea respetado. Sin embargo, las mujeres no siempre se dan cuenta de cuánto pueden ellas contribuir al respeto que ellos reciben de los demás. Escuchemos a Nancy Leigh DeMoss.

Nancy Leigh DeMoss: La reputación que un hombre tiene en su lugar de trabajo comienza en el hogar. Puede ser un gran líder o un hombre muy capacitado, pero si no tiene una esposa e hijos que le respeten y que, ante todo, respeten y honren al Señor, en vez de aportarle a su reputación podrían derribarla.

Annamarie: Hoy en Aviva Nuestros Corazones continuamos con Nancy Leigh DeMoss, en la voz de Patricia de Saladín.

¿Alguna vez has pensado en que quizás las personas admiran a tu esposo debido a ti y tus acciones? ¿Has meditado en ello? Tú tienes una gran influencia en su reputación y su habilidad para lograr las cosas. Nancy explicará cómo puedes ser de ayuda y un complemento para tu esposo a medida que continúa con la serie de Proverbios 31 llamada La mujer contra-cultura.

Nancy: Esta semana estuve en un grupo pequeño de mujeres compartiendo varios temas. Una señora muy elocuente nos contó que hace algunos años, cuando ella tenía 33 años de edad, fue por primera vez a un estudio bíblico en una iglesia a la cual ella había sido invitada. Esta señora no era cristiana y nunca había estudiado la Biblia. ¿Podrías creer que estaban estudiando nada más y nada menos que Proverbios capítulo 31?

Esta recién llegada a las Escrituras nos dijo: “Abrí mi Biblia y leí Proverbios 31. No podía creer lo que había leído en ese pasaje. Especialmente cuando llegué al versículo 23 donde dice que “su marido es conocido en las puertas, cuando se sienta con los ancianos de la tierra”.

Ella continuó diciéndome: “Me volví loca cuando leí este versículo pues acabábamos de leer todo lo que hacía esta mujer. Ella estaba trabajando arduamente, matándose, y ¿qué estaba haciendo su esposo?” Simplemente él estaba pasando el tiempo en las puertas,” y dijo: “Esto fue suficiente para que yo dijera, No deseo leer este libro”.

“Cerré la Biblia y no la volví a leer por muchos años”. Leer Proverbios 31 la desencantó tanto… Y en particular el versículo que estaremos estudiando hoy, el versículo 23”.

Cuando esta mujer relató su reacción inicial sobre Proverbios 31, me sonreí igual que todas las demás. Creo que la razón por la cual sonreímos es porque en algún momento todas nos hemos sentido incómodas al leer Proverbios 31. Una de las razones es que la esencia de su contenido está totalmente en contra de lo que hoy es políticamente correcto, de lo que nos hace sentir cómodas y lo que es natural para nosotras las mujeres.

Hoy estaremos estudiando este versículo, pero bajo una óptica diferente a la de esta mujer. Eventualmente ella pudo verlo bajo otra luz; afortunadamente, el Señor la trajo de nuevo a la iglesia y a la Palabra y ella llegó a conocer a Cristo. Ahora tiene una perspectiva diametralmente opuesta a la que tuvo cuando leyó Proverbios 31 por primera vez y se encuentra en el proceso de convertirse en esa mujer que describe este capítulo.

Después de haber visto todas las cualidades maravillosas de esta mujer, su diligencia, su capacidad en aéreas tan diversas, ella se siente orgullosa de ser la esposa de su marido. Hoy en día un versículo como el 23, que describe el rol de liderazgo de un esposo, podría ser considerado como un insulto para muchas mujeres.

En estos tiempos las mujeres están programadas para tener su propia posición y ser reconocidas por lo que hacen. Las mujeres no desean ser conocidas como la Sra. de Fulano de Tal, sino ser reconocidas por sus propios dones y sus contribuciones.

Pero la mujer excelente, la mujer virtuosa, la mujer de carácter noble sobre la cual estamos leyendo en Proverbios capítulo 31, reconoce que verdaderamente es un cumplido el ser conocida como la esposa de un hombre que ha ascendido a una posición de liderazgo espiritual. Él ha alcanzado esa posición porque es un hombre piadoso. Su esposo es honrado. Este versículo nos dice que es estimado y se sienta en las puertas de la ciudad con los ancianos.

Para nuestra cultura de hoy esto no significa gran cosa, pero en la cultura judía de aquellos tiempos, la puerta de la ciudad (colocada en la entrada de la ciudad) era un lugar donde se manejaban los asuntos judiciales y legales.

Es en ese lugar donde se llevaban a cabo las transacciones de negocios. Se sentaban en las puertas todos los líderes políticos y cívicos, así como los jueces y negociantes, y allí venían las personas con cualquier necesidad, aquellos que necesitaban que su caso fuese escuchado, aquellos que necesitaban ayuda con sus transacciones de negocios y se presentaban ante los ancianos. Ellos recibían el consejo y la sabiduría que eran necesarios para resolver sus asuntos.

Así que aparentemente el esposo de esta mujer es uno de los ancianos de la ciudad. Es una persona influyente, un líder con una posición de influencia, es un juez. El carácter noble de esta mujer le añade al respeto y a la estima que los demás tienen por su esposo.

Este hombre es estimado porque tiene una vida familiar exitosa. Es estimado porque tiene una esposa digna de alabanza y porque sus hijos siguen su ejemplo y al igual que ella están siguiendo a Dios. Él es respetado, y ella ha contribuido a ello.

Verás, la reputación de un hombre en su lugar de trabajo comienza en la casa. Tu carácter le añade o le quita valor a la reputación de tu marido y lo que los demás piensan de él. Esta mujer es un apoyo para su esposo. Ella realza su reputación y su posición.

Puedes aumentar la reputación de tu esposo en la iglesia, en su lugar de trabajo y en la sociedad o la puedes derribar. Como ya hemos visto en este pasaje, ella es muy competente. Es una mujer de gran capacidad que trabaja arduamente. Son muchas las cualidades por las cuales pudiéramos alabar a esta mujer, pero una de las cosas que sobresale es su espíritu humilde.

En ocasiones está dispuesta a permanecer tras bastidores para dejar que su esposo sea el que es apreciado en la comunidad. Nos encontramos con una mujer que no aspira a tener un reconocimiento para ella misma. Ella tiene su contentamiento al servir en el hogar y que sea su esposo el que es reconocido públicamente.

Déjame decirte que no tan solo puedes realzar la reputación de tu esposo, sino que según el Nuevo Testamento puedes descalificarlo e impedir que tenga una posición de liderazgo en la iglesia. ¿Sabías esto? 1 Timoteo 3 nos habla de los requisitos que deben tener los hombres para servir como ancianos, diáconos o en el liderazgo de la iglesia local. (ver los versos 8-10).

Esta descripción continúa con los requisitos que deben tener sus esposas. Sus esposas deben tener reverencia. Sus esposas deben temer al Señor. No deben ser calumniadoras ni chismear con malicia. Deben tener su lengua bajo control (versos 11-12). ¿Te das cuenta de que si careces de esas aptitudes de estas características de una mujer virtuosa, en realidad puedes inhabilitar a tu esposo de tener una posición de liderazgo y autoridad espiritual en la iglesia?

Este concepto: una mujer que apoya a su marido para que él sea el que está expuesto en la comunidad y el que tiene la posición de liderazgo e influencia en la sociedad, es un concepto muy ajeno a la cultura de hoy día. Nos encontramos con una mujer que es un ejemplo de lo que es respaldar a su esposo.

Él está trabajando para proveer los recursos y ella los administra para cuidar de él y de sus hijos.

Proverbios capítulo 12 nos dice que una mujer virtuosa es una corona para su marido, tal y como lo es esta mujer (versículo 4). Ella es una corona para su esposo ya que cuando él está en las puertas de la ciudad, mientras trabaja, mientras está tratando con las personas, estas personas comentan: “ Él es un buen hombre. Tiene una gran esposa”. Ella es una corona para su marido. Ella lo respeta y lo apoya. No anda por ahí promoviéndose a sí misma, sino que se comporta de manera que honra el liderazgo de su esposo.

Recuerdo haber escuchado a una mujer decir: “Cuando lleguemos al cielo si escucho al Señor decirle a mi esposo, “Bien hecho siervo bueno y fiel,” entonces sabré que he sido exitosa, porque habré cumplido con mi rol de ser ayuda para mi marido.”’ ¡Me encanta esa manera de pensar!

Sí, Dios puede decirle a mi esposo: “Has hecho un buen trabajo”. Como mujeres deseamos que Dios pueda decirnos lo mismo a nosotras también y podemos recibirlo del Señor si caminamos con Él. Pero ella dijo: “Mi meta es escuchar a Dios decirle esto a mi esposo pues entonces sabré que he sido la ayuda idónea que Dios quería que yo fuera”.

Nos encontramos con una mujer que en el hogar crea un ambiente que anima a su esposo a crecer, lo que posibilita que él tenga éxito en su trabajo pues no tiene que preocuparse de lo que está sucediendo en el hogar. ¿Recuerdan lo que leímos al principio en Proverbios 31? “En ella confía el corazón de su marido” (versículo 11). Al sentirse seguro de que las cosas andan bien en su casa, él puede ser exitoso en su lugar de trabajo.

Creo que esta mujer está ejerciendo su rol de elogiar y animar a su esposo para apoyarlo en el cumplimiento de su llamado y de sus sueños. Mi madre fue un ejemplo increíble de esto, de lo que significaba ser una mujer virtuosa o noble. Trabajaba junto a mi padre creyendo en sus sueños. Él tenía el sueño de empezar un nuevo negocio de seguros a final de la década de los años 50.

Él era un soñador y nadie lo había hecho de esa manera antes. Algunas personas podrían haberse reído de sus sueños que eran insólitos. Pero ella creyó en estos sueños, se remangó las mangas, trabajó junto a él y lo ayudó.

Empezaron este pequeño negocio en la mesa de la cocina de su apartamento en New Jersey. Ella oraba por él, lo apoyaba y lo animaba en vez de minimizarlo, ignorarlo o decirle: “Mira, yo tengo mis propios sueños, yo tengo mi propia vida que vivir. Deseo llevar a cabo mis planes.” Otra cosa que hacia mi madre es que le daba espacio para fallar y cometer algunos errores en el camino.

Ella permitía que Dios trabajara en su vida y que le hiciera crecer y madurar en esas áreas que necesitaba crecimiento. Mientras tanto ella oraba por él y lo apoyaba en el hogar. Y quizás algunas de ustedes estarán pensando: “Para ella es fácil ser una mujer virtuosa porque su esposo es un líder, es un hombre piadoso. Pero mi esposo no está sentado a las puertas, no es un hombre de influencia”.

No hagas que tu esposo sea prisionero de tus expectativas, tan solo proponte ser el tipo de mujer que anima a su esposo a convertirse en aquello que Dios tiene para él. Recientemente tuve una conversación con una mujer que tiene varios hijos. Su esposo es un hombre muy ocupado. Está involucrado en el liderazgo de la iglesia, está involucrado en el liderazgo de la comunidad, está involucrado en el liderazgo de su negocio y ahora mismo sus vidas están muy pero muy ocupadas, extremadamente ocupadas. Esta es una mujer que disfruta ser esposa, disfruta ser madre y ama a su familia, pero me confesó: “he estado luchando un poco con mi rol en todo esto”.

Esta señora tiene un título universitario y en el pasado ella misma había estado involucrada en el mundo de los negocios, utilizado sus propias estrategias. No obstante, se encuentra en una etapa de su vida en que siente una lucha porque está atada a su esposo, a sus hijos, a su hogar y tiene su carrera. No está resentida por ello, pero ha tenido sentimientos encontrados con respecto a la situación.

Está consciente de que por sí misma es una mujer competente, pero gran parte de lo que ahora está haciendo es apoyándolo a él, ejerciendo un rol de ayuda. No es que no ame a su esposo y no es que no quiera a sus hijos, pero esta pequeña lucha ha estado rondando su mente y a través de de Aviva Nuestros Corazones, el Señor la ha estado animando haciéndole ver que ese es su llamado más grande y santo.

Esto no es tan solo algo que ella tiene que hacer, con lo cual se siente atrapada, sino que realmente es un privilegio el hecho de que pueda canalizar sus dones y habilidades en ser de ayuda y de apoyo para su esposo y para sus hijos.

En ocasiones anteriores ustedes me han escuchado decir que me fascina leer biografías, particularmente acerca de mujeres de Dios, pues nos ofrecen un retrato de este tipo de mujer. Sarah Edwards es una de las mujeres prominentes de la historia cristiana. Como muchas de ustedes ya saben, ella era la esposa de Jonathan Edwards, uno de los teólogos más brillantes que ha pasado por esta nación. Este pastor, fue usado de manera significativa por Dios como instrumento en el primer gran avivamiento en los 1700.

Este hombre fue exitoso en el llamado de Dios, en gran medida por el tipo de esposa que tuvo en Sarah Edwards. Sarah y Jonathan Edwards procrearon 11 hijos. Se casó a los 18 años y durante 31 años ella y Jonathan tuvieron un matrimonio exitoso.

Uno de los contemporáneos de Jonathan y Sarah Edwards escribió el prefacio de unas historias de la obra de Jonathan Edwards, donde da una descripción amplia de cómo era Sarah, la esposa de Jonathan. Creo que es el retrato perfecto del tipo de mujer que apoya a su esposo a través de su rol en el hogar. Él dice: “En medio de estas complicadas labores (refiriéndose al tiempo de avivamiento durante el cual Jonathan Edwards estaba muy ocupado), así como en todo tiempo, encontró en casa a alguien que en todo sentido era una ayuda idónea para él. Una que hizo de su hogar una morada de orden y pulcritud, de paz y consuelo, de armonía y amor a todos aquellos que vivían allí, así como de bondad y hospitalidad a los amigos, visitantes y extraños. A la vez que honraba y respetaba a su esposo, no escatimaba el conformarse a sus inclinaciones.

Esto puede sonar anticuado, pero cuando lo leí, pensé en mi madre que de tantas maneras se conformaba a las inclinaciones de mi padre. Esto fue lo que hizo Sarah Edwards.

Ella hacía que todo en la familia fuera grato y agradable, considerándolo su mayor gloria y el lugar en el cual podría servir a Dios al promover la felicidad y la utilidad de su marido.

¿Se dieron cuenta? Ella consideró que la mejor manera de darle la gloria a Dios y cumplir el propósito de Dios en su vida, en su generación, era promoviendo la utilidad y la felicidad de su esposo. Ella sabía que sería la esposa adecuada para él si fomentaba en su hogar un ambiente que animaba a su esposo a madurar espiritualmente, a dar fruto y ser usado por Dios.

Quizás tu esposo no es un Jonathan Edwards y de hecho, permítanme decirles que pocos hombres lo son. No tienes que vivir con Jonathan Edwards. Lo respetamos por su posición ventajosa en la historia. Eso es fácil ver a otro hombre, quizás tu pastor, un consejero, un gran líder cristiano y pensar: “Sí, yo podría ser una mujer piadosa si estuviera casada con ese hombre”.

Pero no estás casada con este hombre y solo la esposa de ese hombre sabe lo que es estar casada con él. Tú lo ves cuando está en la plataforma, en frente de todos los demás y en su nivel espiritual más alto. Pero ella convive con él y sabe que al igual que cualquier otro hombre, tiene sus fallas, sus faltas, sus debilidades y ella debe acomodarse a ellas. Tiene que vivir con ellas así como tú tienes que acomodarte a vivir con las debilidades de tu esposo.

En ese sentido, no vayan a caer en el error de pensar que la vida de los demás es mejor que la de ustedes. Dios te ha dado exactamente el esposo que Él sabe que necesitas y quiere que tú ayudes. Dios te ha moldeado para ser la ayuda idónea para ese hombre— no para el esposo de otra— sino para tu esposo. Quizás ni siquiera te has casado y estas pensando: “¿Y que tiene que ver todo esto conmigo?”

Quizás estas pensado: “ ¡Uf! ¡Me salve de esta! ¡Proverbios 31, es para mujeres casadas!” Pues yo no soy una mujer casada y déjenme decirles que Proverbios 31 me ha calado hasta lo más profundo de mi corazón. A medida que he ido estudiando este pasaje, a medida que he conversado acerca de la esposa de este hombre, he visto algo que me ha ayudado en mi andar con Dios.

Recuerden que nuestro rol como mujeres en el cuerpo de Cristo es reflejarle al mundo la relación que hay entre Cristo y la Iglesia, Su novia. Nosotras como mujeres hemos sido creadas para reflejar la manera en que la iglesia debe relacionarse con el Señor Jesús, nuestro Esposo Celestial, nuestro Novio Celestial. Esto es cierto de cada creyente, estamos llamadas a reflejar al mundo la forma en que la iglesia debe relacionarse a Cristo.

Así como el objetivo de esta mujer virtuosa es levantar y enriquecer la reputación de su esposo— su posición en la comunidad —nuestra meta como mujeres, nuestro fin como creyentes, es realzar la reputación de Cristo. Debemos vivir de tal manera que las personas digan: “Ella es el tipo de mujer que hace que yo quiera conocer su Esposo Celestial, hace que yo desee conocer a Cristo”.

Nuestro objetivo no es llamar la atención hacia nosotras mismas, construir nuestra reputación, tener nuestra propia carrera y exaltar nuestras propias habilidades y talentos. Nuestra meta en la vida es ser un apoyo para Cristo; levantarle a Él de manera que los demás le conozcan y piensen que Él es maravilloso. “Su marido es conocido en las puertas” (Proverbios 31:23a).

Me encanta cuando después de una conferencia recibo una nota o alguien se acerca y de alguna manera me expresa: “Hoy a quien vi fue a Jesús. Lo que usted hablaba, su enseñanza, su libro, hizo que me enamorara mucho más de Jesús.” De hecho, por lo menos en una o más ocasiones en mi vida, he recibido una nota de una mujer que decía: “No me recordaba de su nombre o no me recordaba de su rostro, pero recuerdo que vi la gloria de Dios.” ¡Y eso me fascina!

Cuando me vaya de este mundo, no deseo que las personas me recuerden por lo que les dije o por lo que hice por ellas o por la contribución que hice en sus vidas. Quiero que recuerden a Jesús. Deseo que mi vida realce su reputación, su posición aquí en la tierra.

Para aquellas de ustedes que están casadas, quiero decirles que al realzar y edificar la reputación de sus esposos le ofrecen al mundo, como pareja una imagen de la relación que la iglesia tiene con Cristo. El matrimonio no se trata tan solo de ti y de tu esposo. Abarca eso pero abarca mucho más que eso.

Se trata del plan redentor de Dios y de revelar al mundo en que consiste el estar casados con Jesús, en qué consiste ser la esposa que reverencia, se somete, honra, edifica y anima a su esposo. En eso consiste nuestro llamado. Así que cuando te relacionas con ese marido que esta a las puertas, o por llegar a ellas, recuerda que estas pintando un retrato para aquellos que están a tu alrededor mirando y el retrato que quieres pintar es uno que señale a Cristo.

Annamarie: Esta es Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín, y si no recuerdas su nombre, no importa. Como acabamos de escuchar, ella tan solo desea que pienses en Jesús y le recuerdes.

Cuando una mujer vive con un propósito mayor que el de hacerse de un nombre, puede tener una gran influencia. Bárbara Hughes aprendió esta verdad de una manera poderosa al observar a sus propios padres.

El padre de Bárbara era conocido por ser un hombre que trabajaba arduamente. Su esposa le apoyaba mientras él trabajaba largas horas en un almacén de madera. Cuando tuvo un accidente que le dejo inhabilitado para proveer a su familia como antes, abandonó a su familia y empezó a beber mucho. Durante todo este tiempo, la madre de Bárbara continuó respetando a su esposo y se negó a hablar mal de él. Esta decisión le trajo la gloria a Dios y afectó profundamente a todos aquellos que estaban involucrados con la familia.

Pueden leer el resto de la historia de Bárbara Hughes en un libro titulado “Atrévete a ser una mujer conforme al plan de Dios” Otras colaboradoras de este libro son Dorothy Patterson, Bunny Wilson, and Nancy Leigh DeMoss. Este le daría continuidad al material que han escuchado hoy. Cuando visites AvivaNuestrosCorazones.com te diremos cómo obtenerlo.

La mujer que describe Proverbios 31, aquella que trabaja para que su esposo se vea bien, no es una mujer débil. Mañana echaremos un vistazo a su increíble fortaleza pero primero necesitamos la ayuda de Dios para obrar conforme a lo que hemos escuchado hoy. Así que oremos con Nancy.

Nancy: Qué privilegio y qué increíble responsabilidad es que nuestras vidas dirijan a las personas hacia Cristo. Conviértenos en mujeres que son de ayuda, en mujeres que animan y que nuestras vidas no tan solo realcen la vida de los hombres a nuestro alrededor sino que sobre todo, nuestras vidas realcen la reputación del Señor Jesús; porque a Él pertenecemos, a Él amamos y para Su gloria vivimos. Oramos en el nombre de Jesús, amen.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos se cite otra fuente.

Música: Mujer Virtuosa, Gerald Cumberbatch, Respiro Tu Amor ℗ 2013 Rejoice Music, Inc

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

Las aves tienen seguro asilo en Él (2)

Jueves 2 Abril

He aquí el ojo del Señor sobre los que le temen, sobre los que esperan en su misericordia.

Salmo 33:18

(El apóstol Pablo en prisión dijo:) El Señor estuvo a mi lado, y me dio fuerzas.

2 Timoteo 4:17

Las aves tienen seguro asilo en Él (2)

Esta es la versión española del poema escrito por Civilla Martin después de su visita a la señora Doolittle (ver la hoja de ayer).

¿Cómo podré estar triste,
Cómo entre sombras ir,
Cómo sentirme solo
Y en el dolor vivir,
Si Cristo es mi consuelo,
Mi amigo siempre fiel,
Si aún las aves tienen seguro asilo en Él?
Coro:
¡Feliz, cantando alegre,
Yo vivo siempre aquí;
Si Él cuida de las aves
Cuidará también de mí!
«Nunca te desalientes»,
Oigo al Señor decir,
Y en su palabra fiado
Hago al dolor huir.
A Cristo paso a paso
Yo sigo sin cesar,
Y todas sus bondades
Me da sin limitar.
Siempre que soy tentado,
O que en la sombra estoy,
Más cerca de Él camino
Y protegido voy.
Si en mí la fe desmaya
Y caigo en la ansiedad
Tan solo Él me levanta,
Me da seguridad.

 

Isaías 6-7 – Gálatas 3 – Salmo 38:9-14 – Proverbios 12:23-24